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TEOREMA DE DESCARTES

Un polinomio P(x) es divisible entre otro de la forma (x-α) si y solo si α es raíz de


P(x)

P(x) es divisible entre (x-α) ↔ α es raíz de P(x)

DIRECTO

HIPÓTESIS

P(x) es divisible entre (x-α)

TESIS

α es raíz de P(x)

DEMOSTRACIÓN

Sabemos que P(x) es divisible entre (x-α). Esto quiere decir que:

P(x) (x-α)

0 C(x)

Por definición de división entera tenemos P(x) = (x-α).C(x)

Nos interesa el valor numérico de P(x) en x = α, entonces P(α) = (α-α).C(α)

P(α) = 0.C(α)=0

número real
entonces por definición α es raíz de P(x)
RECÍPROCO

HIPÓTESIS

α es raíz de P(x)

TESIS

P(x) es divisible entre (x-α)

DEMOSTRACIÓN

Sabemos que α es raíz de P(α) y esto por la definición de


raíz de un polinomio significa que P(α) = 0.

Por otro lado nos interesa la división :

P(x) (x-α)

r C(x) que por definición cumple: P(x) = (x-α).C(x) + r

Calculamos : P(α) = (α-α).C(α) + r

Operamos : P(α) = 0 + r

P(α) = r

r = 0 con lo cual P(x) es divisible entre (x-α)

Por Hipótesis P(α) = 0


René Descartes (1596 – 1650) René Descartes fue un filósofo, matemático y físico francés,
considerado el padre de la filosofía moderna y uno de los nombres más destacados de la
revolución científica. 

Nacido en una familia de baja nobleza, trece meses después de su nacimiento, su madre murió
tras dar a luz un nuevo hijo que no logra sobrevivir. Es criado por su abuela, por su padre y por
una nodriza de la que no se separará jamás. 

Su padre lo llamaba “pequeño filósofo”, pues desde su más tierna infancia no paraba de
plantearse preguntas sobre todo. En la escuela sus profesores no tardaron en darse cuenta de sus
dotes intelectuales y de su interés por las matemáticas y la filosofía. Tras estudiar Derecho y
Medicina en la Universidad de Poitiers (Francia), acaba trasladándose a los Países Bajos donde
llevaría una vida modesta y tranquila.

Su principio filosófico más famoso es “cogito, ergo sum” (“pienso, luego existo”), un elemento
esencial del racionalismo occidental. Descartes expone su método filosófico y científico en el
escrito “Reglas para la dirección de la mente” (1628) y, sobre todo, en su conocido “Discurso
del método” (1637), donde, con gran claridad y sencillez, propone cuatro normas fundamentales
que rompen con la escolástica impartida en las universidades de la época. Sus ideas supusieron
una revolución para la filosofía y la teología, aplaudidas por unos (como Malebranche) y
criticadas por otros (como Spinoza o Leibniz). 

Descartes falleció el 11 de febrero de 1650, a los 53 años de edad supuestamente a causa de una
neumonía. Sin embargo, el historiador Eike Pies en su libro “El homicidio de Descartes,
documentos, indicios, pruebas”, concluyó que la muerte de este se debió a un envenenamiento
por arsénico y señala a un sacerdote, François Viogué, como responsable o al menos instigador
del crimen. 

Os dejamos con sus frases más célebres:

“Daría todo lo que sé por la mitad de lo que ignoro”.

“Sentir no es otra cosa que pensar”

 “Pienso y dudo, luego existo”.

 “Apenas hay algo dicho por uno cuyo opuesto no sea afirmado".

 “Los malos libros provocan malas costumbres y las malas costumbres provocan buenos libros”.

 “Dos cosas contribuyen a avanzar: ir más deprisa que los otros, o ir por el buen camino”.

 “Vivir sin filosofar es, propiamente, tener los ojos cerrados, sin tratar de abrirlos jamás”.