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Informe Clínico

Ramo: Psicopatología I
Profesor: Felipe Rodríguez
Prof. Colaboradora Constanza Santibáñez
Ayudantes: Camila Silva y Alonso Valenzuela
Autor: Nicolás Jara Contreras

Identificación del paciente y antecedentes generales


1. Nombre: Juan L.S.
2. Sexo: masculino
3. Edad: 21 años
4. Fecha de nacimiento: 24 de Marzo de 1998
5. Educación: Licencia de Enseñanza Media
6. Ocupación: no tiene ocupación
7. Estado civil: Soltero
8. Situación familiar: Sus padres están separados hace 12 años. Vive con su madre,
con quien lleva una buena relación. Su padre mantiene un esporádico contacto
telefónico y le aporta monetariamente. Tuvo una abuela que murió, teniendo él la
edad de 6 años (se estima que fue hace 15 años).
Anamnesis reciente (cuadro clínico y clasificación sintomatológica)
Motivo de consulta
El paciente describe que lleva semanas sintiéndose cansado y desanimado en su día a día,
lo que lo desespera. Cuenta como repetidas veces se levanta sin motivación alguna y realiza
sus tareas en “automático”. Lo acompaña una sensación constante de desgano, decepción y
tristeza sin causa aparente. También experimenta sentimientos de culpabilidad por no haber
intentado ingresar a la educación superior. Al hablar de dicha decisión muestra una
percepción negativa de sí mismo, encontrándose inútil. Expresa sentirse en un hoyo del que
no puede salir. La situación lo ha llevado a llorar varios días con intensidad. Esta falta de
motivo o “ganas” se reitera cuando relata que se negó a salir con un amigo porque “le
lateaba” el solo hecho de pensar en acompañarlo al estadio. Sumado a ello, vuelve a verse
reflejada en la siguiente instancia en la cual que dicha ausencia le impidió ir a una clase de
programación de videojuegos. A estos antecedentes se les agrega un episodio de ideación
suicida, donde buscó acabar con el malestar que ha estado experimentando. Pensó en
utilizar pastillas para “borrarse”, pero, según sus propias palabras, se “acobardó” y no pudo
concretar el acto. Luego de contar esto, narra cómo creyó escuchar a su abuela fallecida
comentarle que “tenía que hacer algo por su vida”. Terminado su relato se sintió
desgastado por lo que pidió un descanso. Una vez se retoma la sesión, habla sobre sus
vivencias en el colegio, instantes en los cuales se considera “sin destino”1.1
y “penca”,
también indica la recurrencia de estas ideas, que le generan una sensación de malestar,
frustración y falta de control en la aparición esporádica de dichos pensamientos en su
mente.
Ante el evento de la ideación suicida su madre le sugiere ir al psicólogo, motivo que trae a
Juan a consulta. Tal como se mencionó con anterioridad, lleva 3 semanas en las que no se
ha sentido bien, desconociendo los motivos de su malestar.
Según cuenta, el problema afecta su ciclo de sueño, pues tiene dificultad al dormir por la
presencia de pensamientos recurrentes (no detalla su contenido). También presenta
desánimo, falta de motivación y voluntad en sus actividades personales.

Anamnesis remota
Antecedentes mórbidos personales​:
El paciente relata que nació “con problemas” y de forma prematura (a los 7 meses).
Además el paciente tuvo problemas de rendimiento escolar, repitiendo 3° básico, él
manifiesta que es una consecuencia de haber sido cambiado de escuela. 2.1

En dicho traslado de colegio, se puede observar un indicio de desmotivación o apatía,


evidenciado en su falta de voluntad para asistir a clases.
A la edad de 15 años vivió un período en el cual se sintió “botado", sin ganas de nada.
Según cuenta su intensidad fue “más suave”.
Por último, el año pasado durante su cuarto medio se sintió mal, dado que no sabía qué
hacer en el futuro, a diferencia de sus compañeros que “la tenían clara”, en aquel entonces
también se sintió desmotivado.
Intentos previos de solución
Como se mencionó con anterioridad, hubo un episodio similar a los 15 años, según cuenta
“se pasó solo”. Salía con sus amistades con tal de distraerse de aquellas sensaciones, su
madre se preocupó mucho por él, lo consintió. Por lo que cuenta, tras una ocasión en que
sus amigos fueron a buscarlo para salir, Juan volvió a sentir que se podía sentir bien y de
ahí “repuntó”.
Antecedentes familiares
Vivió la separación de su familia a los 10 años, puesto que su padre fue infiel y tuvo otra
familia, ausentándose de la vida del paciente.
A la edad de 6 años fallece su abuela a quien consideraba parte importante de su familia.
Por último, Juan da cuenta de períodos de la vida de su madre en la que la observó
“​deprimida, así como muerta por la vida​”. El primero fue tras su nacimiento, el siguiente
durante la infancia del entrevistado y el último ocurrió en su preadolescencia.
Examen mental:
Apreciación general
Juan es un joven alto, se estima que mide 1.80 metros, de contextura delgada. Su tez es
morena y sus ojos de color café claro. Su cabello es corto, liso y negro. Su vestimenta es
adecuada y pulcra.. En cuanto a la higiene se muestra desaseado con el pelo sucio y su
rostro desafeitado. Respecto a su conducta, el entrevistado se mostró cooperativo y
entusiasta en la respuesta de las preguntas, sin embargo, se fatigó rápidamente; al retomar
la sesión volvió con entusiasmo. El psicoterapeuta que lo evaluó observó que Juan se veía
decaído y triste, reflejándose en su expresión facial y su lentitud en responder, se notó
“como con sueño”. Reaccionó sorprendido y algo avergonzado con las interrogantes que se
le hicieron en el transcurso de la entrevista. Al finalizar la reunión se despidió amable y
cordialmente.

Identificación y clasificación sintomatológica


En esta sección del informe la sintomatología se identificará de acuerdo a la entrevista y se
clasificará en sus áreas correspondientes. En la psicopatología de los instrumentos del
vivenciar está la conciencia, la inteligencia, la atención, la memoria y la orientación. Le
sigue el orden de la psicopatología de los elementos del vivenciar en que están las áreas del
pensamiento, la afectividad, la psicomotricidad y sensación, percepción y representación.
Con el fin de una mayor claridad informativa, se estructurará de acuerdo a las categorías ya
mencionadas
-Conciencia
No se halla un compromiso sintomatológico significativo en cuanto a su consciencia: se
muestra atento, responde con entusiasmo y asertividad. No hay pobreza del discurso o en la
estructura del pensamiento. La única psicopatología que se evidencia son los signos y
síntomas de un insomnio de conciliación; Juan presenta dificultad para dormir: “Es que
igual me cuesta mucho quedarme dormido en la noche, me doy vueltas pensando y no logro
conciliar el sueño”. Tal como fue descrito en la apreciación general, el psicólogo dio cuenta
de una lentitud en el habla y muestras de somnolencia en el paciente.
-Memoria
Se advierte un signo de amnesia de fijación; el usuario no pudo memorizar el orden de las
palabras que le solicitó el terapeuta.
“Te voy a decir ahora 3 palabras que quiero que trates de recordar, en un tiempo más te las
voy a volver a preguntar ¿ok? Las palabras son Perro- Casa y Árbol”
La respuesta de Juan fue “Eran… eeh… casa, perro y árbol, ahí sí. Casa Perro y Árbol.”. La
presencia de este signo da cuenta de una psicopatología de la memoria. Sin embargo,
considero dejar en observación
3.1
para futuras entrevistas la recurrencia de esta
sintomatología de la memoria.
-Orientación
También hay signos de una falta de orientación temporal. La fecha de la entrevista fue el 11
de Abril de 2019, cuando se le consultó qué día era Juam respondió: “mmm ¿cómo 15 de
Abril?”; se le agrega además el no ser consciente de qué día de la semana era “hoy es…
¿jueves? sí creo que es jueves. ¿O miércoles?... no estoy seguro”. Pese a que responde con
cercanía a la fecha del mes, da muestras de inseguridad respecto al día. Ello evidencia una
desorientación parcial, perteneciente a la categoría de la psicopatología de la orientación.
-Inteligencia
Respecto a su inteligencia, no queda claro su nivel. Sin embargo, es considerable destacar
que tuvo problemas de rendimiento escolar, repitiendo 3° básico y 2° medio: cuando habló
de las causas de su repitencia lo asoció a motivos ajenos a su nivel de inteligencia. Dio
cuenta de su promedio en el colegio: “Yo salí con promedio 4,9”, aunque el rendimiento
puede estar sujeto a varios factores, durante la entrevista no se observan signos de bajo
nivel cognitivo ni menciona síntomas relacionado a su intelecto. Por lo tanto, no hay
alteraciones en su inteligencia.
-Atención y Concentración
En esta área se puede observar una concentración disminuida, puesto que Juan no es capaz 4.1
de dirigir voluntaria y selectivamente su atención en la conversación: cuando estaba
contando sobre cómo era en el colegio se distrae con una idea y se le olvida sobre lo que le
narraba al entrevistador: “veces de la nada me viene esa idea y me frustra (...) ¿de qué le
estaba hablando?”
-Sensación, Percepción y Representación
Continuando con el examen mental, el paciente presenta un síntoma de pseudoalucinación
verbal, reflejado en el relato en el que menciona haber escuchado a su abuela (fallecida)
pudiendo ubicar el origen de dicha percepción en su cabeza: “te juro que empecé a escuchar
la voz de mi abuela (…) ¿estaré loco? Igual me asusté”; “Mmmm era como que sonaba en
mi cabeza (…)”. Tal como narra Juan, la pseudoalucinación verbal es un fenómeno
psíquico extraño que es oído desde su propio pensamiento.
-Pensamiento
En el área del pensamiento, el paciente se refiere en dos ocasiones sobre una idea que
perdura en su mente. La primera vez es cuando se le pregunta por su ocupación y hay un
breve diálogo de su vida estudiantil, en el que menciona “Y me quedo a veces todo el día
pensando en eso, en lo que hubiera pasado si me hubiera inscrito, si hubiera entrado a la
Universidad. Cada vez que estoy sin hacer nada ese pensamiento viene y como que se
apodera de mi cabeza”. La segunda oportunidad sucede cuando menciona lo siguiente
“pienso mucho en lo que he perdido y a veces eso es lo que ocupa la mayor parte de mi
cabeza durante el día”. En base a lo dicho, hay indicios de una idea fija, entendido como un
pensamiento que aflora de manera reiterada, en general, bajo la forma de una
representación o idea persistente de una situación que provocó; en este caso, se ejemplifica
en la sumisión de su psique ante el reproche de no haber logrado hacer algo con su vida.
5.1
Asimismo hay un trastorno en el control del pensamiento puesto que el entrevistado tiene
pensamientos obsesivos: hay vivencias imperativas que el paciente no puede controlar ni
liberarse las cuales considera como dominantes y persistentes de una manera injustificada.
En el caso de Juan se presenta de varias maneras: una de ellas es el recuerdo obsesivo
"pienso mucho en lo que he perdido y a veces eso es lo que ocupa la mayor parte de mi
cabeza durante el día" y "Me quedo a veces todo el día pensando en eso, en lo que hubiera
pasado si me hubiera inscrito(...)”; otra es la idea obsesiva “veces de la nada me viene esa
idea y me frustra” y “Cada vez que estoy sin hacer nada ese pensamiento viene y como que
se apodera de mi cabeza”. Claramente hay un compromiso recurrente en el control del
pensamiento de Juan en la forma de obsesiones (tal como se acaba de mencionar,
pensamientos obsesivos).
-Psicomotricidad
En cuanto a la psicopatología de la Psicomotricidad, puede identificarse sintomatología
propia de la abulia, como pérdida de la voluntad como agente movilizador en la realización
de un acto, ejemplificada cuando Juan dice “(...) pienso en que no tengo un motivo, no hay
nada que me mueva a hacer las cosas y eso me desespera, me desespera un poco”. Se
observa en sus palabras dicha falta, que también se puede advertir en el momento en que
habla de su inscripción en una clase de programación de videojuegos “cuando me despierto
pienso en que no tengo un motivo, no hay nada que me mueva a hacer las cosas y eso me
desespera, me desespera un poco”. Nuevamente experimenta una falta de voluntad para
romper la inercia y concretar sus acciones.

Por otro lado, cerrando el área de lo psicomotriz, se puede observar una notable fatiga,
como signo en sus bostezos, y como síntoma cuando el paciente narra sobre el cansancio
que lo abruma: “(bosteza) Sí, mire es que llevo como 3 semanas en que no me he sentido 5.2
bien, me siento muy cansado (…)”. A esto se le puede agregar los signos descritos por el
psicólogo que lo evaluó: lentitud al responder, se le veía con sueño y en medio de la
entrevista pidió un break porque se sentía cansado. El evaluador observó que se fatigó
rápidamente tras responder satisfactoriamente las preguntas.

-Afectividad
Se hallan también numerosos signos y síntomas a lo largo de la entrevista respecto al área
de la psicopatología de la afectividad, siendo una de las categorías de mayor compromiso
psicológico.
En el siguiente extracto, se pueden observar varios síntomas como el desánimo, la 5.3

anhedonia y la minusvalía.
“Sí, pero en verdad como que me la gana. Cada mañana cuando despierto pienso si vale la
pena levantarme y salir… (...)pero como que nada me genera alegría… me aburro de mí
mismo, en realidad siento que soy un inútil, que no valgo nada”. El desánimo se ve en su
incapacidad de entusiasmarse al levantarse y salir ; anhedonia como trastorno en el que no
puede experimentar placer (alegría en este caso); y por último minusvalía al considerarse
un “inútil”.
Se pueden evidenciar estas psicopatologías afectivas más a detalle con otras citas. Se
mencionó en la anamnesis reciente sobre una situación similar, en que rechazó la
invitación de un amigo, dando cuenta de desánimo, ante la falta de entusiasmo por iniciar
actividades “(…) se ganó unas entradas al estadio y me llamó para invitarme, pero a mí me
dio como lata amargarle el día, de puro pensar en la gente, en toda esa bulla, pfff… me dio
mucha lata de puro pensarlo”
Sobre el desánimo, Juan admite sentirse así “(...)estoy sin ánimo, cuando me despierto
pienso en que no tengo un motivo (...)”.
Por añadidura, se ven síntomas de una depresión, acepción extraída de Capponi (2006), que
refiere a “un estado afectivo caracterizado por una disminución cuantitativa del ánimo, que
es vivida por el paciente como un sentimiento de tristeza”. Dicho estado afectivo se
evidencia en el llanto constante de Juan (según cuenta, desde el viernes pasado a estado
llorando con intensidad y ha permanecido desde entonces), y en su propia afirmación de
sentirse afligido constantemente “(...) me siento triste todo el tiempo”. La disminución de
su ánimo se expresa en su tristeza diaria y en sus períodos de sollozos.
Dentro de la psicopatología de la afectividad más grave, hay síntomas de un pensamiento
suicida: la persona entrevistada al hablar sobre cómo se ha sentido en la última semana dio
cuenta de ello: “El lunes me pillé pensando en formas de terminar con todo esto, cuál sería
el método más sencillo para que ya no sufriera, pensé en tomarme unas pastillas y
borrarme”. La ideación suicida es un trastorno en el que existe un deseo de no seguir
viviendo, ya que se ha perdido la capacidad del sujeto de motivarse con la vida; en este
caso se da a entender al referirse sobre “borrarse” para no sufrir más, dado que su vida se
ha visto afectada por el desánimo, la abulia, anhedonia y depresión advertidas con
6.1
anterioridad.
Este es el motivo que lo llevó a la evaluación psicológica: “Si, le conté a mi mamá y ahí
ella se preocupó más aún y pidió esta hora con urgencia. Por eso vine así tan rápido.”
Correspondiendo al área a los trastornos psicopatológicos de los sentimientos de valor, el
paciente presenta los siguientes síntomas:
-Sentimientos de minusvalía: se da cuenta de una baja estima de sí mismo al describirse
“(...) en realidad siento que soy un inútil, que no valgo nada.”. Juan duda de sus
capacidades y hay una disminución de estas.
-Sentimiento de culpa: hay signos de culpabilidad cuando habla sobre su decisión de no
intentar ingresar a la educación superior “no me inscribí para dar la PSU y entrar a la
Universidad… hoy me siento súper mal con esa decisión, en realidad es mi culpa estar
como estoy”.
Asimismo se puede observar minusvalía cuando Juan menciona “ser penca y no tener
destino” y nuevamente sentimiento de culpabilidad: “Eso me embarró igual, pienso que ahí
fue que partió este no sacarle provecho a las oportunidades”.
-Sentimientos de desesperación: en el siguiente extracto se consigna un sentimiento de
desesperación “Es que ahora siento que no puedo salir de ahí… es como estar en un hoyo
pero sin poder salir”. Este consiste en que Juan siente que está en un estado del cual no
puede escapar y cae en una desesperanza respecto a su situación (Caponni, 2006): dice estar
en un hoyo sin poder salir.

Hipótesis diagnóstica
En base a los síntomas descritos en el examen mental, y tomando en cuenta los criterios
diagnósticos del Cie-10 y el trabajo de Ricardo Capponi, la hipótesis diagnóstica que se
puede elaborar es que Juan está en plena vivencia de un trastorno psicopatológico afectivo,
también conocido como trastorno del ánimo o del humor. El área de mayor compromiso es
la afectividad, consignándose un total de siete síntomas: anhedonia, desánimo, depresión,
pensamientos suicidas, sentimientos de minusvalía, culpa y desesperación.. Hay presencia
de otras psicopatologías, sin embargo, su severidad es menor cuantitativamente (número de
síntomas en cada categoría): en el pensamiento se observa pensamientos obsesivos e ideas
fijas, en psicomotricidad está la abulia y la fatiga, en la agrupación de sensación,
percepción y representación se presenta una pseudoalucinación verbal, en conciencia Juan
tiene alterado su sueño por un insomnio de conciliación, en memoria, atención y
7.1
orientación sólo se pudo detallar un signo de una desorientación parcial.
Específicamente, Juan cumple con los criterios diagnósticos de un episodio depresivo. Me
sustento en la sintomatología propia de los trastornos de los sentimientos de estado y de los
trastornos de los sentimientos de valor (conceptualizados por Capponi) para afirmar que
corresponde a una psicopatología de la afectividad, como también en la presencia de los
síntomas y signos patognomónicos de un episodio depresivo, que serán evidenciados por
los criterios diagnósticos descritos en el manual Cie-10 (2001). Dichos criterios son:
A. Deben cumplirse los criterios generales de un episodio depresivo, los cuales son:
-G1. Duración del episodio de al menos 2 semanas. El período de tiempo en que
aparecieron los síntomas es de al menos tres semanas según describe Juan. También vivió
un episodio de “bajoneo” a la edad de 15 años y en otras ocasiones, cuya duración en
general son de “un mes más o menos, o mes y medio”. Por lo descrito, la posibilidad de la
presencia y recurrencia de otros episodios depresivos previos queda pendiente de observar
en futuras entrevistas.
-G2. No ha habido síntomas hipomaníacos o maníacos suficientes para cumplir los criterios
de episodio hipomaníaco o maníaco en ningún período de la vida del individuo.
-G3. Criterios de exclusión usado con más frecuencia. El episodio no es atribuible al
consumo de sustancias psicoactivas o a ningún trastorno mental orgánico.
Sobre los criterios G2 y G3, según lo consignado en la entrevista, anamnesis reciente y
remota y el examen mental, no hay evidencia en el material analizado como para excluir un
episodio depresivo. Sin embargo, se hace necesario investigar sobre los posibles
antecedentes que puedan desechar la hipótesis diagnóstica. Por ello en la sección de
sugerencias se recomiendan una serie de preguntas que puedan indagar sobre los criterios
de exclusión que se describen en G2 y G3.
B. Presencia de, por lo menos, dos de los tres síntomas siguientes:
–Humor Depresivo hasta un grado claramente anormal para el individuo, presente la mayor
parte del día, apenas influido por las circunstancias externas y persistente al menos 2
semanas.
En base al examen mental, puede decirse que hay un fuerte humor depresivo: el paciente
experimenta desánimo, abulia, depresión (acepción de Capponi), anhedonia y llantos
frecuentes e intensos. Según el paciente, no hay motivo de estas sensaciones. Para sustentar
lo último, se puede tomar nuevamente la cita anterior, y adicionalmente se puede sumar
otras más: “eso es lo peor, no tengo motivo para estar así.”.
En base al relato del paciente, no hay circunstancias externas más allá de los sentimientos
de culpabilidad que siente por la decisión que tomó de no ingresar a la universidad. Dicho
criterio se refuerza con la siguiente cita: “(…) por qué si lo tengo todo por qué me siento
así”
–Pérdida de interés o de la capacidad de disfrutar en actividades que normalmente eran
placenteras. La anhedonia fue descrita previamente en el examen mental pero a modo de
recuento mencionaré las situaciones en que se evidencia: cuando Juan relata de la
invitación de su amigo al estadio (una buena noticia para él) a éste le “dio lata” el sólo
hecho de pensar en asistir y también que pudo amargarle el día a su cercano. También
menciona que “nada me genera alegría”. Estas situaciones coinciden con la pérdida de
interés.
–Disminución de la energía o aumento de la fatigabilidad.
En la observación de la conducta realizada por el psicólogo, se describe al paciente “como
con sueño”. También Juan evidencia dicho síntoma al comenzar la evaluación: “me siento
muy cansado”. Por último, pide una pausa en el transcurso de la entrevista. El dialogar no
requiere de grandes esfuerzos energéticos ni físicos como para desgastar al paciente a tal
punto de necesitar un descanso, por lo que se concluye que hay signos y síntomas de una
fatiga. Para reforzar esta aseveración, el psicólogo que lo entrevistó observó cómo el
paciente se fue fatigando rápidamente tras responder satisfactoriamente las preguntas.
C. Además, debe estar presente uno o más síntomas de la siguiente lista para que la suma
total sea al menos de cuatro.
l. Pérdida de confianza o disminución de la autoestima.
2. Sentimientos no razonables de autorreproche o de culpa excesiva e inapropiada.
3. Pensamientos recurrentes de muerte o suicidio, o cualquier conducta suicida.
4. Quejas o pruebas de disminución en la capacidad de pensar o concentrarse,
tales como indecisión o vacilación.
5. Cambio en la actividad psicomotriz, con agitación o enlentecimiento
(tanto subjetiva como objetiva).
6. Cualquier tipo de alteración del sueño.
7. Cambio en el apetito (aumento o disminución) con el correspondiente
cambio de peso.

Como bien se analizó en el examen mental, se puede observar la presencia de estos


síntomas adicionales del episodio depresivo:
-La autoestima se ve reducida por la presencia de minusvalía, observándose en sentimientos
de culpa y menosprecio excesivos ligados a su decisión de no haber intentado entrar a la
universidad. Estos síntomas cumplen con 1 y 2.
- Hubo ideación suicida, en el que Juan pensó en “borrarse” usando pastillas. Se puede
asociar a la conducta suicida.
-Se observó un signo de concentración disminuida, coincidiendo con la prueba de
disminución en la capacidad de concentrarse
-Si bien no hay un enlentecimiento psicomotor significativo, si hay síntomas y signos de
lentitud en las respuestas, expresión facial disminuida y se le observó con sueño. También
se observa abulia en el paciente.
-Su sueño está alterado, hay presencia de síntoma de insomnio de conciliación. Queda
pendiente evaluar la severidad de esta alteración en su ciclo de sueño (en Sugerencias busca
indagar sobre ello)
-Sobre el cambio en el apetito y el cambio de peso, no pudo verse durante la entrevista,
quedando pendiente para una futura reunión.

En conclusión, según la pesquisado, se puede apreciar que hay elementos sintomatológicos


en Juan que llevan a suponer que cumple con los criterios diagnósticos de un episodio
depresivo. Por la cantidad de síntomas, el grado del episodio depresivo es moderado:
presenta dos de los tres síntomas del criterio B y suma un total de al menos seis síntomas
gracias al criterio C; no obstante, no hay certeza respecto a los criterios generales de un
episodio depresivo, puesto que se desconoce el consumo de sustancias ilícitas, si hay daño
orgánico que lo lleve a manifestar dicha sintomatología o si hubo episodios hipomaníacos o
maníacos previos en su vida. Estas tres condiciones pueden cambiar el diagnóstico, por lo
que éste queda sujeto a futuras entrevistas.
Por lo pronto se hace necesario observar a Juan nuevamente con un terapeuta, con tal de
evaluar la intensidad y frecuencia de su episodio depresivo dado que la hipótesis
diagnóstica puede evolucionar en un trastorno depresivo recurrente con o sin presencia de
síntomas psicóticos.

Sugerencias
En base al examen mental y a la hipótesis diagnóstica, se aconseja las siguientes preguntas
para inquirir sobre mayores antecedentes que puedan confirmar con certeza la sospecha
diagnóstica, como también investigar en el historial del paciente sobre la recurrencia de su
estado de ánimo depresivo. La siguiente pregunta tiene por objetivo indagar sobre la
posibilidad de un trastorno depresivo recurrente:
-Mencionaste que viviste un episodio similar a los 15 años ¿Podrías contarme qué
sentimientos aparecieron en ti en aquella oportunidad? ¿Cómo estuvo tu ánimo? ¿Cómo te
afectó esa vivencia en tu rutina diaria? ¿Cuánto tiempo duró aquel período?
También se recomienda una línea de preguntas que permitan evaluar con mayor claridad el
grado del episodio depresivo que puede estar viviendo, es decir, buscar nuevos signos y
síntomas que permitan clasificar con certeza el síndrome depresivo en la escala de leve,
moderado o grave. Por ello aconsejo las siguientes interrogantes:
-Me has hablado que tienes problemas de sueño, me gustaría saber más al respecto ¿Cuánto10.1
estás durmiendo? ¿Cuánto te demoras en quedarte dormido? ¿Sueles despertarte antes de lo
habitual?
-¿Has tenido problemas de apetito? ¿Has subido o bajado de peso?
Por último, para confirmar la sospecha diagnóstica es necesario ahondar sobre los criterios
de exclusión del episodio depresivo, por lo que sugiero unas cuantas preguntas que
permitan falsear la hipótesis de acuerdo a lo establecido en el Cie-10; los criterios de
exclusión son el consumo de sustancias psicoactivas, la presencia de un trastorno mental
orgánico y el haber vivido algún episodio hipomaníaco o maníaco. Es por ello que se incita
a realizar las siguientes interrogantes para futuras entrevistas:
-¿De casualidad consumes sustancias psicoactivas? De ser así ¿Con qué frecuencia?
-Me comentaste que naciste con problemas ¿Cuáles fueron? ¿Tienes alguna patología
orgánica?
-Lo último que me gustaría saber ¿Has tenido algún episodio de tu vida en el que te hayas
sentido eufórico, algo así como con mucha energía y ánimo, más allá de lo habitual? De ser
así ¿Me podrías contar con detalle cómo fue?
De acuerdo a lo apreciado en el examen mental y lo propuesto en la hipótesis diagnóstica,
se recomienda entrevistar nuevamente a Juan con el fin de considerar una psicoterapia
individual para tratar el problema por el cual fue entrevistado. Tanto el número de
síntomas, como el grado de compromiso en las áreas afectadas son razones suficientes para
que el paciente sea derivado a una ayuda profesional que le asista en el tratamiento de su
psicopatología. También se sugiere que sea derivado a psiquiatría, con el fin de evaluar la
necesidad de tratamiento farmacológico para el apoyo de la terapia psicológica en su
episodio depresivo.
Referencias Bibliográficas
Capponi, Ricardo. (2006) Psicopatología y semiología psiquiátrica, Santiago, Chile, Edit.
Universitaria.
CIE 10 (2001) Guía de bolsillo de la clasificación CIE-10 trastornos mentales y
comportamiento, Madrid, edit. Panamericana.

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Índice de comentarios

1.1 sugiero agregar puntos aparte.

2.1 poca integración de los contenidos.

3.1 esto me parece bien desarrollado aunque el síntoma no sea el correspondiente.

4.1 Este síntoma tiende a ser diagnosticado cuando hay más frecuencia o cuando es descrito por el paciente como
una dificultad. Para evaluarlo como signo debiéramos hacer un test.

5.1 Si ya has identificado ideas fijas habitualmente no se consideran también pensamientos obsesivos.
Además hay un síntoma importante no descrito a nivel de contenido del pensamiento

5.2 faltan 2 síntomas en esta área.

5.3 precisión de lenguaje.


"sentimientos de minusvalía"

6.1 innecesario

7.1 falta establecer grado de severidad

10.1 esto ya esta definido

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