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Acababa de cumplir los 19 años hacía poco, la mayoría de las chicas a esa edad ya habían tenido su primera

experiencia sexual pero yo era de las típicas que quería a su chico perfecto para esa ocasión tan especial ya
sabéis… La verdad es que ya estaba un poco harta de ver como todas mis amigas lo habían hecho y yo
seguía a dos velas, cada vez más cachonda y con más ganas de que me follaran, cansada de ver películas
en las que no paraban de tocarse, besarse y yo a lo máximo que había llegado era a hacer una paja a un lío
de una semana...

No soy una de esas chicas que quiere un novio que la mime cada segundo del día y sea el típico dulzón, me
gusta un chico que me haga reír y por qué no que tenga ese puntito sexy de macarrilla malo y salvaje, me
vuelven loca los chicos así.

Un día al llegar a casa después de estar con mis amigas encontré una petición de amistad en una de mis
redes sociales. Era un chico guapísimo de 21 años se llamaba Fernando, morenito, ojos castaños, no muy
alto pero con un cuerpazo, universitario, con gustos rockeros en la música y unos lunares por el cuello que me
parecían de lo más sexy. Éste decía que le sonaba haber visto esos ojos tan preciosos alguna noche… lo
primero que pensé es que si se llegan a cruzar nuestras miradas alguna vez no le habría dejado escapar.
Desde el día en que me mandó ese mensaje hablábamos cada día durante mes y medio, sólo nos habíamos
encontrado 1 vez en la biblioteca, ambos estábamos de exámenes y aunque teníamos ganas no podíamos
quedar. No parábamos de tontear, me decía que le encantaba mi sonrisa y que tenía ganas de verme más de
cerca una noche de fiesta con uno de mis vestiditos cortos, por supuesto yo tenía las mismas ganas de verle
o incluso más, estaba claro que no paraba de tirarme los trastos y yo le respondía con lo mismo..

Ya que aún nos quedaba tiempo para terminar con las clases y a este paso nos veríamos pasado un año,
decidimos quedar para estudiar juntos en la biblioteca de nuestra ciudad. Cuando yo llegué él ya estaba allí
sentado concentrado en sus apuntes con su pelo perfectamente peinado, con la cabeza apoyada en sus
brazos musculados y ese olor a hombre que movía algo en mi interior.. En fin, tras contemplarle unos minutos
desde la puerta decidí ir a sentarme con él, yo estaba súper nerviosa porque el chico realmente me
encantaba. Le saludé y por un momento se quedó embobado mirándome de arriba a abajo antes de decirme
un tímido hola (yo vestía unos shorts blancos y una camiseta azul ajustada ya que hacía mucho calor y no
tenían el aire acondicionado allí puesto), nos dimos dos besos y me senté a su lado. A esa hora no había casi
nadie así que comenzamos a hablar de cosas de clase y de qué tal había ido el fin de semana, de vez en
cuando me pedía que me acercara más porque no lograba oírme, quizás yo hablaba demasiado bajo, o más
bien lo que yo pensé es que quería tenerme más cerca porque no paraba de mirarme los labios y morder los
suyos cuando hablaba, lo que hacía que yo me pusiera cada vez más roja y tuviera ganas de abalanzarme
sobre él en plena biblioteca (una de mis fantasías sexuales siempre ha sido follar entre estanterías intentando
evitar que los trabajadores de la biblioteca no nos pillen). Paramos de hablar y después de 2 horas
estudiando, o intentándolo al menos porque con tal hombre al lado me era imposible concentrarme y aprender
una sola línea le miré y me di cuenta de que él ya llevaba un rato mirándome a mí y me dijo “me voy a ir ya,
me es imposible concentrarme ahora, no sé qué me pasa que el tenerte cerca me pone más nervioso de lo
normal…” apenada a la vez que ruborizada le contesté “Ahh! Así que ya te vas y me dejas aquí so…”
inmediatamente me cortó y dijo “Quieres que te lleve a casa? O a algún otro sitio..?” entonces vi esa mirada
sexy y esa sonrisa que me había cautivado y corriendo le dije que sí, recogimos nuestras cosas y salimos por
la puerta. Vivíamos un poco lejos de allí, así que él traía su coche, nos subimos y fuimos hablando todo el
camino sobre planes de verano y cosas que teníamos en común, él no paraba de reír, tenía una risa que me
ponía nerviosa y yo hacía lo mismo. Cuando llegamos a mi portal aparcó y me dijo que le había encantado
estar un rato conmigo, que esperaba verme otro día quizás en su casa cuando la dejaran sola, como es
normal en mí me puse rojísima pero tenía taantas ganas de cogerle por banda que deseaba tener ese
encuentro tan pronto como fuera posible. Al ir a darle dos besos de despedida me agarró de la nuca y unió
nuestros labios, al principio me quedé parada por la sorpresa, pero enseguida le continué el beso, nuestras
lenguas comenzaron a enredarse, pasaba su mano por mi pierna y yo le acercaba más a mí acariciándole por
la barbilla y el cuello, cada vez me ponía más caliente pero me paró y con una sonrisa dijo “vaya, no me lo
has puesto tan difícil como creía nena… y si nos vamos con el coche a otro sitio para estar más tranquilos?”
“llévame a donde quieras, vamos rápido”. De camino a un aparcamiento solitario que había detrás de unos
chalets me acariciaba la pierna desde la rodilla hacia arriba, yo estaba ya cachonda a más no poder entre el
calor y ese intenso beso… cuando llegamos nos fuimos a la parte de atrás e inmediatamente me senté
encima suya y comenzamos a besarnos de nuevo “qué ganas tenía de que ocurriera esto, con tanto mensaje
y tanto tonteo ya no podía esperar más” “tranquila… lo bueno se hace esperar verdad? Pues aquí me tienes
para hacerte pasar el mejor rato de tu vida”. Le rodeé el cuello con las manos mientras él metía las manos por
dentro de mi pantalón corto y me tocaba el culo. Nos besábamos y entrelazamos nuestras lenguas, me daba
pequeños mordiscos en los labios que subían y subían más la temperatura dentro del coche, yo le agarraba
del pelo y le acariciaba por dentro de la camiseta, entonces él empezó a hacer movimiento de sube y baja y
yo le acompañaba, acariciando su pene ya duro con mi entrepierna, cada vez iba más rápido y me besaba
con más intensidad y fuerza, parecía que me quería comer, me dijo sudando y mirándome con esos preciosos
ojos “estás preciosa” y le contesté callándole con un beso, mordiéndole los labios y explorando cada rincón de
su boca con mi lengua, después pasé a besarle el cuello mientras tiraba de su cabello y continuaba con el
roce de nuestras entrepiernas cada vez más húmedas y excitadas… bruscamente me tiró de la camiseta
hacia abajo y sacó mis pechos del sujetados para comenzar a chupármelos y morderme los pezones tirando
de ellos, dios mío sentía que iba a explotar en cualquier momento! Yo ya veía las estrellas, nunca me habían
besado ni tocado así! Empecé a subir y bajar para ponerle mis pechos a la altura de su cara y restregárselos
mientras que iba subiéndole la camiseta poco a poco y recorriendo sus abdominales perfectamente definidos,
notaba como iba metiendo cada vez más adentro la mano en mi pantalón cuando le interrumpí “Oye Fer
verás… este momento casi no puede ser mejor pero tengo que confesarte que soy virgen aún….” Él se quedó
a cuadros, mirándome atónito “vaya con cómo te mueves no parece que sea verdad… pero no me importa si
lo eres, así haremos de este momento algo más especial pequeña” lo dijo con esa sonrisa y esa voz
provocadora que hizo que ya no pudiera más, le arranqué la camiseta y le metí la lengua hasta el esófago
mientras le desabrochaba los pantalones, él hacía lo mismo conmigo, si esperábamos un rato más o nos
daba una lipotimia del calor o íbamos a tener un orgasmo por follarnos con nuestras lenguas… Ya él tenía un
bulto enorme en los calzoncillos y yo podría hacer fácilmente un charco con lo húmedo que tenía el coñito, le
saqué el pene de los pantalones y por fin vi la luz de ese momento que tanto llevaba esperando, empecé a
tocarle, a frotar su pene de arriba abajo cada vez con más intensidad y más fuerza, le di un beso en la punta y
luego recorrí sus labios con mi lengua, pasé después por cada uno de sus lunares y él me besaba el cuello
conforme me bajaba los shorts y me hacía cosquillas en el clítoris con su índice. Se puso un preservativo que
tenía en la guantera y me la fue metiendo poco a poco, me besaba cariñosamente y me preguntaba si me
dolía, yo respondía que un poco, pero tenía tantas ganas de que metiera su polla dentro de mí que el dolor
era secundario con el placer que ya estaba sintiendo. Le ayudé y me dispuse a moverme, él me agarró de las
caderas y lo hacía con suavidad yo le besaba mientras me mordía el labio del dolor, incluso me calló alguna
lagrimilla, también es que estaba realmente nerviosa… comenzó a moverse más rápido y a buscarme la
mirada mientras yo miraba hacia arriba y gemía de dolor y placer a la vez, tiró de mi cuello hacia él y me
susurró “tenía muchas ganas pero quiero que lo pasemos bien los dos, tranquila preciosa…” en ese momento
me lancé a sus labios e hice que me la metiera toda entera de golpe, era un pene largo, de unos 19 o 20 cm,
estaba bastante bien no era demasiado grueso y hacía que fuera desapareciendo el dolor para empezar a
gozar de verdad. Le mordí los pezones, pasaba mi lengua por ellos y él me agarraba fuertemente de las
nalgas, empecé a subir y bajar más rápido y nos seguimos el ritmo, notaba su respiración entrecortada y
como gemía del gusto, le tiraba más fuerte de los pezones y el pasó sus manos a mis pechos para estrujarlos
y hacer que los pezones se me pusieran más duros si podía ser.. era una sensación increíble! Por fin estaba
follando y con alguien que me gustaba. Me tumbó inclinada en el coche y se puso encima de mí ya
completamente desnudos y me penetró de golpe, dijo “ahora vas a ver lo que es tener un orgasmo por follar y
no por meterte los deditos Marta” Me chupaba los pechos me los mordía me daba besos en el cuello y
mordisquitos en los lóbulos de las orejas, yo acercaba mi cuerpo al suyo para que empezara a moverse y
clavaba mis uñas en su espalda y culo así que me dio lo que quería, entrelacé mis piernas en su cintura y
empezó a darme más fuerte cada vez más y más “ahhh siii… ahora si, esto quería… ahh” él gemía también y
se movía en círculos, me mordía el labio y yo le respondía con mi lengua buscando su perfecta boca. Cada
vez más fuerte y más y él estaba a punto de correrse notaba su pene grueso y sus ojos brillar, le agarré del
pelo mientras le seguía besando y él me daba y apretaba el trasero hasta que se corrió exageradamente, vi
su cara de placer y su sonrisa pícara de niño malo, yo aún no me había corrido y él entonces se retiró y
poniendo mis piernas sobre sus hombros comenzó a lamerme el coño salvajemente a meterme la lengua y a
darla vueltas por mi interior mientras a la vez metía un dedo, sentía que ya faltaba poco, me iba a venir
enseguida y le cogí de la cabeza para hundirle más en mi sexo y que lamiera con más fuerza “vamos no
pares... por favor quiero llegar ya, siento como en cuestión de segundos voy a llegar a mi máximo, es
demasiado… ahhh!” “vamos nena sigue gimiendo, quiero ver cómo te corres por primera vez… este coñito me
está volviendo loco!!” paró de lamerme y empezó a meterme 2 dedos a la vez cada vez más fuerte y más
bruto y luego me besaba por la tripa y besaba mis pechos, metió otro dedo más y yo gritaba como una
posesa, me calló con su hábil lengua y cuando me corrí me miraba a los ojos y me mordía el labio mientras yo
gritaba y tenía uno de los mayores orgasmos que he tenido nunca! Sentí como chorreaba mi vagina y el corrió
a larmerla para después levantarme, sentarme sobre sus rodillas y besarme con el propio sabor de mis flujos,
habría preferido probar el suyo pero sabía todo tan bien de su boca…

Después de otros tantos minutos de besos nos vestimos y nos secamos lo que pudimos con unos clínex que
tenía en el coche y en la mochila. Puso el coche en marcha y emprendimos de nuevo el camino hacia mi
casa. Por el camino íbamos hablando “la verdad es que tenía prisa porque había quedado con mis amigos
para tomar algo hace 1 hora pero no me importa que se enfaden por haber pasado este momento contigo, tu
primer momento… quiero que sepas que para mí a también ha sido muy especial , enserio no sabes las
ganas que tenía de probar esos labios, y ya de paso he probado otros labios más no..?” me reí y le dije “no
sabía que fueras tan pícaro! Ni tampoco que tuvieras tantísimas ganas, pensaba que era yo la que no podría
más aparte de estar desesperada por tener esto que parecía que no iba a llegar en años…” ”Una chica tan
preciosa como tú no iba a tener que esperar tanto, y espero que esta primera, no sea mi última” Paró frente a
mi casa, me guiñó un ojo me besó dulcemente... de forma totalmente contraria a la de hacía unos escasos 10
minutos. “Yo también espero que no sea la última Fer, algo me dice que volveré a estar en ese asiento
trasero” le besé y acaricié el cuello y salí del coche… BY:Rock and Sex

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