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Conferencia

Tema 3. El arte y la cultura cubana del siglo XIX.

Temáticas:

1. La pintura y la fundación de la Academia de San Alejandro.


2. Los inicios del cine en Cuba.

Objetivo: Caracterizar la pintura y los inicios del cine en Cuba.

Método: elaboración conjunta.

Bibliografía:
 De Juan, Adelaida: Pintura y grabado coloniales cubano.
 Acosta, Luz Merino: Apuntes para un estudio de la academia de San Alejandro.
 Rigol, Jorge: Apuntes sobre la pintura y el grabado en Cuba” (De los orígenes a 1927).

La pintura del siglo XIX.

En la clase pasada vieron la pintura hasta Nicolás de la Escalera, es decir, fundamentalmente


las características de la pintura del siglo XVIII, en la clase de hoy vamos a dar continuidad a esa
manifestación artística y en la otra parte de la clase los inicios de cine en Cuba.

Realmente la pintura comienza a desarrollarse como tal a finales del siglo XVIII y XIX debido a
los cambios económicos que se dan en el periodo.

¿Cuáles van a ser esos cambios?

 En el siglo XVIII, cambia el ambiente cultural cubano, reflejo del desarrollo económico
de la Isla, debido al desarrollo en el sector azucarero.
 Es la época de la Toma de la Habana por los ingleses y su año de ocupación.
 Comienza la época del Despotismo Ilustrado con sus reformas en el sistema de vida
colonial.
 El perfil de los rasgos esenciales de la monoproducción,
 el libre comercio que se extiende a las Trece Colonias y también,
 la libre trata de esclavos como respuesta al auge de la industria azucarera.
 la ruina de las industrias azucarera y cafetalera de Haití, cuya producción fue asumida
por Cuba.
 Se incrementa la producción de artículos artesanales con fines eclesiásticos.
comenzada en el siglo XVII, y
 aparecen las primeras obras pictóricas poseedoras de algún interés estético y de gran
interés documental en nuestro tiempo.
 se multiplican escuelas,
 se funda el Papel Periódico (1790) vocero de la sociedad económica.
 se amplía la Biblioteca Pública.
Este ambiente de actividad cultural tendrá su faceta artística. Los pintores populares se
dedican a cubrir los muros, interiores y exteriores, de los edificios públicos y de algunas
residencias con estampas diversas, que van desde escenas religiosas o políticas hasta anuncios
de productos farmacéuticos y comerciales.

Comienzan a aparecer en la prensa anuncios de profesores, de pintores retratistas y de


dibujo. Ejemplo de esto es el profesor Vicente Escobar (1757 - 1834) mulato. Un artista
posterior a Escalera, sin maestros ni modelos a imitar, está considerado como el primer
retratista en la pintura cubana. Sus obras se van a caracterizar por:

1. La suavidad y alegría de sus personajes y por cierta impresión de vitalidad y


de ingenuo agrado.
2. Capacidad para pintar retratos de memoria.
3. Empleo del recurso clásico de introducir el paisaje en un retrato, a través de
una ventana o puerta abierta al fondo o a un lado de la composición.
4. La característica de situar a sus figuras en un contexto natural propio es otro
de los caracteres que lo emparienta con los grabadores.
5. La fidelidad de Escobar a la tradición española lo colocó frente a las nuevas
tendencias que enseñaba la escuela de San Alejandro de la Habana, fundada
por Juan Bautista Vermay.

Escobar sufrió la discriminación como mestizo y como criollo, el origen criollo humilde que
intento destacarse en una época en la que ningún blanco cubano se dedica a las artes so pena
de renunciar a los fueros de su obra, no obstante gozo de ciertos privilegios ajenos a su
procedencia.

El siglo XIX trae consigo un cambio en la situación social del pintor que girara en torno a la
academia de San Alejandro en 1818.

En el continente americano era necesario fundar academias para dotar a los artistas de las
técnicas artísticas, para así apartar a los esclavos y mulatos libres de los principales oficios, ya
que desde el siglo XVIII comienza a advertirse en el negro de Cuba su disposición para las artes
y los oficios pues los pocos oficios que se practicaban en la Habana eran patrimonio de los
negros y mulatos libres, escultura, carpintería, pintura….

Decía José Antonio Saco en su “Memoria sobre la vagancia en la isla de Cuba “, 1830,….”

“Que por un trastorno funesto de las ideas sociales, los oficios, entre ellos el de pintor son
considerados por la creciente burguesía criolla como ocupaciones degradantes. En tan
deplorable situación ya no era de esperar que ningún blanco cubano se dedicase a las artes,
pues con el solo hecho de abrazarlas, parece que renunciara a los fueros de su clase; así fue
que todas vinieron a ser el patrimonio exclusivo de la gente de color, quedando reservadas
para los blancos las carreras literarias y dos o tres más que se tenían por honorificas.

La primera academia en América fundada, fue la Real academia de San Carlos, en México, año
1785. Su director fue José Gil de Castro y sus principales características:
 No se aceptaban las mujeres, ni aborígenes ni negros libres, por tanto tenía un
carácter elitista,
 Los temas oficiales fueron: temas históricos, los retratos, los temas religiosos y
temas mitológicos,
 Los temas no oficiales fueron: ni el paisaje, ni la naturaleza muerta, ni los
bodegones, etc.…

Antecedentes de la academia.

El 13 de enero de 1818 se funda la academia de dibujo de San Alejandro (Alejandro se debe a


su principal benefactor Alejandro Ramírez). Vermay fue su primer director (1784 – 1833, de
origen francés) el afirmo que fue discípulo de J.L. David, pero no se ha probado y se ha
criticado fuertemente debido a lo mal dibujante que era Vermay. Sin embargo se le celebra el
empeño suyo por mantener en pie la academia de dibujo, aun sin disponer de recursos.

Al francés Juan Bautista Vermay (1786 - 1833) se le debe el desarrollo desde el principio de
siglo de la línea académica. Vermay se adapta al ambiente criollo. Director de la academia
(institución rectora del academicismo que mantuvo un gran rigor didáctico y artístico hasta
comienzo de nuestro siglo).

Vermay y los artistas que le precedieron en la dirección de la academia, fieles a los cánones
europeos basados en forma carente de espontaneidad y en temas mitológicos y religiosos no
reflejaron nunca la riqueza del entorno ni la realidad cubana que sin embargo, los grabadores y
pintores populares si supieron captar.

La academia se empezó a construir en 1817, tiene como origen inmediato la necesidad de


ganarse la vida que tiene el pintor francés a su llegada a Cuba. Su objetivo no solo era la
pintura sin también el dibujo. Si recursos se sostiene gracias al tesón de Vermay. A los catorce
años de fundada la escuela todavía no se definía como un centro de instrucción para dichas
artes. Durante los primeros años la academia cubana estuvo dirigida por franceses e italianos:

 Salvador Cisneros.
 José Perovani.(italiano)
 Guillermo Colsan(francés)
 Juan Bautista Leclere.
 Hércules Morelli (italiano).

Después de 1850 los profesores van a ser cubanos tal es el caso de:

 Guillermo Collazo.
 Juana Borrero.
 Federico Martínez.

A partir de 1868, fecha en que se iniciaron los cien años de lucha, no puede sin embargo,
hablarse tampoco de un modo pictórico nuevo, diferente a lo que venía desarrollándose en los
años anteriores a 1868, sino que la pintura continuara su lenta marcha durante siglo y pico de
academicismo, hasta que, después de frustrados los ideales por los que lucharon y cayeron
José Martí, Maceo y otros, se opere un nuevo despertar de la conciencia nacional, que desde
el punto de vista del contenido, será lo que vendrá a romper la acumulación cuantitativa
formal para producir un fenómeno plástico novedoso: la vanguardia cubana.

Por eso la línea académica desarrollada en esta época, y centrada en la academia de San
Alejandro, no pudo plasmar durante todo el siglo XIX y parte de XX el ambiente de cubanidad
reinante y que, de un modo u otro, si apresaron los grabadores y pintores populares.

De esta manera, en la pintura que se da a partir de 1868 continuaron cultivándose las dos
tendencias que habían dominado los años anteriores del siglo:

Aunque la pintura , y la creación plástica literaria en general, continuaron la línea de desarrollo


que provenía desde los inicios del siglo, el periodo que se abrió con la guerra de 1868 favoreció
un amplio progreso cultural, que de un modo u otro, reflejo los rasgos de aquella nación que
se consolidaba y , específicamente los pintores, la hicieron ver a través de la añoranza de sus
oleos por aquella tierra, aquel paisaje donde existía una realidad social que evadían y
rechazaban, consientes o inconscientes, para buscar soluciones en otras escuelas europeas. Ya
vendrían los tiempos en que la plástica, se incorporaría a ese nuevo renacer de la conciencia
nacional, a la par d las demás manifestaciones artísticas y culturales.

En la segunda mitad del siglo XIX comienza a cultivarse en Cuba las dos tendencias que
dominaran nuestra pintura hasta el primer cuarto del siglo XX.

Los paisajistas (Representación romántica Línea academicista (adopta los cánones del
del paisaje y el ambiente cubano retratado academicismo franco – italiano.).
con suave melancolía (elementos típicos:
bohío, palma, el ingenio).)
1. desde la década del 30 del siglo XIX, 1. Esta tendencia que se desarrolla
un grupo de pintores franceses, paralelamente a la anterior, se basa
nucleados en la escuela de en estudios de temas históricos,
Barbizón, comenzaron a darle al mitológicos o religiosos, en los
paisaje un tratamiento delicado y cuales hay una ausencia de
triste a través del cual expresaron espontaneidad y vitalidad, así como
distintos estados de ánimo. Esta una técnica cuidadosa y atenta a las
peculiar manera romántica de normas establecidas. Toma de la
acercarse al paisaje y a la corriente romántica la versión
naturaleza, fue acogida en nuestro estereotipada del paisaje
país con entusiasmo, sobre todo a sentimental y de las figuras
partir de 1868, tal ves como una idealizadas que por el transitan.
forma de reflejar el sentimiento
nacional que se consolidaba en las
lucha por la independencia.
Toman como molde a quienes en
Francia comienzan a tratar el
paisaje como tema suave y triste
que expresa un determinado
estado de ánimo.
2. Su principal cultivador fue el 2. Tal es el caso de uno de los alumnos
matancero de origen francés más eminentes de san Alejandro,
Esteban Chartrand, (1840 - 1883) Juan Jorge Peoli (1825 - 1893).sus
Sus obras son afrancesadas de obras no reflejan una profunda
nuestra realidad, con una gama de huella de la realidad cubana, sino
colores crepusculares y que pone su exquisita técnica al
melancólicos, que no admiten la servicio de temas bíblicos,
cálida radiación del sol tropical ni la alegóricos y académicos.
riqueza de la flora cubana. Ofrece
una visión sentimental de nuestro
campo, en la que podemos advertir
sin embargo, el bohío, el ingenio y
la palma, símbolos de aquella
cubanía que ya se manifestaba con
conciencia generalizada.
Las teorías francesas le sirven para
dar de nuestro campo una versión
romántica.
3. En el caso de Valentín Sanz Carta, 3. Otro artista importante que durante
(1850 - 1898) los paisajes son más 30 años dirigió San Alejandro fue
duros en su color y luz, aunque con Miguel Melero (1836 -1907) quien
cierto interés por las plantas del implanto el academicismo único a
país. El color resulta poco brillante los recursos propios del
y la luz opacada. romanticismo europeo. En sus
obras recoge con frecuencia los
temas mitológicos y su obra “El
rapto de Dejanira por el Centauro
Nesso” le valió la promoción para
la dirección de San Alejandro,
Colon ante el consejo de
Salamanca, Un pintor de Luis XIV.
Otro de los pintores que cultivó esta 4. Tanto como Peoli, Guillermo
tendencia fue Joaquín Tejada (1867 Collazo (1850 - 1896) (santiago) que
- 1934) (santiago) su obra evidenció es otro de los cultivadores de esta
el mismo acercamiento al paisaje, línea. Su involucramiento en los
aunque se nota preferencia por el afanes de la guerra por la
de su región oriental. independencia, no lo llevo a
Algunos son logros de presentar en la lucha por la
representación ceñida y fuerte de libertad ni la realidad nacional,
una escena rural. Joaquín tejada sino sedentarios personajes que se
proveniente de la pintura del siglo deleitan contemplando un idílico
XIX, continúa su línea anterior, paisaje de lo cual su oleo” La
aunque acentuando el siesta” es un ejemplo del
costumbrismo y la temática social. alejamiento de la realidad cubana.
Su cuadro más conocido es la lista Pintores de la transición:
e la lotería. Se caracterizo en La línea histórica continúa con
primer lugar como paisajista. Armando Menocal (1861 - 1942)
llego a ser ayudante de Máximo
Gómez en su quehacer patriótico y
realizo una serie de cuadros de
escenas históricas, a inicios de la
República como “La muerte de
Maceo”. No obstante son notables
sus muchos retratos de
personalidades pudientes de la
época en el siglo pasado. Menocal
fue en la academia de San
Alejandro, profesor de paisaje.
Leopoldo Romañach (1862 - 1951)
profesor de San Alejandro, empleó
en su finisecular temas religiosos,
extraños a nuestra ideología.
Romañach inicia con la ruptura de la
academia, abriendo vías y
estimulando a los jóvenes que se
inician ahora en la pintura, aunque
el mismo no llegase a efectuar el
rompimiento. Presenta las
características de la escuela
española, tanto en los temas como
en las técnicas, entre sus obras
figuran: estudio de muchacha, la
convaleciente, sus paisajes y
retratos constituyen una buena
colección de cuadros académicos,
han de destacarse paisajes marinos.
Conclusiones: desde la segunda mitad del siglo XIX hasta los finales del mismo la pintura,
hecha generalmente por criollos que recibieron una formación académica y que fueron
favorecidos por los encargos oficiales de la clase adinerada, responde a los intereses y al gusto
de sus clientes, ya sea por la idealización del paisaje o por la creación del retrato encomiástico.
Destaquemos que los gobiernos neocolonialistas no se interesaban por las artes plásticas
cubanas, a ello se unía la situación frustrante.

En Santiago también se funda la academia de Dibujo. El movimiento pictórico en Santiago se


desarrolla al margen de San Alejandro, Santiago reproduce en menor escala las características
de La Habana. La academia de Santiago, dirigida por Pedro Bray, uno de sus principales fue
José Joaquín Tejada (1867 - 1943) quien forma con su primo Guillermo Collazo y con Federico
Martínez la triada de grandes pintores santiagueros. Y con Leopoldo Romañach y Armando
Menocal, la de paisajistas de finales de siglo y primeras décadas de la república.

El grabado en Cuba a fines del siglo XVIII comienzos del siglo XIX de gran interés documental
por sus descripciones de hechos históricos, costumbres y paisajes de la época y es casi
exclusivamente de factura extranjera con excepciones como la de Francisco Javier Báez (1748 -
1828) nuestro primer grabador, muy singular, pues fue un autodidacta de padres pobres, que
se formo sin ayuda, mediante un esfuerzo tenaz en una de las épocas de mayor atraso del país.

Después de él en el siglo XIX fueron realizados algunos de los más hermosos grabados
litográficos de América latina.

Sin embargo, fueron hechos en Cuba por grabadores extranjeros que, de paso por nuestras
tierras, nos dejaron una hermosa colección. Entre estos grabadores se destacan el francés
Hipólito Garnerey (1783 - 1857).
La floreciente industria tabacalera atrajo a muchos artistas extranjeros como Garnerey,
Sawkins, Laplante y Mialhe y a cubanos como Barreras y Barañano pero todo se desarrolla una
primera etapa del Costumbrismo( que sería durante el siglo XIX una de las tendencias más
importantes de la plástica cubana) que se hace evidente en las marcas de cigarros y cajas de
tabaco, en representaciones de frutas tropicales, vistas panorámicas de las villas y escenas de
paseos de la habana, ejecutados principalmente por extranjeros.

El género costumbrista en el arte del grabado alcanzara su mayor esplendor en las obras de
Víctor Patricio Landaluze.

Decía Jorge Rigol:

“….el artista colonizado crea con los ojos puestos en la lejana metrópoli, acata sus criterios
rectores, aspira a llegar con su obra, asaltando las fronteras coloniales hasta ese punto
metropolitano ante el cual abdica, consciente e inconsciente. Su arte es un arte mimético y por
ende desvitalizado. Carece de raigambre en el solar nativo. Es así que la pintura de cuba,
colonia española, muy excepcionalmente reflejara una historia que no sea ajena a una realidad
que no esté vista a través de espejuelos foráneos. No habiendo nación, no podrá haber pintura
nacional. No habiendo más que una colonia española llamada cuba, no podrá haber pintura
cubana ¿quiere decir que cuba esta ausente de la obra de estos pintores? No, en esos términos
absolutos.¿ cómo no verla asomar en la delicada melancolía de Chartrand, con todas las
nieblas de la Isla de Francia que puedan gravitar sobre él, como no sentir su calidez en paisaje
del canario Sanz Carta, como no aspirar su perfume en algún jardín de Arburo o en algún patio
del mas desarraigado de todos, Guillermo Collazo, como no descubrirla bajo los repintes
pintoresquistas, en las escenas de Landaluze , el vasco cerrilmente anticubano y,
paradójicamente, tan ganado por cuba?”

Como se puede apreciar en estas palabras de Rigol,

El grabado va representar una tendencia de carácter costumbrista, que se desarrolla


paralelamente al academicismo pictórico. En el caso del grabado, sus principales cultivadores
fueron europeos que permanecieron en la Isla por algún tiempo. Contrario a la pintura, el
grabado expreso una necesidad de vincular la creación artística con el momento en que se
produce, debido a su carácter específico, a su condición de raudos apuntes y el rápido
consumo para el cual estaba estimado. Para el grabado queda, la galería d personajes del
pueblo, los tipos más representativos dl siglo XIX, entre los que se va a distinguir la figura del
negro, que abrirá un abismo entre la pintura y la litografía.

A pesar de ser un rasgo distintivo del grabado el tratamiento del tema negro, dicha temática es
abordada a ocasiones con desprecio, con una óptica o burlona.

grabado Características

James Gay Sawkins, (ingles, 1806 Tiene puntos de contacto con


- 1879) Garnerey, aunque con una capacidad
menor para animar sus escenas

Hipólito Garnerey(1787 - 1858) Además de su notable “Vista de la


plaza de armas”, grabado en acero y
acuarela, debemos destacar su Vue d
´une habitation prés de la Havane”,
aquí demuestra su condición de
iniciador del grabado fiel a la
realidad. Su sentido del espacio se
complementa con la meticulosidad
del dibujo cuidadosos

Leonardo Barañano Se consagro al dibujo y al grabado y


al campo y poblaciones de cuba. En
Barañano: Los paisajes son una
intuitiva captación del tema cubano.
El paisaje representado es cubano
por las casa coloniales, por los
arboles y el ambiente todo, captado
con un ambiente y un encanto
considerable.

Federico Mialhe Recién llegado a Cuba, publico, 37


litografías en blanco y negro, bajo el
titulo: Isla de Cuba pintoresca, la cual
comprende paisajes rurales y
urbanos de la zona occidental del
país: el puerto de la habana en
distintas vistas, los edificios, plazas y
fuentes de la capital.

Eduardo Laplante En sus 28 litografías, los diversos


ingenios, sus casas de calderas y
casas de vivienda, aparecen
representados hasta en los más
pequeños detallas de los barandajes
y los techos de tejas.

Víctor patricio Landaluze Fue una de las figuras culminantes de


pintura colonial. La obra de
Landaluze se caracteriza por:
Permanecer adversa a la lucha que se
libra en la isla al calor de las ideas de
Varela, saco y luz, y a través de sus
caricaturas, crueles sátiras a favor de
la política de la metrópoli, se
manifiesta su posición política. El
Liborio, guajiro de guayabera y jipi
aficionado a la pelea de gallos, es
creación de Landaluze, y los tipos y
ritos africanos en cuba tienen en él
su retratista más fiel. Propagandista
de la ideología española, los negros
que pinta son elegantes caleceros,
mulatas sandungueras, criados
ociosos tal parece que la esclavitud
fuera un estado de bienestar. Maneja
la acuarela con extraordinaria
habilidad. En algunas ocasiones da
otra versión de la realidad social: al
tratar los temas del mayoral y el
cimarrón. En la mayoría de sus
cuadros la cuba mulata es frívola y
alegre. Algunos títulos son: tres
negros e fiesta, un sirviente
probándose un sombrero, Calesero
cortejando una sirvienta, un sirviente
tratando de besar un busto, la mulata
y el calesero, la mulata y el marinero.

Víctor Patricio de Landaluze (1828 -


1889). La posición españolizante lo
lleva muchas veces a tratar de
ridiculizar los personajes
característicos de la isla y a los
luchadores independentistas. Sus
numerosas caricaturas anti –
independentistas, apreciadas en los
periódicos satíricos de la época
dieron lugar al personaje de Liborio,
guajiro de guayabera, aficionado a los
gallos. Mediante la obra de este
artistas nos ponemos en contacto
con los distintos personajes y
costumbres e la época: la mulata de
rumba, el calesero, el negrito pícaro,
Juan cocuyo, el campesino, las fiestas
populares. La importancia de las
obras está en su valor documental, ya
que por ella podemos conocer el
aspecto formal como eran estos
personajes, estas costumbres,
aquellos sucesos, en su contexto
histórico. Landaluze muere en 1889
dejando una vasta obra dentro de la
llamada corriente costumbrista y
habiendo impulsado el humor
grafico, que se convierte, a lo largo
de todo el siglo XIX, en un arma
política en manos de todos los
bandos en pugnas. Fue quien más
desarrollo la temática negra, desde la
sátira hasta el atractivo de las
mulatas de entonces.

Sin embargo, muy distinto fue lo que ocurrió con el desarrollo de la corriente costumbrista en
nuestro país. En el caso de la pintura y el grabado esta valoración de lo “típico y de las
costumbres populares, muchas veces cargadas de cierto pintoresquismo epidérmico que
vemos en las imágenes de la plástica costumbristas, tiene su representante más brillante en el
vasco

Alrededor de 1925, se incorpora Cuba a la pintura contemporánea, cuyo centro es la escuela


de Paris, esta entrada se hace a través de la obra de Víctor Manuel, Abela, Carlos Enríquez y
otros, sus órganos de difusión fueron la asociación de pintores y escultores y la revista de
avance. Gracias a esta labor de iniciación que revolucionó el ambiente artístico cubano,
comienza a desarrollarse en nuestro país una manifestación de las artes plásticas llena de
fuerza y vigor.