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Universidad Tecnológica Empresarial de Guayaquil

Maestría Modalidad On Line

Asignatura

Métodos Cualitativos de Investigación

Tema:

“Propuesta de investigación cualitativa”

Docente: Dra. Dora Leticia Franco Zavala

Maestrante: Lic. Diana Córdova Avilés

Guayaquil, 4 de Agosto del 2020


1

Introducción

Introducción El propósito de esta investigación es demostrar que a través del juego contextualizado
en el cuadrado se fomenta el desarrollo de la orientación espacial por medio de ejercicios de
psicomotricidad, que favorecen la interiorización de ciertos conceptos básicos que precisa el
alumnado para iniciarse en las técnicas de la lectura y la escritura. El método aquí expuesto se ha
manifestado como adecuado para la representación simbólica de las sensaciones vividas, sentidas,
percibidas y consideradas contribuyendo a una mejor comprensión del espacio y, como
consecuencia, a una estructuración de la mente. Esta metodología innovadora puede aportar ideas y
estrategias a docentes que estén interesados en conocer tácticas de trabajo con la cuadrícula,
beneficiando así el proceso de enseñanza aprendizaje en el alumnado y en el profesorado. De toda la
teoría que podría fundamentar esta investigación, se expone la que está relacionada con el tipo de
trabajo que se va a hacer en ella y con el tipo de caso a estudiar, recogiendo algunas pinceladas de las
aportaciones de diferentes autores y resultados de algunas investigaciones. Partiendo de la evidencia
de que somos seres sociales para quienes es primordial la interacción con los demás, la capacidad
para coordinar movimientos, manipular objetos y manejar utensilios, así como la adquisición de una
correcta direccionalidad, es la cualidad de algo que puede orientarse o dirigirse hacia una dirección.
Es un concepto que está asociado a la idea de dirección, el trayecto que realiza un cuerpo al moverse,
la tendencia hacia una cierta meta o la guía que permite dirigir a alguien o algo. La direccionalidad
de las grafías es uno de los aspectos primordiales trabajados en esta investigación. Es esencial que ya
desde las primeras edades se enseñe a realizar las grafías en una correcta dirección, debe partir de la
línea recta orientada en su direccionalidad: de izquierda a derecha, de arriba abajo. Todas las líneas y
figuras abiertas o cerradas que la persona realice durante su fase de iniciación deben de estar
organizadas en el soporte mediante relaciones espaciales.

Formulación del problema

UTILIZACIÓN DEL CUADRADO EN EL PROCESO DE APRENDIZAJE DE LA LENGUA


ESCRITA. PROPUESTA DE METODOLOGÍA DIDÁCTICA

Metodología

En esta investigación se opta por utilizar una metodología cualitativa por ser el método más
adecuado en relación con el problema a investigar y a los objetivos buscados.
¿El cuadrado podría ser la base para ayudar a estructurar la mente, a la hora de adquirir los conceptos
espaciales básicos y situar espacialmente las grafías de la lengua escrita? Para responder a esta
pregunta se plantean los siguientes objetivos:

Objetivo General

Determinar si la utilización del cuadrado en la adquisición de la direccionalidad mejora el proceso de


aprendizaje de la lectura y escritura en alumnado de Educación Primaria con dificultades de
aprendizaje y retraso curricular.

Objetivos específicos

 Comprobar si la interiorización de conceptos espaciales básicos contribuye a optimizar el


proceso de aprendizaje.
 Mostrar si la adquisición de una buena orientación espacial favorece las destrezas necesarias
para la práctica de la lectura y escritura.
 Establecer indicadores útiles para valorar los progresos en el proceso de aprendizaje de la
lengua escrita.

Marco Teórico

Estrategias de acción para poder conseguir los objetivos marcados en esta investigación es
importante empezar a aplicar estrategias con los siguientes elementos: el cuadrado, el cuerpo,
expresiones verbales, la música, los objetos.
a) El cuadrado: Es base de la metodología didáctica. Será una referencia a tener en cuenta
tanto en el suelo como en el formato elegido para trabajar con el niño. En el cuadrado se
empezará a aplicar el método didáctico con estrategias de acción pensadas previamente, las
cuales ayudarán al niño a iniciar el proceso de interiorización de los conceptos espaciales, de
dirección y temporales. Estas estrategias se iniciarán, de forma secuenciada, de la siguiente
forma: En la sesión inicial se dibujará junto con el niño, un cuadrado en el suelo con cinta
adhesiva en una zona del aula que permita tener espacio amplio para desarrollar las
actividades lúdicas necesarias. Se delimitará el espacio del cuadrado con gomets de colores
para que el niño distinga con claridad los conceptos básicos que se quieren resaltar: las
esquinas, mitad, centro. Lo hace el alumno siguiendo las indicaciones dadas. Es importante
determinar los puntos de referencia espaciales del cuadrado, situándose siempre en el mismo
sitio del cuadrado para verbalizar los conceptos que interesan interiorizar: Arriba y abajo;
izquierda y derecha (tener en cuenta siempre la dirección de acuerdo con la direccionalidad
empleada en la lectura y escritura).

Arriba

izquieda derecha
Abajo

Imagen 1. Modelo de cuadrado para trabajo en el suelo

b) El cuerpo. Con su cuerpo el niño experimentará diferentes sensaciones que le llevarán a


interiorizar conceptos espaciales. Vivenciará situaciones que servirán para mejorar el
aprendizaje en todos los sentidos.
c) Expresiones verbales: guiarán la acción del niño. Estas expresiones serán una referencia
para el alumno y se emplearán en todo el proceso de aprendizaje de lectura y escritura: “Pisar
11 rayita, pisar esquina, pisar mitades, de esquina a esquina, pisar el centro, esquina no,
palote de pie, palote tumbado, dar la mano, atravesar el cuadrado.” El niño podrá plasmar
con seguridad en la pizarra o en papel lo que anteriormente ha vivenciado en el suelo y con
su cuerpo.
d) La música: se utilizarán determinados instrumentos (tambor, triángulo, maracas…) en
algunas sesiones para relacionar sonido y símbolo escrito o trazos. Esta estrategia le ayudará
a establecer relaciones entre grafema y fonemas. Se trabajará el ritmo en otras sesiones, para
interiorizar conceptos temporales y espaciales, mejorar el conocimiento del esquema
corporal, la coordinación y el equilibrio.
e) Los objetos: constituyen un recurso más para incentivar la motivación y el interés del
niño. Podrán utilizarse los aportados por el alumno o los del aula (coches, cuerdas, muñecos,
chapas)…Permitirán trabajar la direccionalidad dentro del cuadrado. La direccionalidad será
siempre la misma que se utiliza en los procesos de lectura y escritura.

Trabajo De Campo Este método didáctico se aplicó a un alumno de primero de Educación


Primaria que no había alcanzado las destrezas y los conocimientos de la lectura y la escritura
considerados básicos para conseguir los requisitos mínimos establecidos en la normativa
legal. La escolarización del alumno es adecuada, repitió en tercer curso de Educación Infantil
(nivel de cinco años) de forma extraordinaria. Ha tenido apoyo de especialistas de Pedagogía
Terapéutica y de Audición y Lenguaje desde segundo curso de Educación Infantil (cuatro
años) y está siendo atendido en el marco del programa denominado Plan de Atención a la
Diversidad (ATDI) por presentar un desfase curricular de dos años.
Estrategias De Evaluación La investigación se llevó a cabo durante siete sesiones, además
de una sesión previa para preparar con el alumno el cuadrado, enseñarle los conceptos
indispensables y hacer una valoración preliminar y otra sesión final para realizar la
evaluación del método. Se utilizaron técnicas cualitativas sobre las intervenciones del niño y
de la investigadora, se observaron y registraron los aspectos significativos del proceso
apoyando estos datos con material gráfico (dibujos, vídeos, fotografías, etc.). Las actividades
de la intervención se realizaron solamente con el niño, sin la presencia del resto de alumnado
durante un tiempo determinado con sesiones lúdicas y sistemáticas en su estructura. Todas
las sesiones tuvieron la misma línea de actuación, con una progresión de conceptos y
contenidos de menor a mayor grado de dificultad, teniendo en cuenta lo establecido en el
currículo escolar y el ritmo marcado por el niño en función de su estado de desarrollo
evolutivo. Se establecieron las variables a analizar determinando unos conceptos dentro de
cada variable que el alumno debía adquirir:

VARIABLE CONCEPTOS
Cuadrado.. Esquina, centro, mitad, un lado
Orientación en el cuadrado Arriba, abajo, izquierda, derecha
Grafías Vocales, fonemas “p”, ”s”, “m”
Direccionalidad De arriba-abajo, de izquierda-derecha, de
abajo-arriba, bajar-subir
(Grafico 1)
Se establecieron los siguientes criterios de evaluación: Si el alumno conoce el concepto
evaluado, si lo nombra, si lo identifica y por último si realiza la tarea. A cada criterio de
evaluación se le asignó la siguiente puntuación: 1 Punto si el concepto se ha conseguido, 0,5
Puntos si el concepto se ha conseguido parcialmente y 0 Puntos si no se ha conseguido el
concepto. Se evaluó, además, la actitud del alumno en cada sesión, dado que es un factor que
puede influir en el desarrollo de las sesiones. Para ello, se tuvieron en cuenta la receptividad,
la concentración, el interés y la motivación. Por último, se propusieron indicadores para
analizar la evolución del alumno en las diferentes sesiones y para evaluar el cumplimiento de
los objetivos: valoración teórica máxima, valoración del alumno por cada variable,
valoración global de la sesión, evolución del alumno en cada sesión, valoración final de la
evolución del alumno.

Resultados Al aplicar los criterios de evaluación en cada variable (el alumno conoce el
concepto evaluado, lo nombra, lo identifica y realiza la tarea) se obtuvieron los siguientes
resultados:
a) Conocimiento de los elementos del cuadrado En la sesión previa el alumno mostró que
conocía los conceptos de esquina, centro y lado del cuadrado, pero no los nombraba. Solo
identificaba la esquina y el centro del cuadrado y realizaba parcialmente las tareas indicadas
en estos espacios. Por último, no manejaba el concepto de mitad. A partir de la segunda
sesión, el alumno conocía los elementos del cuadrado, logró situarse en su espacio,
verbalizando al final todos los conceptos espaciales trabajados. Asimismo situó los objetos
con las referencias espaciales que se le indicaron y en la última sesión logró la valoración
máxima en cada concepto
b) Orientación en el cuadrado Con respecto a la orientación espacial en el cuadrado, en la
sesión previa el alumno manejaba los conceptos de arriba y abajo, sin embargo solo conocía
parcialmente los conceptos característicos de la lateralidad, izquierda y derecha, mostrando
más dificultad en su manejo. En el trascurso de las sesiones, el alumno mostró confianza y
seguridad a la hora de situarse él y los objetos en el cuadrado, mejorando en la lateralidad a
partir de la quinta sesión. Al final de las sesiones, conocía, nombraba y realizaba tareas en
todas las direcciones trabajadas en el cuadrado aunque presentaba cierta dificultad para
identificar la lateralidad izquierda-derecha

c) Grafías Con respecto al manejo de la grafía, en la sesión previa sólo se analizó el manejo
del alumno con las vocales y el fonema “p”, obteniéndose que realizaba las grafías de las
vocales y del fonema “p” sin pauta ninguna y con el tamaño de la letra bastante grande, por
encima de lo considerado normal. En el trascurso de las sesiones se trabajaron además los
fonemas “s” y “m”.

d) Direccionalidad En la valoración inicial del manejo de los conceptos espaciales de


direccionalidad, el alumno solo manejaba parcialmente las direcciones de arriba-abajo y
abajo-arriba ya que las identificaba con alguna dificultad y no manejaba la dirección
izquierda-derecha y subir-bajar

e) Actitud del alumno en las sesiones Para valorar la actitud del alumno en las sesiones se
tuvo en cuenta la receptividad, concentración, interés y motivación. El alumno presentó una
actitud positiva desde el comienzo de las sesiones dado que manifestó estas características en
todas las sesiones excepto en la tercera sesión que disminuyó ligeramente su concentración y
en la sexta sesión que mostró una actitud algo distinta debido posiblemente a la utilización
de una cámara de grabación, por lo que las reacciones del alumno pudieron estar
mediatizadas ante un elemento no utilizado hasta el momento.

f) Valoración final de la evolución del alumno La valoración global realizada después de


cada sesión demostró los avances del alumno, pasando de los 28 puntos obtenidos en la
sesión previa a los 64 puntos obtenidos en la última sesión, muy cercana a la Valoración
teórica máxima que se podía alcanzar (68 puntos).

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Calero Guisado, A. et al. (1999). Materiales curriculares para favorecer el acceso a la lectura
en Educación Infantil. Barcelona: Praxis.
Defior, S. (1994). La consciencia fonológica y la adquisición de la lectoescritura. Infancia y
aprendizaje, 67-68, 91-113. Defior, S. (1996). Dificultades de aprendizaje: Un enfoque
Cognitivo. Málaga: Aljibe.