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El Ácido Glutámico en la

Bioestimulación de los Cultivos


Los aminoácidos son moléculas
caracterizadas por contar con un grupo
amino (NH2) y un grupo carboxilo (COOH)
en su estructura, consideradas como las
unidades fundamentales para la
formación de las más de 30,000 proteínas
vegetales que se conocen. El uso de
aminoácidos en la agricultura tiene
bastante tiempo, pero no es hasta la
época reciente que han tomado gran
relevancia por su uso como productos
bioestimulantes. Gracias al fenómeno
anterior, respecto al uso de estos
compuestos, se ha comenzado a Figura 1. Estructura básica de un aminoácido con su grupo
amino y carboxilo.
entender y estudiar un poco más acerca
Fuente: Pozo, 2017.
de la acción de los aminoácidos en los
vegetales. Actualmente se conoce que algunos aminoácidos cumplen funciones específicas como es el
caso del triptófano (precursor del ácido indolacético), arginina (precursor de las poliaminas) o la metionina
(precursor del etileno). Debido al papel que tienen sobre los procesos metabólicos, los aminoácidos
pueden actuar de manera directa o indirecta formando o siendo precursor de una sustancia o grupos de
sustancias que son las que causan el efecto que nosotros percibimos. Lo anterior hace que estas moléculas
sean altamente polifacéticas y multifuncionales.

Aprovechamiento de los aminoácidos por las plantas


El aprovechamiento de uno u otro aminoácido depende de las condiciones fisiológicas y fenológicas de
las plantas, así como de las condiciones edafoclimáticas y las relaciones que existan entre dichas
condiciones y la planta, es decir, la planta utilizará un aminoácido en función de sus necesidades. La planta
puede emplear un aminoácido o varios de ellos para obtener energía, utilizar el carbono o grupo funcional
de su estructura, acomplejar algún nutrimento y permitir su entrada, sintetizar alguna proteína o enzima,
retrasar la senescencia, ayudar a la germinación del polen y desarrollo del tubo polínico o como
desintoxicante celular, mensajero químico, osmoprotectante y/o crioprotectante. Al aplicar algún
aminoácido en las plantas es imposible conocer a ciencia cierta qué es lo que sucede con él dentro de la
planta, únicamente es posible suponer las posibles rutas metabólicas que puede seguir, de acuerdo con
lo que se conoce. Por lo mencionado anteriormente, un aminoácido tiene amplias posibilidades dentro
de la planta y será utilizado en el momento y lugar más adecuado, por lo cual este compuesto no actuará
donde nosotros como aplicadores queremos.
Funcionalidad de los aminoácidos
Los 20 aminoácidos esenciales para la vida pueden clasificarse en base a distintos criterios, ya sea por su
polaridad, su esencialidad, elementos químicos en su estructura o su configuración estructural. Respecto
al último criterio, los aminoácidos pueden clasificarse como Levógiros (L) o Dextrógiros (D) y dentro de
estos como alfa (α), beta (β) o delta (δ). En este sentido, los aminoácidos que fisiológicamente son más
activos son los L-alfa, eso significa que estos pueden pasar a formar nuevas proteínas, enzimas, entre
otros compuestos. Los aminoácidos que no tienen esa configuración no sirven para formar proteínas, pero
si para aportar carbón, energía o grupos funcionales que la planta necesite; incluso su aplicación vía suelo
pueden alimentar a la flora microbiana. Queda claro entonces que, no todos los aminoácidos son iguales
y dependiendo de su configuración se adaptan mejor a la manera de aplicar o la posible función que
desempeñan dentro de las plantas.

Funciones bioestimulantes del ácido glutámico


El ácido glutámico o glutamato es un aminoácido
polar ácido, el cual cuenta con una
multifuncionalidad mayor a la de los otros
aminoácidos debido a que a partir de él se pueden
sintetizar algunos otros aminoácidos. Sin embargo,
existen otras vías de síntesis no dependientes del
ácido glutámico. El papel del ácido glutámico
dentro de las plantas es variado, permitiéndole
actuar en distintos mecanismos fisiológicos y
metabólicos.

Asimilación y metabolismo del nitrógeno. Se debe


entender que el nitrógeno es el nutrimento
suministrado por el hombre y el más importante
para la elaboración de aminoácidos. Entendiendo
entonces que, a pesar de que la planta puede
absorber aminoácidos es necesario tener un Figura 2. Esquema general de la absorción y
adecuado suministro de este nutrimento. Las asimilación del nitrógeno en las plantas.
plantas absorben el nitrógeno en sus formas de Fuente: Hawkesford et al., 2012.
nitrato (NO3-) y amonio (NH4+), las cuales por distintos mecanismos internos llegan a la síntesis de
aminoácidos (Figura 2). Después de que el nitrógeno entra a la planta, el primer aminoácido sintetizado
es el ácido glutámico. A partir del ácido glutámico, mediante transaminación, se pueden formar otros
aminoácidos como arginina, prolina, ornitina o hidroxiprolina; aunque también pueden formarse otros
compuestos funcionales para el metabolismo a través de otros procesos distintos a la transaminación.
Como se ha visto anteriormente, una gran parte del nitrógeno que aplicamos se convierte en ácido
glutámico. Sin embargo, en la actualidad para ahorrarnos el proceso de síntesis y garantizar una mayor
concentración de ácido glutámico dentro de la planta se hacen aplicaciones de este aminoácido, obtenido
mediante síntesis química o extracción por los distintos métodos de hidrolisis (ácida, alcalina o
enzimática). La síntesis química de este aminoácido nos garantiza mayor pureza y concentración, así como
obtener en su totalidad ácido glutámico con estructura L-alfa. La aplicación de ácido glutámico en
conjunto con molibdeno (involucrado en la síntesis y activación de la nitrato reductasa) permite reducir
concentraciones elevadas de nitratos. Los nitratos al ser metabolizados promueven la formación de más
aminoácidos entre ellos el ácido glutámico. Asimismo, este aminoácido mejora el metabolismo del
nitrógeno en forma amoniacal al incrementar la actividad de la enzima glutamina sintetasa.

Cuajado de frutos. El néctar que existe en el estigma y estilo de la flor está compuesto por diversos
azúcares y aminoácidos, dicho néctar, además de servir de atrayente para los polinizadores, sirve para
nutrir e hidratar a los granos de polen que caen dentro del estigma. El néctar de la flor coadyuva a la
germinación del tubo polínico de los granos de polen para que estos sean capaces de fecundar los
diferentes óvulos. Lo anterior es bastante importante, ya que se conoce que existe una relación
directamente proporcional entre el
número de granos de polen que
germinan con éxito y alcanzan un
óvulo y el posterior tamaño del fruto,
es decir, que un fruto grande inicia con
una buena polinización. En este
sentido, cuando el ácido glutámico se
encuentra en altas concentraciones en
el estigma y estilo más los elementos
de boro y zinc, se promueve una
mayor germinación de los granos de
polen y vigor de los mismos. Es por
dicha función que el ácido glutámico
es altamente utilizado para el cuajado
de los frutos. Es importante recalcar
Figura 3. Diagrama del crecimiento de tubo polínico a través
que no todo el ácido glutámico del estilo para realizar la fecundación en el ovario.
aplicado ira al néctar de la flor, pues la Fuente: Pozo, 2017.
planta determinará las funciones en
las que lo utilizará y la proporción. Algo que se recomienda al momento de aplicarlo es mezclarlo con
azúcares (melaza) para mejorar el proceso. Su aplicación puede realizarse desde la etapa de botón, previo
a la apertura floral y durante toda la etapa de floración.
Homeostasis celular. La homeostasis celular está referida al equilibrio entre el medio exterior e interior
de la célula, es decir, el balance de energía, agua o sales. Esta homeostasis permite el funcionamiento a
su máxima capacidad de cada uno de los organelos celulares. El papel que tiene el ácido glutámico, junto
con otros aminoácidos, consiste en mantener el balance entre el medio externo e interno de la célula ante
condiciones de estrés (biótico o abiótico) que puedan alterarlo. De aquí su papel como desintoxicante
celular, al formar parte de la estructura del glutatión (formado por ácido glutámico, glicina y cisteína). El
glutatión es el desintoxicante por excelencia, pues tiene funciones antioxidantes, además de ayudar a
neutralizar herbicidas y limpiar metales pesados. De igual forma el ácido glutámico sirve como precursor
de la enzima glutatión peroxidasa, la cual defiende a la planta del efecto negativo que causa el radical
libre peróxido de hidrogeno. El ácido glutámico es precursor de la prolina, la cual ayuda a superar
condiciones de altas y bajas temperaturas, sequía, o salinidad. Por lo tanto el suministro adecuado de
ácido glutámico permite que los niveles defensivos de las planta pueden mejorarse.

Formación de clorofila. La clorofila es el


pigmento encargado de captar la energía
lumínica para que sea transformada en
energía química. Por lo tanto, un mayor
contenido de clorofila ayuda a una mayor
captación de energía. El ácido glutámico en
conjunto con glicina, arginina y alanina son
metabolitos fundamentales en la
formación de tejido vegetal y en la síntesis
de clorofila, aumentando con ello su
concentración y por tanto la tasa de
fotosíntesis.
Figura 4. Principales etapas de la síntesis de clorofila a
partir del ácido glutámico.
Apertura y cierre estomático. La apertura y
Fuente: Modificado de Rodés y Collazo, 2006.
cierre de estomas es importante, ya que
este proceso está involucrado con el intercambio gaseoso y por ende con la tasa fotosintética. La apertura
y cierre de estomas están controlados por múltiples factores, relacionados a los niveles en concentración
de potasio, cloro, sodio, ácido abscísico, etileno, auxinas, giberelinas, citocininas y algunos aminoácidos.
El ácido glutámico es uno de los aminoácidos que se encuentra en las células oclusivas o guarda de los
estomas. Este aminoácido actúa como un agente osmótico para el citoplasma de las células, al proteger
la integridad de su membrana celular y reducir su permeabilidad, lo cual hace que no se rompa con
facilidad y se favorezca la apertura de estomas. En esta función subyace la importancia de su empleo en
cultivos hortícolas cultivados en condiciones de altas temperaturas, ya que puede ayudar en el manejo
hídrico al promover la funcionalidad y velocidad de la apertura y cierre de estomas.
Nutrición vegetal. El ácido glutámico tiene acción acomplejante sobre los nutrimentos, mejorando su
absorción en la planta. Además este aminoácido es una reserva natural de nitrógeno en la planta y puede
transformarse en otros aminoácidos por transaminación.

A manera de conclusión se puede comentar que la función bioestimulante del ácido glutámico dependerá
del cultivo y su fisiología, ya que puede intervenir en uno u otro proceso, lo cual estará en base a sus
necesidades. Su aplicación se puede hacer tanto vía suelo como foliar en cualquier etapa de crecimiento
del cultivo debido a que promueve distintos procesos metabólicos que contribuyen a mejorar su
productividad o ante factores climáticos que causen algún tipo de estrés.

Cita correcta de este artículo


INTAGRI. 2018. El Ácido Glutámico en la Bioestimulación de los Cultivos. Serie Nutrición Vegetal. Núm.
108. Artículos Técnicos de INTAGRI. México. 5 p.

Fuentes consultadas
- Navarro, G. M. 2017. El Ácido Glutámico, Usos y Funciones en los Modernos Sistemas De
Bioestimulación Vegetal. Diplomado Internacional de Bioestimulación de Cultivos Intensivos. Intagri-
FMC. México.
- Pineda, P. J. 2017. Uso de Aminoácidos y Enzimas para la Bioestimulación de Cultivos. Diplomado
Internacional de Bioestimulación de Cultivos Intensivos. Intagri-FMC. México.
- Pozo, M. 2017. Aminoácidos. Curso Internacional en Bioestimulación de Cultivos. Intagri. México.

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