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Universidad Abierta Para Adultos

ESCUELA DE INGENIERIA Y TECNOLOGIA

ASIGNATURA

Informática para agrimensores

FACILITADOR

Yoery Rodríguez

PARTICIPANTE

Wandaly Arias

MATRICULA

2020-03674

TEMA

Fotogrametría y Cartografía

FECHA

28 de ago. de 20
Elabora un ensayo sobre la historia e importancia de la fotogrametría, así como
historia inicio de la cartografía a nivel mundial.
FOTOGAMETRÍA
La fotogrametría es la técnica cuyo objeto es estudiar y definir con precisión la forma,
dimensiones y posición en el espacio de un objeto cualquiera, utilizando esencialmente
medidas hechas sobre una o varias fotografías de ese objeto.
Una definición más actualizada, de la Sociedad Americana de Fotogrametría y Teledetección
(ASPRS): " es el arte, ciencia y tecnología para la obtención de medidas fiables de objetos físicos
y su entorno, a través de grabación, medida e interpretación de imágenes y patrones de
energía electromagnética radiante y otros fenómenos”. La palabra fotogrametría deriva del
vocablo "fotograma" (de "phos", "photós", luz, y "gramma", trazado, dibujo), como algo listo,
disponible (una foto), y "metrón", medir.
Por lo que resulta que el concepto de fotogrametría es: "medir sobre fotos". Si trabajamos con
una foto podemos obtener información en primera instancia de la geometría del objeto, es
decir, información bidimensional. Si trabajamos con dos fotos, en la zona común a éstas (zona
de solape), podremos tener visión estereoscópica; o dicho de otro modo, información
tridimensional.
Básicamente, es una técnica de medición de coordenadas 3D, que utiliza fotografías u otros
sistemas de percepción remota junto con puntos de referencia topográficos sobre el terreno,
como medio fundamental para la medición.
En la historia de la fotogrametría se pueden distinguir tres etapas: la fotogrametría ordinaria, la
estereofotogrametría analítica y la estereofotogrametría automática. Ya antes del invento de la
fotografía, Lambert, Matemático, físico y filosofo de origen frases, estableció en 1759 los
fundamentos para resolver el problema de la restitución perspectiva.
A partir de 1858 el francés Laussedat, consiguió obtener planos exactos de edificios y pequeñas
extensiones de terreno a partir de la fotografía, siendo este el primer inicio de la fotogrametría,
que en su día se conoció con el nombre de fotogrametría ordinaria. Este método tuvo en vigor
hasta el principio del presente siglo; el inconveniente más grande que tenía este sistema era a
la identificación de un mismo punto en dos fotografías tomadas desde distintos puntos de vista.
Aunque se continuaba trabajando con la fotogrametría con la fotogrametría, se tropezaba con
dificultades de importancia, ya que la restitución de un punto implicaba una gran cantidad de
cálculos, hasta que en 1901 Pulfrich aplico el principio de la visión en relieve para efectuar
medidas estereoscópicas por medio de un aparato de su invención que se denominó
estereocomparador, y con el cual se deducían las coordenadas punto por punto; dando
comienzo a la segunda etapa.
En 1909 se dio el paso definitivo para la consagración de la fotogrametría terrestre, gracias al
teniente austríaco Von Orel al construir el aparato denominado esterautógrafo, primer aparato
utilizado para la construcción y dibujo automático de planos, en el caso de ejes ópticos
horizontales.
La tercera etapa comienza con el desarrollo de la aviación y la necesidad de los beligerantes de
ambos bandos de la primera guerra mundial de obtener fotografías aéreas del campamento
contrario. En la fotogrametría aérea la cámara está en movimiento, y para poder efectuar la
restitución, es preciso conocer el punto exacto en que se impresiono el fotograma.
Para solucionar este obstáculo después de diversos ensayos, se tuvo que volver al antiguo
teorema de Terrero-Hauck, permitió conseguir la orientación relativa de cada dos fotografías
consecutivas por método exclusivamente óptico y mecánicos.
La fotogrametría no ha eliminado a la topografía, por el contrario, a pesar de los avances
realizados en los métodos fotogramétricos para eliminar las operaciones topográficas que
sirven de base a los levantamientos de la fotogrametría, esta base que enlaza el terreno con la
cámara fotogramétrica ha de existir.

CARTOGRAFÍA
Desde los orígenes, el hombre ha tenido la necesidad de explicar el mundo. De dar respuestas.
Y a esa tarea, la de ubicarse en el planeta, sin duda, los mapas han contribuido notablemente.
Ya los pueblos primitivos dibujaban en la arena esbozos de mapas para orientarse y buscar una
ruta, en lo que puede ser el precedente de la cartografía. Hoy repasamos la historia del
apasionante mundo de los mapas.
El mapa más antiguo conocido es una tablilla babilónica fechada en el siglo VI a.C.
Técnicamente se trata de un diagrama que combina el mapa esquemático central con la
descripción de siete islas míticas en medio del océano conectando la tierra con el cielo. El mapa
muestra así la conexión entre el mundo mítico tal y como lo conocían los antiguos babilonios,
expresado en escritura cuneiforme.
La tabla fue catalogada en 1899, tras ser encontrada en el yacimiento de Sippar, 30 kilómetros
al suroeste de Bagdad y 60 kilómetros al norte de Babilonia, en el río Éufrates. Aparece el
mundo rodeado por agua, de manera similar al mapa de Anaximandro o a los mapas
medievales Orbis Terrarum. Eso sí, con la diferencia de que Babilonia estaba en el centro en vez
de Grecia o Jerusalén.
En Grecia comenzaron a realizarse los primeros mapas con criterios más científicos. Buscaban
reproducir con fidelidad informaciones aportadas por viajeros. El mapa de Anaximandro fue
elaborado en torno al 520 a. de C. Aunque lamentablemente se ha perdido, lo conocemos
gracias a una detallada descripción realizada por el historiador griego Heródoto.
El Mapamundi de Anaximandro puede considerarse el primer mapa en escala del mundo. De
este modo, sería el pionero en intentar establecer relaciones de proporción con el mundo
conocido, lo que sería una constante de la cartografía. El mapa de Anaximandro era al igual que
el mapa babilonio circular.
El Mar Mediterráneo era el eje del mapa, situado en el centro, de forma que el mapa quedaba
dividido en dos mitades. El mundo habitable (en griego “oikoumenê”) consistía en dos zonas
relativamente pequeñas de tierra al norte y al sur del Mediterráneo (conteniendo España, Italia,
Grecia y Asia Menor en un lado y Egipto y Libia en el otro), junto con las tierras al este del
Mediterráneo: Palestina, Asiria, Persia y Arabia. Eratóstenes de Cirene (275-194 a.C.) fue, sin
lugar a duda, el gran reformador de la cartografía griega. Confeccionó un mapamundi, que,
aunque perdido, se ha podido reconstruir con gran precisión, gracias a los relatos de diversos
exploradores y marinos con la ubicación de los mares, tierra, montañas, ríos y poblaciones.
El mapa de Eratóstenes es el primero en establecer un sistema de meridianos y divide a la tierra
habitada en departamentos, a los que él denomina sphragidas. Estos departamentos se
apoyaban en dos ejes perpendiculares: uno con dirección Norte-Sur, que era el meridiano que
pasaba por Siena y Alejandría, y el otro de Oeste a Este, que pasaba por las Columnas de
Hércules, Atenas y Rodas.
Hoy en día no se conserva ninguno de los mapas originales del geógrafo griego del siglo II a. de
C. El origen del mapamundi de Ptolomeo está en su obra ‘Geographia’, en la que realiza una
detallada descripción de lo que él creía que era el mundo. Para ello describe distintos lugares
utilizando por primera vez un sistema de latitudes y longitudes, que, si bien es diferente al
utilizado hoy en día, fue ampliamente usado posteriormente por otros geógrafos.
A través de los datos recogidos en este libro, varios cartógrafos realizaron mapamundis, en lo
que fueron las primeras aproximaciones a la distribución de los continentes en el planeta. Hasta
que Cristóbal Colón no descubre América, la representación de la Tierra se hacía en función de
la imaginación de las diferentes culturas. Así, los aztecas representaban el mundo como un
cuadrilátero, los Incas como una caja y los egipcios como un huevo.

Ya en la Época Antigua se conocía la forma esférica de la Tierra. En la cultura griega fue donde
por primera vez se relacionó la cartografía con la geografía, llegando a dibujar mapas que se
parecían mucho a la forma real de la Tierra. Entre los personajes sabios de la época, destaca
Ptolomeo.
Los navegantes árabes recuperaron los mapas griegos y elaboraron su propia cartografía que
llegó a Europa gracias a los intercambios comerciales. La relevancia del comercio durante
aquella época hizo que los navegantes necesitaran saber la situación de los puertos, la distancia
entre ellos y el rumbo que debían seguir, es por eso por lo que elaboraron los portulanos.

En el siglo XIV destaca la primera escuela cartográfica mallorquina. Un personaje clave de esta
escuela fue Abraham de Cresques (1.325 hasta 1.387). Era miembro de una familia judía de
Palma, muy reconocido en la corte del Reino de Aragón de quien recibió el encargo de hacer un
mapa del mundo, el Atlas Catalán. Su hijo Yehuda Cresques, también fue cartógrafo y se cree
que colaboró con el rey de Portugal, Enrique el Navegante. A esta cartografía, se fueron
añadiendo después los descubrimientos de Portugal y España.

Con el descubrimiento de América se cambia la visión del mundo que se tenía hasta ese
momento. Américo Vespucio, en sus viajes comerciales en América, fue de los primeros en
dibujar mapas del continente americano. El 1569, Gerhardus Mercator dibujó un mapamundi
con una representación cilíndrica con meridianos, rectas y círculos de latitudes iguales. Sus
mapas fueron de un valor incalculable para la gente que navegaba.

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