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ANALISIS

DRAGON ROJO

JESSICA LORENA CALDERÓN RODRÍGUEZ


ID. 579087

PSICOLOGÍA JURÍDICA
NRC. 5005

CORPORACIÓN UNIVERSITARIA MINUTO DE DIOS


PSICOLOGÍA, VIII SEMESTRE
PREGRADO DISTANCIA
GIRARDOT
2020
ANALISIS DRAGON ROJO

Francis Dolarhyde lleva el mencionado apodo debido a su tendencia a masticar los

cuerpos de sus víctimas, al tamaño extraño y la agudeza de sus dientes, junto con otras

fijaciones orales. Nacido con un defecto facial (labio leporino), Francis sufrió el severo

abuso emocional y físico de su sádica abuela y desarrolló desorden de personalidad

múltiple o trastorno múltiple de la personalidad, con alternancia entre un apacible empleado

en una empresa de edición de filmaciones caseras y un ser monstruoso que va

transformándose paulatinamente en cada asesinato, en identificación con una pintura de

William Blake (“El Gran Dragón Rojo y la Mujer Vestida de Sol”). Al conocer a Reba e

iniciar cierta intimidad con ella, sofoca sus impulsos asesinos al convertirla en, lejos de un

enamoramiento, un objeto de obsesión. Sin embargo, al poco tiempo, la presencia de ella

enfurece a la otra parte escindida de su personalidad.

Su patología no resulta fácilmente catalogable, pero podría decirse que se trata de una

personalidad psicopática que incluye tendencias piromaníacas y breves episodios

alucinatorios.

Indicadores de psicopatía:

 ausencia de culpa, angustia y responsabilidad, ausencia de valor moral con código

propio de valores y ruptura de un código general y social, ausencia de conciencia de

enfermedad, trastornos en la interacción con el medio

 asociación en un patrón psicopático con la mirada.

 sufre por insatisfacción de su deseo, ya que su objeto está puesto en la fantasía.

 goce fetichista-voyeurista.
 problemas de interacción y aislamiento.

 Indicadores de tendencias piromaníacas.

Episodios psicóticos breves (alucinaciones auditivas

Will Graham posee una aguda capacidad para ponerse en el lugar del criminal y en

cierta forma encarnarlo.

Tiene una intuición excepcional que le permite recorrer mentalmente lo andado por el asesino, leer

en la escena del crimen las armas utilizadas, las intenciones, los movimientos, los pasos dados por

aquél. Acepta el último desafío de su carrera por una cuestión narcisista, que a su vez conlleva el

volver a encontrarse cara a cara con el hombre que estuvo a un paso de matarlo (Lecter). Es

brillante intelectualmente; puede rivalizar con el criminal, ponerse a su altura, entrar en diálogo

desafiante con él.

El enfrentamiento narrado entre Will y Francis simboliza la lucha eterna entre el bien y el mal, entre

la cercanía al equilibrio y la inadaptación social, entre la consolidación familiar y el aislamiento, la

humanidad y la animalidad, la agresividad sublimada y la violencia descarnada, respectivamente.

Vistos de esta forma, los personajes son, más que dos polos opuestos, las dos caras de una misma

moneda: Will busca la consecución de un equilibrio personal mediante la captura de Francis, y ha

sabido canalizar su agresividad de manera socialmente correcta, dirigido hacia la ambición y el

ascenso en la pirámide social, mientras que Francis representa las pulsiones agresivas y

autodestructivas existentes bajo la contenida apariencia de Will. Recordemos que el psicópata

realiza lo que el neurótico fantasea, y necesita de un espectador privilegiado. Ninguno de ellos “es”

sin el otro.

Hannibal Leter es un tipo de delincuente especifico pues posee características de varios perfiles,

principalmente este hombre presenta un trastorno de personalidad antisocial, y aunque muchas


teorías opinan que es debido a factores ambientales. Hannibal trabaja para sí mismo, es antipático,

egoísta aunque lo disfraza su altruismo, esto hace parte de su perversión, es vanidoso, usa su

capacidad analítica para desconcertar a los demás, tiene un poder de convencimiento muy grande y

es por su capacidad para seducir, es carismático, astuto, manipulador, puede debilitar el autoestima

de la otra persona con el fin de hacer de esta un ser manejable para sus propósitos contranaturales,

es hábil, no presume de su gran intelecto, es realmente sádico y perverso, no busca solo que la otra

persona sufra, realmente desea que se angustie, someterlos a un estrés muy fuerte que socave su

integridad, y para eso puede usar actos violentos o verbales, aunque por lo general son muy sutiles,

es insensible y no manifiesta ningún remordimiento.