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las células se anclan a la matriz extracelular y a otras células mediante unas proteínas

especializadas. Las integrinas, cadherinas, selectinas e inmunoglobulinas son las más


importantes. A veces se producen uniones tan especializadas y desarrolladas que
forman estructuras macromoleculares denominadas complejos de unión y uniones focales,
las cuales son fundamentales para mantener la cohesión de muchos tejidos, principalmente
los epitelios, el tejido muscular y el nervioso.
Los complejos de unión se clasifican según su forma, las moléculas de adhesión que los
componen, los elementos a los que se unen y sus interacciones con el citoesqueleto.
Las uniones celulares se han dividido clásicamente en los siguientes cuatro tipos, que son
especializaciones por lo general de la membrana lateral de una determinada célula.

 Las uniones de oclusión u oclusivas: Llamadas también estrechas o apretadas, son


áreas entre las membranas de células adyacentes conectadas estrechamente. Estas
células sellan las células epiteliales vecinas de tal manera que evitan el tránsito libre de
moléculas pequeñas de una capa a otra.
 Las uniones de anclaje o adherentes: Sujetan mecánicamente a las células y sus
citoesqueletos con las células vecinas, suelen llamarse zónula adherens. Dos tipos
comunes de uniones de anclaje son los desmosomas y las uniones adherentes.

Los desmosomas son puntos de unión entre las células que las mantienen juntas,
compuestos de regiones de material denso asociado con los lados citosólicos de las dos
membranas plasmáticas, además de filamentos proteínicos que cruzan el estrecho
espacio intercelular entre ellas. Estos puntos de unión permiten que las células formen
láminas fuertes y que las sustancias continúen pasando libremente a través de los
espacios entre las membranas plasmáticas. Al estar anclados a los sistemas de
filamentos intermedios de la célula, las redes de dichos filamentos se conectan,
haciendo que las tensiones mecánicas se distribuyan por todo el tejido.

Las uniones adherentes son como pegamentos que mantienen a las células juntas, en


donde las cadherinas forman una banda continua de adherencia alrededor de la célula,
uniéndola a las células vecinas. Estas uniones conectan a los microfilamentos del
citoesqueleto.

 Las uniones comunicantes: Permiten el intercambio de señales químicas y


eléctricas entre células adyacentes. En las células de las plantas se denominan
plasmodesmos.
 Las uniones en hendidura: Unen estrechamente los espacios que hay entre las
células con desmosomas como su fueran un puente. Estas uniones se caracterizan por
ser comunicantes, ya que además de conectar las membranas plasmáticas, también
tienen canales que conectan el citoplasma de células adyacentes. Estas uniones
proporcionan una comunicación química y eléctrica rápida entre las células,
permitiendo que controlen el paso de materiales a través de estas uniones, abriendo y
cerrando los canales.
Además de las mencionadas anteriormente, investigaciones han demostrado la existencia de
otras uniones entre las células y la matriz extracelular. Este tipo de uniones, generalmente
entre el dominio basal de la célula y la lámina basal adyacente se conocen como
hemidesmosomas que están integradas por integrinas. En estudios ulteriores el
descubrimiento de novísimas uniones llamadas uniones focales entre células y sustrato

UNIONES ESTRECHAS (OCCLUDENS)

Son una especie de red de proteínas transmembranales que forman puntos de adhesión entre
las célula y célula, cruciales en mantener la diferencia de concentraciones de moléculas
hidrófobas pequeñas a lo largo de las capas del epitelio. Esta función la realizan de dos
maneras. Primero, sellan las membranas plasmáticas de las células adyacentes para crear
una barrera impermeable o semipermeable entre las capas. Segundo, actúan como barrera
dentro de la misma bicapa lipídica, pues restringe la difusión libre tanto de lípidos como de
proteínas de membrana. Esto aporta cierta polaridad a la célula epitelial, porque la parte
apical es diferente a la parte basal en los componentes de la membrana.

UNIONES DE ADHERENCIA
También llamadas intermedias, se unen con la membrana plasmática adyacente. Contienen
una placa formada por una densa capa de glucoproteínas transmembrana (cadherina) y
microfilamentos (o filamentos de actina) del citoesqueleto formando zonas extensas
denominadas cinturones de adhesión. Este tipo de unión ayuda a las superficies epiteliales
a resistir la separación durante actividades contráctiles como cuando los alimentos
progresan a lo largo del intestino.

DESMOSOMAS

Son una clase de uniones focales (como puntos de soldadura). Al igual que las uniones de
adherencia, contiene una placa y glucoproteínas transmembrana (cadherina) que se
extienden hacia el espacio intercelular. Esta placa se une, por encima, a filamentos
intermedios de queratina. Contribuye a la estabilidad cuando están bajo presión y cuando se
separan en la contracción de células y tejidos, como en la epidermis o células del
miocardio.2
Las células epiteliales y algunos otros tipos celulares, como las del músculo liso, también
están fuertemente unidas por los desmosomas, puntos de contacto similares a botones
denominados a veces desmosomas puntuales.

HEMIDESMOSOMAS

Los hemidesmosomas son uniones focales que unen células epiteliales a la matriz
extracelular que conforma la lámina basal. No obstante, tienen morfología similar a los
desmosomas. La unión ocurre gracias a la familia de proteínas llamadas integrinas. Las
integrinas unen mediante su dominio extracelular a proteínas de la lámina basal
con filamentos intermedios de queratina con ayuda de su región intracelular. Estas
estructuras se encuentran distribuidas en el tejido epitelial y ayuda a distribuir la resistencia
y la fuerza ejercidas sobre él.
UNIONES DE HENDIDURA (GAP) O UNIONES COMUNICANTES
Las uniones tipo gap o uniones comunicantes funcionan como poros que permiten el
transporte de iones y moléculas pequeñas de alrededor de 1000 Da entre células vecinas. Se
componen de 6 proteínas transmembrana (conexinas) que se unen para formar complejos
llamados conexones. Las conexinas forman delicados túneles llenos de líquido, que permite
a las células de un tejido comunicarse entre sí. El intercambio de moléculas e iones permite
un acoplamiento químico y eléctrico entre las células. Las uniones comunicantes son
importantes en la coordinación de las células que se activan por impulsos eléctricos y en su
influencia sobre otras células. En estas uniones la membrana plasmática no está fusionada,
sino que se hallan separadas por espacios intermoleculares estrechos. Se puede encontrar en
tejido avascular como el cristalino y la córnea del ojo, como también en el pie.