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Idriss Déby (Chad)

Nacio en Fada, Chad, 18 de junio de 1952, actualmente tiene 65 años

Estuvo al servicio del Consejo Militar Supremo del general Félix Malloum, que en 1975 derrocó al
presidente civil François Tombalbaye, pero luego se incorporo en las Fuerzas Armadas del Nacionales
(FAN), guerrilla dirigida por Hissène Habré que desde 1980 se enfrentó al poder central de
N'Djamena, entonces ocupado por Goukouni Oueddei, y al Ejército libio llegado en su apoyo.

François Tombalbaye: Guió al país a la independencia, obtenida el 11 de agosto de 1960, y fue


designado como su primer jefe de Estado.

Cuando Habré expulsó a Oueddei en 1982, Déby, que había alcanzado importantes posiciones de
mando en las FAN, se convirtió en jefe del Estado Mayor de las nuevas Fuerzas Armadas Nacionales,
con el rango de coronel.

En 1986, al poco de dirigir operaciones militares contra nuevas insurgencias armadas en el norte del
país, Habré le nombró su asesor en asuntos de seguridad y defensa. Sin embargo, Habré se vio
amenazado por el éxito y la popularidad que había obtenido Deby durante la guerra con Libia y
trató de eliminarlo de la escena política, y le destituyó del mando de las Fuerzas Armadas. No
obstante, Déby entró en contacto con los círculos conspirativos y él mismo intentó derrocar a Habré
en un golpe de Estado el 2 de abril de 1989. Fracasó y tuvo que refugiarse primero en Libia y luego
en Sudán, donde reorganizó sus efectivos y, a partir de octubre de 1989, comenzó las hostilidades
guerrilleras contra el Gobierno chadiano.

En abril de 1990 Déby constituyó el Movimiento Patriótico de Salvación (MPS) y el 10 de noviembre


desencadenó una ofensiva general que le permitió capturar la capital, N'Djamena, el 2 de diciembre,
un día después de abandonar Habré el poder, Déby asumió formalmente el poder al frente de un
Consejo de Salvación Nacional (CSN) con la condición de jefe del Estado,

La primera medida tomada por Deby fue la instauración de un régimen democrático y


pluripartidista y convocó a los líderes políticos del país para formar un Gobierno provisional de
Unión Nacional.

Sus dos primeros viajes oficiales fueron en febrero de 1991 a París, donde pidió ayuda económica,
militar y alimenticia, y a Libia, donde solicitó al líder libio, Muamar El Gadafi, ayuda para la
reconstrucción del país. Entre finales de 1991 y mediados de 1992 tuvo que superar tres intentos
de golpe de Estado, la reanudación efímera de los ataques de la guerrilla leal a Habré, o las
revueltas interiores del funcionariado, aquejado de recortes salariales y el aumento de impuestos.

Tras ser aprobada la Constitución, en marzo de 1996, se celebraron las primeras elecciones
democráticas, que necesitaron dos vueltas, en junio y julio. En la segunda, Deby se hizo con la
Presidencia al obtener el 69,1% de los sufragios. El 20 de mayo de 2001, Idriss Deby volvió a
ganar las presidenciales con un 67,35 por ciento de votos, que evitó una segunda vuelta.

Déby ha superado diversos complots golpistas y ha combatido la esporádica actividad guerrillera de


varios grupos insurgentes en el sur y el este del país, partidarios de un modelo federal del Estado y
con base étnica preferentemente cristiana. Déby no ha tolerado la politización del Islam, que podría
conducir de nuevo a la división religioso-territorial entre norte y sur

En 2000 la compañía estadounidense ExxonMobil se ofreció para bombear y dirigir el crudo chadiano
al Atlántico por la ruta camerunesa, y el Gobierno de Déby no dudó en suscribir con ella un acuerdo
que la oposición criticó por considerar sus términos desventajosos para el país. El consorcio puesto
en marcha, que cuenta con financiación del Banco Mundial, prevé empezar a exportar petróleo en
2003.

La expectación por el espectacular incremento de la renta nacional que el maná petrolero podría
traer presidió las elecciones presidenciales del 20 de mayo de 2001, en las que Déby se enfrentó a
seis candidatos, cinco de los cuales eran sureños. Sin necesidad de una segunda vuelta, Déby ganó
la reelección por otros cinco años con el 67,4% de los votos por delante de Ngarlejy Yorongar,
Kebzabo y Kamougué, a la sazón presidente de la Asamblea Nacional.

El régimen de Deby estuvo acosado, desde 1998, por el Movimiento para la Democracia y la Justicia
(MDJT), principal fuerza armada rebelde del país, que operaba desde la zona montañosa y casi
desértica del Tibesti (norte del Chad), hasta el 19 de agosto de 2005, cuando firmó con el Gobierno
un acuerdo de paz que puso fin a siete años de rebelión en el norte del país.

Chad, cuyo gobierno admite que carece de educación, asistencia sanitaria y servicios sociales
básicos, además de  sufrir de inseguridad alimentaria, como causa de las sequías, inundaciones y
plagas de saltamontes que cíclicamente afectan a las cosechas, entre otros problemas.  A parte de
sus problemas internos, Chad está en medio de una encrucijada de conflictos.

Isaías Afewerki (Eritrea)

En 1966 se unió al Frente de Liberación de Eritrea (FLE), guerrilla que combatía al gobierno de H.
Selassie por la independencia del territorio, anexionado y convertido cuatro años antes en provincia
del imperio etíope.

En 1977, participó en la fundación del Frente Popular de Liberación de Eritrea (FPLE) se le designó
vicesecretario general. En 1987 se convirtió en jefe supremo del Frente, que, junto con otras
guerrillas, proseguía una lucha que ningún bando conseguía inclinar a su favor.

FPLE, y en febrero de 1991 el Frente lanzó su embestida definitiva. A finales de mayo liberó las
ciudades eritreas de Asab y Asmara, la capital, con lo que ponía toda la provincia bajo su control.

La guerra duró casi 30 años hasta que el EPLF, cuyo brazo armado era el EPLA, habiendo derrotado a
las fuerzas etíopes en Eritrea, tomó el control del país. En abril de 1993, en un referéndum apoyado
por Etiopía con el 95% de los votos, el pueblo eritreo votó casi por unanimidad en favor de la
independencia. El reconocimiento formal de una Eritrea independiente y soberana sucedió ese mismo
año.

en febrero de 1994 se transformó en un Frente Popular para la Justicia y la Democracia (FPJD),


desprendido ya de la ideología comunista y virtualmente convertido en el único partido legal. En el
campo económico ha tenido que afrontar los graves problemas derivados de una economía basada en
la agricultura de subsistencia, muy dependiente de la asistencia exterior, teniendo una economía de
subsistencia (se basa en la agricultura).

Aunque la separación de Etiopía fue amistosa, en 1994 rompió relaciones diplomáticas con los
etíopes. Se dió por mutuas acusaciones de apoyo a las respectivas subversiones internas,
desacuerdos en materia comercial y, sobre todo, litigios territoriales nunca resueltos, terminaron por
conducir a la guerra abierta entre ambos países en junio de 1998, un conflicto enormemente costoso
en vidas y recursos que se prolongó en 1999 con diversas fases de intensidad y que fue considerado
absurdo por la comunidad internacional por protagonizar dos de las naciones más pobres del planeta.
Esta guerra dejó un saldo de alrededor de 70.000 muertes

Tras la firma de paz, ambos aceptaron someterse a la decisión de la ONU que llegaría en abril de
2002, con la decisión de la Corte Permanente de Arbitraje de La Haya. Meses más tarde, la Comisión
de Fronteras entre Eritrea y Etiopía (EEBC) dictó su fallo sobre la delimitación definitiva y vinculante
en el que Badme quedaba bajo soberanía eritrea. Sin embargo. Etiopía manifestó su desacuerdo con
esa decisión.

En 2012 volvieron a surgir enfrentamientos armado en la zona de Badme lo que indica que el tema
fronterizo entre Etiopía y Eritrea sigue abierto.

El gobierno ha establecido un modelo de desarrollo que se basa en cinco pilares. En primer lugar, la
seguridad alimentaria: Eritrea no puede defender su soberanía nacional si su población muere de
hambre. Para ello el país puede contar con dos herencias del colonialismo italiano: la agricultura
pluvial y la economía de plantaciones que se basa en un sistema mecanizado. Además, una reforma
agraria ha concedido a cada agricultor su propio trozo de terreno. El gobierno también ha instalado
unas estaciones de tractores a disposición de los agricultores e incluso propone ayudarles en su
trabajo. El trabajo de la agricultura es muy duro, sobre todo cuando sólo se dispone de
equipamientos rudimentarios, pero con la ayuda del gobierno, los campesinos pueden tener tiempo
para aprender a leer y formarse en otros oficios.

El acceso al agua potable es el segundo pilar. Muchas de las enfermedades en África están unidas a
la insalubridad del agua, pero esto se puede remediar poniendo agua potable a disposición de todos
los pueblos.

Llegamos así al tercer pilar: la sanidad. Eritrea posee una red competente de clínicas diseminadas
por todo el país y conectadas a hospitales. La sanidad es, además, gratuita. Podemos compararlo con
Etiopía: ahí, si no se tiene mucho dinero ¡uno está muerto! E incluso teniéndolo... Un famoso
cantante, el Johnny Halliday etíope, padecía una grave diabetes. Las autoridades lo llevaron de un
hospital a otro, pero no tenían el material necesario para curarlo. Resultado, la estrella etíope murió.

El cuarto pilar se basa en la educación, una prioridad del gobierno que quiere desarrollar sus recursos
humanos. En África muchos han perdido de vista que los recursos materiales no bastan para
desarrollar un país. Evidentemente, esto les viene bien a las potencias imperialistas que siempre han
sabido hacer creer que ellas les resultaban indispensables a los africanos para ayudarles a sacar
beneficios de sus recursos materiales. Pero el factor humano es primordial para desarrollarse y, por
lo tanto, Eritrea quiere tener su propio personal competente para explotar sus materias primas.

El último pilar está constituido por los eritreos expatriados, los cuales envían dinero a sus familiares
que han permanecido en el país y de paso pagan un porcentaje al gobierno, lo que constituye una
fuente considerable de ingresos. La CIA ha tratado de romper esta red de financiación, pero no lo ha
logrado.

Denis Sassou-Nguesso (República del Congo)

Youlou fue elegido presidente de la república en noviembre de 1959. El 15 de agosto de 1960 el país
obtuvo su total independencia.

En 1963 participó en la revolución cívico-militar que derrocó al primer presidente del país, el
sacerdote Fulbert Youlou. Youlou estableció un régimen autocrático y corrompido. El creciente
movimiento de masas nunca aceptó su política y la protesta contra la corrupción y la represión a las
actividades sindicales estalló en un levantamiento popular en los llamados tres días gloriosos del 13
al 15 de agosto de 1963, esto permitió que se convirtiera en uno de los primeros miembros del
Partido Congoleño del Trabajo (PCT) cuando se fundó en diciembre de 1969.

Es el presidente del Comité Central del Partido Congoleño del Trabajo.  Originalmente era un partido
marxista-leninista, pero se volvió un partido de izquierda moderada en la década de 1990.

Durante el periodo de presidente de Opango, permaneció en el cargo de vicepresidente hasta el 5 de


febrero de 1979, cuando Yhomby-Opango fue expulsado del poder en un golpe de estado en el que
se le acusó de corrupción y perversión política. El 8 de febrero la Comisión de Movimiento de
Población eligió a Nguesso como nuevo presidente.

Negoció préstamos al FMI y permitió a los inversores de Francia y Estados Unidos acceder a las
extracciones de petróleo y minerales. También viajó a Moscú en 1981 para firmar un pacto de
amistad de veinte años con la Unión Soviética.

En diciembre de 1989 anunció el fin del control gubernamental de la economía y declaró una
amnistía parcial para los presos políticos. Al año siguiente trató de mejorar la situación económica y
reducir los niveles de corrupción de su gobierno. Desde agosto de 1990 se permitió la formación de
otros partidos políticos y Sassou Nguesso realizó una visita oficial simbólica a los Estados Unidos que
pondría los cimientos de una nueva serie de préstamos del Fondo Monetario Internacional a finales
de aquel año. En febrero de 1991 se decidió establecer un gobierno democrático.

En 1992, se realizaron unas votaciones para elegir presidencia en donde Lissouba ganó la segunda
ronda con el 61% de los votos. Nguesso fue eliminado en la primera ronda tras obtener un 17% de
los votos.

Lissouba empezó su gobierno entre acusaciones de manipulaciones de los votos, lo que provocó que
incrementará la represión para poder mantener el poder. Desde noviembre de 1993 hasta final de
año, los choques entre los partidarios de Kolelas y Lissouba arrojaron una cifra de 1.500 muertos.

De cara a las elecciones presidenciales convocadas para el 27 de julio de 1997 Nguesso anunció su
candidatura y en mayo de ese año se presentó en Brazzaville. Cuando el 5 de junio soldados
gubernamentales rodearon su vivienda en el curso de una operación de desarme de milicias
ordenada por Lissouba la capital se sumergió en violentos combates entre el Ejército Nguesso y la
milicia de Lissouba, con el motivo de  instigar en el norte la violencia contra los partidarios de su
aliado Opango. Se realizó una guerra civil entre estos dos partidos provocando entre 4.000 y 10.000
muertos, más de 800.000 desplazados y grandes destrucciones de infraestructuras básicas,
finalizando con la huida de Lissouba y Nguesso tomando nuevamente el poder del país.

Sassou Nguesso se preparó para permitir una vuelta a la democracia y empezar un proceso de
transición, en 2002 se realizaron elecciones presidenciales donde Sassou Nguesso ganó con casi el
90% de los votos, pues se impidió participar a sus dos rivales principales, Lissouba y Kolelas, y el
único rival de cierta talla, Andre Milongo, por otro lado, se dice que la población tenía temor del
poder militar que tenía Nguesso y querían evitar violencias en su país. Se acordó una nueva
constitución en junio de 2002 que garantiza al presidente nuevos poderes y además extendía su
mandato a siete años.

Nuevamente fue elegido en 2009, así mismo en 2016. Internacionalmente, el régimen de Sassou
Nguesso ha sido afectado por acusaciones de corrupción pese a sus intentos por censurarlos. Una
investigación francesa encontró más de 110 cuentas bancarias y decenas de propiedades lujosas en
Francia a su nombre. Sassou Nguesso denunció que las investigaciones eran partidistas y las calificó
como «racistas» y «coloniales».

la economía del país también depende de la exportación de petróleo, agricultura, madera, potasa,
zinc, uranio, cobre, fosfato, gas natural.

Actualmente se presencia una guerra civil entre fuerzas gubernamentales y el grupo armado los
Ninjas, produciendo un incremento de desplazados. Se calculaba que había unas 81.000 personas
desplazadas internamente. La población internamente desplazada necesitaba con urgencia albergue,
alimentos, agua, servicios de salud básicos y saneamiento adecuado.

Se observaron escasos avances en las actuaciones judiciales que afectaban a líderes y miembros de
la oposición detenidos desde 2015 por oponerse a cambios en la Constitución o a los resultados de
las elecciones presidenciales.

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