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Sistematización del Proyecto Tequisquiapan.

Fase de operación 2005-2017.


Versión sintética
1. Introducción

La organización

El Proyecto Tequisquiapan es una propuesta educativa implementada en


comunidades de cinco municipios del sureste queretano a través del desarrollo de una
economía campesina alternativa (producción, distribución, consumo y financiamiento).
En esta propuesta coexisten dos instituciones – Unión de Esfuerzos para el Campo, A.C y
Cosechando Juntos lo Sembrado, SC de A y P - vinculadas históricamente alrededor de
un mismo proyecto.

Unión de Esfuerzos para el Campo, A. C., (UDEC) es una asociación no lucrativa


fundada formalmente en 1984 por un grupo de profesionistas, desde entonces trabaja con
familias y grupos - hoy - en 71 comunidades rurales del estado de Querétaro. Hemos
desarrollado varios modelos de trabajo comunitario en el medio rural, como su sistema de
ahorro y préstamo, su propuesta y práctica educativa, su apoyo a una cultura
agroecológica y el impulso de las ecotecnias, su práctica de traspatio familiar, el fomento
a la alimentación sana y su estímulo a una vivienda saludable, sustentable y productiva.

La integralidad del quehacer del Proyecto Tequisquiapan es incidir en la producción, la


comercialización, el consumo y el financiamiento; es decir, en la economía real de las
familias campesinas. Sin embargo, no se optó por un proyecto puramente económico,
sino más bien por un proyecto educativo y organizativo, llamado a incidir en la vida
cotidiana. Esto implicó dinamizar el potencial educativo de toda acción.

Cosechando Juntos lo Sembrado, SC (CJS) es una cooperativa de ahorro y préstamo


surgida a partir del trabajo de UDEC. CJS (antes URAC) fue diseñada para cubrir el
componente financiero de la economía de las comunidades campesinas. Es así como
CJS constituye el brazo llamado a fortalecer la economía campesina a través de servicios
financieros en una perspectiva de finanzas populares. Por su intencionalidad educativa,
se dio un énfasis particular al ahorro y a lograr que esta práctica se constituyera en una
cultura.

Esto significó darle al crédito un papel subordinado y a refrenar las ansias de colocar
crédito, como sucedió con otras instituciones que vieron en el crédito su principal sentido
y función económica y social.

Esta apuesta por educar a través de la práctica del ahorro nos obligó a diseñar estrategias
específicas: el ahorro sería semanal, pues la repetición de actos es condición de una
cultura; la cantidad a ahorrar sería la mínima para evitar que se volviera en una estrategia
excluyente. En 1984 la cantidad eran 20 centavos, que fueron transformándose en 50
centavos, un peso y, a la fecha, cinco pesos. La medida para determinar la cantidad a
ahorrar fue un indicador externo, el valor de una coca cola. Se consideraba que si una
familia campesina tomaba una coca cola a la semana, podría ahorrar esa misma cantidad.
Se trataba de quitar el mito de que los pobres no pueden ahorrar. El dejar de tomar una
coca cola demostraría la falsedad del mito.

Una segunda estrategia, además del ahorro semanal, sería facilitar que las personas
pudieran ahorrar en su comunidad. Imposible que gastaran en trasladarse más que lo que
ahorrarían. Así que el diseño institucional implicó crear dos mecanismos locales de
captación del ahorro. El primero es que se formarían grupos de ahorro, como condición

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para ahorrar. El segundo, es que cada grupo nombraría a un recolector del ahorro de
cada socio del grupo. Este recolector fue denominado cajero/a. En realidad, han sido más
de 90% mujeres las que han desempeñado este cargo fundamental.

Una tercera estrategia para fortalecer la práctica del ahorro frecuente y sistemático fue
condicionar cualquier préstamo a esa práctica. En términos operativos se estableció que
para acceder a un crédito se debería haber ahorrado al menos seis semanas en los dos
meses previos a obtener el crédito. Es decir, de las ocho ocasiones en dos meses para
ahorrar, en seis al menos debería depositarse la cantidad mímima (en la actualidad, cinco
pesos).

Estas tres estrategias dieron una identidad institucional que permitió dar los pasos hacia
una cultura del ahorro, no sin desconocer que había muchos obstáculos a superar. Los
principales obstáculos fueron desconfianza en sus múltiples expresiones: desconfianza en
las cajas populares, desconfianza de la institución, desconfianza en las cajeras/os,
desconfianza en sí mismos. A lo largo de los años todos estos obstáculos se fueron
diluyendo hasta desaparecer para la mayoría de socias y socios.

La sistematización de la experiencia de trabajo

La sistematización tiene un significado especial para el Unión de Esfuerzos para el


Campo pues nos permite dar una mirada a los pasos dados en el transcurso del tiempo,
identificar aciertos y desencuentros para relativizarlos y continuar o mejorar en la práctica
diaria de las actividades con las comunidades.

También nos ayuda a visibilizar las prácticas institucionales para compartirlas tanto al
interior como al exterior de la organización. Parte sustancial es enriquecer esta
sistematización con las vivencias y aprendizajes de socias y socios que entretejen sus
historias y aprendizajes para compartirla con las familias de la cooperativa.

El objetivo particular de esta sistematización es recuperar e identificar las prácticas


institucionales que han permitido la continuidad del Proyecto Tequisquiapan en los
últimos doce años, con la intención de visualizar y hacer consciente el trabajo realizado,
contarlo y compartirlo con los principales actores para que juntos vayamos descubriendo y
valorando los aprendizajes y las riquezas adquiridas en estos años de participación.

Experiencia a sistematizar

La fase de operación del Proyecto Tequisquiapan, de 2005 a 2017. Esta es la última


fase del proyecto, iniciado en 1983, el cual ha pasado por otras fases: de exploración,
experimentación, expansión y consolidación. Nos enfocaremos en los últimos doce años,
que es la fase de operación para seguir sumando aprendizajes a sistematizaciones
previas.

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2. Recuperación de la experiencia

La presente sistematización presenta información de tres etapas importantes en la


organización, acontecidas durante estos doce años (2005 a 2017), enmarcadas en la
Fase de Operación del Proyecto Tequisquiapan:

A. Transformación de la Unión Regional de Apoyo Campesino, S.S.S. (URAC) en


Cooperativa Cosechando Juntos, SC de A y P de RL de CV (CJS) por
requerimiento de la Ley de Ahorro y Crédito Popular (LACP). 2005- 2007.
B. Programa de Vivienda Saludable, Sustentable y Productiva a partir del Convenio
con la Comisión Nacional de Vivienda (CONAVI). 2008- 2017.
C. Innovación tecnológica en CJS: tabletas al servicio de la cooperativa, recepción de
ahorro en tableta. 2015- 2017.

A. La transformación de la Unión Regional de Apoyo Campesino S.S.S. (URAC)


en Cosechando Juntos lo Sembrado, SC de A y P de RL de CV (CJS)
La publicación de la Ley de Ahorro y Crédito (LACP), aprobada por el Congreso en 2001,
tuvo como principio fundamental ordenar al sector de ahorro y crédito popular, crear dos
figuras legales: las Sociedades Financieras Populares, que son sociedades anónimas, y
las Cooperativas de Ahorro y Préstamo y restringir la captación de ahorro exclusivamente
a entidades autorizadas. Esto cerró las posibilidades a infinidad de instituciones que
durante muchos años estuvieron captando ahorro de sectores rurales y populares, y
habrían de desaparecer a no ser que se adecuaran a esta ley.

Las razones que movieron a las autoridades gubernamentales a promulgar una ley son de
diversa índole. Las más obvias fueron cerrar el paso a los fraudes que diversas cajas
populares establecidas como negocios realizaron a lo largo del país, fomentar una cultura
de ahorro y apoyar la construcción de instituciones cercanas a la población con
legitimidad social, capaces de ampliar los servicios financieros a la población excluida. Sin
embargo, tal como quedó la ley, junto con la reglamentación, mostró que en realidad el
tema del fomento del ahorro quedó absolutamente relegado. Todo el peso de la ley se
concentró en controlar. El principio general que movió a los responsables de la aplicación
de la ley fue lograr que el sector de finanzas populares se asemejara lo más posible al
sistema bancario. No entendieron de raíz la problemática de los pobres y la carencia de
servicios financieros adecuados a ellos.

Para la organización –por la función estratégica del ahorro- no había otra opción que
aceptar la ley y sus consecuencias. Durante 2004 y 2005 se fueron analizando los
diversos aspectos de la ley y qué medidas deberían ser tomadas al interior del área de
ahorro. Esto tuvo impactos en la organización:

a) Los aspectos organizativos


La primera decisión que tenían que tomar los socios era optar por constituirse como
sociedad anónima o como cooperativa. No era una decisión difícil de tomar, pues la
trayectoria histórica mostraba una clara opción cooperativista. Nunca se utilizó el lenguaje
cooperativista, aunque las prácticas siempre estuvieron permeadas por su espíritu:
participación, un socio un voto, solidaridad, libre acceso, información abierta,
corresponsabilidad y no apropiación individual de las utilidades. Era también necesario
escoger el nombre que socias y socios querían identificara a la nueva figura legal. Se

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convocó al concurso Ponle nombre a tu cooperativa y el nombre que más votos recibió,
fue Cosechando Juntos lo Sembrado, propuesto por Viviana Granados, socia de San
Nicolás. También fue necesario, de acuerdo con la ley, establecer un Consejo de
Administración, un Consejo de Vigilancia y un Comité de Crédito. Esto cambia en forma
significativa la forma de proceder de la URAC, que siempre se caracterizó con contar
únicamente con los cuerpos colegiados indispensables. Así, se contaba sólo con la Mesa
Directiva, elegida cada año la mitad de sus miembros durante la Asamblea Anual. Con la
constitución de una nueva entidad, la cooperativa, debería contar con un nuevo órgano de
gobierno, distinto del de la URAC.

b) Los aspectos ‘documentales’


Ante la LACP, la URAC no tenía otra alternativa que dar pasos para incorporarse al nuevo
marco legal. No podría decirse: “bueno, pues no nos transformemos; dejemos de impulsar
el ahorro para evitarnos problemas; dediquémonos a prestar y sigamos con los otros
programas”1. Imposible dar este giro, dado su origen, intencionalidad y trayectoria. El
programa de ahorro estructura a la organización, da estabilidad y permanencia a socias y
socios, educa a mayores y menores en la cultura del ahorro, de la disciplina, de la
planeación, y genera continuas oportunidades de decidir. Esto es mayormente relevante
entre las mujeres, pues ellas constituyen más del 75% de las socias.

Un problema no resuelto a mediados de 2006 es que la LACP exigía parámetros muy


elevados a los consejeros (casi haber estudiado una maestría en finanzas), cuando de
entre los elegidos ninguno estudió preparatoria y una socia con trabajos escribe2. Para
elevar sus capacidades para fungir como consejeros, se impartieron talleres sobre la ley
de ahorro y crédito popular, las funciones de los consejeros, conocimiento e interpretación
de los datos financieros (balance y estado de resultados), los manuales de operación, etc.
Una tarea fundamental de parte del equipo de UDEC fue darles seguridad y fortaleza,
inspirarles confianza, y animarlos a asumir nuevas responsabilidades, como una forma
más de su proceso de formación y educación.

Finalmente, la cooperativa se transformó legalmente de Unión Regional de Apoyo


Campesino a Cosechando Juntos lo Sembrado SC de A y P de RL de CV (CJS) y el 15
de mayo de 2007 recibió la autorización para operar bajo la LACP. Fue la primera
cooperativa rural autorizada bajo la nueva ley.

Es importante señalar que la ley también ha traído beneficios a la organización, no sólo


cargas. Los dos aspectos positivos más relevantes son una mejoría en los sistemas de
control interno y una mayor conciencia de socias y socios en CJS como una organización
que, al igual que exige a sus socios el cumplimiento de los reglamentos, también deberá
cumplir las leyes que le obligan. Es parte de la cultura de la legalidad que transmitimos en
todo el quehacer institucional.

Para el caso de convenios y financiamientos logrados después de la transformación legal


se encuentran: el convenio con la Comisión Nacional de Vivienda CONAVI (2008 a la
fecha), el Programa de Asistencia Técnica a las Microfinanzas Rurales de Bansefi

1 Muchas instituciones optaron por no captar el ahorro, a pesar de que lo veían como un
instrumento de desarrollo, dada la normatividad tan inadecuada. Siempre es más fácil prestar,
pues nadie te regula.
2 El promedio de escolaridad de los consejeros era de 1° de secundaria, muchos de ellos

analfabetas funcionales antes de participar como consejeros.

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PATMIR (2012 a 2016) y el Instituto Nacional de Economía Social INAES (2016), los
cuales han coadyuvado en la consolidación de CJS para continuar con el trabajo con
socias y socios.

CJS surgió de una voluntad educadora, se mantiene trabajando por preservar su carácter
innovador y su creatividad para que no llegue a tener sólo clientes sino socios
interesados, informados y preocupados por su organización.

B. El nuevo Programa de la Vivienda: saludable, sustentable y productiva

Contar con una vivienda digna es una necesidad primordial para las familias y aunque la
Constitución Mexicana otorga ese derecho a todos los ciudadanos, por muchos años los
esfuerzos para el impulso a la vivienda sólo estuvo dirigida a quienes laboran en el sector
formal asalariado de la economía3. Las familias del sector rural han adoptado como única
opción - para satisfacer su necesidad de vivienda - la autoconstrucción progresiva, es
decir, poco a poco van adquiriendo materiales y construyendo. Por lo general realizan
inversiones pequeñas a través de su ahorro o de un préstamo.

Desde 1991 ha existido en CJS la opción de solicitar préstamos para construcción; de


hecho, es la forma como muchas familias dicen haber construido o mejorado su vivienda.
Pero fue hasta 2008 cuando nos encontramos con que existía un subsidio procedente de
la Comisión Nacional de Vivienda (CONAVI) que podía ser acercado a los socios para el
mejoramiento de su vivienda. Así comenzamos a revisar el proceso para que CJS fuese
integrada a ese sistema como entidad ejecutora.

El diseño del programa al interior de CJS en principio no fue sencillo, se pensaba en


cómo adaptar el programa de CONAVI para convertirlo en un instrumento de educación,
organización y de construcción de ciudadanía pues queríamos que este subsidio fuese
bien invertido y que fuese visto más como un derecho y no como una dádiva.

Se tuvo que pensar en alternativas de crédito que se adecuaran a la capacidad de pago


de socias y socios con los reglamentos de CJS. También en mecanismos sencillos y
accesibles tanto para socias/os como para la entidad ejecutora (CJS)

Desde el inicio pensamos que para garantizar que este préstamo con subsidio se invirtiera
en la obra de mejoramiento solicitado, deberíamos dar una parte en especie (60%) - para
el material- y una parte en efectivo (40%) -para el pago de la mano de obra. Para esto se
invitó a un grupo de dueños de casa de materiales para que fuesen proveedores de
materiales de construcción para este Programa y recibieran los vales que entregaran
socias y socios.

Otra parte importante de esta nueva modalidad de préstamo ofrecido a las familias fue la
supervisión de la obra. Por una parte para verificar la inversión y por otra, para dar
asesoría en cuanto a no dejar por ejemplo cuartos obscuros, sin iluminación ni ventilación
o escaleras sin barandales4. Para esto se diseñó un programa educativo que brindaba

3Artículo 123.
4
Nos hemos encontrado en la mayoría de las ocasiones que hay escasa o nula noción de
planeación de la vivienda, por lo cual al paso del tiempo se identifican ciertos “errores” de
construcción. Es común encontrar cuartos obscuros (sin ventanas) o baños sin ventilación.

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información en diversos temas5 relacionados con una vivienda planificada, funcional y
sustentable. Cada tema se publicaba en el Boletín Mensual Cosechando y se socializaba
en cada Junta Comunitaria.

En septiembre de 2008 CJS inicia con los préstamos para vivienda con subsidio de la
CONAVI.

Durante algunos meses se fue probando esta nueva modalidad. Los primeros préstamos
con subsidio fueron a elección de los socios, en modalidad de autoconstrucción o
mejoramiento. Fueron préstamos donde el equipo promotor tuvo mucha cercanía pues el
solo hecho de presupuestar una obra era complicado para socias y socios que estaban
acostumbrados a hacer sus obras con una escasa o inexistente planeación.

Durante estas visitas de seguimiento observamos que muchas socias cocinaban en


fogones rústicos abiertos que consumían mucha leña y esparcían el humo por todo el
espacio; como consecuencia, no pocas socias tenían problemas respiratorios por todo el
humo aspirado. También nos percatamos que la crianza de puercos era mínima.
Resultado de esto comenzaron en CJS los primeros talleres de fogón ahorrador de leña y
chiquero ecológico, con la idea de que las socias integraran estas ecotecnias en sus
viviendas.

En 2009 tuvieron lugar en CJS dos talleres de ecotecnias dirigido a albañiles permitiendo
con esto certificar a 40 albañiles especializados en la construcción de ecotecnias. Esto
permitió que las familias contrataran los servicios de albañiles certificados y de esta forma
el préstamo con subsidio cumplía con el propósito de mejorar la vivienda, pero también
agregaba dos ingredientes; por una parte, contribuir con el cuidado del medio ambiente y,
por otra, con la generación de empleo en la zona.

Para finales de 2009 se tomó la decisión de que toda obra de mejoramiento de vivienda
con subsidio de CONAVI destinara parte del presupuesto a integrar una ecotecnia, a ser
elegida por cada familia, incluidas: fogón ahorrador, chiquero ecológico, filtro para
reutilizar aguas grises, baño seco, sistema de captación de agua, cisterna y bomba de
mecate.

A inicios de 2010 caímos en la cuenta de que los vales eran cambiados en las grandes
casas de materiales. Pensamos que si planeábamos de otra forma e invitáramos a socios
para que ellos fueran proveedores lograríamos que una cantidad importante de los
recursos de crédito y subsidio revitalizaran los negocios de las comunidades y se
dinamizara la economía local. Así que se decidió incorporar a socios de CJS como
proveedores del programa. Lanzamos una invitación a socios que tuvieran negocios de
material de construcción o a quienes ofrecieran el servicio de herrería, carpintería,
aluminio y ventanas. Se tuvo una primera reunión, se explicó la forma de operar la forma
de operar y, en caso de que aceptaran, cada uno firmaría un convenio con CJS.

En 2017 hay 58 proveedores registrados, 48 son socios de CJS en los giros de:
materiales para construcción, ferreterías, herrería, carpintería, vidrios y aluminio, pintura
retroexcavación, asesoría arquitectónica, muebles para baños, pisos y calentadores

5
Algunos temas orientadores han sido: vivienda sustentable, planificada y funcional; el hogar como
parte del ciclo ecológico; distribución y tamaño de la vivienda; soportes estructurales de la vivienda;
los baños en una vivienda sustentable; vivienda segura.

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solares. Esta estrategia sigue ayudando a reforzar los negocios de los socios proveedores
y sobre todo a que la economía local se siga dinamizando.

A partir de 2013 se decide que el enfoque será contar con una vivienda en la línea de
Producción Social de Vivienda Asistida6 (PSVA), y se establece en CJS el Programa de
Vivienda Saludable, Sustentable y Productiva, el cual contempla:

 La incorporación de ecotecnias como condición para acceder al préstamo


con subsidio. Esta decisión ha ido permeando una mayor reflexión sobre la
vinculación entre vivienda y medioambiente. Es importante destacar que este
punto es una aportación importante de UDEC y CJS a la política pública, pues
ahora todo subsidio de vivienda exige la incorporación de una ecotecnia.
 El diseño y ejecución de talleres de capacitación para albañiles capacitados para
construir y operar las ecotecnias (para muchos de ellos, desconocidas), así como
principios de construcción y conocimiento de materiales nuevos.
 La incorporación del traspatio como componente del hogar, que concibe la
vivienda rural como una vivienda productiva. Esto posibilita que las familias
cuenten en mejores instalaciones (corrales/gallineros) para la crianza de animales
de traspatio: borregos, cerdos, gallinas, cabras, conejos, vacas.
 La decisión de otorgar parte del préstamo con subsidio en efectivo y parte en
especie. Esta modalidad ha sido aprovechada para generar una dinámica
económica microregional, ya que la parte en especie es entregada en vales a ser
canjeados entre diversos proveedores, la mayoría socias o socios. Esto ha
significado que la derrama económica generada por este programa ha reactivado
un importante número de micronegocios locales, como carpinterías, herrerías,
vidrierías y pequeñas casas de materiales; y no sólo esto, porque los proveedores
socios se han ido capacitando en reuniones de capacitación especialmente
dirigidos a los microempresarios socios de CJS.

De esta forma el modelo fundamental del Programa de Vivienda Saludable, Sustentable y


Productiva posibilita que exista:

 Una mejor vivienda rural, pensada en todas sus partes desde el inicio del proceso
constructivo.
 Ciudadanos más responsables de su entorno; comprender la relación entre
vivienda y el cuidado del medioambiente y la salud.
 Contar con viviendas que producen parte de sus alimentos.
 Buen uso de los recursos públicos, subsidios bien dirigidos y supervisados.
 Familias más alegres, con mayor convivencia y diálogo; toda la familia se involucra
en la planeación de la mejora de la vivienda.
 Ha despertado en socias y socios la imaginación de un futuro diferente.

De 2009 a 2016, CJS otorgó 5,546 préstamos con subsidio. El reto que queda es ir
adaptando las condiciones cambiantes de la CONAVI para continuar acercando este
enfoque de participación comunitaria a las familias de la cooperativa o bien en ausencia

6 La PSVA tiene como finalidad acompañar y asesorar el proceso de autoconstrucción de vivienda,


proporcionando elementos técnicos en la planeación y funcionalidad de las viviendas de las
familias.

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de la CONAVI decidir otra forma de continuar con este programa. Además es importante
posicionar la Producción Social de Vivienda Asistida como un instrumento de educación,
formación y capacitación que posibilitan los vínculos comunitarios dentro de un proceso
de desarrollo.

C. Tabletas al servicio de una Cooperativa: innovación tecnológica en la


recepción de ahorro.
Al paso de los años Cosechando Juntos ha ido teniendo un incremento en el número de
ahorradores (en 2016 fueron 21,489); este crecimiento implicó cada vez más una mayor
carga administrativa para la cooperativa, sobretodo porque el proceso de recepción de
ahorro7 se había venido realizando de forma manual desde sus inicios, cuando había
pocos grupos de ahorro, menos comunidades y menos ahorradores.

Por una parte, nos preguntábamos cómo disminuir la carga de trabajo voluntario de las
cajeras que reciben el ahorro de los socios cada semana y, por otra parte, se requería
disminuir los riesgos de error en la recepción/captura del ahorro. Se decidió entonces
analizar y dar los primeros pasos para encontrar una mejor forma de recibir el ahorro.

En enero de 2015 con la colaboración de Thibaud Levrard8 se inició un estudio sobre la


recepción manual de ahorro y la manera de mejorar este proceso con el apoyo de las
nuevas tecnologías. Dentro de los retos contemplados antes de iniciar este proyecto era
la disponibilidad o no de las cajeras a utilizar un dispositivo electrónico. Muchas cajeras
tienen muy bajo nivel de escolaridad, tienen resistencia a utilizar algo desconocido y se
han adaptado muy bien al sistema manual de recibir el ahorro en hojas de colecta.

Se definió un proceso metodológico para decidir la forma de implementar el proyecto, se


conoció el proceso de recepción del ahorro en comunidad y se realizó un diagnóstico a
través de la consulta/encuesta a algunas cajeras, el análisis de los costos de inversión y
ahorro posibles9 para finalmente tomar la decisión de empezar el desarrollo de una
aplicación para tabletas android.

Se diseño, desarrolló y probó la aplicación (en un grupo piloto de cinco cajeras); esta fase
de experimentación permitió corregir y adaptar varios errores de la aplicación. Después
vino la etapa de diseminación gradual (implementación) de esta nueva forma de recibir el
ahorro.

7 En un mes se captan más de 54,000 depósitos, todos registrados de forma manual por las
cajeras en sus comunidades.
8
Especialista francés quien diseñó la aplicación para la colecta de ahorro en tableta.
9
Se analizaron los costos del proceso de recepción de ahorro desde el momento en que el socia/o
entrega el ahorro a la cajera hasta que el depósito queda registrado en el sistema informático - y
aunque la primera fase del proceso recepción de ahorro en la comunidad por parte de la cajera es
un costo que es asumido por ella en forma voluntaria - se observó que con el proceso digitalizado
(recepción de ahorro en tableta) se obtenían los siguientes beneficios:
- Para las cajeras, el tiempo dedicado a la recepción del ahorro se reduce a la mitad.
- Para la cooperativa, habría una disminución de costos de entre 103 mil y 194 mil pesos
mensuales dependiendo del número de tabletas en funcionamiento.

8
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Se consideró que en una primera fase se abarcaría únicamente a grupos con más de 50
ahorradores, tanto porque son los que implican más trabajo para las cajeras como los que
permitirán disminuir la carga de trabajo administrativo. Esta fase se llevó –y lleva- a cabo
con talleres de capacitación en el uso de tableta para recibir ahorro. Como resultado de
este taller, el desarrollador realizó pequeños cambios al programa sugeridos por las
propias participantes. A partir de esta primera experiencia, se programó un taller cada dos
semanas para capacitar a más cajeras/os10.

Este cambio tecnológico ha tenido múltiples efectos. Las cajeras están contentas, muchas
fascinadas, con la tableta. Las principales razones es que invierten mucho menos tiempo
en recibir el ahorro, en realizar las sumas ya que son realizadas por la tableta en lugar de
ellas. También encuentran mayor certeza en anotar los depósitos al socio
correspondiente, tanto porque la tableta muestra el nombre del socio al poner su número,
como porque la tableta ‘habla’, pronuncia el nombre del socio y la cantidad depositada. Al
inicio esto fue una sorpresa para los socios, ver y oír reproducir su nombre a través de
ese aparato, así como la cantidad que ahorrarían.

Las cajeras más reticentes o con cierto miedo a la novedad vencieron poco a poco la
resistencia a esta nueva tecnología, vieron las ventajas que representa y adquirieron una
mayor confianza en sí mismas. Al mismo tiempo, muchas cajeras que no se habían
capacitado todavía, estaban presionando para que a ellas también se les incorporara a la
nueva tecnología.

Con respecto al diseño e implementación de la aplicación se identifica que existe un


potencial importante para ganar eficiencia y rendimiento. Con la tecnología digital se
puede reducir de manera relevante el número de errores y otros eventos no deseados.
Además reduce los costos materiales y humanos del proceso de colecta de ahorro. Cabe
destacar que identificamos como acierto el que la aplicación fuese adaptable al proceso,
sencilla de asimilar y con posibilidades de maximizar su uso.

Dado que esta tecnología representa una innovación, implicó para el personal, no sólo
para las cajeras, una ruptura en los modos de proceder. Al inicio de la operación el
personal fue capacitado en la forma de recibir el ahorro a través de la tableta.

También hubo efectos no esperados de la introducción de la tableta. Cuando se planteó la


introducción de un dispositivo para facilitar la recepción del ahorro, no se contempló que
la tableta podría tener otras funcionalidades. Algunas de ellas fueron planteadas por el
equipo de UDEC-CJS; sin embargo, otras han sido sugeridas por algunas cajeras. A partir
de descubrir que la tableta podría convertirse en un instrumento de comunicación, se han
diseñado nuevos módulos que facilitarán trasmitir información a las cajeras, y en última
instancia, a socias y socios; entre los módulos se contempla cargar el tema de reflexión
mensual y el Boletín Cosechando. Es importante señalar que la tableta tiene bloqueado el
acceso a internet, por lo que se evita un uso de la misma para otros fines para los que no
está destinada.

Así, en su conjunto, los resultados alcanzados con la introducción de las tabletas para
recibir el ahorro en las comunidades han sido muy positivos.

10Los datos al mes de junio de 2017 nos indican que 146 grupos reciben ahorro en tableta, esto
equivale al 65% del total de ahorradores (13,845) durante ese mes.

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Otras tecnologías al servicio de la Cooperativa: los cajeros automáticos y las
tarjetas de débito

Como parte de una siguiente etapa dentro de la innovación tecnológica se inició la


instalación de cajeros automáticos y la tarjeta de débito vinculada a la cuenta de ahorro a
la vista.
Esta innovación tecnológica en parte ayuda para la sostenibilidad de CJS pero también
conlleva la parte educativa en el proceso. Cada día es más frecuente que socias y socios
de CJS trabajen en empresas o lugares donde les depositan su pago en una cuenta
bancaria, es frecuente observar que se enfrentan a situaciones poco conocidas que les
generan ansiedad. Precisamente por esto, es bueno que se acerquen a este “mundo”
tecnológico en su cooperativa.
En 2016 INAES autorizó para CJS un presupuesto para la instalación de tres cajeros
automáticos11, dos dispensadores y uno receptor, además de las tarjetas de débito. En el
primer trimestre de 2017 se instalaron dos cajeros automáticos dispensadores, uno en la
oficina matriz en Tequisquiapan y otro en la sucursal Cadereyta; además en
Tequisquiapan se instaló un cajero receptor.
Asimismo se ha iniciado la entrega de tarjetas de débito. A la fecha se han entregado 120
tarjetas de débito a socias/os de CJS que la han solicitado. Actualmente nos encontramos
en la primera parte de la fase de operación de los cajeros automáticos.

3. Interpretación de la experiencia y aprendizajes

Al hacer un recorrido por los últimos doce años de vida del Proyecto Tequisquiapan nos
convencemos que la propuesta de trabajo con enfoque en la economía alternativa
campesina ha sido extremadamente útil, principalmente por lo certero de las acciones en
cuanto a que contempla los ejes de desarrollo de la vida de las familias y a la capacidad
de adaptación de la organización a los cambios en el contexto nacional y regional en
beneficio de sus socias y socios.

El Proyecto Tequisquiapan ha integrado un equipo promotor que está en contacto


cercano con la vida diaria de las familias de CJS. Este equipo escucha y retroalimenta la
voz de socias y socios, vincula distintos programas y procura mantener sensibilidad,
capacidad de respuesta y adaptación ante las situaciones que se presentan en sus
actividades.

También se ha desarrollado una metodología que evalúa y planea con tiempos definidos
y, ha consolidado un sistema que ha creado rutinas y disciplina en todos los niveles. Cada
año se elabora un calendario, el cual se ha convertido en instrumento de planeación tanto
para el equipo promotor como para socias y socios.

Por otro lado, se tiene el Cosechando – boletín mensual- que permite difundir las
actividades de los distintos programas; en él se dan a conocer las ‘oportunidades de

11
Para eficientar tiempos y costos en el pago de préstamos y recepción de ahorro.

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aprendizaje’, como talleres, visitas e intercambios. Además es una herramienta muy útil
para la formación de socias y socios porque se publica el tema de reflexión que permite
analizar y pensar en los acontecimientos relevantes que influyen en la vida de las familias;
asimismo se publican datos sobre la marcha de CJS, en el ánimo de socializar y
transparentar la información. Con el tiempo el Cosechando se ha convertido en un medio
para generar una cultura de la lectura; cada vez más las socias y socios precisan de él. Al
mes se venden12 alrededor de 1200 ejemplares.

El Proyecto Tequisquiapan ha logrado articular los procesos educativos en el proyecto


general a través de una estrategia fundamental: acciones sociales que educan, mismas
que se fomentan con la práctica consistente y recurrente en cada acción. Se busca
generar la participación activa, constante y consciente de socias y socios de CJS.

La participación y toma de decisiones se ha fomentado con la creación de una estructura


campesina organizada, la cual se mantiene en constante dinamismo, es operativa,
rotativa y no otorga privilegios. Esto ha permitido crecer en un ambiente de confianza que
ayuda a mantener identidad, sentido de pertenencia y cohesión social.

Las instancias de representación son: el Consejo de Administración de CJS, el Consejo


de Cajeras y Cajeros y el Consejo de Representantes de Comunidad. Todos son elegidos
por los socios de los grupos comunitarios.

Los espacios organizativos que existen son: Día de la Unión (primer domingo de mes),
Juntas Comunitarias (mensuales en las 71 comunidades), Junta del Buen Negocio
(cuatrimestral), Junta de Representantes de Comunidad (semestral), Junta de
Productores de Granos Básicos (trianuales) y la Asamblea Anual.

Al ser el componente educativo el eje transversal del Proyecto Tequisquiapan, el tema


de reflexión - que cada mes se aborda en las 71 juntas comunitarias- ha sido importante
para formar socias y socios, informar diversos acontecimientos locales, nacionales o
internacionales y enfatizar en los valores y lazos de comunicación entre familias, grupos y
comunidades socias de la cooperativa.

En las Juntas Comunitarias13 se organizan diversas actividades, se forman socias y socios


cada vez más reflexivos de su entorno y con capacidad de acción y toma de decisiones,
se fomenta el hábito del ahorro, de la lectura y de ejercer el derecho a estar informados.

En conjunto, el Proyecto Tequisquiapan prioriza el aprender haciendo y lograr ser


mejores personas y mejores ciudadanos a través de educar en la práctica; por eso integra
grupos que facilitan la participación de todos y construye una organización con la unión de
todos los grupos para trabajar en una región que permita la unión entre comunidades.
Aunque el elemento aglutinante es el ahorro, se trata de un modelo integrador que va
más allá de sólo las finanzas.

Por otra parte, UDEC y CJS siempre han mantenido una trayectoria constante y
transparente en el manejo de los recursos. Se ha optado por informar periódicamente
(con el apoyo del boletín Cosechando) de forma clara y sencilla a socias y socios; los

12
Precio de venta:$3.0
13 Cada mes asisten alrededor de 1800 personas a las juntas comunitarias.

11
Sistematización del Proyecto Tequisquiapan.
Fase de operación 2005-2017.
Versión sintética
principales movimientos de ahorro y préstamo se socializan, tanto a nivel de la
Cooperativa como de los grupos por comunidad en cada Junta Comunitaria.

En el mes de marzo se presenta un Informe Anual14 donde el Consejo de Administración


da cuenta de la marcha de la Cooperativa y de la administración de sus recursos, se pide
aprobación a la Asamblea sobre cuál será el destino de las utilidades. Este informe
también contiene una síntesis de los recursos gestionados por UDEC para los programas
a que tienen acceso socias y socios de CJS, así como los resultados de cada programa.

En CJS se ha tenido el cuidado de llevar un sistema contable el cual es dictaminado


fiscalmente por un despacho contable independiente.

En cuanto a la viabilidad económica del Proyecto Tequisquiapan, UDEC desde el inicio


ha gestionado recursos para impulsar los diferentes programas. Los recursos se han
distribuido en fondos diferentes y autónomos para cada una de las áreas de trabajo.
Dichos fondos han conservado su autonomía administrativa y en conjunto han logrado
mantener su operación y para el caso de CJS, la autonomía financiera ha ido creciendo.
Desde hace cinco años CJS es autosostenible y, a partir de entonces, constituye el brazo
financiero que aporta recursos a UDEC para cubrir parte de los costos operativos del
programa educativo para sus socias y socios.

Así también UDEC y CJS han establecido relación con otros actores con los cuales tienen
puntos en común; por ejemplo, con la Red Colmena Milenaria15 y con la Red de
Productores Sociales de Vivienda Asistida, con quienes ha recorrido distintos procesos,
planteando propuestas y haciendo manifiestos claros de su posicionamiento en cuanto a
las finanzas sociales y la vivienda rural.

Ha habido avances en torno a la transformación constante de socias y socios de CJS; se


han tenido aprendizajes, resultado de la sensibilidad, de la capacidad de observación, de
comprender las características cambiantes del entorno y de generar capacidades de
innovar.

Sin duda hay desafíos por superar y camino por andar. Con relativa frecuencia nos
preguntamos ¿cómo evolucionar?, ¿cómo mantenernos sin perder de vista lo social ante
la constante presión de la viabilidad económica?, ¿cómo realizar la transición en el relevo
generacional? Son cuestionamientos que iremos reflexionando.

4. Conclusiones

Concluimos la sistematización de los últimos doce años del Proyecto Tequisquiapan


compartiendo algunos aprendizajes adquiridos durante la experiencia acumulada. Estos
aprendizajes son fruto de aciertos, desaciertos y reacomodos, así como de mantenernos
fieles a los principios que inspiraron al proyecto y de un estilo riguroso pero al mismo

14Desde 1990 se viene presentando el Informe Anual.


15Red de organizaciones de ahorro y crédito con procesos educativos, cuyo propósito es fortalecer
y consolidar instituciones que realizan finanzas sociales con vocación de desarrollo local vinculado
a procesos educativos y organizativos.

12
Sistematización del Proyecto Tequisquiapan.
Fase de operación 2005-2017.
Versión sintética
tiempo con flexibilidad y capacidad de adaptación. Gracias a ello ha sido posible la
continuidad del trabajo durante más de treinta años.

a. Mantener el principio de la economía campesina alternativa

Desde el inicio se planteó la idea de tener presencia sólo en comunidades rurales y de


trabajar en un modelo que incluyera las fases del ciclo económico de las familias, esto es:
producción, distribución, consumo y financiamiento.

El lema –desde entonces- integra la propuesta de la economía alternativa: “Producir lo


que el campesino consume y consumir lo que la Unión produce”.

La propuesta ha contemplado dinamizar el mercado local, crear una estructura financiera


y una plataforma organizativa capaz de dinamizar y generar espacios de reflexión, análisis
y toma de decisiones de manera consciente.

b. Contar con una metodología que evalúa y planea en tiempos definidos.

Ha sido fundamental contar con mecanismos recurrentes, planear y evaluar las acciones
en el marco de la visión y misión originales. En ocasiones puede creerse que las
reuniones frecuentes son actos repetitivos y sin valor, pero para el Proyecto
Tequisquiapan, esto ha constituido una metodología acertada para la continuidad y
permanencia.

c. Articular procesos educativos en el conjunto de acciones del programa


general.

Para el Proyecto Tequisquiapan, la educación tiene un papel primordial como generador


de cambio en socias y socios de CJS. Ha sido fundamental vincular acciones que ayuden
a transformar la visión del entorno en que se desarrolla la vida personal y familiar y
encontrar prácticas que apunten hacia el logro de esa visión. Por esto, se ha buscado que
los programas relacionen el ámbito económico con el ámbito educativo y organizativo.

d. Potencializar las actividades educativas y organizativas a través de un


programa de ahorro, como una alternativa financiera.

El priorizar el ahorro sobre el crédito ha representado ventajas, tanto desde el punto de


vista social como económico, educativo y organizativo.

Para socias y socios de CJS, el ahorro ha hecho posible disminuir la vulnerabilidad


económica. Al convertirse en una acción recurrente se forma un hábito y una cultura del
ahorro que a través del tiempo permite generar activos y la toma de decisiones sobre
estos recursos.

El ahorro es una actividad incluyente pues participan mujeres y hombres, niños y adultos,
y no interfiere el credo religioso ni la preferencia política. Al estar integrados en grupos, el
ahorro también facilita la organización comunitaria y coadyuva al tejido social.

13
Sistematización del Proyecto Tequisquiapan.
Fase de operación 2005-2017.
Versión sintética
Para el conjunto de CJS, el ahorro ha consolidado a la organización y ha potencializado
los recursos económicos para financiar las actividades productivas de socias y socios. Las
utilidades que se generan han permitido dar continuidad a la labor educativa que desde el
inicio ha sido el eje transversal de todas las acciones.

e. Crear una organización campesina con vida propia

La organización campesina ha ido adquiriendo dinamismo y madurez al contar con una


estructura representativa que genera reglamentos, espacios de reflexión y discusión. Se
han creado instancias de representación y espacios organizativos que facilitan las
acciones de los distintos programas y generan sinergias entre sí.

El Consejo de Administración de CJS se reúne periódicamente, toma decisiones y se


capacita en asuntos relativos a la Cooperativa. Es motivador ver a consejeras y
consejeros comprometidos en su papel de representatividad para el cual fueron elegidos
por socias y socios. Asimismo, las cajeras han ido teniendo una evolución constante; cada
vez son más capaces de coordinar y dirigir una Junta Comunitaria, son responsables del
ahorro de todo su grupo y han ido adquiriendo habilidades, ahora en el uso de nuevas
tecnologías, como tabletas y cajero automático.

Seguimos reafirmando que

…Existen otros aciertos referidos a las relaciones establecidas por el equipo. Entre ellos,
no haber dependido para el trabajo de acuerdos o convenios con instituciones oficiales, el
haber mantenido una autonomía e independencia de las autoridades locales y estatales;
haber seleccionado el personal sin presiones externas; no comprometer el proyecto y su
dinámica a diversos grupos (políticos, económicos religiosos)16.

En síntesis, el trabajo conjunto que han realizado UDEC-CJS con el Proyecto


Tequisquiapan ha permitido crear y proponer una metodología de desarrollo rural que ha
incidido en la vida de varias familias socias de CJS, ha creado una organización
campesina articulada en sus distintos grupos y comunidades y ha generado una dinámica
de interacción y de aprendizaje continuo.

16 Castillo Alfonso, Informe del tercer trimestre de 1987, octubre de 1987, pp 3.

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