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República Bolivariana de Venezuela

Ministerio del Poder Popular para la Educación Universitaria

Universidad Nacional Experimental “Rómulo Gallegos”

Facultad de Medicina

Valle de la Pascua-Estado-Sucre

Doctor: Bachiller:

José Gregorio Fabiola Salazar

C.I: 28.017.846

1er año; sección: 3

Valle de la Pascua, julio de 2020


Signos vítales
Los signos vitales son parámetros clínicos que reflejan el estado fisiológico del organismo
humano, y esencialmente proporcionan los datos (cifras) que de otra manera no podrían ser
cualificados ni cuantificados. Hay cuatro signos vitales que los médicos examinan de forma
sistemática.

Temperatura corporal: Se refiere al grado de calor o de frío, de una escala específica. Representa
un equilibrio entre el calor producido y su pérdida. La temperatura normal media de un paciente
adulto es de 36,7º C o 37 º C. Entre sus alteraciones se encuentran: Hipertermia, incremento de la
temperatura corporal mayor a 39º C; e hipotermia, disminución menor de 36º C.

Presión arterial: Es la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes arteriales. La presión arterial
normal es un adulto es de 120/80 mmHg. Dependiendo del factor que afecte la presión arterial se
verán ciertas alteraciones, tales como: hipertensión, la cual es mayor a los límites normales, 140
mmHg (sistólica), y mayor o igual a 90 mmHg (diastólica) y la hipotensión, que es la disminución de
la presión sanguínea normal.

Pulso: Es la expansión transitoria de una arteria y constituye un índice de frecuencia y ritmos


cardiacos. Las cifras normales de la frecuencia del pulso en el paciente adulto son de 60-80 ppm.
Dentro de sus alteraciones están: bradicardia, es la disminución de los latidos cardiacos con una
frecuencia menor a 60 ppm; y la taquicardia, que es la frecuencia cardiaca mayor a 100 ppm.

Respiración: Es proceso constituido por el transporte de oxígeno a los tejidos corporales y la


expulsión de dióxido de carbono. La frecuencia respiratoria normal en adultos es de 12-20 ciclos
por minuto. Sus complicaciones varían de acuerdo al tipo. La apnea es la ausencia de respiración;
bradipnea son las respiraciones regulares lentas con frecuencia menor de 10 ciclos por minuto;
taquipnea es el aumento de la frecuencia respiratoria, mayor de 20 ciclos por minutos

Parámetros normales de la presión arterial Valores normales del pulso

Al mes 85/54 mmHg Recién nacido 140 a 160 ppm

A los 6 años 105/65 mmHg Al año 130 a 115 ppm

16 a 18 años 120/80 mmHg A los 12 años 115 a 100 ppm

En adultos 120/80 mmHg A los 14 años 85 a 80 ppm

En adultos 80 a 70 ppm

En ancianos 70 a 60 ppm

Información obtenida de: https://www.pisa.com.mx/publicidad/portal/enfermeria/manual/4_1_1.htm


Niveles de atención y redes de

Salud pública
Se define niveles de atención como una forma ordenada y estratificada de organizar los recursos
para satisfacer las necesidades de la población. Esto va a depender de los problemas de salud que
se resuelven.

Primer Nivel de Atención: Como aquel prestada por los establecimientos asistenciales ubicados
en una zona geográfica determinada para lo cual la población es dividida en comunidades y
barrios.

Segundo Nivel de Atención: Constituye la atención ambulatoria especializada, que recibe casos
referidos o no desde el primer nivel de atención, y está en capacidad de resolver 85% de los casos.
Este servicio es prestado por ambulatorios II, III y Hospitales I.

Tercer Nivel de Atención: Constituye la atención especializada realizada por Hospitales III y IV, y
parcialmente en los Hospitales II.

Desde el punto de vista de los niveles de atención de salud, los servicios médicos pueden ser
prestados en instituciones de diversa complejidad que en conjunto conforman el sistema de salud.
El nivel básico está formado por los ambulatorios, estos pueden ser de tipo rural o de tipo urbano
según el número de habitantes de la población en donde se encuentren ubicados, en un nivel
mayor de complejidad se encuentran ambulatorios que podrán constar de varias especialidades
médicas así como la posibilidad de llevar a cabo procedimientos y estudio diagnósticos.

Los Ambulatorios Rurales tienen las siguientes características:

Prestar atención médica integral, general y familiar a nivel primario, excepto hospitalización. Se
encuentran ubicados en poblaciones menores de diez mil (10.000) habitantes.

Los ambulatorios urbanos tienen las siguientes características:

Prestan atención médica integral de carácter ambulatorio, no disponen de hospitalización. Se


encuentran ubicados en población de más de diez mil (10.000) habitantes.

Los hospitales tienen las siguientes características:

Prestan atención médica integral de nivel primario, secundario y terciario, según su categoría.
Dentro de su organización, contarán con camas de observación y de hospitalización.

Información obtenida de: http://maiquiflores.over-blog.es/article-normas-sobre-clasificacion-de-


establecimientos-de-atencion-medica-del-sub-sector-salud-37528888.html
Esquema de inmunización
La inmunización permite al organismo defenderse mejor contra las enfermedades causadas por
ciertas bacterias o virus. La inmunidad (la capacidad que tiene el propio organismo de defenderse
de las enfermedades causadas por determinadas bacterias o virus) puede producirla el organismo
de forma natural (cuando las personas están expuestas a bacterias o virus) o pueden
proporcionarla los médicos mediante la vacunación. En Venezuela el esquema de inmunización se
forma de la siguiente manera:

BCG (contra la tuberculosis): Lleva una sola dosis. Se administra en recién nacidos y a partir de los
2 meses hasta los 12 años es el inicio de los no vacunados. Las siglas BCG significan Bacillus
calmette-guerin.

Polio (contra el polio): A partir de los 2 meses, 4 meses o 6 meses vía oral. A los 18 meses el
primer refuerzo y a los 4 o 6 años el segundo refuerzo.

DPT O DPTa (contra la difteria, tétano y pertussis): A partir de los 2, 4 o 6 meses. A los 15 o 18
meses 1er refuerzo; 2 años 2do refuerzo (DT) y a los 10 o 12 años 3er refuerzo (DT).

Hib (Haemphilus influenzae tipo b): 2, 4 o 6 meses única dosis. A los 12, 15 o 18 meses refuerzo.
El inicio de los no vacunados a partir de los 2 años hasta los 6 años.

Hepatitis B: Primera dosis en recién nacidos, a partir de cada dos meses se administra las dos
siguientes dosis. El inicio de los no vacunados comienza a los 15 meses hasta los 12 años al igual
que el refuerzo.

SRP-1 y SRP-2 (sarampión, rubeola y parotiditis): 12 o 15 meses primera dosis (SRP-1). A los 4 o 6
años segunda dosis (SRP-2).

Varicela-1 y Varicela-2 (varicela): 12 o 15 meses primera dosis (varicela-1). Segunda dosis a los 4 o
6 años (Variocela-2).

HepA-1 y HepA-2 (hepatitis A): Primera dosis a los 12 meses. Segunda dosis a los 18 o 24 meses.
El inicio de los es alrededor de los 2 años hasta los 12 años.

VCN (Streptococcus pneumoniae): Única dosis a los 2, 4 o 6 meses. Su refuerzo es a los 12, 15 o 18
meses. El inicio de los no vacunados es a partir de los 24 meses hasta 6 años.

Anti-fiebre amarilla (fiebre amarilla): 12, 15 o 18 meses única dosis. Inicio de los no vacunados 24
meses hasta los 12 años.

RV (rotavirus): Única dosis a los 2 o 4 meses.

(https://www.msdmanuals.com/es/hogar/infecciones/inmunizaci%C3%B3n/introducci%C3%B3n-a-la-
inmunizaci%C3%B3n)
Coronavirus
Los coronavirus son una extensa familia de virus que pueden causar enfermedades tanto en
animales como en humanos. En los humanos, se sabe que varios coronavirus causan infecciones
respiratorias que pueden ir desde el resfriado común hasta enfermedades más graves como el
síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS) y el síndrome respiratorio agudo severo (SRAS). El
coronavirus que se ha descubierto más recientemente causa la enfermedad por coronavirus
COVID-19.

La COVID-19 es la enfermedad infecciosa causada por el coronavirus que se ha descubierto más


recientemente. Tanto este nuevo virus como la enfermedad que provoca eran desconocidos antes
de que estallara el brote en Wuhan (China) en diciembre de 2019. Actualmente la COVID-19 es
una pandemia que afecta a muchos países de todo el mundo.

Los síntomas más habituales de la COVID-19 son la fiebre, la tos seca y el cansancio. Otros
síntomas menos frecuentes que afectan a algunos pacientes son los dolores y molestias, la
congestión nasal, el dolor de cabeza, la conjuntivitis, el dolor de garganta, la diarrea, la pérdida del
gusto o el olfato y las erupciones cutáneas o cambios de color en los dedos de las manos o los pies.
Estos síntomas suelen ser leves y comienzan gradualmente. Algunas de las personas infectadas
solo presentan síntomas levísimos.

Una persona puede contraer la COVID-19 por contacto con otra que esté infectada por el virus.
La enfermedad se propaga principalmente de persona a persona a través de las gotículas que
salen despedidas de la nariz o la boca de una persona infectada al toser, estornudar o hablar. Estas
gotículas son relativamente pesadas, no llegan muy lejos y caen rápidamente al suelo. Una
persona puede contraer la COVID-19 si inhala las gotículas procedentes de una persona infectada
por el virus. Por eso es importante mantenerse al menos a un metro de distancia de los demás.
Estas gotículas pueden caer sobre los objetos y superficies que rodean a la persona, como mesas,
pomos y barandillas, de modo que otras personas pueden infectarse si tocan esos objetos o
superficies y luego se tocan los ojos, la nariz o la boca. Por ello es importante lavarse las manos
frecuentemente con agua y jabón o con un desinfectante a base de alcohol.

En estos momentos no hay vacuna existente contra este virus, y el tratamiento es sintomático.

La mejor manera de evitar la propagación del virus es Practicar la higiene respiratoria y de las
manos es importante en TODO momento y la mejor forma de protegerse a sí mismo y a los demás.
Cuando sea posible, mantenga al menos un metro de distancia entre usted y los demás. Esto es
especialmente importante si está al lado de alguien que esté tosiendo o estornudando. Dado que
es posible que algunas personas infectadas aún no presenten síntomas o que sus síntomas sean
leves, conviene que mantenga una distancia física con todas las personas si se encuentra en una
zona donde circule el virus de la COVID-19.

https://www.who.int/es/emergencies/diseases/novel-coronavirus-2019/advice-for-public/q-a-
coronaviruses#:~:text=Los%20coronavirus%20son%20una%20extensa,coronavirus%20COVID%2D19.
H e p a t i t i s A, B y C

La hepatitis es una infección en el hígado ocasionada por un virus. Los tipos de hepatitis más
comunes son la A, B y C, aunque hay otros tipos como la ocasionada por el consumo excesivo de
alcohol, sustancias químicas, medicamentos o los suplementos nutricionales (hepatitis tóxica).

La hepatitis A se propaga mediante el agua o los alimentos contaminados con heces de personas
infectadas. Este virus se puede prevenir con una vacuna. Los síntomas incluyen fatiga, náuseas,
dolor abdominal, pérdida de apetito, orina oscura, y piel y ojos amarillos (ictericia). El exceso de
bilirrubina causa la ictericia. La bilirrubina es una sustancia química color amarillo que contiene la
hemoglobina, sustancia que transporta el oxígeno en los glóbulos rojos. A medida que los glóbulos
rojos se degradan, el cuerpo desarrolla nuevas células para sustituirlos. Las células degradadas se
procesan en el hígado. Si el hígado no puede manejar las células sanguíneas a medida que se
degradan, se acumula bilirrubina en el organismo y la piel puede verse amarilla.

La hepatitis B esta enfermedad se transmite por la exposición a los fluidos corporales infectados.
Los síntomas varían y pueden incluir color amarillo en los ojos, dolor abdominal y orina oscura. La
hepatitis B generalmente mejora por sí sola al cabo de dos meses. Si no mejora, se llama hepatitis
B crónica, que dura toda la vida. Este puede conducir a la cicatrización del hígado (cirrosis),
insuficiencia hepática o cáncer de hígado. Este virus se previene con una vacuna.

El virus de la hepatitis C también se encuentra en la sangre y ciertos fluidos corporales. La


infección a largo plazo con el virus de la hepatitis C se conoce como hepatitis C crónica. La
hepatitis C crónica suele ser una infección "silenciosa" durante muchos años, hasta que el virus
daña el hígado lo suficiente como para causar los signos y síntomas de la enfermedad hepática.

Toda infección crónica de hepatitis C comienza con una fase aguda. La hepatitis C aguda
generalmente no se diagnostica porque rara vez causa síntomas. Cuando los signos y síntomas
están presentes, pueden incluir ictericia, junto con fatiga, náuseas, fiebre y dolores musculares.
Los síntomas agudos aparecen de uno a tres meses después de la exposición al virus y duran de
dos semanas a tres meses. La infección por hepatitis C aguda no siempre se vuelve crónica.
Algunas personas eliminan el VHC del cuerpo después de la fase aguda, un resultado conocido
como eliminación viral espontánea

Información obtenida de: https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/hepatitis-b/symptoms-


causes/syc-20366802

https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/hepatitis-c/symptoms-causes/syc-20354278
Sarampión y rubéola

Generalmente, el sarampión se contrae durante la infancia, entre los 12 meses y los 4 años. La
causa es por el virus del sarampión. Se trata de una enfermedad muy contagiosa, que se transmite
a través del contacto directo con una persona infectada, o por el aire, llamadas gotitas de flügge
(diminutas secreciones expulsadas al halar, estornudar o toser que tienen la capacidad para
transmitir determinadas infecciones).

Lo principales síntomas del sarampión son la fiebre alta y el exantema maculopapular, que
consiste en erupciones con puntitos blancos, rodeados de un halo de inflamación rojo. Otros
posibles síntomas son la tos, rinitis (irritación y inflamación de la mucosa en la nariz), conjuntivitis
y dolor de garganta.

El período de incubación del virus de sarampión es entre 10 y 14 días (no hay síntomas). El
período de contagio es de 4 días antes que aparezca la erupción y cuatro días después (8 días en
total).

La vacuna contra el sarampión, rubéola y paperas (parotiditis) es llamada la triple viral.

La rubéola se caracteriza por una erupción en la piel, la inflación de las glándulas y, especialmente
en los adultos, dolores en las articulaciones.

Se transmite entre personas a través de estornudos, tos o el contacto con superficies


contaminadas (pañuelo, vasos o manos). En las mujeres embarazadas si contraen rubéola,
especialmente en el primer trimestre, el virus puede provocar la muerte del feto en desarrollo o
causarle defectos congénitos graves; es la causa más frecuente de sordera congénita.

Por lo general las erupciones en la piel dura unos tres días y puede presentarse acompañada de
una ligera fiebre. Estas erupciones son de un color rosáceo que se inician en la cabeza y progresan
hacia los pies, haciéndose más intensa en el tronco, en algunos pacientes pude producir picazón y
suelen desaparecer en unos pocos días.

La rubéola no es lo mismo que el sarampión, aunque ambas enfermedades comparten algunas


características, como el sarpullido rojo. Sin embargo, la rubéola tiene como causa un virus
diferente al del sarampión, y no es tan infecciosa ni grave como este.

Información obtenida de: https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/measles/symptoms-


causes/syc-20374857

https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/rubella/symptoms-causes/syc-20377310
Dengue
Es una enfermedad infecciosa aguda producida por el virus del dengue (DENV), transmitida por
mosquitos, propia de las áreas tropicales y subtropicales de todo el mundo, cuya incidencia suele
ser máxima en estaciones húmeda. Es la infección por arbovirus más frecuente y la enfermedad
transmitida por vectores de más largo crecimiento en el mundo. Clínicamente adopta dos formas:
el dengue clásico o leve, y en un pequeño porcentaje, el dengue grave (que incluye cuadros de
dengue hemorrágico y shock del dengue).

El virus pertenece a la familia Flaviviridae, género Flavivirus. Serológicamente se han identificado


cuatro serotipos del virus del dengue: DEN-1, DENV-2, DENV-3 y DENV-4. Tras una primoinfección
por un serotipo de dengue existe inmunidad cruzada temporal contra el resto de los serotipos,
pero a largo plazo la inmunidad es sólo protectora frente al serotipo infectante, por lo que el
paciente puede sufrir nuevos episodios de dengue por los otros serotipos a los que no ha estado
expuesto.

La incubación de virus dura de 7 a 10 días. El cuadro clínico más típico se inicia de forma súbita,
con fiebre, escalofríos, dolor retrocular, mialgias y artralgias de articulaciones (síntomas que
justifican la denominación de fiebre quebrantahuesos). La fiebre persiste 1 o 2 días y luego
desciende, pero puede subir de nuevo al cabo de 2 días y durar un total de 3-7 días. Entre el tercer
y el quinto días puede aparecer exantema pruriginoso, parecido al sarampión o la escarlatina.

El dengue grave es una variante clínica que afecta preferentemente a la población infantil y suele
aparecer durante epidemias de dengue. La hipótesis más aceptada sobre la patogenia del dengue
grave indica que infecciones previas por uno o más serotipos del virus del dengue aumentan el
riesgo de sufrir dengue grave ante una infección por dengue. Sin embargo, se han documentado
casos de dengue grave en infecciones primarias.

La complicación de un cuadro de dengue clásico a uno de dengue grave suele ocurrir en poco
tiempo, en la llamada fase crítica de la enfermedad (3 días después de defervescencia de la fiebre).
En esta etapa se debe vigilar la aparición de los llamados signos de alarma (dolor abdominal,
vómitos persistentes, acumulación de fluidos, sangrado de mucosas, letargia, hepatomegalia,
aumento de hematocrito con descenso rápido de plaquetas), los cuales pueden indicar la
progresión a una forma grave de la enfermedad. El empeoramiento clínico puede ocurrir de
manera rápida, con aparición súbita de shock debido al aumento de la permeabilidad vascular. Las
complicaciones incluyen manifestaciones hemorrágicas, fallo orgánico renal y/o hepático,
disfunción cardíaca y alteraciones neurológicas como encefalitis.

Información obtenida de: Libro de Ferreras Rozman-Medicina Interna-XVIII edición.


Historia clínica
La historia clínica es un documento privado, obligatorio, y sometido a reserva en el cual se
registran cronológicamente las condiciones de salud del paciente los actos médicos y los demás
procedimientos ejecutados por el personal de salud que intervienen en su atención. Dicho
documento solo puede ser conocido por terceros previa autorización por parte del paciente o en
los casos previstos por la ley.

Componentes de la historia: Al momento de presentar o escribir la información se ordena de


acuerdo a un esquema previamente establecido que viene a ser el siguiente:

Identificación del paciente: Corresponde a los datos que permiten conocer quién es la persona,
debe los nombres y apellidos, cédula de identidad y edad.

Problema principal o motivo de consulta: Es una mención breve que permite decir en forma
resumida cuál es la naturaleza del problema por la cual consulta el paciente.

Enfermedad actual: Esta es la parte más importante de la historia clínica. En esta sección se
precisa qué le ha pasado al paciente. Se mencionan en forma ordenada y cronológica los distintos
síntomas que la persona ha presentado y obtenida la información, se deja constancia de las
distintas manifestaciones en la ficha clínica.

Antecedentes: Que incluye enfermedades, operaciones y traumatismos que el paciente ha tenido


a lo largo de su vida indicándose aquellas patologías más importantes con mayor detalle como
tiempo de evolución de la enfermedad y tratamiento. Además en este apartado se mencionan los

Revisión por sistemas: A pesar de toda la información que se ha recogido en la anamnesis y los
antecedentes, conviene tener algún método para evitar que se escapen datos que pudiesen ser
pertinentes con la enfermedad actual del paciente.

Examen físico: Es lo que evidencia y verifica la información obtenida mediante la revisión por
sistema.

Diagnóstico y pronóstico: El diagnóstico es la calificación que le da el medico a la enfermedad


según los signos y síntomas que advierte y ayudas diagnosticas en que se apoya. En cuanto al
pronóstico consiste en el juicio que forma el medico respecto a los cambios que pueden
sobrevenir por el curso de una enfermedad y sobre su duración y terminación por los síntomas
que la han precedido o la acompañan.

Otros componentes de la historia clínica son: Evolución, Exámenes paraclínicos, tratamiento y


procedimientos invasivos.

Información obtenida de: ber.ucv.ve/bitstream/1234567sa89/16343/1/T026800016954-0-


Calidad_de_la_historia_clinica_en_hospitalizacion_y_emergencia_en_un_servicio_de_medicina_interna-
VIH
El virus de inmunodeficiencia humana afecta al sistema de defensas del organismo, llamado
sistema inmunológico. Una vez debilitado por el VIH, el sistema de defensas permite la aparición
de enfermedades. Esta etapa avanzada de la infección es la se denomina síndrome de inmuno
deficiencia adquirida (sida).

La historia natural de la infección por VIH consiste en una primoinfección, asintomática o


desapercibida en más de la mitad de los casos, seguida de un período de latencia clínica de varios
años en el que el virus sigue replicándose de forma activa en diversos compartimentos y en sangre
periférica. En el siguiente período, la mayoría de los pacientes desarrolla infecciones oportunistas
o neoplasias como consecuencia de una profunda inmunodepresión. A esta fase o período final se
le denomina sida.

La infección por el VIH se puede adquirir por transmisión maternofetal y perinatal, incluida la
leche materna, por transfusiones de sangre o derivados hemáticos contaminados, por trasplantes
de órganos y tejidos de pacientes infectados, o a través de relaciones sexuales y por contacto
directo con sangre (compartir jeringuillas). En la fase intermedia o crónica dura varios años,
persiste la proliferación vírica. En casi todos los pacientes es posible detectar y cuantificara la
carga viral. En plasma se alcanza un nivel de equilibrio que depende de la tasa de producción vírica
(en el tejido linfático fundamentalmente) y de la de destrucción por parte del sistema inmunitario.

La fase final o de crisis: El incremento de la actividad replicativa del virus coincide clínicamente
con la aparición de una intensa alteración del estado general y consunción (wasting syndrome), de
infecciones oportunistas, de ciertos tipos de neoplasias o de trastornos neurológicos. A partir de
entonces se considera que el paciente padece un sida.

El VIH-2 trata del mismo virus, que presenta diferencias genéticas que permite clasificarlos en dos
tipos diferentes o “serotipos”. Sin embargo, sus genomas tienen, solamente, un 45% de similitud;
de hecho se piensa que el VIH-2 “saltó” en África de los simios al hombre.

La diferencia funcional entre los dos virus es que el número de VIH-2 circulantes en el organismo
es menor (suele ser frecuente una viremia en plasma muy baja), porque este tipo de virus
evoluciona más lentamente; por ello, su periodo de incubación es más largo, aunque ambos
serotipos, finalmente, acaban causando el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA).

Como consecuencia del menor nivel de virus circulantes en el caso del VIH-2, la enfermedad que
origina es menos agresiva y su posibilidad de transmisión es menor, lo que explica su reducida
difusión.

Información obtenida de: Libro de Ferreras Rozman-Medicina Interna-XVIII edición.

https://www.empireo.es/enfermedadestransmisionsexual/prueba-de-vih/vih-1-vih-2/
Difteria
La difteria es una infección bacteriana grave que suele afectar a las membranas mucosas de la
nariz y la garganta. Puede ser tratada con medicamentos. Pero en etapas avanzadas, la difteria
puede dañar el corazón, los riñones y el sistema nervioso. Incluso con tratamiento, la difteria
puede ser mortal, especialmente en los niños.

La difteria es causada por la bacteria Corynebacterium diphtheriae. La bacteria suele multiplicarse


en la superficie de la garganta o cerca de ella. La C. difteria se propaga a través de lo siguiente:

Gotas en el aire: Cuando una persona infectada estornuda y tose, lanza al aire una niebla de
gotas contaminadas y es posible que las personas que estén cerca inhalen la C. diphtheriae. La
difteria se propaga fácilmente de esta manera, especialmente en condiciones de hacinamiento.

Artículos personales o domésticos contaminados. Ocasionalmente, las personas se contagian de


difteria al manipular las cosas de una persona infectada, como pañuelos o toallas de mano usadas,
que pueden estar contaminadas con la bacteria. También puedes transferir las bacterias que
causan la difteria al tocar una herida infectada.

Los signos y síntomas de difteria comienzan, generalmente, de dos a cinco días después de
contraer la infección y pueden comprender los siguientes: Una membrana gruesa y de color gris
que recubre la garganta y las amígdalas, dolor de garganta y ronquera, agrandamiento de los
ganglios linfáticos del cuello, dificultad para respirar o respiración rápida, secreción nasal, fiebre y
escalofríos.

Un segundo tipo de difteria puede afectar a la piel y causando dolor, enrojecimiento e hinchazón
como otras infecciones bacterianas de la piel. Las úlceras cubiertas por una membrana gris
también pueden ser difteria cutánea.

Entre sus complicaciones, si no es tratada, están: Problemas respiratorios. Las bacterias que
causan la difteria pueden producir una toxina. Esta toxina daña el tejido en la zona cercana a la
infección, generalmente, la nariz y la garganta. En ese sitio, la infección produce una membrana de
color gris y dura compuesta de células muertas, bacterias y otras sustancias. Esta membrana
puede obstruir la respiración.

Daño cardíaco. La toxina de la difteria puede diseminarse hacia el torrente sanguíneo y dañar
otros tejidos del cuerpo, como el músculo cardíaco, lo que causa complicaciones como la
inflamación del músculo cardíaco (miocarditis). El daño cardíaco de la miocarditis puede ser leve o
grave. En el peor de los casos, la miocarditis puede llevar a una insuficiencia cardíaca congestiva y
a una muerte súbita.

Información obtenida de: https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/diphtheria/symptoms-


causes/syc-20351897
VPH, Sífilis y Gonorrea
La infección por el virus del papiloma humano (VPH) es la causa principal de cáncer de cuello
uterino en las mujeres. También es un factor de riesgo para el cáncer de pene y anal tanto en
hombres como mujeres. Los mismos tipos de VPH que infectan las áreas genitales pueden infectar
la boca y la garganta. Existen más de 100 tipos de VPH y a cada uno de ellos se le identifica con un
número. Algunos tipos de VPH pueden causar solo verrugas genitales o anales, y otros tipos
pueden causar cáncer cervicouterino, de pene, anal o bucal. Los tipos de VPH de bajo riesgo
causan las verrugas genitales en mujeres y en hombres, pero no causan cáncer. Los tipos de VPH
de alto riesgo pueden provocar el cáncer. La causa principal del cáncer cervicouterino es una
infección persistente o crónica con uno o más tipos de VPH de alto riesgo que causan cambios
anormales en las células del cuello uterino. Además, estos tipos de VPH de alto riesgo pueden
causar cambios anormales en las células que están asociados con una amplia variedad de otros
cánceres, tales como el cáncer de pene, anal o bucal.

La sífilis es una enfermedad infecciosa con afectación sistémica causada por el microorganismo
Treponema pallidum. La enfermedad puede ser adquirida por contacto sexual, de forma congénita
a través de la placenta, por transfusión de sangre humana contaminada y por inoculación
accidental directa. La forma más frecuente es por transmisión sexual. Un paciente es más
infeccioso al principio de la enfermedad y gradualmente disminuye la infecciosidad con el paso del
tiempo. Sífilis primaria: Poco después del período de incubación aparece una pápula en el lugar de
inoculación que rápidamente se erosiona dando lugar al chancro. Sífilis secundaria: Representa el
estadio clínico más florido de la infección. Empieza entre dos y ocho 8 semanas después de la
aparición del chancro, pudiendo estar éste presente todavía. Sífilis latente: Es el período en el que
hay una ausencia de manifestaciones clínicas, que no implica una falta de progresión de la
enfermedad, pero durante el cual las pruebas antitreponémicas específicas son positivas.

La gonorrea es la enfermedad producida por la infección por la bacteria Neisseria gonorrhoeae


Infecta típicamente los epitelios de la uretra, el cuello uterino, el recto, la faringe o las conjuntivas
y causa irritación o dolor y secreción purulenta. La diseminación a la piel y las articulaciones, que
es inusual, causa úlceras en la piel, fiebre y poliartritis migratoria o artritis séptica pauciarticular. El
diagnóstico se basa en el examen microscópico, el cultivo o las técnicas de amplificación de ácidos
nucleicos. El tratamiento puede realizarse con diversos antibióticos por vía oral o parenteral, pero
la resistencia farmacológica constituye un problema creciente. La N. gonorrhoeae es un diplococo
gramnegativo que se encuentra solamente en los seres humanos y casi siempre se transmite por
contacto sexual. Las infecciones uretrales y cervicales son más frecuentes, pero a menudo
aparecen infecciones en la faringe o el recto después de una relación sexual oral o anal o
conjuntivitis tras la contaminación del ojo.

Información obtenida de:file:///C:/Users/Admin/Downloads/2-VIRUS-VPH.pdf


https://www.seimc.org/contenidos/ccs/revisionestematicas/serologia/sifilis.pdf
S í n d r o m e d i a r r e i c o g r i p a l,

Manejo ambulatorio
La diarrea se define como la aparición de tres o más deposiciones líquidas al día o como
deposiciones mal formadas con un volumen superior a 250 g al día. Es un signo que revela una
alteración fisiopatológica de una o varias funciones del intestino (secreción, digestión, absorción o
motilidad) y que, en último término, indica un trastorno del transporte intestinal de agua y
electrólitos.

La contaminación alimentaria por virus o bacterias es la causa más frecuente de diarrea aguda,
siendo el Norovirus el patógeno más frecuente. Los síntomas de una gastroenteritis infecciosa
varían en función de dos factores esenciales: la condición previa del paciente y el mecanismo de
acción del agente causal. El primero de los factores explica en gran medida el impacto de la
enfermedad sobre el huésped. Los enfermos debilitados, malnutridos o que presentan
inmunodepresión presentan mayor probabilidad de desarrollar complicaciones y necesidad de
hospitalización. El segundo factor se relaciona con la naturaleza del agente microbiano y su
mecanismo de acción.

En el paciente con diarrea aguda se debe evaluar en primer lugar el estado de hidratación. Si la
diarrea es voluminosa, se puede acompañar de taquicardia, hipotensión ortostática, pérdida de
turgencia de la piel y sequedad en las mucosas, sugiriendo un estado de deshidratación. Cuando
esta es grave, puede darse delirio, obnubilación y oliguria. La fiebre constituye una pista
importante para el diagnóstico y debe sugerir infección por una bacteria invasiva (Salmonella,
Shigella, Campylobacter), virus entéricos u organismos citotóxicos (Clostridium difficile o
Entamoeba histolytica). En los casos graves, la exploración del abdomen puede mostrar distensión,
hipersensibilidad y peritonismo.

El examen de heces puede ser una herramienta útil en la investigación etiológica. Puede
cuantificarse el gradiente osmótico (GAP fecal) y determinar si estamos en presencia de una
diarrea osmótica o secretora. La presencia de 5 o más leucocitos fecales sugiere un proceso
invasivo siendo de utilidad la realización de un recuento diferencial, si los polimorfonucleares se
encuentran en 64% o más, puede ser posible recuperar bacterias en el coprocultivo. Este último
tendrá indicación en algunos grupos que por edad o patología se consideran de riesgo elevados
por ser no inmuno competentes. La serología para rotavirus permitiría el aislamiento rápido de
pacientes infectados para limitar un brote.

Información obtenida de: Libro de Ferreras Rozman-Medicina Interna-XVIII edición.

http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0004-06492009000400007
Principales técnicas de primeros auxilios
Son un conjunto de técnicas médicas que buscan ayudar o curar a una persona o personas
heridas con el fin de mantenerlas con vida hasta que puedan ser atendidas por profesionales
competentes.

Lo primero que hay que hacer es controlar los signos vitales de la persona a tratar. Los signos
vitales son: el pulso, la respiración, la temperatura, la tensión arterial, y el reflejo pupilar. Conocer
y tener controlados dichos signos vitales nos ayudará enormemente a la hora de tomar decisiones
para ayudar a la víctima.

Atragantamientos y asfixias; Los atragantamientos son más habituales de lo que parece. En estos
casos, la maniobra de Heimlich puede salvar muchas vidas. Para realizarla, los pasos son los
siguientes: Coloca los brazos alrededor de la cintura de la persona que se está asfixiando. Cierra el
puño con una de tus manos y coloca el lado del dedo pulgar de tu puño entre el ombligo y la parte
baja de las costillas de la persona a la que vas a ayudar. Coloca tu otra mano sobre tu puño y haz
una presión rápida contra el abdomen de la persona. La presión debe hacerse hacia adentro y
hacia arriba. Repite las presiones hasta que el objeto salga o la persona pueda volver a respirar.

En cuanto a las quemaduras, las nociones básicas de primeros auxilios indican que lo primero es
eliminar la causa de la quemadura. En segundo lugar, si no hay roturas en la piel, se debe refrescar
la zona quemada con agua fría. Si dispones de una toalla limpia, húmeda y fría esto puede reducir
considerablemente el dolor. Con esa misma toalla húmeda, se pude envolver la lesión de forma
suave hasta que lleguen los servicios médicos.

Por otro lado, si la persona presenta una herida abierta, lo primero que tenemos que hacer es
lavarnos las manos para evitar infecciones, dentro de lo posible. Lavar la herida con abundante
agua es beneficioso. A continuación, podemos usar presión para detener el sangrado colocando un
vendaje limpio húmedo para que no se pegue en la herida.

Si la persona presenta una hemorragia, hay que diferenciar si es una hemorragia arterial o
venosa. Si es arterial, lo sabremos porque la sangre fluye a borbotones y es de color rojo brillante.
En este caso lo mejor es colocar a la persona en posición horizontal y elevar la extremidad
lesionada. A continuación, haremos presión durante diez minutos para detener la hemorragia. En
caso de hemorragia venosa, la sangre fluirá de forma continua y su color es rojo oscuro. En estos
casos se coloca a la persona en posición horizontal y se colocan vendas limpias sobre la herida. Si
la hemorragia es muy persistente se ha de presionar la herida durante cinco minutos.

Información obtenida de: https://previnsa.com/consejos/nociones-basicas-de-primeros-auxilios-para-


principiantes/
Reanimación cardiopulmonar
La reanimación cardiopulmonar (RCP) es una técnica útil para salvar vidas en muchas
emergencias, entre ellas, un ataque cardíaco, ahogamiento, cuando se detienen la respiración o
los latidos del corazón de una persona.

La reanimación cardiopulmonar (RCP) puede mantener el flujo de sangre oxigenada al cerebro y


otros órganos vitales hasta que un tratamiento médico más definitivo pueda restablecer el ritmo
cardíaco normal.

Cuando el corazón se detiene, la falta de sangre oxigenada puede causar daño cerebral en solo
unos minutos. Una persona puede morir en 8 o 10 minutos.

La RCP combina respiración boca a boca y compresiones torácicas. La respiración boca a boca
suministra oxígeno a los pulmones de la persona. Las compresiones torácicas mantienen la sangre
oxigenada circulando hasta que se puedan restablecer la respiración y las palpitaciones cardíacas.
Se puede presentar daño permanente al cerebro o la muerte en cuestión de minutos si el flujo
sanguíneo se detiene. Por lo tanto, es muy importante que se mantenga la circulación y la
respiración hasta que llegue la ayuda médica capacitada.

Los pasos a seguir para realizar RCP son los siguientes:

Acomodar a la víctima boca arriba.

Colocar las palmas de las manos, una encima de la otra en el punto medio del esternón (centro
del pecho).

Aplicar al menos 30 compresiones fuertes y rápidas con el impulso de su cuerpo.

Inclinar la cabeza hacia atrás para liberar las vías respiratorias.

Detectar algún signo de respiración con el oído cerca de la nariz o boca de la víctima.

En caso de que no observar reacciones del paciente, es necesario cubrir con firmeza su boca,
obstruir sus fosas nasales, mantener la cabeza inclinada y brindar respiración boca a boca hasta
hacer que el pecho se levante. El paso más importante, es repetir todo el procedimiento hasta
obtener respuesta de una respiración voluntaria o la llegada de los paramédicos que se
encargarán de ofrecer los servicios médicos.

Información obtenida de: https://www.mayoclinic.org/es-es/first-aid/first-aid-cpr/basics/art-20056600


Manejo ambulatorio de pacientes

politraumatizados
El paciente politraumatizado es aquel que presenta lesiones a consecuencia de un traumatismo
que afectan a dos o más órganos, o bien aquel que presenta al menos una lesión que pone en
peligro su vida. El politraumatismo es la principal causa de muerte e incapacidad en niños mayores
de 1 año. El 80% son traumatismos cerrados y 2/3 asocian lesiones cerebrales (las cuales suponen
el 75%de las muertes).

Ante cualquier traumatismo de elevada energía, todos los órganos pueden lesionarse hasta que
no se demuestre lo contrario. Inicialmente se manejan estos pacientes como pacientes con TEP
inestable. Por ello habrá que pasar a evaluar el ABCDE, pudiéndose dar desde el inicio las órdenes
generales comunes a los pacientes inestables: oxigenoterapia, monitorización, canalización de vía
periférica y solicitar ayuda:

Se hará durante el reconocimiento primario:

-A: descartar obstrucción vía aérea.

-B: valoración respiratoria:

Inspección del tórax: posición de la tráquea, ingurgitación yugular, hematomas, contusiones o


laceraciones, simetría de excursión torácica, profundidad y regularidad de las respiraciones.

Percusión: timpanismo (neumotórax), matidez (hemotórax). Palpación: desniveles (fracturas


costales), crepitación (enfisema subcutáneo), choque punta cardiaca. Auscultación.

-C: valoración hemodinámica:

Pulsos centrales y periféricos. FC.

Perfusión: color, temperatura y relleno capilar.

TA.

-D: valoración neurológica

-E: Exposición:

Visualización rápida del paciente (búsqueda de grandes lesiones).

Prevención de la hipotermia

Información obtenida de: https://seup.org/pdf_public/pub/protocolos/19_Politrauma.pdf