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EL PAPEL DEL DINERO Y LOS PRECIOS

VALOR INTERNO DEL DINERO


El valor interno de una moneda es su poder adquisitivo dentro del país donde se usa tal
divisa. El poder adquisitivo es lo que indica si la economía se halla en inflación -cuando los
precios de los productos suben, con lo que el valor adquisitivo de la moneda en cuestión
desciende- o deflación -al contrario, los precios bajan y el poder adquisitivo sube. Desde
que el dinero, ya sea en formato de monedas y billetes o simplemente virtual, se convirtió
en la forma de pagar los bienes, el poder adquisitivo siempre ha dependido del mismo,
de las posibilidades que tenemos a la hora de manejar nuestro presupuesto. Y es que el
dinero es la manera, pero en cada país hay una moneda distinta y eso hace que haya
diferencias entre lo que gana un español y un norteamericano, por ejemplo. Y  no solo
por su sueldo o por su trabajo, sino también por la diferente situación en ambos países,
que hace que el poder adquisitivo de uno y otro varíe según las circunstancias.

El poder adquisitivo podría definirse como la capacidad que tiene una persona para
satisfacer sus necesidades materiales, a través de sus recursos económicos. Es decir,
el presupuesto con el que cualquiera debe pagar las facturas, el alquiler y todos los
gastos, gracias normalmente a sus ingresos. Pero eso es muy relativo, porque una
persona puede ganar 20.000 euros al año y le darán para vivir bastante bien en una
ciudad pequeña de España, pero no para poder subsistir en Londres o París, por
ejemplo, que son ciudades mucho más caras. El poder adquisitivo no solo tiene que ver
con el dinero que una persona posee, sino también con la situación en la que esa
persona está.

Una forma de conocer el nivel económico de las personas


Siempre se ha considerado que el poder adquisitivo es una de las mejores fórmulas
para saber el nivel económico de una persona. Y no hablamos solo de que gane más o
menos o tenga mayores ingresos, sino de que pueda hacer frente a mayores gastos
también, de que pueda vivir por encima de la media pagando todo lo necesario y
además permitiéndose ciertos lujos y caprichos. Una persona con alto poder adquisitivo
es aquella que puede comprar ropa cara, pagarse vacaciones lujosas en hoteles de cinco
estrellas y pagar coches caros, mientras que el resto debe conformarse con cosas menos
lujosas. Pero el nivel económico de esa persona en un país puede ser el de otra
persona normal y corriente, con un poder adquisitivo mucho menor, en un país más
caro.

¿Cuál es su relación con la inflación?


La inflación puede definirse como la subida anual de precios en bienes y servicios. Los
precios van cambiando y normalmente siempre van al alza, aunque no mucho más del 5 o
el 10% en una diferencia anual. Si los precios suben, pero los ingresos de una persona
se mantienen, esa inflación estará haciendo perder poder adquisitivo a esa persona,
puesto que ahora tiene que pagar más con el mismo presupuesto. Cuando los salarios no se
ajustan a la inflación, cuando las pensiones se recalculan por debajo de ella, se dice
que se ha perdido poder adquisitivo porque al final los precios están subiendo por
encima de lo que suben los ingresos normales de la población.

Efectos de la inflación en el poder de una moneda


De la misma forma, una inflación excesiva puede conllevar también una depreciación
de la moneda, algo muy ligado a lo anterior. Si tu moneda ahora vale menos, tu poder
adquisitivo es menor.
Esto se entiende, claro, comparando diferentes divisas de distintos países, normalmente
por su cambio. La depreciación de la moneda es algo relativamente indeseado en
economía, aunque puede ser también una forma de llamar la atención a
inversores que busquen sitios rentables donde poner su dinero. La inflación contenida
es un buen síntoma de crecimiento total de la economía, pero debe ir acompañado de
otros muchos, para que el poder adquisitivo de la población no se reduzca. Eso es lo
verdaderamente importante, y lo que muchas veces se pierde.

Invertir: una manera eficaz para mantener el poder adquisitivo de tu


dinero
La inversión siempre ha sido una de las mejores formas para rentabilizar nuestros
ingresos, porque además, muchos planes de este tipo sí que tienen en cuenta la subida de
los precios y la inflación. Por eso, nuestro dinero nunca perderá valor cuando lo tengamos
invertido, porque además siempre estará generando algún beneficio que servirá, como
poco, para igualar la inflación que se ha producido en ese tiempo. Y no hablamos solo de
invertir en fondos, sino también en bienes, como casas o coches. Esas inversiones pueden
salirnos realmente rentables si sabemos dónde poner nuestro dinero en el momento justo
para obtener los beneficios necesarios. Así la inflación no nos afectará tanto y nuestro
poder adquisitivo se mantendrá, o con suerte, incluso mejorará.

Ejemplo de poder adquisitivo


Por ejemplo, supongamos que nuestro amigo Miguel tiene un sueldo de 1000 euros y gasta
en su cesta de la compra mensual 200. Si España, su país, sufre una inflación que provoca
una subida de los precios en alimentos, la misma cesta que Miguel solía adquirir ahora
tiene un valor de 230 euros.

Observaremos que con la nómina mileurista de Miguel ahora este podrá adquirir menos
productos si decide gastar 200 euros en su compra. Otra alternativa es aumentar su
cantidad destinada a lo mismo. En resumen, su poder adquisitivo habrá decrecido.

Queda claro entonces que para establecer medidas y comparaciones de poder adquisitivo,
un dato importante a tener en cuenta es el mostrado por el IPC (Índice de Precios de
Consumo).

¿Qué es la devaluación?
La devaluación es la pérdida o disminución del valor nominal de una moneda en
comparación con otros billetes o monedas extranjeras.

Las monedas de cada país representan un valor que se relaciona con la riqueza de cada
nación, ya que la moneda en sí no posee un valor real, sino que es una forma
representativa.

De esta manera, la devaluación de la moneda origina una serie de efectos tanto positivos
como negativos. Además, existen diferentes tipos de devaluación, así como también
diversas causas que la provocan.

Causas de la devaluación
Las principales causas por las cuales se genera una devaluación son las siguientes:
Sobrevaloración de la moneda local con respecto a la moneda exterior.
Escape de divisas por falta de inversión de capitales extranjeros.
Falta de confianza en la moneda y política local.
Déficit en la balanza comercial, es decir, mayor importaciones que exportaciones.
Decisión del Banco Central de fomentar la producción interna y bajar las
importaciones.
Efectos de la devaluación
El devaluar una moneda provoca tanto ventajas (efectos positivos) como desventajas
(efectos negativos).

Efectos positivos
Los principales efectos positivos de la devaluación de la moneda son los siguientes:

Al devaluarse la moneda nacional, las exportaciones se vuelven más competitivas frente


a las que se realizan con monedas de mayor valor.

Consigue ampliar el turismo internacional, ya que atrae a personas extranjeras cuya


moneda vale más.
Si se revisa al aumento de los salarios, puede optimizar el gasto interno de productos
nacionales, ya que los productos que se importan suelen ser más costosos.

Efectos negativos

Al devaluar la moneda de un país también se producen ciertos efectos negativos:

Descontento social que puede manifestarse en un costo político y una crisis económica.

Aumento en gran escala de la inflación.

Pérdida del valor real del salario.

Tipos de devaluación

La devaluación puede ser monetaria, interna, competitiva o fiscal. 

Devaluación monetaria: es originada por una serie de causas, entre ellas la desconfianza
en la moneda local, lo que a su vez ocasiona diversos inconvenientes tales como el aumento
de la inflación y de servicios públicos.

Devaluación interna: las autoridades pueden implementar este tipo de devaluación


realizando ajustes en las rentas, los salarios y disminuciones de déficit, así como también
en mejoras que contribuyan con la productividad para recuperar la competitividad
perdida.

Devaluación competitiva: también llamada guerra de divisas, tiene como objetivo el


provocar una competencia entre dos países o más, en la cual cada país trata de conseguir
que su moneda local tenga un tipo de cambio bajo que le resulte beneficioso.

Devaluación fiscal: esta gira en torno a la alteración de los precios de distintos


impuestos y tiene como fin el alcanzar la competitividad económica para optimizar la
exportación y restar los costos de producción.
El dinero y la inflación

La  inflación es la subida generalizada de los precios a lo largo


del tiempo Para que exista inflación el incremento de los precios tiene que ser
generalizado, no basta con que suban los precios de algunos bienes y servicios, y además
sostenido en el tiempo.

El proceso contrario, esto es, la bajada generalizada y persistente de los precios, se


denomina deflación.

La función básica del dinero es servir como medio de pago de los bienes y servicios que
consumimos habitualmente. En este sentido, se puede afirmar que el valor del dinero
depende de la cantidad de bienes que se pueden adquirir con él, que a su vez está
determinada por los precios de esos bienes. A esta clara relación entre el valor del
dinero y los precios de los bienes y servicios se refiere el término poder adquisitivo,
o poder de compra, del dinero.

Cuando existe inflación en una economía, el valor del dinero desciende, debido a que con
la misma cantidad  se pueden comprar menos cosas, al ser éstas más caras. A mayor
inflación, menor poder adquisitivo del dinero, y al contrario, si hay deflación el dinero
vale más, tiene mayor poder de compra.

La inflación se mide mediante una tasa anual, en el caso de España por la variación
porcentual del IPC (Índice de Precios al Consumo), que elabora el INE. Según el grado
de intensidad de la inflación se distinguen tres tipos:

Inflación moderada: subidas leves de los precios, en torno al 2 o 3%.


Inflación galopante: fuertes aumentos de precios, por encima del 10% anual.
Hiperinflación: subidas de precios superiores al 100%. Implica una pérdida tan fuerte del
valor del dinero que el sistema monetario puede quebrar. El descontrol de los precios
provoca desconfianza entre los ciudadanos, que recurren al trueque o a refugiarse en
monedas extranjeras.
Los efectos de la inflación

Los efectos de la inflación sobre la economía dependen de su intensidad y su previsión.


Una inflación moderada y prevista no tiene consecuencias muy importantes. Pero si las
subidas de precios son fuertes e imprevistas, los efectos sobre la economía pueden ser
muy negativos.

En el sistema económico capitalista, basado en los mercados, los precios son


las señales que guían a los agentes económicos en sus decisiones: los empresarios los
usan para valorar sus beneficios futuros y los consumidores para realizar sus planes de
compras. Cuando estas señales, los precios, varían rápidamente, dejan de cumplir su
función informativa y generan incertidumbre, dificultando la fijación de previsiones
sobre el futuro.

El incremento de la incertidumbre afecta negativamente a la producción, debido a que las


empresas tenderán a disminuir sus inversiones productivas. Y la menor producción se
traduce en una menor demanda de trabajo, aumentando el desempleo.
Otra consecuencia de la inflación es la pérdida de competitividad internacional del país
que la padece, al resultar más caros sus productos en el mercado internacional.

La web "Datosmacro" muestra datos actualizados del IPC para distintos países y para las
comunidades autónomas del estado español. También se presentan los datos del IPC
armonizado, esto es, el índice de precios calculado según la metodología de la Unión
Europea, que presenta pequeñas diferencias respecto al IPC calculado por el
INE: comparativa de tasas de inflación

Variables nominales y reales

Si existe inflación el dinero pierde poder adquisitivo, por lo que conviene distinguir entre
variables nominales y reales:

V. Nominales: no tienen en cuenta el efecto de la inflación.


V. Reales: descuentan el efecto de la inflación, indicando el poder adquisitivo del dinero.

Esta distinción es válida para cualquier variable medida en dinero, en unidades


monetarias, y se utiliza sobre todo a la hora de analizar las tasas de variación de dichas
variables. Cuando hay inflación, el valor real es siempre inferior al valor nominal, ya que a
éste se le "descuenta" la tasa de inflación, es decir, se deflacta. En caso de bajada
generalizada de precios, deflación, sería al contrario: el dinero tendría mayor poder
adquisitivo, y el valor real de la variable sería superior a su valor nominal.

El INE dispone en su web de una herramienta que permite calcular el valor actual real


de una cantidad de dinero según la variación del IPC en un periodo de tiempo: por
ejemplo, el equivalente a 1000 € en el mes de marzo del año 2000 en marzo de 2019 son
1476 €, es decir, la subida acumulada de los precios en el periodo fue del 47,6%. En este
enlace tienes la herramienta: valor actual real.