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Oliver Cromwell (Huntingdon, Inglaterra; 25 de abril de 1599-Londres, 3 de

septiembre de 1658) fue un líder político y militar inglés. Convirtió a Inglaterra en


una república denominada Mancomunidad de Inglaterra (en inglés, Commonwealth of
England).
Durante los cuarenta primeros años de su vida no fue más que un terrateniente de clase
media, pero ascendió de forma meteórica hasta comandar el Nuevo Ejército Modelo y, a la
larga, imponer su liderazgo sobre Inglaterra, Escocia e Irlanda como Lord Protector, desde
el 16 de diciembre de 1653, hasta el día de su muerte. Desde entonces se ha convertido
en una figura muy controvertida en la historia inglesa.
Su carrera está llena de contradicciones. Fue un regicida que se cuestionó si debía o no
aceptar la corona para sí mismo y finalmente decidió no hacerlo, pero acumuló más poder
que el propio Carlos I de Inglaterra. Fue un parlamentario que ordenó a
sus soldados disolver parlamentos. Fanático religioso seguidor
del cristianismo protestante, sus campañas de conquista de Irlanda y de Escocia fueron
brutales incluso para los cánones de la época, ya que consideraba que combatía contra
herejes. Bajo su mando, el Protectorado defendió la libertad de culto y conciencia[cita  requerida],
pero permitió que los blasfemos fueran torturados, además de perseguir cruelmente a los
católicos. Se mostró a favor del criterio de equidad en la justicia, pero encerró a aquellos
que criticaron su política de incrementar los impuestos sin el permiso del Parlamento de
Inglaterra.
Sus admiradores lo citan como un líder fuerte, estabilizador y con sentido de Estado, que
se ganó el respeto internacional, derrocó la tiranía y promovió la república y la libertad. Sus
críticos le consideran un hipócrita abiertamente ambicioso que traicionó la causa de la
libertad, impuso un sistema de valores puritano y mostró un escaso respeto hacia las
tradiciones del país. Cuando los monárquicos volvieron al poder, su cadáver fue
desenterrado, colgado de cadenas y decapitado, y su cabeza expuesta durante años para
escarnio público1. En una encuesta de 2002 de la BBC (Los 100 británicos más
importantes), ocupa la posición número 10.

Índice

 1Biografía
o 1.1Primeros años
o 1.2Miembro del Parlamento: 1628-1629 y 1640-1642
o 1.3Comandante militar: 1642-1646
o 1.4Política: 1647-1649
o 1.5Campaña en Irlanda: 1649-1650
 1.5.1Debate sobre las acciones de Cromwell en Irlanda
o 1.6Campaña escocesa: 1650-1651
o 1.7La Mancomunidad: 1649-1653
 1.7.1El «Parlamento Rabadilla»
 1.7.2El «Parlamento Barebone»
o 1.8El protectorado: 1653-1658
o 1.9Muerte y ejecución póstuma
 2Reputación póstuma
 3Cromwell en la cultura popular
 4Referencias
 5Bibliografía
 6Bibliografía
o 6.1Biografías
o 6.2Estudios militares
o 6.3Estudios genéricos sobre la época
o 6.4Fuentes primarias
 7Enlaces externos

Biografía[editar]
Primeros años[editar]
Oliver Cromwell descendía de Katherine Cromwell (nacida hacia 1482), una hermana
mayor del estadista de la época Tudor, Thomas Cromwell. Catherine estaba casada con
Morgan ap Williams, hijo de William ap Yevan de Gales y Joan Tudor. El árbol familiar
seguía con Richard Cromwell (1500-1544), Henry Cromwell (1524-6 de enero de 1603) y el
padre de Oliver, Robert Cromwell (1560-1617), quien se casó con Elizabeth Steward o
Stewart (1564-1654) el 25 de abril de 1599, el día del nacimiento de Oliver.
Existen registros de su bautismo y paso por la escuela de gramática de Huntingdon.
Posteriormente se trasladó al Sidney Sussex College, Cambridge, un centro recién
fundado y con un ideario fuertemente puritano. Lo abandonó sin graduarse en junio
de 1617, inmediatamente después de la muerte de su padre. Sus primeros biógrafos
afirmaban que asistió también al Lincoln's Inn, pero no se conservan registros ni pruebas
documentales de dicha estancia en sus archivos. Es probable que volviera a su hogar en
Huntingdon, ya que con su madre viuda y sus siete hermanas solteras se necesitaba su
presencia para hacerse cargo de la familia.2
El evento principal en la década de 1620 fue su matrimonio con Elizabeth Bourchier el 22
de agosto de 1620. Tuvieron siete hijos: su sucesor, Richard Cromwell fue el tercero.3 El
suegro de Cromwell, sir James Bourchier, era un mercader de Londres con extensas
propiedades rurales en Essex y fuertes conexiones con familias puritanas de la zona. El
matrimonio puso a Cromwell en contacto con Oliver St John y otros miembros destacados
de la comunidad comercial de Londres, y más importante, en el ámbito de influencia de
los condes de Warwick y Holanda. Su pertenencia a esta red de contactos sería crucial en
el éxito de su futura carrera política y militar. Sin embargo, en este momento histórico hay
poca constancia de la religión que profesaba. Su carta en 1626 a Henry Downhall —
un ministro arminiano— sugiere que en esas fechas, aún no estaba influido por el
puritanismo radical.4 No obstante, existen evidencias de que pasó por un período de crisis
personal a finales de la década de 1620 y principios de la de 1630. Pidió tratamiento para
el valde melancolicus (depresión) al doctor Théodore de Mayerne de Londres en 1628.
También se vio implicado en una pelea entre las gentes de Huntingdon, iniciada con
motivo de una nueva carta de derechos del pueblo, como resultado de la cual fue
requerido en presencia del Consejo privado en 1630.5
En 1631 vendió la mayor parte de sus propiedades en Huntingdon —posiblemente como
resultado de la disputa anteriormente citada— y se mudó a una granja en St Ives
(Cambridgeshire). El cambio de residencia supuso un señalable retroceso en su posición
social, y parece haber tenido un importante impacto emocional y espiritual. En una carta
de 1638, da una narración de su conversión y de cómo, tras haber sido "el jefe de los
pecadores", había sido llamado a permanecer entre "la congregación de los primeros
nacidos".4 En 1638 Cromwell ya es, sin lugar a dudas, un puritano comprometido y
firmemente asociado con la visión independiente de libertad religiosa para todos
los protestantes. También había establecido importantes lazos con familias prominentes
del movimiento de reforma religiosa en Essex y Londres. Bajo su propia perspectiva, había
atravesado un periodo de crisis merced a la providencia divina.

Miembro del Parlamento: 1628-1629 y 1640-1642[editar]


Cromwell fue elegido miembro de la Cámara de los Comunes (la cámara baja
del Parlamento de Inglaterra) como diputado por Huntingdon en el Parlamento de 1628-
1629, bajo el patrocinio de la familia Montagu. Dejó poca impresión en el mismo: los
registros del parlamento son razonablemente completos, y solo muestran una intervención
suya, contra el obispo arminiano Richard Neile, que además fue pobremente recibida.6
Carlos I de Inglaterra disolvió el Parlamento en 1629 y gobernó sin el mismo durante los
siguientes once años. Empujado por la necesidad acuciante de fondos con los que paliar el
desastre financiero causado por la represión de la rebelión escocesa, conocida como
la Guerra de los obispos, se vio obligado a convocar de nuevo al Parlamento en 1640 para
pedirles la legitimación de nuevos impuestos.
Al igual que en 1628, es muy probable que Cromwell, diputado por Cambridge, debiera su
elección al patrocinio de otros. Eso explicaría, entre otras cosas, que en la primera semana
de vida del nuevo Parlamento la dedicara a presentar una petición para la liberación
de John Lilburne, que en esos momentos se había convertido en un mártir puritano tras ser
arrestado por la importación de tratados religiosos desde Holanda. En cualquier caso,
durante los dos primeros años del nuevo Parlamento, Cromwell estuvo íntimamente ligado
al grupo de aristócratas, pertenecientes a la Cámara de los Lores, con los que había
estado relacionado en la década de 1630, como los condes de Essex, Warwick y Bedford,
así como el vizconde de Saye y Sele.7
Este grupo tenía como objetivo principal la reforma religiosa, el control del ejecutivo por
parte de parlamentos regularizados y la extensión moderada de la libertad de conciencia.
Por ejemplo, en mayo de 1641, Cromwell promovió la segunda lectura de la Ley de
Parlamentos Anuales, y dos años más tarde tuvo un papel destacado en el borrador de la
Ley de Rama y Raíz para la abolición del episcopado.

Comandante militar: 1642-1646[editar]

c.1649 por el pintor Robert Walker

El fracaso en la resolución de los temas en disputa en el parlamento desembocó en un


conflicto armado entre los parlamentarios y los realistas en el otoño de 1642. Los apoyos
al parlamento tendían a estar concentrados en Londres, el sureste del país y las tierras
centrales, mientras que los realistas se concentraban en el norte, el oeste y Gales.8
Antes de unirse al ejército del parlamento, Cromwell contaba tan solo con su pertenencia a
las bandas armadas de la milicia local del condado como toda experiencia militar.
Contando 43 años de edad, reclutó un escuadrón de caballería en Cambridgeshire tras
interceptar un cargamento de plata procedente de los colegios de Cambridge con destino
al rey. El escuadrón se convirtió en un regimiento durante el invierno de 1642/3, formando
parte de la Asociación del Este bajo el mando del conde de Mánchester. Cromwell adquirió
experiencia y victorias en una serie de acciones victoriosas en Anglia Oriental, y luego en
la batalla campal de Marston Moor y la indecisa Segunda Batalla de Newbury.
Su experiencia en Newbury le llevó a una fuerte disputa con el duque de Mánchester, al
que consideraba muy poco entusiasta en su conducción de la guerra. Manchester más
tarde acusó a Cromwell de reclutar gente de "baja condición" en el ejército, a lo que Este le
replicó: "Si se elige a hombres honestos y temerosos de Dios para ser capitanes, los
hombres honestos los seguirán... Prefiero un capitán vestido de forma humilde que sepa
por lo que lucha y ame aquello que sabe, antes que uno de los que usted llama
gentilhombres y que no es nada más que eso.9" Después de que el Parlamento aceptase
la Resolución Abnegada —que eliminaba a miembros del Parlamento como Manchester de
la línea de mando, pero que no afectó al propio Cromwell— se aceptó también que el
ejército fuera "remodelado", bajo una estructura más nacional, reemplazando las antiguas
asociaciones de unidades por condados. En junio de 1645 finalizó la formación del Nuevo
Ejército Modelo, con sir Thomas Fairfax al mando, y Cromwell como segundo con el rango
de teniente general de caballería. Lideró con gran éxito sus unidades en la batalla de
Naseby. Tomó parte asimismo en los asedios
de Bridgwater, Sherborne, Bristol, Devizes y Winchester, y pasó la primera mitad
de 1646 eliminando los focos de resistencia que quedaban en Devon y Cornualles.
Cromwell no tenía formación teórica en tácticas militares, y seguía la práctica básica
general de dividir su caballería en tres filas y cargar con ella. Este método se basaba
mucho más en la potencia de impacto que en la potencia de fuego. Por tanto, la fuerza de
Cromwell como jefe militar radicaba principalmente en su habilidad instintiva para liderar y
entrenar a sus hombres, y en su propia fuerza moral. En una guerra ejecutada
mayormente por aficionados, ambas características eran muy significativas, y sin duda
contribuyeron a la disciplina mostrada por la caballería de Cromwell.10

Política: 1647-1649[editar]

Media corona británica con la efigie de Oliver Cromwell, 1658. En la inscripción se lee


OLIVAR.D.G.RP.ANG. SCO.ET.HIB&cPRO (OLIVARIUS DEI GRATIA REIPUBLICÆ ANGLIÆ
SCOTIÆ ET HIBERNIÆ ET CETERA PROTECTOR), que significa "Oliver, por la Gracia de Dios
Protector de la Mancomunidad de Inglaterra, Escocia e Irlanda et cetera". El "et cetera" se refiere a
las reivindicaciones inglesas al trono de Francia, a las que ni tan siquiera Cromwell estaba
preparado para renunciar.

En febrero de 1647 sufrió una enfermedad que lo dejó fuera de la vida política durante más
de un mes. Para cuando se había recuperado, los parlamentarios estaban divididos por el
tema del rey. Una mayoría en ambas cámaras intentaba forzar un acuerdo que liquidara
monetariamente y licenciara al ejército de Escocia, disolviera a la mayoría del Nuevo
Ejército Modelo y restableciera a Carlos I a cambio de un
posicionamiento presbiteriano del país respecto a la iglesia. Sin embargo, la creencia de
Cromwell en la libertad de conciencia y de congregación le obligaron a rechazar el modelo
escocés de presbiterianismo, que amenazaba reemplazar una jerarquía autoritaria por
otra. El Nuevo Modelo de Ejército se opuso a estos cambios, pero la Cámara de los
Comunes declaró ilegal dicha oposición. Durante mayo de 1647, Cromwell fue enviado al
cuartel general del ejército, en Saffron Walden, para negociar con ellos, pero no logró
ningún acuerdo. En junio de 1647, un escuadrón de caballería bajo el mando del corneta
George Joyce sacó al rey de la prisión en la que lo mantenía el parlamento. Aunque se
sabe que Cromwell se había reunido con Joyce el 31 de mayo, es imposible saber a
ciencia cierta cuál fue su papel exacto en el incidente.11
Cromwell y Henry Ireton publicaron un manifiesto, las Principales Propuestas (en
inglés Heads of Proposals), destinado a establecer los poderes del ejecutivo, asentar
parlamentos elegidos de forma regular y restablecer un acuerdo episcopaliano no
obligatorio.12 Muchos en el ejército, como los niveladores liderados por John Lilburne,
pensaban que era insuficiente, lo que llevó a tensos debates en Putney durante el otoño
de 1647 entre Cromwell, Ireton y el ejército. Los Debates de Putney acabaron sin ninguna
resolución.13 Los debates, así como la fuga de Carlos I de Hampton Court el 12 de
noviembre, posiblemente endurecieron la resolución de Cromwell contra el rey. La
incapacidad de llegar a un acuerdo político con el rey condujo finalmente a la Segunda
Guerra Civil Inglesa en 1648. En la batalla de Preston, Cromwell, como comandante en
jefe por primera vez en una gran batalla, logró una brillante victoria contra los aliados
escoceses del rey.14
Durante 1648, las cartas y los discursos de Cromwell se llenaron de imaginería bíblica, en
gran parte meditaciones sobre el significado de pasajes particulares. Por ejemplo, tras la
batalla de Preston, el estudio de los Salmos 17 y 105 le llevó a decir al Parlamento que
«aquellos que son implacables y no cesan de asolar la tierra serán velozmente destruidos
y expulsados de ella». En una carta a Oliver St. John en septiembre de 1648, le urge a
leer Isaías - 8, donde el reino cae y solo los fieles sobreviven. Esta carta sugiere que fue la
fe de Cromwell, más que un empeño en las políticas radicales, junto con la decisión del
Parlamento de entablar negociaciones con el rey en el Tratado de Newport, lo que le llevó
a creer que Dios mismo hablaba en contra tanto del Parlamento como del Rey como
autoridades legales. Para Cromwell, el ejército era ahora el instrumento elegido por Dios.15
El episodio es una muestra de la firme creencia de Cromwell en el providencialismo, es
decir, la creencia de que Dios mismo estaba interviniendo en los asuntos mundanos a
través de las acciones de "personas escogidas" (que Dios había "provisto" para ese fin).
Cromwell creía, durante las Guerras Civiles, que él mismo era una de esas personas, e
interpretaba las victorias como indicaciones de la aprobación de Dios a sus actos, así
como que las derrotas eran signos de que Dios deseaba dirigirle en otra dirección.
En diciembre de 1648, los miembros del Parlamento que deseaban seguir negociando con
el rey vieron cortado el paso por un escuadrón de soldados acaudillado por
el coronel Thomas Pride, un episodio que fue pronto conocido como la Purga de Pride. Los
miembros restantes de lo que, a partir de entonces, sería conocido como el Parlamento
Rabadilla (Rump Parliament) acordaron que Carlos I debía ser juzgado por traición. Se
estableció una corte, y la pena de muerte de Carlos fue finalmente firmada por 59 de sus
miembros, incluyendo a Cromwell. Carlos fue ejecutado el 30 de enero de 1649, siendo la
primera vez que un monarca era ejecutado de forma pública en la historia de Occidente.
Los meses siguientes Cromwell estuvo ocupado en los preparativos para la invasión
de Irlanda. Tras la represión de los motines niveladores en Andover (Hampshire) y Burford
en mayo, Cromwell partió desde Bristol hacia Irlanda a finales de julio.

Campaña en Irlanda: 1649-1650[editar]


Véase también: Conquista de Irlanda por Cromwell y Guerras confederadas de Irlanda
Cromwell lideró la invasión parlamentaria de Irlanda de 1649-1650, con dos objetivos
simultáneos: eliminar la amenaza militar contra la Mancomunidad Inglesa planteada por la
alianza entre los católicos de la Confederación Irlandesa y los realistas ingleses (firmada
en 1649) y castigar a los irlandeses en su lucha por la independencia, tras su rebelión de
1641 contra los invasores ingleses. El Parlamento Inglés llevaba tiempo planeando la
reconquista de Irlanda, a la que consideraban una provincia de Inglaterra, habiendo
enviado allí sin éxito una fuerza de invasión en 1647. Sin embargo, la invasión de
Cromwell de 1649 era mucho mayor y, una vez finalizada la guerra civil en Inglaterra, ya
podía recibir refuerzos y suministros con regularidad. En el verano de 1649, la alianza
realista-irlandesa era considerada la mayor amenaza con la que se enfrentaba la
Mancomunidad.16Los jefes irlandeses consideraban a sus fuerzas de menor poder que las
inglesas, por lo que en vez de presentar batalla en campo abierto (la especialidad de
Cromwell, por el uso de la caballería) buscaron refugio en varias fortalezas. Cromwell
inventó una táctica simple pero efectiva (propia de él): Atacaba con la artillería las murallas
de las fortalezas (en la Irlanda de la época, eran pocas las que podían resistir los ataques
de cañones) en dos puntos simultáneamente, para dividir las fuerzas enemigas hasta
romper las murallas y atacar con la infantería hasta tomar la plaza.
La campaña que emprendió tuvo una duración de nueve meses y resultó tan efectiva como
corta, aunque no acabó con la guerra en Irlanda. Antes de la invasión, las fuerzas
parlamentarias tan solo mantenían enclaves en Dublín y Derry. Cuando Cromwell
abandonó la isla, controlaban la mayor parte de las zonas este y norte del país. Tras
desembarcar en Dublín el 15 de agosto de 1649 (que apenas acababa de ser asegurado
para el Parlamento en la reciente batalla de Rathmines), Cromwell tomó los puertos
fortificados de Drogheda y Wexford con el fin de asegurar las líneas de suministros desde
Inglaterra. En el asedio de Drogheda, en septiembre de 1649, las tropas de Cromwell
masacraron a cerca de 3500 personas tras conquistar el pueblo. Entre los asesinados
había unos 2700 soldados realistas y todos los habitantes del pueblo que llevaban armas,
así como civiles, prisioneros y capellanes católicos. En el saqueo de Wexford, en octubre,
tuvo lugar otra masacre en circunstancias muy confusas. Mientras el propio Cromwell
estaba intentando negociar los términos de la rendición, los soldados del Nuevo Ejército
Modelo irrumpieron en el pueblo, asesinaron a 2000 soldados irlandeses y unos 1500
civiles y pegaron fuego a la mayor parte de la localidad. Estas acciones aún se recuerdan
en la memoria histórica del nacionalismo irlandés. Ambas atrocidades no fueron
excepcionales en la guerra en Irlanda iniciada en 1641, aunque aún hoy son bien
recordadas, en parte debido a una campaña coetánea por parte de los realistas con el fin
de presentar a Cromwell como un tirano que masacraba indiscriminadamente a la
población civil por doquier.
Tras la caída de Drogheda, Cromwell mandó una columna hacia el Úlster con el fin de
asegurar el norte del país, y procedió a asediar Waterford, Kilkenny y Clonmel, en el
sureste de la isla. Kilkenny se rindió con condiciones, así como muchos otros pueblos
como Nueva Ross y Carlow, pero Cromwell no logró tomar Waterford, y en mayo
de 1650 perdió casi 2000 hombres en asaltos rechazados antes de lograr tomar el pueblo
de Clonmel. Una de sus mayores victorias en Irlanda fue diplomática, más que militar: con
la ayuda del conde de Orrery, persuadió a las tropas realistas protestantes en Cork de que
cambiaran de bando y lucharan por el Parlamento. Justo en ese momento le llegó la
noticia de que Carlos II había desembarcado en Escocia y había sido proclamado rey por
el régimen de los covenanters, por lo que volvió de inmediato a Inglaterra a fin de hacer
frente a esa nueva amenaza. Las conquistas parlamentarias en Irlanda prosiguieron
durante tres años más tras la marcha de Cromwell. Las campañas de sus
sucesores, Henry Ireton y Edmund Ludlow, consistieron principalmente en
largos asedios de ciudades fortificadas y guerra de guerrillas en las zonas rurales.
Debate sobre las acciones de Cromwell en Irlanda[editar]
El alcance de la brutalidad de que se acusa a Cromwell en Irlanda ha sido largamente
debatido. Aunque se cometieron atrocidades, no constituyeron una forma de genocidio
contra los irlandeses, aunque resulta evidente que Cromwell veía a los irlandeses católicos
como enemigos en general. Durante las guerras civiles, en el bando parlamentario surgió
un fuerte odio hacia los católicos irlandeses, a los que los ingleses consideraban poco más
que "salvajes" inferiores. Asimismo, el deseo de vengar las masacres de la rebelión
de 1641, se añadía al clima general de hostilidad protestante. De modo que la animosidad
de Cromwell hacia los irlandeses era tanto religiosa como política. Se oponía
apasionadamente a la Iglesia católica, de la que consideraba que negaba la primacía de
la Biblia en favor de la autoridad clerical y papal, y a la que culpaba de la tiranización y
persecución de los protestantes en Europa. La asociación de Cromwell entre católicos y
persecución se reforzó con la rebelión irlandesa de 1641, que estuvo marcada por
masacres de colonos protestantes ingleses y escoceses por parte de nativos irlandeses
católicos, aunque fueron enormemente exageradas en los círculos puritanos de Inglaterra
(de 4000 a más de 120 000 asesinados). Estos factores contribuyeron a la dureza de
Cromwell durante su campaña militar en Irlanda.
En septiembre de 1649, justificó el saqueo de Drogheda como venganza por las masacres
de colonos protestantes en el Úlster durante la rebelión irlandesa de 1641, llamando a la
matanza provocada por sus tropas "el justo juicio de Dios sobre esos bárbaros, que han
empapado sus manos en tanta sangre inocente".17 En realidad, Drogheda nunca estuvo en
manos de los rebeldes en 1641; la mayoría de su guarnición eran realistas ingleses.
Sin embargo, su postura religiosa admite poca discusión. Dirigiéndose a los defensores
irlandeses de Nueva Ross en 1649, que estaban negociando la rendición del pueblo,
Cromwell dijo: «No me meto con la conciencia de ningún hombre, pero si por libertad de
conciencia queréis decir la libertad de celebrar misa... entonces allí donde el Parlamento
tenga autoridad, esa no será permitida». En una carta a los obispos católicos irlandeses,
más entrado el año, escribió: «Sois parte del Anticristo, y en breve tendréis, todos, sangre
que beber».18 Del mismo modo, los registros de muchas iglesias, como por ejemplo la
catedral de Kilkenny, acusan a Cromwell de haber desfigurado y profanado las imágenes
católicas y las iglesias.
Por otra parte, al llegar Cromwell a Irlanda, ordenó que no se le requisasen los suministros
a los habitantes civiles, y que todo lo que sus tropas necesitasen fuera comprado a las
gentes de forma justa. De hecho, varios soldados ingleses fueron colgados por
desobedecer esa orden. Con respecto a la masacre de Drogheda, las órdenes de
Cromwell seguían el protocolo militar imperante en la época, según el cual a una
guarnición se le ofrecía primero la opción de rendirse y recibir un trato justo y la protección
de la fuerza atacante. La negativa de la guarnición de Drogheda a rendirse, incluso tras
haber sido forzados sus muros, hace que las órdenes –«Les prohibí ofrecer rendición a
cualquiera en el pueblo que estuviera en armas»– aunque severas, no fueran inusuales
según los estándares de la época. Cromwell deseaba que la severidad en Drogheda
actuara como elemento disuasorio en la resistencia irlandesa, en sus propias palabras:
«Prevendrá la efusión de sangre en el futuro». Más aún, allí donde negoció la rendición de
pueblos fortificados, como en Carlow, Nueva Ross y Clonmel, respetó los términos de
rendición y protegió las vidas y propiedades de los lugareños.19
Cromwell nunca aceptó ninguna responsabilidad por el asesinato de civiles, y alegó que
había actuado de forma dura, pero solo contra aquellos «alzados en armas». De hecho,
las peores atrocidades que cometió, como las expulsiones forzosas, los asesinatos y las
deportaciones como mano de obra esclava a las Bermudas y Barbados, fueron llevadas a
cabo por sus subordinados después de que partiera hacia Inglaterra. William Petty estimó
en su encuesta demográfica de Irlanda, en la década de 1650, que la guerra de 1641-1653
tuvo como consecuencia la muerte o exilio de más de 600 000 personas, o cerca de un
tercio de la población anterior a la guerra.20 Tras la conquista de Cromwell, la práctica
pública del rito católico fue prohibida, los clérigos católicos eran ejecutados tan pronto se
los capturaba, y todas las tierras y propiedades católicas resultaron confiscadas a raíz
del Acta para la colonización de Irlanda de 1652, y entregadas a colonos escoceses e
ingleses, los acreedores financieros del Parlamento, y sus soldados
(véase Colonizaciones de Irlanda).

Campaña escocesa: 1650-1651[editar]


Cromwell abandonó Irlanda en mayo de 1650, y al cabo de varios meses invadió Escocia,
después de que sus habitantes hubieran proclamado a Carlos II, hijo de Carlos I, legítimo
rey de Inglaterra. Su visión de los presbiterianos escoceses era mucho menos hostil que la
que tenía de los católicos irlandeses; al fin y al cabo, muchos de ellos habían sido sus
aliados durante la Primera Guerra Civil. Cromwell tendía a ver a los escoceses como una
gente «temerosa de Su nombre [el de Dios], aunque engañados».21 Hizo una famosa
apelación a la Asamblea General de la Iglesia de Escocia, urgiéndolos a ver el error de su
alianza con el rey: «Os imploro, por las tripas de Cristo, pensad que es posible que estéis
equivocados».22
Tras ser rechazado su alegato, las tropas veteranas de Cromwell se dispusieron a invadir
Escocia. Al principio, la campaña fue muy mal, puesto que sus soldados padecían una
falta crónica de suministros y se vieron retrasados por fortificaciones bajo el control de
tropas escocesas lideradas por David Leslie. El ejército parlamentario se encontraba al
borde de la evacuación por mar desde Dunbar. Sin embargo, el 3 de septiembre de 1650,
Cromwell aplastó inesperadamente al grueso del ejército Convenanter en la batalla de
Dunbar, en la que murieron 4000 soldados escoceses, 10 000 más cayeron prisioneros y
fue capturada la capital, Edimburgo.23 La victoria fue de tal magnitud que el propio
Cromwell la llamó «un elevado gesto de la Providencia de Dios para nosotros [y] uno de
los más señalados regalos que Dios ha hecho a Inglaterra y Su gente».23
Al año siguiente, Carlos II y sus aliados escoceses llevaron a cabo un desesperado intento
de invadir Inglaterra y conquistar Londres mientras Cromwell se encontraba ocupado en
Escocia. Sin embargo, Este retornó al sur y los atrapó en Worcester en septiembre. En
la batalla que siguió, las fuerzas del comandante inglés aniquilaron al último gran ejército
realista escocés. Muchos de los prisioneros escoceses capturados durante la campaña
murieron de enfermedad y otros fueron enviados a colonias penales en las Barbados. En
las últimas fases de la campaña escocesa, los hombres de Cromwell bajo el mando
de George Monck saquearon lo que por entonces era el pueblo de Dundee. Durante el
período de la Mancomunidad, Escocia fue gobernada desde Inglaterra y mantenida bajo
ocupación militar mediante una línea de fortificaciones que sellaban las sierras norteñas,
que habían provisto de soldados a los ejércitos de Escocia, separándolas del resto del
país. La práctica del presbiterianismo fue permitida, como lo había sido siempre, pero la
Iglesia de Escocia ya no tenía el respaldo de las cortes de justicia civiles para imponer sus
reglas.24
La conquista de Cromwell, aunque no fue precisamente bien recibida, no dejó ni rastro de
rencor en Escocia. El gobierno de la Mancomunidad y el Protectorado fue en su mayoría
pacífico y justo, y no hubo grandes confiscaciones de tierras o propiedades. En Irlanda, en
contraste, se transfirió la mayor parte de la propiedad de la tierra de la población nativa
de Escotos católicos a los acreedores del Parlamento, colonos protestantes procedentes
de Inglaterra, y veteranos del New Model Army. Eso creó una herencia emponzoñada que
subsistió mucho más allá de las memorias dejadas por el saqueo de Drogheda y de
Wexford. Aunque no se le recuerda de forma extremadamente favorable, el nombre de
Oliver Cromwell no es recibido ni de lejos con tanto odio en Escocia como en Irlanda.

Oliver Cromwell c.1655 por Samuel Cooper.


La Mancomunidad: 1649-1653[editar]
El «Parlamento Rabadilla»[editar]
Artículo principal: Parlamento Rabadilla

Tras la ejecución del rey, se instauró una república conocida como la Mancomunidad de


Inglaterra. Se instituyó un Consejo de Estado para gestionar el país, que incluía a
Cromwell entre sus miembros. Su auténtico poder provenía del ejército; Cromwell intentó
sin éxito unificar al grupo original de "Independientes Reales" centrado alrededor de St
John, Saye y Sele, pero solo St John accedió a mantenerse en su escaño del Parlamento.
Desde mediados de 1649 hasta 1651, mientras Cromwell estuvo ausente en campaña, con
el Rey depuesto (y junto a él el factor unificador de su causa), las distintas facciones del
Parlamento empezaron a verse inmersas en disputas internas. A su vuelta, Cromwell trató
de influir en los miembros del Parlamento para que establecieran la fecha de las siguientes
elecciones, uniendo a los tres reinos bajo una sola política y poniendo en marcha una
iglesia nacional tolerante. Sin embargo, el "Parlamento Rabadilla" (Rump Parliament)
vaciló en la elección de fecha para las elecciones, y aunque puso en marcha una libertad
básica de conciencia, no consiguió elaborar una alternativa a los impuestos religiosos, ni
logró desmantelar otros aspectos de la situación religiosa existente. Frustrado, Cromwell
acabó disolviendo el Parlamento en 1653.25
El «Parlamento Barebone»[editar]
Artículo principal: Parlamento Barebone

Tras la disolución del Parlamento Rabadilla, el poder pasó temporalmente a un consejo


que debatió sobre la forma que debía tomar la constitución. Este aceptó la sugerencia
del General Thomas Harrison de formar un sanedrín de santos. Cromwell no suscribía los
puntos de vista apocalípticos y Quintomonarquistas de Harrison, quien veía un sanedrín
como el punto de arranque del reino de Jesucristo sobre la tierra. Pero le atraía la idea de
una asamblea constituida por una mezcla de sectas. En su discurso de inauguración de
dicha asamblea, el 4 de julio de 1653, Cromwell dio gracias a la Divina Providencia, a la
que consideraba responsable de haber llevado a Inglaterra hasta ese punto y de haberlos
iniciado en su misión divina: «Ciertamente, Dios os ha llamado a esta tarea mediante,
creo, las más maravillosas providencias que jamás han recaído sobre los hijos de los
hombres en tan corto tiempo».26 A veces llamado el «Parlamento de los santos», la
asamblea fue finalmente conocida como el «Parlamento Barebone», en un juego de
palabras que emplea el nombre de uno de sus miembros, Praise-God Barebone.27
Finalmente, la asamblea recibió el encargo de encontrar un acuerdo permanente
constitucional y religioso. Cromwell fue invitado a unirse a la misma, pero declinó la oferta.
Sin embargo, el fracaso de la asamblea en alcanzar sus objetivos llevó a sus miembros a
votar a favor de su disolución el 12 de diciembre de 1653.28

El protectorado: 1653-1658[editar]
Tras la disolución del Parlamento Barebone, John Lambert impulsó una nueva constitución
conocida como el Instrumento de gobierno, muy parecida a las Principales
Propuestas (Heads of Proposals) anteriores. Convertía a Cromwell en Lord Protector de
por vida para alcanzar «la máxima magistratura y la administración del gobierno». Tenía el
poder de convocar y disolver parlamentos, pero obligado por el Instrumento a buscar el
voto de la mayoría para el Consejo de Estado. Sin embargo, el poder de Cromwell estaba
también reforzado por su gran popularidad en el ejército, al que había ampliado durante las
guerras civiles, y al que prudentemente conservó después en buena forma. Cromwell
aceptó el juramento como Lord Protector el 15 de diciembre de 1653.
El Primer Parlamento del Protectorado se reunió el 3 de septiembre de 1654, y tras
algunos gestos iniciales aprobando medidas que había tomado Cromwell, empezó a
trabajar en un programa moderado de reformas constitucionales. En lugar de oponerse a
las reformas del Parlamento, Cromwell lo disolvió el 22 de enero de 1655. Tras un
levantamiento realista dirigido por sir John Penruddock, Cromwell (influido por Lambert)
dividió Inglaterra en distritos militares gobernados por generales (el rango exacto era Major
General) que solo respondían ante él. Los quince generales —llamados "gobernadores
divinos"— eran imprescindibles no solo para la seguridad nacional, sino también para la
cruzada moral de Cromwell. No solo supervisaban las fuerzas de la milicia y las
comisiones de seguridad, sino que recaudaban los impuestos y aseguraban el apoyo al
gobierno en las provincias inglesas y galesas.
Se establecieron comisionados en cada condado para asegurar la paz en la
Commonwealth. Mientras algunos de ellos eran políticos de carrera, la mayoría eran
puritanos radicales que recibieron a los generales con los brazos abiertos y se embarcaron
en su trabajo con entusiasmo. Sin embargo, los generales duraron menos de un año.
Muchos les veían como una amenaza a su autoridad y sus esfuerzos reformistas. Su
posición quedó aún más maltrecha cuando el Segundo Parlamento del Protectorado –
constituido en septiembre de 1656– votó en contra de una propuesta de impuestos hecha
por el Major General John Desborough con el fin de proveer su tarea de recursos
financieros. Finalmente, fue la incapacidad de Cromwell de apoyar a sus hombres,
sacrificándolos a sus oponentes políticos, lo que causaría la caída de todos ellos. Además,
sus actividades entre noviembre de 1655 y septiembre de 1656 habían reabierto las
heridas de la década de 1640 y ampliado las antipatías hacia el régimen.29
Durante este periodo Cromwell también se enfrentó a desafíos en su política exterior.
La Primera Guerra Anglo-Holandesa, que estalló en 1652, contra las Provincias Unidas de
los Países Bajos, fue finalmente ganada por el almirante Robert Blake en 1654. La
rivalidad comercial con España en las Indias condujo a la guerra anglo-española. Como
Lord Protector estaba bien al tanto de la contribución que la comunidad judía había
protagonizado en el desarrollo económico de Holanda, que se había convertido en el
principal rival comercial de Inglaterra. Esto, combinado con la tolerancia de Cromwell hacia
el derecho de culto privado para todos los no puritanos evangélicos, le llevó a aprobar
el reasentamiento de los judíos en Inglaterra, 350 años después de que los
expulsara Eduardo I de Inglaterra, con la esperanza de que ayudarían a acelerar la
recuperación de la nación tras las guerras civiles.30
En 1657, el Parlamento ofreció a Cromwell la corona, como parte de una nueva
modificación constitucional, creando un gran dilema a aquel que había sido un instrumento
en la abolición de la monarquía. Durante seis semanas se debatió entre dudas, intentando
decidirse. Aunque le atraía la estabilidad que el gobierno ganaría con el cargo, en un
discurso del 13 de abril de 1657], dejó bien claro que la providencia divina había hablado
en contra de la figura real: «No trataré de establecer aquello que la Providencia ha
destruido y arrojado al polvo, y no construiré Jericó de nuevo».31 La referencia a Jericó
hablaba de un momento anterior, en 1655, cuando Cromwell supo de la derrota de una
expedición contra la isla de La Española, en las Antillas Mayores, se comparó a sí mismo
con Acán, que había cosechado una derrota para los israelitas tras llevar de vuelta a su
campamento parte del saqueo conseguido durante la captura de Jericó.32
En su lugar, Cromwell fue ceremoniosamente reinstaurado como Lord Protector, con
mayores poderes de los que había ostentado hasta entonces, en el palacio de
Westminster, sentado en la Silla del Rey Eduardo que había sido trasladada a la Abadía
de Westminster especialmente para la ocasión. El evento imitaba en gran parte
una coronación, usando muchos de sus símbolos y parafernalia, como la capa púrpura con
bordes de armiño, la espada de justicia y el cetro (pero sin corona ni orbe). Lo más notable
fue que el cargo de Lord Protector siguió sin ser hereditario, aunque Cromwell ahora podía
nombrar a su sucesor. Sus nuevos derechos y poderes fueron redactados en la Humilde
petición y consejo, un instrumento legislativo que reemplazó al Instrumento de gobierno.
Sin embargo, el mismo Cromwell se esforzó por minimizar su propio papel, describiéndose
a sí mismo como un condestable o guardián.

Muerte y ejecución póstuma[editar]


Máscara mortuoria de Oliver Cromwell en el castillo de Warwick.

Se cree que Cromwell padecía malaria (probablemente contraída durante sus campañas


en Irlanda) y de cálculo renal. En 1658 sufrió ambas a la vez: un rebrote repentino de las
fiebres provocadas por la malaria, seguido inmediatamente por un ataque de síntomas
propios del cálculo renal. Un médico veneciano siguió la enfermedad que acabó causando
la muerte de Cromwell, afirmando que sus médicos personales lo estaban tratando mal, lo
que lo llevó a un rápido declive y a la muerte. Sin duda, aceleró su decaimiento la muerte
de su hija favorita, Elizabeth Cromwell, el 29 de agosto a los 29 años. Murió en Whitehall
el 3 de septiembre de 1658, el aniversario de sus grandes victorias
en Dunbar y Worcester.33
Le sucedió como lord Protector su hijo Richard. Aunque no estaba totalmente exento de
habilidad, Richard no tenía apoyos ni en el Parlamento ni en el ejército, y fue obligado a
dimitir en la primavera de 1659, llevando el Protectorado a su final. En el periodo
inmediatamente posterior a su abdicación, el jefe del ejército, George Monck, tomó el
poder durante menos de un año, momento en el que el Parlamento reinstauró a Carlos II
de Inglaterra como rey.
En 1661 su cuerpo fue exhumado de la abadía de Westminster y sujeto al ritual de
la ejecución póstuma. El proceso tuvo lugar, de forma simbólica, el 30 de enero, la misma
fecha en que se ejecutó a Carlos I de Inglaterra. Su cuerpo fue colgado de unas cadenas
en Tyburn durante un tiempo, hasta que finalmente fue arrojado a una fosa, mientras
que su cabeza decapitada fue exhibida en lo alto de un poste clavado a la entrada de la
abadía de Westminster hasta 1685. Tras ese año, la cabeza fue cambiando de manos
hasta ser finalmente enterrada en los terrenos del Sidney Sussex College, en Cambridge,
en 1960, donde Oliver había estudiado.34

Reputación póstuma[editar]
Durante su vida, algunos panfletos pintaron a Cromwell como un hipócrita motivado por el
afán de poder —por ejemplo, El maquiavélico Cromwell y Los malabaristas descubiertos,
ambos parte de un ataque a Cromwell de los niveladores tras 1647—y lo presentan como
una figura maquiavélica (por ejemplo Edward Sexby en su famoso panfleto Matar no es
asesinar).35 Algunas valoraciones contemporáneas más positivas —por ejemplo la de John
Spittlehouse en Una pieza de aviso descartada— solían compararlo
con Moisés rescatando a los ingleses y llevándolos a la seguridad a través del mar Rojo de
las guerras civiles.36 Se publicaron varias biografías poco después de su muerte. Un
ejemplo es El político perfecto, del anónimo L.S., que describe cómo Cromwell «amó más
a los hombres que a los libros» y da una matizada valoración del mismo como un enérgico
defensor de la libertad de conciencia derrotado por el orgullo y la ambición.37
En 1667 Edward Hyde, primer conde de Clarendon, publicó otra valoración, igualmente
matizada pero menos positiva, en su Historia de la rebelión y las guerras civiles en
Inglaterra. Hyde declaró que Cromwell «será visto por la posteridad como un valiente mal
hombre».38 Argumentó que el ascenso de Cromwell al poder se había visto ayudado no
solo por su gran espíritu y energía, sino también por su maldad y su crueldad. Hyde nunca
conoció personalmente a Cromwell, y su libro fue escrito tras la restauración inglesa de la
monarquía, lo que puede haber influido en su narración. Pero a pesar de eso aún hoy hay
quien lo considera «una obra maestra».39
A principios del siglo XVIII, la imagen de Cromwell comenzó a ser adoptada y modificada
por los whigs como parte de su proyecto más amplio de dar una legitimación histórica a
sus objetivos políticos. Una versión de las Memorias de Edmund Ludlow, reescrita
por John Toland con el fin de eliminar los elementos puritanos radicales y reemplazarlos
por una rama de republicanismo centrada en la historiografía whig, presentaba el
Protectorado de Cromwell como una tiranía militar. Mediante Ludlow, Toland retrató a
Cromwell como un déspota que aplastó los inicios del gobierno democrático en la década
de 1640.40

Estatua de Oliver Cromwell en el exterior del Palacio de Westminster, Londres.

Thomas Carlyle inició una revisión de la figura de Cromwell en la década de 1840,


presentando a Cromwell como a un héroe en la batalla entre el bien y el mal, y un modelo
para restaurar la moralidad a una época que Carlyle consideraba dominada por la timidez,
la retórica sin sentido y la moral comprometida. Las acciones de Cromwell, incluyendo sus
campañas en Irlanda y la disolución del Parlamento Largo, de acuerdo con Carlyle debían
ser apreciadas y alabadas como un todo. Sin embargo, los lectores eran libres de
interpretar a Carlyle de forma selectiva. Su imagen de Cromwell agradaba a los
inconformistas, quienes lo veían como un campeón de la independencia sectaria, y
también a los radicales de la clase trabajadora (inclusive algunos marxistas), para quienes
era un hombre del pueblo que se enfrentó a la opresión de la monarquía y la clase
aristocrática.41
Las iglesias inconformistas apoyaron una campaña para erigir una estatua de Cromwell en
el exterior del palacio de Westminster; Ford Maddox Brown y otros artistas mostraron a un
Cromwell heroico en pinturas como Cromwell, protector de los valdenses.42 En 1899 todos
los eventos conmemorativos celebrando el aniversario del nacimiento de Cromwell fueron
organizados por las iglesias congregacionalistas y baptistas. En la ceremonia
de Londres, David Lloyd George dijo que él creía en Cromwell porque «fue un gran
luchador inconformista».43
A finales del siglo XIX, el Cromwell mostrado por Carlyle, insistiendo en la importancia de
la moral puritana y la seriedad, había sido asimilado en la historiografía whig y del Partido
Liberal. El historiador de la Universidad de Oxford especialista en la guerra civil, Samuel
Rawson Gardiner, concluyó que «el hombre —como siempre ocurre con los más nobles—
era más grande que su trabajo».44 Gardiner insistió en el carácter dinámico y cambiante de
Cromwell y en su papel para desmantelar la monarquía absoluta, mientras subestimaba su
convicción religiosa.45 La política exterior de Cromwell también proveyó a Gardiner de un
atractivo antecedente a la expansión imperial victoriana, cuando esta resaltaba la
«constancia en el esfuerzo por hacer Inglaterra mayor por tierra y por mar».46
En la primera mitad del siglo XX, la reputación de Cromwell se vio influida con frecuencia
por el auge de los movimientos totalitarios en Alemania, Italia y otros países de Europa.
Por ejemplo, Wilbur Cortez Abbott, historiador de Harvard, dedicó la mayor parte de su
carrera a compilar y editar una colección de múltiples volúmenes con las cartas y discursos
de Cromwell. En el transcurso de su trabajo, que fue publicado entre 1937 y 1947, Abbot
empezó a afirmar que Cromwell fue un protofascista. No obstante, historiadores
posteriores, como John Morrill, han criticado las interpretaciones de Abbot y su
aproximación editorial.47 De forma similar, Ernest Barker comparó a los independientes con
los nazis. Sin embargo, no todas las comparaciones históricas hechas durante este
periodo apuntaban a dictadores militares contemporáneos. León Trotsky, por ejemplo,
equiparó a Cromwell con Lenin, argumentando que «Lenin es un Cromwell proletario del
siglo XX».48
Los historiadores de finales del siglo XX han reexaminado la naturaleza de la fe de
Cromwell y de su régimen autoritario. Austin Woolrych exploró el tema de la dictadura en
profundidad, argumentando que Cromwell se vio sujeto a dos fuerzas en confrontación, su
obligación para con el ejército y su deseo de conseguir un compromiso duradero
recuperando la confianza de la nación política en su conjunto. Woolrych argumentó que los
elementos dictatoriales en el gobierno de Cromwell surgían, no tanto de sus orígenes
militares o de la participación de oficiales del ejército en el gobierno civil como de su
interés en la gente de Dios y su convencimiento de que suprimir el vicio y favorecer la
virtud constituía el fin principal del gobierno.49
Historiadores como John Morrill, Blair Worden y J. C. Davis han desarrollado ese tema,
revelando la extensión con la que los escritos y discursos de Cromwell estaban repletos de
referencias bíblicas, y argumentando en consecuencia que sus acciones radicales estaban
impulsadas por su celo por la reforma divina.50
Localmente, Cromwell ha conservado su popularidad en Cambridgeshire, donde era
conocido como «El señor de las cercas». En Cambridge hay una vidriera conmemorativa
en la Iglesia Reformada Unida, y St Ives, Cambridgeshire, le ha erigido un monumento en
la plaza del pueblo.

Cromwell en la cultura popular[editar]


Escudo personal de Oliver Cromwell.

Hay varias canciones y obras musicales que hacen referencia a Cromwell. Por ejemplo,
los Monty Python publicaron en 1989 una canción titulada Oliver Cromwell, una parodia de
su biografía. La canción Oliver's Army de Elvis Costello habla del Nuevo Ejército Modelo.
Otras canciones son mucho más críticas. La canción «Young Ned of the Hill», de Terry
Woods y Ron Kavana (popularizada por The Pogues), critica las acciones de Cromwell
en Irlanda con las palabras: «Te maldigo, Oliver Cromwell, tú que violaste nuestra madre
patria, espero que te estés pudriendo en el infierno por los horrores que nos mandaste».
En su álbum You Are the Quarry, de 2004, el artista británico Morrissey grabó la canción
«Irish Blood, English Heart», que contiene la letra: «He estado soñando con un tiempo en
que los ingleses estén hartos de los laboristas y los conservadores, y escupan sobre el
nombre de Oliver Cromwell, y denuncien a esta línea real que aún lo alaba, y lo alabará
por siempre».
La canción «Tobacco Island», de Flogging Molly, habla de cómo Cromwell deportó
trabajadores irlandeses a Barbados, con la letra:
«Cromwell y sus cabezas redondas
apalearon todo lo que conocíamos
engrilletados relámpagos de libertad
ahora no somos más que bienes robados
oscuro es el horizonte
ennegrecido por completo el sol
esta podrida jaula de Bridgetown
es donde ahora pertenezco».
La banda finlandesa de doom metal Reverend Bizarre grabó una canción llamada
«Cromwell» como parte de su álbum II Crush the Insects en 2005.
El personaje de Cromwell ha aparecido en muchas películas y obras de ficción. Victor
Hugo escribió una obra sobre Cromwell en 1827. En el 2003, el dramaturgo Steve
Newman produjo su Una noche con Oliver Cromwell, en la que profundizaba en la relación
entre el mismo Cromwell y el Major General Thomas Harrison. La obra se estrenó en
la Shreeves House en Stratford-upon-Avon, donde se cree que se hospedó Cromwell
antes de la batalla de Worcester. El personaje de Cromwell ha aparecido en películas
como The Moonraker (1958) interpretado por John Le Mesurier, en Witchfinder
General (1968) por Patrick Wymark, en Cromwell (1970) por Richard Harris (el cual,
irónicamente, era irlandés) y en Matar a un rey (2003) por Tim Roth. En televisión ha sido
interpretado por Peter Jeffrey en la serie de la BBC Por la espada divididos, y en el
docudrama de la BBC Warts and All (2003) por Jim Carter.

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