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breve texto de tipo narrativo acerca de “El corazón delator” de Edgar Allan Poe

(Extensión: una página).


Texto Narrativo
En una antigua casa en la cual vivimos dos personas, una de ellas soy yo el narrador y
protagonista de esta historia y la otra es el viejo , todo comienza cuando por mi mente
desequilibrada se me pasa la idea de cometer un crimen, yo no entendía por qué aquella
idea por más que quisiera no salía de mi cabeza, pensaba en esto día y noche, tampoco
sabía por qué quería asesinar al viejo si no tenía nada en contra de él , excepto su
desagradable azul y pálido ojo el cual se asemejaba al de un buitre, aquel ojo hacia que
mi sangre helara cada vez que posaba su mirada en mí, esto hacía que quisiera
arrebatarle su vida.
Durante las próximas siete noches desde que tuve mi tenebrosa idea cuando el reloj
marcaba las doce iba con pasos silenciosos hasta su cuarto, habría muy lento la puerta
para que el no notara mi presencia, pero siempre encontré el ojo cerrado esto hizo
imposible consumar mi plan, siempre cuando llegaba el día iba a su habitación y le
preguntaba muy amablemente como había pasado la noche no quería que el sospechara.
Llegada la octava noche procedí con más cautela y sagacidad, abrí muy rápido la puerta
y pude entrar al cuarto pensar en lo que iba pasar me hizo carcajear levemente lo q hizo
q e viejo despertara sentía q mi corazón iba a estallar y el viejo exclamo:
¿Quién anda ahí?, permanecí inmóvil una hora y el anciano seguía ahí sentado, luego oí
un ruido ensordecedor, seco como si fuera un espanto.
Después de esperar un tiempo cogí mi linterna y levemente a lumbre hacia el anciano lo
único q pude ver fue su ojo ese que me helaba la sangre. En aquel momento escuche un
leve ruido era el latido del corazón del viejo , esto aumento mi ira luego pensé en el
terror que sentía ya que sus latidos eran muy fuertes creí que iba a estallar, algo se me
vino a la cabeza y si algún vecino escucha pues ya había llegado la ultima hora del viejo:
sentí un alarido abrí mi linterna y el solo dejo escapar un grito él había muerto, me reí y
sentí alivio porque mi tarea se adelantó, revise todo limpie y debajo de unas tablas de su
habitación enterré el cuerpo.
En la madrugada tocan la puerta son tres hombres oficiales de la policía dicen que un
vecino escucho un grito en la noche y los llamo.
Yo sonreí y muy amablemente dije que era yo que en medio de mi sueño grite, les dije
que el viejo estaba de viaje y los invite a pasar para no levantar sospechas, se sentaron yo
cogí una silla y me senté encima de las tablas donde había ocultado el cadáver
empezamos a hablar de muchos temas. Me dolía la cabeza mis oídos zumbaban pensaba
por que no se van.
De repente empecé a escuchar un ruido enloquecedor, me ponía ansioso, palidecía,
empecé a sentir que sospechaban, les dije no disimulen más, confieso el crimen el viejo
está enterrado debajo de las tablas, ese ruido es el latido de su corazón.

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