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Sistema límbico: Qué es,

funciones y su relación
con las emociones
¿Qué es el sistema límbico? Alegría, miedo, ira, tristeza,
asco. Emociones. Aunque a veces nos sintamos abrumados
por su intensidad, lo cierto es que no podríamos vivir sin
ellas. ¿Qué haríamos, por ejemplo, sin miedo? Posiblemente
seríamos unos suicidas temerarios. En este artículo
explicamos qué es el sistema límbico, sus funciones,
componentes y alteraciones ¿Qué relación tiene el sistema
límbico con las emociones?

Corteza cingulada es una parte del sistema límbico


¿Qué es el sistema límbico? Desde tiempos de Aristóteles,
se ha explorado el enigmático mundo de las emociones
humanas. Históricamente, ha sido un terreno conflictivo, lleno
de intensos debates; hasta que se llegó a aceptar que las
emociones son inherentes al ser humano. De hecho, en la
actualidad la ciencia valida que existe un sistema cerebral, el
sistema límbico, que las regula.
El término “sistema límbico” fue acuñado por Paul D. Macean
en 1952 como un sustrato neural para la emoción (Maclean,
1952). También propuso el concepto de cerebro triunfo,
proponiendo que el cerebro humano es en realidad tres: el
cerebro reptiliano, el sistema límbico y la descorteza.

Componentes del
sistema límbico
El sistema límbico tiene muchos centros y componentes,
pero para simplificar hablaremos de algunos que tienen
funciones diferenciadas, como la amígdala, el hipocampo,
el hipotálamo y la corteza cingulada.
“El hipotálamo, el núcleo cingulado anterior, el giro cingulado,
el hipocampo y sus conexiones, constituyen un mecanismo
armonioso que elabora las funciones emocionales centrales
y que también participan en la expresión emocional” James
Papes, 1937
Sistema Límbico- Imagen: Estimulación temprana UTA

Funciones del sistema


límbico
Sistema límbico y las emociones
Cuando hablamos de emociones, a algunas personas les
recorre cierta sensación de rechazo. Se trata de una
asociación que aún perdura desde los tiempos en que se
veían como algo oscuro, que nublan la razón y la inteligencia.
Ciertos grupos defendían que las emociones nos rebajan a la
altura de los animales. Y quizás tenían razón, ya que las
emociones son algo básico, pero nos permite sobrevivir.
Las emociones han sido definidas como reacciones
interrelacionadas que resultan de estados de premio y
castigo. Los premios, por ejemplo, favorecen reacciones
(satisfacción, confort, bienestar, etc.) que atraen a los
animales hacia estímulos adaptativos.
 Las respuestas autonómicas y emociones dependen
del sistema límbico: La relación entre emociones y
respuestas autonómicas (cambios corporales) es
esencial. Las emociones son, en el fondo, un diálogo
entre cerebro y cuerpo. El cerebro detecta un estímulo
significativo y envía la información al cuerpo para que
actuemos de forma adecuada al estímulo. El último paso
es que los cambios en nuestro cuerpo son hechos
conscientes, y de esta forma reconocemos nuestras
propias emociones. Por ejemplo, las respuestas de miedo
e ira inician en el sistema límbico, que causa un efecto
difuso en el sistema nervioso simpático. La respuesta
corporal masiva, conocida como la “respuesta de lucha o
huida”, prepara al individuo ante situaciones amenazantes
para luchar o huir, aumentando el ritmo cardíaco, la
respiración y la presión sanguínea.
 El miedo depende del sistema límbico: Se pueden
producir respuestas de miedo estimulando el hipotálamo y
la amígdala. Asimismo, la destrucción de la amígdala
abole la reacción de miedo y sus efectos corporales. La
amígdala también se involucra en el aprendizaje del
miedo. Igualmente, estudios de neuroimagen muestran
que el miedo activa la amígdala izquierda.
 La ira y sosiego son funciones del sistema límbico:
Se observan respuestas de ira a estímulos mínimos tras
la extirpación del neocórtex. La destrucción de varias
áreas del hipotálamo, como los núcleos entremédiales y
núcleos septales, también produce ira en animales. La ira
también puede generarse a través de la estimulación de
zonas más amplias del cerebro medio. Por el contrario, la
destrucción bilateral de la amígdala produce sosiego.
 El placer y adicción se inician en el sistema
límbico: El circuito del placer y la conducta adictiva
incluye la amígdala, el núcleo accumbens y el hipocampo.
Este circuito está involucrado en la motivación del
consumo de drogas, la naturaleza compulsiva del
consumo, y las recaídas.
Funciones no emocionales del sistema
límbico
El sistema límbico participa en otras funciones relacionadas
con la supervivencia. Se han descrito extensamente en la
literatura científica circuitos especializados en funciones
como el sueño, la conducta sexual, o la memoria.
Como se puede suponer, la memoria es otra función esencial
para la supervivencia. Aunque existen otros tipos de
memoria, la memoria emocional es la que se refiere a
estímulos o situaciones que son vitales. La amígdala, la
corteza prefrontal y el hipocampo intervienen en la
adquisición, el mantenimiento y la extinción de memorias
fóbicas, como, por ejemplo, el miedo a las arañas, que está
instaurada en nuestra especie para facilitar la supervivencia.
El sistema límbico también controla las conductas del comer
y el apetito, así como el sistema olfativo.

Implicaciones clínicas. Alteraciones


del sistema límbico
1- Demencia
El sistema límbico está relacionado con las causas de
enfermedades neurodegenerativas, particularmente la
enfermedad de Alzheimer y la enfermedad de Pick. Se
encuentra atrofia marcada en el sistema límbico, en particular
en el hipocampo. En la enfermedad de Alzheimer, se
encuentran placas seniles y ovillos neurofibrilares dispersos.

2- Ansiedad
Los trastornos de ansiedad son el resultado de anomalías a
la hora de regular la actividad de la amígdala. Se ha descrito
extensamente el circuito del miedo, el cual incluye la
amígdala, la corteza prefrontal y la corteza circulada anterior
(Cannistraro, 2003).

3- Epilepsia
Epilepsia como consecuencia de una alteración en el sistema
límbico. La epilepsia del lóbulo temporal es la más común en
adultos y sucede por esclerosis en el hipocampo. Parece que
este tipo de epilepsia se debe a una disfunción a nivel del
sistema límbico.

4- Trastornos afectivos
Hay estudios que muestran variación en el volumen del
sistema límbico en trastornos afectivos como el trastorno
bipolar y la depresión. Estudios funcionales han revelado
actividad menor en la corteza prefrontal y la corteza
cingulada anterior en los trastornos afectivos. El cingulado
anterior es el centro para la integración atencional y
emocional, e interviene en el control de las emociones.

 
 

5- Autismo
El Autismo y el síndrome de Asperger conllevan una
alteración en aspectos sociales. Estructuras del sistema
límbico, como el giro cingulado y la amígdala, están alteradas
en estas enfermedades.
 
Referencias
Cannistraro,P.A., y Rauch, S.L. (2003). Neural circuitry of
anxiety: Evidence from structural and functional
neuroimaging studies. Psychopharmacol Bull, 37, 8–25
Rajmohan, V., y Mohandas, E. (2007). The limbic
system. Indian Journal of Psychiatry 49 (2):132-139
Maclean PD. The triune brain in evolution: Role in
paleocerebral functions. New York: Plenum Press; 1990
Roxo, M.; Franceschini, P.R.; Zubaran, C.; Kleber, F.; and
Sander, J. (2011). The Limbic System Conception and Its
Historical Evolution. TheScientificWorldJOURNAL, 11, 2427–
2440
Morgane, P.J., y Mokler, D.J. (2006). The limbic system:
contiuing resolution. Neuroscience and Biobehavioral
Reviews, 30: 119–125

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