Está en la página 1de 7

U.D.

6
ORGANIZACIÓN DEL
ALMACÉN.
FUNCIÓN DE ALMACENAJE.
El almacenaje es un factor económico de gran importancia, ya que para poder almacenar
paquetes debe de disponerse de almacenes adecuados para lo que se va almacenar.

El almacenamiento supone una serie de costes, ya que es necesario d disponer de un


espacio físico, contar instalaciones, servicios y personal capacitado.

El almacenaje constituye una actividad que actúa a favor del proceso productivo o de la
organización comercial.

El objetivo del almacenamiento es suministrar la mercancía necesaria en su justa calidad


y cantidad, en el momento preciso y con los menores costos posibles.

La conservación de la mercancía implica también un mínimo necesario de transporte


interno para asegurar el flujo necesario de los materiales al almacén, su colocación adecuada (en
sentido técnico y económico) en los locales destinados a tal fin y el del flujo subsiguiente de los
mismos hacia la fabrica o, cuando se trata de productos terminados, hacia los clientes.

En los almacenes muy mecanizados no es fácil distinguir nítidamente la actividad del


almacenaje de la correspondiente a los transportes internos; la una se confunde con la otra, hasta
el punto de no lograr establecer cuál de las dos actividades prevalece sobre la otra.

MÉTODO DE ASIGNACIÓN DE ZONAS DE ALMACENAJE.


Para asignar correctamente las zonas en el almacén, deben de tenerse en cuenta lo
siguiente:

Características del almacén. La capacidad de carga, de la superficie disponible, de las


características de los pavimentos, de los pasillos de entre las estanterías, de las columnas, de la
distribución planimétrica en plantas, etc.

Características de las mercancías. Su grado de peligrosidad y fragilidad; si se trata de


productos a granel, líquidos o gaseosos; de la rotación en el almacén; de sus dimensiones, la
forma, el peso y la resistencia; etc.

Volumen de las operaciones. No es lo mismo escoger un medio de manutención en


aquellos locales donde el volumen de operaciones es relativamente pequeño a otros donde el
flujo de mercancías es continuo en gran cantidad.

Distancia a recorrer. Dependiendo de la distancia que se debe recorrer, se procede a la


elección del medio de manutención más adecuado.

Las distintas operaciones que se realicen tienen que ser programadas y ejecutadas de
forma que se reduzca el desgaste de los medios de transporte, el daño a los materiales
transportados, así como a la fatiga y los riesgos para el personal encargado de manejar los
vehículos y utillaje del almacén.

Modelos de asignación de zonas de almacenaje:

Modelo de principio de la popularidad.

Se basa en la idea de que normalmente una pequeña cantidad de productos representa la


mayor parte del volumen de manipulación en un almacén, independientemente de su valor o
importancia para la venta, mientras que el resto de los productos apenas representa un 20% del
total de manipulaciones.

La “Ley de los 80-20” o “Clasificación de Pareto”, nos señala que el 80% de la actividad
solo concierne a un 20% de las referencias. El 15% siguiente de la actividad concierne al 30%
de las referencias y el 5% restante de la actividad corresponde al 50% de los productos.

Obviamente este grupo de productos sugiere un sistema de localización eficaz que a su


vez minimice los espacios recorridos al efectuar la selección de pedidos.

Para identificar estos productos populares o de mayor actividad, normalmente se utiliza el


análisis ABC, en el cual se calcula el volumen de actividad en forma ponderada, multiplicando
la demanda anual en unidades por la frecuencia de picking. Ambos datos se obtienen de la
información estadística de que dispone la empresa.

Siguiendo este análisis, podríamos clasificar los productos o referencias en tres grupos:

 Artículos con un índice de actividad alto (A).

 Artículos de actividad media (B).

 Artículos de lenta o baja actividad (C).

A su vez podríamos dividir idealmente el almacén en dos áreas:

 Almacén general, que alberga todos los productos.

 Almacén de picking, que contiene una cantidad fija de productos para atender a las
necesidades de servicio de un periodo corto.

Modelo de sistemas de posicionamiento y localización.

Los productos se pueden situar en un almacén de dos formas diferentes:

Sistema de posición fija. Cada producto ocupa una posición permanente dentro del área
asignada en el almacén, por lo tanto existe una relación biunívoca entre hueco disponible y
producto almacenado, de tal manera que cuando no hay stock, el hueco queda vacío pero
reservado para el producto asignado.

Sistema de posición aleatoria o sistema caótico. Los productos se colocan en cualquier


hueco que esté vacío dentro del área asignada de almacén, pudiendo cambiar de posición en
función del espacio disponible y criterios de productividad.

Las ventajas y los inconvenientes:

Posición fija:

 En sistemas manuales, facilita la localización e identificación del producto.

 Permite asignar al artículo un número de ubicación en el almacén, que facilita al


operario la identificación, localización y control del producto recogido.

 Requiere más espacio disponible en el almacén, pudiendo ser muy insuficiente cuando
hay un alto grado de nivel de stock-out.

 Dificultad de mantenimiento del sistema y falta de flexibilidad

Posición aleatoria:
 Reducción del espacio necesario (entre un 20 y un 25%).

 Con sistemas automatizados se consigue un alto rendimiento del almacén.

 Mayor flexibilidad y facilidad de mantenimiento.

 Muy recomendable para sistemas automatizados y poco eficientes en sistemas


manuales, salvo almacenes pequeños.

En cualquier caso, el método de asignación de zonas en el almacén pasa por dos fases: el
diseño de la instalación (el continente) y el diseño de la disposición de los elementos (el
contenido). Ambos deben de dar respuesta a los requerimientos del flujo de los productos
acabados, que son:

 Zona de carga y descarga. Estas zonas están íntimamente ligadas al diseño de muelles,
que constituyen uno de los elementos esenciales para un buen funcionamiento de la instalación.
Téngase en cuenta que los muelles con frecuencia representan uno de los elementos limitativos
de la capacidad operativa del almacén, por lo cual conviene diseñarlos con la suficiente holgura
y flexibilidad para evitar situaciones de estrangulamiento en el proceso (colas).

Las características constructivas de los muelles dependerán del tipo de vehículos a


emplear; así, por ejemplo, no es lo mismo la utilización de flota ligera, tipo furgoneta de carga
manual, que la utilización de vehículos de gran tonelaje tipo trailers con carga paletizada, en
cuyo caso sería conveniente la utilización de muelles basculantes empotrados en el subsuelo, lo
que obliga a una desnivelación del terreno, con espacio suficiente para efectuar las maniobras de
atraque de vehículos. Con frecuencia los muelles están dotados de abrigos tipo fuelle, para
facilitar la carga o descarga de la mercancía en condiciones climáticas adversas.

Las zonas de carga y descarga deberán de ser lo suficientemente ampliar para conseguir
un trabajo fluido en los procesos de expedición, evitando la congestión de productos que se
traduciría inexorablemente en retrasos en el reparto.

 Zona de almacenaje. Esta área representa el espacio físico ocupado por las mercancías
almacenadas, así como por la infraestructura de estanterías o cualquier otro medio de
almacenamiento empleado.

En general, los metros cuadrados y cúbicos ocupados por esta zona dependerán
fundamentalmente de los siguientes factores:

 Técnicas de almacenamiento empleadas.

 Niveles de ubicación utilizados (alturas).

 Dimensiones de los pasillos y corredores requeridos en función de la técnica de


almacenamiento empleada.

Por su naturaleza es la parte más costosa del almacén, ya que contiene la mayor parte de
los recursos de capital empleados en él.

En general se recomienda que los lineales de estanterías de estanterías no excedan de


treinta metros, para que no dificulten el acceso a través de pasillos transversales, cuya anchura
es normalmente de cuatro metros.

A este respecto, hay que tener en cuenta la legislación vigente contra incendios, ya que
suelen imponer la necesidad de un determinado número de corredores en función de los metros
cuadrados del almacén.
 Zona de preparación de pedidos. Esta zona representa el espacio reservado para la
clasificación y preparación de pedidos, empaquetado, etiquetado, plastificación en su caso, así
como la necesidad de cualesquiera otros tipos adicionales, tales como control de pesaje,
retractilado de palets, etc. Su diseño está en función del proceso establecido

 Zonas de servicio. Hemos de distinguir entre servicios internos, tales como oficinas del
almacén, archivo, zona para la carga de baterías, lavabo, botiquín, etc., de los llamados servicios
externos, tales como equipos de fuel-oil, aparcamiento de vehículos, etc.

Dependiendo de los métodos seguidos por el almacén, la tipología de los almacenes


puede ser la siguiente:

Rancking. Permite utilizar de manera eficiente el espacio vertical, almacenando


existencias en grandes racks. La recogida puede requerir mayor trabajo y ser más caro ya que es
necesario utilizar sistemas automáticos de elevación.

Por zonas. Despacha la recogida, permanencia y envío agrupando existencias de


características comunes juntas en lugares de fácil acceso. La zonificación puede generar una
utilización menos eficiente del espacio.

Aleatorio. Se agrupan mercancías de acuerdo con su tamaño y el espacio disponible, sin


relacionar las características de los productos. Aunque la utilización del espacio disponible es
eficiente, no se genera rapidez en la recogida, especialmente si se trata de grandes cantidades.

Otro punto a tener en cuenta en la asignación de zonas en el almacén, es el movimiento


físico de las mercancías, esto supone el traslado de las mercancías de una zona a otra del
almacén.

Esta actividad se puede lograr por diferentes medios, utilizando una gran variedad de
equipos de manipulación de materiales, que dependerán de: el volumen del almacén, el volumen
de las mercancías, la cantidad de manipulaciones especiales y expediciones requeridas, la
distancia del coste de los movimientos y el coste del espacio de almacenamiento.

Una vez asignada cada zona en el almacén, será oportuno seguir los siguientes criterios:

Dentro de cada almacén deberá de preverse:

 El movimiento de los paquetes de movimiento rápido en los lugares más fácilmente


accesibles, más próximos a los puntos de carga o a los medios de transporte.

 El almacenamiento de los paquetes de movimiento lento en las áreas menos cómodas o


menos ventajosas para los medios de transporte.

 El almacenamiento de los paquetes pesados o muy voluminosos en los lugares donde


causes menos estorbo o en donde estén más próximos a los medios de elevación (fijos) y de
transporte, teniendo en cuenta la necesidad de reducir al mínimo los gastos de movimiento.

Dentro de cada sección del almacén habrá que prever la distribución del espacio según se
trate de paquetes que se muevan:

 En lotes voluminosos y rápidamente.

 En lotes voluminosos, pero lentamente.

 En lotes pequeños y rápidamente.

SEPARACIÓN Y CLASIFICACIÓN DE LAS MERCANCÍAS.


La clasificación de la mercancía se realiza por códigos postales.

Los paquetes con destino en una misma zona geográfica se consolidan en la misma cinta
transportadora. En el otro extremo del almacén de transportes son clasificados de forma más
específica y enviados a un camión o si se trata de una entrega local, a una furgoneta encargada
de esa zona.

Antes de ser cargados, toda la mercancía es sometida a una última comprobación para
asegurarse de que han sido clasificados correctamente.

Tipos de clasificaciones.

Normalmente la clasificación de los paquetes se realiza como se ha explicado


anteriormente. No obstante otra forma de clasificar o separar la mercancía puede ser:

 Por naturaleza. Dependiendo de la naturaleza de la mercancía se almacenará en uno u


otro lugar. Algunas mercancías se entregan y almacenan a granel, pero requieren equipos
especiales.

 Por volumen. Los volúmenes unitarios de los productos tienen una importancia
evidente en la proyección del almacén, en una zona se almacenarán los productos pequeños, una
segunda zona se dedicará a todo lo que puede almacenarse en palets o es de grandes
dimensiones y en una última zona se alojarán productos de formas especiales.

 Por peso. El peso, al igual que el volumen de los productos, tiene su importancia en la
definición del almacén. Por ejemplo los productos pesados se almacenarán en zonas bajas donde
sea fácil para el almacenero acceder a ellos con una carretilla que le ayude a desplazarlos. Por el
contrario para productos pequeños y de poco peso pueden ubicarse en las zonas más altas de las
estanterías.

 Por estatutos. Es preciso definir los productos con estatutos particulares, los que salen
en el día, los que salen al día siguiente, los que son urgentes, los nacionales o internacionales,
los de transporte aéreo, etc.

ALMACENAMIENTO DE PRODUCTOS.
El problema del estibaje de los productos ya se perfila cuando éstos tienen que colocarse
en los locales de recepción para su comprobación y verificación.

Después que estos productos han sido verificados y clasificados deberá de disponerse su
transferencia a la sección del almacén.

El almacenamiento de los productos puede realizarse usando estanterías auxiliadas por


escaleras o por cabinas que actúan directamente en dirección vertical u horizontal, teniendo así
al alcance de las manos cada producto almacenado.

El almacenamiento de productos en altura, es necesario mantener una distancia adecuada


con el techo. En general esta distancia será de 150 a 200 milímetros, cuando las estibas no
superen los cuatro metros, y de un metro si son superiores a esa altura.

Para cada sección del almacén es conveniente establecer una dirección, en el sentido de la
cual tiene que retirarse los productos correspondientes; se pierde espacio si cada sección es
“atacada” en diferentes direcciones.

Es preferible retirar los productos en una sola dirección, pues se origina un espacio que
puede ser rellenado con otros productos que lleguen.

Tener bien definidas las secciones de almacenamiento


También la utilización de estanterías debe de ser estudiada para que los productos de uso
más frecuente estén al alcance de la mano, situando los demás en las partes más altas de las
mismas.

Almacenaje según el tipo de mercancía.

Los bidones se apilan de pie, con el tapón hacia arriba y con planchas de madera entre
una fila y otra fila, para que sirvan de protección y transporte.

Las cajas se colocarán al mismo nivel, sin que al apilarlas, los cuatro ángulos de la caja
superior coincidan con los de la inferior. Si es posible, se procurará que cada caja repose sobre
la cuarta parte de la situada debajo.

Si las cajas son de cartón, se apilarán en plataformas, para protegerlas de la humedad y


evitar el derrumbe, y si además contiene productos pesados, no deberán de apilarse en pilas muy
elevadas. En caso de apilar, se deberá tener en cuenta el tipo de mercancía que se está
almacenando, y si existieran, las indicaciones que figuran en la caja del cliente.

En el caso de los productos contenidos en sacos, se inspeccionará cuidadosamente el


espacio previsto para su almacenamiento, para ver si existen clavos, cantos vivos, etc., que
puedan perforarlos o desgarrarlos. Los sacos no deberán de ser arrojados o dejados caer con
brusquedad, se colocarán con la boca dirigida hacia la parte interior de la pila, formando capas
atravesadas.

El almacenamiento de barras y tubos se efectuará en capas y con bandas de madera o


metal interpuestas entre ellas y bloqueadas para evitar rodamientos y desplazamientos. Las
barras y tubos de pequeño diámetro puedes ser almacenadas verticalmente en bastidores
especiales.

Finalmente, las garrafas se apilarán en bastidores o baldas apropiadas, o en un armario


especial y no unas encima de otras.