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La novela femenina contemporánea Biruté Ciplijauskaité

LA REIVINDICACIÓN DE LO ERÓTICO/SEXUAL
La novela sexual se escribe no para provocar excitación sino exponer la vivencia plenaria de
la mujer: el acto sexual no se centra en la mera descripción, debe dar cuenta de su experiencia
interior, su comportamiento, los mitos y sus resoluciones. Pues muchas autoras consideran
que en la manipulación de lo sexual está causa del sometimiento femenino. Comentado [SET1]: Primera diapositiva

Monique Wittig [vitig] (escritora francesa y teórica feminista) piensa que todo dis-
curso pornográfico: ora literatura, ora películas, es siempre dirigido en contra de la mujer; su
función es mostrar a la mujer dominada por el poder masculino. Pues estos mitos sexuales
están presentados al través de una visión unilateral. Es la precursora de lo que ahora se conoce
como teoría queer (las categorías de “mujer” y “hombre” son de tipo políticas), y propone
como resolución el amor lésbico, por tres características: no hay actitud de defensa, no hay
que superar la “otredad” y sugiere una perspectiva nueva.
Wittig denuncia las normas de conducta establecidas a partir de premisas heterose-
xuales, el mas relevante es que el lesbianismo se trata como “caso”, enfermedad.
DuPlessis se decanta por modificar la estructura de la novela que durante el siglo XIX
concluía con el matrimonio. En la novela lesbiana este “contrato social” es el punto de par-
tida: en Le Bonheur [La felicidad] (1970) François, la acción deriva del matrimonio que se
interpone entre la relación original, para finalizar con el divorcio y la reunión de las mujeres.
Esther Tusquets establece la diferencia entre erótico (liberado) perverso, seguida de
una “caterva de fantasmas”; en oposición con lo pornográfico que pretende dar orden y es-
quematizar la sexualidad en general. Comentado [SET2]: Segunda diapositiva

Biruté piensa que La Bâtarde [El bastardo] (1964) de Violette Leduc es la iniciadora
de la novela lesbiana: se inscribe en la tradición de novela de formación y esta contada en
primera persona. Se resalta el valor de darle voz a la problemática, aunque con una exposición
escueta.
Vuelve Wittig con Les Guérillères [Las Guerrillas] (1969), que transgrede en sentido
general: a la sociedad, a los mitos, al amor heterosexual y al lenguaje. Cuatro años después Comentado [SET3]: Tercera diapositiva
con Le Corps lesbien [El cuerpo lésbico] (1973): “rompe las secuencias sintácticas y tempo-
rales, rompe el fluir regular del relato, descompone la tipografía de la página y las palabras,
llena largos párrafos de meros nombres de mujeres” (169) el uso del lenguaje es modificado
al límite. Esto sucede, siguiendo a Biruté, como un acercamiento a la enunciación del len-
guaje del cuerpo. En esta novela Wittig explora también las injusticias a las que se somete a
la mujer al través de los siglos.
Chawfal presenta ruptura en sus dos novelas La Rêverie [El Ensueño] (1976) Le Soleil
et la terre [El sol y la tierra] (1977) aunque de forma moderada: existe la glorificación del
sexo; los temas como la mestruación y la parturición se muestran con lenguaje sensual. Comentado [SET4]: Cuarta diapositiva

Como revolución de lo erótico: tenemos dos novelas alemanas Chista Reinig (Pérdida
de hombría) aparece la ruptura del lenguaje propuesta antes por Wittig, la resolución final se
La novela femenina contemporánea Biruté Ciplijauskaité

decantará por el amor lésbico, el propósito de la autora es exponer el dilema del lenguaje
pornográfico; y Verena Stefan (Cambios de piel) hace uso de: la parodia, el cincismo, la
deconstrucción y la ironía. La burla a propósito de (I) de lo aprendido al través de la exposi-
ción a pornografía cuando Reinig escribe: “[los hombres] sólo reaccionan al volumen emo-
cional de la hembra”. Y (II) de los procedimientos psicoanalíticos pues sus posturas parten
de lo masculino. Comentado [SET5]: Quinta diapositiva

De vuelta a España, en donde la novela erótica aparece con “fuerza y variedad” (173),
empero, no se presenta como protesta sino con tintes líricos, con tendencia a relacionar la
experiencia sexual con la pasión por el mar. La principal representante en este país es Esther
Tusquets (antes mencionada), su primera novela El mismo mar de todos los veranos (1978)
atiende la problemática de las relaciones entre mujeres, además, es una critica a la sociedad
burguesa, protesta contra la iglesia y la religión y a la postre, es una indagación sobre la
condición de la mujer. Para lograrlo de forma memorable: usa técnicas lingüísticas muy di-
versas: musicalidad del texto, niveles superpuestos (soledad desde la escritura, soledad del
pasado). En estas novelas es común deshacerse de los límites temporales: este nuevo ritmo
sigue a lo vivido-percibido por los sentidos y no a lo razonado. Comentado [SET6]: Sexta diapositiva

Biruté finaliza este apartado con una novela de Ana María Moix (mois), Walter ¿por
qué te fuiste? (1973), Moix explora los años formativos de un adolescente, pero le aporta un
ambiente complejo con elementos fantásticos: confusión de los niveles temporales, Biruté
afirma que estos elementos comprueban lo que McDougall dice sobre los homosexuales:
“escapan hacia la fantasía”. Pues la parte amorosa de la novela consiste en la recreación de
sueños. Moix logra adentrase en la conciencia del protagonista de forma eficaz. Comentado [SET7]: Séptima diapositiva