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VALORES DE LOS PROFESIONALES DE LA SALUD

PRESENTADO POR:

DUVAN CAMILO PALACIOS FIESCO

PARA:

JORGE ARMANDO DAVILA RUDAS

COLEGIO I.E. SAN MIGUEL ARCANGEL – POLICIA NACIONAL NEIVA


MATERIA CIUDADANO
GRADO 1002
2020
Los efectos de la cuarentena en el planeta

El mundo se preocupaba por el c ambio climático. “Llegaremos a un punto cuando


el estado de la Tierra sea irreversible”, decíamos. Ahora, debido al coronavirus y al
confinamiento impuesto en la mayoría de países del mundo, la contaminación ha
bajado drásticamente.

Los instrumentos orbitales diseñados para controlar la calidad del aire recogieron
una caída sustancial de la concentración de contaminación por dióxido de nitrógeno
(NO2) desde enero. NO2 es una sustancia nociva emitida por los vehículos de gas,
centrales eléctricas y otras máquinas que queman combustibles fósiles.
El aire de China está mucho más limpio trás el confinamiento de la población (Junior
Report / Junior Report)
El aire de China se ha limpiado más rápidamente que nunca en la historia. «Es la
primera vez que he visto un abandono tan dramático sobre un área tan amplia para
un evento concreto», dijo Fei Liu, un investigador de calidad del aire en el Centro
Espacial Goddard de la NASA.

Los canales de Venecia están limpios y ha vuelto la vida que realmente había. En
Milán, las concentraciones medias de NO2 de las últimas cuatro semanas han sido
como mínimo un 24% inferior a las cuatro semanas antes de este año.

En Barcelona, los niveles medios de NO2 bajaron de un 40% de una semana a la


otra. En comparación con la misma semana del 2019, la reducción fue del 55%.
Todo esto ocurre porque las personas ya no viajan a otros países, no hay ningún
lugar para ir en coche ni moto, las fábricas han parado de funcionar ...
Como el virus continúa extendiéndose por todo el mundo y los gobiernos siguen
adoptando medidas para combatirlo, estos impactos de segundo orden podrían
aparecer en cualquier parte del mundo.

Pero ¿qué pasará cuando todo esto acabe? ¿Aprenderemos algo a partir de esta
epidemia? De repente, ¿Continuaremos contaminando el mundo otra vez? ¿O el
gobierno tomará nuevas medidas? La respuesta es: no lo sabemos, pero sí
sabemos que esta crisis es grave y, en algunos lugares, da miedo. Al menos
podemos sacar algo positivo.
Los (inesperados) beneficios del coronavirus para el medio ambiente

La reducción de gases de efecto invernadero o la disminución del tráfico ilegal de fauna salvaje
son algunos de los ejemplos que pueden contabilizarse de los beneficios que está dejando la
pandemia del coronavirus a la que se está enfrentando el mundo actualmente para el medio
ambiente.

El coronavirus es un problema de salud y seguridad humana grave, pero, a medida


que las personas, empresas y Gobiernos están cambiado sus comportamientos
y patrones cotidianos para contener (o evitar) el virus, también se han producido
efectos en el medio ambiente que están siendo inesperadamente beneficiosos.
El ‘frenazo’ al que las industrias de gigantes como China se han visto obligadas
como consecuencia de la pandemia, la reducción en el número y frecuencia de
vuelos entre muchos destinos en todo el mundo, o la suspensión de grandes
concentraciones y eventos deportivos, sociales y culturales, así como las
precauciones a las que se están sometiendo los ciudadanos en sus movimientos
particulares, está trayendo como consecuencia una clara bajada en el nivel de
emisiones de gases contaminantes.
“Aunque el alivio sea momentáneo y no resuelva, de fondo, la crisis climática actual,
lo cierto es que el coronavirus está trayendo buenas noticias al medio ambiente”,
señaló el secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres en una
comparecencia reciente.
Según cálculos del Centro de Investigación en Energía y Aire Limpio (CREA) en
Estados Unidos, el cierre de fábricas y comercios en China, al igual que las
restricciones de traslados aéreos impuestas (se estima que entorno al 5% de la
contaminación del mundo pertenece a los aviones) ha producido una disminución
en las emisiones de CO2 de, al menos, un 25%, debido a reducción en el consumo
de combustibles fósiles como petróleo, gas o carbón, entre otros, una cifra que
representa, a nivel global, una reducción del 6% aproximadamente.
“La demanda de electricidad y la producción industrial de China permanecen muy
por debajo de sus niveles habituales, según varios indicadores”, explica Lauri
Myllyvirta, integrante de CREA en un análisis publicado en el portal
especializado Carbon Brief en el que esta experta calcula que durante las últimas
tres semanas el gigante asiático emitió 150 millones de toneladas métricas (mtm)
de CO2 menos que durante el mismo período del año pasado: el equivalente a todo
el dióxido de carbono que una ciudad como Nueva York emite durante un año,
debido a que las industrias clave del país “están operando a niveles mucho más
bajos de lo normal durante la cuarentena”.
Sin embargo, se teme que las medidas que adoptarán posteriormente tanto las
autoridades como el propio sector empresarial para estimular la economía, así como
el regreso de los trabajadores a las fábricas, volverá a hacer aumentar las emisiones
contaminantes por encima de los promedios históricos para conseguir
la recuperación financiera.