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Índice de contenido general

Presentación

XV
Prólogo XVII
Introducción XIX

Volumen 1
1. Generalidades 1
2. El Derecho prehispánico 31
3. Derecho castellano 115
índice onomástico 162
índice analítico 165

Volumen 2
4. Derecho indiano 1
5. Derecho insurgente 219
índice onomástico 265
índice analítico 269

Volumen 3
6. Derecho del México Independiente 1
7. El Derecho porfirista 143
8. El Derecho revolucionario 167

Bibliografía general 217


índice onomástico 239
índice analítico 245
Índice de contenido

6. Derecho del México Independiente

El gobierno provisional 2

El primer Imperio Mexicano 5


El primer Congreso Constituyente 6
La instauración del Imperio 6
El Reglamento Provisional Político del Imperio Mexicano 6
Obra de gobierno 9
La crisis política y la caída del Imperio 11

La República 13
El gobierno provisional 14
El segundo Congreso Constituyente 14
Las tesis centralista y federalista. Fray Servando
y Ramos Arizpe 15
La Constitución de 1824 17
Los gobiernos republicanos 20
Política exterior 41
El centralismo y sus consecuencias 43
Las Siete Leyes Constitucionales 52
Política económica del centralismo 57
La restauración del federalismo 58
Las guerras extranjeras 67
Obra jurídica y administrativa de las primeras
formas republicanas 73
VIII índice de contenido

La Constitución de 1857 7
Integración del Congreso Constituyente 5
Debates 8
Consecuencias de la Constitución de 1857 2
La Guerra de Reforma 8
Las Leyes de Reforma 3
8
El segundo Imperio 3
Causas 8
Obra de gobierno y aportaciones jurídicas 5
Caída del Imperio La restauración de la 8
República 9
El movimiento codificador La codificación
9
en general La codificación civil y
1
procesal civil La codificación penal y
9
procesal penal Otras codificaciones
1
El amparo mexicano 9
Legislación Las relaciones Estado-Iglesia 5
durante el siglo xix 9
El Regio Patronato 7
Las relaciones con el Vaticano 9
Las crisis político-religiosas 8
La separación de competencias
99
Las divisiones territoriales de México 99
10
El municipio en el siglo xix 0
La enseñanza del Derecho en el siglo xix y 10
el papel del abogado 3
10
La doctrina jurídica en el siglo xix 4
La obra jurídica del liberalismo El 10
5
problema de la reelección 10
6
7. El Derecho porfirista
10
Cronología y marco histórico 7
10
La rebelión de La Noria 8
10
9
11
3
11
4
11
4
128

130 134 137 139

143
144
índice de contenido IX

El gobierno de Sebastián Lerdo de Tejada 145


La rebelión de Tuxtepec-Palo Blanco 149
Gobiernos porfiristas 150
Aspectos sociales, económicos, políticos y culturales
del porfirismo 152
La obra de gobierno del porfirismo 161
La obra jurídica del porfirismo 162

8. El Derecho revolucionario
Cronología y marco histórico 167
Los planes y programas prerrevolucionarios 169
La Revolución maderista y sus consecuencias. El Pacto
de la Embajada y la usurpación huertista 172
El movimiento constitucionalista 181
La legislación preconstitucional 184
La Constitución de 1917 189
El Congreso Constituyente 189
El Proyecto del Primer Jefe 190
Los debates 191
La promulgación 193
Los gobiernos posrevolucionarios 194

Bibliografía general 217

índice onomástico 238

índice analítico 245


6. Derecho del México Independiente

Está constituido por el conjunto de normas e instituciones que rigieron al


país desde la consumación de su Guerra de Independencia, en 1821, hasta
el ascenso a la Presidencia de la República de Porfirio Díaz en 1876.
Es cuestionable llamar a esta época México Independiente y concluirla
en 1876, puesto que el país sigue siendo independiente, pero el porfirismo
y la Revolución social de 1910 representan etapas tan completas y trascen-
dentes que se ha querido separarlas por razones especialmente didácticas.
El México Independiente presenta la siguiente cronología, con base
en aspectos políticos:

1821-1823. Primer Imperio Mexicano


1823-1835. República federal
1835-1847. República centralista
1847. Retorno al federalismo
1857-1860. Guerra de Reforma
1860-1863. Crisis republicana
1863-1867. Segundo Imperio Mexicano
1867-1876. República restaurada

Cabe destacar que los años anotados anteriormente no representa -


ron situaciones de cambios drásticos y que, por lo mismo, se dieron situa-
ciones de convergencia entre dos etapas, como sucedió en algunos mo-
mentos entre las repúblicas federalista y centralista. Además, el llamado
periodo de la República restaurada concluye en 1876, porque el gobierno
prolongado de Porfirio Díaz implica pasar a otra etapa de la historia
nacional.
2 Historia del Derecho mexicano

El gobierno provisional

Con base en el Tratado de Córdoba del 24 de agosto de 1821, firmado


entre el jefe del Ejército Trigarante, Agustín de Iturbide, y el último virrey
de la Nueva España, Juan O'Donojú, y a raíz de la entrada triunfante de
Iturbide en la Ciudad de México el 27 de septiembre de 1821, se formó al
día siguiente la Junta Provisional Gubernativa del Imperio Mexicano, inte-
grada por 38 personas. Según manifestó Iturbide, para su integración se
tomaron en cuenta aquellos individuos de todos los partidos que merecían
un mayor concepto, pues éste era el mejor camino para consultar la opi-
nión del pueblo. En la Junta, sin embargo, no figuraba ningún antiguo
insurgente, como se desprende de las firmas del Acta de Independencia
que la propia Junta elaboró y dio a conocer de manera solemne. Esta Junta,
desde Tacubaya, se declaró soberana y exigió el tratamiento de "majestad",
a la vez que nombró a Iturbide como su Presidente. Por cierto, el ex virrey
O'Donojú figuraba entre sus miembros.
La Junta a la vez nombró una Regencia integrada por Agustín de
Iturbide, Juan O'Donojú, Manuel de la Barcena, José Isidro Yáñez y Ma-
nuel Velázquez de León. En tal virtud, la Presidencia de la Junta Provisio-
nal Gubernativa se le otorgó a Antonio Pérez, obispo de Puebla. Iturbide
fue nombrado Generalísimo, con el tratamiento de Alteza Serenísima y
Gran Almirante de la Armada.
La Regencia tenía como propósito gobernar en nombre de Fernando
VII, entre tanto éste ocupara el trono del Imperio Mexicano, y lanzar la
convocatoria para integrar una Cámara Legislativa. En un principio el es-
tado de cosas que dejaron los españoles continuó relativamente sin altera-
ción; así, la Audiencia de la Ciudad de México se mantuvo como Supremo
Tribunal de Justicia; los territorios del Imperio se agruparon en cinco dis-
tritos militares, con un Capitán General en cada uno. Los antiguos
intendentes siguieron en sus cargos como agentes financieros del gobier-
no. Se formaron los ministerios de Relaciones Exteriores e Interiores, Jus-
ticia y Asuntos Eclesiásticos, Hacienda, y Guerra y Marina.
Se dieron ascensos a mariscales a algunos jefes de la insurgencia como
Anastasio Bustamante, Luis Quintanar y Vicente Guerrero; a este último se
le dio el mando del Distrito Sur. Igualmente, se concedió una amnistía
general y se manifestó que cualquiera que atacara las Tres Garantías sería
considerado traidor de lesa nación. Por esos días se adhería al Imperio
Mexicano la Asamblea de Monterrey y la Alta California. También se co-
menzó a organizar el ejército municipal mexicano con cuatro regimientos
de infantería y 10 de caballería.
6. Derecho del México Independiente 3

En octubre de 1821 Agustín de Iturbide invitó al capitán general de


Centroamérica, Gabino Gainza, para que esta región se uniera al Imperio
Mexicano. A raíz de ello los cabildos centroamericanos votaron por la unión
a México y así quedó sancionado el 5 de enero de 1822, e incluso se advir-
tió a la población que sería castigada como sedición cualquier crítica que
se expresara respecto a esta unión.
Se lanzó la convocatoria para integrar las Cortes del Imperio Mexica-
no; sería por medio de elecciones indirectas en tres niveles, es decir, por
ayuntamientos, distritos y provincias; se nombrarían 162 diputados pro-
pietarios y 29 suplentes, pero su designación obedecía a que los aspirantes
pertenecieran al grupo de terratenientes, militares, eclesiásticos, letrados,
magistrados y otras profesiones. Se trataba, pues, de un sistema corporati-
vo que distaba mucho de considerarse popular.
Se planteaba un grave problema porque el gobierno provisional in-
tentó ejercer el Real Patronato, derivado de la concesión de los reinos de
Castilla y de León, en tiempos del virreinato y por el cual el poder político
podía nombrar candidatos a diversos puestos eclesiásticos, a lo que se ne-
gaba la Iglesia del México Independiente, manifestando que para ello se
requería obtener de la Santa Sede una nueva concesión de Patronato.
Pero el problema fundamental era el económico, que llegó al extre-
mo de no poder pagar los sueldos a 68 000 soldados que integraban el
ejército nacional, por lo que el Gobierno se fue endeudando de manera
significativa con la Iglesia.
Todo ello originó gran descontento en diversos sectores de la pobla-
ción. Carlos María de Bustamante en su periódico semanal La Abeja de
Chilpancingo atacaba a Iturbide y a otros personajes encumbrados; Francis-
co Lagranda escribió un folletín con el título de Consejo prudente sobre una
de las garantías, en donde recomendaba a los españoles vender sus propie-
dades y salir del país. A Lagranda se le condenó a seis años de prisión y su
publicación fue destruida; sin embargo, resultaba evidente que la opinión
no era unánime a favor del Imperio. Incluso se llegó a hablar de una cons-
piración encabezada por los antiguos jefes insurgentes. Para colmo, por
esas fechas murió de pleuresía Juan O'Donojú, quien de algún modo re-
presentaba a los españoles peninsulares en esta nueva nación. Su cargo en
la Regencia fue ocupado por Antonio Pérez, obispo de Puebla.
En 1822 México inició sus relaciones exteriores, concretamente con
Londres, Roma y Washington, mientras que la Santa Sede no otorgaba aún
su reconocimiento oficial al país.
El 24 de febrero de ese año se reunió el Soberano Congreso Constitu-
cional, cuyos miembros juraron solemnemente sus cargos en la Catedral
4 Historia del Derecho mexicano

de México y luego se trasladaron al templo de San Pedro y San Pablo, que


sería asiento de este primer cuerpo legislativo.
Desde el inicio de sus actividades el Congreso se enfrentó con Iturbide,
especialmente cuando ordenó que éste no hiciera gasto público alguno sin
su consentimiento y autorización.
Desde un principio se notó en el seno del Congreso la presencia de
tres grupos políticos, aún no partidos:

a) Los borbonistas, quienes postulaban el ascenso al trono de México de


Fernando VII, de acuerdo con lo establecido en el Tratado de Córdoba.
b) Los iturbidistas, que pugnaban por coronar a Agustín de Iturbide.
c) Los republicanos, quienes aspiraban a formar una República, similar
a Estados Unidos de América; en sus filas militaban los antiguos in
surgentes.

Entonces, de España llegó la noticia de que el rey no sólo se negaba a


venir a México, sino que desconocía el Tratado de Córdoba, manifestando
que el virrey o Capitán General O'Donojú no tenía facultades para enaje -
nar un territorio del suelo español. Esto rompía el último vínculo con Es-
paña, por lo que los borbonistas se disolvieron; unos se unieron a los
iturbidistas y éstos a los republicanos. A mayor abundamiento se contaba
con el ejemplo de Colombia, Perú y Argentina, países que habían optado
por el gobierno republicano.
Las relaciones entre Iturbide y el Congreso se hicieron tan tensas que
el libertador renunció a la Presidencia de la Regencia y al cargo de
Generalísimo, si bien el Congreso no llegó a aceptar estas renuncias. Esto
precipitó un golpe famoso en nuestra historia, dado por Iturbide, la noche
del sábado 18 de mayo de 1822, mediante el Regimiento de Celaya, enca-
bezado por el sargento Pío Marcha. Éste logró reunir a muchos efectivos
acuartelados en el ex convento de San Hipólito, atrás de la Alameda Cen-
tral de la Ciudad de México, para comenzar una manifestación jubilosa
que gritaba: "¡Viva Agustín I, emperador de México!", a la vez que repar-
tían licor entre los vecinos, sorprendidos por el ruido de cohetes y fuegos
artificiales, música y disparos al aire.
Agustín de Iturbide salió al balcón de su casa, situada en la actual
avenida Madero, y fue proclamado por la multitud. Hacia las tres de la
mañana los jefes militares enviaron una petición al Congreso para valorar
el pronunciamiento, mientras Iturbide rogaba a la gente que mantuviera el
orden y acatara la decisión del Congreso. Éste sesionó de manera extraor-
dinaria, a partir de las siete de la mañana del día 19. La sesión resultó larga
6. Derecho del México Independiente 5

y al filo de las 13:30 horas Iturbide fue llamado al recinto. Se supo enton-
ces que, por la negativa de Fernando VII, quedaban anulados el Plan de
Iguala y el Tratado de Córdoba, de modo que era posible para el Congreso
tomar cualquier otra decisión respecto al titular del Imperio Mexicano. En
esta posición se encontraba el diputado Valentín Gómez Farías, de Jalisco,
mientras que otros diputados pedían tiempo para consultar a las provin-
cias. Finalmente se votó con 67 votos a favor y 15 en contra, e Iturbide fue
nombrado oficialmente emperador.
Luego el Congreso manifestó que quedaba disuelta la Regencia y que
la proclamación de Iturbide se justificaba por la negativa de Fernando VII
a ocupar el trono mexicano. Lo cierto es que España no reconoció la Inde-
pendencia de nuestro país sino hasta 1836.

El primer Imperio Mexicano

Agustín de Iturbide se coronó emperador en una solemne ceremonia efec-


tuada en la Catedral de la Ciudad de México, el domingo 21 de julio de
1822. Hubo necesidad de nombrar entre las personas más destacadas del
clero, del ejército y de la antigua nobleza a los que ocuparían diferentes
cargos de las cámaras del emperador y de la emperatriz, haciendo uso de
una etiqueta que tal vez en Europa era adecuada, pero que resultaba ajena
a nuestro medio. La propia doña Josefa Ortiz de Domínguez fue invitada a
formar parte de la cámara de la emperatriz, pero rehusó indignada. Por su
parte, el general Vicente Guerrero escribió una carta desde Tixtla felicitan-
do al nuevo emperador: "...no me toca otra cosa que añadir mi voto a la
voluntad general, y reconocer como es justo las leyes que dicta un pueblo
libre y soberano".1
Iturbide juró defender, como única, la religión católica, respetar las
leyes emanadas del Congreso, en donde residía la voluntad soberana de la
nación, y también los derechos de cada individuo, en la inteligencia que de
no hacerlo, no fuera obedecido.
La extensión del Imperio Mexicano era notable: además del actual
territorio nacional, abarcaba los vastos territorios del norte que luego se
perdieron a favor de Estados Unidos de América, así como América Cen-
tral hasta Costa Rica inclusive, de suerte que tenía por el sur frontera con
Colombia, puesto que Panamá pertenecía a este último país.

;
Niceto Zamacois, Historia de México, Salvat, México, 1979, tomo XI, pág. 319.
6 Historia del Derecho mexicano

El primer Congreso Constituyente

La intención inicial de crear un Congreso cuyos miembros fueran electos,


de manera indirecta, en tres instancias, entre las clases privilegiadas fue
promulgar una Constitución propia; muchos diputados se inclinaban por
tomar como modelo la Constitución española, adaptándola en lo posible a
nuestra realidad. Sin embargo, los miembros del Congreso se dividían en
dos grupos radicales: los liberales y los conservadores. Los primeros que-
rían establecer una monarquía muy limitada con varios controles constitu-
cionales, y los conservadores aspiraban a mantener el estado de cosas subor-
dinándose plenamente a las órdenes del emperador. Todo ello retrasó la
elaboración de la Constitución del Imperio, la que era el motivo de creación
del propio Congreso.

La instauración del Imperio

No del todo convencidos los diferentes grupos de poder: clero, ejército,


comerciantes e intelectuales, se estableció el primer Imperio Mexicano,
encabezado por Agustín I, personaje controvertido, aun entre sus contem-
poráneos, quienes se encargaron de destacar sus defectos por encima de
sus virtudes, lo que perjudicaba mucho su imagen. Se magnificaron los
problemas que tenía en su familia y los gastos exagerados de su modo de
vida, con lo cual la base moral del Imperio se vino abajo. De nada sirvió,
en última instancia, la solemne consagración imperial ante los obispos de
Guadalajara, Puebla, Durango y Oaxaca (faltó el de Sonora, que no pudo
llegar a la Ciudad de México), pues ni el emperador fue unánimemente
respetado ni gobernó de manera adecuada. Por el contrario, se vio en la
necesidad de actuar en contra de las decisiones del Congreso, lo que le
hizo merecer la fama de dictador y déspota.

El Reglamento Provisional Político del Imperio Mexicano

El Congreso del Imperio Mexicano, al instalarse el 24 de febrero de 1822,


estableció las bases constitucionales que serían su fundamento:

1. En el Congreso reside la soberanía de la nación.


2. La religión católica, apostólica y romana sería la única, con exclusión
de cualquier otr^.
3. El gobierno sería una monarquía moderada constitucional y el país se
denominaría Imperio Mexicano.
6. Derecho del México Independiente 7

4. Se llamaría a gobernar el Imperio a las personas designadas en el


Tratado de Córdoba (esto fue derogado por decreto del 8 de abril de
ese mismo año).
5. La división tripartita del poder quedaba de la siguiente manera:

• El Poder Legislativo correspondía al Congreso.


• El Poder Ejecutivo a la Regencia.
• El Poder Judiciario a los Tribunales entonces existentes o que se
crearan posteriormente.

6. Se declaró la igualdad de derechos civiles de todos los habitantes li


bres del Imperio, cualquiera que fuera su origen.

Más tarde, al ser designado Iturbide como emperador se disolvió la


Regencia y él ocupó el Poder Ejecutivo del país.
La convocatoria lanzada por la Regencia para integrar el Congreso lo
consideraba bicameral, pero en la práctica nunca se fraccionó. Además, al
reservarse el Congreso el Poder Legislativo, se autoasignó las funciones
constituyente y legislativa ordinaria, lo cual originó muchas controversias,
sobre todo de tipo doctrinal. Así, Lorenzo de Zavala calificaba esta situa-
ción como "falta de reglas".2
Fray Servando Teresa de Mier se convirtió en uno de los más encona-
dos opositores del emperador, ya que defendía el sistema republicano y
poco a poco logró ganar adeptos para su causa entre los diputados. Algu -
nos de ellos fueron aprehendidos por órdenes expresas del subsecretario
de Estado, Andrés Quintana Roo, mientras el diputado Valentín Gómez
Farías se pronunciaba por la disolución del Congreso. En el Palacio Impe-
rial (hoy Nacional) Iturbide explicó ante 40 diputados las razones para
disolver el Congreso, concretamente dos: 1. Que no habían logrado elabo-
rar la Constitución del Imperio después de cerca de ocho meses de estar
reunidos, y 2. Tampoco habían elaborado ley alguna, sino que habían de-
dicado el tiempo sólo a criticarlo y obstaculizar sus actos de gobierno. Por
ello, una vez que el Presidente del Congreso conociera su orden de disolu-
ción, dispondría de 10 minutos para llevarla a cabo. Esto ocurrió en la
madrugada del 31 de octubre de 1822.
En lugar del Congreso se estableció una Junta Nacional Instituyeme
con uno o dos diputados por cada provincia, según el número de sus habi-

■ Felipe Tena Ramírez, Leyes fundamentales de México (1808-1991), 16a. ed., Porrúa, México, 1991,
pág. 121.
8 Historia del Derecho mexicano

tantes. Así se formó un grupo de 45 miembros y ocho suplentes, todos


leales a Iturbide, y se instaló el 13 de noviembre. Sería un cuerpo legislati-
vo provisional que debería redactar un proyecto de Constitución para some-
terla a su aprobación ante un nuevo Congreso que se establecería más ade-
lante.
Es de aclararse que el desaparecido Congreso había formado una
Comisión para elaborar un proyecto de Constitución, integrada por los di-
putados Mendiola, Alcocer, González, San Martín, Godoy, Ibarra, Martínez
de los Ríos, Marín, Jiménez, Abarca, Herrera y Bustamante. Así, se llega-
ron a presentar los proyectos siguientes:

1. La Constitución del Imperio (proyecto de organización del Poder Legis


lativo), de un señor Valdés.
2. El Proyecto de Constitución del doctor Herrera.

Ya en forma personal el diputado por Jalisco, Prisciliano Sánchez,


presentó un proyecto que tituló Pacto Federal de Anáhuac, el que desde lue-
go se pronunciaba por un régimen republicano y federal. 3
En febrero de 1823 la Junta Nacional Instituyente aprobó, con 21 vo-
tos a favor y 17 en contra, el Reglamento Político Provisional del Imperio, do-
cumento que le urgía al emperador para legalizar su gobierno, con lo que
quedaba abolida la Constitución española (art. lo.).
El clero secular y regular conservaba sus fueros y privilegios, y en tal
virtud se pedía reinstalar a las órdenes de hospitalarios y de jesuitas en
aquellos lugares donde aún no tuvieran presencia (art. 4).
Los arts. 7 y 8 confieren la nacionalidad mexicana a todos los habitan-
tes del Imperio y el voto a los extranjeros que hayan prestado servicios
útiles al país, o que paguen contribución al Estado. Se conceden algunos
derechos o garantías individuales. Se regula la expropiación (art. 13). Se
dice que: "La fuerza pública es esencialmente obediente a la ley" (art. 22) y se
establece la clásica división tripartita del poder (Ejecutivo, Legislativo y
Judicial). Además, se anuncia que se hará una ley electoral.
Se menciona que habrá cuatro ministros: del Interior y de Relaciones
Exteriores; de Justicia y de Negocios Eclesiásticos; de Hacienda; de Guerra
y Marina, y "además una Secretaría de Estampilla" (art. 32). El "emperador
menor" no puede contraer matrimonio, ni salir del Imperio sin consenti -
miento del cuerpo legislativo (art. 38). El art. 90 prevé proteger la propie-

3
José Luis Soberanes Fernández, Una aproximación a la historia del sistema mexicano, Fondo de Cultura
Económica, México, 1992, pág. 119.
6. Derecho del México Independiente 9

dad de los indígenas y de los ciudadanos "beneméritos" e industriosos; el


repartimiento de tierras comunes o realengas, sobre los ejidos precisos a
cada población. También en el art. 99 se propicia el desarrollo de la activi-
dad educativa del país. El Reglamento Provisional consta de 100 artículos, se
expidió el 18 de diciembre de 1822 y lo firmaron Toribio González, Anto-
nio J. Valdés y Ramón Martínez de los Ríos.

Obra de gobierno

El primer Imperio Mexicano estuvo vigente de 1821 a 1823, si bien Iturbide


fue emperador del 19 de mayo de 1822 al 20 de marzo de 1823, es decir,
aproximadamente 10 meses, por lo cual su obra de gobierno fue muy esca-
sa. Para colmo, la guarnición española aún retenía el castillo de San Juan
de Ulúa en Veracruz, con lo cual impedía que los productos de esa aduana
llegaran al gobierno imperial. Además, el país estaba empobrecido des -
pués de 11 años de guerra insurgente y en las provincias reinaba el caos;
Jalisco, Yucatán, Zacatecas y San Luis Potosí pretendían formar países in-
dependientes, igual que las provincias de Centroamérica, incluida Chiapas.
Todo ello originaba un estado de inestabilidad muy grave.
El Imperio recurrió a préstamos forzosos y se aumentó considerable-
mente la deuda externa; de esta suerte, con la agricultura y la industria casi
paralizadas, la situación del país era francamente alarmante. Mientras tan-
to, los gastos de la Corte iban en aumento; incluso se creó la Orden Impe-
rial de Guadalupe para rendir homenaje a hombres distinguidos, lo que se
convirtió en un gasto incesante, ya que cada nombramiento implicaba fies-
tas y derroche.
Lo más destacado de la administración imperial fue la incorporación
v desincorporación de Centroamérica y Chiapas a México. Al respecto, el
28 de agosto de 1821 en el templo de Santo Domingo el religioso
tapachulteco fray Matías de Córdoba lanzó una proclama al pueblo de Co-
mitán para declarar la independencia de Chiapas. En seguida, el padre Córdo-
ba invitó a los presentes a pasar a la sacristía para firmar un acta que for-
malizara el "grito de Comitán", pero en ese momento algunos comenzaron
a objetar éste, argumentando que era prudente esperar a saber qué estaba
sucediendo en México. Entonces una mujer llamada Josefina García mani-
festó que si los hombres querían esperar, se quedaran cuidando las casas y
los niños y ellas, las mujeres, apoyarían la causa libertaria. Esto conmovió a
todos y así se firmó el acta respectiva.
Al divulgarse el hecho, lo secundaron Villa Real (hoy San Cristóbal de
las Casas), San Marcos Tuxtla (hoy Tuxtla Gutiérrez), Guatemala, San Sal-
10 Historia del Derecho mexicano

vador, Tegucigalpa, Managua, San José de Costa Rica y Tapachula; todos


se declararon independientes de España.
En esos días Chiapas pertenecía a la Capitanía General de Guatemala,
y el gobernador de ésta, Gabino Gainza, anexó Centroamérica a México,
como ya se ha señalado. Pero hacia los últimos días del Imperio, las provin-
cias de Centroamérica, incluida Chiapas, decidieron separarse, con lo que
resultó evidente el descuido en que se tenía a estas regiones, a las que sólo
se les cobraba impuestos. En realidad, desde su anexión había habido mucha
controversia en algunos casos, como Nicaragua y El Salvador, donde inclu-
so hubo necesidad de asentar una fuerte guarnición mexicana para evitar
levantamientos. Edmundo O'Gorman dice al respecto: "...es cierto que la
agregación, por lo que toca a la provincia de San Salvador, fue tan sólo
nominal, porque hubo necesidad de someterla por medio de la fuerza". 4 Y
Lucas Alamán, ilustre historiador y político guanajuatense de tendencia
conservadora, consideraba que ese vasto territorio que comprendía de Alta
California hasta Costa Rica sólo podía subsistir unido bajo una forma de
gobierno monárquico y rigurosamente constituido. 5 Lamentablemente, la
unión duró sólo un año. Mucho influyó en la separación la falta de cuida -
do y los errores políticos del Imperio Mexicano, pero también la nefasta
intervención del embajador estadounidense Joel Poinsett, quien avivó las
enemistades y apoyó a los separatistas, puesto que a Estados Unidos no le
era grata la unión de las naciones hispanas porque representaría un obs-
táculo a sus intereses expansionistas; por eso el vecino país del norte com-
batió a toda costa el sueño integrador de Simón Bolívar.
Entonces Chiapas recibió dos invitaciones en sentido contrario:

1. La de Nicolás Bravo, desde Oaxaca, para unirse al Plan de Casa Mata


a fin de derrocar a Iturbide y proclamar la República.
2. La del general Vicente Filisola, desde Guatemala, para que enviara
diputados al Congreso que esa región había convocado el 29 de mar
zo de 1823, con el propósito de que tal cuerpo colegiado resolviera si
debía o no subsistir la unión con México. (Por cierto, el general Filisola
nació en Rivelle, Italia.)

Lamentablemente, Iturbide había abdicado el 20 de marzo anterior y


Filisola, que había sido enviado por el emperador para mantener bajo con-
trol a Centroamérica, optó por dejar que los intentos separatistas siguieran

4
Edmundo O'Gorman, Historia de las divisiones territoriales de México, Porrúa, México, 1973, pág. 40.
5
Lucas Alamán, Historia de México, Tus, México, 1969, tomo II, páe. 306.
6. Derecho del México Independiente 11

su curso. Para colmo, el nuevo gobierno mexicano, en su afán de mostrar


una tendencia republicana y federal, manifestó que respetaría la decisión
del Congreso Centroamericano, porque seguramente representaría la vo-
luntad del pueblo de aquellas provincias. Entonces Guatemala, El Salva-
dor, Honduras, Managua y Costa Rica fundaron la Federación de Provin-
cias del Centro de América, que tuvo una vida muy breve, pues casi de
inmediato se segregaron para formar los países que hoy configuran la re-
gión.
Por su parte, el 8 de junio de 1823 se formó una Junta Provisional
Gubernativa en Chiapas, que la declaró independiente de México y de
cualquier otra nación. Filisola, en este caso, disolvió la Junta y con ello
provocó un levantamiento en Comitán, que proclamó el Plan de Chiapas
Libre (sic), en el que se exigía la inmediata salida de las tropas mexicanas.
La Junta Provisional Gubernativa fue restituida el 30 de octubre de ese
mismo año y Chiapas permaneció separada de México y de Guatemala,
hasta que en septiembre de 1824 decidió su reincorporación a nuestro
país. Con todo esto México perdió sus territorios del sur y la frontera que-
dó en el Istmo de Tehuantepec.

La crisis política y la caída del Imperio

Hacia diciembre de 1822, el gobernador de Veracruz, general Antonio López


de Santa Anna, se alzó en armas proclamando la República y junto con el
general Guadalupe Victoria lanzó el Plan de Veracruz, en el que pedía la
reinstalación del Congreso. Más tarde se unieron al Plan los generales Vi-
cente Guerrero y Nicolás Bravo; como se advierte, era la reacción de los
insurgentes desplazados por el Imperio.
El emperador envió a la zona al general Echávarri, pero en vez de comba-
tir a los rebeldes éste proclamó el Plan de Casa Mata, el 1 de febrero de
1823, en el que exigía también la reinstalación del Congreso, aunque res-
petando al emperador en su cargo.
El grupo de Santa Anna se unió al Plan de Casa Mata (así llamado
porque se firmó en esa hacienda, cerca de Xalapa), y después también se
unió Puebla. Iturbide nombró Jefe del Ejército al marqués de Vivanco,
pero ya no era posible sostener la situación.
El 4 de marzo a las 9 de la noche se decretó la reinstalación del Con-
greso y se disolvió la Junta Instituyeme. Se reunieron entonces unos 50
diputados, pero Puebla exigía que el Congreso se trasladara a esa ciudad,
o que, de quedarse en México, el emperador saliera de la capital a fin de
que no influyera en sus deliberaciones. Ante tal estado de franca
12 Historia del Derecho mexicano

ingobernabilidad, el emperador presentó su solicitud de abdicación ante


el Congreso el 20 de marzo de 1823. Se le fijó entonces como residencia la
ciudad de Tulancingo, mientras se resolvía al respecto.
El Congreso rechazó la abdicación de Iturbide y consideró nulo todo
lo actuado por él desde su "ascenso al trono", porque éste lo obtuvo por la
fuerza (recuérdese el motín del sargento Pío Marcha). Por lo mismo, el
Congreso determinó entregar el Poder Ejecutivo vacante a un triunvirato
formado por los generales Nicolás Bravo, Guadalupe Victoria y Pedro
Celestino Negrete. Este triunvirato, que sería provisional hasta que se ela-
borara la Constitución, en la que se definiría el tipo de gobierno del país,
tendría el nombre de Supremo Poder Ejecutivo.
A Iturbide se le asignó una pensión pero se exigió su exilio. Él se
trasladó con su familia y allegados al puerto de Veracruz y el 11 de mayo
de 1823 se embarcó hacia Liorna, Italia, donde se alojó en la casa de cam-
po de la princesa Paulina Bonaparte, si bien más tarde se ubicó en Lon -
dres. En esta ciudad se percató de la existencia de un famoso pacto entre
los soberanos de la Europa cristiana para restablecer sus dominios y su
hegemonía política. Desde 1815, entre Alejandro I, zar de Rusia; Francis-
co I, emperador de Austria, y Federico Guillermo III de Prusia, se había
formado un "pacto religioso" que en realidad era político y trataba de
oponerse a la influencia de los principios de la Revolución francesa y
de Napoleón.
Más tarde se adhirieron a ese pacto España, Portugal, Suecia e incluso
Francia, una vez derrocado Napoleón. Se realizaron varios congresos de
este grupo, al que se denominó La Santa Alianza y que pretendía apoyarse
para recuperar sus dominios en América. Por eso se encomendó a Luis
XVIII de Francia que apoyara a Fernando VII de España en ese intento, y
por esa razón la Santa Sede retardaba su reconocimiento a una nación
eminentemente católica como México. Asimismo, Estados Unidos de Amé-
rica se vio en la necesidad de ejercer presión para evitar que los intereses
europeos chocaran con los suyos de expansión y predominio económico
sobre las nuevas naciones latinoamericanas, de ahí que el Presidente James
Monroe, quien gobernó de 1817 a 1825, proclamara su famoso principio o
doctrina, con el lema de "América para los americanos". Con ello se mani-
festaba que cualquier agresión europea a una nación del mismo continente
sería considerada como internacional y no local; tal fue la declaración de
Monroe ante el Congreso estadounidense el 4 de diciembre de 1823.
Iturbide consideró amenazada la Independencia de México y se puso
en comunicación con el Congreso para ofrecer sus servicios en defensa del
país. Pero este Congreso, ya abiertamente republicano, estimó peligrosa
6. Derecho del México Independiente 13

esta actitud y lanzó un decreto en el que lo declaraba traidor a la patria, lo


mismo que aquellos que lo ayudaran a retornar al país. De intentarlo,
Iturbide sería reo de muerte.
Iturbide ignoró este decreto que nunca le fue comunicado y se embar-
có desde Londres hacia Soto la Marina, pero fue aprehendido por el gene-
ral Felipe de la Garza y fusilado en Padilla, Tamaulipas, en cumplimiento
de la sentencia del Congreso de ese Estado, que se basó en el decreto antes
mencionado. Esto ocurrió el 22 de septiembre de 1824.
En su testamento, redactado en Liorna el 27 de septiembre de 1823,
Iturbide manifestaba: "Mexicanos... cuando instruyáis a vuestros hijos en la
historia de la patria, inspiradles amor al primer Ejército Trigarante... Reci-
bid mi último adiós y sed felices".6

La República
Una de las primeras preocupaciones del gobierno de Iturbide fue entablar
relaciones con otros países. Los primeros en responder a este intento fue-
ron Chile, Colombia y Perú. Estados Unidos de América aceptó al recono-
cimiento de México en 1823 por iniciativa del Presidente James Monroe. El
primer "visitante", que no aún embajador, fue Joel Poinsett, quien dándose |
cuenta de la inminente caída del Imperio recomendó a su gobierno no
!
:
enviar a un representante oficial. México envió a Washington a su primer
embajador en ese país, José Manuel Zozoya, y más tarde el mismo Poinsett
se convirtió en embajador.
La situación en México, ahora republicano, era delicada, porque la
Santa Alianza amenazaba con reconquistar las colonias de España en Amé-
rica; Centroaméricay Chiapas se le habían separado. A su vez Estados Unidos
reclamaba la Provincia de Texas porque, según ese país, formaba parte del
territorio de Luisiana que le había comprado a Francia, a pesar de que en
1819 el Tratado Adams-Onís, firmado todavía con España, fijaba claramente
los límites fronterizos. Además, Rusia reclamaba para sí el territorio de la
Alta California; España se resistía a dar su reconocimiento a las nuevas
naciones hispanoamericanas, y la Santa Sede retardaba también ese reco-
nocimiento.
Respecto a Inglaterra, el gobierno provisional mexicano fue reconoci-
do en 1825. Entonces, Mariano Michelena fue enviado a Londres para

Agustín Iturbide, Su testamento desde Liorna, Colección México Heroico 116, Jus, México, 1973,
pág. 41.
14 Historia del Derecho mexicano

negociar un préstamo, acompañado de Francisco de Borja Migoni, de ori-


gen ecuatoriano, al que hubo de habilitarle la nacionalidad mexicana para
que cumpliera funciones diplomáticas y consulares, pero este sujeto a espal-
das de Michelena y contando con la complicidad de deshonestos banqueros
y comerciantes ingleses, depositó el dinero del préstamo en su propia cuenta y
así logró amasar una buena fortuna. Lamentablemente, al poco tiempo falle-
ció y por más esfuerzos legales que se hicieron, México terminó perdiendo
todo ese dinero, y quedó, no obstante, endeudado con Inglaterra.
Las relaciones con Francia tampoco fueron muy claras, sino más bien
de facto, es decir, comerciales y no propiamente diplomáticas. Incluso am-
bos países llegaron a la guerra en 1838, como veremos más adelante.

El gobierno provisional

Ante este desolado panorama era urgente definir la estructura política que
debería asumir el país. Al respecto, es importante señalar que Jalisco, Yucatán,
Querétaro, Guanajuato, Zacatecas, Michoacán y Oaxaca se pronunciaban
por una República Federal. Entonces era claro que la forma imperial de
gobierno quedaba totalmente superada, pero en un régimen republicano
debía elegirse entre el centralismo (con un gobierno central prevaleciendo
sobre departamentos internos supeditados), o el federalismo (con estados
autónomos integrando una unión o federación). Así las cosas, el Triunvirato
o gobierno provisional, integrado por los generales Victoria, Bravo y Negrete,
y como suplentes Vicente Guerrero, Mariano Michelena y Miguel Domínguez,
alentó la formación de un Plan de la Constitución Política de la Nación Mexica-
na, que está fechada el 16 de mayo de 1823, conformado todavía por el
Primer Congreso Instituyente (el formado, disuelto y luego restaurado por
Iturbide), y que fue redactado por José C. del Valle, diputado guatemalteco,
cuando esta región ya se separaba de nuestro país. De acuerdo con este Plan,
el 17 de junio siguiente se expidió un decreto para convocar a elecciones a
fin de integrar el nuevo Congreso Constituyente, que se instaló el 7 de no-
viembre. El Congreso anterior, iturbidista, se disolvió. Así, el nuevo Congre-
so ya se entendía separado de lo pactado en el Plan de Iguala y en el Tratado
de Córdoba. El Plan se pronunciaba por el régimen federal.

El segundo Congreso Constituyente

Este ilustre Congreso abrió sus sesiones con el discurso inaugural de Mi-
guel Domínguez, el antiguo corregidor de Querétaro, quien para esos efec-
tos ocupaba el cargo de titular del Poder Ejecutivo.
6. Derecho del México Independiente 15

Hay que advertir que con el triunfo del Plan de Casa Mata, México
quedó dividido en provincias o estados independientes, con un jefe políti-
co y una diputación provincial local. Lo anterior favoreció la presencia de
caciques regionales poderosos como Jerónimo Treviño, Gándara, Servando
Canales, Juan Álvarez, Pesqueira y otros, muchos de los cuales se pronun-
ciaban por el federalismo para asegurar su influencia política regional,
por lo que manipulaban las decisiones de las diputaciones provinciales.
Mientras tanto, los simpatizantes del centralismo consideraban que sólo la
unión formada con un poder fuerte a la manera del antiguo Imperio espa-
ñol podría mantener la integridad política y territorial de un país tan vasto
y con una geografía y desarrollo contrastados.
Por otra parte, la precaria situación económica del país hacía temer
nuevos brotes de rebeldía; un refrán de la época decía: "Cuando los suel -
dos se pagan, las revoluciones se apagan", para referirse al retraso en el
pago de sueldos a burócratas y militares; además de que el experimentado
aparato burocrático colonial había sido desplazado por personas no cono-
cedoras y, en muchos casos, ineficientes.
Por su parte, las provincias de Michoacán, Guanajuato y San Luis Po-
tosí se reunieron en Celaya para pronunciarse por el federalismo, dispues-
tas a separarse del país si no se inclinaba hacia esta tendencia.

Las tesis centralista y federalista. Fray Servando y Ramos Arizpe

Las dos tendencias quedaban ya definidas y había que optar por una de
ellas. Los centralistas tenían como representantes más destacados al pres-
bítero José María Becerra, quien elaboró un voto particular al respecto;
Carlos de Bustamante y sobre todo el ilustre regiomontano fray Servando
Teresa de Mier Noriega y Guerra, quien había sido un gran impulsor de la
Independencia y había convencido a Francisco Javier Mina para luchar por
esa causa en México. En síntesis, los argumentos de los centralistas eran los
siguientes:

1. Ese sistema era de verdadera transición entre el poder monárquico y


el republicano, con lo que se evitaban los cambios drásticos no desea
bles en materia política, sobre todo en un país con grandes masas de
marginados.
2. Un poder central fuerte garantizaría conservar la unión de las dife
rentes provincias.
3. La economía podría fortalecerse con un poder central organizador,
con planes de aplicación general.
16 Historia del Derecho mexicano

Para divulgar sus ideas los centralistas publicaban un periódico:


El Sol.
A su vez, los federalistas contaban con gente como Lorenzo de Zavala,
Juan de Dios Cañedo, Valentín Gómez Farías, Juan Cayetano Portugal y
José María Covarrubias, pero sobre todo con Manuel Crescencio Rayón,
Prisciliano Sánchez y Miguel Ramos Arizpe, originario de Coahuila, dipu-
tado a Cortes en Cádiz, gran luchador político, que incluso sufrió prisión
en España y al que se le ha denominado Padre del federalismo mexicano. Los
argumentos federalistas eran:

1. Solamente un sistema que dé autonomía a cada provincia permitirá


que regiones con cultura divergente puedan permanecer unidas.
2. La unión de las soberanías estatales garantizaría un gobierno general
más sólido, un ejecutivo fuerte capaz de enfrentar los más grandes
problemas nacionales o internacionales, con la ayuda de un Congreso
también fuerte, en donde se escuchara la voz auténtica y libre de to
das las provincias.
3. Ya se ha dicho que varios Estados (Texas, Coahuila, Tamaulipas, Jalis
co, Michoacán, San Luis Potosí, Guanajuato, Zacatecas y Yucatán) se
separarían de no adaptarse a este régimen. Chiapas, ya separada, tal
vez accediera reunificarse si México se erigiera en República federal.

Los federalistas también editaron su periódico: El Águila Mexicana.


En estas ideas contribuían el Pacto Federal de Anáhuac, que en 1823 lanzó
Prisciliano Sánchez, y la Constitución de los Estados Unidos de América, de
la que según decía Lorenzo de Zavala circulaba una edición con pésima
traducción, publicada en la ciudad de Puebla.
El segundo Congreso Constituyente actuó en tres etapas:

1. Primero confirmó su tendencia federalista con base en lo establecido


en el voto por la forma de República federal.
2. Luego expidió el Acta Constitutiva de la Federación Mexicana, con 36
artículos, donde manifestaba su posición federal. Este documento, fe
chado el 31 de enero de 1824, consta de tres partes:


En la primera se establecen los principios fundamentales que da
ban origen a la nación, como la soberanía popular, la forma de
gobierno republicano, representativo, popular y federal; la división
de poderes, etcétera.

En la segunda, los órganos de gobierno y sus facultades.
6. Derecho del México Independiente 17

• En la tercera, las previsiones generales para efectuar todo lo antes


expresado. Sin embargo, no se consagra ningún derecho o garantía
individual.

3. La promulgación de la esperada Constitución Federal, en 1824.

La Constitución de 1824

Con base en el Acta Constitutiva de la Federación Mexicana, aprobada el 24


de enero de 1824, en la que el país se postulaba por una República federal,
el 1 de abril siguiente comenzó a discutirse el proyecto de Constitución, que
fue aprobada el 3 de octubre de ese año y publicada al día siguiente.
El nombre oficial del documento es Constitución Federal de los Estados
Unidos Mexicanos. Se caracteriza, entre otras cosas, porque en sus 171 artícu-
los establece lo siguiente:

a) Proporciona el nombre oficial del país: Estados Unidos Mexicanos.


a) Se presenta "En nombre de Dios Todopoderoso, autor y supremo le
gislador de la sociedad".
b) México se ostenta como república, representativa, popular y federal.
b) En su territorio se integraron los estados de Chiapas, Chihuahua,
Coahuila y Texas, Durango, Guanajuato, México, Michoacán, Nuevo
León, Oajaca (sic), Puebla de los Angeles, Querétaro, San Luis Potosí,
Sonora y Sinaloa, Tabasco, Tamaulipas, Veracruz, Xalisco (sic), Yucatán,
el de los Zacatecas (sic); y los Territorios de Alta California, Baja
California, Colima y Santa Fe de Nuevo México. Es de observarse que
Coahuila y Texas estaban unidas, lo mismo que Sonora y Sinaloa; ade
más, Chiapas había decidido, por la voluntad mayoritaria de sus ayunta
mientos, ingresar de nuevo en el territorio mexicano, decisión que se so
lemnizó el 14 de septiembre de 1824, es decir, unos días antes de que
se firmara la Constitución. Por ello su ingreso se hizo sobre la base de
que México adoptaba el régimen federal, de modo que se dice que no
se trata de una incorporación, sino de algo más profundo: una
federalización. También debe tomarse en cuenta que el Soconusco, es
decir, la franja costera de esa entidad, no se anexó en ese momento,
sino hasta la época del Presidente Santa Anna, por lo que ese lugar
quedó durante casi 20 años en una situación ambigua, entre ser autó
noma o incorporarse a México o a Guatemala. Lo curioso es que por
orden alfabético Chiapas encabezaba la relación de las entidades del
país, ya que Aguascalientes estaba incorporada a Zacatecas y las
18 Historia del Derecho mexicano

Californias eran territorios, al igual que Colima. Sin embargo, Coahuila


y Texas debieron nombrarse antes.
También es interesante hacer notar que en el mismo art. 5o. de
esta Constitución, en donde se dan a conocer las entidades confi-
gurativas de la Federación, se manifiesta que "Una ley constitucional
fijará el carácter de Tlaxcala", lo que implica que Puebla y Tlaxcala no
terminaron de decidirse respecto al carácter de esta última, entre
formar parte de Puebla o ser un estado aparte, como finalmente
ocurrió.
Las entidades actuales que allí faltan estaban integradas a otros esta-
dos, como Nayarit, Quintana Roo, Campeche, Morelos, Guerrero, Hi-
dalgo, etc. Tampoco se señala específicamente al Distrito Federal como
la capital del país, pero no en la Constitución sino en la ley posterior.
e) El Poder Legislativo se integra con dos cámaras: la de diputados y la
de senadores. Se elegiría un diputado por cada 80 mil habitantes, y un
suplente por cada tres propietarios. La Cámara de Senadores tendría
dos por cada entidad federativa. Éste era el modelo tomado de la
Constitución estadounidense.
f) Se establece que al cabo de cinco años se levantará un censo de pobla-
ción, que se renovará cada 10 años, precisamente para efectos electo-
rales. La elección de los miembros del Congreso es indirecta.
g) Para ser electo diputado se requería una edad mínima de 25 años y de
30 para ser senador.
h) La apertura de sesiones del Congreso sería cada año el 1 de enero. En
esta fecha el titular del Poder Ejecutivo rendiría su informe y éste
sería contestado por quien presidiera el Congreso.
i) Se establecía la Presidencia y la Vicepresidencia de la República; el
Vicepresidente asumiría las facultades y prerrogativas del Presidente,
en caso de imposibilidad física o moral de éste.
j) La elección de estos dos funcionarios era indirecta: primero en las
cámaras locales y luego en el Congreso. El ciudadano con mayor núme-
ro de votos sería el Presidente; el que le siguiera sería Vicepresidente.
Esto dio origen a que ellos fueran de diferente facción política, lo que
propició discordias graves y verdaderos rompimientos. El cargo dura-
ba cuatro años.
k) Ya se establece la obligación del refrendo para todas las disposiciones
del Ejecutivo, por parte de los Secretarios del despacho respectivo.
1) El Poder Judicial federal se depositaba en una Corte Suprema de Justi-
cia, Tribunales de Circuito y Jueces de Distrito. La Corte se integraba
con 11 ministros, divididos en tres salas y un fiscal. Los ministros eran
6. Derecho del México Independiente 19

electos por las legislaturas de los estados y por el Congreso y se les


llamaba individuos.
m) Se establece el sistema para interpretar y, en su caso, modificar la
Constitución.
n) No se establece un capítulo específico de declaración de derechos
fundamentales de la persona (parte dogmática), menos aún las garan-
tías de estos derechos. Sí hay intolerancia religiosa, sólo se practicaría
la fe católica.

Empero ésta fue, con sus limitaciones, pero con gran entusiasmo po-
pular, la primera Constitución del México Independiente. De acuerdo con
lo anterior y en forma esquemática, las constituciones de México han sido
las que se muestran en el cuadro 6.1.

Cuadro 6.1. Constituciones de México.

Denominación Año de Origen


expedición

Constitución Política de la 1812 Todavía bajo el régimen colonial


Monarquía Española

Decreto Constitucional 1814 Del Congreso de Anáhuac,


para la Libertad de la inspirado en el pensamiento de
América Mexicana José María Morelos

Constitución de los Estados 1824 Del Segundo Congreso


Unidos Mexicanos Constituyente, que establece una
República federal

Bases y Leyes Constitucionales 1836 Son Siete Leyes que establecen


de la República Mexicana una República centralista

Bases de la Organización 1843 Forma una República representativa y


Política de la República popular. Continúa el régimen
Mexicana (Bases Orgánicas) centralista

Acta Constitutiva y 1847 Reinstala el federalismo de la


de Reformas Constitución de 1824

Constitución Federal de los 1857 Establece un régimen liberal


Estados Unidos Mexicanos

Constitución Política de los 1917 Establece las garantías sociales y


Estados Unidos Mexicanos los principios emanados de la
Revolución Mexicana de 1910
20 Historia del Derecho mexicano

Los gobiernos republicanos

Al establecerse el gobierno republicano con la Constitución de 1824, se


sucedieron en el ejercicio del Poder Ejecutivo varios presidentes, en oca-
siones de manera muy irregular, debido a las pugnas que se suscitaron
entre federalistas y centralistas, y más tarde entre liberales y conservado-
res (cuadro 6.2).

Cuadro 6.2. Gobiernos republicanos a partir de la Constitución j 1824.*


d<
Tipo de
Período Presidente Origen gobierno Aspectos destacados
1824-1829 General Tamazula Federalista En su gobierno comenzó a
Guadalupe Intendencia usarse el término ciudadano y
Victoria de Nueva el lema "Dios y Libertad". Pro-
Vizcaya, hoy pagó la fundación de las logias
Durango yorkinas. Fundó el Museo Na-
cional y expulsó a los españo-
les del último reducto que aún
tenían en México: el castillo de
San Juan de Ulúa, en Veracruz.
El 20 de diciembre de 1827 or-
denó la expulsión de los espa-
ñoles en todo el país por la re-
belión del padre Joaquín Are-
nas, quien luego fue fusilado. A
raíz de esto hubo un levanta-
miento en Otumba y Tulancingo
encabezado por el Vicepresi-
dente Nicolás Bravo, quien
fue derrotado y desterrado.

1 de abril General Tixtla de Federalista El incipiente Partido Liberal, de


a 19 de Vicente Guerrero, origen masónico yorquino, se
diciembre Guerrero Gro. dividió entre la postulación de
de 1829 Manuel Gómez Pedraza y Vi-
cente Guerrero. La elección
la ganó Gómez Pedraza, pero
los guerrerístas no lo aceptaron
__________ (continúa)
* Este cuadro contiene solamente los datos más relevantes de cada periodo presidencial. Debe observarse que en
ocasiones es muy difícil determinar con precisión el tiempo durante el cual se desempeñó la Presidencia de la
República, dada la inestabilidad política de algunas etapas de la historia nacional, además de que a veces simultá -
neamente se tuvo a dos presidentes en funciones, naturalmente de facciones distintas. También es de considerarse
los casos en que los presidentes delegaban por breve tiempo el poder, a fin de combatir algún brote rebelde o una
invasión extranjera, aunque de hecho no perdieron el control político del país. Esto explica, por ejemplo, las "once
presidencias" del general Antonio López de Santa Anna.
6. Derecho del México Independiente 21

Cuadro 6.2. (Continuación.)


Periodo Tipo de
President Origen gobierno Aspectos destacados
e
y hubo brotes rebeldes en todo
el país. El general Antonio
López de Santa Anna se alzó
en Xalapa, pero fue derrota-
do. En la Ciudad de México,
en su mercado principal "El
Parián" se amotinó el pueblo
con los generales José María
Lobato y Vicente Guerrero, el
coronel Lucas Balderas y Lo-
renzo de Zavala. Al grito de
"¡Viva Guerrero, viva Lobato y
viva lo que arrebato!", los co-
merciantes sufrieron un robo
de más de un millón de pesos,
entre dinero y mercancías.
Gómez Pedraza renunció a la
Presidencia, no ejercida, y
Guerrero de hecho se convir-
tió en el segundo Presidente
de México.
Trató de colonizar Texas y
Coatzacoalcos, pero el 27 de
julio de 1829 el país fue inva-
dido desde Cuba por el co-
mandante español Isidro
Barradas, quien fue derrota-
do por los generales Manuel
Mier y Terán y Antonio López
de Santa Anna en Tampico.
Más tarde el Vicepresidente
Anastasio Bustamante se su-
blevó en Xalapa. Guerrero
trató de combatirlo, pero fue
derrotado y destituido por el
Congreso; entonces se refugió
en las montañas del sur, luego
se fraguó su captura por 50
000 pesos en oro, que se le
pagaron al capitán del barco
genovés Colombo, Francisco
Picaluga, quien traicionó en
Acapulco a Guerrero y lo llevó
a Huatulco, de don-
(contínúa)
22 Historia del Derecho mexicano

Cuadro 6.2. (Continuación.)


Tipo de
Periodo Presidente Origen gobierno Aspectos destacados
de fue trasladado a Oaxaca.
Finalmente, un Consejo de
Guerra lo sentenció a ser fu-
silado en Cuilapan el 14 de fe-
brero de 1832.
18 a 23 de Lie. José Hacienda de Federalista José María Bocanegra fungió

diciembre María La Troje, en Triunvirato como Presidente de la Suprema


de 1829 Bocanegra, Guanajuato Corte de Justicia de la Nación
Lucas (hoy Ciudad en el gobierno de Vicente Gue-
Alamán y Procer), Gto., rrero y lo sustituyó en la Presi-
general México, D.F. dencia de la República cuando
Luis partió a combatir a los rebeldes
Quintanar de Bustamante en Xalapa.
El comandante militar de la Ciu-
dad de México, Luis Quintanar,
lo destituyó y Bocanegra se
retiró a la vida privada. Años
más tarde fue Secretario de
Relaciones Exteriores. Tuvo
fama de honesto. Escribió
Memorias para la historia de
México Independiente. Murió
en la capital en 1862.
Lucas Alamán (1792-1853)
fue un ilustre intelectual. Fue
diputado a Cortes en Cádiz y,
más tarde, destacado miem-
bro del grupo conservador.

23 a 31 de Lie. Pedro Zacatecas, Federalista Suplió a José María Bocanegra


diciembre Vélez Zac. Interino en la Presidencia de la Supre-
de 1829 ma Corte de Justicia de la Na-
ción y en la de la República.
Gobernó al país durante ocho
días, en calidad de triunviro y
luego se retiró a la vida priva-
da. Murió en México en 1848.
1830-1832 General Jiquilpan, Federalista Si bien representaba los intere-

Anastasio Mich. Interino ses de los antiguos iturbidistas


Bustamante y centralistas, subió a la Pre-
(primera sidencia por la rebelión de
Presidencia) Xalapa. Tuvo que enfrentar le-
icontinúa)
6. Derecho del México Independiente 23

Cuadro 6.2. {Continuación.)


Tipo de
Periodo Presidente Origen gobierno Aspectos destacados
vantamientos en Veracruz,
Texas, Tampico, Acapulco,
Guanajuato, Toluca, San Luis
Potosí, Guadalajara, Puebla,
Zacatecas, Michoacán, Nue-
vo León y Coahuila. La ingo-
bernabilidad era tal y el des-
orden público tan manifiesto
que fue obligado a firmar los
Convenios de Zavaleta en
Puebla, el 23 de diciembre de
1832, para retirarse de la Pre-
sidencia y nombrar en su lu-
gar al general Manuel Gómez
Pedraza. Bustamante se fue
a Europa y regresó en 1836.

14 de agosto General Santa Rosa Federalista Suplió al general Anastasio


a 26 de Melchor (hoy ciudad Interino Bustamante cuando fue a
diciembre Múzquiz Múzquiz), combatir a los rebeldes en
de 1832 Coah. Guanajuato. El Congreso lo
designó Presidente interino.
Tuvo fama de honesto, al gra-
do de que murió en la más
completa pobreza, a pesar de
haber desempeñado altos
cargos públicos, incluso la
Presidencia del Congreso
Constituyente de 1836. Su
rectitud en el manejo del, de
por sí, exhausto erario, era
proverbial.

1832-1833 General Santiago de Federalista Trató de llevar hasta sus últi-


Manuel Querétaro, Interino, mas consecuencias, sin lo-
Gómez Qro. aunque grarlo, la expulsión de los es-
Pedraza representaba pañoles perniciosos.
al grupo
centralista
1833 General Xalapa Federalista Fue 11 veces Presidente de la

Antonio (hoy de República, aunque por perío-


López de Enríquez), dos muy cortos. Sin embargo,
Santa Anna Ver. encabezó la política mexica-
{continúa)
24 Historia del Derecho mexicano

Cuadro 6.2. (Continuación.)


Periodo Tipo de
President Origen gobierno Aspectos destacados
e
1 de abril (primera na durante casi 25 años, a ve-
a 18 de Presidencia) ces militando a favor del fe-
junio de deralismo y otras a favor del
1833 centralismo. En esta primera
Presidencia solicitó licencia
para retirarse a su hacienda
de Manga de Clavo, por lo que
el Vicepresidente Valentín
Gómez Farías tomó el cargo.

Dr. Valentín Guadalajara, Federalista A unos cuantos días de su go-


Gómez Farías Jal. Interino bierno se inició la llamada pri-
(primera mera Reforma Liberal. Abolió
Presidencia) la pena de muerte por delitos
políticos. Solicitó a Roma la
disminución de días festivos.
Pugnó, sin lograrlo, por que se
abolieran los fueros, las primi-
cias y las exenciones de im-
puestos. Propuso al Congreso
que no dejara de sesionar ni
en Semana Santa. Suprimió la
coacción para cumplir los vo-
tos monásticos. Eliminó al cle-
ro de la enseñanza pública.
Secularizó las misiones de
Baja y Alta California. En
Veracruz y otros estados se
dictaron medidas para incau-
tar los bienes del clero. Cerró
la Universidad para crear la di-
rección de Instrucción Pública.
Fundó la Biblioteca Nacional.
Todos los ataques contra el cle-
ro provocaron una violenta re-
belión de tipo "cristero", con los
Planes de Religión y Fueros,
en Morelia y en Cuernavaca.
Santa Anna regresó al poder y
Gómez Farías fue destituido y
desterrado a Nueva Orieans.
{continúa)
6. Derecho del México Independiente 25

Cuadro 6.2. (Continuación.)


Tipo de
Periodo Presidente Origen gobierno Aspectos destacados
1833-1835 General Federalista Disolvió las cámaras del Con-
Antonio con greso de la Unión. Se trató de
López de tendencia llevar a la República hacia el
Santa Anna al centralismo. Se redujo el núme-
(segunda centralismo ro de milicias en los estados a
Presidencia) fin de controlarlos. Convocó
a un Congreso Constituyente.

1835-1836 General Ciudad del Federalista Mientras él gobernaba interina-


Miguel Maíz, S.L.P. Interino mente, Santa Anna derrotó al
Barragán federalismo en Zacatecas y
formó el Departamento de
Aguascalientes.

1835 General Centralista Se expidieron las Siete Leyes


Antonio Constitucionales que dieron
López de base al centralismo. Texas se
Santa Anna rebeló contra el centralismo y
(tercera pidió su separación de México.
Presidencia)

1836-1837 Lie. José Guadalajara, Centralista Mientras él gobernaba, Santa


Justo Corro Jal. Interino Anna fue a Texas para comba-
tir la rebelión de los colonos del
lugar, pero fue hecho prisione-
ro y firmó el Tratado de Velasco
en que se reconocía la separa-
ción de esa región. En ese tiem-
po la Santa Sede y España re-
conocieron la Independencia de
México. Redujo a la mitad el
valor de la moneda de cobre.

1837-1839 General Centralista Su gabinete fue muy inestable,

Anastasio con frecuentes cambios de ti-


Bustamante tulares. Varios temblores afec-
(segunda taron la capital y casi destru-
Presidencia) yeron el puerto de Acapulco.
Hubo varías rebeliones en el
país. Se desarrolló la primera
guerra internacional de Méxi-
co, esta vez contra Francia,
conocida como Guena de los
Pasteles.
(continúa)
26 Historia del Derecho mexicano

Cuadro 6.2. (Continuación.)


Tipo de
Periodo Presidente Origen gobierno Aspectos destacados
1839 General Centralista Ocupó la Presidencia de mar-
Antonio Interino zo a agosto de ese año. Se
López de sepultó con honores la pier-
Santa Anna na que había perdido en com-
(cuarta bate contra los franceses. Lo-
Presidencia) gró la paz con Francia me-
diante un convenio desventa-
joso económicamente para el
país. Reprimió la prensa y
esto le atrajo muchos enemi-
gos. Solicitó permiso para re-
tirarse del poder.
1839 General Chilpancingo Centralista El Congreso lo nombró interina-

Nicolás (hoy de los Interino mente. Trató de mantener el


Bravo Bravo), Gro. orden en medio de numerosos
(primera conflictos internos y externos,
Presidencia) y también procuró poner al día
las muy deficientes finanzas
públicas.

1839-1841 General Centralista Se establecieron relaciones


Anastasio diplomáticas con España.
Bustamante Yucatán se proclamó como
(tercera República, aunque luego se
Presidencia) reincorporó a México. Hubo
varios levantamientos en el
país, el más grave en Tacuba,
que culminó con la firma del
Plan de la Presa de la Estan-
zuela, por el que el general
Bustamante renunciaba a la
Presidencia de la República
y se iba a Europa. Se formó
una Junta de Notables.
Septiembre Francisco Xalapa Centralista Lo nombró la Junta de Nota-

a octubre Javier (hoy de moderado bles. A pesar del corto tiempo


de 1841 Echeverría Enríquez), Interino de su mandato, aprovechó la
(comerciante) Ver. oportunidad para hacer nego-
cios propios. Ya retirado del
cargo, exigió el pago de suel-
dos que según él no se le ha-
bían pagado.
(continúa)
Cuadro 6.2. {Continuación.)

6. Derecho del México independiente 27


Tipo de
Periodo Presidente Origen gobierno Aspectos destacados
1841-1842 General Centralista Designado por la Junta de No-
Antonio moderado tables. Aumentó el sistema de
López de leva para recluitar soldados.
Santa Anna Persiguió a los falsificadores de
(quinta moneda. Se convocó a otro
Presidencia) Congreso Constituyente, pero
éste no se formó por haber
muchos prisioneros federalis-
tas. Su gobierno cayó en la des-
honestidad y la arbitrariedad.
Construyó el Teatro Santa
Anna, luego Nacional, y el Mer-
cado del Volador. Quiso cons-
truir un monumento a la Inde-
pendencia en la Plaza de la
Constitución, del que sólo se
alzó el zócalo, de ahí el nom-
bre popular de esa zona. Pi-
dió permiso al Congreso para
retirarse a su hacienda de
Manga de Clavo.

1842-1843 General Centralista Sofocó una rebelión en Chilapa,

Nicolás Bravo moderado Gro. Se enemistó con el Con-


(segunda Interino greso y terminó por disolverlo.
Presidencia)

Mayo a General Centralista Expidió una nueva Constitución

octubre Antonio centralista conocida como Ba-


de 1843 López de ses Orgánicas. Aumentó es-
Santa Anna candalosamente los impues-
(sexta tos. Abiertamente reprimió
Presidencia) cualquier oposición. De nue-
vo se tensionó el proyecto se-
paratista de Yucatán. Se ene-
mistó con el clero por algunas
medidas arbitrarías. Solicitó per-
miso para retirarse a Xalapa.

1843-1844 General Monterrey, Centralista Fue nombrado interinamente


Valentín N. L Interino y sin mayor autorización por
Canalizo el propio Santa Anna. Redujo
(primera los impuestos y se enfrentó
Presidencia) al Congreso, que no lo reco-
{continúa)
28 Historia del Derecho mexicano

Cuadro 6.2. (Continuación.)


Tipo de
Periodo Presidente Origen gobierno Aspectos destacados
nocía debido a su origen ile-
gítimo; entonces entregó de
nuevo el poder al general
Santa Anna.
Junio a General Centralista Trató de obtener autorización
septiembre Antonio ante el Congreso para empren-
de 1844 López de der una campaña contra Texas,
Santa Anna que ya era República indepen-
(séptima diente. Como se lo negó, San-
Presidencia) ta Anna se declaró enemigo de
este cuerpo colegiado. Por
esos días murió su esposa,
María Inés de la Paz García,
y Santa Anna solicitó permi-
so para retirarse del poder a
fin de recuperarse de este fa-
llecimiento.

12 a 24 de General Xalapa Centralista Fue nombrado Presidente in-


septiembre José (hoy de Interino terino por unos días, para que
de 1844 Joaquín Enríquez), luego lo hiciera el general
de Herrera Ver. Valentín Canalizo. Únicamente
(primera presidió los festejos de la In-
Presidencia) dependencia.

Septiembre General Centralista Disolvió al Congreso y empren-


a diciembre Valentín Interino dió una rebelión popular que
de 1844 Canalizo hizo derribar la estatua de San-
(segunda ta Anna ubicada en la Plaza
Presidencia) de la Constitución, en México.

6 a 30 de General Centralista Era honesto y llegó al grado de

diciembre José Joaquín Interino empeñar algunas pertenencias


de 1844 de Herrera para sostener a su familia, a
(segunda pesar de ser el Presidente de
Presidencia) la República. Indultó a los pre-
sos de buena conducta. Tra-
tó de establecer la política del
país entre el centralismo y el
federalismo, repartiendo algu-
nos cargos entre los partida-
rios de unos y otros.
(continúa)
6. Derecho del México Independiente 29

Cuadro 6.2. {Continuación.)


Periodo Tipo de
President Origen gobierno Aspectos destacados
e
1844-1846 General José Centralista Santa Anna había salido del
Joaquín de país, por lo que el Congreso
Herrera declaró a Herrera Presidente
(tercera ya no interino sino constitucio-
Presidencia) nal. Por esos días Texas se
incorporaba a Estados Unidos
y se planteó el problema de
límites con ese país. La situa-
ción se tornó tensa. Herrera
hizo lo posible por evitar la
guerra, pero no lo logró.

Enero a General México, D.F. Centralista Tomó el mando del ejército de


julio de Mariano unos 6 000 hombres que con
1846 Paredes y trabajos había reunido el Presi-
Arrillaga dente Herrera para marchar
al norte, a fin de combatir al in-
vasor estadounidense, pero en
San Luis Potosí se alzó en ar-
mas contra Herrera y retomó a
la capital, apoderándose de la
Presidencia a partir del 2 de
enero de 1846. Con esta grave
traición fue incapaz de orga-
nizar la defensa del país.
Yucatán se volvió a separar de
México y formó una Repúbli-
ca neutral en el conflicto con
el invasor. Hubo un pronuncia-
miento en contra del Presiden-
te Paredes desde Guadalajara
por parte del general José Ma-
ría Yáñez. Paredes decidió ir
personalmente a combatir y
dejó en el cargo al general Ni-
colás Bravo.

Trató desesperadamente de
Julio a General Centralista
organizar la defensa del país,
agosto Nicolás Bravo Interino
pero hubo un levantamiento
de 1846 (tercera
en la Ciudadela, por parte del
Presidencia)
general Mariano Salas, y se
vio obligado a renunciar.
(continúa)
30 Historia del Derecho mexicano

Cuadro 6.2. (Continuación.)


Tipo de
Periodo Presidente Origen gobierno Aspectos destacados
Agosto a General México, D.F. Federalista Restableció la Constitución
diciembre Mariano de 1824 y, consecuentemente,
de 1846 Salas el régimen federal. Convocó a
un nuevo Congreso Constitu-
yente.
Diciembre General Federalista Se formó un nuevo Congreso
de 1846 Antonio Constituyente que deliberó en
a enero López de medio de la guerra invasora.
de 1847 Santa Anna Santa Anna solicitó permiso
(octava para combatir al enemigo, por
Presidencia) lo que se trasladó a San Luis
Potosí y quedó en la Presi-
dencia el Vicepresidente, que
era de nuevo Valentín Gómez
Farías.

Enero a Dr. Valentín Federalista Trató de apoyar económica-


mayo de Gómez mente la guerra contra los in-
1847 Farías vasores estadounidenses, por
(segunda lo que ordenó la confiscación
Presidencia) de los bienes del clero. Con ello
provocó alzamientos en Puebla
y en la Ciudad de México, en
donde el cura de San Antonio
Tomatlán ocasionó un tumul-
to. También se dio la famosa
rebelión de "los Polkos". San-
ta Anna regresó a calmar los
ánimos y a hacerse cargo de
la Presidencia.
Marzo a General Federalista Trató de coordinar desde la

abril de Antonio capital la defensa del país.


1847 López de
Santa Anna
(novena
Presidencia)

Abril a General Huichapan, Federalista Apoyó desde la capital con di-

mayo de Pedro María Hgo. Interino nero y efectivos al ejército en


1847 Anaya campaña. Después de la ba-
(primera talla de Cerro Gordo convocó
Presidencia) a una junta militar para que re-
(continúa)
I Cuadro 6.2. (Continuación.)
6. Derecho del México Independiente 31
Tipo de
Periodo Presidente Origen gobierno Aspectos destacados
solviera respecto a la defensa
de la Ciudad de México, a la
que declaró en estado de
emergencia. Entregó el poder
al general Santa Anna el 20 de
mayo de 1847 y se reintegró al
ejército para defender al país.
Mayo a General Federalista Al día siguiente de tomar po-

septiembre Antonio sesión, el 21 de mayo se pro-


de 1847 López de clamó el Acta de Reformas a
Santa Anna la Constitución con la que ofi-
(décima cialmente se estableció de
Presidencia) nuevo el federalismo. El Con-
greso se trasladó a Querétaro
porque el invasor estadouni-
dense había tomado la ciudad
de Puebla y avanzaba hacia
la capital. Después de la de-
rrota de Chapultepec en la
noche de ese mismo 13 de
septiembre, Santa Anna aban-
donó la capital y salió hacia
Querétaro. Renunció al cargo
en la Villa de Guadalupe.
16 de Lie. Manuel Tacuba, Federalista Había sido Presidente de la
septiembre de la Peña D.F. Suprema Corte de Justicia de
al 13 de y Peña la Nación y miembro del Poder
noviembre Conservador. Negoció el trata-
de 1847 do de Guadalupe-Hidalgo por el
que México perdió más de la
mitad de su territorio. El Con-
greso dividido y con profundos
intereses de partido, obstacu-
lizaba cada acción ejercida por
el Presidente para poner orden
en el país, por lo que lo obli-
garon a renunciar al cargo.
Noviembre General Federalista Continuó las negociaciones
de 1847 a Pedro María para establecer la paz con Es-
enero de Anaya tados Unidos. Trató de evitar
1848 (segunda que triunfara un movimiento
Presidencia) separatista en Michoacán y de
(continúa)
32 Historia del Derecho mexicano

Cuadro 6.2. (Continuación.)


Periodo Tipo de
President Origen gobierno Aspectos destacados
e
Enero a contener a la prensa nacional
junio de que se manifestaba abierta-
1848 mente contra su gobierno.
Concluyó su periodo, que el
propio Congreso, cuando lo
nombró, limitó al 8 de enero.

Lie. Manuel de Federalista Tuvo que firmar el 2 de febrero


la Peña y el fatídico Tratado de Guada-
Peña (segunda lupe-Hidalgo, con el que se
Presidencia) puso fin a la guerra con Esta-
dos Unidos. Este tratado se
Junio de ratificó el 30 de mayo en
1848 a Querétaro, ya que desde que
enero de la capital cayó en manos de
1851 los invasores el gobierno
mexicano despachaba en esa
ciudad del Bajío.

General José Federalista Quiso renunciar al cargo, pero


Joaquín de no le aceptaron la renuncia.
Herrera (cuarta Trasladó su gobierno a Mix-
Presidencia) coac, mientras el ejército in-
vasor abandonaba el país.
México estaba en total postra-
ción económica y moral y abun-
daba el bandidaje en ciudades
y campos. En Aguascalientes
el ex presidente usurpador y
traidor a la patria Mariano Pa-
redes y Arríllaga se alzó en ar-
mas desconociendo el Tratado
de Guadalupe-Hidalgo y ca-
lificando de traidores a los
mexicanos que lo negociaron
y firmaron. Finalmente, este
individuo fue derrotado en
Guanajuato, logró huir al ex-
tranjero y regresó en 1849 por
la amnistía que Herrera con-
cedió a los mexicanos que
apoyaron la invasión, no ocu-
pó ya cargo alguno y fue dado
de baja vergonzosamente del
{continúa)
I 6. Derecho del México Independiente 33
Cuadro 6.2. {Continuación.)
Tipo de
Período Presidente Origen gobierno Aspectos destacados
ejército, pero no se le enta-
bló juicio por su proceder
irresponsable cuando derrocó
al gobierno en plena guerra
de intervención extranjera.
El Presidente Herrera estable-
ció la línea telegráfica México-
Puebla. Ofreció su apoyo a
Yucatán (entonces república
independiente) para calmar la
guerra de castas y se logró,
en agosto de 1848, que la pe-
nínsula se reincorporara a
México. Concluyó su periodo,
dejando el cargo a disposición
del Congreso.
1851 a 1853 General San Luis Federalista Se enfrentó a serios problemas

Mariano Potosí, económicos y políticos. Hubo


Arista S.L.P. levantamientos en varias par-
tes del país, sobre todo en
Tamaulipas, en Jalisco y en
Michoacán. Finalmente la re-
belión del Plan de Hospicio
Cabanas en Guadalajara
triunfó con adhesión en Duran-
go y en Veracruz, por lo que
el Presidente renunció.
5 de enero Lie. Juan Durango (hoy Federalista Fue Presidente de la Suprema

a 8 de Bautista Victoria de Interino Corte de Justicia de la Nación.


f
ebrero de Ceballos Durango), Trató de reformar la Constitu-
1853 Dgo. ción sin lograrlo, por lo que se
enemistó con el Congreso y
renunció.
Febrero a General México, D.F. Arregló el camino a Veracruz y

abril de Manuel María el de Acapulco; reguló la na-


"853 Lombardini vegación por el lago de Chalco.
Se creó la Escuela de Ingenie-
ros adjunta a la Academia de
San Carlos. Se convocó a elec-
ciones en las que salió triun-
fante el general Santa Anna.
[continúa)
34 Historia del Derecho mexicano

Cuadro 6.2. (Continuación.)


Periodo Tipo de
President Origen gobierno Aspectos destacados
e
1853-1855 General Federalista Se inclinó hacia la corriente con-
Antonio López servadora; suprimió la libertad
de Santa Anna de imprenta. Restableció la
(decimaprimera Orden de Guadalupe creada
Presidencia) por Iturbide. Aumentó la leva.
Dilapidó el erario; estableció
impuestos por uso de puer-
tas, ventanas, y por tener ani-
males domésticos. A solicitud
de la Legislatura se le dio el
título de Alteza Serenísima;
se prorrogaba su mandato por
tiempo indefinido y se le da-
ban facultades para nombrar
a su sucesor. En 1855 ven-
dió a Estados Unidos el terri-
torio de La Mesilla por diez
millones de pesos. En su tiem-
po se compuso el Himno Na-
cional Mexicano. Se inició la
navegación con barcos de va-
por en Texcoco. Sus arbitrarie-
dades facilitaron el estallido de
la Revolución de Ayutla, de fi-
liación liberal, en el estado de
Guerrero, y pronto cundió por
todo el país. En esos momen-
tos en Sonora el filibustero
francés Rousset de Boulbon
trató de apoderarse de ese
lugar, pero fue derrotado y fu-
silado. La Revolución de Ayutla
rápidamente se convirtió en
un problema para Santa
Anna; por eso el gobierno ofre-
ció crear una nueva Constitu-
ción, pero ya no fue posible
evitar el derrumbe de la dicta-
dura; Santa Anna renunció y
salió al extranjero.
(continúa)
6. Derecho del México Independiente 35

Cuadro 6.2. (Continuación.)


Tipo de
Periodo Presidente Origen gobierno Aspectos destacados
Agosto a General Puebla de los Federalista Trató de ordenar al país; algu-
septiembre Martín Ángeles (hoy Interino nos estados reconocieron su
de 1855 Carrera Heroica mandato, otros no. Incluso
Puebla de Nuevo León reasumió su so-
los Ángeles), beranía. En Veracruz se con-
Pue. fiscaron los bienes de Santa
Anna. Finalmente, ante tantas
presiones el general Carrera
renunció al cargo.

Septiembre General Juan Atoyac Liberal Se le nombró Presidente al


a octubre Álvarez (hoy de Interino triunfo del Plan de Ayutla,
de 1855 Benítez Álvarez), tomó posesión en Cuemavaca
Gro. y estableció su gobierno en
Tlalpan. Convocó al Congre-
so Constituyente de 1856-
1857. Decretó la Ley Juárez
en contra de los fueros. Lue-
go renunció a su cargo.

1855-1857 General Puebla de Liberal Combatió rebeliones cristeras


Ignacio los Ángeles Interino en Puebla, expulsó al obispo de
Comonfort (hoy Heroica esa entidad, Pelagio Antonio
Puebla de de Labastida y Dávalos. Expi-
los Ángeles), dió la Ley Lerdo, mediante la
Pue. cual se desamortizaban los
bienes del clero, y la Ley Igle-
sias, que limitó los ingresos
del clero. Suprimió la orden de
San Francisco, nacionalizó
sus bienes y derribó parte de
su convento para abrir las ca-
lles de 16 de Septiembre y
Gante. En su tiempo se promul-
gó la Constitución de 1857,
que originó un levantamiento
reaccionario con el Plan de
Tacubaya. Comonfort se dio un
autogolpe de Estado al desco-
nocer la Constitución, por lo que
repudiado por liberales y con-
servadores, terminó por aban-
donar el país en enero de 1858.
(continúa)
36 Historia del Derecho mexicano

Cuadro 6.2. (Continuación.)


Período Tipo de
President Origen gobierno Aspectos destacados
e
1858-1861 Lie. Benito San Pablo Liberal Enarbolando la bandera liberal
Juárez García Guelatao Interino y la defensa de la Constitución,
(primera (hoy se hizo cargo interinamente
Presidencia) Guelatao de de la Presidencia. Trasladó su
Juárez), gobierno a varias partes del
municipio de país, debido a la guerra de
Santo Tomás Reforma o de los Tres Años,
Ixtlán, Oax. entre liberales y conservado-
res. En ese tiempo se firmó el
tratado McLane-Ocampo. Fi-
nalmente venció a éstos en di-
ciembre de 1860. En esta ad-
ministración se expidieron las
Leyes de Reforma. Por razo-
nes extemas se vio obligado a
decretar una suspensión de
pagos de la deuda extema, lo
que trajo funestas consecuen-
cias. Terminó su mandato in-
terino en marzo de 1861.

1861-1865 En las elecciones resultó elec-


Lie. Benito Liberal
to Presidente de la República.
Juárez constitucional
En esta administración se dio
García
la guerra de Intervención fran-
(segunda
cesa. El Presidente Juárez sa-
Presidencia)
lió al norte del país para soste-
ner la resistencia republicana y
se instaló el Segundo Imperio
Mexicano con el archiduque
Fernando Maximiliano de
Austria. En medio de esa lu-
cha debía concluir su mandato
institucional el 1 de diciembre
de 1865, pero manifestó la im-
posibilidad de convocar a elec-
ciones y la necesidad de man-
tener la unidad en el mando
para enfrentar a los invasores,
de modo que expidió un decre-
to el 8 de noviembre de ese año,
en el que consideraba que en
uso de las facultades extraordi-
narias que le había otorgado el
{continúa)
6. Derecho del México Independiente 37

Cuadro 6.2. (Continuación.)


Periodo Tipo de
President Origen gobierno Aspectos destacados
e
ía) Agosto a Lie. Benito Juárez García
diciembre de (cuarta Presidencia)
1867

1865-1867 Lie. Benito


Juárez
García Lie. Benito Juárez García
(tercera (quinta Presidencia)
1867-1871 Presidencia)
Liberal Congre iliano contra el
con so de de Imperio. Se
facultad la Habsbu hicieron
es Unión, rgo fue reformas
prorroga prorro- fusilado constitucion
das gaba en ales y se
sus Queréta convocó a
funcion ro, y el elecciones
es y gobierno generales.
las del liberal
Preside hizo su Hubo
nte de entrada levantamient
la triunfal os por la re-
Liberal Supre en la elección en
con ma Ciudad Yucatán,
facultad Corte de Sinaloa y
es de México Puebla, por
prorroga Justicia el 15 de lo que
das , el julio de e¡ Congreso
general 1867, concedió al
Jesús restable Presidente
Gonzál ciendo Juárez
ez la nuevamente
Ortega Repúbli facultades
. Para ca. extraor-
sus dinarias y se
propios De pudieron
partida hecho, vencer de
rios esta manera
esto Presiden represiva
Liberal resul- cia fue estos
constituci taba un simplem movimiento
onal golpe ente una s. Jalisco, el
de prolonga Estado de
Estado ción de México y
y se la Tamaulipas
dio una anterior, también se
crisis con la sublevaron.
muy única di- Se fundó la
grave ferencia (continúa)

en el de que
grupo ya no se
tenía un
de los
gobierno
liberale
conserva
s.
dor o im-
perial
En
paralelo.
esta
Restauró
nueva
la ha-
admini
cienda
stració
pública,
n el
reorgani
Preside
zó el
nte ejército y
Juárez licenció
logró algunas
vencer tropas
la irregula
Interve res que
nción habían
frances apoyad
a. o la
Maxim guerra
38 Historia del Derecho mexicano

Cuadro 6.2. (Continuación.)


Tipo de
Periodo Presidente Origen gobierno Aspectos destacados
Escuela Nacional Preparatoria.
Se inauguró el ferrocarril a Pue-
bla. Se reglamentó el juicio de
amparo. Se emitió el Código
Civil y de Procedimientos Ci-
viles para el Distrito Federal.
Se expidieron otras leyes.

1871-1872 Lie. Benito Liberal Logró vencer en las elecciones,


Juárez García constitucional aunque en medio de un des-
(sexta contento generalizado. El ge-
Presidencia) neral Porfirio Díaz se alzó en
armas con el Plan de la Noria,
pero fue derrotado y huyó a la
Sierra de Alica, en Nayarit. El
Presidente Juárez murió en
ejercicio del poder el 18 de ju-
lio de 1872, de un padeci-
miento cardiaco, en la Ciudad
de México.

Enero a General Álamos, Son. Conservador Su gobierno fue paralelo al del

diciembre Félix María Interino Presidente Juárez y luchó por


de 1858 Zuloaga el grupo conservador en la
(primera Guerra de Reforma. Estableció
Presidencia) su capital en la Ciudad de Méxi-
co. Su base de legalidad era el
Plan de Tacubaya. Enfrentó un
levantamiento de los propios
conservadores en el Estado de
México. Con el Plan de Navi-
dad, el 24 de diciembre de
1858, fue proclamado por el
general José María Echegaray,
que terminó por destituirlo.
Diciembre General Guanajuato Conservador Gobernó sólo un mes para en-

de 1858 a Manuel (hoy Ciudad Interino tregar el poder al general Mi-


enero de Robles Procer de guel Miramón, que había sido
1859 Pezuela Guanajuato), postulado Presidente de la
Gto. República por los conservado-
res, de acuerdo con el Plan de
Navidad. Tiempo después tra-
tó de apoyar al invasor fran-
(continúá)
6. Derecho del México Independiente 39

Cuadro 6.2. {Continuación.)

Tipo de
Periodo Presidente Origen gobierno Aspectos destacados
cés, pero fue hecho prisione-
ro y fusilado como traidor a la
patria en el estado de Puebla.
1859 a 1860 General México, D.F. Conservador Llegó a la Presidencia a los
Miguel Interino 27 años de edad. Durante su
Mi ramón gobierno se firmó el Tratado
(primera Mont-Almonte. Combatió a
Presidencia) los liberales en la Guerra de
Reforma, por lo que dejó pro-
visionalmente en el poder al
Lie. José Ignacio Pavón.
Agosto de Lie. José Veracruz Conservador Desde la capital trató de apo-

1860 Ignacio (hoy Heroica Interino yar a los conservadores en la


Pavón Ciudad de Guerra de Reforma. Devolvió
Veracruz), el poder al general Miramón.
Ver.
Agosto a General Conservador Ordenó a su jefe de policía que

diciembre Miguel Interino allanara la casa del cónsul in-


de 1860 Miramón glés para hacerse de fondos
(segunda para la guerra. Fue derrotado
Presidencia) por los liberales en San Miguel
Calpulalpan, Edo. de México,
en 1860 y huyó al extranjero.
Después regresó a apoyar el
Imperio y fue fusilado en
Querétaro en 1867.
'860-1862 General Félix Conservador A la caída de Miramón los gene-

María Interino rales conservadores lo nom-


Zuloaga braron nuevamente Presiden-
(segunda te de la República, pero dado
Presidencia) el triunfo de los liberales este
nombramiento fue sólo hono-
rífico y dejó de ejercerlo cuan-
do los conservadores termina-
ron reconociendo a la Junta de
Gobierno que se formó a raíz
de la Intervención francesa.
(continúa)
40 Historia del Derecho mexicano

Cuadro 6.2. (Continuación.)


Tipo de
Período Presidente Origen gobierno Aspectos destacados
1872-1876 Lie. Xalapa Liberal Recuérdese que de 1862 a
Sebastián (hoy de Interino 1867 se desarrolló la Interven-
Lerdo de Enríquez), ción francesa y el Segundo
Tejada Ver. Imperio de Maximiliano, y de
(primera 1858 a 1872 las presidencias
Presidencia) de Benito Juárez. Precisamen-
te al morir éste subió a la Presi-
dencia Lerdo de Tejada, quien
se desempeñaba como Presi-
dente de la Suprema Corte de
Justicia de la Nación. Inauguró
el Ferrocarril México-Veracruz.
Sofocó la rebelión de Manuel
Lozada en Tepic. Incorporó las
Leyes de Reforma a la Consti-
tución. Combatió varias insu-
rrecciones en el país. Reabrió
el Senado de la República.
Enero a Lie. Liberal En elecciones discutibles se
noviembre Sebastián constitucional proclamó vencedor. De inme-
de 1876 Lerdo de diato enfrentó el levantamien-
Tejada to porfirista de Tuxtepec y el
(segunda desconocimiento de la Supre-
Presidencia) ma Corte de Justicia. Fue de-
rrotado en Tecoac y huyó a
Estados Unidos.
Octubre de Lie. José México, D.F. Liberal Desconoció a Lerdo de Tejada
1876 a María Interino y se declaró Presidente de la
enero de Iglesias República. Trasladó su gobier-
1877 no a Salamanca, pero fue de-
rrotado por las fuerzas del ge-
neral Díaz en la zona de Jalis-
co y huyó a Estados Unidos.
Diciembre General Tétela de Liberal Desempeñó interinamente la
de 1876 a Juan N. Ocampo, Interino Presidencia, que ya ocupaba
febrero Méndez Pue. desde noviembre de 1876 el
de 1877 general Porfirio Díaz. Sola-
mente estuvo en el cargo
mientras Díaz combatía a los
iglesistas. Lanzó la convoca-
toria a elecciones, que favo-
recieron a Porfirio Díaz.
{continúa)
6. Derecho del México Independiente 41

Cuadro 6.2. (Continuación.)


Periodo Presidente Origen Tipo de ¿Aspectos destacados
gobierno

1876 y años General Oaxaca (hoy Liberal (Para estudiar todo el gobierno
siguientes Porfirio de Juárez), de Porfirio Díaz, véase el
Díaz Oax. capítulo 7 de esta obra.)

Política exterior

Desde su nacimiento como nación independiente, México se vio en la ne-


cesidad de lograr el reconocimiento de los países extranjeros. Sus prime-
ras relaciones internacionales las tuvo con Chile, Colombia y Perú en 1822.
Estados Unidos de América reconoció a México en 1823, pero no fue sino
hasta 1825 cuando se entablaron relaciones entre ambos países.
Por otra parte privaba, como ya se dijo, el peligro que representaba la
Santa Alianza o unión de países europeos, que trataban de lograr que Es-
paña recuperara sus ex colonias en América, si bien éstas contaban con el
apoyo abierto de Estados Unidos, expresado en la Doctrina Monroe.
Guatemala y Centroamérica en general se habían separado de Méxi-
co, pero Chiapas había retornado a la unión nacional. También peligraba
!a región de Texas, que Estados Unidos reclamaba como suya porque, se-
gún los norteamericanos, formaba parte de la Luisiana que habían com -
prado a Francia; sin embargo, el tratado Adams-Onís de 1819 firmado con
España dejaba claros los límites de ambas zonas. A la vez, la Rusia zarista
pretendía tener derechos sobre California.
México obtuvo el reconocimiento de Inglaterra hacia 1825, pero las
relaciones entre ambos países se vieron enturbiadas por el lamentable su-
ceso del préstamo conseguido para México por Mariano Michelena, al que
va se hizo alusión.
Por otra parte, el gobierno republicano de Guadalupe Victoria logró,
el 17 de noviembre de 1827, la capitulación del fuerte de San Juan de Ulúa
en Veracruz. Éste era el último baluarte que en México quedaba aún en
manos de los españoles, quienes por lo mismo manejaban todavía la adua-
na del lugar. El héroe de la jornada fue el general Miguel Barragán, quien
luego fue Presidente interino de la República Mexicana.
España hizo el intento de reconquistar a México, primero por medio
de la Santa Alianza, sin que se llegara a concretar nada, y después en 1829,
enviando una expedición de 3000 hombres que salieron de Cuba al man-
do del brigadier Isidro Barradas, que se apoderó del Puerto de Tampico.
42 Historia del Derecho mexicano

Unos días después capituló acosado por las fuerzas del general Antonio
López de Santa Anna y con ello terminaron los intentos de reconquista
española.
En cuanto a Francia, este país formó parte de la Santa Alianza; sin em-
bargo, al margen de esto comenzaron a establecerse algunos convenios co-
merciales entre mexicanos y franceses desde 1827, si bien el reconocimiento
oficial se otorgó a México en 1830. No obstante, las continuas reclamaciones
de franceses en nuestro territorio por daños que les ocasionaba en su econo-
mía la inestabilidad política del país, así como la difícil situación financiera
que hacía que México incumpliera sus compromisos internacionales en ma-
teria de empréstitos, hizo que esas primeras relaciones fueran muy difíciles.
En cuanto a los países de Latinoamérica, ya antes de la consumación
de la Independencia Francisco de Miranda, ilustre patricio venezolano,
apuntó la idea de una unión continental. Sin embargo, fue el libertador
Simón Bolívar quien expresó su plan de que los países hispanos de Améri-
ca (no incluía a Brasil) formaran una liga, integrada en un Congreso Gene-
ral, el que, entre otras atribuciones, tendría la de determinar las relaciones
exteriores en común. En tal virtud Bolívar convocó a un Congreso en Pana-
má, denominado Asamblea Americana, al que México acudió, y por iniciativa
del general Santander, también Brasil, además de que hubo observadores
holandeses e ingleses. México firmó en 1823 el Tratado de Unión, Liga y
Confederación, promovido por Colombia, que de hecho fue nuestro primer
tratado internacional.
En esa Asamblea se acordó prohibir el tráfico de esclavos negros y
firmar un Tratado de Unión, Liga y Confederación perpetua en 1826, con
la idea de formar un ejército confederado. Se decidió también cambiar la
sede de la Asamblea a la ciudad de Tacubaya, en México, pero al reanudarse
las actividades asambleístas ya no se integró un cuerpo colegiado repre-
sentativo y el esfuerzo bolivariano de integración concluyó en fracaso.
Con el Vaticano las relaciones mexicanas fueron muy difíciles, prime-
ro porque el gobierno independiente pretendía ejercer el patronato deri-
vado del que ejercía España en tiempos de la dominación, lo que desde
luego rechazaba la Iglesia, y segundo porque la influencia de las logias
masónicas en las esferas del poder hacía que el papa León XII manifestara,
en una encíclica de 1824, que deploraba la situación de la Iglesia en países
rebeldes y contaminados de "ideas heréticas", con lo que se ponía, como
su antecesor Pío VII, de parte de la Santa Alianza.
El Presidente Victoria envió una carta a León XII explicándole que
México era un país que reconocía en su Constitución como única fe la cató-
lica y que era deseo del pueblo mexicano entablar cuanto antes relaciones
6. Derecho del México Independiente 43

con el Vaticano. Previamente se había nombrado al canónigo Francisco


Pablo Vázquez para acercarse al Vaticano, pero sólo si fuera recibido ofi-
cialmente por el papa, lo que la influencia española logró impedir, por lo
que nuestro representante permaneció en Bélgica y en Francia sin poder
hacer gestiones ante la Iglesia. Más adelante intervino Mariano Michelena
v logró que el papa negociara con el Presidente Victoria, aún sin reconoci-
miento oficial. Lo que no se decía es que la Constitución de Yucatán daba
tolerancia religiosa a los extranjeros y la de Jalisco manifestaba que la Igle-
sia se subordina al Estado.
Más tarde un nuevo pontífice, Pío VIII, aceptó la terna para nombrar
obispos que le presentó el Presidente Anastasio Bustamante.
El Vaticano reconoció nuestra Independencia el 29 de noviembre de
1836 por decisión de Gregorio XVI, aunque se envió un representante
oficial a México apenas en 1851.
Lucas Alamán, quien también luchó por entablar relaciones con el
Vaticano, estaba empeñado en lograr acuerdos aduanales para fines de
comercio y de mutua ayuda. Así, se firmó uno con Colombia, pero por
desgracia esta política fue frustrada por la inestabilidad en las naciones de
Latinoamérica. La tan deseada unión de países del continente se vio con-
denada al fracaso por las presiones de las grandes potencias, a las que les
convenía más la existencia de países divididos, pobres, débiles y enemigos
entre sí, sobre todo por motivos fronterizos, a veces reales y a veces ficticios.
También en 1836, el 28 de diciembre y a raíz de la muerte de Fernando
VII, España y México firmaron el Tratado de Paz y Amistad con el que se
reconocía la Independencia del país y se entablaban relaciones diplomáticas.
Por México el documento lo firmó Miguel de Santa María y por España José
María Calatrava. El primer embajador español, el marqués Calderón de la
Barca, fue recibido con grandes honores en México y su esposa la marquesa se
hizo famosa al escribir sus memorias tituladas La vida en México, donde relata
con mucho detalle la vida mexicana en los primeros años del siglo xix.

El centralismo y sus consecuencias

Es importante destacar que de acuerdo con los arts. 163 a 171 de la


Consti-:ución Federal de los Estados Unidos Mexicanos, conocida como
Constitución de 1824, no se podría modificar dicho texto sino hasta 1830.
Con la caída del Imperio de Iturbide se formaron dos grupos políti-
cos antagónicos, el federalista y el centralista, los que andando el tiempo, y
con los incidentes de las guerras civiles, se convirtieron en liberal y con-
servador, respectivamente.
44 Historia del Derecho mexicano

En el fondo, como en toda lucha política tras de estas tendencias se


enfrentaban intereses de grupo. El Partido Conservador contaba entre sus
mejores representantes con personajes de la talla de Lucas Alamán, quien
se manifestaba abiertamente a favor de los intereses y privilegios del clero,
y afirmaba respecto a sus propios principios: "Es el primero, conservar la
religión católica..."
México carecía de partidos políticos, concepto que empezó a perfilar-
se a fines del siglo xix y se consolidó en el siglo xx a raíz de la Revolución
de 1910. En tal virtud, fue en las logias masónicas donde los políticos de la
época se agruparon para presentar frentes y hacer prevalecer sus ideas,
específicamente respecto al modelo republicano que pretendían, es decir,
centralismo o federalismo; lo único grave era que estas logias masónicas
estaban dirigidas desde el extranjero y representaban intereses político-
económicos ajenos al país.
La masonería, como hemos señalado, llegó a México en el siglo xvm
durante el virreinato. Las primeras logias fueron apéndices de las españo-
las y se divulgaron en varios lugares del país, especialmente en la capital y
en Jalisco, Veracruz y Campeche. Se mencionó como destacados masones
de diversas logias a Hidalgo y Allende (lo que no es del todo aceptado por
los tratadistas), Miguel Ramos Arizpe, fray Servando Teresa de Mier y el
propio Juan O'Donojú, último virrey de la Nueva España.
Ya en el México Independiente, en 1823 Guadalupe Victoria fundó
en Jalapa la gran Logia del Águila Negra, cuyos postulados eran contrarios
a los españoles y a la religión católica; más adelante, en 1825, y con la
abierta intervención del embajador estadounidense Joel R. Poinsett, el
Águila Negra y otras pequeñas logias se agruparon bajo los auspicios de la
gran logia de Nueva York. Así surgió el llamado rito yorkino que favorecía
los intereses de Estados Unidos de América y pugnaba por una república
federal. En él militaron desde luego el Presidente Victoria, pero además
Vicente Guerrero, Ramos Arizpe y otros políticos destacados.
Por su parte, Inglaterra organizó la logia del rito escocés, con tenden-
cias centralistas y tratando de establecer un frente a la expansión estado -
unidense. En este grupo estaban Nicolás Bravo, Manuel Gómez Pedraza y
el general Anastasio Bustamante, quien primero fue yorkino, pero al le -
vantarse contra Guerrero se hizo escocés.
Algunos políticos, viendo el peligro que entrañaba recibir influen -
cias del extranjero, formaron el Rito Nacional Mexicano también en 1825,
pero a la postre se plegaron al rito yorkino. En reacción a esto los escoceses
apoyaron el levantamiento de Manuel Montano, con su Plan de Otumba,
en el que entre otras cosas pedían la abolición de las sociedades secretas.
6. Derecho del México Independiente 45

Finalmente, en 1828 se promulgó una ley que prohibía toda reunión clan-
destina que formara colegios e hiciera profesión de fe secreta, bajo penas
que iban desde pérdida de los derechos ciudadanos hasta el destierro.
No obstante, la masonería siguió extendiéndose e influyendo en las
decisiones políticas más trascendentes del país. Se procuró un acercamiento
de ambos ritos, especialmente a raíz del fusilamiento de Vicente Guerrero,
lo que indignó a unos y a otros por igual; sin embargo, las pugnas de las
logias continuaron presentándose de manera constante en su lucha por el
poder. A veces la osadía de las logias llegaba a extremos, como en 1839,
cuando los masones alentaron el pronunciamiento del general Urrea y de
Valentín Gómez Farías en contra del Presidente Anastasio Bustamante, lo-
graron sorprender a la guardia del Palacio Nacional y exigieron la renun-
cia del mandatario. Empero, ante la garantía presidencial de respetar sus
vidas, empleos y propiedades, los alzados se retiraron del lugar y el com-
plot se frustró.
A lo largo de la historia de México la masonería ha ejercido influencia
política en menor o mayor proporción, dependiendo las tendencias y
co-\iinturas del momento, pero a no dudarlo constituye un factor
importante para comprender muchos pasajes de nuestra evolución
política.
La República federalista configurada por la Constitución de 1824 con-
tó con dos presidentes, los generales Guadalupe Victoria y Vicente Guerre-
ro, cuyos aspectos destacados de gobierno pueden apreciarse en el cuadro
dedicado a los gobiernos republicanos.
El Presidente Vicente Guerrero, antiguo caudillo insurgente, recono-
cido por su amor patrio y valentía, había llegado al poder apoyado por la
iogia yorkina y con la simpatía de las grandes masas populares, si bien era
notable su falta de ilustración y habilidad para el cargo. Algunos de sus
contemporáneos lo trataron en sus escritos con mucha severidad e hicie -
ron juicios que entonces no lo favorecieron frente a las clases encumbra-
das, pero que hoy serían deseables para cualquier mandatario deseoso de
ser considerado demócrata. Por ejemplo, Lorenzo de Zavala dice de él:
Guerrero amaba la clase a que pertenecía, que era la de los indígenas, y al entrar en
los primeros rangos de la sociedad no hizo lo que muchos de su clase, que hacen
ostentación de desprendimiento y de menosprecio de la estirpe que les dio el ser... al
extremo de huir de la sociedad de las gentes civilizadas en la que no podía encontrar
los atractivos... Muy pequeño debía ser el círculo en que podía escoger las personas
a quienes tenía necesidad de confiar el depósito de la Constitución que idolatraba y de
las leyes cuya observancia deseaba...7

Lorenzo de Zavala, citado por Varios, Historia de México, op. cit., tomo VIII, págs. 1803 y 1804.
46 Historia del Derecho mexicano

La prensa fue adversa a Guerrero. Cuando el general español Isidro


Barradas atacó las costas de Veracruz y Tamaulipas, procedente de La
Habana, con el propósito de reintegrar el territorio al Imperio español, se
publicó que el Presidente sólo quería aprovechar la invasión para que el
Congreso le otorgara facultades extraordinarias. No obstante el goberna-
dor de Veracruz, Antonio López de Santa Anna, y el general Mier y Terán
lograron hacer capitular a los invasores en el puerto de Tampico, anulan-
do todo intento de reconquista por parte de España, a pesar de lo cual la
prensa dijo que antes que destruir a los españoles era necesario destruir a
las autoridades ineptas que estaban al frente de la nación. Las cosas llega-
ron al punto de que el general Guerrero ordenó castigar a algunos autores
y editores, lo que hizo aumentar el encono de la prensa en contra de su
gobierno; para colmo, éste carecía por completo de recursos económicos,
por lo que se tuvo que incautar bienes a españoles previamente expulsa-
dos. Además, Guerrero apoyó abiertamente la independencia de Cuba, lo
que no se logró sino hasta principios del siglo xx, con todo lo cual se cayó
en una grave situación de ingobernabilidad.
La oposición representada por las "gentes de bien", como se hacían
llamar sus partidarios, exigía la renuncia de Guerrero y de otros miembros
del gobierno, así como la salida del nefasto embajador Poinsett. En
Campeche en 1823 estalló un levantamiento que proclamó la República
central; Guerrero trató de combatir los muchos focos de insurrección, el
más grave en Jalapa encabezado por el Vicepresidente Anastasio Bus-
tamante, pero el Congreso lo destituyó y tuvo que retirarse a las montañas
del sur.
Bustamante asumió el poder y comenzaron las represalias contra los
yorkinos, cerrándoles periódicos, expulsando y encarcelando a varios; in-
cluso se pasó por las armas a personajes como el coronel Francisco Victo-
ria, hermano del ex presidente, y a Juan Nepomuceno Rosains, héroe de la
Independencia. Ante esta situación Guerrero trató de organizar con Juan
Álvarez un levantamiento en la zona guerrerense, pero Nicolás Bravo logró
derrotarlos, y cuando Guerrero trataba de escapar del país fue sorprendido
por la traición de Picaluga y fusilado en Cuilapan el 14 de febrero de 1831.
Bustamante organizó las finanzas públicas y gestionó ante el Vaticano
que se cubrieran las sedes vacantes de algunos obispados. Su Secretario de
Hacienda, Lucas Alamán, hizo recaudar hasta 20 millones de pesos, como
en los tiempos del virreinato. Alamán trató de llevar a cabo una gran revo-
lución industrial, al estilo de Inglaterra, modernizando y ampliando la in-
dustria nacional, sobre todo en lo que hace al vidrio y los hilados y tejidos.
Igualmente se pretendía colonizar con gente del centro y sur del país las
6. Derecho del México Independiente 47

vastas zonas deshabitadas del norte, que tanto deseaban adquirir los esta-
dounidenses, para lo cual se ofrecieron incentivos y exenciones. Desafortu-
nadamente, la inestabilidad política no contribuyó a realizar estos planes,
pero se llegó a expedir la Ley de Colonización del 6 de abril de 1830,
favorable a la formación de asentamientos mexicanos en el norte, como
respuesta a los alarmantes informes del general Mier y Terán, quien
consideraba casi perdida Texas por la invasión clandestina de familias
estadounidenses.
En cuanto al desarrollo de la industria, se creó el Banco de Avío para
fomento de la industria nacional, con un capital de un millón de pesos for-
mados de los impuestos aduanales; se prohibió la importación de textiles
extranjeros y se pretendió apoyar la compra de maquinaria para moderni-
zar las empresas nacionales y facilitar la llegada de capitales extranjeros.
También se estableció una cátedra de Economía política en el Colegio de
San Juan de Letrán. Unos años más tarde, en la época del centralismo se
crearía también una Junta de Fomento Industrial.
El 1 de enero de 1832 Bustamante rindió su informe presidencial ante
el Congreso de la Unión y en él se manifestaba optimista respecto al pano-
rama económico y político del país. Sin embargo, al día siguiente el general
López de Santa Anna se alzó en armas en Veracruz y el movimiento cundió
por distintas partes del país, por lo que, a pesar del triunfo de Bustamante
en la batalla de El Gallinero en la zona de Guanajuato, se vio obligado a
aceptar los Convenios de Zavaleta en noviembre de 1832, mediante los
cuales terminaba el gobierno de Bustamante y entraría en funciones el
general Manuel Gómez Pedraza.
En su breve mandato todavía se publicó un nuevo decreto de expul-
sión de españoles, que ya no tuvo efectos. Entonces se convocó a elecciones
v puesto que el general Manuel Mier y Terán se había suicidado, el único
hombre fuerte para la Presidencia era Antonio López de Santa Anna, quien
'legó al poder con el Vicepresidente Valentín Gómez Farías.
Santa Anna solicitó permiso al Congreso y se retiró a su hacienda de
Manga de Clavo, en Veracruz, dejando en el ejercicio del poder a Gómez
Farías, quien formaba un grupo político federalista y liberal que se deno-
minaba Partido del Progreso, con personajes como Francisco García Salinas
v José María Luis Mora. Este grupo llevó a cabo lo que se conoce como la
primera reforma liberal, la de 1833. Esta reforma tenía antecedentes en la ya
iniciada por los monarcas borbones en el siglo xvm, además de que algu-
nas legislaturas locales habían establecido medidas anticlericales en seis
entidades, por ejemplo, en los estados de México y Durango el Patronato
antes Real) quedaba en manos del gobernador, y en Michoacán la Legisla-
tura podía reglamentar respecto al cumplimiento de cánones, o normas
48 Historia del Derecho mexicano

del Derecho canónico y también sobre disciplina externa eclesiástica; en


Yucatán se daba tolerancia de cultos (aun en contra de la Constitución Fede-
ral de 1824); y en el Estado de México se prohibían las adquisiciones de
bienes de manos muertas y sólo se reconocía como autoridades ajenas a las
del propio estado a las federales, lo que implicaba desconocer al papa.
En este accidentado tramo inicial de nuestra vida republicana se pue-
de decir que, bajo la influencia de las logias de origen extranjero, se forja-
ron dos conjuntos políticos antagónicos, que evolucionaron con el correr
del tiempo y al calor de los acontecimientos (cuadro 6.3).

Cuadro 6.3. Tendencias políticas en el México del siglo xix.


Postulado original Postulado derivado Personajes principales

Fray Servando Teresa de Mier, Lucas Alamán,


José Ramón Malo, José María Gutiérrez
Estrada, José María Tornel, Nicolás Bravo,
Centralistas Conservadores Félix Zuloaga, Miguel Miramón, etcétera.
Miguel Ramos Arizpe, Francisco García
Salinas, Manuel Crescencio Rejón, Joaquín
Miguel Gutiérrez, Ángel Albino Corzo, Ignacio
Comonfort, Juan Álvarez, Benito Juárez,
Federalistas Liberales Ignacio Ramírez, Melchor Ocampo, Gui-
llermo Prieto, Sebastián Lerdo de Tejada,
etcétera.

El Presidente Santa Anna, que dominó por unos 30 años la escena


política mexicana, varió su postura de un grupo a otro y terminó por
postularse como conservador.
Para José María Luis Mora las tendencias liberales, con las que simpa-
tizaba, se reducían a los aspectos siguientes:
1. Libertad absoluta de opinión.
2. Abolición de privilegios del clero y el ejército.
3. Supresión de órdenes monásticas y del control del clero en los actos
de la vida civil.
4. Reconocimiento y pago prioritario de la deuda pública.
5. Mejor designación y distribución de la propiedad pública.
6. Mejorar la educación y la moral de las clases populares; alfabetiza
ción intensiva; formación en valores sociales y nacionales; creación de
museos, bibliotecas e instituciones de enseñanza, y divulgación de co
nocimientos humanísticos y técnico-científicos.
6. Derecho del México Independiente 49

7. Abolición de la pena capital para los llamados delitos políticos.


8. Aseguramiento de nuestros territorios, fomentando la colonización
con nacionales que propagaran el uso generalizado del español y de
las costumbres mexicanas.

Ideas similares postulaba Lorenzo de Zavala, liberal yucateco muy di-


námico, quien fundó el periodismo en su estado. Escribió varias obras, fue
diputado a Cortes en España, desterrado y encarcelado, luego gobernador
del Estado de México y Secretario de Hacienda con el Presidente Guerrero
v más tarde diplomático en Texas, de la que llegó a ser Vicepresidente, por
lo que perdió su nacionalidad mexicana e hizo que muchos lo considera-
ran traidor a la patria.
Otro precursor del liberalismo fue el célebre Pablo de Villavicencio,
nacido en Sinaloa, mejor conocido como El Payo de Rosario, muy exaltado
e ingenioso, como lo muestran sus escritos, por ejemplo: O se destruye el
Congreso o se lleva el diablo al Reyno (1822); El hijito del Coyote (1824); Plan de
desgachupinar si vienen los de la Liga (1826), etc. Murió asesinado en Toluca
mientras era secretario del gobernador Lorenzo de Zavala. Lo cierto es
que los liberales reformistas propiciaron la creación de institutos de artes y
ciencias que proliferaron en varios lugares del país y que fueron antece-
dentes de las universidades autónomas de las diferentes entidades fede -
rativas, que ahora son de vital importancia para la educación superior y
profesional en México.
Gómez Farías procedió a emitir un decreto en diciembre de 1833 en
el que se exigía la obediencia del clero al gobierno, lo que provocó un
movimiento armado en Morelia patrocinado por la Iglesia con el Plan de
Escalada, al grito de "Religión y Fueros". En respuesta, Gómez Farías emi-
tió los decretos siguientes:

Socialización de las misiones de California, las que serían atendidas


en adelante por sacerdotes a sueldo.
Supresión del Colegio de Santa María la Mayor de todos los Santos.
Supresión de la Pontificia Universidad de México, por ser un refugio
de reaccionarios. A cambio se estableció la Dirección General de Ins-
trucción Pública, lo que quitó al clero el monopolio de la educación.
El gobierno se hizo cargo entonces de bibliotecas públicas y museos,
así como de la elaboración de programas académicos, designación de
profesores, designación de libros de texto, expedición de títulos pro-
fesionales, etcétera. Determinación de que el pago de diezmos a la
Iglesia fuera voluntario.
50 Historia del Derecho mexicano

5. Determinación de que el cumplimiento de votos monásticos fuera


voluntario.
6. Desamortización y enajenación de los bienes del clero, dejándole a
éste el usufructo de dichos bienes.
7. Limitación de las jurisdicciones de los tribunales eclesiásticos y mili
tares para evitar que protegieran a influyentes que ni siquiera perte
necían a estos cuerpos.

Para evitar que algunos políticos importantes se opusieran a tales


reformas, Gómez Farías expidió una ley que expulsaba del país a 51 perso-
nas, enlistándolas, pero sin explicar la causa de esta medida. En su artículo
segundo advertía que el gobierno podría expulsar a todas las personas que se
hallasen en "el mismo caso", pero no decía cuál, por eso la disposición
mencionada fue conocida como la Ley del caso y hasta la fecha sirve para
ilustrar lo que no debe hacerse ni técnica ni jurídicamente al elaborar una
norma. Gracias a esta medida personas como Anastasio Bustamante,
Mariano Michelena, Miguel Santa María y otros más fueron desterrados.
El descontento aumentaba y los rebeldes de Michoacán pedían el re-
torno al poder del Presidente Santa Anna, a quien proclamaban Supremo
Dictador. Éste, indeciso, se dejaba homenajear; la confusión creció cuando
aparentemente el general Mariano Arista lo hizo prisionero, para luego su-
bordinarse al caudillo. En Cuernavaca se produjo otro levantamiento aus-
piciado por el clero. Santa Anna regresó a la Presidencia y destituyó a
Gómez Farías, a pesar de que su cargo de Vicepresidente era de elección;
igualmente destituyó arbitrariamente a varios gobernadores y miembros
de los ayuntamientos; suspendió la aplicación de las leyes reformistas y
mandó desarmar las milicias cívicas. Entonces, Gómez Farías se autoexilió
en Estados Unidos de América.
Así terminó este primer intento de reforma liberal, oprerreforma como
la llama José Luis Soberanes.8 Con base en ella se incautó el fondo piadoso
de las Californias, lo que luego originó muchos trastornos al país; se
exclaustró a algunos religiosos; se pretendió nombrar a titulares de algu -
nos curatos y obispados, a pesar de que el Vaticano no reconoció en nin -
gún momento para el gobierno mexicano la facultad de Patronato. Por
cierto, en 1836 se incorporó a México la diócesis de Chiapas.
En Jalisco y Tamaulipas se establecía que el culto público sería soste-
nido por el gobierno, por lo que de hecho los sacerdotes pasaban a ser
empleados públicos. Se manifestó que por cada parroquia debería estable-

' José Luis Soberanes Fernández, op. cit., pág. 137.


6. Derecho del México Independiente 51

cerse una escuela de enseñanza elemental. Los seminarios quedaron bajo


el control del gobierno.
La Dirección General de Instrucción Pública formó seis escuelas: 1.
estudios preparatorios, 2. estudios ideológicos y humanidades, 3. estudios
físicos y matemáticas, 4. estudios médicos, 5. estudios de jurisprudencia, y
6. estudios sagrados.
También se ordenó cerrar todo monasterio que no tuviera por lo
menos 24 religiosos ordenados y con esta medida, por ejemplo, en Veracruz
no quedó ni un solo monasterio en funciones. Por esos días ocurrieron
algunos fuertes sismos y epidemias que el pueblo ignorante atribuyó a
castigo divino por las medidas tomadas contra la Iglesia y con todo ello las
relaciones con el Vaticano se hicieron sumamente tensas. Estaba ya prepa-
rado el camino hacia el centralismo, con la llegada del cual se pudo propi-
ciar el reconocimiento de nuestra Independencia, que ocurrió el 5 de di -
ciembre de 1836, gracias en gran parte a las gestiones de Manuel Diez de
Bonilla, a quien sustituyeron José María Mendoza, Ignacio Valdivieso y
Manuel Larráinzar; en tanto que la Santa Sede envió en 1851 al arzobispo
Luis Clementi como delegado apostólico.
Las leyes reformistas quedaron suspendidas para que la siguiente Le-
gislatura decidiera derogarlas o no. El Congreso de la Unión se molestó
por esa decisión que carecía de fundamento legal y Santa Anna manifestó
que daría libertad de expresión y acción a los legisladores. Sin embargo,
cuando éstos quisieron prolongar su periodo de sesiones, tuvo el desplante
de enviar a un empleado a recoger las llaves del recinto legislativo para evi-
tar que pudieran reunirse y lanzó una convocatoria para nuevas elecciones.
Con base en estas elecciones el 4 de enero de 1835 se instaló el nuevo
Congreso con una mayoría centralista y conservadora, por lo que se apresuró a
confirmar todo lo hecho por Santa Anna respecto a la suspensión de las refor-
mas de Gómez Farías ("Gómez Furias", como le decía el pueblo). Para mayo de
ese año manifestó al Congreso que estaba investido por voluntad del pueblo con
facultades extraconstitucionales para modificar la Constitución de 1824, sin ne-
cesidad de tomar en cuenta el procedimiento para reformas que ésta preveía;
por lo mismo, se autoproclamó como el Tercer Congreso Constituyente.
El Presidente Santa Anna combatía algunos brotes de rebelión, por lo
que el Presidente en funciones, el general Miguel Barragán, sugirió al
Congreso que actuara como una sola Cámara, lo que comenzó a ocurrir a
partir del 14 de septiembre de ese mismo año. A la vez, el Congreso decla-
ró que podía variar la forma de gobierno y constituirlo de nuevo. 9

losé Luis Soberanes Fernández, op. cit., pág. 139.


52 Historia del Derecho mexicano

Con base en todo ello quedó suspendida la Constitución de 1824 y


otras disposiciones legales y reglamentarias, a la vez que se designó una
comisión redactora para la nueva Constitución, con José Ignacio de Amezcua,
José María Cuevas, Antonio Pacheco Leal y Francisco Manuel Sánchez de
Tagle, entre otros.

Las Siete Leyes Constitucionales

El país ardía entre la pugna de federalistas, desesperados por mantener la


Constitución de 1824, en la que Zacatecas representaba la entidad más con-
vencida, y los centralistas, que trataban de darle al país una estructura
tradicional y acorde con el sentir de grandes masas de población; curiosa-
mente era Veracruz en donde se inclinaban por esta postura.
El caudillo zacatecano general Francisco García Salinas mucho se pre-
ocupó por el progreso de esa entidad tan entrañable para México y logró
desarrollarla hasta que fuera un ejemplo de laboriosidad para todo el país.
Éste, a quien el pueblo llamaba Tata Pachito, se preocupó especialmente
por la educación y la creación de empleos, tanto en ejercicio de la
gubernatura como fuera de ella. En 1835 estableció en el estado la ense-
ñanza primaria obligatoria (55 años antes de que el gobierno nacional adop-
tara una medida semejante) y también ordenó la vacunación general con -
tra la viruela. A los presos los empleó en las minas, dándoles un sueldo y
poniéndolos a ahorrar para que tuvieran algún patrimonio al concluir sus
sentencias. El dinero público se manejó con una rectitud hasta entonces no
imaginada, y en su afán de ser justo dio asilo en Zacatecas a religiosos y
sacerdotes desterrados por las luchas de facciones. Al dejar la gubernatura
siguió al frente de la guardia nacional sin remuneración alguna.
Para 1835 gobernaba Zacatecas Miguel González Cosío, quien se opu-
so a que se desmantelara la guardia nacional formada por milicias, por lo
que solicitó al general García Salinas que se resistiera a esta medida dis-
puesta por el gobierno de Santa Anna para debilitar a los estados frente a
su poder casi monárquico.
Santa Anna dejó en la Presidencia al general Miguel Barragán y salió
personalmente a combatir a los rebeldes, liquidando de paso la débil resis-
tencia de Querétaro, San Luis Potosí y Jalisco. Finalmente atacó por sor-
presa y con toda la fuerza del ejército a su mando a las milicias, que aunque
numerosas, estaban formadas por gente bisoña, y entró en Zacatecas orde-
nando el saqueo y la destrucción de la ciudad, así como de Guadalupe y
Fresnillo. No contento con esta acción indigna de asolar a su propio país, a
su paso por Aguascalientes, que pertenecía a Zacatecas, a instancias de
6. Derecho del México Independiente 53

María Luisa Villa de García Rojas y varios vecinos del lugar, quienes le
tributaron una solemne recepción, ordenó que fueran eliminados a la en -
tidad, para formar el territorio de Aguascalientes, unos 6000 km 2 y nom-
bró como primer gobernador a Pedro José García Rojas, esposo de doña
María Luisa Villa. También incautó el rico mineral de Fresnillo, de manera
que dejó en ruinas lo que había sido un emporio nacional. A la vez, Nicolás
Bravo vencía en Guerrero al general federalista Juan Álvarez, con lo que la
resistencia al centralismo cayó por tierra. Se prohibió la conmemoración
oficial del 4 de octubre como aniversario de la promulgación de la Consti-
tución de 1824.
El maestro Daniel Moreno Díaz, de ilustre memoria, afirma que el
proceso para derogar la Constitución Federal se había iniciado desde la con-
vocatoria para elegir al Congreso en 1834, pues esa convocatoria, publica-
da en el Diario Oficial del Gobierno El Telégrafo, decía en su cláusula se-
cunda que los gobernadores procurarían expresar las facultades que querían
otorgar a ambas Cámaras para que obraran en consecuencia a fin de evi-
tar las revoluciones.10
Ya en plan de Congreso Constituyente, el radicalismo de Santa Anna
llegó al extremo de retirar de las vitrinas en que estaban colocados en el
recinto legislativo los ejemplares originales del Acta Constitutiva y la Consti-
tución de 1824, los que luego se supo que fueron vendidos en París.
Hacia el 23 de octubre de 1835 se aprobó el documento denominado
Bases para la nueva Constitución, que dio fin al sistema federal e instituyó el
centralismo. La nueva Constitución se dividió en siete estatutos, por lo que
este paquete legislativo se conoce como las Siete Leyes Constitucionales. Para-
lelamente a las labores del Congreso Constituyente se desarrollaba la gue-
rra con Texas, que trajo por consecuencia la pérdida de ese territorio.
Desde luego, se hacía caso omiso del art. 171 de la Constitución de
1824, que señala que jamás se podrán reformar los artículos referentes a la
organización política de México, su forma de gobierno, libertad de im -
prenta y división de los poderes supremos de la Federación y de los esta-
dos. Además, no faltaban algunos que consideraban que no era el Congre-
so ordinario quien tenía legítimos poderes constituyentes, sino que se debió
haber convocado a un Constituyente oficial.
"La Constitución centralista de 1836 es hija espuria de un Congreso
que, no obstante que emanó de la Constitución de 1824, se erigió en 'Cons-
tituyente', violando con todo el ordenamiento que le dio vida jurídica." 11

1
Daniel Moreno Díaz, Derecho constitucional mexicano, 3a. ed., Pax-México, México, 1976, págs. 132 y 133.
Ignacio Burgoa, Las garantías individuales, 22a. ed., Porrúa, México, 1989, pág. 131.
54 Historia del Derecho mexicano

En las Bases Constitucionales de 1835 se establecía como única religión la


católica; el gobierno sería republicano, representativo y popular, y el poder se
dividiría en Ejecutivo, Legislativo y Judicial. Se respetaba el bicamarismo del
Congreso, con diputados y senadores electos periódica y popularmente. El
Presidente de la República sería electo en forma indirecta y periódica. Para
elegirlo se formaría una terna con candidatos propuestos por el Senado, la
Suprema Corte de Justicia y el Ejecutivo en funciones; la Cámara de Dipu-
tados formaría la terna con los nombres de los ciudadanos propuestos y la envia-
ría a los congresos locales y se elegiría a quien hubiera obtenido más votos.
Las famosas Siete Leyes Constitucionales se expidieron entre el 15 de
diciembre de 1835 y el 30 de diciembre de 1836 (cuadro 6.4).

Cuadro 6.4. Las Siete Leyes Constitucionales.

Ley Núm. de Contenido


artículos
Primera 15 Calidad de mexicanos y ciudadanos, derechos y obligaciones de éstos y de los
habitantes de la República en general. Algunas garantías como libertad de imprenta,
Segunda 23 tránsito, no retroactividad de la ley, respeto a la propiedad privada, etcétera.
Se forma el Supremo Poder Conservador, para controlar la legalidad de los
actos de los otros tres poderes; radicaría en la Ciudad de México.
Tercera 58
Todo lo referente al Poder Legislativo y sus periodos de sesiones ordinarias
del 1 de enero al 31 de marzo de cada año.
Cuarta 34 Respecto al Poder Ejecutivo, que duraría en funciones ocho años y sería
irrenunciable, salvo en caso de reelección (lo que daría 16 años de ejercicio)
y también por causas graves. Se crean cuatro Ministerios: el del Interior,
Relaciones Exteriores, Hacienda y el de Guerra y Marina.
Quinta 51 Referentes al Poder Judicial, integrado por la Suprema Corte con 11 ministros
y un fiscal, Tribunales Superiores de Justicia de los Departamentos
(antiguas Entidades Federativas), Tribunales de Hacienda y Juzgados de
Primera Instancia. Se conservaban los fueros religioso y militar.
La división del territorio en Departamentos con gobernadores adscritos al
Sexta 31 gobierno central, con ocho años de ejercicio, auxiliados por una Junta Depar-
tamental integrada por siete individuos. Los Departamentos se dividirían en
Séptima 6
Distritos con un prefecto ubicado en la cabecera del Distrito; lo nombraría el
gobernador y lo confirmaría el gobierno central, con cuatro años de ejercicio,
y podría nombrar un subprefecto con anuencia del gobernador. Se
conservaba el régimen de ayuntamientos electos popularmente. Como puede
observarse, era una estructura monolítica y piramidal del poder.
Respecto a la modificación de estas Leyes, que no podía darse antes de
seis años de publicadas.
6. Derecho del México Independiente 55

Para la elección del Supremo Poder Conservador, que se integraba


por cinco miembros, cada Junta Departamental enviaba una lista a la Cá-
mara de Diputados, la que elegía una terna que remitía a la Cámara de
Senadores y éstos determinaban al elegido, entendiendo que cada dos años
se rotaban en su ejercicio. Este Poder Conservador, una figura novedosa
en nuestro medio constitucional, se tomó del Derecho francés y de hecho
constituía un cuarto poder que sólo era responsable de sus actos "frente a
Dios y frente a la opinión pública" y cuya función era vigilar la constituciona-
lidad de los actos de los otros tres poderes.
El Consejo de Gobierno se integraba con 13 miembros, de los cuales
dos eran eclesiásticos y dos militares, y en su designación intervenían el
Presidente de la República y el Congreso.
Posteriormente, el 30 de noviembre de 1836 se decretó la ley sobre
elecciones de diputados para el Congreso General y para los miembros de
las juntas departamentales; los representantes por elegir serían siete miem-
bros de esas juntas y en todo Departamento un diputado por cada 150 mil
habitantes. La organización electoral sería indirecta, conjuntas primarias,
secundarias y departamentales.
En las juntas primarias se elegía a un compromisario, en las secunda-
rias a un elector de partido y en las departamentales, por mayoría absoluta
v voto secreto, se elegía a los diputados.
La calificación de las elecciones era dada por la Cámara de Senadores,
v así desaparecía el sistema de autocalificación de la Cámara de Diputados.
Se dividía el territorio en departamentos y se debería elegir a un di-
putado por cada 150 000 habitantes o fracción mayor de 80 000. Si un
Departamento no alcanzaba esta cifra elegía, no obstante, un diputado.
La Cámara de Diputados se renovaba por la mitad cada dos años,
para lo cual el país se dividía en dos secciones, proporcionalmente iguales
en población. Para la elección se procedía primero a elegir un compromi-
sario por cada sección del Departamento, quienes a su vez, en elecciones
secundarias, elegían un elector de partido. Los electores de partido elegían
finalmente a los diputados y a los miembros de las juntas departamentales.
Para elegir diputados y miembros de las juntas departamentales, los
electores de partido se reunían en la capital del Departamento y después
de calificar sus elecciones procedían, mediante voto secreto, a elegir a los
diputados correspondientes a ese Departamento; si en el primer escruti -
nio nadie reunía la pluralidad absoluta de votos, se procedía al segundo
entre los dos que tenían mayor número; si la mayoría respectiva se daba entre
muchos, porque dos o más estuvieren empatados, se hacía previamente
nuevo escrutinio sólo entre éstos, para determinar al que entraría a competir
56 Historia del Derecho mexicano

con el que obtuvo mayor número; si en el segundo escrutinio resultaba


empate, decidía la suerte.
Al día siguiente de la mencionada elección se elegían los miembros
de las juntas departamentales.
De acuerdo con la legislatura centralista, las facultades de legislar y
coordinar pasaban al gobierno del centro; sin embargo, la realización de
las elecciones seguía en lo básico dirigida por los ayuntamientos. No se
creaba todavía un organismo electoral de jurisdicción nacional, ni el pa -
drón electoral, que ya la Constitución de 1824 mencionaba. Pero sí se esta-
blece la obligación de los ciudadanos de "inscribirse en el padrón de su
municipalidad".
Se pensó que el Supremo Poder Conservador sería un órgano garante
del respeto de las garantías individuales al vigilar la legalidad de los actos
de los tres poderes de la Unión. Además, ya aparecía en un solo cuerpo, la
primera ley, el capítulo referente a los derechos del individuo, lo que supe-
raba la dispersión que al respecto privaba en la Constitución de 1824.
El antecedente escrito del Supremo Poder Conservador fue la Consti-
tución del año VIII en Francia promulgada durante el Consulado en 1799,
basada en el criterio de Sieyés que estableció un Senado Conservador que
velaba por los derechos de la nación. El Supremo Poder Conservador po-
día, en México, declarar la incapacidad física o moral del Presidente de la
República, e incluso declarar "cuál es la voluntad de la Nación". 12 En una
época en que no existía aún el juicio de amparo, la institución estudiada no
era tan absurda como puede pensarse. Lo cierto es que tuvo una vida efí -
mera y sus disposiciones nunca fueron acatadas. Inició sus actividades el
24 de mayo de 1837 y el mismo Supremo Poder Conservador hubo de
clausurarlas en 1841 al triunfo del Plan de Tacubaya, que suprimió el régi-
men de las Siete Leyes.
Las decisiones de este mismo poder se toman en votación secreta,
utilizando bolas blancas y negras, y el desacato a las mismas era considera-
do traición a la patria y condenado con la pena de muerte; en 1838 el
Supremo Poder Conservador hizo renunciar al ministro de Guerra, gene-
ral José María Moran.
Carlos María de Bustamante fue el cronista de este tercer Congreso
Constituyente y manifiesta que sus miembros padecieron por falta de emo-
lumentos y que si no hubiera sido porque Santa Anna cayó prisionero en la
campaña de Texas, habrían tenido que ir a legislar a San Juan de Ulúa, lo
que demuestra la volubilidad de ese personaje, que lo mismo alentaba a los
12
José Luis Soberanes Fernández, op. cit, pág. 141.
6. Derecho del México Independiente 57

centralistas que a los federalistas y que aún suscita discusiones entre sus
biógrafos respecto a sus convicciones políticas, si es que tuvo realmente
alguna.13
Curiosamente el artículo de la Primera Ley Constitucional hace per-
der totalmente los derechos ciudadanos por adquirir el estado eclesiástico,
igual que por ser deudor de la administración pública, o por caer en quie -
bra fraudulenta o por ser vago, mal entendido o no tener industria o modo
honesto de vida. Tampoco se resuelve nada respecto a la titularidad del
Patronato eclesiástico. En la Quinta Ley, el art. 12, fracc. XII, señala como
atribución de la Suprema Corte conocer los recursos de protección y de
fuerza que se interpongan de los muy reverendos arzobispos y reverendos
obispos de la República.

Política económica del centralismo

Con las Siete Leyes Constitucionales el país quedó dividido en 24 departa-


mentos: Aguascalientes, Californias, Las Chiapas, Chihuahua, Coahuila,
Durango, Guanajuato, México, Michoacán, Nuevo León, Nuevo México,
Oaxaca, Puebla, Querétaro, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Tabasco, Las
Tamaulipas, Tejas (sic), Veracruz, Jalisco, Yucatán y Zacatecas. Desapareció
el Distrito Federal y se incorporó al Departamento de México. Tlaxcala y
Colima pasaron a formar parte de México y Michoacán, respectivamente.
Las Californias se unieron en una sola región. Desaparecieron los territo -
rios, ya que todos fueron departamentos. Coahuila y Tejas se separaron en
sendos departamentos, pero en 1837 el Senado de Estados Unidos de
América reconoció a la República de Texas como país independiente. Por
otra parte, también se apuntan por separado Sonora y Sinaloa.
El centralismo representaba el retorno a la ideología tradicional des-
de la época colonial, que se identificaba con los intereses del clero, la aris-
tocracia y la burguesía. Es significativo el despliegue de ceremonias que se
tributaron a los restos de Agustín de Iturbide, traídos desde Padilla,
Tamaulipas, y depositados con toda la solemnidad del caso en la Catedral
de la Ciudad de México.
En lo que toca a la inversión extranjera, no pudo efectuarse con la
celeridad que era de desearse, entre otras cosas porque el constante estado
de guerra interna y externa hacía que se generara, con sobrada razón,
gran incertidumbre y desconfianza. Se logró parcialmente la canalización

- Para consultar los textos de las constituciones de México es obligado acudir a la obra de Felipe
Tena Ramírez, Leyes fundamentales de México, op. cit.
58 Historia del Derecho mexicano

de las inversiones hacia el sector minero y algunas industrias, pero en rea-


lidad no resultó nada significativo.
La situación del erario era tan deprimente que en 1835 la Secretaría
de Hacienda ordenó a todos los gobernadores que no pagaran sueldos y
pensiones, sino que todos los ingresos que recaudasen en sus localidades
los entregaran para el pago de las tropas. Además, se autorizó al gobierno
para negociar un préstamo de un millón de pesos enajenando las aduanas.
Al mismo tiempo, se desató en todo el país, en ciudades y campos, una ola
de crímenes, robos, asaltos y secuestros que tuvo constantemente aterrori-
zada a la población.
Por otro lado, se trató de intensificar la productividad, lo que fue
visto con agrado, y se le concedió el pase al Breve del Papa Gregorio XVI
que disminuía los días festivos, lo que desde luego disgustó a muchos indi-
viduos que tenían pretexto para promover todo tipo de jolgorios.

La restauración del federalismo

El centralismo distó mucho de traer la paz; por el contrario, de inmediato


se desencadenó la rebelión de los federalistas, en casi todo el país. El nue-
vo Presidente fue Anastasio Bustamante, que así recobraba el poder, pero
el mismo día en que rindió su protesta, el 19 de abril de 1837, se levanta -
ron en armas San Luis Potosí, California y Veracruz, con el grito "¡Federa-
ción o Muerte!", y de inmediato se sumaron al movimiento Yucatán, Chiapas
y Jalisco. El Presidente Bustamante tuvo muchas dificultades para integrar
su gabinete y varios ministros fueron removidos en un tiempo muy corto.
En medio de ese caos, el diplomático José María Gutiérrez Estrada
publicó una carta abierta en la que ponía en duda las bondades tanto del
centralismo como del federalismo y proponía una monarquía dirigida por
un príncipe extranjero, lo que naturalmente levantó una enconada polémi-
ca; la carta fue retirada de librerías y puestos de periódicos y Gutiérrez
Estrada se fue a Europa, donde siguió fomentando su idea, pero nunca
volvió a México.
El Presidente Bustamante salió a Tampico para combatir un levanta-
miento y dejó al general Santa Anna en la Presidencia. Éste tuvo que ir a
Puebla también a sofocar una rebelión y si bien lo logró, se enfrascó en
serios conflictos con el Congreso, por lo que antes de que se pidiera su
renuncia él solicitó separarse del cargo manifestando quebranto en su sa-
lud, al grado que se hizo trasladar en litera hacia sus propiedades en
Veracruz, mientras Nicolás Bravo asumía la Presidencia de la República
por un breve lapso.
6. Derecho del México Independiente 59

De nuevo en el Poder Ejecutivo, Bustamante se enfrentó con la crisis


de Yucatán (que entonces comprendía toda la península) y que se pronunció
en contra del régimen centralista, por los elevados impuestos, en especial
los aduanales, que pasaban directamente a México sin beneficiar a los
yucatecos, además del odioso sistema de leva, por medio del cual se obliga-
ba a los varones a entrar en las filas del ejército y a permanecer en él, a
riesgo de ser considerados desertores y procesados como tales.
En Tizimín se alzó Santiago Imán en 1838 y el movimiento fue cre-
ciendo en proporciones. En 1840 los rebeldes tomaron Valladolid y ame-
nazaron Mérida, declarando a Yucatán independiente de México mientras
este se rigiera por el centralismo.
El gobierno mexicano comisionó a Andrés Quintana Roo para nego-
ciar con los alzados y se celebró un convenio mediante el cual se declaraba
zona libre a Yucatán, con exención del servicio militar y utilización directa
de sus recaudaciones aduanales. Paralelamente, el coronel Anastasio Torrens
proclamó el federalismo desde Mérida y el Congreso local declaró rotas
todas las conversaciones y los tratos con México.
Para entonces Texas ya se había constituido como República indepen-
diente y Yucatán firmó un tratado con ella de amistad, comercio y ayuda
moral, por lo que algunos barcos texanos fueron a patrullar las costas
yucatecas, si bien no llegaron a intervenir en el conflicto con México.
La Presidencia del país fue asumida de nuevo por Santa Anna, quien
no reconoció lo que había convenido Quintana Roo y declaró la guerra
nacional a Yucatán. Afortunadamente, el general José María Tornel y
Mendívil, ministro de Guerra y Marina, logró que Yucatán aceptara las
Bases de Organización Política de la República Mexicana, por lo que Yucatán
se incorporó de nuevo a México como un Departamento. En esto contribu-
yo mucho el general Pedro Ampudia (por cierto, de origen cubano). El
convenio se firmó el 11 de enero de 1844 por el general Valentín Canalizo
en su calidad de Presidente interino.
En ese conflicto separatista destaca el hecho de que una comisión de
diputados yucatecos integrada por Pedro C. Pérez, Ario Escalante y Ma-
nuel Crescencio Rejón presentó un proyecto de nueva Constitución local
que supliría a la de 1825, en donde:

1. se señala el régimen de elección popular directa;


2. se establece el jurado popular, la libertad de cultos y de prensa;
3. se suprimen los fueros civiles y militares, y
1. se establece el juicio de amparo, al declarar que el Poder Judicial ten
dría la facultad de amparar en el goce de sus derechos a todo aquel
60 Historia del Derecho mexicano

que fuera afectado por leyes o actos anticonstitucionales de cualquier


autoridad. Con ello, Manuel Crescencio Rejón formó esa trascendente
y noble institución, motivo de legítimo orgullo del foro mexicano, por
lo que se le conoce como padre del amparo, si bien la figura se circunscribía
al ámbito de Yucatán, declarado independiente de México.

La Constitución entró en vigor el 16 de mayo de 1841 y tuvo escasa


vigencia por haber aceptado Yucatán su ingreso a México aceptando el
régimen centralista. Así, el juicio de amparo tardó un poco más en estable-
cerse para todo el país.
Capítulo aparte fue la guerra de Texas. Este vasto territorio fue colo-
nizado en pequeña proporción por los misioneros, especialmente los fran-
ciscanos, y se consideraba comprendido en la región de Coahuila. Incluso
se le llegó a denominar Nueva Filipinas, y en la clasificación de las 12 inten-
dencias del siglo xvín quedó dentro del área de la Intendencia de San Luis
Potosí.
Desde la época de los virreyes se trató de gestionar, por parte de las
recién independizadas colonias inglesas, la venta de Texas y de otros terri-
torios de la Nueva España. Para colmo, Napoleón vendió Luisiana y la
Florida, lo que hacía más codiciables nuestros territorios del norte, sobre
todo por los productores de algodón que soñaban con adquirir las fértiles
llanuras texanas para ampliar sus áreas de cultivo.
Por otra parte, la gente asentada en el centro y sur de México difícil-
mente emigraba hacia el norte a pesar de las facilidades que el gobierno
ofrecía, pues los lazos familiares y de costumbres se imponían. Se trataba
de una cultura diferente a la de los estadounidenses, que procuraban con -
vertirse en colonos y probar fortuna en nuevas regiones; para reforzar esta
tendencia, su gobierno veía con simpatía el proyecto de extenderse hacia el
Oeste y alcanzar un día las costas del Pacífico, lo cual necesariamente re-
quería la invasión de territorio mexicano.
En 1820 Moisés Austin solicitó permiso al virrey Apodaca para esta-
blecer una colonia con 300 familias en Texas, pero como murió, su hijo
Esteban efectuó la colonización.
Por esos días se hacía muy controversial el asunto de la esclavitud de
los negros, de modo que poseer otros territorios y convertirlos en estados
de la Unión, que desde luego defendieran el esclavismo, daría fuerza a los
intereses capitalistas, especialmente de los estados del Sur. Por eso al
Generalísimo Morelos un agente estadounidense le propuso ayuda para su
causa a cambio del compromiso de la venta de Texas, lo que el caudillo
rechazó indignado. Ya con el emperador Iturbide, Poinsett trató por órde-
6. Derecho del México Independiente 61

nes del Presidente Jackson de adquirir Texas. Luego, el nuevo embajador


Anthony Buttler, rico propietario de tierras y esclavos, también procuró
esa compra ante el Presidente Vicente Guerrero, pero no le fue aceptado
ni siquiera discutir sobre el tema.
Cuando España vendió Florida mediante el tratado Adams-Onís en
1819, se fijaron los límites con Estados Unidos de América a partir de la
desembocadura del Río Rojo, siguiendo el curso del Río Mayo y el de
Arkansas y después en línea recta hasta el paralelo 42. El tratado fue firma-
do de mala gana por la Corona y sólo en el afán inútil de calmar las inten-
ciones expansionistas de la Unión Americana. Además, se actuó en contra
de lo dispuesto por las Leyes de Indias, que prohibían enajenar territorio
español, por eso España daba todas las facilidades a los habitantes hispa-
nos e indianos de Florida para que ocuparan tierras de cualquier parte del
Imperio.
Cuando se inició con los Austin la colonización estadounidense en
Texas, se estableció que sólo se establecerían allí personas de raza blanca,
católicas y con una forma honesta de vida, y que no se asentarían en costas
ni en fronteras, todo lo cual se desobedeció con gran facilidad debido a la
escasa vigilancia de las autoridades mexicanas.
A pesar de que en México no se aceptaba la esclavitud, los colonos de
Texas fueron exentados de obedecer este principio y cuando el gobierno
mexicano se proponía exigir la libertad de los negros en esas regiones, se
alzaban olas de protesta por parte de los estadounidenses dentro del país y
fuera de él.
Resulta interesante observar que si bien Miguel Hidalgo, José María
Morelos, Ignacio López Rayón y la Constitución de Cádiz prohibieron expre-
samente la esclavitud, ni la Constitución de 1824, ni las leyes constituciona-
les de 1836 hicieron expresa alusión a ello, si bien puede desprenderse una
prohibición tácita, cuando se afirma que se ha de garantizar a todos los
habitantes la libertad de expresión, de tránsito, etc. La prohibición expresa
no aparece sino hasta el Proyecto de Reforma a las Leyes Constitucionales
de 1836.
El aislamiento y la falta de control eran tales en esos lugares que en
1827 un aventurero, Hayden Edwards, desde Nacogdoches proclamó la Re-
pública de Fredonia, aunque el propio Esteban Austin lo redujo al orden.
La Ley de Colonización de 1830 prohibió la entrada de más colonos en
Texas u otros territorios mexicanos. El general Manuel Mier y Terán trató
de obligar a los texanos a respetar el orden jurídico nacional, pero se en-
frentó a muchos problemas y sabotajes. Lorenzo de Zavala, por su parte,
desterrado por Bustamante alentaba a los colonos a pronunciarse contra el
62 Historia del Derecho mexicano

centralismo. Además, había abusos de parte de los militares, cobro excesi-


vo de impuestos, limitaciones al desarrollo de la industria y el comercio y
todo tipo de abusos contra la población, por lo que se propiciaba el cami-
no para la separación. Por otro lado, los colonos sentían que el gobierno
de Coahuila no se preocupaba por sus intereses, no construía escuelas ni
caminos ni los ayudaba en su lucha contra los indios salvajes.
Por todo ello, primero en 1833 en San Felipe de Austin y luego en
1835 en Nacogdoches se reunieron algunos representantes texanos, quie -
nes finalmente se declararon independientes pretextando el centralismo
del gobierno mexicano y el despotismo del Presidente Santa Anna; además de
que consideraban roto el pacto federal que, según manifestaban, unía a
Texas con México. Debe tomarse en cuenta que los extranjeros avecindados
en aquellos lugares carecían de legitimidad para discutir e intervenir en
los asuntos políticos del país, pero lo hicieron animados por Estados Uni-
dos, a quien esa rebeldía convenía a sus planes de expansión y por eso la
fomentaba.
Así, los colonos firmaron la declaración definitiva de su independen-
cia el 2 de marzo de 1836. Se constituyeron en República de Texas, osten-
taron su propia bandera y tuvieron como Presidente a David L. Burnet y
como Vicepresidente a Lorenzo de Zavala. En todo ello había contribuido
mucho Samuel Houston, nacido en Virginia y jefe de las operaciones mili-
tares de los texanos, y Esteban Austin, quien fue hecho prisionero en Saltillo
por subversivo y al año liberado por el propio Santa Anna.
Santa Anna salió a combatir a los colonos y logró algunos triunfos en
San Antonio Béjar, concretamente en el Fuerte del Álamo, en el fuerte
Goliat, etc., donde ordenó fusilamientos y consintió desmanes, pero fue
sorprendido a orillas del Río San Jacinto y se le hizo prisionero. Houston le
pidió, para salvarle la vida, que diera órdenes a sus subalternos de retirar-
se de Texas y así se giraron las órdenes a los generales Filisola, Urrea y
Gaona, quienes se alejaron del lugar, a pesar de que un jefe prisionero
pierde el mando de su tropa y debe asumirlo el que le seguía en jerarquía.
Santa Anna firmó el Tratado de Velasco en la Bahía de Galveston, en Texas,
el 14 de mayo de 1836. Hay dos documentos o Tratados de Velasco, uno
público, donde se comprometía a no hacer en lo sucesivo la guerra a Texas
y ordenar el retiro de sus tropas hasta allende el Río Bravo, y otro secreto,
donde permitía influir en el gobierno mexicano para que reconociera la
independencia de Texas.
La reacción en México fue de escándalo. A Filisola se le acusó de
traidor a la patria por haberse retirado, si bien él adujo que no lo hizo por
obedecer a Santa Anna, sino porque no tenía ya recursos para combatir. El
6. Derecho del México Independiente 63

Congreso no aprobó nada de lo pactado en el tratado de Velasco, lo cual


era evidente y de sentido común porque estando Santa Anna prisionero
carecía de la libre expresión de su voluntad; así, se daba un claro vicio del
consentimiento. Pero además no tenía facultades, como comandante de las
tropas, para decidir su retiro de la zona de Texas y el cese de hostilidades,
v ni siquiera fungía como Presidente de la República, pues este cargo lo
ejercía provisionalmente José Justo Corro, quien tampoco hubiera tenido
facultades para desmembrar el territorio nacional.
Por todo ello el Tratado de Velasco no puede ser considerado como
tal, debido a la falta de facultades de ambas partes, pues la posición de
república independiente que se daban los colonos era defacto. México qui-
so combatir todavía, pero por carecer de recursos y la lucha entre centralis-
tas y federalistas que hacía imposible la unidad nacional, era imposible
intentar nada. Mal se dice por ello que Santa Anna vendió Texas: simple-
mente Texas se perdió por la ineficiencia, la corrupción y la falta de digni-
dad que manifestaron muchos personajes de ese entonces.
Santa Anna fue puesto en libertad, viajó a Washington y sostuvo pláti-
cas con el Presidente Andrewjackson. Éste siempre se manifestó neutral,
lo cual es discutible; de todos modos Santa Anna regresó al país en 1837 y
se refugió en su hacienda de Manga de Clavo, en Veracruz, sin que se le
causara ningún contratiempo y, en cambio, se le respetó su libertad y sus
propiedades, si bien pasaba por un periodo de insolvencia política.
Estados Unidos de América reconoció como República independiente
a Texas en 1837, Francia en 1839 e Inglaterra en 1840. Todo había terminado,
pero todavía los texanos ensoberbecidos por su fácil triunfo pretendieron in-
vadir el territorio mexicano hasta el Pacífico, pero fueron rechazados al ata-
car Nuevo México y por el momento se conformaron con el área de Texas.
Resulta claro que México vivía una etapa de indefinición, en la que se
conservaban las viejas estructuras coloniales y aún no se podía organizar
un país dinámico y republicano, lo que ha llamado en su obra Jesús Reyes
Heroles la sociedad fluctuante.
Después del descalabro de Texas y de la guerra con Francia (que se
verá en seguida), Bustamante perdió imagen política, lo que provocó el
alzamiento del 5o. Batallón de la Ciudad de México, que lo hizo prisione-
ro, aunque luego fue puesto en libertad, como ha quedado asentado al
estudiar a las logias masónicas.
En 1841, en Guadalajara, se pronunció el general Mariano Paredes
Arrillaga, solicitando un nuevo Congreso para reformar las Leyes Constitu-
cionales de 1836; el movimiento fue secundado por los generales Gabriel
Valencia y Santa Anna, ante lo cual Bustamante firmó los tratados de la
64 Historia del Derecho mexicano

Estanzuela y salió del país. Se formó por breve tiempo una junta de nota-
bles, mientras los rebeldes redactaban el Plan de Tacubaya mediante el
cual desconocían a los tres poderes de la Unión y pedían un Presidente
provisional. Finalmente lo fue Francisco Javier Echeverría, al que luego
suplió Santa Anna, quien gobernó entre 1841 y 1842 de manera absoluta
con el apoyo que le daban las llamadas Bases de Tacubaya, de septiembre de
1841, que conservaban el régimen centralista pero daban pie a una dicta -
dura militar al otorgar al Presidente de la República facultades extraordi-
narias para reorganizar la administración pública. Santa Anna privilegió
al grupo militar para obtener su apoyo, a cambio de pauperizar a las gran-
des masas y afectar a la naciente clase media mexicana.
En junio de 1842 se reunió, de acuerdo con las Bases de Tacubaya, un
nuevo Congreso constituyente donde predominaban los federalistas, quie-
nes redactaban un proyecto de Constitución que suscitó olas de protesta y
levantamientos en todo el país, por lo que el Congreso se disolvió. Se sabe
que el foco de mayor rebelión estaba en Huejotzingo y era alentado por el
mismo Santa Anna, quien nuevamente daba muestras de su volubilidad
política.
Nicolás Bravo ocupó la Presidencia provisional, formó y disolvió otro
Congreso Constituyente, a pesar de lo cual se logró en 1843 establecer un
nuevo texto constitucional, denominado Bases de la Organización Política de
la República Mexicana, conocidas como Bases Orgánicas, las que establecen
lo que se ha llamado la segunda República centralista, que por cierto encabe-
zó otra vez Santa Anna como Presidente de la República. Este documento
lo firmó en decreto el propio Santa Anna, quien se ostentó como Benemé-
rito de la Patria, General de División y Presidente Provisional de la Repú-
blica Mexicana.
Las Bases señalan que México adopta la forma de gobierno de Repú-
blica representativa y popular. Contiene la intolerancia religiosa, al admitir
sólo la fe católica. Comprende en el territorio nacional al que fue virreinato
de la Nueva España, más la península de Yucatán, las comandancias de las
Provincias de Oriente y Occidente, la Alta y la Baja California, las Chiapas
y todos los terrenos anexos a estos lugares, adyacentes en ambos mares. En
el art. 9o. se señala la prohibición de la esclavitud y otros derechos indivi-
duales y se prohibe el destierro; se dice que se suspenden los derechos de
los ciudadanos, entre otras cosas, por ser sirvientes domésticos y también
por ser ebrio consuetudinario o tahúr de profesión, o vago, o por tener casa
de juegos prohibidos. Igualmente se pierden sus derechos, entre otras cau-
sas, por malversación o deuda fraudulenta en la administración pública y
"por el estado religioso".
6. Derecho del México Independiente 65

El Presidente de la República duraría cinco años en el cargo. Aparece


el fuero para él. Desaparece el Supremo Poder Ejecutivo pero se forma un
Consejo de Gobierno como apoyo y dictamen para los actos del Poder
Ejecutivo. El Título VIII regula lo que llama el poder electoral y se refiere a
todo el proceso electoral, que volvió al intrincado sistema de las elecciones
indirectas. El texto constitucional contiene 202 artículos y se cierra con el
lema oficial de "Dios y Libertad" y la fecha: 12 de junio de 1843.
Es discutible que este texto constitucional exigía una renta anual efecti-
va de 1 200 pesos para ser electo diputado, mientras que para ser senador el
candidato debía haberse distinguido en la carrera civil, militar o eclesiástica,
es decir, constituyen verdaderos cuerpos de plutocracia y oligarquía. Cabe
mencionar que las Leyes Constitucionales de 1836 también señalaban tener
un capital que produjera anualmente 1 000 pesos para el diputado y 2 000
pesos para el senador, y la Constitución de 1824 pedía para ambos 8 000 pesos
en bienes raíces o una industria que produjera 1 000 pesos por año.
Santa Anna continuó su política de irse y volver a la Presidencia de la
República, lo que dio motivo a varias presidencias interinas, todo ello en
medio del derroche de los exiguos dineros públicos, el incremento del
desempleo, la mendicidad, la delincuencia y el crimen. 14 No obstante, se
hicieron algunas obras suntuosas como el Teatro Nacional; además, se eri-
gió el Tribunal Mercantil y el de Minería y se formó una Junta Calificadora
de la Legislación Nacional.
En 1840 el voto particular de José Fernando Ramírez bosquejó la posibi-
lidad de facultar a la Suprema Corte para conocer la acción de incons-
titucionalidad de leyes y de actos de autoridad, y en las Bases de 1843 se da
la facultad del Congreso de desaprobar decretos de las asambleas departa-
mentales contrarias a la Constitución y a las leyes.
Por esos días se incorporó Texas a la Unión Americana y esto revivió
la pugna de límites con México, lo que hizo estallar la llamada guerra de
intervención estadounidense de 1846-1848, popularmente llamada guerra
del 47, en la que se perdió más de la mitad del territorio nacional.
Poco antes la Junta Departamental de Jalisco exigió a Santa Anna que
rindiera cuentas a la nación sobre el uso que había hecho de las facultades
extraordinarias que le otorgó el Congreso. El Presidente salió a combatir
la rebelión y dejó en el cargo a Valentín Canalizo, quien le dio por decreto

'-* Tómense en cuenta algunas novelas costumbristas del siglo xix como la clásica obra Los bandidos de
Río Frío, de Manuel Payno, que reflejan mucho de la vida socioeconómica del país en esa época, y
cómo en ocasiones altos funcionarios corruptos se unían con bandoleros para enriquecerse
ilícitamente.
66 Historia del Derecho mexicano

al Presidente de la República un poder con facultades tan amplias, que de


hecho lo volvieron un dictador. Nuevamente se alzaron las protestas en
todo el país. En ello fue importante la participación de la prensa, como el
caso del periódico El Siglo Diez y Nueve donde escribían, entre otros, Fran-
cisco M. Olaguíbel, Luis de la Rosa, Juan B. Morales ("El Gallo Pitagórico"),
Manuel Gómez Pedraza y Mariano Otero.
El general José Joaquín de Herrera llegó a la Presidencia, Santa Anna
fue aprehendido y llevado al Castillo de Perote y finalmente expulsado,
contra lo que prohibía la Constitución de 1843. Se refugio en La Habana en
junio de 1845.
En medio de la guerra con Estados Unidos de América, un nuevo
Presidente, el general Mariano Salas, convocó a otro Congreso para resta-
blecer la Constitución Federal de 1824, con el Acta Constitucional y de Refor-
mas, publicada el 21 de mayo de 1847. Este Constituyente sesionó en me-
dio de las acciones militares de la guerra contra el invasor: es inimaginable
que el país, que enfrentaba graves problemas, tuviera forma y ánimo de se-
guir confrontando posiciones políticas en un Congreso Constituyente.
En este documento se erige un nuevo estado, el de Guerrero; se vuel-
ve a establecer el Distrito Federal y se dispone la denominación de estados
para las entidades del país. Consta de 30 artículos y manifiesta que nunca
se podrán alterar los principios que establecen la independencia de la na -
ción, o su forma republicana, representativa, popular y federal y la división
de los poderes generales y de los estados. El decreto aparece firmado por
el general Santa Anna, desde el Palacio de Gobierno federal y fungiendo
nuevamente como Presidente, ahora por el federalismo, después de su
destierro en Cuba.
Se lanzó una convocatoria para un Congreso extraordinario para que
se reuniera en 1846, con representantes por elegir en 160 diputaciones
distribuidas entre las clases dominantes, de la siguiente manera: propieta-
rios rústicos y urbanos y la industria agrícola (38), comercio (20), minería
(14), industria manufacturera (14), profesiones literarias (14), magistratura
(10), administración pública (10), clero (20) y ejército (20).
Se mantiene el sistema electoral de 1836, salvo para la clase minera,
cuyos representantes eran electos por votación directa.
Con el Acta Constitucional y de Reformas a la Constitución de 1824, decre-
tada en 1847, se tenía que elegir un diputado al Congreso por cada 50 mil
habitantes. Se determinó que mediante leyes posteriores se desarrollarían
las elecciones de diputados, senadores, Presidente de la República y minis-
tros de la Suprema Corte de Justicia. Se podía adoptar la elección directa,
con excepción de una tercera parte el Senado.
6. Derecho del México Independiente 67

Se manifiesta que el voto es derecho de todos los ciudadanos y por


primera vez se contemplan los derechos de asociación política y de petición.
Por otra parte, en el transcurso de 1846 a 1853 se promulgaron varias
disposiciones de carácter electoral:

1. Convocatoria para un Congreso Extraordinario debido a una rebe


lión en San Luis Potosí en 1845, expedida el 27 de enero de 1846 por
el general Paredes y Arrillaga en calidad de Presidente interino de la
República Mexicana.
2. Convocatoria que reforma la del 17 de junio de 1846, expedida por el
general Mariano Salas como Presidente de la República.
3. Decreto que declara vigente la Constitución de 1824, expedido por el
general Mariano Salas.
4. Ley sobre Elecciones de los Poderes Legislativo y Ejecutivo de la Unión, del 3
de junio de 1847, del Presidente Santa Anna.
5. Ley de Elecciones de los Supremos Poderes, del 15 de mayo de 1849, del
Presidente José Joaquín de Herrera.
6. Elecciones de Ayuntamientos, expedida el 19 de mayo de 1849, del
Presidente José Joaquín de Herrera.
7. Bases para la Elección de Presidente de la República y Senadores, del 13 de
abril de 1850, del mismo Presidente José Joaquín de Herrera.
8. Convocatoria a un Congreso Extraordinario para reformar la Consti
tución, del 19 de enero de 1843, del Presidente Juan B. Ceballos.

Con todo esto el centralismo quedó eliminado definitivamente, si bien


luego el país se enzarzó en otros procesos de lucha interna tan violentos
como el que protagonizaron centralistas y federalistas.

Las guerras extranjeras

El primer encuentro bélico de México, como país independiente, frente al


extranjero se produjo con una escuadra española, enviada desde Cuba y
comandada por el general brigadier Isidro Barradas en 1829, que atacó las
costas del norte de Veracruz y el sur de Tamaulipas. El plan de reconquista
en nuestro país para la Corona española, que para entonces aún no recono-
cía la Independencia, era la suposición de que las masas populares recibi--
an con apoyo a los invasores, considerándolos libertadores por librarlos de
gobiernos ineficientes y hacerlos tornar al orden y a la prosperidad. Pero
rs:o nunca ocurrió. Por el contrario, se hizo frente a los españoles, quienes
agotados por las enfermedades del trópico terminaron capitulando en
68 Historia del Derecho mexicano

Tampico y abandonando las costas nacionales. La defensa del país corrió a


cargo de los generales Manuel Mier y Terán y Antonio López de Santa Anna.
La segunda confrontación bélica con el extranjero la representó, en
tiempos del Presidente Bustamante, una escuadra francesa dirigida por el
barón Deffaudis y el almirante Bazoche que se presentó, en marzo de 1838,
en el puerto de Veracruz con el ultimátum de cobrar, en no más allá de dos
meses, 600 000 pesos en que se estimaba la indemnización por daños y
perjuicios ocasionados a residentes franceses por las guerras internas del
país. En esa cantidad se incluían 60 000 pesos que reclamaba un pastelero
francés de la Ciudad de México, por el saqueo sufrido en su establecimien-
to por soldados mexicanos. De ahí el nombre con que popularmente se
conoció a este conflicto: la guerra de los pasteles.
México se negó a entrar en negociaciones mientras los 10 buques
enemigos estuvieran amenazando aguas nacionales, por lo que Francia
declaró rotas las relaciones con nuestro país y bloqueó los puertos del Golfo.
En noviembre llegaron Carlos Baudín y el príncipe Joinville con un ultimá-
tum; se sostuvieron pláticas en Jalapa y al no llegar a un acuerdo se hizo
fuego sobre San Juan de Ulúa, que terminó rindiéndose. En tal circunstan-
cia Santa Anna, de regreso al país y tratando de borrar la mala impresión
causada por su conducta en la campaña de Texas, atacó a la escuadra fran-
cesa en un tiroteo sin importancia, pero en el que resultó herido en la
pierna y tuvo que serle amputada, lo que aprovechó para ostentarse como
defensor de la patria.
Finalmente, México tuvo que firmar un tratado con Francia compro-
metiéndose a pagar todo lo que ese país reclamaba, con lo cual terminó
este episodio enojoso. La cantidad pactada fue exagerada; por ejemplo,
parte de ella ya no se aplicó al pago de indemnizaciones, porque no hubo
quién las reclamara.
Otro problema general lo representa Estados Unidos de América, que
comenzó a llevar a cabo su política expansionista. La opinión pública de
ese país reclamaba la anexión de Oregon y Texas. El Presidente Tyler pre-
sentó la propuesta de incorporación de Texas a la Unión Americana, la
diputación aprobó la medida, pero el Senado la rechazó por considerar
que ello fortalecía la posesión de los estados esclavistas. Tyler salvó el obs-
táculo presentando una resolución conjunta de ambas cámaras, mediante
sendas comisiones, que aprobó la anexión en 1845.
El Presidente de México, José Joaquín de Herrera, aconsejado por los
ingleses, manifestó que se reconocía la independencia de Texas si se com-
prometía a no unirse con Norteamérica, pero ya no se pudo evitar la ten -
dencia anexionista, que se consumó el 21 de junio de 1845.
6. Derecho del México Independiente 69

La sociedad mexicana de la época estaba lejos de competir con la


estadounidense. El contraste económico era claro, y mientras los norte -
americanos, entusiasmados por sus logros al ver ensanchado su país desde
una franja en la costa del Atlántico hasta la posibilidad de llegar al Océano
Pacífico, desarrollaban su teoría del "destino manifiesto", término divul-
gado por John O'Sullivan, en la década de 1840. México, en cambio, se
hallaba desalentado por las guerras, la depresión económica y el caudillaje
de opereta. Había pues, entre otras cosas, una alta y una baja moral nacio-
nal, respectivamente. Las relaciones diplomáticas entre ambos países eran
muy tensas, tanto por la presión de Estados Unidos por que se le vendiera
territorio como por que había innumerables reclamaciones de indemniza-
ción por parte de ciudadanos estadounidenses por daños sufridos en las
guerras. El gobierno mexicano prometía satisfacerlas, pero no podía ha-
cerlo por su constante limitación presupuestaria.
Cuando Texas quedó incorporado como un nuevo estado de la Unión
Americana, México consideró que nunca había reconocido la independen-
cia de ese lugar y aún lo estimaba parte de su territorio. Así, manifestó que
"a actitud de Washington era hostil, por lo que nuestro embajador Juan
Nepomuceno Almonte se retiró de su misión diplomática.
Además, Estados Unidos pedía la venta de California, a lo que el Pre-
sidente Herrera se negó rotundamente. No obstante, Herrera trataba de-
sesperadamente de lograr la paz, sabedor de la debilidad de nuestro país,
aunque muchos pensaban, de manera irresponsable, que un conflicto ar -
mado fortalecería los lazos de solidaridad nacional y resolvería las pugnas
entre centralistas y federalistas.
El gobierno de Herrera logró con grandes esfuerzos formar un ejército
de 6 000 hombres para defender al país, al mando del general Mariano Paredes
Arrillaga, quien salió de la Ciudad de México, y al llegar a San Luis Potosí,
aduciendo falta de recursos y que Herrera quería pactar con los estadouni-
denses y traicionar a la patria, regresó a México y se proclamó Presidente de la
República. Incluso manifestó que la mejor defensa contra Estados Unidos se-
na formar una monarquía encabezada por un soberano español. En Jalisco se
ilzaron contra su gobierno espurio, el general Mariano Salas lo hizo prisione-
ro v restableció el federalismo. Finalmente Paredes fue expulsado a Francia y
en 1848 se opuso a la firma del Tratado de Paz con Estados Unidos de Améri-
ra. considerando una traición la entrega del territorio nacional. Así, organizó
una guerrilla en Guanajuato, pero derrotado de nuevo, huyó al extranjero.
Regresó en 1849 para morir en la miseria y en medio del repudio nacional.
Las hostilidades se iniciaron propiamente al fijar los límites entre Texas,
ahora parte de Estados Unidos de América, y México; tradicionalmente se
70 Historia del Derecho mexicano

habían dado en el Río de Las Nueces, en tanto que los norteamericanos


pretendían que fuera en el Río Grande o Bravo. Las fuerzas estadouniden-
ses comenzaron a posesionarse de la franja entre ambos ríos, por lo que el
comandante del ejército mexicano general Mariano Arista manifestó a su
homólogo Zacarías Taylor que se retiraran. Se dieron algunos tiroteos ais-
lados y esto fue aprovechado por el Presidente James K. Polk para manifes-
tar que sangre estadounidense había sido derramada en territorio norte -
americano, con lo que logró el apoyo del Congreso y la guerra se declaró
oficialmente el 13 de mayo de 1846.
Fue una guerra trágica para México: una a una cayeron las ciudades
más importantes en manos del enemigo, todo ello debido a ineptitudes,
traiciones, apatía y falta de recursos. En esos momentos se dio el desconoci-
miento del general Mariano Salas contra el Presidente Paredes Arrillaga y el
restablecimiento del federalismo, lo que refuerza la afirmación de la falta de
capacidad y responsabilidad de los dirigentes mexicanos de aquel entonces.
En plena guerra de intervención regresó al país el general Santa Anna
—resulta curioso que no fuera interceptado por la escuadra estadouniden-
se que bloqueaba el Golfo de México—, tomó la presidencia y trató de orga-
nizar la defensa del país, pero poco fue lo que pudo prepararse. La inva -
sión se dio por ambas costas y por el norte del país. El propio Santa Anna
salió al frente de batalla y dejó al Vicepresidente Valentín Gómez Farías,
con quien nuevamente gobernaba, a pesar de los lamentables episodios de
1833. El diario El Monitor Republicano afirmaba: "...a un lado los princi-
pios, a un lado los congresos, si ellos estorban para que la nación se salve...
Si hay un hombre que nos defienda, sea con el título de presidente, dicta-
dor o cualquiera otro, venga ese hombre; acatemos todos su voluntad, y
después, si venciéramos, se hará lo que fuere de la nación". 15
En esta situación Santa Anna decidió regresar a la capital para impo-
ner el orden. Suprimió la Vicepresidencia, expulsó del gobierno a los lla -
mados puros, es decir, federalistas extremos, y los sustituyó por algunos
centralistas que habían participado en el cuartelazo, por lo que el clero
accedió a prestarle 2 000 000 de pesos.
Después de varios fracasos bélicos, el país completamente derrotado
se enfrentó a la tragedia de ver ocupada su capital por las fuerzas estado-
unidenses en septiembre de 1847. El Presidente Santa Anna decidió trasla-
dar la sede del gobierno a la ciudad de Querétaro, mientras Winfield Scott
desde el Palacio Nacional declaraba en sitio a la capital debido a que sus
habitantes mantenían una situación de guerrilla urbana resistiendo a los
15
Varios, México a través de los siglos, compendio general, Editorial del Valle de México, México, 1974,
tomo IV, págs. 383 y 384.
6. Derecho del México Independiente 71

invasores. Santa Anna no alcanzó a llegar a Querétaro y desde la_Villa de


Guadalupe renunció a la Presidencia de la República. El poder recayó en
Manuel de la Peña y Peña, quien luego lo cedió al general Pedro María
Anaya, para volver a ejercerlo el mismo Peña y Peña, lo que demuestra lo
difícil de la situación, en un país dividido políticamente y ocupado por una
fuerza invasora abrumadoramente mayoritaria. Ambos presidentes despa-
charon ya en Querétaro. Era enorme la presión que ejercían la presencia
de los extranjeros, una pésima situación económica, el desorden completo
en todo el país y la constante desobediencia y crítica de las propias autori-
dades nacionales y locales, por ejemplo en San Luis Potosí, Zacatecas y
Guanajuato, que deseaban continuar la guerra. Ante tales circunstancias,
negociar con los extranjeros fue largo y costoso. Algunos pretendían que
todo el país se anexara a Estados Unidos, lo que no dejaba de animar a los
federalistas más exaltados. Por su parte, el gobierno de Washington pre -
tendía arrancar a México los territorios de Tamaulipas a Baja California.
Los ingleses y los franceses ayudaban a nuestros diplomáticos tratando
de evitar el peligroso expansionismo estadounidense. Así las cosas, el 2 de
febrero de 1848 se firmó el Tratado de Paz, Amistad y Límites entre ambos
países, en la sacristía de la Basílica de Guadalupe, por lo que se le conoce
como Tratado de Guadalupe-Hidalgo (éste era el nombre oficial de la pobla-
ción). Por él México perdió unos 3.5 millones de kilómetros cuadrados. Nues-
tro país actualmente tiene un área, en números redondos, de 2 000 000 de
kilómetros cuadrados y se dice que perdió más de la mitad del territorio. Los
lugares afectados fueron parte de Texas, parte de Tamaulipas, Nuevo México,
Alta California, parte de Sonora y de Baja California, Arizona, Nevada, Colo-
rado, parte de Nevada y Utah. Nuestro país se dividió entonces en 21 estados,
entre ellos el nuevo de Guerrero, más tres territorios, Baja California, Colima
y Tlaxcala, y el Distrito Federal; es decir, 25 entidades federativas.
El tratado lo firmaron por Estados Unidos Nicholas P. Trist y por
México Bernardo Couto, Miguel Atristáin y Luis G. Cuevas. Se recibieron
15 millones de dólares como pago de indemnizaciones a los propietarios
de terrenos afectados y ese dinero se perdió en la desorganización admi -
nistrativa de la época. Había quienes sugerían que se aprovechara para
levantar la incipiente banca del país, pero esto no llegó a concretarse.
El Senado estadounidense ratificó el tratado el 10 de marzo, por 38 votos
a favor y 14 en contra. Estos votos negativos se dieron en función de que al
aceptar nuevos territorios se fortalecía al grupo de los esclavistas. México rati-
ficó el tratado por el Congreso, es decir, ambas cámaras, en mayo de 1848.
Las tropas estadounidenses comenzaron a retirarse de Toluca, Pachuca y
Cuernavaca. En el caso de la Ciudad de México, el Ayuntamiento llegó a la
72 Historia del Derecho mexicano

indignidad de ofrecer una comida a Scott y a sus soldados. Por su parte Santa
Anna, desde Puebla, pidió que se le dieran pasaporte a él y a "su inocente
familia" para salir del país; en Toluca estuvo a punto de ser hecho prisionero
por un regimiento norteamericano. Solicitó luego permiso al gobierno de
Benito Juárez en Oaxaca para refugiarse en ese estado, pero se le negó y se fue
a Estados Unidos, después a Jamaica y finalmente a Turbaco, en Colombia.
El 30 de julio los estadounidenses entregaron el Castillo de San Juan de
Ulúa en Veracruz y salieron definitivamente de nuestro mutilado territorio.
Es importante conocer el caso de Laredo, fundado por el capitán To-
más Tadeo Sánchez de la Barrera, por órdenes expresas del coronel José
de Escandón y Helguera, conde de Sierra Gorda, colonizador de Nueva
Santander, Tamaulipas, como San Agustín de Laredo en 1755, y cuyos edi-
ficios, como el del cabildo, la catedral y la mayoría de sus casas quedaron
del lado estadounidense. La población decidió cruzar el Río Bravo e incluso
se exhumaron los restos de familiares para trasladarse al área mexicana, el
15 de junio de 1848, conducidos por Andrés Martínez Garza, presidente
municipal, por indicaciones del gobernador tamaulipeco Francisco Vital
Fernández. Así nació Nuevo Laredo, con el lema "Siempre con la patria",
que desde entonces ostentan sus habitantes.
La guerra México-Estados Unidos representó para ambos países con-
secuencias positivas y negativas (cuadro 6.5).

Cuadro 6.5. La guerra contra Estados Unidos de América.

País Aspectos positivos Aspectos negativos


Estados Aumentó enormemente su territorio. Reforzó al grupo de los esclavistas
Unidos de Afianzó su carácter de primera potencia sureños, lo que a la postre fue un factor
América continental y mundial. Afianzó el importante en la terrible Guerra de
México orgullo nacional de sus habitantes. Secesión.
Afianzó su nacionalismo, casi inexis- Se perdió más de la mitad del territorio
tente antes de la guerra. Hizo madurar al nacional. El país quedó empobrecido y
pueblo y al gobierno respecto a las arruinado. Aumentó el bandolerismo por
posibilidades reales del país, pues había la misma falta de organización del
quienes pensaban que ganar la guerra gobierno.
contra Estados Unidos era fácil y que Se atacaron entre sí los políticos
pronto nuestra bandera ondearía en federalistas y centralistas, acusándose
Washington. Comenzaron a formarse los mutuamente del fracaso bélico. La
futuros partidos políticos al verse las moral nacional decayó de manera muy
nefastas consecuencias de actuar notable, por lo que hubo que reforzar
desorganizadamente y sin verdaderos nuestro culto a los héroes caídos para
programas ni líderes. salvaguardar el honor del país.
6. Derecho del México Independiente 73

Obra jurídica y administrativa de las primeras formas republicanas

A pesar del caos que originaron las guerras civiles y extranjeras desde
1824 hasta 1854 se llegaron a realizar algunas obras materiales y se desa-
rrolló el sistema jurídico mexicano, impulsado por el centralismo y el
federalismo, respectivamente (cuadro 6.6).

Cuadro 6.6. Desarrollo material y jurídico mexicano de 1824 a 1854.


Grupo Obras
político principales
Centralistas y Las Siete Leyes Constitucionales de 1836 y las llamadas Bases Orgánicas
luego de 1843.
conservadores
Se reorganiza el ejército. En 1842 se crean con Santa Anna las fuerzas
reales formadas por los pueblos y hacendados, a disposición del Presidente
de la República. En realidad, se volvieron grupos de presión y de corrupción.

Santa Anna reúne en 1853 las guardias de los estados con las tropas
nacionales y forma un ejército de unos 70 000 hombres, pero no pudo
disciplinarlos ni modernizarlos.

Se reorganiza el notariado.

Se impulsa la lucha contra la esclavitud.

Se desarrolla el Derecho fiscal.

En 1853 se promulga una Ley de Expropiación.

En 1846 se reorganiza el Archivo General de la Nación con José María


Lafragua. En ese mismo año se establece la primera Biblioteca Nacional.

En 1854 se expide la Ley sobre Extranjería y Nacionalidad. Desde 1823 ya


se daban cartas de naturalización; también se permitió a los extranjeros
poseer derechos mineros. Al principio de la vida independiente no podían
adquirir bienes inmuebles, salvo si se casaban con mexicana (según las
Siete Leyes Constitucionales). También se les prohibió el comercio al
menudeo. Para 1842 ya pudieron adquirir bienes inmuebles.

En 1843 se crea la Escuela de Artes y Oficios y la Escuela Nacional de


Agricultura.

En 1853 retorna a México la Compañía de Jesús, que se dedica especial-


mente a la enseñanza.

En 1843 todavía se mencionaba que la educación debía tener orientación


religiosa. El centralismo concentra en un Plan Nacional la educación.

Se trata de cuidar la salubridad general y se desarrolla una campaña in-


tensiva de vacunación contra la viruela.

(continúa)
74 Historia del Derecho mexicano

Cuadro 6.6. (Continuación.)

Grupo político Obras principales

Federalistas y Se publican importantes colecciones de leyes como las de Basilio José


luego liberales Arrillaga, Juan R. Navarro y Vicente García Torres y la del impresor Mariano
Gal van Rivera, nacido en Tepotzotlán en 1782. Este último publicaba su
famoso Calendario y los originales de algunas obras jurídicas y novelas
famosas (como lo era entonces el Calendario de las Señoritas Mexicanas),
igual que algunos periódicos como El Observador de la República Mexicana
y el Indicador de la Federación Mexicana, que dirigía José María Luis
Mora. Su colección jurídica fue la Nueva Colección de Leyes y Decretos
Mexicanos. De este personaje se dijo que en 1810 denunció la conspiración
de Querétaro a Joaquín Quintana, administrador de Correos de ese lugar,
quien a su vez informó a las autoridades virreinales.
Se elabora el Código del ilustre jurista Teodosio Lares, quien por cierto fue
creador e impulsor en México del Derecho administrativo. Publicó Lecciones
de Derecho administrativo para su cátedra en el Ateneo Mexicano, en 1852.
Su Código estuvo vigente entre 1854 y 1855.
Algunos estados llegaron a publicar códigos locales de comercio, basados en
el de Lares. Otros, en cambio, siguieron rigiéndose por las Ordenanzas de
Bilbao de la época colonial.
Se decreta la Ley para el Arreglo de lo Contencioso Administrativo del
propio Teodosio Lares.
La Constitución de 1824 establece el régimen federal, y el Acta Constitucional y
de Reformas devolvió al país la vigencia de la Constitución de 1824.
El general Mariano Arista decreta la primera Ordenanza General del Ejército
Mexicano, en 1852, que reduce el ejército, trata de disciplinarlo y elimina la
leva.
Se quiere impulsar la educación haciéndola laica y científica, además de otor-
garle a los estados la facultad de organizaría en sus respectivas entidades.
Se da la prerreforma liberal de 1833, que lamentablemente no pudo afianzarse.

En otros aspectos, es importante indicar que en 1854, de nuevo bajo


el régimen del Presidente Santa Anna, se firmó el Tratado de Gadsen,
oficialmente conocido como Tratado de Límites o de La Mesilla, por medio
del cual se vendió ese territorio que pertenecía a los estados de Sonora y
Chihuahua, un total de 109 574 kilómetros cuadrados, en 10 millones de
dólares. El Presidente estadounidense Pierce deseaba adquirir Tamaulipas,
Nuevo León, Coahuila, Chihuahua, Sonora y la Baja California en 50 millo-
nes de dólares, e incluso se habló de entregar toda la República. Finalmen-
te James Gadsen, Presidente del Ferrocarril de Louisville, logró el tratado
6. Derecho del México Independiente 75

que lleva su nombre. El propósito de este tratado era tender la vía del
ferrocarril del Atlántico al Pacífico sin pasar por el Cañón de Colorado,
además de que se habían descubierto placeres de oro en los ríos de la
región. Ante la imposibilidad de enfrentarse a una nueva guerra, México
accedió a enajenar su territorio, lo que también convenía a Estados Unidos,
pues se evitaba un conflicto y se daba la idea ante el mundo de un trato
racional y democrático de buen vecino. Es La Mesilla lo que realmente ven-
dió Santa Anna como parte del territorio nacional y lo que equivocadamen-
te se viene repitiendo, de manera infundada, respecto a la venta de Texas.
Sin embargo, se justificaba esta entrega de territorio al extranjero. El
periódico El Universal decía el 31 de diciembre de 1853, un año antes de que
se firmara el Tratado de Gadsen: "Quienes anticipan desde ahora, que el
negocio de La Mesilla, según lo que hemos podido alcanzar, no sólo era
honroso para México, sino que le proporcionará inmensas ventajas, libertán-
dole por una parte de conflictos y disgustos, y dándole por otra los medios
de realizar vastos proyectos en el campo de las mejoras materiales."16

La Constitución del 1857

Después de la firma del Tratado de Guadalupe-Hidalgo en 1848 el país,


desmoralizado, atravesaba por una crisis total. Era evidente la miseria en
el campo y las ciudades, donde se podían ver las ruinas que había dejado la
guerra. El gobierno federal apenas tenía autoridad sobre la capital del
país, pues en los estados reinaba la anarquía total y varios de ellos se gober-
naban a su arbitrio. Así las cosas, se eligió a José Joaquín de Herrera como
Presidente de la República en 1848, quien gobernó hasta el 15 de enero de
1851, cuando entregó el cargo al general Mariano Arista.
Del pago de 15 millones de dólares que Estados Unidos de América
hizo a raíz de la cesión de gran parte del territorio nacional, sólo tres se
utilizaron para pagar parte de la deuda externa, pues el resto se aplicó a la
pacificación interna y al pago de sueldos a la burocracia. El bandidaje ha-
cía de las suyas en todas partes, al grado que se tuvieron que tomar medi-
das militares para controlarlo. El mismo Batallón de San Patricio, formado
por irlandeses que desertaron del ejército estadounidense invasor y contri-
buyeron a la defensa del país, fue licenciado debido a un intento de suble-
vación. Para colmo, estalló con gran violencia la guerra de castas en Yucatán,
lo que tornó más difícil la administración de Herrera.

10
Varios, México a través de los siglos, compendio general, op. cit., tomo IV, pág. 719.
76 Historia del Derecho mexicano

Resulta curioso que el papa Pío IX desde Gaeta y con grandes dificul-
tades por las rebeliones de los mismos Estados pontificios, envió una carta
al Presidente de México el 4 de diciembre de 1848 explicándole las razo-
nes de su salida de Roma. El gobierno mexicano lo invitó a trasladar su
sede a nuestro país, donde encontraría 7 millones de fieles que lo auxilia-
rían. Se destinó igualmente un donativo de 25 mil pesos para apoyarlo.
Al concluir el gobierno del general José Joaquín de Herrera se eligió,
ya no por las cámaras, sino por los ciudadanos, al general Mariano Arista,
quien intentó conciliar a los liberales y a los conservadores, grupos políticos
que habían desplazado a los federalistas y centralistas, respectivamente.
El liberalismo como fuerza política había surgido en Europa y Esta-
dos Unidos de América y pretendía modernizar al país, abatiendo las es -
tructuras feudales que aún subsistían, representadas por la Iglesia, el ejér-
cito y los caciques. Por su lado, los conservadores deseaban mantener en
términos generales el estado de cosas, apoyándose en el deseo de no afec-
tar sus ideas religiosas y sus costumbres tradicionales. Ambos grupos en-
contraban apoyo en el extranjero.
Arista no logró armonizar los grupos y fue combatido por los conser-
vadores y por liberales, puros o radicales; tampoco pudo organizar la ha -
cienda, ni reducir el número y el poder de los empleados públicos, acos -
tumbrados a sacar provecho de sus cargos mediante la prepotencia y la
corrupción. En tal virtud estallaron las rebeliones en todo el país, la más
grande de las cuales ocurrió en Guadalajara en 1857, en contra del gober-
nador Jesús López Portillo, pero luego se extendió y con el Plan del Hospi-
cio Cabanas se pidió la renuncia del general Arista, el sostenimiento de la
República Federal y llamar del extranjero a Santa Anna para que gobernara
de nuevo al país.
Traicionado por el general José López Uraga que había sido enviado
a combatir a los rebeldes y se unió a ellos, y frente a un Congreso que todo
se lo negaba, Arista terminó por renunciar en 1853. Se nombró entonces a
Juan Bautista Ceballos, quien disolvió a mano armada las cámaras, lo que
avivó la rebelión. El Congreso disuelto intentó nombrar a otro Presidente,
Juan Múgica y Osorio, quien se desempeñaba como gobernador de Puebla,
pero éste se negó a ejercer el cargo. En Jalisco la guerra civil hacía todos
sus estragos y en San Luis Potosí el gobernador, Julián de los Reyes, fue
asesinado en un paseo público, sin que se supiera la autoría del atentado.
La misma Ciudad de México se pronunció contra Ceballos y el coronel
Manuel Robles Pezuela también solicitaba el regreso de Santa Anna.
Ceballos renunció a la Presidencia y se nombró en su lugar al general
Manuel María Lombardini, quien se enfrentó a invasiones de indios barba-
6. Derecho del México Independiente 77

ros en el norte del país, a las presiones de empresas estadounidenses para


crear un "canal" en Tehuantepec, concediéndoles el derecho de cobro y
administración, lo que de darse originaría la pérdida de la soberanía en el
lugar, y el ataque de tropas guatemaltecas en el Soconusco, que llegaron a
atacar la ciudad de Tapachula, aunque fueron rechazadas.
Finalmente, el general López de Santa Anna llegó a Veracruz el 1 de
abril de 1853 y fue recibido por las autoridades de la plaza. Se le comunicó
que por voto de los estados de la República, representados por sus congre-
sos respectivos, había sido electo por mayoría Presidente de la República.
Santa Anna se quedó un tiempo en su hacienda del Encero, cerca de Jalapa,
y el 20 de abril llegó triunfante a la Ciudad de México.
Formó un gabinete con hombres de prestigio como Lucas Alamán
(Relaciones Exteriores), Teodosio Lares (Justicia), Antonio Haro y Tamariz
(Hacienda) y José María Tornel y Mendívil (Guerra). Lucas Alamán renun-
ció el 2 de junio de 1853.
El 22 de abril de 1853 se expidió un decreto mediante el cual se cen-
tralizó la administración pública, lo que daba al traste con el federalismo.
De hecho se anunciaba una nueva Constitución, que afortunadamente no
llegó a darse.
Se formó una Junta de Calificación para examinar la conducta de
todos los militares en la guerra de 1847 contra el invasor estadounidense.
Se persiguió a los periódicos de oposición, lo que afectó a periódicos como
El Telégrafo^ aun el conservador Siglo Diez y\Nueve. Se desterró al ex presi-
dente Mariano Arista, quien murió en el extranjero (hoy sus restos se en-
cuentran en la Rotonda de los Hombres Ilustres del Panteón Civil de Dolo-
res, en la Ciudad de México).
Se dispuso que todas las propiedades, contribuciones y envíos de los
estados pasaran a manos del gobierno, lo que en la práctica anuló el
federalismo.
Se suprimieron algunos ayuntamientos; aumentó el ejército perma-
nente a 90 000 hombres; se creó la Administración Nacional de Caminos,
v se proyectó el ferrocarril México-Puebla-Veracruz. Al respecto, cabe des-
tacar que el Presidente Anastasio Bustamante había otorgado la primera
concesión para construir ferrocarriles en 1837 y que la inauguración hasta
la ciudad de Veracruz se efectuó muchos años después, en la época del
Presidente Lerdo de Tejada.
Desde 1849 comenzó a formarse entre los conservadores un partido
monárquico mexicano, que logró incrustar a algunos de sus miembros en
el Ayuntamiento de la Ciudad de México, como fue el caso de Lucas Alamán.
Esto avivó la contienda entre liberales y conservadores, que llegó al extremo
78 Historia del Derecho mexicano

de atacar entre sí a nuestros héroes de la Independencia, por un lado a Hi-


dalgo, Morelos y Guerrero, y por otro a Iturbide e incluso al virrey Calleja.17
En las ciudades se reorganizó la policía, con el propósito de perseguir
a cualquier opositor, y en el campo de nueva cuenta apareció la guardia de
rurales, con el fin de limpiar de malhechores los caminos, pero en reali -
dad se convirtió en un azote para los pueblos. Las multas a la prensa por
cualquier comentario, por breve e inofensivo que fuera, pero que afectara
al gobierno o a la Iglesia, se castigaba con la multa de entre 50 y 600 pesos.
Los periódicos debían depositar en el Nacional Monte de Piedad de 3 a 6
mil pesos para garantizar el pago de las sanciones en que incurrieran.
De esta manera, la dictadura santanista quedó plenamente instaurada.
Por eso se expidieron las Bases para la Administración de la República hasta
la promulgación de la Constitución, lo que ocasionó, el 22 de abril de 1853,
que se considerara principalmente:
1. Formar cinco Secretarías de Estado:
a) Relaciones Exteriores
b) Relaciones Internas, Justicia, Negocios Eclesiásticos e Instrucción
Pública
c) Fomento, Colonización, Industria y Comercio
d) Guerra y Marina
e) Hacienda.
2. Nombrar un Procurador General de la Nación.
3. Formar un Consejo de Estado compuesto por 21 personas.
4. Establecer un receso para las legislaturas locales y dictar un reglamen
to para el debido funcionamiento de los gobiernos locales.
Como se advierte todo quedó, como en los tiempos del centralismo, en
manos del gobierno presidencial. Se llegó al extremo de que Gutiérrez Estrada
y José María Hidalgo formularan un plan para establecer la monarquía.
Se aumentaron los impuestos hasta lo increíble; se pagaba cinco pesos
por cada carruaje que se tuviera, todos los perros eran objeto de impuesto,
salvo los que sirvieran de guía a invidentes; el costo era de un peso men-
sual por cada perro. También se cobraba por puertas y ventanas exterio-
res, y había personas que tapaban sus puertas y entraban en sus casas o
salían de ellas por los balcones, por ser más barato el impuesto; igualmen-
te, zaguanes y cocheras llegaron a ser objeto de gravamen.
Mientras tanto, se daba preferencia al lujo y ornato de la gente de
palacio; se uniformó a los soldados del Estado Mayor y las guardias presi-
7
Recientemente el historiador Manuel Villalpando ha publicado una novela sobre este personaje,
con el título Mi gobierno será detestado.
6. Derecho del México Independiente 79

denciales, a la manera de las de las cortes europeas. En 1853 se restauró la


Nacional y Distinguida Orden de Nuestra Señora de Guadalupe, que había
sido creada por Iturbide. Se condecoró con ella, en forma postuma, a Iturbide,
Juan O'Donojú y Vicente Guerrero.
Cuando López de Santa Anna asumió esta última Presidencia se le
dotó de facultades extraordinarias por 12 meses para controlar la caótica
situación del país, y a punto de vencerse este plazo el Congreso se las pro-
rrogó de manera indefinida, hasta que "cesen los males de la patria", y se
le otorgó además el título de Generalísimo, Almirante y Capitán General.
Se le daría trato de Alteza Serenísima (si bien este tratamiento sería el
adecuado en adelante para todo Presidente de la República). En sus decre-
tos Santa Anna también se daba el título de Benemérito de la Patria.
Paralelamente surgieron rebeliones de grupos indígenas en varias
partes del país como se detalla a continuación:
1848. Guerra de Castas, en Yucatán.
1848-1849. Rebelión de Sierra Gorda en Querétaro, San Luis Potosí y
Guanajuato.
1849. Rebelión dejuchitán, en Oaxaca.
1849. Rebelión de las Huastecas en Tamaulipas, Hidalgo, Veracruz y
San Luis Potosí.
1850. Rebelión de la Sierra de Guerrero.
1853. Rebelión de Tlaxcala.
1853. Rebelión chamula, en Chiapas.
También se sufrieron ataques de filibusteros o aventureros que inva-
dían el norte del país con fines expansionistas, como en el caso de la inva-
sión de Gastón Raoulx, conde Raousset Boulbón, en Sonora, Walker en
Baja California Sur, el primero francés y el segundo estadounidense, quie-
nes finalmente fueron rechazados del territorio nacional.
Desde luego, en esta época agitada y difícil destacan algunos aspectos
positivos, por ejemplo:
1. Se comenzó, desde la época del Presidente Arista, en 1850, a colocar
el alumbrado eléctrico de la Ciudad de México; lo primero que quedó
iluminado fue la Plaza de la Constitución. Este mismo presidente esta
bleció el primer telégrafo, que se probó en una botica y luego se ten
dió entre el Palacio Nacional y el Palacio de Minería, aproximada
mente un kilómetro, con gran asombro del pueblo.
2. Se concedió la construcción y navegación de barcos de vapor por el
lago de Texcoco; en 1854 se inauguró este servicio público partiendo
del Canal de la Viga.
80 Historia del Derecho mexicano

3. Después de varios intentos fallidos se llegó a oficializar el Himno Na-


cional Mexicano mediante un concurso convocado en 1853 para es-
cribir la letra, que ganó el poeta potosino Francisco González Bocane-
gra, entre 24 concursantes. El triunfador, por cierto, renunció a su
premio. Se hizo otro concurso para escribir la música y lo ganó, con
su composición Dios y Libertad, el español Jaime Nunó, quien era ins-
pector de las bandas militares. Al parecer, los primeros compases se
inspiraron en el repique de las campanas de la Catedral Metropolitana.

El 15 de septiembre de 1854 en el Teatro Santa Anna cantaron por


primera vez el Himno la soprano Claudia Florentini y el tenor Lorenzo
Salvi, apoyados por un coro. El Presidente de la República no acudió esa
noche, pero sí a la siguiente y fue recibido con el Himno Nacional. Por
cierto, el mismo Santa Anna cambió la fecha de celebración del Grito de
Dolores, de la mañana del 16 de septiembre de cada año a las 11 de la
noche del día 15, como hasta la fecha ocurre.
Es importante señalar que la vida social fue cambiando en sus valores;
así, se pasó del valor prestigio al valor dinero. Ya no fue tan relevante la
alcurnia del apellido o el ser una persona digna y honesta, aunque de
limitados recursos. Lo trascendente fue poseer bienes y dinero y ostentar-
los para parecer "gente de bien" o "decente", como se decía entonces, pro-
curando rivalizar en lujos y uso de modas de tipo europeo. Mientras, la
gente humilde vivía en infectas vecindades, en un ambiente sórdido, que se
retrataba con gran fidelidad en las novelas costumbristas de la época y en
donde pululaban los vagos, viciosos y pendencieros a los que la gente lla-
maba léperos en forma genérica.
Los paseos obligados de las clases sociales en general, en vacaciones
o en ciertas festividades religiosas eran a San Agustín de las Cuevas, en
Tlalpan, San Ángel, la Villa de Guadalupe por la Calzada de los Misterios,
las Lomas de Tacubaya o el Bosque de Chapultepec.
Sorprende observar el rubro de ingresos y egresos del país en 1853:
ingresaron 19 028 975 pesos y se gastaron 32 378 040 pesos. Resulta evidente
que el endeudamiento del gobierno era colosal; a la vez que se hablaba de la
honestidad de los secretarios de Hacienda en los diferentes gabinetes, a su
calidad moral no se añadían la nota de capacidad y profesionalismo.
La importación se hacía sobre todo de Inglaterra, Francia, Estados Uni-
dos de América y Alemania, y en cuanto a la exportación se llegó a establecer
una ruta comercial entre Veracruz y Nueva York, con un éxito relativo.
En materia educativa, tanto Luis Mora como Gómez Farías habían
insistido en la necesidad de intensificar la enseñanza elemental de acuerdo
6. Derecho del México Independiente 81

con un sistema laico. A partir de 1842 la Compañía Lancasteriana, institu-


ción filantrópica, tuvo una destacada participación en la educación del
país. Fue fundada por el inglés Lancaster, y en ella un profesor auxiliado
por los mejores alumnos o monitores (instructores) puede atender a un
numeroso grupo de estudiantes.
Si bien había muchas escuelas privadas y religiosas, el índice de anal-
fabetismo era notable; a pesar también de que se imprimieron miles de
cartillas lancasterianas y catecismos de enseñanza. El catecismo es un siste-
ma pedagógico que consiste en establecer preguntas y respuestas. La com-
pañía lancasteriana funcionó hasta 1890.
Ante el estado de crisis que había en el país, cundió en el estado de
Guerrero la llamada Revolución de Ayutla, por el plan que le daba base y
que se firmó el 1 de marzo de 1804. El dirigente de este movimiento fue
Juan Alvarez, antiguo jefe insurgente y hombre de gran influencia política
en la región; también participaban Florencio Villarreal, Tomás Moreno,
Diego Alvarez, Eligió Romero e Ignacio Comonfort, quien desde Acapulco
le hizo algunas modificaciones al Plan para ganar la simpatía de los libera-
les moderados o menos radicales.
El gobierno santanista trató de ser implacable con los opositores, destitu-
yó del ejército a todos los implicados, ordenó fusilamientos y prisiones, incen-
dió poblaciones, etc., pero el levantamiento crecía. Por ello decidió Santa Anna
ir personalmente a sitiar Acapulco, en donde estaba el foco principal de la
revolución, pero al no poder tomar el puerto y ante el incremento de la insu-
rrección en casi todo el país decidió, en agosto de 1855, abandonar el poder y
embarcarse hacia La Habana dejando un triunvirato integrado por Ignacio
Pavón, Mariano Salas y Martín Carrera. El dictador se exilió en Cuba perse-
guido por el mayor desprestigio; incluso se hablaba de que la muerte de Nico-
lás Bravo en Chilpancingo, ocurrida el 23 de abril de 1855, y unas horas des-
pués la de su esposa Antonina Guevara, eran producto de un envenenamiento
atribuible a Santa Anna, lo que desde luego no llegó a demostrarse. Años más
tarde regresó Santa Anna a ofrecer sus servicios primero a Maximiliano y
luego a Juárez, pero ambos lo rechazaron. Murió olvidado en 1876.
En el Plan de Ayutla elaborado en la hacienda "La Providencia" y que
sirvió de base a la Revolución de Ayutla se manifestó lo siguiente:

1. Se desconoce el gobierno dictatorial de Antonio López de Santa Anna.


2. Se establecerá en su lugar un gobierno provisional sostenido por las
armas liberales.
3. Lo antes posible se convocará a un Congreso Constituyente.
4. Se restablecerá el gobierno republicano, representativo, federal y popular.
82 Historia del Derecho mexicano

Al proclamarlo se dijo que quienes se opusieran a la realización del


Plan serían tratados como enemigos de la independencia nacional.
El triunvirato que determinó Santa Anna para sustituirlo no llegó a fun-
cionar y el poder quedó provisionalmente en manos del general Martín Carre-
ra, mientras que en Cuernavaca se nombraba Presidente interino al general
Juan Álvarez, quien formó su gabinete con gente del partido liberal como
Melchor Ocampo, Ponciano Arriaga, Benito Juárez, Ignacio Comonfort y
Guillermo Prieto. El nuevo gobierno tomó la capital del país en noviembre de
1855. En seguida firmó la convocatoria para formar el Congreso Constituyen-
te, así como un decreto para integrar la guardia nacional constituida por civi-
les que debían sustituir al ejército santanista. También se firmó la Ley Juárez,
que suprimía los fueros eclesiástico y militar (este último sólo se aplicaría para
casos relacionados con la disciplina militar). Pero presionado por los liberales
moderados que querían reformas paulatinas y no drásticas, Álvarez prefirió
renunciar y regresar a Guerrero, dejando en el cargo a Ignacio Comonfort.
Comonfort se enfrentó a varias rebeliones, al grito de "Religión y
fueros", desde luego patrocinadas por el clero, como la que hubo en la
sierra de Puebla. Comonfort actuó con energía, degradó a los generales
que habían participado en la revuelta, embargó los bienes del clero en
Puebla y desterró al obispo Labastida.
El propio Comonfort decretó la ley que suprimía la obligatoriedad de
los votos monásticos; otra que extinguía la Compañía de Jesús; la de des-
amortización de bienes de corporaciones civiles y eclesiásticas o Ley Lerdo,
y finalmente la que prohibía el cobro de derechos y obvenciones parro-
quiales, llamada Ley Iglesias.
El clero entonces organizó una conspiración en el convento de San
Francisco en la Ciudad de México, por lo que el gobierno incautó los bie-
nes de esa orden religiosa, demolió parte de sus instalaciones para abrir la
calle de Independencia y encarceló a los civiles implicados. La rebelión
cundió en Guerrero, Michoacán, Jalisco, Guanajuato, Puebla y San Luis
Potosí, pero Comonfort logró dominar la situación.

Integración del Congreso Constituyente

En esa situación de desorden y pasiones resultó difícil integrar el Congre-


so Constituyente, pero al fin quedó formado con 78 diputados; predomi -
naban los liberales puros o radicales, lo que se vio reflejado en la Constitu-
ción que elaboraron.
Entre los miembros más destacados de esa Asamblea Constituyente
figuran Ponciano Arriaga, José María Mata, Francisco Zarco, León Guzmán,
6. Derecho del México Independiente 83

Ignacio Ramírez, Guillermo Prieto, Santos Degollado, Ignacio Mariscal,


Manuel Doblado, Ignacio Luis Vallarta, Vicente Riva Palacio, Bernardo
Couto y José María del Castillo Velasco.
Todos ellos en general eran poseedores de una enorme cultura y de
especial talento; tenían un conocimiento muy claro de los problemas na -
cionales y de las necesidades sociales. Se dijo de ellos que formaban un
Constituyente ilustrado.

Debates
El Congreso debatió en la Ciudad de México desde el 14 de febrero de
1856, formalmente a partir del siguiente día 18, haciéndose el juramento
solemne de la Constitución el 5 de febrero de 1857, es decir, fue un Consti-
tuyente largo, con duración de un año. Resulta curioso que al principio se
propuso como sede a Dolores Hidalgo, Guanajuato. Francisco Zarco, origi-
nario de Durango y destacado periodista, llevó puntual crónica de este
Constituyente y gracias a él se tiene noticia de lo allí ocurrido a través de
las páginas de su periódico El Siglo Diez y Nueve.
Se discutió si debía restablecerse la Constitución de 1824 o crearse una
nueva, lo que finalmente sucedió; mientras se daba la Constitución se pro-
mulgó el 15 de mayo de 1856 un Estatuto Orgánico Provisional, para llevar a
cabo la administración pública. En este Estatuto, que se inspiró en la Cons-
titución de 1824 y en las Bases Orgánicas de 1843, se proclamó la abolición de
la esclavitud; se establecieron las bases para el servicio personal; se decla-
ró la libertad de enseñanza; se prohibieron los monopolios, las penas de-
gradantes y los préstamos forzosos; se determinó respetar la propiedad
privada y establecer las penitenciarias, entre otros aspectos destacados.
El nombre oficial de este documento fue Constitución Federal de los
Estados Unidos Mexicanos.
El 17 de febrero de 1857 se clausuraron las sesiones y el 11 de mayo se
promulgó la Constitución. Su artículo transitorio señala que empezará a
regir el 16 de septiembre "próximo venidero" (sic), día en que se instalaría
el Primer Congreso Constitucional.

Consecuencias de la Constitución de 1857


La Constitución cuenta con ocho títulos, 128 artículos y uno transitorio. Se
inicia manifestando: "En el nombre de Dios y con la autoridad del Pueblo
Mexicano..." Entre sus principales características se cuentan las siguientes:

1. Contiene una sección dedicada a los derechos del hombre.


84 Historia del Derecho mexicano

2. El art. 2 señala la prohibición de la esclavitud, en términos similares a


la disposición relativa contenida en el primer artículo de la Constitu
ción vigente y donde se dice que un esclavo que pase al territorio
nacional recobra su libertad y tiene la protección de las leyes, disposi
ción que era importante ya que en Estados Unidos de América preva
leció la esclavitud casi una década más hasta que fue abolida en tiem
pos del Presidente Abraham Lincoln.
3. Se otorgan libertades de prensa, enseñanza, trabajo, expresión, peti
ción, portación de armas para su seguridad y legítima defensa, tránsi
to, etc. Se dan garantías procesales y penales; se prohiben las penas
trascendentes e infamantes, la retroactividad de la ley, los monopolios
y estancos, la propiedad de manos muertas, y se garantiza la inviolabi
lidad del correo. Se establece, en el art. 29, la forma para proceder a
suspender garantías y los casos en que debe efectuarse.
4. Se establecen las categorías de mexicanos, extranjeros (sic) y ciudadanos.
5. Se establece la clásica división de los tres poderes, su integración,
organización y funcionamiento.
6. Se postula como prerrogativa del ciudadano el voto activo y pasivo,
excluyéndose de ello a las mujeres.
7. Desde los 18 años de edad se tiene la ciudadanía mexicana, pero no es
sino hasta los 25 cuando se puede obtener un cargo de elección popular.
8. Además de la edad, se debe tener la calidad de ciudadano mexicano,
en ejercicio de sus derechos, residir en el lugar de la elección y no ser
eclesiástico, para aspirar a un cargo de elección popular.
9. Desaparecen la Vicepresidencia y el Senado de la República.
10.El voto es universal e igualitario, sin distinción de clases sociales. Hay
un sistema de elección indirecto en primer grado y con escrutinio
secreto.
11.Ya aparece el principio de que las facultades que no se expresen para
la Federación se entienden reservadas a los estados.
12.Se cuenta con el procedimiento de mayoría calificada en el Congreso
y en las cámaras de los estados para que obre una reforma constitu
cional.

La Constitución era tan anticlerical que fue rechazada por el clero, al


grado de que el papa Pío IX criticó abiertamente lo promulgado y el clero
excomulgó a quienes la juraran, a la vez que el gobierno procedía a cesar a
todo empleado que no lo hiciera.
La Constitución se inspiró en los grandes principios filosóficos de la
Revolución francesa, era pues republicana y liberal. El modelo constitucio-
6. Derecho del México Independiente 85

nal que se formó con ella tenía dos ramas de origen: el constitucionalismo
francés y el estadounidense. Se dice que pese a las protestas del clero, la
Constitución no era radical, sino más bien moderada o ecléctica. El modelo
resultaba adecuado para un país desarrollado, en donde cabía el liberalismo
económico y la simple vigilancia del Estado en cuestiones comerciales y de
producción, pero nuestro pueblo distaba de estar en condiciones de adecuarse
a tales principios, por lo que la injusticia sobre las clases populares urbanas
y rurales continuó, lo que explica el posterior estado de cosas en el porfirismo.
Para colmo de males, los pueblos indígenas fueron despojados de sus tierras
y se acentuaron el descontento y la marginación en el campo.
Parecía que el texto constitucional no gustaba a los conservadores
por ser liberal y anticlerical, a los liberales puros por ser moderada y a los
moderados por algunas de sus medidas radicales. Así, levantó tal polémica
que nos hizo arribar a la llamada Guerra de Reforma, que fue una contienda
civil de proporciones fatales.

La Guerra de Reforma
Se realizaron las elecciones conforme a la nueva Constitución y fueron electos
como Presidente el general Ignacio Comonfort, y en la Presidencia de la
Corte Benito Juárez (ya que entonces eran electos los ministros o individuos
de la Corte, arts. 91a 94). Esto daba a Juárez la calidad de posible Presidente,
porque también la Constitución prevenía la sustitución automática en caso de
ausencia temporal o definitiva del Presidente de la República (arts. 79 y 80).
Comenzaron a ejercer sus cargos el 1 de diciembre de 1857.
Comonfort se mostró muy molesto por el contenido de la Constitución y
manifestó que no era posible gobernar con ella: él pretendía pacificar al país
y el texto constitucional se lo impedía. Así, alentó un complot organizado
por los conservadores desde Tacubaya. Esto se hizo evidente, e incluso se
pidió a Manuel Payno, miembro del gabinete presidencial, que comparecie-
ra ante el Congreso a aclarar las cosas. Se hablaba de la falta de carácter del
Presidente Comonfort y su ruptura con los liberales puros. Los periodistas
Vicente García Torres y Francisco Zarco advertían abiertamente el peligro
del complot, pero Comonfort dejó correr los acontecimientos.
El general Félix Zuloaga presentó a la nación el Plan de Tacubaya, que
en lo esencial manifestaba:
1. Cesa en su vigencia la Constitución porque no satisface las necesidades
del país.
2. Comonfort continuará en el cargo de Presidente con facultades om
nímodas.
86 Historia del Derecho mexicano

3. A los tres meses se convocará a un nuevo Congreso Constituyente.


4. Se promulgará una ley para la elección de Presidente de la República.
5. Mientras tanto habrá un Consejo de Gobierno.

Se dice que la Constitución debe abrogarse porque no nació de los


principios sino de las pasiones, por consignar como derecho del hombre
principios disolventes y por agitar las conciencias y turbar la tranquilidad
de las familias. El Plan se firmó el 17 de diciembre de 1857.
Manuel Payno logró el enlace entre los alzados y el Presidente Comon-
fort, y en la mañana de ese 17 de diciembre, apoyados por la guarnición de
la Ciudadela se acercaron al Palacio Nacional con salvas de artillería en
señal de júbilo. Muchos funcionarios públicos renunciaron, como los mi-
nistros Ruiz y La Fuente; el Administrador de Correos, Guillermo Prieto,
etc. A la vez, el Presidente de la Corte, Benito Juárez, el Presidente del
Congreso, Isidoro Olvera, y los diputados Garza, Meló y Banuet fueron apre-
hendidos, lo que significaba un verdadero golpe de Estado del Poder Eje-
cutivo contra el Legislativo y el Judicial. El día 19 Comonfort publicó un
manifiesto mediante el que se adhería al Plan de Tacubaya diciendo que la
nación repudiaba la Constitución y las tropas sólo habían cedido ante la vo-
luntad nacional. Se hacía un llamamiento a la armonía entre todos los gru-
pos políticos, ya que en todos "se encuentran personas de capacidad y
honradez reconocidas".
Algunos miembros del Congreso se fueron a Querétaro y luego a
Guanajuato y lanzaron, desde la primera ciudad, un Manifiesto a la Nación
en el que desconocían a Comonfort por estos hechos, ya que "cambió de
improviso los honorables títulos de jefe constitucional de un pueblo libre
por los menguados de un faccioso vulgar".
Manuel Doblado, gobernador de Guanajuato, quiso mediar, pero
Comonfort se vio abandonado por los liberales, tanto puros como mode -
rados, y también por los conservadores, de manera que cayó en la cuenta
que al desconocer la Constitución de 1857 de hecho había procedido a dar-
se un "autogolpe de Estado", caso que no tiene paralelo en la historia. Varios
gobernadores eran partidarios de sostener la vigencia de la Constitución.
El 21 de enero de 1858 Comonfort renunció y se embarcó en Veracruz
hacia Estados Unidos de América; años más tarde regresó a prestar sus
servicios contra la intervención francesa y murió en una emboscada en el
estado de Guanajuato. Antes de abandonar el país dejó en libertad a los
funcionarios que mandó aprehender, entre ellos a Juárez, quien de hecho
debía ser considerado Presidente de la República, con base en lo dispuesto
por la Constitución de 1857.
6. Derecho del México Independiente 87

Así estalló la Guerra de Reforma (porque en medio de ella se dicta-


ron las Leyes de Reforma a la Constitución), o Guerra de los Tres Años (de
1858 a 1860), con dos grupos (cuadro 6.7).

Cuadro 6.7. Grupos en la Guerra de Reforma.


Grupo político Presidente Sede Documento político

Conservadores Félix Zuloaga, México, D.F. Plan de Tacubaya


luego sustituido y Plan de Navidad
por Miguel
Miramón
Liberales Benito Juárez Itinerante. Constitución de 1857

De Salamanca a
Veracruz, pasando
por Guanajuato,
Guadalajara, Colima,
Manzanillo y Panamá
(por barco); después
por tierra para salir al
Océano Atlántico y
posteriormente por
barco a Veracruz

Fueron destacados en esta guerra como políticos o como militares,


entre otros, las personas siguientes:

1. Liberales. Jesús González Ortega, Melchor Ocampo, Sebastián Lerdo


de Tejada, Guillermo Prieto, Ramón Corona, Mariano Escobedo, Ig
nacio Zaragoza, Santos Degollado, Leandro Valle, Porfirio Díaz, Ma
nuel Gutiérrez Zamora y Manuel Doblado.
2. Conservadores. Miguel Miramón, Tomás Mejía, Robles Pezuela, Fernan
do Márquez Echegaray y Luis G. Osollo.

El Partido Conservador se dividió y el 23 de diciembre de 1858 lanzó


un grupo de ellos el Plan de Navidad, en el que desconocían a Félix Zuloaga
y nombraban Presidente a Miguel Miramón. Por esos días el general
Leonardo Márquez atacó Tacubaya, que había caído en poder de los libera-
les en marzo de 1859, y ordenó pasar por las armas a un grupo de pasantes
de medicina por atender heridos de los dos bandos. Entre estos médicos, a
quienes se les ha denominado Mártires de Tacubaya, estaba el poeta Juan
Díaz Covarrubias. Al general Márquez se le conoce como el Tigre de Tacubaya.
88 Historia del Derecho mexicano

Miramón sostenía que debía reorganizarse la administración pública,


suprimiendo las leyes que provocaban el descontento del clero y respetan-
do los derechos de la Iglesia. Juárez, en cambio, manifestaba los principios
de la Constitución de 1857 e incluso sostenía que debían hacerse varias
reformas para someter definitivamente al clero y al ejército al imperio de
la ley. Por esa razón, desde Veracruz comenzó a decretar las llamadas Leyes
de Reforma.
En medio de esa guerra se firmaron dos tratados internacionales
que no fueron ratificados por diversas razones, pero que han servido
para demeritar la actuación de ambos grupos. Estas célebres convencio -
nes son:

1. Por el grupo conservador, el tratado Mont-Almonte. En 1856 un gru


po de gente armada mató algunos españoles en el estado de Morelos
y robó e incendió ranchos y propiedades. El embajador de ese país,
Pedro Sorela, consideró rotas las relaciones con México. El Presidente
Comonfort envió tropas a la región y se pudo detener a varios de los
implicados, a quienes se les condenó a muerte. A pesar de ello, para
que España otorgara su reconocimiento al gobierno de Miramón se
exigió la firma de este tratado por Juan Nepomuceno Almonte, de
México, y Alejandro Mont, ministro de España, comisionado de la
reina Isabel II, en septiembre de 1859 en París, mediante el cual se
reconocía como deuda oficial los daños causados a subditos españo
les, lo que afectaba la dignidad nacional. No tuvo mayores efectos
porque los conservadores perdieron la guerra.
2. El grupo liberal firmó, por indicaciones del Presidente James Bu-
chanan, quien incluso amenazaba con invadir a México para imponer
el orden en el país, el tratado McLane-Ocampo. El nombre con que se
conoce este documento se debe a Robert McLane y Melchor Ocampo,
que representaron a sendos gobiernos. En el tratado se reconoce el
gobierno liberal de Juárez y se dice que se entregarán cuatro millones
de pesos a México a cambio de libre tránsito de personas y efectos
estadounidenses, a perpetuidad, por el Istmo de Tehuantepec y en la
franja fronteriza del Norte, si bien México no renunciaba a la sobera
nía que ejercía en todas esas zonas. El tratado no fue ratificado por
Estados Unidos, ya que el país conservaba la soberanía sobre el terri
torio afectado y porque el desarrollo económico que implicaría esta
situación beneficiaba a los estados sureños esclavistas, a lo que no
estaban dispuestos los norteños antiesclavistas, a punto de hacer esta
llar la Guerra de Secesión.
6. Derecho del México Independiente 89

Desde Guanajuato, Juárez expidió una. Ley Orgánica Electoral en la que


ya se podía interponer ante la mesa directiva de casilla, el mismo día de la
elección, la no inclusión de un nombre en el padrón electoral. Además, el
manejo y desarrollo de las elecciones quedaron a cargo de los gobiernos
estatales y municipales.
Por su parte, Miramón contrató con un banquero suizo, Jecker, quien
actuaba como subdito francés, un préstamo de 15 millones de pesos, de los
que sólo recibió un millón y medio en octubre de 1862. Más adelante orde-
nó que de la embajada inglesa ubicada en la calle de Capuchinas (hoy Venustiano
Carranza, en la Ciudad de México) se tomaran 600 000 pesos, que los subditos
ingleses habían depositado allí para su resguardo; todo ello para organizar
sus tropas y lanzarse sobre Toluca, defendida por el general Felipe Berriozábal.
El 22 de diciembre de 1860 Miramón fue derrotado en Calpulalpan
por el general Jesús González Ortega, batalla que fue decisiva para la caída
de los conservadores y el triunfo consecuente de los liberales. Por esa razón,
Juárez entró triunfante en la Ciudad de México el 11 de enero de 1861,
mientras Miramón salía hacia Europa.
De esta guerra se puede concluir que a raíz de todo lo ocurrido que-
dó separada definitivamente la Iglesia del Estado, el clero ya no tuvo inje-
rencia en los asuntos de gobierno, se encontraron en la cumbre del poder
económico los hacendados y los capitalistas, incluso extranjeros; se desa-
rrolló la democracia y se fomentó la educación laica.

Las Leyes de Reforma

Benito Juárez, como cabeza del Partido Liberal, consideraba que la labor re-
formista del Estado era impostergable, a pesar de que México atravesaba por
una terrible guerra civil. Aún más, tal vez a causa de ella era urgente entregar
al país todo el programa de reformas constitucionales, legales e institucionales
que éste requería para su desarrollo y modernización. La reforma era, pues,
un movimiento complejo que pugnaba por derribar las viejas estructuras y los
procedimientos caducos que constituían un pesado lastre.
Por el momento, lo más importante era retornar al orden constitucio-
nal roto por el Plan de Tacubaya y el advenimiento del gobierno conserva-
dor. Por ello el gobierno de Juárez postuló siempre, como principio de su
legitimidad, la vigencia de la Constitución de 1857.
En tal virtud, y en medio de la guerra civil, teniendo por capital al
puerto de Veracruz, su gobierno expidió una serie de disposiciones a las
que se ha denominado Leyes de Reforma, puesto que eran una continuación
de las que se expidieron durante los gobiernos de los generales Juan Álvarez
90 Historia del Derecho mexicano

e Ignacio Comonfort, previos a la promulgación de la Constitución de 1857,


y que implicaban una reforma liberal al Estado mexicano y a toda su es-
tructura legal. Las llamadas Leyes de Reforma dieron nombre a la guerra
civil sustentada por los conservadores y los liberales, que concluyó con el
triunfo de éstos en 1861.
Para su tiempo, tales disposiciones eran de un radicalismo total y trata-
ban de dar gusto al área más exaltada del grupo liberal. Desde luego, los
conservadores quedaron francamente escandalizados ante su tendencia
anticlerical. En síntesis, las Leyes de la Reforma juarista fueron las siguientes:

12 de julio de 1859. Ley de Nacionalización de los Bienes Eclesiásticos.

23 de julio de 1859. Ley de Matrimonio Civil.

28 de julio de 1859. Ley Orgánica del Registro Civil.

28 de julio de 1859. Ley sobre el Estado Civil de las Personas.

31 de julio de 1859. Decreto que declara que hace cesar toda interven
ción del clero en cementerios y camposantos.

11 de agosto de 1859. Decreto que declara qué días han de tenerse
como festivos y prohibe la asistencia oficial a las funciones de la Iglesia.

4 de diciembre de 1860. Ley sobre Libertad de Cultos.

2 de febrero de 1861. Decreto por el que quedan secularizados los
hospitales y los establecimientos de beneficencia.

2 de febrero de 1861. Ley de Imprenta.

15 de abril de 1861. Ley sobre Instrucción Pública.

26 de febrero de 1863. Decreto por el que se extinguen en toda la
República las comunidades religiosas.

Más tarde, ya en el gobierno del Presidente Sebastián Lerdo de Tejada,


en 1872 todas las Leyes de Reforma fueron formalmente incorporadas a la
Constitución Federal.
Con estas leyes se estableció que:

1. Los bienes de la Iglesia, clero regular y secular, son del dominio de la


nación.
2. Quedan totalmente separados en sus ámbitos y funciones la Iglesia y
el Estado.
3. Se garantiza la libertad de cultos.
4. Para defender la libertad del hombre quedan suprimidas las órdenes
religiosas regulares o monásticas en todas sus opciones.
5. El matrimonio es un contrato civil que se contrae válida y lícitamente
ante la autoridad civil.
6. Derecho del México Independiente 91

6. Los actos fundamentales de las personas físicas deben ser registrados


ante funcionarios del orden civil; por eso se creó el Registro Civil,
cuyos actos son los documentos de probanza plena de tales actos.
7. La administración de los cementerios es de la estricta responsabilidad
de las autoridades civiles (curiosamente conservarán sus nombres re
ligiosos, pero con el membrete de cementerio civil, por ejemplo, de
Dolores, de San Isidro, de San Fernando, del Santo Sanctorum, etc., en
lo que es de observarse el profundo arraigo de una cultura nacional).
8. Queda suprimido el asilo que pudiera ejercerse en templos y edifi
cios religiosos.
9. Queda derogado el juramento en las actuaciones judiciales y en las
tomas de protesta al asumir un cargo, reemplazándolo por la protesta
de decir verdad y por la protesta constitucional.
10. Se prohibe practicar ceremonias y solemnidades de culto fuera de los
recintos religiosos.
11. Se niega tratamiento oficial a personas y corporaciones religiosas.
12. Se reglamenta el uso de campanas.
13. Queda prohibida la asistencia de elementos de tropa y de funciona
rios públicos, como tales, a los actos religiosos.
14. Se concede libertad de imprenta, sin más límite que el respeto a los
derechos de terceros y a la moral pública.
15. Se secularizan los hospitales y los establecimientos de beneficencia.
16. Se reglamenta la educación impartida por el Estado, en la que se eli
mina la influencia ejercida por la Iglesia.

El Segundo Imperio
Al triunfo de la Guerra de Reforma, Benito Juárez manifestó: "En México no
habrá quien ejerza autoridad sino por el voto, por la confianza, por el consenti-
miento explícito del pueblo." A la vez, incautó bienes del clero por un valor de
aproximadamente 16 millones de pesos y formó un gabinete de liberales puros.
El país requería reestructurarse económica y socialmente, pero esto se vio apla-
zado por la guerra contra Francia y por la instauración del Segundo Imperio.

Causas

El expansionismo y el colonialismo eran fenómenos imperantes entre las


grandes potencias, como Estados Unidos de América, Francia, Inglaterra,
Rusia y Alemania. Parecía una guerra no declarada el añadir territorios a
sus enormes posesiones. Era conocido el interés de Estados Unidos por
92 Historia del Derecho mexicano

poseer Tehuantepec, la Baja California y otros lugares de nuestro país, e


incluso Cuba, Puerto Rico y Filipinas. Francia, por su parte, representada
por el emperador Napoleón III, igual que Inglaterra y España deseaba in-
fluir en los países de América y detener el expansionismo estadounidense.
Esa intervención en el continente americano era alentada por los cons-
tantes desórdenes y la declarada ineptitud de los gobiernos de las naciones
de América, la debilidad de sus ejércitos y el endeble espíritu nacionalista de
su pueblo, así como la pobreza crónica y el rezago intelectual.
La lucha ideológica que pugnaba por el progreso y las luces del razo-
namiento se enfrentaba con el fanatismo y los intereses económicos de un
clero que también cayó en extremos de irresponsabilidad y de intoleran -
cia. Para colmo, Estados Unidos se enfrascó en una terrible guerra civil
del norte contra sur, lo que no permitiría que neutralizaran a Europa y sus
condiciones aduciendo la Doctrina Monroe de "América para los america-
nos". Por todo ello, el momento propicio para extender su influencia polí-
tico-económica sobre el Nuevo Continente era precisamente en la década
de los sesenta del siglo xix. Para el caso de México, se sumaba a su favor el
resentimiento de los conservadores por perder la guerra de Reforma. Des-
tacados conservadores pululaban por las cortes europeas murmurando y
conspirando contra el régimen juarista, lo que servía a las mil maravillas a
los intereses de Europa.
En esos momentos críticos el Presidente Juárez se vio obligado a de-
cretar en julio de 1861 la suspensión del pago de la deuda pública durante
dos años, tanto la interior como la exterior, para organizar las finanzas
públicas y atender las necesidades más urgentes. De paso desconoció el
tratado Mont-Almonte con España, manifestando que se había celebrado
con un gobierno espurio y por la misma razón negó su reconocimiento al
adeudo con Jecker y los reclamos de la embajada inglesa por el robo de la
calle de Capuchinas en la Ciudad de México.
Ante tal estado de cosas Inglaterra, Francia y España firmaron en
Londres en octubre de 1861 un convenio de Triple Alianza para enviar
una escuadra tripartita a aguas mexicanas a fin de presionar por el pago
de sus adeudos respectivos. El compromiso insistía en comprar algunas
partes del Golfo de México y formar una comisión para respetar equitati -
vamente los ingresos de las aduanas respectivas, si bien sin atentar contra
la integridad y soberanía del país.
Entre diciembre de 1861 y enero de 1862 se tomó el puerto de Veracruz
y se lanzó un ultimátum al gobierno juarista. Se nombró ministro de Rela -
ciones Exteriores a Manuel Doblado para que negociara con los invasores
y paralelamente se derogó la ley de suspensión de pagos de la deuda pública.
6. Derecho del México Independiente 93

Pero se declaró traidores a la patria a todos los mexicanos que apoyaran de


algún modo la intervención extranjera, por lo que serían juzgados como
tales quienes así procedieran (decreto del 25 de enero de 1862).
Para evitar el mal clima de la costa que afectaba a los europeos se
convino negociar en la población de La Soledad, Veracruz, en la inteligen-
cia de que si no se llegaba a un acuerdo el ejército tripartito ubicado en
Orizaba regresaría a Veracruz para comenzar las hostilidades.
El general español Juan Prim apoyó a México para lograr la firma del
famoso Tratado de La Soledad, en el que se acordó:

1. Recurrir al gobierno del Presidente Juárez y negociar todo con él.


2. Declarar que no se atentaría contra la soberanía, la integridad, ni la
dignidad del país.
3. De ser necesario, trasladar la sede de las negociaciones a Orizaba y
permitir que las tropas extranjeras ocuparan Tehuacán y Córdoba
para estar más a salvo de enfermedades tropicales.
4. Si las pláticas se rompieran, los ejércitos regresarían a Veracruz.
5. En caso de guerra, los hospitales quedarían a cargo del gobierno mexi
cano.
6. En Orizaba y Tehuacán se izaría en todo momento el pabellón mexicano.

México exigió que se ausentara de las pláticas el general Juan


Nepomuceno Almonte, que venía con las tropas francesas. A ello se opuso
el conde de Dunois Saligray, lo que dio pretexto a Francia para romper
todo trato con México. Esto rompía a su vez la relación en la Triple Alianza
y así en Orizaba cada país decidió actuar por cuenta propia. Puesto que
México aceptó negociar las deudas con España e Inglaterra, estos países se
retiraron del territorio nacional. España no consiguió firmar tratado algu-
no respecto de la deuda, pero Inglaterra logró que se reconociera el pago
de su adeudo en un tratado conocido como Wyke-Zamacona.
Apoyados por los conservadores y el clero, los franceses consideraron
iniciada la guerra con México, y no respetando lo convenido en La Sole-
dad avanzaron hacia Puebla desde el Fortín y Orizaba comandados por el
general Lorencez, quien fue derrotado en Puebla el 5 de mayo de 1862.
Meses después la capital cayó en manos de los invasores comandados
por el mariscal Forey, mientras el Presidente Juárez, investido de faculta-
des extraordinarias por el Congreso, se iba a San Luis Potosí. Luego siguió
un largo peregrinaje por el norte del país llevando consigo las banderas de
la legitimidad y la soberanía.
94 Historia del Derecho mexicano

Por indicaciones de Forey se formó una Junta Provisional de gobierno


con 35 personas que designó personalmente Saligray. A su vez, esta Junta
formó un triunvirato con los generales Juan Nepomuceno Almonte, José
Mariano Salas y el arzobispo de México Pelagio Antonio de Labastida y
Dávalos. También se integraría una Junta de Notables con 215 personas.
La Asamblea de Notables se instaló el 8 de julio de 1863 con la Presi-
dencia de Teodosio Lares y se declaró lo siguiente:

1. México adoptaba una forma de gobierno monárquica moderada, he


reditaria, con un principio católico.
1. El soberano tomaba el título de emperador de México.
2. La Corona se ofrecería al archiduque austríaco Fernando Maximiliano
de Habsburgo, para sí y sus descendientes.
3. Si no aceptaba este príncipe, México solicitaría la benevolencia de
Napoleón III para nombrar a otro príncipe católico.

Todo se aprobó por unanimidad y con aplausos, se remitió copia al


papa Pío IX y la Asamblea dio el título de Regencia al Poder Ejecutivo de
tres personas y dos suplentes.
Los liberales, en respuesta, el 18 de julio decretaron la expropiación
de los bienes de los conservadores y se creó la figura penal de infidencia.
Las guerrillas proliferaron en Tamaulipas, Sinaloa, Morelos, el Estado de
México y otros sitios. El estado de Chiapas quedó aislado defendiendo la
República, igual que Sonora y otras regiones del país. Destacaron en esa
guerra de guerrillas (los chinacos, plateados o mucheros) Catarino Fra-
goso, Matías Eslava, Manuel Díaz Mirón, Rosalío Elizondo y Nicolás Ro-
mero ("El León de las Montañas"), entre otros. Forey ordenó a su vez el
secuestro de propiedades de los liberales, estableció cortes marciales para
juzgar a los rebeldes y para delitos menores impuso pena de azotes. Lue -
go a Forey lo sustituyó el general Bazaine, quien fue ocupando paulatina-
mente el territorio nacional, pero falto de tacto rompió con la Iglesia al
no dar marcha atrás a la nacionalización de bienes, disolvió la Suprema
Corte de Justicia, que no lo secundó en su lucha contra el clero, y ofendió
al general Miramón al querer, despóticamente, que se sometiera a sus
órdenes.
Mientras tanto, se integró la comisión para ofrecer el trono de México
a Maximiliano. La componían José María Gutiérrez Estrada, Joaquín Velázquez
de León, Ignacio Aguilar, Francisco Javier Miranda, José Manuel Hidalgo,
Adrián Woll, Antonio Suárez Peredo, Antonio Escandón, José María de
Landa y Ángel Iglesias.
6. Derecho del México Independiente 95

Se entrevistaron con Maximiliano el 3 de octubre de 1863 y se le hizo


observar al archiduque la vinculación que por su familia Habsburgo había
con México a través del emperador Carlos V en siglos anteriores, así como
la simpatía que despertaba su postulación en todo el país. Maximiliano
dijo que aceptaría el trono mexicano si la nación en forma libre y general
manifestaba así su deseo. Por ello se recogieron firmas en todos los lugares
invadidos por Francia y se levantaron actos de adhesión. Unos meses des-
pués, el 9 de abril de 1864, Maximiliano renunció a sus posibles derechos
sobre la Corona austríaca ante su hermano el emperador Francisco José.
También renunció a sus rentas como miembro de la casa reinante y al día
siguiente firmó los llamados Tratados de Miramar con Napoleón III. De
acuerdo con ello, el ejército francés en México, de 38 mil habitantes, se
reduciría paulatinamente hasta llegar a 20 mil en 1867 y sería reemplaza -
do por soldados mexicanos. México pagaría a Francia 270 millones de fran-
cos por concepto de gastos de guerra hechos desde el comienzo de la expe-
dición hasta el 1 de julio de 1864, más 76 millones de francos por intereses
de un préstamo que se le haría al país, además de mil francos anuales por
cada soldado francés en tierras mexicanas y 400 000 francos por transporte
de tropas, y por si no fuera suficiente se sumaría el pago del adeudo de
Jecker. Todo ello implicaba que México pagaría su propia intervención ar-
mada. Este tratado era a todas luces injusto e imposible de cumplir.
Maximiliano y su esposa, la princesa belga Carlota Amalia, viajaron a
Roma para entrevistarse con el papa Pío IX, pero no se logró ni resolver la
cuestión eclesiástica de México, ni que el pontífice se comprometiera en for-
ma alguna con los emperadores en su nueva empresa. El 20 de mayo de 1864
a bordo de la fragata Novara llegaron los recién nombrados Jefes de Estado al
puerto de Veracruz y fueron recibidos con grandes homenajes en algunos
lugares y en otros con indiferencia, según la bandera política de cada región.
Ya instalados en la capital del Imperio, Maximiliano se aseguró un
sueldo de un millón y medio de pesos al año, así como 200 mil para su
esposa. Se rodeó de liberales moderados y no pudo resolver las demandas
del clero, por lo que su gobierno estaba destinado a fracasar.

Obra de gobierno y aportaciones jurídicas


A pesar de la oposición abierta en todo el país a su gobierno, Maximiliano
realizó una enorme actividad:
1. Reorganizó la Academia de San Carlos y fundó el Museo de Historia
Natural y el de Historia y Arqueología, así como la Academia de Cien-
cias y Literatura.
96 Historia del Derecho mexicano

2. Promulgó el 10 de abril de 1865 el Estatuto Provisional del Imperio Mexi


cano, una especie de preconstitución. En él se respetaron las garantías
constitucionales, si bien al término de la guerra de secesión de Esta
dos Unidos permitió el paso a territorio mexicano de sureños que
conservaron sus esclavos. El emperador era el titular de la soberanía
nacional. En el Estatuto se definía con claridad el territorio nacional.
3. Dividió al país en 50 departamentos y ocho regiones militares.
4. Contribuyeron con su gobierno personas de gran cultura e imagen
social como José Fernando Ramírez, Juan de Dios Peza, Luis Méndez,
José María Lacureza y Pedro Escudero y Echánove.
5. Estableció el respeto a las Leyes de Reforma.
6. Se legisló en materia administrativa, policiaca, electoral para ayun
tamientos, personas individuales; libertad de trabajo, derecho mili
tar, cuerpo diplomático y consular, notariado, administración de jus
ticia, Ministerio Público, deuda pública, fincas urbanas y rústicas,
Tribunal de Cuentas, Derecho penal, penitenciarias, empresas y quie
bras mercantiles, materia fiscal, materia agraria para dotación de
tierras y aguas a los pueblos y para que los terrenos baldíos se adju
dicaran a los vecinos del lugar. Prefirió a los más necesitados y a los
casados respecto a los solteros; el reparto sería gratuito. Una ley de
1866 escrita en español y en náhuatl establece los fundos legales y
los ejidos de los pueblos.
7. Se restableció el Código de Comercio, de Teodosio Lares.
8. Se proponía promulgar un Código Civil, pero ya no fue posible aun
que había una Comisión Revisora para ello.
9. Se prohibió la tienda de raya en las haciendas.
10.Expidió una ley de terrenos baldíos para otorgarlos a personas que
los trabajaran.
11. Introdujo la costumbre del reparto de aguinaldos a los trabajado
res.
12.Estableció el Banco de México como banco emisor.
13. Estableció que la educación no sería gratuita, salvo para aquellos alum
nos cuyos padres tuvieran una constancia de pobreza expedida por
las autoridades de su región.
14.Se trató de proteger los documentos y monumentos históricos.
15.Integró el Poder Judicial con un Tribunal Supremo, Tribunales Supe
riores, Tribunales Colegiados y Juzgados de Primera Justicia, Tribu
nales Correccionales y Jueces Municipales.
16.Se acondicionó el Castillo de Chapultepec y se embelleció el Palacio
Nacional.
6. Derecho del México Independiente 97

17. Se abrió la Calzada de la Emperatriz, hoy Paseo de la Reforma, para


unir al Palacio Nacional con el Castillo. Para ello se siguió el modelo
urbanístico francés.
18. Se creó el Diario del Imperio a manera de Diario oficial.
19. Se propuso a Benito Juárez participar en el gobierno imperial, pero
éste no contestó a tal ofrecimiento.
20. El 3 de octubre de 1865 se estableció que los defensores de la Repúbli
ca eran simples guerrilleros y por lo mismo podrían ser pasados por
las armas y en un término de 24 horas después de pronunciadas las
sentencias.
21. Para finales de 1865 Bazaine declaró que todo individuo capturado
con las armas en la mano se haría fusilar. No había canje de prisione
ros. "Ésta es una guerra a muerte, una lucha sin cuartel que se empe
ña entre la barbarie y la civilización; es menester, por ambas partes,
matar o hacerse matar."
22. Promovió la inmigración de cuantos quisieran establecerse de mane
ra pacífica en el país. Así entraron en México negros, chinos e
indoasiáticos.
23. Se creó el Consejo de Beneficencia presidido por la emperatriz Carlo
ta, y la Junta Protectora de las clases menesterosas. Se apoyó el trabajo
de las hermanas de la caridad de San Vicente de Paul en los hospitales.
24. Se expidió un decreto de libertad de imprenta.
25. Se reinstaló la Real Orden de Guadalupe y se criticó mucho el despil
farro de la Corte.

Caída del Imperio

Al concluir la guerra de secesión con el triunfo de los norteños, Estados


Unidos de América manifestó su desagrado a Napoleón III por los sucesos
de México, por lo que exigía el retiro de las tropas europeas en la región.
Así lo expresaba el Presidente Andrew Johnson.
Después de tres años de ejercicio de gobierno (1864-1867) y acosado
por las guerrillas, Maximiliano no había logrado formar un ejército nacio-
nal que supliera al francés y Napoleón, a su vez, enfrentaba una guerra con
Alemania por la posesión de Alsacia y Lorena (que finalmente perdió,
igual que la Corona, pues tuvo que refugiarse en Londres) y fue vencido
por el temible Canciller de Hierro Von Bismarck. Ante tantas calamidades
Napoleón ordenó el retiro de las tropas francesas en México aún sin cum-
plirse los plazos del Tratado de Miramar, para lo cual faltaba un año aproxi-
madamente.
98 Historia del Derecho mexicano

La emperatriz Carlota fue a Europa para exigir a Napoleón III el cum-


plimiento del tratado, pero nada logró. Entonces viajó a Roma a pedir la
intervención de Pío IX, pero fue perdiendo la razón y tuvo que ser recluida
en Bélgica en donde murió en 1927.
Maximiliano, ya sin el ejército francés ni los guardias belgas, apoyado
sólo por algunos conservadores, consideró la posibilidad de abdicar, pero
finalmente decidió resistir a los liberales.
Los últimos combates se dieron en Querétaro; la ciudad fue sitiada
por los generales Mariano Escobedo y Ramón Corona. Después de varias
batallas y posiblemente por la traición del coronel Miguel López, hecho
aún controversial, la plaza cayó y Maximiliano se rindió ante el ejército
republicano; fue entonces trasladado al Convento de la Cruz en esa ciu -
dad. Se instauró un Consejo de Guerra para juzgar a Maximiliano, Miguel
Miramón y Tomás Mejía, de acuerdo con la ley del 25 de enero de 1862,
que condenaba a muerte a cuantos atentaran contra la Independencia na-
cional.
El jurado militar se integró con militares de escaso renombre y Ma-
nuel Aspiroz fungió como fiscal. Los abogados defensores fueron Rafael
Martínez de la Torre, Mariano Riva Palacio, Eulalio María Ortega y Jesús
María Vázquez. El 14 de junio de 1867 fueron condenados a muerte los
tres prisioneros y el 19 de ese mes cayeron fusilados en el Cerro de las
Campanas frente a la ciudad de Querétaro. Poco después el cadáver de
Maximiliano se envió a Europa en la misma fragata en la que había llegado
en 1864.

La restauración de la República

Así concluyó una etapa más de la muy accidentada historia de México en el


siglo xix. El 15 de julio de 1867 el Presidente Juárez se instaló en la Ciudad
de México restaurando el gobierno republicano. Fue entonces cuando pro-
nunció su famosa frase: "Entre los individuos como entre las naciones el
respeto al derecho ajeno es la paz."
En estos últimos años del gobierno juarista se realizó lo siguiente:

1. Se expidió la Ley Orgánica de la Instrucción Pública en el Distrito Federal.


2. Se fundó la Escuela Nacional Preparatoria, con Gabino Barreda y ba
sada en los principios del positivismo.
3. Se estableció que la educación sería gratuita, laica y obligatoria. Se
enseñaría civismo en vez de religión, para exaltar los valores naciona
les y el respeto de las instituciones.
6. Derecho del México Independiente 99

4. Se trató de conseguir un equilibrio entre los ingresos estatales y fede


rales.
4. Se elaboró una nueva Ley de Amparo.
5. Se promulgó una Ley Orgánica de Notarios y Actuarios del Distrito Federal.
6. Se expidió una Ley sobre Protección de Antigüedades Nacionales.
7. Se estableció el Semanario Judicial de la Federación.
5. Se dio el movimiento codificador, que se estudiará más adelante en
este capítulo.
10. Se restableció la Constitución de 1857 y se aplicaron las Leyes de Reforma.
10. Se enfrentaron muchos conflictos en todo el territorio debido a la
permanencia del Presidente Juárez en el poder.
11. Se trató de reconciliar al país para restaurar el orden social.

El movimiento codificador
La idea de reunir en un solo cuerpo legal un conjunto de disposiciones
con una temática definida y de acuerdo con un plan metódico por mate -
rias se remonta al Código de Hammurabi, de aproximadamente 1728 a.C, e
incluso más atrás con algunos códigos mesopotámicos prehamurábigos.
Sin embargo, es en el campo del Derecho romano privado donde se
asienta la idea concreta de una codificación. Dentro del estudio histórico
del Derecho romano surgió, desde finales del siglo xvm de nuestra era, lo
que se ha denominado movimiento codificador, que se refiere a la expedición
de códigos, lo que se inició con la materia civil y luego se extendió a otras
áreas jurídicas.
El movimiento codificador se inició en el centro de Europa durante el
siglo xvm y su primer resultado importante fue el Código de Prusia (1794).
Esta corriente llegó a su punto culminante con el Código de Napoleón (1804),
que fue imitado por muchos países. Su fruto tardío más significativo fue el
Código alemán (1950), que también dio lugar a un grupo de códigos inspi-
rados en él.18
Desde luego, esta corriente codificadora pasó de Europa a América
y en la historia del Derecho mexicano es trascendente observar cómo pe-
netró en nuestro país y las consecuencias que de ello se derivaron.

La codificación en general

En el caso de España, cuyo derecho irradia después para generar el nues-


tro, recuérdese que en la época del estatuto personal se generaron:
18
Guillermo Floris Margadant S., El Derecho privado romano, 15a. ed., Esfinge, México, 1988, pág. 89.
100 Historia del Derecho mexicano

1. El Codex Euricianus o Código de Eurico de 475 d.C, tal vez el Código más
antiguo del mundo germánico.
2. El Breviario de Alarico o Lex Romana Visigothorum, de 506, al que tam
bién se le llamó Breviario de Aniano por ser éste el ministro canciller
del rey Alarico y quien lo refrendó e hizo público a todos los conda
dos del reino.
3. El Fuero Juzgo o Liber Judiciorum, de 654, con aportaciones de
Leovigildo, Eurigio, Chindasvindo, Recesvinto y Chilperico. Para su
elaboración se tomó en cuenta el contenido de los Concilios IV, V, VI,
VII y VIII de Toledo, convocados por los reyes Sisenando, Chintila,
Chindasvindo y Recesvinto, respectivamente.

De toda la época del Derecho castellano e indiano se tiene referencia


en los capítulos respectivos en lo que toca a la legislación civil, por lo que
se puede avanzar en el tiempo y manifestar que en la Constitución de Cádiz,
de 1812, el art. 258 dispone que el Código Civil, el de Comercio y el Criminal
serán uno solo para toda la monarquía. "La disposición constitucional es -
pañola excluyó en su texto los códigos procesales, lo que explica que ac-
tualmente en España no tengan Código de procedimientos, sino leyes de
enjuiciamiento tanto civil como criminal."19

La codificación civil y procesal civil

Se ha considerado que en la América hispano-portuguesa el primer Código Civil


fue el de Bolivia, del 22 de octubre de 1830, y el primero en México fue el del
estado de Veracruz, del 17 de diciembre de 1868. Pero afirma Raúl Ortiz Urquidi 20
que el primer Código de toda la región señalada fue el del estado de Oaxaca,
expedido en tres libros sucesivos entre 1827 y 1829 (cuadro 6.8).

Cuadro 6.8. Código del estado de Oaxaca.

Libro Fecha de expedición Gobernador

1 II 31 de octubre de 1827 2 de septiembre de José Ignacio de Morales

III 1828 29 de octubre de 1828 (se promulgó en Joaquín Guerrero Miguel

1829) Ignacio de Iturribarría

19
Osear Cruz Barney, Historia del Derecho en México, Oxford University Press, México, 1999, págs. 561
y 562.
20
Raúl Ortiz Urquidi, Oaxaca, cuna de la codificación iberoamericana, Porrúa, México, 1974.
6. Derecho del México Independiente 101

Los tres libros fueron expedidos por el segundo Congreso Constitu-


cional del estado de Oaxaca. El propio Ortiz Urquidi, en nota de pie de
página, dice que en otra nota igual del Código Civil de 1870, Pablo Macedo,
citando a su vez a Isidro Rojas, manifiesta que el 1 de diciembre de 1828 se
expidió el Primer Proyecto de Código Civil del estado de Zacatecas, forma-
do con la aportación de Anastasio García, Juan G. Solana, Julián Rivero,
Pedro Vivanco y Luis de la Rosa. Luego hubo otro proyecto de Código
zacatecano, y entre 1869 y 1870 se promulgó el Código Civil del Estado de
México.21
Debe aclararse que en el mundo francés de este continente, Lousiana,
ya estado de la Unión Americana, expidió dos códigos civiles, uno en 1808
y otro en 1824, y Haití ya independiente, lo hizo en 1825. Obsérvese que
cuando se expidió el Código oaxaqueño, ni España ni Portugal tenían sus
propios códigos civiles.
Más adelante se expidieron otros códigos importantes, como el de
Perú en 1852 y el de Chile en 1855, obra del ilustre Andrés Bello.
En el Distrito Federal desde 1822 se nombró una comisión para realizar
la codificación civil, pero no tuvo éxito. En 1833 en Jalisco se intentó tam-
bién legislar al respecto, pero también sin resultados; algo similar sucedió
en Guanajuato. Vicente González de Castro realizó un proyecto particular
de codificación civil, y oficialmente Manuel de la Peña y Peña fue nombrado
por el Presidente López de Santa Anna para integrar una comisión sin ma-
vor trascendencia, debido a la inestabilidad del país. Por eso, al carecer de
codificación algunos autores como Vicente González de Castro y Juan N.
Rodríguez de San Miguel destacaron recopilando disposiciones de Derecho
español y mexicano, que se convirtieron en obras de consulta obligada.
Benito Juárez, en su calidad de gobernador de Oaxaca, hizo revisar el
Código Civil que había dejado de estar vigente en 1837. En 1852 se preten-
dió reinstalarlo ya actualizado, pero Santa Anna lo impidió. En calidad de
Presidente de la República Juárez encargó ajusto Sierra que elaborara un
proyecto de Código Civil, lo que se realizó en cuatro libros en 1860. Este pro-
vecto fue el que adoptó el Código Civil de Veracruz en 1861.
Dicho proyecto se basaba en disposiciones del proyecto español de
García Goyena de 1851, el Código Civil de Lousiana, el Código Civil francés,
las Leyes de Reforma, la Constitución de 1857 y la Ley de Matrimonio Civil de
1859.
Se hizo tan rigurosa revisión del Proyecto del Código de Justo Sierra,
que se estableció que la comisión revisora continuara su labor para crear

Ibidem, pág. 10.


102 Historia del Derecho mexicano

ahora el Código Civil del Imperio Mexicano, que en 1866 estaba casi listo en
sus cuatro libros cuando sobrevino el derrumbe del Imperio y ya no se
pudo realizar el proyecto.
El gobierno republicano de Veracruz-Llave adoptó un nuevo Código
en 1868, y fue entonces cuando se expidió el Código Civil para el Distrito y
Territorio de Baja California en 1870, basado en el proyecto de Antonio
Martínez de Castro, Secretario de Justicia, que también tomó en cuenta los
proyectos de Justo Sierra y el del Imperio de Maximiliano. Este Código ini-
ció su vigencia el 1 de marzo de 1871 y prácticamente fue secundado por
las legislaciones civiles de toda la República.
Para 1872 se expidió el Código de Procedimientos Civiles para el Distrito
Federal y Territorio de Baja California, formulado por juristas distinguidos
como José María Lafragua, Mariano Yáñez, Luis Méndez, Pablo Zayas y
Manuel Dubláñ. Casi inmediatamente comenzó a reformarse, por lo que
hubo un nuevo Código de Procedimientos Civiles en 1880, mientras que para-
lelamente se expidió una Ley de Organización de Tribunales del Distrito Fede-
ral y la Baja California.
El Presidente Manuel González logró expedir un nuevo Código Civil
para el Distrito Federal y Territorio de la Baja California en 1884, que estuvo
vigente hasta 1932 (aunque se expidió en 1929). También en 1884 tuvimos
para la misma región del país un nuevo Código de Procedimientos Civiles, que
entró en vigor en 1885.
En 1897 Porfirio Díaz puso en vigor el Código Federal de Procedimientos
Civiles, modificado en 1909, que a su vez fue sustituido por el de 1942.
En toda la legislación civil del siglo XIX se tuvieron tres modelos de
codificación: el Código de Napoleón de 1804, el portugués de 1867 y el
alemán de 1896, el primero precursor en su género y con un lenguaje
elegante (el escritor Stendhal le tenía por modelo del buen decir, como
libro de cabecera); el segundo, original en muchas de sus apreciaciones,
obra del vizconde de Deabra, y el tercero, de un tecnicismo asombroso.
Como dato curioso, pero relacionado con el estado de Oaxaca, prime-
ro de la legislación civil, el 19 de junio de 1821 el general Antonio León
proclamó en Tezoatlán la separación de la Provincia de Oaxaca de la Coro-
na Española, pero no de México; y más adelante, el 1 de junio de 1823, el
mismo general León proclamó solemnemente la Constitución de la Provin-
cia Colonial de Oaxaca, en Estado Libre y Soberano como entidad integran-
te de la Federación Mexicana.
Antonio León, originario de Huajuapan, también impulsó en 1842 la
unión del Soconusco a Chiapas y murió defendiendo a la patria en 1847 en
la batalla de Molino del Rey.
6. Derecho del México Independiente 103

La codificación penal y procesal penal

El primer Código Penal español data de 1822 y sirvió de base para la elabo-
ración de otros códigos de América.
En forma aislada se dieron en el México Independiente algunas
disposiciones en materia penal e igualmente se reguló en materia de
prisiones.
El estado de Oaxaca en 1828, con el gobernador José Ignacio de Mo-
rales, expidió su Ley Penal. En 1831 aparece un Plan General de Código
Penal para el Estado de México. En 1835 el estado de Veracruz contó con el
primer Código Penal, que fue modificado en 1849.
En 1861 Benito Juárez nombró una comisión de juristas destacados
para elaborar el Código Penal para el Distrito Federal, pero por la interven-
ción francesa se suspendieron los trabajos. Maximiliano hizo lo propio,
pero no se llegó a concretar nada, aunque se pudo dictar algunas disposi -
ciones en materia penal y penitenciaria durante el Segundo Imperio.
Restablecida la República, el Presidente Juárez pidió al ministro de
Justicia Ignacio Mariscal, en 1868, que nombrara una comisión para redac-
tar el Código Civil. Esta comisión estuvo integrada por Antonio Martínez de
Castro, Manuel Zamacona, José María Lafragua, Eulalio María Ortega e
Indalecio Sánchez Gavito.
En 1871 se promulgó el Código Penal para el Distrito Federal y Territorio
de la Baja California sobre delitos del fuero común y para toda la República sobre
delitos contra la Federación, que empezó a regir en 1872. Se le conoce como
Código Martínez de Castro y fue reformado en 1884. De 1903 a 1912 se ini-
ciaron los trabajos de modificación de este Código, pero no fue sino hasta
1929 cuando se contó con nuevo Código Penal para el Distrito y Territorios
Federales.
En materia procesal penal, el Código Penal contenía añadida una Ley
transitoria sobre procedimientos penales. Luego se formó una comisión
redactora con Manuel Dublán, Manuel Ortiz de Montellano, Luis Méndez,
José Linares, Manuel Siliceo y Pablo Macedo; así surgió en 1880 el Código
de Procedimientos Penales del Distrito y Territorio de la Baja California, integra-
do por cuatro libros.
Más adelante, en 1891, se expidió una. Ley de Jurados. En 1894 se pro-
mulgó un nuevo Código de Procedimientos Penales del Distrito y Territorios
Federales bajo la supervisión de Joaquín Baranda, que fue sustituido por el
Código de 1929.
En 1909 entró en vigor el Código Federal de Procedimientos Penales, que
fue sustituido por otro en 1931.
104 Historia del Derecho mexicano

Otras codificaciones

A pesar de la consumación de la Independencia, las Ordenanzas de Bilbao si-


guieron rigiendo en materia mercantil. En 1841 se crearon las Juntas de Fo-
mento y los Tribunales Mercantiles. Durante el gobierno de López de Santa
Anna, en 1854, se publicó el primer Código de Comercio, inspirado en los
códigos francés y español. Esta obra de Teodosio Lares debía aplicarse en
todo el país, pero sólo estuvo vigente hasta 1856 por la caída de Santa
Anna y el triunfo de la revolución de Ayutla. El Código Lares fue restablecido
entre 1863 y 1867 durante el Segundo Imperio, pero quedó sin efecto nueva-
mente con la derrota de los imperialistas. Ya en la República se aplicó el Código
Lares en Puebla y el Estado de México. En 1884, con Manuel González surgió
el Código de Comercio, de aplicación en todo el país, que fue sustituido en 1890.
La materia del trabajo no se reguló en el siglo xix a manera de ley o de
Código, aunque existían diversas disposiciones relativas en varios
ordenamientos; lo mismo sucedía en materia agraria, en donde fueron
muy importantes las leyes sobre baldíos y colonización (cuadro 6.9).

Cuadro 6.9. Disposiciones en materia agraria.


Año Document
o
1823 Decreto que crea la provincia del Istmo, con capital en Tehuantepec, que se basa
sobre todo en disposiciones para ocupar terrenos baldíos.

182 Ley General de Colonización, cuyo fin es colonizar los territorios del norte.

4 Ley de Colonización; trata de arraigar mexicanos en zonas despobladas.

183 Decreto que crea la División General de Colonización. Se pretende con ello levantar
plano de terrenos y zonas de toda la República.
0
Ley de Colonización, cuya aplicación se reserva al Ministerio de Fomento, Coloniza-
184 ción, Industria y Comercio.
6 Plan de Sierra Gorda, nacido de una revuelta que afectó a los estados de San Luis
Potosí, Querétaro y Guanajuato; se denomina Plan político y eminentemente social, se
185 firmó en Río Verde el 13 de marzo de 1849 y pretende que los campesinos adquieran
tierras propias.

4 Ley de Desamortización de Bienes de Manos Muertas.

Ley de Nacionalización de Bienes del Clero. Ley de


184
Baldíos.

Ley de liberación de fincas para responsabilidades originales de la nacionalización


8
de bienes eclesiásticos.

Ley sobre ocupación de terrenos baldíos.

185

185

186

189

1894
6. Derecho del México Independiente 105

Como puede observarse, no se llegó a dar una legislación agraria


codificada y el problema del campo, con todas sus implicaciones políticas,
económicas, jurídicas y sociales, pasó al porfirismo e hizo crisis en la Revo-
lución.

El amparo mexicano

Una de las instituciones más nobles de nuestro sistema jurídico es, sin duda,
el juicio de garantías o juicio de amparo.
Los antecedentes de nuestro actual amparo son el hateas corpus y la
Judicial Review del derecho inglés y estadounidense; la Declaración de los
Derechos del Hombre y del Ciudadano, en Francia; y los recursos de fuerza
y las apelaciones ante la Real Audiencia, el amparo colonial y el juicio
sumarismo de amparo de la Real Audiencia de la Ciudad de México de
1744, todo ello en la Nueva España. Asombra ver que ya en las Siete Parti-
das existen algunos antecedentes de esta institución.22
En los Elementos constitucionales de Ignacio López Rayón de 1811 se
establece que la Suprema Corte velará por las infracciones de la Constitu-
ción y leyes generales, según se prevenga por la ley.
En la Constitución de 1824 se faculta a la Suprema Corte para conocer
de las infracciones de la Constitución y leyes generales, lo que implica un
control de constitucionalidad y legalidad, pero la ley reglamentaria respec-
tiva no llegó a expedirse.
En las Siete Leyes Constitucionales de 1836, al crearse el Supremo Poder
Conservador, se le encomendaba la misión de vigilar la constitucionalidad
de los actos y resoluciones de los tres poderes. Además, podía conocer las
quejas que interpusieran las personas afectadas por expropiaciones res -
pecto a la calificación de causa de utilidad pública, en la que se debían
justificar aquéllas. Es la que Burgoa denomina amparoide.
En 1840 hubo un voto particular de José Fernando Ramírez para re-
formar las Leyes Constitucionales de 1836, en donde expresa vivamente las
razones existentes para contar con un buen control constitucional.
En la Constitución de Yucatán de 1841 se atribuyó a Manuel Crecencio
Rejón el haber ideado un mecanismo de control de la constitucionalidad
ejercido por el Poder Judicial, precisamente en lo que se denominó el am-

- Entre los autores que han profundizado en estos antecedentes destacan Ignacio Burgoa, Andrés
Lira González, José Luis Soberanes Fernández, José Barragán Barragán, Guillermo Floris Margadant
y Osear Cruz Barney.
106 Historia del Derecho mexicano

paro, y que facultaba a la Suprema Corte a conocer de todo acto de autori-


dad, incluso del Poder Judicial, que fuera contrario a la Constitución. Se
establecían los principios de relatividad e instancia de la parte agraviada,
propios de esta institución. Recuérdese que Yucatán se separaba en esos
momentos de la República Mexicana.
En 1842, en el plano nacional el jurista jalisciense Mariano Otero, quien
por cierto mereció del papa Pío IX la Gran Cruz de la Orden Piora, presen-
tó un proyecto para elevar al nivel nacional la figura del amparo yucateco,
de manera que la Corte conocería de todo acto institucional de los poderes
Ejecutivo y Legislativo, pero no del Judicial. Es famoso su voto particular
en el que explica a fondo los motivos de su propuesta.
En las Bases Orgánicas de 1843 se hizo desaparecer al Supremo Poder
Conservador y no se especificó el que hubiera un órgano de control cons-
titucional. Más adelante el general Mariano Salas, en el cuartelazo de la
Ciudadela, llevó al país de nuevo al federalismo, con el Acta Constitucional
y de Reforma de 1847; en ese documento ya aparece formulado el juicio de
amparo y se concede la facultad del control constitucional a los Tribunales
de la Federación respecto de las demandas interpuestas por cualquier ha -
bitante del país en lo tocante a la constitucionalidad de los actos realizados
por los poderes Legislativo y Ejecutivo, si bien los Tribunales sólo se limita-
rían a proporcionar el amparo de la justicia al demandante, agraviado o
quejoso, sin hacer declaración alguna respecto a la ley o al acto que motiva-
ron el amparo.
En 1857 se propuso extender la competencia de los Tribunales Federales
a los de los estados, con la previa garantía de un jurado, integrado por perso-
nas del lugar para determinar la inconstitucionalidad del acto reclamado. Este
proyecto fue impugnado por Ignacio Ramírez y entonces sólo se concedió
facultad a los Tribunales Federales, mas no a los estatales. Así nació el amparo
en la Constitución de 1857, concretamente en los arts. 101 y 102. Hasta 1908 se
modificó el artículo 102 y se pudo ya interponer el juicio de amparo contra
actos y resoluciones del Poder Judicial.

Legislación

Las leyes que normaron al amparo mexicano fueron:

1. Anteriores a la Constitución de 1857: un proyecto de ley de José Urba-


no Fonseca para normar su participación conforme al Acta Constitu-
* cionaly de Reforma de 1847. Se hizo, pero no llegó a decretarse, en la
época del Presidente Mariano Arista.
6. Derecho del México Independiente 107

2. Leyes que estuvieron vigentes durante la aplicación de la Constitución


de 1857:

a) Ley Orgánica de Procedimientos de los Tribunales de la Federación. Pri


mera Ley de Amparo, de noviembre de 1861, obra de Riva Palacio,
Ignacio Mariscal y otros, quienes a su vez se basaron en varios
proyectos.
b) Ley Reglamentaria, de 1869.
c) Ley Reglamentaria, de 1882.
d) La materia de amparo quedó comprendida en el Código de Procedi
mientos Federales de 1897 y el Código Federal de Procedimientos Civiles
de 1909, que derogó al anterior.

3. Leyes posteriores a la Constitución de 1857:

a) Ley Reglamentaria de los artículos 103 y 107, de 1919.


b) Ley de Amparo, de 1939.23

El amparo se aplicó por primera vez en San Luis Potosí, el 13 de agosto


de 1848, por parte de Pedro Zámano actuando como primer suplente del
juzgado de Distrito de esa localidad, en ausencia del juez propietario,
Manuel de Anola, respecto a una orden de destierro dictada por el gober -
nador del estado, el 24 de abril de ese año, en perjuicio del ciudadano
Manuel Verasteguí, a quien se ampara y, por lo mismo, se manda notificar
al gobierno de la entidad y al interesado para su debida ejecución.

Las relaciones Estado-Iglesia durante el siglo xix

Cuando se revisa la historia política y jurídica de nuestro país en el siglo xix


destaca como aspecto básico el de las conf lictivas relaciones Iglesia-Estado,
agravadas por el hecho de que la Iglesia católica se constituye en el Estado
Vaticano, lo que implica el mantener o no relaciones diplomáticas con éste
y la intromisión de un gobierno extranjero en los asuntos internos del país.
Esta problemática llegó hasta el siglo xx y se continuó con las reformas
constitucionales establecidas en el gobierno del Presidente Carlos Salinas
de Gortari.

23
Osear Cruz Barney, op. cit., págs. 608 y 609. Este autor sintetiza de manera admirable el intrincado
camino del amparo.
108 Historia del Derecho mexicano

El Regio Patronato

Esta institución de mutuo compromiso, derechos y obligaciones entre el Es-


tado y la Iglesia, es decir, entre el poder espiritual y terreno, es de origen
medieval y luego fue otorgada, como ya se vio, a la Corona española y se
extendió al campo del Derecho indiano, lo que dio titularidad a los virre -
yes en el Regio Patronato como vicepatronos de la Iglesia.
A raíz de la consumación de la Independencia, la titularidad del Real
Patronato y Vicariato de Indias fue un tema controversial, pues mientras la
Iglesia manifestaba que se necesitaba un convenio expreso para concederlo
a las nuevas autoridades, éstas pretendían estar investidas de él ya que
reemplazaban al gobierno virreinal.
El asunto era grave y ocasionó episodios molestos y confusos, sobre
todo cuando algunos de nuestros jefes de Estado pretendieron actuar a la
usanza de los virreyes en lo tocante a los destinos de la Iglesia.
En realidad, desde la Colonia hubo varias discrepancias entre virre-
yes y obispos por distintas causas. Por ejemplo, en 1605 fray García de
Santa María de Mendoza y el virrey de Montesclaros, por un edicto que
publicó el obispo y que ofendía al virrey; en 1624 entre Juan Pérez de la
Serna y Diego Carrillo de Mendoza y Pimentel, marqués de Gálvez, porque
el alcalde de Metepec, Melchor Pérez Varaés, quiso resolver un pleito judi-
cial. Llegó a la Ciudad de México para tal efecto y como viera que se le iba
a aprehender, se acogió al derecho de asilo. Los guardias entraron en el
Convento de Santo Domingo y tapiaron las puertas y ventanas de la celda
donde se alojaba, lo que provocó el grave disgusto de la Iglesia. En 1635 el
obispo Manzo y Zúñiga riñó con el virrey de Cerralvo por motivos de asilo
e inmunidad, y en 1657 Mateo Saguede Bugueiro se enfrentó al duque de
Alburquerque por el orden en que debían aparecer los pajes del arzobispo
y el virrey en las procesiones, especialmente las de Corpus Christi. A su
vez, en 1664 Diego Osorio de Escobar se enemistó gravemente con el conde
de Baños porque éste interceptaba la correspondencia del arzobispo.
En concreto, el Regio Patronato otorgaba a la Corona las atribuciones
siguientes:
1. Control sobre el establecimiento y la localización de todas las institu
ciones religiosas.
2. Delimitación territorial de diócesis y parroquias, y presentación de
candidatos a las sedes y parroquias vacantes.
3. Regulación de tránsito de sacerdotes y religiosos.
4. Fundación y administración de instituciones de beneficencia de la
Iglesia.
6. Derecho del México Independiente 109

5. Supervisión financiera de los recursos del clero, especialmente por


motivo de donaciones.
6. Intervención directa e indirecta en los tribunales eclesiásticos; una
espina en la garganta de la Iglesia, dice Margadant.
7. Comunicación de los clérigos y religiosos con el papa.
8. Desarrollo de concilios provinciales y sínodos diocesanos y ejecución
de sus decisiones.24

Pero el Vaticano nunca cedió el Regio Patronato al gobierno mexicano


independiente, y de hecho la Ley del 12 de julio de 1859 eliminó todo inte-
rés al respecto por ambas partes, pues otorgaba libertad de credos religiosos
y declaraba que cualquier obvención a las iglesias era un asunto privado.
Prohibía las donaciones de bienes raíces; nacionalizaba los bienes de la Igle-
sia, suprimía las órdenes monásticas y prohibía el uso de ropas talares.25

Las relaciones con el Vaticano

El papa León XII negaba el reconocimiento a las naciones iberoamerica-


nas por el carácter republicano de las mismas y la presión de los monarcas
Borbones a través de la Santa Alianza, al grado que en 1824 el pontífice
lanzó su Encíclica Etsi Iam Diu, pidiendo a los nuevos "países" que se some-
tieran de nuevo al rey de España.
Con el papa Pío VIII el Presidente Bustamante pudo pactar el nom-
bramiento de sedes obispales aun sin reconocimiento oficial del Vaticano.
Ese reconocimiento se otorgó en 1836 con el papa Gregorio XVI y fue
paralelo al reconocimiento de España.
La transición entre el federalismo y el centralismo causó enorme ten-
sión entre la Iglesia y el gobierno mexicano, con la agravante de que aun en
las disposiciones centralistas había muchas limitaciones que disgustaban a la
Iglesia, además de los ataques que a la primera oportunidad recibía de libera-
les extremos como Valentín Gómez Farías y José María Luis Mora. La Constitu-
ción de 1857 resultó tan incómoda para el clero que el papa Pío IX ordenó
la excomunión de las personas que la aceptaran o juraran, lo que obligó al
gobierno a despedir a empleados y funcionarios que no lo hicieran.
Al triunfo de los liberales después de la Guerra de Reforma, en 1861
el Presidente Juárez ordenó la expulsión de los embajadores de España,
Ecuador y al nuncio apostólico Clementi, por el apoyo abierto que todos
24
Ricardo Ampudia, La Iglesia de Roma. Estructura y presencia en México, Fondo de Cultura Económi ca,
México, 1998, pág. 237. '*'■ Ibidem, pág. 251.
110 Historia del Derecho mexicano

ellos habían dado a los conservadores, rompiendo la neutralidad a que los


obligaba su investidura. También fueron expulsados varios obispos mexi-
canos, como el arzobispo Pelagio Antonio de Labastida y Dávalos, quien
por cierto luego formó parte de la Regencia durante el Imperio de
Maximiliano, pero tuvo que renunciar por diferencias con los franceses y
se fue a Europa, para regresar al país en 1871, un año antes de la muerte de
Juárez.
El emperador Maximiliano pretendió revivir el Regio Patronato, pero
no aceptó derogar la libertad de cultos; de alguna forma simpatizaba con las
ideas liberales juaristas, a pesar de que declaraba la fe católica como religión
de Estado. Además, confirmó las leyes de desamortización de bienes ecle-
siásticos; ordenó que los sacerdotes prestaran gratuitamente sus servicios
religiosos, quedando sujetos a sueldo del gobierno; y llegó al extremo de
exigir que la correspondencia entre el clero y la Santa Sede fuera supervisa-
da por el gobierno mexicano, todo lo cual impidió un arreglo con Pedro
Francisco Meglia, enviado por el papa para negociar con el Imperio.
Al triunfo de la República toda la legislación juarista permaneció vi-
gente; sin embargo, en los últimos años del Presidente Juárez se suavizó
mucho el trato con la Iglesia. Pero en 1872, al asumir el cargo presidencial
Sebastián Lerdo de Tejada, elevó al rango constitucional las Leyes de Refor-
ma y se prohibió al Congreso legislar para establecer o impedir religión
alguna. Por cierto, en 1872 comenzaron a llegar y divulgarse en México las
iglesias protestantes gracias a la libertad de cultos. En 1874 todas las dispo-
siciones en materia religiosa quedaron comprendidas en una sola ley en la
que se declaraba que los bienes eclesiásticos eran nacionales y su adminis-
tración quedaba en manos de las instituciones religiosas. Todo esto levantó
grandes protestas en los estados de México, Guanajuato, Jalisco, Michoacán
y Zacatecas, pero no tuvieron mayores consecuencias.
Con Porfirio Díaz la Iglesia y el Estado mantuvieron una relación se-
parada pero hasta cierto punto cordial, lo que permitió que se establecie -
ran seminarios y comunidades religiosas y que solapadamente se adquirieran
bienes y se abrieran escuelas con enseñanza doctrinal. Incluso encíclicas
como la Rerum Novarum de León XIII, de materia laboral, tuvieron reper-
cusiones importantes en México; por ejemplo, se formaron asociaciones
obreras como la Unión de Dependientes Católicos, en 1910, que luego se
transformó en la Unión Católica Obrera.
En 1857 la Constitución, en su art. 27, prohibía a corporaciones civiles
o eclesiásticas la capacidad legal para adquirir propiedad y administrar
por sí bienes raíces, con la única salvedad de los edificios destinados inme-
diata y directamente al servicio u objeto de la institución.
6. Derecho del México Independiente 111

En la Constitución de 1917, el art. 130 en la parte respectiva desconoció


la personalidad jurídica a las iglesias, si bien esto fue reformado en 1992
(cuadro 6.10).26

Cuadro 6.10. Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Artículo 130.
1917 1992
Corresponde a los Poderes Federales ejercer El principio histórico de la separación del Esta-
en materia de culto religioso y disciplina ex- do y las iglesias orienta las normas contenidas
terna la intervención que designen las leyes. en el presente artículo. Las iglesias y demás
Las demás autoridades obrarán como auxilia- agrupaciones religiosas se sujetarán a la ley.
res de la Federación. Corresponde exclusivamente al Congreso de
El Congreso no puede dictar leyes en las que la Unión legislar en materia de culto público y
se establezca o prohiba cualquier religión. El de iglesias y agrupaciones religiosas. La ley
matrimonio es un contrato civil. Éste y los reglamentaria respectiva, que será de orden
demás actos del estado civil de las personas público, desarrollará y concretará las disposi-
son de la exclusiva competencia de los funcio- ciones siguientes:
narios y autoridades del orden civil, en los tér-
minos prevenidos por las leyes, y tendrán la a) Las iglesias y las agrupaciones religiosas
fuerza y validez que las mismas le atribuyan. tendrán personalidad jurídica como asociacio
La simple promesa de decir la verdad y de nes religiosas una vez que obtengan su co
cumplir las obligaciones que se contraen, su- rrespondiente registro.
jeta al que la hace, ya que la ley no reconoce La ley regulará dichas asociaciones y deter-
personalidad alguna a las agrupaciones reli- minará las condiciones y requisitos para el
giosas denominadas iglesias. Los ministros registro constitutivo de las mismas.
de los cultos serán considerados como b) Las autoridades no intervendrán en la vida
personas que ejercen una profesión y estarán interna de las asociaciones religiosas.
directamente sujetos a las leyes que sobre la c) Los mexicanos podrán ejercer el ministerio
materia se dicten. Las legislaturas de los de cualquier culto. Los mexicanos, así como
estados únicamente tendrán facultad de los extranjeros, deberán, para ello, satisfacer los
determinar, según las necesidades locales, el requisitos que señale la ley.
número máximo de ministros de los cultos. d) En los términos de la ley reglamentaria, los
Para ejercer en los Estados Unidos Mexica- ministros de culto no podrán desempeñar car
nos el ministerio de cualquier culto se necesi- gos públicos. Como ciudadanos tendrán de
ta ser mexicano por nacimiento. Los ministros recho a votar, pero no a ser votados. Quienes
de los cultos nunca podrán en reunión pública o hubieren dejado de ser ministros de cultos con
privada constituida en junta, ni en actos de culto la anticipación y en la forma que establezca la
o de propaganda religiosa, hacer crítica de las ley, podrán ser votados.
leyes fundamentales del país, de las Tampoco podrán en reunión pública, en actos
autoridades en particular o en general del de culto o de propaganda religiosa, ni en pu-
gobierno; no tendrán voto activo ni pasivo, ni blicaciones de carácter religioso, oponerse a
derecho para asociarse con fines políticos. las leyes del país o a sus instituciones, ni agra-
viar, de cualquier forma, los símbolos patrios.
{continúa)

26
Secretaría de Gobernación y Universidad Nacional Autónoma de México. Instituto de Investigaciones
Jurídicas, Serie Estudios Doctrinales, núm. 160, México, 1994, págs. 195 a 199.
112 Historia del Derecho mexicano

Cuadro 6.10. (Continuación.)


1917 1992
Para dictar el culto a nuevos locales abiertos Queda estrictamente prohibida la formación de
al público se necesita permiso de la Secreta- toda clase de agrupaciones políticas cuyo tí-
ría de Gobernación, oyendo previamente al tulo tenga alguna palabra o indicación cual-
gobierno del estado. quiera que la relacione con alguna confesión
Debe haber en todo templo un encargado de religiosa. No podrán celebrarse en los templos
él, responsable ante la autoridad del cumpli- reuniones de carácter político. La simple
miento de las leyes sobre disciplina religiosa promesa de decir verdad y de cumplir las
en dicho templo y de los objetos pertenecien- obligaciones que se contraen, sujeta al que la
tes al culto. El encargado de cada templo, en hace, en caso de que faltare a ella, a las
unión de diez vecinos más, avisará desde lue- penas que con tal motivo establece la ley. Los
go a la autoridad municipal quién es la perso- ministros de cultos, sus ascendientes, des-
na que está a cargo del referido templo. Todo cendientes, hermanos y cónyuges, así como
cambio se avisará por el ministro que cese, las asociaciones religiosas a que aquéllos per-
acompañado del entrante y diez vecinos más. tenezcan, serán incapaces para heredar por
La autoridad municipal, bajo pena de destitu- testamento, de las personas a quienes los pro-
ción y multa hasta de mil pesos por cada caso,
pios ministros hayan dirigido o auxiliado espi-
cuidará del cumplimiento de esta disposición;
ritualmente y no tengan parentesco dentro del
bajo la misma pena llevará un libro de registro
cuarto grado. Los actos del estado civil de las
de los templos, y otro, de los encargados. De
personas son de la exclusiva competencia de
todo permiso para abrir al público un nuevo
las autoridades administrativas en los térmi-
templo, o del relativo al cambio de un en-
nos que establezcan las leyes, y tendrán la
cargado, la autoridad municipal dará noticia a
fuerza y validez que las mismas le atribuyan.
la Secretaría de Gobernación, por medio del
Las autoridades federales, de los estados y
gobernador del estado. En el interior de los
municipios tendrán en esta materia las facul-
templos podrán recaudarse donativos en ob-
tades y responsabilidades que determine la ley.
jetos muebles. Por ningún motivo se revalida-
rá, otorgará dispensa, o se determinará cual-
quier otro trámite que tenga por fin dar validez
en los cursos oficiales a estudios hechos en
los establecimientos destinados a la enseñan-
za profesional de los ministros de los cultos.
La autoridad que infrinja esta disposición será
penalmente responsable; y la dispensa o trá-
mite referido será nulo y traerá consigo la nu-
lidad del título profesional para cuya obtención
haya sido parte la infracción de este precepto.
Las publicaciones periódicas de carácter
confesional, ya sea por su programa, por su
título o simplemente por sus tendencias ordi-
narias, no podrán comentar asuntos políticos
nacionales, ni informar sobre actos de las au-
toridades del país o de particulares, que se
relacionen directamente con el funcionamien-
to de las instituciones públicas.
(continúa)
6. Derecho del México Independiente 113

Cuadro 6.10. (Continuación.)

1917 1992
Queda estrictamente prohibida la formación de
toda clase de agrupaciones políticas cuyo título
tenga alguna palabra o indicación cualquiera
que la relacione con alguna confesión religiosa.
No podrán celebrarse en los templos reuniones
de carácter político. No podrá heredar por sí, ni
por interpósita persona, ni recibir por ningún
título, un ministro de cualquier culto, un
inmueble ocupado por cualquier asociación de
propaganda religiosa, o de fines religiosos, o
de beneficencia. Los ministros de los cultos
tienen incapacidad legal para ser herederos por
testamento de los ministros del mismo culto o
de un particular con quien no tengan
parentesco dentro del cuarto grado. Los bienes
muebles o inmuebles del clero o de
asociaciones religiosas se regirán para su
adquisición por particulares conforme al art. 27
de esta Constitución. Los procesos por in-
fracción a las anteriores bases nunca serán
vistos en jurado.

Las crisis político-religiosas

Las relaciones Iglesia-Estado siempre fueron conf lictivas durante el perio-


do 1821-1940, es decir, desde la consumación de la Independencia hasta el
inicio del gobierno del Presidente Manuel Ávila Camacho, cuando la polí-
tica del Estado mexicano se suavizó y ambas instituciones trataron de man-
tener una relación respetuosa y hasta cierto punto cordial, si bien en mu -
chas ocasiones vulnerando los textos constitucionales y legales vigentes.
Dentro de ese largo periodo hay momentos de crisis, a veces dramáti-
cos; por ejemplo:

a) La Prerreforma de 1833.
b) La expedición de las Leyes Preconstitucionales (Lerdo, Juárez e
Iglesias).
c) La expedición de la Constitución de 1857.
d) La expedición de las Leyes de Reforma y la conclusión de las relaciones
diplomáticas con el Vaticano en 1861. Éstas se reanudaron en 1992 a
raíz de la reforma salinista.
114 Historia del Derecho mexicano

e) El gobierno extremista en materia religiosa de Sebastián Lerdo de


Tejada.
f) La expedición de la Constitución de 1917.
g) La guerra cristera con los presidentes Alvaro Obregón y Plutarco Elias
Calles.

La separación de competencias

Desde 1833 con Gómez Farías se pretendió separar ambas funciones, la


civil y la religiosa, pero hasta la Constitución de 1857 era costumbre la cele-
bración de oficios religiosos para conmemorar actos cívicos y políticos, lo
que también ocurrió en el Imperio de Maximiliano. Pero previamente, en
1859, dentro de las llamadas Leyes de Reforma, se dio la de separación del
Estado y de la Iglesia. Ahora se reitera este criterio en el art. 25 de la Ley de
Asociaciones Religiosas y Culto Público.

Las divisiones territoriales de México

Las 12 intendencias que se formaron hacia el siglo xvm fueron la base de


la división territorial de nuestro país en el México Independiente (cua-
dro 6.11).

Cuadro 6.11. Evolución de la división territorial de México.

Época División geopolítica

Primer Imperio (1821-1824). Provincias


Fue la época de mayor 1. México 12. Mérida de Yucatán
extensión del territorio 2. Guadalajara 13. Tlaxcala
nacional. La provincia de 3. Veracruz 14. Nuevo Reino de León
Guatemala llegaba hasta 4. Puebla 15. Santander
Costa Rica inclusive. Para 5. Nueva Vizcaya 16. Coahuila
1823 Chiapas y Guatemala 6. Sonora 17. Texas
se separaron de México. 7. Valladolid 18. Nuevo México
8. Oaxaca 19. Californias
9. Zacatecas 20. Querétaro
10. San Luis Potosí 21. Chiapas
11. Guanajuato 22. Guatemala
{continúa)
6. Derecho del México Independiente 115

Cuadro 6.11. (Continuación.)


Época División geopolítica

Acta Constitutiva de la Provincias


Federación 1. Alta California 14. San Luis Potosí
2. Baja California 15. Santander
3. Coahuila 16. Sinaloa
4. Durango 17. Sonora
5. Guanajuato 18. Tabasco
6. Guadalajara 19. Texas
7. Nuevo Reino de León 20. Tlaxcaia
8. México 21. Veracruz
9. Nuevo México 22. Yucatán
10. Michoacán 23. Zacatecas
11. Oaxaca 24. Chihuahua
12. Puebla 25. Istmo
13. Querétaro
Constitución Federal de los Estados
Estados Unidos Mexicanos 1. De las Chlapas 11. Querótaro
(1824-1835) 2. Chihuahua 12. San Luis Potosí
3. Coahulla y Tejas 13. Sinaloa
4. Durango 14. Sonora
5. Quanajuato 15. Tabasco
6. México 16. Tamaullpas
7. Michoacán 17. Veracruz
8. Nuevo León 18. Xalisco (sic)
9. Oajaca (s/c) 19. Yucatán
10. Puebla de los Ángeles 20. El de los Zacatecas (sic)
Territorios
1. Alta California 3. Colima
2. Baja California 4. Santa Fe de Nuevo México
Se decía que una ley fijaría el carácter de Tlaxcaia; no se menciona
el Distrito Federal, si bien el art. 50 otorgó al Congreso la facultad de
fijar la capital del país.

Ley de octubre de 1835 Estados

(1835-1836) 1. De las Chiapas 11. Querétaro


2. Chihuahua 12. San Luis Potosí
3. Coahulla y Tejas 13. Sinaloa
4. Durango 14. Sonora
5. Guanajuato 15. Tabasco
6. México 16. Tamaulipas
7. Michoacán 17. Veracruz
8. Nuevo León 18. Xallsco
9. Oaxaca 19. Yucatán
10. Puebla de los Ángeles 20. Zacatecas
{continúa)
116 Historia del Derecho mexicano

Cuadro 6.11. (Continuación.)


Época División geopolítica

Territorios
1. Alta California 5. Tlaxcala
2. Baja California 6. Aguascalientes
3. Colima 7. Distrito Federal
4. Santa Fe de Nuevo México

Leyes Constitucionales Departamentos

(1836-1843). Texas sólo 1. Aguascalientes 13. Puebla


nominalmente formaba 2. Californias 14. Querétaro
parte de nuestro país, 3. De las Chiapas 15. San Luis Potosí
pues por esos días se 4. Chihuahua 16. Sinaloa
configuró como 5. Coahuila 17. Sonora
República independiente. 6. Durango 18. Tabasco
7. Guanajuato 19. De los Tamaulipas
8. México 20. Tejas
9. Michoacán 21. Veracruz
10. Nuevo León 22. Jalisco
11. Nuevo México 23. Yucatán
12. Oaxaca 24. Zacatecas

Bases Orgánicas de 1843 Es igual al caso anterior, si bien Texas evidentemente ya no formaba

(1843-1847) parte de la República Mexicana.

Acta Constitutiva y de Estados

Reformas de 1847 1. Aguascalientes 13. Puebla


(1847-1853) 2. Californias 14. Querétaro
3. Chiapas 15. San Luis Potosí
4. Chihuahua 16. Sinaloa
5. Coahuila 17. Sonora
6. Durango 18. Tabasco
7. Guanajuato 19. Tamaulipas
8. México 20. Texas
9. Michoacán 21. Veracruz
10. Nuevo León 22. Jalisco
11. Nuevo México 23. Yucatán
12. Oaxaca 24. Zacatecas
Territorios

1. Colima
2. Tlaxcala
3. Distrito Federal

(continúa)
6. Derecho del México Independiente 117

Cuadro 6.11. (Continuación.)


Época División geopolítica

Tratado de Paz, Amistad y Estados


Límites entre México y 1. Chiapas 12. Querétaro
Estados Unidos (1848) 2. Chihuahua 13. San Luis Potosí
3. Coahuila (sin Texas) 14. Sinaloa
El Estado de Guerrero 4. Durango 15. Sonora
estaba todavía condicionado 5. Guanajuato 16. Tabasco
a su aceptación por las 6. Jalisco 17. Tamaulipas
legislaturas estatales. 7. México 18. Veracruz
8. Michoacán 19. Yucatán
9. Nuevo León 20. Zacatecas
10. Oajaca (sic) 21. Guerrero
11. Puebla
Territorios

1. Baja California
2. Colima
3. Tlaxcala
4. Distrito Federal

Bases para la Departamentos

Administración de la 1. Aguascalientes 12. Oajaca (sic)


República, hasta la 2. Chiapas 13. Puebla
promulgación de la 3. Chihuahua 14. Querétaro
Constitución 4. Coahuila 15. San Luis Potosí
(1853-1856) 5. Durango 16. Sinaloa
6. Guanajuato 17. Sonora
En 1853 surgió el territorio 7. Guerrero 18. Tabasco
de Tehuantepec en el 8. Jalisco 19. Tamaulipas
Istmo, con capital en 9. México 20. Veracruz
Minatitlán. 10. Michoacán 21. Yucatán
11. Nuevo León 22. Zacatecas
En 1853 también se formó
el territorio de la Isla del Territorios
Carmen separándola de 1. Baja California 5. Isla del Carmen
Yucatán; y se formó 2. Colima 6. Tehuantepec
igualmente el territorio de 3. De la Sierra Gorda 7. Tlaxcala
Sierra Gorda con zonas de 4. Distrito de México
Guanajuato, con capital en
San Luis de la Paz.
En 1854 el Distrito de
Tuxpan pasó al
Departamento de
Veracruz.
(continúa)
118 Historia del Derecho mexicano

Cuadro 6.11. (Continuación.)


Época División geopolítica
Constitución de 1857. Estados
Curiosamente no se 1. Aguascalientes 13. Puebla
incluye al Distrito Federal 2. Colima 14. Querétaro
como parte integrante del 3. Chiapas 15. San Luis Potosí
territorio nacional, pero se 4. Chihuahua 16. Sinaloa
desprende su existencia a 5. Durango 17. Sonora
partir de la lectura de otros 6. Guanajuato 18. Tabasco
artículos de la propia 7. Guerrero 19. Tamaulipas
Constitución. 8. Jalisco 20. Tlaxcala
9. México 21. Valle de México
10. Michoacán 22. Veracruz
11. Nuevo León y Coahuila 23. Yucatán
12. Oaxaca 24. Zacatecas
Territorio
Baja California
Distrito Federal
(Se prevé que se conservaría en el lugar de siempre mientras los
Poderes de la Unión no se trasladaran a otro sitio, en cuyo caso su
territorio se erigiría en el Estado del Valle de México.)
Ley del 3 de marzo de 1865 Departamentos
durante el Imperio de 1. California 26. Tuxpan
Maximiliano (1865-1867) 2. Arizona 27. Autlán
3. Sonora 28. Colima
Se trató de ampliar el 4. Chihuahua 29. Coalcomán
número de divisiones 5. Álamos 30. Tancítaro
territoriales, ubicándolas 6. Batopilas 31. Michoacán
por zonas económicas y 7. Huejuquilla 32. Toluca
áreas de geografía común; 8. Mapimí 33. Tula
se dice que tal organización 9. Sinaloa 34. Valle de México
era muy adecuada. 10. Nazas 35. Tulancingo
11. Coahuila 36. Tlaxcala
Arizona correspondía al 12. Nuevo León 37. Acapulco
extremo noroeste 13. Matamoros 38. Iturbide
de Sonora. 14. Mazatlán 39. Puebla
15. Durango 40. Guerrero
16. Fresnillo 41. Teposcolula
17. Matehuala 42. Veracruz
18. Tamaulipas 43. Oaxaca
19. Nayarit 44. Ejutla
20. Zacatecas 45. Tehuantepec
21. San Luis Potosí 46. Chiapas
22. Jalisco 47. Tabasco
23. Aguascalientes 48. Laguna
24. Guanajuato 49. Campeche
25. Querétaro 50. Yucatán
6. Derecho del México Independiente 119

Algunos casos específicos de la división política de la República Mexi-


cana fueron los siguientes:

1. Chiapas. En 1823 integró una Junta Provisional Gubernativa y se de


claró independiente de México y de Guatemala. En julio de 1824 se
sublevó el Soconusco, es decir, la franja costera y se declaró unido a
Guatemala y, por lo mismo, a la Federación de Provincias del Centro
de América.
Al saberse en Chiapas que México se regiría por el federalismo,
se llevó a cabo una elección en la que 96 829 habitantes votaron por la
anexión a México y 60 400, por la unión a las Provincias del Centro de
América. Así, con toda solemnidad el 14 de septiembre de 1824 Chiapas
se reincorporó al territorio nacional, pero se afirma que más que
reincorporarse lo que hizo fue federalizarse, algo que pone de relieve
su vocación federalista. En esa virtud la entidad quedó comprendida
en la Constitución jurada el 4 de octubre del mismo año.
El Soconusco siguió siendo motivo de desorden entre Guatema-
la y México, hasta que el 11 de septiembre de 1842 el Presidente Santa
Anna expidió un decreto que establecía la unión irreversible del Dis-
trito del Soconusco al Departamento de las Chiapas y, por tanto, a
México. Como su cabecera quedó la Villa de San Agustín Tapachula,
que se elevó al rango de ciudad.
Como se suscitaron varios incidentes enojosos en Guatemala con
la zona fronteriza —por ejemplo, en 1848 fuerzas guatemaltecas ataca-
ron Tuxtla Chico y amenazaron a Tapachula—, se formaron comisio-
nes para delimitar la frontera entre ambos países y el 27 de septiem-
bre de 1882 se firmó un tratado de límites que aún está vigente, en el
que Guatemala renuncia para siempre a los derechos que pudiere
tener sobre el territorio de Chiapas y el distrito de El Soconusco. Este
último quedó ya definitivamente comprendido en el estado de Chiapas.
2. Aguascalientes. Lo formó en 1835 el general Antonio López de Santa
Anna, que lo desprendió del territorio del estado de Zacatecas, a raíz
de la guerra contra los federalistas zacatecanos. Surgió primero como
Departamento, y ya con el federalismo fue erigido en estado de la
República.
3. Tlaxcala. La disputa por quedar comprendido en territorio de Puebla
originó que en la Constitución de 1824 se establezca que una ley poste
rior determinará el carácter de Tlaxcala. Para el 22 de noviembre de
1824 una ley declaró territorio de la República Federal a Tlaxcala. Las
Siete Leyes Constitucionales la comprendieron en Puebla. En el Acta
120 Historia del Derecho mexicano

Constitucional y de Reformas de 1847 vuelve a aparecer como territorio,


carácter que conservó hasta que la Constitución de 1857 lo enumera
como Estado de la Unión.
4. Estado de México. En la época colonial el llamado Reino de México com-
prendía cinco provincias mayores: las de México, Tlaxcala, Puebla,
Antequera (hoy Oaxaca) y Valladolid (hoy Michoacán). Hacia 1786 se
estableció el sistema de intendencias, con 12 de ellas, una de las cuales
fue la de México, que ocupaba prácticamente todo el centro del país.
Colindaba con San Luis Potosí, Puebla, Guanajuato, Valladolid y el Océa-
no Pacífico; es de observarse que incluía los corregimientos de Toluca,
Lerma y Querétaro, con lo que destaca la magnitud de su territorio.
Con el advenimiento del Imperio de Iturbide se le segregó el
área del actual estado de Querétaro. Más tarde, a raíz de la promul-
gación de la Constitución Federal de 1824 nació el Estado de México
con ocho distritos: Acapulco, Cuernavaca, Huejutla, México, Taxco,
Toluca, Tula y Tulancingo, con aproximadamente 1.3 millones de habi-
tantes y concentrando una tercera parte de la riqueza nacional.
Posteriormente se creó el Distrito Federal como sede de los Pode-
res federales; al principio se propuso como territorio un círculo de un
radio de dos leguas a partir de la Plaza Mayor de la Ciudad de Méxi-
co, pero en abril de 1826 se amplió toda el área de la Ciudad de
México, quitándosela al Estado de México. En esta partición se inclu-
yó el área municipal de la propia Ciudad de México. La capital del
Estado de México fueron sucesivamente Texcoco, Tlalpan (San Agustín
de las Cuevas) y, a partir de 1830, Toluca.
El desmembramiento de la entidad se fue haciendo mayor y en-
tre 1849 y 1869 se formaron los estados de Guerrero, Hidalgo y
Morelos, desprendiéndose de su territorio. Es importante destacar
que los estados de Hidalgo y Morelos nacieron de un decreto del Pre-
sidente Juárez, que adujo razones estratégicas de defensa contra la
intervención francesa. En 1854 el Presidente Santa Anna agregó al
Distrito Federal las llamadas Prefecturas de Mixcoac, San Ángel,
Coyoacán, Xochimilco, Iztapalapa, Naucalpan, Tlalnepantla, Tlalpan
y Santa Fe. Todos estos lugares pertenecían al Estado de México, de
los cuales sólo pudo recuperar más tarde a Tlalnepantla y a Naucalpan.
En 1863 se le quitó el territorio de Calpulalpan para pasarlo al Estado
de Tlaxcala y en 1917 se le restaron casi 2 mil kilómetros cuadrados de
superficie en beneficio del crecimiento de la Ciudad de México.
Así las cosas, el Estado de México quedó reducido a 21 461 kiló-
metros cuadrados, lo que equivale a una quinta parte de su área origi-
6. Derecho del México Independiente 121

nal. Actualmente el estado, ubicado en la parte central del país, en -


vuelve al Distrito Federal, excepto por la parte sur; colinda con éste y
con los estados de Hidalgo, Tlaxcala, Puebla, Querétaro, Morelos,
Guerrero y Michoacán. Tiene 121 municipios y desde 1861 su capital,
Toluca, se llama de Lerdo, denominación que se debe a Miguel Lerdo
de Tejada, muerto en la Ciudad de México en ese año y a quien se
debe la elaboración, en 1856, de la Ley de Desamortización de Fincas
Rústicas y Urbanas, conocida precisamente como Ley Lerdo, que afecta-
ba los bienes de la Iglesia.
El primer gobernador del Estado de México fue el general
Melchor Múzquiz, coahuilense que se adhirió al Plan de Iguala en
1821 y que más tarde fue Presidente de la República. Entre sus gober-
nadores destacados se puede citar a Manuel de la Peña y Peña, Mariano
Riva Palacio, Felipe Berriozábal, Vicente Villada, Francisco León de
la Barra, Francisco Murguía, Gustavo Baz e Isidro Fabela.27
5. Guerrero. En 1842 estalló una rebelión indígena en la zona de tierra
caliente, a raíz de la cual el general Juan Álvarez, antiguo jefe insur
gente, firmó un pacto en 1845 para que se formara una comisión que
examinara el problema y lo resolviera. Este documento se considera
un documento precursor del agrarismo y del indigenismo actuales,
por su tendencia a favorecer la posición de los campesinos. No obs
tante, la región siguió agitadísima. Más tarde el propio Álvarez y Nico
lás Bravo insistieron en la creación del Departamento del Sur o De
partamento de Acapulco, si bien por el momento no avanzó más el
proyecto.
El 14 de mayo de 1847 se aprobó la creación del estado de Guerre-
ro, pero el Presidente José Joaquín de Herrera no expidió el decreto de
fundación sino hasta el 27 de octubre de 1849. La capital primero estu-
vo en Tixtla y luego se trasladó a Chilpancingo, hoy de los Bravo.
6. Distrito Federal. Con base en lo dispuesto en la fracc. XXVIII del art. 50
de la Constitución de 1824, el 18 de noviembre de ese año el Congreso
fijó la residencia de los Poderes de la Unión en la Ciudad de México y le
asignó su Distrito que desde entonces se denominó Distrito Federal, en
un círculo con un radio de 8 800 metros que tenía por centro la Plaza
Mayor de la ciudad capital. Coyoacán, Tlalpan, Xochimilco y
Mexicaltzingo siguieron perteneciendo al Estado de México.

27
Marco Antonio Pérez De Los Reyes, "Siete procesos electorales locales en la República Mexicana.
Justicia electoral", Revista del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, núm. 12, México,
1999, págs. 110 y 111.
122 Historia del Derecho mexicano

7. Morelos. Esta región fue muy agitada por la lucha entre federalistas y
centralistas. Precisamente el 25 de mayo de 1834, Ignacio Echeverría
y José Mariano Campos firmaron el Plan de Cuernavaca, que permi
tió a Santa Anna derogar la Ley del Patronato Eclesiástico, destituir a
Valentín Gómez Farías de la Vicepresidencia de la República, anular
toda la reforma liberal de 1833, reabrir la Universidad y disolver el
Tribunal que debía juzgar a Anastasio Bustamante por el fusilamiento
del general Vicente Guerrero. La situación siguió siendo caótica en
toda el área y se ahondó con la lucha por la propiedad agraria.
En 1861 el Estado de México formó los nuevos distritos de
Cuernavaca, entonces de Iturbide, Jonacatepec, Yautepec y Tetecala.
El 17 de junio de 1862 Benito Juárez aceptó formar tres distritos mili-
tares en el Estado de México, para organizar la defensa contra los
invasores franceses. Uno de estos distritos correspondió al territorio
del actual estado de Morelos.
Al triunfo de la República, los diputados Francisco Leyva y Rosa-
rio Aragón insistieron en la división militar y la posible creación del
estado de Morelos, que al fin fue erigido el 17 de abril de 1869.
8. Hidalgo. También se formó por la división de distritos militares consti
tuidos por el Presidente Juárez. Uno de ellos, en el Estado de México,
correspondió al área del actual Hidalgo y desde entonces se hicieron
gestiones por integrar un nuevo Estado. En ello se distinguió el dipu
tado Manuel Fernando Soto, y finalmente se logró tal objetivo el 16
de enero de 1869. Su capital actual es Pachuca de Soto.
9. Yucatán. Después de su reincorporación a México en 1844 quedó bajo
el régimen centralista, pero ya que México desconoció algunos aspec
tos de lo pactado, por ejemplo, lo referente a los ingresos aduanales y
la prohibición de la leva, en 1846 Yucatán desconoció de nuevo su
unión con el país. Sin embargo, al volver México al centralismo, Yucatán
se adhirió otra vez a la nación, pero Campeche se rebeló ante tal deci
sión y puso en su territorio de nuevo en vigor la Constitución yucateca
de 1841. Como en esos días se desarrollaba la guerra contra Estados
Unidos de América, Campeche se declaró neutral y aunque los inva
sores ya estaban en posesión de la Isla del Carmen, permitieron la
continuación del comercio marítimo de la zona. También en 1847
hubo un levantamiento indígena de alarmantes proporciones, llama
do guerra de castas. Entonces Justo Sierra O'Reilly viajó a Washington
a ofrecer la anexión de Yucatán a cambio de que se pacificara a los
indígenas, pero Estados Unidos no aceptó el trato y poco después, el
17 de agosto de 1848, se firmó de nuevo la unión con México.
6. Derecho del México Independiente 123

10. Campeche. Desde antaño surgieron controversias por intereses encon


trados entre Mérida y Campeche. Después de varios momentos de
separación y reencuentro, en 1857 Campeche se autoproclamó esta
do independiente y autónomo, y expidió su propia Ley Orgánica de la
Administración Pública y su Reglamento Interior de Gobierno. Ese afán de
ser autónomo encontró eco en los gobiernos de Chiapas, Tabasco y
Oaxaca y el 19 de febrero de 1862 el Presidente Juárez firmó el decre
to que convirtió a Campeche en un estado de la Unión.
11. Quintana Roo. Originalmente la región formó parte del Estado de
Yucatán, pero el 16 de enero de 1902 el general Porfirio Díaz decidió
separarla para formar el Territorio de Quintana Roo, porque la zona
se encontraba en un constante estado de agitación debido a la llama
da "guerra de castas". La capital fue entonces Santa Cruz de Bravo,
lugar que de hecho se convirtió en lugar de destierro de muchas per
sonas enemigas del régimen porfirista. El territorio quedó dividido
en tres distritos, y adquirió este nombre en honor del patriota insur
gente, que nació en Mérida en 1787, y quien entre otros muchos car
gos ocupó el de ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Na
ción, de 1824 a 1827 y de 1835 hasta su muerte, ocurrida en la Ciudad
de México en 1851, y a quien se debe el arreglo del primer conflicto
separatista de la Península de Yucatán, conservando para México tan
importante parte de su territorio nacional.
El primer gobernador del Territorio fue el general José María de
la Vega, nombrado el 6 de noviembre de 1902; posteriormente le su-
cedieron en el cargo los generales Ignacio A. Bravo, Manuel Sánchez
Rivera y Rafael Egealiz, el que decretó la anexión del territorio al
estado de Yucatán en 1913, debido a los grandes conflictos regiona-
les como consecuencia de la Revolución. Así las cosas, el gobernador
de Yucatán, general Salvador Alvarado, trató de organizar la zona.
Poco después se volvió a formar el Territorio de Quintana Roo y su
capital se trasladó de Santa Cruz de Bravo a Payo Obispo. En esas
condiciones fueron gobernadores el general Carlos Plank, el coronel
Carlos A. Vidal, Octaviano Solís, los generales Madero Estrada e Isaías
Samarripa, el general Pascual Coral Heredia, los coroneles Librado
Abitia y Atanasio Rojas, de nuevo el coronel Librado Abitia, el doctor
y coronel Enrique Barocio, el general Amado Aguirre, Antonio
Ancona, Candelario Garza, el doctor y general José Siurob y los gene-
rales Arturo Campillo Seyde y Félix Bañuelos. En 1931, debido a las
penurias económicas de la zona, el Presidente Pascual Ortiz Rubio
decretó la anexión de nuevo al Estado de Yucatán, excepto las islas
124 Historia del Derecho mexicano

Holbox, Mujeres y Cozumel, que siguieron administradas por el go-


bierno federal hasta 1934, cuando también fueron anexadas a Yucatán;
en tanto que Payo Obispo y la zona sur con Bacalar, Xcalak e Icaiché
se agregaron a Campeche. Ambos estados enviaron presidentes mu -
nicipales a sus respectivas zonas de Quintana Roo para gobernar al
pueblo en esta nueva condición.
Sin embargo, la ciudadanía quintanarroense se manifestó en con-
tra de esa pérdida de su identidad y se formó un comité en pro del
territorio. Se llegó a proponer de manera muy formal una nueva ad -
ministración interna a fin de solventar su propio erario sin necesidad
del apoyo federal, ni el de los dos estados que estaban aún más empo-
brecidos. Lamentablemente el Presidente Ortiz Rubio no prestó ningu-
na atención a esta demanda esencial de los habitantes de Quintana Roo.
Durante el gobierno del general Lázaro Cárdenas, el 16 de enero
de 1935 se volvió a erigir el Territorio de Quintana Roo y se designó
gobernador a Rafael E. Melgar, quien durante su administración en
1936 cambió el nombre de la ciudad de Payo Obispo por el de
Chetumal.
En 1974 el Territorio de Quintana Roo se convirtió en estado de
la Unión.
12. Baja California Sur. El 3 de octubre de 1974, por reforma a los arts. 43
y demás relativos de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexica-
nos, fue erigido de Territorio a estado libre y soberano por el Congre-
so de la Unión, mediante el decreto respectivo, que fue publicado en
el Diario Oficial el 8 de ese mismo mes y año. Se nombró, en calidad
de gobernador provisional, a Félix Agramont Cota.
El 10 de noviembre siguiente se eligieron los diputados al Con-
greso Constituyente en siete distritos electorales, además de un dipu-
tado y dos senadores federales, así como tres presidentes municipa-
les: los de La Paz, Comondú y Mulegé.
La Constitución Política del estado se promulgó el 15 de enero de
1975, a raíz de lo cual se convocó a elecciones para gobernador, siete
diputados de mayoría relativa y uno de representación proporcional,
con lo que el 26 de marzo siguiente se instaló la primera legislatura.
El primer gobernador electo para esta entidad federativa fue Ángel
César Mendoza Arámburo.
Por disposición de su Carta Suprema, en su art. 35, la ciudad de
La Paz es designada como capital del estado y residencia oficial de los
Poderes estatales. El art. 120 señala que el territorio sudcaliforniano
(gentilicio que expresa así textualmente la misma Constitución) se divi-
6. Derecho del México Independiente 125

de en cinco municipios: La Paz, Comondú, Mulegé, Los Cabos y Loreto,


incluidas en cada caso las porciones insulares que le son propias.
Como antecedente interesante es de recordarse que en la época
del porfirismo, el 1 de enero de 1888 la península de Baja California
fue dividida en los distritos Norte y Sur, y se señaló como línea artifi-
cial de sus fronteras el famoso paralelo 28. Años más tarde, el 7 de
febrero de 1931 desaparecieron los distritos que eran considerados
entidades militares-administrativas y en su lugar se crearon los terri-
torios Norte y Sur, respectivamente. Esta dualidad concluyó cuando
el 21 de noviembre de 1952 se publicó en el Diario Oficial el decreto
constitutivo del estado de Baja California, con capital en Mexicali, en
tanto que la parte Sur siguió siendo territorio hasta 1974, como ha
quedado asentado.
13. Nayarit. El nombre del estado se debe al legendario rey Nayar, caudi-
llo de la región, cuyos restos eran venerados por los indios de la sie-
rra, hasta que en auto de fe fueron quemados públicamente por la
Inquisición en la Ciudad de México el 1 de febrero de 1722.
A raíz de la conquista hispana, Nayarit perteneció al reino de la
Nueva Galicia, con capital en Guadalajara, aunque se le conoció
como Nueva Toledo y en su extensión comprendía el importante puer-
to de San Blas, que junto con el de Acapulco, en la zona sur de la
Nueva España, eran las entradas y salidas navieras para el comercio
con Filipinas o islas del Rey Felipe en Oriente.
En 1801 fue escenario de un importante movimiento precursor
de la Guerra de Independencia con la rebelión del indio Mariano
desde Tepic, la que fue reprimida con lujo de violencia, afectando de
manera considerable a las comunidades indígenas. Ya en la guerra
insurgente, el sacerdote José María Mercado apoyó al cura Hidalgo y
alzó a Nayarit en contra de la Corona española. Más adelante, al eri-
girse la República en 1824, se estableció el estado de Jalisco, que se
dividió en 28 partidos entre los cuales estaban los de Acaponeta,
Ahuacatlán, Compostela, El Nayar, San Blas, Santa María del Oro,
Sentispac y Tepic. Cuando Jalisco promulgó su primera Constitución
dividió su territorio en ocho cantones y asignó el séptimo a Tepic,
con la extensión que ahora tiene Nayarit.
En medio del caos político que sufrió el país desde la Guerra de
Independencia, en 1821, y hasta 1876 con el advenimiento del régi -
men porfirista, la zona nayarita vivió una época de gran intranquili -
dad y pugnas político-militares por la hegemonía de los cacicazgos
que se formaron en ese lugar. Destaca especialmente la lucha del "Ti-
126 Historia del Derecho mexicano

gre de Alica", Manuel Lozada, quien con ideas reivindicatorías de las


clases campesinas mantuvo a Nayarit en un estado de guerra civil
permanente. Por esa razón el Presidente Benito Juárez, el 7 de agosto
de 1867, al triunfo de la República, ordenó por decreto la separación de
Jalisco del Séptimo Cantón de Tepic, al que convirtió en Distrito Mili-
tar, sujeto al gobierno federal. Nombró a Juan San Román como jefe
político, con facultades para nombrar a las otras autoridades locales,
lo que provocó grandes resentimientos contra la Federación. Ya en el
régimen del Presidente Sebastián Lerdo de Tejada, Manuel Lozada
organizó el llamado Ejército Mexicano Popular Restaurador, pero en su
camino hacia Guadalajara fue derrotado por las tropas federales del
general Ramón Corona y fusilado en 1873, por lo que más adelante la
zona entró en un proceso de pacificación.
Posteriormente, a instancias del Presidente Manuel González, el 12 de
diciembre de 1884 el Distrito Militar aludido se erigía en el Territorio
de Tepic; su gobernador fue el general Leopoldo Romano. Es curioso
destacar que por esos tiempos, en enero de 1905, el gobierno del
general Porfirio Díaz le compró a Gila Azcona viuda de Carpena, vecina
de Tepic, las Islas Marías para establecer en ellas una colonia penitenciaria.
Al Concluir el porfirismo y establecerse el Congreso Constituyente de
1916-1917, fueron electos como diputados en él Juan Espinoza Bávara,
Marcelino Cedano y el teniente coronel Cristóbal Limón, quienes
lograron convertir al territorio en estado, lo que quedó especifi cado
en el texto del art. 47 de la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos, que expresa: "El Estado de Nayarit tendrá la extensión
territorial y límites que comprende actualmente el territorio de
Tepic." Su gobernador provisional, nombrado por el Primer Jefe del
Ejército Constitucionalista, Venustiano Carranza, fue el general bri-
gadier Jesús M. Ferreira; más adelante se realizaron elecciones y resul-
tó triunfador José Santos Godínez, a quien le tocó promulgar la Cons-
titución local en 1918.
14. Coahuila de Zaragoza. En la época prehispánica la región fue habitada
por unas 100 tribus nómadas de origen bárbaro o chichimeca,
aglutinadas en tres grandes grupos: los coahuiltecas, los tobosos y los
guachichiles. Además, existían otros grupos bárbaros que luego se
concentraron en territorio estadounidense como los apaches,
comanches y cheyenes.
La conquista española provino de la zona de Durango, conocida como
Nueva Vizcaya. En tal virtud, en 1577 el capitán Alberto del Canto
fundó la Villa de Santiago del Saltillo del Ojo del Agua, en una zona a
6. Derecho del México independiente 127

la que se consideraba el centro de la cultura chichimeca, habitada


preferentemente por los indios coahuiltecas, a los que los conquista-
dores llamaron los borrados o rayados. Más tarde, y en las proximida-
des de esta villa, se fundó San Esteban de Nueva Tlaxcala, principal-
mente como un asentamiento de tlaxcaltecas para colonizar la región.
Después ambas fundaciones se unieron y en 1828, ya en el México
Independiente, se le dio el nombre oficial de ciudad a Saltillo. Coahuila
fue llamada por los españoles Nueva Extremadura. La división
territorial de Coahuila en la época colonial, después de muchos
movimientos, en 1787, comprendía las llamadas provincias internas.
Según el virrey conde de Gálvez, las de Oriente comprendían
Coahuila, Tamaulipas, Nuevo León y Texas. Saltillo fue designada
capital de Coahuila, en lugar de la ciudad de Monclova. En la guerra
insurgente, Mariano Jiménez fue comisionado por el general Ignacio
Allende para alzar en armas a la región, si bien precisamente en esta
zona ocurrió el prendimiento de los primeros caudillos, en Acatita de
Bajan, cerca de Monclova. Años más tarde, al promulgarse el Plan de
Iguala en 1821, el Ayuntamiento de Saltillo proclamó la Inde-
pendencia y los vecinos formaron una Junta Gubernativa Provisional.
Al establecerse la República Federal en 1824 se erigió el estado de
Coahuila y Texas con capital en Monclova, que era el menos poblado
del país, contaba con 48 922 habitantes distribuidos en esa amplia
extensión. Para 1836, Texas se separó de México y más adelante se
unió a Estados Unidos de América, con lo que Coahuila perdió esa
parte importante de su territorio.
Durante la Guerra de Reforma, Nuevo León se anexó el estado de
Coahuila, según el decreto del 19 de febrero de 1856; sin embargo, en
plena guerra contra la intervención francesa, el Presidente Benito
Juárez, el 26 de febrero de 1864, separó ambas entidades y Coahuila
quedó comprendida en su actual territorio, con capital en Saltillo.
Coahuila ha participado de manera destacada en las distintas etapas
históricas de México. Baste recordar que allí nacieron, entre otros,
Miguel Ramos Arizpe, padre del federalismo mexicano; el general
Andrés Viesca, comandante que se distinguió combatiendo al invasor
francés, Francisco I. Madero, "apóstol de la democracia", y Venustiano
Carranza, quien con su Plan de Guadalupe encabezó la revolución
constitucionalista que culminó con la expedición de la Carta de
Querétaro en 1917.28
' Todo lo referente a la geopolítica histórica del país debe consultarse en la magnífica obra de Edmundo
O'Gorman, op. cit.
128 Historia del Derecho mexicano

El municipio en el siglo xix

El municipio ha sido la base de nuestra organización política desde el ini-


cio de la conquista hasta nuestros días.
En la Constitución de Cádiz de 1812 en el Título del Gobierno Interior
de las Provincias y de los Pueblos, VI, Capítulo I denominado de los Ayun-
tamientos, en los arts. 309 a 323, se regula todo lo referente al municipio.
Así, se establece que había ayuntamientos con alcalde o alcaldes,
regidores y el procurador síndico; todos presididos por el jefe político,
donde lo hubiere, o por el alcalde, o el primero de los nombrados, entre
éstos, si hubiere dos. Todo pueblo de mil habitantes como mínimo debería
contar con su Ayuntamiento. El nombramiento de cada uno sería por deci-
sión de los pueblos. Quedaban cesados quienes venían ejerciendo oficios
perpetuos, como se estiló en la época indiana para algunos casos.
Las elecciones se harían en el mes de diciembre y a pluralidad de
votos y entrarían a ejercer sus cargos el 1 de enero. Una reelección cabría
con dos años de intermedio, lo que se llamaba popularmente la Ley del
hueco. Se requería, entre otras cosas, tener un mínimo de 25 años de edad
y cinco de residencia para ser elegido. Se contaría con un Secretario de
Ayuntamiento elegido por sus miembros.
Entre sus funciones tradicionales se añadía cuidar de todas las escue-
las de primeras letras y de los demás establecimientos de educación. Sus
obras debían ser aprobadas por las Cortes o al menos provisionalmente
por la diputación provincial, la que también vigilaba el manejo honesto de
sus caudales.
Dice Carlos Quintana Roldan: "Con la Constitución de Cádiz se inicia
toda una importante corriente doctrinaria que repercutiría en nuestras
leyes posteriores, sobre todo en cuestiones relativas a los asuntos munici-
pales, además de otras materias."29
En los Sentimientos de la Nación y en la Constitución de Apatzingán de
1814 no se hizo alusión expresa al municipio. En el caso de la Constitución
aludida, el art. 208 manifiesta que continuarían en funciones las gober -
naciones y repúblicas, los ayuntamientos y demás empleos, mientras no se
adoptara otro sistema.
Al proclamarse la Independencia, el Reglamento Provisional Político del
Imperio Mexicano de 1822 menciona al municipio en los arts. 24, 52, 91, 92
y 94. En realidad, estas disposiciones se entiende que eran de transición y
regulaban lo concerniente a la formación de los ayuntamientos, dejando
1
Carlos Francisco Quintana Roldan, Derecho municipal, Porrúa, México, 1998, pág. 64.
6. Derecho del México Independiente 129

en manos de las diputaciones provinciales y los jefes políticos la organiza-


ción de esos primeros ayuntamientos; se decía también que en el momento
de elegir a las autoridades municipales se debería contar con la presencia
del cura del lugar para que certificara la moralidad y aptitud de los elegidos.
Al llegar la época republicana, la Constitución de 1824 no expresó nada
respecto al municipio, pero su art. 161 manifiesta que los estados de la Re-
pública deben organizar su gobierno y administración interior sin oponerse
a los principios constitucionales federales. Con base en este ordenamiento
los estados fueron promulgando sus constituciones particulares y sus respec-
tivas leyes municipales, para lo cual se guiaron a grandes rasgos por la Cons-
titución de Cádiz, de ahí que perdurara la figura del jefe político.
En el centralismo subsistió el municipio, ya que la sexta Ley Constitu-
cional de 1836 manifestaba que los estados serán en adelante Departamen-
tos, se subdividirían en Distritos, los que a su vez formarían partidos y
municipalidades. Los arts. 3o., 5o., 7o. y 8o. a 11; 16, 18, 19, 21 a 23, y 25
regularon concretamente al municipio. Para elevar una localidad al rango
municipal requería tener entre 4 000 y 8 000 habitantes; si no alcanzaban
esa cifra contarían con jueces de paz encargados también de la policía.
Para ser miembro del Ayuntamiento se requería, entre otras cosas, tener
un capital físico o moral que produjera por lo menos 500 pesos anuales. Se
le daban al Ayuntamiento amplias facultades para administrar la vida mu-
nicipal, velando por la conservación de la tranquilidad y el orden público
en su localidad. Advierte Quintana Roldan que en esta sexta Ley Constitu-
cional hay un antecedente de la suspensión de ayuntamientos, que queda a
discreción de los gobernadores de los Departamentos. 30
Las Bases Orgánicas de 1843 continuaron regulando el Ayuntamiento,
aunque de manera menos completa, si bien ya se establece la obligación de
los ciudadanos de inscribirse en el padrón municipal, así como que las
Asambleas departamentales efectuaran la división territorial respectiva,
expidiendo las ordenanzas municipales y aprobando los planes tributarios
y los presupuestos de los municipios.
La Constitución de 1857 otorgó a los estados la facultad de estructurar
sus ayuntamientos, aunque se manifestó la obligación de todo mexicano de
contribuir a los gastos públicos de la Federación, estado o municipio res-
pectivos, así como la de todo ciudadano de inscribirse en el padrón muni-
cipal de su localidad.
Al venir el régimen imperial de Maximiliano, en el Estatuto Provisio-
nal del Imperio Mexicano de 1865, el art. 36 indica que cada población ten-

50
Carlos Francisco Quintana Roldan, op. cit., pág. 67.
130 Historia del Derecho mexicano

drá una administración municipal propia y proporcionada al número de


sus habitantes. Según el art. 37, habría además alcaldes, ayuntamientos y
comisarías municipales. Los arts. 38 a 44 regulan diversos aspectos munici-
pales; por ejemplo, se establece que en la capital el alcalde será nombrado
y removido por el emperador, y todos los demás alcaldes de los departa -
mentos lo serían por los prefectos. El emperador tenía la facultad de decre-
tar las contribuciones municipales de todo el país con base en los proyec -
tos que se le presentaran para estos efectos.
En las poblaciones que excedieran de 25 000 habitantes, los alcaldes
serían auxiliados y sustituidos en sus faltas temporales por "tenientes".
También habría un letrado para asesorar al alcalde y fungiría como síndi-
co procurador en los litigios sostenidos por la municipalidad. Los otros
miembros del Ayuntamiento serían elegidos popularmente.
Durante el porfirismo, la estructura piramidal de gobierno se hizo
sentir en una franca dictadura monolítica, en la que el Ejecutivo federal
controlaba todo el país mediante estructuras de hecho o de derecho. Esto
implica que había una organización formal basada en una muy bien elabo-
rada distribución de funciones que se relacionaban entre sí y partía de la
Presidencia de la República; pero también había una estructura informal
integrada por amistades, compromisos y chantajes de todo tipo que hacía
que entre todos los funcionarios hubiera un ánimo de protección y de
apoyo en detrimento de los justos reclamos del pueblo. La base de todo
ello fueron los nefastos jefes políticos que venían ejerciendo su poder des-
de la Constitución de Cádiz y que ya con Díaz formaron verdaderos cacicazgos
quitando y poniendo autoridades a su servicio, lo que arruinó la autono -
mía municipal.
El ilustre jurista Miguel S. Macedo se quejaba abiertamente de que el
municipio fuera un simple instrumento en manos de las jefaturas políticas,
sometidas a su vez a la autoridad federal. De ahí el planteamiento de muni-
cipio libre que caracterizó a los primeros movimientos revolucionarios y
les sirvió de bandera ideológica en contra del régimen caduco y tiránico
de Díaz, lo que en el campo del Derecho se plasmó en el art. 115 de la
Constitución de 1917.

La enseñanza del derecho en el siglo xix y el papel del abogado

El 13 de octubre de 1823 el Soberano Congreso Constituyente facultó por


decreto a todos los colegios de la nación, que no las tuvieran, a establecer
cátedras de Derecho natural, civil y canónico y a conferir los grados menores.
6. Derecho del México Independiente 131

La Iglesia siguió influyendo de manera decisiva en todos los planes


de estudio y la enseñanza del Derecho. En 1833 el Congreso autorizó al
gobierno para arreglar la enseñanza pública en todos sus niveles en el Dis-
trito Federal y territorios federales. Con base en ello, Valentín Gómez Farías
ordenó la supresión de la Universidad de México y la creación de la Direc-
ción General de Instrucción Pública, que en adelante establecería escuelas
de enseñanza superior, elaboraría planes y programas de estudio, nombra-
ría profesores y expediría títulos y grados.
Tocó a Manuel Eduardo de Gorostiza recibir de la Universidad los
edificios, la biblioteca, capilla, archivos, libros de cuentas, escrituras y en
general todo aquello que formaba su patrimonio.
Luego, por el Reglamento del 23 de octubre de 1833 se formaron
varias escuelas, entre ellas la de Jurisprudencia.
La Escuela de Jurisprudencia o de Ciencias Jurídicas contaba con ocho
cátedras:

1. Primera y Segunda de Latinidad


2. Ética
3. Derecho natural, de gentes y marítimo
4. Derecho político constitucional
5. Derecho canónico
6. Derecho romano
7. Primera y Segunda de Derecho patrio
8. Retórica.

La Escuela se instaló en el tradicional edificio de San Ildefonso. Pero


10 meses después, el 31 de julio de 1834, el Presidente Santa Anna resta-
bleció la Universidad y se frustró esta reforma educativa. El Derecho se
enseñaba por esos días no sólo en la Universidad, sino también en los
colegios de San Juan de Letrán y San Gregorio. La carrera se hacía en tres
años y había clases por la mañana y por la tarde, de modo que el estudiante
debía acudir en ambos turnos. En 1834 los maestros universitarios gana-
ban 700 pesos anuales.
Un proyecto de Reglamento de 1835 señalaba hasta los autores que
debían consultarse en cada cátedra; por ejemplo, Wattel, Domat, Berandi,
Murillo, etc. Por cierto, para Derecho patrio, antecedente de la actual cáte-
dra de Historia del Derecho mexicano, debía estudiarse a Juan Sala. El 16
de febrero de 1835 se expidió un Reglamento para la Universidad y en
1842 un Reglamento para los colegios de San Juan de Letrán y San Gregorio.
En 1844 se elaboró un nuevo plan de estudios para Derecho, que aumentó
132 Historia del Derecho mexicano

a cuatro los años de la carrera, con nuevas materias como Introducción al


estudio del Derecho, Derecho canónico, Idioma inglés, Derecho forense,
Procedimientos judiciales, Derecho político y administrativo, Elocuencia
forense, Derecho mercantil y Economía política. Para obtener el grado de
doctor en un año más de estudios se estudiaba Filosofía del Derecho, Le
gislación comparada e Historia de los tratados.
La Universidad inició un terrible declive en su nivel de estudios. Por
ello, en 1854 Teodosio Lares dio un nuevo plan a Jurisprudencia; para
ingresar a ella se debía estar graduado en Filosofía en la sección de Litera-
tura y se aumentó a ocho los años de la carrera. En 1855 se expidió otro
Reglamento General de Estudios y se redujo a cuatro los años de la carre -
ra. Se observa la suavidad de quienes hicieron tal plan, buscando facilitar
a los alumnos el camino de la enseñanza. Así, se dice que los maestros
explicarían por sí mismos las lecciones sin exigirlas de los estudiantes antes
de haberlas dado los catedráticos; a la fecha, sin estar en Reglamento alguno,
se sigue la tradición de que el alumno reciba la enseñanza y no de que inves-
tigue, típica deformación que afecta a los estudiantes pues los vuelve pasivos
y limitados, y a los maestros porque los torna rutinarios y mediocres.
El 14 de septiembre de 1856, el Presidente Comonfort suprimió de
nuevo la Universidad y sus bienes se destinaron a organizar y mejorar la
Biblioteca Nacional, fundada en 1846. Lo más probable es que el Derecho
se siguiera enseñando en San Juan de Letrán y en San Gregorio.
El Presidente conservador Félix Zuloaga, en 1858, reabrió la Universi-
dad restableciendo en la rectoría a José María Diez de Sollano; el sueldo de
los catedráticos sería de 500 pesos anuales. Entre las cátedras que se abrie-
ron en la carrera de Derecho estaban Estudio de los códigos, Medicina
legal y Moral médica.
En 1865 el emperador Maximiliano suprimió definitivamente la Uni-
versidad. En 1867, ya con el triunfo de los republicanos se expidió la Ley
Orgánica de la Instrucción Pública en el Distrito Federal, por lo que en 1868
se abrió la Escuela Nacional de Jurisprudencia, mientras que paralelamente se
cerraba el Colegio de San Ildefonso. El primer director de la Escuela fue
Antonio Tagle. En ese mismo año se especifica en el plan de estudios la
materia de Derecho penal. Se expedían títulos de abogado y de notario.
Para ser notario se requería acreditar español, francés, latín, paleo -
grafía, aritmética, elementos de álgebra, geografía, ideología, gramática
general, lógica, metafísica, moral, principios de bellas letras, Derecho
patrio, Derecho constitucional y administrativo y Procedimientos, ade -
más de haber practicado en un bufete de notario y en juzgados civiles y
penales.
6. Derecho del México Independiente 133

Para titularse como abogado se requería también esas prácticas y ha-


ber concurrido a las academias de jurisprudencia del Colegio de Aboga -
dos por el tiempo que designaran sus estatutos.
Resulta interesante destacar que entre las materias que se cursaban en
la Escuela Nacional Preparatoria se encontraban elocuencia y declamación,
taquigrafía y teneduría de libros.
A partir de 1867 comenzó el despegue de los estudios de jurispruden-
cia con buenos programas y profesores idóneos. Se procuró sustituir el
estudio del Derecho español por el nacional y se fortalecieron las especia-
lidades de los derechos civil, penal, mercantil, constitucional, administrati-
vo y procesal. En 1904 apareció la asignatura Legislación fiscal.
Ilustres maestros fueron Jacinto Pallares, Tomás Reyes Retana, Miguel
S. Macedo, Blas José Gutiérrez, Joaquín Eguia Lis, Ignacio Duran, Rodolfo
Reyes, Rafael Ortega, Pedro S. de Azcué, Manuel Escalante, Luis G.
Labastida, Víctor M. Castillo, Ramón Ramírez, Antonio Ramos y varios
más, todos ellos grandes juristas de la época.
De esta manera se entró en la época del porfirismo con una adecuada
preparación jurídica, que dio por resultado contar con buenos abogados
que dignificaron la carrera en los últimos años del siglo xix y la primera
década del xx. Los maestros debían anualmente presentar a la dirección de
la escuela el desglose de sus programas de estudios y sus consideraciones
en lo tocante al método didáctico que utilizarían. Por ejemplo, Jacinto
Pallares y Miguel S. Macedo señalan acertadamente que dejaron a sus alum-
nos estudiar en los textos las clases anticipadamente, que luego se daría
lectura a la clase del día, se abriría un tiempo de discusión y análisis y se
aportarían casos prácticos. Ambos maestros impartían clases de Derecho
mercantil. Ellos también manifestaban las ventajas de que los estudiantes
hicieran un resumen oral de la clase anterior para coordinarla con la nue -
va clase.
En Derecho penal se recomendaba actualizar los textos con los nue-
vos logros de la ciencia penal y de la sociología criminal, la consulta directa
de códigos y leyes y la ilustración con casos prácticos.
Los maestros de Derecho fundaron en 1905 la Sociedad de Estudios
Sociales para estudiar serena y tranquilamente cuestiones filosóficas, eco-
nómicas, jurídicas o de cualquier otra naturaleza, desde el punto de vista
social.
Todo esto demuestra el desarrollo de una intensa vida académica muy
del estilo del siglo xix, liberal y aburguesado, que propiciaba la formación de
élites intelectuales que llenaban los cuadros de la administración pública y
privada y ejercían el poder político.
134 Historia del Derecho mexicano

En ese contexto, los abogados y los militares acaparaban los mejores


cargos, además de que los abogados no tenían rival en todo tipo de espe -
cialidades, ya que aún no había carreras como las de economista, sociólo-
go, administrador de empresa, diplomático, politólogo, etc., y entonces el
panorama profesional del abogado era infinito.
La tradición atribuía una vasta cultura a los abogados, con dominio
sobre el mundo clásico de Grecia y Roma y un profundo conocimiento de
las humanidades. Además, eran famosas la elocuencia y la oratoria en los
abogados, quienes de paso se dedicaban también a la historia, la literatura
en prosa y verso y demás aficiones que a veces reflejan otras vocaciones
que, ajenas al Derecho, se cubrieron con éste para darle al interesado la
seguridad laboral y el estatus que implicaba tener el título de licenciado en
Derecho.
La sociedad de la época tenía muy clara una imagen extrema de los
abogados, o los consideraban deshonestos y truculentos, verdaderos legu-
leyos buscapleitos, y así se reseña en algunas novelas costumbristas de aquel
tiempo, como en las obras de Manuel Payno y José Tomás Cuéllar, entre
otros. O bien, por el contrario, se les ve con respeto y admiración, se les
considera como los hombres que forjaron las instituciones nacionales y el
progreso del país, manifestándose siempre como ejemplos de rectitud, la -
boriosidad y erudición.

La doctrina jurídica en el siglo xix

Al cambiar el régimen colonial al del México Independiente, el orden jurí-


dico interno siguió siendo en gran medida el de la época de la domina-
ción, pero paulatinamente se fue supliendo por el del nuevo Estado, lo
cual se hizo más evidente hacia la segunda mitad del siglo xix, cuando se
desarrolló el movimiento codificador.
La doctrina jurídica mexicana se fue expresando de manera paulati -
na, pero constante y en ocasiones de forma brillante y original, alcanzando
una temática y estilo propios, que mucho dignifican al Derecho nacional
de la época. El medio para expresarse eran los libros, fascículos, artículos
periodísticos y textos académicos (cuadro 6.12).31

" En el estudio actual de este tema es importante destacar los trabajos espléndidos de María del
Refugio González, José Luis Soberanes Fernández, Guillermo Floris Margadant y Osear Cruz Bamey,
entre otros.
6. Derecho del México Independiente 135

Cuadro 6.12. Doctrina y obra jurídica del siglo xix y principios del xx.

Autor Año Obra

Mariano Galván 1852 Nuevo febrero mexicano (cuatro tomos)


Rivera (editor)

Juan Sala (autor 1870 El litigante instruido o el Derecho puesto al alcance de


español) todos (contiene un apéndice con legislación mexicana).
Novísima Sala Mexicana o Ilustración al Derecho Real
de España. Con la aportación de Manuel Dublán y Luis
Méndez (dos tomos)

Juan N. Rodríguez 1852 Pandectas hispano-mexicanas (dos tomos)


de San Miguel

Florentino Mercado 1857 Libro de Códigos

José María del Apuntamientos para el estudio del Derecho


Castillo Velasco 1871 constitucional mexicano Ensayo sobre el Derecho
administrativo mexicano
1874
Wistano Luis Orozco Legislación y jurisprudencia sobre terrenos baldíos
1895 (dos tomos) Los negocios sobre terrenos baldíos.
Resoluciones judiciales y estudios
1902

Francisco de Paula 1871 Lecciones de Derecho civil


Ruano

Raymundo Guerra 1873 Derecho del Código

Isidro Montiel y 1877 Tratado de las leyes


Duarte

Nicolás Islas 1876 índice de las referencias y concordancias de los


Bustamante artículos del Código Civil

Manuel Matías 1900 Estudios sobre el Código Civil (seis tomos)


Alarcón
Agustín Verdigo 1885 Principios de Derecho civil mexicano (cinco tomos)

Víctor José 1856 Compendio razonado del Derecho de tutor


Martínez

Nicolás Pizarra 1861 Catecismo político-constitucional

Francisco Zarco 1857 Historia del Congreso Extraordinario Constituyente


(1856-1857) (dos tomos)

(continúa)
136 Historia del Derecho mexicano

Cuadro 6.12. (Continuación.)


Autor Año Obra

Silvestre Moreno 1902 Tratado del juicio de amparo


Cora

Francisco Cortés 1907 El juicio de amparo al alcance de todos

Fernando Vega 1883 La nueva Ley de Amparo de garantías individuales

Ignacio L. Vallarta 1893 Votos

José M. Tornel y 1854 Manual de Derecho mercantil mexicano


Mendívil

Antonio de J. 1890 Código de Comercio


Lozano

Clemente Munguía 1849 Del Derecho natural (cuatro tomos)

Jacinto Pallares 1874 El Poder Judicial

Manuel Dublán y Abarca desde Legislación mexicana o colección completa de las


José María Lozano 1687 hasta disposiciones legislativas expedidas desde la
1910. Se editó Independencia de la República (42 tomos en 52
entre 1872 y volúmenes)
1912

Pablo Zayas 1872 Tratado elemental de procedimientos en el ramo civil

Blas José Gutiérrez 1883 Lecciones teorice-prácticas de los procedimientos


Flores Alatorre judiciales en los fueros común y de guena (dos tomos)

Justo Sierra 1854 Lecciones de Derecho marítimo internacional32

Se hicieron también traducciones de numerosas obras y se escribió mu-


cho en folletos y artículos periodísticos, lo que generó una bibliografía jurídi-
ca más fresca y actualizada, costumbre que lamentablemente ya no se ha divul-
gado en nuestros días, si bien ahora se cuenta con los medios computarizados
que permiten actualizaciones más efectivas que las ediciones literarias.33

*2 Los títulos de estas obras son mucho más amplios. Cabe destacar que este cuadro se basa en la
extraordinaria síntesis de Osear Cruz Barney, en cuya obra aparecen muchos otros autores.
" Para mayor información sobre la importante obra de Dublán y Lozano, véase el "índice temático de
Dublán y Lozano, su utilidad en la investigación histórico-jurídica", de Marco Antonio Pérez De los
Reyes, en Memoria del Primer Congreso de Historia del Derecho Mexicano, Coordinación de Humanida-
des, UNAM, México, 1981, págs. 111 a 120.
6. Derecho del México Independiente 137

La obra jurídica del liberalismo

Independientemente de la importancia política que el liberalismo alcanzó


en nuestra historia nacional, es importante destacar la trascendencia de la
obra jurídica que impulsó en la segunda mitad del siglo xrx:

• 1865. Ley de Administración de Justicia y Orgánica de los Tribunales de la


Federación, conocida como Ley Juárez, por su autor intelectual. Abolió
el fuero eclesiástico en asuntos civiles, dejando opción al clero de
acudir al fuero común o al eclesiástico en materia penal, si bien en el
Derecho canónico se establece que el fuero eclesiástico es irrenuncia-
ble. En cuanto al fuero militar, sólo subsiste para asuntos de la vida
militar.
• 1859 a 1863. Se expiden las Leyes de Reforma, cuyo contenido puede
verse en esta obra en el rubro correspondiente. Tales leyes se incor
poraron a la Constitución de la República con Sebastián Lerdo de
Tejada.
• 1856. Ley de Desamortización de fincas rústicas y urbanas propiedad de
corporaciones civiles y religiosas (en realidad fue un decreto), cono
cida como Ley Lerdo, por su autor, Miguel Lerdo de Tejada. Por ello
toda persona que trabajara tierras de propiedad de una corporación
religiosa o de una comunidad indígena, podría adquirirla en un plazo
de tres meses, pasados los cuales cualquier persona podría denunciar
sus tierras y reclamarlas. Los resultados fueron nefastos:

1. Se despojó a las comunidades indígenas de sus propiedades, lo que


no ocurrió ni con los colonizadores españoles durante la Colonia.
2. Los campesinos, por pobreza o por temor a la excomunión con que
los amenazaba la Iglesia, no se hicieron de esas tierras.
3. La Iglesia ya no participó en el desarrollo agrícola del país, lo que
representó un empobrecimiento en la producción.
4. Los terratenientes, que tenían dinero y a quienes no les interesaba
tanto la excomunión, aumentaron sus propiedades y de paso for
maron cacicazgos de triste memoria; este despojo de tierras indíge
nas se hizo mayor durante el porfirismo.
5. La Iglesia conservó el dinero de las ventas, por lo que ingenuamen
te el gobierno permitía así el financiamiento de la guerra que el
clero mantenía contra él. Por eso en las Leyes de Reforma se dio el paso
definitivo al privar a la Iglesia, sin indemnización alguna, de sus
propiedades mediante la nacionalización.
138 Historia del Derecho mexicano

• 1854. Se derogaron las disposiciones del grupo conservador en lo


que toca al respeto de los votos eclesiásticos.
• 1856. Derogación del decreto que readmitía en México a los jesuitas,
expedido en 1853.
• 1856. Intervención de los bienes eclesiásticos en la diócesis de Puebla.
• 1855. Decreto que establece la Guardia Nacional.
• 1857. Ley sobre Obvenciones Parroquiales, Ley Iglesias, por José María
Iglesias, que prohibía el cobro de los derechos parroquiales.
• 1857. Decreto para el deslinde de los terrenos baldíos en la Repú
blica.
• 1857. Adopción del Sistema Métrico Decimal.
• 1857. Ley de Administración de Caminos y Peajes.
• 1857. Leyes respecto al ejército, la armada y la justicia.
• 1856. Derogación del Código de Comercio de Lares (1854).
• 1855. Ley Lafragua, que limitaba la libertad de prensa.
• 1856. Estatuto Orgánico Provisional de la República Mexicana (de Igna
cio Comonfort).
• 1857. Constitución Política de la República Mexicana.
• 1861. Reglamentación del Amparo.
• 1862. Algunas disposiciones de orden penal.
• 1861. Se establece el catastro nacional.
• 1862. Tratado de Extradición con Estados Unidos.
• 1863. Ley sobre Ocupación y Enajenación de Terrenos Baldíos.
• 1867. Disposiciones para reorganizar el ejército.
• 1867. Ley Orgánica de la Instrucción Pública en el Distrito Federal.
• 1868. Disposiciones para la distribución de rentas entre las entidades
federativas y la Federación.
• 1869. Ley Orgánica del Amparo.
• 1867. Se reforma la moneda.
• 1867. Ley Orgánica de Notarios y Actuarios del Distrito Federal.
• 1868. Ley sobre Protección de Antigüedades Nacionales.
• 1870. Se establece el Semanario Judicial de la Federación.
• 1867. Disposición de la obligatoriedad de las leyes por publicarse en
el Diario Oficial.
• 1869. Se crea el jurado popular en el Distrito Federal.
• 1869. Se establece la libertad bajo fianza.
• 1870 en adelante. Movimiento codificador (que ya se analizó antes).
• 1874. Reapertura del Senado de la República.
• 1873. Incorporación de las Leyes de Reforma a la Constitución Federal.
• 1874. Ley del Timbre.
6. Derecho del México Independiente 139

Gran parte del material aquí resumido se tomó de la magnífica síntesis


elaborada por Guillermo Floris Margadant.34 Sólo se han presentado algunos
aspectos particularmente destacados, pero puede realizarse un estudio más
detallado si se consultan colecciones de leyes como la de Dublán y Lozano.35

El problema de la reelección
Desde la instauración de la República en 1821 se vio la trascendencia de
definirse respecto a la posibilidad o imposibilidad de la reelección del Pre-
sidente de la República.
En la Constitución de 1824 el Presidente duraba en su ejercicio cuatro
años y no podía ser reelecto sino al cuarto año de haber ejercido su manda-
to, es decir, con un periodo presidencial intermedio, lo que equivalía a la
ley del hueco de la época colonial.
En las Leyes Constitucionales de 1836, la cuarta establece que el cargo
durará ocho años y puede ser reelecto en el periodo inmediato, sin que se
especifique cuántas veces, por lo que por interpretación cabría prolongar
su mandato mediante reelecciones de manera indefinida.
En las Bases Orgánicas de 1843 el Presidente de la República duraba
cinco años en ejercicio y no se especificaba lo referente a la reelección. En
el Acta Constitutiva y de Reformas de 1847 no se menciona ni la duración del
cargo ni reelección alguna.
En la Constitución de 1857 se establecían cuatro años en la titularidad
del Poder Ejecutivo, que entraba en funciones el 1 de diciembre, y en au -
sencia temporal o definitiva del Presidente o si llegada la fecha de toma de
posesión no se hubieran efectuado elecciones, debe asumir el cargo el Presi-
dente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (arts. 78 a 82).
Independientemente de estas disposiciones, la realidad política del país
hizo que de hecho o por derecho, es decir, mediante reelección o por situacio-
nes de golpes de Estado o de emergencia al no haber Ejecutivo electo, algunas
personas ocuparan varias veces el cargo, con pocos o varios periodos o años.
Así tenemos a Anastasio Bustamante, Antonio López de Santa Anna, Valentín
Gómez Farías, Nicolás Bravo, Valentín Canalizo, José Joaquín de Herrera,
Pedro María Anaya, Manuel de la Peña y Peña, Miguel Miramón, Félix
Zuloaga, Benito Juárez y Sebastián Lerdo de Tejada, por mencionar a los
presidentes que fungieron en el periodo histórico que abarca este capítulo.
34
Guillermo Floris Margadant S., op. cit., págs. 142 a 151.
35
Para mayor información acerca de esta colección de leyes, véase Marco Antonio Pérez De Los
Reyes, artículo citado.
140 Historia del Derecho mexicano

Los casos más polémicos de continuidad en el mandato presidencial


fueron los de Benito Juárez y Sebastián Lerdo de Tejada:

Benito Juárez. Seis presidencias. 1858-1872 (14 años). Cuando el 18 de


enero de 1858 fue hecho prisionero en Palacio Nacional por órdenes
de Comonfort, a raíz de la proclamación del Plan de Tacubaya por el
general conservador Félix Zuloaga, fungía con el doble carácter de
Secretario de Estado y Presidente de la Corte, por lo que se discutía si
operaba o no la licencia en el cargo de Presidente de la Corte, lo que
hasta la fecha ha resultado tan confuso y controversial que todavía se
discute la legitimidad con la que se proclamó Presidente de la Repú-
blica a partir del 11 de enero de 1858, al renunciar Comonfort vícti -
ma de su propio golpe de Estado.
Independientemente de esto Juárez sostuvo su mandato en lo esta-
blecido en la Constitución de 1857. El periodo emergente justificable
por la Guerra de Reforma lo cubrió de 1858 a 1860, y el 1 de enero de
1861 entró triunfante en la Ciudad de México, después del triunfo libe-
ral en Calpulalpan. Se convocó a elecciones y resultó electo para el
periodo 1861-1865, término en el que interfirió la guerra de interven-
ción francesa. Por ello, el 8 de noviembre de 1865, mediante decreto y
en uso de las facultades extraordinarias que le otorgó el Congreso, pro-
longó su mandato, con gran disgusto del general Jesús González Orte-
ga, quien fungía como Presidente de la Suprema Corte. El periodo se
prolongó de 1865 a 1867. Luego resultó electo de 1867 a 1871 y des-
pués de 1871 a 1875, pero falleció el 18 de julio de 1872.
Esta permanencia en el poder le atrajo impopularidad y levanta-
mientos en su contra en varias partes del país.
Sebastián Lerdo de Tejada. Dos presidencias. 1872 a 1876 (cuatro años). A
partir del 18 de julio de 1872 suplió al Presidente Benito Juárez, pues-
to que era Presidente de la Suprema Corte de Justicia a la muerte del
Benemérito.
En tal virtud convocó a elecciones en noviembre de ese año y fue
electo para el periodo que debía iniciarse el 1 de diciembre de 1872. En
1876 concluyó este mandato, que duró cuatro años por expresarlo así la
Constitución de 1857, en su art. 80, que establece: "Si la falta del Presidente
fuere absoluta se procederá a una elección con arreglo a lo dispuesto en
el artículo 76 y el nuevamente electo ejercerá sus funciones hasta el
último día de noviembre del cuarto año siguiente al de su ejercicio."
Los porfiristas se habían pronunciado con el Plan de Tuxtepec y
el país estaba en plena guerra civil; a pesar de ello se llevaron a cabo
6. Derecho del México Independiente 141

las elecciones y resultó reelecto Lerdo de Tejada por el periodo 1876


a 1880, pero fue derrotado en Tecoac y salió del país el 20 de noviem-
bre de 1876. Precisamente José María Iglesias, Presidente de la Corte,
había desconocido los resultados de las elecciones. En realidad, su
gobierno duró muy pocos años, pero la prolongada Presidencia de
Juárez hizo que la sensibilidad política de la época no resistiera otro
periodo del Presidente Lerdo de Tejada.

Benito Juárez fungió como titular del Ministerio de Gobernación (hoy


Secretaría de Gobernación) del 20 de octubre al 30 de noviembre de 1857.
Primero lo fue con Juan Álvarez (20 de octubre a 2 de noviembre). A partir
del 3 de noviembre el Presidente Ignacio Comonfort lo ratificó en el car -
go, por lo que siguió fungiendo como ministro de Gobernación hasta el 30
de noviembre.
El 1 de diciembre fue electo Presidente de la Suprema Corte de Justi-
cia de la Nación, pero el 3 de diciembre solicitó licencia al Pleno de la
Corte para seguir al frente del Ministerio de Gobernación, de modo que
durante un tiempo estuvo al frente de ambas instituciones, al menos hasta
el 11 de diciembre, en que dejó la Secretaría de Gobernación; la licencia
de la Corte no se llegó a otorgar, por lo que se entiende que seguía siendo
Presidente de ella cuando se dio el autogolpe de Estado de Comonfort.
Esta ambigüedad en el caso de la reelección hizo posible el triunfo de
la revolución de Tuxtepec encabezada por Porfirio Díaz, y siguió generan-
do conflictos muy graves que desembocaron en la prolongada dictadura
porfirista y el advenimiento de la Revolución de 1910, aspectos que se
estudiarán en capítulos posteriores. Debe recordarse que todavía en 1928
se llevó a cabo la reelección del general Alvaro Obregón, quien ya en fun-
ciones de Presidente electo (mejor, reelecto) fue abatido en un atentado en
San Ángel, Distrito Federal.
7. El Derecho porfirista

Se denomina Derecho porfirista al conjunto de normas, instituciones y


principios filosófico-jurídicos que regularon a la sociedad mexicana du -
rante el régimen presidencial del general Porfirio Díaz (1876-1911).
Este Derecho es de gran trascendencia para comprender el desarro-
llo del Derecho mexicano actual, ya que en esa época se establecieron las
bases para la apertura económica y cultural de México frente a las princi -
pales potencias de entonces. Tal apertura se produjo a fines del siglo xix,
tanto en América como en Asia, de grado o por presión política, ejercida
a veces de manera arbitraria por los grandes países colonialistas, como
fue el caso de China y Japón, finalmente invadidos por las naciones en
expansión.
Por esa razón conviene estudiar el tiempo de don Porfirio, como aún
suele denominársele popularmente, comparándolo con el contexto colo-
nialista de Europa y Estados Unidos de América sobre los otros continen-
tes y países menos fortalecidos.

Cronología y marco histórico

En 1876 el general Porfirio Díaz ocupó por primera vez la Presidencia de la


República, de manera interina, gracias al triunfo de la rebelión de Tuxtepec
encabezada por él en contra de la reelección del Presidente Sebastián Ler-
do de Tejada. A partir de ese momento ocupó el cargo hasta 1911, cuando
fue obligado a renunciar por el triunfo, en Ciudad Juárez, de la Revolución
encabezada por Francisco I. Madero. Si bien entre 1880 y 1884 fue Presiden-
te el general Manuel González, se entiende que este personaje actuó siempre
144 Historia del Derecho mexicano

bajo la voluntad y dirección del general Díaz, quien al ubicarlo en el poder


trataba de mostrar a la opinión pública el cumplimiento del postulado bási-
co del Plan de Tuxtepec, esto es, la no reelección.
Sea como fuere, el gobierno porfirista abarca 35 años de la historia
de México, con el añadido de que esos años se cuentan entre el fin y el
principio de dos siglos, lo que trae consigo un cambio de cultura, de
necesidades y de objetivos, por el afán de renovación propio de las socie-
dades en evolución. Necesariamente el advenimiento del siglo xx se veía
por aquellas generaciones no sólo como la transformación de la ciencia y
de la técnica por la llegada de inventos y novedades hasta entonces fantás-
ticos, sino como la oportunidad de pasar de una organización fundamen -
talmente rural a otra citadina, acorde con los modelos siempre atractivos
del extranjero.
Por esos años, al otro lado del mundo el aparentemente fuerte Impe-
rio zarista se debilitaba internamente para caer después por el impacto de
la Revolución bolchevique. Algo similar sucedía con la China imperial y
un poco antes con el Imperio de Pedro II en Brasil, de modo que la direc-
triz que movía la historia era la del derrumbe de las grandes dictaduras y
la apertura hacia nuevas perspectivas políticas. Esto se precipitó con la
Primera Guerra Mundial iniciada en el corazón mismo del Imperio aus-
tro-húngaro.

La Rebelión de La Noria

Como ha quedado asentado en el capítulo anterior, a la caída del Segun-


do Imperio encabezado por Maximiliano de Habsburgo, Benito Juárez
restableció la República, pero se mantuvo en el poder de manera ininte -
rrumpida mediante reelecciones no siempre plenamente justificadas, lo
que originó varios levantamientos en su contra en diversos lugares del
país, todas ellas sofocadas de forma enérgica por el ejército federal co-
mandado por el general Sostenes Rocha.
En este contexto surge la figura del general Porfirio Díaz Mory (15
de septiembre de 1830-2 de julio de 1915), nacido en Oaxaca y quien se
había distinguido en varios hechos de armas contra las fuerzas invasoras
en defensa de la República. Al triunfo de las armas nacionales fue nom -
brado jefe de la Segunda División con sede en Tehuacán y era miembro
radical del Partido Liberal, por lo que le disgustó mucho que el Presiden-
te Juárez planteara su reelección en 1867, intentando además aumentar
sus poderes al frente del Ejecutivo federal, e incluso considerar la posibili-
7. El Derecho porfinsta 145

dad de que los eclesiásticos gozaran del derecho de voto y elección, 1 ade-
más de que licenció a muchos destacados miembros del ejército mexica -
no. Por todo ello Porfirio Díaz pidió su retiro, que le fue concedido.
Entonces fue a su estado natal y se dedicó a administrar sus propieda-
des, pero en 1870 resultó electo diputado al Congreso federal; en ese mo-
mento el Presidente Juárez lanzó su campaña para una nueva reelección,
que se efectuó en 1871. Por esos días los grupos políticos eran tres: juaristas,
porfiristas y lerdistas (estos últimos apoyaban al Presidente de la Suprema
Corte de Justicia de la Nación, Sebastián Lerdo de Tejada).
Desde su hacienda de La Noria en Oaxaca, don Porfirio encabezó una
rebelión, con un Plan firmado en ese lugar el 1 de octubre de 1871. Conta-
ba con simpatizantes en la Ciudad de México, los que se apoderaron de la
cárcel de Belén y de la Ciudadela, en donde estaban depositados pertrechos
de guerra y casi toda la artillería de la comandancia militar de la zona.
Los rebeldes fueron desalojados de estos puntos, pero la ciudad vivió
momentos de grave peligro y tensión, por lo que el Congreso otorgó facul-
tades extraordinarias ajuárez para someter la rebelión. Sin embargo, el Plan
antirreeleccionista de La Noria se había divulgado tanto en todo el país, que
al asumir de nuevo la Presidencia de la República, el 1 de diciembre de ese
mismo año, Juárez calificó la sublevación como amenazadora, en su discur-
so de toma de protesta.
Empero, el 1 de abril de 1872 informó al Congreso que, gracias a las
victorias obtenidas en Oaxaca y Zacatecas, el gobierno había echado por
tierra "los proyectos de los revoltosos".
Sin embargo, al general Díaz se le vio en Tepic reuniendo hombres
para la resistencia antijuarista; al sentirse en peligro huyó hacia la Sierra de
Alica. El 18 de julio de 1872 falleció Benito Juárez a consecuencia de un mal
cardiaco, con lo que la Presidencia, de acuerdo con la Constitución de 1857,
fue asumida por el Presidente de la Suprema Corte, Sebastián Lerdo de
Tejada, quien ofreció una amplia amnistía para todos los alzados, en el en-
tendido de que con la muerte de Juárez quedaba sin efecto lo publicado en
el Plan de La Noria. Entonces Díaz pudo retornar a la vida privada en Oaxaca.

El gobierno de Sebastián Lerdo de Tejada

Por ministerio de ley, Sebastián Lerdo de Tejada asumió la Presidencia de


la República a partir del 18 de julio de 1872 como consecuencia de la

1
Enciclopedia de México, tomo IV, pág. 2275.
146 Historia del Derecho mexicano

muerte de Benito Juárez. Lerdo había nacido en Xalapa en 1823 y murió


en 1889 en Nueva York. Era egresado del Colegio de San Idelfonso en
1851, del que más tarde fue rector. Ocupó varios cargos públicos, como
diputado federal, Secretario de Relaciones, de Gobernación y de Justicia y
Presidente de la Suprema Corte; había sido además, durante muchos años,
el hombre más próximo al Presidente Juárez.
Durante su gobierno trató de pacificar al país, luego de la rebelión de
La Noria. Inauguró el Ferrocarril México-Veracruz en enero de 1873, con
48 años de retraso respecto a los ferrocarriles ingleses. Contaba con 470.8
kilómetros de extensión y se venía construyendo desde la época del Presi-
dente Santa Anna, pero no se había concluido por estar el país constante -
mente en guerras y en medio de la inestabilidad política. Sin embargo,
Lerdo de Tejada no propició una política de expansión ferroviaria por-
que se percató de que los inversionistas estadounidenses, quienes podían
animarse a patrocinar este desarrollo, sólo querían construir líneas fé -
rreas hacia Estados Unidos de América a fin de facilitar la salida de mate-
rias primas en beneficio de sus propias industrias y sin apoyar a las regio-
nes más alejadas de nuestro país. Así, Lerdo ya no se interesó por aumentar
el kilometraje ferroviario y a él se le atribuye la frase: "Entre la debilidad y
la fuerza, el desierto."
El 7 de agosto de 1867 Juárez había firmado el acuerdo que separaba
al Séptimo Cantón de Jalisco, con sede en Tepic, del estado de Jalisco y lo
convirtió en distrito militar, sujeto al gobierno federal en lo administrati -
vo. Nombró a Juan Sanromán como jefe político, con facultades para
designar a las autoridades secundarias.
Este jefe político logró pacificar la región, que se había mantenido
agitada por el liderazgo de Manuel Lozada, personaje que había militado a
favor del Imperio y que, amparado por el indulto juarista que se otorgó a raíz
de la caída de Maximiliano, siguió desarrollando una actividad significati-
va a favor del campesinado nayarita. Sin embargo, en sus propias filas
Lozada enfrentó una rebelión, que fue haciéndose más peligrosa y rebasó
los límites de sus dominios, al grado de que Lozada logró desarmar al
ejército federal de la guarnición de Tepic exigiendo la devolución de tie-
rras a los pueblos del lugar. Lerdo de Tejada lo conminó a llevar a litigio
ante los tribunales comunes el deslinde de tierras, por lo que Manuel
Lozada terminó alzándose en armas el 17 de enero de 1873 con el Plan
Libertador, proclamado en la Sierra de Alica por los llamados pueblos uni-
dos de Nayarit. Este plan consta de 18 artículos, en uno de los cuales se
exige el cese a la represión sufrida por los grupos indígenas por parte de
los grandes hacendados.
7. El Derecho porfirista 147

Así las cosas, se formó el Ejército Mexicano Popular Restaurador, divi-


dido en tres columnas para atacar a la vez Sinaloa, Zacatecas y Jalisco. Sin
embargo, en el camino a Guadalajara, en un lugar llamado La Mojonera, los
rebeldes fueron derrotados por las fuerzas del general Ramón Corona y
poco después Manuel Lozada, conocido como El Tigre de Alica, cayó pri-
sionero de las fuerzas federales, que lo pusieron a disposición de un consejo
de guerra en Tepic. Éste lo condenó como plagiario y aunque Lozada
adujo que su lucha siempre buscó el beneficio de los indígenas, fue fusilado
el 19 de julio de 1873 en la loma de Los Metates, en las cercanías de Tepic.
No obstante, la zona siguió convulsionada durante toda la época del
Presidente Lerdo y los primeros años del régimen porfirista, lo que de -
muestra la inquietud y tensión que vivían los nayaritas por la tenencia de la
tierra y la marginación de los grupos étnicos. En la Constitución de 1917,
el territorio de Tepic se convirtió en estado de Nayarit (art. 47).
En el gobierno de Lerdo de Tejada las Leyes de Reforma fueron incorpo-
radas a la Constitución de 1857 a fin de que su permanencia quedara garantiza-
da. Por eso, mediante el decreto del 25 de septiembre de 1876 se manifestó
que se incorporaban a la Constitución las disposiciones siguientes:

1. El Estado y la Iglesia son independientes entre sí. Al Congreso no


procede dictar leyes que establezcan o prohiban religión alguna.
2. El matrimonio es un contrato civil. Éste y los demás actos del estado
civil de las personas son de la exclusiva competencia de las leyes.
3. Ninguna institución religiosa puede adquirir bienes raíces ni capita
les impuestos sobre éstos, con la sola excepción establecida en el art.
27 de la Constitución.
4. La simple promesa de decir verdad y de cumplir las obligaciones que
se contraen sustituirá el juramento religioso con sus efectos y penas.
5. Nadie puede ser obligado a prestar trabajos personales sin la justa re
tribución y sin su pleno consentimiento. El Estado no puede permitir
que se lleve a efecto ningún contrato, pacto o convenio que tenga por
objeto el menoscabo, la pérdida o el irrevocable sacrificio de la liber
tad del hombre, ya sea por causa de su trabajo, de educación o de voto
religioso. La ley no reconoce, en consecuencia, órdenes monásticas,
ni puede permitir su establecimiento, cualquiera que sea la denomina
ción y objeto con que pretendan erigirse. Tampoco puede admitir con
venio en que el hombre pacte su proscripción o destierro.

También, por decreto de diciembre de 1874 se expulsó a las herma -


nas de la caridad, orden de origen francés fundada en el siglo xvn por
148 Historia del Derecho mexicano

San Vicente de Paul y que mucho ayudaban en los trabajos hospitala -


rios, en una época en la que la enfermería comenzaba a desarrollarse
como profesión. Esta expulsión causó grandes trastornos a los enfer-
mos y a los médicos, pero era fruto del radicalismo liberal que se vivía
entonces.
En cuanto a la conformación del Congreso de la Unión, éste era
unicameral porque debido a las pugnas políticas entre liberales y conser -
vadores en la Carta Magna de 1857 se suprimió el Senado de la República,
al considerarlo un refugio de aristócratas y un gasto inútil para el país. En
su momento Francisco Zarco, Guillermo Prieto y otros hombres ilustres
trataron de que se restaurara, sin éxito. Entonces el 16 de septiembre de
1875, 18 años después, el Presidente Lerdo de Tejada logró reabrirlo y su
vida republicana continuó hasta nuestros días.
Por otra parte, Lerdo de Tejada tuvo que enfrentar algunos levanta -
mientos en su contra, como la revolución cristera en Michoacán y Jalisco,
en 1875-1826, debido al radicalismo liberal del propio Presidente. En esta
lucha se pugnaba asimismo por la restitución de tierras que los hacenda -
dos habían incorporado arbitrariamente a sus propiedades despojando a
los campesinos, como era el caso del pueblo de Coalcomán, si bien el
ejército replegó a los rebeldes hasta las costas michoacanas. También los
militares enemigos del régimen lerdista se alzaron en armas, en lo que se
llamó la Revolución soñada, encabezada por los generales Vicente Riva Pala-
cio, Francisco Carreen y Sostenes Rocha. La rebelión pretextaba las cons-
tantes violaciones al sufragio popular en las elecciones locales, la dependen-
cia de los poderes Legislativo y Judicial al Ejecutivo federal, la anulación de
las facultades de los estados por la Federación, la mala aplicación de los
recursos públicos, que se destinaban más a obras de ornato que a las nece-
sarias, como en el caso de la construcción de vías férreas, pues era eviden-
te que el ferrocarril México-Veracruz en realidad había sido construido
durante el régimen juarista y que Lerdo sólo había inaugurado su tramo
final. Además, era visible que había preferencia por otorgar los cargos
públicos a los amigos del propio Presidente. El levantamiento fue someti-
do a duras penas por el ejército federal.
Para colmo, las finanzas públicas resultaron afectadas sensiblemente
debido a la pobreza extrema del país, de modo que en el ejercicio fiscal de
1874-1875, el déficit ascendió a la cifra, entonces inimaginada, de seis
millones de pesos. Sin embargo, se aumentó la red telegráfica y los cami -
nos de diligencias, por lo que la ciudad de México quedó enlazada a casi
todas las capitales de los estados y a los puertos más importantes del
país.
7. El Derecho porfirista 149

La rebelión de Tuxtepec-Palo Blanco

En cuanto al periodo de gobierno del Presidente Lerdo de Tejada se ini-


ció, como ya se ha dicho, con la muerte de Juárez el 18 de julio de 1872 y
concluyó en 1876. Para cubrir ese lapso Lerdo gobernó como Presidente
interino de julio a noviembre de 1872; en tal virtud convocó a elecciones,
que entonces eran indirectas, y el Congreso lo declaró Presidente de la
República para iniciar su gobierno en tal calidad a partir del 1 de diciem-
bre de 1872 y concluirlo el 30 de noviembre de 1876. Sin embargo, para
entonces, a pesar de que Lerdo había prometido no reelegirse, lanzó de
nuevo su candidatura y así provocó de nuevo la lucha antirreeleccionista.
Entre junio y julio de 1876 se realizaron, con gran índice de absten -
cionismo y muchas irregularidades, las elecciones, en las cuales Lerdo de
Tejada se proclamó ganador. Lo anterior precipitó desde unos meses an-
tes la formación en Tuxtepec de un grupo rebelde que elaboró el Plan
respectivo proclamado el 10 de enero de 1876, firmado en Ojitlán por el
coronel Hermenegildo Sarmiento, que proponía como jefe del movimiento
al general Porfirio Díaz. Este Plan en su punto segundo manifestaba: "Ten-
drán el mismo carácter de Ley Suprema la no reelección de Presidente y
gobernadores de los Estados..."
La rebelión de Tuxtepec se extendió hacia varios puntos del país y en
la población de Palo Blanco, Tamaulipas, Porfirio Díaz modificó un tanto
el texto del Plan de Tuxtepec para manifestar que el Presidente interino,
dada la ilegitimidad de la Presidencia de Lerdo de Tejada, sería José María
Iglesias, entonces Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación,
para atraer a este personaje a su lucha; de cualquier manera, Iglesias recha-
zó públicamente todo vínculo con el grupo porfirista. Díaz adoptó a par-
tir de ese momento como lema de lucha la "no reelección", si bien un
poco después fue derrotado en Icamole, Coahuila, por lo que prefirió re -
plegarse a Veracruz y Oaxaca. En ese momento su causa parecía perdida.
No obstante, el 16 de septiembre de 1876 el general Manuel González,
adepto al porfirismo, venció al ejército federal en Tecoac, Tlaxcala, lo que
motivó la caída del Presidente Lerdo de Tejada, quien terminó saliendo
del país hacia Nueva York. A esto hay que añadir el caso específico del
propio José María Iglesias en esta pugna por la silla presidencial. El desta-
cado jurista originario del Distrito Federal ocupó varios cargos públicos
hasta que finalmente en la época de Lerdo de Tejada fue nombrado Presi-
dente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, pero debido a la
promulgación de la ley del 18 de mayo de 1875 que restringía la actuación
de la Corte presentó su renuncia, que no le fue aceptada.
150 Historia del Derecho mexicano

Entonces, a raíz de la reelección de Lerdo, Iglesias por medio de un


manifiesto a la nación declaró ilegítima esta reelección y, con base en la
Constitución de 1857, se postuló como Presidente de la República, por lo
cual desde Salamanca dio a conocer su postura y fue reconocido por los
gobernadores de Guanajuato, Querétaro, Aguascalientes, San Luis Poto-
sí y Jalisco. Pero al triunfo porfirista de Tecoac la posición de Iglesias se
debilitó, y más aún cuando desde Toluca (hoy de Lerdo) se presentó la
renuncia de don Sebastián.
Díaz cedió el cargo de Presidente interino al general Juan N. Méndez
y marchó a Querétaro para conferenciar con Iglesias a fin de convencerlo
de retirarse de la vida política, pero no se llegó a un acuerdo y poco des -
pués, en diciembre de 1876, los soldados iglesistas fueron derrotados en
las cercanías de Lagos de Moreno, Jalisco, por lo que Iglesias huyó hacia
Estados Unidos de América. Curiosamente también se radicó en Nueva
York, si bien regresó al país en pleno porfirismo y falleció en la Ciudad de
México en 1891.
El general Juan N. Méndez, Presidente interino, convocó a elecciones
en las que resultó electo Porfirio Díaz, quien de hecho era Presidente inte-
rino con licencia gracias al triunfo de Tecoac. Así se inició, con dificulta-
des políticas, lo que se ha dado en llamar el porfirismo o porfiriato (térmi-
no éste no muy apropiado porque indicaría una usurpación en un
gobierno que, con todos sus errores era, sin embargo, constitucional,
pues Díaz se cuidó siempre de modificar el texto de la Constitución para
adecuarlo a sus requerimientos políticos). De cualquier manera, esta épo-
ca representó para la sociedad mexicana el disfrute de una aparente paz de
unos siete lustros, que eran novedosos porque desde 1810 el país había
vivido una etapa de guerras nacionales e internacionales que mucho gra -
varon su economía y que dejaron prácticamente nulificado su progreso,
además de la enorme pérdida de vidas. Por todo ello esta paz, si bien
basada en la represión y la injusticia, era benéfica para muchos sectores
sociales de propios y extraños.

Gobiernos porfiristas

Porfirio Díaz asumió la Presidencia el 5 de mayo de 1877. A partir de esa


fecha se mantuvo casi ininterrumpidamente en el poder hasta 1911. Sus
diferentes periodos presidenciales se sintetizan en el cuadro 7.1.
7. El Derecho porfirísta 151

Cuadro 7.1. Gobiernos de Díaz.


Porfirio
Periodo presidencial Duración

Presidencia interina 26 de noviembre de 1876 a 5 de mayo de 1877


Primer periodo 1887 a 1880
Presidencia de M. González 1880 a 1884
Segundo periodo 1884 a 1888
Tercer periodo 1888 a 1892
Cuarto periodo 1892 a 1896
Quinto periodo 1896 a 1900
Sexto periodo 1900 a 1904
Séptimo periodo 1904 a 1910
Octavo periodo 1910; debería llegar hasta 1916, pero renunció el 25 de
mayo de 1911 y murió en 1915 en París.

Para conjugar estas reelecciones con el lema de su revolución de


Tuxtepec se dieron los pasos siguientes:

1. En 1878 se llevó a cabo una reforma constitucional que permitía la


reelección presidencial con un periodo intermedio, lo que explica el
gobierno del general Manuel González. La disposición del periodo
intermedio también se otorgó para los gobernadores de los estados;
esto representaba el retorno a la vieja "ley del hueco" de la época
colonial.
2. Igualmente se expidió una reforma a la Ley Electoral de 1857, en el
sentido de que el Presidente de la Suprema Corte fuera electo por los
propios ministros por mayoría absoluta de votos.
3. En la reforma constitucional del 20 de diciembre de 1890 ya no se
alude a la reelección, por lo que se debería entender que ésta podía
ser indefinida.
4. El 18 de diciembre de 1901 se expidió una nueva Ley Electoral, la que
establecía que los distritos electorales estarán formados por una po
blación de 60 000 habitantes, en lugar de los 40 000 que señalaba la
Ley de 1857, a la vez que especificaba la forma en que se integrarían
los Colegios Electorales de ambas Cámaras.
5. En 1904 el periodo presidencial se aumentó de cuatro a seis años y se
restableció la Vicepresidencia de la República, que había sido elimina
da en la Constitución de 1857. El Vicepresidente fue el sonorense Ra
món Corral (quien, por cierto, murió antes que Díaz, ambos en su
destierro voluntario en París).
152 Historia del Derecho mexicano

Aspectos sociales, económicos, políticos y culturales del porfirismo

Un gobierno tan prolongado como el de Díaz resulta difícil de reseñar,


pero se puede manifestar como lo más destacado lo siguiente:

1. Aspectos sociales. Estableció un floreciente capitalismo, concediendo


múltiples privilegios a los grupos elitistas en detrimento de las masas
populares, las que se debilitaron al extremo de lo inhumano. Los
peones en las haciendas padecían una situación virtual de esclavitud
en las grandes propiedades agrícolas, bajo el yugo de los capataces,
las tiendas de raya y la represión de grupos paramilitares al servicio
de los terratenientes.
Hubo grandes despojos de terrenos en contra de los indígenas,
bajo el pretexto de aplicar las leyes que trataban de evitar la forma -
ción de bienes de "manos muertas", como fueron la Ley de Terrenos
Baldíos del 20 de junio de 1863, en la que se define lo que debe enten-
derse por terreno baldío y se manifiesta la conveniencia de que cual-
quier ciudadano lo denunciara para que se le adjudicara; la Ley de
Colonización del 31 de mayo de 1875, en la que se facultaba a los
extranjeros para que se radicaran en diferentes lugares del país a efecto
de colonizarlo, para lo cual se les otorgaban facilidades y concesiones.
Fue así como se formaron famosas colonias, algunas de las cuales
han llegado hasta nuestros días, como es el caso de los mormones en
Chihuahua y Sonora. También cabe citar la Ley de Deslinde del 15 de
diciembre de 1883, que formó las Compañías Deslindadoras de
Terrenos Baldíos, cuyo objeto era determinar qué tierras carecían
de dueño para regularizarlas. En la práctica, esto redundó en el des-
pojo abierto para los campesinos, especialmente los indígenas, lo que
provocó severas injusticias y masacres entre los pueblos aborígenes de
Sonora, Chihuahua, Nayarit, Oaxaca y Chiapas. Los terrenos así des-
pojados eran luego incorporados a las grandes haciendas del país;
como consecuencia, la distribución de la propiedad agraria fue com-
pletamente desequilibrada.
Para 1910 en todo el territorio nacional había 8 431 haciendas
con 48 635 ranchos, que acaparaban todas las tierras de cultivo y
pastoreo disponibles. Había casos en que sólo 11 haciendas se repar-
tían toda la extensión rural de una entidad federativa, como Baja
California (Norte y Sur, pues entonces no estaba dividida y cuenta
con una extensión casi similar a la de Italia), igual el Distrito Federal;
un caso extremo era el de Quintana Roo, con sólo tres grandes ha-
7. El Derecho porfirista 153

ciendas. Esto hizo posible que el general Luis Terrazas, quien fue go-
bernador de Chihuahua, llegara a poseer 2 580 000 hectáreas, o sea, la
novena parte de la superficie del estado más grande de la República,
lo que equivalía casi al área de Holanda, Suiza y Dinamarca juntas. Por
eso se jactaba de ser capaz de colocar una cabeza de ganado en cada
durmiente del ferrocarril Chihuahua-México, y a él se le atribuye esta
frase: "Yo no soy de Chihuahua, Chihuahua es mía."
En 1910 el censo de población arrojó la cifra de 15 160 369 habi-
tantes. La tercera parte de ellos eran indígenas, los cuales representaban,
según Justo Sierra, "la auténtica familia mexicana". 2 La población había
ido en aumento a pesar de las guerras y de la inestabilidad política, pues
en 1810 se calculaba en 6 500 000 habitantes (incluyendo las zonas que
luego se perdieron a favor de Estados Unidos de América), y al iniciarse
el régimen de Díaz en 1876 era de 9 495 000 habitantes.
Entre tanto contraste social se daban casos de verdadero valor
cívico, como el del joven ferroviario Jesús García, quien con sacrificio
de su vida puso a campo traviesa un vagón cargado de pólvora, que
por estar envuelto en llamas habría volado la población de Nacozari,
en Sonora, el 17 de noviembre de 1897.
Todo esto originaba una abierta situación de marginación e in -
justicia, que se vivía tanto en el campo como en las ciudades. En estas
últimas empezaba a florecer una clase media que conformaba la bur-
guesía mexicana y de ella provenía la mayor parte de la gente ilustra-
da del país, es decir, los intelectuales, con grandes aspiraciones eco-
nómicas, políticas y sociales.
En las mismas ciudades se formó rápidamente un creciente lumpen
integrado por los campesinos emigrados que buscaban inútilmente
mejorar su situación económica. Se les aplicaba el apelativo de pelados,
y en el mejor de los casos servían como obreros en las fábricas y talle-
res o como empleados domésticos, o bien en comercios ambulantes y
pobres, pero los más se dedicaban a la mendicidad o al hurto.
En contraste, en algunas colonias de creación reciente, por ejem-
plo, en la Ciudad de México, la Colonia Roma, la San Rafael, etc., se
levantaban casas residenciales de corte europeo, en donde los poten-
tados lucían sus riquezas, mientras las clases medias luchaban por
aparentar una posición que no tenían, pero trataban de parecer "de-
centes", y las masas populares se apiñaban en horrendas vecindades
con lavaderos y sanitarios comunes.

2
Ernesto de la Torre Villar, "La economía y el porfirismo", Historia de México, op. cit., pág. 2325.
154 Historia del Derecho mexicano

En el campo fue desapareciendo la propiedad eclesiástica y la


comunal de los pueblos indígenas, merced a las leyes de desamortiza-
ción y colonización, y esto benefició a los grandes terratenientes; a
cambio de ello los campesinos cumplían en las haciendas jornadas
de sol a sol, siempre endeudados en las tiendas de raya y sometidos
hasta el encarcelamiento en prisiones particulares de los amos, llama-
das tlapizqueras. Además, las autoridades militares de la región se
confabulaban con las haciendas para hacer ingresar en el ejército,
mediante leva, en un enganche forzoso, a los campesinos más
levantiscos o difíciles. Debe destacarse que las deudas pasaban de
padres a hijos y por ello resultaban interminables.
Los indígenas despojados de sus tierras eran trasladados en masa
a zonas alejadas de Oaxaca (Valle Nacional), Yucatán y Quintana Roo,
en donde caían en una esclavitud considerada a veces más cruel que
el destierro en Siberia en tiempos de los zares rusos, o en las colonias
africanas.3 Lo anterior originó grandes masacres como la de los indí-
genas fanatizados por líderes seudorreligiosos en la sierra de Chi-
huahua, descrita de manera muy cruda en Tomochic, la obra de
Heriberto Frías.
Los Constituyentes de 1857 no atendieron el problema agrario
porque en ese momento lo importante era destacar el triunfo del
liberalismo en México. La excepción la constituyeron los votos de
Ponciano Arriaga, Isidoro Olvera y José María del Castillo Velasco,
quienes señalaban algunas medidas prudentes para atenuar la mise-
ria de los campesinos.
En el caso de los trabajadores de menor nivel también se come-
tieron abusos y grandes injusticias, como las de ofrecerles trabajo en
ciudades como Guadalajara, Puebla o Morelia y en realidad llevarlos
casi secuestrados a las fincas chicleras de Quintana Roo o al temido
Valle Nacional, en donde al poco tiempo perecían por la explotación
y las malas condiciones de higiene y del clima. A estos verdaderos
secuestros se les conoció como enganches o engañes porque los patro-
nes les adelantaban una pequeña suma de sus salarios, con lo cual
quedaban imposibilitados de evitar el secuestro. Por todas estas co-
sas el mismo Justo Sierra, eminente porfirista, llegó a decir: "El pue-
blo tiene hambre y sed de justicia."
3
Al respecto es recomendable consultar la obra de John K. Turner, reportero de The American Maga-
zine ofMexican Herald, quien también colaboró en el diario Regeneración, de Ricardo Flores Magón,
llamada México bárbaro. En este libro denunció el estado de esclavitud que se vivía en las haciendas
henequeneras de Yucatán.
7. El Derecho porfirista 155

2. Aspectos económicos. El porfirismo logró un notable desarrollo en este


sector, gracias a dos principios básicos:

a) La aplicación del liberalismo, que permitió un mayor juego eco


nómico, protegió la inversión nacional y extranjera y renegoció
los adeudos internos y externos que el país tenía y que mucho
habían afligido a gobiernos anteriores.
b) La constante observación de una política hacendaria ordenada y
cuidadosa. Por eso en 1881 comenzaron a mejorarse las finanzas
públicas y en 1893 prácticamente la situación estaba controlada,
hasta que en 1894, por primera vez en la historia independiente
de México, se pudo nivelar el presupuesto nacional entre activos
y pasivos, gracias a un estricto control del gasto público, un au
mento de las exportaciones, un ordenado sistema impositivo y
subiendo prudentemente el monto de los impuestos. Esta atina
da política fiscal se atribuyó principalmente al secretario de Ha
cienda José Ivés Limantour.

El sistema de alcabalas o impuestos en operaciones mercantiles bene-


ficiaba a los estados de la República, pero limitaba la economía en
general; por eso, entre 1895 y 1896 quedó abolido. Poco a poco co-
menzó a presentarse un fenómeno nunca visto: el del superávit o ex-
cedentes, que se aplicaron, a partir de 1899, a obras públicas y gastos
extraordinarios. Lo asombroso fue que entre 1900 y 1910 México al-
canzó una reserva de 86 millones de pesos, cifra récord para ese tiempo.
Lo anterior permitió invertir en obras públicas, que también se
apoyaron con inversión nacional y extranjera:

Se inauguró la nueva Biblioteca Nacional de México (todavía en el
régimen de Manuel González).

Se inició la explotación del petróleo, con capitales extranjeros.

Se fundó el Banco Nacional Mexicano, que luego se convirtió en
el Banco Nacional de México.

Se realizaron importantes obras en el desagüe de la Ciudad de México.

El ingeniero Miguel Ángel de Quevedo, "apóstol del árbol", fomen
tó una importante política de reforestación en el Valle de México.

Se desarrolló el sistema ferroviario, con concesiones a los particu
lares. Al efecto se promulgó la Ley General de Ferrocarriles el 29 de
abril de 1899, que consideraba a los ferrocarriles dependientes de la
Federación como vías generales de comunicación. Las empresas
156 Historia del Derecho mexicano

concesionadas, por un plazo improrrogable de 99 años, debían


ser mexicanas. Así, para evitar que empresas estadounidenses ab-
sorbieran nuestra red ferroviaria, el 14 de diciembre de 1906 se
crearon los Ferrocarriles Nacionales de México, con participación
mayoritaria de la Federación. De esta manera, gran parte del país
quedó comunicada por este medio, importante para la época.

Se fundó el Hospital General con los doctores Manuel Carmona y
Valle, Daniel Vértiz, Rafael Lavista, Eduardo Liceaga, Leopoldo
Río de la Loza, Martínez del Río, Miguel F. Jiménez, Rafael Lucio y
otros facultativos destacados.

Se aumentó considerablemente la producción minera, en especial
de plata, oro, cobre, plomo, hierro, antinomio, mercurio y cinc. El
valor de la producción de los metales preciosos aumentó a una
tasa anual de 5.1%, a pesar de que la plata descendió de valor en
todo el mundo.

La acuñación de moneda se centralizó en manos del Estado, gra
cias a las atinadas gestiones de Matías Romero, ya que antes se
hacía en casas arrendadas a particulares. Sin embargo, hubo nece
sidad de acuñar algunas monedas en Estados Unidos de América.

La industria tuvo un enorme auge en el porfirismo. Se beneficiaron
los metales, se desarrolló la industria henequenera y algodonera, las
pieles, el ixtle, el azúcar, la fibra y el vidrio; la industria textil y la de
hilados y tejidos en general; la del calzado, tabaco, papel, aceites,
jabones y cemento; la siderurgia, la loza, productos químicos, perfu
mes, la industria cervecera (ésta primero se desarrolló en el Distrito
Federal y en Toluca, pero luego también en Monterrey y Orizaba y
más tarde en Yucatán, Sinaloa y Jalisco). En 1903 surgió la Fundidora
de Hierro y Acero de Monterrey, con capitales franceses y españo
les. Desde luego, se daba el contraste entre las grandes empresas
modernamente organizadas y las pequeñas factorías poco desa
rrolladas y de índole personal o familiar. Además, el beneficio eco
nómico no alcanzaba a todos los sectores, pues los sueldos eran
muy bajos, no se pagaba el descanso semanal ni los días festivos, ni
había responsabilidad de los patrones para cubrir los accidentes o
las enfermedades de trabajo o profesionales. Desde luego, no ha
bía jubilaciones, ni gastos por maternidad.

Se reglamentó la beneficencia pública y la privada.

Se desarrollaron los servicios públicos, introduciendo el alumbra
do eléctrico, los teléfonos y los tranvías en las principales ciudades
del país.
7. El Derecho porfirista 157


La producción agrícola creció entre 1877 y 1907 en 21.3%, con al
gunas bajas intermedias. Notable auge alcanzó el cultivo del maíz,
frijol, café, azúcar, algodón, trigo, vainilla, garbanzo, hule, etcétera.

La ganadería también elevó su producción y se exportaban gran
des cantidades de animales a Estados Unidos de América.

Se trató de vincular la economía a los inversionistas europeos para
equilibrar el poder de los estadounidenses, pero esto trajo como
consecuencia el disgusto de la Unión Americana y el enfriamiento
de las relaciones entre ambos países.

El régimen propició un creciente capitalismo con base en inversio
nes de nacionales y de extranjeros, estas últimas provenientes de
Estados Unidos, Francia, Inglaterra, Alemania, España, Canadá y
Holanda, y ese dinero de inversión se canalizó hacia los ferrocarri
les, el pago de deuda pública, las minas, el petróleo, los bancos, los
servicios públicos, los bienes raíces, la industria y el comercio. 4

Los bancos de la época fueron el de Londres y México, el Banco


Nacional de México, el Monte de Piedad, el Banco Internacional, el
Banco Central Mexicano y el Banco Agrícola. También importa des-
tacar el funcionamiento de la Compañía Nacional de Seguros sobre
la vida "La Mexicana", organizada con capital de 100 mil pesos y con
sede central en la ciudad de Chihuahua.

Aspectos políticos. Como es sabido, la prolongada presidencia de


Porfirio Díaz frenó de manera significativa el avance democrático
del país. Su lema de gobierno era "poca política y mucha administra-
ción", producto de algún modo del positivismo francés, fundado
por Augusto Comte (también padre de la sociología), personaje que
vivió de 1798 a 1857 y destacó la importancia de la explicación cien-
tífica de los fenómenos naturales y sociales, a fin de que el conoci-
miento intelectual sirviera para orientar y solucionar las grandes ca-
rencias del hombre. Esto significa que cabe sólo atenerse al conoci-
miento de lo "dado", es decir, de lo existente (el positum) a la luz de la
experiencia: rechazar en consecuencia toda "realidad" no basada en
los hechos demostrables y las relaciones de causalidad de esos he-
chos; por lo mismo, queda fuera de apreciación toda consideración
metafísica o conocimiento apriorístico.

4
Para entender mejor el desarrollo en todos los aspectos de la economía porfirista y otros rubros
importantes del régimen es básica la obra de Daniel Cosío Villegas, Historia moderna de México.
158 Historia del Derecho mexicano

Esta orientación académica era acorde con el desarrollo del libe-


ralismo individualista, que fue la política en uso en el siglo xix. En
México la moda del positivismo surgió desde los tiempos de Benito
Juárez, pero ya en el porfirismo se formó un verdadero partido na -
cional, la Unión Liberal, integrado por destacados banqueros, hom-
bres de negocios, industriales, intelectuales, políticos y gente en ge-
neral rica, instruida e influyente, como Pablo y Miguel Macedo, Emi-
lio Pimentel, Joaquín Casasús, Justo Sierra, José Castellot, Fernando
Pimentel y Fagoaga, Enrique Creel, José Ivés Limantour, Guillermo
de Landa y Escandón, etc. Éstos ponían de relieve que había que
gobernar al país de acuerdo con la ciencia política, la ciencia econó-
mica, la ciencia pedagógica, etc., por lo que el pueblo terminó por
llamarlos los científicos y vinieron a constituir un grupo elitista de
poder. Como ya se ha dicho, la aplicación de estas políticas originó
un enorme desarrollo económico, pero éste se concentró en unas
cuantas manos a la vez que formó grandes masas de desamparados.
El régimen de Díaz consolidó cacicazgos y componendas políti-
cas desde la Presidencia de la República hasta los últimos servidores
públicos de los lugares más remotos del país, todo ello controlado por
los jefes políticos que servían de contacto entre los ayuntamientos y
otras autoridades locales y municipales o federales. El soborno y los
intereses creados estaban a la orden del día; a quienes no se sometían a
este régimen de cohecho se les eliminaba mediante la destitución, el
congelamiento político, la prisión o "la ley fuga". Por eso popularmen-
te se hablaba de la política de pan o palo. Francisco Bulnes llegó a decir
que "deben haber sido exterminados por la ley fuga, para limpiar de
bandidos a la República... unos 10 mil individuos."5
Estas injusticias fueron enfrentadas por algunos opositores va-
lientes como Salvador Díaz Mirón, Fernando Duret, Alberto García
Granados y Joaquín Verastegui, pero sin mayores resultados.
También hubo en el porfirismo algunos brotes rebeldes como
el del general Mariano Escobedo y el del buque Libertad anclado en el
puerto de Alvarado, Veracruz (en donde se ordenó el fusilamiento
de los sobrevivientes, sin formarles causa; ahí se hizo famosa la frase de
"mátalos en caliente"). También fueron vilmente asesinados los gene-
rales opositores Trinidad García de la Cadena, Ramón Corona e Ig -
nacio Martínez.

5
Artemio Benavides Hinojosa, El general Bernardo Reyes. Vida de un liberal porfirista, Ediciones
Castillo, Monterrey, N. L., México, 1998, pág. 175.
7. El Derecho porfirista 159

Se puede afirmar que al subir a la Presidencia de la República,


entre 1876 y 1880, Díaz incorporó el principio de no reelección a la
Constitución y al término de ese periodo se negó a plantear su nueva
candidatura, manifestando: "jamás admitiré ser reelecto, pues siempre
acataré el principio de donde emanó la revolución nacida en Tuxtepec".
Lo anterior originó la llegada a la Presidencia del general Manuel
González, pero éste se caracterizó por sus despilfarros en la hacienda
pública, su abierta arbitrariedad y corrupción, el expedir la "ley del
níquel", que introdujo este tipo de metal para elaborar las monedas,
con gran rechazo popular, por lo que terminó suspendiéndose su
emisión. También fue objeto de escándalos con su propia esposa Laura
Mantecón Arteaga, quien sorprendió a la sociedad solicitando su di-
vorcio por adulterio y malos tratos, aunque no logró su propósito,
porque si bien desde el Código Civil de 1870 ya se permitía el divor-
cio, éste sólo se concedía "en casos extremos", y el adulterio sólo se
tomaba en cuenta si el afectado era el varón.
Con todo ello, el desprestigio de Manuel González hizo que la
opinión pública viera con muy buenos ojos la postulación en 1884 del
general Porfirio Díaz, sin detenerse ya a pensar en la ruptura que eso
significaba para la bandera antirreeleccionista del Plan de Tuxtepec.
Tímidamente el general Bernardo Reyes, gobernador de Nuevo
León, se oponía no a las reelecciones de Díaz, sino a que la Vicepresi-
dencia la ocupara Ramón Corral. En realidad, se carecía de verdade-
ros partidos políticos, los cuales comenzaron a surgir hacia princi-
pios del siglo XX, como se verá en el capítulo siguiente. Por eso fue
posible la aparición siempre chusca de Nicolás Zúñiga y Miranda,
candidato independiente y perpetuo a la Presidencia, quien vestido
impecablemente (como "lagartijo") paseaba por las mejores calles de la
ciudad, criticando el régimen y haciéndose pasar por Presidente de
la República, con gran regocijo del público y bajo la indulgente tole-
rancia del régimen.
En el plano internacional, las relaciones con Guatemala se hicie-
ron muy tensas debido a divergencias por límites fronterizos entre ambos
países, lo que terminó en la época del general Manuel González con un
tratado aún vigente y en donde Guatemala reconoce que Chiapas y su
costa, el Soconusco, "pertenecen para siempre jamás a la República
Mexicana", lo que concluyó una era de enojosos incidentes que afecta-
ron en ocasiones a nuestros conciudadanos de aquella región. Pero
también la política guatemalteca de unificación de Centroamérica hizo
difíciles los asuntos diplomáticos con México. Asimismo, el dictador
160 Historia del Derecho mexicano

José Santos Zelaya, de Nicaragua, en su lucha contra Honduras produ-


jo otra gran crisis entre nuestro país y Centroamérica.

En cuanto a Estados Unidos de América la situación también


era delicada debido a que mediante la Doctrina Monroe, el presiden-
te Theodore Roosevelt en 1904 pretendió ejercer un poder interna-
cional en el continente. Además, la franja fronteriza estaba incon -
trolada del lado mexicano por la presencia de grupos de bandidos y
arbitrariedades de caciques, e igualmente las inversiones estadouni -
denses en México eran causa de discusiones respecto a las prerroga-
tivas que se otorgaban a los europeos. Así las cosas, en octubre de
1909 en Ciudad Juárez y El Paso se entrevistaron los presidentes
William Taft y Porfirio Díaz, aquél buscando presionar al gobierno
mexicano para obtener mayores concesiones y éste pidiendo que
Estados Unidos se mantuviera neutral ante la actividad subversiva de
los enemigos del régimen, como los hermanos Flores Magón, Ricar-
do y Enrique, Antonio L. Villarreal, Juan José Arredondo y otros
más que estaban refugiados en la Unión Americana. Pero era induda-
ble que los estadounidenses ya no consideraban adecuado apoyar al
decadente sistema porfirista.

4. Aspectos culturales. Mucho se desarrolló el aspecto cultural y educati-


vo durante el porfirismo. Los siguientes son los acontecimientos más
destacados:

La fundación de la Escuela Normal para Maestros en el Distrito
Federal, en 1887.

La expedición del Reglamento de la Escuela Nocturna para Adul
tos, en 1890.

Se fundaron los jardines de niños o de párvulos de acuerdo con el
sistema alemán del Kindergarden, muy desarrollado por los pe
dagogos Pestalozzi y Federico Froebel.

Se reabrió la Universidad Nacional de México en 1910.

Se creó el Consejo Supremo de Instrucción Pública, luego Secreta
ría de Instrucción Pública y Bellas Artes.

Se introdujo en materia de literatura la corriente modernista, muy
del gusto europeo de la época, con grandes maestros como Ama
do Ñervo, Luis G. Urbina, Justo Sierra, Manuel Acuña, Manuel
Mejía Flores, Manuel José Othón, Marcelino Dávalos, Juan de Dios
Peza, Ignacio Manuel Altamirano, Manuel Gutiérrez Nájera (El
7. El Derecho porfirista 161

Duque Job), Salvador Díaz Mirón, Ángel de Campo (Micros), José


Juan Tablada, Efrén Rebolledo, Manuel de la Parra, Manuel Payno,
José T. Cuéllar, Emilio Rabasa, José López Portillo y Rojas, Rafael
Delgado, Victoriano Salado Álvarez y Federico Gamboa, todos ellos
ilustres poetas y novelistas que gustaron mucho de destacar en sus
obras los paisajes, las costumbres y características de la vida social
del país, tanto en sus áreas urbanas como rurales.
• En historia sobresalieron Manuel Orozco y Berra, Joaquín García
Icazbalceta, Justo Sierra, Luis González Obregón, Vicente Riva Pa
lacio, Alfredo Chavero, Julio Zarate, José María Vigil, Juan A. Mateos
y Juan de Dios Arias, entre otros.
• La cultura en la alta burguesía se afrancesó, lo cual se hizo notorio
sobre todo en la arquitectura y escultura.
• Se impuso la labor pedagógica del suizo Rébsamen y su Escuela
Modelo, en Orizaba.
• Joaquín Clausell introdujo en México la pintura impresionista.
• Se contó con magníficos secretarios de Educación como Protasio
Tagle, Joaquín Baranda y Justo Sierra.
• El analfabetismo se abatió muy poco, de 90% al inicio del régimen
a 75% al llegar la Revolución de 1910. Por eso cabe recordar el
pensamiento de Félix Palavicini (Constituyente en 1917): "el pro
greso colectivo no se mide por la felicidad boyante de los hombres
de negocios, los especuladores, los concesionarios, ni por el kilo
metraje de las vías de comunicación o por los edificios construi
dos al término del año fiscal; se aprecia antes bien, por el número
de habitantes que han recibido los beneficios de la escuela y que
han sido puestos en condiciones económicas que les permitan gra
var y utilizar aquellos tesoros de la civilización y de la cultura que
pueda brindar la enseñanza". También conviene recordar lo que dijo
Salvador Díaz Mirón, ilustre e impulsivo poeta veracruzano: "nadie
debe gozar de lo superfluo mientras alguien carezca de lo estricto".

La obra de gobierno del porfirismo


En su prolongada permanencia en el poder es muy amplia su obra de
gobierno. Entre lo que más ha trascendido hasta nuestros días destacan:

• El pabellón morisco que México presentó en la Exposición Interna-


cional de París de 1889 y que luego se ubicó en la Alameda de Santa
María la Rivera, de la Ciudad de México.
162 Historia del Derecho mexicano

• La inauguración, en el Paseo de la Reforma de la capital de la Repú


blica, del monumento a la Independencia, a propósito del centenario
del Grito de Dolores, obra del arquitecto Antonio Rivas Mercado, de
origen nayarita.
• El monumento al padre Hidalgo en Dolores y la instalación, arriba
del balcón central del Palacio Nacional, de la histórica campana del
Grito, traída en forma solemne desde la parroquia de Dolores.
• La inauguración del Edificio Central de Correos en la Ciudad de
México.
• La creación en 1901 del territorio de Quintana Roo.
• La modernización de las instalaciones portuarias de Tampico,
Veracruz, Manzanillo y Mazatlán.
• La inauguración de la Penitenciaría de la Ciudad de México, el des
pués tristemente célebre Palacio de Lecumberri y que ahora alberga
al Archivo General de la Nación.
• La formación de la guardia de rurales para imponer el orden en los
caminos y las pequeñas poblaciones, lo que facilitó la corrupción y
las arbitrariedades que ya se habían sufrido en tiempos del Presidente
Santa Anna.
• La inauguración del Hospital General en la Ciudad de México, en
1905.
• Las obras para dotar de agua potable a la capital de la República.
• La fundación de la Primera Casa de Maternidad, en Puebla.
• La inauguración del Manicomio de la Castañeda.
• La inauguración de la Escuela de Arquitectura de Chapingo.
• La modernización y el embellecimiento de ciudades como Saltillo,
Morelia, Mérida, Guadalajara, Monterrey, Puebla, Oaxaca, Chihuahua,
Guanajuato, Querétaro, San Luis Potosí, Durango, Zacatecas y
Aguascalientes.
• La fundación de Torreón el 8 de julio de 1893.
• La inauguración del ferrocarril Coatzacoalcos-Salina Cruz, en 1907.

La obra jurídica del porfirismo

Los aspectos más destacados de la amplia obra jurídica del régimen


porfirista se muestran en el cuadro 7.2. 6

Para conocer más detalles de lo que fue la gran obra legislativa del gobierno porfirista véase la
magnífica síntesis de Guillermo Floris Margadant S., op. cit., págs. 155 y siguientes.
I 7. El Derecho poríirista 163
Cuadro 7.2. Obra jurídica del porfirismo.
NORMATIVIDAD AÑO

Código Civil del Distrito Federal 1884


Código de Comercio Federal (de Joaquín Baranda) 1884
Código de Comercio 1889
Ley sobre Sociedades Anónimas 1888
Ley Sobre Extravío y Caducidad de Títulos de Crédito 1898
Ley Naval 1881
Ley de Marcas 1889 y 1897
Ley de Patentes 1890 y 1907
Ley de Marcas Industriales y de Comercio 1903
Adhesión a la Convención de París de 1883 para proteger 1903
la propiedad industrial
Ley de Instituciones de Crédito 1897
Ley General del Timbre 1887
Código Federal Minero 1884
Ley Minera 1892
Ley Petrolera 1901
Ley Penitenciaria del Distrito Federal 1900
Reforma al Código Civil del Distrito y Territorios Federales 1880 y 1884
(todavía con
Manuel González)
Código de Procedimientos Civiles Federales 1897 y 1908
Ley de Organización del Ministerio Público Federal 1908
Ley de lo Contencioso Administrativo 1898
Ley de Amparo 1883
Código Postal 1894
Ley Ferrocarrilera 1881 y 1899
Ley de Extranjería y Naturalización 1886
Ley de Inmigración 1909
Ley Orgánica de Secretarías de Estado 1891
Ley de Vías de Comunicación y de Aguas 1888
Ley sobre Aprovechamiento de Aguas de Jurisdicción Federal 1908
Código de Justicia Militar 1892
Ordenanzas del Ejército y de la Armada 1897
Ley de Organización y Competencia de los Tribunales Militares 1897
Ley de Procedimientos Penales en el Fuero de Guerra 1897
Ley Penal Militar 1897
Ley Penal para la Armada 1897
Ley Orgánica del Ejército Nacional 1900
Código Sanitario 1891,1984 y 1902
Ley de Instrucción Primaria Obligatoria 1888
Ley Sobre Enseñanza Preparatoria (proyecto de Ezequiel Chávez) 1896
Reglamento de las Escuelas Regionales de Agricultura 1879
Ley sobre Pesas y Medidas 1895
Ley Orgánica del Cuerpo Diplomático Mexicano 1896*

* La época que abarcan estos ordenamientos incluye tanto a los periodos porfiristas como el gobierno del general
Manuel González.
164 Historia del Derecho mexicano

También se elaboraron importantes colecciones y obras jurídicas,


como las de José María Lozano, Ignacio L. Vallaría, Emilio Rabasa, Jacinto
Pallares, Juan A. Mateos y Miguel y Pablo Macedo. Desde luego se desa-
rrolló mucho el estudio del Derecho constitucional, mercantil, civil y ad-
ministrativo.
El sistema penitenciario era rígido y se hicieron célebres las cárceles
de San Juan de Ulúa y el Castillo de Perote, en el estado de Veracruz;
ambos edificios fueron construidos en la época colonial. En el primero
en sus llamadas tinajas, especie de cuevas húmedas e insalubres, estuvie-
ron prisioneros en otros tiempos personajes como fray Melchor de Tala-
mantes, fray Servando Teresa de Mier, Mariano Michelena y el propio Be-
nito Juárez. Algunas de estas celdas de castigo se hicieron famosas con
nombres como "el infierno", "el purgatorio", "el limbo", "el potro", "la
leona", "la cadena" y "el jardín". Igualmente temible fue el ex convento de
la orden betlemita, ubicado en la actual calle de Arcos de Belén en la Ciu-
dad de México, que se destinó a cárcel de periodistas enemigos del régi -
men y otros reos políticos. Además, a partir del 4 de diciembre de 1904,
por decreto, se destinó el archipiélago de las Islas Marías en el Océano
Pacífico a colonia penal que albergaba a los delincuentes más temibles. A
pesar de ello algunos delincuentes se hicieron famosos por su audacia o
su saña, según el caso, como Jesús Arriaga, "Chucho el Roto", el bandido
generoso; o el "Tigre de Santa Julia", famoso por ese rumbo y por Tacubaya
y cuyo verdadero nombre era Jesús Negrete; Francisco Guerrero, "el
Chalequero", quien degollaba compulsivamente a sus víctimas; Guadalupe
Martínez de Bejarano, "La mujer verdugo", quien mataba a las niñas que
previamente "adoptaba"; y otros casos más que fueron el escándalo de la
sociedad porfirista.
En la época de don Porfirio el país se dividía en 27 estados, tres
territorios (Baja California, incluyendo Norte y Sur, Tepic y Quintana Roo)
y el Distrito Federal, y se le veía como un país de grandes riquezas natura-
les, el "cuerno de la abundancia". En medio de esa imagen optimista, pero
ya con signos evidentes de una pronta convulsión social, se celebraron las
fiestas del primer centenario del inicio de la Guerra de Independencia,
que dieron la oportunidad de promover ante el mundo los logros de la
dictadura porfirista. Para entonces a Díaz se le llamaba el héroe de la paz,
por esos 35 años de calma; la "paz de los sepulcros", como decían sus
opositores.
La Iglesia logró sobrellevar la época porfirista disfrutando tácitamente
de un periodo de tregua, después del extremismo antirreligioso de la épo-
ca lerdista, pues aunque Díaz se mantenía fiel al liberalismo, prefirió no
7. El Derecho porfirista 165

hostigar al clero, el que finalmente siguió influyendo con fuerza en la


vida política, económica y social del país, tanto en sus esferas encumbra-
das como en las masas populares.
La vasta obra del régimen porfirista comenzó a desdibujarse por sus
mismas contradicciones al iniciarse fastuosamente el nuevo siglo, y a la
postre origina el desarrollo de la primera reivindicación social del mundo
contemporáneo, que se inició como una pugna por el poder político y
luego se orientó hacia la revolución de los derechos de los grandes secto-
res sociales marginados.
r

8. El Derecho revolucionario

Es el conjunto de normas, instituciones y principios filosófico-jurídicos


que emanaron de los planes, programas e idearios de las diversas faccio -
nes que se enfrentaron en la Revolución político-social mexicana.
Este Derecho presenta para el estudioso la característica peculiar de
que, teniendo profundas raíces históricas, entronca en las instituciones
del México contemporáneo, lo que lo hace particularmente importante
para todo jurista.

Cronología y marco histórico

La Revolución es una época en la historia jurídica de México que abarca


de 1900 a nuestros días, como quedó asentado en el primer capítulo de
este libro, y se divide en tres grandes momentos:

1900 a 1910. Antecedentes.

1910 a 1917. Lucha armada (que se prolongó hasta tiempos más re
cientes).1

1917 a nuestros días. Institucionalización, a partir de la promulgación
de la Constitución de ese año.
Las grandes injusticias y contradicciones del régimen porfirista fue-
ron la causa de esta Revolución. En un principio en ella se plantearon as-
piraciones reivindicatorías de tipo socialista, por ejemplo con los herma-
1
Véase la cronología de la historia de México en el capítulo 1 de esta obra.
168 Historia del Derecho mexicano

nos Flores Magón, pero luego se definió como una lucha eminentemente
política con la bandera antirreeleccionista de Francisco I. Madero, para
adquirir más tarde un tinte reivindicatorio y de índole social a favor de los
grupos obreros y campesinos del país, lo que llevó finalmente a la expedi-
ción de la Carta de Querétaro.

Los antecedentes principales de este movimiento son los siguientes:

1. El pésimo reparto agrario, que benefició a un grupo de hacendados


en contra de una masa proletaria en aumento.
2. Las condiciones de extrema miseria de obreros y campesinos y las
grandes injusticias y arbitrariedades de que eran objeto.
3. El despotismo insufrible de las clases elitistas en el poder.
4. Las limitaciones en oportunidades para la clase media urbana, que
iba en aumento.
5. Las constantes reelecciones del general Díaz, que implicaban una li
mitación infranqueable para otros grupos que pugnaban por alter
narse en el poder, y el desgaste de las figuras políticas tanto en el
centro como en el interior del país.
6. La propagación internacional de las ideas socialistas.
7. El enfrentamiento con la política expansionista de Estados Unidos
de América.

Lo cierto es que el lema positivista de "orden y progreso" entraba en


crisis con el principio de siglo y era evidente que el liberalismo estatista
sólo había generado extrema miseria en todo el país.
Surgió entonces la crítica periodística clandestina y la obra de graba-
dores y caricaturistas, que no desaprovechaban la oportunidad de atacar
al régimen, como sucedió con los periódicos El Ahuizote, El hijo del Ahui-
zote, El Colmillo Público, La Madre Matiana,Juan Panadero, La voz de Juárez,
pero sobre todo Regeneración de los hermanos Flores Magón y El Diario
del Hogar, de Filomeno Mata. Cabe destacar el célebre caso del grabador
José Guadalupe Posada, quien con sus calaveras catrinas satirizaba a la
burguesía porfirista.
Para colmo, en junio de 1900 Ignacio Montes de Oca, obispo de San
Luis Potosí, declaró en París que por fin México vivía una paz religiosa y
hacía velados votos por un reencuentro de la Iglesia y el Estado. Esto encen-
dió los ánimos de los liberales, que exigieron el cumplimiento cabal de las
Leyes de Reforma, para lo cual propusieron crear clubes liberales, que fue-
ron antecedentes de los partidos políticos. El primero de ellos se formó
8. El Derecho revolucionario 169

en 1901 en la ciudad de San Luis Potosí, con Camilo Arriaga, y todo esto
originó una fuerte represión por parte de las autoridades porfiristas.
Los oaxaqueños Jesús y Ricardo Flores Magón imprimían un perió-
dico llamado Regeneración, porque aspiraban a una reconstrucción de la
sociedad, sin perder sus valores histórico-culturales; pero después de pa-
decer presiones y persecuciones huyeron a Estados Unidos de América,
formaron el Partido Liberal Mexicano y divulgaron un programa redacta-
do con la colaboración de Juan Sarabia en 1906, así como un manifiesto
en el que dieron a conocer las bases de su lucha.

Los planes y programas prerrevolucionarios

Destacan en esta etapa los siguientes documentos antiporfiristas:

1. El Manifiesto y el Programa del Partido Liberal Mexicano, suscrito en


1906 en San Luis Missouri por Ricardo Flores Magón, que pedía:

Enseñanza netamente laica y obligatoria.

Prohibir la inmigración china.

Que los templos fueran considerados como negocios mercantiles
y estuvieran sujetos a tasa impositiva.

Pagar sueldos decorosos a los maestros.

Jornada máxima de ocho horas (eran de 12 y de 14 horas).

Un peso como salario mínimo general (normalmente era de 20
centavos).

Reglamentación del servicio doméstico.

Hacer obligatorio el descanso dominical.

Establecer, a cargo de los patrones, las indemnizaciones en caso de
accidentes de trabajo.

Restitución a los pueblos de tierras injustamente expropiadas en
beneficio de grandes terratenientes.

Que el municipio fuera libre (lema de la lucha magonista), sin la
odiosa intervención de los jefes políticos.

Protección de la raza indígena.

Lamentablemente, el movimiento de los hermanos Flores Magón se


volvió luego una rara combinación de sinarquismo sindicalista que los
llevó a pretender fundar en Baja California una república nueva. Desde
luego, no tuvieron éxito en sus pretensiones.
170 Historia del Derecho mexicano

2. Además, algunos libros y folletos reflejaban la necesidad de grandes


cambios en México, como fue el caso de:

• Los grandes problemas nacionales, de Andrés Molina Enríquez, donde


el autor hace un estudio interesante de la evolución étnica y social
del país entre criollos, indios y mestizos y propone la creación y
divulgación de la pequeña propiedad agraria por iniciativa del Es
tado, en el entendido de que ha llegado el tiempo de que los intere
ses sociales priven sobre los particulares para que la nación no
deje de existir.
• El problema actual. La Vicepresidencia de la República (1903), del di
putado federal Manuel Calero, donde con mucho cuidado se hace
ver la necesidad de suplir, en su momento, al anciano Presidente
de la República. Ya hemos señalado que finalmente se reformó la
Constitución y se creó de nuevo la Vicepresidencia, que ocupó Ra
món Corral, haciendo a un lado a otros aspirantes destacados como
el general Bernardo Reyes.
• ¿Hacia dónde vamos?, de Querido Moheno, en el que se hace un
urgente llamado a definir el camino de la política interior del régi
men porfirista.
• La sucesión presidencial de 1910, célebre obra de Francisco I. Made
ro, que publicó el recientemente creado Partido Nacional Demo
crático. Este libro alcanzó merecida fama y en él Madero hace ver
que el lema de "No reelección" era del propio general Díaz, en su
para entonces ya olvidada rebelión de Tuxtepec.
• Aún es tiempo, de Manuel M. Alegre, que constituye igualmente un
aviso de alerta al régimen porfirista, ya caduco por la corrupción
y la injusticia.

Por desgracia, a todo el que se inclinaba por el cambio de las viejas


estructuras se le etiquetaba como enemigo de México, enemigo de la civi-
lización o extranjerizante, y se le hacía ver como un peligro para la reli -
gión, la patria, la familia, la moral y la paz social.
Otros antecedentes importantes fueron los que se detallan a conti-
nuación:

1. La huelga de Cananea, en Sonora, en 1906, de los mineros de la


Cananea Consolidated Copper Company, cuyos trabajadores forma-
ron la Unión Liberal Humanidad, con varios líderes entre los que
destacaban Esteban Baca Calderón, Manuel M. Diéguez y José María
8. El Derecho revolucionario 171

Ibarra. Este movimiento pedía un trato más humano y mejoras sala -


riales. Lamentablemente, la situación fue haciéndose tensa, al grado
de que el gobernador de Sonora, Rafael Izábal, llegó en la mañana del
2 de junio con un fuerte contingente de soldados mexicanos, guar -
dias rurales y rangers estadounidenses y masacró a los trabajadores.
Ello ocasionó un escándalo tal que el Congreso del Estado, erigido
en gran jurado, lo juzgó como traidor a la patria; sin embargo, luego
de unos días logró ser exonerado de ese cargo. A los huelguistas
sobrevivientes se les manifestó que no se les aumentaría nada por
disposición del Presidente Díaz, a quien se le atribuyó la frase de "no
me alboroten a la caballada", y los líderes sindicalistas fueron conde-
nados a 15 años de prisión en San Juan de Ulúa. En la época del
Presidente Madero fueron dejados en libertad, a instancias del gene-
ral Adolfo de la Huerta. Lo vergonzoso de todo esto es que Izábal,
que ni siquiera era sonorense, pues había nacido en 1854 en Culiacán,
Sinaloa, y se había caracterizado por su feroz persecución contra los
yaquis, los mayos, los seris y otros grupos indígenas, en 1907 fue
elegido como senador por Guerrero. Este personaje murió en 1910,
cuando viajaba por mar hacia Europa.
La huelga de Río Blanco, en Veracruz, entre 1906 y 1907, que involucró
a varias fábricas textiles de ese estado y de los de Puebla y Tlaxcala, en
donde también se pedían algunas reivindicaciones sociales y se forma-
ron asociaciones obreras como el Gran Círculo de Obreros Libres y el
Centro Industrial Mexicano, que incluso tuvieron roces entre sí por
la orientación del movimiento. Las cosas subieron de tono y se pidió la
intervención como arbitro del Presidente Díaz, quien falló en contra
de los intereses laborales. Entonces la huelga se extendió a otros esta-
dos de la República, lo que hizo que la violencia estallara en Río Blan-
co, en Orizaba y otras poblaciones. El ejército masacró a los trabajado-
res, muchos de los cuales fueron fusilados. El 9 de enero de 1907 los
sobrevivientes retornaron vencidos y amenazados a sus labores. La
huelga ferroviaria de San Luis Potosí, en donde se formó la Gran
Liga de Trabajadores Ferrocarrileros, cuyos miembros empezaron a
ser hostilizados por los patrones a partir de 1906, lo que originó una
huelga de unos 3 000 trabajadores dispersos en varias partes del país;
el ferrocarril México-Nuevo Laredo quedó paralizado. El general Díaz
presionó para que el dirigente Félix Vera suspendiera la huelga, a fin
de que se evitaran represalias de tipo penal. Vera se entrevistó en
México con el Vicepresidente Ramón Corral y finalmente se levantó
la huelga sin haberse conseguido nada en favor de los trabajadores.
172 Historia del Derecho mexicano

4. La huelga de Tizapán, de la fábrica "La Hormiga", de hilados y teji


dos, en las cercanías de la Ciudad de México, que tampoco tuvo éxi
to y en donde se calificaba a los dueños de avaros, ladrones y verdu
gos de los trabajadores.
5. La célebre entrevista que el Presidente Díaz concedió al periodista
estadounidense James Creelman, en 1908, para el diario The Pearson's
Magazine y que varios días después fue publicada en El Imparcial. En
esa entrevista el dictador hace un análisis moderado de la situación
social del país y considera que México ya está maduro para vivir la
democracia; manifiesta que no se reelegiría para 1910 y que antes
bien vería con buenos ojos la formación de partidos políticos nacio
nales que representaran las diversas tendencias de los ciudadanos.

Lo anterior propició la creación casi inmediata de partidos como el


Partido Demócrata, el Partido Nacional Democrático (que postuló la fórmu-
la Madero-Emilio Vázquez Gómez), el Partido Antirreeleccionista y otros
más, en los que destacaban Madero, Vázquez Gómez, Félix F. Palavicini,
Filomeno Mata, Paulino Martínez, Luis Cabrera, José Vasconcelos y Toribio
Esquivel Obregón.
Mientras tanto, el país comenzaba a arder y los movimientos guerri-
lleros aparecían en Palomas y Jiménez, en Chihuahua; Acayucan e Ixtla-
huacán, en Veracruz; Viesca y Las Vacas, en Coahuila, y en muchos otros
lugares de Guerrero, Michoacán, Chiapas, Oaxaca, Sinaloa y Nayarit.

La Revolución maderista y sus consecuencias. El Pacto de la Embajada y


la usurpación huertista

A raíz de esas declaraciones se desató en gran parte de México una verda-


dera euforia política. En San Pedro de las Colonias, Coahuila, Francisco I.
Madero publicó el libro La sucesión presidencial de 1910, en el que, como ya
se dijo, con alguna libertad, se expresaba respecto a los errores más desta-
cados del régimen, para rematar pidiendo la más activa participación po-
pular en los comicios federales, para dar institucionalmente fin a 30 años
de dictadura. El libro, ya de por sí fuera de lo usual para la época, desper-
taba mayor interés porque su autor era miembro de una de las familias
más acaudaladas del norte de México, además de tener una esmerada edu-
cación adquirida en Estados Unidos de América y en Europa, como era
costumbre entre los jóvenes de la aristocracia mexicana.
Madero fundó, en 1909, el Centro Antirreeleccionista de México,
que postulaba el lema de "Sufragio efectivo. No reelección". Su Mesa Di-
8. El Derecho revolucionario 173

rectiva estaba integrada por personajes que luego fueron muy destacados
en el proceso revolucionario, como el mismo Madero, Emilio Vázquez
Gómez, Toribio Esquivel Obregón, Filomeno Mata, Paulino Martínez, Félix
Palavicini, José Vasconcelos y Luis Cabrera, entre otros.
A la vez, un grupo de cierta disidencia con Porfirio Díaz formó el
Partido Nacionalista Democrático, postulando al general Bernardo Reyes
para la Vicepresidencia, en lugar de Ramón Corral; no obstante, poco
después el propio Reyes declinaba su postulación.
Ya en franca actividad política, Madero hizo algunas giras por el inte-
rior del país con resultados contrastados; en algunos lugares recibió gran
apoyo popular como en Aguascalientes, y en otros tuvo logros intrascen-
dentes como en León y Guanajuato. Incluso en algunos se le impidió el
uso de la palabra en público, como ocurrió en Zacatecas.
Así las cosas, en abril de 1910 se realizó en el Teatro Tívoli de la
Ciudad de México la Convención Nacional Independiente, en la que
resultaron candidatos Francisco I. Madero y Emilio Vázquez Gómez para
la Presidencia y la Vicepresidencia de la República, respectivamente. To-
davía se intentó un acercamiento entre Madero y el general Díaz, merced
a una entrevista personal entre ambos en la Ciudad de México, organiza -
da por Teodoro Dehesa, gobernador de Veracruz, pero no se llegó a
arreglo alguno.
Entonces, el 26 de abril de ese mismo año se publicó un Manifiesto
a la Nación, en donde Madero se proponía, de llegar al poder, los si-
guientes puntos como plan de gobierno:
1. Restablecer el cumplimiento cabal de la Constitución.
2. Incluir en ella de nuevo el principio de "no reelección", postulado
por el general Díaz en su Plan de Tuxtepec.
3. Mejorar las condiciones de los trabajadores.
4. Fomentar la instrucción popular.
5. Realizar obras de irrigación y apoyar financieramente al campo.
6. Reformar la Ley Electoral para garantizar la efectividad del voto.
7. Vigorizar el poder municipal.
8. Mejorar las condiciones del ejército.
9. Fomentar las relaciones con los países extranjeros.
La campaña política por el Poder Ejecutivo continuó, pero el gobier-
no porfirista fue haciéndose presente cada vez más como factor de repre-
sión, hasta que Madero fue detenido en Monterrey, acusado de propiciar
la fuga de Roque Estrada, quien era buscado por la policía por ser causante
de algunos desórdenes públicos. Ambos fueron luego trasladados a la
174 Historia del Derecho mexicano

penitenciaría de San Luis Potosí y aunque se les dejó libres bajo fianza, su
situación jurídica le hizo perder a Madero su elegibilidad para el cargo.
De junio a julio de 1910 se realizaron las elecciones, ya que todavía
eran indirectas, y para el 1 de septiembre el Presidente de la República
informaba que los comicios se habían llevado a cabo con absoluto orden.
El día 27 del mismo mes se dio a conocer el Bando Solemne que comuni-
caba la reelección del general Díaz y de Ramón Corral, su Vicepresidente.
Todavía los antirreeleccionistas quisieron insistir sobre la nulidad de las
elecciones, pero el Congreso les negó esa posibilidad.
Ante la circunstancia de los festejos del Primer Centenario del Grito
de Dolores y en el afán de dar al mundo una imagen de paz social, las
autoridades de todo el país aumentaron los actos de represión, lo que
contribuyó a caldear los ánimos.
Francisco I. Madero logró huir a la Unión Americana y ya en ese país
redactó el Plan de San Luis Potosí, fechado el 5 de octubre de 1910 en esa
ciudad, porque de lo contrario se hubiera violado la neutralidad de Esta -
dos Unidos. En ese histórico Plan se manifestaba el repudio a la dictadura
porfirista, se declaraban ilegítimas las elecciones y, por lo mismo, se con-
sideraba que la República había quedado acéfala, por lo que él mismo
se postulaba como Presidente provisional, hasta que fuera posible desig-
nar nuevas autoridades. En este contexto Madero convocaba al pueblo a
alzarse en armas en todo el país a partir de las 6 de la tarde del domingo 20
de noviembre de 1910. Además, se manifestaba lo siguiente:
1. Se declara Ley Suprema, en tanto no se hagan las modificaciones del
caso, la no reelección de Presidente, Vicepresidente, gobernadores y
presidentes municipales.
2. Se llevará a cabo la devolución de tierras a sus legítimos propietarios,
afectados por la aplicación arbitraria de la Ley de Terrenos Baldíos.
3. Se reconocerá como autoridad, en cada ciudad y pueblo, al principal
jefe de las armas revolucionarias.
4. Se nombrarán gobernadores provisionales en cada estado y se convo
cará a elecciones generales extraordinarias, una vez que la capital y más
de la mitad de los estados estén en poder de las fuerzas del pueblo.
Madero distribuyó ejemplares de su Plan por medio del correo y
nombró gobernadores provisionales a Abraham González en Chihuahua,
José María Maytorena en Sonora, Manuel Bonilla en Sinaloa, J. Guadalupe
en Zacatecas, Alberto Fuentes en Aguascalientes, Rafael Cepeda en San
Luis Potosí, Manuel Urquidi en Michoacán, José María Pino Suárez en
Yucatán, Miguel Albores en Chiapas y Aquiles Serdán en Puebla.
8. El Derecho revolucionario 175

La policía porfirista intervino y el viernes 18 de noviembre los anti-


rreeleccionistas de Puebla fueron sorprendidos. Murieron algunos de ellos,
como Aquiles Serdán, y los demás fueron encarcelados; algo similar ocu-
rrió en otros lugares del país.
Al llegar la fecha indicada en el Plan de San Luis Potosí no hubo
realmente reacciones populares masivas como se esperaba; los levantamien-
tos fueron aislados y el ejército los controló fácilmente. Más importante,
pero sin consecuencias fundamentales, fue el movimiento de Pascual
Orozco en el estado de Chihuahua. De esta manera, Madero, que se en -
contraba en Estados Unidos (posiblemente en San Antonio, en Nueva
Orleans o en Dallas), manifestó su pretensión de viajar a Argentina, consi-
derando que la causa estaba perdida.
En esa coyuntura se tuvo conocimiento de una orden de aprehensión
por parte de Estados Unidos en contra de Madero, por estar violando el
principio de neutralidad internacional. En tal virtud el caudillo se internó
en territorio nacional la noche del 13 de febrero de 1911 por Isleta, un
lugar cercano a Ciudad Juárez.
A esas alturas los brotes rebeldes proliferaban en varios lugares y esto
fue consolidando la lucha revolucionaría, que culminó con la toma de
Ciudad Juárez el 10 de mayo. A raíz de ese episodio, y presionado por
Estados Unidos, el gobierno porfirista terminó por pactar con Madero en
los Tratados de Ciudad Juárez, firmados la noche del 21 de mayo, a la luz
de los faros de un automóvil estacionado frente a la Aduana, que se en -
contraba cerrada y que aún hoy se conserva, con su estructura original,
en calidad de museo.
De acuerdo con tales documentos, el Presidente y el Vicepresidente
renunciarían a sus respectivos cargos, el gobierno provisional lo ejercería
Francisco León de la Barra, entonces Secretario de Relaciones Exteriores,
y de inmediato se convocaría a elecciones. Por lo mismo, cesaban las
hostilidades de ambos bandos y se procuraría resolver la situación políti -
ca específica de cada entidad federativa, de acuerdo con la corriente do-
minante de opinión pública. En ese contexto, las renuncias de Porfirio
Díaz y de Ramón Corral se presentaron al Congreso de la Unión el 25 de
mayo. Al día siguiente León de la Barra asumió la Presidencia Provisio -
nal, y para el 7 de junio Francisco I. Madero entraba en la Ciudad de
México en medio de la algarabía popular. Mientras, Díaz y Corral con sus
familiares se trasladaban a Veracruz para abordar el buque Ipiranga que
los conduciría a Europa, en donde don Porfirio murió en 1915.
Al convocarse a elecciones, la candidatura a la Presidencia era indis-
cutiblemente para Madero, de tal suerte que la pugna electoral se centró
176 Historia del Derecho mexicano

en la Vicepresidencia. El Partido Antirreeleccionista se disolvió por lu -


chas internas y en su lugar se formó el Partido Constitucional Progresista;
otros partidos contendientes fueron el Nacional Democrático, el Liberal y
el Católico Nacional, este último de mucha popularidad, sobre todo en la
provincia. Las elecciones se efectuaron el 15 de octubre y triunfó la fórmu-
la Madero-Pino Suárez, del Partido Constitucional Progresista.
El 6 de noviembre de 1911 Francisco I. Madero tomó posesión de la
Presidencia de la República y el 27 del mismo mes se elevó a precepto
constitucional el principio de "no reelección". En este contexto, el 18 de
diciembre se expidió la Ley Electoral, que ordenaba que se formara una
Junta Revisora de Padrón Electoral, la que además de levantar el padrón
tenía el deber de resolver las reclamaciones de ciudadanos y partidos polí-
ticos respecto a las elecciones.
Se reguló en esta ley, por vez primera, la constitución y el funciona-
miento de los partidos políticos, y se dividía el territorio nacional en dis-
tritos electorales. Se debían publicar las listas de empadronamiento de los
ciudadanos y éstos podían impugnarlas, al igual que los nombramientos de
funcionarios de casilla. Las boletas electorales las elaboraban los propios
partidos, de acuerdo con el modelo que establecía la Secretaría de Gober-
nación. Los escrutadores de casilla eran propuestos por los partidos con-
tendientes y nombrados por el presidente municipal, y cada partido podía
nombrar un representante ante la casilla. Los partidos ya consignaban un
color distintivo. Los senadores eran declarados electos por las legislaturas
de los estados. Para constituir un partido político se requería una asam -
blea, con un mínimo de 100 miembros. Las candidaturas debían ser regis-
tradas por lo menos un mes antes del día de la elección.
Las elecciones eran indirectas en primer grado. Por cada 500 habi -
tantes se elegía un elector para formar los Colegios Sufragáneos. Entre los
requisitos para ser candidato estaban: ser ciudadano empadronado, saber
leer y escribir, no tener mando militar, funciones judiciales, ni ser minis-
tro de algún culto.
Más tarde, en 1912, se realizó una reforma constitucional para for-
mar una junta que efectuara el cómputo de la elección indirecta de dipu -
tados y senadores. Esta junta estaba integrada por diez ciudadanos resi-
dentes en el distrito respectivo. Con este panorama legislativo, que en su
tiempo implicó un adelanto notable en la vida democrática nacional, jus -
tificaba el Presidente Madero la trascendencia de la ideología política en la
que basó la lucha revolucionaria a la que convocó al pueblo mexicano
para deponer la dictadura porfirista. Con toda justicia se le ha llamado el
apóstol de la democracia.
8. El Derecho revolucionario 177

Francisco León de la Barra, que se desempeñaba como Secretario de


Relaciones Exteriores, ocupó la Presidencia de la República a raíz de las
renuncias de Porfirio Díaz y de Ramón Corral. Su gabinete lo integró con
una marcada mayoría porfirista, aunque en los estados se nombraron en
algunos casos gobernadores maderistas, como en Coahuila, Chihuahua,
Tabasco y Yucatán. Pero era evidente que a Madero le faltaban hombres de
confianza para ubicarlos en las esferas de poder, lo que fue aprovechado
por los antiguos porfiristas resentidos por la caída del dictador.
Los aspectos importantes del interinato de León de la Barra se deta -
llan a continuación:

1. El licénciamiento de las tropas irregulares o populares de la Revolu


ción maderista, lo que se realizó con cierta facilidad y rapidez, excep
to en el caso del Ejército Libertador del Sur comandado por el gene
ral Emiliano Zapata, quien para entregar las armas exigía la dotación
de tierras a sus campesinos.
La situación se hizo cada vez más conf lictiva porque Madero se
ofreció a mediar entre el gobierno y los alzados, pero no logró con -
vencer a Zapata, máxime cuando el general Victoriano Huerta había
emboscado a unos zapatistas que acababan de entregar sus armas.
2. Andrés Molina Enríquez lanzó en agosto de 1911 su Plan de Texcoco,
en el que desconocía a De la Barra y proponía crear un Consejo Revo
lucionario. El Plan fracasó y Molina fue hecho prisionero.
3. Poco después el Presidente De la Barra exigió la renuncia en su gabi
nete del doctor Emilio Vázquez Gómez, político cercano a Madero.
4. El gobierno interino logró su propósito de dividir y debilitar al Parti
do Revolucionario Antirreeleccionista y esto se acentuó en el mo
mento de designar candidato a la Vicepresidencia, seleccionando entre
Emilio Vázquez Gómez y José María Pino Suárez.

La división fue tan grande que se formó otro partido político, el


Constitucional Progresista, con maderistas de primer nivel como el her -
mano del caudillo, Gustavo A. Madero. Igualmente surgió el Partido Ca-
tólico Nacional y aún subsistía el Partido Liberal Mexicano, de los herma-
nos Flores Magón.
Una vez en la Presidencia de la República Francisco I. Madero, lo más
destacado de su gobierno fue lo siguiente:

1. Trató de conceder amplia libertad de prensa, pero esto fue aprove-


chado para atacarlo y satirizarlo con caricaturas, a veces agresivas.
178 Historia del Derecho mexicano

2. El general Pascual Orozco se alzó en armas en Chihuahua con su


Plan de la Empacadora (llamado así porque se firmó en una empresa
empacadora chihuahuense).
El Secretario de Guerra José González Salas trató de combatir a
Orozco, pero fue derrotado y se suicidó. Entonces, el general Victo -
riano Huerta atacó a Pascual Orozco y en la batalla del Cañón de
Bachimba logró derrotarlo, con lo que terminó el alzamiento oroz-
quista.
3. El general Bernardo Reyes se rebeló en el norte del país, pero fue
vencido y hecho prisionero en la cárcel militar de Santiago Tlatelolco.
4. El sobrino del general Díaz, Félix Díaz, se levantó en contra del go
bierno en octubre de 1912 en Veracruz. Este brote rebelde también
fue detenido y Díaz fue hecho prisionero en la penitenciaría del Dis
trito Federal.
5. La XXVI Legislatura Federal, integrada de manera heterogénea por
porfiristas y maderistas, en general fue hostil hacia el gobierno de
Madero.
6. El 17 de septiembre de 1912 se fundó en México la Casa del Obrero
Mundial, importante antecedente del desarrollo sindicalista del país.
7. Durante el gobierno de Madero se fundó la Escuela Libre de Dere
cho, noble institución que hoy ocupa un merecido lugar de prestigio
en la vida académica del país.
8. Las relaciones con Estados Unidos de América se hicieron muy ten
sas porque Madero no aceptó aumentar concesiones y privilegios en
materia petrolera para los estadounidenses. Además, se estableció
un impuesto de tres centavos por barril y el uso del idioma español
en los ferrocarriles, todo lo cual lo enemistó con el Presidente
Woodrow Wilson, al grado de que el embajador Henry Lañe Wilson
fue considerado persona non grata y se pidió su salida del país. Esto
precipitó los sucesos de la Decena Trágica y el fin del gobierno y de la
vida de Madero.
9. Emiliano Zapata, nacido en San Miguel Anenecuilco, en Morelos, se
había desempeñado como jefe agrario de la región, cargo dado por las
comunidades campesinas. Designado por elección por los varones ma
yores de edad para administrar y defender el patrimonio común (un
tanto como remembranza de los calpulleques o jefes de barrio pre-
hispánicos), y que se había unido a la Revolución maderista para derro
car a la dictadura de Díaz, se disgustó por el licénciamiento al que se hizo
alusión anteriormente. Entonces, el 25 de noviembre de 1911, a escasos
20 días de la toma de posesión de Madero, desde Ayoxustla, en la sierra
8. El Derecho revolucionario 179

de Puebla, lanzó su Plan de Ayala, redactado por el profesor Otilio


Montano, con su lema "Libertad, Justicia y Ley". En el Plan se desconoce a
Madero como Presidente de la República y se le llama traidor. Se ofrece
la dirección del movimiento al general Pascual Orozco, y además se
pretende expropiar una tercera parte de la superficie de las haciendas para
dotar a los pueblos de tierras comunales y se plantea la necesidad de
entregar tierras a los campesinos del país. La rebelión se extendió por
todo Morelos, Tlaxcala, Puebla, Michoacán, el Estado de México,
Guerrero, Oaxaca y el sur del Distrito Federal, y el gobierno de Madero no
pudo eliminar esta severa amenaza para su estabilidad. 10. A pesar de su
breve gobierno (noviembre de 1911 a febrero de 1913), se realizaron
obras importantes; por ejemplo, se repararon vías férreas, se crearon
estaciones experimentales agrícolas, se hicieron varias obras de
beneficencia pública, etcétera.

Todo ello terminó con los sucesos llamados de la Decena Trágica (9 a


19 de febrero de 1913), que comenzó con el levantamiento de algunos
cuerpos militares, quienes después de liberar a los generales Bernardo
Reyes y Félix Díaz atacaron el Palacio Nacional en la Ciudad de México,
pero fueron rechazados; en el intento murió el general Reyes y muchos
militares y civiles.
Madero fue escoltado desde el Castillo de Chapultepec hasta el Zóca-
lo capitalino por los cadetes del H. Colegio Militar ("Marcha de la lealtad")
y los rebeldes se atrincheraron en la Ciudadela.
Durante varios días se combatió por calles y casas cercanas a la Ciudade-
la. Los vecinos vivieron horas de angustia y necesidad, hasta que, debido a la
traición del general Victoriano Huerta, fueron hechos prisioneros Made-
ro, Pino Suárez, el general Felipe Ángeles, Gustavo A. Madero y otros
personajes, la mayor parte de los cuales fueron bárbaramente asesinados.
Todo esto se consolidó a favor de los traidores mediante un pacto
conocido como de la Ciudadela o de la Embajada, en el que Victoriano
Huerta, Félix Díaz y el embajador Lañe Wilson planearon la renuncia y
muerte de Madero y el ascenso de Huerta al poder, para luego, en eleccio-
nes, obtener el poder Félix Díaz. Ésta es una de las páginas más oprobiosas
de la historia nacional.
El 19 de febrero Madero y Pino Suárez firmaron sus renuncias, y las
aceptaron los miembros del Congreso de la Unión. Se hicieron gestiones por
parte del gobierno de Cuba para salvar a ambos personajes dándoles asilo
en ese país hermano, pero el día 22 fueron ejecutados a las afueras de la
penitenciaría de la Ciudad de México.
180 Historia del Derecho mexicano

A su renuncia fue Presidente de la República Pedro Lascuráin, quien


había sido Secretario de Relaciones Exteriores de Madero. Se le tomó la pro-
testa de ley y nombró su gabinete, cuya Secretaría de Gobernación la tomó
Victoriano Huerta. En seguida Lascuráin renunció a la Presidencia, re -
nuncia que le fue aceptada y se nombró Presidente al general Huerta.
Lascuráin ha sido el Presidente de más corto mandato: éste duró aproxi -
madamente 45 minutos, de las 17:15 a las 18:00 horas de ese día infausto
19 de febrero de 1913.
Así comenzó el gobierno usurpador de Huerta, producto de un cuar -
telazo, de una traición y de una alianza ilícita con un embajador indigno
de esa alta investidura.
El gobierno de Huerta trató de militarizar tanto al sector público como
al educativo. Los empleados de las diversas secretarías fueron uniformados,
recibieron instrucción militar y algunos altos funcionarios ostentaron
grados. Las escuelas primarias, secundarias y la misma preparatoria tam-
bién fueron militarizadas; incluso la Escuela Nacional Preparatoria llegó a
desfilar el 16 de septiembre de 1913, en la inteligencia de que aquellos
preparatorianos que se negaran a cumplir estas nuevas exigencias milita -
res serían separados del plantel. 2
Los secretarios de Estado fueron con frecuencia renovados de sus
cargos o renunciaron, e incluso tuvieron que ausentarse del país para
evitar severas represalias por no estar de acuerdo con las medidas arbitra-
rias del régimen huertista. Tal fue el caso de Toribio Esquivel Obregón,
Secretario de Hacienda, quien años después regresó al país y fue famoso
por ser un verdadero precursor de la historia del Derecho mexicano; in-
cluso sus Apuntes para la Historia del Derecho en México llenaron una laguna
bibliográfica en la asignatura durante varias décadas, cuando circularon
en forma mimiografiada. Ya han sido publicados en dos tomos, que
constituyen una obra básica en nuestra materia.
Varios políticos fueron asesinados por órdenes del dictador; por ejem-
plo, Abraham González, gobernador de Chihuahua; Serapio Rendón, dipu-
tado por Yucatán, y Solón Arguello, escritor nicaragüense. El caso más
escandaloso fue el de Belisario Domínguez, senador por Chiapas, quien
elaboró un célebre documento en el que acusaba a Huerta por sus atroci -
dades, y aunque no llegó a pronunciar este discurso en la Cámara, su
contenido se divulgó, por lo que fue asesinado en el panteón de Coyoacán
en la Ciudad de México el 8 de octubre de 1913.

Enciclopedia de México, op. cit., tomo II, pág. 2393.


8. El Derecho revolucionario 181

Ante tal situación, la Cámara de Diputados exigió esclarecer el asesi-


nato del senador Domínguez y del Lie. Rendón y, en su caso, responsa-
bilizar al Presidente Huerta, por lo que éste ordenó a Manuel Garza Aldape,
Secretario de Gobernación, que con el apoyo de la policía y del ejército
procediera a disolver y detener a los miembros de la XXVI Legislatura,
quienes fueron trasladados a la prisión de Lecumberri. El 26 de octubre
se realizaron elecciones extraordinarias y el 20 de noviembre se hizo la
apertura oficial de una nueva Legislatura.
Para ese momento el Pacto de la Embajada estaba roto y Félix Díaz
había sido nombrado embajador en Japón, para alejarlo de la política na -
cional. Por su parte el gobernador de Coahuila, Venustiano Carranza, se
había negado a secundar al dictador en su administración, a raíz de un
telegrama que Huerta había enviado a todos los gobernadores de la Repú-
blica, en donde les manifestaba que asumía la Presidencia del país y pedía
su apoyo al nuevo gobierno.

El movimiento constitucionalista

Carranza se rebeló ante esta usurpación e invitó a los gobernadores a


secundarlo. Su movimiento se llamó Revolución Constitucionalista porque
pretendía la reivindicación de la Constitución, ahora vulnerada por la usur-
pación. Para tal efecto convocó a una sesión extraordinaria de la dipu -
tación local, en la cual se desconoció a Huerta como Presidente de la
República y se concedió al gobernador Carranza amplias facultades para
restablecer el orden legal en el país.
Posteriormente salió de Saltillo y en la hacienda de Guadalupe dio a
conocer a la nación el Plan de ese nombre, mediante el cual se descono-
cía a Huerta como Presidente de la República, igual que a los miembros de
los poderes Legislativo y Judicial de la Unión y sus equivalentes, junto
con los gobernadores en cada una de las entidades federativas, si éstas en
un término de 30 días contados a partir de firmado el Plan (26 de marzo
de 1913) seguían obedeciendo al régimen dictatorial de Huerta.
Con este mismo Plan de Guadalupe se formó el Ejército Constitucio -
nalista. Venustiano Carranza fue el primer jefe del mismo y luego Presi -
dente interino de la República al ocupar la capital del país. Se comprometió,
una vez consolidada la paz pública, a convocar a elecciones generales. A su
vez, los diversos jefes militares ocuparían interinamente los gobiernos locales.
Carranza comenzó a tomar medidas políticas y jurídicas inmediatas,
como las que se detallan en seguida:
182 Historia del Derecho mexicano

• Reconocimiento de grados a los militares maderistas, regulares o irre


gulares, que se incorporaran al Ejército Constitucionalista.
• Desconocimiento de todos los actos del gobierno huertista.
• Autorización de una deuda interior por cinco millones de pesos y
expedición de moneda.
• Autorización para que nacionales y extranjeros pudieran reclamar el
pago de daños causados por la Revolución.
• Poner en vigor la Ley del 25 de enero de 1862 contra traidores a la
patria.
• Organizar el Ejército Constitucionalista en siete cuerpos.

Fueron grandes victorias de este ejército las tomas de Nogales, Cananea,


Naco, Agua Prieta, Torreón, Paredón, Saltillo, Chihuahua, Casas Grandes,
Pedriceña, Durango, Tepehuanes, Parral, Hermosillo, Guaymas, Culiacán,
Mazatlán, Acaponeta, Tepic, Monterrey, Tampico y Guadalajara. Pero sin
duda la batalla decisiva se dio con el triunfo del general Franciso Villa en
Zacatecas, que condujo a la renuncia de Victoriano Huerta el 15 de julio de
1914, después de 19 meses de usurpación. Es de notarse que el general
Lucio Blanco estando en Matamoros, Tamaulipas, llevó a cabo en agosto de
1913 el primer reparto agrario de que se tiene memoria, lo cual disgustó
a Carranza a tal punto que ordenó el traslado de este comandante a la
ciudad de Hermosillo, es decir, al otro lado del país.
Importa destacar que en medio de este conflicto se dio la interven-
ción estadounidense; muchos de sus aspectos fueron responsabilidad di-
recta del embajador Henry Lañe Wilson, quien trató de ganarse el apoyo
de los embajadores de Inglaterra y de Alemania para intrigar en contra de
los intereses económicos de México. Sin embargo, el gobierno estadouni-
dense estaba en manos del Presidente Woodrow Wilson, que no recono -
ció al gobierno de Huerta, se retiró al embajador Wilson y la embajada
quedó a cargo del primer secretario Nelson O'Shaughnessy.
Para diciembre de 1913 Estados Unidos de América ordenó el reti -
ro de todos sus nacionales del territorio mexicano, y poco después los
barcos de la armada de aquel país se ubicaron en aguas territoriales de
México, como una medida de presión contra Huerta para que soluciona -
ra el problema de la revolución constitucionalista.
El 9 de abril de 1914 algunos marines del acorazado Dolphin desem-
barcaron en Tampico, según se dijo para abastecerse de petróleo; en ese
momento el puerto estaba sitiado por las tropas constitucionalistas del
general Pablo González. El general federal Ignacio Morelos Zaragoza aprehen-
dió a los estadounidenses y aunque luego los dejó en libertad y ofreció
8. El Derecho revolucionario 183

amplias disculpas al comandante H. Mayer, jefe de operaciones de la flota


norteamericana, el incidente fue aprovechado por el gobierno de Wilson.
Tras de intercambiar notas ambos países respecto a honrar la bandera
estadounidense en desagravio y hacer lo propio con la mexicana, pero en
realidad con el ánimo de ganar tiempo, el 21 de abril de 1914 las tropas
norteamericanas atacaron la aduana del Puerto de Veracruz.
El almirante estadounidense Fletcher fue repelido por los heroicos
cadetes de la Escuela Naval. En la acción murieron, entre otros, los cade-
tes Virgilio Uribe, José Azueta y muchos civiles, mientras las tropas de
Huerta se retiraban hacia Tejería sin presentar batalla a los invasores, lo
que demostraba que para él era más importante allanar dificultades con
Estados Unidos que velar por la dignidad y la soberanía del país.
Wilson fue a su vez severamente criticado por su intervención en
México, y en vísperas de entrar Estados Unidos en la Primera Guerra
Mundial, cuando ya se observaban señales alarmantes en el panorama eu-
ropeo, propició la intervención de los representantes de Argentina, Brasil
y Chile ("La comisión del ABC") para lograr una salida decorosa en el
conflicto. Así, los representantes de Huerta, de Carranza (José Vasconcelos,
Luis Cabrera y Fernando Iglesias Calderón) y de Wilson se reunieron en
territorio de Canadá, país neutral, en lo que se ha llamado la conferencia
de Niágara Falls. Ésta, aunada a los triunfos de Carranza en el campo de
batalla, determinó la caída de Huerta y la retirada, el 14 de noviembre
de 1914, de los invasores estadounidenses del Heroico Puerto de Vera -
cruz, después de siete meses de ocupación.
A la renuncia de Victoriano Huerta ocupó interinamente la Presi-
dencia de la República Francisco Carbajal; entonces el general Alvaro
Obregón fue designado por Carranza para pactar la entrega pacífica de
la Ciudad de México, por lo cual en el Estado de México y con presencia
de los embajadores de Inglaterra, Francia, Brasil y Guatemala y distin -
guidos representantes del gobierno de Carbajal y del Ejército Consti-
tucionalista se firmaron los tratados de Teoloyucan, el 13 de agosto de
1914, entre los generales Eduardo Iturbide y Alvaro Obregón. En ese
documento se pactó la entrada sin violencia de las tropas revoluciona -
rias y la disolución del ejército federal (todavía de origen porfirista),
que fue sustituido por el ejército revolucionario, con lo cual surgió el
nuevo instituto armado del país, con una extracción netamente revolu -
cionaria.
Huerta huyó a Estados Unidos, en donde finalmente falleció. Mien-
tras tanto, el 20 de agosto Carranza entró triunfalmente en la Ciudad de
México, para ocupar de manera interina la Presidencia de la República.
184 Historia del Derecho mexicano

La legislación preconstitucional

Lamentablemente, en el transcurso de la revolución constitucional sus prin-


cipales dirigentes se habían enemistado. Tal era el caso del rompimiento
entre el general Francisco Villa y Venustiano Carranza, al grado de que Villa
renunció a la jefatura de la famosa División del Norte y aunque su renuncia
fue aceptada, sus lugartenientes le pidieron que continuara en el cargo, por
lo que el rompimiento con Carranza fue definitivo.
Por otra parte, los zapatistas habían aportado mucho a la revolución
constitucionalista con la toma de Milpa Alta, Xochimilco, San Pablo Topilejo
y Tulyehualco en pleno Distrito Federal, pero al triunfo de Carranza, Zapata
exigió que el Primer Jefe se uniera al Plan de Ayala, por lo que el rompi-
miento entre ambos caudillos también fue inevitable. A Zapata para enton-
ces lo apoyaban otros personajes destacados como Manuel Palafox y Antonio
Díaz Soto y Gama (quienes salieron de la Casa del Obrero Mundial cerrada
por Huerta), José Guerra (autor del famoso lema "Tierra y Libertad", quien
era cercano a Ricardo Flores Magón) y otros más. Zapata propuso celebrar
una Junta Revolucionaria Nacional para elegir un Presidente interino;
Carranza, en un intento de reconciliarse con zapatistas y villistas, convocó
el 4 de septiembre de 1914 a una Convención de Generales y Gobernado-
res. No obstante, rechazó cambiar el Plan de Guadalupe por el de Ayala, por
lo que Zapata decretó la nacionalización de los bienes de quienes se opusie-
ran a la Revolución y el general Villa desconoció la jefatura de Carranza.
A pesar de ello la Convención se reunió en la Ciudad de México el 1 de
octubre. Carranza renunció, pero los convencionistas le reiteraron su con-
fianza y acordaron trasladarse a la ciudad de Aguascalientes, que ofrecía
neutralidad frente al conflicto revolucionario.
En esa ciudad, en el Teatro Morelos, la situación se hizo crítica. La
Convención nombró como Presidente interino de la República al general
Eulalio Gutiérrez y lo acordado se firmó sobre una bandera nacional. En-
tonces Carranza desde Córdoba desconoció a la Convención y trasladó su
gobierno a Veracruz. Mientras, villistas y zapatistas unidos se aliaron en
Xochimilco, donde los jefes de ambos grupos firmaron el Pacto de ese nom-
bre y mediante el cual trataban de unificar las luchas campesinas del norte
y del sur de México, para reivindicar los derechos de los hombres del
campo. Una vez aliadas las dos fuerzas, entraron en la Ciudad de México
el 3 de diciembre de 1914, ocasión en que el general Villa llegó a Palacio
Nacional y tomó asiento en la silla presidencial.
La Convención de Aguascalientes tuvo tantos problemas internos que
presentó sucesivamente tres Presidentes, Eulalio Gutiérrez, Roque González
8. El Derecho revolucionario 185

Garza y Francisco Lagos Cházaro, hasta que con la derrota de Villa en Celaya
por el general Alvaro Obregón en abril de 1915 la Convención, que se había
asentado en Toluca, a la que declaró capital de la República, se tuvo que
trasladar hacia el Norte y en tierras de Zacatecas se disolvió. Lagos Cházaro
huyó hacia Centroamérica, con lo que el triunfo de Venustiano Carranza se
consolidó. Entonces Carranza declaró capital de México a la ciudad de
Querétaro, a partir de enero de 1916, y procuró pacificar al país.
Esta pugna entre constitucionalistas y convencionistas se conoce
como la guerra de facciones, en la que cada facción presentó sus diversas
disposiciones legales o leyes preconstitucionales porque se dieron antes
de la Constitución de 1917.

1. Leyes decretadas por la Convención de Aguascalientes:


a) Ley Agraria (24 de mayo de 1915), en donde se trató de fijar la
pequeña propiedad agraria y se dio pauta para expropiar tierras
y aguas de las haciendas.
b) Ley relativa a beneficiar a los campesinos y a los trabajadores, que
preveía destruir el latifundismo, devolver a los pueblos campesi
nos los ejidos y las aguas de que habían sido despojados por las
haciendas; fundar bancos agrícolas para apoyar a los campesi
nos; establecer escuelas regionales agrícolas; expropiar bienes
raíces con base en su valor catastral; hacer reformas de tipo social
para evitar la miseria de los trabajadores, como implementar una
educación moralizadora, promulgar leyes sobre accidentes de tra
bajo, otorgar pensiones de retiro, reglamentar las horas de traba
jo, de higiene y seguridad jurídica a las uniones y asociaciones
obreras, evitando que los empresarios trataran individualmente
con el trabajador; reconocer el derecho de huelga y de "boico
teo"; suprimir las tiendas de raya y el sistema de vales para el pago
de salarios, etcétera.

2. Leyes expedidas por el movimiento constitucionalista:


Venustiano Carranza entendió que la Revolución que encabezaba
debía ofrecer a la nación perspectivas más importantes que las meramen-
te políticas. Por eso desde el comienzo de su lucha, en el Salón de Cabil-
dos del Ayuntamiento de Hermosillo, el 24 de septiembre de 1913 mani-
festó: "Que sepa el pueblo de México que terminada la lucha armada,
tendrá que principiar, formal y majestuosamente, la lucha social."3

Enciclopedia de México, op. cit., tomo 3, pág. 1370.


186 Historia del Derecho mexicano

Es de destacarse que Carranza al triunfo de la Revolución


constitucionalista rehusó el título de Presidente interino y conservó
el de Primer Jefe, encargado del Poder Ejecutivo de la Unión.
En su gobierno incrementó la deuda pública a 130 millones de
pesos, pero procuró dotar al país de una legislación avanzada. Así,
por ejemplo:

Se legalizó el divorcio el 29 de diciembre de 1914. (Hasta entonces
sólo se permitía la separación de los cónyuges pero sin posibilitar
un nuevo matrimonio.)

Se expidió la Ley de 1915, que reformaba varios artículos del Código
Civil del Distrito y Territorios Federales, en lo que toca a derecho familiar.

Se promulgó la Ley de Relaciones Familiares del 9 de abril de 1917,
cuyas disposiciones luego pasaron al Código Civil del Distrito y Te
rritorios Federales de 1929. Destacaba en esta ley la igualdad jurídi
ca del hombre y la mujer respecto al matrimonio y algunas limita
ciones a la patria potestad de los hijos.

Se hizo famosa la Ley del 6 de enero de 1915, obra atribuida al
jurista Luis Cabrera, que prevé la restitución de tierras a los cam
pesinos. Esta Ley sirvió de base en gran medida a la redacción del
art. 27 de la Constitución federal.

También se sujetó la explotación petrolera al control de los esta
dos en cuyos territorios se encontraran los centros de extracción.

Se suprimió la Lotería Nacional.

Se instituyó el municipio libre (bandera magonista) sin los jefes
políticos.

Se estableció la jornada máxima de trabajo en ocho horas y se ini
ció el concepto de salario mínimo.

Lamentablemente, y a raíz de una huelga estallada en contra del go
bierno de Carranza en protesta por el pago de sueldos con los muy
devaluados billetes carrancistas, en 1916 se decretaron medidas se
veras que implicaban pena capital para "agitadores" en el campo
laboral. Lo único que esto logró fue despertar tanto enojo en la
opinión pública y en los medios políticos que a la postre se elaboró
el art. 123 constitucional para proteger a los trabajadores. 4

Se estableció en 1916 una Ley de Pagos para resolver en parte el
endeudamiento del país, por lo cual se decretó una moratoria ge
neral, que también fue muy controversial.
4
Guillermo Floris Margadant S., Introducción a la Historia del Derecho mexicano, 2a. ed., Esfinge,
México, 1976, pág. 168.
8. El Derecho revolucionario 187

• Se reorganizó, con la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federa


ción, el funcionamiento de los tribunales federales.
• Se prohibieron las corridas de toros en 1916 por ser "un placer
malsano".
• La Escuela Preparatoria se unió a la Universidad en 1916, y ya no
fueron gratuitas.
• Se suprimió, también en 1916, la Vicepresidencia de la República.
• Se elaboró en 1917 una nueva Ley Electoral con distribución de
electores en secciones y distritos; con base en esta Ley se hicieron
las elecciones federales de 1917.
• Se estableció una Ley Orgánica del Cuerpo de Prácticos, que reguló a
la Marina Nacional.
• Se elaboró en 1917 una Ley de Secretarías de Estado.

3. Legislaciones locales:
Es importante destacar que en las entidades federativas se die-
ron algunas disposiciones legales que luego tuvieron trascenden-
cia en el país; por ejemplo:
• En Tabasco se fijaron los salarios mínimos, las jornadas máximas y
se suprimieron las deudas de los obreros.
• Lo mismo sucedió en Jalisco, con el gobernador Aguirre Berlanga
y en Veracruz con Cándido Aguilar.
• En Yucatán, con el gobernador (por cierto sinaloense) Salvador
Alvarado se promulgaron cinco leyes ("las cinco hermanas"), una
agraria, una fiscal, una catastral, una del municipio libre y otra
laboral; mediante ésta última se crearon las juntas de conciliación y
arbitraje.5 En Jalisco y Coahuila también se fundaron estos orga
nismos.
• En Durango se expidió asimismo una ley agraria con Pastor Rouaix.

4. Planes de la Revolución agrarista:


Así se denomina a los movimientos revolucionarios de villistas
y zapatistas, que si bien al principio apoyaron a Carranza en su lucha
constitucionalista, luego rompieron con ésta y actuaron por su cuenta.

Emiliano Zapata hacia 1916, después de la derrota del villismo en


Celaya, se estableció en Tlaltizapán en Morelos y organizó los gobiernos
de los ayuntamientos de la región. Se fundaron asociaciones para defen-

Guillermo Floris Margadant S., op. cit., pág. 167.


188 Historia del Derecho mexicano

der a los trabajadores, se dieron conferencias y consejos para regular el


funcionamiento de las escuelas rurales y se crearon varias escuelas por co-
operación popular. Más tarde, al promulgarse la Constitución Federal de 1917,
Zapata pretendió reconciliarse con Carranza, a condición de que éste reco-
nociera la legalidad del Ejército Libertador del Sur, sobre todo porque en la
Constitución se reconocían los postulados agraristas del zapatismo.
Pero Carranza no aceptó pactar con "bandidos que actuaran fuera
de la ley", en realidad porque al haberse enfrentado al zapatismo resultaba
difícil para él reconocer las razones del caudillo morelense, al que la socie-
dad elitista que se veía afectada por las nuevas disposiciones agrarias le
llamaba despectivamente el Atila del Sur. Por esta razón, el 10 de abril de
1919 el general Zapata y algunos de sus hombres fueron cobardemente
emboscados en Chinameca por el coronel Jesús Guajardo, quien militaba
a las órdenes del general Pablo González. Días después del homicidio
Guajardo fue ascendido a general. Pero tras su muerte la figura de Zapata
se acrecentó y la historia nacional tuvo finalmente que darle un sitio desta-
cado en la Revolución; así, Emiliano se convirtió en un símbolo de las
luchas agrarias del pueblo de México.
Por su parte, el general Francisco Villa, nacido en la hacienda de Río
Grande, jurisdicción de San Juan del Río, en Durango, representaba la
lucha de los campesinos desposeídos del norte del país. Sus célebres haza-
ñas militares lo habían tornado particularmente peligroso para el gobier -
no de Carranza. Al hacerse cargo por poco tiempo del gobierno de las
ciudades que caían bajo el mando de su famosa División del Norte, Villa
dio muestras de su gran capacidad creativa y organizadora, como en
Chihuahua, en Torreón y en Zacatecas, y se caracterizó por defender los
intereses de las clases humildes. El general Villa sintetizaba sus ideales
agraristas diciendo que su afán era de "entregarles sus derritas al pue -
blo".6 También consideraba incompatible la paz de la República y la exis-
tencia de grandes haciendas, por lo que proclamó la Ley General Agraria
del 24 de mayo de 1915, expedida en León, Guanajuato, en la que sé dice
que la tierra es "casi la única fuente de riqueza" y que, por lo mismo, debe
distribuirse para alcanzar al mayor número posible de mexicanos.
Esta ley, sin embargo, era ya extemporánea porque la de enero de 1915
de Luis Cabrera, a la que se hizo alusión anteriormente, serviría de base al
art. 27 de la Constitución federal de 1917. En otro orden de ideas, Villa
proponía trabajar tres días a la semana y los otros destinarlos a prepara -
ción escolar y militar y al descanso.

Eugenia Mayer, El Villismo. Historia de México, op, cit., tomo XI, pág. 2440.
8. El Derecho revolucionario 189

Cuando el gobierno de Carranza fue reconocido por Estados Unidos


de América, Villa, molesto, mandó ejecutar a unos ingenieros estadounidenses
en Santa Isabel, Chihuahua, cruzó la frontera y atacó la población de
Columbus, en Nuevo México, lo que originó el reclamo del gobierno nor-
teamericano y la expedición punitiva del general John Pershing, quien,
con autorización de Carranza, penetró en territorio nacional para apre -
hender a Villa, sin lograrlo. Poco después regresó a su país.
El general Villa siguió encabezando una guerrilla en el norte de Méxi-
co, hasta que en 1920 el Presidente interino Adolfo de la Huerta firmó
con él los tratados de Sabinas, que pusieron fin a la lucha armada del
llamado Centauro del Norte, que se retiró a su hacienda de Canutillo, en
Durango. Allí conservó una escolta de 50 hombres, cuyos sueldos paga -
ría el gobierno federal. Eran gente de su confianza: muchos habían forma-
do parte de su Estado mayor en su grupo de "Dorados", como se les
llamaba popularmente. Sin embargo, el 20 de julio de 1923 fue asesinado,
durante el gobierno del general Alvaro Obregón, en plena plaza principal
de Hidalgo del Parral, en Chihuahua.

La Constitución de 191.7

Una vez vencido Villa en los combates de Celaya (6, 7, 13 y 15 de abril de


1915) y casi derrotado el general Zapata en el sur, a lo largo de 1916
Carranza modificó el Plan de Guadalupe y convocó el 16 de septiembre
de ese año a la integración de un Congreso Constituyente, para que por
su intermedio la nación expresara su voluntad de generar las reformas
necesarias acordes con los planteamientos de la Revolución social. El Dis-
trito Federal y cada entidad federativa elegiría un diputado propietario y
un suplente por cada 60 mil habitantes, o fracción mayor de 20 mil, de
acuerdo con el censo general de población de 1910 y según las normas de la
Constitución de 1857. Los comicios se efectuaron el 22 de octubre y el 1 de
diciembre se instaló solemnemente este Congreso Constituyente, en el
Teatro Iturbide (hoy de la República), de la ciudad de Querétaro.

El Congreso Constituyente

Esta magna asamblea tenía la limitante de no contar realmente con oposi-


ción, pues no se dio cabida a representantes del porfirismo, del huertismo,
del zapatismo, del villismo o de la disuelta Convención de Aguascalientes.
190 Historia del Derecho mexicano

Simplemente era la expresión del constitucionalismo carrancista triunfan-


te, la realidad vuelta legalidad.
No obstante, los Constituyentes desde un principio se dividieron en
dos grupos: los liberales moderados y los radicales extremistas, quienes
pugnaban por un Estado fuerte promotor de reformas sociales en el país.
En sus filas destacaron por su animada y brillante participación, entre
otros Luis Manuel Rojas, quien se desempeñó como presidente del Con-
greso, Félix F. Palavicini, Alfonso Cravioto, José Natividad Marías, Francis-
co J. Mújica, Heriberto Jara, Rafael Martínez de Escobar, Esteban Baca
Calderón, Hilario Medina, Arturo Méndez, Agustín Garza González,
Paulino Machorro, Cándido Aguilar, Salvador González Torres, Fernan-
do Lizardi, Jesús López Lira, Ernesto Meade Fierro, José María Trochuelo,
Antonio Ancona, Juan de Dios Bojórquez y Fernando Castaños.

El Proyecto del Primer Jefe

Venustiano Carranza sólo pretendía reformar la Constitución de 1857, no


crear una nueva Carta Magna. En realidad su proyecto poco avanzaba en
lo que toca a reivindicaciones profundas de los derechos de los grandes
grupos sociales. Según Daniel Moreno Díaz,7 en el proyecto que el Primer
Jefe sometió a la consideración del Congreso Constituyente de 1917 des-
taca lo siguiente:

1. El cambio de la denominación derechos del hombre por el de garantías


individuales.
2. Algunas modificaciones a los arts. 14, 20 y 21 para agilizar el proce
dimiento penal; la función investigadora quedaba a cargo del Minis
terio Público, evitando así que el juez fuera también parte acusadora.
3. Otorgaba mayores facultades al Poder Ejecutivo Federal como la de
veto y de nombramiento de su gabinete, para evitar que éste fuera
débil frente al Legislativo, como había ocurrido en la Constitución de
1857. En esto era evidente la influencia que ideológicamente se reci
bió de la obra La Constitución y la dictadura, libro clásico del Derecho
constitucional mexicano, escrito por Emilio Rabasa, quien asegura
ba que esa debilidad del Ejecutivo trajo como consecuencia la necesi
dad de gobernar con facultades extraordinarias, algo típico de los
gobiernos de Benito Juárez y de Porfirio Díaz.

7
Daniel Moreno Díaz, Derecho constitucional mexicano, 3a. ed., Pax-México, 1976, págs. 242 y siguien-
tes.
8. El Derecho revolucionario 191

4. Se reducía a uno solo el periodo ordinario de sesiones del Senado.


5. Se establecía la elección directa del Presidente de la República.
4. Se eliminaban las jefaturas políticas, postulando el municipio libre y
autónomo.
6. Se procuraba dar mayor autonomía al Poder Judicial de la Federación.

Los debates

El Congreso Constituyente de Querétaro sesionó desde el 1 de diciembre


de 1916 hasta el 5 de febrero de 1917, pero su labor fue titánica para desa-
hogar todas las inquietudes vertidas en los múltiples discursos y debates,
en su mayoría apasionados y radicales, fruto natural de las corrientes re-
volucionarias de la época. Muy destacados fueron los debates sobre:

1. La educación pública. En lo relativo al art. 3o. constitucional sobresa


lió la postura de Francisco J. Mújica y su idea radical respecto a que el
clero no participara en esta materia. La base de la discusión era la
supremacía del Estado en la educación o el derecho natural de los
padres de determinar qué tipo de educación deben recibir sus hijos.
2. La propiedad y la reforma agraria. El objetivo era determinar la pro
piedad original de la tierra, aguas, bosques y subsuelo del territorio
nacional.
De alguna manera es el concepto moderno de lo que en la
antigüedad fue el derecho de la Corona. Se dice que así se recogía el
pensamiento agrarista de Andrés Molina Enríquez, y que uno de
los redactadores del art. 27 fue el Ing. Pastor Rouaix. Este artículo
determinó el cambio de política respecto a la propiedad agraria del
país. Surgió así el Derecho agrario, básico para el desarrollo actual
de México.
3. El aspecto laboral. Se discutió lo concerniente al art. 123. Se recibió
fuerte presión de parte de la opinión pública y sobre todo de un
grupo de activistas famosos, los llamados batallones rojos de la re
abierta Casa del Obrero Mundial. También destacó la participación
del Ing. Rouaix. Se estableció la necesidad prioritaria del Estado de
regular las relaciones obrero-patronales; surgió así el Derecho del
trabajo, como una nueva especialidad jurídica, que también dio ori
gen, algún tiempo después, al Derecho de la seguridad social. Lo
anterior hizo nacer en el panorama jurídico una nueva área respecto
a la tradicional división, de origen romano, del Derecho público y el
Derecho privado (tan discutible hoy día), o sea el Derecho social. Se
192 Historia del Derecho mexicano

consignó el derecho de huelga, el de sindicalización y se señalaron


las principales prestaciones e indemnizaciones a las que tienen dere-
cho los trabajadores.
4. Las relaciones Iglesia-Estado. Al respecto se discutió lo referente a los
arts. 24 y 130. En este punto destacó el criterio de Hilario Medina,
quien quiso dejar claro que las limitaciones y críticas de sus argumen
tos eran contra el clero, como grupo de poder y no contra la reli
gión, cuya práctica dentro de los lineamientos del orden y la moral es
un derecho básico del hombre. Más profundo y radical en sus limi
taciones a la Iglesia fue Félix Palavicini.
5. El presidencialismo. Se discutieron las facultades concedidas al Ejecu
tivo federal, en los arts. 80 a 89, y se trató de equilibrar la fuerza de
mando entre los poderes Legislativo y Ejecutivo, sobre todo porque
algunos constituyentes consideraban muy peligroso erigir un presi
dencialismo desbordante. Tal era la manera de pensar de Froylán C.
Manjarrez, quien prefería que México se orientara hacia un sistema
parlamentario.
Además, se discutió en torno al nombre oficial del país. Algu -
nos proponían el de República Mexicana; sin embargo, imperó el de
Estados Unidos Mexicanos, arraigado desde 1824. Igualmente se es-
tableció, en el art. 47, que el hasta entonces Territorio de Tepic se
convirtiera en estado de Nayarit. Asimismo se discutió lo tocante a
los arts. 117 y 129 y lo referente a fijar el matrimonio como un contrato
civil; las elecciones de gobernadores, etc. Al darse una tendencia
social al Derecho, y en esto fue precursor nuestro país, fue necesario
doctrinalmente replantear la ciencia jurídica. Así, a la tradicional divi-
sión de Derecho público y Derecho privado, que venía desde la épo-
ca del Derecho romano, se aumentó un área conocida como Derecho
social, donde se ubicaron las nuevas especialidades de Derecho del
trabajor Derecho de la seguridad social y Derecho agrario. Este último
fue impulsado vigorosamente por personas como el potosino Anto-
nio Díaz Soto y Gama, destacado abogado que ayudó al movimiento
de Camilo Arriaga al fundar el Club Liberal Ponciano Arriaga contra
la dictadura porfirista; igualmente ayudó en su lucha a los hermanos
Flores Magón y al general Emiliano Zapata, y fue un destacado profe-
sor de esta asignatura en la Universidad Nacional.
Actualmente han surgido muchas nuevas especialidades del De-
recho, como el Derecho familiar, el electoral, el procesal electoral, el
municipal, el ecológico, el económico, el burocrático, el informático,
etcétera.
8. El Derecho revolucionario 193

La promulgación

Con muchas presiones en cuanto a tiempo, pues se había fijado el plazo


del 5 de febrero de 1917 (coincidiendo con el de la misma fecha en 1857 de
la Constitución anterior), y en medio de fuertes protestas por parte de los
grupos más conservadores del país, se promulgó la Constitución emanada
de este Congreso Constituyente, el que por atención al Proyecto del Pri -
mer Jefe nombró al documento Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos que reforma la del 5 de febrero de 1857. Esto recibió una fuerte
crítica de parte de Felipe Tena Ramírez, quien dice que ni modificaba la
Constitución de 1857 ni se manifestaba abiertamente como una nueva Cons-
titución.6
Lo cierto es que el pueblo, el foro y la historia contemporánea de
México han dado plena legitimidad a la Constitución de 1917 y al margen
de precisiones técnico-jurídicas y políticas, se le considera una nueva Cons-
titución, y por cierto la primera de orden social, lo cual nos honra. No en
vano la Asamblea Constituyente de Querétaro es recordada con especial
respeto y admiración.
La Constitución entró en vigor el 1 de mayo de 1917, pero con base
en ella, desde el 6 de febrero se convocó a elecciones para Presidente de
la República y miembros del Congreso. Éstas se efectuaron el 11 de mar -
zo siguiente y la primera magistratura correspondió a Venustiano
Carranza.
La promulgación de la Constitución fue muy solemne, con la presen-
cia del propio Carranza. En un principio fue criticada por algunos políti-
cos exiliados como Rodolfo Reyes y Jorge Vera Estañol, quienes le señala-
ron múltiples errores jde carácter técnico-jurídico, pero todo ello no tuvo
mayores consecuencias para el país.
Con la expedición de ese importante documento se iniciaba la etapa
de institucionalización de la Revolución social de México, se abría el pano-
rama de su historia contemporánea, rica y accidentada y de la que muchos
ya hemos sido testigos y actores. Por eso aquí debería concluirse el análisis
histórico-jurídico nacional, a fin de guardar la objetividad que da la dis-
tancia temporal que todo estudio histórico debe procurar. No obstante, a
continuación se presenta una reseña breve y concisa de lo más destacado
de los regímenes presidenciales posteriores a la promulgación de la Cons-
titución de 1917.

Felipe Tena Ramírez, Leyes fundamentales de México (1808-1998), 21a. ed., Porrúa, México, 1998,
pág. 816.
194 Historia del Derecho mexicano

Los gobiernos posrevolucionarios

Venustiano Carranza (1917-1920), Cuatro Ciénegas, Coahuila


En su calidad de Presidente Constitucional, al triunfar en las elecciones de
marzo de 1917, volvió a establecer la capital de la República en la Ciudad
de México. Creó el Ministerio de Industria y Comercio, y expidió una ley
para la indemnización de daños causados por la Revolución. Se suspen-
dieron las relaciones diplomáticas con Gran Bretaña. El general Emiliano
Zapata fue asesinado en Chinameca, Morelos. Se incautó la existencia en
metálico de los bancos y se planteó la necesidad, pero no se llegó a crear
un banco único de emisión de dinero. Se trató de combatir la existencia
de estancos y de monopolios. Se pretendió iniciar la moderna industriali-
zación del país e incluso se celebró un Congreso Nacional de Industriales
en Puebla. Se amplió la red ferroviaria y se abrieron caminos en diversos
lugares del país.
Al estallar la Primera Guerra Mundial, México logró mantener su
neutralidad, situación difícil dada su ancha frontera con Estados Unidos
de América. Incluso se sabe que Alemania pretendía animar a Carranza a
aliarse con las potencias centrales de Europa, en el entendido de que, de
ser derrotada Norteamérica, se le devolverían a nuestro país los territo-
rios perdidos en 1848. Tal es el escandaloso caso planteado en el famoso
telegrama de Arthur Zimmermann, ministro de Asuntos Exteriores del
gobierno alemán, que fue interceptado por el servicio de inteligencia in -
glés y no tuvo mayores consecuencias para México.
Se creó una Comisión Nacional Agraria para estudiar la redistri-
bución de la propiedad planteada en el art. 27 constitucional y se exigió
que los extranjeros que adquirieran bienes raíces en territorio nacional
renunciaran previamente a solicitar el apoyo de sus países de origen en
caso de litigio.
Se ordenó un control oficial respecto a la explotación de mantos
petrolíferos. Se estableció la propiedad nacional del subsuelo y se regla-
mentaron los impuestos para la comercialización del petróleo, lo que dis-
gustó a Estados Unidos y desató una nueva crisis entre ambos países. Para
colmo, a propósito de la Conferencia de París, Carranza manifestó que
no aceptaba la Doctrina Monroe porque atacaba la soberanía e indepen-
dencia de México y constituía una tutela forzosa sobre todas las naciones de
América.
El movimiento obrero aumentó en intensidad, a pesar de la abierta
hostilidad de Carranza, y en Saltillo se celebró en 1918 el Congreso Obre-
8. El Derecho revolucionario 195

ro Nacional, que exigió el cabal cumplimiento de lo expresado en el art.


123 constitucional a favor de los trabajadores.
En varias ciudades del país hubo marchas y manifestaciones obreras,
pero siempre fueron reprimidas de manera violenta por las autoridades.
Esto lo único que provocó fue la unión de sindicatos y fuerzas obreras y la
creación de un organismo nacional conocido como Confederación Regio-
nal Obrera Mexicana (CROM), cuyo primer Secretario General fue Luis N.
Morones. En oposición de ésta se creó la Confederación General de Tra-
bajadores, que se decía continuadora de la directriz marcada por la ya
rebasada Casa del Obrero Mundial.
En materia de partidos políticos se fundaron el Partido Nacional Coo-
perativista (1917), el Partido Comunista Mexicano (1919) y el Partido Na-
cional Agrarista (1920); y en los estados, el Partido Socialista del Sureste
(en Yucatán), el Partido Socialista Agrario de Campeche, el Partido Labo-
rista del Estado de México, el Partido del Trabajo de Puebla, el Partido del
Trabajo de Veracruz, la Confederación de Partidos Revolucionarios
Guanajuatenses, el Partido Liberal Yucateco, etcétera.
Al finalizar su administración se planteó el problema de la sucesión
presidencial; Carranza pretendía establecer un gobierno civilista con Ig -
nacio Bonillas, político desconocido para la opinión popular, en tanto
que los generales Alvaro Obregón y Pablo González también aspiraban al
cargo. El resultado fue que en el estado de Sonora surgió el Plan de Agua
Prieta desconociendo a Carranza, el 23 de abril de 1920; el movimiento lo
encabezaba el gobernador de Sonora, general Adolfo de la Huerta, con
los generales Alvaro Obregón y Plutarco Elias Calles (el grupo Sonora).
Cercado, Carranza trató de escapar hacia el estado de Veracruz, donde
el general Cándido Aguilar podría auxiliarlo; por ello organizó una larga
comitiva en vagones de ferrocarril porque pretendía mover a toda la buro-
cracia federal; pero a partir de la estación Aljibes las vías estaban levantadas
y Carranza tuvo que seguir a caballo con algunos leales hacia la sierra poblana.
En Tlaxcalantongo, Puebla, fue víctima de una traición, la madrugada del
21 de marzo de 1920, preparada por el general Rodolfo Herrera. Sus restos
reposan en el Monumento a la Revolución en la capital del país.

General Adolfo de la Huerta (mayo a diciembre de 1920), Hermosillo, Sonora

Ex gobernador de Sonora; el Plan de Agua Prieta contra el Presidente


Carranza lo postulaba como jefe interino de este movimiento armado. Al
morir Carranza, el Congreso de la Unión lo designó Presidente sustituto
y sólo para complementar el periodo carrancista. Se procuró pacificar al
país, por lo que se licenció a unos 40 mil hombres de fuerzas irregulares.
196 Historia del Derecho mexicano

Francisco Villa se disciplinó al gobierno federal retirándose a la vida


privada; y el general Félix Díaz decidió abandonar el país.
De la Huerta tuvo fama de hombre honesto, responsable y de trato
amable, y era conocida su verdadera entrega al país.
Se abrió el periodo de elecciones con el Ing. Alfredo Robles
Domínguez y el general Alvaro Obregón, y triunfó este último. Más tarde
se sublevó contra Obregón en 1923, pero fue sometido y huyó a Estados
Unidos; después regresó al país.
General Alvaro Obregón Salido (1920-1924), Navojoa, Sonora
Gran estratega de la Revolución constitucionalista, vencedor del general
Villa en los combates de Celaya, aunque allí perdió su brazo derecho.
Al tomar posesión de la Presidencia de la República, la población
total del país era de 14.2 millones de habitantes, en tanto que en 1910 era
de 15.1 millones, lo que indica que la Revolución dejó al país aproximada-
mente un millón de muertos.
Estados Unidos de América condicionó el reconocimiento del go-
bierno de Obregón a la reanudación del servicio de la deuda pública y al
pago de indemnizaciones por daños causados por la guerra (ya De la
Huerta había firmado al respecto el Convenio De la Huerta-Lamont). Sin
embargo, Estados Unidos exigía la no aplicación retroactiva del art. 27
constitucional para evitar expropiaciones de minas y tierras de norteame -
ricanos. Con este motivo se firmaron los Tratados de Bucareli (llamados
así porque se firmaron en el edificio del número 85 de la calle de este
nombre en la Ciudad de México), por los cuales se limita el derecho de
México a la interpretación cabal del artículo aludido.
Durante el gobierno de Obregón se creó la Secretaría de Instrucción
Pública y Bellas Artes con José Vasconcelos, quien se desempeñaba como
rector de la Universidad Nacional y era el autor de su lema "Por mi raza
hablará el espíritu". Gran intelectual, filósofo, literato y promotor de la
cultura nacional, el maestro intentó realizar una intensa campaña de alfa-
betización y publicó, para ponerlas al alcance de las mayorías, las obras
más destacadas de la cultura universal; con él, esta dependencia se trans-
formó en 1921 en una verdadera Secretaría de Educación Pública. Creó
las llamadas misiones culturales, tomando ejemplo de los misioneros reli-
giosos de la Nueva España. En su tiempo se dividió la educación secundaria
de la preparatoria. Se construyó el Estadio Nacional, se abrieron numero-
sas escuelas diurnas, vespertinas y nocturnas y se fomentó la enseñanza
para formar obreros calificados. Además, se estimuló la labor de escrito -
res, pintores y muralistas.
8. El Derecho revolucionario 197

En Yucatán se agudizó el radicalismo socialista con Felipe Carrillo


Puerto, quien finalmente fue fusilado en 1924. También fue fusilado, en
Durango, el general Francisco Murguía, y fue asesinado, en Hidalgo del
Parral, Chihuahua, el general Francisco Villa.
En el Cerro del Cubilete, en Guanajuato, se colocó la primera piedra
del monumento a Cristo Rey, lo que provocó gran disgusto al general
Obregón, por lo cual expulsó al Delegado Apostólico Monseñor Philippi.
Estalló la revolución delahuertista y el movimiento se extendió a los
estados de Veracruz, Jalisco, Hidalgo y Michoacán, rebelión que fue dete-
nida por las tropas federales.
Los movimientos huelguistas fueron reprimidos con severidad, por
ejemplo en México y Veracruz.
Las relaciones con la Iglesia católica se hicieron muy tensas.
Se entregaron a sus antiguos dueños los bienes que habían sido in-
cautados por Venustiano Carranza.
Se elaboraron la Ley sobre Bancos Refaccionarios, la Ley General de Ins-
tituciones de Crédito y Establecimientos Bancarios, y se fundó la Comisión
Nacional Bancaria. Se creó el Impuesto del Centenario (llamado así por la
conmemoración del centenario de la consumación de la Independencia
en 1821), antecedente del actual impuesto sobre la renta.
Hubo serios problemas electorales en algunos estados de la Repúbli-
ca, e incluso en cinco de ellos se instalaron dobles Congresos.
Se expidió la Ley Agraria que creó la Procuraduría de Pueblos, para
asesorar a los campesinos y se permitió a todo mexicano mayor de 18
años ocupar terrenos baldíos.
El Secretario de Hacienda Alberto J. Pañi, para librar un déficit de 41
millones de pesos, fruto de la abierta deshonestidad de muchos políticos
de la época, redujo en 10% el sueldo de los burócratas.
Se organizó el servicio diplomático y consular, se puso en vigor la
Convención Postal Universal y se otorgaron las primeras concesiones aé-
reas para pasaje, carga y servicio postal. La Escuela Nacional de Agricul-
tura se estableció definitivamente en Chapingo.

General Plutarco Elias Calles (1924-1928), Guaymas, Sonora

Se suprimió la etiqueta del cuerpo diplomático. Se iniciaron las conversa-


ciones para resolver el problema del Chamizal con Estados Unidos de
América. Se reanudaron las relaciones con Gran Bretaña y se establecie -
ron relaciones con la Unión Soviética y con Hungría, de la misma manera
que se rompieron brevemente con Chile, por el derrocamiento del presi-
dente Alessandri.
198 Historia del Derecho mexicano

Se expidieron las leyes sobre tierras y petróleo, y se modernizó el


ejército con el general Joaquín Amaro. Se decretó un nuevo Código Civil
para el Distrito Federal aún vigente (agosto de 1928 para entrar en vigor el
1 de octubre de 1932).
El Presidente Calles promulgó las Leyes Orgánicas del Ejército, de Disci-
plina Militar, de Retiro y de Pensiones. El Colegio Militar fue cerrado por un
año y reabierto con nuevos planes de estudio.
Se introdujo la Comisión Nacional Bancaria; se expidió la Ley General
de Instituciones de Crédito; se creó el Banco de México, S. A. (31 de agosto
de 1925), por lo que hubo un solo banco emisor de moneda y se liquida -
ron 25 bancos que tenían esta función en todo el país. Se decretó la Ley de
Crédito Agrícola y se crearon bancos agrícolas y ejidales. Se elaboró la Ley
Reglamentaria del Artículo 123 Constitucional. Se estableció la Ley General
de Pensiones Civiles y de Retiro (1925); se creó el Banco Cooperativo Agrí-
cola. Se elaboró una Ley General de Sociedades Cooperativas.
Se fundó la Federación Nacional de Maestros y la Casa del Estudiante
Indígena.
En 1928 se formó el Partido Nacional Revolucionario (PNR), que a la
fecha se conoce como Partido Revolucionario Institucional (PRI) y sigue
siendo muy importante en la vida nacional.
Las relaciones Iglesia-Estado fueron tan difíciles que estalló la Guerra
Cristera (1926-1929), que ensangrentó al país por los extremos de fa -
natismo a que llegaron ambos bandos, la "cristiada" y el Ejército federal;
los estados más afectados fueron Guanajuato, Zacatecas, San Luis Potosí,
Jalisco, Colima, Michoacán y Aguascalientes.
El clero, con autorización del papa Pío XI, suspendió el culto en
toda la República, por lo que en domicilios particulares los fieles, clandes-
tinamente, acudían de alguna manera y con grandes riesgos a sus prácti-
cas religiosas. Se clausuraron varios templos y colegios católicos. En 1926
se estableció una Ley sobre delitos y faltas en materia religiosa (Ley Calles),
igual que un Reglamento para la enseñanza laica en los colegios particu-
lares. En Tabasco, Tomás Garrido Canabal estableció medidas muy radica-
les contra la Iglesia y el culto, y cambió incluso la nomenclatura original
de la geografía de la entidad que tenía nombres religiosos. Por otra parte,
con la Asociación Católica de la Juventud Mexicana y la Liga Defensora de
la Libertad Religiosa, el sector católico se propuso realizar un boicot con-
tra el gobierno, no pagando impuestos, ni utilizando motores con gasoli -
na, ni comprando ciertos artículos, pero la represión se hizo muy violen -
ta. En Los Altos de Jalisco se organizó un Plan de defensa religiosa con el
general Enrique Goroztieta.
8. El Derecho revolucionario 199

En otro orden de ideas, a raíz de la presión de muchos militares se


reformó la Constitución para permitir una reelección presidencial con un
periodo intermedio (otra vez "la ley del hueco"). En las elecciones conten-
dieron Francisco R. Serrano, quien luego cayó asesinado en Huitzilac,
Morelos, y Arnulfo R. Gómez, quien fue fusilado en Veracruz. Entonces
quedó como vencedor Alvaro Obregón, pero sufrió un atentado en
Chapultepec a causa del cual fueron fusilados, entre otros, el destacado
sacerdote Miguel Agustín Pro Juárez. Hubo otros intentos para asesinarlo
en Sonora y en Celaya, pero fracasaron, hasta que en el restaurante "La
Bombilla", en el sur de la Ciudad de México, fue ultimado por José León
Toral, quien luego fue pasado por las armas; se inculpó también a la religio-
sa Concepción Acevedo de la Llata ("La madre Conchita"), que fue conde-
nada a prisión en las Islas Marías. En tal virtud se nombró Presidente interi-
no a Emilio Portes Gil, a quien le entregó el cargo el general Calles.

Lie. Emilio Portes Gil (1928-1930), Ciudad Victoria, Tamaulipas

Con la muerte de Alvaro Obregón, el general Calles quedó como caudillo


máximo de la Revolución y se mantuvo en el poder detrás de tres gobier-
nos presidenciales: los de Emilio Portes Gil, Pascual Ortiz Rubio y Abelardo
L. Rodríguez. A esta situación se le llamó Maximato.
Portes Gil gobernó interinamente durante 14 meses. Redactó el pro-
yecto del Código Federal del Trabajo; promulgó el Código Penal (1929) y los
códigos de Procedimientos Civiles y Penales, con sus Leyes Reglamentarias,
la Ley Orgánica del Ministerio Público.
En esos días estalló una huelga en la Universidad, en protesta contra
los exámenes trimestrales estrictos implantados por el rector Antonio
Castro Leal; entonces el Presidente Portes Gil logró que el Congreso de la
Unión, en periodo extraordinario de sesiones, aprobara la Ley Orgánica
que concedió la autonomía a la Universidad Nacional.
En 1933, ya en el gobierno del general Abelardo L. Rodríguez, se dio
mayor autonomía a nuestra máxima casa de estudios (por cierto, fue en la
entonces Escuela Nacional de Jurisprudencia, hoy Facultad de Derecho,
donde se inició este histórico movimiento gracias al cual se alcanzó la
autonomía universitaria).
Se crearon los Comités Nacionales de Turismo, de Protección a la
Infancia y de la Lucha contra el Alcoholismo.
Se concedió asilo político por algún tiempo a Agustín César Sandino,
quien encabezaba un movimiento guerrillero en Nicaragua.
En 1929, con el Plan de Hermosillo que proclamaba libertad de cul-
tos, de conciencia y de enseñanza, estalló la rebelión escobarista del gene-
200 Historia del Derecho mexicano

ral José Gonzalo Escobar; este movimiento se unió con los cristeros, pero el
ejército federal los derrotó. Sin embargo, con gran habilidad Portes Gil resol-
vió la guerra cristera, que había durado de 1926 a 1929 (con antecedentes
iniciales en el periodo de Obregón), por lo que la Iglesia suavizó su posición.
El recientemente creado Partido Nacional Revolucionario (PNR) ce-
lebró su primera convención en 1929 en Querétaro.
En 1930 Portes Gil rompió relaciones diplomáticas con la Unión
Soviética.
Finalmente, el 5 de febrero de 1930 entregó el poder a Pascual Ortiz.

Ing. Pascual Ortiz Rubio (1930-1932), Mordía, Michoacán

Las elecciones fueron muy reñidas, especialmente entre José Vasconcelos, ex


secretario de Educación Pública y destacado intelectual, y Ortiz Rubio. La
situación era sumamente tensa y hubo incluso heridos y muertos, en Guada-
lajara y en el Jardín de San Fernando en la Ciudad de México. Desde Mazatlán,
Vasconcelos se enteró de su derrota y fue a Estados Unidos de América,
diciendo que no había sido derrotado, sino defraudado. Más tarde, desde
Guaymas, el 10 de diciembre de 1930 lanzó un plan invitando al pueblo a la
lucha y se autoproclamó Presidente de la República. Luis Cabrera manifestó
que esto ponía de relieve la imposibilidad, en México, de que triunfara un
candidato independiente. Vasconcelos regresó a Estados Unidos.
En el gobierno de Ortiz Rubio se modificó el art. 120 de la Ley Orgá-
nica del Distrito y Territorios Federales, para dar al Territorio Norte de Baja
California el carácter de estado; y dos veces los arts. 43 y 45 de la Constitu-
ción, una de ellas para fijar el paralelo 28 como línea divisoria entre los
territorios Norte y Sur de Baja California.
Se promulgaron las leyes siguientes: Ley Orgánica de los Tribunales de la
Federación, de Aeronáutica Civil, Ley sobre la Planeación General de la Repúbli ca,
y la nueva Ley Minera, reglamentaria del art. 28 de la Constitución; la de
Instituciones de Crédito y de Títulos y Operaciones, la de Responsabilidades
de Funcionarios y Empleados Agrarios, y la de Asociaciones Agrarias.
Se expidió el Código Penal para el Distrito y Territorios Federales, así
como el Código de Procedimientos Penales, y se puso en vigor la Ley Federal
del Trabajo.
En materia de población, Ortiz Rubio mandó levantar el censo gene-
ral de 1930, abrió el registro de extranjeros y dio preferencia a la repatria-
ción de mexicanos.
En economía, redujo sueldos y gastos en todas las dependencias ofi-
ciales a consecuencia de la crisis económica de Estados Unidos de América;
bajó el valor de la producción minera; descendió el valor de la plata; la
8. El Derecho revolucionario 201

producción de petróleo se desplomó y aumentaron los precios de los


artículos de consumo popular. Se modificó la organización del Banco de
México; se creó la nueva empresa de Ferrocarriles Nacionales y se funda-
ron los Bancos de Trabajo y Nacional de Crédito Agrario.
En materia laboral, se promovió la Sociedad Nacional de Seguros,
para evitar la insolvencia patronal respecto de accidentes de trabajo o de
enfermedades profesionales.
En lo que toca a la deuda pública, se logró cancelar 211 007 944
dólares y que el saldo se pagara a 45 años con 5% de recargos.
En educación, se redujo el precio de los libros de texto para escuelas
federales y se estableció el reparto gratuito de estos libros entre los niños
pobres; se reglamentó el funcionamiento de las escuelas secundarias y se
fundó la Dirección General de Educación Militar.
En el sector salud, se terminó el Hospital para Tuberculosos en
Huipulco.
En comunicaciones y transportes, se otorgaron nuevas concesiones
para el transporte aéreo; entró en función el Circuito Radiofónico México-
Mérida y quedó lista para su inauguración la carretera México-Nuevo Laredo.
El Congreso de la Unión declaró desaparecidos los poderes de los
estados de Colima, Nayarit, Durango y Guanajuato.
En materia internacional, en España se elevó a la categoría de embaja-
da la representación de México; se suspendieron las relaciones diplomáti-
cas con Perú, por denunciar éste la intervención de México en su política.
México postuló la llamada Doctrina Estrada, por su autor Genaro
Estrada, Secretario de Relaciones Exteriores, por la que nuestro país no
reconoce ni desconoce a gobierno extranjero alguno y sólo se limita a
mantener o retirar a sus agentes diplomáticos en el país de que se trate.
Por críticas a su régimen, Ortiz Rubio expulsó al ilustre jurista Luis
Cabrera. A su vez, el poder absorbente y nulificador del general Calles
originó la renuncia del Ing. Ortiz Rubio el 2 de septiembre de 1932, sin
que en ella se adujeran motivos concretos, pero todos entendieron que en
el fondo había una crisis en la llamada familia revolucionaria.
General Abelardo L Rodríguez (1932-1934), Guaymas, Sonora

Fue electo unánimemente por el Congreso de la Unión, en sustitución de


Pascual Ortiz Rubio. Antes de asumir su cargo presidencial, siempre mos-
tró gran interés por el desarrollo de la industria, especialmente la del pe-
tróleo, y se caracterizó por su simpatía hacia la clase obrera.
En su época México padecía una grave recesión y el peso perdía su
valor adquisitivo, lo que motivó muchos problemas de orden económico.
202 Historia del Derecho mexicano

Fundó el Banco Hipotecario y de Obras Públicas, en 1934, y algunas empresas


industriales y pesqueras con participación estatal, como Petromex (Petróleos
Mexicanos). Fundó Nacional Financiera, S.A., y para aumentar las reservas de
hidrocarburos decretó la ampliación de fronteras litorales en 50 kilómetros.
En su tiempo continuó el conflicto religioso, por lo que las relacio -
nes Iglesia-Estado se tornaron muy tensas. En Jalisco y Tabasco se perse-
guía al clero, y en los demás estados se reglamentó la Ley de Cultos con
estrictas medidas anticlericales. Esto originó que el papa Pío XI criticara
severamente en una Encíclica al gobierno mexicano.
El 10 de octubre de 1934 se aprobó una reforma al art. 3o. de la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. También se estableció
la Ley del Servicio Civil, que aseguraba la estabilidad en el empleo a los
burócratas; se decretó el salario mínimo y se elevó, a partir del siguiente
periodo presidencial, a seis años el ejercicio de gobierno (plan sexenal).
El general Rodríguez se opuso abiertamente a la participación de los
sindicatos en la política del país.
A consecuencia de la mala situación económica, su periodo conclu-
yó con 300 000 desempleados, cifra récord en su tiempo.

General Lázaro Cárdenas del Río (1934-1940), Jiquilpan, Michoacán

Por sus diversas acciones de armas, a los 25 años de edad se le nombró


general brigadier. En 1920 ocupó por sólo tres meses la gubernatura inte-
rina de Michoacán.
Más tarde enfrentó la rebelión cristera en Coalcomán, Michoacán, y
logró, sin derramar sangre, pacificar la región. Fue gobernador de su
estado y presidente del Partido Nacional Revolucionario (PNR); ocupó la
Secretaría de Gobernación y luego la de Guerra y Marina.
En 1934 fue electo Presidente de la República. A él ya le tocó gobernar
durante seis años, pero no vivió en el Castillo de Chapultepec, como era
tradición desde muchos años atrás, sino en la Casa Presidencial de los Pi-
nos, en tanto que el Castillo se convertía en Museo Nacional de Historia.
Cerró las casas de juego, incluido el Casino de la Selva, en Cuernavaca.
Destituyó a Tomás Garrido Canabal, Secretario de Agricultura, ex gober-
nador radical de Tabasco, enemigo del clero, leal al ex Presidente Elias
Calles y protector de un grupo de choque tristemente célebre llamado los
camisas rojas; igualmente pugnó por la caída de gobernadores callistas,
como fue el caso en Tabasco, Guanajuato, Colima, Durango, Sinaloa,
Sonora, Chiapas y Tamaulipas.
El propio ex Presidente Calles se vio obligado a salir del país, con lo cual
concluyó el periodo del Maximato y se consolidó la autoridad presidencial.
8. El Derecho revolucionario 203

El movimiento obrero estaba en su apogeo con líderes como Vicente


Lombardo Toledano. El gobierno cardenista respetó plenamente el dere -
cho de huelga; entre 1934 y 1937 se dieron 2 381 huelgas en todo el país.
Incluso se creó un Comité Nacional de Defensa Proletaria, para apoyar a
los trabajadores más activistas. Se aceleró el ritmo del reparto agrario con
unas 280 hectáreas por mes aproximadamente.
En 1936 se creó la Confederación de Trabajadores de México (CTM),
con el propio Lombardo Toledano, a la vez que el líder de la CROM,
Morones Prieto, era expulsado del país por su posición abiertamente ca -
llista; aún más, Calles y sus más cercanos colaboradores y partidistas fue-
ron expulsados del Partido Nacional Revolucionario.
Se determinó el pago del séptimo día a los trabajadores. La Universi-
dad Nacional alcanzó un subsidio nunca visto de 2 millones de pesos. El
23 de junio de 1937 se nacionalizaron los ferrocarriles y fueron puestos
en manos del sindicato respectivo. En 1934 se reformó el art. 3o. constitu-
cional, para implantar en forma obligatoria la educación socialista, lo que
trajo como consecuencia una enorme reacción por parte del clero y de la
sociedad, al grado de que algunos profesores, sobre todo los rurales, fue-
ron asesinados o se les mutiló el pabellón de la oreja.
México impuso sanciones económicas a las importaciones italianas
debido a la invasión de ese país a Etiopía.
Con grandes críticas se ordenó el inmediato reparto ejidal en la re -
gión de la Laguna, lo que levantó airadas protestas de algunos hacenda-
dos en Torreón.
Se fundó el Banco de Comercio Exterior y el Banco Obrero de Fo-
mento Industrial.
El 18 de marzo de 1938 se expropiaron las empresas petroleras, apro-
vechando un conflicto entre ellas y sus trabajadores. Esto se consideró en
su época un acto nacionalista y audaz.
El general Saturnino Cedillo se alzó en armas contra el gobierno
cardenista en la sierra de San Luis Potosí, pero en enero de 1939 murió en
combate y su movimiento concluyó.
En ese mismo año México recibió una gran cantidad de inmigrantes
españoles, especialmente niños que huían de la guerra civil en aquel país; estas
personas se radicaron en diferentes partes de nuestro territorio y forma -
ron una colonia próspera, emprendedora y digna de respeto y afecto;
también llegaron por ese motivo muchos intelectuales que contribuyeron
a nuestro desarrollo cultural y profesional.
En 1940 León Trotsky, antiguo caudillo soviético, fue asesinado en Méxi-
co, en donde se encontraba refugiado huyendo de la dictadura de José Stalin.
204 Historia del Derecho mexicano

En 1938 se creó la Confederación Nacional Campesina con Graciano


Sánchez y se trató de implementar la explotación colectiva ejidal. Se reorgani-
zó el partido oficial y se convirtió en Partido de la Revolución Mexicana
(PRM), creado como partido de masas sectoriales, con obreros, campesinos y
clases urbanas populares. Se fundó el Instituto Politécnico Nacional, institu-
ción magnífica que ha dado prestigio a nuestro país. También se creó el De-
partamento de Educación Obrera para la Enseñanza de los Trabajadores.
En 1939 México condenó públicamente la política expansionista de
la Unión Soviética hacia Finlandia y Polonia.
En contra de la política izquierdista de Cárdenas se crearon, entre
otros, la Acción Revolucionaria Mexicanista, la Unión Nacional Sinarquista,
el Partido de Salvación Pública y el Partido Acción Nacional. Este último,
fundado en septiembre de 1939, aún subsiste y representa una gran fuerza
política en la vida democrática del país. Es obra de Manuel Gómez Morín,
quien también fue director de la Escuela Nacional de Jurisprudencia y
rector de la Universidad Nacional.
En materia legislativa tenemos, entre lo más importante, la Ley de
Amparo (1935), la Ley de Indulto, la Ley Orgánica del Poder Judicial de la
Federación, la Ley de Crédito Agrícola, la Ley de Procedimientos Civiles y Pena-
les, la Ley Orgánica de los Artículos 102, 103 y 104 Constitucionales, la Ley
Orgánica de la fracción I del Artículo 27 Constitucional, la reforma a los arts.
43 y 45 constitucionales, la Ley de Nacionalización de Bienes, la Ley de Expro-
piación, las reformas al art. 78 de la Ley Federal del Trabajo, la Ley General de
Población, el decreto que crea la Secretaría de la Defensa Nacional (antes de
Guerra y Marina), la reforma al Código Civil del Distrito Federal, en el que
se reconoce a los llamados hijos naturales; la Ley sobre Industria Eléctrica, la
Ley Federal de Estadística, la Ley de Retiros y Pensiones del Ejército y la Armada,
el decreto que creó para los profesores la Medalla Maestro "Ma nuel
Altamirano"; la Ley de Vías Generales de Comunicación, la Ley de la
Federación, la Ley del Servicio Militar, la Ley Reglamentaria del artículo 3o.
constitucional, la Ley de Caza, el nuevo Código Agrario, la Ley General de
Instituciones de Fianzas y el Estatuto Jurídico de los Empleados al Servicio de los
Poderes de la Unión.
Se modernizaron las carreteras México-Guadalajara y México-Nuevo
Laredo, y se construyeron varias presas.
Las elecciones para la renovación del Poder Ejecutivo federal fueron
muy difíciles, entre los generales Juan Andrew Almazán y Manuel Ávila
Camacho, en las que triunfó este último. Se llegó incluso a hablar de un
posible levantamiento armado en la zona de Tamaulipas, pero no ocurrió
y el 1 de diciembre de 1940 se hizo la transmisión pacífica de titulares.
8. El Derecho revolucionario 205

General Manuel Ávila Camacho (1940-1946), Teziutlán, Puebla

Inició su gobierno en tiempos muy difíciles, ya que el país sufría grandes


carencias provocadas por la Segunda Guerra Mundial, resultado de la
política de dominación de las potencias nazi-fascistas. La producción era
principalmente agrícola y la industria petrolera apenas representaba 10.91%
del ingreso nacional. Se consolidó la expropiación y la nacionalización de
la industria petrolera y se realizaron obras de infraestructura para benefi-
ciar a la producción agrícola y ganadera. Se respetó la pequeña propiedad
protegida por la Constitución. El Presidente, a través de la Nacional Finan-
ciera, impulsó la creación de industrias básicas. Se expidió una nueva le-
gislación agraria que favorecía al sistema ejidal. Respecto a la regulación
de las garantías individuales, se promulgó la Ley de Prevenciones Generales.
En favor de los partidos políticos y procesos electorales para la ins-
tauración de un sistema pluripartidista, se promovió una iniciativa de ley
que fue aprobada en 1945.
Se convirtieron en Secretarías de Estado los Departamentos de Mari-
na y del Trabajo; y la Secretaría de Guerra cambió su nombre a Secretaría
de la Defensa Nacional.
El Presidente se vio obligado a declarar el estado de guerra entre
México y las potencias del Eje, a partir del 22 de mayo de 1942, tras el
hundimiento de los barcos "Potrero de Llano" y "Faja de Oro" por un
submarino alemán.
Por arreglos celebrados entre México y Estados Unidos de América
para que los residentes de un país en otro pudieran enlistarse en el ejército,
14 449 mexicanos lucharon por la bandera estadounidense, y allí se distin-
guió la participación del Escuadrón 201 de la Fuerza Aérea Mexicana.
Se reanudaron las relaciones diplomáticas con Gran Bretaña y la Unión
Soviética.
Se tomaron medidas para la protección de los trabajadores y su poder
adquisitivo, mediante rentas congeladas de casas y creando el régimen de
seguridad social; se fundó la Nacional Reguladora y Distribuidora
(Conasupo), el Consejo Nacional Obrero (el 11 de junio de 1942) y el
Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en 1943, institución básica
en el México contemporáneo.
Se abrieron 11 mil kilómetros de carreteras y se realizaron diversas
obras de irrigación. Se promulgó la ley para establecer la Campaña Nacio-
nal contra el Analfabetismo y se creó la Comisión Impulsora y Coordina -
dora de la Investigación Científica.
Por medio de un Comité Administrador se edificaron millares de
escuelas y aulas de todo tipo, y se trató sobrellevar de la mejor manera las
206 Historia del Derecho mexicano

cargas económicas que implicó en el plano internacional el desarrollo de


la Gran Guerra.

Lie. Miguel Alemán Valdés (1946-1952), Sayula, Veraeruz


A partir de él, la Presidencia de la República ha estado en forma continua-
da en manos de civiles.
En 1947 se reformó el art. 115 constitucional y se concedió el voto a
la mujer en elecciones municipales (antes San Luis Potosí y Chiapas lo
habían otorgado en sus elecciones locales).
Se promulgaron, entre otras, las siguientes leyes: Ley del Banco Nacio-
nal del Ejército y la Armada, Ley de Riegos, Ley de Secretarías y Departamentos
de Estado, que creó las Secretarías de Recursos Hidráulicos y de Bienes
Nacionales e Inspección Administrativa, y la Ley Federal de Colonización.
Se hicieron reformas al art. 27 constitucional para otorgar el amparo a los
dueños protegidos con certificados de inafectabilidad. Se expidieron la
Ley General de Población, la Ley Forestal, la Ley de Pesca, la Ley sobre Derechos
de Autor y la Ley Federal del Impuesto sobre Ingresos Mercantiles.
Se crearon la Comisión Nacional de Turismo (luego Dirección Gene-
ral de Turismo) y el Premio Nacional de Artes y Ciencias, el Instituto
Nacional Indigenista, la Comisión Nacional de Cinematografía, el Institu-
to Nacional de Bellas Artes, el Instituto Nacional de la Juventud Mexicana
y la Compañía Exportadora e Importadora Mexicana, S.A. (CEIMSA).
El 18 de enero de 1946 el Partido de la Revolución Mexicana (PRM)
cambió su denominación por Partido Revolucionario Institucional (PRI).
Se fijó la paridad del peso mexicano respecto al dólar estadounidense
en 8.50. Se emitieron los Bonos del Ahorro Nacional y los Certificados de
Nacional Financiera. Se ampliaron las carreteras de México-Nogales,
México-Ciudad Juárez, Coatzacoalcos-Salina Cruz y México-Acapulco. Se
construyeron varias presas.
Desapareció la viruela como enfermedad endémica.
Se crearon las unidades multifamiliares Miguel Alemán y Benito
Juárez, en el Distrito Federal.
Se creó la Ciudad Politécnica en Santo Tomás y la Ciudad Universita-
ria en Copilco. Se inauguró la Escuela Nacional de Maestros, la Escuela
Naval de Veraeruz y la Escuela de Aviación Militar en Zapopan, Jalisco.
Se descubrieron las ruinas del Templo y Tumba de las Inscripciones
de Palenque, en Chiapas (1952).
Se intensificaron las relaciones con casi todos los países del mundo.
Estados Unidos de América devolvió a México las banderas capturadas a
nuestro ejército en la invasión de 1847.
8. El Derecho revolucionario 207

México declaró terminado su estado de guerra con Japón. Se firmó


con Estados Unidos un tratado sobre tratamiento de braceros.
Se unió la carretera Cristóbal Colón o Panamericana para entroncar
a Tapachula, Chiapas, con las ciudades de Guatemala y el resto de
Centroamérica.
El gobierno alemanista desarrolló focos de turismo, como el puerto de
Acapulco y las ciudades de Guadalajara, Mérida, Veracruz y el Distrito Federal.
La fiebre aftosa que afectaba al ganado vacuno fue un terrible azote
para la ganadería nacional, pero logró erradicarse.
Se erigió el Altar de la Patria o Monumento a los Niños Héroes en
Chapultepec, a propósito de la conmemoración de los 100 años de la
intervención norteamericana.

-
En 1948 se fundó el Partido Popular, más tarde Partido Popular So -
cialista (PPS).

Adolfo Ruiz Cortines (1952-1958), Veracruz, Ver.

Prestó atención especial a la producción del campo y mantuvo en armo -


nía los sistemas ejidal y de pequeña propiedad, beneficiando además al
sector ganadero; por otra parte, se expropiaron los latifundios propiedad
de extranjeros, como los de Cananea. Al igual que sus antecesores, realizó
un mayor volumen de obras de riego, destacando entre ellas la Presa Fal-
cón. Con éstas y otras medidas, como el crédito y los subsidios, logró
incrementar la producción del campo.
Fomentó la industria con el apoyo del Banco de México, por lo que
aumentó también la producción en este sector.
Mediante un plan sexenal se pudo aprovechar el petróleo, no sólo
como materia prima, sino también para productos que antes se importa -
ban, incrementando además las exportaciones.
En abril de 1954 se decretó la devaluación del peso frente al dólar, de
$8.65 a $12.50. El gobierno prefirió afrontar los gastos públicos con apo-
yo de los bancos Mundial y de Exportaciones, más que con el aumento de
los impuestos.
Se inauguró una constructora de vagones de ferrocarril; además, se
logró un mejoramiento general de vías y equipos, y casi se duplicó la red
de caminos federales y estatales.
El gobierno mantuvo relaciones cordiales con la Iglesia.
Los servicios y beneficios del Instituto Mexicano del Seguro Social
se extendieron a todos los estados de la República.
Se respetaron las posiciones políticas de las organizaciones obreras,
y a los trabajadores del Estado se les otorgaron aumentos bianuales de
208 Historia del Derecho mexicano

salarios. La emigración masiva de trabajadores mexicanos a Estados Uni-


dos de América en busca de empleos mejor remunerados no tuvo gran-
des soluciones.
Se iniciaron importantes obras de captación y distribución de agua
potable; se construyeron vías periféricas; se crearon nuevos mercados como
el de La Merced en la Ciudad de México; y se inauguró la planta hidroeléc-
trica El Cobano.
En 1953 se concedió a la mujer el derecho al voto activo y pasivo en
elecciones federales y locales, convirtiéndola así en ciudadana con plenos
derechos.
En 1954 se fundó el Partido Auténtico de la Revolución Mexicana
(PARM).
Al final de su gobierno, Ruiz Cortines enfrentó fuertes problemas de
huelga como la de los sindicatos de maestros, ferroviarios y telegrafistas,
entre otros.
Este Presidente supo manejar las finanzas públicas con mano diestra
y organizada.
Lie. Adolfo López Mateos (1958-1964), Atizapán de Zaragoza, Estado de México

En materia legislativa reformó los arts. 27, 42, 48, 52, 54, 63, 107 y 123
constitucionales. Nacionalizó la industria eléctrica. Estableció la suplencia
de la queja en materia agraria, su gobierno hizo mejoras a las comunidades
ejidales y dio apertura al amparo en materia agraria.
Se estableció la calidad de diputados de partido, para dar mayor co-
bertura democrática.
Se estableció el reparto de utilidades para los trabajadores.
Se logró para México la sede de los XIX Juegos Olímpicos. Visitaron
el país 23 jefes de Estado y el Presidente López Mateos a su vez recorrió
innumerables países para promover la imagen y las relaciones de México.
Sin embargo, entre 1959 y 1960 se rompieron las relaciones diplomáticas
con Guatemala debido a una agresión injustificada de ese país a nuestros
nacionales. Se logró mantener las relaciones con Cuba, a pesar de la pre-
sión estadounidense en el seno de la OEA, por la posición izquierdista del
gobierno del comandante Fidel Castro.
En 1963 se obtuvo la solución favorable para nuestro país de la devo-
lución al suelo patrio de la franja de El Chamizal, en Ciudad Juárez.
El gobierno reprimió el sindicalismo ferroviario en su huelga de 1959.
En 1964 se inauguró la Unidad Profesional de Zacatenco del Institu-
to Politécnico Nacional. Se inauguró también el Museo Nacional de An-
tropología e Historia en Chapultepec, así como el Museo de Arte Moder-
8. El Derecho revolucionario 209

no y el de Ciencias Naturales. El analfabetismo decreció a 28.91% de la


población. En 1960 se estableció la entrega gratuita del libro de texto para
la educación primaria.
Se llevó a cabo un intenso programa de construcción de escuelas y
mercados públicos. Se edificaron las unidades habitacionales de Tlatelolco
y de San Juan de Aragón.
Se creó el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabaja-
dores del Estado (ISSSTE).
Se hizo obligatoria la vacuna oral contra la poliomielitis para los in-
fantes.
Se construyeron y modernizaron varias carreteras en todo el país,
por ejemplo la de México-Puebla; Durango-Mazatlán; Guadalajara-
Zacatecas; San Luis Potosí-Torreón y otras. Se inauguró el ferrocarril
Chihuahua-Pacífico. Se comunicó la península de Baja California median-
te servicio de transbordador.
Se logró un alto índice de inversiones extranjeras y creció el produc-
to nacional bruto. Se derogó la Ley Federal de Colonización, que limitaba la
reforma agraria.
Se creó el Instituto Mexicano del Café y el Instituto Nacional de Pro-
tección a la Infancia.
Se creó el impuesto sobre tenencia y uso de automóviles.
Lie. Gustavo Díaz Ordaz (1964-1970), San Andrés Chalehicomula (hoy Ciudad
Serdán), Puebla

La administración pública fue su primer punto de preocupación, por lo


que reorganizó la Junta de Gobierno de los Organismos Descentralizados
y estableció cuatro programas en favor de la inversión, obras públicas,
geografía y agricultura; formuló el Plan Maestro del Área Metropolitana
para coordinar la acción del gobierno federal por medio del Departamen -
to del Distrito Federal y el gobierno del Estado de México.
La denominada Conasupo se transformó en un organismo público
descentralizado por servicio ampliado.
Se promulgó la Ley General de Bienes Nacionales, y por primera vez en
el presupuesto de egresos de la Federación se conocieron los ingresos y
gastos de los principales organismos descentralizados. Se dio especial apoyo
a la actividad privada. Los recursos extranjeros se aplicaron a obras pro-
ductivas.
La deuda externa se obtuvo a tasas menores y con amplios venci-
mientos. La Comisión Federal de Electricidad colocó por primera vez una
emisión de bonos en Europa.
210 Historia del Derecho mexicano

Se fundaron el Banco Nacional Agropecuario, para fomentar la pe-


queña y mediana industria y el Fondo de Fomento a Productos Manufac-
turados.
Se permitió la expedición de tarjetas de crédito bancario, por parte
de las instituciones respectivas. México fue de los primeros países en utili-
zar el nuevo sistema internacional uniforme de cuentas nacionales.
En la industria, se fomentó el renacimiento de la minería y también
comenzó a operar la empresa Zincamex. Se crearon otras como la Empre-
sa Mexicana del Cobre y la siderúrgica Lázaro Cárdenas.
De igual manera se fomentó la actividad agropecuaria, pesquera y
forestal y se obtuvo un incremento en el valor de las cosechas gracias al
Plan Agrícola Nacional.
Dentro de este proceso se modificó la Ley de Instituciones de Crédito
para garantizar la mexicanización de la banca.
Se instaló un sistema de estaciones meteorológicas, para disponer
mejor de los recursos naturales del territorio nacional, y se inició el siste-
ma aéreo fotogramétrico.
Se modificó el impuesto sobre la renta para gravar los ingresos globales
de las personas físicas y morales.
Se terminaron 107 presas de almacenamiento y se construyeron las
de Coahuila, Sinaloa, Chihuahua y Michoacán, entre otras. Se terminó el
canal Endó, en Hidalgo.
Se extendió el servicio eléctrico; 19 empresas que había adquirido el
gobierno se integraron a la Comisión Federal de Electricidad y ésta quedó
como una unidad administrativa. Se fundó el Instituto Mexicano del Pe -
tróleo y se terminaron ocho plantas de refinación; además, se pusieron en
operación diversas plantas de gasolina.
Las grandes obras del régimen fueron el Sistema de Transporte Co-
lectivo (Metro); un sistema de drenaje profundo; la Avenida de los Cien
Metros y el tramo sureste del anillo periférico.
Se adquirieron los ferrocarriles Internacionales y de Nacozari; se ini-
ció un programa de telefonía rural y de microondas, y se creó el organis -
mo descentralizado Aeropuertos y Servicios Auxiliares.
Se actualizó la Ley Federal de Trabajo y se establecieron por primera
vez los salarios mínimos profesionales.
Se puso especial interés en los deportes y por primera vez en un país
de América Latina se realizó una Olimpiada (los XIX Juegos Olímpicos de
1968). Por tal motivo se construyeron la Villa Olímpica, el Palacio de los
Deportes, la Alberca Olímpica y el Velódromo, entre otros, y se acondicio-
nó el Estadio de la Ciudad Universitaria, al igual que otras instalaciones.
I 8. El Derecho revolucionario 211

El Presidente Díaz Ordaz recibió además físicamente el territorio de


El Chamizal.
Lamentablemente, su gobierno enfrentó problemas sociales muy gra-
ves como la huelga de médicos y los movimientos estudiantiles de
Michoacán, Sonora y Sinaloa, pero especialmente el llamado movimiento
del 68, que culminó con los trágicos sucesos de Tlatelolco, el 2 de octubre
de ese año.

Lie. Luis Echeverría Álvarez (1970-1976), México, D.F.

La difícil economía del mundo se manifestó también en México con la


rápida y desordenada elevación de los precios y una fuerte tendencia al
desempleo, a la vez que una escasa inversión privada, por lo que una de las
preocupaciones de su gobierno fue la de elevar el ritmo de la inversión públi-
ca. Se aumentó el gasto del Estado y la deuda exterior creció de 10 000 000 a
20 000 000 de dólares durante su sexenio. Lamentablemente, hubo necesi-
dad de efectuar una devaluación del peso mexicano el 31 de agosto de
1976 y así la divisa nacional perdió 58%. Se elevaron los precios de la
gasolina, el gas y el suministro de electricidad. Se aumentó la producción
de hidrocarburos, minerales metálicos y energía eléctrica.
El Presidente Echeverría formuló ante la Organización de Naciones
Unidas la creación de una Carta de Derechos y Deberes Económicos de
los Estados, como complementaria de los Derechos del Hombre. Logró
también la fundación del sistema económico latinoamericano. México se
pronunció por la zona exclusiva de 200 millas. Igualmente se dio apoyo,
en medio de graves crisis, a Cuba y Panamá.
Se efectuaron 48 reformas a la Constitución Federal, 267 iniciativas de
leyes y decretos, se declaró al Golfo de California como mar interior mexi-
cano; se expidió la Ley Federal de la Reforma Agraria, se promulgó la Ley
Federal de Protección al Consumidor, la Ley para Promover la Inversión Mexi-
cana y regular la Inversión Extranjera, la Ley de Amnistía y la Ley Federal de
Aguas. Se creó el INFONAVIT, se inició un proceso de reformas adminis-
trativas y se establecieron las secretarías de Turismo y de la Reforma Agra-
ria. Se protegió la tecnología y el uso de patentes y marcas.
El gobierno promovió la utilización de tecnologías intermedias; se
formó la comisión nacional tripartita para la fijación del salario mínimo y
se redujo la jornada de trabajo de los servidores públicos.
Se dio impulso al presupuesto educativo. Se fundó la Universidad
Autónoma Metropolitana, institución que hoy goza de merecido presti-
gio. Se concluyó el sistema de drenaje profundo, se amplió la red de ca -
rreteras y se construyeron nuevos aeropuertos.
212 Historia del Derecho mexicano

En 1975 se estableció el Partido del Frente Cardenista de Reconstruc-


ción Nacional y en 1976 el Partido Revolucionario del Trabajo. Se enfren-
taron algunos problemas sociales importantes en Guerrero, Michoacan y
otros lugares, e incluso en la Ciudad de México (como el llamado Jueves
de Corpus). Se llevó a cabo una gran inversión en materia de salud y se im-
pulsó el deporte y la educación física en prácticamente todo el país. Se
desarrolló turísticamente a Puerto Vallaría, en Jalisco.
Se rompieron las relaciones con Chile a raíz del golpe de Estado en
contra del Presidente Salvador Allende por el general Augusto Pinochet.
Se estableció el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales para las Fuer-
zas Armadas Mexicanas (ISSSFAM).
En su tiempo se implemento en México, en diversos niveles, la educa-
ción según el sistema abierto, que ha sido de enorme utilidad al país.

Lie. José López Portillo y Pacheco (1976-1982), México, D.F.

El país se encontraba en una profunda crisis económica, por lo que en


1982 el peso fue devaluado de $24.50 a $69.50 por dólar; se suspendió
temporalmente el pago de intereses de la deuda exterior, que ya para en -
tonces se había triplicado; se aumentó el gasto público y se elevaron con-
siderablemente los precios de los energéticos y de algunos artículos de
consumo popular. Disminuyeron las exportaciones y aumentaron las im-
portaciones. En 1982 se decretó la nacionalización de la banca.
Se sustituyó el impuesto sobre ingresos mercantiles por el impuesto
al valor agregado (IVA). Se dieron estímulos fiscales para la producción de
artículos de primera necesidad y la construcción de vivienda de interés social.
Se reformaron y adicionaron 17 artículos de la Constitución, lo que
permitió el registro de nuevos partidos políticos, como el caso del Parti -
do Demócrata Mexicano (PDM), en 1978, y el Partido Socialista Unificado
de México (PSUM), en 1981. Se suprimió la Secretaría de la Presidencia y se
formaron las Secretarías de Programación y Presupuesto; Patrimonio y Fo-
mento Industrial, Agricultura y Recursos Hidráulicos; Asentamientos
Humanos y Obras Públicas, así como la de Pesca.
Se elevó a 400 el número de los diputados en el Congreso de la Unión
y se estableció el sistema mixto de mayoría relativa. Para todo ello se pro-
mulgó la Ley de Organizaciones Políticas y Procesos Electorales (LOPPE).
Se redujo el índice de desempleo. Se cubrió 77% de la demanda de agua
potable y se iniciaron las obras de la nueva Central de Abastos. Se amplió
en el Distrito Federal el sistema de transporte colectivo, Metro, y se cons-
truyeron 34 ejes viales. Se terminó la vía férrea a Lázaro Cárdenas,
Michoacan, y se desarrollaron obras portuarias importantes.
8. El Derecho revolucionario 213

Se inició el proceso de desconcentración administrativa de la Secreta-


ría de Educación Pública y por primera vez en México se cubrió la deman-
da de educación primaria.
Se reanudaron relaciones con España. Se apoyó financiera y tecnoló-
gicamente al gobierno sandinista en Nicaragua. Se desarrolló turística-
mente el Puerto de Cancún y en ese mismo lugar en 1980 se inauguró el
Diálogo Norte-Sur de Jefes de Estado y Cancilleres de 21 países del conti-
nente. Se dio refugio político a unos 10 000 guatemaltecos en los estados
de Chiapas y Campeche. Se concluyó el sistema de drenaje profundo en
la Ciudad de México.
Las relaciones defacto con la Iglesia se hicieron suficientemente cor-
diales como para permitir la visita del papa Juan Pablo II a México.

Lie. Miguel de la Madrid Hurtado (1982-1987), Colima, Col.

Durante su gobierno se trató de reducir significativamente la inflación,


para lo cual se llevó a cabo un Programa Inmediato de Reordenación
Económica, que pretendía aumentar los ingresos del sector público. Igual-
mente se aumentó el impuesto al valor agregado (IVA) y la contratación de
nueva deuda fue mínima. Todo esto permitió reducir el déficit del sector
público; incluso se eliminaron varias subsecretarías y direcciones genera-
les en la administración pública. El tipo de cambio fue controlado para mante-
ner una paridad cambiaría real, evitando así la sobrevaluación. Igualmente
se dio a conocer el Plan Nacional de Desarrollo, que proponía mejorar el
nivel de vida de los mexicanos. No obstante, la deuda pública alcanzó la
cifra de 104 millones de dólares.
El gobierno de de la Madrid enfrentó el desastre que implicó la explo-
sión en San Juan Ixhuatepec, en el Estado de México, y el terremoto de la
capital en 1985.
Se reformaron los arts. 25, 26, 27, 28 y 29 de la Constitución. Se aproba-
ron la Ley Reglamentaria de Servicio de Banca y Crédito (lo que permitió fina-
lizar el régimen de incorporación de los bancos al Estado) y la Ley Federal de
Responsabilidades de los Servidores Públicos. Se reformó el art. 115 constitu-
cional para ampliar la esfera de acción de los municipios y se puso en mar-
cha el programa de descentralización de la administración pública federal.
Se promulgó el Código Federal Electoral, que permitió el establecimien-
to del Tribunal de lo Contencioso Electoral.
En 1983 se transfirió a los estados de la República la responsabilidad
de la educación básica. En 1985 se pusieron en órbita los satélites Morelos
I y Morelos II para el desarrollo de las comunicaciones, con la asistencia
del primer astronauta mexicano, Rodolfo Neri Vela.
214 Historia del Derecho mexicano

México se incorporó a las normas del comercio mundial con su in-


greso en el Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y de Comercio
(GATT). En 1983 se formó el Grupo Contadora (llamado así por haberse
establecido en la isla de ese nombre, en Panamá) en favor de la paz y las
buenas relaciones de Latinoamérica, con México, Colombia, Panamá y
Venezuela.
Se trató de dar impulso a la creación de nuevos empleos y se formó
el Sistema Nacional de Salud a fin de desarrollar un proceso de descentra-
lización en los servicios hospitalarios.
Se desarrolló el proyecto turístico de Huatulco, en las costas de
Oaxaca.

Lie. Carlos Salinas de Gortari (1988-1994), México, D.F.

Su elección como Presidente de la República fue muy controversial. Una


vez en el ejercicio del poder logró una considerable reducción en el por -
centaje de inflación; privatizó una gran cantidad de empresas, como fue
el caso de Teléfonos de México, la banca, los ingenios azucareros, la in-
dustria siderúrgica, etc. Aumentó la inversión extranjera en 98%. Se elimi-
naron tres ceros a la moneda nacional para facilitar las transacciones finan-
cieras y comerciales. Se firmó el Pacto para la Estabilidad y el Crecimiento
Económico, con la participación del gobierno, los empresarios y los obre-
ros. También se firmó el Programa Nacional de Solidaridad a fin de apo-
yar el desarrollo de las zonas marginadas del país. Se renegoció la deuda
externa y se firmó el Tratado de Libre Comercio entre México, Estados
Unidos de América y Canadá. Se firmó con Chile un documento que
eliminó las barreras arancelarias entre ambos países. Las relaciones diplo-
máticas con ese país se habían reanudado en 1990. En 1991 se celebró en
Guadalajara la primera Cumbre Iberoamericana con los presidentes del
continente y los jefes de Estado de Portugal y España. Se firmó un tratado
de libre comercio con Colombia y Venezuela. Se inauguró en la Ciudad de
México la Asamblea General de la OEA, dedicada a problemas del desa -
rrollo y pobreza en la región. Al final de su sexenio la paridad con el dólar
era de $3.50.
Se reformó el art. 27 de la Constitución para permitir el juego econó-
mico respecto a los ejidos. Se creó la Comisión Nacional de Derechos
Humanos.
Se promulgó el Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electo-
rales (COFIPE), se estableció el Tribunal Federal Electoral y el Instituto
Federal Electoral. Ese mismo Código fue reformado, entre otras cosas, para
eliminar el sistema de autocalificación de las elecciones respecto a la Cá-
8. El Derecho revolucionario 215

mará de Diputados y Senadores; se inició la formación de un nuevo pa-


drón electoral y se estableció la credencial para votar con fotografía. En
1989 se fundó el Partido de la Revolución Democrática (PRD), que a la
fecha representa una importante opción político-electoral en el país. Igual-
mente, en 1993 se fundaron el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde
Ecologista de México (PVEM), que también han desempeñado una labor
destacada en la vida democrática del país.
Se puso en marcha el programa Hoy no Circula en el Distrito Federal
y en su área metropolitana.
Se reformó el art. 130 constitucional para proporcionar personali-
dad jurídica a las iglesias en México, y después de 130 años de rotas las
relaciones con el Vaticano, éstas se reanudaron, con el reconocimiento
diplomático entre ambos Estados.
En enero de 1994 estalló un movimiento rebelde en el estado de Chiapas
con el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), cuyas consecuen-
cias y situaciones conflictivas aún subsisten. Hubo algunos magnicidios
importantes, entre ellos el de Luis Donaldo Colosio, candidato por el PRI a
la Presidencia de la República, ocurrido en Tijuana, Baja California.

Dr. Ernesto Zedillo Ponee de León (1994-2000), México, D.F.

En las elecciones en las que resultó triunfador ya estuvieron presentes


visitantes extranjeros. En 1996 estableció una importante reforma tanto a
la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos como al Código Fede-
ral de Instituciones y Procedimientos Electorales (COFIPE). A través de ella se
incorporó el Tribunal Electoral al Poder Judicial de la Federación; se posi-
bilitó, como facultad de la H. Suprema Corte de Justicia de la Nación, el
conocimiento y la resolución de acciones de inconstitucionalidad en ma-
teria electoral (art. 105, fracc. II, de la Constitución); se estableció la facul-
tad del Tribunal Electoral para determinar, con base jurisdiccional, el nombre
del ciudadano que obtenga la Presidencia de la República en las elecciones
federales. Se promulgó la Ley General del Sistema de Medios de Impugnación
en Materia Electoral y se llevó a cabo la redistritación electoral y la nueva
distribución de las circunscripciones plurinominales.
En 1994 se presentó una grave crisis económica que implicó una nue-
va paridad cambiaría frente al dólar, por lo que surgió un Plan de Estabiliza-
ción Económica y un Programa de Austeridad, que se vio aún más acentua-
do por la baja al precio del petróleo en el campo internacional.
Además del conflicto de Chiapas, se presentó el de otro grupo rebel-
de denominado Ejército Popular Revolucionario, que actúa principalmente
en los estados de Guerrero y Oaxaca.
216 Historia del Derecho mexicano

El Departamento del Distrito Federal cambió su nombre por el de


Gobierno de la Ciudad de México, y por primera vez en 1997 hubo elec-
ciones para elegir al jefe del gobierno capitalino. Resultó electo
Cuauhtémoc Cárdenas, del Partido de la Revolución Democrática.
En 1999 se establecieron nuevos partidos políticos: Convergencia
por la Democracia, Alianza Social, Democracia Social, Organización Au-
téntica de la Revolución Mexicana, Comité Promotor del Centro Demo-
crático y Sociedad Nacionalista.
El 2 de julio del año 2000 se efectuaron elecciones federales en las
que resultó electo Presidente de la República Vicente Fox Quezada, de la
Alianza por el Cambio, integrada por los Partidos Acción Nacional y Ver-
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índice onomástico

Abarca, 8 Arias, Juan de Dios, 161


Abitia, Librado, 123 Alista, Mariano, 33, 50, 70, 74-77, 79, 106
Acevedo de la Llata, Concepción, 199 Arredondo, Juan José, 160
Acuña, Manuel, 160 Arriaga, Camilo, 168, 192
Agramont Cota, Félix, 124 Arriaga, Jesús, "Chucho el Roto", 164
Aguilar, Cándido, 187, 190, 195 Arriaga, Ponciano, 82, 154
Aguilar, Ignacio, 94 Arrillaga, Basilio José, 74
Aguirre, Amado, 123 Atristáin, Miguel, 71
Aguirre, Berlanga, 187 Austin, Esteban, 61, 62
Agustín I, 6 Austin, Moisés, 60
Alamán, Lucas, 10, 22, 43, 46, 48, 77 Ávila Camacho, Manuel, 113, 204, 205
Alarico, 100 Azcona, Gila, 126
Alatorre, Flores, 136 Azcué, Pedro S. de, 133
Albino Corzo, Ángel, 48 Azueta, José, 182
Albores, Miguel, 174
Alburquerque, duque de, 108 Baca Calderón, Esteban, 170, 190
Alcocer, 8 Balderas, Lucas, 21
Alegre, Manuel M., 170 Banuet, 86
Alejandro I, zar de Rusia, 12 Baños, conde de, 108
Alemán Valdés, Miguel, 206 Bañuelos, Félix, 123
Alessandri, 197 Baranda, Joaquín, 161
Allende, Ignacio, 43-127 Barcena, Manuel de la, 2
Allende, Salvador, 212 Barocio, Enrique, 123
Almonte, Juan Nepomuceno, 69, 88, 93, 94 Barradas, Isidro, 41, 46, 67
Altamirano, Ignacio Manuel, 160 Barragán, Miguel, 25, 41, 51, 52
Alvarado, Salvador, 123, 187 Barreda, Gabino, 98
Álvarez Benítez, Juan, 15, 35, 46, 48, 53, 81, Baudín, Carlos, 68
82, 89, 121, 141 Amaro, Joaquín, Baz, Gustavo, 121
198 Amezcua, José Ignacio de, 52 Bazaine, 94, 97
Ampudia, Pedro, 59 Anaya, Pedro Bazoche, 68
María, 30, 31, 71, 139 Ancona, Becerra, José María, 15
Antonio, 123, 190 Andrew Almazán, Bello, Andrés, 101
Juan, 204 Ángeles, Felipe, 179 Anola, Berandi, 131
Manuel de, 107 Apodaca, 60 Aragón, Berriozábal, Felipe, 89, 121
Rosario, 122 Arenas, Joaquín, 20 Bismarck, 97
Arguello, Solón, 180 Blanco, Lucio, 182
Bocanegra, José María, 22
Bojórquez, Juan de Dios, 190
Bolívar, Simón, 10, 42
Bonaparte, Paulina, 12
240 índice onomástico

Bonilla, Manuel, 174 Chilperico, 100


Bonillas, Ignacio, 195 Chindasvindo, 100
Boija Migoni, Francisco de, 14 Chintila, 100
Boulbon, Rousset de, 34 Clausell, Joaquín, 161
Bravo, Ignacio A., 123 Clementi, Luis, 51, 109
Bravo, Nicolás, 10-12, 14, 20, 26, 27, 29, 43, Colosio, Luis Donaldo, 215
46, 48, 53, 58, 64, 81, 121, 139 Buchanan, Comonfort, Ignacio, 35, 48, 81, 82, 85, 90,
James, 88 Bulnes, Francisco, 158 Burgoa, 132, 138, 140, 141 Comte, Augusto, 157
Ignacio, 105 Burnet, David L., 62 Bustamante, Coral Heredia, Pascual, 123 Córdoba, Matías
Anastasio, 2, 8, 21, 22, 23, 25, 26, de, 9 Corona, Ramón, 87, 98, 126, 146, 158
43, 44, 46, 47, 50, 58, 59, 61, 63, 68, 77, Corral, Ramón, 151, 159, 170, 171, 173-175,
109, 122, 139 177
Bustamante, Carlos María de, 3, 15, 56 Corro, José Justo, 25, 63
Buttler, Anthony, 61 Cortés, Francisco, 136 Couto,
Bernardo, 71, 83
Cabrera de Córdova, Luis, 172, 173, 182, 188, Covarrubias, José María, 16
200, 201 Cravioto, Alfonso, 190
Calatrava, José María, 43 Creel, Enrique, 158
Calderón de la Barca, 43 Creelman, James, 172
Calero, Manuel, 170
Cuéllar, José Tomás, 134, 161
Calleja, 78
Calles, Plutarco Elias, 114, 195, 197, 201, 202 Cuevas, José María, 52
Campillo Seyde, Arturo, 123 Campo, Ángel Cuevas, Luis G., 71
de, 161 Campos, José Mariano, 122 Canales,
Servando, 15 Canalizo, Valentín, 27, 28, 59, Dallón, Manuel, 83
65, 139 Canto, Alberto del, 126 Cañedo, Juan Dávalos, Marcelino, 160
de Dios, 16 Carbajal, Francisco, 182 Cárdenas De la Huerta, 196
del Río, Lázaro, 124, 202 Carlos V, 95 De la Madrid Hurtado, Miguel, 213
Carlota Amalia, 95, 97, 98 Carmona y Valle, Deabra, vizconde de, 102
Manuel, 156 Carranza, Venustiano, 126, 127, Deffaudis, barón, 68
181, 182, 184- Degollado, Santos, 83, 87
189, 193, 194, 197 Carreón, Francisco, 148 Dehesa, Teodoro, 173
Carrera, Martín, 35, 81, 82 Carrillo de Delgado, Rafael, 161
Mendoza y Pimentel, Diego, 108 Carrillo Díaz Covarrubias, Juan, 87
Puerto, Felipe, 197 Casasús, Joaquín, 158 Díaz, Félix, 178, 179, 181, 196
Castaños, Fernando, 190 Castellot, José, 158 Díaz Mirón, Manuel, 94
Castillo Velasco,José María del, 83, 135, 154 Díaz Mirón, Salvador, 158, 161
Castillo, Víctor M., 133 Castro, Fidel, 208 Díaz Mory, Porfirio, 144
Castro Leal, Antonio, 199 Ceballos, Juan Díaz Ordaz, Gustavo, 209
Bautista, 33, 67, 76 Cedano, Marcelino, 126 Díaz, Porfirio, 38, 40, 41, 87, 102, 110, 123,
Cedillo, Saturnino, 203 Cepeda, Rafael, 174 126, 130, 141, 143-145, 149, 150, 157, 160,
Cerralvo, virrey de, 108 Chavero, Alfredo, 161 173-175, 177, 190
Díaz Soto y Gama, Antonio, 182, 192
Diéguez, Manuel M., 170 Diez de
Bonilla, Manuel, 51 Diez de Sollano,
José María, 132 Doblado, Manuel, 83,
86, 87, 92 Domat, 131
Domínguez, Belisario, 180, 181
Domínguez, Miguel, 14 Dublán,
Manuel, 102, 103, 136, 139 Duran,
Ignacio, 133 Duret, Fernando, 158
índice onomástico 241

Echávarri, 11 García, María Inés de la Paz, 28


Echeverría Álvarez, Luis, 211 García Rojas, Pedro José, 53
Echeverría, Francisco Javier, 26, 64 García Salinas, Francisco, 47, 48, 52
Echeverría, Ignacio, 122 García Torres, Vicente, 74, 85
Edwards, Hayden, 61 Garrido Canabal, Tomás, 198, 202
Egealiz, Rafael, 123 Garza Aldape, Manuel, 181
Eguia Lis, Joaquín, 133 Garza, Candelario, 123
Elizondo, Rosalío, 94 Garza González, Agustín, 190
Escalante, Ario, 59 Garza, Felipe de la, 13
Escalante, Manuel, 133 Godínez, José Santos, 126
Escanden, Antonio, 94 Godoy, 8
Escanden y Helguera, José de, 72 Gómez, Arnulfo R., 199
Escobar, José Gonzalo, 200 Gómez Farías, Valentín, 5, 7, 16, 23, 30, 44, 47,
Escobedo, Mariano, 87, 98, 158 48, 50-51, 70, 80, 109, 114, 122, 131, 139
Escudero y Echánove, Pedro, 96 Gómez Morín, Manuel, 204 Gómez Pedraza,
Eslava, Matías, 94 Manuel, 20, 21, 23, 43, 47, 66 González,
Espinoza Bávara, Juan, 126 Abraham, 174, 180 González Bocanegra,
Esquivel Obregón, Toribio, 172, 173, 180 Francisco, 80 González Cosío, Miguel, 52
Estrada, Genaro, 201 González de Castro, Vicente, 100 González
Estrada, Roque, 173 Garza, Roque, 184, 185 González, Manuel,
Eurigio, 100 102, 104, 126, 143, 149,
151, 155, 159
Fabela, Isidro, 121 González Obregón, Luis, 161 González
Federico Guillermo III de Prusia, 12 Ortega, Jesús, 37, 87, 89, 140 González,
Fernando VII de España, 2, 4, 5, 12, 43 Pablo, 182, 188, 195 González Salas, José, 178
Ferreira, Jesús M., 126 González, Toribio, 9 González Torres,
Filisola, Vicente, 10, 11, 62 Salvador, 190 Gorostiza, Manuel Eduardo de,
Fletcher, 182 131 Goroztieta, Enrique, 198 Guadalupe, J.,
Florentini, Claudia, 80 174 Guajardo, Jesús, 188 Guerra, José, 182
Flores Magón, Enrique, 160 Guerra, Raymundo, 135 Guerrero, Francisco,
Flores Magón, Jesús, 168 el "chalequero", 164 Guerrero, Joaquín, 100
Flores Magón, Ricardo, 160, 168, 177, 182, 192 Guerrero, Vicente, 2, 5, 11, 14, 20-22, 43, 44,
Flores Margadant, Guillermo, 139 46, 48, 61, 78, 79, 122 Guevara, Antonina,
Forey, 93, 94 81 Gutiérrez, Blas José, 133, 136 Gutiérrez
Fox Quezada, Vicente, 216 Estrada, José María, 48, 58, 78, 94 Gutiérrez,
Fragoso, Catarino, 94 Eulalio, 184 Gutiérrez, Joaquín Miguel, 48
Francisco I, emperador de Austria, 12 Gutiérrez Nájera, Manuel, 160 Gutiérrez
Francisco José, 95 Zamora, Manuel, 87 Guzmán, León, 82
Frías, Heriberto, 154
Froebel, Federico, 160 Haro y Tamariz, Antonio, 77
Fuentes, Alberto, 174 Herrera, Dr., 8
Herrera, José Joaquín de, 28, 29, 32, 33, 66-69,
Gadsen, James, 74 75-76, 121, 139 Herrera,
Gainza, Gabino, 3, 10 Rodolfo, 195 Hidalgo, José
Galván Rivera, Mariano, 74, 135 Manuel, 94 Hidalgo, José
Gálvez, conde de, 127 María, 78
Gamboa, Federico, 161
Gándara, 15
Gaona, 62
García de la Cadena, Trinidad, 158
García Goyena, 101
García Granados, Alberto, 158
García, Jesús, 153
García, Joaquín, 161
García, Josefina, 9
242 índice onomástico

Hidalgo, Miguel, 61, 78, 125 Ley va, Francisco, 122


Houston, Samuel, 62 Huera, Adolfo Liceaga, Eduardo, 156
de la, 171, 188, 195 Huera, Limantour, José Ivés, 155, 158
Victoriano, 177-180, 182 Limón, Cristóbal, 126
Linares, José, 103
Ibarra, José María, 8, 171 Lizardi, Fernando, 190
Icazbalceta, 161 Lobato, José María, 21
Iglesias, Ángel, 94 Lombardini, Manuel María, 33, 76
Iglesias Calderón, Fernando, 182 Lombardo Toledano, Vicente, 203
Iglesias, José María, 40, 113, 138, 141, 149, 150 López de Santa Anna, Antonio, 11, 17, 21, 23,
Imán, Santiago, 59 25-28, 30, 31, 33-35, 42, 46-48, 50-53, 56, 58,
Isabel II, 88 59, 62-68, 70, 71, 73, 74, 76, 77, 79-81, 101,
Islas Bustamante, Nicolás, 135 104, 119, 120, 122, 131, 139, 146, 162
Iturbide, Agustín de, 2-5, 7, 8, 12, 14, 60, 57, 79, López Lira, Jesús, 190
120 López Mateos, Adolfo, 208
Iturbide, Eduardo, 182 Iturribarría, López, Miguel, 98
Miguel Ignacio de, 100 Izábal, López Portillo y Pacheco, José, 212
Manuel, 171 López Portillo y Rojas, José, 161
López Portillo, Jesús, 76
Jackson, Andrew, 61, 63 López Rayón, Ignacio, 61, 105
Jara, Heriberto, 190 López Uraga, José, 76
Jecker, 89 Lorencez, 93
Jiménez, Mariano, 127 Lozada, Manuel, 40, 126, 146, 146
Jiménez, Miguel, 156 Lozano, Antonio dej., 136
Johnson, Andrew, 97 Lozano, José María, 136, 164
Joinville, príncipe, 68 Lucio, Rafael, 156
Juárez García, Benito, 36, 37, 38, 40, 48, 72,
81, 82, 85-89, 91-93, 97-99, 101, 103, 109, Macedo, Miguel, 130, 133, 158, 164
110, 113, 120, 122, 123, 126, 127, 139-141, Macedo, Pablo, 101, 103, 156, 164
144-146, 158, 164, 190 Machorro, Paulino, 190
Macías, José Natividad, 190
La Fuente, 86 Madero Estrada, 123
Labastida y Dávalos, Pelagio Antonio de, 35, 82, Madero, Francisco I., 127, 143, 168, 170-177, 179
94, 110 Madero, Gustavo A., 177, 179
Labastida, Luis G., 133 Lacureza, José Malo, José Ramón, 48
María, 96 Lafragua, José María, 73, Manjarrez, Froylán C, 192
102, 103 Lagos Cházaro, Francisco, Mantecón Arteaga, Laura, 159
185 Lagranda, Francisco, 3 Lancaster, Manuel Aspiroz, 98
81 Landa, José María de, 94 Landa y Manuel Rojas, Luis, 190
Escandón, Guillermo de, 158 Lañe Manzo y Zúñiga, 108
Wilson, Henry, 178, 179, 182 Lares, Marín, 8
Teodosio, 74, 77, 94, 96, 132 Mariscal, Ignacio, 83, 103, 107
Larráinzar, Manuel, 51 Lascuráin, 180 Márquez Echegaray, Fernando, 87
Lavista, Rafael, 156 León, Antonio, Márquez, Leonardo, 87
102 Martínez de Bejarano, Guadalupe, la "mujer
León de la Barra, Francisco, 121, 175, 177 verdugo", 164
León Toral, José, 199 Leovigildo, 100 Lerdo Martínez de Castro, Antonio, 102, 103
de Tejada, Miguel, 121 Lerdo de Tejada, Martínez de Escobar, Rafael, 190 Martínez
Sebastián, 40, 48, 77, 87, 90, de la Tone, Rafael, 98 Martínez de los
110, 113, 114, 126, 139, 140, 141, 143, 145, Ríos, Ramón, 9 Martínez del Río, 156
146, 148, 149 Martínez Garza, Andrés, 72 Martínez,
Ignacio, 158 Martínez, Paulino, 172, 173
Martínez, Víctor José, 135
índice onomástico 243
Mata, Filomeno, 168, 172, 173 Napoleón III, 12, 60, 94, 95, 97, 98
Mata, José María, 82 Navarro, Juan R., 74
Mateos, Juan A., 161, 164 Negrete, Jesús, 164
Matías Alarcón, Manuel, 135 Negrete, Pedro Celestino, 12
Maximiliano, 36, 40, 81, 94, 95, 97, 98, 103, Neri Vela, Rodolfo, 213
110, 114, 129, 132, 144, 146 Ñervo, Amado, 160
Mayer, H., 183 Maytorena, José Nunó, Jaime, 80
María, 174 McLane, Robert, 88
Meade Fierro, Ernesto, 190 O'Donojú, Juan, 2-4, 79
Medina, Hilario, 190, 192 O'Gorman, Edmundo, 10
Meglia, Pedro Francisco, 110 O'Shaughnessy, Nelson, 182
Mejía Flores, Manuel, 160 Mejía, O'Sullivan, John, 69
Tomás, 87, 98 Melgar, Rafael E., Obregón, Alvaro, 114, 141, 182, 185, 188, 195,
124 Meló, 86 196, 199, 200
Méndez, Arturo, 190 Ocampo, Melchor, 48, 82, 87, 88
Méndez, Juan N., 40, 150 Olaguíbel, Francisco M., 66 Olvera,
Méndez, Luis, 96, 102, 103 Isidoro, 86, 154 Ormiechea, Juan Bautista
Mendiola, 8 de, 93 Orozco, Pascual, 175, 178, 179
Mendoza Arámburo, César, 124 Mendoza, Orozco, Wistano Luis, 135 Orozco y
José María, 51 Mercado, Florentino, 135 Berra, Manuel, 161 Ortega, Eulalio María,
Mercado, José María, 125 Michelena, 103, 98 Ortega, Rafael, 133 Ortiz de
Mariano, 14, 41, 43, 50, 164 Mier y Terán, Domínguez, Josefa, 5 Ortiz de
Manuel, 21, 46, 47, 61, 68 Mina, Francisco Montellano, Manuel, 103 Ortiz Rubio,
Javier, 15 Miramón, Miguel, 38, 39, 48, 87- Pascual, 123, 124, 199, 200 Ortiz Urquidi,
89, 94, 98, Raúl, 100, 101 Osollo, Luis G., 87 Osorio
139 de Escobar, Diego, 108 Otero, Mariano,
Miranda, Francisco de, 42 Miranda, 66, 106 Othón, Manuel José, 160
Francisco Javier, 94 Moheno, Querido,
170 Molina Enríquez, Andrés, 170, 177, Pacheco Leal, Antonio, 52
191 Monroe, James, 12, 13 Mont, Palafox, Manuel, 184
Alejandro, 88 Montano, Manuel, 43 Palavicini, Félix, 161, 172, 173, 190, 192
Montano, Otilio, 179 Montes de Oca, Pallares, Jacinto, 133, 136, 164
Ignacio, 168 Montesclaros, virrey de, 108 Pañi, Alberto J., 197
Montiel y Duarte, Isidro, 135 Mora, José Papa Gregorio XVI, 43, 58, 109
María Luis, 47, 48, 74, 109 Morales, José Papa León XII, 42, 109
Ignacio de, 100, 103 Morales, Juan B., 66 Papa León XIII, 110
Moran, José María, 56 Morelos, José Papa Pío VII, 42
María, 60, 61, 78 Morelos Zaragoza, Papa Pío VIII, 43, 109
Ignacio, 182 Moreno Cora, Silvestre, 136 Papa Pío IX, 84, 94, 95, 98, 106, 109
Moreno Díaz, Daniel, 53 Moreno, Tomás, Papa Pío XI, 202
81 Morones, Luis N., 195 Mújica, Paredes Arrillaga, Mariano, 29, 32, 63, 67, 69,
Francisco J., 190, 191 Munguía, 70, 161
Clemente, 136 Murguía, Francisco, 121, Paula Ruano, Francisco de, 135 Pavón, José
197 Murillo, 131 Múzquis, Melchor, 23, Ignacio, 39, 81, 93 Payno, Manuel, 85, 86,
121 134, 161 Pedro II, 144 Peña y Peña, Manuel de
la, 31, 32, 71,101,121,
139
Pérez de la Serna, Juan, 108
Pérez Varaés, Melchor, 108
Pérez, Antonio, 2, 3
244 índice onomástico

Pérez, Pedro C, 59 Robles Pezuela, Manuel, 38, 76, 87


Pershing, John, 188 Rocha, Sostenes, 144, 148
Pesqueira, 15 Rodríguez, Abelardo L., 199, 201
Pestalozzi, 160 Rodríguez de San Miguel, Juan N., 101, 135
Peza, Juan de Dios, 96, 160 Rojas, Atanasio, 123
Philippi, Monseñor, 197 Rojas, Isidro, 101
Picaluga, Francisco, 21, 46 Romano, Leopoldo, 126
Pierce, 74 Romero, Eligió, 81
Pimentel, Emilio, 158 Romero, Matías, 156
Pimentel y Fagoaga, Fernando, 158 Romero, Nicolás, 94
Pino Suárez, José María, 174, 177, 179 Roosevelt, Theodore, 160
Pinochet, Augusto, 212 Rosa, Luis de la, 66
Pío Marcha, 4 Rosains, Juan Nepomuceno, 46
Pizarro, Nicolás, 135 Rouaix, Pastor, 187, 191
Plank, Carlos, 123 Ruiz Cortines, Adolfo, 207
Poinsett, Joel, 10, 13, 46, 60
Polk, James K., 70 Saguede Bugueiro, Mateo, 108
Portes Gil, Emilio, 199 Sala, Juan, 131, 135
Portugal, Juan Cayetano, 16 Salado Álvarez, Victoriano, 161
Posada, José Guadalupe, 168 Salas, Mariano, 29, 30, 66, 67, 69, 70, 81, 94, 106
Prieto, Guillermo, 48, 82, 83, 86, 87, 148 Saligray, Dunois, 93, 94
Prieto, Morones, 203 Salinas de Gortari, Carlos, 107, 214
Prim, Juan, 93 Salvi, Lorenzo, 80
Pro Juárez, Miguel Agustín, 199 Samarripa, Isaías, 123
San Martín, 8
Quevedo, Miguel Ángel de, 155 San Román, Juan, 126
Quintana, Joaquín, 74 Sánchez de la Barrera, Tomás Tadeo, 72
Quintanar, Luis, 2, 22 Sánchez de Tagle, Francisco Manuel, 52
Quintana Roldan, Carlos Francisco, 128, 129 Sánchez Gavito, Indalecio, 103
Quintana Roo, Andrés, 7, 59 Sánchez, Graciano, 204
Sánchez, Prisciliano, 8, 16
Rabasa, Emilio, 161, 164, 190 Sánchez Rivera, Manuel, 123
Ramírez, Ignacio, 48, 83, 106 Sandino, Agustín César, 199
Ramírez, José Fernando, 65, 96, 105 Sanromán, Juan, 146
Ramírez, Ramón, 133 Santa Julia, el "tigre" de, 164
Ramos, Antonio, 133 Santa María de Mendoza, García de, 108
Ramos Arizpe, Miguel, 15, 16, 43, 48, 127 Santa María, Miguel de, 43, 50
Raoulx, Gastón, 79 Santos Zelaya, José, 160
Raousset Boulbón, 79 Sarabia, Juan, 168
Rayón, Manuel Crescendo, 16 Sarmiento, Hermenegildo, 149
Rebolledo, Efrén, 161 Scott, Winfield, 70, 72
Recesvinto, 100 Serdán, Aquiles, 174, 175
Rejón, Manuel Crescendo, 48, 59 Serrano, Francisco R., 199
Rendón, Serapio, 180, 181 Sierra O'Reilly, Justo, 101, 102, 122, 136, 153,
Reyes, Bernardo, 159, 170, 173, 178, 179 154, 158, 160, 161
Reyes Heroles, Jesús, 63 Silíceo, Manuel, 103
Reyes, Julián de los, 76 Sisenando, 100 Siurob.José,
Reyes Retana, Tomás, 133 123 Soberanes.José Luis, 50
Reyes, Rodolfo, 133, 193 Solís, Octaviano, 123
Río de la Loza, Leopoldo, 156 Sorela, Pedro, 88 Soto,
Ríos, 8 Manuel Fernando, 122
Riva Palacio, Mariano, 98, 107, 121 Stalin, José, 203 Stendhal,
Riva Palacio, Vicente, 83, 148, 161 102 Suárez Peredo,
Rivas, Antonio Mercado, 162 Antonio, 94
Robles Domínguez, Alfredo, 196
índice onomástico 245
Tablada, José Juan, 161 Verasteguí, Manuel, 107
Taft, William, 160 Verdigo, Agustín, 135
Tagle, Protasio, 161 Vértiz, Daniel, 156
Talamantes, Melchor de, 164 Victoria, Francisco, 46
Taylor, Zacarías, 70 Victoria, Guadalupe, 12, 14, 20, 41-44
Tena Ramírez, Felipe, 193 Vidal, Carlos A., 123
Teresa de Mier Noriega y Guerra, Servando, 7, Viesca, Andrés, 127
15, 43, 48, 164 Terrazas, Luis, 153 Vigil, José María, 161
Tornel, José María, 48, 59, 77, 136 Villa de García Rojas, María Luisa, 53
Torrens, Anastasio, 59 Treviño, Villa, Francisco, 182, 184, 185, 188, 196, 197
Jerónimo, 15 Trist, Nicholas P., 71 Villada, Vicente, 121
Trochuelo, José María, 190 Trotsky, Villarreal, Antonio L., 160
León, 203 Tyler, 68 Villarreal, Florencio, 81
Villavicencio, Pablo de, 48
Urbina, Luis G., 160 Vital Fernández, Francisco, 72
Uribe, Virgilio, 182 Vivanco, Marqués de, 11
Urquidi, Manuel, 174
Urrea, 44, 62 Walker, 79
Wattel, 131
Valdés, Antonio J., 8, 9 Wilson, Woodrow, 178, 182
Valdivieso, Ignacio, 51 Woll, Adrián, 94
Valencia, Gabriel, 63
Vallarla, Ignacio L., 83, 136, 164 Yánez,José Isidro, 2
Valle, José C. del, 14 Yáñez, José María, 29
Valle, Leandro, 87 Yáñez, Mariano, 102
Vasconcelos, José, 172, 173, 182, 196, 200
Vázquez, Francisco, 43 Zamacona, Manuel, 103
Vázquez Gómez, 172, 173, 177 Zámano, Pedro, 107
Vázquez, Jesús María, 98 Zapata, Emiliano, 177, 178, 184, 187, 188, 192,
Vega, Fernando, 136 194
Vega, José María de la, 123 Zaragoza, Ignacio, 87
Velázquez de León, Joaquín, 94 Zarate, Julio, 161
Velázquez de León, Manuel, 2 Zarco, Francisco, 82, 83, 85, 135, 148 Zavala,
Vélez, Pedro, 22 Lorenzo de, 7, 16, 21, 44, 61, 62 Zayas, Pablo,
Vera Estañol, Jorge, 193 102, 136 Zedillo Ponce de León, Ernesto, 215
Vera, Félix, 171 Zozoya, José Manuel, 13 Zuloaga, Félix
Verastegui, Joaquín, 158 María, 38, 39, 48, 85, 87, 132,
139, 140 Zúñiga , Nicolás y
Miranda, 159
índice analítico

Acción Revolucionaria Mexicanista, 204 Acta, Aspecto laboral, 191


Constitucional de la Federación Mexicana, 16 Audiencia de la Ciudad de México, convertida
Acta, Constitucional y de Reforma, 66, 106 en Supremo Tribunal de Justicia, 2
Constitutiva de la Federación Mexicana, 17 Austeridad, programa de, 215 Ayala, Plan
Constitutiva y de Reforma de 1847, 120, 139 de, 179, 184 Ayutla, Revolución de, 34,
de Independencia, 2 de Reformas a la 35, 81
Constitución, 31 Acuerdo General sobre
Aranceles Aduaneros y Bachimba, batalla de, 178 Banca,
de Comercio (GATT), 214 Adams- nacionalización de la, 212 Banco
Onís, tratado, 13, 41, 61 Administración, de Nacional de México, 155
caminos y peajes, ley de, creación del, 198 Bases Constitucionales, 54
138 Bases de la Organización Política de la República
de la República, bases para la, 78 Mexicana, 59, 64
Aeropuertos y Servicios Auxiliares, 210 Bases Orgánicas, 27, 73, 83
Agua Prieta, Plan de, 195 Aguascalientes, de 1843, 129, 139
Convención de, 184, 189 Beneficencia, Consejo de, 97
leyes decretadas por la, 185 Agustín Bilbao, Ordenanzas de, 74
de Iturbide, coronación de, 5 Alarico, Borbonistas, 4 Bucareli,
breviario de, 100 Amparo, juicio de, tratados de, 196 Burguesía,
105 Ley de, 99, 107 Ley orgánica del, intereses de la, 57
138 mexicano, 105 Cádiz, Constitución de, 100, 128, 129, 130
leyes que normaron al, 106 reglamentación Camisas rojas, 202 Cananea, huelga de, 170
del, 138 Anexión de Centi oamérica a México, Carta de Derechos y Deberes Económicos de los
10 Aniano, Breviario de, 100 Antigüedades Estados, 211
Nacionales, Ley sobre Protección de, Querétaro en 1917, 127 Casa Mata,
138 Plan de, 10, 11, 15 Caso, Ley del, 50
Apatzingán, Constitución de, 128 Castas, guerra de, 79, 123 Catastro
Aristocracia, intereses de la, 57 Artículo 3o. nacional, 138 Celaya, combates de, 196
de la Constitución Política de los Centralismo, política económica del, 57
Estados Unidos Mexicanos, 202 Artículo y sus consecuencias, 43
123 constitucional, Ley Reglamentaria Centralistas, 48
del, 198 Centro Antirreeleccionista de México, 172
Asociación política y de petición, derechos de, Centro Industrial Mexicano, 171 Chamula,
67 rebelión, 79
248 índice analítico

Chiapas, Junta Provisional Gubernativa de, 119 Constitución de 1824, 17, 105, 119, 139
libre, Plan de, 11 suspensión de la, 52
reincorporación de, al territorio nacional, 119 Constitución de 1857, 35, 75, 87, 99, 101, 107,
Científicos, 158 Ciudad Politécnica, 206 109, 113, 114, 139, 140, 145, 151, 189,
Ciudad Universitaria, 206 Clero, abolición de 190, 193
privilegios del, 48 consecuencias de la, 83
intereses del, 57 Constitución de 1917, 111, 114, 147, 185, 189, 193
Club Liberal Ponciano Amaga, 192 Constituciones de México, 19 Constituyentes
Codificación, civil y procesal civil, 100 en de 1857, 154 Contencioso, Ley para el arreglo
general, 99 penal y procesal penal, 103 de lo, 74 Córdoba, Tratado de, 2, 4, 5, 7, 14
Código, alemán, 99 Civil, 96, 100 de 1870, Crédito Agrícola, Ley de, 198 Crisis político-
158 religiosas, 113 Cronología y marco histórico del
del Distrito y Territorios Federales, 186 Federal porfirismo, 143 Cuernavaca, Plan de, 122
de Instituciones y Procedimientos Electorales Cuerpo de Prácticos, Ley orgánica del, 187
(COFIPE), 214, 215 Federal de Procedimientos Cultos, Ley de, 202
Civiles, 102 Federal Electoral, 213
Colonización, Ley de, 47, 67, 152 Comercio, De la Huerta-Lamont, convenio, 196
código de, 96, 104 Comisión Nacional Agraria, Decena Trágica, 178, 179 Derecho, de la
194, 197 Comisión Nacional de Derechos mujer al voto activo, 208 porfirista, 143
Humanos, creación de la, 214 revolucionario, 167
Comité Nacional de Defensa Proletaria, 203 Derechos Humanos del Hombre y del Ciudada-
Competencias, separación de, 114 no, declaración de los, 105 Desamortización,
Confederación, de Trabajadores de México Ley de, 137 Desarrollo material yjurídico
(CTM), 203 mexicano de 1824
General de Trabajadores, 195 a 1854, 73
Nacional Campesina, 204 Regional Deslinde, Ley de, 152
Obrera Mexicana, 195 Congreso, Deuda pública, pago prioritario de la, 48
Constituyente, 189 integración del, Diario Oficial, 138
82 primer, 6 segundo, 14 tercer, 51, Distrito Federal, jurado popular en el, 138 ley
56 orgánica de la instrucción pública en el, 138 y
reinstalación y disolución del, 11 Consejo Territorio de Baja California, código civil para
Supremo de Instrucción Pública, 160 el, 102
Constitución, bases para la nueva, 53 de Cádiz, código de procedimientos civiles para el, 102
61 Civil, 101 del Imperio, 6, 7, 8 Federal de código de procedimientos penales del, 103
1917, 188 ley de tribunales, organización de, 102
de los Estados Unidos Mexicanos, 17, 83 código penal sobre delitos del fuero común para
incorporación de la Leyes de Reforma a la, el, 103
138 )' Territorios Federales, código penal para el, 103
Política, de la Nación Mexicana, plan de la, 14 División territorial de México, evolución de la, 114
de la República Mexicana, 138 de los División tripartita del poder, 7, 8 Divisiones
Estados Unidos Mexicanos, 215 territoriales de México, 114 Doctrina jurídica
artículo 130 de la, 111 en el siglo xix, 134 Doctrina Monroe, 41
promulgación de la, 193 Doctrina y obra jurídica del siglo xix y principios
del xx, 135

Educación, gratuita, laica y obligatoria, 98


política, 191 y moral de las clases
populares, 48
índice analítico 249
Ejército, abolición de privilegios del, 48 Gadsen, tratado de, 74, 75
constitucionalista, 181 Garantías individuales, 190
libertador del sur, 188 Generales y gobernadores, convención de, 184
mexicano popular restaurador, 126 Gobierno provisional, 2, 14
zapatista de liberación nacional (EZLN), 215 Gobierno, obra de, 9
Elementos constitucionales, 105 Embajada, y aportaciones jurídicas, 95
Pacto de la, 179, 181 Empacadora, Plan de la, Gobiernos, porfiristas, 150
178 Empresas petroleras, expropiaron las, 203 posi evolucionarlos, 194
Enseñanza, del derecho en el siglo xix, 130 republicanos, 20
libertad de, 83 Gran Círculo de Obreros libres, 171
primaria obligatoria, 52 Escalada, Plan de, 49 Guadalupe-Hidalgo, tratado de, 31, 32, 71,
Esclavitud, abolición de la, 83 Escuadrón 201 75
de la Fuerza Aérea Mexicana, 205 Escuela, de Guadalupe, Plan de, 127, 181, 184, 189
arquitectura de Chapingo, inauguración de la, Guerra, cristera, 198
162 de los pasteles, 25, 68
de aviación militar, 206 de los tres años, 87
nacional de maestros, fundación de la, 206 Guerras extranjeras, 67
nacional preparatoria, 98
naval de Veracruz, 206 Habeas corpus, 105 Hammurabi, código de, 99
normal para maestros, fundación de la, 160 Hermosillo, Plan de, 199 Hospicio Cabanas,
Estabilidad y el Crecimiento Económico, Pacto Plan de, 33 Hospital General, en la Ciudad de
para la, 214 México, inauguración del, 162 fundación del,
Estabilización Económica, Plan de, 215 Estado 156 Huastecas, rebelión de las, 79 Hueco, ley
Civil de las Personas, Ley sobre el, 90 Estados del, 128, 139, 151, 199 Huelga, derecho de,
Unidos de América, guerra contra, 66,122 203
Tratado de extradición con, 138
Tratado de paz con, 69 Iglesias, Ley, 138
Estanzuela, tratados de la, 63, 64 Iguala, Plan de, 5, 14, 121
Estatuto Orgánico Provisional, 83 Igualdad de derechos civiles para todos en el
de la República Mexicana, 138 Estatuto Imperio, 7
Provisional del Imperio Mexicano, 96 Estrada, Imperio, caída del segundo, 97
Doctrina, 201 Eurico, Código de, 100 crisis política y caída del, 11 de
Expansionismo y colonialismo, 91 Iturbide, caída del, 43 diario
del 97 instauración del, 6
Facciones, guerra de, 185 Mexicano, código civil del, 102
Federación, código penal para toda la República Congreso del, 6 cortes del, 3
sobre delitos contra la, 103 Estatuto Provisional del, 129 Junta
de provincias del Centro de América, 11 Provisional Gubernativa del, 2
Federalismo, mexicano, 16 primer, 5
restauración del, 58 Reglamento Provisional Político del, 128
Federalistas, 48 Ferrocarriles, Ley Segundo, 36 vigencia del Primer, 9 Imprenta,
General de, 155 Ley de, 90
Nacionales de México, creación de los, 156 Impuesto(s), al valor agregado (IVA), 212
Fianza, libertad bajo, 138 Francia, guerra del Centenario, 197 por tener animales
contra, 91 Fredonia, República de, 61 Fuero domésticos, 34 por uso de puertas y
Juzgo, 100 ventanas, 34
Fundidora de Hierro y Acero de Monterrey, con
capitales franceses y españoles, 156
250 índice analítico

Incorporación y desincorporación de Centroamérica Juárez, 35, 82


y Chiapas a México, 9 Lerdo, 35, 82
INFONAVIT, creación del, 211 Orgánica de la Institución Pública, 132
Inmigrantes españoles, 203 en el Distrito Federal, 98
Instituciones de Crédito, Ley General de, 198 Orgánica de Notarios y Actuarios del Distrito
Instituto, de Seguridad y Servicios Sociales de los Federal, 99
trabajadores del Estado, creación del, 209 Orgánica de Procedimientos de los Tribunales de
Federal Electoral, 214 Mexicano del la Federación, 107
Petróleo, 210 Mexicano del Seguro Social, Orgánica Electoral, 89
207 Politécnico Nacional, fundación del, sobre Extranjería y Nacionalidad, 73
204 Leyes, constitucionales de 1836, 139
Instrucción Pública, Ley sobre, 90 proyecto de reforma a las, 61
Intervención, estadounidense, guerra de, 65 de Indias, 61
francesa, guerra de, 36 francesa y el preconstitucionales, 113, 185
Segundo imperio, 40 Liberales moderados 190
Iturbide, abdicación de , 10 Liberalismo, individualista, 158
Iturbidistas, 4 obra jurídica del, 137 Libertad,
absoluta de opinión, 48
Jardines de niños, fundación de los, 160 de Cultos, Ley sobre la, 90 Libro de texto
Jecker, adeudo con, 92 gratuito, 209 Liga de Trabajadores
Juan Pablo II, visita del papa, a México, 213 Ferrocarrileros, 171
Juárez, Ley, 137
muerte de, 149 Manicomio de la Castañeda, inauguración del, 162
Juchitán, rebelión de, 79 Manifiesto a la Nación, 86, 173
Judicial Review, 105 Mariano, rebelión del indio, 125
Junta, Nacional Instituyente, 7 Martínez de Castro, Código, 103
Provisional Gubernativa en Chiapas, 11 Masonería, 44, 45
Revisóla de Padrón Electoral, 176p Materia agraria, disposiciones en, 104
Jurados, Ley de, 103 Matrimonio Civil, Ley de, 90, 101
McLane-Ocampo, Tratado, 36, 88
Lafragua, Ley, 138 México, del siglo xix, tendencias políticas en el, 48
Lares, Código de Comercio de, 104, 138 independiente, cronología del, 1
Lealtad, marcha de la, 179 derecho del, 1
Legislación preconstitucional, 184 primera Constitución del, 19
Legislaciones locales, 187 México-Estados Unidos, guerra, 72
Lerdo, gobierno de, 145 Miramar, tratados de, 95 Molino del
Ley, 121, 137 rey, batalla del, 102 Monopolios,
reelección de, 150 prohibición de, 83 Monroe, doctrina,
Ley, Agraria, 185, 197 92, 160, 194 Mont-Almonte, tratado,
Calles, 198 39, 88, 92 Movimiento, codificador,
constitucional, primera, 57 99
de asociaciones religiosas y culto público, 114 constitucionalista, 181
de organizaciones políticas y procesos electo- leyes expedidas por el, 185
rales, 212 del 68, 211
electoral, 176 Municipio en el siglo xix, 128 Museo Nacional
de 1857, reforma a la, 151 de Antropología e Historia, 208
reformas a la, 173
Federal de Colonización, derogación de la, 209 Nacionalización de los bienes eclesiásticos, ley
Federal de Responsabilidades de los Servidores de, 90
Públicos, 213 Napoleón, Código de, 99, 102
General Agraria, 188 Navidad, Plan de, 38, 87
Iglesias, 35, 82 Nayar, rebelión del indio, 125
índice analítico 251

Nayarit, pueblos unidos de, 146 Porfirio Díaz, gobiernos de, 151
Niágara Falls, conferencia de, 183 tiempo de don, 143
Noria, Plan de la, 38, 145 rebelión de Porfirismo, 150
la, 144, 146 aspectos sociales, económicos, políticos y cul-
Notarios y Actuarios del Distrito Federal, Ley orgá- turales del, 152
nica de, 138 obra de gobierno del, 161
Nueva Colección de Leyes y Decretos Mexicanos, 74 obra jurídica del, 162, 163 Potencias del
Nueva Extremadura, 127 Eje, guerra entre México y las,
205
Oaxaca, Código del Estado de, 100 Prerreforma, 50 Prerreformas de 1833, 113
Constitución de la Provincia Colonial de, 102 Presa de la Estanzuela, Plan de la, 26
Obra jurídica y administrativa de las primeras Presidencialismo, 192 Préstamos forzosos,
formas republicanas, 73 prohibición de, 83 Primer jefe, proyecto del,
Ocupación y Enajenación de Terrenos Baldíos, Ley 190, 193 Primera casa de maternidad, fundación
sobre, 138 de la, 162 Primera Guerra Mundial, 144, 194
Ordenanzas de Bilbao, 104 Prisiones particulares, llamadas tlapisqueros, 154
Órdenes monásticas y del control del clero su- Programa hoy no circula, 215 Propiedad,
presión de las, 48 privada, respeto a la, 83
Otumba, Plan de, 44 pública, designación y distribución de la, 48
y la reforma agraria, 191 Protección de
Pacto, de la embajada y usurpación huertista, 172 Antigüedades Nacionales, Ley sobre,
Federal de Anáhuac, 8 Pagos, 99
Ley de, 186 Pan o palo, política Proyecto de Constitución, 8
de, 158 Partido, Acción Nacional, Prusia, Código de, 99
204
Antirreeleccionista, 176 Querétaro, Congreso Constituyente de, 191
Constitucional Progresista, 176
de Salvación Pública, 204 Radicales extremistas, 190
del Progreso, 47 Real, Audiencia de la Ciudad de México, 105
Demócrata, 172 patronato, 3 Rebelión,
Liberal Mexicano, 169 cristera, 202
manifiesto y programa del, 169 escobarista, 199
Nacional Democrático, 172, 173 Patronato Reconquista, Plan de, para la corona española, 67
eclesiástico, 57 Pena capital para delitos Reelección, el problema de la, 139 Reforma,
políticos, abolición de grupos en la guerra de, 87 Reforma, guerra
la, 49 de, 36, 38, 39, 85, 91, 109,
Penas degradantes, prohibición de, 83 127, 140 causas de la, 91 resentimiento
Penitenciarias, establecimiento de, 83 de los conservadores por
Pensiones Civiles y de Retiro (1925), Ley General perder la, 92 leyes de, 40, 88, 89, 90,
de, 198 96, 99, 101, 110,
Petróleo, explotación del, con capitales extranje- 113, 114, 137, 147, 168
ros, 155 Plan, Agrícola Nacional, 210 liberal, primera, 47 Regencia, 2
Libertador, 146 al Poder Ejecutivo, título de, 94 Regio
Nacional de Desarrollo, 213 Planes y patronato, 108 Registro Civil, Ley Orgánica del,
programas prerrevolucionarios, 169 Poder, 90 Reglamento, Político Provisional del Imperio,
Ejecutivo, 7 6, 8 Relaciones, Estado-Iglesia durante el siglo
Judicial de la Federación, Ley Orgánica del, 187 xix, 107
Judiciario, 7
Legislativo, 7 Política
exterior, 41 "Polkos",
rebelión de los, 30
252 índice analítico

familiares, Ley de, 186 Supremo Poder Ejecutivo, 12


Iglesia-Estado, 192, 198, 202 Tacubaya, bases de, 64
República, 13 mártires de, 87
centralista, segunda, 64 Plan de, 35, 38, 56, 64, 85, 87, 89, 140
Mexicana, casos específicos de la división Teoloyucan, tratados de, 183 Terremoto de
política de la, 119 1985, en la capital, 152, 173,
restauración de la, 98 Republicanos, 4 213
Revolución, agrarista, planes de la, 187 Tesis centralista, 15 Texas, guerra
cronología y marco histórico de la, 167 con, 53, 60 Texas, República de,
delahuertista, 197 57, 62, 63 Texcoco, Plan de, 177
francesa, principios filosóficos de la, 84 Tienda de raya, 96 Timbre, Ley del,
maderista y sus consecuencias, 172 138
señalada, 148 Tlatelolco, 2 de octubre del 68 en, 211
social, 189 Río Blanco, Tlaxcala, rebelión de, 79 Tratado, de
huelga de, 171 Límites o de La Mesilla, 74
de Paz y Amistad entre España y México, 43
Sabinas, tratados de, 189 de Unión, Liga y Confederación, de 1823, 42
San Juan Ixhuatepec, explosión en, 213 de Libre Comercio, con Colombia y Venezue-
San Luis Potosí, huelga ferroviaria de, 171 la, 214 entre México, Estados Unidos de
plan de, 173 Santa Alianza, 41, 42 América
Secesión, guerra de, 88 Secretaría, de y Canadá, 214
Educación Pública, 196 Tribunal Federal Electoral, 214 Triunvirato
de Instrucción Pública y Bellas Altes, 196 o gobierno provisional, 14 Tuxtepec,
Secretarías de Estado, Ley de, 187 Segunda levantamiento porfirista de, 40
Guerra Mundial, 205 Segundo Imperio, 91 Plan de, 140, 144, 149, 173
caída del, 144 rebelión de, 149
intervención francesa y el, 40 Semanario revolución de, 141 Tuxtepec-Palo
Judicial de la Federación, 99, 138 Sentimientos Blanco, rebelión de, 149
de la Nación, 128 Séptimo día, pago del, 203
Servicio Civil, Ley del, 202 Servicio de Banca y Unidad Profesional de Zacatenco del Instituto Poli-
Crédito, Ley Reglamentaria técnico Nacional, inauguración de, 208
de, 213 Unión, Liberal Humanidad, 170
Servicio personal, bases para el, 83 Sexta Ley Nacional Sinarquista, 204
Constitucional de 1836, 129 Sierra de Guerrero, Universidad Autónoma Metropolitana, funda-
rebelión de la, 79 Sierra Gorda, rebelión de, ción de la, 211
79 Siete Leyes Constitucionales, 52, 57, 105, Utilidades, reparto de, para los trabajadores,
119 Siete Partidas, 105 Sieyés, criterio de, 56 208
Sistema, de Transporte Colectivo (Metro), 210
económico latinoamericano, 211 Soberano Vaticano, conclusión de las relaciones diplomá-
Congreso Constitucional, 3 Sociedades ticas con el, 113 relaciones con el, 109
Cooperativas, Ley General de, 198 Soledad, Velasco, Tratado de, 25, 62, 63 Veracruz, Plan
Tratado de la, 93 Sufragio efectivo, no de, 11 Voto, derecho de todos los ciudadanos
reelección, 172 Supremo Poder Conservador, al, 67
56, 105
elección del, 55 Wyke-Zamacona, Tratado, 93

XIX Juegos Olímpicos de 1968, 208, 210

Zavaleta, convenios de, 47