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Fernando Poyatos

LA COMUNICACIÓN N O VERBAL

II
PARALENGUAJE, KINÉSICA
E INTERACCIÓN

/simo/Madrid
D i s e ñ o de cubierta: Vicente A . Serrano

A Alvaro, m i hermano,
observador de conductas
y amante daf idioma

Primera e d i c i ó n : 1994

© Fernando Poyatos, 1994


© Ediciones I s t m o , s. A . , para E s p a ñ a
y todos los países de lengua e s p a ñ o l a
el C o l o m b i a , 18. 2 8 0 1 6 M a d r i d
Tel.: 345-41-01
Fax: 359-24-12

I S B N : 8 4 - 7 0 9 0 - 2 8 1 - 4 (tomo I I )
I S B N : 8 4 - 7 0 9 0 - 2 7 9 - 2 (obra completa)
D e p ó s i t o legal: M - 3 0 . 0 9 4 - 1 9 9 4

F o t o c o m p o s i c i ó n : Fotojae, s. A . , c/ San E n r i q u e , 16. M a d r i d


I m p r e s i ó n : L a v e l , s. A., C/ G r a n Canaria, 12. H u m a n e s de M a d r i d
(Madrid)

Impreso en E s p a ñ a / Printed in Spain


ÍNDICE G E N E R A L ^

PREFACIO 15

INTRODUCCIÓN
1. E l paraienguaje y la kinésica como campos básicos para un es-
tudio personal y multidisciplinar de la comunicación 17
2. Sobre el volumen II de ha Comunicación no verbal 20 —
3. Sobre estudios transculturales, acuñación de términos y nue-
vas gráficas 23

1. E L P A R A L E N G U A J E : LAS C U A L I D A D E S PRIMARIAS
O RASGOS PERSONALES BÁSICOS D E L A V O Z

1.1. E l desarrollo de los estudios patalingüísticos y la defi-


nición del paraienguaje y sus categorías 25
1.2. Cualidades primarias: los rasgos personales de la voz . 28
1.3. Timbre 30
1.4. Resonancia 31
1.5. Intensidad o volumen : 31
1.6. Tempo " 34
1.7. Tono (registros) 36
1.8. Campo entonativo 41
1.9. Duración silábica '.: 43
1.10. Ritmo TT. 45
1.11. Conclusión 45
1.12. Temas de investigación interdisciplinar 46
Apéndice: Símbolos para la transcripción de las cualidades
primarias 47

[7]
2. E L P A R A L E N G U A J E , I I : C A L I F I C A D O R E S O TIPOS DE V O Z
3.5.1. Naturaleza fisiológica y semántica del suspiro 120
2.1. Introducción 49 3.5.2. Categorías funcionales del suspiro 121
i/2.2. Control respiratorio 52 3.6. El jadeo 125
2.3- Control laríngeo 53 3.6.1. Naturaleza del jadeo 125
2.4. Control esofágico 66 3.6.2. Clasificación funcional del jadeo 126
2.5. Control faríngeo 67 3.7. El bostezo 127
2.6. Control velofaríngeo 69 3.7.1. L a naturaleza paralinguistica del bostezo 127
2.7. Control lingual 73 3.7.2. Clasificación funcional del bostezo 128
2.8. Control labial 74 3.8. La tos y el carraspeo _ 128
2.9- Control mandibular 74 3.8.1. L a tos y el catiaspeo como actos paraiingüísticos:
2.10. Control articularorío 76 naturaleza y morfología 128
2.11. Control de tensión articulatoria 77 3.8.2. Funciones interactivas de la tos y el carraspeo 130

2.12. Control objetual 78 3.9- El escupir 133


2.13. Conclusión 79 3.9-1. M o r f o l o g í a del escupir 133
2.14. Temas de investigación interdisciplinar 3-9.2. Funciones fisiológicas y sociales del escupir: 134
A p é n d i c e : Símbolos para la transcripción de calificadores pa- 3.10. El eructo 137
ralingüísticos 3.10.1. Natutalereza y funciones sociales del eructo 137
3.11. El hipo 138
3. E L P A R A L E N G U A J E , I I I : LOS D I F E R E N C I A D O R E S O R E A C C I O - 3.11.1. E l hipar como reflejo y como conducta paralin-
N E S FISIOLÓGICAS Y E M O C I O N A L E S guistica 138
3.12. Elestornudo 139
3.1. Los diferenciadores como categoría paralinguistica y su
estudio 87 3.12.1. Naturaleza fisiológica y paralinguistica del estor- -
nudo 139
3.2. La risa 91
3.12.2. Funciones sociales del estornudo 140
3.2.1. Definición, configuración y denominaciones 91
3.13. Conclusión 141
3.2.2. Dirección, control y categorías motivacionales 94
3.14. Temas de investigación inteidisciplinar 142
3.2.3. L a risa social: categorías'funcionales 95
3.2.4. Aspectos históricos y culturales de la risa 104
4. E L P A R A L E N G U A J E , IV: LOS A L T E R N A N T E S , U N V O C A B U L A -
3.3. El llanto 105
R I O MÁS A L L Á D E L D I C C I O N A R I O
3.3.1. Configuración y aspectos básicos del llorar 105
3.3.2. Categorías funcionales del llanto s 107 4.1. Naturaleza y estudio de los alternantes paraiingüís-
3.4. El grito 115 ticos 143
4.2. Alternantes identificados y no identificados: represen-
3.4.1. Formas y funciones del gtitar 115
tación verbal y visual 148
3.4.2. Categorías funcionales del grito 116
4.2.1. Alternantes con no'mbte y grafía 148
3.5. El suspiro 120
4.2.2. Alternantes con nombre y sin grafía 149

[8]
[9]
4.2.3. Alternantes con grafía y sin nombre 150 5. L A KINESICA: GESTOS, MANERAS Y POSTURAS

4.2.4. Alternantes sin nombte ni grafía • 151


5.1. Definición y naturaleza de la kinésica .185
4.3. L a inconsistencia de las grafías y la a m b i g ü e d a d de los
nombres 152
5.2. Posibilidades anatómico-comunicativas de las articula-
4.4. E l paralenguaje de los comics: el reto de las sonografías
ciones corporales: de la zookinésica a la antropokinésica .. 192
y los problemas de comunicación y de los préstamos in-
terculturales 154 5.3. Sobte el desarrollo filogénico y o n t o g é n i c o de los
repertorios kinésicos y su evolución y estratificación
4.4.1. Sonografías léxicas 155 social 198
4.4.2. Sonografías paralingüísticas 157 5.4. Principios básicos para la investigación kinésica: cate-
4.4.3- Sonografías de autoadaptadores 157 gorías, morfología, calificadores parakinésicos y coes-
tructuración intrasistémica e intersistémica 200
4.4.4. Sonografías de somatoadaptadores 158
5.5. Maneras y posturas: el estilo de nuestros movimientos «
4.4.5. Sonografías de alteradaptadores 158
y posiciones, y su percepción y normas sociales 206
4.4.6. Sonografías de objetoadaptadores 158
5.6. L a m e t o d o l o g í a y problemas de los inventarios kinési-
4.4.7. Sonografías de objetoadaptadoies mediados obje- cos culturales y subculturales: del diccionario de ges-
tualmente 159 tos al atlas kinésico \ 218
4.4.8. Sonografías animales 159 5.7. L a kinésica en la interpretación simulránea y consecu-
4.4.9- Sonografías objetuales 160 tiva , 223

4.4.10. Sonografías ambientales 161 5.8. Hacia la incorporación de la kinésica en la enseñanza

4.5. Las clasificación fonética de los alternantes y sus califi- de lenguas extranjeras 227

cadores paralingüísticos y kinésicos 1^1 5.9- Conclusión 232

4.5.1. Modo de articulación o p r o d u c c i ó n 1^1 5.10. Temas de investigación interdisciplinar 233

4.5.2. Puntos o zonas de articulación o producción 1^3


4.6. Los alternantes silenciosos 1^5 6. LAS COACTrVTDADES SONORAS D E L LENGUAJE:
D E L A KINÉSICA A U D I B L E A LOS SONIDOS AMBIENTALES
4.7. Los calificadores paralingüísticos y kinésicos de los
alternantes I®
6.1. Introducción: la necesidad de estudiar nuestros propios
4.7.1. Calificadotes paralingüísticos 1®
sonidos más allá del discurso y los del ambiente 235
4.7.2. Calificadores kinésicos t 1^2
6.2. Lakinésica audible dentro de los movimientos corporales
4.8. L a clasificación funcional de los alternantes para la interactivos y no interactivos y la elabotación de un in-
elaboración de inventarios cultúrales 1^4 ventario cultural de cada idioma 237
4.9- Los alternantes'en la comunicación con animales ^7 6.3. E l sonido de los autoadaptadores: cuando nos oímos
tocándonos a nosotros mismos 240
4.10. L a c a t e g o r í a comunicativa de los alternantes casua-
les 181 6.4. E l sonido de los alteradaptadores: cuando oímos el
contacto de los cuerpos 242
4.11. Conclusión 182
6.5. E l sonido de los somatoadaptadores y sus dimensiones
4.12. Temas de investigación intetdisciplinar 183
interpersonales e intrapersonales 244

[10] [11]
LISTA D E I L U S T R A C I O N E S 301
6.6. E l sonido de los objetoadaptadores: cuando las cosas
nos hablan al tocarlas 246
6.7. E l sonido de los objetoadaptadores mediados objetual- BIBLIOGRAFÍA 303
mente 248 — Bibliografía literaria 329
6.8. Los sonidos de nuestto ambiente como posibles com-
ponentes de la interacción 251
ÍNDICES A U X I L I A R E S
6.9- E l repertorio ecoico y la riqueza expresiva de las len-
Indice t e m á t i c o -¿ 337
guas 253
Autores científicos 341
6.10. Segmencalidad de los movimientos audibles 255
Autores literarios y obras citadas 346
6.11. Cultura, historia y ontogenia de los movimientos cor-
porales audibles 257
/
6.12. Conclusión 261
6.13. Temas de investigación interdisciplinar 262

7. LOS N I V E L E S P R O F U N D O S D E L A I N T E R A C C I Ó N PERSO-
NAL: LO Q U E PASA Y N O PASA E N T R E NOSOTROS Y C U A N -
T O NOS R O D E A

7.1. Las lagunas y riesgos en los estudios sobre la comuni-


cación y la necesidad de un enfoque realista de la inte-
racción 265
7.2. Los componentes de la interacción: internos y exter-
nos, personales, objetuales y ambientales 267
7.2.1. Componentes interactivos 268
7.2.1.1. Componentes internos 270
7.2.1.2. Componentes externos 274
7.3. Canales, sensoriales, tiempo, visión y sinesresia 278
7.4. L a intelectualización de la percepción sensorial 280
7.5. Componentes interactivos libres y trabados 283
7.6. Componentes interactivos m o m e n t á n e o s y perma-
nenres 287
7.7. Los rasgos calificadores de los componentes: posición,
intensidad y duración 289
7.8. Las coestructuraciones internas de los componentes
con otros precedentes, simultáneos y siguientes 292
7.9. Conclusión 297
7.10. Temas de investigación interdisciplinar 298

[12] [13]
Prefacio
Éste es el segundo de los tres volúmenes que, como que-
dó dicho en el primero, resumen, pero también amplían, la
mayoría de los temas de comunicación e interacción'que he
tratado en los últimos veintitantos años como libros o artí-
culos, dentro principalmente de lingüística, antropología
cultural, sociología, psicología social, semiótica y literatura.
Se trata, pues, de una obra difícilmente clasificable en un
campo concreto, aunque parezca predominar la lingüísrica,
por ese enfoque interdisciplinar que he perseguido también
al organizar simposios internacionales en esas disciplinas y al
desarrollar cualquier actividad académica en las universida-
des de los muchos países que me iban proporcionando mate-
rial transcultural.
El lector podrá sacar más partido de este segundo volu-
men si lee antes el primero como fundamento y preparación
para concentrarse en los campos más concretos que se desa-
rrollan aquí.

Fernando Poyatos
U n i v e r s i t y of N e w B r u n s w i c k
Fredericton, N . B . C a n a d á

Julio 1992

[15]
Introducción
1. E l paralenguaje y la kinésica como camposbásicos
para un estudio personal y multidisciplinar de la
comunicación

Como el volumen I y el III, este segundo trata de la co-


municación y la interacción en muchas de sus manifestacio-
nes. En el anterior —a cuya Introducción más general remi-
to encarecidamente al lector— se resumía el trabajo perso-
nal de bastantes años sobre la naturaleza de una cultura y los
problemas interculturales, dentro de la cual funciona el len-
guaje mismo con los componentes audibles y visibles del dis-~
curso interactivo y de la estructura' de la conversación como
catalizadorá de todos esos elementos comunicativos; en éste
se continúa ese enfoque intégrativo, progresivo e interdisci-
plinar de la comunicación como el único realista a seguir en
cualquier tipo de estudio.

1.1. Cuatro temas, principales predominan en este segun-


do volumen que constituyen en realidad orros tantos campos
de estudio: el paralenguaje, los sonidos comunicativos más
allá de él, la kinésica y la interacción. La importancia primor-
dial del paralenguaje como componente de la estructura triple
del discurso, lenguaje-para^lenguaje-kinesica, me hizo dedi-
carle desde los primeros años 70 suficiente atención para con- 1

tribuir a su desarollo (comentado en el capítulo 1) —tras va-


rios trabajos pioneros aún muy incompletos, pero que cito con

[17]
18 INTRODUCCIÓN
1. E L P A R A L E N G U A J E Y L A KINÉSICA 19

gratitud—, a la vez que de él se ocupaba de lleno el fonetista 1986a, 1986b), así como en congresos (ej., International
John Laver, con quien compartí ese tema en el VIII Interna- Congress of Anthropological and Ethnological Sciences,
tional Congress of Phonetic Sciences (Miami, 1977); para 1973, 1978; International Congress of Linguists, 1977,
aquel congreso organicé además un simposio sobre paralen- 1982; International Congress of Applied Linguistics, 1975,
guaje similar al que tuve para la Northeast Modern Langua- 1991), en algunos cursos (ej., Universidad Internacional Me-
ge Association (Boston, 1972), al que había invitado — d e s - néndez Pelayo de Santander, 1975, 1977; International Ch-
pués de compartir con él varias actividades en el I X Interna- ristian University de Tokio, 1982; Murcia, 1984, 1991; Va-
tional Congress of Anthropological and Ethnological Scien- asa, 1991) y en conferencias (ej., Círculo Lingüístico de-Co-
ces (Chicago, 1973)— al lingüista Philip Lieberman por sus penhague, 1981; Sociedad Lingüística de Hungría, 1981;
trabajos sobre el desarrollo filogénico de la voz (Lieberman Universidad de Lyon, Sorbonne, Mons, 1989; Heidelberg y
1972, 1975). Pero fue en el de Fonética donde Konrad Koerner Germersheim, 1987, 1990), además de los simposios que he
me invitó a dedicar al paralenguaje una extensa monografía organizado dentro de las asociaciones internacionales de di-
(resumida aquí) para la colección que dirige, retrasada hasta versas disciplinas en países diferentes para fomentajr-tos estu-
este año por ocuparme otros proyectos y por el mucho mate- dios de comunicación no verbal (ej., en sociología, psicolo-
rial que requería (Poyaros 1993a). gía, antropología, semiótica<íingüísti,ca, hispanismo).- .
Si, de todo cuanto se dice sobre paralenguaje y kinésica en
1.2. En cuanto a la kinésica, es, naturalmente, mucho más este volumen, el investigador responde concretamente a la
popular, incluso a nivel de observación e investigación, por- gran necesidad de elaborar inventarios y atlas paralingüísti-
que, como se verá, es mucho más difícil atacar el paralenguaje cos y kinésicos culturales del mundo hispánico que superen
que un sistema visual como el del gesto, por muy complejo las limitaciones de los actuales libros 'sobre gestos', el cam-
que sea y muchas dificultades que presente; por eso es la k i - po dará un gran paso adelante; pero no deben desdeñarse sus
nésica lo único con que muchos tienden tan erróneamente a aplicaciones en otros muchos campos, como son las entrevis-
asociar el concepto de lo 'no verbal', a través sobre todo de tas sociales o clínicas, la comunicación intercultural-, la re-
una abundante literatura pseudocientífica sobre 'lenguaje del creación literaria en la lectura o su papel primordial en el te-
cuerpo'. Que mi principal interés no está en la kinésica, como atro y el cine.
tantas veces he oído y hasta leído, lo demostrará, espero, el
hecho de que en los tres volúmenes no es sino una parre in- 1.3- Lo que aquí se incluye sobre los sonidos de la interac-
tegrante del complejo de sistemas comunicativos en que, eso ción (Poyatos 1988b, 1993a: capítulo 1) y sobre los elemen-
sí, he basado cualquier estudio, bien sea del discurso, de la tos y-estructuras de la interacción viene a complementar y
comunicación intercultural, la interacción social o la obra l i - completar el último capítulo del volumen I, sobre la conver-
teraria. Lo que es cierto es que desde el principio vi la nece- sación. Su importancia se me hacía más patente a medida que
sidad de desarrollar ciertos principios y perspectivas sin las identificaba los diversos sistemas de signos no verbales, pri-
cuales la investigación kinésica puede ignorar realidades mero los corporales y más tarde los que estaban íntimaman-
muy importantes; y, desde luego, tanto el paralenguaje como te ligados al cuerpo y los del ambiente que lo circundaba,
la kinésica han sido en mayor o menor grado temas que he como se han estudiado en el volumen I. Además de dedicar
tratado de difundir con más o menos detalle en publicacio- varios simposios a este tema concreto (ej., para el X X I I Inter-
nes (ej., Poyatos 1975c, 1976a, 1983, 1993a; en español, national Congress of Psychology, 1980; para el X X , X X I y
20 INTRODUCCIÓN 2. SOBRE E L V O L U M E N II D E LA COMUNICACIÓN NO VERBAL 21

XXIII Internacional Congress o f Applied Psychology, 1982, ción se concentra entonces en la kinésica en el capítulo 5, el
1986, 1994), rambién he tratado de la interacción en algu- cual —limitándome a mi contribución personal por lo vas-
nas publicaciones (ej., Poyatos 1976a, 1977a, 1980, 1982b, to del campo— ofrece una serie de principios básicos que
1985b, 1988d; en español, 1986b) y en algunas facultades de aún parecen ignorarse en la investigación cultural, psicoló-
psicología (ej., Barcelona, Valencia, Lubiana, Amsterdam, gica, clínica o literaria, proponiéndose la elaboración muy
Tilburg, Academia de Ciencias de Budapest, Estambul), fi- necesaria de inventarios culturales y subculturales de ges-
lología (ej., Berlín, Essen, Murcia, Oviedo), c o m e r c i o (ej., tos, maneras y posturas y de loj que debería ser un atlas k i -
Copenhague), ciencias de la información (ej., País Vasco), en- nésico que respondiera tambiéjn a la realidad del discurso
fermería (Barcelona), turismo y hostelería (ej., Estambul), como atlas kinésico-verbal-paralingüístico. Habiendo,
etc., rodo lo cual me fue proporcionando un gran incenrivo pues, completado el estudio de los dos grandes componen-
para ahondar, más interdisciplinarmente aún, en los niveles tes verbales del discurso, el capítulo 6 dirige la atención del
más complejos de la interacción, a la vez que me facilitaba lector serio y del investigador hacia un nivel a veces oculto
material transcultural. a la consciencia en el fluir del discurso y de la interacción
personal y con el ambiente circundante, el de los sonidos
más allá de lenguaje y paralenguaje, producidos o condi-
2. Sobre el volumen I I de La Comunicación no verbal cionados de algún modo por el cuerpo, por los objetos que
se manipulan y por la totalidad del ambiente, ya que pue-
2.1. Después de trazar en el capítulo 1 el desarrollo de den actuar como elocuentes componentes de una interac-
los estudios paralingüísticos e identificar las cualidades ptj/ ción por su gran valor comunicativo. Es entonces, al haber
marias, es decir, los componentes básicos de la voz personal identificado desde el volumen I todos esos componentes y
y sus funciones comunicativas y gramaticales, el capítulo 2 auxiliares del discurso que ocurren siempre en un marco
trata de hacer conscientes tanto al lector serio como al ha- cultural dado, cuando el capítulo 7 reúne todos esos cam-
blante cotidiano del gran número de tipos de voz o califi- pos de observación e investigación presentando un modelo
cadores paralingüísticos que operan por causas biológicas teórico, y por ende metodológico, de lo que verdaderamen-
normales o anormales y por razones culturales y personales. te es nuestra interacción interpersonal y con cuanto nos ro-
El capítulo 3 reconoce la importancia comurLiclffiva"TÍe mu- dea, lo cual, como cada uno de los otros capítulos, ofrece un
chas reaccinnes_fisiológicas y emocionales tradicionalmen- gran número de perspectivas para cualquier aspecto de la
te relegadas a la categorííTde curiosidades, desde la risa y el comunicación y la interacción en cualquier campo o profe-
llanro, hasta la tos, el bostezo y el escupir, continuando el sión que se ocupe del intercambio de signos y, por lo tanto,
enfoque transculrural comparativo que caracteriza a los tres de la comunicación a cualquier nivel.
volúmenes. El capítulo 4 trata sistemáticamente por pri-
mera vez de los alternantes paralingüísticos, ese verdadero 2.2. Como en el primer volumen, se ilustran los diversos
vocabulario más allá del diccionario oficial formado por temas con citas literarias, en éste 389, de ochenta y un auto-
tantísimas emisiones de voz no verbales para la mayoría de res, sobre todo de narrativa, recogidas de lecturas personales
las cuales carecemos de nombre y representación escrita, a rravés de los años —y ordenadas ahora en un 'banco de ci-
problema este último para el cual los comics constituyen un tas literarias' que muy bien podría convertirse en una mono-
reto interesante para nuestra inventiva más lógica. La aten- grafía por derecho propio—, de las cuales no se traducen las
22 INTRODUCCIÓN 3. ESTUDIOS TMNSCULTURALES, ACUÑACIÓN. DE TÉRMINOS, NUEVAS GRAFÍAS 23

que están en inglés o francés para no perder su valor comu- 2.5. Las ilustraciones con que en cada capítulo se presentan
nicativo original, tan a menudo intraducibie. Por otra parte, en esquemas y tablas los diversos temas o modelos propor-
no recurrir a las lireraturas nacionales como fuente de docu- cionan una referencia visual rápida que puede ser de gran uti-
mentación en estudios de esta índole revelaría siempre una lidad y servir rambién como medio pedagógico. Como en el
gran miopía y sería desperdiciar un tesoro inagotable, no sólo volumen anterior, se ofrecen al final de cada capítulo 15 te-
sobre gestos culturales (y hasta regionales y 'dialectales') que mas de investigación interdisciplinar, que en realidad encierran
a veces revelan la razón de su desarrollo (etiqueta, vestido, un número aún mayor de sugerencias para trabajos de 'curso,
mobiliario, ciertas tareas, etc.), sino de los sonidos paralin- tesinas, tesis y proyectos de más envergadura.
güísticos y cuasiparalingüísticos evocados por las palabras
(un medio visible en textos clásicos y modernos) y de cuanto
hay de no verbal en el ambiente que rodea a los personajes, 3. Sobre estudios transculturales, acuñación de
todo ello de gran valor dentro de antropología, sociología, términos y nuevas grafías
psicología, sociopsicología, etc. En cuanto a la inclusión de
ciertos autores, el que yo los utilice como documentación no 3.1. Tanto en los temas de investigación sugeridos como
supone en absoluto que esté de acuerdo con sus ideas, por lo a través de todo el libro, se trata de fomentar no sólo- la in-
cual podría decir con san Agustín: «No condeno yo las pala- terdisciplinaridad, hoy tan necesaria, sino los estudios'trans-
bras, que son como vasos escogidos y preciosos, sino el vino culturales, tan escasísimos en España, sin los cuales los inves-
del error, que maestros ebrios nos propinaban en ellos» {Con- tigadores y sus lectores seguirán ajenos a la apertura que debe
fesiones, I , 16). tenerse hacia otras gentes y otras culruras, manteniendo así
una típica actitud provinciana. Esa apertura se refleja, por
2.3. Por lo que respecta a la bibliografía, he de advertir que ejemplo, en las muchísimas publicaciones en inglés' (espe-
en las 400 y pico referencias incluidas —a las que deben su- cialmente norteamericanas), tanto científicas como popula-
marse las de los volúmenes I y I I — el lector encontrará sólo res, sobre la comunicación no verbal en Japón, los países ára-
lo más representativo dentro del campo ya vastísimo de los bes, Europa, etc., incluso como manuales para los ejecutivos
estudios de comunicación no verbal, y que se las ofrezco, no en el mundo de los negocios, en interacción clínica, educa-
por «dar de improviso autoridad al libro», como escribió ción, etc.j y hasta para el turista, cuando tantos son hoy los
Cervantes, sino paraque pueda apreciar sus muchos aspectos, contactos interculturales y tan expuestos a tanto malenten-
su multi- e interdisciplinaridad y por gratitud a quienes, dido.
como en el caso del paralenguaje, me inspiraron para ir
abriendo nuevos surcos en este inagotable campo. 3.2. Así como debemos defender enconadamente nuestro
idioma de los anglicismos innecesarios y expresiones inglesas
2.4. Lo que sí espero que aprecien a lo largo del volumen pedantes que lo invaden hoy día como una plaga, también
los lectores interesados en la lengua inglesa es el gran número hemos de reconocer que a veces se impone la necesidad no
de citas en inglés y de referencias a expresiones inglesas ver- sólo de algunos de ellos, sino de acuñar, apoyados etimológi-
bales y no verbales, así como de comparaciones con el espa- camente,_yocablos exigidos por ciertas disciplinas, así como
ñol, lo que además sugerirá diversas perspectivas en lingüís- do^corixrívgrafíaspara expresiones paralingüísticas que to-
tica comparada. dos usamos y oímos pe_ro_ac¿ptamos como-'-invisi-bles.'. Tal ñe-
24 INTRODUCCIÓN

cesidad la sentí en inglés desde el principio y mas tarde en


español, por eso he intentado expresar en ambos idiomas lo
que quería y no podía (viendo, al menos en inglés, cómo otros
las adoptaban), por ejemplo: 'culturemes'/'culturemas',
'chronemics'/'cronémica', 'objectual'/'objetual', 'costruc-
turation'/'coestrucruración'; o sólo en español, al no poder 1
siempre traducir, por ejemplo, el riquísimo vocabulario in-
glés sobre voces y sonidos: 'breathy7'halitante', 'bleating'/ El paralenguaje, I: las cualidades primarias
'balante', 'to growl'/'regañar (al perro, utilizando una acep-
ción abandonada)'. Esto, naturalmente, implica su deseable
o rasgos personales básicos de la yoz
inclusión en los diccionarios, que también continúan exclu-
yendo un buen número de voces fundamentales relativas, por
ejemplo, a la semiótica y a la comunicación no verbal en sus * Anda despacio; habla con reposo; pero no de
diversas aplicaciones, cuando esrán más que establecidas por manera que parezca que te escuchas a t í mismo; que
el uso (ej., 'kinésica', 'parakinésica', 'paralenguaje', 'croné- toda afectación es mala (Cervantes, DQ, 2, XIII)
mica') y algunas hasta registradas en un diccionario siempre
As the Primer Minister became the first West-
realista, sin pecar de precipitado, como es el Webster.
ern leader to visit Moscow since the coup failed and
Por último, debo decir, como para el volumen I , que es- then flew on to Beijhing, the London Times percei-
pero con ilusión que en éste —difícil también de clasificar ved 'a different ait' about Major, 'a lower, more aut-
por su carácter interdisciplinar— sigan descubriendo sus horitative timbre to the voice, a slick smartness in
lectores las múltiples aplicaciones de los estudios de comu- the dress, an extra confidence in the demeanor.'
(Time, 16 sept., 1991, 53)
nicación no verbal a cada uno de sus campos de especializa-
ción, la necesidad de crear cursos universitarios sobre comu-
nicación no verbal —bien interdisciplinares o aplicados a
ciertos campos (véanse los programas más recientes de tres 1.1. E l desarrollo de los estudios paralingüísticos y la
cursos en Poyatos 1992a)— y las muchas perspectivas que a definición del paralenguaje y sus categorías
menudo quedan claramente sugeridas aunque sea solamente
de pasada. 1.1.1. Sin entrar en detalles acerca del desarrollo de los es-
tudios paralingüísticos y de mis propios esruerzos"~en el cam-
po —como he hecho recientemente en la introducción a una
monografía extensa sobre el paralenguaje (Poyatos 1993a), a
la que remito al lector más interesado— , sí reconoceré con
l

agradecimiento el incentivo que me proporcionaron los pri-

1
Mencionaré sólo que mi interés por avanzar el estudio de esos soni-
dos emitidos más allá de las palabras se veía confirmado por comentarios
y descripciones aisladas, y a veces de pasada, en la obra (cronológicamen-

[25]
26 1. RASGOS PERSONALES BÁSICOS DE LA VOZ 1.1. LOS ESTUDIOS PARALLNGÜfSTICOS 27

meros pioneros, no sólo por lo que habían hecho, sino por las tista, llamaba «la desafortunadaserjaración entre lo visible y
muchas lagunas que existían tanto en lingüística y en foné- lo audible»,(58), diciendo que «descubrir hechos, y no teori-
tica como en otros campos, especialmente en psicología, res- z a r » (58) era lo que hacía falra, que yo interpreté como la ne-
pecto a lo que vagamente se llamaba 'roño rlp vn?' En com- cesidad de identificar nuestros repertorios paralingüísticos
paración, se Trabajaba mucho ya en kiñésica, pero evidente- para cualquier estudio realista y en profundidad del lengua-
mente todo lo que hacemos con la voz en la interacción je y de la comunicación interpersonal . / 3

aparecía como algo mucho menos tangible y ofrecía dema-


siados escollos. Los dos esfuerzos importantes realizados en tell incluyó, además de un sistema de tegistro y notación, dos capítulos
1

psiquiarría para transcribir el material audible y visual de las explicando y aplicando su enfoque microanalático estructural (también
en BirdwhisteU 1970) en relación con el lenguaje.
entrevistas, The First Five Minutes (Pittinger, Hockett y Da- 3
Como yo por entonces trataba de hacer ambas cosas, el I X Congre-
nehy 1960), mencionado en la introducción al volumen I, y so Internacional de Ciencias A n t r o p o l ó g i c a s y Etnológicas (Chicago,
el nunca publicado The Natural History of an Interview 1973), que he comentado en el volumen I (capítulo 1, nota 2 y capítulo
(McQuown y otros 1971) , me sirvieron para reconocer aún
2 7, nota 1) como gran incentivo para mi estudio de la cultura y de-la con-
más lo que después vi que Abercrombie (1968), como fene- versación, lo fue también para el del paralenguaje, puesto que Adam
Kendon y Mary Key nos reunieron en un importante simposio pt'e-con-
greso (Kendon, Harris y Key 1975) a un grupo mulridisciplinar de espe-
ce citada) de Bell (1867), Sweec (1906), Russell (1931), Weaver (1942), cialistas que estábamos de acuerdo sobre la necesidad de investigar-el pa-
Pike (1943, 1946), Trager (1949), Smith (1952), Smith (1953), Trager ralenguaje. Kendon, uno de los pilares de los estudios de comunicación
y H a l l (1954), Ttager (1955, 1956), Trager y Smith (1951), Pittinger no verbal, habló de «Crystal, Poyatos, Slama-Cazacu y von Raffler-Engel
(1956), Pittinger y Smith (1957), McQuown (1957), H i l l (1958, después [en cuanto a su queja de que] cualquier información que los lingüistas no
de acuñar el t é r m i n o 'paralanguage' [1952] incluyendo en él lo que se lla- podían describir con sus sistemas ceóticos y de transcripción [la conside-
maría 'kinesics'), Trager (1958, 1960), Kaplan (1960), Pittinger, Hockett raban] como no lingüística» (365) y de que Crystal (1976) y Poyatos
y Danehy (1960), BirdwhisteU (1961), Crystal (1963), Catford (1964), (1975c), de forma diferente, indicaban que « l o que hasta ahora han des-
Crystal and Q u i r k (1964), Sebeok, Hayes y Bateson (1964), Austin deñado los lingüistas dentto de la producción vocal de la gente tiene tan-
(1965), Catford (1968), y Pei (1966, el diccionario lingüístico más avan- to derecho estructural y funcional a ser incorporado a la lengua como las
zado, ya que incluía términos de paralenguaje y kinésica). Pike (1943:31, palabras» (365), mientras que Slama-Cazacu afirmaba que nuestros tra-
bajos reflejaban un «état dame que es sincomático de la crisis .actual»
34-35, 36) se quejaba de las limitaciones de los estudios fonéticos, y Cat-
(369) y C r y s t a l (1975:164) aseguraba que «no se puede dar al paralen-
ford (1964:29) seguía haciendo lo mismo veinte años después porque «los
guaje sino un papel central». Pues bien, por una coincidencia por otta
fonetistas se han preocupado principalmente de establecer categorías des-
parte lógica, m i enfoque ya desde entonces coincidía precisamente con las
criptivas para los rasgos fonémicos que se utilizan [sólo] fonológicamen-
necesidades que, en un magistral artículo, había señalado Crystal: un cri-
te», lo que a m í me descubría numerosas lagunas.
terio fonético, definiciones funcionales, funciones estructurales, estudios
1
The First Five Minutes, de los psiquiattas P i t t i n g e r y D a n e h y
descriptivos, recuentos de efectos paralingüísticos, un intento de trans-
y el l i n g ü i s t a H o c k e t t , es un libro que, dentro de sus capas, puede
cripción, y funciones sociales más allá de lo meramente 'emocional' o
abrirse en dos partes: pasando las p á g i n a s superiores seguimos la
'afecrivo' (Crystal 1974). Aunque la verdad es que ni esas discusiones ni
t r a n s c r i p c i ó n f o n é t i c a y p a r a l i n g ü í s t í c a ( a d e m á s del texto) de lo
un nuevo libro de Catford (1977) parecieron generar nuevos esfuerzos en-
que dice una m u c h a c h a e s q u i z o f r é n i c a y c ó m o lo dice (paralengua-
tre los lingüistas —con excepción del interés conrinuado de Mary K e y
je), mientras que las inferiores concienen el a n á l i s i s p s i q u i á c r i c o de
(1975a, 1975b, 1986, 1987)—, la publicación sobre paralenguaje más
ese material (sobre esre libro, v é a s e t a m b i é n la nota 9 del c a p í t u l o importante fue años más carde la del fonetista John Laver (actualmente
4, volumen I ) . E n cuanto a The Natural History of an Interview (dis- director del Centre for Speech Technology Research, Universidad de
ponible sólo en m i c r o f i l m ) , se traraba, como su t í t u l o indica, de Edimburgo), para m í ya un incentivo anteriormente (Laver 1968, 1974,
un m i c r o a n á l i s i s en el que se i n c l u í a t a m b i é n el paralenguaje y 1980). Sin embargo, el paralenguaje ha estado desde entonces adquirien-
mucho m á s las conductas k i n é s i c a s ; para esto ú l t i m o B i r d w h i s -
28 1. RASGOS PERSONALES BÁSICOS DE LA VOZ
PARALENGUAJE
Reuniendo, pues, los pocos fenónemos audibles que se Categorías formas
reconocían como paralenguaje y los muchos que quedaban
por identificar'./definí el paralenguaje (y así lo enfoqué des- Cualidades Timbre
primarias Resonancia
de entonces) como: las cualidades no verbales de la voz y Incensidad
sus modificadores y las emisiones independientes cuasilé- Tempo
xicas, producidas o condicionadas en las zonas comprendi- Nivel Tonal
das en las cavidades supraglóticas (desde los labios y nares Tono Campo roñal
Registros tonales
hasta la faringe), la cavidad laríngea y las cavidades infra- Intervalos tonales
glóticas (pulmones y esófago) hasta los músculos abdomi-
nales, así como los silencios momentáneos, que utilizamos Campo entonativo
Duración silábica
consciente o inconscientemente para apoyar o contradecir/
v Ritmo
los signos verbales» kinésicos, proxémicos, químicos, dér-
Conttol respiratorio
micos y térmicos, simultáneamente o alternando con ellos, Control lan'ngeo
ranto en la interacción como en la no-interacción! Basán- Control esofágico
Control faríngeo
dome en esta definición, que considero suficientemente re- Control velofaríngeo
alista, adopté la clasificación —mantenida hasta ahora No Calificadotes Control lingual
con ligeras modificaciones— representada en la figura segmencal Control labial
Control mandibular
1.1, 'Paralenguaje'. Control articulatorio
Cont. de tensión arrie.
Control objetual

1.2. Cualidades primarias: los rasgos personales Risa


Llanto
de la voz Grito
Suspiro
1.2.1! Estas son las características de la voz humana que Jadeo
nos diferencian como individuos,/aunque puedan variar por Diferenciadores Bostezo
diversos motivos: timbre, resonancia, intensidad o volum-én, Tos
Carraspeo
tempo, registro (nivel, intervalo, Campo), campo entonativo, Escupir
/ Eructo
do cada vez mas importancia en psicología, con los estudios sobre la voz Hipo
Estornudo
y la personalidad (principalmente Scherer -1972, 1973, 1978, 1979a,
1979b), la edad (Helfnch 1979), las emociones (Scherer 1979b, 1979c, Laríngeos
1984), etc., aunque con las limitaciones inevitables impuestas pot el con- Faríngeos
trol experimental. Personalmente me esforcé por promocionar el mereci- Conso- Labiales
do estatus del paralenguaje en varios congresos (XII International C o n - nantes Linguales
Segmenta! Alternantes Dentales
gress of Linguists, Viena, 1977 [Poyaros 1978a], Internacional Congress
Nasales/Nanaies
of Phonetic Sciences, Miami, 1977 [Poyatos 1979], etc.), así como en
algunas publicaciones (Poyatos 1972a:75-80, 1976a: capítulo 4, 1 9 7 6 b ¿ Vocálicos
1983, 1992b; en español, 1970a:727-733, 1970b, 1971, 1972b, Silencios
1974a:24-26, 1974b: 161-165, 1976c, 1978b, 1985a, 1986a:37-4l).
F i g . 1.1. Paralenguaje

[29]
30 1. RASGOS PERSONALES BÁSICOS DE LA VOZ
1.5. INTENSIDAD O VOLUMEN 31

duración silábica y ritmo. 1 Están condicionadaspor factores para apreciar el tono de la voz, como el timbre de una mone-
biológicos^)-, el sexo y la edad para el timbre, por el ramaño da» (Alas, R, X I ) .
de las bandas vocales), fisiológicos\{&]., anomalías en los regis- Como anomalía, los peores tipos de voz psicosocialmente
tros causadas por crecimiento anormal.de las bandas vocales ocurren/cuando en el hombre persiste el típico 'falsete muta-
o por terapia de hormonas), psicológi/osfe]., por la personali- cional' como voz atipladaf('voz infantil'), o/cuando en la mujer
dad, como la intensidad mayor del extrovertido), sociocultu- (por causas orgánicas) se desarrolla como anormalmente viril/
rales, pero con variaciones históricas (ej., el alargamiento si- (Moore 1971:539-540, Perelló y Salva Miquel 1980:1-27).
lábico de los sureños norteamericanos) y hcupacionjaííés (ej., el Pueden diferenciarse normalmente cuatro grados de tim-
registro más alto de muchas enfermeras al hablar a los pa- bre: muy bajo-bajo-medio-alto-muy alto.
cientes, pero no a sus compañeras) . 4

1.4. Resonancia
1.3. Timbre
I Esta es la segunda cualidad de la voz determinada- orgá-
/ u m b re es el registro o altura musical de la voz que nos nicamente, siendo faríngea, oral o nasal, según dónde resue-
permite diferenciar a alguien en seguida/'Ahí está Antonio') nen más las vibraciones de las bandas vocales por el tamaño
y ¡que depende de la longitud y grosor de las bandas vocales,/ y forma de cada una de esas cavidades^
es decir, cuanto más largas y gruesas, más despacio vibran y Supercepción socialpuede resultar ambigua respecto ala re-
más bajo es el timbre (en general, en mujeres y niños), y vi- alidad de la persona. /Si es muy oral produce una voz 'sonora',
ceversa; /pero también hay diferencias geográficas/ como el 'clara', 'rotunda' (latín 'ore rotundo', con voca redonda; in-
timbre del hombre hispanoamericano, más bajo que el del glés ('orotund', 'rich', 'strong'), lo que asociamos, a menudo
español, y el del castellano, más bajo que el del andaluz, muy erróneamente, con una persona grande y, en el hombre, con
alto entre los fulanis del norte de Nigeria y más bajo en las virilidad, energía, etc., mientras que lo opuesto es una voz
tribus del sur. 'fina' ('thin')J La s:eson-a.ncia..faríngea puede considerarse como
La percepción social, sin embargo, es negativa para un re- rasgo positivo (madurez, etc.) en el hombre, pero negativo en
gistro permanente que no esperamos en una persona, aunque la mujer (hombruna, etc.)./Por otra parte, la nasal no parece
puede considerarse agradable si va acompañado de cualida- sugerir nada positivo, pero sí actitudes negativas .y «'Where
1

des positivas como volumen suave y una equilibrada varia- have you come from?7 'From the country', replied Possum,
ción de registros. «La hizo hablar [doña Paula a Teresina] in a very low, yet fully resonant voice» (Lawrence, WL, V I ) .

4
Es interesante teconocer que hay sonidos no humanos que pueden
cobrar cualidades humanas al evocarnos las caracterísricas de nuestro tim-
1.5. Intensidad o volumen
bre y registros, de nuesttos rasgos entonativos y del titmo del habla, como
ocurre con algunos instrumentos musicales, ruidos 'rítmicamente' repe- /La intensidad o volumen depende del esfuerzo respiraro-
titivos o sonidos mecánicos (el agua de un arroyo, el viento, el rechinar de rio y articulatorio y es, junto con los registros, uno de los
las puertas y orras fricciones, el mecanismo de algunos relojes, el desmo-
efectos comunicativos más elocuentes, pasando de un grado
ronamiento o resquebrajamiento de algunos materiales, y algunos de los
sonidos cuasiparalingüísticos estudiados en el capítulo 6.
a otro gradualmente o de repente/La figura 1.2., 'Aspectos y
32 1. RASGOS PERSONALES BÁSICOS DE LA VOZ 1.5. INTENSIDAD O VOLUMEN 33

funciones de la intensidad o volumen de voz', muestra la po- compañeros); por encima de este nivel, naturalmente, puede
sible complejidad de cualquier emisión paralingüística y haber un hivel patológico causado por enfermedad o por pérdi-
cómo uno debería enfocar así los demás fenómenos paralin- da auditiva. fPero hay tambiéqun niveLcultural estándar, lo que
güísticos. hace que, por ejemplo, en Ghana se critique el nivel alto de
los nigerianos, o que una canadiense que no sabía español nos
Nivel conversacional normal preguntara si pasaba algo cuando simplemente conversába-
Biofisico-
psicològico Nivel patológico
mos como muchos españoles en familia! los niños en una es-
por encima/debajo
del nivel normal Coestructuración cuela india estadounidense le comentaron a Key (1975a:49)
que los maestros blancos hablaban demasiado alto y parecía
Nivel cultural estándar
que estaban enfadados. Pero, claro, dentro de esos niveles cul-
Normas sociales por encima/debajo del turales existen también naxmas sociales situacionales que pres-
situacionales nivel conversacional conductas criben ciertos niveles por debajo o por encima del estándar
estándar
(ej., en una cafetería lujosa y con luz y música suaves; o eri,una
Aspectos Funciones enconarivas reunión, donde se grita pero se ajusta el volumen inmediata-
del parálingüís ticas mente si de pronto domina el silencio de la mayoría, etc.).
Volumen
Acentos
Otro aspecto del volumen es el de sus funciones gramatica-
Funciones gramaticales Citas directas les tcasi idénticas a las actitudinaies), a saber:, mayor conJz7<¿-
Inciso bas que llevan el acento de intensidad y, por tanto^ cpri_registros
Pausa final
más altos ('¡Pero como!'), así como citando^ajlguien ('Pues,
Personal Funciones Interactivas nada, que me dijo que no quería que hubierajlingún malenten-
actitudinaies No interactivas kinésicas dido, figúrate'), pero menor al hacer un inciso (generalmente
Representación gráfica
con tempo más rápido) y coincidiendo con la cadencia finafáe
Puntuación y
su modificación. una frase afirmativa o en unajatetmgación-afirmativa ('¿En-
tonces no vienes?').
Actitudinalmente —íntimamente relacionado con los as-
Fig. 1.2. Aspectos y funciones de la intensidad o volumen pectos situacionales mencionados— la intensidad varía no
de la voz.
sólo según la situación interactiva (la conversación y su tema,
la relación con los otros participantes, el estado de ánimo, se-
Cada uno tenemos, además de un nivel de volumen de- gún el nivel social, etc.), sino en otras no inreractiyas (ej., ha-
terminado biofisiológicamente,/un nivel conversacional habi- blando consigo mismo en presencia de otros). Según pruebas
tual, relacionado- con nuestra personalidad y, según ella, con de sensibilidad emocional (ej., Davitz 1964, Scherer 1979c),
nuestra categoría social|(ej., algunos superiores" tienden a ha- parece ser que hablamosjuavemente y con tempo lento para
blar bajo a un subordinado para que escuche bien), acusación expresar afecto y tristeza_y_ en
Y ^ rápidamente para
a i t 0 m s

(algunos predicadores evangelistas creen erróneamente que expresar enfadoj^contejitjo^cjjn volumet^tempo moderados
es preciso un nivel altísimo para proclamar el evangelio con para aburrimiento, bajo^y lento para tristeza y duelo, "aho-y--
poder), el contexto situacionál (ej., algunos alumnos hablan lentoparadespreciOjalxo yrápido parasaxisfaGción, etc.; cla-
muy bajo en el despacho del profesor, pero a gritos con los ro qué debemos reconocer también la posibilidad de ciertas
34 1. RASGOS PERSONALES BÁSICOS DE LA VOZ ló. TEMPO 35

mezclas afectivas ('affect blends') y de variables como e l ni- Como el volumen, desempeña ciertas funciones gramati-
v e l socioeducacional, la personalidad o la sensibilidad hacia cales, como en el caso del comentario parentético menciona-
orros. Lo que es importante, reconoceruss la-interrelación e n - do más arriba, que se dice más rápidamente para luego.rea-
tre el volumen y las otrasTualidades-deJa-voz (ej., la voz irri- nudar la marcha normal; también hablamos más rápidamen-
tada: agria alta y de registro alto) y sqbte.xado-.su^carre¿ación te cuando nos corregimos un error morfológico o sintáctico,
con la conducta kinéüca_, J i a s t a el punto de que puede decirse con el característico meneo de cabeza y parpadeo al hacerlo.
que en las culturas donde se habla airo predominan también Pero existen sobre todo diferentes funciones actitudinales.;
los hablantes de kinésica 'alta', lo que percibimos enseguida Aparte de las que coinciden con el volumen,,él tempo lento
como 'culruremas' identificadores (véase volumen I , 1.4). puede significar, por ejemplo: el énfasis con que hacemos re-
«Julio Vacas baja la voz, enarca las cejas y habla al oído del saltar ciertas palabras o frases, titubeo, incertidumbre, previ-
viajero [..,] Todo eso lo sé de muy buena tinta./ Julio Vacas niendo de algo en el futuro, amenazando!(a menudo miran-
vuelve a levantar la voz después de hacer un guiño al viaje- do fijamente sin casi parpadear y con movimientos lentos),
ro» (Cela, VA, I V ) ; «A poco entró don Basilio, presuroso, de seguridad en sí mismo, dominación, superioridad (los tres
levita nueva, el palillo entre los dientes, y se dirigió al mos- últimos articulando con excesiva precisión), ere; el tempo
trador con ademanes gubernamentales./ —Que me lleven rápido se usa generalmente para expresar animación, control
el café a la oficina —dijo en voz alta» (Galdós, FJ, I I I , I V ) . de la situación, previniendo de algo a punto de ocurrir
En cuanto a lasianomalías de intensidad o volumen, sobre (¡Cuidao, que te caes!'), enojo, fastidio, impaciencia, prisa,
todo funcionales (excepto el hablar demasiado airo por pér- urgencia, rechazando algo que se ha dicho como desagrada-
dida de oído), ¡la más común es la voz débil (acompañada de ble o quitándole importancia^ etc. ('No, no quiere ayudarnos,
respiración audible), una activación insuficiente de las ban- ¡venga, vamos a hacerlo nosotros!'). Claro que algunas acti-
das vocales por causas fisiológicas o fisiológico-anatómicas y tudes también pueden comunicarse con un tempo diferente
un verdadero problema en la interacción, irritante «tanto (ej., enojo hablando muy lentamente, en voz baja y con, ten-
para el hablante como para el o y e n t e V (Brackett 1971:444). sión), y además, más de una pueden expresarse a la vez (ej.,
Puede considerarse la siguiente escala de percepción (ex- prisa y nerviosismo). Otras funciones son puramente interac-
cluyendo el gritar sin hablar, estudiado más tarde como 'di- tivas, como cuando de pronto hablamos más rápidamente y
ferenciado^): muy baja (pianísimo)-baja (piano)-alra (forte)- más alto para que se nos oiga en un grupo, cuando queremos
muy alta (fortísimo), bien aumentando (crescendo) o dismi- 'meter baza' sin interrumpir al hablante, cuando sabemos
nuyendo (diminuendo). que se nos va a interrumpir, o al tomar el turno del hablante
abruptamente sin antes pedirlo .Jpor otra parte, el tempo
5

puede indicar estados anormales, desde neuralgia o la fase de-


1.6. Tempo presiva del maníaco-depresivo, con tempo lento, hasta la fase
maníaca, caracterizada por gran animación e hiperexcitabili-
Aunque el tempo o velocidad del enunciado incluye tam- dad con tempo más rápido y mayor intensidad./También
bién la duración silábica, se entiende aquí como/la velocidad' existen diferencias culturales o subculturales, tales como el
relativa e n la emisión sucesiva de las palabras, frases, etc., in- tempo generalmente más lento de los sureños estadounide-
cluyendo las pausas, lo que se reconoce en seguida como par-
te del estilo personal básico,' Todo ello visto al tratar de la conversación en el volumen I, capítulo 7.
36 1. RASGOS PERSONALES BÁSICOS DE LA VOZ 1.7. TONO (REGISTROS) 37

. . . ' i
neses o el más rápido (y kinésicamente más animado) del vas del tono, hay que distinguir cuatro aspectos: nivel, cam-
cipo medio andaluz. Pero un tempo lento también puede po, registros e intervalo.
considerarse como rasgo positivo: «Anda despacio; habla ; i •
con reposo; pero no de manera que parezca que te escuchas 1.7.1. El nivel tonal o de registro, es decir, el dominante en
a t i mismo; que toda afectación es mala» (Cervantes, DQ, II, una porción de nuestro discurso —a diferencia del qué es
XIII). permanente en el individuo— es el aspecto más significati-
La escala para el tempo sería: muy lento-lento-medio- vo del tono y el más elocuente, por encima del alcance se-
rápido-muy rápido, bien aumentando o disminuyendo. mántico de las palabras mismas. Hay; en primer lugar/un es-
*tilo personal de niveles tonales, o tono, habitual, hasta'el punto
de que podemos prever el tono que usará otra persona, no
1.7. Tono (registros) sólo si la conocemos bien, sino después de haber percibido
sus otras conductas no verbales que, por experiencia, parecen
El rasgo más versátil de la voz, el que acompaña a todos corresponder a un tono específico (ej., una kinésica muy ani-
nuestros sonidos comunicativos conlas_rnás sutiles variacio- mada o un estilo de hablar más bien estático). Culturalmente
hélTñríboTi*casrés el tono, bien agudo (alto) o grave (bajoTT y subculturalmente hay también diferencias en el nivel tonal-,
producido por las vibraciones más rápidas o más lentas de las como vemos en el hablante norteamericano, cuyo tono pue-
Ko^-u-yo.-;.'c5 At-- " te Je su contribución a la curva o confi-
T
de subir hasta falsete en una breve expresión de sorpresa
guración entonativa de las palabras y frases, el tono o regis- como ' ¡ ¿ W h a t ? ! ' o en toda una frase como 'What do you
8

tro, disnnto en lenguas como el español, el inglés o el ale- want to go there for?', dicha con irritación o queriendo decir
mán, puede dat a una misma palabra significados distintos '¡¿Are you crazy, going there?!'; también conocemos el tono
sin modificarla , mientras que en lenguas tonales como el
15
más alto típico del hablante afroamericano, el más alto utili-
chino, el tai o el vietnamita el tono cambia la palabra total- zado por una madrileña, incluso con voz laringealizada, en
mente (véase O'Connor 1973:18, 190-194, 165-266); pero una declaración enfática, y el casi falsete de la exclamación
en ambos tipos de lenguas el tono es parte de los rasgos pa- española femenina '¡Uuuuuh!'. Hay, además, una percepción
ralingüísticos segméntales y no segméntales (excepto en las social en cada cultura, como, por ejemplo, en Japón (mencio-
cualidades primarias), como en una voz cascada, una risa, un nado por Austin TT965:37]), el habla masculina con tono
gemido, un siseo o un '¿Mm?' con tono alto o bajo , lo cual 7
muy bajo y en voz alta de las películas japonesas de samurais,
se correlaciona con la expresión facial y corporal, como en un «casi un ladrido», y la femenina, suave y con registro alto,
'¡Oh!' de sorpresa (con tono alto y cejas y brazos levantados) «casi un chirrido» (que en seguida me llamó la atención al
o desilusionado (con tono bajo y una cara como caída). Pero, oir la grabación femenina que va anunciando las paradas en
para entender mejor las funciones paralingjjísticas interacti- los autobuses de Tokio). En cuanto a sus funciones ocupaciona-
les, merece la pena mencionar de nuevo el mal hábito de mu-
N o hace mucho les mostraba a alumnos de la Universidad de Bo-
chas enfermeras anglohablantes —que aquéllas que tengo
6

gazici (Estambul) cómo la palabta inglesa 'well' podía significar, según el


tono, confotmidad, sotptesa, enojo, tesignación, indignación, vacilación,
en mis clases no dejan de reconocer, como excepción a su ex-
desprecio, desilusión, expectación, decisión, etc.
7
Véase en el volumen I capiculo 4.7, los elementos segméntales y no
t
3
Sobte el deseable uso de [ ¡ ] y (¿} en inglés, véase la discusión sobre
segméntales verbales y no verbales del discurso. " la p u n t u a c i ó n en el volumen III, capítulo 5.
38 1. RASGOS PERSONALES BÁSICOS DE LA VOZ 1.7. TONO (REGISTROS) 39

célente repertorio verbal-no verbal— de dirigirse en un tono dicador) , una voz estridente, chillona y tensa;, o hipotonía
9

alto, no sólo en la sección de pediatría, sino a rodos los pa- (por debajo del registro óptimo), que llaman 'recia', 'dura',
cientes de edad avanzada (estén o no seniles), a demasiados de 'ronca' y 'áspera'. «Los ejecutivos parecen ser más propensos
los psiquiátricos (precisamente demasiado sensibles a tal tra- a esta anomalía que, por ejemplo-, los camioneros, lo que su-
to) y a muchos, de los otros, en proporción directa a la grave- giere que el mecanismo laríngeo que produce ulceración es
dad de la enfermedad, pero raramente hablando a un hombre más efectivo en personas emocionalmente predispuestas a
de edad media y atractivo; en menor grado, lo mismo hacen las úlceras gástricas» (Perkins 1971:509)-
la mayoría de las azafatas norteamericanas como actitud pro-
fesional, ofreciendo algo o dando alguna instrucción. Pero 1.7.2. El campo tonal', además del nivel tonal, se refiere al
también hay conjixtí)í¿ituacionales sociales en los que, en diver- registro más bajo y más*alto que podemos ELOIÍUIIÜLV que va-
sas culturas, adaptamos nuestro tono, como al pedir cualquier ría mucho entre hablantes, siendo amplio o reducido. Claro
tipo de información por teléfono, pidiéndole a alguien du- que hay que diferenciar en él dos aspectos: uno es el campo ha-
rante una representación que se incline a un lado, pregun- bitual personal, es decir, generalmente variado en un hablan-
tando por algo en una tienda, mostrando deferencia, etc. En te animado (joven o juvenil) y con kinésica igualmente ani-
cuanto a sus funciones actitudinales, vemos por la literatura mada, sobre todo facial (de cejas, párpados, mejillas y labios),
sobre el tema (Scherer 1982), que el tono bajo se asocia con o monótono en una persona de repertorio kinésico también
cariño^ aburrimiento, temor, incredulidad í> desilusión (a limitado, caracterísriscas ambas, que indudablemente irrites*
menudo con laringealización: inglés 'Oh, no!') y el alto con yen en nuestra impresión de la gente; el otro es el campo de la
alarma, contento," sorpresa, enfado, cólera, etc. Pero no po- frase, por el cual una misma expresión como 'Naturalmente
demos usar el término 'actitud' de una forma tan radical, ya que quiero ir' varía de significado según su tono sea alto (más
que hablamos, por ejemplo, de la voz inocente de una niña; en 'naturalmente' y con ojos muy abiertos y cejas levantadas),
lo que también puede ser en una mujer una actitud de se- medio (sostenido cortésmente y a lo más con una leve sonri-
ducción o tratando de engatusar. «'Have I not lived all my sa) o bajo (sin entusiasmo y casi sin expresión facial). Este es,
life in India? Do I not know what produces a bad impres- desde luego, el que marca las funciones actitudinales o'situa-
sion here?' His voice shot up rather crossly» (Forster, PI, cionales^del^campo tonal, ya que con esms~_cambws_p^dernos
XXXI); «Higgins (suddenly resorting to the most thri- modificar elocuentemente el significado_de_k).q.u£.q.ueremos
llingly beautiful low tones in his best elocutionary style). expresar y, por tanto, proporciona.también una.gran econo-
By George, Eliza, the streets will be strewn with the bodies mía en el discurso evitando el verbalizar lo que a veces p_ue-
of men shooting themselves for your sake before Ive done deTér^"ác"ücamenteTnefable^. La anomalía más comúrTen el
with you» (Shaw, P, II).
Finalmente, como anomalías del tono habría que mencio- 9
Refiriéndose, naturalmenre, al predicador de ciertas iglesias fun-
nar dos disfonías típicas: la voz quebrada, un cambio repen- damenralistas cuyo estilo oratotio consiste principalmente en ptedicar
tino y anormal del tono al hablar, cuando se producen 'ga- desgañitándose, como si fueia pteciso proclamar así el evangelio de Je-
sucristo.
llos'; y la desviación del tono óptimo {natural), a veces un pro- 1 0
E n el volumen I, capítulo 4.2 y 3, se estudia la limitación de las
blema ocupacional por abusar de la voz, que puede ser: palabtas y el valor comunicativo de las conductas no verbales que las
hipertonía (por encima del tono óptimo) llamada en la fo- acompañan en la triple estructura que es el discurso: lenguaje-paralen-
niatría inglesa 'preacher nodes' ('nodules', nodulos de pre- guaje-kinésica.
40 1. RASGOS PERSONALES BÁSICOS DE LA VOZ 1.8. CAMPO ENTONATIVO 41

campo tonal es la llamada voz matutina (morning voice' o 1.8. Campo entonativo
'postsleep voice'), debida a la relajación de la laringe al des-
pertar, que permite sólo un segmento de la voz y demasiado 1.8.1. Aunque al tratar de los varios aspectos de los re-
reducido, «sin la flexibilidad y melodía y sin la comodidad y gistros se ve ya la naturaleza de la entonación-, C o n v i e n e iden-
la fuerza de voz necesarias para las actividades conversacio- tificar como cualidad personal (o al menos habitual) de cada
nales diarias» (Cooper 1971:589), ya que la voz es gutural y hablante su campo entonativo, es decir, entre melodioso y mo-
con cierta ronquedad. La escala del campo tonal comprende: nótono, según la impresión que nos da de esa combinación de
muy estrecho-estrecho-medio-ancho-muy ancho (abrupta- r£gistros7acentos_y.pau5arJ ~ ——
mente o gradualmente). Para la sensación de monotonía usamos términos impre-
sionistas como 'monótono', 'apagado' ('dull'), 'sonsonete' o
1.7.3. Cada lengua y cada hablante tienen sus típicos re- 'soniquete' ('singsong'), etc., pero raramente se describen co-
gistros tonales, por lo que
observamos cómo un anglohablanre rrectamente. Por ejemplo, una voz de soniquete ('singsong vtíi-
1

norteamericano, por su falta de fluidez paralingüística, apli- ce') se caracteriza por un tono alto o Bajo ameiódico con una
ca al español (que generalmente utiliza tres registros) los cadencia monótona;'en cambio, una voz "ronroneante ('dro-
cuatro o incluso cinco suyos en una frase como '¡¿De verdad ning') es de registro bajo sólo, apagada y monótona y nunca
que viene?!' '¡Qué bien!' ('¡¿Is he really coming?! ¡Good!'), acompañada de gestualidad animada, tal como la cualidad ge-
aplicando a 'verdad', 'viene' y 'bien' un casi falsete muy co- neral que percibimos durante un velatorio occidental, en la re-
mún en ese tipo de expresión inglesa. De hecho, «el falsete citación colectiva de escolares, o de textos sagrados orientales,
no deja de ser común al alcanzar registros más altos de lo nor- etc., f i e r o también actitudinalmente como voz baja y confi-
mal con un propósito expresivo» (O'Connor 1973:267). Su dencial, de intimidad, para enmascarar lo que realmente sen-
escala es: excesivamente bajo (registro de pecho)-bajo-me- timos, etc. «'Nothing succeeds like success', Larry is saying
dio-muy alto-falsete. in a deep droning voice» (Dos Passos, MT, I I , V I I I ) ; . «she
asked, in a toneless voice, persisting in appearing casual and
1.7.4. A l pasar hablando de una sílaba a otra la voz pasa unaffected» (Lawrence, WL, X X I X ) .
también de un registro a otro y hay intervalos entre ellos. El
intervalo extendido va acompañado de alargamiento silábico, 1.8.2. Sobre la entonación podrían añadirse algunas ideas.
como cuando llamamos a alguien a distancia, siendo el inter- Por una parte, el estilo entonativo de una persona no siempre
valo más arrastrado el que sigue a la sílaba dicha con más in- corresponde al kinésTco, es decir, uno puede ser muy vanado
tensidad y con el acento principal ('¡Ma-máaaaa!'), y divi- y~eTotfó no. E~S"Tffi~ttesequilibrio o incongruencia dentro de
diendo rambién los monosílabos (¡Lu-iiis!), mientras que las la triple estructura lenguaje-paralenguaje-kjrjésica que pue-
interrogaciones tienden a alargarse sólo en la última sílaba dcreflejarun problemaevolutiviiii_un-problernarjs^col^gJco^
('¡¿Vie-neees?!'). El intervalo comprimido se usa, por ejemplo, posterior (i.e., puede haber mucha fluidez verbal-paralin-
hablando sin interés o con fatiga. Su escala es: excesivamente güística, pero gran inhibición kinética); pero, claro, puede
comprimido-comprimido-medio-extendido-excesivamente ocurrir sólo en ciertas situaciones y escenarios donde debe-
extendido, «their customary morning farewell, she singing, mos restringir nuestras conductas visuales o donde una pro-
'Good-bye John, don't stay long', he singing back, T i l be xémica interpersonal obliga a una kinésica muy limitada. De
back in a week or two »(Agee, DF, I I ) . todas formas, el campo entonativo puede delatar caracterís-
42 l.¡RASGOS PERSONALES BÁSICOS DE LA VOZ 1.9- DURACIÓN SILÁBICA 43

ticas biológicas, psicológicas y socioeconómicas (ej., melo- ya!', '¡Estupendo!', '¡Está riquísimo!', 'Conque sí, ¿eh',
dioso en algunos hombres homosexuales, monótono en un etc.). O sea, el que la^ntp,na.ción,sea gramatical y actitudi-
depresivo, el repertorio comunicativo mucho más limitado y nal no quiere decir que por sí sola 'signifique' más que.la
menos sutil de muchos rústicos). - nasalidad ó eTsusurro por sí .SQlos^jPodemos modular un
En cuanto al deseable aprendizaje de entónenlas culturales, largo . ¡ M m m m m m m ! ' con una curva entonativa que signi-
sólo a través de una aculturación muy completa y con un fique '¿Puedo ir contigo?', o 'No sé adonde se ha idq', lo
buen oído musical y gran capacidad de observación auditiva que irá compañado de kinésica facial por lo menos, pero lo
y visual podemos pretender conseguir la fluidez necesaria que hacemos es evocar una expresión verbal-paralingüísri-
para diferenciar los muchos patrones de registros, acentos, ca perfectamente establecida que, por ejemplo, para un
etc., en la corriente del discurso. Como hablantes nativos, lgs niño pequeño o un perro tendrá verdadero valor léxico si
aprendemos como parte de nuestro desarrollo (ej., para iro- sólo conocen esa versión 'entonada'.
nía, desprecio, sarcasmo, insinuaaoñ,^ervTo?ismo fingido, Los cinco grados de una escala para la entonación serían: hi-
descaro, seguridad en sí mismo, etc.), están muy lejos de ser permelódico-melodioso-medio-monótono-hipermonótono..
universales y desde luego constituyen una especie de 'voca-
bulario no hablado' que simplemente se resiste a cualquier
aprendizaje sistemático. Por ejemplo, así como una adoles- 1.9. Duración silábica
cente norteamericana dirá a su madre 'Móo—théer—!', sig-
nificando '¿Cómo puedes decir eso delante de estas personas La duración silábica, por medio de alargamiento o acorta-
y avergonzarme?', la española dirá '¡Pero, mamá!', aplicando miento, es una cualidad paralingüística del discurso —super-
un entonema totalmente distinto . 11 puesta a las palabras o a ciertas construcciones paralingüísrf-
Por último, conviene hacer una observación sobre el su- cas (un siseo o un gruñido, pero no un clic)— que puede ser
puesto uso aislado de la entonación. La entonación es un con- permanente en la persona (que habla 'alargando las palabras',
tinuo que no podemos segmentar en unidades discretas, cuyo 'with a drawl') o que se usa consistentemente en ciertas si-
significado está en toda su configuraciónTy^f'hécHo'de que tuaciones con funciones actitudinales y semánticas a veces
muchas emisiones sonoras producidas con los labios cerra- muy sutiles. Todos utilizamos el alargamiento en la conver-
dos o abiertos se consideren como entonación sin palabras sación cuando titubeamos, consolando a otros, confesando
lleva a la equivocación de que puede aislarse, 'decirse' sola, responsabilidad, negando o desechando enfáticamente, apro-
cuando en realidad lo que hacemos es producir dos niveles: bándole enfáticamente algo a un niño, etc., y con acorta-
el segmental (una construcción paralingüística) y el no seg- miento indicamos impaciencia, avisamos de un peligro in-
mental o entonación (ej., un '¡Aaah! o '¡Mmmm!' que, se- minente, recordamos de pronto," negamos con irritación,
gún el contexto y las variaciones tonales, significará '¡Ah, etc., teniendo en ambos casos que alargar y acortar también
nuestros gestos, «sepa usted que mi esposa es... ¡adúuuulte-
1 1
E l aprendizaje de los repertorios verbales-no verbales por parte del ra!/ Dijo [Ido del Sagrario] esta palabra [...] levantándose del
hablante nativo y del extranjero se ha estudiado en el volumen I, capítu- asiento y extendiendo ambos brazos» (Galdós, FJ, I , VII);
lo 1.6. E n el volumen III, dedicado a la literatura, se verá cómo esto cons- «—¿Cuántas gaseosas quiere? [...}/ —Pues... Que nos pon-
tituye uno de los muchos escollos en la lectura literaria para el lector ex-
ga ocho» (Sánchez Ferlosio, J, 82); «Mmmyes, I believe
tranjero (que casi nunca los sospecha por ignorarlos) y, por sus corres-
pondencias verbales o no verbales entre los dos idiomas, en la ttaducción.
so....» (Joyce, D, Tvy Day in the Committee Room').
44 1. RASGOS PERSONALES BÁSICOS DE LA VOZ 1.11. CONCLUSIÓN 45

El acortamiento y alargamento silábicos caracterizan, en 1.10. Ritmo


primer lugar, a ciertas zonas dialectales (ej., alargamiento en
el típico 'drawl' de los del sur y suroeste de Estados Unidos, Todos los rasgos estudiados en las secciones precedentes
a Argentina, al habla popular de Méjico, al gallego) y apare- producen al hablar variaciones en el flujo verbal-no yerbal
cen típicamente en la apocopación (en final de palabra) y s-in- del discurso (aparre de las normas de cadalengua). El alarga-
copación (dentro de la palabra) en muchas zonas de Nortea- miento y el acortamiento en inglés, por ejemplo, afectan al
mérica e Inglaterra en proporción inversa al nivel de cultura ritmo notablemente, desde el típico efecto de 'stacatto' pro-
(an' por 'and', mos' por 'most', o bott'l por 'bortle', cattH por ducido por el acortamiento silábico ("Well, I'm gonna go
'cattle') . También pueden ser conductas personales y habi-
12 righ'now 'n see what's keepin' h'm!') hasta el dé 'glissando'
tuales^ sin ninguna función actitcidinal o significado concre- producido por alargamiento ('Weeell, I'mm going to goo
tos, pero precisamente lo característico es su áspecto"líctit/u- rrigh-nnow and see what's keeping him!') (sobre el ritmo,
airíal —sobre todo por ser más fácil-— con el alargamiento. véanse Crystal 1975:172, Heffher 1960:227).
Para quien le interese el inglés la ^yclamación 'Oh' es un Si el ritmo 'suave' es el normal podemos distinguir un
buen ejemplo: duración normal y tono más bien alto, como grado por encima y otro por debajo: muy suave-suave-agita-
'No me había dado cuenta' (equivalente a 'Oh, I didn't do-muy agitado.
know'); acortada y con tono medio, como T'm sorry, I didn't
know [you were busy, sleeping, etc.}'; alargada y con tono
bajo y ascendente, como ' I didn't know! I understand now/I 1.11. Conclusión
see!'; alargado y en tono bajo, como 'Now I understand why
she always had that face'. Aparte de la importancia indudable de las cualidades pri-
Ortográficamente, podemos prolongar vocales y conso- marias como componentes básicos del habla, sería miopía el
nantes ('¡Fantássstico!', 'Grrrreat!') o suprimirlas por apoco- tratar de disociarlas de los rasgos visuales inherentes en ese
pación ('¿com'endes?', 'Un'stan'?'). Una escala útil para el es- discurso, sobre todo de la cara, como se estudió en el volu-
tudio es: hiperacortamiento-acortamiento-media-alarga- men I, capítulo 3- La imagen que, por ejemplo, un hombre
miento simple-doble alargamienro-hiperlargamiento- hiper- puede tener de una mujer al pensar en ella puede estar com-
alargamiento prolongado. puesta de esas diversas características visuales y acústicas con
que ella expresa ciertas ideas o reacciones, y tan difícil le se-
Quisiera señalar que hay una especie de miro lingüístico acerca del
1 2 ría reconstruir esa voz sin sus rasgos dinámicos de timbre, te-
acortamiento norteamericano (EEUU y Canadá) de 'yes' y 'no'. Más que sonancia, intensidad, tonos, rirmo, etc., como sin sus com-
alargamiento ('drawling') y acortamiento ('clipping') son versiones se- ponentes visuales (marcadiscursos, identificadores, etc.) . 13

mánticas de 'yes' y 'no' diferentes pot derecho propio, que pueden decir-
Entonces esos aspectos acústicos y visuales de ella son_iivzga^.
se a velocidad normal, 'Yeah' y 'No'/'Nope', alargarse como 'Yeaah' y
'Noope', o acortarse como 'Yeah' y 'Nope' (y no necesariamente pronun- dos por él según sus propios valores culturales y estéticos; y
ciados y escriros con [!], ya que pueden susurrarse también). E n cuanto a
'Yep!', es simplemente una afirmación que quienes lo prefieran a 'Yes'
pueden acortar o alargar con diferentes velocidades y sentidos (ej., un
1 3
A partir de este capítulo conviene tener presente lo estudiado en el
'Yeep!' puede significar 'Let me see, I'm not sure, yes!', mientras que uno capítulo 6 del volumen I acerca de las caregorías no verbales del discurso, ya
muy breve denota tal vez absoluta certeza en un hablante culto, con un que esas conductas y los rasgos fundamenrales del discurso están íntima-
coque de humor en el mismo acortamiento). mente ligados entre sí.
46 1. RASGOS PERSONALES BÁSICOS DE LA VOZ

así como esa reconstrucción es tan impottante que puede in-


citarle más tarde a la acción, también esas cualidades de la
voz lo son en los encuentros personales iniciales de rodo tipo
(en una entrevisra para selección de personal, en la interac-
ción médico/enfermera-paciente, maestro-escolares, etc.)
para formar una primera opinión que puede suscitar (y con-
dicionar) o dificultar ése y sucesivos encuentros.
Apéndice

1.12. Temas de investigación interdisciplinar Símbolos sugeridos para la transcripción


de las cualidades primarias
1. Las cualidades primarias en las lenguas de España:
estudio comparativo.
Timbre
2. Las cualidades ptimarias en las variedades del habla
andaluza.
muy bajo (21)] alto [(11)]
3. Patología de las cualidades primarias.
bajo [(II)] muy alto [(12)]
4. Percepción social de las cualidades primarias en la
interacción: rasgos básicos y rasgos actitudinales.
Resonancia
5. Las cualidades primarias de las profesiones.
6. Estratificación social de las cualidades primarias.
voz fina [(lo)] / muy faríngea [(! + +)]
7. Las cualidades primarias en la narrativa.
voz oral [(lo)] voz nasal [(l~)] /
8. Las cualidades primarias en el teatro: naturalidad y
muy oral [(10)] muy nasal [(1=)]
proxémica de la representación.
faríngea [(1+)]
9. Las cualidades primarias en el cine: naturalidad y
afectación transculturalmente.
Intensidad o volumen
10. Desarrollo ontogénico de las cualidades primarias.
11. Psicopatología de las cualidades primarias.
muy baja/suave [(=!)] alta/fuerte [(1 + )]
12. La correlación entre las cualidades primarias y las
baja/suave [(-I)] muy alta/fuerte [(1 + +)]
conductas kinésicas en el discurso.
Pueden ir antes/sobre la transcripción, con crescendo [—>]
13- Morfología y semántica de la entonación.
o diminuendo [<—] sobre los cinco símbolos básicos.
14. Problemas de las cualidades primarias en la traduc-
ción literaria: equivalencia real y sustitución inter-
Tempo
cultural de sistemas verbales y no verbales.
15 - Estudio transcultural de las cualidades primarias
muy lento [(«I)] muy rápido [(!»)]
lento [(< I)] rápido [(I >)]
Pueden ir antes/sobre la transcripción, con crescendo [—»] o
diminuendo [<—} sobre ellos.
[47]
48 SÍMBOLOS PARA LA TRANSCRIPCIÓN DE CUALIDADES PRIMARIAS

Registros

Niveles Campo
muy bajo [ ( U ) ] muy reducido [(<->)]
bajo [(i)} reducido [ ( - » < - ) ] [ ( - » ]
alto[(T)] amplio [(< >)]
muy alto [(TT)] muy amplio [(<— T—>)}

Registros Intervalos
excesivamente bajo C } 1
(indicados entre sílabas) El paralenguaje, II:
bajo [ ] muy comprimido [ ]
calificadores o tipos de voz
2 A

alto P) comprimido [-]


muy alto [ ] 4
extendido [=}
falsete C )3
muy extendido [=} La mas antigua de las alcahuetas, mal asistida de
dientes y mamona de pronunciación, tableteando
Campo Entonativo con las encías (Quevedo, S, HT)

La dueña [doña Rosa] lo llama con una voz seca,


hipermelódico [(J>J>)] monótono [(-j>)] cascada; con una voz que parece el chasquido de un
melódico [ ( » ] hipermonótono [(=]>)] timbre con la campanilla partida» (Cela, C, I )

Duración Silábica Prince Tsugu Akihito [...] on A u g . 15, 1945


[...] listened silently [...] as the reedy voice of. his
father, Emperor Hirohico, crackled on che radio, te-
hiperacortamiento ["] doble alargamiento [::] lling a shocked Japanese people chat he had decided
acortamiento {'] hiperalargamiento [:::} to surrender (New York Times, 8 enero, 1989)
alargamiento simple [:} hiperalargamiento
prolongado [::::]

Ritmo 2.1. Introducción 1

muy suave [(//)] agitado [(V)] t A pesar de los muchos cambios semánticos que pueden
suave [(/)] muy agitado [(VV)} expresar las cualidades primarias, la comunicación incerper-
sonal sería limitadísima si no contáramos con los muchos ca-
lificadores o tipos de voz que en realidad representan su ver-
dadera complejidad. Son modificadores de la voz determina-

1
Este capiculo escá basado en el capiculo 5 de Paralanguage (Poyatos
1993a), del que hay también otra versión más breve (Poyatos 1991)

[49]
50 2. CALIFICADORES O TIPOS DE VOZ

Control respiratorio voz empañada


dos por factores biológicos (sobre todo por la configuración discurso espirado voz faucalizada
discurso aspirado tragando saliva
anatómica normal o anormal de los órganos articulatorios) y discurso espasmódico
Control velofaríngeo
fisiológicos (la dirección del aire respiratorio, grado de apertu- Control laríngeo voz nasal
ra de las bandas vocales, tensión muscular, etc.), estos últi- susurro suave voz lloriqueante
mos afectados a su vez por variables psicológicas y emocionales. susurro normal voz balante
susurro teatral voz gimoteante
Pero su verdadera importancia reside en sus funciones sociocul- voz murmurada voz gangosa
turales, ya que constituyen una complejísima serie de efectos voz balitante voz gimiente
oclusión glótica voz gimiente profunda
de voz, controlables o no, percibidos y juzgados socialmente voz comprimida voz gruñiente
según valores establecidos umversalmente (ej., el susurro de voz laringosusurrante voz adenoidal
intimidad) y culturalmente (ej., compresión o faringaliza- voz comprimida áspera voz nasofaríngea
voz laringosusurrante áspera Control lingual
ción seguida de falsete en un '¡What!?' británico de sorpresa voz de falsete voz retrofleja
e incredulidad). Además están íntimamente ligados a las falsete susurrado voz velarizada
falsete comprimido
conductas faciales y corporales (en primer lugar, a la 'faz ha- falsete ventricular
voz palatalizada
voz alvealarizada
blante', estudiada en el volumen I, capítulo 3) y pueden mo- voz aflautada1

voz dura Control labial


dificar desde sílabas hasta el discurso entero en un encuentro, voz dura comprimida labios redondeados
incluso aparecer como rasgos permanentes de la persona, es voz dura susurrada distensión horizontal
decir, como cualidades primarias (ej., una voz dura). Pero, falsete duro contracción horizontal
dureza severa contracción vertical
como se verá a medida que se resuma su estudio a continua- voz estridente dist. con diagonalidad ase.
ción, los calificadores presentan los siguientes problemas: voz chillona dist. con diagonalidad desc.
voz chirriante labios temblorosos
a) la ambigüedad de los términos fonéticos con que se des- voz cacareante
criben (voz agria, chillona) —por mal conocimiento de la voz metálica Control mandibular
anatomía y fisiología del hablar, por la errónea asociación en- voz seca mandíbula abierta
voz ronca mandíbula medio cerrada:
rre la palabra usada (el signo) y el sonido que se cree que re- voz gutural murmurar, mascullar,
presenta (su referente), y por descuidar su etimología (a me- voz bronca farfullar, barbotar
voz regañante mandíbula rotatoria
nudo onomatopéyica)—; b) la ambigüedad con que los ha- voz rugiente mandíbula temblorosa
blantes usan, a veces indistintamente, muchas de las voz graznante
referencias impresionistas (ej., una voz desagradable); c) la voz rauca Control articulatorio
voz trémula voz hi per articulada
carencia de términos para ciertos efectos (ej., la fuerte fric- voz tensa incorrección general
ción nasofaríngea que puede denotar sarcasmo); d) la caren- voz laxa voz confusa/estropajosa
voz arrastrada
cia de descripciones fisiológicas competentes, en lugar de Control esofágico ceceo frontal/latecal/nasal
muchas de las discrepancias que se encuentran y, lo que es voz esofágica bucal laiismo/ lam bdac i s mo
voz esofágica eructada
peor, el uso de dos o más de esas etiquetas para el mismo fe- voz ventricular Control de tensión articulatoria
nómeno, no sólo en la conversación sino hasta en literatura, Control faríngeo articulación tensa
donde el lector tiene que imaginarse lo que pueda (ej., 'Dijo faringalización articulación relajada
sequedad faríngea
con una voz basta'); e) pero, incluso cuando ese efecro vocal voz hueca Control Objetual
se identifica correctamente, no existe un símbolo para trans-
cribirlo durante la recogida de datos; y f) la falta total de ini F i g . 2.1. Calificadoresparalingüísticos o tipos de voz

[51]
52 2. CALIFICADORES O TIPOS DE VOZ 2.3. CONTROL LARÍNGEO 53

dativa para representarlos en un texto escrito como hacemos el canal es sobre todo la boca, pero también la cavidad nasal,
con los signos de puntuación (ej., para el habla susurrrada o o ambos combinados. El flujo (relacionado con la velocidad)
reída) .2
puede ser regular o espasmódico y desfasado respecto al dis-
Según sus características morfológicas, he identificado los curso (ej., en la risa espasmódica, hablando emocionalmente,
siguientes calificadores: control respiratorio, control larín- sollozando, con ansiedad, en la respiración asmática, después
geo, control esofágico, control faríngeo, control velofarín- de un esfuerzo). Por duración se entiende la de las dos fases de
geo, control lingual, control labial, control mandibular, con- aspiración y espiración, entre rápida (ej., cuando contenemos
trol articulatorio y control de tensión articulatoria. La tabla el aliento alarmados, un rápido '¡Ah!') y prolongada (ej., un
de la figura 2.1., 'Calificadores paralingüísticos o ripos voz', '¡Socoorro!' angustiado, más difícil que con la oclusiva final
agrupa sólo las formas básicas, utilizando términos fonéricos del 'Help!' inglés). La presión o fuerza respiratoria, puede, cali-
e impresionisras, lo que en sí demuestra cómo no se han es- ficar elocuentemente, bien por ligera o por tensa (como en las
tablecido unas diferencias claras en muchos casos y c ó m o esas exclamaciones mencionadas), las funciones de este control res-
referencias impresionistas, tal vez panculturales, pueden a piratorio, por tanto, se ilustran con los ejemplos citados, pero
veces responder a la evocación concreta contenida en la pala- cada rasgo de la respiración puede tener su función actitudi-
bra de cada lengua. nal por sí mismo, como cuando una prolongada aspiración
nos permite prever una declaración importante. «'Afi-h-h!'
carne her strange, intaken cry, as, on the reflex, she started,
2.2. Control respiratorio turned and fled» (Lawrence, WL, I); «Doña Rosa respira [...]
como una máquina, jadeante, precipitada: todo el cuerpo en
El discurso puede ser espirado o aspirado ('ingressive', sobresalto y un silbido raneándole por el pecho» (Cela, C , I).
'egressive'). Aunque casi siempre hablamos con aire espirado
también podemos emitir breves segmentos de discurso ingre-
sivo, primero lingüísticamente: en reacciones verbales refle- 2.3- Control laríngeo
jas (exteriorizadores) de sorpresa, expectación o terror ('¡Ah!',
'¡Ay, Dios mío!'), en preguntas emocionadas ('¡¿Qué?!'), pero Aparte de la voz modal —la voz neutra que utiliza la vi-
también en la conversación normal, como la afirmación fe- bración regular de las bandas vocales (Laver [1980:109-111]
menina sueca, danesa y finlandesa 'Ja!' y, aún más típico, el distingue la 'voz de pecho' como la neutra, que Perkins
'Yeah!' y el 'No!' aspirados de la provincia canadiense de [1971:494] llama 'pesada', y la voz 'de cabeza')— hay otras
New Brunswick, especialmente como afirmación o negación posturas fonatorias que dependen del grado de apertura de
repetida (ej., 'Cold day today, Yeah!'; 'Are you going?' — las bandas vocales y de cómo vibran, algunas de las cuales
'Oh, yes, I'm going Yeah!'. Muchos alternantes paralingüís- pueden producirse combinadas, como se verá.
ticos se emiten así también por la nariz o la boca (un siseo as-
pirado entre dientes como reflejo de dolor, un golpe simple 2.3-1- Voz susurrante. Habiendo aludido a la fisiología del
de risa espirado, una espiración nasal desdeñosa, etc.). O sea, susurro en el volumen I (capítulo 3-4), hay que diferenciar
aquí entre susurro suave, como hablando al oído de alguien
2
Sobre los posibles cambios y adiciones al sistema de puntuación, véa- con mucho secreto o por el lugar, susurro normal, que para
se el capítulo 5 del volumen III. muchos no es fácil de mantener y ponen demasiada presión
54 2. CALIFICADORES O TIPOS DE VOZ 2.3. CONTROL LARÍNGEO 55

intermitentemente (lo que hace que se queje la gente, por Las anomalías, llamadas afonías, las causan involuntaria-
ejemplo, en un cine), y susurro teatral ('stage whisper'), una mente los movimientos de las bandas vocales. Aparte de la
voz susurrada forzada que en el reatro es necesaria para al- afonía completa, o pérdida de la voz (mientras que el discurso
canzar la galería, para salvar distancias no conversacionales, susurrado fluye suavemente), y la afonía parcial -—ambas
reprimiendo la ira, hablando con indignación, etc., cada una provocadas por abusar de la voz, por ejemplo, gritando de-
de las cuales puede combinarse con otros tipos de voz. «Elea- masiado— hay una afonía intermitente en que alternan la voz
nor had Eveline to tea at the hotel and they sat in the stuffy y el susurro. Desde un punto de vista psicológico y comuni-
lounge talking in refined whispers» (Dos Passos, 42P, 258); cativo, hay una forma de afonía intermitente paralingüística
«And in her dramaric stage-whisper she [Polly] had added, llamada afonía espástica (o disfonía histérica), durante la cual
rising from fancy to still more preposterous fancy: 'Even her alternan la voz y el susurro espasmódicamente varias veces en
nose is like a trunk'»(Huxley, PCP, II). la misma palabra, generalmente con ronquera y halitación o
Es interesante observar la voz susurrada transcultural- aliento audible (Moore 1971:537, Perelló y Salva Miquel
mente, ya que es un rasgo fonológico entre los comanches de 1980:304-312). Este tipo de voz, que se ha llamado 'conver-
Oklahoma, existe como oposición en lenguas indo-arias (ej., sión histérica' por inrerpretarse como el reflejo físico de un
hindi, urdu, bengalí, gujarati) (Ladefoged 1971:12-14), y conflicto mental, tiene una manifestación mucho más leve,
Key (1975:47-48) describe cómo en Nagalandia, al nordeste pero característica, durante un altercado emocional o des-
de la India, todos tienen que susurrar cuando la novia entra pués.
con su cortejo en casa del novio. Además de expresar intimi-
dad, la voz susurrada (y el mismo rema de la conversación) 2.3-2. La voz murmurada, tan parecida a la susurrada, está
establece una relación de secreto y confidencialidad, por lo entre ésta y la voz normal, pero emitida en un tono bajo con-
que a veces se usa con fines manipulativos y para murmurar fuso para el oído, como 'el murmullo de un arroyo' a lo lejos,
sobre otros, pero también para expresar sinceridad, interés y aunque con vibración normal de las bandas vocales, sin la
consejo amistoso y, dado su carácter asociativo, para congra- cualidad siseante de la voz susurrada (pero con algo de hali-
ciarse con alguien. En general, pues, suele responder a acti- tación) y con mayor tensión, presión del aire y fricción. Tam-
tudes negativas («uno que susurra separa a los mejores ami- bién se conoce como 'sotto voce' y ambos términos evocan un
gos» [Proverbios 16:28]), pero, como hace poco leí en un sonido más agradable que el simple susurro. «'Yes; you love
anuncio en inglés de perfume, «Si quiere captar la atención me, don't you?' she [Miriam, hablando a un niño] murmu-
de alguien, susurre», pues, añade, «un susurro es casi impo- red deep in her throat, almost as i f she were in a rrance»
sible de resistir». En cuanto a su correspondiente kinésica, (Lawrence, SL, V I I ) ; «La chica murmuraba el pasodoble»
las referencias literarias a la voz susurrada la sugieren o van (Sánchez Ferlosio, 7, 212).
acompañadas de una descripción: «Bajó la voz, hizo una seña
que significaba sigilo; todos los del corro se acercaron a él, y 2.3-3- Voz halitante, término (del lat. 'anhelitu') que Su-
con la mano puesta al lado de la boca, como una mampara giero como equivalente al inglés tan común 'breathy voice'
[...], Mesía —y bajó mucho más la voz— Mesía le pone va- (así como el sustantivo 'halitación' para 'breathiness'). Hali-
ras a la Regenta» (Alas, R, V I ) ; «'Look Nellie let's go in the tante es la voz próxima a la normal que aún deja pasar de-
other room', he [George Baldwin, intentando seducirla] masiado aire porque, por falta de esfuerzo muscular, las ban-
whispered in a tiny trembling voice» (Dos Passos, MT, I, III). das vocales producen «una mezcla de respiración y voz pare-
56 2. CALIFICADORES O TIPOS DE VOZ 2.3. CONTROL LARÍNGEO 57

cida al suspiro» (Catford 1977:101), es decir, con una cuali- 2.3.5. Voz comprimida o laringalizada —términos que su-
dad siseante o suspirante —pero no exactamente ninguna giero como equivalentes a 'creaky voice' (también 'glottal
de ellas— de gran valor comunicarivo. La halitación se aso- fry' por su semejanza al sonido de algo friéndose)— , de gran 3

c i a , en primer lugar, con el discurso sensual de los estereoti- valor paralingüístico, tiene valor fonológico en árabe, en cha-
pos sexuales del cine y de cualquiera intentando seducir, por dic y en las lenguas nilóticas (además de algunos casos en da-
eso es un instrumento manipulative poderoso en los mode- nés) y caracteriza a las lenguas tonales, como el chino, por su
los masculinos y femeninos de la televisión anunciando per- cualidad laringalizada en las sílabas con tonos bajos o des-
fumes, lociones y cualquier producro que sugiera una sen- cendentes (Laver 1980:126). Aunque puede emitirse por sí
sualidad interpersonal o intrapersonai; pero es también la -^ sola (ej., un niño imitando una ametralladora, una prolonga-
cualidad propia de las reacciones emocionales, de la fatiga da vocal de titubeo), se produce, por ejemplo, levantando
física y psicológica, respondiendo a preguntas difíciles, to- algo muy pesado mientras se habla, por dolor físico (no solo
mando decisiones, en estados de confusión, ansiedad, etc., y, hablando, sino modificando, por ejemplo, un gemido), por
por ejemplo, desechando algo con énfasis ('¡Ni hablar de edad avanzada (o imitándola). Puede ser una conducta acti-
eso!'), «he [Gerald] said [...] at last, forcing the words from tudinal: español madrileño '¡Bueno, desde luego...!.'.(como
his lungs, in a voice so soft and low, it sounded like a en inglés 'Why, sure!'), francés 'Mais naturellement!',
dream within her, not spoken i n the outer air» (Lawrence, 'Ooooh!', porciones de discurso con tonos bajos en inglés (ej.,
WL, X I V ) . un vehemente 'Why, of course I don't want to do it!'). Pero
Como anomalía, aparte de los problemas orgánicos (Moo- rambién, superpuesta esta laringalizáción a mayores porcio-
re 1971:541-543), la halitación es propia también de fatiga nes del discurso, denota aburrimiento, desagrado, ira repri-
y enfermedad. mida, cediendo de mala gana, o «pereza, como se habla
cuando fastidia levantarse por la mañana'» (Key 1975:47);
2.3.4. Oclusión glótica. En esta escala del contacto de las * pero, positivamente, califica palabras de consuelo ('Vamos,
bandas vocales, desde el mínimo en el susurro, pasando por vamos...', 'Now, now...'), las típicas palabras haciéndole ca-
halitación hasta el total én la voz normal, lo que se llama oclu- rantoñas a un niño o un perrito, o las de una mujer hablando
sión glótica (o laríngea, 'glottal stop') es la realización más con cariño o mimosamente a un hombre (en inglés 'purring',
breve de la voz, bien como un sonido explosivo (cerrando la como el del ronroneo del gato), los niños pidiendo algo con
glotis sin mucha fuerza y produciendo una breve espiración mimo. En la conversación se da a veces esta laringalizáción o
[h]); o, contrayendo la laringe, uno más agudo, terminando compresión como conducta de precierre del turno del ha-
en ambos casos en el simple aliento sin voz, en susurro o en blante (lo que puede ser una señal para el próximo hablante).
voz normal. Pero una realización especial es la producida * También puede ser modificada por el susurro y la dureza, es
cuando la voz se interrumpe por el cierre máximo de la glotis decir, como voz laringosusurrante (Catford 1964:32), como la
causado por la emoción, con un nudo en la garganta, o por an-
siedad, es decir, lo que comúnmente llamamos 'anudársele a 3
L a denominación inglesa 'creaky' viene de la onomatopeya del in-
glés medio 'creken', hacer un sonido como el de los gansos, grajos, etc.,
uno la voz' ('one's voice catching', por 'glottal catch'). «(Tom
aplicada también a algo que raspa o chirría, pero que Catford (1977:98)
utters another groan. Laura glances at him with a faint, apo- compara a «a rapid series of taps rarher like the sound of a stick being run
logetic smile. Her voice catches a little): Mother's afraid I'm along a railing, or one of those noise-making devices in which a wooden
going to be an old maid» (Williams, GM, I, II). toorhed wheel [...} 'tweaks' a wooden clapper».

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58 2. CALIFICADORES O TIPOS DE VOZ 2.3. CONTROL LARÍNGEO 59

de una mujer admirando a un niño por lo bajo, voz laringali- Un falsete todavía más alto es el que Laver (1980:139)
zada dura (ej., en la forma de ira contenida) y voz laringosusu- llama falsete ventricular, «a veces llamado 'voz de foca' ['seal
rrante dura (remnfuñando con dureza o rechazando agriamen- voice'] por el esfuerzo duro de compresión en toda la laringe
te). «'the little dear,' (Jimmy, un niño] came the nurse's v o i - y el exrremado esfuerzo pulmonar». Otra variedad es «un fal-
ce low and purry and reassuring, 'he's been sitting up sete muy alto» (Laver 1972:195) que generalmente llama-
worrying all night and he never bothered us once' »(Dos Pas- mos «el registro de 'flauta' [voz 'aflautada'], 'pito' o 'tubo'
sos, MT, I, IV); «Su voz estaba ya cascada por los años y por los [de órgano] [...] de algunas mujeres y niños» (Hollien
achaques» (Cela, PD, 167); «La dueña [doña Rosa] lo llama 1974:127; citado también por Laver). Como anomalías, hay
con una voz seca, cascada; con una voz que parece el chasqui- que cirar dos disfonías: la voz eunucoidal (un falsete muy alto)
do de un timbre con la campanilla partida» (Cela, C , I, 53). y la diplofonía (una doble voz alternando entre registros gra-
ves y muy agudos).
2.3.6. Voz de falsete. El falsete (definido en el volumen I,
capítulo 3.4.) no parece ser fonológico en ninguna lengua, 2.3.7. Voz dura. La voz dura ('harsh') es una de las cualida-
pero puede calificar las palabras y el mismo paralenguaje. des más desagradables y negativas de la voz por la tensión la-
Aparte de la referencia de Pike al 'yodelling' del Tirol aus- ríngea, el cierre apretado de las bandas vocales y su vibración
tríaco, es signo de respeto durante todo un intercambio de irregular y registro bajo, y, lo mismo que en inglés —inclu-
saludos en una de las lenguas mayas, mientras que Key so en logoterapia (Perkins 1971:496)— se ha llamado de
(1975:111) informa sobre su uso femenino para ciertas «ac- muchas maneras ('desabrida', 'desapacible', 'bronca' 'agria',
titudes y emociones» entre los gbeya de la República del etc.), entre las cuales en inglés predomina el concepto de
Africa Central; desde luego, es característico del habla negra 'harshness'. «'Come here, you born devil! [un perro] Come
africana y norteamericana, en general en las mismas situa- here! D'ye hear?7 [...] Mr. Sikes spoke in the very harshest
ciones que en entre los blancos: sorpresa o indignación, key of a very harsh voice» (Dickens, 0T, X V ) . Desde luego es
4

'¡¿What?!'; afirmación enfática, «'¡Yeah!', el típico '¡Yeah, siempre desagradable, por eso se añade a la voz con actitud de
maaan!' masculino joven; en varias formas de risa, con dife- ridículo, desprecio, mofa, crueldad y algunas emociones vio-
rencias kinésicas en los negros (dando una palmada débil- lentas; además puede combinarse con otros calificadores: dura
mente, retorciendo el cuerpo); como aprobación entusiasta, comprimida, dura susurrada, falsete duro, falsete comprimido duro,
etc. Pero también puede combinarse el falsete como falsete su- etc. La voz susurrada, dura y profunda, delata la bebida en ex-
surrado, falsete laringalizado (ej., expresando repugnancia, ceso, lo que llamamos 'voz aguardentosa' ('ginny-', 'rummy-',
'¡Iaj!'), falsete laringalizado susurrado, falsete seco, etc. «el ardor ,'whisky voice/[mencionadas también en Laver 1972:197]).
de la lucha había determinado como una relajación de la la-
ringe, en términos que la voz se le había vuelto enteramenre 4
Este es uno de los muchos ejemplos que se ofrecen al lector de lo
de falsete. Salían de su garganta las palabras como el acento fascinanre y útil que sería investigat los orígenes etimológicos (a menu-
de un impúber» (Galdós, FJ, II, V i l ) ; «'Did Mr. Tierney say do onomatopéyicos) y el uso de muchas de estas palabras en diversas len-
when he'd be back?' he asked in a husky falsetto» (Joyce, D, guas y comparar sus repertotios lingüístico-culturales y cómo exacta-
mente evocan pata el hablante-oyente nativo los sonidos que designan. La
'Ivy Day in the Committee Room'); «He spoke in a drawling voz del inglés medio y del noruego antiguo 'hatsh', ¿no pudo haber sido
falsetto that was meant to be an imitation of Marjorie's voi- originariamente imitativa y, dado su significado, ir acompañada en el
ce. 'Like a sweet little innocent girlie [...]'»(Huxley; PCP, V ) . discurso de un gesto facial igualmente evocador de 'harshness'?
60 2. CALIFICADORES O TIPOS DE VOZ 2.3. CJONTROL LARÍNGEO 61

Entre otros tipos de voz dura está lo que se llama gemir como la cualidad llamada en inglés 'shrillness' (del inglés
('groaning') —identificada más abajo dentro del control ve- medio 'shrille', relacionado con el bajo alemán 'schrell', una
lofaríngeo— y también la que se produce cuando la dureza onomatopeya, quizá relacionada con el inglés 'shriek', que
alcanza la máxima tensión muscular haciendo que las bandas evocaba un sonido agudo y penetrante como el principio del
ventnculares (falsas bandas vocales) presionen sobre las ban- canto del gallo, hoy aplicado también al de la cigarra y al chi-
das vocales, o sea, una especie de voz ventricular extrema o du- rrido de un alravoz). Indudablemente, un adjetivo 'chillante'
reza severa que produce «una cualidad gimiente animal que evocaría mejor que 'chillona' las características que 'oímos'
sugiere al oyente un esfuerzo excesivo» (Laver 1980:131). en 'shrill'. «How that refined and drawling shrillness of hers
Cuando O'Neill, en Desire Under the Elms ( I , I I ) , hace hablar got on his nerves!» (Huxley, PCP, I ) ; «Doña Rosa se vuelve y
a Eben (el hijastro incestuoso) «harshiy» podemos imaginar domina con su voz chillona y desagradable todas las conver-
que es esa dureza lo que domina su hablar cuando en esa mis- saciones del Café» (Cela, C, I I ) .
ma escena sigue hablando «fiercely», «vengefully», «with Pero en inglés hay aún una rica variedad de voces ono-
vengeful passion» y «scornfully», a pesar de los matices que matopéyicas para evocar otras variantes de estas cualidades
estas actitudes prestan a la voz. con sutiles diferencias (que no todo anglohablante distin-
gue) para las que no siempre encontramos equivalentes, a
2.3.8. Voces estridentes y penetrantes. Lo que llamamos voz saber:
estridente (lat. 'stridulare', estridular, el sonido del grillo y squeaking, o 'squeaking voice' —es decir, voz chirrian-
otros i n s e c t o s ) ha recibido otras muchas denominaciones co- te— definida por WTNID y FWNSD como 'sharp' (cortante),
;

loquiales porque en realidad el estridor no es una cualidad 'shrill' (chirriante), aguda, 'thin' (fina) y penetrante, e iden-
muy concreta y específica de la voz, excepto por sus registro tificada como grito generalmente breve y no muy intenso,
altos; mientras que en español se la asocia con la voz 'aguda, que nos sugiere el 'chirrido' inarmónico de algunos pájaros
desapacible y chirriante' (DILE V O X ) , en inglés se asocia 'stri-
5

pequeños, de las bisagras sin engrasar, del remo contra su es-


dent' con cualidades como 'rasping', 'grating', 'shrill', 'crea- cálamo, de un piso de madera al andar o de la nieve fina bajo
king', etc. (WTNID, FWNSD). «cried Gudrun, i n a high, stri- unas botas, etc., pero que también puede modificar la voz pa-
dent voice, something like the scream of a seagull» (Lawren- ralingüísticamente. «All would be lovely, all would be calm,
ce, WL, X I V ) ; «se volvió la harpía, y mirando con inflamados except for Doris's voice squeaking like a breathless mouse»
ojos a las monjas que en el corredor quedaban, les decía en un (Laurence,"SA, I I I ) ;
grito estridente:/ —¡Ladronas, más que ladronas!» (Galdós, screeching, o 'screeching voice' (inglés medio 'schrichen',
FJ, I I , V I ) ; «suddenly he pitched his voice at the prolonged onomatopéyico) —para la que podríamos usar la etiqueta de
rasping shout with which he [Zerkov] made his street cry» 'rechinante'—, definida como un grito agudo, chirriante,
(Norris, Ai, X I I ) . penetrante, estridente, como de terror o dolor (WTNID,
Por o t r a parte, solemos pensar en una voz chillona y el chi- FWMSD), pero también para decir que 'the brakes [los frenos]
llido como algo muy agudo de roño y desagradable, juzgada screech', 'the owl [la lechuza] screeches' o 'the chalk [tiza]
screeches': «The woman's voice shrilled in Harkand's ears
5
Los diccionarios consultados se indican como sigue: WTNID, Webs-
ter's New International Dictionary of the English Language; FWNSD, Funk
like the screech of chalk on a blackboard [...] Her v o i c e went
&Wagnall's New Standard Dictionary of the American Language; SOED, The on in a faint monotonous screech setting his teeth on edge»
Shorter Oxford English Dictionary on Historical Principles. (Dos Passos, M T , I I , I I I ) ;
62 2. CALIFICADORES O TIPOS DE VOZ 2.3. CONTROL LARÍNGEO 63

squealing, o 'squealing voice» (inglés medio 'squelen', Voz seca ('husky') es la voz un tanto pastosa que puede pa-
6

onomatopéyico), con una cualidad 'berreante', definida como recer sensual, attactiva y hasta seductora en una mujer (ej.,
'chirriante' ('shrill'), 'sharp' (cortante) y más prolongado que en la actriz estadounidense de cine y teatro Laureen Bacall)
'squeaking', para expresar ira, temor o dolor, y comparado al —o, por otra parte, hombruna, o como propia de una actitud
chillido (de queja) del cerdo (FWNSD, WYNID): « T h e n why áspera—, por lo que puede identificar también la voz «pro-
did you come back at all?' cried Halliday, his voice rising to funda, suave [de volumen] y susurrante» (Laver 1972:195);
a kind of squeal» (Lawrence, WL, I V ) ; aplicando el término 'ronca' a ciertas formas patológicas,
squawking, del latín 'cucurire', por lo cual nuestro deriva- aunque la misma dureza puede denotar un deterioro de la la-
do 'cacarear —o el de 'glocire', 'cloquear'—, evocaría igual ringe: «She said huskily, 'Darling, which pair w ü l you be
de bien un tipo de voz concreto; la onomatopeya inglesa es wearing tonight?' The feminine question sounded oddly in
más bien reciente para evocar el grito áspero del loro o la ga- Miss Warren's deep masculine voice» (Greene, IT, II, I);
llina, y el WTNID la compara al grito abrupto, áspero y ron- «'Oh—I'm so sick. My voice is husky and muffled, a ret-
co ('raucous', rauco) de una gallina espantada, o sea, diferen- ching of words'» (Laurence, SA, V I I I ) .
te de los cuatro anteriores por lo abrupto y por no ser tan pe- Aunque la voz ronca puede ser momentánea, causada por
netrante, chirriante ni prolongado como el 'screeching' o esfuerzo o emoción o ahogándose, es también una anomalía
chirriar: «'Now wait a minute', Doris says, a high hurt adquirida que da una imagen negativa del hablante y cuya fi-
squawking, like an unwilling hen the rooster treads» (Lau- siología no está bien definida ni diferenciada de las otras for-
7

rence, SA, I). mas ásperas. Algunos la distinguen de la sequedad o 'huski-


ness' en que las bandas vocales vibran aperiódicamente
2.3-9. Voz metálica. He aquí un concepto bástante am- (Brackett 1971:452), y es de registro bajo y de poco campo,
biguo también potque las diferencias entre los términos bajando y subiendo a veces repentinamente y a veces con mo-
que comparten la dureza básica dependen de matices fisio- mentos de afonía (por cáncer de las bandas vocales, resfriado,
lógicos y acústicos difíciles de identificar; por eso se des- laringitis, por haber gritado o cantado, o por interferencia de
cribe en inglés con muchos otros términos (además de mucosa en la garganta, etc.). Presenta tres tipos: ronquera
'dura', 'penetrante', 'cortante', vistos ya, 'clara', 'limpia', seca, con mayor intensidad y aliento audible o halitación;
'ringing', 'grating', 'brassy', 'keen', etc.). Perkins (1971) ronquera húmeda, con aliento audible, regisrro bajo y a menu-
lo asocia a la estridencia como otro término para 'harsh- do comprimida; y ronquera severa (preferido este adjetivo por
ness' en inglés. «'It is of no importance', came the strong, la redundancia en 'rough hoarseness'), con vibraciones en dos
clanging voice of Gudrun» (Lawrence, WL, X ) ; «Las pala- zonas y con dos tonos diferenres. Laver (1972:195) la identi-
bras, al salir de la garganta de doña Rosa, suenan como el fica como «una voz susurrante profunda, (intensa) y dura
latón» (Cela, C, I).
6
N o olvidemos que 'husk' es la cascara seca del grano de trigo o de
la mazorca de maíz, lo cual cambien evoca en inglés la sequedad de la voz.
2.3-10. Tipos de voz áspera. La etiqueta impresionista de 'ás- 7
Perkins (1971: 497) comenca el desacuerdo de seis logocerapeutas
pera' (como en inglés 'rough') abarca en realidad varias formas que no podían distinguir — a l juzgar las voces de 'cheerleaders' que ha-
de ruido laríngeo y hablamos a veces un ranto indistintamen- 1 bían forzado la v o z — entte 'hoarseness', 'breathiness' y 'harshness', por
te de voz 'ronca' ('hoarse' y, más literaria, 'raucous', rauca), 're- j su «proceso común básico en la producción de escás cualidades diferen-
cia', 'pastosa, 'dura', 'seca', 'rasposa' ('coarse', 'rasp'). j ees»,
i
64 2. CALIFICADORES O TIPOS DE VOZ 2.3. CONTROL LARÍNGEO 65

['harsh'"J/ventricular»; el WYNID la considera 'no intensa', croar de la rana; la voz graznante, aunque parecida a la ante-
'dura', 'seca ['husky'], 'a menudo 'empañada' ('muffled'), rior, denotaría la cualidad especial de la del cuervo y evoca-
«con poca o ninguna resonancia (como cuando se tiene un res- ría su fricación fonética ; en cuanto a la voz rauca ('raucous',
10

friado, se ha hablado demasiado o hablando con emoción)»; el latín 'raucus', ronco) el FWNSD la compara a la de la rana,
FWNSD «con un efecto de raspadura ['grating', como el rayar como «rough, hoarse, harsh», y el WNID como «desagrada-
con rallador] (como con resfriado o hablando con fatiga)»; y blemente dura y estridente». «"Well, then, keep quiet', re-
el SOED la asocia con la de un cuervo o rana (desde el s. X V I ) . joined Sikes, with a growl like that he was accustomed to use
«—¿Sabes lo que te digo?... —gritó Fortunata con la voz ron- when addressing his dog» (Dickens, OT, X V I ) ; «gruñó Iz-
ca de despecho y dolor» (Galdós, FJ, I I I , I I I ) ; «I observed he [un quierdo con acento más propio de bestia que de hombre»
marinero] was not only ted in the face, but spoke as hoarse as (Galdós, FJ, I , V I I ) .
a crow» (Stevenson, TI, X I V ) ; «his voice sounded hoarse and
awkward, like a rusty lock» (Stevenson, TI, X ) ; «Lucas habla- 2.3-11. Voz trémula. Esta es otro tipo producido por la vi-
ba como si estuviese haciendo gárgaras, con la voz embaraza- bración irregular de las bandas vocales (larín 'tremulus'>
da por la ronquera» (Caballero Bonald, DDS, I , I). 'tremeré', temblar) (en inglés 'tremulous' o, menos culra,
En inglés existen otros sinónimos de la misma cualidad 'quavering', estremecida), típica del orador nervioso o de
básica, cada uno con una matiz evocador peculiar, que no cualquier hablante emocionado ('Le temblaba la voz', 'There
siempre encuentran equivalente en español. Por una parte, was a quaver in his voice'). «Daddy let's go away. I don't like
dureza, sequedad y ronquera pueden combinarse, como ocu- this man', whispered Ellen tremulously in her father's ear»
rre con la voz gutural (término más apropiado, por su etimo- (Dos Passos, MT, I , I I I ) ; «Miró [Rubín] sin pestañear a For-
logía, que para denotar las articulaciones velares o uvulares) tunata, y cogiéndole una mano le dijo con voz tembloro-
aunque se aplique también a ('throaty', 'guttural' [más cul- sa:/—Si usted me quiere querer, yo...» (Galdós, FJ, I I , I ) .
ta]) y la voz bronca ('gruff') o tosca, que Laver (1972:195)
identifica como «profunda, dura, susurrante y comprimida, 2.3.12. Sobre la voz tensa y la voz laxa. A cada uno de
una cualidad propia de actitudes negativas. «'Let's not start unos los tipos de voz aquí identificados podemos superpo-
this all over again', she says./ [...} 'Start what?' My voice is ner la tensión o laxitud propias de ciertos hábitos o situa-
gruff with suspicion» (Laurence, SA, I ) . ciones. La voz tensa se ha identificado siempre como dura,
Voz regañante 8
denota el sonido y gesto del hombre y del incluso ventricular, más intensa, de tono más alto y mayor
perro, aunque no evocándolo como el inglés 'growling' ; la 9 presión del aite, con la laringe elevada y más contraída,
voz rugiente, que viene a ser un intensivo del gruñido, equi- todo lo cual, naturalmente, se refleja en el gesto facial e i n -
vale así al inglés 'roaring'; la que podría llamarse legítima- cluso en el tono corporal total, característicos de un estado
mente voz croante ('croaking') es la que tiene la cualidad del tenso o emocional. En cuanto a la voz laxa (a veces llamada
'opaca', 'empañada' o 'blanda'), es algo susurrante y halitante,
8
Aunque el hablante medio está mucho más familiarizado con la menos tensa y más grave, con la laringe más baja y sin con-
acepción de 'reñir', se impone este t é r m i n o , a menos que se acuñe otro traer y de nasalidad moderada, es decir, propia de un estado
mas ecoico y evocador, sin olvidar el desarrollo de la ¡conicidad que pro-
duce el uso. 1 0
Referido a personas desde el siglo XV y al cuervo desde la onoma-
9
Referido en la [posible] onomatopeyaAdel inglés medio al ruido de topeya del inglés medio; aunque la fricativa de la onomatopeya 'graznar'
tripas, o 'rumbling', y a la voz desde el siglo XVIII. evoca mejor la cualidad 'velofaríngea' del grito del cuervo.
66 2. CALIFICADORES O TIPOS DE VOZ 2.5. CONTROL FARÍNGEO 67

relajado, de autocontrol, etc. «'Don't start', he {Yossarian] tos audibles del discurso sino su kinésica, lo que requiere una
begged in a threatening voke, both hands tightening readaptación en nuestra 'fluidez interactiva' con esa persona.
around his beer bottle» (Heller, C 2 2 , X X V I I I ) . « T o acquire rhis [el ventriloquial drone]', the manual said,
'take a long deep breath and, holding it, make a sound at the
back of your throat as though you were trying to be
2.4. Control esofágico (Doctorow, WF, X X X ) .

Habiendo tratado de las funciones fónico-comunicativas


del esófago en el volumen II, capítulo 3.3, deben mencionar- 2.5. Control faríngeo
se ahora como fenómenos paralingüísticos de verdadero con-
trol esofágico —aparte del eructo, durante el cual podemos Puesto que la faringe se ha estudiado ya (volumen I, capí-
emitir no mucho más de una palabra, pero estudiado en el ca- tulo 3.5) como una caja de resonancia que cambia de forma,
pítulo 3 como 'diferenciador'— dos tipos de voz producidos aquí hay que distinguir principalmente cuatro ripos de voz
por los laringotomizados que no utilizan prótesis: la voz eso- faríngea: faringalización, sequedad faríngea, voz empañada,
fágica bucal, como la describen Perelló y Salva Miquel hueca y faucal además del tragar.
(1980:148), conocida también, entre otros términos, como
seudosusurro, voz faríngea, consonantica, etc., producida con 2.5.1. La faringalización es la articulación secundaria que
el aire almacenado en la faringe y la boca, pero en general hablando puede superponerse a otras, por ejemplo, agresiva-
bastante ininteligible por carecer de consonantes (excepto la- mente, con burla o en algunos tipos de ventriloquia.
biales y algunas linguales); y la voz esofágica eructada, o 'erig-
mofonía' , «la fonación fuerte e inteligible producida por la
11
2.5.2. La sequedad faríngea ('pharyngeal huskiness'), con
eructación, y educada por el ejercicio» (Perelló y Salva M i - retracción de la lengua y a veces nasal, aparece al hablar uno
quel 1980:409), cuando el hablante se da cuenta de que re- fatigado, emocionalmente y en muchas formas de risa. Se di-
almente «su laringe era sólo un productor de sonido y que la ferencia de la sequedad producida en la laringe por el tenso
lengua, el paladar blando, los labios y otras estructuras aso- estrechamiento y la fricción que uno siente en la garganta,
ciadas convertían el sonido en discurso» (Moore 1971:566). por eso coloquialmente se usan varios términos comunes para
En cuanto a sus interlocutores, conviene mencionar las con- ambas ('ronca', 'pastosa', 'de garganta', 'áspera', gutural, (la-
secuencias de lo que en el volumen I, capítulo 4.11, se estu- tín 'guttur', garganta), etc., esta última la más descriptiva
dia como 'interacción reducida', ya que la laringotomía esta- (forma'culta de 'hablar de garganta', como en inglés 'guttu-
blece otro estado crónico en que cambian no sólo los aspee- ral' y 'throaty voice') . 12

1 1
D e l griego 'erygmos', eructar; Perelló y Salva Miquel (391-441) la 1 2
E l WINID la define como «heavy, thick, deep as if from the throat»
ciran como t é r m i n o acuñado para la laringotomía total por el foníatra E s - y como «a rich voice», o sea que, lo mismo en inglés como en español, es
cat (1921) y explican detalladamente su causas, anatomía, rehabilitación un t é t m i n o un tanto ambiguo que, como ocurre con muchos otros para
del laringoromizado e incluso sus efectos psicológicos y sociales (mencio- los calificadores estudiados, puede evocat diversas cualidades según el
nando «laringotomizados célebres», como Mauriac, Verdi, Puccini y el oyente o el lector literario (para este ú l t i m o con las correspondientes con-
actos español Pepe Isbert, cuya voz recuerdo muy bien por haberle cono- secuencias interprerarivas de la experiencia 'recreariva' de la lectura,
cido personalmenre). como se estudia en el volumen III, capítulo 3).
68 2. CALIFICADORES O TIPOS DE VOZ 2.6. CONTROL VELOFARÍNGEO 69

2.5-3. La voz hueca, que, según el WTNID, resuena como puede calificar uno o dos sonidos, pues la raíz de la lengua
«en una cueva o un interior vacío: empañada y sepulcral», y toca la faringe, produciendo una cualidad vélica postalveolar
según el WNWDCE como «de tono profundo, mate y empaña- mientras se levanta el velo cerrando el canal velofaríngeo,
da, como resonando desde algo hueco». Un sinónimo mas todo ello causando la pequeña sacudida visible del cuello.
culto es cavernosa ('sepulchral'), pero en realidad podemos «'Yes-yes-I tell yeh-I'll take care of yeh, Jim!', protested the
usarlo como un intensivo que denota ya un alargamiento ex- youth. He could not speak accurately because of the gulpings
tremado de la faringe e incluso la boca como resonadores, con i n his thtoat» (Crane, RBC, I X ) ; «Seguía [Ayuso, hablando
tono bajo y algo halitante (en inglés cualidades de la voz 're- con su superior] dándole vueltas a la gorra y rragando saliva
sounding' y 'orotund'), todo lo cual sugiere el correspondien- (Caballero Bonald, DDS, I , I I I ) .
te gesto facial, como en varios estereotipos de personajes mis-
teriosos. «[Ido] los ojos saltándosele del casco; y repetía con
un tono cavernoso la terrorífica palabra: ¡Adúuultera!» (Gal- 2.6. Control velofaríngeo
dós, FJ, I , V I I ) ; «[Lola] Ahuecaba la voz para decirme esto, y
su mirar era como un bosque de sombras» (Cela, PD, X V ) . Después de estudiar la nasalización en el volumen I , capí-
tulo 3.11, hay que identificar como control velofaríngeo va-
2.5.4. Otra voz faringalizada típica, opuesta a la metálica, rios tipos de voz nasal que juegan importantes f u n c i o n e s se-
es la empañada, cuando se adelanta la lengua separándola de la mánticas.
faringe y los arcos faucales relajados —que empaña la fre-
cuencia alta y produce registros bajos y tensión relajada—, 2.6.1. La voz nasal como articulación secundaria tiene sus
que también se conoce con términos como 'pastosa', 'algodo- funciones paralingüísticas en cada cultura, aunque al parecer
nosa' (en inglés 'thick', 'fulT, 'mellow', etc.), de percepción ninguna positiva. Es característica del discurso pasional, es-
positiva tanto femenina como masculina; pero también pue- tando bebido, con una actitud perezosa ('Aaaay, ahora nooo!'),
de considerarse negativamente, y además es la cualidad que haciéndose el duro, etc., y puede calificar otras emisiones pa-
produce el hablar, por ejemplo, con la boca pegada a una bu- ralingüísticas (la risa, el lloro, el suspiro, un '¡Iiiiannj!' de re-
fanda. «'Oh—I'm so sick [...] My voice is husky and muf- pugnancia, etc.), además de combinarse con otros tipos de
fled» (Laurence, SA, V I H ) ; «she sobbed, her voice muffled in voz, por ejemplo: voz ronca nasal (ej., expresando dolor de una
the thick folds [de unas camisas]» (Fitzgerald, G~c7, V ) . forma 'masculina'), voz seca nasal (ej., el estereotipo de voz fe-
menina sensual en el cine norteamericano), etc. «'¡Arcachón!'
2.5.5. Lo que debe identificarse como voz faucalizada, o En el retumbante son de esta palabra, más chic y simpática
'faucalización', se produce cuando los arcos faucales no están aún si era emitida por la nariz, iba como envuelto un mundo
relajados sino que se estrechan tensamente, como al princi- de satisfacciones elegantes» (Galdós, LDB, X X I X ) .
pio de una arcada, y se usa en broma y, en Norteamérica, para
imitar la marcada voz del rústico de los Apalaches. 2.6.2. La voz lloriqueante ('whining', del anglosajón 'whi-
nan', el rehilar o zumbido de una flecha), de tono por encima
2.5.6. El tragar saliva (sin la evocación fonética del inglés o por debajo del normal y con tensa musculatura del velo y la
'to gulp') es un tragar violento y emocional (ofingiendomie- faringe y nasofaringe (que notamos si pasamos del lloriqueo a
do) por una especie de articulación estrangulada que sólo la nasalidad normal); se percibe como infantil, malhumorada,
70 2. CALIFICADORES O TIPOS DE VOZ 2.6. CONTROL VELOFARÍNGEO 71

despreciativa, temerosa, poco digna, etc., y se la oímos a un el paso normal del aire por la nariz. En este caso, el término
niño o una mujer tratando de engatusar a alguien, la mujer ecoico 'gangoso' resulta, por su articulación velar inicial y
afecrando a veces una inocencia sensual, etc., pero puede ser central, todavía más evocador que el también ecoico inglés
también una anomalía incontrolable. «'Ma, ain't they go- 'twang' y, desde luego, es una voz menos tensa que la fauca-
wun to begin now-wow?' whined Owgooste [un niño, en el lizada . «[don Quijote, oliendo a Sancho] con tono algo
13

teatro]» (Norris, M, V I ) ; «'Now, don't whine Jimmy. When gangoso, dijo: —Paréceme, Sancho, que tienes, mucho mie-
mother says no she means no'» (Dos Passos, AIT, I, III). do» (Cervantes, DQ, I, X X ) .
Voz balante y balar (lat. 'balare') serían los términos más
adecuados, por lo necesarios, como equivalentes del inglés 2.6.5. La voz gimiente (aparre del gemido aislado, como al-
'bleating' —fiel a su etimología anglosajona onomatopéyi- ternante paralingüístico, con el que puede alternar al hablar)
ca que evoca el balido del cordero, la cabra y el ternero y se se diferencia del gimoteo por su registro bajo, una nasalidad
aplica también a la voz humana—, de tono más alto y con prolongada y menos tensión muscular, es decir, más. suave,
una cualidad trémula, que asociamos peyorarivamente con débil y quejumbroso-, y puede combinarse con el llanto. Po-
una actitud de queja, temor, imploración, etc., poco digna. éticamente se aplica, por ejemplo, al viento 'gimiendo entre
«Lennie [un retrasado mental, cuando le están pegando] co- los árboles'; el equivalente inglés 'moaning' (anglosajón 'ma-
vered his face with his huge paws and bleated with terror. He enen', lamentarse, llorar la muerte de alguien) parece evocar
cried, 'Make 'um stop George' (Steinbeck, OMM, III). mejor su nasalidad. «The girl moaned out some half intelli-
gible reply [...] and seemed, for the smothered noise that es-
2.6.3. Otro tipo de voz para la que carecemos de una de- caped her, to be crying» (Dickens, 0T, X X V I ) .
nominación más exacta, si queremos distinguirla adecuada- Entre el gemido y el gruñido, definido más abajo, hay un
mente del lloriqueo y el balido, es el gimoteo, evocada mejor tipo de voz que, con una perífrasis inevitable, podría llamar-
por el inglés 'whimpering', un lloriqueo de tono bajo, con la- se gemir profundamente, más rensa y profunda que el gemido y
ringalización intermitente y entrecortada, es decir que, su- dura, con faringalización y resonancia nasofaríngea, princi-
primiendo los dos últimos rasgos, pasamos al lloriqueo. El pio y final abruptos y a menudo impidiendo articular co-
SOED registra el término como referido a personas y al perro rrectamente. Resulta que, mientras que en inglés contamos
desde el s. X V I , y es más común en mujeres y niños expre- con el término 'groaning' (anglosajón 'granian', relacionado
sando miedo, engatusando, etc., pero usada también por un con el alemán ^Téihéñ", llorar, y éste con el antiguo alto ale-
hombre afligido o quejándose. « L I Z A (rising and squaring mán 'grinan', contraer la cara), en español carecemos de una
herself determinedly) I'm going away [....]/ H I G G I N S (woun- denominación independiente semejante. Sabemos que sona-
ded) [.„}Throw her out./ L I Z A (whimpering) Nah-ow (Shaw, mos así al hacer un gran esfuerzo (cuando añadimos esta cua-
P, II); «He [Klajiek] began whimpering, 'My God, man, lidad a la laringalización propia ya de un esfuerzo) y que lo
don't do that' [...] they'll hang me!» (Cather, MA, X I V ) . utilizamos actitudinalmente desaprobando o con enfado,
Sin embargo, como de costumbre, los diccionarios ingleses la
2.6.4. La voz gangosa, que podemos emitir apretándonos
1 3

idenrifican con mucho más detalle: el WNWDCE, como «a quick sharp, vi-
la nariz —pero que constituye una anomalía si es incontro- braring sound, as of a taut string suddenly plucked or released», y el
lable—, se produce por una interrupción anterior y un canal WNID da como ejemplo «his voice was a high, twangy, unmusical New
velofaríngeo abierto o con un pequeño orificio velofaríngeo y England d r a w l » .
72 2. CALIFICADORES O TIPOS DE VOZ 2.7. CONTROL LINGUAL 73

abrumados por el dolor físico o psicológico o hablando con zación; en realidad, una especie de dureza faríngea cuyo de-
anhelo intenso. En las traducciones inglesas de la Biblia apa- sagradable efecto aumenra con la nasalidad, una voz que se
rece 'groaning' a menudo, cuando en las españolas se dice 'gi- usa paralingüísticamente expresando precisamente dureza
miendo', pero es evidente que 'groaning' y 'moaning' consri- como actitud, o negando con mofa, generalmente con un
tuyen dos grados bien diferentes de una cualidad básica. gesto igualmente duro y agrio, pero para la cual ni el español
«{...] 'We must have patience.V'Ah, that's an awful word', ni el inglés cuentan con una etiqueta exacta, dependiendo
Rosier groaned; he was deeply disconcerted» (James, PL, sólo de la habilidad descriptiva.
X X X V I I I ) ; «he flinched and began to cry 'Oh, my God!' again
in his groaning voice» (Fitzgeraid, GG, V I I I ) .
2.7. Control lingual
2.6.6. Un tipo más de voz velofaríngea es el gruñir
—como el inglés 'grunting', del ecoico latino 'grunnire', con Como modificador de la voz la lengua puede producir
que algunos diccionarios bilingües traducen erróneamente rantos calificadores anormales como normales que afectan al
'to groan'—, es decir, el discurso filtrado a través del gruñi- lenguaje y al paralenguaje, y aunque algunos son muy breves
do; es una voz que se asemeja al sonido del cerdo, breve, pro- su efecto en el oyente se prolonga más allá de su duración
funda, ronca e intermitente (con intervalos muy cortos aun- real. Aunque su fisiología se ha comentado ya en el volumen
que con un efecto de continuidad, especialmente porque co- I, capítulo 3-9, deben al menos mencionarse de nuevo como
rresponde a un gesto facial agrio), como cuando se expresa fenómenos paralingüísticos, a saber: la voz retrofleja, muy tí-
desaprobación violenta, desprecio, haciendo un gran esfuer- pica del inglés americano, y aunque no abarca grandes seg-
zo para hablar, etc. «gruñó Izquierdo con acenro más propio mentos del discurso, al 'colorear' (lo que se llama 'r-colo-
de bestia que de hombre» (Galdós, FJ, II, V I I ) . ring') t, d,n, l, s y z (por volverse la punta de la lengua hacia
atrás) nos hace percibir todo con ese efecto, como ocurre tam-
2.6.7. La voz adenoidal —a veces no causada precisamen- bién con la mayor nasalidad americana, no absolutamente
te por adenoides , sino voluntariamente— es producida
14
generalizada; la voz velarizada, si elevamos la parte posterior
por la respiración bucal debida al cierre vélico, a lo que se de la lengua hacia el velo del paladar, que suena como si la
añade velarización y nasalización al hablar, pero también se coloreáramos con un 'guia-guia-guia'; la voz palatalizada,
percibe respirando sólo: «She breathes noisily and adenoi- más como un 'dia-dia-dia' infantil; y si el predorso de la len-
dally when agitated» (Laurence, SA, II). gua se aproxima a los alvéolos se produce la voz alveolar izada,
un poco ceceante. En cuanto a las anomalías, existen la voz de
2.6.8. Finalmente, otro tipo de voz que puede citarse aquí lengua adelantada ('tongue thrusting'), viéndose la lengua en-
es la voz nasofaríngea, es decir, la doble cualidad de una fric- tre los dientes o produciendo el típico ceceo, la voz de macro-
ción orofaríngea, causada por constricción, y a la vez nasali- glosia (lengua demasiado grande), que afecta a las apicales t,
d, n y las sibilantes; y la voz de microglosia (lengua demasiado

Este problema provoca la típica postura de la boca abierta ('ade-


1 4
pequeña), que impide muchas articulaciones correctas.
noidal gape'), que el WTNID ilustra citando una exptesión jocosa de Ellery
Queen: « W e can't park here in the driveway like a couple of adenoidal 1 3
E n algunos un 'recurso de seguridad', o 'security blanket', como se
tourists [mirando hacia arriba con la boca abierta]». dice en inglés asociándolo a la mantita tan querida de los niños pequeños.
74 2. CALIFICADOB-ES O TIPOS DE VOZ 2.9. CONTROL MANDIBULAR 75

«MARTHA (a snarl of disimissal and contempt) N Y Y Y Y A A A - el discurso, aquí hay que identificar como calificadores los ri-
AHHHH!» (Albee, WAVW, I). pos de voz condicionados por sus diversas posturas:
la apertura vertical da lugar a dos posturas extremas en su es-
cala, la voz de mandíbula abierta, que distorsiona las articulacio-
2.8. Control labial nes, tal vez como efecto cómico, y la de mandíbula medio cerrada
para producir la 'voz entre dientes' ('clenched-teeth voice);
Después de todo lo dicho sobre las funciones acústicas y esta postura de la boca casi cerrada, el 'hablar entre dien-
visuales de los labios en el volumen I, capítulo 3.8, quedan tes' ('He said between his teeth'), da lugar a varias denomi-
por identificar una serie de calificadores fisiológico-paralin- naciones en español y en inglés partiendo de los términos bá-
güísticos que, juntos, constituyen diferentes realizaciones de sicos murmurar ('murmurio', 'murmur') y 'muttering ('mutte-
labialización: red voice', 'entre dientes'), ambos con tres significados:
voz de labios redondeados, es decir, labialización propiamente hablar confusamente y pronunciando mal (para lo cual tam-
dicha, como cuando hablamos a un niño o mimosamente, ar- bién se utilizan mascullar y farfullar; hablar consigo mismo
ticulando en la zona anterior de la boca y, como se retrae el ('He's always mumbling'); y hablar en tono de queja o enfa-
postdorso de la lengua hacia el paladar, con nasalidad; voz de la- do ('Se quedó murmurando', 'He went out grumbling'), para
bios distendidos borizontalmente, es decir, de distensión horizon- cuyo significado contamos con 'refunfuñar' y 'rezongar' (por
tal, como hablando irritadamente, generalmente con tono más una orden, sugerencia, etc., 'grumbling'), además del inten-
alto o como una mujer hablando y llorando a la vez; voz de la- sivo de mascullar barbotar ('Empezó a barbotar injurias'), en
bios contraídos borizontalmente (incluido el llamado Redondea- inglés con la misma voz 'muttering' u otra expresión de más
miento labial' o labios abocinados), también en una forma irri- violencia (ej., 'to spit out', como en 'He spat out an oath').
tada de hablar, con dureza y faringalización; voz de labios con- Pero todas ellas tienen en común el poco volumen o intensi-
traídos verticalmente y con nasalización, como hablando dad, una articulación no clara por la postura mandibular y,
despreciativamente o con rabia; voz de labios distendidos con dia- desde luego, una kinésica facial que cada término puede evo-
gonalidad ascendente, como en el típico rúsrico tímido en dife- car distintamente, «an indistinct muttering, as of a man
rentes culturas (o imitándolo), de resonancia bucal y nasal; voz between sleep and awake» (Dickens, OT, XII); «growled Mr.
de labios distendidos con diagonalidad descendente, como en el este- Grimwig, speaking by some ventriloquial power, without
reotipo del 'malo' y los gánsters de las películas, con resonan- moving a muscle of his face» (Dickens, OT, XLI); «de repen-
cia nasal; y voz de labios temblorosos, por frío o emoción, lo que te se cuadró ante su yerno y con temblor de mandíbula, in-
afecta, en primer lugar, a las labiales. «'O, no, no, no!' said tensa amarillez en el rostro y mirada furibunda, gritó» (Gal-
Father Keon quickly, pursing his lips as if he were addressing dós, Miau, X X X V I I I ) ; «'Oh hell!' he kept muttering and
a child» (Joyce, D, 'Ivi Day in the Committee Room'). ground his teeth and walked up and down» (Dos Passos, MT,
III, III); «Her chin shot out. She jumped to her feet. 'You git
away from me, A l Joad [...]'» (Steinbeck, GW, X X V I ) ; «La
2.9- Control mandibular chica murmuraba el pasodoble» (Sánchez Ferlosio,/, 212).

2.9-1. Habiendo visto igualmente en el volumen I la fi- 2.9-2. Otros dos tipos de voz CQ©d'ici<onadtos por la pos-
siología muscular de la mandíbula y sus aspectos visuales en tura mandibular: la voz de mandíbula rotatoria, de atrás a

mm
76 2. CALIFICADORES 0 TIPOS DE VOZ 2.11. CONTROL DE TENSIÓN ARTICULATORIA 77

delante y de lado a lado, también con la boca medio cerra- incorrección articulatoria general, por cualquiera de los fac-
da ('rotating-jaw voice') y con resonancia nasal, es decir, la tores mencionados (o todos), lo que produce una voz descui-
estereotipada para caracrerizar el mascullar del 'malo' de dada, confusa y hasta ininteligible;
las películas; y la voz de mandíbula temblorosa (no por la a veces se trata de una articulación confusa ('cluttered') por-
vibración laríngea) causada por el estado emocional, frío, que es rápida, arrastrada, con tempo irregular, comiéndose,
etcétera. condensando o distorsionando fonemas, es decir, una voz 'es-
rropajosa' como la famosa 'slurry voice' de Humphrey Bo-
2.9-3. Aparre de esas voces por posturas voluntarias nor- gart; o voz arrastrada de pronunciación ('sluggish', denotan-
males hay dos anormales permanentes, pero que podemos do la lentitud de la babosa o 'slug');
usar paralingüísticamente para diversos efectos comunicati- otra anomalía es el ceceo, bien ceceo frontal (si las sibilantes
vos: la voz deprognata, con la mandíbula sobresaliendo, nasal son sustituidas por [©] o [5], mostrando el ápice de la len-
porque la nasofaringe se aproxima al velo, como mascullan- gua entre los incisivos, ceceo lateral, si alrededor y a lo largo
do una amenaza o hablando como el típico gánster de pelí- de la lengua se escapan el aire y la saliva y las sibilantes, sue-
cula; y la voz de mandíbula retraída, es decir, la postura con- nan como sh (lo 'que a veces hace que el aire empuje las -co-
traria, con la que, con muy mal gusro y demasiado a menu- misuras de la boca intermitentemente), o ceceo nasal, durante
do, se imita la manera de hablar del retrasado mental, del el cual (con el velo y los labios relajados y la lengua ratraída)
tímido patológico, etc. «The bearded man thrust out his jaw. escapa el aire por la nariz y las sibilantes son remplazadas por
'Who owns it?' he demanded [sobre el campamento] [...]. una [n] 'bufada', todo lo cual produce para el interlocutor
The bearded man stepped forward menacingly. "Who owns «movimientos labiales atípicos [...] hábitos poco atractivos
it?'» (Steinbeck, GW, X X ) . visualmente y acústicamente» (Powers 1971:844);
el tercer tipo de anomalía es el lambdacismo , es decir, la /
pronunciada como una especie de [w], con el ápice de lengua
2.10. Control articulatorio (aplastada y laxa) demasiado bajo en la boca, en realidad una
variedad del lalismo, que afecta además a.r,tyd.
Lo que se identifica aquí como control articulatorio es «Polly [...} lingered lovingly over them, rolling the r's,
una serie de anomalías funcionales debidas a «la medida, di- hissing on the s's, humming like a bee on the m's, drawing
rección, presión y velocidad, o la integración de todos estos out the long vowels and making them round and puré.
movimientos, defectuosas» (Powers 1971:837), pero, en el 'Ghost rattle of ghost rifles, in-fin-it-es-imal ghost canona-
caso de su uso paralingüístico voluntario, sin una base ana- de'» (Huxley, PCP, X I ) .
tómica, fisológica o neurológica; aunque, como dice el mis-
mo Powers, «pueden achacarse a variaciones normales o a
factores ambienrales y psicológicos»: 2.11. Control de tensión articulatoria
voz hiperartkulada (es decir, contactos más tensos y pro-
longados y una precisión no natural para cada articulación), Este último calificador de la voz en el discurso se refiere
considerada como afectada (a veces un rasgo habitual en el a: articulación tensa o relajada, según la acción conjunta de los
hablante) y que, naturalmente, se percibe también visual- músculos laríngeos, faríngeos, linguales y labiofaciales, que
mente; además afectan a los músculos externos de la cara, el cuello,
78 2. CALIFICADORES O TIPOS DE VOZ 2.13. CONCLUSIÓN 79

el diafragma y el pecho, lo cual corresponde perfectamenre a «'You'll be wasting your money, Frank', said Mannie through
la tensión kinésica, como ocurre en la oratoria persuasiva, r i - a chickenbone he was gnawing» (Dos Passos, SAI, 177).
ñendo a alguien o mostrando dominio o seguridad en sí mis-
mo (excepto cuando el hablante trata de conrrolarse y esa 2.12.2. Hay una serie de obstrucciones objetuales que son lo
tensión se refleja sólo en los músculos reponsabies de la voz). que en el volumen I, capítulo 6, se han identificado como so-
matoadaptadores (además de los alimentos) y algunos obje-
toadaptadores. Entre ellos, hay elocuentes recursos conversacio-
2.12. Control objerual nales ('conversational. props'), a veces voluntarios, como
cuando se habla teniendo en la boca una pipa, la patilla de
Para ser exhaustivo —al menos en los tipos de califica- unas gafas o un bolígrafo, probablemente consiguiendo el
dores, si no dentro de cada uno de ellos— hay que identifi- efecto deseado de superioridad, firmeza, seguridad en sí mis-
car una serie de 'cosas', bien sean 'objetos' o 'substancias', que mo, etc.; otros se exhiben durante la ejecución de una tarea,
producen cualidades de voz y sonidos muy específicos que no como cuando se tiene entre los dientes o los labios un clavo
pueden excluirse del estudio del paralenguaje. o unos alfileres; y algunos son objetoadaptadores emocionales,
como cuando se habla o se llora apretando un pañuelo contra
2.12.1. Alimentos y masticatorios. Desde un punto de vista la boca o la nariz, en cuyo caso esa voz empañada realza la si-
articulatorio, si hablamos mientras comemos producimos una tuación emocional y su capacidad para crear ansiedad. «She
serie de chasquidos, clics dorsales y otras succiones y aspira- had hairpins in her mouth and spoke through them» (Dos
ciones bucales y espiraciones nasales audibles; estos sonidos Passos, 42P, 213); «'What do you want?' oíd Tom mumbled
tienden a modificar las oclusivas (convirtiéndolas en fricati- around his mouthful of nails» (Steinbeck, GW, V I I I ) .
vas, interdentales y labiodentales), velares y (especialmente en
inglés americano) las retroflejas, centralizando las vocales al-
tas (ej., [i] > [e], [e] > [o]) y causando nasalización intermi- 2.13- Conclusión
tente al tener que respirar sobre todo por la nariz. Desde un
punto de vista paralingüístico, el hablante puede añadir a todo De las cuatro categorías paralingüísticas que se estudian
eso voluntariamente grito, ronquera, sollozo, risa, gruñidos, en este volumen los calificadores o tipos de voz son, sin lugar
laringalización, posturas mandibulares, etc. Finalmente, des- a dudas, los más difíciles de investigar desde cualquier pun-
de el punto de vista estético, la manera correcta o incorrecta de to de vista, ya que, como se ha visto, implica la identificación
comer y hablar simultáneamente conlleva su significado so- de muchas más cualidades de las que uno puede sospechar a
cial (mala educación, falta de respeto, depresión, etc.), lo mis- primera vista. Esas características son a veces tan parecidas
mo que se puede mascar chicle 'desdeñosamente' (hablando o entre dos o más tipos de voz que se corre el riesgo de ignorar
no); además, tendemos a juzgar estos calificadores socialmen- muchas diferencias en apariencia rriviales y tratar como una
te por sus cualidades audibles y visibles (ej., un palillo míen- lo que realmente son cualidades independientes con funcio-
tras se habla), a veces detectando cierta incongruencia social nes comunicativas muy concretas; o, por otra parte, de querer
en las personas por la presencia de algunos de ellos. «—¿Que ver varios tipos de voz cuando se trata de uno sólo con varias
si da tiempo? —respondió el señorito embaulando y unas- denominaciones. Ya se ha visto el problema de esas etiquetas,
cando con colérica avidez» (Pardo Bazán, PU, X V I , 263); bien fonéticas (susurrante, falsete), bien impresionistas (chi-
80 2. CALIFICADORES O TIPOS DE VOZ 2.14. TEMAS DE INVESTIGACIÓN INTERDISCIPLINAR 81

rriante, basta, empañada); pero incluso muchos hablantes 8. Los tipos de voz en la literatura infantil.
cultos se refieren incorrectamente a ciertas cualidades, por 9. Etimología y evocación de los tipos de voz.
ignorar la correspondencia entre los muchos efectos de voz 10. Las denominaciones regionales y locales para tipos de
que pueden distinguir y los muchos términos de que dispo- voz.
nen, y no reconocen ciertas sutiles diferencias. Lo que se ha 11. Desarrollo ontogénico de los calificadores paralin-
sugerido aquí es que tanto el fonetista y el lingüista como el güísticos.
escritor y el hablante culto se beneficiarían de conocer las di- 12. Percepción social y funciones de los tipos de voz.
versas etimologías (para lo cual ayudaría tantísimo elaborar 13 • Los tipos de voz a través de la historia.
un inventario translingüístico y transcultural de los térmi- 14. Los tipos de voz en la política: sonido e imagen.
nos y las cualidades que represenran. De este modo existiría 15. Tipos y funciones profesionales de los calificadores
una base sólida para juzgar el verdadero significado de mu- paralingüísticos. _ .
chas de ellas y revelaría muchas inconsistencias en su uso.
Por otra parte, los calificadores sugieren una serie de valores
según nuestra apreciación estética personal de esas palabras y
el sonido que evocan, en realidad un compuesto acústico-vi-
sual contenido en ellas. En definitiva, este capítulo, como al-
gunos otros en estos tres volúmenes, se ofrece solamente
como una primera aproximación sistemática en español de
carácter interdisciplinar que espero incite a otros a estudios
más exhaustivos, tanto culturales como transculturales, sin
olvidar nunca que los calificadores, como cualquier otra par-
te audible del discurso, poseen siempre una manifestación
visual, lo cual de por sí indica su importancia en el análisis
literario respecto a las habilidades evocadoras del escritor.

2.14. Temas de investigación interdisciplinar

1. Fisiología y fonética de los tipos de voz.


2. Patología de los tipos de voz.
3. Las funciones actitudinales de los calificadores para-
lingüísticos.
4. Fondo cultural y social de los calificadores paralin-
güísticos.
5. Los tipos de voz en el cine.
6. Los tipos de voz en la literatura.
7. Los calificadores en la novela realista desde Cervantes.
SÍMBOLOS PARA LA TRANSCRIPCIÓN DE CALIFICADORES PARALINGÜÍSTICOS 83

dureza susurrada [(X+)] dura susurrada comprimida


[(r+)]
falsete duro [ ( I " f)J falsete duro susurrado
[<r+ f)]
falsete comprimido voz estridente [(I')]
duro [<X f ) ]
A

voz chillona [(II')] voz chirriante [(<)]


Apéndice voz rechinante [(/!)] voz berreante [(<:)]
voz codeante [ ( * ! ) ] voz metálica [ ( > < ) ]
Símbolos sugeridos para la transcripción de
voz ligeramente seca [ ( . ! ) ] voz seca [(X)]
calificadores paralingüísticos
voz muy seca [(TC)] voz ligeramente ronca [(.f2)]
voz ronca [ ( Q ) ] voz muy ronca [ ( Q Q ) ]
Control respiratorio
ronquera seca [('Q)] ronquera húmeda [(í2')]
ronquera severa [(Q>)] voz bronca [ ( * ' ) ]
discurso aspirado [(>©)] discurso espasmódico
voz gruñiente [(r*)] voz rugiente [(r*!)] " .
[("0")] voz croante [ [ ( * ) ] voz graznante C(*r)]
pito bronquial [(2)]
voz trémula [( | J ) ] voz muy trémula [( f f J,)]
voz ligeramente laxa [(>l)] voz muy laxa í(ii)]
Control laríngeo
voz ligeramente tensa [(£] voz muy tensa [(+$]
susurro suavísimo [(+ +)] susurro suave [(±)}
Control Esofágico
susurro normal [(+)] susurro forzado (teatral)
C(¡ + !)] voz esofágica [({0})] voz ventricular [ ( = ) ]
falsete duro susurrado voz dura susurrada profunda
comprimido Í(T+ f ) ] K,r+)] Control Faríngeo
voz murmurada [(<0>)]
voz halitante [(<£)] voz muy halitante [(<!> + )] faringalización [(4)] faringalizada tensa [(+-(-)]
oclusión glótica [ ]
A

voz comprimida [ ( ) ] A

faringalización seca [(T+)] faringalización seca tensa


voz comprimida fuerte [ ( +)] voz laringosusurrante [( + )]
A

voz comprimida dura [CT )] laringosusurrante dura


A K + T + )]
voz hueca [«»] voz cavernosa [(«•»)]
[(rí-)] voz faucalizada [ ( < > ) ] voz muy faucalizada [ < < > > ]
voz de falsete [( f)] falsete intenso [( f!)] empañada [ ( < • > ) ] tragando saliva [(<!>)]
falsete susurrado [(+ f)] falsete comprimido [ ( f)] A

falsete susurrado comprimido falsete ventricular [(= f)]


Control Velofaríngeo
K+f)]
ligeramente dura [(-I")] dura [ ( D ]
voz ligeramente nasal [(~)] voz nasal [( )]
dureza severa [ ( I T ) ] dureza comprimida [ ( T ) ] A

voz hipernasal [(=)] voz lloriqueante [ ( / " ) ]

[82]
84 APÉNDICE SÍMBOLOS PARA LA TRANSCRIPCIÓN DE CALIFICADORES PARALINGÜÍSTICOS 85

voz lloriqueante tensa [(/-)] voz balante [(>)] voz estropajosa [(#)] voz arrastrada {(§)]
voz gimoteante [(~/)} voz gangosa [( f~)] ceceo frontal [(•{)] ceceo lateral [(•/)]
voz muy gangosa [( f=)J voz ligeramente gimiente ceceo nasal [(~)] lambdacismo [(<w>)]
rr\)]
voz de gemido prolongado voz de gemido profundo Tensión Articulatoria
c(r~)i
voz gruñona [(~ J )} voz adenoidal [(|°°|)J articulación relajada {(:)] articulación muy relajada
voz nasofaríngea [(l~)] voz nasofaríngea tensa [(::)]
articulación tensa [(X)} articulación muy tensa-
[(XX)}
Control Lingual
Control Objetual
retroflexion [(>)} velarización [(~»)}
palatalización [(»)] alveolarización [(>)] El nombre del objero puede indicarse entre paréntesis cua-
con lengua adelantada [(4—)] drados al principio (o al principio y al final) del segmento de
discurso afectado.
Control Labial

labios redondeados [(W)] distendidos horizontal-


mente [(-W-)]
contraídos horizontalmente contraídos verticalmente
f(>W<)] . [('wyj
distensión diag. ascendente distensión diag. descen-
[(\W/)] dente [(/W\)}
labios temblorosos [(:W:)]

Control Mandibular

mandíbula abierta [(/=\)] mandíbula medio cerrada


CCW)]
mandíbula rotatoria [(+)) mandíbula retraída [ ( ) ] J

mandíbula prognata {( )] L
mandíbula temblorosa
{(: = :)]
Control Articulatorio

hiperarticulación [( + +)] incorrección bucal general


[(-)]
3
El paralenguaje, III:
los diferenciadores o reacciones
fisiológicas y emocionales

E l viejo se limpiaba las légañas, y daba unas car-


cajadas sin dientes, con tantos dobleces de mejillas,
que se a r r e m e t í a n a sollozos mirando m i confusión
(Quevedo, S, MPD)

[Dorotea] después de haberse puesto bien en la


silla y prevenídose con toset y hacer otros adema-
nes, con mucho donaire comenzó a decir [...] (Cer-
vantes, DQ, I, XXX)

Ho-ho-ho!' laughed dark Car./ 'Hee-hee-hee!'


laughed the tippling bride [...] 'Heu-heu-heu'
laughed dark Car's mother (Hardy, TD, X)

Davy Byrne smiledyawnednodded all in one:


—Iiiiiichaaaaaaach! (Joyce, U , 177)

3.1. Los diferenciadores como categoría paralingüística


y su estudio

Entre los fenómenos paralingüísticos que ocurren sola-


mente como modificadores de la palabra (cualidades pri-
marias y calificadores) y los que funcionan como 'cuasipa-
labras' en cada comunidad lingüística y cultural (alter-

[87]
88 3- LOS DIFERENCIADO RES 3.1. LOS DIFERENCIADORES COMO CATEGORÍA PARALTNGÜISTICA 89

nances) hay otros, los diferenciadores, que comparten am- rísticas de una risotada, un grito o un significativo carras-
bas características y caracterizan y 'diferencian' reacciones peo, sino también (como se verá con detalle al estudiar la
fisiológicas (muchas como reflejos) y estados fisiológicos y interacción en el capítulo 7) los signos verbales o no ver-
reacciones emocionales. Aunque pueden calificar las pala- bales precedentes, simultáneos o siguientes, que puedan
bras (ej., bostezando al hablat) ocurren también por sí so- modificarlos, como sugiere el esquema en la figura 3-1,
los como esos alternantes cuasiléxicos (ej., la risa) y todos 'Coestructuración de los diferenciadores paralingüísticos y
ellos tienen en común importantes características . Aquí 1 los componentes de la interacción'.
se intenta resumir el modelo presentado mucho más ex-
OTROS COMPONENTES INTERACTIVOS
tensamente en otra publicación . Una advertencia previa,
2

sin embargo, es que no se trata de analizar sólo las caracte-


precedences simultáneos - siguientes

Escás características son: que pueden ser reacciones nacurales e in-


;

controlables o voluntatias; que pueden comunicar sin acompañar a la pa- INTERACTOR •


labra, pero (excepto la risa y el llanco) con segmencos muy breves del dis- reír
llorar
curso; que pueden ser modificados por algunas cualidades primarias (ej., gricar
un bostezo con cono alto) y calificadores (ej., risa dura); que altetan la res- suspirar
piración normal y las caracrerísticas audiovisuales del hablar, influyendo conductas precedences jadear conduccas siguiences
en coda la esrrucrura lenguaje-paralenguaje-kinésica (ej., una risotada es- bostezar
coser
tentórea); que suscitan conductas kinésicas culturales y personales más ca- carraspear
racterísticas que otras categorías paralingüíscícas; que, excepco el jadeo, escupir
están codos sujetos a reglas manifestativas culturales establecidas (ej., el eruccar
llanto de duelo) y responden a normas de buena conducta, identificando hipar
escornudar
así ciase social y personalidad; que, a diferencia de las cualidades prima-
rias y los calificadores, son difíciles de describir en una escala porque cada
uno posee variantes con cualidades primarias y calificadores peculiares,
aunque pueden describirse fonéticamente y fisiológicamente; que la ma- precedences simulcáneas - sigmences
yoría nunca se han transcrito fonéticamente ni se han escrito; y que codos
se han ucilizado en licetatura como parte del repertorio de los personajes. CONDUCTAS DEL COINTERACTOR •
U n estudio exhausrivo de los diferenciadores debe analizar: las activi-
dades fisiológicas que intervienen en su producción, sus componences fo- Fig. 3-1 Coestructuración de los diferenciadores paralingüísticos
néncos, sus componences kinésicos, ocras posibles conducras asociadas, las y los componentes de la interacción
diversas realizaciones voluncarias (fonológicas e incencionalmence comu-
Puesto que ninguno de los aquí llamados identificadores
nicativas), los términos con que se identifican en el lenguaje diario o el li-
terario, las motivaciones que los suscitan y sus funciones interactivas, las
paralingüísticos ha recibido la merecida atención hasta aho-
diferencias sociales y transculturales y sus reglas manifestativas, su posi- ra y este capítulo constituye una invitación a esa investiga-
ble teptesentacíón de acuetdo con el sistema fónico de cada lengua (con ción interdisciplinar tan necesaria, conviene indicar, como
posibles fotmas comunes a vatios idiomas), y su estatus literario. guía práctica, los aspectos más importantes que en general
2
E n el capítulo más excenso del libro Paralanguage (Poyatos 1993a), deben tenerse en cuenta en un estudio serio de cualquiera de
a cuyo texto completo debo remitir al lector que escé seriamente intere-
sado en este tema, haciendo mucho hincapié en el hecho de que en él en-
contrará un estudio mucho más amplio y, por ejemplo, con la 'configura- que aquí tampoco se incluye. Sobre la risa hay cambien un arrículo re-
tion chart' o tabla de configuración exhaustiva para cada diferenciador, lo cience (Poyatos 1993b).
90 3. LOS DIFERENCIADORES 3.2. LA RISA 91

estos fenómenos, aunque en las páginas que siguen no se pre- 3.2. La risa
tenda abarcarlos todos:
a) su base biológica, según sexo y edad (incluyendo su de- 3.2.1. Definición, configuración y denominaciones
sarrollo y las anomalías sexuales;
b) su morfología con respecto a su configuración fonética 3.2.1.1. La única definición que reconocería la compleja
y visual, acompañando o no al lenguaje (y, en el caso del llan- configuración de la risa y sus importantes funciones interac-
to, con o sin lágrimas); tivas sería: una serie de movimientos de aire bucales o naria-
c) influencia de la configuración psicológica y la perso- les audibles, casi siempre irregulares, sobre todo espirados,
nalidad en su frecuencia, duración y rasgos acústicos y con variaciones en su tensión muscular, ritmo y característi-
visuales; cas fónicas, acompañados de conductas corporales y faciales
d) formas y funciones en estados emocionales pasajeros se- variables y de posibles reacciones químicas, dérmicas y tér-
gún el sexo, nivel socioeconómico y cultura; micas, simultáneos al lenguaje verbal o alternando con él o
e) desviaciones patológicas y formas en situaciones no in- independientes, que expresan sentimientos positivos o nega-
teractivas; tivos respecro a uno mismo, a otros, a sucesos o al ambien-
f) distribución y normas manifestativas transcultural- te . Como calificadot del mensaje verbal la risa puede con-
3

mente; firmarlo, realzarlo, debilitarlo, contradecirlo, camuflarlo,


g) coestructuración simultánea o alternante con el len- ocultarlo o remplazarlo.
guaje verbal, kinésica y proxémica;
h) funciones positivas y negativas en la interacción social; 3.2.1.2. En mi estudio más extenso ya citado he pro-
i) las conductas verbales o no verbales asociadas (ej., lo puesto detalladamente una tabla (mostrando su formato
que dice el que estornuda y/o los presentes según normas cul- real) con la configuración de cada diferenciador (en el caso de
turales y/o religiosas/supersticiosas); la risa, 'Laughter Configuration Chart'), que el lector debe
j) las denominaciones establecidas en cada lengua para tener en cuenta (con las diferencias lógicas en sus compo-
identificar sus formas diferenciadas; nentes) al hablarse de los demás. En ella el investigador u ob-
k) comparación lingüístico-etimológica de esos términos servador debe anotar los siguientes grupos de rasgos:
en diferentes culturas y las diferencias y semejanzas de las si- a) el texto verbal-no verbal que contiene el diferenciador en
tuaciones con las que se asocian; cuestión; la transcripción fonética (ej., la risa nasal vélica ex-
1) denominación y descripción en la literatura narrativa y plosiva de un solo golpe [ K ] ) ; los términos auditivos y sociales
1

el teatro de diferentes culturas y períodos (a menudo la úni- ('convulsa', 'sardónica', etc.);


ca fuente de información); 3
L a risa se ha estudiado hasta ahora sobre todo —y de una manera
m) estudio transcultural de esos usos literarios y de las di- muy limitada en cuanto a sus formas y funciones— en sus aspectos filo-
ferencias y semejanzas en la interpretación de las diversas de- sóficos (Bergson 1900), transculturales (Darwin 1872: capítulo 8)', socia-
nominaciones sociales, conocimiento muy necesario para la les (véase, entte otras fuentes, las que ofreció ya Menéndez y Pelayo
[1889: tomo IV, volumen II, capítulo 9], Simmel 1924, etc.), patológicos
lectura e interpretación correctas y, lo que es más crucial,
(Ostwald 1964, Zule 1966, Izard 1979, Morreal 1983; también en Dar-
para la correcta traducción profesional (la risa sarcástica, el win), ontogénicos (Blurton-Jones 1972a, 1972b), filogénicos (van Hoof
llanto de duelo, etc.); 1972) o en su relación con la sonrisa (Darwin 1872, Hass 1970, van Hoof
n) intentos y posibles grafías para su representación escrita; 1972).
92 3- LOS DÍFERENCIADORES 3.2. LA RISA 93

b) los rasgos paralingüísticos, es decir: la guía ('leader', ge- after peal [...] shrilldeep [...} Exhausred, breathless [...}
neralmente u n a alteración de las palabras precedentes, por A l l flushed (O!), panting, sweating (O!), all breathless»
ejemplo, trémulas), la entrada ('onset': breve, abrupta, explo- (Joyce, u, 260);
siva, prolongada); tipo de vocal, en la r i s a s i n discurso (ej., la e) también debe incluir, refiriéndose a una persona, o a
[i] femenina japonesa); cualidades primarias (tono, resonancia, esa persona en una situación dada, la duración de sus compo-
ritmo, etc.); calificadores (espasmódica, susurrante, ronca, nentes más característicos y los elementos contextúales: origen
etc.); diferenciadores (ej., jadeando,.llorando); sonidos consonan- cultural, nivel socioeducacional, contexto situacional, moti-
ticos (ej., una bidental fricativa en una risa siseante con dis- vación, escenario, las conductas verbales o no verbales de los
tensión labial horizontal); la salida ('offset': ej., abrupta, a ve- interlocutores, y la configuración clínica en caso de un pa-
ces como característica personal, o gradual); y el residuo Caf- ciente;
termath': ej., con una vocal posterior baja muy prolongada); f) finalmente, no debe excluirse la risa silenciosa, aunque
«And rhen he ['The Shadow', en el programa radiofónico The sus componentes sean realmente exclusivamente kinésicos,
Sbado-w} laughed a sniggling nasal laugh that made him pues es un tipo muy característico que incluso puede revelar
sound evil» (Doctorow, WF, X V ) ; cierta peculiaridad en una personalidad: «Uriah stopped
c) los rasgos kinéstcos, es decir: la guía (una alteración de la short, put his hand between his great knobs of knees, and
actividad o quietud presente, como un cambio de postura, y doubled himself up with laughter—with perfectly silent
sobre todo la sonrisa guía); la entrada (breve y abrupta, lenta laughter» (Dickens, DC, X L I I ) .
y prolongada); boca cerrada o abierta y postura labial; dientes vi-
sibles, horizontal o verticalmente; pliegues nasolabiales; cierre o 3.2.1.3- Se verá, pues, que un modelo del tipo de la con-
apertura de párpados y enarcamiento o fruncimiento de cejas; movi- figuración propuesta es indispensable para cualquier tipo
mientos corporales; posibles sonidos mediados objetualmente (ej., de estudio, por ejemplo: un análisis sistemático dé la risa
tirándose cosas en broma dos personas); salida (abrupta, gra- como componente del discurso, la risa en un contexto clí-
dual); y el residuo (coincidiendo con el paralingüístico); el po- nico, en una comparación transcultural de sus normas ma-
sible discurso reído; «Miró también Don Quijote a Sancho, y nifestativas según los estímulos y situaciones, el uso que el
viole que tenía los carrillos hinchados, y la boca llena de risa, novelista o dramaturgo hace de las diversas formas de risa
con evidentes señales de querer reventar con ella» (Cervan- y cómo las describe o escribe, etc. Pero, además, cuando re-
tes, DQ, I , X X ) ; «las mujeres se ríen ya a carcajadas, dándose conocemos cuántas sutilezas inefables puede encerrar en-
palmadas en los muslos y diciendo: '¡Pare, pare!' [...] Las mu- contramos que no se trata de referirnos a este o aquel tipo
jeres están ya rojas, congestionadas, muertas de risa (Cela, de risa oralmente o por escrito, sino de conocer el signifi-
VA, V I I ) ; cado exacto de todos esos términos que tan descuidada-
d) la anatomía corporal y facial, por su capacidad califi- mente utilizamos a veces. Por otra parte, podemos pregun-
cadora de la risa (ej., en un cuerpo obeso, 'correspondien- tarnos, como anglohablantes o hispanohablantes, si real-
do' a los rasgos estáticos de la cara); actividades concurrentes mente apreciamos las características acústicas y kinésicas
(tos, atragantamiento, sudor, etc.) y contextúales (enrojeci- específicas cuando decimos, escribimos o leemos que al-
miento facial, derramamiento de lágrimas, etc.): «Ah, pan- guien ríe 'irónicamente', 'burlonamente', 'con malicia',
ting, sighing [...} choking í n tea and laughter, coughing 'sensualmente', o ' c í n i c a m e n t e V r reconocer entonces el
with choking, crying [...] they urged each other to peal problema que supone en la lectura de una obra extranjera,
94 3. LOS DIFERENCIADORES 3.2. LA RISA 95

y más aún en su traducción, las etiquetas que cada lengua tímulo social o en nosotros mismos al imaginarlo, que puede
tiene para los tipos de risa . 4
convertirse en una 'risa desbocada', como en un acceso invo-
luntario; la risa forzada, como cuando nos sentimos obligados
a reir (tal vez hasta nos han dado con el codo en el costado
3.2.2. Dirección, control y categorías motivacionales para animarnos); la risa afectada,fingiendolo que no se sien-
te, como cuando nos reimos para ocultar el miedo o la ver-
La dirección de la risa se refiere a: reírse de, o sea, reaccio- güenza, proregiéndonos precariamente con ella como tras un
nando a un estímulo interno o externo negativo ('se ríen del escudo e incluso engañándonos a nosotros mismos. Por otra
pobre hombre') o positivo (ej., de un payaso); reírse con, es de- parte están: la risa involuntaria, siempre incontrolable, como
cir, de algo o alguien, pero compartiendo nuestra reacción la de ansiedad; la risa social inapropiada, la risa contagiosa, la
con alguien (ej, riéndose dos de las gracias de un perro); y risa por cosquillas y la risa patológica, documentada en la litera-
reírse para algo, voluntariamente o no, como cuando uno ríe tura clínica como paroxismal, con pérdida del conrrol, un ac-
por adular a alguien 'riéndole' sus gracias. Claro que uno ceso en el que el paciente no discrimina los estímulos.
puede reírse de algo con alguien y a la vez reirse de la manera Finalmente, en cuanto a las categorías motivacionales, la
de reir que tiene esa persona, o de su credulidad, o de las ca- risa puede ser suscitada por: situaciones interactivas externas
ras que pone. La risa del actor en escena es un ejemplo de (ej., en una conversación), no interactivas externas (ej.,viendo a
'reírse para' (como si 'riera de'), un hábil fingimiento dé un alguien tropezar), interactivas internas (ej., imaginando una
sentimiento no existente para identificarse con el personaje conversación) y no interactivas internas (ej., leyendo algo).
literario y actuar con realismo . «But one laughed with as
5

well as at her: for the set of her lips was humorous and the
expression of her round astonished eyes was mocking and 3.2.3- La risa social: categorías funcionales
mischievously inquisitive» (Huxley, PCP-, XI).
En cuanto al control o falta de él, conviene distinguir: la 3-2.3-1- Asociación (en contraposición a agresión). L&risa
risa voluntaria, natural y espontánea, es decir, sincera en su mó- de acuerdo con lo que alguien dice o hace, en general, una for-
vil y dirección, sea negativa o positiva, y suscitada por un es- ma de conrrarretrocomunicación ('feedback') intermitente
con gestos afirmativos o negativos y contacto ocular y tal vez
4
Considerando esre problema a medida que traduzco de mi libro so- físico. Risa de. deferencia y cortesía, una forma de alianza, sea
bre Paralanguage veo que mienttas que en inglés me refería a 'to snicket', por respeto o cortesía. Risa por solidaridad, que encontramos
'to titter, 'to chortle', 'to giggle', 'to tee-hee', 'ro chuckle', 'tu guffaw', 'to
cackle', etc. , con los correspondienres sustantivos (léanse en alto pata
en la escala filiación-agresión, es decir, por móviles positivos
apteciar su capacidad evocadora y consúltense sus etimologías), en espa- o negativos y a veces por un deseo de establecer lazos socia-
ñol, aparte de 'risotada', 'carcajada' y 'risita' ('-illa'), tengo que recurrir les, como observamos en autobuses, en una cola, etc., no re-
(como podemos hacer en inglés) a términos descriptivos como 'sardóni- flejada abiertamente por esas personas, pero perceptible en
ca', 'de conejo', 'sarcástica, ere; luego nuestro repertotio de términos es
su sonrisa y contacto ocular. Risa buscando alianza, la penosa
bastante limirado y excluye un aspecto de este estudio de la risa, el de su
origen etimológico o ecoico, uno de los problemas tratados en el volumen actitud de muchos desvalidos y habitantes solitarios de las
III, dedicado a la literatura. grandes ciudades alienados de la sociedad: vagabundos, al-
5
Uno de los aspectos de la represenración rearral tratados en el volu- cohólicos callejeros, los que ocupan las cárceles, cenrros de
men III. rehabilitación y otras instituciones. He visto y oído esa risa
96 3. LOS DIFERENCIADORES 3.2. LA RISA 97

tan dispuesta (con contacto físico si se tercia) en una 'shack- nivel socioeducacional (en general de una bastedad en pro-
wife' del Puente Howrah de Calcuta, en una familia de gi- porción inversa al nivel) y el tipo de juego (ej., la hilaridad
tanos portugueses junto al Puente Romano de Salamanca, durante un juego rápido como el ping-pong). La risa compa-
en un vagabundo cobijado a medianoche en la estación de siva de apoyo (a veces sólo una risa 'con') es, o debe ser, la
los autobuses Greyhound de Detroit, o en la persona que me risa surilmente calculada de, por ejemplo, los médicos y en-
había robado todo mi equipo fotográfico y no se explicaba fermeras más sensibles con pacientes graves —que podría
mi afecto y apoyo. Risa buscando estatus, otro tipo de bús- verbalizarse con frases de consuelo—, acompañada de con-
queda de alianza: la de un escolar tratando de congraciarse tacto ocular y tal vez físico (un ligero apretón de la mano o
con sus compañeros, o la persona de clase inferior con la de el pie), sonrisa y proxémica íntima, en momentos en que
clase superior, con palmeo en la espalda (en culturas de más puede ser más terapéutica que otros remedios quizá redun-
contacto) o tocando el brazo o antebrazo del interlocutor. dantes. La risa de afecto y amor, que puede sobrepasar la< mag-
Risa adulatoria, calculada y egoísta, cuando el riente se co- nitud de su estímulo por la satisfacción que produce la pre-
loca por debajo del adulado, risa generosa que se da al po- sencia y el bienestar de la persona amada, una risa fácil que
deroso (el candidato político, el jefe, el que puede dar un puede manifestarse de varias formas ruidosas o suaves. En
empleo). Risa de flirteo, corno la que punrúa los dichos inge- culturas de poco contacto físico, la risa nos aclara que 'esta-
niosos, piropos y discurso agradable del hombre o de la mu- mos abrazándonos aunque somos hombres, pero, natural-
jer, con tono sincero y mirada profunda, pero de posibles f i - mente, nos queremos' . 3

nes negativos ulteriores como medio calculado de engaño no


verbal y sabiendo que si es recíproca habrá progreso, con ca- 3.2.3.2. Agresión. La risa seductora, conseguida en parte
racterísticas que varían transculturalmente (ej., la risita de con risa casi hasta el final, parecida a la del enamorado ro-
la japonesa mientras se cubre la cara con una mano vertical). mántico en intensidad y registros, a menudo con los labios
La risa confirmadora de alianza, de intimidad o de una rela- cerrados y a veces distendidos horizontalmente con una si-
ción muy estrecha que la misma risa ayuda a escalar, asisti- multánea y seductora sonrisa y prolongado contacto visual y
da por el compartir de recuerdos o por una comida, descu- distancia íntima: «(She [Abbie, hablando a su hijastro]
briendo inclinaciones comunes, etc., y que va midiendo sin laughs a low humid laugh without taking her eyes from
palabras el grado de intimidad, aunque no ausente a veces him)» (O'Neill, DUE, II, I); La risa satírica, evidentemente
de adulación, flirteo, seducción, etc. La risa del jugar , con 6
producto del orgullo —a veces una actitud habitual—
muchas formas según la edad y el sexo (los gritos y risa in- acompañada de un gesto despreciativo, irónico y sarcástico
controlables de niños, la risita femenina espasmódica) , el 1
más o menos complejo: «She [Blanche] laughed continually;
her laugh was satirical, and so was the habitual expression of
6
Blurton-Jones (1972a) estudió la relación entre la risa y las activi- her arched and haughty lip» (C. Bronré./E, X V I I ) . La risa des-
dades motoras en niños de 2 a 5 años en peleas, saltando, persiguiéndose, deñosa, estereotipada por actores, con los ojos entornados, la-
haciéndose cosquillas, etc., lo que sabemos que entre muchachas les pue-
bios distendidos horizontalmente con pliegue nasolabial,
de llevar a un estado de catapiexia.
7
T a n bien evocada con el inglés 'to giggle', 'giggling', para indicar
una risa muy concreta: « t o laugh with a series of uncontrollable, rapid, 8
Precisamente en esra situación con un amigo no hace mucho su m u -
high-pitched sounds, suggestive of foolishness, nervousness, etc.» jer proporcionó este tipo de risa justificadora (tan cultural en Canadá)
(WNWD). cuando nos abtazábamos, a la que él hizo eco.
98 3. LOS DIFERENCIÁDORES
3.2. LA RISA 99

tono y volumen más bien bajos y a menudo con una prolon- depende del grado de perversidad : «[Pregunrando si pegó
10

gada sonrisa burlona como guía y un leve golpe de risa . La 9


a Martín] la dueña se reía por lo bajo con una risita cruel»
risa despreciativa, parecida a la anterior pero con rasgos para-
(Cela, C , II).. Finalmente, la invasión de la intimidad pos: la risa
lingüísticos y kinésicos mucho más duros (un tono bajo de es una forma de agresión de la que a veces podemos ser au-
odio, laringalización, tensión articulatoria, alternando oclu- tores involuntariamente, pero lo interesante aquí es que la
sivas vélicas nasales con fricativas nariales' y una sonrisa sar- ofensa se debe a que es una risa que no compartimos, ni sa-
dónica como guía y residuo kinésicos: «She screamed at bemos 'qué es lo que es tan divertido' en ese grupo cercano
Maggie with scoffing laughte.r» (Crane, MGS, X V ) ; La risa que se desternilla de risa en lugares donde se supone que po-
burlona (a menudo también despreciad va), estereotipada por demos conseguir, y pagar, cierta intimidad (y la ofensa in-
los actores, exhibida ofensivamente con la boca abierta* una dudablemente está en razón directa a lo que nos ha costado
vocal baja media, resonancia oral intensa más que nasal o, esa intimidad, sea un restaurante o nuestro propio hogar);
aún peor, la risotada nasofaríngea y hasta señalando a la víc- pero que nos inviten a unirnos al grupo y todo cambia, y has-
tima; mientras que las formas más suavizadas enmascaran la ta justificaremos nuestras propias risotadas.
burla con tonos menos duros o realmente persigue sólo la di-
versión sin malicia ni hostilidad. La risa escéptica, a veces mez- 3.2.3.3. Miedo. El miedo puede provocar una risa que
clada con la burla o desdén, con un tono de tristeza o amar- parece incongruente en una situación dada (sobre todo cerno
ga incredulidad, o en lo que se llama risa sarcástica: « J a , ja, una especie de reflejo de esa emoción), a la que puede forzar-
ja!.../ Estos monosílabos guturales los emitía [...} con tal nos la presencia de otros, fingiendo tomar a risa algo teme-
acento de sarcasmo infame y de grosería [...]» (Galdós, FJ, II, roso que no consideramos suficientemente grave para gritar
V ) . La risa sardónica puede ser del tipo risotada, dura y con la
con terror inequívoco; sin embargo es así si estamos solos, es
boca abierta o el tipo de golpe leve de risa breve 'chuckle'), decir, lo que Ekman (1981:273) llama «ocultamiento de una
una risa ofensiva, mezcla de burla y desdén. La risa de desafío emoción o el sustituir una emoción que se siente poruña que
y la de amenaza, la primera otra conducta estereotipada del no se siente», por lo que su configuración se asemeja más a
actor: registros bajos, no intensa, de emisiones prolongadas o la risa de ansiedad. «'No!' she cried half laughing in terror
breves y repetidas, mirada intensa y a veces la sonrisa ofensi- —'no!'» (Lawrence, SL, V ) .
va y, en las películas del Oeste, con el gesto manual de '/Ade-
lante/'; la de amenaza, tal vez también de desafío, se descri- 3.2.3-4. Ansiedad social. Lo que aquí se llama risa-de an-
be en los cuentos para niños y aparece en las películas como responde, en situaciones interactivas, a un estí-
siedad social
la risotada rauca del ogro, la bruja, el pirata, etc. La risa cruel, mulo en apariencia apropiado, sirviendo sobre todo de con-
que puede existir ya en la risa despreciativa o amenazante,
precoces en la interacción social, pero la risa de crueldad de los niños mien-
tras torturan a un animal indefenso, o suscitada por alguna anormalidad en
9
Uso con frustración esta perífrasis para denotar lo que en inglés se
un compañero de colegio, son hechos bien conocidos. Simmel (1924:372-
llama muy concretamente 'chuckle' (probablemente de 'chuck' ['cluck'],
372) dice que la risa es «cruel de hecho pero no de inrención» y que no ex-
el sonido que hace la gallina, «to laugh softly in a low tone, as in mild
presa « u n gozo satánico perverso sino falra de corazón» [porque «la com-
amusement' IWNWD}), cuya traducción como 'risita' no es casi nunca co-
pasión no ha nacido aún en la persona»]; sin embargo, no puede hacerse
rrecta.
tan fácilmenre una aserción tan categórica en todos los casos, pues esa cla-
1 0
Los sentimientos teptesentados en los tipos de risa vistos hasta aho-
se de risa puede ciertamente responder a un móvil, las parecer, de maldad.
ra siguen una curva ontogénica raramente alterada por manifesraciones
100 3. LOS DIFERENCIADORES 3.2. LA RISA 101

ducta de apoyo como reacción a nuestro interlocutor (la risa slightly with shame [cuando casi no puede mover el colum-
misma no necesariamente ansiosa) o, consciente o inconscien- pio sola]» (Lawrence, SL, VII); La risa de aglomeración, una for-
temente, a nuestra propia ansiedad (entonces la risa de ansie- ma de aliviar la ansiedad en un metro o un ascensor atestados,
dad) . Es una categoría que comprende muchas realizaciones
11
cuando la más mínima intervención jocosa de alguien (a me-
menos reconocidas, entre las cuales, excluyendo lo que llama- nudo también por ansiedad) es recibida agradecidamente con
mos 'risa nerviosa', se identifican aquí sólo algunas. La risa de risas. La risa de extranjero, que exhibimos tanto nosotros como
apertura, expresando sobre todo inconscientemente la tensión el extranjero con quien tratamos de comunicarnos cuando
generada en ciertas situaciones: mientras se inicia una reunión existe una marcada barrera lingüística . La risa de alivio, de
12

formal, cuando cualquier rrivialidad suscita fácilmente breves ritmo irregular y con expresión facial más bien estática, como
risas para ocupar los primeros momentos y dispersar esa inevi- reacción a la verdadera desaparición de la ansiedad . Una for- 13

table ansiedad, cuando un buen entrevistador de personal ofre- ma compleja que también debe mencionarse es el. tomar a risa
ce alguna observación humorística para ayudar al candidato a algo, una risa sonora o intencionadamente suave, tratando de
relajar y romper el hielo, el chiste o 'gracia' iniciales tan típi- aliviar varias formas de ansiedad interactiva y no interactiva
cos de la oratoria norteamericana, etc. La risa en actos y celebra- provocadas por una amenazante responsabilidad o preocupa-
ciones, suscitada fácilmente en bodas, recepciones, banquetes, ción con que nos negamos a enfrentarnos y queremos negar
etc., por razones diversas y a veces combinadas (ej., tratando de abiertamiente.
sobreponerse a un sentimiento de aislamiento social), si no se
ocupa uno con una bebida, escuchando a alguien con fingido 3.2.3.5. Alegría. Hay toda una serie de situaciones en que
interés, etc. La risa del actor social, que observamos en 'personas reaccionamos verbal o no verbalmente con claro contento y
de mundo' (políticos, familias reales, actores, etc.) que, a pesar con formas de risa bien diferenciadas y expresiones faciales
de su desenvoltura, delatan un cierto grado de ansiedad (atu- congruentes o simplemente dando al discurso una cierta
sándose el cabello, tocándose la corbata o los puños, metiendo- cualidad 'riente'. La risa de buena suerte, al enterarse uno de la
y-sacando la mano del bolsillo de la chaqueta, etc.) y ríen con noticia, con una explosión aguda y espasmódica o continua,
amplia sonrisa a algunas de las observaciones que les hacen a veces con un estallido ingresivo que puede ser voluntario y
otras personas que sienten aún más ansiedad (aunque ni unos arqueando las cejas y sonriendo. Tiene sus variantes cultura-
ni otros la reconozcan). La risa de vergüenza, cuando uno trata les, como las mujeres norteamericanas que al ganar en un
consciente o inconscientemente de ocultar la ansiedad provo- programa televisado reaccionan típicamante con las palmas
cada por la torpeza de alguien o la de uno mismo, una mete- unidas verticalmente presionando la nariz y la cara, boquia-
dura de pata, un lenguaje inapropiado, etc., a veces acompa- biertas y saltando de gozo, o estáticas de incredulidad por un
ñada de sonrojo en ambos sexos, como en las conductas feme- momento, cogiéndose el pelo o las manos, con una sonrisa
ninas de afectada inocencia y timidez observadas por estática o frunciendo las cejas sin poder creerlo y luego rom-
Eibl-Eibesfeldt (1980) como universales. «She laughed

1 2
Cuando se utilizan mas emblemas, marcalenguajes, identificado-
11
A menudo como lo que en el volumen I, capítulo 6 se estudia como res y pictografías (entre las caregorías no verbales estudiadas en el volu-
'conductas casuales', reconociendo que pueden ser inconscientes y casua- men I, capítulo 6).
les, conscientes y casuales, inconscientes y habituales y conscientes y ha- l J
Z u k (1966:100) desctibe la tisa «spontaneous» y « w i l d » de los pa-
bituales. sajeros de un avión después de un atetrizaje forzoso con éxito.
102 3. LOS DIFERENCIADOR.ES 3.2. LA RISA 103

piendo a reír y a veces con lágrimas. La risa de sorpresa, muy sica facial animada y con suspiros y clics del tipo apicoalve-
parecida a la anterior, a menudo con un principio aspirado y olar 'Tz' . Otra es la risa dolorida, un solo golpe suave con la
14

un repentino cambio postural y el tronco erecto, cogiendo boca cerrada (o abierta pero suave), viendo o recordando algo
los brazos de la silla, quitándose las gafas de leer, e t c . La risa o a alguien con pena; y la risa amarga de frustración, impo-
de saludo, un 'saludo reído' controlado (si lo causa la ansie- tencia y a veces resignación: «(She rhinks, gives a muffled
dad) antes y mientras se estrecha la mano o, en culturas de laugh in a rueful contemplation of the incident) I t was
más contacto, con diversas conductas kinésicas. La risa de la awful! [contando cómo había dejado a su marido sin sentido
diversión, una serie de situaciones que reflejan personalida- de un golpe]» (Albee, WAOVW, I ) » ; «'Do you ever get used
des, niveles socioeducacionales y sensibilidad. La risa de sa- to such a place?' [una residencia de ancianos]. She laughs
tisfacción, que en realidad comprende una interesante varie- then, a short bitter laugh» (Laürence, SA, I I I ) .
dad de formas según sus estímulos, provocadas por un placer
sensual real o imaginado, u orgullo, si no se trata de una con- 3-2.3-7. Comicidad y absurdo. Estos son dos temas que
ducta de autosatisfacción —a la persona le gusta oírse reir pueden estudiarse juntos. En las reacciones hacia dichos y si-
('Estoy experimentando placer')—, comiendo o bebiendo, tuaciones, a la incongruencia que nos sorprende o al aspecto
disfrutando del éxito, admirando una gran propiedad, etc.; o grotesco de alguien o algo es donde oímos y vemos esas car-
por una satisfacción más disimulada, o el placer de la buena cajadas estentóreas de los menos compasivos, y toda una se-
compañía, o una boda, un banquete, o por un motivo al- rie de conductas aisladas o en combinación: el partirse de risa
truista al ver a otros disfrutar (en culturas de contacto, co- doblándose hacia delante 'histéricamente', dejándose caer en
giendo a la otra persona por los hombros, abrazándola o be- un asiento con las piernas abiertas, cerrando los ojos, derra-
sándola, como he experimentado en Turquía). La risa de con- mando lágrimas, atragantándose, agarrándose dos personas
fianza en sí mismo, a veces sólo una tendencia egocéntrica o de convulsivamente, derribando objetos, pateando en el suelo o
desafío malicioso: « A B B I E [diciéndole a su hijastro que aho- golpeando la mesa, hasta que a veces el riente llega a un es-
ra la granja es suya] (with a cool laugh of confidence) tado de paroxismo (a menudo deseado).
Yewr'n? We'll see 'bout that!» (O'Neill, DUE, I , I V ) . La risa
triunfal (más allá de la mera suerte), un grito simple o una 3.2.3.8. Risa casual interactiva. Esta risa tan frecuentísi-
cadena de explosiones espasmódicas con expresiones faciales ma es inpredecible (excepto en alguien a quien conocemos
y corporales congruentes: « A B B I E [a su hijastro, que la mira bien) y no responde a los estímulos que podrían esperarse,
con deseo] (She laughs a crazy triumphant laugh) I'm a-goin 1
pero la observamos en nosotros mismos en ocasiones cuando
t' make all o this hum my hum!» (O'Neill, DUE, I I , I I ) . La
1
no podríamos identificar ninguno de los motivos menciona-
risa por la desgracia ajena, una forma de la risa cruel iden- dos, por ejemplo: una coincidencia (cuando dos personas di-
tificada antes. cen lo-mismo a la vez), expresando la misma opinión ('No

3.2.3-6. Tristeza. En esta categoría la principal es la risa 1 4


Sin embargo, he visro también la risa gozosa (aunque relajada, de
de duelo, triste y compasiva, recordando actitudes, dichos y tono medio y nunca intensa) de cristianos que, en lugar de darse a los tris-
tes recuerdos desconsolados, celebran la muerre con pacífico dolor: « N o
hechos del fallecido, a veces un tanto forzada por quien no era
quiero que estéis ignorantes, hermanos, respecto a los que se han dormi-
tan allegado a la persona, pero a pesar de todo suscitada por do, para que no os lamentéis como otros que no tienen ninguna esperan-
sentimientos sinceros, siempre suave, de tono bajo, sin kiné- za» (1 Tesalonicenses, 4:13).
104 3. LOS DIFERENCIADORES
* 3.3. EL LLANTO 105

me gusta el frío' - '¡Ni a m í tampoco!'), un breve minicon- risa frecuente y alta es característica de la necedad y las ma-
flicto (titubeando para apartarse a un lado u otro cuando nos los modales; y lo llaman estar alegre» (256). Por eso pode-
cruzamos con alguien), un accidente insignificante de tono mos asociar estas actitudes con la ausencia de gestos que ob-
ridículo (resbalando, s i alguien nos ve), invitando a alguien servamos en las personas de categoría en la pintura renacen-
a entrar en la casa, dando las gracias si nos dicen que se nos tista, precisamente por la baja opinión que se tenía de la
ha caído algo, y muchas más situaciones en que la risa, tal gesticulación, y considerar cómo en algunos períodos poste-
como la concebimos, parece absurda. Es cierto que a veces es riores aparece sólo en los rústicos (ej., en Brueghel el .Viejo).
simplemente una risa cortés, como parte, por ejemplo, del re- En cuanto a diferencias transculturales, incluso hoy ciertas
pertorio de recepcionistas, dependientes, etc. (relacionada formas de risa ruidosa se consideran impropias en muchas si-
con su típico tamborileo en la mesa o mostrador); pero otras, tuaciones Por otra parte, la risa puede a veces ocultar otros
como en la interacción del personal médico con pacientes, ni sentimientos en ciertas culturas, como ocurre en Japón,,don-
siquiera encontramos ese contexto. Lo cierto es que no ocu- de como reacción a un aero descortés o grosero «la gente
rre en casa de uno, pero todos la exhibimos en otras partes . 15
tiende más a sonreír, a reírse con risita ['giggle'] o a réir ner-
viosamente» (Morsbach 1973:269) —sin que el interlocu-
3.2.3.9- Risa de sí mismo. Esta es —aparte de las for- tor extranjero casual pueda distinguir entre esa risa y la'na-
mas interpersonales en la interacción identificadas aquí— la tural'— y donde las mujeres ríen (o más bien 'giggle') ta-
que no es suscitada por ningún estímulo verdaderamente ex- pándose la cara con una mano vertical sobre boca y nariz.
terno sino por nuestra actitud o sentimientos hacia ella, aun-
que se da también en interacción como enojo consigo mismo,
ansiedad oculta, lástima de sí mismo, etc. 3.3. E l llanto 16

3.3.1. Configuración y aspectos básicos del llorar


3.2.4. Aspectos históricos y culturales de la risa
te Aparte de los aspectos del llorar que merecen ser investi-
Aún no se'intentado estudiar la risa transculturalmente, gados (indicados al principio del capítulo), los rasgos de su
pero sabemos más de ella históricamente por libros y pintu-
ras, además de las referencias literarias. En la Edad Media, por 1 6
Se ha escrito.muy poco sobte el llanto. Aparte de lo que escribió
Darwin (1872) tratando de su fisiología muscular y del control masculino
ejemplo, y hasta el siglo X V I I I , la risa espontánea y ruidosa es-
(observando lo copioso que era en hombres de Nueva Zelanda y de Tierra
taba mal vista. Sin haber intentado investigar éste y otros as- de Fuego y cómo variaba de unas culturas europeas a otras), sólo se ha es-
pectos de la risa, cito, por ejemplo, a Joan Wlldeblood tudiado el del recién nacido y en psicopatología; incluso Blurton-Jones
(19Ó5): «se consideraba de mala crianza según las regias cor- (1972b:278-279) comenta que «el llanto no ha recibido mucha atención
tesanas. El rostro, se decía en el siglo X V I , debía expresar ale- [...] después del período del recién nacido». Elpsiquiarra Osrwald (1963:
capítulo 4) lo estudió en el niño como el sonido humano innato más bási-
gría de tal modo que no se desfigurara la boca» porque eso
co para conseguir la arención de alguien, observando cómo a las sirenas,
hacía parecer al riente «simple» (125); y en el siglo X V I I I , «la los camiones de bomberos, coches de policía, ere, se las ha dado algunas
de esas características. También se encuentran algunas referencias en en-
1 5
Es curioso que una risa tan real sea rarísima en las novelas realistas, fermería (ej., un artículo excelente dé van Heukelen [1979] sobre su as-
pero común en el actor más narural. pecto profesional y espiritual en la relación enfermera/o-paciente).
106 3. LOS DIFERENCIADO RES 3.3. EL LLANTO 107

configuración también deben identificarse exhaustivamente si- dice Ostwald (1964:20); «el psiquiatra debe considerar no
guiendo el modelo ofrecido para la risa (con las diferencias co- sólo el historial del paciente y su estado físico, sino las
rrespondientes), sobre todo si hemos leído algunas de las ge- normas sociales en cuanto que éstas prohiben o fomentan
neralizaciones tan abundantes (ej., que los labios se distien- ciertas formas de expresión emocional». Además, en su
den hacia abajo en el llanto triste y hacia arriba en la risa, percepción entra también, como en la risa, el aspecto ci-
cuando cualquiera puede observar que lo primero ocurre en nestésico (ej., cuando el que llora con sollozos convulsivos
la risa llorosa y en la risa sola, lo mismo que el segundo es tí- comparte un sofá o una mesa con alguien). «She bent
pico del lloro de frustración o de tristeza). Por una parte es- down her face upon her hands [...] and silently sobbed in
tán los rasgos característicos del llanto, es decir: paralingüís- little jerks that made the fragüe three-legged table qui-
ticos: con nasalidad, gimoteando, susurrando, suspirando, as- ver» (Hardy, J O , I I ) .
pirando o sorbiendo por la nariz ('sniffling'), sollozando, con Por otra parte, además de los aspectos que ya para la risa
ronquera, con la mandíbula muy abierta en los niños o en es- se han estudiado como dirección, control y categorías moti-
tados patológicos regresivos, el bostezo como reflejo emocio- vacionales, he de expresar la misma frustración lingüística
nal y fisiológico, palatalización, el trino vélico vibratorio en respecto a los problemas que pueden presentar los vocablos
la fase aspiratoria de un sollozo prolongado, etc.: «The little utilizados para identificar los distintos tipos de lloro —y
girl went rigid for a moment, and then dissolved into snif- cómo evocan las características concretas para el lector lite-
fling, quiet crying» (Steinbeck, GW,.XXVI); «Felisita sorbía rario, nativo o extranjero— al traducir del inglés mis pro-
con las narices y escondía silenciosos lagrimones» (Sánchez pios comentarios . 17

Ferlosio, J, 189); kinésicos: el remblor labial como guía, un


gesto que intenta controlar el llanto, la desconcertante son-
risa guía —que puede continuar también mientras se llora, 3.3.2. Categorías funcionales del llanto
por ejemplo, despidiendo a un ser querido después de su
boda—, los gestos y posturas que se observan transcultural- 3.3.2.1. Asociación. Aunque tanto la risa como el llanto
mente, como el balanceo de adelante a atrás mientras se llo- son instrumentos poderosos de asociación, el llorar con al-
ra en alto en un duelo, típico de las antiguas pinturas egip- guien estrecha los lazos aún más que la risa, porque incluso
cias y hoy en Grecia y el Medio Oriente, los diferentes alte- un llanto breve suave no parece borrarse tan fácilmente, sino
radaptadores, etc.: «el viejo gimnasta sonrió; luego hizo una que se graba más profudamente en los corazones. La solidari-
mueca de amargura; se le humedecieron los ojos; parpadeó dad creada y aumentada a través del llanto, y aún más pode-
para absorber una lágrima, que escapó al fin y corrió por la
1 7
Mientras que ttaducimos 'to cry' como llorar, 'to weep' como llan-
mejilla terrosa» (Baroja, B, II, V I ) ; en el llanto también se da to (pero sin un verbo), 'ro wail' como plañir, 'to bewail' como plañir o la-
el componente químico de las lágrimas y las conductas asociadas mentarse, 'to sob' como sollozar, o 'to whimpet' como gimotear, no po-
a ellas; las señales residuales (ej., ojos y rostro enrojecidos, sus- demos hacetlo tan fácilmente con 'tu blubber' (evocando ecoicamente un
piros, parpadeo frecuente, la sonrisa triste); y el llanto silen- llorar como con burbujas por los labios, sobre todo hablando a la vez), 'to
cioso, con o sin lágrimas: «Thomasin allowed her emotion to snivel' (del inglés medio 'snivelen' y un probable antiguo inglés 'snyflan',
referido al flujo de la mucosa nasal, es decir, una forma de llorar 'sniffling'
escape her by the silent way of tears» (Hardy, RN, V).
a la vez, sorbiendo por la nariz), 'to mewl' (un llorar débil y gimoteante)
Entre los elementos contextúales está la configuración clí- o 'to pule' (parecido, pero débil, 'como el de un niño enfermo o irritado'
nica en el caso de un paciente, en cuyo caso también, como [WNWDCE]).
108 3. LOS DIFERENCIADORES 3.3. EL LLANTO 109

rosamente a través del discurso llorado, es hoy una imagen lo y prácticamente silencioso, delatado por los ojos lagrime-
demasiado común para que requiera ningún comentario, antes o una lágrima, y suscitado por un sentimiento de inti-
pero es fácil observar diferencias transculturales y verificar midad psicológica y/o espiritual, tal vez suficientemente
cómo en las culturas de más intensidad verbal, paralingüís- inefable para no precisar de palabras; de hecho, una reacción
tica, kinésica y táctil/contactual también se tiende a llorar emocional que puede ser suscitada simplemente pensando
más intensamente y con menos inhibición. Lo mismo puede en la otra persona y en esa relación . 18

confirmarse respecto al lloro durante llegadas y despedidas ob-


servando estas situaciones en aeropuertos cosmopolitas como 3.3.2.2. Condolencia. El llanto compasivo presenciando la
los de Los Angeles, Montreal, Frankfurt o Londres (en uno desgracia de otros es generalmente (aunque con las variaciones
como el de Madrid los extranjeros raramente se despiden o culturales mencionadas) mucho más apagado que el de la per-
saludan, pues son sobre todo gente en tránsito). En una oca- sona con quien se identifica uno, que puede llorar o no, y se
sión había estado observando cómo un italiano de clase me- acompaña generalmente de contacto físico, abrazando, cogien-
dia baja (identificada por su indumentaria, paralenguaje y do una mano, con la mirada igualmente compasiva. En cuanto
kinésica) abrazaba llorando a su madre anciana rodeado de a la condolencia indirecta, al enterarse de una muerte trágica,
varios parientes que sonreían con ojos lagrimeantes (sonrisa viendo un documental sobre víctimas del hambre, etc., tiene
al parecer de condolencia), por lo que imaginé el caso fre- las mismas características, pero sin la reacción interpersonal . 19

cuente de la madre que se reúne con sus hijos tras enviudar La condolencia melancólica, al revivir senrimientos y sentirse alie-
en su país; pero apenas me distraje unos minutos cuando los nado de los seres queridos, sería otra forma en esta categoría.
vi pasar a todos quitándose las palabras y riendo alegremen-
te, con lo que me di cuenta de que había presenciado una re- 3.3.2.3. Gozo. En esta categoría, en general de un llanto
acción solamente de felicidad, típica de una cultura de gran tranquilo y sin ansiedad (porque precisamente el llorar la ali-
intensidad comunicativa, pero sin haber podido observar via), el denominador común de todas sus manifestaciones
desde el pricipio los primeros contactos oculares y probable- (buena suerte, sorpresa feliz, triunfo, etc.) es tan obvio que
mente las sonrisas iniciales y anticipatorias. Pensemos tam- los rasgos del llorar con lágrimas son muy similares y a veces
bién en las lágrimas de amor y alivio que se superponen a la sólo podemos diferenciar el estímulo por los elementos con-
sonrisa y paralenguaje felices (registros altos, risas, etc.) al re- textúales. Pensemos que, por ejemplo, el sentimiento de
cibir, por ejemplo, a un rehén liberado; o en las despedidas buena fortuna al entererse de ella está calificado por la sor-
con llanto superpuesto al discurso, miradas y abrazos pro- presa, tal vez mezclada con incredulidad y luego por una ex-
longados y tensos y, en general, emociones más reprimidas en
las culturas menos demostrativas y con mucha menos inhi-
Hoy es más propio de la mujer, pero recordemos al enamorado de
bición en las clases modestas de las más expresivas. El lloro de
1 8

la novela decimonónica y, por ejemplo, los personajes masculinos más


galanteo, se entiende en esta clasificación como el del amor sensibles de Dickens, cuando el llorar del hombre no había sufrido aún la
desinteresado, con voz de tonos bajos, un tanto trémula y su- represión moderna de las emociones. «Heavens knows we need never be
surrante, respiración relajada y contacto y desvío oculares ashamed of our tears, for they are rain upon the blinding dust of earth,
prolongados, a menudo 'haciendo manitas' como una articu- overlying our hard hearts* (Dickens, GE, X I X ) .
Aunque nuestro esrado puede incitarnos a actuar, como cuando
lación interpersonal más. El lloro de amor y ternura, entre ena-
1 9

cuando vi una foto de una lápida en un cementerio que decía « M a r y E l i -


morados, padres e hijos o amigos íntimos, siempre tranqui- zabeth Peace. Born through abortion. Died by abortion, Feb. 12, 1 9 7 9 » .
110
3.3. EL LLANTO 111
3. LOS DIFERENCIADORES

pió, hay mucha más restricción en el lloro; aunque en las fa-


plosión afectiva al reconocer el triunfo. El triunfo de una ga-
nadora olímpica puede provocar una sonrisa lagrimeante in- milias emigradas de culturas más expresivas, como los liba-
mediatamente, seguida de los brazos en alto, pero si han pre- neses o italianos, los hombres y las mujeres de la primera y
cedido muchas horas de ansiedad, o tiene a la vez recuerdos hasta segunda generación son más expresivos, simbolizando
tristes, el llanto puede dominar por un momento la expre- su grado de cariño por la duración de su lloro. En la India el
sión de felicidad. plañimiento intenso y prolongado de las mujeres en el lu-
gar de la cremación (donde también lloran los parientes va-
rones, no los amigos) índica su parentesco cercano; en Chi-
3.3-2.4. Ansiedad social. Es una ansiedad causada princi-
na, donde dice un proverbio que «Un hombre derrama san-
palmente por una situación embarazosa, vergüenza, tensión,
gre, pero no lágrimas», los hombres en realidad sí lloran en
o cuando se alivia esa tensión, y sus características varían con
un funeral; y, entre las culturas donde aún se contrata a pla-
la edad y el sexo (ej., la muchachita que, avergonzada por un
ñideras, en Ghana, las mujeres vesridas de un modo especial
comentario de su mamá, se le saltan las lágrimas y da una pa-
y con el pelo en moño o cortado muy corto (como las.plañi-
tada en el suelo). Como en la risa, el llanto puede ser, sobre
deras griegas representadas en vasijas del siglo V a.C.) se ba-
todo en las mujeres, la reacción al mismo alivio de esa acu-
lancean acompañadas de hombres con flautas (cuyo sonido
mulada tensión, suave o con sollozos convulsivos incontrola-
adquiere un valor cuasiparalingüístico muy significativo) y
bles que terminan en una sonrisa residual.
mencionan a gritos los nombres de otros parientes muertos
cuyos nombres se han aprendido. En Líbano, donde, con la
3.3.2.5. Dolor psicológico. Esta, naturalmente, es la ca-
misma kinésica, las plañideras contratadas se lamentan al-
tegoría con más manifestaciones del lloro. Primeramente, el
rededor del féretro durante dos o tres días, se les pide que
lloro de aflicción y duelo tiene las mismas características pa-
redoblen su plañido cada vez que llega alguien y le gritan al
ralingüísticas, kinésicas y químicas, según la personalidad y
muerto que salude a los parientes en el cielo.
sobre todo las normas manifestativas culturales y el concep-
La angustia provoca, al estar uno casi insensibilizado, un
to cultural (y la reacción a él) de la pérdida personal (ej., por
llanto suave con lento derramamiento de lágrimas y una ac-
muerte), separación forzada (ej., exilio, encarcelamiento,
titud más bien estática; o, al otro extremo, violento, sollo-
guerra), pérdida material (ej., viendo la casa propia en lla-
zando y gritando convulsivamente, desconsoladamente, re-
mas) o alienación en general (ej., en despedidas antes de una
torciéndose las manos, mesándose el cabello, etc.
larga ausencia). El llorar de duelo es un tema digno de ex-
El temor de, por ejemplo, un peligro inminente, suscita
tensa investigación transcultural para el lingüista y el etnó-
un lloro agudo, continuado, tenso, susurrante o susurrante-
logo por sus formas ritualizadas y diferencias sociales y se-
laringalizado, con la mirada fija y una expresión facial lenta
xuales, pues como dice Leach (1972:332); «es la cultura más
o estática.
que el 'impulso natural' lo que dicta quién debe lamentar y
quién no» y «es el ruido [es decir, paralenguaje] más que las El lloro de ira, como en una disputa, es más característi-
lágrimas lo que tiene valor simbólico». En comparación con co de mujeres y niños, pero los hombres pueden derramar lá-
España y otras culturas mediterráneas, a las que podemos grimas de ira cuando se mezcla al dolor emocional, una mez-
aplicar esas observaciones, en la típica 'funeral home' norte- cla que en una mujer puede provocar gritos llorosos, pataleo,
americana, donde al muerto se le ve de pronto en un am- ojos entornados, un residuo de suspiros, respiración visible-
biente que no puede suscitar las asociaciones del suyo pro- mente honda y agitada y expresión facial de dolor.
112 3. LOS DIFER_ENCIADOR.ES 3.3. EL LLANTO 113

La humillación puede hacer llorar a hombres y mujeres, codrilo'; sin embargo, si uno hace el esfuerzo de derramar lá-
suavemente pero con amargura, con expresión facial más grimas en compañía de aquellos cuyas emociones quiere fin-
bien estática y movimientos tensos, muy como en la frustra- gir, puede continuar de una forma que a él mismo le resulta
ción, que se acompaña también de sollozos aislados, dientes tan natural. Por otra parte, a menudo la tensión de la situa-
apretados y gesto facial tenso, mientras que la desilusión pue- ción y las expectativas de los allí presentes pueden provocar
de manifestarse en el hombre con llanto silencioso, pero más fácilmente las lágrimas de, por ejemplo, la 'afligida viuda'
audible en la mujer. para quien la muerte del marido ha podido ser realmente un
La vergüenza, asociada a veces con la humillación, o vista alivio. Otra manera de fingir por el lloro es la de reforzar la
como su c o n s e c u e n c i a , suscita el discurso lloroso o sólo llan- intensidad de esa primera débil reacción (ej., por medio de la
to. El resentimiento y la indignación producen llanto lagrimoso intensidad y del tono y conductas kinésicas concurrentes).
cuando los sentimientos están muy heridos o se mezclan con Este llorar fingido puede perseguir diversos fines: crear lazos,
la humillación. «Then, from shame and bodily i l l [después seducir, con contacto visual intenso y proxémica y tacto ínti-
de perder en una pelea], he began to weep [...], 't was too- mos, suscitar compasión, como tan bien saben hacer los niños,
too-too heavy for me» (Crane, BE, VI). etc. Por eso sería difícil incluir en esta categoría el llorar te-
Angustia es a veces la única forma en que nos referimos a atral, puesto que lo consideramos congruente con la escena
ciertos arranques de llanto, puesto que diversas emociones representada y bien puede ser real y causado por la íntima
pueden causar ese dolor profundo. El lloro dé impotencia ante identificación con el personaje.
una situación puede ser inquieto, con accesos intermitentes
y más intensos de llanto agudo en la mujer y graves gemidos 3-3.2.7. Llanto por sí mismo. En esta categoría entra,
e intensas exhalaciones en el hombre. además del tenerse lástima a sí mismo por cualquier circuns-
La depresión, un estímulo complejo para el llorante, tiene tancia adversa, la culpabilidad'por haber infringido las normas
diversas manifestaciones: en mujeres sobre todo puede ser con sociales, éticas o espirituales, manifestada con un llanto in-
lágrimas silenciosas y suspiros y voz trémula de vez en cuan- termitente, torturado, suave o con sollozos desgarradores.
do, con actividad motora leve y sentimientos de pesimismo e Pero, por ejemplo, para la policía esto denota que el criminal
incapacidad; pero como estado patológico el llorar se hace está dispuesto a confesar . «He [el soldado herido]-ended in
20

más notable en ambos sexos y la desesperanza se delata por un a quavering sob of pity for himself» (Crane, RBC, III).
repertorio kinésico atenuado. En la psicosis maníaco-depresi-
va la ansiedad y la profunda tristeza provocan como rabietas 3.32.8. Goce estético. Este llanto depende, naturalmen-
con llanto violento, gritos agudos y graves prolongados, na- te, de nuestros conceptos estéticos y de cuánto hayamos ex-
salidad de tipo regresivo y labialización, períodos de lloro in- perimentado la belleza, pero hay que diferenciar entre el que
fantil con la boca abierta o también suave y con la boca cerra- nos vengan las lágrimas experimentando esa belleza a solas y
da, y la mirada perdida como parte de una aguda inactividad. cuando, acompañados de alguien, estamos influidos por su

3-3.2.6. Engaño. Uno no puede suscitar su propio llanto 2 0


A los que interrogan se les aconseja animar al hombre diciéndole,
por ejemplo, «Lo malo de hoy es que a los hombres les da vergüenza llo-
engañoso tan fácilmente como la risa (que puede ayudarse
rar [...} tienen miedo de echarse a llorar [...] Es bueno llorar, Joe, porque
hasta de la ropa y el vestido en ciertas situaciones), pero al- me demuestta que lo sientes» (Inbaum y otros 1986:165), mientras que
gunos saben cómo suscitar voluntariamente 'lágrimas de co- se les avisa que a veces las mujeres lo hacen para ablandarles.
114 3. LOS DIFERENCIADORES 3.4. EL GRITO 115

misma presencia. Además, contemplando, por ejemplo, una mismo que Russ [un médico joven] y yo— hacía esfuerzos
pintura de la Pasión de Cristo o leyendo una escena literaria por no llorar [...]. Yo sabía que estaba en el proceso de ser
emotiva, pueden ser, primero, lágrimas de compasión y lue- transformada» (Wilson, GG, 121-122).
go tal vez de puro goce estético visual y literario.

3.3.2.9- Llanto espiritual hacia Dios, podemos llamar a 3.4. E l grito


este tipo llanto espiritual. Sus ingredientes son el amor de la
persona hacia Dios y el gozo de descubrir y poder responder 3.4.1. F'ormas y funciones del gritar
con él al amor personal de Dios por ella como individuo. Las
dos situaciones típicas, que he presenciado muchas veces en La voz comúnmente denominada 'muy alta' corresponde
cristianos de varias culturas, son el arrepentimiento como se- al forte y fortísimo como cualidad primaria del discurso,
ñal de la conversión a rravés de Jesucristo por el poder del Es- pero ese gritar constituye en sí mismo un parámetro digno
píritu Santo, y el puro gozo espiritual . Esta situación de
21
de mucho más estudio con un enfoque interdisciplinar que
llanto la describe el pastor Wilkerson en su fascinante e in- identifique sus características acústicas y visuales; lo cual, en
fluyente libro ha cruz y el puñal: «Jo-jo {miembro de una primer lugar, proporcionaría una mejor distinción en cada
banda de Nueva York] era un muchacho cambiado. Empezó lengua y en cada cultura de los distintos términos verbales y
con lágrimas; Jo-jo se sacó su amargura con lágrimas y se nominales utilizados, tanto en su forma original como en sus
sacó el odio [...] Y cuando menos se esperaba [después de ha- posibles traducciones. Aparte de la tabla de configuración
blarles Wilkerson de Jesucristo] el presidente de los Cha- con sus posibles componentes paralingüísticos y kinésicos,
plains [otra banda] se hincó de rodillas, allí mismo en la ca- un problema que se repite con el grito es el de su. origen , 22

lle Edward, y empezó a llorar. El vicepresidente y dos de los uso, percepción auditiva y visual (en su forma escrita) de sus
War Lords [otra banda] se arrodillaron a su lado y lloraron distintas denominaciones y diferenciación entre ellas, en-
(Wilkerson, CS, I X , X I , trad. mía). frentándonos una vez más con un limitado vocabulario para
En cuanto al gozo espiritual, manifestado con llanto suave referirnos a las diversas realizaciones . 23

o a más intenso, puede citarse, entre otros muchos ejemplos,


el que ofrece William Wilson, profesor de psiquiatría en 2 2
T a m b i é n se telacionaría estrechamente este estudio con el de los
Duke University: «Por favor, Dios mío, envíame a alguien gritos animales, empezando por los de los primates (van Lawick-Goodail
que me hable de ti. Con cariño, Rose» [una nota escrita por 1971) y estableciendo interesantes lazos comunes respecto a tendencias y
una prostituta y paciente psiquiátrica con tendencia suicida, situaciones básicas como hambre, agresión, supervivencia, etc., a los que
llegada a manos de Wilson]. «Se me llenaron los ojos de lá- el hombre añade las emociones.
D e nuevo, comparando el inglés y el español, echamos de menos la
grimas [relata Wilson, ponente en el congreso mencionado
2 3

variedad de términos conocidos por todos para identificar los diversos ti-
en la ñora 21] [...] Miré a Pickett [su ayudante], que —lo pos de gritos, por ejemplo: 'gritar ('to shout', 'to cry our'), 'vociferar' ('to
vociferare'), 'dar un griro' deportivo o de combate ('to yell', 'a yell'), 'dar
una voz' o 'vocear' ('to holler'), 'chillar' ('to scream', 'to shriek', del anti-
2 1
Entre ottas muchas ocasiones, escuchando los testimonios persona-
guo inglés 'scticken' y antiguo noruego 'skrikja', referidos a pájaros), 'dar
les de muchos médicos en un congreso anual de la Christian Medical
un berrido' ('to squeal'), 'berrear' como hace un niño pequeño ('to bawl'),
Foundation Intetnational (Tampa, Flotida, 1984), entre ellos el profesor
'aullar' ('to howl'), 'bramar' de dolor., etc., ('to bellow'), 'dar un alarido'
de psiquiarría W i l l i a m Wilson, citado más abajo.
('to shriek'), ere; pero nos es difícil hacer el tipo de distinciones acústicas
116 3. LOS DIFERENCIADORES
3.4. EL GRITO 117

3.4.2. Categorías funcionales del grito . glés al domador que también hace 'gritar' a su látigo: «'He,
he', they shout as they drive them [bueyes] to the temple
3.4.2.1. Salvando obstáculos. Esto ocurre con respecto al courtyard» (Rao, K, X I I ) ; el repertorio de la doma de anima-
espacio y al tiempo, las dos dimensiones básicas de la inte- les, sin embargo, que comprende también emisiones suaves
racción social. A gran distancia no sólo gritamos lo que deci- con diversos fines, merece un estudio transcultural lingüís-
mos, sino que intensificamos también nuestra kinésica, pre- tico y paralingüístico por su gran variedad, no ausente en
cisamente por la cohesión de lenguaje-paralenguaje-kinésica la literatura .24

(también tendemos a hacerlo hablando por conferencia (o ha-


ciendo una llamada 'de larga distancia', usando el anglicis- 3.4.2.3. Agresión. Ésta es una categoría con más mani-
mo); y tratamos de adelantarnos al tiempo gritando cuando festaciones, desde enfado a verdadero ataque físico, y cuyos
advertimos a alguien de un peligro inminente ('¡Cuidado, gritos se modifican con diversos calificadores paralingüís-
que te caes!', '¡No toques ahí!'). Además gritamos para con- ticos y kinésicos. El grito de enfado: «Her voice, shrill with
trarrestar el ruido en un bar, o la oscuridad, aunque no estemos annoyance, pierced his ears in a slender, piping thread of a
lejos de los demás ('¡No grites, hombre, que estoy aquí!'). sound» (Crane, GM, X I V ) ; «Oir esto Mauricia y dar un gran
berrido y soltar otra catarata de lágrimas fue todo uno»
3.4.2.2. Llamando, ordenando y advirtiendo. En esta (Galdós, FJ, I I , V I ) ; el grito de cólera: « A woman [...] was
categoría del discurso gritado (o el grito paralingüístico screaming, shaking her fist at the man in the car. 'Officer
aislado) entran situaciones básicas en nuestra relación con he near run me down, he did'» (Dos Passos, MT, I , I I ) ; in-
los demás o para llamar, ordenar y dominar a animales do- dignación: «'Oh, to hear him!' cried my sister, with a clap
mésticos o domados. Para atraer la atención de alguien, aun- of her hands and a scream together [...} 'To hear the names
que no es universal (ya se ha comentado cómo en Ghana se he's giving m e ! ' » (Dickens, GE, X V ) ; odio, generalmente
critica por esto a los nigerianos); contestando, como el desa- mezclado con ira, desprecio, reproche, etc.: «'And she's
parecido y tan cultural '¡¡Voy!!' del sereno; pidiendo ayuda bleeding! [la yegua, después de hacerla correr con él tren]
('¡¡Socorro!!'); llamando a alguien para que venga : «I was She's bleeding!" cried Ursula, frantic with opposition and
summoned back by a piercing shriek» (E. Bronté, WH, I V ) ; hatred of Gerald» (Lawrence, WL, I X ) ; desprecio y escarnio:
ordenando a personas o animales, desde el típico sargento in- «She [la madre] screamed at Maggie with scoffing laugh-
ter» (Crane, MGS, X V ) .
que se consiguen con otras expresiones inglesas igualmente de uso c o m ú n En esta categoría entran también los gritos de amenaza,
(y con orígenes etimológicos) como 'to screech' (aplicado, por ejemplo, al intimidación, desafío y verdadero ataque —que a veces pue-
ruido de un frenazo de coche), 'to squall' (como un niño pequeño) 'to
den ser gritos susurrados, es decir, contenidos y ahogados,
squeak', 'to squawk', 'to crow' (como grito de victotia), 'to yowl', 'to who-
op', etc., y ademas carecen nuestros términos indudablemente de ese va-
pero no menos vehementes—, entre ellos los gritos de ba-
lot ecoíco tan evocador, no sólo al oir esos términos sino al verlos escritos. talla a través de la historia, de los cuales el ejemplo más pri-
«He [Philip] crowed with triumph [ganando en un juego]» (Maugham, mitivo es el famoso 'teruwa' o grito de guerra hebreo, aren-
OHB, XII); «The cowboy bounded into the air with a yowl [después de re- ga y a la vez alabanza a Dios y amenaza para el enemigo; «el
primir su tensión]» (Crane, BH, VI); « h e sung [...] H i s voice was a
bellowing roar, enough to make the window sashes rartle» (Norris, M,
IV); «So he [Lennie] reaches out to feel this ted dress an the girl lets out
1
2 4
Este tema se trara más detalladamente en el capítulo siguiente, so-
a squawk [...] this girl squawks and squawks» (Steinbeck, OMM, III). bre los alternantes paralingüísticos.
118 3. LOS DIFERENCIADO RES 3.4. EL GRITO 119

pueblo gritó con gran clamor [y][...] el muro [de Jericó] se do en grupos milenarios de cristianos— se encuentran
vino abajo» (Josué, 6:20). también ritualizados en los deportes y competiciones.
«¡Gritad con júbilo, toda la tierra, romper a cantar, regoci-
3.4.2.4. Dolor psicológico y físico. Además de los ge- jaos y cantad alabanzas!» (Salmos, 98:4); «The flying regi-
midos y quejas profundas y hasta roncas, el amplio pará- ment was going to have a catapultian effect. This dream
metro del dolor psicológico puede suscitar grandes gritos made him run fasrer among his comrades, who were giving
según la personalidad y el grado de emoción y a menudo vent to hoarse and frantic cheers» (Crane, RBC, X X X I I ) ;
son manifestaciones de complejos emocionales. Aquí in- «The crowd [esperando que prendan a Sikes] raised a cry of
cluiríamos las conductas paralingüísticas del duelo, mencio- triumphant execration to which all their previous shouting
nadas antes: «me lamentaré y gemiré [...} lanzaré aullidos had been whispers» (Dickens, OT, L).
como los chacales y lamentos como las avestruces»
(Miqueas, 1:8); la angustia, expresada en gritos sofocados y 3.4.2.7. Alegría, diversion, comicidad. Además de la
bajos (ej., ilustrados en el cine japonés) o con un discurso risa gritada suscitada por estas situaciones y actitudes tam-
incontrolablemente gritado, modificados por el llanto, la- bién se gritan las palabras y se lanzan gritos solos, y en las
ringalización, aspereza ventricular, estridencia, ronquera, características paralingüísticas y kinésicas que encontrarí-
etc. Un documento aterrador es el de un conocido caso de po- amos en la tabla de configuración del grito identificamos
sesión satánica en 1928: «[la mujer} continued to yell and fácilmente difetencias socioeducacionales y características
howl [...} shrieking howls [...] unearthly noises and howling personales, con calificativos como 'grosero', 'vulgar', 'gam-
of the evil spirits» (Vogl, BS, 13-14). «one fellow [soñando berro', etc.; es lo que ocurre en las reacciones a los chistes,
mientras duerme en un refugio o 'flophouse' de Nueva York] durante algunos juegos, con expectación por la diversión
was oppressed by some frightful calamity [...] began to utter futura, provocando en uno mismo el sentimiento de diver-
long wails that went almost like yells from a hound, echoing sión, ere, lo que puede depender, en unas culturas más que
wailfully and weird [...] The sound, in its high piercing be- en otras, de la cantidad de alcohol consumido. «'Whoooee,
ginnings that dwindled to final melancholy moans [...] how- here we go!', yelled a kid in a baseball cap, and they
led in a wtithing agony» (Crane, EM). gunned up the truck to seventy and passed everybody on
the road» (Kerouac, OR, I V ) ; «They [hombres bebiendo]
3.4.2.5. Sobresalto, miedo y alarma. Además de los grinned and beat time with their feet [...] The men
movimientos típicos del sobresalto, el miedo a lo inesperado slapped their knees, roaring loudly [al contarse algo diver-
(imaginado o real), también se m a n i f i e s t a en complejos lin- tido]» (Crane, GM).
güístico-paralingüístjco-kinésicos: «'Coming!' he bawled,
his voice shrieking with terror. 'He's coming. The 'Nvisi- 3A.2.8. Expresiones de excitación controladas e incon-
ble Man! After me. For Gawd's sake. 'Elp! 'Elp! 'Elp!'» troladas. Bien en situaciones normales o como conducta pa-
(Wells, IM, X V I ) . tológica con valor clínico, esta categoría comprendería
cualquier exteríorización lingüístico-paralingüístico-kiné-
3.4.2.6. Animo, triunfo, alabanza. Estos tres móviles sica de excitación: expectación (ej., los admiradores que es-
—incluyendo el grito del 'teruwa' ya mencionado y la ala- peran a su ídolo), luchando en broma, como hacen los niños
banza a Dios que se presencia cada vez más en todo el mun- ('rough-and-tumble play') o los mayores persiguiéndose y
120 3. LOS DIFERENCIADORES 3.5. EL SUSPIRO 121

revolcándose en la playa; ios gritos de senilidad que se oyen como son muchos de los suspiros descritos en la literatura,
en residencias de ancianos y secciones geriátricas de los hos- sinceros pero deliberados y otras veces intencionadamente
pitales; excitación de triunfo violenta: «[el Capitán Ahab, al engañosos.
v e r la ballena] raised a gull-like cry in rhe air. There she Por lo que respecta a la relación del suspirar —que pue-
biows!—there she blows! [...] I t is Moby Dick!'» (Melville, de transcribirse [><))<]— con el lenguaje y el paralenguaje,
MD, CXXXIII). el discurso se interrumpe momentáneamente para suspirar,
aspiramos y entonces podemos volver a hablar a través de la
3.4.2.9- Gritos folklóricos y ritualizados. He aquí otro fase espiratoria, es decir, como lenguaje suspirado, o simple-
campo de investigación rico en posibilidades para el lingüis- mente emitimos un suspiro sin discurso, pero con voz (ej.,
ta y el etnólogo. Y bien podríamos referirnos a la 'etnología' con fricción faríngea). El suspiro siempre comunica un men-
de cualquiera de los diferenciadores y abordarla de una ma- saje y puede modificar el mensaje verbal simultáneo o conti-
nera sistemática e interdisciliplinar, o a la 'antropología guo; por eso la ambigüedad semántica de una expresión ver-
acústica', lo mismo que se ha desarrollado la 'antropología bal como 'Bueno' desaparece cuando se le superpone un sus-
visual'. Comprende, por ejemplo, gritos de batalla, los de piro que comunica 'Bueno, haz lo que quieras'. Además, la
muchos juegos populares, gatuc colectivos y rítmicos de los intensidad del suspiro es significativa cuando su segunda
espectadores, el 'kiai' que precede a un encuentro de kárare fase, la que podemos alargar, se prolonga y se convierte en la
mientras se tensan los músculos, las voces de los ojeadores parte verdaderamente elocuente del suspiro o, de todas for-
para levantar la caza, y las de muchas ocupaciones con una mas, de la conducta respiratoria 'cuasiléxica' y quizá inefable.
gran variedad cultural. «Su juego [el de dos muchachitos en
el desierto], como siempre en el Sudán, parecía consistir en
una competición a ver quién emiría los chillidos ['screeches'] 3.5.2. Categorías funcionales del suspiro
más penetrantes» (Asher, FDR, X I ) ; «[en los trujales] nadie
pisa [la uva] con alegres gritos» (Jeremías, 48:33). Una clasificación funcional del suspiro es mucho más difí-
cil que para la risa o el lloro porque su estímulo es en muchos
casos mucho menos identificable y más elusivo, sin contar las
3.5. E l suspiro muchas combinaciones emocionales que pueden suscitarlos.

3.5.1. Naturaleza fisiológica y semántica del suspiro 3.5.2.1. La aspiración prediscurso. Los actores de cine,
por su proximidad a la cámara, pueden utilizar la aspiración
El suspiro es una ingresión prolongada variable del aire prediscurso como parte de su repertorio, sobre todo para ca-
respiratorio (con o sin fricción faríngea audible) seguida de lificar las palabras subsiguientes con un aire de autoridad, in-
una exhalación más prolongada (con o sin fricción faríngea). terés o preocupación sinceros; los amantes, el tipo lleno de se-
Se ha explicado como reacción a una estimulación involunta- guridad en sí mismo o el profesional ducho en su campo lo
ria de la respiración por los receptores pulmonares para cir- usan como señal de credibilidad; también se usa como énfasis
cular el volumen de a i r e de los pulmones; pero también po- marcado de lo que decimos a continuación: « P E T E R (drawing
demos suspirar voluntariamente (o más bien producir ese a deep breath-oratorically). Anybody that wants this stinking
mismo efecto acústico) como expresión paralingüística, oíd rock-pile of a farm kin hev it» (O'Neill, DUE, I , I V ) ;
122 3. LOS DIFERENOADORES
3.5. EL SUSPIRO 123

cuando se está a punto de explotar con palabras: «She paused vida real, aunque no he encontrado una explicación fisioló-
and drew in her breath sharply. Then she burst into a furious gica. Se suspira real o fingidamente anhelando algo ardiente-
torrent of abuse» (Maugham, OHB, X C V I ) ; expresando cólera: mente ('Siempre está suspirando por volver a casa'). El suspi-
«He [Hearhcliff] drew in his brearh, struck the table, and ro amoroso puede ser real o fingido: «[Don Quijote, hablando
swore to himself/— 'By hell, I hate them'» (E. Bronté, WH, de Dulcinea] dio un sóspiro y le puso en las nubes» (Cer-
X X V I I ) ; y como señal de impaciencia e inquietud: «'Man, I'm vantes, DQ, I-, X X l ) . Recordando nostálgicamente suele suspirar-
asking you to read it'» (Malamud, T , 50). se por experiencias lejanas: «'What did they talk about?'
I asked her [Antonia]./ She sighed and shook her head. 'Oh,
3.5.2.2. Sentimientos placenteros. Además de que el I don't know! About music, and the woods, and about God,
suspiro como reflejo puede expresar relajación física y alivio fí- and when they were young'» (Cather, MA, X I V ) .
sico, el suspiro voluntario con prolongación de su segunda
fase parece ser bastante universal para expresar placer después 3.5.2.5. Sentimientos felices. El suspiro voluntario
de beber o comer: «Sancho [...] en acabando de beber (de la puede expresar una serie de estados y reacciones psicológi-
bota] dejó caer la cabeza a un lado, y dando un gran suspiro, cos placenteros, con sus dos fases prolongadas, a menudo re-
dijo: —¡Oh, hideputa bellaco, y cómo es católico!» (Cer- forzado por una primera fase visible al inspirar y fricción fa-
vantes, DQ, I I , X I I I ) ; con expectación: «All blessed themselves, ríngea en la segunda, a veces con los brazos extendidos, ce-
[el día de Navidad] and Mr. Dedalus with a sigh of pleasure jas enarcadas y sonrisa. Es el suspiro de satisfacción: «'There',
lifted from the dish the heavy cover» (Joyce, U, I); y como ex- he [Burlap] whispered, and, with a sigh of contentment,
presión de placer sexual inalcanzable: «To catch up and walk closed his eyes [aliviado por Beatrice en su cansancio y do-
behind her [una clienta] [...} behind her moving hams. Plea- lor de cabeza}» (Huxley, PCP, X X X I V ) ; satisfacción también
sant to see first thing in the morning [...} He [Mr. Bloom] por los logros y el orgullo de sí mismo o de algo: «The truck
sighed down his nose: they never understand* (Joyce, U, 59)- bumped to a stop. Tom sighed. 'Well, there she is' [Cali-
fornia]» (Steinbeck, GW, X X V I ) ; expectación: «they were all
3.5.2.3. Desagrado y dolor físicos. El suspiro puede re- going to live in Danny's house [los cuatro vagabundos}./ Pi-
flejar o fingir cansancio, sueño o fatiga por esfuerzo físico o por en- Ion sighed with pleasure. Gone was the worry of rent»
fermedad: «He [esforzándose para arrastrar un fardo] blew a (Steinbeck, TF, V I ) .
mouthful of heavy breath [...} and mopped his brow to wipe
off sweat./ 'Hoon-an-haan'» (Anand, C, III); incluso muriendo: 3.5.2.6. Aburrimiento, cansancio y confusión. Estos son
«'She [Catherine] drew a sigh, and stretched herself, like a sentimientos entre los de felicidad y los de tristeza y dolor
child, reviving, and sinking again to sleep [...}» (E. Bronté, psicológico, expresados, a falta de palabras, más con una re-
WH, X V I ) . El dolor físico inesperado puede hacernos contener el acción como el suspiro que verbalmente: «She [Catherine]
aliento como acto reflejo: «'Hurt?' he [McTeague, el dentis- was [...} suppressing a weary sigh» (E. Bronté, WH, X V ) ;
ta] inquired, anxiously. She answered by frowning, with a «No lo comprendes, ¿eh? —Miguel hizo una pausa y reso-
sharp intake of breath» (Norris, M , II). pló por la nariz, suspirando [...} Pues yo tampoco» (Sánchez
Ferlosio, J, 174); «'[...] I'm not sure what I'm saying, I feel
3.5.2.4. Amor, anhelo, nostalgia y ensueño. El suspiro that mixed up'. She sighed, stroking his face with the back
de amor, de anhelo y nostalgia abunda en la literatura y en la ofherhand» (Malamud, T, 171).
124 3. LOS DIFERENCIADORES 3.6. EL JADEO 125

3.5.2.7. Irritación e inquietud. En la escala felicidad-an- dido, y como actitud de conformidad: «—¡Todo sea por
gustia encontramos sentimientos negativos como el de irri- Dios! —exclamó Guillermina dando un suspiro y volvien-
tación, a menudo expresado con un suspiro rápido o conte- do imperturbable a su trabajo» (Gaidós, FJ, I , V I I ) .
niendo el aliento por unos segundos, ambos intencionada-
mente audibles: «'Bitte, bine , said Cácilie, with a rapid 3.5.2.9. Dolor psicológico, temor y alivio. Un tipo de
intake of the breath, ' I won't listen to anything against him suspiro que puede ser un síntoma clínico es una especie de
[el chino de quien está enamorada]'» (Maugham, OHB, X X X ) ; reacción simpática que reemplaza a la ansiedad consciente,
y 'también el de inquietud (a veces un complejo emocional de lo que en psicoanálisis se llama 'equivalente de ansiedad',
embarazo, desacuerdo, etc.): «poor Hepzibah responded * prolongado y visible y acompañado generalmente por una
with a sigh so deep and heavy that it almost rustled Uncle emisión audible espirada, a veces frecuente durante todo el
Venner quite away [porque su tío le había aconsejado enga- día. Preocupación es otro término genérico aplicado a estados
ñar a veces a los clientes si fuera necesario]» (Hawthorne, leves de ansiedad, intranquilidad, temor, etc., nunca violen-
HSG, I V ) . tamente expresados y en formas verbales o no verbales sua-
ves que pueden mostrar cierta ambigüedad. «He uttered a
3.5.2.8. Tristeza e infidelidad. La verdadera tristeza sus- sound which was neither a sigh ñor a sob, but was even more
cita el suspiro, pero también puede emitirse como expresión indicative than either of a troubled mind» (Hardy, RN, I, I X ) .
paralingüística voluntaria: «It was very, very sad, and while El temor de algo concreto, esperado o imaginado, suscita el
I read, I sighed» (E. Bronté, WH, X V I I ) . El suspirar del duelo, suspiro reflejo o voluntario. El suspiro de angustia, la emo-
sin embargo, es un reacción espontánea de angustia en mu- ción negativa más intensa, es sobre todo natural porque la
chas culturas, especialmente en las mujeres de clase social in- persona está demasiado abrumada para expresar su estado
ferior, no sólo durante un velatorio sino al recordar a la per- con un suspiro fingido ni con conductas kinésicas falsas.
sona perdida, o mientras susurran sus oraciones en las igle- Pero también se suspira cuando cualquiera de esos senti-
sias de muchos países. El estar triste por la desgracia o mientos cesan y se siente el alivio: «With a sigh of relief,
adversidad ajena provoca, o hace fingir, el suspiro de condo- Myatt found himself alone» (Greene, ST, I).
lencia y compasión: « Y otra vez lágrimas, a las que contestó el Finalmente, conviene hacer notar que el suspirar volun-
prestamista con un suspiro gordo, que no le costó trabajo sa- tario no debe considerarse como una conducra aceptable um-
car de sus recios pulmones» (Gaidós, TC, I, II). Pero esa com- versalmente, ya que, por ejemplo, en Arabia Saudí el que
pasión puede ser lástima de sí mismo: «He (Mr. Quarles] sig- suspira debe añadir 'Perdóname, Dios', o se interpretaría
hed, he shook the martyr's head [diciendo cuánto trabajo te- como que no acepta la voluntad divina.
nía] [...} 'Trivial —but the business must be done.» He
sighed again» (Huxley, PCP, X X ) .
Otras formas de tristeza encierran sentimientos como de- 3.6. E l jadeo
sesperanza y frustración: «It was easy to promise, but oh, how
hard to fulfill! Elinor sighed, I f only Philip would let her 3-6.1. Naturaleza del jadeo
love him!» (Huxley, PCP, X X V I I I ) ; también la resignación pue-
de incluirse aquí como aceptación pasiva de una decisión, un Como producto de la respiración alterada el jadeo podría es-
acto consumado, etc., a menudo con añoranza por algo per- tudiarse con el suspiro, pero si jadeamos no es para fingir cier-
126 3. LOS DIFERENCIADORES 3.7. EL BOSTEZO 127

tos estados, sino porque estamos realmente respirando arrítmi- pantados', 'como enloquecido' y 'jadeando' son mutuamente
camente por una razón fisiológica y podemos todo lo más re- inherentes como complejo comportamental expresivo.
forzarlo con movimientos visibles del pecho y respirando audi-
blemente, pero no suscitarlo artificialmente para comunicar. 3.6.2.3. Esfuerzo psicológico. También pueden alterar la
Podría transcribirse fonéticamente como [«(j)»} y escribirse respiración, la agitación y la tensión emocional, como en es-
'aH', repitiéndose a través del discurso escrito, o como 'aH-aH- tados de excitación, expectación y cólera: «LAURA (panicky) [•...]
aH-aH' en el jadeo sin palabras, donde la H mayúscula evoca- (breathlessly): 'Mother-you go to the door!' [...] (despera-
ría precisamenre esa respiración y movimientos tensos. tely): 'please, you answer it, pleaseY (Williams, GM, VI);
«Philip [en la escuela] began to speak in a low voice./ 'Don't
mumble', shouted the master (...] Mr. Gordon began to
3.6.2. Clasificación funcional del jadeo breath heavily [...] he gasped [...] The master's breathing
grew almost stertorous* (Maugham, OHB, XVI).
Se pueden distinguir en el jadeo causas que responden al
estado médico, al esfuerzo físico y al esfuerzo psicológico.
3-7. El bostezo
3.6.2.1. Estado médico. Aunque algunas realizaciones
del jadeo pueden considerarse patológicas también transmi- 3.7.1. La naturaleza paralingüística del bostezo
ten otros mensajes que, al recurrir, contribuyen a una imagen
sobre todo visual de una persona por el movimiento del pe- El bostezo, el otro diferenciador que depende de actividades
cho, la postura entreabierta de los labios y la respiración di- respirarorias y motoras, tiene —como el suspiro, aunque no
ficultosa que se superpone al discurso en la interacción cara a tan comunicativamente— la importante función de estimular
cara. Así percibimos, por ejemplo, a la persona obesa, cuyo la ventilación de algunos alvéolos que no se usan durante la res-
resoplar narial irregular se mezcla con la imagen pesada del piración normal ligera y hacer que la sangre pase a través de los
cuerpo cuando habla o se mueve: «Se sube también un hom- pulmones sin oxigenarse debidamente, lo que se cree que sus-
bre gordo, con aire de feriante, que va fumando un puro [...} cita este acto respiratorio profundo como reflejo. Sus estímulos
se quita el sombrero y se pasa el pañuelo por la cabeza [...] son sobre todo fisiológicos (fatiga y somnolencia, o el que pue-
resopla mientras se acomoda» (Cela, VA, II). de indicar alivio después de un ataque asmático), pero también
psicológicos (ej., ansiedad y aburrimiento) e incluso orgánicos
3.6.2.2. Esfuerzo físico. El caso más común en estE-tipo de (ej., el bostezar excesivo causado por una enfermedad intracra-
jadeo es, naturalmente, el del esfuerzo excesivo, cuando los sig- neal). Tiene también dos fases: la primera es la útil fisiológica-
nos visuales más o menos dinámicos pueden ser más elocuen- mente, pero las dos son lo bastante visibles para ser comunica-
tes que el mismo jadeo, delatando la causa (ej., tono muscular tivas y utilizarse voluntariamente como conducta audiovisual
facial tenso), y cuyos signos concurrentes y contextúales pro- no verbal, a las cuales corresponde una distensión de los mús-
porcionan a veces más información que las palabras cuando és- culos faciales más bien tensa que difícilmente puede reprimir-
tas no son posibles: «([...] E B E N runs in, panting exhaustedly, se manteniendo la boca cerrada, pero puede dársele énfasis ac-
wild-eyed and mad-looking [...] [después de matar Abbie al titudinalmente. Sólo la segunda fase es audible, y por tanto la
niño de los dos]» (O'Neill, DUE, III, IV); en el cual 'con ojos es- que puede utilizarse paralingüísticamente, y puede fundirse
128 3. LOS DIFERENCIADORES 3.8. LA TOS Y EL CARRASPEO 129

con el lenguaje verbal en el 'discurso bostezado' o 'paralengua- municativos —aparte del estudio médico de la tos y de algu-
je bostezado' (ej., con fricción nasofaríngea audible) y, desde nas observaciones de tipo cultural, como las citadas en Key
luego, con cualquier conducta kinésica. (1975)— y a pesar de que la literatura narrativa abunda en
Su configuración morfológica, clínica y socialmente, com- ejemplos de toses y carraspeos 'interactivos'. Los libros de me-
prende toda una serie de rasgos paralingüísticos y kinésicos, a dicina definen la tos como un violento escape reflejo de aire
cuyo registro añadiríamos el fondo cultura! y socioeconómico pulmonar provocado, por ejemplo, al irritar un cuerpo extra-
(delatado por las conductas asociadas al reflejo), y desde luego ño los conductos mayores (bronquios, tráquea y bandas voca-
merece establecer tanto una transcripción (ej., [>0<]) como les), o por inflamación de la membrana mucosa interior de los
una forma gráfica (ej., 'Iiiiaaaa!', '¡Aaaaeee!', '¡Eeeeeaaaagg!'). bronquios y tráquea. A l toser cerramos tensamente la epiglo-
tis (así como la glotis entre las bandas vocales) después de as-
pirar y entonces los músculos abdominales e intercostales y al-
3.7.2. Clasificación funcional del bostezo gunos otros se contraen con fuerza, e inmediatamente después
el aire abre explosivamente la glotis y la epiglotis. Algunos li-
El aburrimiento, la fatiga y la somnolencia pueden confun- bros dicen que se respira hondo (lo cual supondría una con-
dirsé~a veces y hay que buscar otras conductas asociadas que, ducta visible), pero sabemos que muchas veces el reflejo es-
en el aburrimiento, pueden ser gestos faciales, una significa- pasmódico y explosivo se provoca instantánea e incontrolable-
tiva mirada de soslayo, un cambio de postura, etc. mente antes de poder aspirar, una tos que sorprende incluso al
La fatiga nos hace a veces cambiar de postura, por eso el tosiente.
desperezamos, un gesto facial, etc., indicará mejor el cansan- En cuanto al carraspeo, apenas mencionado en medicina
cio físico y/o psicológico: «a long sermón, read by Miss M i - excepto como una manera de soltar la flema, tiene funciones
11er, whose Irrepressible yawns attested to her weariness» (C. interactivas tan claras que la expresión 'carraspear' (y en in-
Bronté,7£, V I I ) . glés 'to clear one's throat' y además 'to hem') abundan en la
La somnolencia es generalmente lo que provoca el bostezo literatura, mientras que el término ecoico inglés 'hawking',
más tenso y prolongado a través del cual podemos hablar a la de realización velar tan elocuente al leerse o decirse (y en re-
vez que lo modificamos kinésicamente voluntaria o involun- alidad un intensivo de 'to clear one's throat'), sólo cuenta en
tariamente: «Davy Byrne smiledyawnednodded all in one: castellano con los equivalentes 'arrancar' (¡Venga, hombre, a
/—Iiiiiichaaaaaaach!» (Joyce, U, 177); «he went sluggishly ver si arrancas ya y te quedas tranquilo!'), 'desgarrar' y su for-
out the door, yawning and stretching» (Steinbeck, GW, XXV). ma menos ambigua esgarrar, que podemos usar para referir-
nos a la forma más audible y basta de aclarar la garganta, a
menudo preparándose a escupir . 25

3.8. La tos y el carraspeo


2 5
E n el ejemplo «Comenzaron a escarbar y tocar el arma; y en las to-
3.8.1. La tos y el carraspeo como actos paralingüísticos: naturale- ses y abrir y cerrar de las bocas vi que se me aparejaban gargajos» (Que-
za y morfología vedo, B, I, V) echamos de menos la referencia verbal al acto concreto de es-
garrar, como la encontramos en el inglés 'snuffle': « M r . Henchy snuffled
3.8.1.1. Lo mismo que otros diferenciadores, la tos y el ca- vigorously and spat so copiously that he nearly put out the fire» (Joyce,
D, 'Ivy Day in rhe Committee Room').
rraspeo se han ignorado prácticamente como fenómenos co-
130 3. LOS DIFERENCIADORES 3.8. LA TOS Y EL CARRASPEO 131

3.8.1.2. De una manera muy especial, tanto el toser como I, X X X ) . Parecida es la tos precanto, generalmente parte de
el carraspear y el esgarrar muestran una configuración con todo un complejo comportamental, como en este ejemplo:
rasgos paralingüísticos y kinésicos bien diferenciados, desde «Raymie blushed (cuando le piden que cante] [...] he was
su guía y entrada hasta su salida y residuo, y merecen una clearing his throat, pulling his clean handkerchief farther
transcripción fonética (ej., [ K x ] para una tos farínga fuerte, out of his breast pocket, and thrusting his fingers between
{ K Z Z Z } para una prolongada con pito bronquial) y una gra- the buttons of his vest* (Lewis, MS, VI).
fía para su escritura que no tiene necesariamente que desca- La tos o el carraspeo apuntadores tienen como función ha-
lificar a la descripción lireraria (e.g., 'Heh-cha-cha!' [Lewis, cer o impedir que alguien haga o diga algo en una reunión.
MS, X } ) . El origen cultural y socioeducacional también con- Un ejemplo cultural es el tradicional aclareo de garganta del
dicionan estos y otros reflejos (estornudo, eructo y bostezo), huésped de honor en una casa en Arabia Saudi, que significa
puesto que están siempre sujetos a reglas manifestativas (y a 'Paremos de comer y vayámonos', para que les quede a los
la sensibilidad y educación de cada uno) que afectan incluso que no han comido aún (no tan común ahora que hay más
su realización patológica, como puede ser un acceso violento abundancia en una casa). Otra función regulatoria es la tác-
de tos, más allá de su importancia sintomática en virtud de tica de hacer tiempo, o como pausa para pensar, a veces combi-
ciertos calificadores paralingüísticos y kinésicos optativos, nando ambas: «The audience cleared their throats and ros-
que además van desarrollándose desde la niñez: «springing sed a few stalks into the fire [...] to give themselves time to
to his feet [Pumblechook], turning round several times, in weigh the moral of rhe story» (Hardy, RN, I , III). También
an appalling spasmodic whooping-cough dance [...] vio- con una tos se puede ahogar un comentario inoportuno o dis-
lently plunging and expectorating, making the most hide- traer la atención de algo: «Mr. Dedalus' cup had rattled noi-
ous faces, and apparently out of his mind [después de beber sily against its saucer, and Stephen had tried ro cover that
'agua de alquitrán']» (Dickens, GE, IV). shameful sign of his father's drinking bout [...] by moving
his chair and coughing* (Joyce, PAYM, I I ) . Finalmente, debe
identificarse aquí la retrocomunicación, una función que pue-
3.8.2. Funciones interactivas de la tos y el carraspeo den cumplir otras formas de tos mencionadas más abajó.

3.8.2.1. Regulación de la interacción. Un cortés carras- 3-8.2.2. Satisfacción. Con una pequeña tos o aclarando la
peo o una tos o carraspeo interruptores en voz alta se usan garganta suavemente y como pensando se expresa a veces sa-
para anunciarse, incluso sustituyendo o complementando tisfacción de sí mismo, como el que sale de su casa con traje
otros medios: «She [Mrs. Carey] coughed elaborately at the nuevo en una soleada mañana de primavera como si el mun-
door so that Philip should have time to compose himself do fuera un espejo, o al recibir un elogio: «'Ahem!' said Mr.
[...], then she rattled the door handle» (Maugham, OHB, I X ) . Micawber, clearing his throat, and warming with the punch
Para atraer la atención con diversos propósitos también se tose and with the fire. 'My dear, another glass?'* (Dickens, DC,
o se aclara la garganta. La tos prediscurso (o aclareo de gargan- X X V I I I ) ; «He cleared his throat as he looked himself up and
ta), incluso acompañado del típico clic prediscurso ápicoal- down [en el espejo de la peluquería]» (Dos Passos, MT,. I l l , I).
veolar, puede ser producto de ansiedad o una conducta prefa-
toria consciente: «Dorotea [...] con toser y hacer otros ade- 3.8.2.3. Incertidumbre. Esta es una situación con la que
manes, con mucho donaire comenzó a decir» (Cervantes, DQ, asociamos la tos y el aclareo de garganta, expresando duda,
132 3. LOS DIFERENCIADO RES 3.9. EL ESCUPIR 133

titubeo, confusión, etc. «Mr. Rochester professed to be puzzled. esa reacción inconsciente en las calles de Calcuta), o por la
'Hem!' said he» (C. Bronté, JE, X X I V ) . noche en una calleja de Jerusalén o Estambul, etc. Las moti-
vaciones pueden ser complejas: simple ansiedad, reconocien-
3.8.2.4. Embarazo. Esta categoría incluye actitudes de timi- do la mutua presencia, o la desigualdad socioeconómica, etc.
dez, cuando se reconoce un error tonto, esforzándose por participar en
una interacción, etc. «{al haber confundido unos conejos muertos 3.8.2.6. Desinterés y rechazo. Estas dos conductas pue-
por un perro] I hemmed once more» (E. Bronté, WH, II). den comunicar nuestra actitud negativa hacia una situación
como es la de aburrimiento en una reunión: «People cleared
3.8.2.5. Ansiedad social. La tos y el aclareo de garganta their throats, tried to choke down a yawn» (Lewis, MS, TV);
surgen por tensión social incluso como reacción a priori, pero desinterés, con diversas manifestaciones, tales como el evitar
típicamente cuando no se sabe qué decir: «He stands there awk- reconocer la presencia de alguien verbalmente, una aceptación de
wardly [...] clears his throat, swallows, but fails to speak mala gana: «'why don't you have dinner with me tonight
{...}» (Laurence, SA, II); «{durante el flirteo con ella] La se- {...}?' {...] Merivale cleared his throat. 'Very well', he said
ñorita Elvira entornó los ojos {...] El señor {...} carraspeó un dryly {sintiéndose obligado, pero rechazando la idea}» (Dos
poco» (Cela, C, I); por parte de un subordinado con su superior Passos, MT, III, II); estando en desacuerdo: «'Some people think
(ej., el policía y el que ha infringido la ley), o en diversas si- so, I know', said General Knoyle very stiffly. 'But perso-
tuaciones en que hay una relación de dominio-sumisión, quizá nally...' He cleared his throat with violence. That was his
con algún elemento doblemente intimidante, como el puro personal opinión» (Huxley, PCP, V I I ) .
y el sillón giratorio en el siguiente ejemplo, en el que el su-
balterno quizá hubiera dado vueltas a su sombrero de •haber- 3.8.2.7. Impaciencia, reproche, ira. Estas tres actitudes re-
lo tenido: «'Well Joey tell me all about it', said Gus McNeill flejan formas diversas de fastidio o irritación, y a veces como po-
puffing a great cloud of smoke out of his cigar and leaning niendo fin a tales sentimientos: «Here, Mr. Brownlow coughed
back in his swivel chair [...} O'Keefe cleared his throat and impatiently* (Dickens, OT, X I V ) ; «Joe gave a reproachful
shuffled his feet. 'Well sir {...]'» (Dos Passos, MT, II, III). cough, as much as to say, 'Well, I told you so'» (Dickens, GE, II);
También pueden actuar la tos y el carraspeo para llenar un «Herzog {...] narrowed his eyes and cleared his throat, already
silencio ('silence filler') por la ansiedad que éste produce en las aware of the anger, the pervasive indignation he felt» (Bellow,
culturas occidentales (aunque no entre los indios y esquima- H, 128); «La Guardia Civil, quién sabe si por eso de que la par-
les norteamericanos), pero no en las asiáticas: «Mr. Bumble te ofendida tan presto entra en razón, se anisó los mostachos, ca-
coughed again, and smiled slightly {en un silencio cuando rraspeó {...] se marchó sin incordiar más» (Cela, PD, V I I I ) .
corteja a Mrs. Corney] [...] coughed, —louder this time
than he had ever coughed yet» (Dickens, OT, X X I I I ) .
Pero el caso más intrigante y elusivo entre todas las for- 3.9. E l escupir
mas de tos y aclareo de garganta de ansiedad es la que puede
llamarse tos de diada solitaria: dos personas relativamente 3.9.1- Morfología del escupir
próximas en un andén de metro vacío o encontrándose en una
acera solitaria por la noche, yo haciéndolo al cruzarme con un Las dos fases del acto de escupir, el esgarrar y el escupir
vagabundo nocturno en Chicago (pero incapaz siquiera de propiamente dicho, pueden modificarse elocuentemente con
134 3. LOS DIFERENCIADORES 3.9. EL ESCUPIR 135

calificadores paralingüísticos y kinésicos y es un tema digno tapándose con la mano, mientras que uno oye comentarios
de una investigación transcultural. Cualquiera puede, por sobre la mala costumbre de muchos hombres españoles de
ejemplo, escupirle a otro como humillación, pero la 'lenti- escupir en público.
tud' o 'rapidez' del gesto facial y el escupir mismo pueden
delataran fondo cultural, la categoría social y hasta el signi- 3.9.2.2. Escupir social. Hay una abundante documenta-
ficado exacto contenido en esos rasgos. Ha habido algún in- ción sobre la costumbre de escupir delante-de otros, no sólo
tento de representación escrita del escupir (ej., «Phth!» [Toy -
en libros de etiqueta de diversas épocas , sino en la misma
21

ce, PAYM, I]) y podría transcribirse, por ejemplo, como literatura. Entre otras actitudes sociales, los adolescentes va-
[X<W], una dorsovelar fricativa intensa seguida de una arti- rones de las culturas donde más se escupe esgarran-y-escu-
culación apicoiabial de retroceso , o sólo la última si al es-
26
pen 'como hombres' (incluso a ver quién alcanza más lejos)
cupir no antecede el esgarrar (probablemente con intención como conducta de asociación entre sus iguales. Otros tipos de
comunicativa). En su morfología kinésica destaca la guía que escupir social son, por ejemplo, el de los fumadores en las di-
anuncia la acción de escupir, sobre todo en el gesto facial versas culruras: «They drank at intervals from their huge
mientras se prepara el escupiente, pero puede combinarse pint tumblers and smoked, spitting often on the floor and
con una expresión emocional, y el escupitajo mismo consti- sometimes dragging the sawdust over ther spits with their
tuye también parte de la configuración, pues su mera pre- heavy boots» (Joyce, D, 'A Painful Case'), o el de los que
sencia en el rostro o en la ropa de la víctima añade un ele- mastican tabaco en Notteamérica e Inglarerra, berel en la In-
mento poderoso de humillación al igualmente degradante dia (cuya marca roja vemos a veces en la carrocería de los co-
sonido. ches), kola en Ghana (cuyos policías nocturnos van dejando
la curva de su escupitajo en las paredes, es decir, como im-
presión gráfica de su movimiento), etc.: «I had my mouth
3.9.2. Funciones fisiológicas y sociales del escupir full of tobacco juice. I bent down to her and Phth! says I to
her like that [...] Phth! [...] right into her eye» (Joyce,
3.9.2.1. Funciones fisiológicas. Aparte de sus realizacio- PAYM, I). Tal vez la forma más pinroresca sea la de los hom-
nes patológicas, la saliva sucia obliga a escupir en ocasiones bres turkanas del norte de Kenia, que se taladran el labio in-
que no debemos juzgar precipiradamente como vulgares, ferior con un tubito de metal o un palito hueco y por él es-
como, por ejempo, viendo a ciclistas y peatones que vuelven cupen a distancia.
a Nueva Delhi al atardecer por una carretera polvorienta, o la
gente que escupía el tamo en las ya casi desaparecidas eras. 3.9-2.3. El escupir casual y el escupir laboral. Aparte del
Sin embargo el esgarrar sí es considerado grosero en muchos escupir casual, innecesario y casi inconsciente (en algunos
sitios; en Nigeria el escupir audiblemente parece ser un há- como un verdadero tic nervioso), la forma cultural más inrere-
bito en uno de sus tres grupos étnicos que hace a los otros sante del escupir no interactivo —aunque cierta intencionali-
desviar la mirada o mirar con desaprobación, como pasa en dad sí puede ser interactiva— es la que puede llamarse escupir
Ghana, donde se escupe, si hay necesidad, silenciosamente y
2 7
Véanse algunos detalles sobte la evolución del escupir femenino y
26 Véase ésta y el resto de las articulaciones lingüísticas y paralin- masculino en la obra de Joan Wildeblood ( 1 9 6 5 ) y en las que ofrece su
güísticas en el volumen II, capítulo 3. bibliografía.
136 3. LOS DIFERENCIADORES 3.10. EL ERUPTO 137

laboral, cuyo mejor ejemplo es el del que se escupe en las ma- tes la de Jesús en el mismo sitio (Mateo, 26:27), o la que aún
nos antes de agarrar el suave mango de su pico o azada, con una se ve practicada por la policía en la India: «and now the poli-
actitud que puede comunicar entusiasmo, frustración, cansan- ce [...} beat them, and spat into their mouths» (Rao, K, X ) .
cio, cólera, etc., en su esgarrar-y-escupir y en otros gestos:
«Tom [cuando le han contratado para rrabajar y le dan un pico] 3.9-2.6. Ritual de repulsa. La Biblia ofrece ejemplos en
pushed up his cap and stepped into the ditch. Then he spat on esta categoría (ej., Deuteronomio, 25:9). Key (1975:98) pre-
his hands» (Steinbeck, GW, X X I I ) ; «[El guitarrista] [...] apre- senció una vez una ceremonia judía doméstica en la que el pa-
tando y aflojando las clavijas. Escupió entre las piernas; bebió dre, repudiando al hijo que se había casado con una cristiana,
un sorbito de su copa» (Caballero Bonald, DDS, II, III). escupió en su foto. Esta forma de rechazo (como tantas otras
de ritual) es muy común en la India: «standing at the village
3.9-2.4. Rechazo. En muchas culturas (Turquía, Líbano, gate, she spat once toward the east and once toward the west,
etc.) el escupir al suelo al mencionar a una persona o una idea once toward the south and once toward the north, and then
o actitud comunica rechazo . También indica desprecio e
28
spitting again thrice at the Pariah huts» (Rao, K, IV).
ira: « S I M E O N (Turns away and spits contemptuously) I see
her! [su nueva madrastra] P E T E R (Spits also). An' I see her!» 3.9-2.7. Curación. El escupir sobre la persona enferma es
(O'Neili, DUE, I, I V ) ; pero puede encerrar todo un complejo una práctica antiquísima a través de culturas y continentes, des-
emoional, como cuando alguien escupe con rechazo y con re- de el mismo Jesús, que a veces la utilizó adoptándola de la me-
signación frustrante: « S I M E O N [...] (He sighs-then spits) dicina popular (lo mismo que hacía con su lenguaje [t').,Juan,
Waal-no use'n crying over spilt milk [sobre el pasado y el 9:6}) hasta el curandero indio americano (La Barre 1964:217).
perder su granja]» (O'Neili, DUE, I, I V ) ; «yo me iría a traba-
jar para ellos./Juan escupe [...] mira, con odio, hacia algo le- 3.9-2.8. Juego. Aquí podríamos incluir las experiencias
jano./ — Y dejar el ganado, eh, y dejar las tierras, eh [...] de escupir que casi todos hemos tenido en el colegio, a veces
Vuelve a escupir» (López Pacheco, CE, I). como verdaderos concursos para ver quién llega más lejos,
generalmente cosa 'de hombres', pero que en Ghana las chi-
3.9-2.5. Agresión. Además de las funciones indicadas po- cas hacen entre dientes, produciendo sólo un suave siseo in-
demos también identificar varias formas de agresión. Desafío, terdental y sin esgarrar, que no sería femenino.
expresado en algunas culturas con un escupir 'exploratorio' ri-
tualizado, como el de los hombres de Ghana: uno se escupe en
la palma de la mano y se la enseña a su rival, el cual, si acepta 3.10. El eructo
el reto, le da una palmada con retroceso. Y también, natural-
mente, todo tipo de agresión corporal con el escupitajo, como la 3.10.1. Naturaleza y funciones sociales del eructo
descrita en El Buscón (nota 25), la de pura humillación men-
cionada en Isaías, 50:6, prefigurando unos setecientos años an- 3-10.1.1. El eructo, la expulsión de gas estomacal por la
boca, es un reflejo que no puede fingirse bien para comunicar
2 8
Mientras que K e y (1975:98) vio a unos soldados en Bratislava en (aunque puede provocarse contrayendo y expandiendo el esó-
1968 escupir al ver a una pareja besarse en público, yo observé esta con- fago cuando hay gas en el estómago [volumen I, cap. 3-3) y se
ducta en la misma ciudad en 1979 sin que nadie teaccíonara. manifiesta audible y visiblemente con ciertas conductas para-
1

138 3. LOS D I F E R E N C I A D O R . E S 3.12. E L E S T O R N U D O 139

lingüísticas y kinésicas controladas o no cuyas características aire golpea las bandas vocales espasmódicamente, es un re-
varían entre individuos, grupos sociales y culturas debido a las flejo al parecer sin un propósito concreto, pero de gran
diversas reglas manifestativas. El sonido varía modificando la efecto social porque'a veces el hipante recurre a otras con-
forma de la boca, abierta o cerrada (y por ranto la resonancia) ductas para contrarrestar tal manifestación de 'debilidad',
cuando el gas ha pasado por la abertura faringoesofágica (espe- sobre todo si es por haber bebido algo alcohólico o gaseo-
cialmente su anillo cricofaríngeo), que hace de glotis, como se so: «He hiccoughed and tried to pretend that he had
ha visto en el capítulo 2.4, al tratar del habla del laringotomi- coughed» (Huxley, PCP, X). Puede transcribirse como un
zado. Hay por tanto, como para el resto de los diferenciadores, tipo de fricativa dorsovelar ingresiva seguida de una oclu-
toda una configuración del eructo (Poyatos 1993a: capítulo 6). siva dorsouvular [>xq], y escribirse como '¡jic!': «Arabella
[...} hiccuped [...] ' I t is-hic-never too late-hic-to mend!'»
3.10.1.2. Las funciones sociales del eructo giran alrededor (Hardy, JO, VI).
de sus dos manifestaciones, la fisiológica e involuntaria y la
fisiológico-social voluntaria. Con el rango social aumenta el
tabú del eructo en la mayoría de las culturas avanzadas. Pue- 3.12. El estornudo
de responder a un sentimiento de satisfacción comiendo o be-
biendo, manipulando conscientemente los músculos abdo- 3-12.1. Naturaleza fisiológica y paralingüística del estornudo
minales y de la garganta para realzar su resonancia y termi-
nando con una exhalación paralingüística. En Malasia el El estornudo se inicia como reflejo por irritación de la
eructante debe decir '¡Al-hamdilil-Lah!' ('Gracias a Dios') membrana mucosa de la nariz, con una primera fase (si ño es
para no parecer ingrato, y entre los indios americanos es una inesperado) de aspiración silenciosa, o audible si se eleva el
expresión de elogio hacia la comida «sin [el cual] la anfitrio- velo, a.la que sigue una descarga espasmódica de aire por la
na no está muy segura de que los invitados estén disfrutando glotis (el '¡achís!') que rápidamente pasa por la nariz (cuan-
de la comida» (Key 1975:99)- Pero también podría uno ha- do presiona la úvula y cierra la abertura entre la faringe y la
blar de un eructo folklórico, pues eso eran, por ejemplo, las cavidad bucal) o por nariz y boca, por esta última como, ter-
muestras de 'capacidad eructante' de algunos de mis compa- cera fase en que se prolonga una expulsión sonora forzada con
ñeros de instituto en España, y la resonancia del eructo de valor vocálico. Fonéticamente se distinguirían en sus tres fa-
'los mayores', tan 'viril' como su esgarrar y escupir y el ras- ses una ingresión faríngea inicial y la explosiva dorsopalaral
carse 'como los hombres' (españoles), manifestaciones todo con una vocal alta adelantada o posterior emitida brevemen-
ello de un verdadero rito de pasaje a esa edad. te o muy prolongada y nasal. En su configuración se distin-
guen también diversas conductas kinésicas y pueden suge-
rirse varias'formas escritas: '¡Achís!', '¡Achú!', etc.'«[Dobbs]
3.11. El hipo sneezed thunderously six times, staggering sideways on rub-
bery legs in the intervals and raising his elbows ineffectively
3.11.1. El hipar como reflejo y como conducta paralingüística to fend off each seizure off» (Heller, C22, 308); «With gap-
ing mouth and head far back he stood still and, after an ins-
El hipo, una aspiración repentina y breve causada por la tant, sneazed loudly. /—Chow! he said. Blast you! [...]
contracción del diafragma con la glotis cerrada, cuando el Chow!» (Joyce, U, 231-232).

í
140 3. LOS DIFERENCIADO RES 3.14. TEMAS DE INVESTIGACIÓN INTERDISCIPLINAR 141

3.12.2. Funciones sociales del estornudo tual es mucho más elaborado, como ocurre en Arabia Saudi-
ta: el que estornuda dice 'Alhamdu lil-Lah!' ('¡Gracias a
El estornudo es en sí un tema de estudio que bien mere- Dios!'), los otros responden 'Yarhamukum Allah!' ('¡Dios te
ce una monografía en la que se investigue transculturalmen- bendiga!'), a lo cual él debe añadir 'Yahdina wa yahdikum
re si el estornudante reacciona verbal o no verbalmenre y Allah' ('Dios nos enseñe a nosotros y a t i el camino recto'),
cómo, si los presentes reaccionan también y cómo, y el sig- pero si deja de hacerlo la primera vez los demás, expresan su
nificado de esa reacción y si es de carácter religioso, supersti- bendición de todas formas, lo que le obliga a dar gracias a
cioso o simplemente social. Dios, y este intercambio puede ocurrir hasta tres veces.
Una cortesía social es, por ejemplo, el alemán 'Gesund-
heit!', francés 'A vos souhaits!', griego 'Hygeia sou' ('¡A tu
salud!'), el 'Tai carc lei shü' de Hong-Kong ('¡Buenas cosas 3.13. Conclusión
pasarán!'), el ruso 'Za zdaróvye!' ('¡A tu salud!'), el húngaro
('Kedves,) egészégeré!' (['¡Querido,] salud!'), o el hispanoa- Es obvio que podría decirse mucho más de los diferen-
mericano '¡Salud!'. ciadores paralingüísticos (al menos como he hecho en el l i -
Las respuestas supersticiosas al que estornuda son corrientes bro Paralanguage), pero sólo he pretendido aquí reconocer
en algunas culturas. En Ghana, si alguien estornuda por la su importancia psicológica, social y cultural —sugiriendo
mañana hacia la derecha de otro es señal de buena suerte, apenas la literaria— mientras que la investigación futura
pero si a ése le pasa algo malo se asocia con que alguien es- debe analizar sus funciones más profundas conscientes o in-
tornudó a su izquierda. Si en Níger dos están discutiendo y conscientes en la interacción, es decir, lo que sugiere el dia-
un tercero (fuera del grupo) estornuda, los dos conversantes grama de la figura 3.1. Cualquiera que tenga que interac-
le bendicen puesto que su estornudo sanciona lo que uno de cionar profesionalmente (médicos, enfermeros y enfermeras,
ellos trataba de probar. psiquiatras, entrevistadores de cualquier tipo, etc.) necesi-
Finalmente, las de carácter religioso se encuentran en mu- tan reconocer las sutiles relaciones entre estos diferenciado-
chas culturas y particularmente entre cristianos, pero mucho res y otras actividades y no actividades en encuentros perso-
más entre musulmanes. En España no todo el mundo dice nales o no interactivos. Se trata de relacionar lo que se dice
'Jesús!', ni en inglés dicen todos 'God bless you!' o 'Bless y lo que queda sin decir, lo que se hace y no se hace, con
you!', o en Islandia los hombres 'Blessadur' y las mujeres otros componentes verbales o no verbales, cuando un sim-
'Blesod', y los yoruba de Nigeria dicen 'Pele!' ('¡Dios te ben- ple aclareo de garganta o un suspiro puede constituir un co-
diga!', también un saludo). En Líbano los católicos invocan mentario elocuente que de otra manera pasaría inadvertido
el nombre de la Virgen María, 'Ya Adra!', y los musulmanes o sería mal interpretado. Cuando consideramos que estos
el de Mahoma, mientras que los que no son ni lo uno ni lo diferenciadores son componentes dinámicos de la interac-
otro dicen 'Siha!' ('¡Salud!'). Pero es a través de las culturas ción personal —y de nuestra interacción con nuestro am-
musulmanas donde encontramos una interesante variedad. biente personal y el medio ambiente" en general— empeza-
En algunas el que estornuda es quien debe responder a su mos a descubrir que es imposible decir que algo no comu-
propio estornudo, como con el 'Yarhamukum Allah!' de nica mientras no se demuestre lo contrario y que esos signos
Egipto ('¡Que Alá tenga misericordia!') o el 'Al-hamdilil- no verbales expresan a menudo lo que las palabras no po-
Lah! de Malasia ('¡Para Dios toda alabanza!'); en otras el r i - drían expresar.
142 3. LOS DIFERENCIADO RES

3.14. Temas de investigación interdisciplinar

1. Estudio fonético de los diferenciadores paralingüísti-


cos: transcripción y ortografía.
2. Los diferenciadores y la etiqueta social.
3. Los diferenciadores paralingüísticos en el escenario
teatral: aspectos visuales, acústicos y proxémicos.
4. Los diferenciadores paralingüísticos en el cine.
5. Patología de los diferenciadores paralingüísticos y El paralenguaje, IV:
comportamiento social. los alternantes, un vocabulario más allá del
6. Estudio transcultural de las conductas verbales y k i - diccionario
nésicas asociadas a la tos, el eructo, el estornudo y el
bostezo.
7. Los diferenciadores paralingüísticos en la narrativa
española.
vulgo soy, y ¡qué vulgo Dios m í o ! De cara...
0 8. Funciones de los diferenciadores paralingüísticos en
psh; soy insignificante; de cuerpo no digamos (Gal-
el mecanismo de la conversación. dós, Miau)
9. La risa y el llanto en la historia de la pintura.
10. Sentimiento y ritual en el llanto de duelo: aspectos Sirvió Manuel la sopa, la tomaron todos los
culturales y sociales. huéspedes, sotbiéndola con un desagradable, reso-
plido (Baroja, B, I, III)
11. El grito y el gritar en la sociedad española.
12. Risas, suspiros y lágrimas en la literatura romántica y 'Puss, puss, puss, —tit, tit, tit [llamando a un
realista. gato]' (Dickens, PP, XVI)
13. Desarrollo ontogénico de las funciones sociales de los
diferenciadores paralingüísticos. 'You and the pick ( u m p h ü ) workin' together
(umph!)!' (Sreinbeck, GW, XXII)
14. La kinésica de los difetenciadores paralingüísticos.
15. Diferencias sexuales en los diferenciadores paralin-
güísticos.
4.1. Naturaleza y estudio de los alternantes paralin-
güísticos

4.1.1. Aunque en los albores de los estudios paralingüís-


ticos se identificaron con diversos rérminos lo que empecé a
estudiar como 'alternantes' , se hizo de una manera muy ge-
1

neral, con unos pocos ejemplos y sin aludir a sus característi-


1
Sobre todo como 'vocal identifiers' (ej., Smith 1953; Trager 1955,
1956; Srockwell y otros para el español, 1956; Pirtinger y Smith 1957) y

[1431
144 4. LOS ALTERNANTES 4.1. NATURALEZA Y ESTUDIO DE LOS ALTERNANTES 145

cas fonéticas (lo que intenté hacer en dos artículos tempra- la kinésica y otros sistemas no verbales y calificadas por
nos) . N i siquiera reconocían su valor fonológico en ciertas
2
ellos en construcciones plurisistémicas y por algunas cua-
lenguas, como en las bosquimanas (Stopa 1972) y siempre lidades primarias y calificadores paralingüísticos (o sólo
eran desdeñados como «marginales», «anormales» y «no por ellos), producidas los sonoros individual o repetida-
del discurso», a pesar de estar perfectamente integrados en mente en la interacción personal y en la comunicación con
la triple estructura lenguaje-paralenguaje-kinésica como animales, además de en situaciones no interactivas. De una
elementos segméntales de un gran valor léxico o, si se quie- manera más impresionista podemos describirlos como sus-
re, cuasiléxico, con cada vez más alternantes incluidos en piros sin discurso, carraspeos, clics, aspiraciones y espira-
los diccionarios más progresivos y realistas, como los ciones, siseos, chisteos, bisbíseos, fricciones faríngeas o na-
Webster mayores. También es curioso que los estudiosos sales, gemidos, gruñidos, resoplidos, ronquidos, chasqui-
empeñados en encontrar los orígenes del lenguaje no hagan dos de labios, soplos, sorbos, jadeos, sonidos de vacilación,
caso del carácter realmente 'primitivo' de los alternantes etc.
como lógicos componentes de una doble estructura proto-
lingüística formada por gestos (Hewes 1973a) y sonidos 4.1.3. Los alternantes cumplen las siguientes funciones:
como siseos, clics, ronquidos, gruñidos, sonidos glotaliza- a) expresar emociones y sentimientos voluntaria o invo-
dos, etc. luntariamente: un colérico '¡Mm!', una exhalación narial
de impaciencia, un clic 'Tz' de conmiseración; b) regular el
4.1.2. Dado el rango que merecen como verdader-: ....ib- mecanismo de la conversación: el mismo clic 'Tz' o una in-
sistema del discurso, podemos defin..: ¡os alternantes como: gresión faríngea para solicitar la palabra, la retrocomuni-
err.ísior.cü a ' . á ' w n i c ü . e s . segméntales no verbales, senci- cación por medio de 'Aja', 'Mm'; c) expresar lo que podrí-
llas o compuestas, aspiradas o espiradas, voluntarias o in- amos o no verbalmente, como cuando nos referimos a soni-
voluntarias, conscientes o inconscientes, articuladas o no, dos que a veces no sabemos describir, como '¡Plaf!',
producidas o formadas en las zonas abarcadas por las cavi- 'Bannng!', 'Gfu-glu-glu' (si no conocemos 'gorgoteo'); d)
dades supraglóticas (nares, cavidades nasales, nasofaringe, referirse a cualidades personales: un sonido fuertemente
boca, faringe), la cavidad laríngea, las cavidades infraglóti- glotalizado con los labios cerrados para denotar valor o vo-
cas, el diafragma y los músculos abdominales, o ayudadas luntad férrea; e) referirse a actividades, como '¡Ffffp!' para
de la mano, con o sin voz, así como silencios momentáneos representar acústicamente la rapidez de algo; f) referirse a
(semejantes a las interrupciones kinéticas), combinadas con conceptos abstractos: una fricción faríngea sonora fuerte y
glotalizada para simbolizar la belleza inefable de un paisa-
más aún como 'vocal segregares' (Austin 1965, H i l l 1969, Pittinger
je; g) interaccionar con animales, llamándolos, imitando
1957, Smith 1969, Trager 1958) y luego como 'segmenral sounds' por sus propias llamadas o gritos, etc.
Key (1968, 1987).
Poyatos 1975c (basado en un trabajo presenrado en el IX Congreso
4.1.4. En cuanto a su codificación, en algunos aternantes
2

Internacional de Ciencias A n t r o p o l ó g i c a s y Etnológicas de 1973) y ante-


riormenre en español en Poyatos 1970a. Posteriormente, además de re-
es involuntaria aunque sean constitutivos integrales de un
sumir el tema más o menos en las publicaciones mencionadas en el capí- todo expresivo (ej., 'Bueno, está bien + espiración narial ten-
rulo 1, nota 1, lo he tratado extensamente en el capítulo 7 del libro sobre sa+iré ahora mismo'), ya que puede iniciarse a nivel incons-
paralenguaje (Poyatos 1993). ciente sin el proceso intelectual (por rápido que sea) necesa-
146 4. LOS ALTERNANTES 4.1. NATURALEZA Y ESTUDIO DE LOS ALTERNANTES 147

rio para la producción verbal, mientras que otros pueden ser desinterés, curiosidad, enfado, admiración, sorpresa, placer,
'pensados' cuidadosamente junto con las palabras precisa- disgusto, preocupación, sospecha, reflexión, superioridad,
mente por su naturaleza cuasiléxica (ej., un clic 'Tz' de re- etc., sino, como ocurre con las palabras, al menos dos de esos
proche, un '¡Aaj!' de fastidio). En cuanto a la relación signo- sentimientos o actitudes a la vez en una misma emisión de
significado, los alternantes pueden ser arbitrarios, sin parecido voz, con sólo colorearla con ciertos calificativos paralingüís-
alguno con el significante ('Tz', 'Hm', 'Mm'), ¿cónicos, en los ticos y kinésicos, en realidad una piedra de toque para me-
que el significante se asemeja al significado ('¡Bang!', para un dir la lexicalidad de un alternante. Lo que sí debe quedar cla-
portazo, '¡Ron-ron-ron!', para un motor, '¡Pssssss!', para un ro es que los alternantes están muy lejos de expresar sólo
pinchazo, '¡Be-e-e-e!', para un cordero), o intrínsecos, si el sig- emociones, pues si bien es cierto que muchos funcionan
no no imita, sino que es su propio significante —tratando como interjecciones —incluso según la definición latina
de reproducir, por ejemplo, el zumbido de un ventilador so- como 'significant mentis affectum' (Donatus, Ars Miñor)—
plando y produciendo un zumbido a la vez, o cacareando otros muchos no, como demuestran los muchos significados
como una gallina—, con cualidades sonoras tan parecidas de'¡Mm!'.
que, en términos semióticos, producimos, por así decirlo, el
'modelo' y no simplemente una 'réplica'. 4.1.5. Por rodo lo dicho, los alternantes constituyen un
Con relación a la iconicidad de los alternantes quisiera ha- verdadero campo de estudio interdisciplinar muy virgen aún
cer dos observaciones aunque sólo sea de pasada. La primera en el que deben investigarse los siguientes aspectos: la natu-
es que esta característica imitativa revela la necesidad que te- raleza imitativa o arbitraria de los sonidos; su clasificación
nemos —reflejada en los alternantes y en las kinetografías fonética; su origen etimológico (a veces común básicamente
estudiadas en el volumen I — de imitar los sonidos y movi- a través de varias lenguas y culturas); los sonidos que en ellos
mientos de la naturaleza, los animales, la gente y los mismos son fonológicos en ciertas lenguas; un estudio comparativo
artefactos de nuestra invención, pero sobre todo los animales de la capacidad del sistema fonético de dos o más lenguas
y los objetos. La segunda es nuestra tendencia a evocar cuali- para la formación y representación escrita de alternantes; su
dades abstractas y físicas que realmente no suenan: 'Y, ¡ffss!, aparición y desarrollo en la evolución ontogénica (y de las
salió como una flecha', 'El siempre está bom, bom, bom, emociones que algunos manifiestan) en el repertorio perso-
todo el día, sin parar', 'Es una persona muy ¡hmm!, en cam- nal; su categoría en cuanto a términos identificadores y re-
bio su hermano es más nnnnya, demasiado tranquilo'. Pero presentación escrita; la producción inconsciente de alternan-
no olvidemos que a veces el hablante puede recurrir a tales tes en la interacción y en la no interacción; su realización
evocaciones acústicas precisamente por deficiencia léxica . 3
conjunta con el gesto como compuestos audiovisuales; sus
Por otra parte, lo dicho en el volumen I, capítulo 4.3, sobre realizaciones y variaciones patológicas; su distribución so-
las posibles fusiones semánticas en una misma palabra es vá- cioeducacional según sexo, edad y categoría socioeconómica
lido también para los alternantes: una expresión como en cada cultura; su inclusión en la narrativa y el teatro de las
'¡Mm!' puede denotar no sólo aprobación, desaprobación, va- diversas culturas (así como en la literatura oral) y las discre-
cilación, incredulidad, admiración, reconocimiento, inrerés, pancias en su representación escrita; el uso de alternantes en
el teatro representado y sus limitaciones, y la elaboración sis-
3
Sobre el desarrollo de esta iconicidad, véase Poyatos 1993a: capí- temática de inventarios (para cada idioma y para una de las
tulo 7.1). culturas con el mismo idioma).
148 4. LOS ALTERNANTES 4.2. REPRESENTACIÓN VERBAL Y VISUAL DE LOS ALTERNANTES 149

4.2. Alternantes identificados y no identificados: nes (contribuyendo con ello al falso concepto .de que todo al-
representación verbal y visual ternante es una interjección). Contamos con un verbo que evo-
ca la acción, un sustantivo para indicar su realización sencilla o
El problema casi insuperable que presentan los alternan- múltiple y una representación ortográfica que no coincide ne-
tes es que, con voz o sin ella, existen como parte de nuestro cesariamente con la denominación (ej., 'balar', 'balido' y su pro-
discurso, pero para la mayoría carecemos de nombre o de for- ducción y escritura '¡Beee!'): 'siseo', 'sisear', '¡Sss!'; 'chisteo',
ma escrita, o de los dos, y por eso hay muchos de los que sim- 'chistar', 'Chst'. «George pooh-poohed rhe wine and bullied the
plemente no podemos hablar, sólo emitirlos. Y no podemos waiters royally» (Thackeray, VF, X X V I ) ; «Mauricio le hacía a
ignorar este problema porque los mejores diccionarios 'ofi- Aniano ademanes de calma con las dos manos en el aire y le si-
ciales' (por ejemplo, el Webster norteamericano de inglés) se seaba para que se aplacase:/—Chsss..., cálmese —le decía—;
esfuerzan por registrar el mayor número posible de alternan- Tranquilícese, hombre» (Sánchez Ferlosio,y, 67).
res y tanto el escriror profesional como el que escribe una car-
ta también suelen esforzarse, lo que demuestra que están ahí,
que su 'status vivu' es una realidad y que todo intento de es- 4.2.2. Alternantes con nombre y sin grafía
tablecer su justa identidad está más que justificado. Por otra
parte, conviene aclarar que las emisiones no verbales a que En esta categoría más numerosa los verbos y sustantivos
nos referimos con términos verbales —que han podido al- no siempre evocan las características concretas délos sonidos
canzar esa categoría verbal y ser incluidos en el diccionario que denotan, y ocurre que el hablante medio —y sobre todo
('¡pum!', '¡zas!', '¡puf!')— se convierten en alternantes para- el extranjero— riende a recordar las formas más imitativas
5

lingüísticos cuando las pronunciamos. y a olvidar (o tal vez no haya aprendido nunca) las más cul-
Es un problema, pues, de denominación (identificándolos ras y etimológicas. En cualquier caso, el problema es que aún
léxicamente) y de representación visual (escribiéndolos) en no hemos tenido imágenes visuales escritas de esas emisio-
un momento en la historia del hablar humano cuando mu- nes de voz, como ocurre con el sonido del besar, del aplauso,
chas emisiones muy elocuentes de cada día continúan sin ser del gorgoteo, del esgarre, etc. Encontramos en esta catego-
identificadas mientras que otras han encontrado incluso su ría: 'soplar', 'un soplo'; 'gruñir', 'gruñido'; 'lamer', 'dar un
lugar en el diccionnario . 4
lametazo'; 'suspirar', 'suspiro'; 'chascar la lengua', 'chasqui-
do de lengua' (aunque en inglés se ha escrito de formas di-
versas), etc. Si el escritor debe hablar de ellos puede hacerlo
4.2.1. Alternantes con nombre y grafía por razones estilísticas y técnicas, evocando sus significados
artísticamente con palabras, pero, si pudiera, también prefe-
Estos son, naturalmente, los más 'léxicos' de todos y los me-
jor establecidos y muchos han sido definidos como interjeccio- 5
Aunque el volumen III está dedicado por entero a la lireratura, debe
mencionarse aquí que sólo con un conocimienro transcultural del origen
4
Remito al lectot realmente interesado en establecer estas cuatro ca- puramente ecoico o etimológico —o ecoico y luego desarrollado etimo-
tegorías que siguen al esrudio mucho más detallado en Paralenguaje (Po- l ó g i c a m e n t e — de los alternantes puede un rraductor elegir el verdadero
yatos 1993: capítulo 7), que incluye, por ejemplo, una lista de los trein- equivalente que evoque exactamente el sonido a que se refiere, en lugar
ra y tantos alternantes registrados en el Webster New World Dictionary of de optat por una solución totalmente intuitiva que evidentemente no será
the American Language (1988). 'oída' por 'su lecror' como lo fue por el lecror del autor.
150 4. LOS ALTERNANTES 4.2. REPRESENTACIÓN VERBAL Y VISUAL DE LOS ALTERNANTES 151

riría a veces simplemente escribirlos y así hacer de esos sím- they trundled over the bridge moving very slowly» (Forster, PI,
bolos parte de la configuración visual de su texto; o tal vez X I V ) ; «A pair of lapwings pierced the still night with startled
optaría por ambos, refiriéndose a los sonidos y también escri- cries: 'Teet-tittee-tittee-whoot, tee-tee-whoot, tee-tee-whoot,
biéndolos. «You should see that fellow lapping up his bacon tit-tit-tee-whoot'» (Singh, TP, 14); «¿Y dónde creerás que
[...]/He twisted his features into a grimace of heavy bestiality pica?/ [Mesía] señaló el corazón con ademán jocoserio./ —¡Puif!
and made a lapping noise with his iips» (Joyce, PAYM, I ) ; —hizo con los labios Paco» (Alas, R, VII); « — T e atan corto, ¿eh,
«¿Qué es lo que haría yo en Madrid? —chasqueó con la len- Samuel? [...] —¿Esta? ¡Bo!» (Sánchez Ferlosio,J, 213).
gua, como el que va a empezar a relatar alguna cosa aluci-
nante» (Sánchez Ferlosio, J , 84).
4.2.4. Alternantes sin nombre ni grafía

4.2.3. Alternantes con grafía y sin nombre Una cuarta categoría es la de aquellos alternantes tan fre-
cuentes como los demás que, no contando con una sola pa-
Así como muchos alternantes con una denominación no labra para denominarlos ni una grafía establecida, requie-
pueden escribirse, otros muchos que podemos representarse ren a veces una perífrasis refiriéndose a una conducta con-
no pueden nombarse y sólo podemos referirnos a ellos con creta, haciendo una comparación con sonidos naturales,
una descripción que no evoca el sonido instantáneamente. animales o mecánicos, refiriéndose a emociones y acti-
También podría aducirse que el escritor puede demostrar su tudes o calificando denominaciones ya existentes: «that
habilidad léxica, pero, a la vez, tanto él como el profano sien- hissing sound which hostlers are wont to produce when
ten la necesidad de poder utilizar etiquetas como las que po- engaged in rubbing down a horse» (Dickens, PP, V ) ; «He
seen para otros alternantes para dar forma visible y audible made a noise of pain» (Crane, RBC, I X ) » ; « H e would not
(imaginada casi simultáneamente como sonido) a lo que speak [...] only look up sudden and fierce, and blow
quieren expresar, posea o no sonido en la realidad, y así ha- through his nose like a fog-horn» (Stevenson, TI, I, I ) ; «Al
cerlo económicamente. Sin embargo esa es la naturaleza in- oir el vocablo millones, Torquemada [...] aguzó el hocico
cierra de expresiones por otra parte tan 'cuasiléxicas' como soplando hacia arriba, manera muy suya de expresar la
'¡Psche!', '¡Mm!', '¡Psst!', '¡Aj!', etc., y de muchas de esas magnitud de las cosas jumamente con el asombro que pro-
para las cuales los tebeos y comics (estudiados más tarde) nos duce» (Galdós, TC, I, I X ) .
proporcionan formas escritas. «'You and the pick (umphü) Estas emisiones son sólo describibles, pero con tanto valor
workin together (umph!)!» (Steinbeck, GW, X X I I ) ; «'Psst.
1
comunicativo como las que podemos nombrar y escribir; lo
Psst. Don't go there! [...]'» (Brenan, FS, X ) ; « — ¿ M u y lejos?/ que ocurre es que sus descripciones verbales sólo se interpretan
—¡Psche! Según como lo quiera mirar» (Cela, VA, IV); «La cosa correctamente (a menudo acompañando la evocación de sus ca-
es de unos padres que ven desaparecérsele la hija, así, relámpa- racterísticas acústicas con actos kinésicos) si las reconocemos
go, fsss... Verla y dejarla de ver» (Sánchez Ferlosio, J, 316). por experiencia, lo que supone a veces conductas específica-
Esta es la categoría que incluye tantas imitaciones orales y es- mente culturales, como pueden ser, en los ejemplos arriba ci-
critas de sonidos específicos innominables, lo que revela nues- tados, el 'sonido de dolor' o 'ese sonido siseante' cuando se ce-
tras limitaciones expresivas: «The train crossed a nullah. 'Pom- pilla a un caballo. Esto sugiere una vez más el precario proceso
per, pomper, pomper,' was the sound that the wheels made as de codificación-descodificación implícito en la traducción,
152 4. LOS ALTERNANTES 4.3. INCONSISTENCIA DE GRAFÍAS Y AMBIGÜEDAD DE LOS NOMBRES 153

pues aun cuando se preservara en el texto traducido la expresión adversa]» (Dickens, DC, X X I I I ) ; «'Tush, tush, my dear! [...] I
específicamente cultural de, por ejemplo, una obra teatral, el only tried to frighten you'» (Dickens, OT, I X ) ; «'Tut, tut!' said
actor extranjero no sabría a veces como 'hacerla sonar' (como no Heathcliff [...] 'None of that nonsense' [...]» (E. Bronté, WH,
la hubiera 'oído' y 'visto' en una película): «PETER. Free! [...]/SI- X X ) ; «'T-t-t-t!' went her tongue [Mrs. Morel, porque falta di-
M E O N (In a frenzy). Whoop!/ P E T E R . Whoop! (They do an ab- nero] (Lawrence, SL, V I I I ) ; «'Tut! Don't be a fool!' (Lewis, MS,
surd Indian war dance about the oíd man [...])» (O'Neill, DUE, X I V ) ; «'Tst! Tst! Tst!' [...] a sucking sound of the tongue and
I, IV). Por eso, como se verá más abajo, el poder evocativo de las palate» (Dreiser, AT, III); «'For shame!' [...} 'Tch! Tch!' [...]
'sonografías' de los comics es innegable, ya que a menudo pro- 'Stop!'» (Fitzgerald, TIN, I); «His tongue clacked in compas-
porcionan una forma visible y una interpretación audible a mu- sion. Dth! Dth!/I'm sorry ro hear that» (Joyce, U, 159);
chos alternantes innominados y sin grafía, como se aprecia a ve- «'Chk! Chk! I wonder if I am roo old to start [...]'» (Lewis, EG,
ces en la misma literatura: «'Boun' is the sound as far as the hu- V I I I ) ; «their women make up poetry [sobre sus maridos, que
man alphabet can express it, or 'bou-oum', or 'ou-boum'— roban camellos] [...} Tsch!» (Asher, FDR, 78); «'You ought to
utterly dull» (Forster, PI, XTV, 145). be ashamed (...] Tz, tz!' She clicked her tongue disappro-
vingly against her teeth and shook her head» (Huxley, PCP);
«'Tck, tck, tck', she clicked her tongue, shaking her head pity-
4.3. La inconsistencia de las grafías y la a m b i g ü e d a d ingly» (Tolstoi, R, 1, X X X I ) . Naturalmente, cuando para un
de los nombres texto se carece de cualquier grafía hay que recurrir a su des-
cripción: «Sor Marcela [...] hizo un castañeteo de lengua y no
Tanto en la conversación diaria como en la lectura literaria dijo más que esto:/ —Andando» (Galdós, FJ, II, V).
podemos observar la incapacidad de escritores y hablantes, pri- En cuanto a la ambigüedad de los nombres mismos, el 'si-
mero, para describir los sonidos que se oyen —con la corres- seo' es un buen ejemplo, ya que se utiliza para referirse a va-
pondiente tendencia a reunir bajo un mismo término emisio- rios sonidos con significados culturalmente y transcultural-
nes que son diferentes fonética y semánticamente—, y segun- mente específicos. Uno es la fricativa predorsoalveolar sin voz
do, para conseguir una representación fonética que pudiera [s] utilizada para llamar a alguien (según el conrexto situa-
evocar esas expresiones paralingüísticas tan diferenciadas. El cional), para atraer la arención de una mujer en la calle en Es-
escritor se fía de su intuición muchas veces, pero incluso cuan- paña (con dos siseos breves), que puede escribirse '¡Sss!' o '¡Ss-
do realmente reconoce las articulaciones de un alternante no ss!'; otro es la fricativa dorsopalatal sin voz [c] usada para ca-
puede encontrar las grafías apropiadas, sencillamente porque, llar a alguien o también para atraer su atención, representáble
como ocurre a veces —y típicamente en español—, no cuen- como '¡Chss!' (en inglés mejor como 'Ssh!') y que sería 'chi-
ta con ellas en el sistema fonológico y ortográfico de su lengua. sear' y 'chiseo'; una tercera con las mismas funciones que los
Un buen ejemplo es el clic apicoalveolar sin voz ['tz'], del cual anteriores es la fricativa predorsopostalveolar+apicodental
encontramos en inglés por lo menos diez representaciones di- oclusiva [jt ], que podría escribirse '¡Sst!' y denominarse 'sis-
1

ferentes —incluyendo la que propuse como 'Tz!', que más tear' y 'sisteo'; y aún hay una cuarta forma de lo que errónea-
tarde encontré en Huxley— con diversos significados: 'Tz', mente llamamos sisear formada por la combinación sin voz
T-t!', Tut, tut!', 'Tush, tush!', 'Tst tst!', 'Dth, dth!', Tck, de oclusiva bilabial+fricativa predorsoalveolar, con las mis-
tch!', 'Chk! Chk!', 'Tsch!' y 'Tz, tz!', 'Tck, tck : «Tut, it's not-
1
mas funciones, fácilmente representáble como '¡Pss!'; e in-
hing, Daisy! nothing!' he replied [riéndose en una situación cluso una fricativa predorsoalveolar con una segunda fase de
154 4. LOS ALTERNANTES 4.4. EL PARALENGUAJE DE LOS COMICS 155

oclusiva predorsoalveolar [pst], también con idénticas funcio- identifiquen las sonografías legítimas y aceptables, las que
nes, pero que evidentemente merece su propia grafía, como son puro inglés verbal y las que, siendo inglesas, no tienen
'¡Pst!', un verbo como 'pistear' y un sustantivo 'pisteo'. A ve- por qué aceptarse así porque pueden traducirse perfecta-
ces encontramos un mismo término para realizaciones distin- mente al español. Estos tres tipos se encuentran dentro de las
tas, como ocurre con 'sisear': «Juanito llamaba al gato con los diez categorías que he distinguido entre las sonografías, re-
dedos; le siseaba» (Sánchez Ferlosio,y, 114). sumidas en las secciones que siguen.
Se ve, pues, cómo se enfrenta uno con la necesidad de cre- Pero conviene hacer algunas observaciones previas para
ar formas gramaticales sin una etimología, es decir, sustanti- que el lector las medite,, mucho mejor si tiene a mano algu-
vos y verbos que uno conjugue. nos comics. En ellos vemos cómo la percepción visual de las
sonografías mayusculizadas suscitan mentalmente su percep-
ción audible como verdaderas emisiones paralingüísticas y
4.4. E l paralenguaje de los comics: el reto de las cómo incluso los identificadores léxicos adquieren las mismas
sonografías y los problemas de comunicación cualidades paralingüísticas al ser calificados por mayúsculas
y de los préstamos interculturales de varios tamaños que indican la creciente o decreciente in-
tensidad del sonido, líneas que sugieren el movimiento y la
Hemos presenciado en los últimos cuarenta años más o velocidad, etc. Cuando lo visual se hace audible crea un nue-
menos un brote sin precedentes de representaciones escritas vo y desafiante repertorio de articulaciones pseudofonéticas
de emisiones expresivas que se les ofrece a los lectores de pe- miméticas que poco a poco adquieren categoría fonética más
riódicos y tebeos y comics. El estudio de estas sonografías, allá del diccionario (ej., el inglés 'phlump' para evocar la caí-
como las he denominado anteriormente, es importante en da de alguien sobre otra persona) y además enriquecen las po-
lingüística por la desafiante innovación que supone al hacer- sibilidades de escritura. Dos problemas obvios son: primero,
nos más conscientes del constante flujo lingüístico en que vi- la limitación verbal impuesta por la disponibilidad de estas
vimos; pero también por sus aspectos negativos en los posi- sonografías entre los niños o mayores y la resultante econo-
ble límites que pueden imponer a la expresividad verbal, mía verbal en su lenguaje descriptivo; y segundo, los présta-
porque ocasionan uno de los peores tipos de préstamos inter- mos interculturales-interlingüísticos, sobre todo del inglés a
lingüísticos, rayando en el servilismo, y porque tienen una otras lenguas cuando esas lenguas podrían proporcionar las
comprobada influencia perniciosa en el desarrollo del habla sonografías adecuadas o alternantes ya establecidos en ellas,
infantil. En realidad, tratar el tema de las sonografías en es- por ejemplo: en una versión española, 'Ouch!' para dolor
pañol equivale a un estudio comparativo de las posibilidades cuando debería ser '¡Ay!', expresiones verdaderamente refle-
del idioma frente a las del inglés, sencillamente porque una jas en ambos idiomas; 'beep-beep!' en lugar de '¡pii-pii!',
mayoría de los comics son traducciones de originales en in- 'shh!' por 'jChiiss!', 'ow-ow!' y no '¡guau-guau!').
glés (y bien deficientes) que no incluyen el texto integrado
en la parte artística, por lo cual queda en inglés, o mejor di-
cho, en la forma más adecuada al sistema fonético del lector 4.4.1. Sonografías léxicas
anglohablante. Por lo tanto, un estudio sistemático y lo más
exhaustivo posible —que no se intenta dentro de los límites Estas son las palabras tomadas del diccionario (aunque al-
de este capítulo— supone también una criba en la que se gunas hayan ido incorporándose a él últimamente como ta-
156 4. LOS ALTERNANTES 4.4. EL PARALENGUAJE DE LOS COMICS 157

les) que encontramos dentro del discurso de los personajes o ser como ' P A N T , P A N T , P A N T ' . También se observa cómo la
de la parte artística, y es absurdo dejar en una versión espa- poco imaginativa 'españolización' de grafías verbales pier-
ñola de un tebeo estos identificadores verbales de sonidos; de precisamente la cualidad sonora principal, como ' T U M P !
con la particularidad de que en español no siempre posee su T U M P ! ' por ' T H U M P ! T H U M P ! ' (pero con su mutilada ex-
traducción valor verbal y sustantivo como en inglés. Ade- clamación intacta).
más, la mayoría son onomatopéyicas, pero otras ni siquiera
eso, por ejemplo, entre las primeras: ' C H O M P , C H O M P ! ' , 4.4.2. Sonografías paralingüisticas
(masticar ruidosamente), C L A T T E R ('tableteo'), ' C R A C K '
(partir, o chascar o quebrarse algo duro), ' C R A S H ' ('chocar', Aparte de las sonografías que denotan emisiones para-
'choque', 'estrellarse'), ' F L I T T E R , F L I T T E R ' ('revolotear' rá- lingüisticas —otro problema en los comics 'a medio tra-
pidamente un insecto o pájaro pequeño), ' G U L P ' (tragar au- ducir' del inglés: 'burp', 'eructar'; 'pant', 'jadear'; 'sigh',
diblemente, tragar saliva, hablar con un nudo en la gar- 'suspirar'; 'snarl', 'gruñir' [como un perro]; 'sob', 'sollo-
ganta), ' G U R G L E ' ('gargarizar', 'hacer algo glu-glu'), zar'— esta categoría comprende los alternantes que emiti-
' K N O C K K N O C K ' ('llamar a la puerta'), ' R I P l ' ('rasgar'), mos como tales; se trata de construcciones no imitativas que
' S N A P ' (chascar [los dedos], chascar algo, cerrarse o juntar- comprenden las también incluidas en algunos diccionarios
se dos partes de algo abruptamente, dispararse una cámara), —unas con su denominación (ej., '¡ejem!', inglés 'ahem!',
' S N I F F , S N I F F ' ('husmear'), ' P A T - P A T ' ('palmear', dar golpe- carraspeo; 'achoo!', estornudo), otras sin ella (inglés 'ow!',
citos), ' R O A R ' ('rugir'), ' T H U D ' (golpe u?r. corado sordo de equivalente al '¡ay!' de dolor)—, pero muchas más aún que
? j £ C firme W U I U Í -vgo meaos firme, como el de un puñeta- nunca se escribieron antes, y es aquí donde una vez irías se
zo o golpeándose el pecho), ' T H U M P ' (variante que evoca adoptan las casi siempre impronunciables —y casi nunca
una ligera diferencia de sonido, como en los ejemplos para justificadas— grafías inglesas (tampoco en su diccionario),
'thud', pero también el de los pasos sobre una tarima), por ejemplo: A R G H ! ' (gran dolor), ' B L A H ! ' , ' B L E A H ! ' (sa-
' T H W A C K ' y ' W H A C K ' (golpear con algo plano, como en cándole la lengua a alguien), ' B O O O O O ! ' (desaprobando en
una bofetada o un revés), ' Z O O M ' (sonar con un zumbido, público, como el silbar español), ' E E K ! ' (susto), ' K O F F ' (tos),
movimiento rapidísimo), etc. Entre las que son no imitati- ' U N G H ! ' (recibiendo un gancho en boxeo), ' W H A A ! ' (lloro
vas o con un valor icónico muy inferior, están: ' K I C K ' (dar de niño), ' Y I P E ! ' (pinchándose con algo inesperadamente),
una patada', 'patada'), ' * S I G H * ' ('suspirar', 'suspiro'), ' Z Z Z Z Z ! ' (ronquido), 'J> JíJ> JV (silbando música). En sólo
' S L A M ! ' ('dar un portazo', 'portazo'), ' S M A C K ' (beso audible nueve dibujos de un comic escogido al azar encontramos
o el sonido de una bofetada), ' T A P , T A P , T A P ' (golpear lige- siete sonografías de este tipo, de las cuales tres representan
ramente con algo firme, como llamando a una puerta o ven- este injustificado y perezoso servilismo lingüístico: '¡HE'Y!'
tana), ' S L O B B E R ' ('caérsele a uno la baba'). En resumen, los (sorpresa), ' ¡ O W ! ' (dolor) y ' ¡ E E E K ! ' (miedo).
lectores no anglohablantes, sobre todo aquellos que desco-
nocen el inglés, como la mayoría de los hispanohablantes,
4.4.3. Sonografías de autoadaptadores
¡ni siquiera saben pronunciar estas grafías casi nunca! Por
otra parte, encontramos intentos totalmente ineficaces de
Los sonidos de autoadaptadores se representan a veces en
sonografías españolas, como en una reciente adaptación del
los comics con sus identificadores léxicos (con lo que perte-
comic 'Garfield: ' J A D E O , J A D E O , J A D E O ' , que nunca puede
necerían al primer grupo): ' C L A P , C L A P ! ' (aplaudiendo).
158 4. LOS ALTERNANTES 4.4. EL PARALENGUAJE DE LOS COMICS 159

4.4.4. Sonografías de somatoadaptadores ' B A N G ! , B A N G ! ' (golpeando en una puerta), ' B R A T C H ! ' (el
cuerpo atravesando un panel de madera en kung-fu), etc.
Estas son las producidas en contacto, sobre todo, con la
comida y la bebida, a menudo onomatopéyicas en inglés
(pero no siempre inteligibles para el hispanohablante): 4.4.7. Sonografías de objetoadaptadores mediados objetualmente
' C R U N C H , C R U N C H ! ' ('to crunch',. hacer crujir algo, en la
boca), ' G L U G , G L U G , G L U G ' (bebiendo ávidamente), ' P T U l ! ' Estas sonografías tratan de representar sonidos produci-
(escupiendo algo pequeño por una cañita). dos por objetos que manipulamos como extensiones corpo-
rales contra otros objetos, y poseen una misteriosa cualidad
cuasilingüística . El problema de las formas inglesas es el
6

4.4.5. Sonografías de alteradaptadores mismo (ej., ' W H A P E T Y W H A P E T Y W H A P ! ' , una raqueta con
la pelota cogida con un cordel; ' Z U A K ! , golpeando a alguien
Esta es la categoría que mejor representa el incremento de con un palo, etc.), aunque a menudo resultan fácilmente
la violencia infantil a través de este tipo de literatura con los adaptables ortográficamente y para su pronunciación:
golpes de kung-fu representados para evocar sus cualidades ' C L I C K ! C L I C K ! C L A K ! ' (escribiendo a máquina), ' D I N G - A -

cuasifonéticas y cuasiparalingüísticas ( ' B R A P ! ' , . mano contra L I N G ' (campanillas), 'SWSSSS' (blandiendo una espada).

mano; ' F U P ! ' , pie contra abdomen) que luego, absurdamen-


te, los niños hispanohablablantes reproducen a su manera en
sus juegos. 4.4.8. Sonografías animales r

La representación visual de los sonidos animales en los


4.4.6. Sonografías de objetoadaptadores comics va mucho más allá de los pocos ecoicos léxicos esta-
blecidos y la mayoría son bastante acertados porque se apro-
La mayoría de estas sonografías, que también representan ximan mucho más a los sonidos humanos que, por ejemplo,
la violencia, constituyen sobre todo un rico repertorio de al- a los objetuales. Pero también aquí encontramos en las tra-
ternantes cuya originalidad realza indudablemente el realis- ducciones a otros idiomas el uso indebido de formas léxicas
mo de un texto para el lector nativo, pero que el extranjero inglesas como ' G G O W L L L L ! ' (prolongando la / ) , ' Y A P , Y A P ! '
debería poder suplir con equivalentes de su propia lengua y
sistema fonético. Es decir, en principio fomentan una serie 6
Algo muy interesante en esta categoría es cómo la percepción visual
muy legítima de imitaciones paralingüísticas totalmente fac- de incluso la referencia léxica escrira a un sonido como, en inglés, 'type'
tibles, un nuevo vocabulario para referirse a acciones que no ('escribir a máquina', y no onomatopéyica) puede generar una cualidad
podríamos verbalizar ni imirar, como cuando un niño imita el ecoica y evocar ese sonido vividamente cuando lo repetimos: 'type, type,
type, type'. Para mayor consciencia respecto a estas sonografías por
acto de caerse al suelo y lo completa emitiendo un '¡pom!'; parte del lectot, en un 'comic book' norteamericano un personaje comen-
siempre es esto mejor que adoptar mal el inglés 'wump!', ta la calidad cteativa de las sonografías cuando, refiriéndose a la que apa-
como a menudo he visto hacer ya a niños españoles por estar rece junto al dibujo de otto petsonaje jugando a balonvolea, dice: «'Cuan-
visualmente familiarizados con formas inglesas, que a veces do le das a la pelota de balonvolea debe hacer '¡zing!' ['thing!'], no
resultan apropiadas también para el lector español, como '¡blap!'».
160 4. LOS ALTERNANTES 4.5. CLASIFICACIÓN FONÉTICA DE LOS ALTERNANTES 161

(el ladrido agudo de un perro pequeño), ' H E E - H A W , H E E - temante, de una cometa al estrellarse), o con nuevas formas
H A W ! ' (el rebuzno), junto con las innovaciones inglesas de escritas ya esrablecidas (ej., ' F W A T ! F W A T ! ' , balas dando en
los comics, unas pronunciables en español ( ' A R F ! ' , ' B O - la hierba o, ' K A P W E N G ! ' , en la roca; ' P L I N K ! ' , canica contra
W O W - O W - O W - O W - O W F ! ' ' R A R F ! ' , para ladridos; ' G R R R R ! ' , canica); y objetos por el aire (ej., 'SSSSSSSSSSSS', una granada;
para el gruñido del perro; 'KSSSS-TSSSSS!', el silbido de la cu- ' S W I S H ! ' , un guante de boxeo fallando el golpe) . 7

lebra), pero otras realistas sólo por el contexto del dibujo


( ' O W O O O O O O O ! ' , para el aullido; ' W A R F ! W A R F ! W A R F ! ' ,
para el ladrido). 4.4.10. Sonografías ambientales

Esta última categoría de sonografías representa el esfuer-


4.4.9- fonografías objemales zo de los comics por dar forma visual más viva a muchas de
esas palabras con que en inglés nos referimos a sonidos del
Esta es quizá la innovación más interesante de los co- ambiente, aunque sin apenas sentido para el lector español,
mics. Además de la repetición visual de referencias léxicas tales como ' G U S H ! ' para un chorro de agua o de petróleo sa-
ecoicas, (ej, 'clink clank clink clank', cuya k podría perfec- liendo con fuerza, ' W H O O O S H ! ' (prolongando la ó) pata, una
tamente convertirse en c, sus autores han inventado muchas ráfaga de viento, etc.
más sonografías, variando su intensidad y características con
la combinación continua de letras de diversos tamaños y es-
tilos, lo cual se une a la kinésica de los personajes en los di- 4.5. La clasificación fonética de los alternantes y sus
bujos y a la representación de su paralenguaje alrededor de calificadores paralingüísticos y kinésicos
ellos, con lo que a veces la parte verbal casi se hace secunda-
ria. Aquí se distinguen tres subcategorías en las que tam- Para intentar una clasificación de los alternantes de un
bién predomina aún la influencia del inglés: aparatos mecá- idioma y una cultura es preciso seguir un modelo como el
nicos, bien con formas léxicas onomatopéyicas (ej., ' C L A N G ! sugerido en las figuras 4.1 y 4.2, que identifique el modo de
C L A N G ! ' , para el un tren antiguo, ' C L A T T E R C L A T T E R ' , para
articulación o producción, el punto o zona de articulación o
el tableteo de un carro, ' T I N K L E , T I N K L E ' , para una peque- producción y los calificadores paralingüísticos y kinésicos de
ña esquila, ' C H O P , C H O P , C H O P ' , para el 'chopper' o heli- cada alternante.
cóptero de combate), o con novedades ortográficas, unas
adaptables del inglés (ej., ' K L A K . ! ' , una recámara vacía,
'FSSSSS', la pólvora avanzando) y otras engañosas para el his-
4.5.1. Modo de articulación o producción
panohablante (ej., ' T W A N G ! ' , un arco con flecha o un tira-
gomas), o más bien sorprendentemente ambiguas (ej., ' P U T -
Puesto que algunos alternantes no muestran una articula-
T A P U T T A P U T T A P U T T A ' , cuando un hombre dispara hacia
ción clara (ej., una aspiración faríngea audible) o son silen-
una mujer con una metralleta); objetos en contacto, también
con palabras (ej., ' P L O P ! ' , algo no pesado que cae; ' F L O P ' , al-
Véase la extraordinaria represenración en toda una página de un co-
guien dejándose caer en un asiento; ' S N A P ! T E A R ! B O N K !
7

che que no arranca, en la novela de Agee (1938), citada en Paralanguage


S M A S H ! ' , una viva representación, con tres verbos y un al-
(Poyatos 1993a: capítulo 7.5).
4.5. CLASIFICACIÓN FONÉTICA DE LOS ALTERNANTES 163

PUNTO/ZONA DE ARTICUUCIÓN/PRODUCCIÓN
MODO DE ARTICUUC1ÓN/PR0DUCCIÓN
ciosos (aunque no extraños a los sonidos del discurso circun-
Aire pulmonar espirado Laríngeo oclusiva glótica dantes) es preciso hablar de 'producción' y no sólo de articu-
(respiración) aspirado trino glótico lación. Resumiendo las características del discurso estudia-
espasmódico
exolabial das en el volumen I , capítulo 3, debemos distinguir las ca-
Aire no pulmonar aire bucal exobilabial racterísticas que muestra la figura 4.1.: aire pulmonar (respi-
Faríngeo endolabial
eructado labiodental (exo/endo)
ración espirada, ingresiva, espasmódica o simplemente audi-
Aire esofágico
endolabio-exolabial ble), aire no pulmonar bucal solamente (ej., un tableteo de la
sin voz asistida lengua en el suelo de la boca) y aire esofágico eructado. Además
ventricular
Laríngeo cierre glótico ápicolabial de retroceso de los sonidos laríngeos (ej., la oclusiva glótica de '¡Uní!' ai ha-
trino glótico ápicolabial (exo/endo) cer un esfuerzo físico), las formaciones faríngeas (ej., la fric-
comprimida ápicosublabial (canalizada)
ápicolabiodental ción prediscurso, el sonido faucal de la arcada) y las linguales
ápicoendosublabial (ej., clics), se deben investigar transculturalmente y con ex-
oclusiva faríngea ápicoalveolar haustividad las dentales raspantes (ej., rechinando los dientes),
Faríngeo trino faríngeo ápicosubalveolar
faucal ápicopostalveolar percusivas (ej., castañeteando los dientes), etc., todos los so-
ápicopalatal nidos labiales oclusivos, fricativos, clics, etc. (ej., sonidos de
oclusiva subápicolabial
explosiva subápicodental beso, soplo, '¡Puh!', '¡Uf!'), los originados en las cavidades na-
fricativa subápicopalatal sales y nariales (ej., aclarando la nariz comunicativamente) y el'
friccional Lingual ptedorsal-subpred. interlab.
africada predorsal-subpred. interdent,
mayor número posible de realizaciones de vocales más allá de
clic ptedorsolabial lo que constituya el sistema de cada lengua, como ocurre en
Lingual continua ptedorsodental la práctica por encima de las cinco vocales básicas españolas.
silbada pcedorsoalveolar
vibratoria predorso postalveolar
percusiva predorsoalveolar explosiva
lateral subptedorsal-bucal (perçus.)
retrolateral ptedorsodental 4.5.2. Puntos o zonas de articulación o producción
tettofleja dorsodental
dorsoptepalatal
dorsopalatal
Como muestra el mismo esquema, los alternantes pue-
raspante
Dencal percusiva dorsovelat den ser, en cuanto a su punto o zona de articulación o pro-
dentalización dorsouvular ducción:
asistida rádicofaríngea
A. Laríngeos, por ejemplo: la oclusión glótica, como la
oclusiva aguda con fricción narial prolongada y con la boca cerrada
fricativa bidental
africada Dental dentoexolabial
equivalente a '¡Delicioso!' en Alemania; los trinos glóticos
Labial vibrante dentoendolabial múltiples con que los niños imitan una ametralladora; la vo-
clic
cal alta posterior glotalizada+líbioáe'atú fricariva como co-
percusiva vélica
asistida Nasal uvular mentario sobre el calor en España o Israel.
Natial bilabial B. Faríngeos, por ejemplo; la fricción faríngea prediscurso
Nasal nasal alveolar
Narial narial velar o de vacilación, a menudo precedida de clic ápicoalveolar.
C. Labiales, por ejemplo: la fricción exolabial soplante de
fatiga o desánimo; la espiración endolabial audible (soplando)
F i g . 4.1. Modo y punto o zona de articulación o producción de alternantes

[162]
164 4. LOS ALTERNANTES 4.6. LOS ALTERNANTES SILENCIOSOS 165

precedida de una profunda aspiración y tamborileo con los erróneamente como conformidad; la espiración narial nasaliza-
dedos, expresión turca de impaciencia que ha suscitado que- da continua, muy prolongada y en tono alto (más bien sor-
jas del personal de Turkish Airlines; la exolabial fricativa con prendente cuando la oí por primera vez desde un despacho
vocal alta-posterior (en Turquía sacudiendo la dos manos contiguo en una universidad de Tokio), que es la retrocomu-
como en el francés 'Oh-lá-lá!') para expresar calor; el clic m- nicación típicamente femenina hablando por teléfono.
dolabial nasalizado y prolongado del beso enfático que oímos G. Vocálicos, por ejemplo, con vocales altas: finlandés
en culturas del sur europeo; los muchos usos de silbidos bila- 'Huh, huh!' cuando se siente frío o calor; el '¡Wai!' israelí de
biales; las diversas articulaciones labiales asistidas, desde la sorpresa; la expresión de deleite también israelí [a'oj ::}; el
1

imitación del descorchar de una botella de champán hasta el 'Oóys' turco masculino al ver a una mujer atractiva; con vo-
'trino labio-palmar' (exolabial) con que los bereberes marro- cales medias: la vocal central-media doble (la segunda con fric-
quíes llaman de lejos a las cabras. ción velonasal) de retrocomunicación y afirmación angloa-
D. Linguales, por ejemplo: la ápicoprepalatal semifricativa mericana 'Uh-hu', hoy adoptada, como la negación 'Au-ah',
('approximant') ingresiva del siseo de deferencia en el Japón, en muchas culturas; con vocales bajas: el japonés '¡Aah!' (o
que causa la mayor perplejidad en eJ occidental (Morsbach '¡Itáh!' glotaiizado) equivalente al '¡Ay!' español de dolor fí-
1972:271); las muchas funciones comunicativas del clic api - sico; la expresión turca de deleite o sorpresa '¡Aaaaah!'.
coalveolar 'Tz'; el clic ápicoprepalatal como negación en Israel
(llevando la barbilla hacia el hombro como para la afirmación
'¡Digo!' de la zona de Cádiz); el [Ji ] israelí para arrear a un 4.6. Los alternantes silenciosos
caballo; la dorsovelar [g] básica del '¡Agu-agu!' tocando a un
niño debajo de la barbilla como caricia; la fricativa velar na- Ya se ha indicado en la definición de alternantes que tam-
salizada con vocal central posterior del 'Jo!' español de sor- bién entran legítimamente en esta categoría paralingüística
presa, desilusión, admiración, etc. ciertas pausas momentáneas en la corriente del discurso cuyo
E. Dentales, por ejemplo: la fricción bidental bilateral in- valor comunicativo es innegable, sean o no voluntarios. Lo
gresiva japonesa como preapertura de turno en la conversa- que en el capítulo 5.3 se dice sobre los orígenes del lengua-
ción y al empezar a rezar; articulaciones dentales asistidas, como je podría aplicarse al uso de los silencios, ya que, sobre todo
el 'rocar música' golpeando los incisivos superiores con las los voluntarios, pudieran haber coexistido con los sonidos y
uñas o con un lápiz. movimientos comunicativos, puesto que incluso en períodos
F. Nasales y nariales, por ejemplo: la plosiva nasal (oclusiva más rudimentarios de la interacción humana un silencio
velofaríngea) de una breve risa cortés; la africada vélica nasal pudo haber sido un mensaje en sí, sin referencia al sonido, o
(como aclarando la nariz) que expresa escepticismo, cinismo, pudo haber comunicado la ausencia voluntaria de sonidos, lo
etc.; la fricativa glotalizada espasmódica de desprecio; la fricción mismo que una posición estática momentánea pudo haber
velofaríngea laringealizada y nasalizada del gruñido masculino confirmado precisamente la ausencia de movimiento o, por
japonés que a veces me deja perplejo, ya que puede denotar otra parte, significar por sí mismo. Si no pensamos en los
conformidad o negación cortés; la dorsovelar sin apenas contac- breves silencios interactivos como meros vacíos, que no lo
to+espiración nasal narial continua 'Haannnn-haannnn' del son, diferenciaremos las siguientes funciones: como conduc-
hombre y de la mujer madura japoneses como retrocomunica- ta prediscurso o de apertura de turno de hablante, y al otro
ción conversacional, que los occidentales suelen interpretar extremo como conducta frecuente de cierre de turno, mien-
166 4. LOS ALTERNANTES 4.6. LOS ALTERNANTES SILENCIOSOS 167

tras que dentro del turno de hablante en una conversación petición de retrocomunicación dentro de la pregunta: «'You
dejamos momentáneamente de hablar (o de 'comunicar con know that man I tell you about?... That man Enrico Mala-
sonido') debido a una interrupción, una vacilación, una bús- testa [...]?'» (Dos Passos, MT, I, II);
queda de pensamiento, haciendo memoria, evitando decir para añadir pregunta confirmativa de lo dicho: « Y tú eres
algo, como pausa emocional, etc. 8
como yo... ¿No eres como yo? D i , ¿no te pareces a m í algo?»
Es decir, desde un punto de vista interactivo normal o pa- (Laforet, N, V I I ) ;
rológico no pueden ignorarse estos silencios segméntales del pausas de paréntesis para un inciso: «'[...} I wonder —that
discurso, su frecuencia y la congruencia o incongruencia res- is, if we all get jobs an' all work— maybe we can get one of
pecto a la parte verbal, ya que hablamos por medio de soni- them little white houses'» (Steinbeck, GW, X ) .
dos que están limitados y definidos como tales precisamente evaluation tras una declaration: «T didn't know you were
por los 'no-sonidos' que los preceden o siguen; y así es cómo here or I'd have come earlier, honest. '/'Would you indeed?...
percibimos cada palabra, lo mismo que un gesto lo percibi- Now that's very nice'» (Dos Passos, MT, I, II);
mos surgiendo de la quietud, sin que esa quietud carezca de interruption interna, por ejemplo, por dolor físico: «¿Tie-
significado. Además estos alternantes silenciosos pueden ser nes dolores?/ —Horr... rrorosos...» (Galdós, TV, X X I X ) ;
calificados por conductas kinésicas o cualquier otra actividad interrupción externa por otra persona u otro agente, durante
no verbal (sonrojo, lágrimas, sudor emocional, etc.). la cual puede haber una prolongación de la ultima sílaba o una
Una breve pausa como alternante silencioso puede cum- breve aspiración: «'He was sent to get the coal. He—'/'We
plir, entre otras, las siguientes funciones: don't mind what they pick around the yard', interrupted the
marcador del lenguaje, correspondiendo a puntos, comas, detective» (Dreiser,yc7, VII); « — E l amo quiere decirte que.../
antes de citar algo o a alguien, después de los dos puntos, con —Yo sé lo que él quiere decirme» (Berenguer, MJL, II);
una palabra que puede causar vacilación, etc. (y pueden ser como comentario a una interrupción externa: «ya que no quie-
calificados por el sonrojo, las lágrimas, gesros, etc.: « T h e y res ayudarme... Pero... ¡calla...! ¿No oyes?... Ladran los pe-
live in a state' —he hesitated, he blushed— 'of hostile rros de la huerta... —¡Ahí está José!» (Alarcón, P, III);
symbiosis'» (Huxley, PCP, IV); para intercalar un gesto: «—Habría mujeres guapas, ¿eh?
apertura de turno , después de una palabra introductora:
9
—dijo Manuel./ —¡Uf...,así! —contestó don Alonso unien-
«"Well-look, we're gonna work in a ranch like the one we do sus dedos» (Baroja, B, II, V I ) ;
carne from up north'» (Steinbeck, O/vIAí, I); vacilación de diversos tipos, a veces reflejada también en
pre-pregunta, durante la cual el contacto ocular, una ingre- otros alternantes de vacilación o en el alargamiento de las
sión faríngea, etc., puede aumentar la expectación: «—Dis- palabras: «'Jimmy [...] Er... have you any... er... any change
moi, Gertrude... t'a-t-il dit qu'il t'aimait?» (Gide, SP, 98); with you?'» (Dos Passos, MT, II, V I I ) ; «—¿Dónde podemos
«¿Perooo...? ¿Definitivo? —decía el Chamaris haciendo con tomar un vaso de vino?/ —No sé..., ¡como no vayan ustedes
la mano un hachazo en el aire—. ¿Para siempre?» (Sánchez a Chillaron!» (Cela, NVA, I X ) ;
Ferlosio,/, 185); buscando o dudando ante una palabra: «Déjame a mí que te
8
Sobre las limitaciones y posibilidades de la puntuación para los di-
fabrique... no, no es esa la palabra; que te componga... tam-
versos silencios, véase el volumen III, capítulo 5. poco... que te reconstruya... tampoco...» (Galdós, Tr, X X I ) ;
' Muchas de estas pausas se han estudiado como parte del mecanis- «Je voudrais savoir si je ne... comment dites-vous cela?... si
mo de la conversación en el volumen I, capítulo 7. je ne...» (Gide, SP, 59);
168 4. LOS ALTERNANTES 4.7. CALIFICADORES PARALINGÜÍSTICOS Y KINÉSICOS 169

reteniendo una palabra para evitar decir algo: «'Yes; but muerto] is an undertaker. I imagine you know what he
Irene — I don't like to have you go on so, t i l l — unless he's wants[...]/ 'Good-God!' Joel exclaimed» (Agee, DF, XII);
said something to show —You oughtn't to give yourself up reaction a sí mismo, al haber dicho algo, etc.: «'That ain't
to thinking—'» (Howells, RSL, X V I I ) ; « — S í . . . pero... te like I mean it. That ain't. I mean' —he stumbled— 'what
diré... tuyo, porque... vamos, no lo quiero decir...» (Galdós, I mean (...}'» (Steinbeck, GW, VI);
Tr, X I V ) ; como impedimento en el habla: «—C'est bien di... di... di...
autocorrección: «'in spite of the fact that I'm as rich as Cro- different, si cááa ne coü... oü... oü... oü ...oüte pas... pas...
esus —not quite'» (Dreiser, JG, XLV); «No estoy casada con pas plus cher, répondit Grandet» (Balzac, £&",135).
mi marido... digo, con mi papá... digo, con ese hombre...»
(Galdós, Tr, XI);
elipsis entendida: «—You're in black I see. You have no.../— 4.7. Los calificadores paralingüísticos y kinésicos de
No, Mr. Bloom said. I have just come from a funeral» (Joyce, los alternantes
U, 157); «Ya sabe: No se ganó Zamora...» (Grosso, Z, 95);
haciendo memoria, a menudo combinando el silencio con otros Un inventario cultural, dialectal o transcultural de alter-
alternantes: «'Now when we go in to see the boss, what you nantes, o cualquier otro tipo de estudio que se haga de ellos,
gonna do?7'I... I . . . ' Lennie thought. His face grew tight with debe especificar los rasgos paralingüísticos que caractericen
thought. ' I . . . ain't gonna say nothin '» (Steinbeck, OMM, I);
1
a cada uno y sus calificadores kinésicos simultáneos o adya-
recordando: «'Jus wanted to feel zhn ¡¿'"'iz dr^s —ju_>
¡
centes, lo cual mostrará claramente su naturaleza cuasiléxi-
.. ...,ir«' •> ••• hice ÍL was a mouse— [recordando cómo la ca. De la figura 4.2, 'Calificadores paralingüísticos y kinési-
había matado}'» (Steinbeck, OMM, I); cos de los alternantes' (no exhaustiva) se ofrecen aquí sólo al-
para pensar, durante el cual puede realizarse otra tarea: gunos ejemplos (ampliados a veces con las citas literarias):
«'Well...' Pa says. He looks out over the land [...] mouthing
the snuff slowly against the gums» (Faulkner, A1LD, 18);
realizando una tarea, a veces una conducta consciente (ej., 4.7.1. Calificadores paralingüísticos
con un propósito manipulative): «Here ensued a pause, filled
up by the producing and lighting of a cigar, having placed it Cualidades primarias. Varias de estas cualidades, estudia-
to his lips and breathed a trail of Havannah incense [...} he das en el capítulo I, pueden modificar el significado de mu-
[Rochester] went on» (C. Bronté,JE, XV); chos alternantes actitudinalmente, por ejemplo:
pre-acto no verbal, como guía o incluso apertura: «'Sh! Get la intensidad o volumen —siempre correspondiendo a
some sleep.' The little girl went rigid for a moment, and una musculatura facial tensa o relajada, según el esfuerzo
then dissolved into sniffing, quiet crying» (Steinbeck, GW, muscular interno de las articulaciones— entre, por ejemplo,
XXVI); un suave clic '¡Tz!' conmiserativo y el mismo emitido con en-
discurso entrecortado emotional: «apenas pudo balbucir una fado: «The Colonel took three or four deep sniffs of the
protesta... 'Pe... pero...'/—Tía —dijo Maximiliano con la dawnsmelling air and threw his cigar into the gutter» (Dos
voz alterada y temblorosa—. No pue..., no puedo obedecer Passos, MT, I, II); el registro tonal, quizá el rasgo más notable,
a usted...» (Galdós, FJ, II, III, 2); como ocurre con las muchas realizaciones de '¡Hum!' (alto
énfasis emocional enrre palabras: «Ralph [el hermano del para sorpresa agradable, admiración, etc., bajo para despre-
4.7. CALIFICADORES PARALINGÍSTICOS Y KINÉSICOS 171

CALIFICADORES PARALINGÜÍSTICOS cío, reproche, etc.); los intervalos entre registros, en el caso de al-
intensidad entonación ternates múltiples, como un 'A-já' con un campo muy l i -
Cualidades primarias nivel tonal duración silábica mitado con 2-2 para desinterés o amplio con 2-4 expresando
intervalo tonal
deleite: «'Sweetness you're a lovely dancer,' she cooed
Control espirado espasmódico snuggling closer. /Think so Nevada?'/ 'Um-hum...'» (Dos
respirarorio aspirado Passos, AÍT, III, II); la duración silábica, es decir, un rasgo ac-
susurro falsete titudinal y semántico tan importante como el alargamiento
Control halitación dureza o acortamiento, no aplicable, claro, a sonidos oclusivos sim-
laríngeo golpe glótico estridencia ples (ej., 'Tz-tz'): «Hermione lifted her face and rumbled—
compresión ronquera
/ ' M — m - m — I don't know [...]» (Lawrence, WL, V I I I ) ;
Control esofágico sonidos eructados «They smacked their lips, making the sound of long, leche-
Control farígeo faringalización faucalización
voz hueca rous kisses» (Singh, TP, 9).
Calificadores. Estos pueden añadirse actitudinalmente,
Calificadores Control nasalización gimoteo
velofaríngeo lloriqueo gemido
pero también involuntariamente y hasta inconscientemente:
gruñido voz nasofaríngea control respiratorio, claramente como aspiración o espira-
ción: «Doc Doneeka emitted a glum, self-pitying sniff»
Control lingual velarización palatalización
(Heller, C22, X X X I ) ; control laríngeo, por ejemplo, el" susurro
Control labialización adelantamiento con alternantes que utilizan aire que pasa por las bandas"vo-
labial distensión retracción cales (ej., 'Hum', 'Psché') o porque se emiten muy suave-
contracción temblor
mente: «'S-s-t', said the other girl, bending over her work»
Control abierta retraída (Dreiser, SC, I V ) ; halitación, que es ya un componente del al-
mandibular medio cerrada rotatoria
prognata
ternante o se le añade: «He [Hurtswood] walked nervously
to the corner and hurried down the street./'Whew!' he said,
Control de tensión tensión drawing in his breath (al librarse de un encuentro indesea-
articulatoria laxitud
do]» (Dreiser, SC, X L I ) ; cierre!oclusión glótica, tan común en
expresiones como '¡Yaaj!', en una arcada, levantando un
CALIFICADORES KINÉSICOS peso, etc.: «As he [Morel] sat on his heels, or kneeled, giving
Cara Cabeza Hombros Tronco Manos Cuerpo y piernas hard blows with his pick, 'Uszaa—uszaa!' he went» (Law-
rence, SL, I , II); voz comprimida o laringalizada, añadible a
frente cabecear encoger erguir gestos conscien- postura generai
cejas sacudir hundir enderezar tes o inconscien-
cualquier alternante y con otros calificadores: «His hearr see-
mirada ladear hundir tes, dar palmas med to wrench itself almost free from his body at the sight
nariz inclinar inclinar chascar dedos [un soldado herido}. He made a noise of pain» (Crane, RBC,
pliegue na- mecer doblar
solabial girar I X ) ; falsete, un típico modificador semántico con cualquier
carrillos alternante con voz que no sea sólo un sonido consonantico:
labios
mandíbula
«'Ugh!' cried Ursula in sudden panic, starting to her feet»
(Lawrence, WL, X I V ) ; la dureza, la estridencia, el chillido, etc.,
modifican ciertos alternantes vocálicos y dan forma a algu-
F i g . 4.2 Calificadoresparalingüísticos y kinésicos de los alternantes

[170]
172 4. LOS ALTERNANTES 4.7 CALIFICADORES PARALINGÜÍSTICOS Y KINÉSICOS 173

nos sonidos vocálicos indefinidos que percibimos precisa- rasgos paralingüísticos y estos kinésicos, como se resume a
mente como tales cualidades, es decir, 'un sonido duro', 'un continuación con algunos ejemplos.
grito pentrante', 'un chillido', generalmente con connota- En las cualidades primarias, la intensidad de la voz se co-
ciones negativas: «'O-o-h them birds, they won't let you rresponde con la del gesto —incluso el tono muscular— por
speak—!' shrilled the labourer's wife in disgust» (Lawren- sus cualidades parakinésicas, a menos que exista una incon-
ce, WL, Xrv); las cualidades de voz áspera, como la ronquera o gruencia, como ocurre en el 'susurro teatral'; también el regis-
el gruñimiento, pueden producirse independientemente de tro tonal tiene sus paralelos visuales: alto con cejas enarcadas,
las palabras como 'un ronquido', 'un gruñido', o modificar ojos muy abiertos, movimientos bruscos, etc., mientras que
ciertos alternantes: «'Ah-h-h!' growled the journeyman un suave 'Hum' se corresponde típicamente con un frunci-
between his teeth» (Dickens, GE, XV); el control velofaríngeo miento de cejas; el alargamiento o acortamiento silábico coincide
constituye una verdadera articulación secundaria en muchos con gestos lentos o acelerados: «He went sluggishly out the
alternantes (aparre de los que sólo pueden ser nasales), utili- door, yawning and stretching» (Steinbeck, GW, XXVI).
zado semánticamente a voluntad y, por ejemplo, añadiendo Entre los calificadores, el cierre o golpe glótico ocurre en una
sensualidad a un suspiro, desprecio a un 'Hum', o pereza a un unidad audiovisual por la expresión facial tensa que lo acom-
gruñido: «'I guess we have a few days yet,' he [Hurstwood] paña; la voz comprimida obliga a menudo a retraer y bajar la
said. 'HmfF, she {su mujer] returned [con desdén]» (Dreiser, barbilla y a veces a fruncir las cejas, mientras que el falsete
SC, XX); el control lingual hace que, por ejemplo, una fuerte suscita más bien un alargamiento del cuello y tronco, aun-
palatalización refuerce la expresión de repugnancia <-W fin- que parecida rensión facial, que aparece también con una voz
landes 'Yak!' o el inglés 'Eeeuhi'; el ^,ntrot labial puede mo- penetrante: «'Whooee!' yelled Dean. 'Here we go!' (Kerouak,
c\\Ç\rv ^urh.i-. tersantes, por ejemplo, el abocinamiento OR, VI); las voces ásperas, como ronquera, ronquido o gruñido,
en el prolongado 'Oooooooh' inglés al calcular una cantidad, se acompañan de expresiones igualmente ásperas que son re-
o en el japonés masculino '¡Woo!' al ver a una mujer atracti- almente emblemáticas en sí mismas cuando el hablante así
va; el control mandibular también modifica el sentido de, por lo quiere; el control labial lo encontramos reflejado kinésica-
ejemplo, un gruñido apretando los dientes o un '¡Hum!' mente en, por ejemplo, el francés 'Oooh!' con labios aboci-
amenazador con la mandíbula adelantada. nados o en el habla mimosa.
Por lo que respecta a los alternantes silenciosos, comen-
tados más arriba, también tienen sus calificadores kinésicos,
4.7.2. Calificadores kinésicos generalmente movimientos que cesan momentáneamente
durante ese breve silencio (ej., el enarcamiento de cejas que
Se ha visto, ya desde el volumen I , cómo la naturaleza au- ocurre y se detiene cada vez mientras enumeramos con los
dible-visual —es decir, verbal-paralingüística-kinésica— dedos). Lo cual demuestra que no podemos desdeñarlos si
del discurso supone un componente kinésico continuo, el queremos percibir el significado total de esos silencios que
cual está igualmente presente en los alternantes paralingüís- no dejan de ser partes de la estructura triple básica lengua-
ticos —incluyendo los silenciosos— como elementos seg- je-paralenguaje-kinésica; además, ese valor comunicativo se
méntales precedentes o simultáneos (a su vez con sus ele- ve aún más en situaciones interactivas en las que los silencios
mentos parakinésicos no segméntales), es decir, que existe voluntarios o involuntarios pueden ser críticos, lo mismo
una correlación semántico-actitudinal entre sus distintos que en la conducta patológica y en la observación clínica, ya
4.S. CLASIFICACIÓN FUNCIONAL DE ALTERNANTES 175
174 4. LOS ALTERNANTES

que los actos visibles no son necesariamente congruentes y cado, sería el único sistema para representar emisiones sono-
sinónimos. ras muy significativas que de otro modo seguirían injusta-
mente ignoradas, así que tampoco sería tan alarmante el in-
troducir algunos símbolos en nuestra escritura.
4.8. La clasificación funcional de los alternantes para
la elaboración de inventarios culturales 4.8.2. La elaboración de un un 'tesoro' de alternantes, con
un temario clasificado alfabéticamente, sería el otro modo de
Puesto que los alternantes constituyen un verdadero re- recoger exhaustivamente un inventario cultural o transcul-
pertorio del discurso y la interacción personal de cada día, tural de alternantes. El que aquí sugiero —susceptible de
necesitamos un sistema de clasificación y presentación que muchas mejoras— está basado en: las conductas básicas re-
permita, a) reunir en forma de diccionario todos los alter- guladoras de la conversación, o el modelo de las categorías
nantes de un idioma, bien incluidos en el diccionario oficial no verbales (presentado en el volumen I); los ilustradores
o independientemente, b) presentarlos de una manera fun- imitativos conversacionales mencionados anteriormente;
cional y semántica como en un 'diccionario ideológico' espa- una clasificación básica de conceptos actitudinales en la in-
ñol o 'thesaurus' inglés, o c) clasificarlos fonéticamente, es teracción; y, finalmente, por su interés como tema de-inves-
decir, desde un punto de vista lingüístico, en grupos con me- tigación transcultural, un inventario de llamadas para ani-
canismos productores de sonido similares. males, con lo que se abarcan las diversos aspectos interacti-
vos donde encontramos alternantes. El resumen que signe
4.8.1. Como diccionario de alternantes o alternantes en el dic- (con sólo algunos ejemplos) no es exhaustivo y el lector o in-
cionario, se presentarían alfabéticamente y por tanto con sus vestigador querrá ral vez incorporar algunas otras funciones
formas ortográficas, lo cual presenta sus problemas. Las letras que no vea incluidas.
del alfabeto no bastan para representar cada una de las articu-
laciones primarias (ej., interdentales), articulaciones secunda- A. Reguladores-interactivos. Prediscurso: el clic 'Tz'; atra-
rias (ej., palatalización) y calificadores (ej., aspereza), con las yendo la atención: carraspeando, '¡Ejem!';postdiscurso: espira-
que sabemos que muchos alternantes se diferencian morfoló- ción faríngea audible, 'Eeeh'; marcalenguajes: clic ingresivo,
gicamente y semánticamente, como en el caso del clic 'Tz' co- '>Tz'; reconocimiento: inglés brit. 'Aah!'; afirmación: 'Mm-jm';
mentado más arriba, y además habría que identificar ciertos negación: 'N-n' o 'An-an'; vacilación: 'Aaan'; aviso: '¡Ah!';pau-
calificadores kinésicos; por otra parte, habría que añadir cier- sa para pensar, silencio (' '); pausa para recordar: ' ',
tos signos diacríticos para simbolizar con más exactitud, por pausa para buscar palabra: ' o '.
ejemplo, ciertas vocales e indicar su glotalización, nasaliza-
ción, etc. Si pensamos en los alternantes incluidos, por ejem- B. Descriptivos-ilustrativos. Marcaespacios: 'Bbgg, así de
plo, en el Webster, podemos imaginar que esta carencia de sím- grande', 'Ffff, muy lejos'; marcatiempos: '¡Uuuuu, pues no hace
bolos ha sido una razón para no incluir algunos otros y que en- tiempo ni nada!; deicticos: 'Mm', apuntando con la barbilla; pic-
tonces convendría tal vez utilizar ciertos símbolos del API, por tografías: 'Uuiish', indicando una espiral; ideografías: 'Aaaaaa-
ejemplo [(O)] para voz halitante, [a] para boca cerrada, y dia- ah', imaginando/recordando una situación placentera; marca-
críticos como [~] para nasalización, [ ] para labialización, [::}
w sucesos: 'Y estuvo hablaaanndo y hablaaanndo (nasalizando);
para prolongación, etc. Aparte de que resultara o no compli- identificadores: 'El piso estaba ssssss, suavísimo' (cualidad físi-
176 4. LOS ALTERNANTES 4.9. ALTERNANTES E N LA COMUNICACIÓN CON ANIMALES 177

ca), 'Es simpático, pero un poco iiianng, no sé' (cualidad mo- e) Placer físico. Alivio: espiración faríngea prolongada; re-
ral), 'Hay algo, nnnñ, deprimente' (concepto abstracto). lajación: 'Aaaah'; después de beber: '¡Ttdaa!'; sensualidad:
'Mmmmm'.
C. Imitativos-ilustrativos. Autoadaptadores: 'Y empezó a f) Desagrado físico. Esfuerzo: '¡Ong!'; fatiga: '¡Uff!'; som-
palmotear, ¡cías, cías, cías!; somatoadaptadores: 'Estaba glu, nolencia: quejido laringalizado;/no: 'Brrr'; dolor: ¡Aaay!'.
glu, glu, bebiendo sin parar'; objetoadaptadores: 'Y empezó
pam, pam, pam, hasta que le abrió; objetoadaptadores E. Voces para animales : 10

contra objeto: 'Los dos empezaron con los sables, scha-scha- a) Animales domésticos. Gato: Holanda, '¡Uis-uis-uis-
scha, sin chocarlos nunca'; animales: 'Y vino hacia mí, uis!';perro: Uganda, '¡Wau-wau-wau!'; canario: España, soni-
¡gruau, gruau, gruau!'; objetuales: 'El tren iba subiendo la do de beso aspirado; loro: Venezuela, '¡Prroa-prroa!'.
montaña, chuf, chuf, chuf, ¡uu-uuuuuh! (mecánicos), 'Y t i - b) Animales domésticos productores. Pollo: Turquía,
raron la estatua de Lenín, ¡bbbjjuáaang! (objetos en contac- ¡Bili-bili-bili-bili!'; paloma: Singapur, '¡Krrrroo-krrrroo!';
to), 'Recuerdo los obuses en la guerra, ¡iiiuuuuuuf!, pato: Brasil, '¡Cuac-cuac-cuac!'; conejo: Finlandia, '¡Pupu-
¡iiiuuuuuuf! (objetos por el aire); ambientales: ¡Bbrrroo- pupu!'; cerdo: Norte de China, '¡Lo-lo-lo-ló-lo-lo-lo-ló!'; ove-
ouumm! ¡Crrajj! ¡Vaya tormenta!'. ja: España, '¡Rriá-rriá!'; cabra: el trino labio-palmar beréber
de Marruecos; vaca: Uganda, chasqueando los dedos.
D. Actitudinales: c) Animales de trabajo. Caballo: Alemania, 'Ksch!' para
a) Asociación y actitudes positivas. Acuerdo: '¡Aja!'; salu- arrear; muía: España, clic lateral doble '¡Lj-lj!'; toro: India,
do: ¡Ei!'; aprobación: '¡Mmm, estupendo!'; interés: 'Mmm'; cu- '¡Hé-hé!'; búfalo: Tailandia, '¡Hai-hai-hai-hai!'; camello: Su-
riosidad: ¡Mm!; engatusando: 'Aaaaiing...'; flirteo: '¡Ts-ts!'; dán, '¡Scha-scha-scha!' para que se arrodille.
ánimo: '¡Eeeeeh!'; elogio: uno de los gritos durante un partido; d) Animales salvajes. Pájaro: diversos silbidos; mono:
admiración: conteniendo el aliento,''¡> Aah!''; afecto y amor: ge- fl¡ Uganda, 'sonido intenso de beso+¡m-m!+clic explosivo';
mido laringalizado de tono bajo; alivio: '¡Bfff!'. caimán: Guayana inglesa, '¡Mmm!' agudo; ardilla grande:
b) Agresión y actitudes negativas. Desacuerdo: 'Aaan'; de- Nigeria, '¡Ko-kú, ko-kú!'.
sinterés: 'Bah'; incredulidad: ¡Uh!; desaprobación: '¡Ah-ah!'; sos-
pecha: 'Mmmmm'; perplejidad: 'Aaaah'; burla: risa burlona;
desdén; espiración narial+gesto; desprecio: '¡Pf!'; repugnancia: 4.9- Los alternantes en la comunicación con animales
'¡Aaj!'; amenaza: un rugido; alarma: '¡Eh!'; temor: un gemido
entrecortado; sobresalto: '¡Ah!'; aburrimiento: 'Nnnnn'; gritos: Lo que se ha llamado 'animal calling' —sobre cuyo tema
agresivos, en lucha libre, kárate, etc. ' sólo conozco un estudio de Bynon (1976)—, es decir, las
c) Felicidad, gozo. Satisfacción: 'Aaaaah'; confianza en sí voces que usamos para comunicarnos con ellos, se resume
mismo: '¡Hmm!'; delicia: '¡Mm!'; euforia: '¡Uuiiii!'; sorpresa:
'¡Oh!'; expectación: gritos agudos femeninos; diversión: gritos 1 0
Después del nombre de cada animal, se indicaría, para cada cultu-
ra, las diversas funciones: para hacer venir, para despachar, para hacer an-
diversos; triunfo: '¡Yupiii!'; comicidad: diversos tipos de carca- dar, para que vaya más de prisa o más despacio, para que se siente, se eche,
jada; gracia: risa leve. se arrodille, se levante, tettoceda, beba, coma, se calme, ataque, monte a
d) Tristeza. Pesar: 'Tz'; compasión: 'Iaah' (suspiro); angus- la hembta, etc., añadiendo cualquier acto kinésico u objeto que acompa-
tia: voz entrecortada; resignación; 'Tz'; anhelo: suspiro; ñe a las voces.
178 4. LOS ALTERNANTES 4.9. ALTERNANTES EN LA COMUNICACIÓN CON ANIMALES 179

aquí sólo como ejemplo de los muchos que encontramos den- el nombre y diferentes alrernantes: '¡Uis-uis-uis-uis!' en Ho-
rro de los alternantes paralingüísticos que merecen un estu- landa, '¡Miau-miau-miau!' en Tailandia, Nigeria, Uganda,
dio cultural y transcultural serio. Los diversos aspecros de Singapur, Malasia, Canadá, o para llamar a un caballo, una
este tema son: vaca, etc.
a) las semejanzas y diferencias en las llamadas para ani- e) las llamadas verbales-paralingüísticas-kinésicas, como
males dentro de las especies panculturales (gato, perro, po- el llamar a un perro con palabras afectuosas, chasqueando la
llo, etc.) y para otros más cuiruralmente específicos (el cai- lengua y palmeándose el muslo o chasqueando los dedos;
mán, el mono, el camello, el elefante, etc.); f) las llamadas paralingüístico-kinésicas, como oxeando a
b) la codificación de esas llamadas por lo que respecta a i ) las gallinas con la voz y las manos ('¡Scho!' en Nigeria) o des-
formas arbitrarias: el chino '¡Lo-lo-lo-lo-lo-ló!' para el cerdo; pachando a un perro ('Usch-usch!' en Paquistán, '¡Lj-Lj-Lj!'
el clic dorsovelar bilateral o unilateral para arrear a una ca- en España);
ballería en España, Canadá, Turquía, etc. (frente al alemán g) las llamadas paralingüísticas asistidas, especialmente
[y]) o a los camellos en el Sudán; para los pollos y gallinas, para imitar la llamada del animal dentro de su especie, como
'¡Bili-bili-bili-bilü' en Turquía, '¡Tz-tz-tz-tz-tz!' (clic apico- para atraer a los pájaros, o como se hace en la selva de Bru-
alveolar) en Trinidad y '¡To-to-to-to-to-to!' en Japón; o 2) nei (norte de Borneo): golpeándose con la palma de la mano
formas imitativas: para los cerdos, el '¡Oing-oing-oing!' de la boca abocinada para producir el sonido percusivo que imi-
Uganda y la fricativa dorsovelar fuerte ([kxoá-kxoá]) de Bra- ta la llamada del mono y hasta hace que el animal la repita
sil; para los pollos y gallinas en Uganda, Nigeria, Vietnám y hasta que se le mata o atrapa.
China del Norte, con ligeras variaciones, '¡Ko-ko-koko-ko-
ko-ko!'; para llamar a los perros en Uganda y Vietnam, Haciendo este tipo de estudio con mucha más extensión
'¡Wau-wau-wau-wau!'; para los patos en Vietnam, Canadá y transcultural empezaríamos en seguida a descubrir, por ejem-
Holanda (en esta última también con el clic dorsovelar que plo, ciertas 'inconsistencias' con respecto a lo que esperába-
se usa para las caballerías), '¡Kuac-kuac-kuac-kuac!'; mos, sobre todo en cuanto a llamadas que podrían imitarse fá-
c) las voces estrictamente paralingüísticas, como la emi- cilmente. Es lo que ocurre con la llamada para los pollos y ga-
sión nasal con la boca cerrada, glotalizada, con tono agudo y llinas: en muchas culturas se tiende a imitarlos repitiendo el
prolongada, [m::-m::-m::], para atraer a los caimanes jóvenes básico 'pi-pi' (prolongando el primero) con tono alto, como se
en la Guayana Inglesa, el '¡Lo-lo-lo-ló-lo-lo-lo-ló!' para los hace en España, Guatemala, Venezuela, Israel, Alemania, Yu-
cerdos en China del Norte, el triple clic dorsovelar con que goslavia, etc., o el cacareo de las gallinas, imitado con realis-
llaman en Nigeria a las ardillas, la imitación (con ciertas va- mo en Inglaterra, Canadá y Vietnám: '¡Ko-ko-ko-kgó, ko-ko-
riantes) del arrullo para llamar a las palomas en Canadá, ko-kgó!' (siempre elevando el tono al final), con muchas va-
'¡Brrr-brrr-brrr-brrr!' y en Singapur '¡Krrru-krrru-krrru!' riantes transculturales. Sin embargo, los japoneses llaman a
(dorsovelar+trino apicoalveolar), el '¡Pitós-pitós-pitós! ¡pí- las gallinas con '¡Tó-to-to-to-to-tó!', los paquistaníes con un
pi-pi-pi-pi-pi-pi-pí!' para los pollos en la Alcarria, el '¡Soo!' complicado '¡Kuts-kuts-kuts-kuts-kuts-kuts-kuts-kuts-kuts,
y el '¡Wo-o! para parar a una caballería en España y en I n - kuts-kuts, kuts-kuts, a-a-a-a, kuts-kuts, kuts-kuts!', los fin-
glaterra y Nortemérica repectivamente; landeses (además de '¡Kot-kot-kot!') con '¡Típu-tipu-tipu!'
d) las llamadas verbales-paralingüísticas, como el llamar con labios redondeados, y los turcos con el ya mencionado
a un perro por su nombre y luego silbándole, o a un gato con '¡Bili-bili-bili-bili!', mientras que en Ghana y Trinidad usan
180 4. LOS ALTERNANTES 4.10. CATEGORÍA COMUNICATIVA DE ALTERNANTES CASUALES 181

el clic ápico- o dorsoalveolar, lo que en muchas culturas se usa couch them» (Asher, PDR, III); «encouraging the camels with
indistintamente para las ardillas (Canadá, Nigeria), los perros clucking and sucking noises [en el desierto de Sudán]»
(España, Finlandia, Japón) o los conejos (Japón). Esta aparen- (Asher, FDR, IV). También encontramos en la narrativa diversos
te inconsistencia en el uso de ciertas voces para dirigirse a di- intentos de transcribir las voces de los animales, por ejemplo:
ferentes especies sugiere a su vez la necesidad de considerar «Ga Ga Gara. Klook Klook Klook. Black Liz is our hen/.../ Ga
cada sonido o grupo de sonidos individualmente en sus carac- ga ga ga Gara. Klook Klook Klook» (Joyce, [7, 315).
terísticas fonéticas, de investigar su uso en las diversas cultu-
ras, estableciendo ciertas familias o áreas culturales y determi-
nando si esas voces imitativas o arbitrarias responden a los sis- 4.10. La categoría comunicativa de los alternantes
temas articulatorios de esos pueblos; por ejemplo, el clic casuales 11

dorsovelar lateral tan corriente en muchas culturas para arrear


a una caballería, o el '¡Brrrrr!' (bilabial + trino ápicoalveolar) En el capítulo I del volumen II se han tratado esas con-
con que los alemanes —y naturalmente los judíos alemanes ductas casuales casi siempre inconscientes —que en realidad
ahora en Israel— la hacen parar, mientras que un canadiense ni son siempre casuales, ni involuntarias, ni inconscientes—
lo usa para imitar el arrullo de la paloma. refiriéndose sobre todo a actos kinésicos, pero hay un buen
Como en el caso de otros muchos alternantes, el investi- número de alternantes que deben incluirse en esa categoría.
gador no debe dejar de consultar la literatura narrativa de Son emisiones que pueden delatar una cultura (ej., el casi in-
cada una de las culturas que esté estudiando, como parte de lo voluntario y suave 'Mm' angloamericano como recurso sono-
que he identificado como antropología literaria (Poyatos ro durante un silencio conversacional de la clase media para
1985c, 1988a), ya que le ayudará a identificar muchas formas abajo), el sexo (ej., la ligera succión unilateral por una comi-
de llamadas para animales: «'Puss, puss, puss, — t i t , tit, tit sura, típicamente femenina), nivel socioeducacional (ej., un sua-
[llamando a un gato]'» (Dickens, PP, X V I ) ; «the delightful ve pero incontrolado eructo, un aclareo de nariz ingresivo, as-
excitement of attempting to stimulate the last donkey [du- piración nasal intensa torciendo la cara a la vez, o, en cultu-
rante una carrera de burros] by hisses, while the boy ras donde se escupe más en público, el hacerlo
applied the argumenr of sticks» (Eliot, A S , X X V ) ; «'Hue! frecuentemente sin necesidad, todas ellas conductas princi-
Hi-ee!' came a sudden loud shout from the edge of the grove. palmente masculinas) y desde luego la sensibilidad personal
The cattle broke and fell back quite spontaneously» (Lawren- (ej., cuando, independiente de la educación social, una mujer
ce, WL, xrv); «Huuuh! the drover's voice cried, his switch inculta muestra involuntariamente una sutil aspiración nasal
sounding on their flanks [del ganado]. Huuuh! Out of that!» con una sonrisa también sutil, o cuando alguien con títulos
(Joyce, U, 97); «Jody touched him [el potro] and he crooned, académicos tiene el hábito inconsciente de reir de vez en
'So-o-o-, boy', in a deep voice [...] Then he called, 'Whoa', and cuando con una risa de ronquido ['snorting']). Claro que
the pony stopped» (Steinbeck, RP, I); «'He, he,' they [los bo- también delatan estados emocionales o reacciones momentáneas
yeros] shouted as they drive them [bueyes] to the temple —como verdaderos exteriorizadores paralingüísticos— sus-
courtyard/ 'He, he [...] Héhé, héhé, ho!' and the plough cuts citados por varias formas de ansiedad social, especialmente al
into the earth (...]» (Rao, K, X I I ) ; «As they reached the wells, enfrentarse con gente cuando se entra en lugares públicos (ej.,
the men began to tug on the headropes [de los camellos, en el
desierto de Sudán], making a sha sha sha sound, trying to 1 1
Véase este tema con más detalle en Paralanguage, capítulo 7.9-
182 4. LOS ALTERNANTES
4.12. TEMAS DE INVESTIGACIÓN INTERDISCIPLINAR 183

el carraspeo de algunos alumnos al entrar en una clase ya em- alternantes propios de las diversas lenguas-culturas, acuñar
pezada), pero también por emociones, como en el caso de los muchas denominaciones que sencillamente necesitamos para
siseos, ches, 'Mm', aspiraciones nasales ('sniffs') y soplos espe- poder 'hablar' de muchas emisiones del habla diaria y desa-
rando algo con impaciencia, los resoplidos de ira, las toses rrollar un sistema de tepresentación escrita, dejando de per-
nerviosas, los suspiros de temor y tantos otros; indudable- petuar una actitud de simple curiosidad, ya que es evidente
mente, el percibirlos como simples cointeractores o como que su categoría comunicativa es tan legítima como la de vo-
profesionales (en psiquiatría, medicina general, enfermería, cablos con una base etimológica. Por eso el desdeñar la ten-
etc.) aumenta nuestra sensibilidad hacia los demás y la pro- dencia iniciada por los 'comics' y tebeos como mera curiosidad
fundidad de nuestra relación durante el encuentro. divertida es un grave error por parte de la lingüística. Para
Sólo como guía mínima para dar una idea del material empezar, esas sonografías poseen a menudo la feliz inspiración
que constituiría un estudio sistemático de los alternantes ca- para que los lingüistas, fonetistas y escritores adopten de ellos
suales pueden mencionarse —incluyendo los identificados lo que resulta ya sorprendentemente válido, y para que traten
por Krout (1935)— los siguientes: succión de aire, eructo, de mejorar lo que a primera vista parece tan peregrino. Pero
soplo, soplando dentro del puño o del cuenco de las manos también revelan interculturalmente no sólo los aspectos nega-
unidas, resoplido nasal, respiración audible, clic lingual, tivos de traducciones deficientes y del uso idéntico de lo que
cuquear unas cuantas notas, tos, carraspeo, espiración, espi- se ofrece integrado ya en la parte artística de los dibujos, sino
ración bilabial, espiración labiodental, gruñido, siseo, siseo los innegables efectos positivos —si se supiera seleccionar-
ingresivo, sisear unas cantas notas, 'Mm', murmurar unas los— de la 'universalización' de ciertas sonografías y sobre
cuantas notas, chascar los labios, succionando los labios, suc- todo de su uso oral cuando no dañe, sino que complemente,
ción por una comisura, espiración narial, ronquido ligero las formas verbales que puedan existir. A nivel clínico, aparte
(africada vélica nasal), aclareo nasal, resoplido nasal, sonido de que pueden constituir verdaderos síntomas en los pacien-
de regurgitación, suspiro, aspiración narial suave, vibración tes médicos, el registro de las conductas de un encuentro (o de
vélico-nasal inrensa ('snorting'), sonido ligero de escupir, sil- una situación en solitario) exigiría que lo que algunos desde-
bido breve, silbando unas cuantas notas, etc.: «And Ma went ñan como trivial se indicara siempre, puesto que los alternan-
to the meat counter, her forefinger pressed against her lips, tes pueden —intencionadamente o no por parte del emi-
blowing on her finger, thinking deeply. 'Might get some sor— encerrar ranto significado como cualquier construcción
potk chops', she said» (Steinbeck, GW, X X V I I I ) . verbal y funcionar como formas elocuentes de lo que se llama
'fuga' de información, que escapa a su autor.

4.11. Conclusión
4.12. Temas de investigación interdisciplinar
La interdisciplinaridad y multidisciplinaridad de lo que en
este capítulo se ha definido como alternantes paralingüísticos 1. Inventario español de alternantes paralingüísticos.
queda, pues, a la espera de mucha mucha más investigación, 2. Alternantes paralingüísticos masculinos, femeninos
tanto en extensión geográfica transculrural como en profundi- y unisexuales.
dad desde el punto de vista comunicativo. A l nivel lingüísti- 3. Los alternantes paralingüísticos dentro y fuera del
co necesitamos identificar sistemáticamente los repertorios de diccionario oficial: limitaciones y posibilidades.
184 4. LOS ALTERNANTES

4. Los alternantes paralingüísticos en la literatura.


5. Desarrollo ontogénico de los alternantes paralingüís-
ticos.
6. Los alternantes paralingüísticos en el teatro y en el
cine.
7. Patología de los alternantes paralingüísticos.
8. Los alternantes casuales en la interacción social.
9. Transliteración, traducción y equivalencia en los al- 5
ternantes paralingüísticos de. los comics: ensayo
para una reglamentación. La kinésica: gestos, maneras y posturas
10. La comunicación paralinguistica con los animales.
11. La representación de los alternantes paralingüísticos:
problemas ortográficos y normas para su unifica- Paróse Sancho Panza a rascar la cabeza, para traer
ción. a la memoria la carta, y ya se ponía sobre un pie, y ya
sobre otro; unas veces miraba al suelo, otras alucíelo,
12. Estudio comparativo de los alternantes en castellano y al cabo de haberse roído la mitad de la yema de un
y en inglés. dedo [...] dijo (Cervantes, DQ, I, XXVI)
13- Estudio comparativo de los alternantes en las len-
guas románicas. las fisonomías no se pueden sacat ciettas de pat-
14. Ensayo de incorporación de alternantes en el diccio- ciculares rostros de hombres que, o por miedo o por
no poder, no muestran sus inclinaciones y las repri-
nario oficial: criterio y normas.
men, sino sólo de rostros y caras de príncipes y se-
15. Los alternantes anónimos y sus posibles denomina- ñores sin superior, en quienes las inclinaciones no
ciones. respetan nada para mostrarse (Quevedo, S, Z)

'But Huzoor!' said H a r i , touching the fore-


man's black boots with his hand and taking the
touch of the beef hide to his forehead. 'Be kind'
(Anand, C, 199)

5.1. Definición y naturaleza de la k i n é s i c a

5.1.1. Consciente, desde que empecé a estudiar la comu-


nicación no verbal, no sólo de la relación de lo que se había
llamado kinésica con las demás actividades somáticas y como
componente del discurso (como se ha estudiado en el' volu-
men I), sino de la innecesaria limitación con que se definía su
ámbito, sugiero la siguiente definición realista de la kinési-
ca, de acuerdo con el enfoque de este capítulo y de cuanto se

[1851
186 5. LA KINÉSICA: GESTOS, MANERAS Y POSTURAS 5.1. DEFINICIÓN Y NATURALEZA DE LA KINÉSICA 187

>díce en los tres volúmenes: los movimientos corporales y po- ningún otro tipo de percepción sensorial, excepto los que
siciones resultantes o alternantes de base psicomuscular, podemos imaginar por asociaciones sinestésicas; audiblemen-

conscientes o inconscientes, somatogénicos o aprendidos, de te, como en el chascar de dedos, el aplauso, las palmadas en
percepción visual, auditiva, táctil o anestésica (individual o la espalda, una bofetada, etc., siempre con un contenido se-
conjuntamente), que, aislados o combinados con las coes- mántico adicional muy concreto que se estudia en el capítu-
tructuras verbales y paralingüísticas y con los demás sistemas lo 7; táctilmente, cuando nos abrazan, nos besan, nos dan la
somáticos y objetuales, poseen un valor comunicarivo inten- mano, etc., y entran en juego los diversos sentidos cutáneos
cionado o no . 1 con características específicas de presión, calor, frío y tal vez
Definida así la kinésica, no tiene por qué excluir irrealis- dolor; y anestésicamente, es decir, no necesariamente .junto
tamente la dirección de la mirada ni las posturas; la primera con el tacto por el contacto directo con otra persona (como
porque los movimientos oculares, que naturalmente incluyen ocurre cuando a uno le abrazan), sino a través de un objeto
los párpados, pueden ser tan elocuentes como los gestos en la que actúa de mediador y canal transmisor, como cuando los
interacción; las segundas porque son precisamente el produc- movimientos de la otra persona son transmitidos, por ejem-
to de los movimientos, con los que se articulan en un conti- plo, por un sofá compartido y a las palabras o al silencio de
nuo comunicativo lo mismo que los silencios lo hacen respec- esa persona se suma esa percepción tan íntimamente senso-
to a los sonidos. Por eso cualquier disciplina que estudie la co- rial de sus movimientos emocionales, nerviosos, sensuales,
municación, empezando por la lingüística, debe reconocer la etc. (ej., las convulsiones de la ansiedad o los sollozos, el ju-
preponderancia y la indispensabilidad consciente e incons- gueteo con la ropa o el pelo).
ciente del movimiento en cualquier situación interactiva en Pero, además, la conducta kinésica puede transmitirse a *
circunstancias normales y las limitaciones del mecanismo través del tiempo, no sólo porque en nuestra memoria podemos
conversacional cuando no puede funcionar cualquiera de los reconstruir vivamente las actividades del discurso, como se
tres sistemas de la triple estructura básica lenguaje-paralen- indicó en el volumen I (4.8), sino, de una manera más dra-
guaje-kinésica, estudiada en el primer volumen. mática aún, porque sus efectos físicos pueden permanecer de-
Como indica la definición, la actividad kinésica puede latando visualmente esas acciones, con una significación so-
percibirse de cuatro maneras, individual o conjuntamente: cial e incluso clínica (ej., en un montón de colillas que fue-
visual-mente, como generalmente concebimos los gestos, sin ron 'aplastadas nerviosamente' en un cenicero, en las bolitas •
de miga de pan encontradas sobre la mesa, en los garabatos
que alguien estuvo haciendo con un bolígrafo o un instru-
1
H e justificado el escribir 'kinésica' y no 'cinesica' en el volumen I, mento cortante en una mesa, una pared o un árbol) . 2

capítulo 4, nota 4. H e ttatado de kinésica en varios artículos y libros (Po-


yaros 1972a, 1975a, 1976a, 1976d, 1977a, 1977b, 1981, 1982a, 1982b,
Por otra parte, se han identificado ya en el volumen I las
1983, 1984); en español, brevemente en algunos artículos (Poyatos posibles funciones, de los sistemas no verbales con respecto al
1970b, 1970c, 1971, 1972b, 1974b, 1975b, 1976c, 1985a, 1986a) y ú l -
timamente en el volumen I de la presente obta (Poyatos 1993c). T a l vez
2
A lo cual debemos añadir las cualidades 'parakinésicas' reflejadas en
deba mencionarse aquí el parecido de los siguientes vocablos con distin- la escritura manual a través de un análisis gtafológico e incluso en un tex-
to significado, además de kinésica: cinética, parte de la mecánica; cinesiolo- to mecanografiado con una máquina mecánica y una cinta más bien gas-
gia, que trara del mecanismo de nuesttos movimientos; anestésica y sines- tada, donde la mayor o menor fuerza del recleado puede revelar ciertos es-
tesia, ambas definidas ya en el volumen I como uno de los sentidos y como tados (ej., ansiedad por los errores, correcciones, la ¡nrensidad de algunas
percepción secundaria respectivamente. letras y la debilidad de.otras, etc.)
188 5. LA KINÉSICA: GESTOS, MANERAS Y POSTURAS 5.1. DEFINICIÓN Y NATURALEZA DE LA KINESICA 189

"-lenguaje verbal. En cuanto a lo que estamos diciendo, hemos deuda hacia Darwin (1872) por sus observaciones acerca de
dicho o vamos a decir, nuestros movimientos y posiciones las expresiones emocionales —reflejada especialmente de
pueden: sustituirlo (en lugar de decir 'Ven' lo expresamos con una manera más rigurosamente científica en la obra de Paul
la mano), confirmarlo (asientiendo con la cabeza mientras se Ekman, hoy fuente obligada para el estudio de las expresio-
dice 'Es una excelente persona'), duplicarlo simultáneamente nes faciales— se ha desarrollado enormemente desde las
4

(denegando con la cabeza al decir '¡No, ni hablar!'), repetirlo valiosas publicaciones de los últimos años 50 y de los -60 y
(denegando con la cabeza después de decirlo), debilitarlo (di- 70, no sólo en psicología social y clínica y en psiquiatría,
ciendo 'La película esrá bien' con una ligera sonrisa de con- sino en etología, antropología cultural, etnología, historia
descendencia), contradecirlo (diciendo 'Es muy simpático' con (junto con el arte), semiótica, educación, etc., aunque no
las cejas fruncidas y una ligera distensión unilateral de la siempre utilizando necesariamente el término kinésica . Sin 5

boca) y camuflarlo (sonriendo mientras disimuladamente se embargo, pese a las críticas (algunas justificadas y otras sim-
comunica a alguien una mala noticia); sin embargo, no hay
diable propagación de los 'paperbacks' o ediciones baratas de bolsillo)—
que olvidar que en la mayoría de los casos las rasgos paralin-
a través de libros (Davis, 1971, Fast 1970, 1972), revistas (Life Magazine
güísticos corresponden a los de la kinésica, ya que ambos co- 1970, The New York Times Magazine [Davis 1970], Cosmopolitan, Clamour
sistemas funcionan en perfecta cohesión morfológica y se- [Davis 1969], Playboy 1969) y hasta periódicos, siempre entretenido para
mántica con el lenguaje veibal dentro del discurso. el profano que cree poder interpretar las posturas de sus amistades du-
rante una fiesta, lo que produce una imagen de la kinésica bastante su-
perficial como de un campo basado en juicios impresionistas e intuición
5.1.2. Sólo resumir el desarrollo de los estudios kinésicos
afortunada. U n a segunda categoría no despreciable es la que, aun no sien-
ocuparía muchísimo más espacio que para el paralenguaje, do original, al menos se basa más honradamente (pese a su tendencia
pues al ser más observable, mensurable y tangible, ha dado igualmente genetalizadora y divulgadora) en los trabajos serios y puede
lugar, primero, a una amplia literatura popular pseudocien- ser intetesante y hasta educativa porque puede incitar al lector serio y
tífica —que en general se delata a sí misma al usar la deno- perspicaz a buscar los trabajos originales (Davis 1970, 1971). Finalmen-
te, entre la literatura pseudocientífica y la científica, el lector .debe saber
minación 'lenguaje del cuerpo'— que está llena de genera-
distinguir de una ojeada ciertos libros populares —que he recomendado
lizaciones superficiales y conclusiones intuitivas; se trata en anteriormenre (Poyatos 1976a:121-122)— pero fundamentados en la
muchísimos casos de observaciones precipitadas que igno- observación de conductas recurrenres, como él de Nierenberg y Calero
ran, entre otras cosas, variables ran básicas como factores so- (1971).
matogénicos, diferencias culturales y subculturales, el sexo o 4
E k m a n 1972a, 1973a, 1973b, 1978a, 1978b, 1979a, 1980a,
1980b, 1981, 1982a, 1982b, 1984, 1985, 1989; con Friesen 1969b,
el nivel socioeconómico, simplificando puerilmente el signi-
1975, 1976, 1978, 1982, 1986; con Friesen y Ellsworth 1972, con H a -
ficado de las conductas kinésicas desde un punto de vista psi- ger y Friesen 1981.
codinámico limitadísimo . 3
5
Fue una veintena larga de una actividad riquísima en comunicación
En cambio la literatura kinésica científica, con una gran no verbal que inevitablemente se hacía multi- e interdisciplinar en pu-
. blicaciones (números extraordinarios de revistas como Langages [1968] y
3
T a l literatura pseudocientífica ha proliferado espectacularmente en The Journal of Communication [1972]) y en un n ú m e r o creciente de simpo-
los últimos veinte años, sobre todo en Norteamérica —donde, junto a sios y congresos a los que tuve ocasión de contribuir, por ejemplo: Inter-
unas pteocupaciones científicas y artísticas de la mayor profundidad en national Congress of-Anthropological and Ethnological Sciences (Chica-
todos sus campos, está el típico intetés popular por las ciencias conduc- go 1973), International Communication Association (Chicago 1975),
tistas y por cuanto ofrezca fórmulas infalibles para conocerse a sí mismo y American Anthropological Association (Washington 1977), etc. Sin em-
a otros (todo esto facilitado desde hace unos cincuenta años por la envi- bargo, por necesita! el espacio para exponer lo que considero m i propia
190 5. LA KINÉSICA: GESTOS, MANERAS Y POSTURAS 5.1. DEFINICIÓN Y NATURALEZA DE LA KINÉSICA 191

plemente ingratas) de que ha sido objeto la obra del verda- pulso científico en la observación y estudio de los movi-
dero fundador de la kinésica como campo de estudio, Ray mientos corporales, a partir de su conocida 'analogía lin-
Birdwhistell (1952, 1970), sería imposible negar su in- güístico-kinésica' . 6

fluencia, o por lo menos inspiración para muchos, y su im-

contribución, he de desistir de comentar la bibliografía básica en distin- pedagogía, además del psicólogo del Ontario Institute fot Studies in E d u -
tas disciplinas, lo que siempte podrá encontrarse en traducciones españo- carion de Toronto Aaron Wolfgang (1979, 1984), Gailoway (1979,
las y en libros de texto y compilaciones de trabajos, como los'de Burgoon, B u - 1984), Smith (1984), etc. E n literatura, sobte todo a partir de un artícu-
11er y Woodall (1989), Davis (1972), Harper, Wiens y Mattarazzo (1978), lo de Poyatos (1977b; en español, 1972b, 1976c, 1985c), en trabajos.que
Malandro y Barker (1989), el muy influyente, sugestivo y pionero de se mencionan en el volumen III.
Ruesch y Kees (1961), Knapp (1980 [2* ed. 1992]), Weitz (1979), etc., 6
Esta analogía entre lenguaje verbal y kinésica puede resumirse <le '
y en volúmenes interdisciplinares como los de Benthall y Polhemus (1975), la siguiente fotma: así como hay un gran número de sonidos antrop'oci-
Hinde (1972), Kendon (1981a), Key (1977, 1980, 1982), Laver y H u t - néticamente posibles (las articulaciones identificadas en el volumen I), de
cheson (1972), Scherer y Ekman (1982), Sebeok y otros (1964), Siegman los cuales utilizamos sólo una porción en cada lengua, hay también una
y Feldstein (1978), Siegman y Pope (1972), Obudho (1979), Poyatos cantidad enorme de movimientos enrre los cuales, además de los que se
(1988d, 1992a), von Cranach y Vine (1973), von Raffler-Engel (1980a), usan universalmente, cada cultura ha desarrollado su repertorio caracre-
Wolfgang (1979a, 1984). E n psicología social y psiquiatría, además de va- rístico. Cada uno de esos movimienros semánticamente diferenciados (un
liosos y sugestivos trabajos más témplanos (Carmichel y otros 1937, cierre de párpado para guiñar el ojo, un enarcamiento escéptico de cejas)
Krout, Mauss 1935), Argyle (1967, 1969, 1990 [1" ed. 1975], 1992), que constituyen nuestro sistema kinémico es un kinema, lo mismo que las
Argyle, Inham y Alkema (1973), Argyle y Cook (1976), Ashcraft y Sche- unidades insustituibles del lenguaje (taza, tapa, ta/a, tara) son fonemas de
flen (1976), Budwhistell (1952, 1 9 5 5 , 1 9 6 3 , 1 9 6 6 , 1 9 6 7 , 1 9 6 8 a , 1968b, nuestro sistema fonético. U n fonema no es un sonido aislado, aunque así
1970, 1975, 1972), B u l l (L086), Collett y Matsh (1974), Davis (1972, se interprere al decirlo u oirlo; en inglés, por ejemplo, una taza de 'tea' es
1975, 1979; con Skupien 1982), Deutch (1952, 1966), Ditmann (1971), lo mismo pronunciemos una t aspirada o no aspirada porque aspira-
Ekman (1972a, 1972b, 1976), E k m a n y Friesen (1969a, 1972), E l l s - ción/no aspiración no es un rasgo distintivo en inglés y no constituyen fo-
worth y Ludwig (1972), Exline y Fehr (1982), Friesen, E k m a n y W a l l - nemas diferentes, sino 'alófonos' de un mismo fonema; tampoco los varios
bott (1979), Givens (1978), Goffman (1955, 1956, 1961, 1963, 1971, grados realizables de cierre de párpado continuo en un guiño (sin contal
1972, 1974, 1981), Hadar (1992), Hess y Petrovich (1978), Kendon modificadores como la mejilla o las cejas) son kinemas distintos y los en-
(1967, 1972a, 1972b, 1975, 1977, 1979, 1980a, 1980b, 1982a, 1983), tendemos (al menos en nuestta cultura) como 'un guiño', sin diferenciar
Kendon y Cook (1969), La France (1976), M c N e i l l (1992), M c Q uown y variaciones personales, porque se trata de alokines o variaciones de un mis-
otros (1971), Mehrabian (1971), Myllyniemi (1982), Ricci-Birti (1992), mo kinema. E n una palabra, ni un fonema puede 'pronunciarse' ni un k i -
Ruesch y Kees (1969), Scheflen (1964a, 1964b, 1966, 1969, 1972, nema moverse, sino que se realizan por medio de uno de sus alófonos y
1973), Schneller (1988, 1992), Schiffrin (1974), Smith y otros (1974), alokines respectivamente porque son unidades abstractas (Hayes
Verter (1969). E n lingüística y comunicación: Key (1975b), Mehan (1972), 1964:157). Pot encima de esta unidad básica, Bitdwhistell distinguió
Y a u (1992). E n etología, Chevalier-Skolnikoff (1973), Darwin (1872), que, así como una serie pronunciable de fonemas constituye un 'morfo' o
Eibl-Eibesfeidt (1979a, 1979b, 1979c, 1980, 1981, 1983a, 1988), E k - unidad m í n i m a de discurso que forma un 'morfema' (real- y -mente son
man (1973a, 1973b, 1977, 1979b), Hass (1970), Kendon (1973), Lorenz dos morfemas), existen combinaciones de kinemorfos que forman kinemor-
femas (un cierre ocular aislado es un kinemorfema libre, pero trabado al
(1967) , Morris (1967, 1972, 1977), Smirh y orros (1974). E n antropología
unirse a otros kinemorfemas si se levanta la mejilla y se distiende la boca
cultural, etnología y comunicación intercultural: L a Barre (1947, 1964), H e -
diagonal y unilateralmente). Por encima de estas unidades Bitdwhistell
wes (1974), Koechlin (1985), Morris (1972), Sherzer (1973), von Raffler-
distinguió las cuatro cualidades parakinésicas ('motion qualifiers') que se
Engel (1980c), Wolfgang (1986). E n semiótica, además de su órgano difu-
definen en esre capítulo (5.4.4). E l lector de la compilacion.de ttabajos
sor principal, Semiótica, un n ú m e r o especial de Langages (1968), Kristeva
(unos publicados anteriormente [Birdwhistell 1960], otros escritos para
(1968) , Bouissac (1973) sobre el circo, etc.; y, combinando semiótica y la obra de McQuown y otros [1971] que fue el segundo (valioso pero de-
zoología en zoosemiótica, Sebeok (1969, 1972, 1977), Wenner (1969). E n
192 5. LA KINÉSICA: GESTOS, MANERAS Y POSTURAS 5.2. POSIBILIDADES ANATÓMICO-COMUNICATIVAS 193

5.2. Posibilidades anatómico-comunicativas de las etc., sino también como exteriorizadores sensibles de nues-
articulaciones corporales: de la zookinésica a la tros dones mentales y espirituales. Lorenz (1967), por ejem-
antropokinésica plo, ilustra las habilidades kinéticas de varias especies para
exhibir una serie de acciones ritualizadas de lucha, de agre-
siones para evitar daño físico, la pelea caballeresca de algunos
5.2.1. Si seguimos el modelo de las categorías no verbales
ciervos con sus astas, las exhibiciones de superioridad de los
estudiado en el capítulo 6 del volumen I , y según la defini-
peces, los primates, ios caninos, etc., las actitudes sumisas (y
ción de kinésica ofrecida más arriba, los gestos, maneras y
hasta la necesidad de perdón después de la pelea) de muchas
posturas conversacionales, acompañen o no directamente a las
especies, los movimientos de pasividad y expresiones faciales
palabras, pueden cumplir las siguientes funciones en la inte-
en primates y gansos suscitadas por las privaciones y la muer-
* racción social: sustituir las palabras con gestos emblemáticos
te de sus compañeros, etc. Podrían cirarse estudios de otros
('/Ven/', 7La cuenta, por favor/'); puntuar y dar énfasis a esas
etólogos y zoólogos sobre cómo las personas y los animales
palabras a lo largo del discurso; señalar referentes presentes o
comparten lo que Sebeok (1972, 1977) llamó felizmente ^oo-
ausentes; referirnos al tamaño, volumen y situación espacial
semiótica' y lo que, muy legítimamente, podríamos llamar
de algo, así como al pasado, presente y futuro; dibujar en el
zookinésica. Van Lawick-Goodall (1971) ha descrito cómo los
aire o en una superficie el contorno de un referente; imitar
chimpancés usan y hasta dan forma a ciertas herramientas
movimientos y sonidos, dar forma visual a sentimientos y a
que manejan de manera muy como nosotros, y van Hooff
cualidades tangibles o abstractas al referirnos a ellas verbal-
(1972) documenta los paralelos entre la sonrisa y la risa de
mente y a reacciones a estímulos internos o externos; referir-
los primates y la del hombre, también estudiadas por Dacwin
nos a sucesos reales o imaginados; tocar nuestro propio cuer-
(1872), mientras que Eibl-Eibesfeldt (1979a, 1980) ha tra-
po con funciones propias del discurso o fuera de él; hacer lo
tado ampliamente los paralelos entre los esquemas motrices
mismo con otra persona; utilizar gestos, maneras y posturas,
ritualizados de personas y animales. La zookinésica, por tan-
con o sin palabas, condicionados por nuestro contacto con
to, demuestra que el movimiento constituye el sistema más
substancias (perfume, bebida, etc.) y objetos más o menos ín-
rico de emisión de mensajes. Sin embargo, la necesidad de
timamente asociados al cuerpo (vestido, mobiliario de asien-
diferenciar entre zoosemiótica y lo que podemos llamar an-
to); además de las funciones reguladoras en la conversación
troposemiótica se hace patente en cuanto observamos las fun-
que cualquiera de estas categorías kinésicas puede realizar.
ciones interactivas de los movimientos y posiciones corpora-
les como parte de la estructura lenguaje-paralenguaje-kiné-
5.2.2. Por eso, si comparamos someramente los reperto- sica, la actividad socializante y comunicativa más avanzada
rios cinéticos animales con los humanos en seguida salta á la- de toda la creación, que forma y mantiene una cultura.
vista que nosotros podemos no sólo llevar a cabo actividades
encaminadas a la supervivencia, defensa, procreación, ocio,
5.2.3. Que la interacción social depende de sonido y mo-
sorganizado y no de fácil lectura) libro de Birdwhistell (1970), ganará vimiento es, pues, un principio incontrovertible, y cuando
mucho si previamente lee la reseña crítica de Dittman (1971), en desa- carecemos de cualquiera de esas dos dimensiones en nuestra
cuerdo con la analogía lingüístico-kinésica, pero sobre rodo la más exten-
sa de Kendon (1972), que aporta su acostumbrada y valiosísima contri-
capacidad emisora o receptora la existencia diaria se ve gra-
bución (también había ya sugerido [Kendon 1969] un sistema de kine- vemente restringida. Además, la lexicalidad, aunque funda-
grafías más sencillo para la transcripción). mentada en el lenguaje verbal, aumenta sin embargo por las
194 5. LA KINÉSICA: GESTOS, MANERAS Y POSTURAS
5.2. POSIBILIDADES ANATÓMICO-COMUNICATIVAS 195
posibilidades de esa fusión entre la palabra, el paralenguaje hair'); y los movimientos en contacto con objetos (ej., res-
y la kinésica; por otra parte, se ha visto en el primer volu- tregándonos el pantalón, jugueteando con un collar, tambo-
men que no sólo podemos percibir directamente el sonido y rileando en un mostrador). Eruuna tabla así, representada en
el movimiento y descodificar sus signos auditivamente y vi- la figura 5.1., 'Anatomía externa: puntos y zonas de las ar-
sualmente, sino interpretarlos a través de otros canales, en ticulaciones interpersonales e intrapersonales', vemos, pues,
virtud de nuestra capacidad sinestésica, que aumentan enor- que cada una de esas partes externas del cuerpo, por poco
memente nuestras relaciones con otros seres humanos y con importante que parezca, es en potencia un componente en
el ambiente en general (ej., podemos 'ver' la 'aspereza' de nuestra interacción interpersonal o intrapersonal —que
una fachada, sentir táctil y cinestésicamente la consistencia además puede también producir sonido— y que no sería su-
de otro cuerpo al mirar un brazo). También se han discuti- ficiente, por ejemplo, registrar sólo 'dedos' sin concretar sus
do en el primer volumen (capítulo 2.6) las posibles 'articu- partes y así ignorar ciertas conductas significativas (ej., aca-
laciones' del cuerpo humano consigo mismo y en la interac- riciarle a alguien la mejilla con el lado medial del dedo índi-
ción. Volviendo aquí a ese concepto comunicativo de la ana- ce), lo mismo que excluir las ingles ignoraría una articula-
tomía humana, y aún considerando solamente las posi- ción masculina tan española: «[en la taberna] El muchacho
bilidades emisoras de la antropokinésica —y, en un marco del mono azul mahón [...] Se rascaba ahora entre las ingles,
más amplio, las posibilidades anatómicas del cuerpo huma- levantando una pierna» (Caballero Bonald, DDS, I, IV)..
no—, podemos comprobar una vez más la preponderancia
del movimiento sobre cualquier otro sistema componiendo
un esquema exhaustivo de las posibilidades anatómicas de la
gente para el movimiento —que equivale también a decir
'de una cultura'— lo mismo que tratamos de represenrar
los sonidos en una tabla, ya que hablamos y movemos una
lengua; y si existen tantísimas posibles articulaciones en la
diversas zonas fonatorias también hay un gran número de
articulaciones visibles que facilitan cuatro tipos de movi-
mientos: aquellos en que ciertas partes del cuerpo adoptan
posiciones espaciales específicas sin tocarse a sí mismo, se-
gún nuestros repertorios expresivos (ej., el cuenco de la
mano frente al pecho ['el corazón'} para expresar un senti-
miento); otros con los cuales sí hacemos contacto con el
cuerpo de acuerdo con las posibilidades anatómicas, es de-
cir, combinando, como en fonética, un órgano activo con
otro pasivo (ej., 7¡Yo!/') o dos activos (ej., aplaudiendo); to-
cando a otra persona o animal con diversas funciones (ej., el
saludo afectuoso angloamericano a un niño de 5 a 13 años
más o menos [a quien culturalmente ya no se acaricia o
besa}): despeinándole un poco con la mano ('ruffling his
CABEZA bigore: cenrro, d/i, guía d/i
Cartílagos d/i: 1-2-3-4-5 d/i Cadera d/i: ilion d/i, aldo d/i
Pelo: frontal, parietal, occipiral, Labios: superior/inferior
Yemas d/i: 1-2-3-4-5 d/i Nalgas d/i: medial sup/inf d/i
temporal d/i, patilla d/i, centro/lado d/i, comisura d/i
• Uñas d/i: 1-2-3-4-5 d/i lateral sup/inf d/i, abertura
pelo largo d/i Fosilla sublabial Padrasrro d/i: 1-2-3-4-5 d/i
Parientaf.sup, post, lado d/i Dienres: incisivos sup/inf d/i
PIERNAS
Coronilla, Occipucio d/i molares sup/infd/i CUELLO-TRONCO Muslo, anrerior d/i: sup/inf d/i
Temporal d/i, Sien d/i Encías: sup/inf cenrral/lat d/i Cuello: nuez
posterior d/i: sup/inf d/i
Estiloides d/i Lengua: ápice, dorso garganta sup/inf d/i
zona medial d/i: sup/inf d/f
Oreja d/i: aurícula sup d/i, cogote sup/inf d/i
Barba: sup/inf d/i, barbilla d/i,
zona lateral d/i: sup/inf d/i
post d/i, borde sup/posr d/i, lado sup/inf d/i
hoyuelo, sotabarba d/i, papada: d/i pelo: sup/inf anr/posr d/i
lóbulo d/i canal d/i, pelo d/i hueco interclavicular
Mastoides d/i medial/lareral d/i
BRAZOS rrapecio: posrerior/anterior d/i
Mandíbula: ángulo d/i Rodilla d/i: rótula d/i, corva d/i
Hombro d/i: frente d/i
Axila, pelo axilar d/i Espinilla d/i: sup/inf d/i
foramen menral d/i omoplato d/i, ángulo d/i
Brazo d/i: lado med sup/infd/i zona medial d/i: sup/inf d/i
lado md/lt d/i Clavícula d/i: extremo med/lar d/i
borde md/lt d/i lado lat sup/inf d/i zona lareral d/i: sup/inf d/i
Esrernón: superior/inferior, pelo
Frente: denrral sup/infd/i Biceps d/i: sup/inf Pelo: ant/post med/lat sup/inf d/i
Tórax d/i: sup/inf d/i
lado sup/inf d/i lado med sup/inf d/i Tendón de Aquiles d/i: sup/infd/i
cosrado d/i, pelo d/i
Ceja d/i: extremo medial/lareral d/i lado lat sup/inf d/i zona medial/lateral sup/inf d/i
Pecho d/i: sup/inf d/i
pelo medial/lareral d/i Tríceps d/i: sup/inf d/i medial/laterial d/i
Enrrecejo Codo d/i, fosa cubital d/i PIES
pezón d/i, abertura
Órbira del ojo d/i: sup/inf d/i Costado d/i: superior/inferior d/i Tobillo: lado medial/lareral d/i
hueso del lagrimal d/i ANTEBRAZOS Cinrura d/i: lado d/i Talón d/i: med/lat d/i, post d/i
lad externo d/i Ant d/i: sup/inf d/i, pelo d/i Abdomen: superior d/i, central d/i base d/i
hueco del lagrimal/medial d/i Post d/i:sup/inf d/i, pelo d/i inferior d/i, ombligo Empeine d/i: central prox/dist d/i
Párpado d/i: sup/inf medial/lat d/i Radial d/i: sup/inf, pelo d/i Zona púbica, pelo púbico Arco d/i: med/lat prox/dist d/i
Pesrañas d/i: sup medial/lareral d/i Ingle d/i: superio/inferior d/i Planta d/i: anr/posr d/i,
Ulnar d/i: sup/inf, pelo d/i
inferior medial/lateral d/i lado abdominal/femoral d/i pulpejo d/i
Ojo d/i: globo d/i Pene, cesrículo d/i Dedos d/i: sup/base 1-2-3-4-5 d/i
MANOS
Mejilla d/i: pómulo d/i Vulva lado med/lar 1-2-3-4-5 d/i
Muñeca d/i: anr/posr d/i
zona medial d/i, lateral d/i Columna vertebral: torácica sup/inf dedo gordo d/i: art. prox/disr d/i
lado medial/lareral d/i
Carrillo d/i: anr/posr d/i lumbar sup/inf d/i falanges d/i: 1-2-3-4-5 d/i
Palma d/i, dorso d/i
Nariz: caballere sup/inf, punra Sacro carrílagos d/i: 1-2-3-4-5 d/i
lado d/i, aleras d/i Borde medial/lareral d/i
Coxis, ano pulpejos d/i: 1-2-3-4-5 d/i
nares: orificio d/orificio i Pulpejo d/i: medial/lateral d/i Espalda: torácica sup/inf d/i puntas d/i:l-2-3-4-5 d/i
ternilla del rabique Dedos d/i: ant/post d/i lumbar sup/inf d/i Uñas d/i: 1-2-3-4-5 d/i •
Surco nasolabial d/i: sup/infd/i lado ant/post 1-2-3-4-5 d/i
Zona maxilar: filtrum (surco) lado mediai/laterail-2-3-4—5 d/i
Fig. 5.1. Anatomía externa: puntos y zonas de las articulaciones
interpersonales e intrapersonales
[196] [197]
5.3. DESARROLLO Y EVOLUCIÓN DE LOS REPERTORIOS KTNÉSICOS 199
198 5. LA KINÉSICA: GESTOS, MANERAS Y POSTURAS

kinésicas y paralingüísticas coexistirían (como cree él mis-


5.3. Sobre el desarrollo filogénico y ontogénico
mo) para luego permanecer como elementos inseparables del
de los repertorios kinésicos y su evolución
lenguaje verbal. Pero, al reconocer el desarrollo biocognosci-
y estratificación social
tivo del canal bucal-auditivo trato de señalar también el de-
sarrollo cinesiológico y simbólico de la conducta kinésica, es
5.3.1. En el primer volumen se ha comentado que el fas-
decir, de movimientos sin ninguna sutileza —de todo el
cinante fenómeno de coestructuración de articulaciones ex-
cuerpo, la cabeza, el brazo o toda la mano para significar si-
ternas (kinésicas) e internas (fonatorias) debe investigarse
tuaciones básicas de peligro, agresión-filiación, protección-
mucho más desde el punto de vista del desarrollo ontogéni-
rechazo, etc.— a articulaciones más refinadas (tal como ocu-
co y se ha esquematizado el aprendizaje de las conductas ver-
rriría y, ontogénicamente ocurre, en las fonatorias)de ios de-
bales y no verbales por el hablante nativo y por el extranjero
dos, de los párpados (un ligero guiño), etc.
(capítulo 1.6). Sin embargo, y sin que esto refleje ningún in-
terés por engrosar las tan abundantes como fútiles disquisi-
* ciones glotogónicas, tendríamos que sugerir que la conducta 5.3.2. El hecho de que el progreso cultural y la tecnolo-
kinésica comunicativa debió de desarrollarse como parte in- gía hayan enriquecido los repertorios de gestos, maneras y
tegral de la triple estrucrura lenguaje-paralenguaje-kinésica posturas a través de la evolución del vestido, el mobiliario,
o al menos de una doble estructura protolingüística com- los utensilios caseros, etc., se ilustra comparando sistemáti-
puesta de emisiones realizables en el canal bucal (cinético)- camente los repertorios kinésicos (pero no sólo lo incluido en
auditivo, muchas de las cuales serían alternantes paralin- los libros existentes sobre 'gestos') de los grupos cultos y/o
güísticos. Hewes (1973a, 1973b, 1974), queriendo probar el urbanos con los de los menos cultos o más rústicos. Los del
origen gestual del lenguaje, no reconoce el hecho de que los rústico son más limitados y por tanto carecen de ciertas con-
sonidos y los movimientos se necesitarían mutuamente, no ductas verbales (no pudiendo expresar ciertas ideas o referir-
sólo por las necesidades cognoscitivas de una socialización se a ciertos objetos o situaciones) y paralingüísticas (ej., una
cada vez más compleja y dependiente de la comunicación, risa sutil, un 'Mmm' de conformidad, uso de los silencios
sino simplemente por razones naturales: los movimientos momentáneos). Pero esta limitación se hace más obvia (ya
podrían percibirse a distancia o cuando era necesario el si- que no es necesario que funcionen los otros dos sistemas) por
lencio, pero el sonido sería imprescindible para vencer obs- la ausencia de ciertos actos en el repertorio kinésico, por
táculos físicos y, sobre todo, para comunicarse en la oscuri- ejemplo: en los gestos, como un irónico enarcamiento de ceja
dad (y más anres de descubrir el fuego, que aumentaría las con ligero pliegue nasolabial; en las maneras, que difieren
oportunidades de contacto social), sin olvidar la capacidad y morfológicamente de las utilizadas con idéntico significado
limitaciones perceptuales de los sordos y los ciegos; o sea que por las clases más cultas, como ocurre en los saludos, en el an-
lo que pretenden algunos defender como 'desarrollo de adap- dar, comiendo y bebiendo, atusándose el cabello, rascándose,
tación' y 'refinamiento cognoscitivo' debe aplicarse a la co- etc.; y en las posturas, como la de poner el pulgar bajo el
municación acústica y a la gestual, sin ignorar que quizá la mentón con el ángulo del índice en el labio y el codo de ese
kinésica audible perdiera importancia a medida que el re- brazo apoyado sobre el de una silla, o sentándose sólo en el
pertorio fono-auditivo aumentaba. Incluso aceptando la teo- borde de un sofá ajeno por inhibición y aún más por la limi-
ría de McBride (1973) de que la comunicación progresó del tación que su propio mobiliario impone a las posturas de des-
mimo (representando el referente) al discurso, las conductas canso. En una palabra, el rústico carece de la versatilidad pro-
200 5. LA KINÉSICA: GESTOS, MANERAS Y POSTURAS
5.4. PRINCIPIOS BÁSICOS PARA LA INVESTIGACIÓN KINÉSICA 201

pia de quien ha alcanzado niveles superiores de socialización; vez informan cualquier aplicación metodológica y, sobre
todo lo cual hace resaltar la cohesividad de la estructura len- todo, permiten un análisis progresivo que es imprescindible.
guaje-paralenguaje-kinésica desde un punto de vista funcio-
nal, interactivo e histórico, así como el supuesto de que no 5.4.1. El primero es la distinción, hecha en la definición *•
sólo ha evolucionado la lengua sino esos tres cosistemas jun- de kinésica, entre gestos, maneras y posruras. Los gestos como
to con cada cultura, puesto que cuanto más primitiva, más movimientos conscientes o inconscientes principalmente
limitados parecen ser sus repertorios, «aquel mundo donde con la cabeza, la cara sólo (incluyendo la mirada) o las extre-
los gestos alcanzan su belleza en una gama que para él per- midades, dependientes o independientes del lenguaje verbal-
manece invisible» (Martín Santos, TS, 139); «Ayuso se sentó paralingüístico, alternando con él o simultáneamente y que
al borde de un butacón [...} seguía dándole vueltas a la gorra constituyen una forma principal de comunicación: sonrisas,
y tragando saliva» (Caballero Bonald, DDS, I, II). guiños, una mirada de reojo, /Ven aquí/, /Por aquí me entra
Por otra parte, el desarrollo ontogénico de la kinésica y por aquí me sale/, /Yo/, /Está loco/, etc. «desde que entra-
—comentado en el contexto de la estructura lenguaje-para- mos en casa siempre mi amo me hizo un gesto de probar vi-
lenguaje-kinésica en el volumen I , capítulo 4— está reci- nagre' (Alemán, GA, II, V I ) .
biendo cada vez más atención, aunque no siempre conjunta- Las maneras, como más o menos conscientes y más o me-
mente con el del lenguaje y muchísimo menos con el del pa- nos dinámicas, principalmente aprendidas y ritualizadas so-
ralenguaje . 7
cialmente según el contexto situacional, alternando también
con las palabras o simultáneas a ellas: la manera de llevarse la
comida a la boca y de masticar, de toser con gesto facial y ma-
5.4. Principios básicos para la investigación kinésica: nual asociados, de cruzar y descrüzar los brazos o las piernas
categorías, morfología, calificadores parakinésicos para llegar a esas posturas o abandonarlas —pues una cosa es
y coestructuración intrasistémica e intersistémica la postura y otra 'cómo' se adopta, según se verá más abajo—,
la forma japonesa de abrirse camino entre la gente: con la
Una ojeada somera a los trabajos sobre kinésica en cual- mano horizontal y perpendicular al suelo mientras se va ha-
quier disciplina revela, a pesar de todos sus muchos méritos, ciendo una pequeña inclinación equivalente a 'Perdón', etc.
la falta de cuatro principios teóricos fundamentales que a su «recibió las espadas [el Cid de manos del rey] las manos las
besó [...] alcava la mano, a la barba se tomó;/ 'por aquesta
7
L a necesidad de reconocer en todo momento del desarrollo esa í n t i -
ma coestructuración de lenguaje vetbal, paralenguaje y kinésica
barba que nadie non mesó,/ assís irán vengando doña Elvira
—cuyo desarrollo se ha sugerido ya en el volumen I (capítulo 4.8), pues- e doña Sol'» {Poema del Cid, 3179).
to que los tres repertorios van creciendo simultáneamente desde la infan- Las posturas, como estáticas (pues lo que puede hacerlas
cia—- no parece preocupar demasiado en los trabajos existentes, al menos 'moverse' será una manera o modo) e igualmente conscien-
nunca en su verdadero alcance: Blurton-Jones (1972a, 1972b), Bulowa
tes o inconscientes, también ritualizadas y, como en el caso
(1975, 1979), Charlésworth y Kreutzer (1973), Condón y Sander (1974),
Eibl-Eibesfeldt (1983b), Feurstein (1981), Hoffer y'St. Clair (1981),
de las maneras, menos utilizadas como formas de un reper-
Hoffer (1981), Hopkms (1983), Izard y otros (1980), Marcos (1981), L e - torio comunicativo, aunque, a semejanza de gestos y mane-
wis (1978), MeltzofTy Moore (1983), Oster y Ekman (1978), Peng y von ras, comunican de todas formas el sexo, la posición social,
Raffler-Engel (1978), von Raffler-Engel (1978, 1980b, 1981), Water- el origen cultural, el estado de ánimo, etc.: el estar con los
house (1978).
brazos o piernas cruzados, la postura al andar o al comer, el
5.4. PRINCIPIOS BÁSICOS PARA LA INVESTIGACIÓN KINÉSICA 203
202 5. LA KINÉSICA: GESTOS, MANERAS Y POSTURAS

Maneras trabadas son autoadaptadores como atusarse el ca-


estar de pie o en cuclillas, las posiciones propias de los ofi-
bello o rascarse, alteroadapradores como el darse la mano,
cios, ere. «[Lázaro] sentéme como solía; estando recibiendo
abrazándose, bailando o despiojando a otra persona, so-
aquellos dulces tragos, mi cara puesta hacia el cielo, un
matoadaptadores como el masticar chicle, recibir en la
poco cerrados los ojos por mejor gustar el sabroso licor»
boca el chorrillo de una bota o echar el humo al fumar, y
{Lazarillo, I , 19). objetoadaptadores como la manera de coger la bota, el ci-
garrillo, la pipa o los cubiertos, llamando a una puerta, o
*• 5.4.2. La segunda distinción necesaria dentro de cada los golpecitos en la mesa con el índice y el medio como
una de las tres categorías es entre libre y trabado. Por li- /gracias/ mientras otra persona nos sirve té en Hong-
bre debe entenderse cualquier acto cinético o posición re- Kong. Posturas trabadas son, aparte de cómo está uno de
alizado por una o más partes del cuerpo o extremidades en pie (ej., con un pie sobre una silla), sentado, recostado o
el espacio, es decir, por sí mismas, sin tocar otras partes acostado: autoadaptadores como el estar sentado cogién-
del cuerpo ni ayudarse de ningún recurso objetual. Gestos dose las rodillas con las manos entrelazadas o con las ma-
libres son, pues, los movimientos oculares y de otras par- nos entrelazadas sobre la cabeza o a la espalda al andar; al-
tes de la cara, un sacudida de la cabeza para separarse el teradaptadores como la postura de un abrazo o del cuerpo
pelo, /Sí/, el del autoestopista, /Victoria/, etc. Maneras li- al hacer una inclinación; objetoadaptadores como las múl-
bres son el modo de extender la mano para darla saludan- tiples posturas adoptables con una silla, las posturas en la
do, un /¡Hola!/ manual, nuestro modo de andar (no su arena de la playa o la forma provocativa de inclinarse una
postura), de bostezar, de desperezamos. Posturas libres son mujer sobre la mesa hacia su interlocutor masculino.
la manera de estar de pie, en cuclillas o en cualquier posi- «Tras esto [el mesonero] diciendo aires bola, levantó la
ción en que sólo los pies toquen el suelo (con los pies jun- pierna y en al aire dio por delante una zapateta» (Alemán,
tos, con las rodillas juntas o separadas en cuclillas, do- GA, I, V); «Don Basilio solía llevar en la boca un palillo de
blándose para observar algo, etc.). «un caballero [...] Hizo dientes, y tomándolo entre los dedos lo mostraba, accio-
muchas reverencias a todos y con la mano una ceremonia, nando con él, como si formara parte del argumento» (Gal-
usada de los que beben en charco» (Quevedo, S, C); «Yo dós, FJ, I I I , I I I ) .
estaba muy galán, pierniabierto-, estirado de cuello» (Ale-
mán, GA, I , V). Esta distinción entre conductas libres y trabadas, cuya
utilidad metodológica es obvia, debe extenderse en realidad
Por trabado debe entenderse cualquier movimiento o
para incluir su relación con el resto de los sistemas somáti-
posición en que las manos se tocan mutuamente o hacen
cos, ya que, como se ha visto en el volumen I (y más concre-
contacto con otras partes del cuerpo, o en que cualquier
tamente aún- se verá en el capítulo 7), puede haber en la in-
parte del cuerpo hace contacto con otro cuerpo o, sobre
teracción estrechas relaciones, en primer lugar, entre las con-
rodo, con objetos. Gestos trabados son los que en el volu-
ductas kinésicas y las verbales (ej., 'Era /así de grande/') y
men I se han estudiado como autoadaptadores (/Huele
paralingüísticas (ej., '¡Iiianj!' cogiéndose la nariz), pero tam-
mal/, /Tiene mucha cara/, /Tú a callar/, /¡Que te conoz- bién con las reacciones dérmicas (ej., el sonrojo, risa nervio-
co!/, santiguándose, etc.), alteradaptadores (haciendo la sa y postura características de una muchacha tímida) y quí-
señal de la cruz en la frente o manos de la otra persona en micas (ej., los gestos durante el llanto, la manera de quitarse
el sacramento de la unción, etc.) y objetoadaptadores (se- las lágrimas).
ñalando con las gafas en la mano o con un bastón, etc.).
204 5. LA KINÉSICA: GESTOS, MANERAS Y POSTURAS 5.4. PRINCIPIOS BÁSICOS PARA LA INVESTIGACIÓN KINÉSICA 205

5.4.3. También se ha ignorado en los estudios de kinésica i ejecución del movimiento (un tenso 7'¡No!7 con movimiento
el itinerario trifásico de cualquier gesto, manera o postura, lo horizontal de cabeza); campo ('range'), o dimensión espacial
cual diferencia, por ejemplo, la ejecución de un gesto en cul- del movimienro, similar a la duración silábica, alargando o
turas diferentes, según el nivel socioeconómico, sexo, edad, acortando el movimiento (muy breve o muy amplio en ese
personalidad, etc. Los gestos (usando el término genérica- /'¡No!7 con la mano, sacudiendo la otra mano de arriba a aba-
mente) ocurren en el espacio como las palabras ocurren en una jo en un saludo o haciendo un recorrido muy breve); velocidad,
dimensión temporal, es decir, que están limitados material y o dimensión temporal del movimiento, semejante al tempo
visualmente por otros movimientos de tal modo que todos del discurso y coincidiendo con él en la estructura lenguaje -
ellos se suceden en un continuo de movimientos y posiciones paralenguaje-kinésica (la rapidez o lentitud del /'¡No!7, con
que pueden o no ser comunicativos e interactivos según sean el correspondiente cambio semántico); y la duración total, que
o no percibidos por otra persona. Pues bien, cada uno de esos es en realidad independiente de la velocidad, ya que un gesto
gestos, maneras o posturas se manifiesta en tres fases desde completo puede estar formado por varios movimientos repe-
que empieza hasta que termina: una fase formativa, que puede tidos que podemos ejecutar despacio o rápidamente y sus fa-
iniciarse en diferentes posiciones para luego continuar su i t i - ses de formación y desarticulación pueden realizarse también
nerario (y que constituye en realidad una 'manera'), por ejem- más o menos visiblemente. «His hands moulded ampie cur-
plo, cómo llegamos a significar 'No señor' con la mano (un ves of air» (Joyce, U, 234); «a huge man [...] His slow gliding
gesto), o a separar un trocito de pan de un panecillo (una ma- walk and slow speech» (Doctorow, WF, III).
nera), o a tener las piernas cruzadas (una postura); a continua-
ción, la fase central, sea un movimiento (abriendo y cerrando 5.4.5. Por último, otro aspecto importantísimo de las *-
los dedos para significar 'atestado', sacudiendo la mano du- conductas comunicativas que no puede ignorarse, como sue-
rante un 'O, la, la!' francés) o una posición estática (un guiño le hacerse en muchos estudios de kinésica —sobre todo en la
de flirteo, cogiéndose las sienes con índice y pulgar para hacer 9 observación o estudio clínicos— es la relación que cada ges-
memoria, cruzado de brazos, etc.); y finalmente una fase de- to, manera o postura tiene con conductas dentro de esas mis-
sarticuladora o concluyente que termina inmediatamente an- mas categorías o con otros sistemas de signos. En el primer
tes de iniciarse la formativa del siguiente gesto o posición o, a caso se trata de las co-conductas intrasistemicas que debemos re-
menudo, se funde con ella realmente, y que también consti- conocer con respecro a las que estamos analizando o simple-
tuye una manera (terminando un saludo, descruzando las pier- mente percibiendo en nuestra interacción con la gente. Si se
nas, la sonrisa o expresión facial residuales tras una carcajada). trata, por ejemplo, de la conducta facial en una etapa del de-
sarrollo ontogénico, de un caso de depresión o esquizofrenia,
5.4.4. Esas tres fases de cualquier conducta kinésica están » de una entrevista de personal, de los gestos entre dos enamo-
estrechamente relacionadas con las cualidades parakinésicas, ca- rados o en general del repertorio expresivo verbal-no verbal
racterísticas que es totalmente imprescindible observar y me- de una persona, esos movimientos o posiciones concomitan-
dir en un análisis kinésico serio, bien sea antropológico, so- tes de las manos, los brazos, los hombros, las piernas y todo
ciopsicológico o clínico, ya que pueden modificar el signifi- el tronco que acompañan a una conducta concreta no deben
cado del mensaje o revelar el fondo cultural o socioeconómico i juzgarse simplemente como elementos 'contextúales' inde-
de la conducta: intensidad, es decir, la tensión muscular, simi- pendientes, ya que se trata de todo un complejo de articula-
lar al acento de intensidad y a la tensión articulatoria, en la ciones corporales que se dan en una situación dada. Podemos
206 5. LA KINÉSICA: GESTOS, MANERAS Y POSTURAS 5.5. MANERAS Y POSTURAS 207

querer registrar, por ejemplo, el enarcamiento de cejas+son- maneras o etiqueta. Su clasificación debe responder a una ló-
risa de sorpresa en una persona al llegar otra, pero puede que gica funcional, es decir, a partir de los saludos que inician
a la vez haya descruzado las piernas o los brazos, o que sim- una interacción y de situaciones igualmente básicas, como
plemente se haya inclinado hacia adelante en su asiento a la es el comer, y todo lo relacionado con esa actividad, pero
vez que decía (y 'movía') '¡Hombre, no re esperaba hoy por también deben definirse los diferentes 'estilos sociales' de
aquí!'; pues bien, esas otras conductas kinésicas que poseen realizar actos como el dar y el recibir objetos, el fumar, el an-
valores semánticos específicos completan la parte kinésica (y dar, etc.
todo un complejo comportamental o 'articulatorio') que a la
vez es parte de la expresión total acústico-visual de sorpresa 5.5.2. Uno de los temas más fascinantes —relacionado
alegre. Las conductas intersistémkas son, por tanto, la verbal y también estrechamente con el lenguaje— para el estudio
las de cualquier otro sistema, por ejemplo, sonrojo o lágri- transcultural, pero muy poco estudiado sistemáticamente
mas, es decir, que las intrasistémicas y las intersistémicas (véase Youssuf y otros 1976, Collet 1983), es el de los salu- *•
juntas constituyen la verdadera expresión completa. «Don dos, en los que en seguida descubrimos notables diferencias
Pedro se deshacía en gestos denegatorios al mismo tiempo entre las culturas de mucho contacto, como las mediterráne-
con la cabeza y con las dos manos» (Martín Santos, TS, 51) as, y las de menos, como las orienrales. Hace años elaboré
—para un trabajo personal aún no realizado y más que nada
5.4.6. Lo que debe tenerse en cuenta entre esta serie de para uso de mis alumnos— las hojas de registro que (redu-
principios teóricos para poder llevar a cabo un estudio socio- cidas aquí) aparecen como figuras 5.2 A , B, C , D y E„'Cues-
lógico es la clasificación que de los diversos estándares se ha tionarios para el trabajo de campo sobre los saludos'. Se tra-
hecho en el volumen I, capítulo 1.9-, es decir, el estándar, el ta, como se ve en ellas, de clasificar todas las relaciones que
superrefinado, el rústico, etc. puedan darse en cada cultura estudiada y, lo que es muy im-
portante para el mayor valor de un inventario, de tratar de
incluir siempre que sea necesario comentarios adicionales so-
5.5. Maneras y posturas: el estilo de nuestros bre el origen y razón de ciertos saludos y sobre la ausencia de
movimientos y posiciones, y su percepción formas como el contacto físico o, concretamente, el besar o el
y normas sociales ir de la mano.
Basten algunos ejemplos. Mientras que en un campus de
* 5.5.1. Según la definición de las tres categorías básicas Turquía vemos a los alumnos de ambos sexos besarse en las
de conductas kinésicas, sólo añadiendo el aprendizaje de las dos mejillas, y aunque el darse la mano parece unlversalizar-
'maneras' y las 'posturas' al de los 'gestos' puede adquirirse se cada vez más, ni siquiera encontramos esto último en la
la fluidez cultural no verbal que se ha estudiado en el volu- generación más madura de Japón; allí sólo los hombres de
men I (capítulo 1) como imprescindible para comunicarse negocios de media edad lo hacen sobre .todo con extranjeros,
con propiedad en otra cultura. Si pensamos en los reperto- pero nunca entre ellos por muchos encuentros que observe-
rios culturales de maneras tan extensos y complejos encon- mos en el vestíbulo de un gran hotel de Tokio, sino la incli-
traremos absurdamente limitados todos los libros sobre ges- nación tradicional (Morsbach 1988), que —según el rango
tos, por lo cual se excluyen aquí para prestar más atención, de la otra persona y el respeto que queramos mostrar— va-
primero, a todos esos actos kinésicos que llamamos modales, riará en el ángulo ('eshaku', 'futsurei' o 'saikeirei') y en su
PAÍS: ZONA: NIVEL SOCIAL: FECHA: PAÍS: ZONA: NIVEL SOCIAL: FECHA:

1. PRIMER ENCUENTRO 2. CONOCIDOS AUSENCIA BREVE AUSENCIA LARGA AL PASAR

HOMBRE-HOMBRE joven-|oven HOMBRE-HOMBRE joven-joven


joven-mayor joven-mayor
mayor-mayor mayor-mayor

HOMBRE-MUJER ¡oven-joven HOMBRE-MUJER joven-joven


joven-mayor joven-mayor
mayor-mayor mayor-mayor

MUJER-MUJER joven-joven MUJER-MUJER joven-joven


joven-mayor joven-mayor
mayor-mayor mayor-mayor

HOMBRE-ADOLESCENTE muchacho HOMBRE-ADOLESCENTE muchacho


muchacha muchacha

MUJER-ADOLESCENTE muchacho MUJER-ADOLESCENTE muchacho


muchacha muchacha

ADOLESCENTE- muchacho-muchacho ADOLESCENTE- muchacho-muchacho


ADOLESCENTE muchacha-muchacha ADOLESCENTE muchacha-muchacha

HOMBRE-NIÑO niño HOMBRE-NIÑO niño


niña niña

MUJER- niño MUJER- niño


NIÑO niña NIÑO niña

ENTRE NIÑOS niño-niño ENTRE NIÑOS niño-niño


niño-niña niño-niña
niña-niña niña-niña ^

HOMBRE-INFANTE HOMBRE-INFANTE

MUJER-INFANTE MUJER-INFANTE

hombre-hombre hombre-hombre
MATRIMONIOS , hombre-mujer MATRIMONIOS hombre-mujer
mujer-mujer mujer-mujer

CLASE BAJA- hombre-hombre CLASE BAJA- hombre-hombre


CLASE ALTA ' hombre-mujer CLASE ALTA hombre-mujer
mujer-mujer mujer-mujer

OTRAS RELACIONES, SITUACIONES, OTRAS RELACIONES, SITUACIONES,


COMENTARIOS CULTURALES COMENTARIOS CULTURALES

F i g . 5.2. A Cuestionario para el trabajo de campo sobre los saludos F i g . 5.2.B Cuestionario para el trabajo de campo sobre los saludos

[208] [209]
PAÍS: ZONA: NIVEL SOCIAL: FECHA:
! PAÍS: ZONA: NIVEL SOCIAL: FECHA:

4. FAMILIARES AUSENCIA BREVE AUSENCIA LARGA AL PASAR


3. AMIGOS ÍNTIMOS AUSENCIA BREVE AUSENCIA LARGA AL PASAR

HOMBRE-HOMBRE joven-joven MARIDO-MUJER


joven-mayor
mayor-mayor MADRE/PADRE-LNFANTE

HOMBRE-MUJER joven-joven PADRE-HIJO niño/mayor


joven-mayor
mayor-mayor PADRE-HIJA niña/mayor

MUJER-MUJER joven-joven 0 - MADRE-HIJO niño/mayor


joven-mayor
mayor-mayor MADRE-HIJA niña/mayor

HOMBRE-ADOLESCENTE muchacho HERMANO-HERMANO/A niños/mayores


muchacha
HERMANA-HERMANO/A niños/mayores
MUJER-ADOLESCENTE muchacho i
muchacha i ABUELO-NIETO/A niños/mayores

ADOLESCENTE- muchacho-muchacho ABUELA-NIETO/A niños/mayores


ADOLESCENTE muchacha-muchacha
PRIMOS primo/a-primo jóvenes/
HOMBRE-NIÑO niño/niña primo/a-prima mayores
primo/a-primo/a
MUJER-NIÑO niño-niña
TÍO-SOBRINO niño/mayor
ENTRE NIÑOS niño-niño 1 -- ( * TÍO-SOBRINA niña/mayor
niño-niña
niña-niña
TÍA-SOBRINO niño/mayor
HOMBRE-INFANTE 1
j TÍA-SOBRINA niña/mayor
MUJER-INFANTE
SUEGRO-YERNO
hombre-hombre
MATRIMONIOS hombre-mujer SUEGRO-NUERA
mujer-mujer
SUEGRA-YERNO
CLASE BAJA- hombre-hombre
i SUEGRA-NUERA
CLASE ALTA hombre-mujer
mujer-mujer
ENTRE FAMILIARES POLÍTICOS
ENTRE AMANTES/PROMETIDOS
OTRAS RELACIONES, SITUACIONES,
OTRAS RELACIONES, SITUACIONES, COMENTARIOS CULTURALES

I Fig. 5-2.D Cuestionario para el trabajo de campo sobre los saludos


Fig. 5-2.C Cuestionario para el trabajo de campo sobre los saludos

[210] [211]
5.5. MANERAS Y POSTURAS 213
FAIS: ZONA: NIVEL SOCIAL: FECHA:
mutua repetición ; en China, un adolescente presentado a un
8

5. OTRAS RELACIONES AUSENCIA BREVE AUSENCIA LARGA AL PASAR hombre mayor que él, no le da la mano y le saluda verbal -
mente con 'Hola, tío'; la mujer más joven o de rango inferior
AMO-SERVIDOR hombre
en Nigeria se arrodilla ante la otra persona, incluso puede ha-
mujer
cerlo la esposa ante el marido; entre parientes ni se tocan en
AMA-SERVIDOR hombre culturas orientales como Japón o China, y en Malasia sería
mujer motivo de comentarios si uno de mis alumnos llegara a abra-
SUPERIOR- hombre
zar a su madre al volver después de una larga ausencia; y en
SUBORDINADO mujer Finlandia he observado cómo las madres que visitaban una
colonia para niños saludaban a sus hijos tocándoles en el
SUPERIORA hombre hombro y con un 'Hola, ¿cómo estás?'. Entre marido y mu-
SUBORDINADO mujer
jer, en Kenia se dan la mano después de una ausencia no muy
MAESTRO/PROFESOR- varón larga, aunque tal vez se abracen si ha sido prolongada; en
ALUMNO hembra China no se besarían nunca delante de la familia, lo que el
gobierno aprueba como ejemplo de medida higiénica; en Su-
MAESTRA/PROFESORA- varón
ALUMNO hembra
dán todavía se besa la mano del sacerdote (copto), como has-
ta hace unos cuarenta años aún hacían en España los niños'y
CLASE SACERDOTAL muruamente bastantes adultos. Y no olvidemos que el saludo español tan
común levantando la barbilla hacia la persona es totalmente
RELIGIOSO-LAICO varón
hembra inaceptable entre anglosajones, que usan precisamente el
movimiento opuesto y con contacto ocular, «las saludó sin
RELIGIOSOS/AS muruamenre moverse, con gesto del mentón» (Martín Gaite, EV, I , I); «El
. CLASE MILITAR muruamenre
alguacil se tocó la gorra con el índice en señal de saludo»
(Sánchez Ferlosio,7, 100); «he bent respectfully to touch his
EXTRAÑOS mother in law's feet [cuando llega ella]» (Banerji, PP, 47).
en la calle
al pasar en el campo
5.5.3. Otra situación básica que debemos conocer es la
en inrerior
del dar y recibir algo con la mano, sin importancia para el eu-
en vehículos públicos ropeo o americano, pero que debe hacerse sólo con la mano
en sala de espera derecha entre los árabes musulmanes y con las dos en, por
en reuniones
ejemplo, Japón, China y Malasia. El uso de las manos reque-
OTRAS RELACIONES, SITUACIONES, riría en sí toda una monografía que incluyera una serie de si-
COMENTARIOS CULTURALES tuaciones sociales, entre ellas la de ir de la mano por la calle,
como es común entre hombres amigos musulmanes de paí-
8
E n la universidad, como he podido observar y me han confirmado,
se espera que el colega más joven y de menor rango académico se incline
más veces en su saludo diario.
Fig. 5.2.E Cuestionario para el trabajo de campo sobre los saludos

[212]
214 5. LA KINÉSICA: GESTOS, MANERAS Y POSTURAS 5.5. MANERAS Y POSTURAS 215

ses árabes y africanos —lo que a veces han hecho caminando en el mundo, según factores biológicos, culturales, ambienta-
por mi Universidad hasta que les han avisado— y entre mu- les, nutritivos, laborales, etc. (Hewes 1955), lo más importan-
chachkas de culturas sudeuropeas o sudamericanas, pero in- te hoy día para cualquiera es lo que concierne a las normas so-
terpretado como homosexualidad en Norteamérica, de lo ciales, las posturas que uno debe y no debe adoptar. Piénsese
que algunos alumnos en mi Universidad han tenido que ser en la relajación del protocolo diplomático desde que observá-
advertidos inmediatamente. bamos los dos extremos entre el Pardo y la Casa Blanca, en lo
insultante que supone mostrar la planta del pie (o hacer los
5.5.4. Y, para mencionar otra área básica y riquísima de pies demasiado visibles) sentados o en cualquier otra postura
investigación y aprendizaje, las maneras comiendo: el hecho de delante de musulmanes, en la absurda asociación con afemina-
que en culturas africanas negras, en culturas árabes y en la In- miento del cruzarse de piernas entre los hombres jóvenes de la
dia se haga con 'la mano' no quiere decir que no existan sus clase media y baja de Estados Unidos y Canadá —que prefie-
modos correctos e incorrectos, delicados e indelicados: sólo con ren sentarse despatarrados (en casa o durante una entrevista te-
la dos últimas falanges de los dedos y jamás con la mano iz- levisada)—, en el interesante vestigio cultural de los hombres
quierda, la impura, y nunca chupándose los dedos; sólo cuan- en cuclillas en la zona portuaria de Algeciras y lo mismo en
do, por ejemplo, en Ghana se usa a la vez una cuchara se pue- Marruecos o Argelia (cuando los tres son de clase inferior), en
de coger ésta con la izquierda, ya que la derecha está sucia, lo cuyas culturas abunda mucho más esta postura, que hoy vemos
mismo que debe hacerse con el vaso de agua en esas culturas, como coincidencia cultural —y transplante a otras culturas—
donde uno se lava las manos antes y después de la comida; en en los chinos. Por otra parte, no olvidemos que adoptamos una
cuanto a las culturas de los palillos, dos alumnos graduados me postura para ejercer otras actividades, como son andar, montar
mostraron en Tokio lo que debía y no debía hacer con ellos: no a caballo, trabajar en diversas faenas y oficios que van desapa-
cogerlos muy abajo, darles la vuelta hábilmente para sólo con reciendo (ej., el segador, el guarnicionero), algunas de las cua-
los extremos superiores cortar algo para llevarlo a mi plato des- les diferencian claramente características culturales, sociales y
de una fuentecilla, dejarlos luego sobre el reposapalillos o so- personales; que hay posturas de tronco, piernas, brazos, manos
bre el bol y paralelos, etc.; y en Hong-Kong, donde a la vez se y hasta dedos que calificamos de 'distinguidas', 'refinadas',
tiene la cuchara para la sopa del bol, dejarlos antes de usarla, y 'rústicas', 'afeminadas', 'hombrunas', y que también caracteri-
si encima golpeamos ligeramente la mesa con el dedo índice y zan estados patológicos; que, consciente e inconscientemente,
el corazón mientras nos sirven té, conoceremos la forma de ex- se adoptan posturas de superioridad y dominio, de sumisión,
presar las gracias en esa situación concreta . 9

de recogimiento espiritual etc.; y, para mencionar un aspecto


más, que es necesario ser conscienres de la función reguladora
* 5.5.5. En cuanto a las posturas, su ausencia en los inventa- de nuestras posturas en diversas siruaciones interactivas, tales
rios culturales revela también una preferencia muy miope por como las entrevistas, la enseñanza, etc.
el gesto y un total desconocimiento del valor cultural, y sobre
Si, por ejemplo, Mehrabian (1969) comentó que la postu-
todo comunicativo, de las posturas. Aparte de su distribución
ra de brazos en jarras se adopta más ante personas que no nos
Originado, al parecer, cuando un anriguo emperador, de incógnito
9 gustan o de estatus inferior, podemos añadir a eso mucho más
en la ciudad, le sirvió té al servidor que le acompañaba y éste no pudo re- y profundizar en la cuestión de las relaciones sociales, por
primir el imitar de a l g ú n modo la inclinación que hubiera hecho ante ejemplo: que se observa menos entre personas de estatus su-
acto tan insólito.
perior; que por eso se tiende a caracterizar con ella a la mujer
216 5. LA KINÉSICA: GESTOS, MANERAS Y POSTURAS
5.5. MANERAS Y POSTURAS 217

te. «Sepultado en el sillón, las manos cruzadas en la frenre,


de pueblo en actitud airada en muchas culturas muy diferen-
formando una visera sobre los ojos, éstos cerrados [don Pe-
tes (como la famosa 'Ma Kettle' de una antigua serie de pelí-
dro], se dejaba ir, se dejaba ir...» (Galdós, T , X V I I ) .
culas estadounidense); que es típico sobre todo de niños y
adolescentes de ambos sexos y de muchachos pueblerinos, al
5.5.6. Terminando, pues, estos brevísimos comentarios
ser presentados a personas de estatus superior, y que ellos
sobre gestos, maneras y posturas, habrá quedado claro al me-
avanzan un pie a la vez o alternan entre uno y otro —otra
nos que las tres categorías merecen su inclusión en invenra-
conducta típica de hombre subordinado modesto ante su su-
rios culturales, bien individual o conjuntamente —al menos
perior— (y, los más tímidos, miran para abajo), además de
como en los excelentes manuales preparados en el Research
ser adoptada por atletas y jugadores panculturalmente. Tam-
Center for Language and Semiotic Studies de Indiana Uni-
bién es característica de mujeres en culturas latinas, y en ge-
versity (Johnson, Johnson, Sebeok, Johnson y Hengst, B r a z i -
neral mediterráneas, el estar de pie con un antebrazo en"la cin-
lian)— y que sólo así podemos definir la kinésica de una
tura y con el codo del otro perpendicular a él y las falanges su-
cultura; que los tres deben estudiarse no sólo en su evolución
periores de su mano cerrada sujetando la mejilla en actitud
y aspectos históricos (Critchley 1939, Wildeblood 1965,
pensativa o angustiada , «[delante del jefe] Fainy shuffled
10

Elias 1978, Herzfeld 1983, Collett 1984, Schmitt 1987,


his feet. He had a husk in fus throat [...] standing first on one
1990, 1992), sino a través de documentos históricos (ej., so-
foot and then the other» (Dos Passos, 4-2?, 'Mac', 34).
bre antiguos viajes, como los de Ibn Battuta [Gibb 1929], o
Por otra parte, hay que tener muy en cuenta el medio cul- sobre los de los descubrimientos en el Nuevo Mundo [Hewes
tural para nunca generalizar equivocadamente, por ejemplo, 1974, Romera Castillo 1989]) más extensamente de lo que se
cuando Gofffnan (1961), escribiendo sobre las culturas nor- ha hecho hasta ahora, no sólo como etiqueta social o conduc-
teamericanas, dice que los hombres de estatus más alto se tas interactivas (Scheflen 1964b, 1972, Wildeblood 1965,
sientan más relajadamente y ponen los pies sobre el escrito- Mehrabian 1969, Schriffin 1974, Givens 1978, Sparhawk
rio, se recuestan en el asiento, etc., o cuando Nieremberg y 1978) sino en arte (Gombrich 1966, 1972, Schmitt 1987,
Calero (1971) aseguran que el hombre que anda con las ma- 1990, 1992, Cupchik 1988, Golder 1992); que a los no tan
nos cruzadas detrás indica preocupación, cuando es tan co- útiles libros sobre etiqueta (ej., Bauer 1959, Bern 1974, Be-
mún en, por ejemplo, culturas latinoamericanas y medite- vans I960, Fenwick 1948, Post 1965, Safire 1983, Vander-
rráneas. Asimismo, las generalizaciones pueden dar lugar a bilt 1956) deben añadirse otros sobre la etiqueta de las clases
una psicología social barata que prolifera en revistas y libros, inferiores, de la que, injustamente, nadie se ha ocupado; y que
como la tan sobada idea de que el sentarse echado hacia atrás debe utilizarse el material literario realista en narrativa y tea-
y el cruzarse de brazos indican desinterés y lo contrario inte- tro, tanto en estudios literarios como para la documentación
rés, como si uno no pudiera comunicarse positivamente re- histórica y cultural, como se ilustra más profusamente en el
costado con los brazos cruzados sobre el respaldo de un asien- volumen III.
to y, en cambio, fingir lo mismo inclinándose hacia adelan-
1 0
Postura ilustrada desgraciadamente con frecuencia en fotos de m u - El escudero tomóla a meter la espada y ciñósela, y un sartal
jeres ante escenas de catástrofe y muerte en A m é r i c a Latina o el Oriente de cuentas de talabarte. Y con un paso sosegado y el cuerpo
Medio, y por el gran Eugene Smith en su dramática foto después de un derecho, haciendo con él y con la cabeza muy gentiles me-
bombardeo en la Guerra C i v i l española, que tan dramáticamente docu- neos, echando el cabo de la capa sobre el hombro y a veces
mentó para Life.
218 5. LA KINÉSICA: GESTOS, MANERAS Y POSTURAS
5.6. METODOLOGÍA Y PROBLEMAS DE LOS INVENTARIOS KINÉSICOS 219

sobre el brazo, y poniendo la mano derecha en el costado, sa- un inventario debe recoger lo 'pintoresco', la fraseología ges-
lió {Lazarillo de Tormes, I I I ) .
tual de cada cultura, no se trata sólo de eso, ni mucho menos,
sino también del estilo cultural que va más allá de ese pinto-
resquismo más obvio, el cual depende también de maneras y
5.6. L a metodología y problemas de los inventarios
posturas —entre las cuales están las que realmente tendría-
kinésicos culturales y subculturales:
mos que aprender para actuar como nativos de esa c u l t Ú T a —
del diccionario de gestos al atlas kinésico
asociadas con ciertas tareas, actitudes, etc.: «los hombres [...]
rerorcían el culo de la bota y el chorro hilado pasaba justo en-
5.6.1. Ya se ha dicho que los gestos constituyen el mate-
tre los labios entreabiertos» (López Salinas, M , 49); «[El Pitu-
rial casi exclusivo de la mayor parte de la investigación cientí-
so] atendía con toda su alma a la música, puesta una mano en
fica y literaria y desde luego de todos los inventarios y 'dic-
11

la cintura y la otra en la boca» (Galdós, FJ, I , IX).


cionarios' que encontramos en el mercado, incluyendo los que
se dedican a la enseñanza de una lengua extranjera; pero ha-
Observación directa. Ésta es, naturalmente, la única válida,
biendo aludido ya en general a las limitaciones de esos inven-
pero comprende varias modalidades aceptables en situacio-
tarios —y puesto que se trata de fomentar la elaboración de
12

nes interactivas (bien &© suscitando uno las conductas o par-


otros muy necesarios que deberían reunir las características
ticipando como conversador y observador a la vez, situación
adecuadas— convendría al menos sugerir ciertas normas, que
ideal del trabajo de campo) o no interactivas (como al identi-
o están ausentes en la mayoría de ellos o no todos observan,
far ciertos culturemas básicos en otra cultura, o como parti-
aprovechando en parte las ofrecidas en un trabajo temprano
cipante no axial en el intercambio, es decir, que se limita a
que luego reeditó Kendon (Poyatos 1975a, 1976a, 1981).
observar) y ambas se complementan mutuamente.
Selección del material. Gestos, maneras, posturas identifica-
Puentes. El material clasificado y estudiado puede provenir
dos como tales, bien en secciones independientes del inventa-
de las siguientes fuentes, aparte de la observación personal:
rio o subdividiendo las que corresponden a cada tema y sub-
tema (ej., 'Comiendo': 'Maneras' [uso de cubiertos/palillos,
beber, el pan], 'Posturas', etc.). Conviene añadir que, aunque fuentes funciones

informante proporcionar material cultutal y


E n el campo científico, por ejemplo, Cocciara (1932), Ekman
1 1

subcultural, confirmar el material


(1980c), Givens (1977), Johnson y orros (1975), Kendon (1980b, 1980c,
1982a, 1982b, 1984, 1986a, 1986b, 1988), Nespoulous y otros (1986), recogido y detallar su ejecución
Sorell (1967).
televisión i l u s t r a c i ó n visual o audiovisual de
Kaulfers(1931,1932), Cardona(1953-1954), Amades (1957), Brault
1 2

(1963), Hamalian(1965), Green (1968), Hutt (1968), Johnson (1971), Efron kinésica en general
(1972 [1941]), Jakobson (1972), Johnson (1972), Saitz y Cervenka (1972
prensa i l u s t r a c i ó n visual de kinésica en general
[1962]), Scheflen (1972), Barakat (1973,1975), Taylor (1974a, 1974b), Bro-
dis (1977), Creider (1977), Wylie (1977), Morris y otros (1979), Kendon
literatura proporcionar material cultural e ilustrar
(1980a, 1980b, 1986c), Meo Ziglio y Mejía (1980), Mascaré (1981), R a m -
(narrativa, teatro) el recogido por los otros sistemas;
say (1981), Rector y Trinta (1985), Sayyid (1985), Rectot (1986), Diadori
(1990), Archer (1991), Axtell (1991), Hawad-Claudot (1992). aspectos históricos
220 5. LA {CINESICA: GESTOS, MANERAS Y POSTURAS 5.6. METODOLOGIA Y PROBLEMAS DE LOS INVENTARIOS KINÉSICOS 221

La fluidez cultural del investigador es esencial si se posibilidad de registro auxiliares


trata de una culrura extranjera, y aun así un informante gestos y maneras más elaborados líneas y flechas de
de cada sexo le aclarará aspectos sociales, situacionales, fase central del movimiento dirección, imágenes
etc., para cuyo cometido deberá poseer, como dice Sama- Dibujos gestos faciales básicos múltiples
rin del informante lingüístico, «paciencia, honestidad, posturas básicas

fiabilidad» y « l a habilidad de ser analítico» (Samarin


gestos y maneras simples líneas y flechas
1967:34, 36). Fotos fase central del gesto de d i r e c c i ó n
gesto facial básico
Clasificación del material. La única clasificación exhausti- posturas básicas
va que puede incluir cualquier situación es la ideológica, es
gestos m u l t i k i n e m o r f é m i c o s manual
decir, ordenada por temas y situaciones que a su vez se pre-
cualidades parakinésicas
sentan alfabéticamente, o sea, incluyendo, por ejemplo las 3 fases del movimiento
(mencionados aquí sin especificar mucho): Saludos: de lejos, Vídeo gestos faciales completos
cruzándose en la calle, -en un interior, etc., con las relacio- (Audio d i r e c c i ó n del movimiento
nes interpersonales (identificadas en la figura 5.2) que pre- visual) pausas kinésicas
movimientos oculares
senten diferencias; Bebida: manera de beber en la mesa, de
construcciones verbales-
un botijo, -bota, -taza, /beber/, /¿Qué quieres beber?/, /Sed/, paralingüístico-kinésicas
/borracho/, /borrachera/, ere, pidiendo bebida, -otra ronda, construcciones i n t r a s i s t é m i c a s
etc.; Persona: rasgos personales: gorda, flaca, fea, guapa, construcciones i n t e r s i s t é m i c a s
arractiva, etc. Un diccionario ideológico como el de Corri-
pio (1991) ofrece muchísimo material aplicable en su clasi- info- gestos, maneras, posturas líneas, flechas y
grafía otros s í m b o l o s
ficación temática, el cual puede complementarse con la fra-
seología contenida en otros diccionarios,-ya que muchas de
estas frases contienen gestos; pero, para no caer en las limi- Los mejores ejemplos de dibujos que conozco, por su ex-
taciones ya tradicionales, no olvidemos los más sutiles, presividad y realismo kinésicos, son, en este orden (citando
como son los marcalenguajes o los reguladores de la conver- por los autores de la bibliografía): los de Nierenberg y Ca-
sación (ej., petición-, concesión-, supresión de turno, retro- lero, dibujos de línea completísimos, junto con los de
comunicación). Finalmente, el diccionario debe llevar, como Efron, que utilizó magníficos dibujos tomados de la reali-
el de Meo-Ziglio y Mejía, un índice final en el que se en- dad y en otros indicó el itinerario del gesto con dibujos to-
cuentren todos los actos kinésicos con arreglo a la palabra mados de. varios fotogramas de película (lo que también
que mejor lo describa o a la de la expresión verbal que lo hizo Scheflen para sus análisis de posturas); los de la se-
acompañe. gunda edición de Saitz y Cervenka , que captan lo esencial
de la expresión facial con gran habilidad e incluyen líneas
Ilustración. Las posibilidades y limitaciones de los distin- y flechas direccionales cuando son necesarias; los de Diado-
tos sistemas de ilustración pueden resumirse así: ri, más simples pero suficientemente expresivos para los
gestos incluidos, los últimos con líneas, flechas e imágenes
múltiples; y, menos eficaces pero sugiriendo el gesto más o
222 5. LA KINÉSICA: GESTOS, MANERAS Y POSTURAS 5.7. LA KINÉSICA EN LA INTERPRETACIÓN SIMULTÁNEA 223

menos correctamente según la acción ilustrada, los de un informante hábil) es preciso añadir algún comentario cultu-
Sparhawk. ral sobre el origen, nivel social o contexto situacional, frecuen-
En cuanto a fotos, que suelen representar también la ex- cia o carácter de présramo intercultural de ese aero kinésico, así
presión facial que a veces acompaña característicamente a un como los casos de falsos cognados que puedan conocerse con rela-
gesto manual, todas son suficientemente realistas (ej., Bara- ción a otras culturas, para lo cual el investigador debe familia-
kat, Diadori, Morris, Rector, Scheflen, Schneller) y algunas, rizarse con cuantos inventarios culturales pueda reunir.
como las de Meo Ziglio y Mejía, llevan líneas direccionales.
Las ilustraciones con vídeo (ej., Archer 1991) son, natural- 5.6.2. Por lo resumido en esta sección debe reconocerse la
mente, el medio ideal —aunque no tan accesibles como las responsabilidad multidisciplinar, no sólo ante estos inventarios
impresas—, pero su mayor valor estaría en proporcionar las y diccionarios kinésicos, sino ante la posibilidad de elaborar ver-
imágenes visuales y acústicas completas en las construcciones daderos atlas kinésicos que', naturalmente, incluirían cualquier
lingüístico-paralingüístico-kinésicas (ej., para el mencionado combinación de gesto y palabra o paralenguaje, trazando lo que
'Digo' de la Andalucía occidental, imposible de ilustrar fiel- pudiera llamarse 'isokinemias', similares a las isoglosas (véase
mente de otro modo) y además pueden observarse repetida- Morris y otros 1979)- No sólo necesitamos un atlas kinésico de
mente. Un inventario, pues, puede incluir dibujos —incluso la Península Ibérica semejante al lingüístico, sino de zonas con-
tomados del vídeo— y, acompañando al libro, la cinta misma. cretas —muy especialmente Andalucía, sobre todo la occiden-
tal, por la riqueza extraordinaria de sus repertorios kinésicos y
* Descripción. Todos los gestos, maneras y posturas no re- paralingüísticos—, pero, insistiendo una vez más, no sólo de
quieren ilustración visual, pero sí una descripción verbal 'gestos', con lo que simplemente se perpetuaría una limitación
completa, aunque escueta (como las de Meo Ziglio y Mejía) inadmisible en un trabajo serio, sino de maneras y posturas.
que comprenda: los rasgos parakinésicos pertinentes (campo,
[Don Gabriel, en el casino de un pueblo de Andalucía occi-
velocidad, etc.), la relación proxémica entre interlocutores en dental} Cogió la copa y metió la nariz dentro, oliendo des-
ciertos casos, la conducta cronémica (ej., el abrazo español entre paciosamente el vino. Luego la levantó a la altura de los ojos
hombres amigos, a menudo iniciado antes de su ejecución y e hizo resbalar el líquido hacia los bordes del cristal, giran-
a cierta distancia), su realización más estándar y cualquier com- do la mano. Se mojó los labios, dando un sorbiro y paladean-
binación verbal-no verbal entre las que pueden darse dentro de do la pastosa frialdad de la solera. Terminó la copa a peque-
la estructura lenguaje-paralenguaje-kinésica (véase el capítu- ños tragos (Caballero Bonald, DDS, I, VII).
lo 4.9 del volumen I); por otra parre, deben evitarse: ciertos
detalles injustificados que a veces encontramos, ambigüedad
—al presentar, por ejemplo, una sola versión del abrazo en- 5.7. La kinésica en la interpretación s i m u l t á n e a
tre hombres cuando en realidad varía con el contexto situa- y consecutiva 13

cional— y descripciones incompletas que ignoren tanto un


complejo kinesintáctico como cualquiera de las combinacio- 5.7.1. Habiendo identificado, como se ha hecho en el ca-
nes intersistémicas mencionadas. pítulo 2 del volumen I , todos los sistemas somáticos de co-

Comentario cultural. En ciertos casos (y para ello es impres- 1 3


Esta sección está basada en un artículo, al que remito al lectot, apa-
recido en TextContext (Poyatos 1987), la tevista que dirige Hans Ver-
cindible la fluidez cultural del investigador o su confianza en
224 5. LA KINÉSICA: GESTOS, MANERAS Y POSTURAS 5.7. LA KINÉSICA EN LA INTERPRETACIÓN SIMULTANEA 225

municación, se sensibiliza uno a su complejo funcionamien- desconcertante sonrisa japonesa erróneamente entendida
to durante la traducción oral y se ve no sólo cómo los mensa- como positiva por el occidental, o se trata simplemente de
jes se completan a menudo con signos no verbales, sino cómo una 'fuga no verbal' que delata algo que no se dice? Por otra
muchas veces ésa es la única manera en que se transmiten. Se parte, ¿qué hacer cuando el paralenguaje y la kinésica actú-
han visto también las limitaciones expresivas de las palabras an como elementos de economía expresiva? ¿podemos usar 15

y las funciones sintácticas y hasta léxicas del paralenguaje y los mismos con la lengua terminal o 'traducirlos', o meter ahí
la kinésica en el fluir del discurso. Así, pues, un traramiento dos o tres palabras porque la misma economía es imposible?
realista y exhaustivo, aquí imposible, empezaría por identi- ¿Y que hacer cuando nos enfrentamos con casos de deficien-
ficar rodos los elementos que se intercambian entre los dos cia verbal entre nuestros conversantes? ¿Añadir la palabra
hablantes directamente y por medio del intérprete, elabo- que no saben (o no pueden recordar) como solución lógica?
rando sobre esa base toda la teoría y prácrica de la interpre- Y si tratan de paliar esa deficiencia con una perífrasis verbal,
tación . 14
¿traduciremos la perífrasis también o la sustituiremos (tal
vez verbal y no verbalmente) por lo que debiera haber dicho?
5.7.2. Sólo considerando las diversas funciones del para-
lenguaje y la kinésica en la interacción, uno se plantea pre- 5.7.3. Así podría seguirse planteando situaciones que
guntas muy concretas, que suponen a su vez verdaderos retos son muy reales y proponiendo soluciones, pero esto requie-
para el profesional, acerca del intercambio que se lleva a cabo re un estudio mucho más detenido y sistemático que podría
en la interpretación, por ejemplo: qué hacer cuando el ha- utilizar el modelo de las categorías no verbales suficiente-
blante proporciona información no verbal que tal vez repite mente explicado en el capítulo 6 del volumen I. Porque so-
o confirma la verbal o la refuerza intencionadamente; ¿trans- lamente la kinésica implica un gran número de problemas
mitiremos sólo el mensaje verbal?, ¿le añadiremos ese para- muy concretos en la interpretación simultánea o consecuti-
lenguaje tan significativo, o lo traduciremos si es sólo típico va. Piénsese en el valor comunicativo de esos gestos tan sig-
de su cultura?; y si estamos visiblemente presentes, ¿añadi- nificativos y funcionales que se dan como parte del meca-
remos su kinésica? ¿No se considerará así nuestro estilo como nismo de la conversación, analizado en el capítulo 7 del vo-
intérpretes más articulado y fluido? ¿Pero y si su kinésica fa- lumen I , e inmediatamente nos preguntaremos, por
cial contradice claramente sus palabras, como ocurre con la ejemplo, qué hacer con esas conductas de retrocomunica-
ción, es decir, de reacción por parte de cada uno de los con-
meer en la Escuela de Traductores e Intérpretes de la Universidad de H e i - versantes hacia lo que el otro dice y hace . Uno piensa que
16

delberg, donde he dado algunos cursillos sobre la comunicación no ver- ral vez el intérprete deba 'vigilar' a su hablante y a su oyen-
bal en traducción simultánea y consecutiva; siempte una estimulante ex-
te para no perder algo que se haya expresado sólo kinésica-
periencia por el nivel altísimo de profesores (intérpretes y traductores de
prestigio) y alumnos. Para el Congreso Internacional de Lingüística A p l i - mente, lo que equivaldría a decir que un intérprete puede
cada de 1993 he organizado un simposio sobre este tema.
Véase en el artículo citado (Poyatos, 1987) la tabla donde se re-
1 4 1 5
U n amigo de la provincia de Cádiz ilustró perfectamente esta eco-
presentan al hablante y al oyente, los signos verbales o no verbales que nomía hace unos días al contarme que unas cabras se le meten en el jar-
cada uno puede o no percibir; lo que el intétpete transmite o no, y cuan- d í n y se le .comen las flores y que no puede hacer nada, comunicando el
do utiliza su ptopio paralenguaje y gestos con la lengua que traduce o, comer s i m u l t á n e a m e n t e a la ptimeta idea con un ligero ascenso-descenso
como suele hacer (sobre todo si no está visualmente ptesente), cuando no de los dedos apiñados de ambas.manos a la altura de su cintura, pero sin
utiliza la kinésica y su paralenguaje es m í n i m o . haberlo expresado verbalmente.
226 5. LA KLNÉSICA: GESTOS, MANERAS Y POSTURAS 5.8. LA KLNESICA EN LA ENSEÑANZA DE LENGUAS EXTRANJERAS 227

traducir visualmente y no sólo audiblemente —r-es decir, 5.8. Hacia la incorporación de la kinésica en la
toda la estructura básica lenguaje-paralenguaje-kinesica— enseñanza de lenguas extranjeras 13

con un criterio selectivo que no siempre es fácil determinar


en el momento necesario. Está claro, por ejemplo, que si el 5.8.1. La situación irreal en la adquisición tradicional de
hablante-actor español deniega sólo con la cabeza debemos una lengua extranjera en el aula se hace patente cuando consi-
traducirlo como 'No', y que si el griego, sin usar a la vez su deramos la discrepancia entre el equipo 'autor del libro de
equivalente verbal, la levanta entornando ligeramenre los texto-profesor' y la verdadera realidad de la lengua viva. Como
ojos, también debemos transmitirlo con una negación ver- hablantes nativos de nuestra lengua sabemos que no podemos
bal o podría su interlocutor entender una afirmación en la prescindir de ninguna de las dos formas básicas de comunica-
fase descendente. ción que utilizamos diariamente junto con el lenguaje verbal,
Sólo he prerendido aquí sugerir una serie de problemas y es decir, el paralenguaje y la kinésica. Cualquier profesor de
temas para investigar en este ámbito, pero es evidente que mu- una lengua extranjera tiene que reconocer la indispensabilidad
chísimos más quedan sin mencionar. Además, no se ha trata- de los dos sistemas para la comunicación natural y espontánea.
do aquí de paralenguaje, que en este mismo volumen habrá su- Es obvio, además, que aunque idealmente está entrenando a
gerido muchas situaciones concretas a los interesados en la in- sus alumnos para ser 'hablantes', no les está entrenando para
rerpretación por lo que respecta a: el significado del volumen ser 'oyentes', mucho menos 'movientes' de esa lengua, ni 'es-
de voz, o de los distintos tipos de voz —significados que a ve- pectadores' o 'descodificadores visuales' de ella. Y, sin embar-
ces no se reflejan en las palabras porque para eso precisamente go, esos alumnos tendrán que enfrentarse luego con hablantes-
están esos calificadores—, ese rico repertorio de alternantes movientes nativos plenamente equipados que no sólo utilizan
cuasiléxicos vistos en el capítulo anterior —por ejemplo, el un vocabulario y una gramática mucho más versátiles, sino
'Eeeh' o 'Nnn' japoneses de pura cortesía, y no de afirmación o todas sus posibles combinaciones con los demás repertorios
aprobación, como suele creer el occidental—, y, entre ellos, audibles y visuales. En una palabra, les está entrenando única-
los silencios interactivos que ya se ha visto cómo están bien le- mente en el medio verbal de expresión de otra cultura, lo cual
jos de ser meras lagunas en la corriente del discurso; entonces, produce un lenguaje severamente mutilado.
¿debe o no el intérprete verbalizarlos a veces?, ¿tiene derecho
a convertir un silencio en palabras cuando el hablante no las ha 1 8
Los problemas que los sistemas no vetbales presentan en la ense-
dicho, o podemos decir que debe discernir entre el silencio que ñanza de una lengua extranjera los fui planteando implícitamente en di-
quiere expresar y el que quiere ocultar? . 17
versos trabajos desde el principio. E n los años 70 actué como asesor para un
proyecto dirigido por Thomas Sebeok en el Research Center for Language
and Semiotic Studies de Indiana University, para el cual utilizaban como
modelo m i primer libro sobre comunicación no verbal (Poyatos 1976a); sin
embargo, aparte de comentarios sueltos, sólo he tratado concretamente este
1 6
E n primer lugar, esro exige del intérprete una gran fluidez cul- tema en un volumen compilado por A n d r é Helbo, de la Universidad de
tural que desgraciadamente no todos poseen. Podría poner como modelos Bruselas, basado en un seminario que di en 1984 en el Onrario Institute for
al Profesor Hans Vermeer, de la Universidad de Heildelberg (portugués) Studies in Education, de Totonto (Poyatos 1992c). Actualmente aumenta
y al Profesor Heinz G ó h r i n g , de la Universidad de Meinz en Germers- el interés por incorporar la kinésica —aunque limitándose todavía a los
heim (español). 'gestos'— como parte de una lengua extranjera, por ejemplo, en español
1 7
E l lector puede hacerse muchas mas preguntas concretas acu- (ej., Raveau 1979, 1991) y sobre todo pot Diadori para el italiano en los
diendo a la discusión de estos silencios en el capítulo 4. cursos para extranjeros de Siena (Diadori 1990, 1991).
228 5. LA KINÉSICA: GESTOS, MANERAS Y POSTURAS 5.8. LA KINÉSICA EN LA ENSEÑANZA DE LENGUAS EXTRANJERAS 229

Sin embargo —y a pesar de las esfuerzos, hace ya muchos sica tal como es o como, con un margen mínimo, puede ser, y
años, porfomenrar la incorporación de lo no verbal a la ense- por ranto revivir a esos personajes.
ñanza de lenguas extranjeras (ej. Brault 1963, Hayes 1964,
Poyatos 1970c)— incluso la mayoría de los que reconocen es- 5.8.2. Los problemas con que se enfrentan el profesor y
tas serias limitaciones tienden a querer convencernos de que 'lo el alumno de una lengua extranjera se han explicado en rea-
demás puede aprenderse luego', 'una vez que esté uno en la lidad en el volumen I , al que remito al lector para temas
cultura', 'cuando practiquemos la lengua en el país mismo'. como el proceso de aprendizaje de una lengua y una cultura
Otro argumento académico es que ese aprendizaje de aula nos por parte del hablante nativo y del extranjero (capítulo 1.6)
equipa para leer la literatura de la cultura cuya lengua estu- y los procesos y problemas de codificación y descodificación
diamos, puesto que, en el caso de los estudiantes universitarios del nativo y del extranjero, cada uno como hablante-actor y
—pero son muchos más los que no lo son— están tomando como oyente-espectador (capítulo 1.10). En cuanto al mate-
también cursos de literatura . Claro que lo que ocurre tam-
19
rial mismo, aparte de los componentes básicos que constitu-
bién es que incluso el que enseña esa literatura, aunque posee yen el paralenguaje y la kinésica de una lengua-cultura, tra-
'un conocimiento pasivo excelente', carece de fluidez oral y tados en este volumen, todo ello quedó también resumido al
mucho más de fluidez kinésica y de un conocimiento adecua- identificar en el volumen I las diez posibles realizaciones del
do de esa cultura contenida en los textos que analiza, en una lenguaje, el paralenguaje y la kinésica, individualmente y
palabra, de 'fluidez cultural', tal como se ha definido y anali- combinados entre sí (capítulo 4.9). Así, pues, sólo queda
zado en el volumen I, capítulo 1. Es decir, que su propia expe- aquí sugerir escuetamente la metodología básica, tanto del
riencia de lectura es una actividad limitada y llena de lagunas libro de texto como de la clase, que se sugiere resumiendo los
literalmente insospechadas por su mismo desconocimiento de siguientes puntos como incentivo y posible guía para futuros
la cultura y de lo que constituye sus 'culturemas' (volumen I, trabajos: organización y distribución del material, presenta-
capítulo 1.4), pues sabemos que en una novela, por ejemplo, ción y graduación, ilustración, prácticas y pruebas.
hay muchos componentes que califican ese medio visual que es
el texto, por encima de las descripciones explícitas de voces y 5.8.2.1. La distribución del material no verbal (aplicable
gestos (que tampoco el lector extranjero 'oye' y 've' necesaria- lo mismo al paralenguaje que a la kinésica) —incorporado
mente). Pero si los componentes implícitos no se interpretan en el libro de texto de una lengua extranjera, no necesaria-
correctamente esa novela ocultará a ese lector infinidad de ele- mente aparte— puede responder a dos criterios o clasifica-
mentos culturales, desde típicos rasgos paralingüísticos implí- ciones: a) la distinción entre gestos, maneras y posturas, libres y
citos hasta todo un repertorio kinésico de gestos, maneras trabados, en este orden precisamente porque así el alumno se
y posturas, que el lector nativo —o el que posee verdadera concentraría primero en las formas simples unisistémicas
fluidez cultural— sabe apreciar e integrar en el texto porque (ej., /ven/, /Eso/, /A comer/) para ir luego combinando dos o
sabe imaginar la estructura triple lenguaje-paralenguaje-kiné- más sistemas (ej., saludos con expresiones verbales-kinési-
cas), es decir, aprendiendo también que ciertos gestos pueden
1 9
De hecho, siempre he aconsejado a alumnos universitarios tratar ir solos o como parte de construcciones verbales-paralingüís-
de estudiar primero la novela y el teatro modernos en su especialidad de
ticas-kinésicas (ej., 'Es una persona con la que no me aclaro',
filología —<londe encontrarán el tipo de idioma vivo que están s i m u l t á -
neamente aptendiendo en las clases de lengua y en el laboratorio— y sólo dicho mientras se balancea una mano horizontal y perpendi-
después aventurarse en la literatura de períodos anteriores. cular al suelo); b) el modelo de las categorías no verbales, o sea,
5.8. LA KLNÉSICA EN LA ENSEÑANZA DE LENGUAS EXTRANJERAS 231
230 5. LA KLNÉSICA: GESTOS, MANERAS Y POSTURAS

agrupando las expresiones kinésicas por caregorías, lo que 5.8.2.4. La ilustración y descripción del material kinésico de-
parece ofrecer venrajas, no prerendiendo presentar cada una pende, en primer lugar, de su vehículo: el libro de texto puede
exhaustivamenre, sino cada vez aquéllas que rienen algo en incluir, además de transcripciones paralingüísticas, fotos (ej.,
común (ej., emblemas: llamar, rechazar, detener, movilizar; Meo Ziglio y Mejía 1980, 1983, Rector y Tnnta 1985, Dia-
alteradaptadores: saludos; objetoadaptadores: modales en la dori 1990), dibujos (Nierenberg y Calero 1971, Diadori
mesa, posturas relacionados con el mobiliario); lo cual sugie- 1990) y descripciones verbales de los actos kinésicos, indican-
re un tercer método, c) la distribución por temas (ej., buenos y do con flechas (ej., Meo Ziglio y Mejía 1980, 1983, Diadori
malos modales, saludos, reacciones emocionales). 1990) el itinerario del gesto (y no sólo su fase central), sobre
todo cuando se trata de gestos compuestos (ej., 'está loco' en
japonés, abriendo los dedos rápidamente después de describir
5.8.2.2. El orden de presentación de ese material si, por
dos círculos con el pulgar frente a la sien), además de algunas
ejemplo, se ha .optado por distribuirlo en categorías. Si, por
descripciones verbales y, para esto, citas literarias; el profesor
ejemplo, la lección primera requiere algunos alteradaptado-
ideal será, naturalmente, el nativo, o el suficientemente fami-
res (saludos), ésa sería la primera categotía; después proba-
liarizado con esa culrura, para mostrar la kinésica en la clase
blemente algunos emblemas más frecuentes (los demás se irí-
hasta que se aprenda; el laboratorio de lenguas proporcionaría
an presentando en sucesivas lecciones); o sea, que el criterio
cintas y vídeos que siguieran el libro de texto y como materia-
aquí sería presentar aquellas categorías que vayan respon-
les complementarios, además de películas de argumento; el¿*-
diendo al programa del libro y, dentro de cada una, según su
boratorio de lenguas, con sus vídeos (que pueden repasarse cuan-
frecuencia interactiva o grado de valor comunicativo —tra-
to sea preciso), sobre todo cuando falta el profesor ideal para lo
tando de que el material no verbal corresponda siempre a a)
no verbal, será el medio más real. Aparte de estos tres medios,
los puntos gramaticales, y b) algunos de los modismos y ex-
un complemento magnífico. —que utilizo en mis cursos de
presiones y el vocabulario de cada lección; si, por ejemplo, se
comunicación no verbal, aunque con distinto objetivo— es el
están enseñando los tiempos verbales, pueden entonces aña-
de los informantes nativos que visitan la clase.
dirse los marcatiempos kinésicos (ej., 'Eso ocurrió hace mu-
cho, mucho tiempo').
5.8.2.5. Los ejercicios de clase y de laboratorio. En la clase, in-
5.8.2.3- En cuanto a la graduación del material no verbal, si terpretación y actuación; actuación del profesor; el profesor da
el libro, o serie de libros, presenta el material lingüístico los significados y los alumnos proporcionan los gesros; prác-
(morfológico, sintáctico, léxico) progresivamente de fácil a tica de cognados y falsos cognados; grabación en vídeo de la
difícil, la misma escala debe aplicarse a la kinésica en combi- actuación de los alumnos y del profesor y repaso para prácti-
nación con la de la frecuencia interactiva. Otro aspecto de la ca y corrección. En el laboratorio: proyección de los vídeos que
graduación es el de los niveles de instrucción, es decir: elemental acompañan al libro de texto para observación, imitación y
(saludos, emblemas sencillos y básicos, etc.), intermedio (más prácrica; vídeos que contienen conductas sin identificar, sus
emblemas, alteradaptadores menos indispensables, etc.) y significados, y luego las mismas ya identificadas; manual de
avanzado (gestos ofensivos, marcalenguajes más sutiles para laboratorio y manual de laboratorio del libro de texto.
una mayor fluidez, etc.). Aquí hay que mencionar los cogna-
dos no verbales y los falsos cognados no verbales, es decir, homo- 5.8.2.6. Pruebas y exámenes. Los exámenes parciales o finales
morfos-sinónimos y homomorfos-antónimos. deben basarse en el trabajo de clase y de laboratorio: los parcia-
232 5. LA KINÉSICA: GESTOS, MANERAS Y POSTURAS
5.10. TEMAS DE INVESTIGACIÓN INTERDISCIPLINAR 233

les, basados en el material del libro y su actuación por el alum- recoger sólo los 'gestos' y sugiriendo la elaboración de atlas
no y, especialmente, en interacciones enrre alumnos preparadas kinésicos; la interpretación simultánea o consecutiva cara a
de antemano; los finales, basados en el material del texto y en cara, en la que encontramos una serie de problemas; la gran res-
las interacciones personales con el profesor, tal vez también i n - ponsabilidad del traductor en el intercambio de signos verba-
cluyendo material de laboratorio como examen de laboratorio. les y no verbales; y, finalmente, la enseñanza de las lenguas
extranjeras, un campo académico que exije la incorporación de
los repertorios kinésicos de cada cultura para realmente poder
5.9- Conclusión proporcionar la fluidez cultural verbal-no verbal que no se con-
sigue nunca con sólo la competencia verbal.
* Aunque con muchas pero inevitables limitaciones, este ca-
pítulo ha intentado resumir lo que considero útil en mi contri-
5.10. Temas de investigación interdisciplinar
bución personal a la kinésica. Se trata de un campo de investi-
gación que desde el principio concebí sólo como una empresa 1. Desarrollo ontogénico de gestos, maneras y posturas:
interdisciplinar que, partiendo de la antropología cultural y la rasgos innatos y aprendidos.
lingüística, ha visto sus mayores frutos en las ciencias compor- 2. Desarrollo histórico de gestos, maneras y posturas a
tamentales y clínicas y hasta en el análisis literario. Lo mismo través de documentos literarios y artísticos.
que el lenguaje, debe integrarse entre los demás sistemas 3. La relación de la kinésica con el mobiliario y el ves-
corporales productores de signos y reconocerse su percepción tido y su evolución.
multisensorial y su transmisión a través de espacio y tiempo, 4. La estratificación social de las conductas kinésicas.
siempre como parte del discurso y también independiente- 5. Diferencias sexuales y desviaciones en la conducta
mente de él como sistema antropokinésico; la kinésica involu- kinésica. •
cra a toda nuestra anatomía extema con consecuencias igual- 6. Inventario cultural de saludos.
mente interdisciplinares y está sujeta, comoel lenguaje, a una 7. Evolución histórica de los saludos.
curva evolutiva que, lo mismo que su estratificación social, dis- 8. Los buenos modales kinésicos en la clase rústica.
tribución cultural y desarrollo histórico, espera aún mucha in- 9- Las posturas: enfoque cultural social y clínico.
vestigación. Tratando sobre todo de poner de relieve la gran 10. Alas kinésico de España/de la Península Ibérica/de
importancia multidisciplinar de cuanto se ha excluido tradi- Andalucía.
cionalmente en los estudios sobre 'gestos', lo más pintoresco de 11. Inventario transcultural de 'falsos cognados' en la
cada cultura estudiada, se han distinguido claramente gestos, gestualidad. '
maneras y posturas como división fundamental, así como una 12. Paralenguaje y kinésica: la naturalidad y la falta de
serie de principios teóricos y metodológicos (ausentes en la l i -
ella en la representación teatral y cinematográfica.
teratura kinésica) para cualquier estudio cultural, social, psico-
13. La kinésica en el teatro y en el cine: limitaciones y
lógico, clínico, histórico, artístico o literario. Aunque se han
evolución histórica.
sugerido muchas aplicaciones en diversos campos, se ha presta-
14. La kinésica en la interpretación simultánea y conse-
do atención especial a tres de ellos, proponiendo ciertas bases
cutiva cara a cara.
teóricas y metodológicas: los tan necesarios inventarios o colec-
15. Manual de kinésica para la enseñanza de una lengua
ciones culturales, tratando de disuadir al fatuto investigador de
extranjera (español, etc.).
Las coactividades sonoras del lenguaje:
de la kinésica audible a los sonidos
ambientales

E n el fogón [...] el puchero de barro hervía con


un glu glu suave./ D e fuera apenas llegaba vaga-
mente [...} el ruido lejano de la ciudad [...] a in-
tervalos, algún perro ladraba, algún carro resonaba
al dar barquinazos por el camino y volvía el silencio
(Baroja, 8, mi, VI)

Unos pies arrastrándose y unas manos torpes


abriendo cerrojos (Laforet, N, I)

What opptessed h i m [Sigmund Freud] about


New Y o r k was its noise. T h e tetrible clatter of hors-
es and wagons, the clanking and scteeching of stre-
etcars, the horns of automobiles (Doctorow, R, VI)

6.1. Introducción: la necesidad de estudiar nuestros


propios sonidos más allá del discurso y los del
ambiente 1

Hasta aquí se han analizado —estudiando la estructura


triple básica en el volumen I y sobre todo en los capítulos de
éste dedicados al paralenguaje y a la kinésica— todos aque-
1
H e tratado este tema, con ligeras diferencias, primero en un Semió-
tica (Poyatos 1988b) y luego en el capítulo 1 de Paralenguaje (Poyatos

[235]
236 6. DE LA KINÉSICA AUDIBLE A LOS SONIDOS AMBIENTALES 6.2. LA KINÉSICA AUDIBLE 237

líos elementos que ni el lingüista ni nadie que de una forma go [...] al tráfago y zumbido, en fin, de estas colmenas
u otra se interese en la comunicación humana puede ignorar, (Galdós, Miau, X X X V ) .
se trate de escudriñar los niveles profundos del discurso mis-
mo o de descubrir y valorar una serie de sonidos periféricos In the evening when the son sat in the room with his
con respecto a nuestro hablar, pero que consrituyen un elo- mother, the silence made them both feel awkward. Darkness
cuente contexto al que podemos reaccionar conscientemente came on and the evening train came in [...} In the street
below feet tramped up and down upon a boarded sidewalk
y mucho más inconscientemente.
[...} Over on Main Street sounded a man's voice, laughing.
Es éste un ámbito cuya riqueza comunicativa el lingüista The door of the express office banged. George Willard [...}
y el filólogo no pueden ni sospechar si no se proponen inves- fumbled for the door knob. Sometimes he knocked against
tigar ese material, clasificarlo y determinar las posibilidades a chair, making it scrape along the floor (Anderson, WO,
y limitaciones que ofrece cada idioma para 'hablar de' esos 'Mother').
sonidos, o escribir los vocablos que los denotan, y para evo-
car sus peculiaridades en el oyente o lector; es decir que,
como se verá más abajo, se presta también a un estudio psi- 6.2. L a kinésica audible dentro de los movimientos
colingüístico comparativo en profundidad. Pero esto mismo corporales interactivos y no interactivos
lleva a otra perspectiva aún más real de la experiencia diaria, y la elaboración de un inventario cultural
que se incluye en el capítulo siguiente: la capacidad estruc- de cada idioma
tural que, desde el punto de vista interactivo, tienen todos
esos sonidos que se oyen de la mañana a la noche —y que 6.2.1. Para valorar totalmente las formas y funciones del
también se escuchan, según la sensibilidad de cada uno—, paralenguaje y de la kinésica, estudiadas en este volumen, es
pero cuya presencia tal vez reconozcamos sólo si interfieren imprescindible verlas en un contexto más amplio que el que
con el fluir de nuestras conversaciones, y no cuando les sir- se ha definido como la estructura triple básica lenguaje-para-
ven de fondo, sin apreciar su valor contextual ni su entrela- lenguaje kinésica y adentrarse en el campo de lo que puede
zamiento con los silencios que los limitan. Su estudio, pues, identificarse como kinésica audible, es decir, cuando nos mo-
que aquí sólo se trata de introducir para sugerir diversas vemos y esos movimientos externos producen sonidos. Las
perspectivas de trabajo, abarca los sonidos producidos exter- posibilidades puramente cinéticas del cuerpo humano han
namente por nuestros movimientos y, como complemento quedado definidas en el capítulo 5 (2.3), donde se ha presen-
necesario, los del ambiente circundante. tado una tabla anatómica externa que puede considerarse ex-
haustiva y se han distinguido cuatro tipos de movimientos,
Ni Dante ni Quevedo soñaron [...] nada parecido al la- según entremos o no en contacto con nosotros mismos, con
berinto oficinesco [en el Ministerio de Hacienda}, al cam- otras personas o con objetos. Pues bien, se trata ahora de
paneo discorde de los timbres que llaman [...], al abrir y ahondar en otro aspecto de esos cuatro modos de moverse:
cerrar de mamparas y puertas y al taconeo y carraspeo de los cuándo producimos sonido al hacerlo y qué valor comunica-
empleados que van a ocupar sus mesas colgando capa y hon-
tivo pueden tener esos sonidos en la interacción social.
1993a). Ambos contienen listas que pueden ser muy útiles para los inte- Al discutir este tema en inglés (Poyatos 1988b, 1993a:
resados en la lengua inglesa. E l primero incluye también la tabla anató- capítulo 1) he tenido que partir, naturalmente, de las posibi-
mica traducida en el capítulo 5. lidades que ese idioma presenta para evocar esos sonidos,
238 6. DE LA KINÉSICA AUDIBLE A LOS SONIDOS AMBIENTALES 6.2. LA KINÉSICA AUDIBLE 239

mostrando primero un inventario de verbos transitivos e in- Otra perspectiva podría estar basada en una taxonomía de
transitivos que denotan sonido en cada uno de los cuatro t i - los sonidos —independientemente de si los demás pueden o
pos de movimientos definidos anteriormente. Eso mismo su- no ver nuestras acciones generadoras cuando los oyen— y
pondría un tipo de estudio fundamental en español —con rambién en esas actividades invisibles (lo que presupone la ex-
las limitaciones que descubrimos en su repertorio ecoico en periencia previa para poder identificar de qué movimiento se
comparación con el inglés— que, de cualquier forma, debe- trata), por ejemplo: 'Se oía el frufrú de su falda alejarse por el
ría incluir: a) los sonidos que evocan el movimiento sin refe- pasillo', 'Estaba arriba, cosiendo a máquina, al parecer con muy
rirse a él concretamente (ej., 'Se oía su taconeo apresurado', pocas ganas, aunque también podía estar cansada'. Puesto que
opuesro a 'Estaba aporreando la puerta furiosamente'; b) la los movimientos sólo se evocarían, pero no se verían, lo único
producción de sonidos que evocan las características del mo- importante serían esas cualidades cuasiparalingüísticas de los
vimiento (ej, 'Hacía rechinar el serrucho sin cesar'); y c) la re- sonidos tan comunicativas. Esta perspectiva completaría, desde
ferencia a un movimiento concreto en casos en que no se ve, luego, el estudio exhaustivo de la producción sonora humana
como en 'Le oí dar la vuelta a la llave cautelosamente', don- generada corporalmente, lo que debería indicar también el
de el adverbio especifica el giro de la mano por la lentitud y efecto que esos sonidos tienen en la gente y las diferencias trans-
poca intensidad de la fricción, ya que no se puede 'oir' ese dar culturales en su percepción. Este último aspecto debería intri-
la vuelta; pero éste es el procedimiento literario tan común gar al investigador de una manera muy especial: cómo nos afec-
en la narrativa o en acotaciones teatrales, cuando los movi- tan esos sonidos cuasiparalingüísticos, cómo interaccionamos
mientos que no se describen visualmente se evocan perfec- con ellos y cómo sus diversas características acústicas adquieren
tamente al calificarlos como realizados 'violentamente', 'con cualidades casi humanas; aparte del hecho de que, al oirías, sa-
impaciencia', 'lentamente', etc. Un inventario como éste bemos que son producidas con movimientos específicos del
puede ampliarse mucho más si se añaden todos los adjetivos cuerpo, un cuerpo a su vez de características igualmente espe-
y adverbios o frases adverbiales modificadores del movi- cíficas, que podemos valorar de muchas maneras, se trate de una
miento, como en 'Me estrechó la mano fríamente, -enér- mujer deseada, una persona detestable, un psicópata, etc. . 2

gicamente, -violentamente, -con entusiasmo, -apresura-


damente, -como vacilando', etc., cada uno de los cuales 6.2.2. Una observación importante es que los sonidos
supone una serie distinta de cualidades parakinésicas de emitidos al realizar algunos de esos movimientos son perci-
intensidad, campo, velocidad y duración. Cada acción debe bidos sólo por quien se toca a sí mismo (ej., atusándose la
identificarse como verbo transitivo y/o intransitivo (ej., 'Se
lanzó sobre él', 'Lanzó la piedra'), complementados a veces 2
E l investigador que elabore este tipo de inventario en español
—omitido aquí por razones de e c o n o m í a — debe reflexionar sobre este
con un adjetivo (ej., 'Dio un paso vacilante', 'Andaba a sal-
aspecto de los movimientos audibles, imaginando esas actividades reali-
tos') o como sustantivo (ej., 'Le dio una palmada en la zadas con divetsas cualidades y en grados diferentes, más allá incluso de
espalda'), y a veces conviene calificar la acción para realzar el lo que aquí ofrece el inventario en inglés mencionado. A él remito al lec-
efecto interactivo de la percepción audible de una realiza- tot interesado, por la riqueza expresiva muy superior en verbos de movi-
ción concreta, ya que puede evocar diversas actitudes, emo- miento y en verbos de sonido que encontrará en una comparación inter-
lingüística. E n el volumen III, dedicado a la literatura, se volverán a men-
ciones e incluso características personales, como al decir
cionar estos fenómenos de percepción con respecto a los niveles profundos
'Chocaron las copas con gran entusiasmo', 'Revolvía nervio- de la lectura. Por eso se ofrece como uno de los temas de investigación más
samente en el cajón'. fascinantes entre los que se sugieten al final de este capítulo.
240 6. DE LA KJNÉSICA AUDIBLE A LOS SONIDOS AMBIENTALES 6.3. EL SONIDO DE LOS AUTOADAPTADORES 241

barba) —parte de la intrainteracción mencionada más aba- aplaudir mano a mano


jo—, por quien toca un objeto delicadamente o demasiado castañetear dientes a dientes, choquezuelas
lejos de sus cointeractores para que lo oigan (ej., acariciando chasquear dedo a dedo, dedo a dientes
el brazo de terciopelo de una silla), o por el tocado, pero no crujir dientes a dientes, mano a nudillos
el rocador (ej., en una caricia). Sin embargo, esos sonidos se frorar mano a cuerpo
palmear mano a superficie
añaden en la mente del oyente a las acciones que los gene- palmotear mano a mano
ran y los evalúa como componentes interactivos de ese en- rascar dedos a cuerpo
cuentro o situación concretos según su propia sensibilidad. rechinar dientes a dientes
«Father Cowley brushed his moustache often downward restregar mano a cuerpo
with a scooping hand» (Joyce, U, 243); «She stood on one sacudir mano a cuerpo
foot, caressing the back of her leg with a bare instep. Her tamborilear dedos a cuerpo
arms were clasped behind her» (Steinbeck, GW, XX).
El repertorio del canal bucal (lingüístico-paralingüísti-
co)-narial tiene sus limitaciones para expresar ciertos mati-
6.3. E l sonido de los autoadaptadores: cuando nos ces a veces inefables —a pesar de un vocabulario léxico y
oímos tocándonos a nosotros mismos paralingüístico en apariencia tan vasto—, pero una palma-
da enérgica en el muslo puede calificar una declaración ver-
Los sonidos estrictamente somáticos producidos por mo- bal tanto como un intenso modificador paralingüístico (in-
vimientos autoadaptadores (volumen I , capítulo 6.15) son dicando indignación, decisión, etc.), de hecho puede hasta
los que vemos más cerca, orgánica y anatómicamente, de los reemplazarlo o acompañarlo, además de sugerir ciertos ras-
lingüísticos y paralingüísticos porque son verdaderas articu- gos de la personalidad y de la constitución física de su autor
laciones corporales, —según el concepto más amplio de ar- * ' - f
(ej., 'energía', 'firmeza'). Es esa intensidad lo que podemos
ticulación interactiva sugerido anteriormente (volumen I , medir cuando, por ejemplo, alguien rechina los dientes de
capítulo 2.6)— y sus características acústicas son las asocia- ira, tamborilea con los dedos o los chasca, se frota las manos
das principalmente con movimientos que podemos identifi- con fruición, se golpea el pecho o la palma de la mano, etc.
car repasando la tabla anatómica de la figura 5.1. En los Estos son los sonidos que operan como 'auxiliares' de la es-
ejemplos inventariados aquí, las manos (palma, pulpejo, filo tructura lenguaje-paralenguaje-kinésica con el mismo valor
lateral, nudillos, envés de los dedos, yemas, puño) son las comunicativo que los alternantes paralingüísticos; en reali-
partes del cuerpo más activas para la producción de sonido, dad, como son producidos por el mismo cuerpo generador
capaces de toda una gama de kinésica audible . 3
* ?
de sonido que produce y coordina los tres sistemas, se con-
vierten en verdaderas prolongaciones del paralenguaje que
acariciar mano a cuerpo
alisar mano a cabello son en realidad componentes de la interacción perfectamen-
anisar mano a cabello te segmentables, sujetos a los mismos procesos de codifica-
•¡ ción y descodificación que cualquier otro. «¡Comerciante
Véase un breve pero sugestivo estudio sobte la comunicación ani-
3 hasta la muerte!/ Y después de repetir estas palabras gol-
mal estrepital, de Roger Wescott (1967), colega de curiosidad incansable peándose el pecho [don Eugenio García], salió del salón»
y multidisciplinar. (Blasco Ibáñez, AT, III); «—Era un ángel —gritó Maxi,
242 6. DE LA KLNÉSICA AUDIBLE A LOS SONIDOS AMBIENTALES 6.4. EL SONIDO DE LOS ALTERADAPTADORES 243

dándose un fuerte puñetazo en la rodilla— ¡Y el miserable mente lo que se está expresando con el lenguaje y el paralen-
que me lo niegue [...]» (Galdós, FJ, IV, V I ) ; «He slapped his guaje, y que pueden incluso sustituir esas dos modalidades
knee impressively, ro indícate rhat he himself was going to totalmente. Lo mismo que los autoadaptadores, sus caracte-
make reply, and rhat all should heed» (Crane, BH, I V ) . rísticas acústicas y sus movimientos contactuaies poseen esa
Hay una diferencia, sin embargo: a diferencia'de los mo- misteriosa cualidad de lenguaje que descodificamos en la in-
dificadores paralingüísticos (ej., voz comprimida, voz ronca, teracción de forma sistemática y aprendida. «The two com-
hablar tosiendo) y de los alternantes (ej., un clic, un carras- batan ts (...] crashed together like bullocks. There was heard
peo, un.suspiro), estos sonidos pueden actuar como unos y the cushioned sound of blows, and of a curse squeezing out
otros, coincidiendo o alternando con las palabras lo mismo from between the tight teeth of one» (Crane, BH, V I )
que hacen los gestos. Por añadidura, la frecuente sincroniza- En cuanto a las articulaciones de ios alteradaptadores, si
ción de, por ejemplo, al palmearse el muslo o frotarse las ma- consideramos los movimientos libres y trabados simboliza-
nos puede cumplir, cuando acompañan a las construcciones dos por las palabras que los evocan vemos que los 'repertorios
lingüístico-paralingüísticas, las mismas funciones que los articulatorios' de las dos personas que los producen se pro-
marcalenguajes kinésicos y paralingüísticos del discurso (es- longan más allá de sus propios cuerpos. Esas conductas kiné-
tudiados en el volumen I, capítulo 6). Esto confirma una vez sicas que concurren con el discurso y son a veces parte de su
más la naturaleza mutuamente inherente de movimiento y estructura triple (ej., una palmada de felicitación en el hom-
sonido dentro de la estructura triple y cómo todo el cuerpo bro con o sin la felicitación verbal, una bofetada dada con
contribuye a una totalidad comunicativa sutilmente estruc- ojos desorbitados o con una mirada penetrante o murmuran-
turada. En otras palabras, tanto el hablante-actor como su do un insulto) constituyen articulaciones tanto como los au-
oyente-espectador percibenla cualidad acústica simbólica de toadaptadores vistos más arriba. Dos cuerpos mutuamente
las actividades mismas a lo largo de la corriente comunicati- enfrentados pueden articularse de muchas maneras, tanto
va, como ocurre con el sonido del frotarse las manos, cuya in- táctilmente y visualmente Como táctilmente-visualmente-
tensidad parakinésica puede variarse como se hace con la de audiblemente, y sus funciones comunicativas dependerán,
la voz porque hay una perfecta congruencia entre esos actos naturalmente, del grado de socialización de los participantes
kinésicos y los verbales-paralingüísticos cuando concurren. y de su sensibilidad en actividades como:
Queda claro, pues, que las cualidades estructurales y comu- abofetear mano a cara
nicativas de esos componentes visuales del discurso merecen abrazar brazo(s) a cuerpo
su inclusión en la parte kinésica de la transcripción total del acariciar mano a cara
discurso propuesta en en el volumen I, capítulo 4. alisar mano a cabello
atusar mano a cabello
cabezazo, dar cabeza a cuerpo
coscorrón, dar nudillos a cabeza
6.4. E l sonido de los alteradaptadores: cuando oímos revés, dar envés de la mano a cuerpo
el contacto de los cuerpos deslizar mano a cuerpo
friccionar mano a cuerpo
Podemos concluir, por tanto, que los alteradaptadores frotar mano a cuerpo
comparten esas cualidades comunicativas acústicas de los au- palmear palma a superficie
toadaptadores, puesto que también califican paralingüística- patada, dar pie a cuerpo
244 6. DE LA KTNÉSICA AUDIBLE A LOS SONIDOS AMBIENTALES 6.5. EL SONIDO DE LOS SOMATOADAPTADORES 245

patear pie a cuerpo con chasquidos bucales y fricciones nasales) o incluso ciertos
puñetazo, dar puño a cuerpo rasgos patológicos: «He crammed his mouth with fry and
rascar dedos a cuerpo munched and droned» (Joyce, U, 13); «abriendo moderada-
restregar mano a cuerpo mente sus bocas al mascar, exhalando breves ruidos mandi-
sacudir mano a cuerpo
bulares, inclinando hacia atrás sus cuellos para beber el vino
tinto» (Martín Santos, TS, 154); «Juan se bebe el vaso de un
trago, chasca la lengua, y se limpia la boca con el dorso de la
6.5. E l sonido de los somatoadaptadores y sus
mano» (López Pacheco, CE, X I I ) ;
dimensiones interpersonales e intrapersonales
b) la producida por el contacto con nuestra ropa o la de los de-
Las acciones por las cuales entramos en contacto con los
más. En uno de sus sugestivos estudios sobre el sonido hu-
somatoadaptadores —es decir, objetos y substancias que en-
mano, Ostwald (1973:28) menciona sólo de pasada este se-
tran en contacto íntimo con el cuerpo, como la comida y la
gundo tipo de sonidos, pero debemos ver en ellos dos di-
bebida, los masticatorios, el cigarrillo y la ropa (estudiados
mensiones importantes, la social o interpersonal y la
en el volmen I, capítulo 6)— son muy limitadas, pero tan
intrapersonal: la primera cuando, por ejemplo, restregamos
elocuentes como los demás sonidos extrasomáticos:
la pana o el 'denim' de unos vaqueros y oímos esa especie de
acariciar mano a ropa susurro característico, y la pasamos por un jersei de lana y
arrancar parte de vestido, pan, fruta emite su sonido apagado; pero, a un nivel intrapersonal más
chupar labios a cigarrillo, puro profundo (que puede afectar al encuentro interpersonal), esos
frotar mano a ropa actos, que ejecutamos con velocidad e intensidad de fricción
masticar comida, chicle, betel, tabaco variables, son contactos conscientes o inconscientes con
morder comida, caramelo
nuestro propio cuerpo, mediados únicamente por el tejido, y
rasgar ropa
restregar mano a ropa su sonido se percibe simultáneamente a la percepción táctil
sacudir mano a ropa transmitida al cerebro por nuestros órganos cutáneos y por la
sorber líquido percepción manual de la textura y la percepción cinestésica
de forma y tamaño, ambas realzadas a veces por ciertas ten-
Sólo con esta breve lista vemos que se trata de dos tipos dencias narcisistas inconscientes o muy conscientes. La reali-
de experiencias auditivas dignas de observación: zación táctil-audible de los somatoadaptadores es, por tanto,
a) la producida por el contacto con alimento sólido y pseudo- el aspecto más importante de nuestra interacción intraperso-
nutrientes como caramelos, es decir, objetos que podemos nal y, como acaba de decirse, puede influir en la interacción
morder, masticar, chupar, etc. Según la intensidad y veloci- con otros, según cómo nos haga sentirnos, por ejemplo, en
dad de ese contacto, producimos sonidos que pueden delatar una situación íntima con otra persona. Es éste un aspecto del
ciertas actitudes y sentimientos, como cuando, intenciona- vestido que merece más investigación para ver, sobre todo,
damente o no, comunicamos desprecio con la manera de cómo afecta la interacción cara a cara, pero también para, in-
masticar —lo que también puede desarrollarse ontogénica- cluso, trazar su desarrollo histórico: la aparición y desapara-
mente como parte de nuestro repertorio expresivo—, esta- ción de ciertas experiencias táctiles-audibles determinadas,
tus social (ej., comer mezclando el sonido de la respiración por ejemplo, por la ropa interior ceñida o suelta, la crinolina
246 ó. DE LA KINÉSICA AUDIBLE A LOS SONIDOS AMBIENTALES 6.6. EL SONIDO DE LOS OBJETOADAPTADORES 247

de tiempos pasados, la falda larga, los vaqueros, las 'mallas' «Yossarian knocked on wood, crossed his fingers, and
femeninas actuales, etc. «The rustle of her pretty skirt was tiptoed out of the tent to move the bombline» (Heller, C22,
like music to him» (Dreiser, SC, X X I ) ; «Carmelo limpiaba 123); «my mother, reclining, held the paper at the spine
con la manga el polvo de su gorra y le sacaba brillo al ana- with one hand and slapped the pages left and right with the
grama del-Ayuntamiento» (Sánchez Ferlosio,/, 69)- back of the other» (Doctorow, WF, II).
En cuanto a esas mismas actividades cuando se trata de al- Son, pues, actividades que poseen siempre las cualidades
teradaptadores, tanto los sonidos como las sensaciones de acumulativas que los califican como parte integral de la es-
tacto activo están también presentes, pero aquí según el con- tructura lenguaje-paralenguaje-kinésica en el discurso (ej.,
cepto de articulación intercorporal que ya se ha definido al golpeando un podio como marcalenguaje emocional). Por
estudiar la kinésica y que aquí simplemente se amplía. En eso a veces funcionan como elocuentes elementos comunica-
ambos casos, esos sonidos de autoadaptadores o alteradapta- tivos y segméntales (ej., ese mismo golpear el podio por sí
dores pueden controlarse por la velocidad y la intensidad del mismo, o el tamborileo casual de un dependiente sobre el
contacto y, naturalmente, alternándolos voluntaria o invo- mostrador, o el calculado golpear del cigarrillo contra una
luntariamente con los silencios y las posiciones estáticas, petaca) y, además, proporcionan experiencias táctiles y hasta
como cuando la mano queda inmóvil sobre esa textura pro- sinestésicas peculiares, como cuando se acaricia el brazo de
ductora de sonido. Lo que significa que debemos reconocer, terciopelo de una silla (quizá en la interacción hombre-mu-
por añadidura, la cualidad casi lingüística o casi paralingüís- jer, con sus asociaciones) o la sensación de cosquilleo al ver a
tica (a menudo subliminal) que poseen, como si, por ejem- alguien arañar una pared.
plo, en un encuentro personal íntimo esos sonidos no sólo
acompañaran lo que decimos y cómo lo decimos, sino que acariciar mano
llenaran los silencios con una elocuencia más allá del discur- amasar mano
so, o como una extensión de él, a veces expresando lo inefa- arañar uñas
ble, incluso a un nivel inconsciente. batir mano(s)
cabezazo, dar cabeza
chapotear mano(s)
deslizar mano(s)
6.6. El sonido de los objetoadaptadores:
frotar mano(s)
cuando las cosas nos hablan al tocarlas golpear „. m a n o , pie, h o m b r o
palmear mano(s)
Otra clase de movimientos corporales que pueden tradu- patalear pie
cirse en sonido es la de los contactos con los objetos cultura- patear pie
les (ej., el mobiliario) y objetos orgánicos o inorgánicos que pisar pies
nos rodean (ej., el suelo, la pared, un árbol), realizados sobre p u ñ e t a z o , dar puño
todo con las manos y los pies: «Me parece —decía {don Pe- rascar uñas
raspar uñas
dro] tamboreando con los dedos sobre la mesa— que de gol-
rozar cuerpo
pe se me ha renovado el apetito» (Galdós, T, X V ) ; «Es [su restregar mano(s)
amo] como esto —pegaba con los nudillos en el mostra- sacudir mano(s)
dor—. Una cabeza más dura...» (Sánchez Ferlosio,/, 253); tamborilear dedos, mano(s)
248 6. DE LA KINÉSICA AUDIBLE A LOS SONIDOS AMBIENTALES 6.7. SONIDO DE OBJETOADAPTADORES MEDIADOS OBJETUALMENTE 249

Por su frecuencia, intensidad, velocidad y duración del tra madera, cristal contra cristal, -contra baldosín, metal
contacto podemos inferir con cierta fiabilidad en todos estos contra metal, -contra madera, -contra carne, madera-contra
actos ciertos rasgos personales y, con más exactitud, el esta- masa, -contra el lomo de un caballo, etc. y se trata de activi-
do de ánimo, el estado emocional y de salud, como cuando dades y sonidos como : dar aldabonazo, apedrear, azotar, ba-
4

oímos los pasos característicos de diferentes tipos de andadu- rrer, batir, cavar, cepillar, crujir, chocar, chirriar, estampar,
ra (ej., arrastrando los pies, saltando, taconeando, cojeando), estrellar, fregar, hachear, limar, machacar, martillear, palme-
o una manera de llamar a la puerta suavemente o imperiosa- ar, picar, dar portazo, rascar, rasguear, raspar, hacer rechinar,
mente que nos habla tan claramente como las palabras, un repicar, serrar, restregar, tintinear, taconear, zapatear,
tamborileo de impaciencia, o el acariciar una superficie sua- Aunque esta lista está muy lejos de ser exhaustiva, ya que
ve de forma sensual. «—Conque... —murmuró el presta- aquí se da más importancia a los sonidos que más directa-
mista, golpeando con ambas manos los brazos del sillón, ma- mente pueden asociarse al discurso, no debe despreciarse el
nera ruda y lacónica de expresar lo siguiente: 'Señoras mías, valor comunicativo que poseen los que son mediados por
bastante tiempo hemos perdido en la parlamenta [...]'» otros objetos. Aunque sus características audibles dependen
(Galdós, TC, I, V I ) ; «[Juan Martín, preocupado] Golpeó dé- del material y consistencia de ambos objetos, son, de nuevo,
bilmente sobre el mantel con una cucharilla» (Aldecoa, FS, las cualidades parakinésicas somáticas con que ejecutamos el
1 0 0 ) ; «Don Andrés volvió a cerrar la pitillera y golpeaba el movimiento lo que les proporciona sus cualidades semánti-
cigarrillo contra la tapa» (Caballero Bonald, DDS, II, I); «She cas, incluso intencionadamente comunicativas, pues no hay
rapped imperatively at the window» (Lawrence, SL, I). que olvidar que esa activididad física se genera, después de
Sin salirse del objetivo de este capítulo, un estudio ex- todo, .en el cerebro, lo mismo que otros la descodifican y eva-
haustivo de objetoadaptadores audibles incluiría, natural- lúan intelectualmente, como cuando decimos o leemos: 'Dio
mente, además de los instrumentos musicales de percusión, un portazo de rabia', 'Salió taconeando altaneramente', 'Se
las actividades de trabajo como el amasar, el batir la ropa de oía el andar arrastrado del pobre hombre', 'Por el lento en-
la colada contra la piedra de un lavadero, el martillear, etc., trechocar de los platos que estaba fregando sabía yo que es-
con lo cual encontraríamos el fascinante enfoque histórico taba deprimida' etc. Cuando imaginamos cómo suenan esas
sugerido más abajo, así como el transcultural. acciones encontramos una vez más esos misteriosos efectos
cuasilingüísticos: «Mr. Jaggers never laughed [...] he some-
times caused the boots to creak, as i f they laughed in a dry
6.7. E l sonido de los objetoadaptadores mediados and suspicious way» (Dickens, GE, X X I V ) ; «Durante un raro
objetualmente no se oyó en la oficina más que el rasgueo de la pluma de Ar-
guelles. De pronto, el chillar de las botas de Pantoja» (Gal-
dós, Miau, XXXIV).
La categoría que completaría un estudio exhaustivo de los
sonidos generados corporalmente sería la de los producidos 4
A q u í , quizá más que en las otras categorías, se echan de menos los
cuando manipulamos objetos o artefactos que actúan como muchos términos ingleses que salpican el lenguaje hablado y escrito de
prolongaciones de nuestro cuerpo para entrar en contacto con evocaciones acústicas muy específicas en ocasiones en que el español re-
otros, es decir, no por nuestro contacto directo activo con curre a la perífrasis o al término demasiado general, por ejemplo: 'The
ellos. Sus características acústicas dependen, naturalmente, clicking of her heels', 'He was jiggling the doot handle', 'His bunch of
del material de que están hechos ambos, o sea, madera con- keys tinkled', 'He slapped the book closed'.
250 6. DE LA KINÉSICA AUDIBLE A LOS SONIDOS AMBIENTALES 6.8. LOS SONIDOS DEL AMBIENTE 251

Incluso cuando los objetos que producen esos sonidos 6.8. Los sonidos de nuestro ambiente como posibles
parecen estar desconectados de la persona, sólo necesitamos componentes de la interacción
un mínimo de sensibilidad para poder asociar esas expe-
riencias auditivas al estado de la persona y a sus intenciones Los sonidos que se han estudiado hasta ahora en este ca-
que originalmente hacen que suenen de esa manera. «Dan- pítulo deben verse también, para completar de una manera
te [...] shouted down the room, her cheeks flushed and realista el panorama de los sonidos comunicativos, como par-
quivering with rage:/—Devil out of hell! [...] Fiend!/ The te de un complejo comunicativo aún más amplio que se su-
door slammei behind her» (Joyce, PAYM, I ) ; « M r Dedalus' giere en la figura 6.1, 'La interrelación de los sonidos huma-
cup had rattled noisily against its saucer [...] that shame- nos y ambientales'. Este diagrama comprende, más allá de lo
ful sign of his father's drinking bout» (Joyce, PAYM, I I ) ; que puede producir el cuerpo humano: los sonidos del mun-
«Sonaron una moneda en el mármol del mostrador./ do objetual, bien generados por sí mismos como misteriosos
—¡Va!» (Aldecoa, YS, I V ) . organismos (ej., el ronroneo de un motor, el tic-tac de un re-
No hay duda de que todos esos sonidos son mucho más loj) o por contacto con otros objetos (ej., el traqueteo de un
que meros 'ruidos', y que cuando ocurren en la interacción tren cruzando un puente metálico en el silencio de la noche),
están muy lejos de ser marginales a ella. La persona que en- y, más allá de todos esos artefactos construidos, los sonidos
tra en una habitación dando un portazo puede haber co- del mundo animal y los de la naturaleza, tales como el re-
municado ya el mensaje central del encuentro que seguirá; tumbar del trueno, el ulular del viento, la lluvia golpeando
lo que va a expresar verbalmente luego, o más bien, junto suavemente la ventana, o el murmullo del arroyo.
con paralenguaje y kinésica, ya lo ha codificado corporal-
mente por medio de la puerta golpeando su marco, un
componente tan potente de la interacción, pues esa inte-
SONIDOS AMBIENTALES
racción ha comenzado ya, aunque no conversacionalmente
aún; y si el portazo pone término a la interacción su inten- SONIDOS MECÁNICOS
sidad expresará entonces todo el contenido emocional del
encuentro . 5 SONIDOS MEDIADOS OBJETUAUMENTE
i i —
OBJETOADAPTADORES

ALTERAD APTADORES

SOMATOADAPTADORES
Puede decirse que el portazo pertenece a dos subcategorías dentro
5

de ésta: agarrar la puerta con la mano cuando produce el portazo es una


AUTOAD APTADORES
cosa, y otra es el portazo producido cuando se lanza la puerta adtede, pero
cuya característica acústica no funciona ya como extensión continuada del
organismo productor, k persona. Este sería, pues, un elemento para no LENGUAJE
excluir tampoco en la transcripción del discurso propuesta en el volumen L_| PARALENGUAJE
I, capítulo 4, donde componentes interactivos como el portazo, el tambo- KINÉSICA
rileo sobte la mesa o el hacer sonar la calderilla en el bolsillo operan a dos
niveles: el kinésico y audible y el de su elocuente manifestación cuasipa-
ralingüística.
Fig. 6.1. La interrelación de los sonidos humanos y ambientales
252 6. DEIAKTNESICAAUDIBLEALOSSONIDOSAMBIENTAI.ES 6.9. REPERTORIO ECOICO Y RIQUEZA EXPRESIVA DE LAS LENGUAS 253

Lo que es importante aclarar aquí es que cualquiera de 6.9. E l repertorio ecoico y la riqueza expresiva de las
esos sonidos puede convertirse en componente contextual de lenguas
una interacción personal en algún momento —aunque a ve-
ces su efecto sobre ese encuentro pueda pasar inadvertido a Se ha visto que muchas de las palabras con que se evocan
nivel consciente, como se verá en el capítulo siguiente— y, los movimientos y sonidos identificados en los cinco grupos
naturalmente, de nuestra propia interacción con los elemen- son voces imitativas. Un estudio comparativo de varios idio-
tos del ambiente circundante. En otras palabras, por encima mas revelaría, no sólo la capacidad expresiva, una vez que
de todos los sonidos de origen somático debemos reconocer existen, sino la necesidad previa en el hablante de seguir un
la presencia de los efectos misteriosamente cuasiverbales de proceso acústico (percepción)-imitativo (fonético), y en el
los muchos sonidos objemales y puramente ambientales, en- hablante-escribiente de disponer de una imitación que sea
tre los cuales están: borbotear, burbujear, chirriar, chisporrotear, también representable; es la necesidad, en definitiva, de acu-
chocar, crepitar, crujir, gorgotear, hervir, murmurar, silbar, tabletear, ñar evocaciones verbales para poder evocar esos sonidos di-
traquetear, ulular. rectamente (ej., 'Se oía el crujir de los pasos por la nieve), más
Todos conocemos ejemplos que encontramos en la litera- allá del proceso mental adicional que requieren las palabras
tura —por eso se desarrolla este tema principalmente en el cuya evocación es sólo indirecta (ej., 'Salió dando un portazo
volumen I I I — y perfectamente sincronizados en el cine, por tremendo'). Fuera de este repertorio verbal quedan aún las
lo cual el lingüista no puede desdeñar sus posibles conse- muchas voces paralingüísticas que ya se han visto como al-
cuencias interactivas y su posible efecto en las actividades ternantes, entre las cuales sólo algunas alcanzan la categoría
verbales-no verbales del discurso, ya que pueden interrum- verbal al generar un verbo y un sustantivo.
pirlo (ej., el trueno inesperado), prestarle intimidad (ej., el Lo que conviene resaltar, repasando una vez más los cin-
suave sonido de la lluvia en los cristales), etc., y, como míni- co grupos, es la economía expresiva-evocadora que existe en
mo, acompañar o suscitar nuestros pensamientos. frases como 'Le oía rechinar los dientes' (en lugar de tener
que decir algo así como 'Le oía el ruido de los dientes'),
The tree [un viejo fresno] shrieked again. Morel liked '¡Qué bofetada le dio!' (en lugar de '¡Cómo le dio en la
ir./'It's music', he said. 'It sends me to sleep'. But Paul and cara!'), 'Sorbían la sopa' (en lugar de 'Tomaban la sopa ha-
Arthur and Annie hated it. To Paul it became almost a de- ciendo ruido'), 'Estaba chapoteando alegremente' (en lugar
moniacal noise [...] This terror [del gran vacío más allá de de 'Estaba dando con la mano en el agua alegremente'), 'Ha-
la casa cuando estaban en la cama] came in from the shriek- cía rechinar la tarima cuando andaba' (en lugar de 'Sonaba
ing of the tree and the anguish of the home discord/ caught
la tarima cuando andaba'), 'Se oía burbujear el agua' (en lu-
up by the wind in full force (Lawrence, SL, IV).
gar de 'Se oía el agua haciendo pompitas') o 'El viento ulu-
All long-known objects, even a mere window fastening laba' (en lugar de 'Se oía el viento'). Sin embargo, aún hay
or a particular doorlatch,have sounds which are a sort of re- otro nivel semiótico aquí, y es la cualidad pseudoecoica que
cognised voice to us—a voice that will thrill and awaken, ciertas palabras desarrollan por su uso hasta que llegan a
when it has been used to touch deep-lying fibres. (Eliot, evocar un sonido bien concreto porque hasta poseen cierto
MF, III, IV). componente imitativo, como en el caso de 'portazo', aunque
no sea tan completo como el inglés 'slam'. Quien por pri-
mera vez —por ejemplo, un extranjero en la lengua—
254 6. DE LA KTNESICA AUDIBLE A LOS SONIDOS AMBIENTALES 6.10. SEGMENTALIDAD DE LOS MOVIMIENTOS AUDIBLES 255

diga, oiga o vea escrita la palabra 'portazo' no va a imaginar un rumorcillo metálico. Miró, y... ¡las llaves estaban pues-
fácilmente el ruido específico que denota, pero sabemos que tas! (Galdós, Miau, X X V ) . 6

su uso sí lo evoca perfectamente, como evocan el sonido 'abo-


fetea!, 'aplaudir',, 'traquetear , etc.; y, sin ninguna asociación
acústica de ningún tipo, pero sí semántica, verbos como 6.10. Segmentalidad de los movimientos audibles
'martillear', 'patalear',
Dicho esto, es inevitable reconocer la riqueza extraordi- Respecto a la naturaleza segmental de los movimientos au-
naria de verbos de sonido que posee el inglés —hecha pa- dibles, que ya se ha sugerido, hemos de admitir, primero,
tente en este capítulo y en el dedicado a los alternantes pa- que hay que reconocer cualquiera de esos actos como posible
ralingüísticos— y, sobre todo, la gama de efectos acústicos componente efectivo de un encuentro interactivo —dejando
para diferenciar sonidos más o menos parecidos que no pue- a un lado por ahora las situaciones no interactivas—, como
den evocarse con un solo vocablo, como trataríamos de ha- se comentará en el capítulo siguiente. De lo que se colige que
cer en español con, por ejemplo: 'tintinear' para referirse al esas conductas, que están delimitadas claramente por silen-
'tintín' de una campanilla (según el diccionario), el chocar cios y por la quietud, pueden aparecer a menudo como per-
de las copas en un brindis, etc., cuando en inglés decimos fectamente integradas en la triple estructura verbal-no ver-
'Jingle bells, jingle bells!' (las palabras intraducibies del v i - bal, que pueden acompañar a sus tres componentes o susti-
llancico), 'The bell [timbre] rang insistently', 'The cigarette tuirlos con un valor rotalmente léxico. Puesto que los
vendor in Istanbul jingles his coins', 'The two lovers clin- sonidos que esos movimientos producen son muy como al-
ked their glasses gently while looking at each other', etc. Si ternantes paralingüísticos, y como los movimientos mismos
nos fijamos en el último ejemplo, vemos claramente en él pueden definirse como conductas kinésicas sujetas a sus cua-
una evocación acústica que, en este caso concreto —y sin lidades parakinésicas de intensidad, campo, velocidad y du-
hablar también aquí de su valor estilístico literario—, sen- ración, está claro que las conductas audiovisuales que se han
cillamente no conseguimos escribiendo 'Los dos amantes hi- estudiado en este capítulo ocurren a niveles perfectamente
cieron chocar sus copas suavemente', —como en «chocaron segméntales, bien simultáneamente a la estructura lenguaje-
las copas, expresando con igual calor su afecto a la simpáti- paralenguaje-kinésica (de la que pueden ser parte) o adya-
ca familia» (Galdós, Miau, V I I ) — , ya que 'chocar' no con- centes a sus componentes audibles y visibles. Los siguientes
tiene el elemento etimológico onomatopéyico de 'to clink'. ejemplos ilustran estas dos posibilidades (indicando las par-
En cuanto a los otros objetos citados en español, habría que tes kinésicas con [/ /]):
decir algo tan vago como 'Tocó/hizo sonar/le dio a la cam-
panilla del convento' (en lugar de 'He jingled the bell of the
convent') y 'El timbre sonaba insistentemente' (en lugar de 6
Uno trata de comparar las posibilidades entre los dos idiomas en
'rang/was ringing'), ninguno de los cuales reproduciría tan muchos casos concretos, leyendo, por ejemplo, «Sirvió Manuel la sopa, la
vivamente en nuestra imaginación, y con ranta economía, el tomaron todos los huéspedes, sorbiéndola con un desagradable resoplido»
(Batoja, B, 1, III), y pensando en el equivalente inglés de 'sorber', 'ro slurp',
'sonido de toda una situación'. Por otra parte, tratándose de
que indica exclusivamente esa manera ruidosa de sorber, aunque etimoló-
un texto, puede escribirse lo que hablado sería un alternan- gicamente tanto 'sorber' como 'slurp' pudieran estar relacionados a través
te, a falta de un verbo de sonido, que en el siguiente ejem- del latín 'sorberé', de una posible raíz indoeuropea ecoica 'serbh-', y rela-
plo sería 'to jingle' en inglés: «al sentarse en el baúl, ¡clin!, cionado con el holandés 'slurpen' y el alemán 'schlürfen' (WNWD).
256 6. DE LA KINÉSICA AUDIBLE A LOS SONIDOS AMBIENTALES 6.11. LOS MOVIMIENTOS CORPORALES AUDIBLES 257

Conductas autoadaptadoras audibles te califica la parte verbal, como cuando se expresa una emo-
1. /Dándose en la rodilla/+ ¡Ahora recuerdo! ción con la conducta no verbal y no verbalmente.
2. /Dándose en el pecho/ En todo caso, vemos una vez más por qué estos actos no
¡Yo solo lo hice! lingüísticos productores de sonido deben registrarse en una
transcripción realista del discurso y de la interacción. Aun-
Conductas alteradaptadoras audibles que algunos novelistas han intentado a veces representarlos,
1. /palmeándole la espalda/+¡Buen trabajo! sobre todo desde el siglo pasado, la mayoría de las veces sólo
2. /palmeándole la espalda/¡Me alegro de verte! los han descrito, bien utilizando sus nombres si existían o
con descripciones perifrásticas cuando aún no pueden identi-
Conductas somatoadaptadoras audibles ficarse con un término. Por eso en ocasiones la infuencia de
1. /frotándose el pantalón/+Bueno... pues... no sé las sonografías de los comics ha sido beneficiosa para romper
2. /frotándose el pantalón con fuerza/¡Bueno, venga, esa inercia y esa incapacidad para dar forma escrita y visual a
manos a la obra! esos sonidos.

Conductas objetoadaptadoras audibles


1. ¿¡Estás ahí!?+/llamando a la puerta/+ ¡Contesta! 6.11. Cultura, historia y ontogenia de los movimientos
2. /llamando a la puerta/ ¡Ábreme! corporales audibles

Conductas audibles mediadas objualmente 6.11.1. Un estudio más extenso de los diversos sonidos
1. ¿¡Abres de una vez!?+/meneando la manilla/+¡Te oigo! somáticos y extrasomáticos más allá del lenguaje y el para-
2. /cepillando/+SÍ, claro que me acuerdo+/cepillando/ lenguaje incluiría ciertas perspectivas interdisciplinares que
3. /tamborileando en la mesa con un cuchillo/Bueno, sólo se resumen aquí como incentivo y guía para una inves-
pues a ver qué hacemos tigación más a fondo.
Desde la perspectiva cultural, si consideramos el grado di-
Se ve en estos ejemplos que, cuando el movimiento pre- ferente de participación sensorial que existe en cada cultu-
cede o sigue al lenguaje lo que se expresa kinésicamente po- ra, tanto en el orden somático como ambiental (Poyatos
dría expresarse también verbalmente-paralingüísticamente. 1983:358-359) —tratando incluso de clasificar como 'cul-
También vemos que en lugar de darle a alguien en la rodilla túrenlas' (estudiados en el volumen I, capítulo 1.4) los cua-
podríamos decir, por ejemplo, '¡Sí, naturalmenre!'; en lugar tro tipos de conductas generadoras de sonido que acaban de
de palmearle la espalda podríamos decir '¡Hombreee!'; en comentarse—, encontramos, además de ciertos actos más
lugar de frotarnos el pantalón, 'Bueno, vamos a ver'. Es cier- bien universales, otros que caracterizan a cada cultura. Pen-
to, por otra parte, que las conductas audiovisuales, como la semos, por ejemplo, en autoadaptadores como chascar los
kinésica conversacional, no siempre comunican un mensaje dedos (ofensivo en algunas culturas como llamada), altera-
diferente, sino que refuerzan el verbal, no como redundan- daptadores como el típico palmeo de la espalda en un salu-
cia, sino como algo complementario (volumen I , capítulo do entre hombres españoles, somatoadaptadores como el
2.8). Otras veces, sin embargo, la conducta no verbal.puede masticar betel y escupirlo, objetoadaptadores como ciertos
encerrar un mensaje independiente, o lo que verdaderamen- instrumentos de percusión, movimientos mediados por ob-
258 6. DE LA KLNÉSICA AUDIBLE A LOS SONIDOS AMBIENTALES ó.11. LOS MOVIMIENTOS CORPORALES AUDIBLES 259

jetos (ej., el vendedor turco de cigarrillos que se anuncia en- Asimismo, la nueva generación tiene ya que imaginar el
tre las mesas de los cafés haciendo sonar las monedas que lle- '¡tac-tac!' del chuzo acompañado de '¡Voy!' del sereno , que 7

va en una bolsira, el fino martilleo de los repujadores de la- sucedía a las dos palmadas para que nos abriera la puerta por
tón marroquíes, el uso de la bocina en el tráfico callejero de la noche en la ciudad española (es decir, un breve diálogo ri-
culturas medirerráneas), sonidos ambientales como el de los tual kinésico-audible y verbal-paralingüístico con la inter-
cascos de caballerías en culturas donde aún se usan o el graz- vención de un objetoadaptador), o el chirrido de un carro:
nido de los cuervos en las ciudades indias. «Moynihan [...] «en la inmediata carretera sonaba el chirrido de los carros»
rose in his bench and, clacking noiselessly the fingers of his (Blasco Ibáñez, AT, IX); y la mayoría de los escolares de hoy
right hand, began to cali [...]:/ —Please, teacher!» (Joyce, sólo podrían imaginar por un libro o una película la expe-
PAYM, 193); «El número agarró el botijo con una sola mano riencia de viajar en un tren antiguo, aun así excluyendo las
y se volcó el chorrito sobre la boca, separando el pitorro a sensaciones olfatorias y cinestésicas que la completaban: «On
medida que tragaba» (Caballero Bonald, DDS, II, XI). the train she {Mary French] [...] reread TheJungle [de Up-
ron Sinclair] lay in the Pullman berth that night too excited
6.11.2. Pero esta misma perspectiva admite, sobre todo to sleep, listening to the rumble of the wheels over the rails,
en campos como la literatura, la lingüística y la antropología the clatter of crossings, the faraway spooky wails of the loco-
cultural, un enfoque histórico. Puede decirse que cada genera- motive [...]» (Dos Passos, BM, 125).
ción a través de los siglos pierde y gana ciertos sonidos debi-
do a la evolución de los hábitos sociales y de la tecnología que 6.11.3. Pero además de esta perspectiva histórica hay in-
los originan, aunque algunos perduran solamente por haber dudablemente un horario de sonidos a través del día en cada cul-
sobrevivido alguna de las funciones de las conductas que los tura que van definiendo los diversos quehaceres de la gente.
producen: «{en el combate de Pedro Bermúdez con el Infan- Ostwald (1973), también muy de pasada y desde otro punto
te don Fernando} Abracan los escudos delant los coracones,/ de vista, menciona este sugestivo hecho cultural, refiriéndose
{...] batíen los cavarlos con los espolones» {Poema del Cid, al sonido mañanero tan americano del lechero que sube los es-
3615). Pero simplemente en lo que va de siglo, antes o des- calones del porche haciendo tintinear las botellas de leche que
pués según la cultura, muchos hemos visto desaparecer, por lleva en una cesta metálica . La literatura ofrece numerosos
8

ejemplo, la aventadora que desde las eras del pueblo nos de- ejemplos de ese repertorio acústico que cada cultura ofrece a
jaba oir su traqueteo en el silencio de la noche estival, un so- rravés del día, como la vivísima descripción sensorial natura-
nido que evocaba el movimiento fatigoso de la persona a la lista que hace Norris de San Francisco a principios de siglo:
manivela. El siguiente ejemplo del XIX inglés es un comen-
tario al valor tan comunicativo de uno de esos sonidos mecá-
Uso [¡ !] conscientemente para represenrar la intensidad de los dos
nicos, originados somáticamante, que forman parte de nues-
7

actos comunicativos (véase el capítulo 5 del volumen III, sobre la puntua-


tra experiencia auditiva en cada época: «'Squish squash!' ción).
echoed the milk in the great cylinder [de la máquina de ha- 8
T a n concisa y exactamente evocado cuando simplemente decimos
cer mantequilla], but never aróse the sound they were wai- en inglés 'the milkman rattling up the steps'. Pero no se trara sólo del
ting for [...} the milk in the revolving churn at that mo- 'cintineo' (menos evocador fonéticamente que 'rattling') sino del hecho de
que son botellas de crisral, y de que el 'porche' característico de la vivien-
ment changed its squashing for a decided flick-flack»
da norteamericana más típica tiene dos o tres escalones, cosa que no siem-
(Hardy, TD, XXI). pre puede 'calcular' el lector-oyente extranjero.
260 6. DE LA [CINESICA AUDIBLE A LOS SONIDOS AMBIENTALES 6.12. CONCLUSIÓN 261

Ocasionally a cable car passed, trundling heavily, with den delatar la edad de la persona como delatan su estado de
a strident whirring of jostled glass windows [...} Between ánimo o de salud. A l mismo tiempo, la triple estructura del
seven ancj, eight [...} Everywhere was the smell of coffee
discurso se ha estado desarrollando, hasta que el adulto tiene
and the frying of steaks. [...] school children invaded the
street, filling the air with a clamor of shrill voices [...] a su disposición todo un arsenal de conductas expresivas, no
From noon to evening [...} a vast and prolonged murmur sólo como hablante-actor sino —lo que tan a menudo se ig-
arose—the mingled shuffling of feet, the rattle of wheels, nora olímpicamente— como oyente-espectador.
the heavy trundling of cable cars [...] the newsboys chan-
ted the evening papers. Then all at once the street fell quiet
[...] A band of Salvationists began to sing before a saloon 6.12. Conclusión
[...] the occasional footfalls of a policeman and the persis-
tent calling of ducks and geese in the closed market (No- El cuerpo humano es un comunicante muy por encima de
rris, Ai, I). nuestro conocimiento del lenguaje e incluso del paralengua-
je, la kinésica, la proxémica y otras modalidades comunica-
6.11.4. En cuanto al desarrollo ontogénico, lo mismo que tivas que tanta atención han recibido en las últimas decadas.
intentamos estudiar el desarrollo de los repertorios verbales, Al intentar sondear esos sistemas portadores de mensajes
paralingüísticos y kinésicos es necesario estudiar los aspectos —con los que creemos agotar nuestras posibilidades comu-
evolutivos de la producción sonora somática y objetual, lo nicativas-— uno se expone a desdeñar el hecho fundamental
que revelaría mucho sobre la aparición de esas conductas ex- de que nuestros cuerpos se articulan con sí mismos, con otros
presivas extralingüísticas. Empezando por la típica autoex- cuerpos y con su ambiente circundante de formas que están
ploración del cuerpo durante la niñez entre el gran número íntimamente relacionadas con otros sistemas somáticos, y
de posibles autoadaptadores, la persona va seleccionando que muchos de esos movimientos de contacto producen so-
cada vez más y el enriquecimiento de la capacidad cognos- nidos que no pueden ignorarse en ninguna investigación a
ciente y comunicativa determina el uso de conductas como el fondo de la comunicación humana. En este capítulo se ha
chascar los dedos, el palmearse la frente o el muslo, golpear- identificado y resumido un campo de estudio que debe-sus-
se la palma de la mano con el puño, dar palmadas, etc., a me- citar más investigación como parte importante de los estu-
dida que surgen y se repiten una serie de situaciones interac- dios de comunicación no verbal para un enfoque realista de
tivas, y que ciertas tendencias innatas y el aprendizaje van los procesos comunicativos, bien en situaciones de la vida
dando forma a los repertorios personales hasta que alcanzan real o en la percepción y evocación contenidas en un texto l i -
su madurez. Y lo mismo puede decirse, por ejemplo, de la terario. Pero este estudio —basado en la diferenciación de
manera intencionada con que uno puede mascar lenta y rui- autoadaptadores, alteradaptadores, somatoadaptadores y ob-
dosamente para expresar ira o desprecio, el restregarse cons- jetoadaptadores audibles— debe acompañar al del paralen-
cientemente los muslos por la falda o el pantalón, el tambo- guaje, al de la kinésica y, en muchos casos, al de la estructu-
rilear sobre el mostrador de la tienda o el escritorio, el cerrar ra triple básica lenguaje-paralenguaje-kinésica, por tanto
una puerta con grados de intensidad de expresividad varian- también al del lenguaje verbal. En una palabra, en lugar de
te. Esas conductas audibles y sus significados se van incorpo- desdeñar todos esos sugestivos sonidos como curiosidades
rando a nuestros repertorios, mientras que otras que no se marginales con respecto al lenguaje, el investigador serio
ven, como el andar, el escribir a máquina o el martillear, pue- debe esforzarse por desarrollar muchos de los temas que se
262 6. DE LA KINÉSICA AUDIBLE A LOS SONIDOS AMBIENTALES 6.13. TEMAS DE INVESTIGACIÓN INTERDISCIPLINAR 263

han sugerido ya aquí y que se indican más abajo. Y no pode- 10. Los sonidos ambientales en la literatura española.
mos malgastar, hasra cierto punto, nuestra curiosidad de in- 11. Estudio transcultural de los sonidos ambientales a
vestigadores insistiendo, por ejemplo, en el estudio diacró- través de la literatura: enfoque sociológico y comu-
nico de una lengua cuando ignoramos toda esa serie de soni- nicativo.
dos extralingüísticos que siempre la acompañaron en cada 12. Los sonidos ambientales en el teatro desde la revolu-
período histórico. En una palabra, cuando, a través de un es- ción romántica: texto y sonido.
tudio ordenado y exhaustivo, nos sensibilizamos a estos so- 13. El desarrollo ontogénico de los movimientos sono-
nidos que producimos y que noá rodean en la existencia co- ros: emisión y percepción en su coestrucruración
tidiana y en nuestras interacciones, el mundo de la comuni- con el lenguaje.
cación, del intercambio de signos y mensajes, se enriquece 14. Los movimientos sonoros en la transcripción total
enormemente y se hace real donde ral vez antes no existiera del discurso interactivo.
para muchos o no tuviera demasiada importancia, como en el 15. Los movimientos sonoros y los sonidos ambientales
caso tan importante de la creación literaria y su recreación en la novela española.
por la lectura.

6.13- Temas de investigación interdisciplinar

1. Inventario de movimientos audibles en español.


2. Emisión y percepción interactiva de los autoadapta-
dores y alteradaptadores sonoros en su coestructu-
ración con el lenguaje y el paralenguaje.
3. Esrudio compararivo del vocabulario ecoico en espa-
ñol y en inglés, -francés, -alemán, etc.: posibilida-
des y limitaciones.
4. Los objetoadaptadores sonoros en su relación con el
discurso interactivo.
5. Los objetoadaptadores sonoros a través de la historia.
6. Perspectiva social y psicológica de los movimientos
sonoros mediados objetualmente.
7. Los movimientos sonoros en el repertorio teatral.
8. España, cultura de ruidos: perspectiva sociológica de
los sonidos ambientales como elementos integran-
res o contextúales en la interacción y en la no inte-
racción.
>
j 9- Evolución histórica de los sonidos ambientales: el
mundo rural y el urbano en 24 horas.
7
Los niveles profundos de la interacción
personal: lo que pasa y no pasa entre
nosotros y cuantos nos rodea
Llenaba aquel recinto el estridor sonoro de los
cimbres, voz lejana de los jefes, llamando sin cesar a
sus subalternos (Galdós, Miau, XXI)

Many times she allowed the dark to fall upon


them, tefraining from lighting the lamp. The dark
discreet room, their isolation, the music that still
vibrated in their ears unired them (Joyce, D, 'A
Painful Case')

7.1. Las lagunas y riesgos en los estudios sobre la


comunicación y la necesidad de un enfoque
realista de la interacción 1

A medida que estudiaba desde hace años los diversos sis-


temas comunicativos que se han resumido en este volumen y
en el anterior —es decir, lenguaje, paralenguaje, kinésica y
todos los canales somáticos transmisores de signos y mensa-

1
H e tratado este tema en inglés en un artículo (Poyatos 1985 b) y
como tema básico del simposio que otganicé para el XXI Congreso de Psi-
cología Aplicada (Jerusalén, 1986); en español, para Anuario de Psicología
(Poyatos 1986b), después de presentarlo en el I Congreso Inrernacional de
Psicolinguistica Aplicada (Barcelona, 1985). T a m b i é n lo he resumido en
un volumen sobre comunicación no verbal (Poyatos 1988d).

[2651
266 7. LA INTERACCIÓN PERSONAL
T2. LOS COMPONENTES DE LA INTERACCIÓN 267

jes, en sus dos dimensiones básicas de espacio (proxérmca) y en la pintura realista, e incluso el de la creación literaria y el
tiempo (cronémica)— se me revelaba cada vez más la insos- de su recreación por la lectura. Por otra parte, se había llega-
pechada complejidad de lo que ya desde los años 50, pero so- do, todo lo más, a identificar una sene de hechos interactivos
bre todo desde los 60, se estaba estudiando, principalmente en una relación causa-efecto que descartaba lo no ocurrido
en Estados Unidos e Inglaterra, como interacción cara a cara aún o lo que ni siquiera iba a ocurrir, como si por ello fuera
('face-to-face interaction') . Y lo que veía era precisamente
2 ajeno a un encuentro personal o de la persona y su ambiente.
que, más allá de la complejidad reconocida en esos estudios, Entonces empecé a no querer ver esa interacción sino de
todavía existían niveles más profundos entre los componen- una manera integraciva como: el intetcambio consciente o
tes de un encuentro interactivo que se estaban ignorando o inconsciente de signos comportamentales o no comporta-
desdeñando como meramente coincidentes, contextúales o mentales, sensibles o inteligibles, del arsenal de sistemas so-
marginales. Si pretendía estudiar a fondo el lenguaje verbal máticos y extrasomáticos (independiente de que sean activi-
me encontraba con la triple realidad del discurso, palabras- dades o no-actividades) y el resto de los sistemas culturales
paralenguaje-kinésica, y cuando con ello creí haber puesto circundantes, ya que todos ellos actúan romo, componentes
una pica en Fiandes empecé a descubtir, más allá también del emisores de signos (y como posibles generadores de emisio-
discurso y del trabajo de otros especialistas —quienes, por nes subsiguientes) que determinan las características pecu-
otra parre, me servían de estímulo e inspiración precisamen- liares del encuentro.
te por lo que se dejaban sin decir— una verdadera maraña Este capítulo, pues, intenta presentat un cuadro teótico,
de elementos que de manera a menudo oculta actuaban como que a la vez sugiere un modelo metodológico, para el análi-
poderosos componentes de la interacción personal. En otras sis integrativo y exhaustivo de la interacción, identificando:
palabras, había llegado a concebir el lenguaje' de una mane- los posibles componentes personales y extrapersonales de la
ra más amplia, pero, en cuanto a 'comunicación', estaba aún interacción cara a cara; su percepción sensorial y cómo las
perpetuando una manera muy limitada de entender la inte- asociaciones sinestésicas fisiopsicológicas operan también
racción que había estado afectando —y lo está aún para mu- como componentes; cómo tanto los sensibles como los inte-
chos— a diversos campos de estudios: la lingüística general ligibles pueden actuar independientemente o en compuestos
y la psicolingüístíca, los estudios evolutivos o de las compe- dobles o múltiples; cuáles son los elementos que constituyen
tencias comunicativas de sujetos clínicos, las entrevistas de las características calificadoras de las actividades o no-activi-
personal, la relación entre percepción e interacción, nuestra dades interactivas; y de qué maneras pueden asociarse los
interacción con el medio ambiente, las interacciones latentes componentes interactivos a otros precedentes, simultaneaos
o siguientes.
2
Debo hacer constar el estímulo recibido a rravés de mis contactos
personales desde hace veinte años —y a veces actividades comunes en
congresos— del psiquiatra Albert Scheflen y el psicólogo Adam Kendon
7.2. Los componentes de la interacción: internos y
(tan influyentes en el campo de la comunicación interpersonal), del an- externos, personales, objetuales y ambientales
tropólogo y arquitecto Amos Rapoport, cuyo interés por nuestra interac-
ción con el ambiente nos relacionó también desde entonces, y, como en Según la definición de interacción ofrecida más arriba, el
otros aspectos de mi trabajo, de Thomas Sebeok, uno de los cerebros más
investigador que realmente persiga un análisis y un conoci-
proiífkos e influyentes en cuanto se refiere a los aspectos semióticos de la
comunicación.
miento exhaustivos de un encuentro dado debe enfrentarse
268 7. LA INTERACCIÓN PERSONAL

I N T E S. N O S Esrructura LENGUAJE —
con todo un panorama de posibles componentes interactivos, triple PARALENGUAJE -
entre los cuales identificará aquellos que claramente parezcan Comporra- básica KLNÉSICA.
ocupar un lugar concreto entre el principio y el final del en- mentales
Proxémica y contacto
cuentro. Ponerse a estudiar lo que ocurre exactamente en esa Actividades
situación —para luego determinar cómo y por qué las cosas Otros sonidos percepción social
No corporales percepción clínica "
ocurren como ocurren— sin antes realizar una búsqueda comporta-
exhaustiva de todos sus componentes (no decidiendo que cual- Componentes mentales Químicos:olor corporal, sudor, gas
quiera de ellos no tiene una función interactiva mientras no personales Dérmicos:sonrojo, palidez
sensibles Térmicos:subidas/desc. de temperatura
se demuestre lo contrario) dará siempre como resultado una corporales
imagen incompleta; y creeremos ver 'vacíos' que no son tales ¡ Silencio
Comportamentales Quietud
vacíos, a la vez que dejaremos de percibir una serie de inte- i No
rrelaciones entre el lenguaje verbal y los elementos no Verba- ¡ actividades No comporta- Forma, tamaño, consistencia, peso
les, así como entre éstos últimos, que encierran mensajes j mentales CoLoc: piel, pelo, ojos
Rasgos faciales Estancos
importantes y suscitan a su vez otras actividades. La figura j ~ ¡Dinámicos
7.1., 'Componentes de la interacción personal', presenta (con 1

Somato- Comida, bebida, tabaco, masticatorios


sólo algunos ejemplos para cada categoría) ese panorama, de adaptadores Vestido, joyas, gafas, pipa, cubiertos
tal modo que cada lector pueda identificar el Éipo de interac- Componentes Manifesta- Cosméticos, perfume, loción
personales ciones
ción que le interese, se trate de una entrevista de personal, una sensibles estáticas/
interacción médico-paciente o un encuentro en una novela de base comporta- Objeto- Pluma. DÍpa, misas, peí'isa, nericdico
corporal mentales adaptadores ! Mob;!:aric ir.zzzzz'.zz. m.?sa, tizvAr.
cuyos componentes explícitos e implícitos (personales, cultu-
rales, etc.) deben tenerse en cuenta en un análisis literario. Elementos ambientales: hierba, arena, agua, polvo

Componentes No- Edad, personalidad, estado de ánimo


personales actividades Cultura, estatus, valores reígiosos y morales
7.2.1. Componentes interactivos !
inteligibles
Actividades |~Äctividades mentales reales o imaginadas
i
La primera diferenciación básica que nos permite estable-
R N O S De base compor- Puerta, teléfono, pasos, tráfico
cer las dos categorías principales de componentes es entre in- Acrividades tamental TV, radio, música, olores,
ternos, es decir, los elementos activos o pasivos (nunca semió- contextúales
ticamente) que pueden ser objeto de intercambios de signos o interfi- Mecánicas [Reloj, maquina de escribir, tren
rientes
entre los participantes —-o que tienen, en cualquier caso, - o Ambientales |jÚuvia, viento, agua, animales

t
una relación directa con ese intercambio (ej., el lenguaje, el
Ambiente Mobiliario, lámparas, alfombras, piano
perfume, consciente o inconscientemente interactivo, el esta- No-actividades objetual Objetos decorativos, libros, recuerdos
tus social)—, y externos, o sea, actividades comportamentales contextúales o
y no comportamentales (así como una serie de elementos es- interfirrentes Ambiente 'Arquitectura: espacios, textura,
construido color, iluminación, temperatura
táticos) que, contrario a lo que ocurre con los internos, no o natural Terreno, ñora, fauna
pueden ser parte de ese intercambio personal mutuo, sino 1

que rodean al encuentro propiamente dicho, pero pueden


Fig. 7.1 Componentes de la interacción personal

[269]
270 7. LA INTERACCIÓN PERSONAL 7.2. LOS COMPONENTES DE LA INTERACCIÓN 271

afectarlo (ej., el televisor del vecino, la lluvia golpeando la jidos, ei percibido por algunos analistas en una crisis de es-
ventana, los espacios arquitectónicos). Pueden distinguirse quizofrenia, e incluso el de la muerte inminente) ; reacciones3

claramente tres categorías de componentes internos. dérmicas, como el sonrojo emocional o la palidez (ésra tan
apreciada, como ilustra la literatura, en la época romántica); y
7.2.1.1. Componentes internos reacciones térmicas, como las subidas y descensos de la tempeta-
tura corporal (no como reacción al ambiente) en situaciones
A. Componentes personales sensibles y corporales. Son los pro- sociales o clínicas, como el calor que puede acompañar al son-
ducidos por actividades o no-actividades somáticas y abarcan rojo o a la excitación sexual y actuar de señales interactivas, «a
tres grupos. Cardenio se le mudó la color del rostro, y comenzó a trasudar
1) Actividades personales sensibles y comportamentales, que [...] y estarse quedo, mirando de hito en hito a la labradora,
son, en primer lugar, el lenguaje verbal (estructuras variables imaginando quién era ella [Dorotea]» (Cervantes, DQ, I, XX-
léxico-morfológico-sintácticas con sus rasgos prosódicos bá- -VIII); «Phillip felt the eyes of tus fellow students rest on him
sicos), el paralenguaje (registros, tipos de voz, carraspeos, ge- [...] he could not help blushing. He felt the seat start up in
midos, alternantes silenciosos, etc.) y la kinésica (movimien- the palm of his hands» (Maugham, OHB, 381).
tos y posiciones de la mirada, el tronco y las extremidades), 3) No-actividades personales sensibles, que pueden ser ran
que juntos constituyen esa estructura triple reconocida como importantes como lo que se está expresando verbalmente o
básica para la interacción. En segundo lugar, como resultado por medio de gestos y posturas, por sí solas o combinadas con
de la conducta kinésica, tamaño del local, densidad ambien- las anteriores, así como con otros componentes interactivos
tal y distribución del mobiliario, así como del diseño urbano estudiados más abajo. Aparte delsilencio y la quietud —bien
en el exterior, laproxémica, es decir, las conductas y actitudes lejos de ser vacíos comunicarivos, y mucho menos semióti-
espaciales (incluyendo el contacto físico) conscientes o in- cos, en el intercambio interpersonal, como se vio en el volu-
conscientes, tanto interpersonales como con relación al am- men I, capítulo 5 — , este grupo de componentes incluye las
biente. Y, en tercer lugar, las situaciones interactivas en que características estáticas de forma, tamaño, consistencia, peso y
ocurran los sonidos corporales más allá del lenguaje y el pa- color de un cuerpo o parte de él, y concretamente los rasgos
ralenguaje (tema del capítulo anterior) con un valor social o faciales, en los cuales hay que diferenciar: los rasgos faciales
clínico (ej., ruidos intestinales, pito bronquial). permanentes (posición, tamaño y forma), los lentos (según el
2) Actividades personales no comportamentales, constituidas cambio por la edad, el trabajo, el sufrimiento o la enferme-
por reacciones de percepción olfativa, visual, dérmica e inclu- dad, que indudablemente actúan como componentes de una
so gustativa, según el caso, y que pueden tener un papel cen- interacción) y los rápidos, es decir, cuando esos rasgos estáti-
tral como transmisoras de mensajes, no sólo clínicamente sino cos se dinamizan en la actividad comunicativa con el len-
(algo a menudo ignotado en estudios sobre la interacción, so-
cialmente también: reacciones químicas, como el sudor de tipo 3
Hace años, después de hablar en uno de mis cursos sobre comuni-
fisiológico simplemente por la temperatura ambiental y, por cación no verbal del abandono acrual de la discriminación olfativa en me-
otra parte, el llamado sudor emocional (ej., el sudor palmar), dicina (en favot de los medios mecánicos, no siempte más efectivos), la en-
fermera Ann Merrythew hizo un trabajo de curso entrevistando a colegas
las diversas formas de derramamiento de lágrimas en silencio
en su hospital y, además de un buen número de descripciones (inevita-
o acompañando al lenguaje, paralenguaje o kinésica, olores blemente basadas en comparaciones), registró que una enfermera sentía
patológicos (ej., debidos a un fallo orgánico, deterioro de te- en una habitación colectiva cuándo iba a morir un pacienre.
272 7. LA INTERACCIÓN PERSONAL 7.2. COMPONENTES DE LA INTERACCIÓN 273

guaje, el paralenguaje y la kinésica. Esta última distinción es dientes, etc.) y, también consciente o inconscientemente,
importante a diversos niveles sociales porque los rasgos pue- pueden influir en nuestros cointetactores. «Se tragaban el
den suscitat una apreciación positiva o negativa que no su- vino [los trabajadores] sin respirar, echando para atrás la ca-
gerían mientras se mantenían inmóviles antes de empezar a beza con un brusco movimiento» (Caballero Bonald, DDS, II,
hablar o en una foto, cuando la aparente fealdad o aspecto I); «Don Basilio solía llevar en la boca un palillo de dientes, y
neutro se transforma a veces en belleza o, por el contrario, los tomándolo entre los dedos lo mostraba, accionando con él,
rasgos estáticos atractivos se afean pot ciertos hábitos kinési- como si formara parte del argumento» (Galdós, FJ, III, III).
cos, un aspecto de la comunicación que puede ser hasta cul- 2) Objetoadaptadores, que también podemos manipular
tural, como ocurre en la mujer andaluza occidental, cuya ki- durante un encuentro —con intención comunicativa o no,
nésica, como la del hombre, posee una extraordinaria capaci- pero con su posible efecto en el intercambio—, tales como
dad expresiva de signo positivo; esto puede tener en culquier una pluma escribiendo, la misma pipa utilizada como obje-
hablante consecuencias decisivas, no sólo en la formación de to conversacional, un sombrero manejado en un saludo, un
primeras impresiones (ej., en una entrevista, por parte de un periódico enrollado con el que se gesticula, la mUa d? r?r. c
profesor hacia sus alumnos, entre médico y paciente), sino en la imaginada pelusilla con que uno se ocupa en una situación
encuentros futuros, por lo cual es importante que la persona tensa, una silla sobre la que uno puede sentarse de varias ma-
que, por ejemplo, tiene rasgos estáticos severos (sobre todo neras, la butaca en la cual el rústico encuentra difícil recos-
en ciertas profesiones) se los reconozca y trate de suavizarlos tarse, el escritorio detrás del cual se siente uno según el tipo
verbal y no verbalmente en la interacción. de visitante o cuya defensa busca el ejecutivo o profesor me-
nos seguro de sí mismo, el escalón del umbral de una puer-
B. Componentes personales sensibles de base corporal. Éstos es- ta, el bordillo de una acera y los salientes y pretiles que sir-
tán asociados al cuerpo de diversas maneras y operan en la in- ven de asiento a ciertas personas o en ciertas situaciones, el
teracción de una forma estática (o, por otra parte, comporta- casi desaparecido poyo rural, etc. «se sentó {...] a horcajadas
mental) cuando llegan a ser parte —o mejor, condicionan- sobre una silla de tijera puesta del revés, los brazos cruzados
tes— de nuestras actividades kinésicas. Esta categoría sobre el indeciso espaldar» (Caballero Bonald, DDS, II, XII).
incluye también tres grupos. 3) Elementos ambientales, como la arena de la playa, la hier-
1) Somatoadaptadores , como las substancias y objetos más
4

ba y el agua, que suscitan posturas y movimientos peculiares


íntimamente en contacto con el cuerpo: productos nutritivos que pueden convertiise en componentes interactivos.
(comida, bebida) y pseudonutritivos (masticatorios como el
chicle, el tabaco, el betel o la kola), la ropa y sus accesorios C. Componentes personales inteligibles. Son éstos, en primer
(calzado, bolsos), los utensilios de comer y beber, las joyas, los lugar —y entendiendo que aunque sean inteligibles, ele-
cosméticos, perfumes, lociones, etc., objetos que, consciente mentos 'en los que pensamos', se revelan también a través de
o inconscientemente, condicionan igualmente nuestras acti- todos los sensibles identificados hasta ahora—, las no-activi-
vidades comunicativas y delatan nuestra sensibilidad y nivel dades representadas por el fondo cultural de los participantes,
socioeducacional (la pipa, las gafas, el cigarrillo, un palillo de sus edad, los rasgos aparentes o reales de la personalidad, el
4
Puesto que tanto los somatoadaptadotes como los objetoadaptado-
estatus social y el económico por separado, el estado de áni-
tes se han estudiado con detalle en el volumen I, capítulo 6, se omiten mo, los valores morales y religiosos, etc., cada uno de los cua-
aquí en general las conductas que condicionan. les condicionará, conscientemente o de forma sutilmente ín-
274 7. LA INTERACCIÓN PERSONAL
7.2. COMPONENTES DE LA INTERACCIÓN 275

consciente, las conductas verbales y no verbales del cointe- personal, no teniendo ningún efecto concreto sobte ella. Ob-
ractor, desde su selección temática y léxica hasta su paralen- servamos que pueden ser producidas o generadas por tres tipos
guaje, gestos, maneras y posturas. Pues bien, si tratamos de de elementos: por la conducta, como el que llamen a la puerta,
analizar un encuentro, incluso repasando su acontecer a nivel un portazo, el timbte del teléfono, los pasos de alguien, la gen-
personal ajeno a la investigación, perderemos ciertos datos te que pasa por la calle, el tráfico y otros sonidos de la ciudad
muy importantes por no considerar al menos la posibilidad (observados en el capítulo anterior), la televisión del vecino,
de estas relaciones intetnas, comentadas después más deta- los olores y sonidos de su cocina, el sonido de la máquina de
lladamente. «Antonio daba vueltas al casco entre las manos escribir en la oficina contigua, la música ambiental en un
[delante del ayudante del jefe de personal}» (López Salinas. lugar público, etc.;por artefactos mecánicos, como el reloj de pén-
Al, 77). dulo que acentúa el silencio o la intimidad de un encuentro,'el
Pero un nivel más oculto y profundo en esta categoría in- sonido de un tren nocturno, el de una ambulancia que lleva el
teligible es el de las actividades mentales que, basta con que dolor o la muerte, etc.; y por el ambiente natural, como es el
sean imaginadas, pueden convertirse en componentes de sonido de la lluvia, golpeando enervante contra los cristales o
nuestra interacción, por ejemplo: una persona puede reaccio- suavemente para realzar un encuentro romántico, el ulular del
nar verbal y no verbalmenre al darse cuenta inequívocamen- viento o su susurro entre los árboles, el romper de las olas, el
te de que la otra (por sus palabras, tono de voz, gestos, acti- fragor del trueno (que puede provocar el esteteotipado abrazo
tud al saludar, la manera'de tocarla, de hacerla esperar de pie, romántico en el cine), y los movimientos y sonidos de las di-
etc.) la considera inferior, o cursi, o poco inteligente; pero versas especies animales. «There would be the swift, slight
cuántas otras veces puede reaccionar simplemente porque se 'cluck' of her needle, the sharp 'pop' of his lips as he let out the
imagina que la otra está pensando lo que no piensa en abso- smoke, the warmth, the sizzle on the bats as he spat in the
luto (que va mal vestida, que no habla bien, que-la conside- fire» (Lawrence, SL, I, III); «He could hear the flat pat flap pat
ra inferior socialmente, etc.), es decir que lo que no ha ocu- of a woman making tortillas» (Dos Passos, 42P, 'Mac', 348);
rrido en absoluto se hace real en la reacción de uno de los par- «Through the open window came warm air of sunwilted tre-
ticipantes y por tanto componente de esa interacción. es, drowsy Sunday-afternoon noises, the caw of a crow, a dis-
tant sound of traffic» (Dos. Passos, 42P, 'Janey', 177); «no rei-
7.2.1.2. Componentes externos naba allí el silencio propicio al trabajo mental; antes, todo se
volvía cierres de puertas, risas, traqueteo de loza y cafeteras,
gritos y voces impacientes» (Galdós, Miau, X X I , 199)-
D. Componentes sensibles objetuales y ambientales. Son los que
no ocurren en el encuentro como elementos de intercambio Si imaginamos estos elementos, vemos que, a pesar de su
interpersonal, pero pueden adquirir valor interactivo muy realidad, pueden tener dos tipos de funciones muy distintas
específico y actuar incluso como estímulos para ese inter- cada uno de ellos: una función neutra, aunque ocurran, como
cambio de conductas y actitudes. Deben diferenciarse dos en muchas ocasiones el sonido de la gente que pasa o el rui-
amplios grupos que comprenden varias categorías. do de un portazo; o una función efectiva que verdaderamente
1) Actividades contextúales o interfirientes, es decir, que ocu- afecta a nuestro encuentro consciente o inconscientemente,
rren en la periferia del encuentro y no siempre son percibidas como puede ocurrir comel tic-tac de ese reloj, con el sonido
por los participantes, y si lo son puede ser únicamente como de la lluvia en la ventana o el portazo en nuestra casa que sa-
elementos contextúales en relación con la interacción inter- bemos intencionado, en cuyo caso sí que nos interesa regis-
276 7. LA INTERACCIÓN PERSONAL 7.3. COMPONENTES DE LA INTERACCIÓN 277

trarlo en el análisis o descripción de una situación interacti- relaciones entre ambos. En primer lugar, están las no-activi-
va . Por otra parte, muchos de los componentes contextúales
5
dades del ambiente objetual, sobre todo el de la casa: el mobi-
pueden tener un efecto adverso sobre el encuentro cuando ac- liario, las alfombras, las lámparas, los objetos de arte (origi-
túan como interferencias, lo que ocurre generalmente con el nales o reproducciones), el material de lectura (el tipo de l i -
ruido de pasos en el piso de arriba, el televisor del vecino, el bros, de suscripciones, etc.), las fotos, los títulos y diplomas
olor penetrante de los guisos de los demás, etc., todos ellos en el despacho de un médico, los colotes, los tecuerdos de
formas tan típicas de invasión de la intimidad . Y en el mo- 6
viajes, etc.; cualquiera de esos elementos puede convertitse
mento en que esos componentes dejan de ser contextúales en componente activo, como ocurre, por ejemplo, por parte
para convertirse en interferencias se incrustan, por así decir- de un enfermo de clase media con respecto a un médico o un
lo; entre los componentes internos de nuestra interacción, in- abogado cuya sala de espera ya 'impone' y hasta anuncia el
cluso de una conversación (expresiones verbales, gestos, si- precio abusivo de la visita, o por parte de un comensal mo-
lencios, etc.), a lo largo del continuo comunicativo del en- desto cuyos repertorios verbales y no verbales son afectados
cuentro, aunque se trata de 'componentes forzados' . 7
por una mesa elegantemente puesta y hasta con utensilios
2) No-actividades contextúales o interfirientes, son, sin em- que no ha manejado antes. El ambiente construido y el natural
bargo, manifestaciones semióticamente activas que abarcan 8 también pueden actuar como'elementos contextúales o in-
varias subcategorías apenas comentadas en la mayoría de los terfirientes, es decir, animar, intimidar, calmar, etc., y "pre-
estudios de comunicación. Como ocurre con las actividades disponernos a cierras actitudes hacia las personas con quienes
contextúales, la susceptibilidad de los participantes a dejar- estamos interaccionando. Se trata, por ejemplo, de los espa-
se influir por estos elementos varía marcadamente según fac- cios arquitectónicos, cuya influencia sobre nosotros como es-
tores evolutivos, estatus socioeducacional y, por supuesto, la pacios, en la mayoría para vivir una vida cotidiana, es igno-
naturaleza del encuentro; por eso, si suponemos que ni el dis- rada por tantos arquitectos insensibles que sólo construyen
curso ni ciertos elementos no verbales están siendo afectados 'vivideros' sin una adecuada distribución espacial ; también 9

en una situación dada, no percibiremos algunas importantes los elementos asociados a esos espacios, como son los colores
y la iluminación ('discretos', 'descarados', enervantes'), la
temperatura, la música ambiental, los olores de los mismos
5
Aunque este efecto puede estat i m p l í c i t o en la narración litetaria,
al menos pata el lectot más perspicaz.
materiales (ej., el adobe con paja de los viejos pueblos en Tie-
6
U n tema pata desarrollar como esrudio de la cultura española, aun- rra de Campos, el encalado de una casa andaluza que 'huele a
que habría que considerar la diferencia en el concepto de intimidad (como limpio'), etc. Por último, las características del ambiente na-
ocurre con el de las conductas proxémicas). tural, de su terreno y su flora en un paisaje abierto o en un
7
Este tema de la interferencia está í n t i m a m e n t e relacionado con fac- parque urbano.
tores como la edad, la fluidez interactiva, el índice de atención y la confi-
guración psicológica de la persona. Con esto quedan definidos los posibles componentes de la
8
Desde un punro de vista semiótico, los signos de cualquiet tipo, interacción. Una vez más conviene adatar que los signos de
independientemente de su origen, constituyen una actividad semiótica,
aunque a q u í debe entendetse el t é r m i n o acrividad sólo referido a formas 9
A l otro extremo están, natutalmente, aquellos que reconocen su res-
personales o exrrapersonales físicas, químicas, dérmicas y térmicas. Sin ponsabilidad social cuando diseñan (véase la nota en el capítulo del volu-
embargo, puede decirse que la actividad semiótica llega a set tal sólo men I, sobre Frank Lloyd W n g h r ) y cuando enseñan a otros que arqui-
cuando esos signos son percibidos o, al menos, cuando nos exponemos a tectura significa interacción, como hace Amos Rapoport (Rapoport 1976,
ellos. 1982).
278 7. LA INTERACCIÓN PERSONAL
7.3. CANALES SENSORIALES, TIEMPO, VISIÓN Y SINESTESIA 279

los componentes internos son susceptibles de ser intercam- te (la vista y el oído son de percepción espacial), es impor-
biados en cualquier dirección entre los participantes, mien- tante señalar —por la íntima relación que tiene con el tema
tras que los externos sólo pueden ser percibidos por ellos, de la coestructuración mutua de los componentes interacti-
pero no emitidos. Sin embargo, hay que registrar los dos en vos, estudiada más adelante— que, dentro de los límites
el tipo de transcripción propuesta antes (volumen I, capítulo temporales de un encuentro personal, hay indudablemente
4.12), o en cualquier tipo de análisis interactivo. una dimensión cronémica en la percepción auditiva, visual,
11

táctil y cinestésica, como parte del proceso de intelectualiza-


ción mencionado más abajo. Una palabra, una carcajada o
7.3. Canales sensoriales, tiempo, visión y sinestesia una breve risa sutil, un gesto, una mirada, un apretón de ma-
nos, un abrazo, o el ruido de un portazo dado agresivamente,
7.3.1. Una vez identificados todos los elementos que en según su intensidad (estudiada más abajo como uno de los
un momento u otro pueden combinarse de formas distintas rasgos calificadores de los componentes) y su importancia en
en el transcurso de un encuentro personal, habría que especi- el encuentro, se mantendrá consciente o inconscientemente
ficar su percepción sensorial y su apreciación intelectual. en la mente del receptor después de ocurrir, es decir, mien-
Para lo primero remito al lector al capítulo 2 del volumen I, tras ottos componentes están operando en el continuo inte-
que identifica exhaustivamente ios mecanismos de percep- ractivo entre los dos términos del encuentro, emisión y re-
ción de signos auditiva, visual, olfativa, táctil, cinestésica y cepción . 12

gustativa. También se ha identificado en ese capítulo el fe-


nómeno tan importante de la sinestesia, fundamental en los 7.3.3- La segunda dimensión que es importante tecordar
procesos semiótico-comunicativos de la interacción con per- es la basada en la percepción visual de componentes internos
sonas y con el ambiente , ya que, por ejemplo, la suavidad
10
o externos, personales o no personales, desde gestos y vestido
de los tapizados contrastará con la aspereza general de un rús- hasta el mobiliario. Durante una conversación miramos a la
tico en tal ambiente, mientras que se asociará a una voz fe- persona intermirentemente, utilizando más la visión macu-
menina igualmente suave, y la presencia de un interlocutor lar (que abarca un ángulo de 3 en el plano vertical y 12°-15°
o

suscita siempre, a nivel consciente o inconsciente, todo tipo en el horizontal), con la que exploramos la figura de nuestro
de sensaciones sinestésicas indirectas. interlocutor, le miramos a la cara o nos 'fijamos' a veces en
7.3.2. Pero hay dos dimensiones que conviene identificar 1 1
Por la necesidad de poder hablar de un campo análogo a la proxé-
también para entender mejor la totalidad de esos procesos in- mica, hace veinte años (Poyatos 1972a:84) acuñé el término cronémica y lo
teractivos. Mientras que la vista, el oído y el olfato son los definí básicamente como: nuestra concepcualización y estructuración del
llamados sentidos distantes (y el tacto, la cinestesia y el gus- tiempo como elemento biopsicológico y cultural que presta caraterísticas
to los próximos), y aunque los únicos signos transmitidos a específicas a las relaciones sociales y a los elementos que se suceden en la
corriente comunicativa, desde sílabas y gestos hasta la duración de una vi-
través del tiempo son los percibidos olfativa y gustativamen-
sita o los intervalos entre la recepción de una carta y su respuesta.
1 2
No hay que olvidar que cualquier tipo de signo sensorial, desde un
1 0
L a sensación fisiológica en una parte del cuerpo que no es la esti-
abrazo, una voz, un gesto o un perfume pueden perdurar a través del tiem-
mulada y el proceso psicológico por ei cual un tipo de estímulo sensorial
po más allá del encuentro en que ocurrió y hasta provocar reacciones físi-
produce una sensación subjetiva secundaria que pertenece a otro sentido
cas y mentales, desde el enamoramiento hasta una llamada telefónica o el
(ej., apreciando la rextura de los objetos con la mirada, el gesto por la voz).
llanto por una persona ya muerta.
280 7. LA INTERACCIÓN PERSONAL ".4. INTELECTUALIZACIÓN DE LA PERCEPCIÓN SENSORIAL 281

ciertas zonas de ella ; pero en realidad no necesitamos, ni de-


13 sucintamente con la ayuda del diagrama de la figura 7.2,
bemos —y ésta es una conducta negativa, por ejemplo, en 'Evaluación intelectual de la percepción de signos interacti-
cualquier tipo de entrevista o visita— mirar a otras partes vos'.
del cuerpo, lo cual siempre puede hacerse realmente 'miran-
HABLANTE OYENTE
do sin mirar', es decir, utilizando la visión periférica (que
abarca aproximadamente 45° a cada lado del plano sagital,
hasta los límites de lo que percibimos por el rabillo del ojo), EMISIÓN DE SIGNOS SENSIBLES PERCEPCION DE SIGNOS SENSIBLES
con la cual siempre podemos reconocer la presencia de un re-
loj carísimo, una ropa raída, unas piernas bonitas o unas ma-
EVALUACION DE SIGNOS PROPIOS EVALUACION DE SIGNOS SENSIBLES
nos nerviosas que juguetean con la ropa por nuestra culpa. Lo
cual quiere decir que por medio de la visión periférica regis-
tramos muy conscientemente —a algunos nos gusta no per- PERCEPCION DE SIGNOS SENSIBLES EMISION D E SIGNOS SENSIBLES
dernos nada—, o tal vez en el umbral de la consciencia (pero
no sin consecuencias interactivas y sin que puedan ser tam-
EVALUACIÓN DE SIGNOS SENSIBLES j EVALUACION DE SIGNOS PROPIOS
bién componentes de esa interacción) que alguien nos está
mirando con interés, las idas y venidas de la gente, los gestos
más llamativos de una persona que hay en otro grupo duran- F i g . 7.2 Evaluación intelectual de los signos interactivos
te una reunión, la elegancia de la habitación, o que el día se
está nublando . 14

Utilizando el ejemplo de una interacción hombre-mujer


que mis alumnos encuentran fácilmente imaginable, simul-
7.4. La intelectualización de la percepción sensorial táneamente a la percepción mutua de sus respectivos signos
sensibles a medida que son emitidos (palabras, tono de voz^
Este intento de comprender íntegramente las compleji- gestos, posturas, perfume, vestido, figura, etc.) también es-
dades del discurso y de cualquiera de sus actividades circun- tán siendo —a un nivel diferente, pero paralelo y más ocul-
dantes fracasaría si considetáramos únicamente la percepción to— 'pensados' y 'evaluados' por cada uno de ellos. Es como
sensorial de sus componentes, bien sonido, un gesto, un ob- si él, por ejemplo, estuviera diciéndole a ella con el silencio-
jeto o el olor de sudor; pero sabemos que no hay ninguna per- so lenguaje mental: 'Me estás hablando, diciéndome [...] con
cepción que sea exclusivamente sensorial, pues a menudo la una voz de [...] características, y con esos gestos, activando
percepción sensorial es sometida a un proceso de 'intelectua- esos tasgos faciales (que ya de por sí me encantan) mientras
lización'. Aunque el alcance sociopsicológico y lingüístico de percibo, aunque no mire directamente, tu figura y tu postu-
tal aseveración justificaría muchas páginas, puede resumirse ra, y mientras huelo tu perfume; me gusta el sonido de tu voz
mientras me hablas, me atrae la manera con que acompañas
1 3
L o que se llama visión fóvea que abarca sólo de 0,26 m m a tu voz con la mano y con los ojos, y la manera en que se mue-
6,25 m m , se utiliza, por ejemplo, para enhebrar una aguja, pero no para ven esos rasgos faciales al decir eso que me estás diciendo en
corregir unas pruebas de imprenta (como deberíamos) ni para leer.
este instante; y veo todo ello como algo perfectamente pro-
Véase la nota 2, capítulo 1, volumen I , sobre 'Wingspread', la vi-
pio de toda tú, y me doy más cuenta todavía a través de ese
1 4

vienda construida por Frank Lloyd Wright.


282 LA INTERACCIÓN PERSONAL ". 5. COMPONENTES INTERACTIVOS LIBRES Y TRABADOS 283

perfume cuyo que envuelve tu voz, tus ojos, tu cara, las ma- Por otra parte, decir que el participante más activo en el
nos, a medida que me dices lo que me dices; son rodas esas encuentro, el hablante, lleva a cabo una actividad menor en
cosas juntas lo aue hace que me gustes...' este sentido no quiere decir que se limite a ser un emisor de
Y junto a las sensaciones directas están, naturalmente, las signos, ya que, en el ejemplo anterior, está participando tam-
sinestésicas. Y más allá de esos componentes personales in- bién sensotial e intelectualmente. El diagrama de la figura
ternos de esa interacción, será la mutua orientación de los dos 7.2 sugiere que tanto hablante como oyente pueden estar
participantes, las características del lugar donde se encuen- muy conscientes de su propia emisión de signos y que a me-
tran (en penumbta y con música, o en silencio y con la lluvia nudo se están evaluando a sí mismos, tanto mientras hablan
suavemente golpeando los cristales, etc.) y tal vez la satisfac- como mientras escuchan; es decir, uno puede estat hablando
ción producida por los efectos fisiopsicológicos de la comida a la otra persona sabiendo muy bien el efecto de sus emisio-
y la bebida, así como la sensación de intimidad (aunque fue- nes de signos verbales y no verbales, desde las palabras y el
ra un lugar público), lo que completará esa serie de procesos gesto hasta el vestido, lo cual es reforzado por las señales mu-
semiótico-comunicativos entre los cuales no puede aislarse el tuas de retrocomumcación: 'Te está atrayendo mi manera de
lenguaje, ni siquiera la estructura triple lenguaje-paralen- hablarte y mirarte (te estoy cayendo bien/te estoy gustan-
guaje-kinésica o cualquiera de los sistemas de signos que do/me encuentras atractivo), mientras me escuchas, y me doy
operan en el intercambio interactivo. cuenta de ello por ru mirada y tu ligera sonrisa, así que con-
Si analizáramos todo el encuentro, o parte de él, veríamos tinúo haciéndolo'.
que cuando uno de ellos adquiere el turno de hablante sus 15

propias emisiones (lenguaje, kinésica, orientación, cambios


proxémkos, etc.) pueden estar condicionadas en mayor o me- 7.5. Componentes interactivos libres y trabados
nor grado por lo que el otro ha dicho y por todos esos signos
verbales y no verbales ya estudiados más arriba como com- 7.5.1. Puesto que un encuentro interactivo es un conti-
ponentes —en tealidad también por lo que ha podido que- nuo fotmado por actividades y no-actividades verbales y no
dar sin decir o hacer, como se verá más tarde— que percibió verbales, comportamentales y no comportamentales, sensi-
sensiblemente y juzgó intelectualmente. Es más, habría que bles y mentales (incluyendo el silencio y la quietud), asocia-
indicar esas funciones condicionantes, en la transcripción to- das a todos los sistemas extrasomáticos circundantes; y pues-
tal ya mencionada, de lo contrario se ignorarían las coestruc- to que cada uno de esos actos somáticos o extrasomáticos, ex-
turaciones de elementos verbales y no verbales. Claro que se ternos o internos, tiene su 'locus' espacial y temporal
requiere una gran intuición —siempre una herramienta in- específico en el desarrollo de ese continuo, está claro que,'an-
dispensable para complementar cualquier tipo de registro—, tes de buscat los rasgos calificadores de cualquiera de ellos
un análisis minucioso de la interacción y una gran capacidad (de lenguaje, gestos, etc.), su codificación y sus posibles in-
de percepción, ingredientes indispensables, en primer lugar, terrelaciones significativas con otros componentes, habrá
para comprender en toda su profundidad el discurso y el me- que considerar los conceptos 'libre' y 'trabado' y 'momentá-
canismo de la conversación. neo' y 'permanente' con relación al acaecer y flujo del en-
cuentro intetactivo.
1 5
E l tema de este capítulo está estrechamente relacionado con el de Por componente libre hay que entender la realización de ese
la conversación, en el volumen I, capiculo 7.
componente cuando no parece estar relacionado con ningún
284 7. LA INTERACCIÓN PERSONAL 7.5. COMPONENTES INTERACTIVOS LIBRES Y TRABADOS 285

otro de ningún modo que pueda afectar a la interacción, por trión. En cuanto reconocemos la frecuencia de estas asocia-
ejemplo: '/Ven aquí/', un cambio proxémico para adoptar una ciones nos damos cuenta de que cualquiera de esos compo-
distancia conversacional óptima, un silencio de vacilación, un nentes puede estar también significativamente relacionado
vestido neutro' (desde un punto de vista interactivo) que no con uno o más de los elementos percibidos inteligiblemente
parece condicionar o suscitar otras conductas, una pipa a la que (ej., la fragancia de un perfume y el estatus social, el peinado
un hombre da chupadas sólo funcionalmente, el sofá donde y cierta afiliación religiosa) y que, por ejemplo, un insulto
17

una dos personas están sentadas y orientadas normalmente, un verbal o un tamborileo sobre el mostrador puede estar rela-
pensamiento, el ambiente objetual de una petsona mientras cionado con un pensamiento concreto.
interactúa con un visitante de su misma categoría social; es Por otra parte, también es importante distinguir entre la
decir, aunque esos elementos queden fuera del encuentro asociación de sólo dos componentes interactivos (ej., la mi-
—pues son parte de él por su misma presencia—, tampoco rada de ella y la de él, un cambio proxémico y la acomoda-
están asociados a otros de ninguna forma significativa. ción de la voz), que podemos definir como traba simple, y la
Un componente trabado, por otra parte, es cualquier activi- situación en que dos o más componenres de cualquier origen
dad comportamental o no comportamental, y cualquier no- están claramente ttabados entre sí, bien de una manera
actividad o manifestación de signos estáticos somáticos o ex- comportamental o comportamental y no-comportameñtal,
trasomáticos, que parece estar asociada a por lo menos otro es decir, traba múltiple, por ejemplo: entrevistando un hom-
componente. Ahora bien, estos dos o más componentes inte- bre a una candidata para secretaria, su contacto oculat casi
rrelacionados pueden estar dentro de los repertorios verbales sin pestañear+su manera de vestir'impecable + su postura
y no verbales de una misma persona, pueden ser de dos par- hierática mientras fuma un cigarrillo lentamente, suscitan
ticipantes distintos, de más de de dos, o de una o más perso- simultáneamente en ella su ligero jugueteo con una sortija,
nas con elementos ambientales externos al encuentro, como su discurso ligeramente acelerado, algún carraspeo y su in-
en los siguientes ejemplos (dondoindica tanto una relación termitente desvío oculat, mientras que las conductas de am-
simultánea como consecutiva): un clic lingual+guiño de una bos están a su vez condicionadas por las características per-
persona>el sonrojo de otra; la voz susurrante de un hom- manentes del despacho (decotado fastuosamente). Si fuéra-
bre>los gestos faciales de la mujer; la manera sensualmente mos a analizar el desarrollo verbal-no verbal de este
femenina de manejar un cigarrillo o apartatse el cabello de la encuentro tendríamos que identificar grupos de componentes
cara+su penetrante perfume>el lenguaje verbal de él^su mi- como éste para determinar sus mutuas coestructuraciones y,
rada; la pipa usada como marcalenguaje autotitario >el 16 más importante aún, cómo esas coestructuraciones revelan
tono de voz irritado de su interlocutor; el discurso de una la cohesión semiótico-comunicativa y el significado total de
persona - lo que ella misma cree que la otra piensa de ella; el los componentes, cosa que de otta forma se nos escaparía (in-
ritmo suave del discurso - gestos y posturas igualmente rela-
jados - el silencio del lugar - el tic-tac de un reloj; el discur- 1 7
Por ejemplo, en Norteamérica, el peinado femenino muy volumi-
so tenso de un comensal <el ambiente inhibitorio de su anfi- noso (por no cortarse el pelo y llevarlo recogido sobre la cabeza) se ve como ,
el sello de la Iglesia Pentecostal Unida (separada de la Iglesia Penrecosral).
Esto sería sólo una muestra de lo que constituiría un intetesante tema para
1 6
Otra de las categorías no verbales estudiadas en el volumen I , un estudio comparativo de la comunicación no verbal en, pot ejemplo, las
c a p í t u l o 6; en este caso, una construcción de lenguaje-paralenguaje- divetsas iglesias crisrianas (ej., católica, anglicana, lurerana, penrecostal,
kinésica. evangélica) y no cristianas (ej., motmones, testigos de Jehová).
286 7 ó. COMPONENTES MOMENTÁNEOS Y PERMANENTES 28 /
7. LA INTERACCIÓN PERSONAL

cluso si llegáramos a identificarlos, pero independiente- a) las realizaciones libres y trabadas dentro sólo de la es-
mente). tructura triple lenguaje-paralenguaje-kinésica, un nivel bá-
Este tipo de análisis de un encuentro revela, por lo tanto, sico para el estudio del discurso (y para la metodología de la
que consiste en una sucesión de grupos, parejas y componen- comunicación no verbal en la enseñanza de lenguas extran-
tes libres, en una palabra, que es susceptible de una segmen- jeras);
tación, como se verá en la sección siguiente. También revela b) las realizaciones libres y trabadas dentro de los sistemas
que los elementos definidos más abajo como 'petmanentes' exclusivamente somáticos, incluyendo la triple estructura; lo
—que se extienden por encima del flujo de los demás (ej., el cual avanzaría el conocimiento de los mecanismos psicolin-
perfurne, el vestido, la temperarura ambiental, los rasgos fa- güísticos de la interacción; también importante para com-
ciales)— no son necesariamente trabados mienrras dura su prender las posibilidades y limitaciones interactivas del sor-
presencia, sino quizá solamente (e incluso ni eso) cuando do y el ciego;
otros componentes petmanentes o momentáneos se asocian a c) las realizaciones libres y trabadas de los sistemas sensi-
ellos. Lo que esta diferencia revela también es la relatividad bles somáticos y extiasomáticos, a través de los cuales la par-
del concepto de 'componente libre', pues es muy posible que ticipación de los compuestos de signos personales extraper-
si repetimos nuestro análisis del encuentro más de una vez sonales revela la gran complejidad del discurso en su contex-
—lo que puede consistir en repasar un vídeo una y otra vez, to total (así como la limitación de canales en la intetacción
con sus limitaciones— encontremos asociaciones ocultas la reducida, impuesta, por ejemplo, por la anosmia);
primera vez a la observación. En el caso de la entrevista, pue- d) las realizaciones libres y trabadas entre compuestos de
de que hubiera habido también una rápida ojeada vertical de signos sensibles e inteligibles, es decir, el nivel más vago,
la mujer por parte del hombre, que ella ha percibido, o que pero el que muestta una dimensión, pot otra parte oculta, de
la postura de él con las piernas cruzadas demasiado tiempo la interacción y la conversación (verdaderamente mutilada
estaba causando en ella tensión telacionada con su necesidad cuando, por ejemplo, el ciego no puede asociar los signos vi-
fisiológica de descruzar las suyas, lo que habría hecho por el suales con, por ejemplo, el estatus social o los valotes móta-
principio del espejo ('mirroring behavior') si él hubiera sido les).
mejor entrevistador y le hubiera dado la oportunidad. O sea
que una conducta que al principio nos pareció 'libre' se ha
identificado más tarde como 'trabada', y esto puede ocurrir 7.6. Componentes interactivos momentáneos
con respecto a cualquier elemento inteligible, incluso pensa- y permanentes
mientos, el estado de ánimo, etc., supuestos acertada o equi-
vocadamente por un interlocutor, y, finalmente, cualesquie- La fase siguiente en este' enfoque teórico y metodológico
ra componentes exrernos que antes nos habían parecido sim- de la interacción cara a cara es determinar la dimensión bási-
plemente contextúales. ca de sus componentes para conocer con detalle el grado en
que su realización puede ser decisiva para el desarrollo del in-
7.5.2. Resulta interesanre —sobre todo pata ciertos t i - tercambio, lo cual requiere una distinción más, entre 'mo-
pos de análisis— considerar los componentes libres y Traba- mentáneos' y 'petmanentes'.
dos en cuatro niveles distintos según los sistemas implica- Componentes momentáneos son los que tienen una duración
dos: relativamente breve o muy breve, por ejemplo: las palabras,
288 1. LA INTERACCIÓN PERSONAL 7.7 RASGOS CALIFICADORES DE LOS COMPONENTES 289

los rasgos paralingüísticos (excepto los que abarcan todo el estado de ánimo, el mido del tráfico; mientras que otros son
encuentro, como la intensidad), la mayoría de los gestos y invariables porque abarcan todo el encuentto, como ocurre
maneras, las posturas de corta duración y ciertas actitudes con una voz permanentemente nasal y aguda, una butaca pe-
proxémicas; notmalmente, las teacciones químicas, détmicas sada que no se mueve, el rango social, la personalidad, los
y térmicas; la consistencia de una parte del cuerpo de otra olores corporales o ambientales, la decoración interior, etc.
persona mientras se la siente momentáneamente (ej., en un Vale la pena hacer esta distinción, puesto que sugiere, por
abrazo); conductas con somatoadaptadores y objetoadapta- ejemplo, que a veces depende de nosotros facilitar (o impe-
dores; la mayoría de las actividades mentales reales o imagi- dir) el desarrollo óptimo de una interacción en curso; lo que
nadas; componentes externos sensibles comportamentales; y podemos hacer cambiando de postura cuando actuamos de
ciertas realizaciones de elementos ambientales, tales como el entrevistador para que el entrevistado haga lo mismo y se re-
trueno o un breve apagón. Pero como el estatus de los com- laje, acercando las sillas para hablar más cómodamente
ponentes no depende sólo de su emisión y de cuánto tiempo ('Acércate, hombre'), apagando la televisión durante una
estemos expuestos a ellos, sino de nuestra percepción (pues, conversación. Son éstas, pues, dos características que infor-
a efectos de su investigación, puede decirse que un compo- man el intercambio intersomático total por los efectos más o
nente no es tal hasta que no tiene una función en la interac- menos dutadetos que puedan tener sobre los participantes y
ción), cualquier experiencia pasajera de un elemento, por sobre el encuentro en general.
otra parte siempre presente, constituye un componente mo-
mentáneo (ej., una Biblia que reconocemos de una mirada
sobre la mesa de un médico). 7.7. Los rasgos calificadores de los componentes:
Componentes permanentes dentro del encuentro son aquellos posición, intensidad y duración
que lo abarcan en toda su duración o buena parte de ella, por
ejemplo: ciertos rasgos paralingüísticos; posturas y actitudes A medida que ahondaba en el estudio de la interacción
proxémicas de larga duración (tal vez impuestas éstas por la me daba cuenta de que en cualquier análisis de un encuentto
distribución del mobiliario); signos químicos, dérmicos y que pretendiera hacer, se tratara del discurso o de cualquier
térmicos simultáneos a segmentos prolongados del encuen- otra actividad o no-actividad, necesitaba reconocer no sólo
tro (ej., sudor, olor, palidez); rasgos faciales y otras caracte- sus componentes, sino los tres rasgos calificadores que me
rísticas corporales estáticas; manifestaciones comportamen- parecieron básicos: posición, intensidad y duración.
tales o no comportamentales de somatoadaptadotes (ej., mas- Posición es la situación de cualqier actividad o no-activi-
cando goma durante toda una conversación, el vestido, un dad somática, extrasomática o ambiental dentro del encuen-
perfume, el sofá donde están sentados los participantes); tro con respecto a su presencia real entre el principio y el fi-
componentes reales o imaginados (ej., estatus); componentes nal del encuentro, es decir, 'dónde ocurre' (que puede ser
ambientales y objetuales de base comportamental (ej., la mú- permanente o momentáneo), o el punto en que 'afecta' a la
sica del vecino, olores de cocina, el mobiliario, la temperatu- interacción de alguna forma, que no coincide necesariamen-
ra). Sin embargo, hay componentes petmanentes que pueden te con su mera presencia. Puede decirse que sólo los compo-
ser variables, como el volumen de la voz, el estar sentado, de nentes que no abarcan toda la interacción (es decir, los mo-
pie o con las piernas cruzadas, la distancia conversacional de- mentáneos) pueden considerarse movibles si pensamos que
terminada por el mobiliario, el uso de una pipa, la música, el pueden 'estar' en algún punto dentro del encuentro y no en
i-
290 7. LA INTERACCIÓN PERSONAL 7.7. RASGOS CALIFICADORES DE LOS COMPONENTES 29 1

todo él (ej., una expresión verbal o cambio de postura, ruido mismo que una fija sin parpadeo y con tensión perceptible de
de pasos). Pero si, por otra parte, queremos referirnos sólo al párpados y cejas. Mientras que el investigador tal vez indi-
tiempo durante el cual ese componente —por ejemplo, los que las cualidades de una mirada como conductas parakiné-
rasgos faciales o las características de un paisaje— es reco- sicas, es posible que no preste atención, por ejemplo, a la in-
nocido y/o afecta de alguna forma al acaecer comunicativo o tensidad de los componentes visuales ambientales, que pro-
interactivo, entonces los elementos permanentes pueden te- bablemente esté afectando al desarrollo y características del
ner también una posición específicamente definible y fun- encuentro, desde la selección léxica y los rasgos paralingüís-
cional 'dentro' del encuentro. Por lo tanto, la posición de un ticos y kinésicos dei discurso hasta la duración del encuentro
componente, sea funcional o temporal, puede ser algo instan- mismo. Por otra parte, es la intensidad de un componente
táneo (ej., el notar la manga raída de alguien), algo más du- momentáneo lo que produce su efecto duradero más allá de su
radero (ej., los ojos al borde de las lágrimas durante una con- verdadera realización, un efecto que afectará a las conductas
versación), o un elemento que abarca todo el encuentro (ej., de los participantes y del cual depende también la duración
un perfume). Esto quiere decir que las características de cual- efectiva mencionada a continuación.
quiera de los componentes pueden verse afectadas más o me- Duración, independiente de la posición funcional de los
nos por cuándo exactamente ocurre, ya que puede depender componentes y de que sean momentáneos o permanentes, se
de que esté más cetca o más lejos de los dos extremos del en- refiere a la dimensión temporal exacta, la cual puede clara-
cuentro y de los otros componentes. El análisis psicolingüís- mente afectar a las conductas circundantes y a todo el en-
tico, por lo tanto, y el de la intetacción en general, pueden cuentro, por ejemplo: duración silábica (alargamiento o acor-
ganar muchísimo si se lleva a cabo una transcripción muíti- tamiento), el movimiento de cruzar las piernas (lento, rápi-
sistémica del lenguaje y de los otros canales transmisores, in- do), un pensamienro de nuestro interlocutor real o
dicando la posición funcional de ciertos componentes no ver- imaginado por nuestra parte, el timbre del teléfono, el soni-
bales a fin de entender el desarrollo de ciertos aspectos de la do de la lluvia. Aparte del hecho obvio de que los elementos
interacción, ciertas reacciones, etc. que están presentes duranre el encuenrro (ej., el mobiliario,
Intensidad se refiere al grado de la característica o caracte- la iluminación, la temperatura, los rasgos faciales, la ropa, el
rísticas principales de un componente, es-decir, el rasgo per- perfume) se indicarían como tales en un análisis de esa inte-
cibido más conscientemente, por ejemplo: una frase articula- racción, la duración merece comentarse desde otro punto de
da tensamente, una cabezada muy lenta, la duración de una vista, además del de la extensión temporal real. Se trata de la
postura, un sonrojo intenso, un largo silencio, rasgos faciales duración efectiva, operante, relacionada con la 'posición fun-
más bien neutros, el fuerte olor de una loción, un reloj muy cional' mencionada antes, puesto que podemos registrar la
modesto, lo que se tarda en recordar algo, la insistente lla- duración específica del efecto interactivo de un componente
mada a la puerta que produce tensión, el grosor de una al- en uno o más interactores (siempre que pueda medirse con
fombra, ruido muy suave de pasos, una habitación excesiva- cierta habilidad), y va más allá de su duración real, como es
mente decorada, la penumbra de un lugar íntimo, la música el caso de una conducta violenta o un ruido verdaderamente
suave de un lugar público. La necesidad de reconocer este alterante; es un efecto del cual la persona sobre quien actúa
'grado de realización' es obvia, ya que la función interactiva puede muy bien no darse cuenta, aunque sea bastante obvio.
de los componentes depende en gran parte de esa función: El problema que esta duración efectiva presenta al investiga-
una mirada casual y relajada con parpadeo normal no es lo dor, por ejemplo, un insulto verbal, es que el efecto que que-

-"'\
1
292 7. LA INTERACCIÓN PERSONAL
7.8. LAS COESTRüCTüRACIONES DE LOS COMPONENTES 293

remos medir puede ser un efecto intermitente, apareciendo y de- Coestructuración a postenori. Éste es, naturalmente, el tipo
sapareciendo (ej., la tensión muscular facial repetidamente más frecuenre de coestructuración, o efecto entre compo-
suscitada por el recuerdo insistente de un insulto). nentes, aunque no siempre claramente identificable. Por
ejemplo, volviendo al ejemplo hombre-mujer, un intenso
'¡Te quiero!' de A (Alp) suscita su mirada fija simultánea
7.8. Las coestmcturaciones internas de los componentes (AO), pero pudo suscitarla su conducta inmediatamente an-
con otros precedentes, simultáneos y siguientes terior (A2p), o la anterior a ésta, u otra más alejada; pero la
conducta o no-actividad inmediatamente ptecedente de B
Sabiendo ya qué puede constituir un componente inte- (Blp) (ej., el desvío de su mirada lagrimeante) pudo haber
ractivo, que será libre o rrabado y que puede caracterizarse sido un estímulo adicional, o el único, para la mirada fija en
dentro de la cadena comunicativa por su posición, intensidad él, como pudo haberlo sido cualquiera de las precedentes
y duración, queda buscar, para captar toda su tealidad, su co- (B2p, etc.); dependiendo en ambos casos de la posición, du-
estructuración (a veces no tan obvia) con los elementos cir- ración y, sobte todo, intensidad de la conducta o no-conduc-
cundantes. Es, en realidad, el rasgo más intricado y el más in- ta afectante. En otras palabras, el espacio para la conducta
teresante de estudiar. Se refiere, primero, no sólo a la relación
de cada una de las actividades o no-actividades (comporta-
mentales o no) del hablante con las otras más o menos inme- coestructuración del componente pcesence con componentes
diatas de él mismo —precedentes, simultáneas y siguien- j ptecedentes concurtentes siguientes " j
tes— sino también a sus relaciones con las de sus cointerac-
í a postenon 1 | simultánea ] | a priori 1
tores; en segundo lugar, se refiere a las relaciones entre esos
elementos interpersonales y los elementos extetnos. As
El esquema de la figura 7.3. 'Los mecanismos de las coes-
tructuraciones interactivas', puede servir de guía básica para
una breve discusión de los tres modos en que los componen-
tes pueden afectarse mutuamente: a postenori (a través de INTERACTOR A
componentes precedentes), simultáneamente (a través de
componenres concurrentes) y a priori (a través de componen-
tes siguientes), de los cuales los dos primeros están, natural-
mente, íntimamente relacionados con su posición, intensi-
dad y duración. A y B representan dos cointeractotes; en el INTERACTOR B
centro, el espacio interactivo presente donde se realiza una de
sus actividades/no-actividades comportamentales/no com-
portamentales (AO); encima, una de sus actividades/no-acti-
componentes personales y externos momentáneos/permanentes/libres/trabados
vidades simultáneas (As); a su izquietda, actividades/no-ac-
tividades precedentes, cada vez más alejadas en el pasado
posición intensidad duración .
(Alp, A2p, etc.), y a la derecha, las aún no realizadas en el
futuro (Alf, A2f, etc.); el nivel inferior indica el interactor B.
Fig. 7.3 Los mecanismos de las coestructuraciones interactivas
294 7. LA INTERACCIÓN PERSONAL 7.8. LAS R E S T R U C T U R A C I O N E S DE LOS COMPONENTES 295

presente del Interacted A pudo haberse llenado con otro Coestmeturación simultánea. Si AO en el esquema represen-
componente diferente, o pudiera haber dicho lo que no hu- ta el componente intetactivo presente del Interactor A, As
biera dicho de otro modo; es más, puede ser el efecto del es- teptesenta cualquiera de sus otros componentes dentro de su
tímulo acumulativo de las actividades o no-actividades de él o propio repertorio; podemos así ver cómo, por ejemplo, su
de ella (es decir, 4p, 3p, 2p, lp) lo que finalmente produce la sonrojo puede afectar a su paralenguaje, sus gestos y sus DOS-
expresión verbal, el gesto, las lágrimas o la mirada penetran- turas, cómo su cuchicheo condiciona su expresión facial con-
te del ejemplo dado, o el silencio; o puede ser incluso el efec- fidencial (por esa característica coherencia de la estructura
to duradero de A7 y/o B7 (ej., el abrazo dado antes), actuando lenguaje-paralenguaje-kinéska), o cómo su desnudez y su
'por encima' y 'a través' de actividades más recientes para contacto con su propio cuerpo suscita en un hombre maneras
afectar todavía a la presente (indicado en el esquema pot las y posturas típicas de playa.
iíneas que llegan al centro a través de otras conductas). Hay aquí, sin embargo, dos niveles que no deben confun-
A nivel no comportamental, la duración efectiva y la po- dirse: uno es la realización de, por ejemplo, lenguaje-paralen-
sición de, por ejemplo, los signos faciales estáticos del Inte- guaje-kinésica, o paralenguaje y risa, como elementos lógica-
ractor B, pueden haber provocado la mirada del Interactor A, mente trabados que ocurren en grupos fijos; otra cosa muy di-
como pudo haberla provocado el perfume o el vestido. Una ferente es el efecto simultáneo de un componente en otro, que
actividad compottamental o no comportamental personal es lo que 'simultáneo' quiere decir en este caso. Y, natural-
puede rambién producirse por el efecto acumulativo de, pot mente, lo primero que vemos es que el sonrojo, el cuchicheo
ejemplo, el alcohol, una relación proxémica íntima, la semi- o el cuerpo desnudo (o pueden ser los componentes simultá-
penumbra del lugar o los procesos mentales (reales o imagi- neos del Interactor B) son realmente elementos que se inician
nados) de la otra persona. El efecto acumulativo y un com- al menos inmediatamente antes de la conducta suscitada o
ponente momentáneo pueden combinarse para suscitar esa afectada y que terminan anres o después. Lo cual hace que la
conducta, por ejemplo: distancia interpersonal íntima —el coestructuración simultánea sea muy semejante a la a priori.
perfume— un trueno inesperado (como aparece esteteotipa- Además, en esta coestructuración participan también los
do en el cine), todo lo cual conduce al abrazo de los dos. Con- componentes externos (ej., el ruido continuo del tráfico y el
viene señalar que un efecto acumulativo controlable, sea per- volumen de voz, una iluminación íntima y ciertas conductas
sonal o extrapersonal, puede manipularse en la interacción igualmente íntimas). Vemos también que, contrario a lo que
para suscitar la deseada conducta o actitud en otra persona. ocurre con la coestructuración intrapersonal, la interpersonal
Esto puede hacerse, naturalmente, por motivos ulteriores puede incluir actividades del mismo tipo (ej., el silencio de la
egoístas o para realmente ayudat al cointeractor, por ejem- otra persona puede suscitar y prolongar el de uno mismo, su
plo: para exponer a otro en una entrevista a lo que en inglés se expresión verbal el discurso simultáneo propio).
ha llamado 'rear fear' (haciéndole sentarse de espaldas a la puer- Coestructuración a priori. Este es el aspecto peor estudiado
ca), o por el contrario, ayudándole al ofrecerle café para que se de la coestructuración intrapersonal e intetpetsoal, así como
relaje. El análisis de la coestmeturación a posteriori puede re- de la interacción persona-ambiente. Se tiende demasiado a
sultar difícil, sin embargo, si se basa sólo en componentes sen- buscar sólo una relación causa-efecto, como si los elementos
sibles, sin buscar los posibles efectos de las asociaciones sines- venideros no jugaran ningún papel hasta que ocurren. Sin
tésicas, perfectamente efectivas, pero muy difíciles de verificar embargo, la observación minuciosa y la experiencia revelan
porque se mantienen ocultas a un nivel todavía más profundo. que, además del nuevo efecto a posteriori de las actividades
296 7. LA INTERACCIÓN PERSONAL 7.9. CONCLUSIÓN 297

presentes (AO) en las siguientes, las actividades futuras de un funciones manipulativas pueden afectar al desarrollo de, por
participante (Alf, A2f, A3f, etc), es decir, lo que él sabe que ejemplo, una entrevista de personal, entre psiquiatra y enfer-
dirá o hará, pueden condicionar ya a priori lo que está di- mo, o en reuniones políticas o de negocios, en las cuales el
ciendo o haciendo ahora, por ejemplo: un hombre puede pro- control de lo no dicho aún puede set crucial; pero también
longar inrencionadamente su pausa en el discurso mientras tiene sus funciones positivas, según nuestro grado de obser-
mira fijamenre a una mujer porque puede predecir el abrazo vación y sensibilidad, y se desarrolla a medida que mejoran
subsiguiente (A2f o A5f); aunque, si no puede precedido, el nuestras más suriles competencias interactivas.
largo y tenso silencio (dadas las características de ese silen- En cuanto al otro aspecto de la interacción cuya discusión
cio y la conducta kinésíca o la quietud que lo acompañan,
18
debe añadirse a lo visto aquí, el de los procesos semiótica-comu-
por ejemplo) puede suscitarlo de todas formas, bien en él o nicativos de codificación y descodificación, se remite al lector al
en los dos a la vez; mientras que su conducta presente, el si- capítulo 1.10 del volumen I.
lencio (AO), condicionará las actividades siguientes de ella
(palabtas, sonrojo, mirada, lágrimas, ere.) con un efecto a
postenon. Esta forma de relación a priori puede incluir com- 7.9- Conclusión
ponentes extrapersonales siguientes, como incluso una pre-
vista o temida actividad interfiriente.
Desde que en el primer volumen se identificaron los ver-
Peto la forma más interesante de la coestructuración a daderos componentes del lenguaje y los distintos canales
priori es lo que puede llamarse retrocomunicación anticipada ttansmisotes y receptores de signos sensibles, y se establecie-
oculta, es decir, cuando algo que no ha ocurrido aún afecta, ya ron las muchas posibles conductas que constituyen el meca-
no sólo a la persona que lo realizará, sino también a su inter- nismo de una conversación, se veía ya claramente, espero, la
locutor. Esto ocurre como indican las líneas dobles que for- complejísima red de componentes y niveles de lo que aquí se
man un triángulo en la figura 7.3: el hombre del ejemplo an- ha tratado de diseccionar, aunque no con la extensión que
terior ha pensado en el abrazo suyo o de los dos; su conducta metece, como interacción, sobre todo la 'interacción cara a
ocular inconsciente, su tono muscular facial y tal vez un leve cara', por ser esta forma la más rica en posibilidades de in-
cambio proxémico o de postura le ha permitido a ella prever tercambio de signos y mensajes. Lo que se ha planteado y ex-
ese abrazo; a partir de cuyo momento, condicionada ella po- plicado es sencillamente que nuestras inreracciones diarias,
sitiva o negativamente por esos signos, está en la situación de incluso las que a primera vista pudieran parecemos tan poco
controlar esa conducta futura unilatetal o bilateral apoyán- complicadas, pueden ser en muchos momentos como la pro-
dola o reforzándola, o por el contrario, de contrarrestarla y verbial punta del iceberg, que oculta lo que realmente le hace
hasta abortarla por completo; y todo potque ha podido de- ser lo que es y de la manera que lo es, y para eso se han iden-
tectar el efecto en él mismo de su propia actividad mental, tificado lo más exhaustivamente posible, las distintas catego-
antes de que se haya convertido en un acto real. La impor- rías de posibles componentes interactivos, aunque el núme-
tancia de esta rettocomunicación avanzada ('advanced hid- ro de ejemplos renga que ser necesariamente limitado. Tan-
den feedback' [Poyatos 1985b}) es enotme y se da en la inte- to como se ha estudiado la interacción social y clínica, y
racción diaria más a menudo de lo que imaginamos. Sólo sus tantos ejemplos como encontramos en literatura, en pintura,
en arquitectura, en la decoración y hasta en el medio am-
Sobre el silencio, véase el capítulo 5 del volumen I. biente, y qué desigualmente se ha profundizado en el estudio
298 7. LA INTERACCIÓN PERSONAL
7.10. TEMAS DE INVESTIGACIÓN INTERDISCIPLINAR 299

de cualquiera de esas manifestaciones humanas por no sospe- 13- Cronémica de las interacciones en la cultura española.
char siquiera que tenían que existir niveles ocultos de los que 14. La interacción en la calle.
realmente dependían esas características que llamaban tanto 15. Evolución de ios componentes interactivos a través
la atención y, naturalmente, las que ni siquiera se percibían de la historia.
por carecer de una visión integrativa de lo que es comunicar-
se e inreraccionar. Por eso, una vez más, es preciso instar al
lingüista y al psicolmgüista, al antropólogo cultural y al so-
ciopsicólogo, al literato y al directot de cine o teatro, al ar-
quitecto y al historiador de arte, al médico y al psiquiatta, al
que estudia las relaciones de negocios, etc., a realmente bus-
car los niveles profundos de las interacciones.

7.10. Temas de investigación interdisciplinar

1. Estudio transen 1 rural de los componentes de la inte-


racción.
2. Los componentes externos de la interacción en las
instituciones sanirarias.
3. Los componentes externos de la inreracción en la cul-
tura española.
4. Registro del lenguaje y del resto de los componentes
interactivos en una conversación de café.
5. Los niveles profundos de la interacción en la novela:
enrre líneas y sobre líneas.
6. Los elementos internos y externos de la interacción
en la novela del realismo social español.
7. La inreracción en el teatro: realidad e imaginación.
8. Desarrollo y evolución de los componentes objetua-
les de la interacción en la sociedad española.
9. Los componentes externos negativos en la interac-
ción personal y ambiental de los españoles.
10. Enfoque filosófico de los componentes inteligibles y
de la evaluación intelectual en la interacción.
11. Enfoque psicológico de los componentes inteligibles
y de la evaluación intelectual en la interacción.
12. Aspectos patológicos de la interacción.
Lista de ilustraciones

Fig. 1.1. Para-lenguaje 29


Fig. 1.2. Aspectos yfunciones de la intensidad o
volumen de voz 32
Fig. 2.1. Calificadores paralingüísticos o ripos
de voz 51
Fig. 3.1. Coestructuración de los diferenciadores
y los componentes de la interacción ... 89
Fig. 4.1. Modo y punro o zona de articulación o
producción de alternantes 162
Fig. 4.2. Calificadores paralingüísticos y kinési-
cos de los alternantes 170
Fig. 5.1. Anatomía externa: puntos y zonas de
las articulaciones interpersonales e in-
ttapersonales 196-197
Fig. 5.2. A , B , C , D , E . Cuestionarios para el traba-
jo de campo sobre los saludos 208-212
Fig. 6.1. La interrelación de los sonidos huma-
nos y ambientales 251
Fig. 7.1. Componentes de la interacción personal.. 269
Fig. 7.2. Evaluación intelectual de los signos in-
teractivos 281
Fig. 7.3- Los mecanismos de las coestructuracio-
nes interactivas 293

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ÍNDICE T E M Á T I C O

Alemania 140, 179, 180 Brasil 178


Alteradaptadores audibles 242-244
Alternantes 143-184 Calificadores 49-80, 82-85
calificadores kinésicos 172-174 Canadá 52, 178, 179, 180, 215
calificadores parahngüísticos 169-172 Canales sensoriales 278-279
casuales 181-182 Campo entonativo 41-43
clasificación fonética 161-165 China 111, 178, 213
clasificación funcional 174-177 Comanche 54
comunicación con animales 177- Comics 154-161
-181 Control arricularorio 76-77
identificados y no identificados Control de tensión articulatoria 77-78
148-152 Conrrol esofági