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Apocalipsis

Introducción

La iglesia del primer siglo sufría bajo la mano perseguidora del imperio romano. Considerando su vida
desde la perspectiva terrenal, los cristianos “veían” su aparente destrucción, sin posibilidad de escape
alguno. Pero el propósito del Apocalipsis es dar ánimo y esperanza a la iglesia, llevando a sus lectores
hasta la presencia de Dios para contemplar la realidad de los asuntos. Desde esta posición, los santos
pueden ver que el Padre está cerca y dispuesto a juzgar al enemigo de su pueblo. Desde la perspectiva
celestial, se puede ver que la iglesia triunfa sobre los poderes de Satanás y el enemigo perseguidor.

Datos generales

¿Quién escribió el libro? Juan

¿Cuándo fue escrito? 95 d.C.

¿A quién fue escrito? Cristianos perseguidos que vivían en siete ciudades de la provincia de Asia

¿De dónde fue escrito? La isla de Patmos.

¿Cuál es el trasfondo histórico del libro? De todos los escritos del Nuevo Testamento, Apocalipsis
es el más difícil de interpretar. Los eruditos difieren acerca del significado exacto de algunos de los
pasajes más importantes de este libro. Pero el propósito básico es el mismo: revelar a Cristo como
Señor, triunfante sobre el mal. Escrito por el anciano discípulo Juan mientras estaba encarcelado en la
isla de Patmos alrededor del año 95 d.C., Apocalipsis ha sido una fuente de estímulo e inspiración a los
cristianos de todas las generaciones.

¿Qué género de literatura es el libro? Profética.

¿Cuál es la idea principal del libro? Es profético, y habla de la historia de la iglesia, y del fin de los
tiempos. Uno de los énfasis es el triunfo de Jesucristo.

¿Cuál fue la razón principal por la cual se escribió este libro? Escrito para la iglesia del Asia de
aquel entonces, y estas iglesias estaba en la ruta del correo. Era u tiempo de persecución cuando Juan
escribió este libro.

Temas: Cristo como Cordero muerto y Rey victorioso, segunda venida, soberanía de Dios en la
historia, ira de Dios contra el pecado, triunfo de los que siguen a Jesús.

Receptores: las iglesias en la provincia romana de Asia, que muestran una mezcla de fidelidad y de
debilidad interna.

Ocasión: la negativa de los cristianos primitivos a participar en el culto al emperador (que era
aclamado "señor" y "salvador") los estaba poniendo en camino para chocar en el estado. Juan vio
proféticamente que la situación empeoraría antes que ponerse mejor y que las iglesias estaban
pobremente preparadas para lo que estaba a punto de suceder, de modo que les escribe para advertirles,
animarles y también para anunciarles el juicio de Dios en contra de Roma.

Énfasis: a pesar de las apariencias contrarias, Dios está en absoluto control de la historia; aunque el
pueblo de Dios está destinado a sufrir en el presente, la salvación segura de Dios les pertenece; el
juicio de Dios vendrá sobre los responsables del sufrimiento de la iglesia; al final (Capitulo 21-22)
Dios restaurará los que fue perdido o deformado al principio (Génesis 1-3).
Características

Un libro histórico: como todos los libros del Nuevo Testamento en parte es histórica porque contiene
un mensaje para la iglesia del primer siglo, es un compendio de guías divinas (una compilación de
cartas inspiradas y escritas a iglesias con problemas, dificultades y luchas).

Nuestra interpretación no puede ser independiente del significado que tuvo para los destinatarios
originales y tener presente el como ellos entendieron este mensaje antes de pensar en cómo aplicarlo a
nosotros.

Un libro apocalíptico: pertenece a un género literario llamado apocalíptico, un tipo de literatura judía
que floreció en el mundo bíblico entre los años 200 a. C. hasta 100 d. C. Hay que considerar que las
obras apocalípticas aparecían durante tiempos de persecución.

Características del género apocalíptico

 El uso de visiones: Por ejemplo, Juan contempla la visión de Jesús en medio de su iglesia, en el
capítulo 1; un trono glorioso y celestial, en el capítulo 4; dos bestias feroces que suben de la tierra
y el mar, en el capítulo 13; la nueva Jerusalén que desciende del cielo en el capítulo 20.

“No siempre se tiene que cumplir literalmente o históricamente cada detalle de la visión”

Muchos piensan que toda profecía debe ser interpretada literalmente. En el Antiguo Testamento,
muchas profecías se cumplieron literalmente, esta es una verdad innegable; pero, también existen
profecías que se expusieron simbólicamente cuyos cumplimientos no fueron literales. Véase Isaías
13

 El uso de simbolismos: expresan ideas espirituales y verdades trascendentes pero no deben ser
interpretadas literalmente. Símbolos como números, colores, animales domésticos, bestias
salvajes, etc.

 El uso de elementos dramáticos: verdades se proclaman a través de símbolos exagerados; ríos se


convierten en sangre y granizos que pesan 46 kilos llueven del cielo; el dragón es arrojado del
cielo a la tierra; se le dan alas a una mujer para que escape del dragón. Hay animales con muchos
cuernos y cabezas; escorpiones y langostas atormentan a la humanidad; la muerte es vista
cabalgando por el cielo en un caballo, con el Hades siguiéndola detrás. Estos símbolos son
exagerados para transmitir sus verdades con más fuerza.

 Era normalmente seudónima: los escritores no redactaban usando su propio nombre, sino el
nombre de un gran antepasado como Abraham o Enoc.

Apocalipsis es diferente en ese sentido porque el autor se identifica claramente y la audiencia a


quien es dirigida, Juan llama a su libro una “profecía” (Ap. 1:3; 22:7, 10, 18, 19)

Diferencias con relación al género apocalíptico

 Mientras la mayoría de los libros apocalípticos miran hacia el futuro para la venida del Mesías, el
Apocalipsis lo presenta como un evento que ya ha acontecido. Juan escribe, no de la primera
venida del Mesías, sino de una venida en juicio sobre el enemigo de la iglesia. Este juicio será una
victoria poderosa para su iglesia que ha estado sufriendo.
 Los libros apocalípticos, normalmente, repasaban la historia en forma de profecía. El autor de una
obra apocalíptica empezaba su relato en el distante pasado y, repasando la historia hasta su
presente, predecía el “futuro”; pero Apocalipsis en vez de empezar en el distante pasado, Juan, en
la forma de un profeta verdadero, toma su lugar en el presente y mira hacia el futuro, viendo las
cosas que “sucederán pronto” (Ap. 1:1).

 Los libros apocalípticos eran pesimistas, veían al mundo totalmente sometido bajo la maldad. En
estas obras, no había esperanza. El Apocalipsis es diferente en este sentido. Aunque Satanás anda
activo en el Apocalipsis, persiguiendo a los cristianos, Dios finalmente traerá juicio en favor de la
iglesia; Satanás será lanzado al lago de fuego. En vez de una perspectiva pesimista, el optimismo
gobierna las páginas del último libro del Nuevo Testamento. Jesús es victorioso y la iglesia goza
de esa verdad.

Un libro profético: los profetas del Antiguo Testamento fueron hombres llamados por Dios para
escribir y transmitir los mensajes que Dios les daba; ocasionalmente, sus palabras contenían un aspecto
futurista. Por ejemplo, Jeremías profetizó al pueblo de Israel la situación que ellos estaban
experimentando; pero parte de su mensaje tenía que ver con el nuevo pacto que Dios iba a hacer con
los israelitas, algo que sucedería muchos años después.

Juan dice en varias ocasiones que su libro es una profecía (Ap. 1:3; 22:7, 10, 18, 19).

Dios reveló el mensaje del Apocalipsis a Juan para que él lo comunicara a la iglesia. En este sentido,
es una profecía y Juan es un profeta. Y el Apocalipsis también contiene aspectos del futuro. Pero la
pregunta clave es: ¿qué tan lejos hacia el futuro mira el Apocalipsis? ¿Es su mensaje para los
últimos días? ¿Habla de las cosas que sucederán al fin del mundo?

Los futuristas dicen que sí, opinan que los capítulos 4-19 predicen los acontecimientos de la gran
tribulación, un tiempo de sufrimiento que vendrá sobre todo el mundo. Pero hay una frase en el
capítulo 1 que nos muestra algo diferente.

El vocablo “pronto” no significa que los acontecimientos mencionados ocurrirán en tiempos de


Juan o poco después, sino que cuando dichos sucesos tengan lugar acontecerán con una
celeridad sorprendente. De manera que la expresión “pronto” no tiene que ver con la fecha de
lo que ha de ocurrir, sino con la velocidad de ejecución de los acontecimientos cuando estos
comiencen a suceder.

El Apocalipsis no mira hacia un futuro muy lejano, sino a un futuro inmediato de la iglesia primitiva.

La Revelación (El Apocalipsis) de Jesucristo, que Dios Le dio, para mostrar a Sus
siervos las cosas que deben suceder pronto. El la dio a conocer (la manifestó)
enviándola por medio de Su ángel a Su siervo Juan. (Apo. 1:1)

Los premilenaristas futuristas creen que la mejor forma de interpretar el Apocalipsis es literalmente y,
como estas predicciones no han sucedido literalmente, concluyen que son todavía futuras. Pero esta
interpretación tiene varias dificultades:

Pronto: sí significa un tiempo corto (o inmediatamente) y no un tiempo largo (Hch. 12:7; 22:18; Ro.
16:20; 1 Ti. 3:14; Ap. 22:6)

El contexto del libro: no hay indicios que apoyen esta interpretación. La iglesia estaba pasando por
dificultades y persecución. Necesitaba alivio inmediato, no en un milenio o dos. Si estas circunstancias
no iban a suceder hasta pasar dos milenios, ¿de qué les serviría este mensaje a las siete iglesias de Asia
en el primer siglo? ¿Cómo iban a beneficiarse de este mensaje? Dios les estaría dando una respuesta
vacía a su necesidad urgente.

La bienaventuranza: pronunciada sobre el que lee, los que oyen y los que guardan las palabras del
Apocalipsis se da principalmente porque “el tiempo está cerca”. Si tenían dos mil años para esperar el
juicio de Dios sobre el enemigo, ¿cómo podrían ser bienaventurados los cristianos del primer siglo?
¿Qué no seríamos los bienaventurados sólo nosotros si el cumplimiento de estas predicciones no
vendrán por dos milenios? Con estas dos descripciones, que “estas cosas iban a suceder pronto” y
“porque el tiempo está cerca”, podemos ver que Juan estaba tratando de enfatizar la proximidad
cercana con la cual estaban para sucederse estos eventos.

El Apocalipsis enfatiza -anunciando al principio del libro y al final- la cercanía de las cosas que
estaban por darse. Finalmente, para poner el sello final sobre el corto tiempo en que se iban a cumplir
estas cosas, el ángel le dice a Juan:

Y me dijo también: No selles las palabras proféticas de este libro, porque el tiempo
está cerca. (Apo. 22:10)

Un libro textual: Apocalipsis está muy ligado al Antiguo Testamento. Muchos de los símbolos vienen
directamente de sus páginas. Si bien es cierto que el Antiguo Testamento
nos puede ayudar a entender el significado de las visiones y símbolos que encontramos en el
Apocalipsis -los libros del Antiguo Testamento que están más relacionados con el Apocalipsis son
Daniel, Ezequiel, Isaías, Zacarías y Joel- también nos pueden ayudar algunas imágenes de la mitología
oriental y del helenismo.

Bibliografía:

 Estudio inductivo de la Biblia, Dios crea Su plan y crea nuevas todas las cosas,
http://www.indubiblia.org/apocalipsis-1

 Apocalipsis desde la perspectiva celestial, Arthur E. Puente Jr.


Métodos de interpretación

Método futurista: considera al Apocalipsis (aparte de los primeros tres capítulos) como un libro que
habla exclusivamente de los acontecimientos que antecederán el fin del mundo y de la segunda venida
de Jesús, pero este punto de vista es débil en sí mismo debido a que excluiría a los cristianos del
primer siglo y las generaciones intermedias como receptores del mensaje.

También este método de interpretación se podría llamar “futurista - literalista” porque los que apoyan
esta postura cree que los eventos futuros ocurrirán literalmente, pero hay que reconocer que no toda
profecía se cumple literalmente, un ejemplo es el juicio que se profetizó en Isaías 13:20 sobre la ciudad
de Babilonia, se dijo que esta ciudad quedaría abandonada pero fue habitada nuevamente por los
Medos.
Entonces, ¿qué? ¿Mintió Dios cuando dijo que nunca sería habitada? ¡No! Esto sólo es una forma
descriptiva para hablar del principio del juicio.

El método futurista dice que lo mencionado en este libro es literal y no simbólico pero hay tener en
cuenta que la literatura apocalíptica uso símbolos para comunicar sus verdades.

Método histórico continuo: considera al Apocalipsis como “una predicción, hecha por medio de
símbolos, referente a la historia de la iglesia”. Es decir, el Apocalipsis es una descripción simbólica de
los eventos históricos desde la muerte de Jesús hasta su segunda venida. Según este método, el
Apocalipsis profetiza circunstancialmente la apostasía de la Iglesia Católica Romana, la Reforma
Protestante y la Revolución Francesa.

Pero, de igual manera, deja a los receptores originales fuera del significado. Y como ya se ha dicho,
cualquier interpretación que no los tome en cuenta tiene que estar equivocada. No es probable que
Dios haya dado este libro sólo para ser tomado como historia. El mensaje básico del Apocalipsises de
ánimo, no de historia.

Método preterista: tiene varios puntos a favor. Primero, respeta el fondo histórico del Apocalipsis,
reconociendo que dicho libro tuvo que haber sido aplicado a la iglesia del primer siglo bajo las
circunstancias históricas que se sucedían en ese entonces.

Segundo, reconoce la inmediatez de los hechos y no con un futuro muy lejano.

Tercero, este método acepta que el libro habla simbólicamente, lo cual está de acuerdo con la
naturaleza de la literatura apocalíptica. Las visiones y figuras no son literales, sino símbolos que
comunican verdades.

Cuarto, este método sostiene que el mensaje del libro proyecta ánimo y esperanza para la iglesia del
primer siglo. Las verdades o principios que salen del libro son eternos y, por esta razón, se pueden
aplicar a todas las generaciones.

Método idealista: promueve que los elementos contenidos en el Apocalipsis no se refieren a


acontecimientos pasados ni futuros sino que se preocupa de ideas y principios. Como dice William
Milligan: “No debemos buscar eventos especiales en el Apocalipsis, sino una exhibición de los
principios que gobiernan la historia del mundo y la iglesia”. Este método no está concentrado en la
situación de la iglesia primitiva, ni en la de la iglesia actual. Solamente presenta principios que
muestran la manera en la que Dios actúa a través de la historia humana. De esta forma, sus principios
son relevantes para cada era de la iglesia.