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¿Qué es la esgrima?

La esgrima es un deporte de combate, donde se enfrentan dos contrincantes,


que deben intentar tocarse con un arma blanca (pero sin que el arma posea ni
filo ni punta; es decir, que no se puede cortar ni pinchar con ella), en función de
la cual se diferencian tres modalidades: sable, espada y florete. La palabra
procede del verbo “esgrimir,” y éste a su vez del verbo germánico skermjan,
que significa reparar o proteger. Los contrincantes reciben el nombre de
“tiradores”. Cuando un tirador es “tocado” por el arma (en francés “touché”), el
contrario recibe un punto. Un árbitro puede decir touché para referirse a un
toque usando, por ejemplo, la voz francesa: para “Sin punto”, que es “pas de
touché” (en Español: No tocado).

Como deporte se postula que se habría originado en España con la famosa


“espada ropera,” es decir, arma que forma parte del vestuario o indumento
caballeresco. Hombres y mujeres lo practicaban en España. Como testimonio,
se sabe que la célebre princesa de Éboli, bella pero tuerta, pierde el ojo en un
desgraciado accidente causado por su maestro de esgrima. Además, en el
siglo XV, en España, aparecen los primeros tratados que establecen las pautas
para el ejercicio de esta actividad: “La verdadera esgrima” (1472) de J. Pons y
“El manejo de las armas de combate” (1473) de P. de la Torre. 1

A finales del siglo XIV comienzan a ver la luz en Europa distintos manuales de
la disciplina. Ésta acaba de instituirse como deporte a finales del siglo XIX,
cuando las armas blancas ya no se destinarán a la defensa personal. Se
adopta entonces la lengua francesa en la terminología del reglamento (vg.
“Halte!”, “Allez!”, “Touché”, etc. ). La esgrima está presente en la primera
edición de las olimpiadas modernas, aunque sólo en categoría masculina, y en
la femenina, a partir de 1960.

Su definición es “arte de defensa y ataque con una espada, florete o un arma


similar”. La esgrima moderna es un deporte de entretenimiento y competición,
pero sigue las reglas y técnicas que se desarrollaron en su origen, para un
manejo eficiente de la espada en los duelos.

Contexto Histórico
En la zona germánica se constata la tratadística desde finales del siglo XIII (con
la obra anónima conocida como Royal Armouries Ms. I.33) a los que le siguen
otros escritos que indican la existencia de una tradición fuertemente asentada
cuyo máximo representare sería Johannes Liechtenauer. En Italia el primer
tratado conservado es obra de Fiore dei Liberi, del año 1409,
aproximadamente, manuscrito conocido en español como Flor de Batallas (Flos
Duellatorum in armis, sine armis, equester, pedestre). También Inglaterra
conserva escritos como el Manuscrito Harley, conservado en el British
Museum, datable en torno a 1430, un texto anónimo rimado, indicador de una
incipiente escuela inglesa de esgrima de salón. Por su parte, en Francia, la
bibliografía se inicia apenas unos años después, a mediados del siglo XV, con
Le Jeu de l’hache d’armes, asimismo anónimo. La práctica totalidad de estos
tratados se conserva, bien en su estado original, bien en forma de copias
posteriores o, incluso, resúmenes y adaptaciones.

En cambio, en España, los primeros tratados aparecen bien entrado el siglo XV


y no se conserva ninguno de ellos. Tan sólo tenemos referencia de los mismos
porque son mencionados en otros libros. Por esta vía, sabemos que Jaime
Pons de Perpiñán, publico su obra La verdadera esgrima y el arte de esgrimir
en 1472, en el que, al parecer, se establecen las pautas para el ejercicio de
esta actividad. Uno o dos años después, saldría a la luz “El manejo de las
armas de combate” (1473) de Pedro de la Torre. En 1532, Francisco Román,
un conocido Maestro de Armas desde 1526, publica su Tratado de la esgrima
con figuras, que —desgraciadamente— tampoco ha llegado hasta nosotros,
pero que por referencias parece ser el fundamento sobre el que se asienta lo
que será la llamada Destreza Española, aunque no se puede demostrar.

Lo que sí es un hecho innegable es que, al menos, desde el punto de vista de


las evidencias escritas, España se encuentra muy por detrás de otros países1
y, aunque ello no implique que no hubiera una tradición propia de esgrima, es
del todo indemostrable seguir afirmando, como se ha hecho hasta hace unas
décadas, que la esgrima es un invento hispano y que, en el siglo XVI el estudio
de la escuela española centrada en espadas que conocemos como roperas
produjo una especie de revolución en la esgrima italiana; también se sostenía,
sin ninguna base documental, que las técnicas españolas se popularizaron en
Europa, especialmente en Inglaterra y Francia. Al contrario, todas las
evidencias (tanto el estilo de las armas, sus centros de producción, los términos
técnicos más populares, y la bibliografía conservada), indican que lo que se dio
es un continuo flujo de conocimientos entre toda Europa, siendo las escuelas
italiana y alemana las dominantes, al menos hasta que apareció la mencionada
Destreza Española.

Verdadera Destreza
El primer tratado español de combate que se conserva en su estado original es
la Doctrina del arte de la caballería, del maestro don Juan Quijada de Reayo
(Medina del Campo, 1548), que no trata precisamente la Destreza, sino que,
con un enfoque militar, estudia el equipo del caballero (silla, arnés, lanza,
armadura) y las circunstancias en el que se usaba.2 El que, a todas luces,
parece ser el primer libro sobre la Verdadera Destreza, con un método
matemático y filosófico conocido, es el de don Jerónimo Sánchez de Carranza,
titulado De la philosofía de las armas y de su Destreza y la aggression y
defensa cristiana, datado en 1569. El segundo gran libro sobre la Verdadera
Destreza, también con profundas bases teóricas y filosóficas, sería el de don
Luis Pacheco de Narváez, Libro de las grandezas de la espada, en que se
declaran muchos secretos del que compuso Geronimo de Carrança, editado en
1600.
La Verdadera Destreza tuvo su época de máximo desarrollo en el siglo XVII,
hay manuales que llevan el estudio de este sistema hasta 1862. Del mismo
modo, geográficamente, se extendió por todos los territorios españoles del
Nuevo Mundo, dando lugar a variantes como la Destreza Indiana. Sin embargo,
la llegada de los Borbones a la corona española supuso un enorme aumento
de la influencia cultural francesa, incluida su tradición de esgrima que, poco a
poco, fue desplazando a la española, así en el siglo XIX, el maestro don José
Merelo y Casademunt decía:“nuestro sistema de enseñanza, que marcha de
acuerdo con los adelantos del siglo, se reduce a instruir rápidamente á
nuestros discípulos en la comprension y ejecución de las tretas más
esenciales, para que puedan entrar en asalto á las primeras lecciones”.3

Esgrima en la modernidad
En el siglo XVIII en Francia se había desarrollado el espadín, que,
rápidamente, sustituye a la espada de cazoleta (la variante más tardía de
ropera), al tiempo que, como simulador de sala, aparecería en ese país, el
florete y la careta protectora; así comienzan a forjarse los diferentes estilos de
Esgrima Clásica de Duelo y de Salón de tradición diferente a la Española que
desembocarían en la esgrima deportiva.

A finales del siglo XIX, aparecen en América maestros europeos,


especialmente españoles, franceses e italianos, que comienzan a enseñar el
arte de la esgrima, con lo que se inician exhibiciones de competidores locales.
En los Juegos Olímpicos de París, se implanta como deporte olímpico, aunque
sólo en categoría masculina; el florete femenino aparece a partir de 1924,
también en París.

Deporte Olímpico
Datos erróneos han llevado a difundir el mito de que la esgrima es el único
deporte olímpico de origen español. La realidad es que ésta ya era una
disciplina olímpica en los Primeros Juegos de la Era Moderna, de 1896, donde
no hubo ningún participante español; un único esgrimidor español se incluye
entre los 156 participantes de los Juegos de 1900, aunque no jugó ningún
papel relevante,4 y lo hizo a título personal ya que el Comité Olímpico Español
no fue fundado hasta 1905. En todo caso, las normas se negociaban entre la
federación francesa y la italiana (no se tenía en cuenta a los españoles); de
hecho, un desacuerdo entre franceses e italianos fue lo que provocó que la
esgrima fuese suprimida del programa de los Juegos Olímpicos de Roma en
1908.

Bibliografía
https://www.esgrima-salamanca.es/que-es-esgrima/

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