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Servicio Andaluz

de Salud (SAS)

Temario Específico y Test

Celador/a
Servicio Andaluz de Salud (SAS)
©
Ediciones Rodio, S. Coop. And
©
Los autores
Segunda edición, febrero 2017 (332 páginas)
Diseño de portada: Ediciones Rodio, S. Coop. And
Edita: Ediciones Rodio, S. Coop. And
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correspondientes indemnizaciones por daños y perjuicios, para quienes reprodujeren, plagiaren, distribuyeren o comunicaren públicamente,
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soporte o comunicada a través de cualquier otro medio, sin la preceptiva autorización
Índice

Temario Específico

Tema 10. Visión general del celador como profesional del sistema sanitario público.
Los profesionales y la Sanidad. El trabajo en equipo. El celador como integrante de
los equipos de trabajo del Sistema Sanitario. Las unidades clínicas de gestión......... 13

Tema 11. El Celador en su puesto de trabajo I. El Celador en las Unidades de Hos-


pitalización, Bloque Quirúrgico y en las Unidades de Cuidados Críticos y Urgencias 29

Tema 12. El Celador en su puesto de trabajo II. El Celador en el Área de Consultas


Externas, en suministros, almacenes, farmacia y resto de puestos. El Celador en
Salud Mental ........................................................................................................... 59

Tema 13. Movilización y traslado de pacientes. Técnicas de movilización. Traslado de


paciente encamado, en camilla y en silla de ruedas. Posiciones anatómicas básicas .... 95

Tema 14. Manual de estilo del Servicio Andaluz de Salud. Valores y principios del
Servicio Andaluz de Salud. Características de la atención. La atención sanitaria y su
organización ............................................................................................................ 115

Tema 15. Habilidades sociales y comunicación. El ciudadano como centro de


nuestro Sistema Sanitario. La comunicación como herramienta de trabajo. Estilos
de comunicación ..................................................................................................... 129

Tema 16. Prevención de riesgos laborales en los celadores. Riesgos en seguridad,


higiénicos, ergonómicos, psicosociales y organizativos. Gestión medioambiental:
contribución de las tareas de los celadores al cuidado del medio ambiente.............. 157

Tema 17. Plan de emergencias ante un posible incendio. Medidas preventivas.


Conceptos básicos. Medios técnicos de protección. Equipos de Primera Intervención
(E.P.I.), sus funciones. Actuaciones a realizar ........................................................... 203
Test del temario específico

Test del tema 10 .................................................................................................................................................. 229

Test del tema 11 .................................................................................................................................................. 243

Test del tema 12 .................................................................................................................................................. 257

Test del tema 13 .................................................................................................................................................. 271

Test del tema 14 .................................................................................................................................................. 279

Test del tema 15 .................................................................................................................................................. 287

Test del tema 16 .................................................................................................................................................. 295

Test del tema 17 .................................................................................................................................................. 311

Bibliografía ......................................................................................................................................................... 327


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Celador/a Servicio Andaluz de Salud Temario específco y Test

Temario Especí‫ޖ‬co
Tema 10
Visión general del celador como
profesional del Sistema Sanitario
Público. Los profesionales
y la Sanidad. El trabajo en equipo.
El celador como integrante
de los equipos de trabajo
del Sistema Sanitario.
Las unidades clínicas de gestión
Tema 10. Visión general del celador como profesional del Sistema Sanitario Público

Índice esquemático

1. Visión general del celador como profesional del Sistema Sanitario


Público. Los profesionales y la sanidad

2. El trabajo en equipo. El celador como integrante de los equipos de


trabajo del Sistema Sanitario
2.1. Formación de un equipo de salud
2.2. Funciones y actividades de los equipos de salud
2.3. Características de los equipos
2.4. Ventajas del trabajo en equipo
2.5. Dificultades del trabajo en equipo

3. Las unidades clínicas de gestión


3.1. Marco de funcionamiento y normas de las Unidades Clínicas de Gestión
(UGC)
3.2. Condiciones básicas necesarias para ser una Unidad Clínica de Gestión
(UGC)
3.3. Objetivos
3.4. Consulta de acto único y tiempos de espera
3.5. Indicadores clínicos y normas de calidad
3.6. Indicadores clínicos de los diagnósticos enfermeros
3.7. Orientación a los ciudadanos, Información y medida de la satisfacción
3.8. Adecuación de prescripción y consumo de fármacos
3.9. Investigación
3.10. Planes y herramientas de mejora utilizadas

14
Tema 10. Visión general del celador como profesional del Sistema Sanitario Público

1. Visión general del celador como profesional


del Sistema Sanitario Público. Los profesionales
y la sanidad

Funciones a realizar por los celadores


Las funciones de los Celadores vienen recogidas en la Orden de 5 de julio de
1971, por la que se aprueba el estatuto de personal no sanitario al servicio de las
instituciones sanitarias de la seguridad social.
1. Tramitarán o conducirán sin tardanza las comunicaciones verbales, docu-
mentos u objetos que les sean confiados por sus superiores. Trasladarán
de unos servicios a otros los aparatos o mobiliario que se les indique.
2. Harán los servicios de guardia que correspondan dentro de los turnos
que se establezcan.
3. Realizarán excepcionalmente aquellas labores de limpieza que se les en-
comienden cuando su realización por el personal femenino no sea idó-
nea o decorosa en orden a la situación, emplazamiento, dificultad de
manejo, peso de los objetos o locales a limpiar.
4. Cuidarán, al igual que el resto del personal, de que los enfermos no ha-
gan uso indebido de los enseres y ropas de la Institución, evitando su
deterioro o instruyéndoles en el uso y manejo de las persianas, cortinas y
útiles de servicio en general.
5. Servirán de ascensoristas cuando se les asigne especialmente ese cometi-
do o las necesidades del servicio lo requieran.

15
Tema 10. Visión general del celador como profesional del Sistema Sanitario Público

6. Vigilarán las entradas de la Institución, no permitiendo el acceso a sus


dependencias más que a las personas autorizadas para ello.
7. Tendrán a su cargo la vigilancia nocturna, tanto del interior como exte-
rior del edificio, del que cuidarán estén cerradas las puertas de servicios
complementarios.
8. Velarán continuamente por conseguir el mayor orden y silencio posible
en todas las dependencias de la Institución.
9. Darán cuenta a sus inmediatos superiores de los desperfectos o anoma-
lías que encontraren en la limpieza y conservación del edificio o material.
10. Vigilarán el acceso y estancia de los familiares y visitantes en las habita-
ciones de los enfermos, no permitiendo la entrada más que a las perso-
nas autorizadas, cuidando no introduzcan en las instituciones más que
aquellos paquetes expresamente autorizados por la Dirección.
11. Vigilarán, asimismo, el comportamiento de los enfermos y de los visitan-
tes, evitando que estos últimos fumen en las habitaciones, traigan ali-
mentos o se sienten en las camas y, en general, toda aquella acción que
perjudique al propio enfermo o al orden de la Institución.
12. Tendrán a su cargo el traslado de los enfermos, tanto dentro de la Institu-
ción como en el servicio de ambulancias.
13. Ayudarán, asimismo, a las Enfermeras y Ayudantes de Planta al movi-
miento y traslado de los enfermos encamados que requieran un trato
especial, en razón de sus dolencias, para hacerles las camas.
14. Excepcionalmente, lavarán y asearán a los enfermos masculinos enca-
mados o que no puedan realizarlo por sí mismos, atendiendo a las in-
dicaciones de las Supervisoras de planta o servicio, o personas que las
sustituyan legalmente en sus ausencias.
15. En caso de ausencia del peluquero o por urgencia en el tratamiento,
rasurarán a los enfermos masculinos que vayan a ser sometidos a inter-
venciones quirúrgicas en aquellas zonas de su cuerpo que lo requieran.
16. En los quirófanos auxiliarán en todas aquellas labores propias del Cela-
dor destinado en estos servicios, así como en las que les sean ordenadas
por los Médicos, Supervisoras o Enfermeras.
17. Bañarán a los enfermos masculinos cuando no puedan hacerlo por sí
mismos siempre de acuerdo con las indicaciones que reciban de las Su-
pervisoras de planta o servicios, o personas que las sustituyan.
18. Cuando por circunstancias especiales concurrentes en el enfermo, no
pueda éste ser movido sólo por las Enfermeras o Ayudantes de planta,
ayudará en la colocación y retirada de las cuñas para la recogida de ex-
cretas de dichos enfermos.

16
Tema 10. Visión general del celador como profesional del Sistema Sanitario Público

19. Ayudarán a las Enfermeras o personas encargadas a amortajar a los enfer-


mos fallecidos, corriendo a su cargo el traslado de los cadáveres al mortuorio.
20. Ayudarán a la práctica de autopsias en aquellas funciones auxiliares que
no requieran por su parte hacer uso de instrumental alguno sobre el ca-
dáver. Limpiarán la mesa de autopsias y la propia sala.
21. Tendrán a su cargo los animales utilizados en los quirófanos experimen-
tales y laboratorios, a quienes cuidarán alimentándolos, manteniendo
limpias las jaulas y aseándoles, tanto antes de ser sometidos a las prue-
bas experimentales como después de aquellas y siempre bajos las indi-
caciones que reciban de los Médicos, Supervisoras o Enfermeras que les
sustituyan en sus ausencias.
22. Se abstendrán de hacer comentarios con los familiares y visitantes de los
enfermos sobre diagnósticos, exploraciones y tratamientos que se estén
realizando a los mismos, y mucho menos informar sobre los pronósticos
de su enfermedad, debiendo siempre orientar las consultas hacia el Mé-
dico encargado de la asistencia del enfermo.
23. También serán misiones del Celador todas aquellas funciones similares
a las anteriores que les sean encomendadas por sus superiores y que no
hayan quedado específicamente reseñadas.

2. El trabajo en equipo. El celador como integrante


de los equipos de trabajo del Sistema Sanitario
Los equipos de trabajo existen para llevar a cabo tareas, pudiendo existir dis-
tintos equipos para tareas diferentes, o sea, que pueden unirse distintos equipos
para realizar una tarea en cuestión.
El equipo es más que la suma de sus integrantes, esto es importante. Hay
tareas que requieren la interrelación de sus miembros que por separado no po-
drían realizar. En el equipo cada profesional ha de desarrollar y responsabilizarse
de algunas actividades concretas, alguno de cuyos aspectos pueden a su vez ser
compartidos por distintos miembros del mismo, en un contexto de colaboración
y ausencia de conflictos de competencias.
El equipo no es sólo un conjunto de profesionales que desarrollan activida-
des con objetivos comunes, también constituyen la base de una metodología
concreta de trabajo siendo esta última perspectiva la que marca la verdadera
importancia del concepto de equipo multidisciplinario, ya que de su aplicación
correcta dependerá el que puedan alcanzarse los objetivos marcados con éxito y
sean desarrollados de manera coordinada.

17
Tema 10. Visión general del celador como profesional del Sistema Sanitario Público

Dentro del marco sanitario el trabajo en equipo puede suponer la coordina-


ción de múltiples profesionales: médicos, enfermeros, auxiliares de enfermería,
celadores, trabajadores sociales, fisioterapeutas, psicólogos, farmacéuticos, tera-
peutas ocupacionales…

2.1. Formación de un equipo de salud


Se requiere una mentalidad abierta, una disposición y un periodo de práctica
y asentamiento para conseguir implantar esta metodología de trabajo. El equipo
se construye diariamente.
Los requisitos para que puedan constituirse los equipos son:
– Que los componentes sean dialogantes.
– Que nadie pretenda tener razón.
– Que todos sean capaces de controlar su emocionalidad.
– Que se respete la vida privada de cada uno y sus ideas.
– Que se guarden las formas de cortesía, que no se establezcan jerarquías.
– Que cada uno cumpla con sus obligaciones.

Distinguimos tres fases en el proceso de desarrollo de los equipos de trabajo:


– Individualismo. Cada persona llega al equipo con sus propias ideas,
actitudes, experiencias, conocimientos…
– Identificación con el grupo. Los componentes se aproximan, anali-
zando la posibilidad de trabajar sobre objetivos comunes.

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Tema 10. Visión general del celador como profesional del Sistema Sanitario Público

– Síntesis. Las personas aceptan la existencia del equipo no exentas de


contradicciones, fijan objetivos comunes y método de trabajo.
La permanencia en el tiempo de los equipos de trabajo está condicionada
por la efectividad del trabajo de todos sus componentes.

2.2. Funciones y actividades de los equipos de salud


El equipo ha de asumir los objetivos y actividades propias del nivel asistencial
correspondiente desde una perspectiva disciplinaria:
– Atención de salud. Fomento, promoción, prevención y asistencia o
recuperación, rehabilitación y reinserción social.
– Administración. Mediante la coordinación entre los distintos niveles
asistenciales, la correcta utilización de registros, de gestión, de evaluación
de programas, elaboración de informes…
– Docente. Pregrado y postgrado, reciclaje constante, formación conti-
nuada, educación para la salud a la población…
– Investigación. De temas clínicos, epidemiológicos, de organización, de
funcionamiento…

2.3. Características de los equipos


Los miembros del equipo comparten un propósito común que les une y guía
en sus acciones.
Cada miembro del equipo tiene una comprensión de sus propias funciones y
reconoce intereses comunes.
El equipo trabaja agrupando conocimientos, técnicas y recursos y todos los
miembros comparten la responsabilidad de los resultados.
La efectividad del equipo está relacionada con su capacidad para llevar a
cabo el trabajo y su habilidad para organizarse como un grupo independiente
de personas.

2.4. Ventajas del trabajo en equipo


– El enfermo recibe una mejor atención.
– Disminuye la prevalecía de enfermedades en la comunidad.

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Tema 10. Visión general del celador como profesional del Sistema Sanitario Público

– Estimula para realizar la educación para la salud de una forma coordi-


nada.
– Proporciona mayor satisfacción laboral a los miembros del equipo.
– El cuidado que presta el equipo es mayor que la suma de los cuidados
individuales de sus miembros.
– Permite afrontar los problemas desde una óptica multicausal, pero man-
teniendo la unidad de acción para su resolución.
– Unifica conceptos y técnicas, y evita contradicciones entre los distintos
profesionales.
– Previene las duplicidades de esfuerzo, rentabilizando la utilización, tanto
de locales, como de materiales, e incluso, de los mismos profesionales.
– Permite dar cohesión a los programas de salud en sus diferentes facetas,
logrando una mayor eficiencia de los mismos.
– El trabajo conjunto con otros profesionales de la misma disciplina per-
mite el intercambio de conocimientos y pautas de actuación, así como
mantenerse al día más fácilmente.
El trabajo con otro tipo de profesionales (enfermeros/as, trabajadores socia-
les, personal no sanitario, etcétera) aporta unas perspectivas muy diferentes, faci-
litando el enfoque biopsicosocial y permitiendo al equipo poder realizar todas las
funciones intrínsecas a la Atención Primaria: promoción, prevención, asistencia y
rehabilitación de la población adscrita.

2.5. Dificultades del trabajo en equipo


– Escasa experiencia.
– Falta de incentivos.
– Exceso de rigidez en algunos integrantes.
– Falta de interés.
– Dificultad en el control de gestión, en tiempos de estudio e investigación.

3. Las unidades clínicas de gestión


La gestión clínica en el Servicio Andaluz de Salud es un proceso de diseño
organizativo que permite incorporar a los profesionales en la gestión de los re-
cursos utilizados en su propia práctica clínica. Supone, por tanto, descentralizar
las decisiones sobre la gestión de los recursos utilizados en la práctica clínica y

20
Tema 10. Visión general del celador como profesional del Sistema Sanitario Público

dotar a las unidades asistenciales de la capacidad e instrumentos para planificar


y gestionar sus actividades, promocionando su autonomía y responsabilidad.
En las Unidades de Gestión Clínica la actividad se desarrolla de acuerdo a
diferentes objetivos, entre los que destacan:
– Fomentar la implicación de los profesionales sanitarios en la gestión de
los centros.
– Reforzar la continuidad asistencial entre ambos niveles de atención.
– Mejorar la organización del trabajo.
– Elevar la satisfacción de los pacientes.
– Fomentar la información y la transparencia.
– Proteger la confidencialidad e intimidad del paciente.

3.1. Marco de funcionamiento y normas de las


Unidades Clínicas de Gestión (UGC)
Cada UGC estará liderada por un solo director de UGC que deberá tener
dedicación exclusiva en el Sistema Sanitario Público de Andalucía (SSPA) y que
se regirá por la normativa vigente.

21
Tema 10. Visión general del celador como profesional del Sistema Sanitario Público

Las UGCs estarán formadas por equipos multiprofesionales. Todas las UGC
deberán cumplimentar y negociar el presente documento con la Dirección Ge-
rencia del Hospital/Área de Gestión Sanitaria (AGS)
La Dirección Gerencia del Hospital/AGS debe asegurar que se dispone de
una serie de condiciones para desarrollar el modelo de UGC:
– Disponer de sistemas de información que garanticen la validez de la eva-
luación y seguimiento del presente acuerdo.
– Posibilitar la explotación de todos los sistemas de información presentes y
futuros necesarios para monitorizar el funcionamiento de la UGC.
– Tener capacidad para descentralizar en las UGC.
– Realizar el reparto entre los distintos servicios de la totalidad de los objeti-
vos de costes que anualmente le autorice la Dirección Gerencia del SAS.
– Tener capacidad para dar de alta a la UGC en el sistema de contabilidad
analítica.
– Aportar la información relacionada con la gestión económica de la UGC
en el periodo de tiempo acordado con el responsable de la misma.

3.2. Condiciones básicas necesarias para ser una


Unidad Clínica de Gestión (UGC)
– La Unidad debe fijar el número y perfil de los profesionales necesarios
para garantizar el cumplimiento de los objetivos que se marquen.
– La UGC debe informar a sus integrantes de los objetivos del presente
acuerdo. Debe realizarse, al menos, una reunión anual para presentar los
objetivos a los que se compromete la UGC; se levantará acta y será firma-
da por todos los miembros como prueba de conformidad y conocimiento
de dichos compromisos.
– La atención a pacientes y familiares debe regirse por los derechos y debe-
res de los usuarios recogidos en las diversas normativas vigentes.
– La UGC debe garantizar la utilización adecuada de los sistemas de infor-
mación disponibles y facilitar la información clínica necesaria para posi-
bilitar su evaluación.
– El trabajo de la UGC debe protocolizarse para abordar la actividad asis-
tencial más frecuente.
– La UGC debe utilizar criterios que justifiquen la necesidad de incorporar
aquella tecnología que mejore su actividad.

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Tema 10. Visión general del celador como profesional del Sistema Sanitario Público

– La Unidad debe poseer un procedimiento para que cada uno de los pa-
cientes que se sometan a intervenciones quirúrgicas y pruebas diagnósti-
cas firmen el consentimiento informado.
– Las actividades investigadoras de la Unidad deben regirse por principios
éticos y contar con la aprobación del Comité de Ética e Investigación del
Centro Sanitario.

3.3. Objetivos
En las Unidades de Gestión Clínica la actividad se desarrolla de acuerdo a
diferentes objetivos que se pactarán anualmente con la Dirección del Hospital/
Área Sanitaria, entre los que destacan:
– Fomentar la implicación de los profesionales sanitarios en la gestión de
los centros.
– Reforzar la continuidad asistencial entre ambos niveles de atención.
– Mejorar la organización del trabajo.
– Elevar la satisfacción de los pacientes.

3.4. Consulta de acto único y tiempos de espera


Cada Unidad deberá adaptar la Consulta de Acto Único a su entorno, en-
tendida como “aquella que permitirá que, en el mismo día, el paciente sea visto
por el especialista, se le realicen las pruebas diagnósticas, se le proporcione un
diagnóstico y una propuesta terapéutica si fuese necesario”.
Los Tiempos de Espera deberán ajustarse a los establecidos en el Sistema
Sanitario Público de Andalucía.

3.5. Indicadores clínicos y normas de calidad


Los servicios sanitarios deben orientar su actividad en función de los resulta-
dos de salud finales. No obstante es prioritaria la medición de indicadores inter-
medios como reflejo del desempeño de una práctica clínica correcta.
La puesta en marcha de DIRAYA deberá facilitar la obtención de este tipo de
resultados, para lo que se seleccionarán indicadores en base a criterios de ade-
cuación y por su factibilidad de obtención.

23
Tema 10. Visión general del celador como profesional del Sistema Sanitario Público

3.6. Indicadores clínicos de los diagnósticos


enfermeros
La unidad deberá trabajar con planes de cuidados estandarizados que nos
permitan evaluar los resultados relacionados con el diagnóstico enfermero, re-
lacionados con los diferentes grupos de pacientes y con el fin de la aplicación
individual según las necesidades de cada paciente.

3.7. Orientación a los ciudadanos, información y


medida de la satisfacción
Cada unidad fijará planes de orientación de servicios al ciudadano:
– Plan de acogida de pacientes.
– Personalización en la atención.
– Identificación del enfermero de referencia.
– Asignación de médico y enfermero de referencia, garantizando así la per-
sonalización y continuidad en la asistencia.
– Plan de atención a cuidadores y familiares.
– Sistema de información personalizada de procedimientos quirúrgicos y
diagnósticos ante la firma del consentimiento informado ligados a incen-
tivos en todas las Unidades.
– Protocolo explícito de atención/información a pacientes y familiares en
cuanto a horarios, tipo de personal…
– Encuesta de satisfacción. Todas las Unidades utilizarán el mismo instru-
mento para medir la satisfacción de la población a la que atiende, pero
adaptado a cada Unidad, que fijará el objetivo del nivel de satisfacción
esperado para el año, global y cada añadido que considere indicado.
– Tasa de reclamaciones.

3.8. Adecuación de prescripción y consumo de


fármacos
El uso racional del medicamento constituye un objetivo prioritario, se fijaran
como objetivos anuales:
– % de desviación sobre el objetivo de consumo de medicamentos fijados
por el centro.

24
Tema 10. Visión general del celador como profesional del Sistema Sanitario Público

– Prescripción por principio activo.


– No prescripción de novedades terapéuticas (NTNR) que no aporten ven-
taja sobre alternativas existentes.

3.9. Investigación
La Unidad deberá definir áreas de investigación propias dentro del Plan Mar-
co de Investigación de Andalucía y las necesidades de la población que atiende,
cumpliendo con los requisitos éticos de la Comisión de Ética e Investigación de
su centro sanitario.

3.10. Planes y herramientas de mejora utilizadas


– Gestión por procesos asistenciales integrados (PAIs).
– Compromiso de mejora en la calidad y cantidad de información de los
informes de alta e informes de continuidad de cuidados.
– Oferta consultorías por especialidad.
Aunque la ausencia de variabilidad en la práctica clínica no garantizaría
que la atención prestada fuera la óptima, existe una variabilidad indesea-
ble de consecuencias negativas para los pacientes.
Una intervención clínica es la adecuada cuando su balance beneficios/
riesgos, inconvenientes y costes es más favorable. La única forma de sa-
ber esto con un grado razonable de certeza es recurrir a los resultados de
la investigación clínica de calidad, es decir, la mejor evidencia disponible.
Los profesionales de una UGC deben identificar las áreas de variabilidad
inapropiadas.
– Guías de práctica clínica. Recomendaciones sistemáticas que ayudan a
médicos y pacientes a tomar decisiones, tienen identificado el grupo ela-
borador.

25
Tema 10. Visión general del celador como profesional del Sistema Sanitario Público

– Procesos Asistenciales Integrados. Aseguran de forma ágil el abordaje


de los problemas de salud. Reducen tiempo de ejecución en las tareas.
Facilitan la identificación de la no calidad. Fomentan la implicación de
las personas.
– Guías clínicas. Se aplican uniformemente a pacientes con una determina-
da patología y un curso clínico predecible en un tiempo predeterminado.
Se definen secuencia, duración y responsabilidad de la actividad del per-
sonal sanitario y se concretan sus funciones.
– Planes de cuidados estandarizados. La Unidad debe especificar cuantos
“Planes de Cuidados Estandarizados” se compromete a utilizar. Se elabo-
rarán con adaptación de guías de práctica clínica y protocolos. Se aproba-
rán por la Comisión de la Calidad del Hospital o la Junta de Enfermería.
– Protocolos. Dirigidos a reducir la variabilidad local, se basan en el con-
senso de un grupo multidisciplinario de profesionales para llegar a acuer-
dos en temas de discrepancias.
– Guía Farmacoterapéutica. La Unidad adaptará su prescripción a lo seña-
lado en ésta, así como a las normas de profilaxis antibiótica establecido
por la Comisión de Infecciones y Política Antibiótica del Área. Para la
inclusión de nuevos fármacos en la guía deberá cumplimentarse el GINF
(Guía de Incorporación de Nuevos Fármacos). Un Perfil de prescripción
deberá elaborar cada UGC para conocer qué medicamentos marcan su
actividad prescriptora.
– GANT (Guía para la adquisición de nuevas tecnologías). La Unidad de-
berá cumplimentar esta solicitud a la hora de introducir nuevas tecnolo-
gías u orientar en el uso de procedimientos ya establecidos.
– Plan de análisis de incidencias. Las Unidades podrán diseñarlo para acer-
carse a la excelencia.
– Formación de los profesionales. Se reforzarán, además del conocimiento
de la práctica clínica, la ética asistencial, participación en la toma de deci-
siones, continuidad de los cuidados, calidad de la documentación clínica,
confi-dencialidad. Sesiones de enfermería.
– Competencia profesional, elaborando mapas competenciales de profe-
sionales que pertenecen o deberían pertenecer a la Unidad.
– Plan de comunicación de la Unidad, compuesto de sesiones, paneles de
comunicación…
– Plan de acogida a nuevos profesionales.
– Plan de mejora de la documentación clínica, adaptándose a la Ley
41/2002 de Autonomía del Paciente, asegurando la confidencialidad y la
codificación de los datos para la posterior explotación.

26
Tema 10. Visión general del celador como profesional del Sistema Sanitario Público

El presupuesto operativo de un año recoge los objetivos de costes expresados


en euros de sus actividades asistenciales durante un año, preferentemente los
relacionados con el desarrollo de los profesionales u otros.
Evaluación cuantitativa para ver si se cumplen los objetivos, recogiendo sólo la
información necesaria que implique el menor coste posible en tiempo y recursos.
Se usarán indicadores INIHOS, SICPRO, INFHOS, CMBDA, AGD, etc. propios,
o mediante auditorías de historias clínicas, midiendo estancia media, número de
intervenciones quirúrgicas, tasa neta de mortalidad, porcentaje de reingresos…
Evaluación cualitativa para aspectos en los que no sea posible la evaluación
cuantitativa. Se especificará el método empleado y se realizará por dos evaluadores
externos. En caso de que no haya consenso el objetivo se considerará no cumplido.
La evaluación ha de ser un proceso dinámico que se adapte a la gestión clínica.
Incentivos económicos individuales. La valoración global del cumplimiento
de los objetivos del Acuerdo de Gestión deberá ser igual o superior al 60% para
que se puedan percibir los incentivos ligados a este acuerdo. Las Unidades po-
drán participar y recibir compensación por realizar Autoconcierto Interhospitala-
rio para mejorar el tiempo de respuesta de otros hospitales, así como en Equipos
Móviles que se desplacen a otros hospitales.
El modelo de incentivos de las UGC coexiste con el modelo de incentivos del
complemento de rendimiento profesional. Cada profesional percibirá la suma
de los incentivos de cada uno de estos modelos. El Gerente asignará la cuantía
correspondiente a los Directores de Unidades y éstos propondrán al Gerente
la asignación de cada uno de los profesionales. En ningún caso la distribución
interna será lineal, ni por persona ni por categoría profesional.

27
Tema 11
El Celador en su puesto
de trabajo I. El Celador en las
Unidades de Hospitalización,
Bloque quirúrgico
y en las unidades de cuidados
críticos y urgencias
Tema 11. El Celador en su puesto de trabajo I

Índice esquemático

1. El celador en su puesto de trabajo I. El celador en las unidades de


hospitalización
1.1. Unidad del paciente
1.2. Instalaciones colindantes a la habitación
1.3. La cama hospitalaria
1.4. Actuaciones del celador en habitaciones y estancias comunes
1.5. Actuación del celador ante enfermos especiales

2. El celador en el bloque quirúrgico


2.1. Tipos de cirugía
2.2. Fases del acto quirúrgico
2.3. Elementos del quirófano
2.4. Lavado de manos
2.5. Funciones del celador
2.6. Normas de higiene en quirófano
2.7. Normas de higiene en quirófano
2.8. El celador en las unidades de cuidados críticos y de urgencias

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Tema 11. El Celador en su puesto de trabajo I

1. El celador en su puesto de trabajo I.


El celador en las unidades de hospitalización
1.1. Unidad del paciente
Se considera unidad del paciente el espacio que ocupará éste durante su
estancia en el hospital, esto es, su habitación. Hay que procurar que ésta sea lo
más agradable, cómoda y limpia posible en base a una serie de puntos mínimos:
– La habitación tendrá un máximo de cuatro camas, una mesilla por usua-
rio, armarios, sillas y como ideal un baño por habitación.
– El espacio entre cama y mesilla ha de ser suficiente para posibilitar al per-
sonal sanitario la realización de sus actividades con comodidad. El espa-
cio entre cama y cama y pared lateral será de 1,20 m aproximadamente.
– Habrá por cama y enfermo una toma de oxígeno, una de vacío, una cuña
y botella, un timbre de alarma, barandillas si son necesarias…
– La luz será preferentemente natural y, en su defecto, lo más moderada
posible.
– El tono de las paredes será de colores no estresantes, pastel y mate.
– Ideal que las salas fuesen insonorizadas y, si no, se favorecerá un ambien-
te lo más tranquilo posible.
– La temperatura oscilará entre 18 y 22 grados.
– Mobiliario y accesorios de la habitación.
Su finalidad será proporcionar la mayor comodidad al paciente, como el
carro-bandeja para tomar comidas en la cama, biombo o cortinas para preservar
la intimidad.

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Tema 11. El Celador en su puesto de trabajo I

1.2. Instalaciones colindantes a la habitación


Deberá existir un teléfono cercano, pasillos amplios, suelos antideslizantes,
biblioteca, sala de televisión, salas de juegos, sala de visita.

1.3. La cama hospitalaria


Debe posibilitar que el paciente se encuentre cómodo y que el personal sa-
nitario realice sus funciones con facilidad. Una medida de aproximadamente
210cm. de largo, con espacio entre el colchón y el cabecero o piecero, que serán
desmontables. La anchura debe ser de un metro y la altura graduable entre 50 y
90 cm. La espalda y los pies deben poder elevarse a distintos ángulos. La cama
llevará cuatro ruedas bloqueables permitiendo el traslado y acción de sus meca-
nismos por una sola persona.

1.3.1. Partes de la cama


– Colchón. Puede ser anti escaras o de presión alternante que estimula la
circulación cutánea para prevenir las úlceras por presión.
– Ropa de cama: Funda de colchón con dos caras, una absorbente y otra
impermeable. Sábanas y entremetidas de algodón.Hule; actualmente se
usan pañales abiertos entre la sábana bajera y la entremetida. Manta de
lana. Colcha exterior. Almohada, será blanca y baja.

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Tema 11. El Celador en su puesto de trabajo I

1.3.2. Accesorios de la cama


– Barandilla, para evitar caídas en pacientes con esta posibilidad.
– Arco de protección, para evitar el roce del paciente con las sábanas.
– Armazón de Bolkman, atraviesa la cama sosteniéndose por un asta al
piecero, facilita la incorporación del paciente mediante un trapecio que
le sirve de apoyo.
– Soporte para los pies.Tableros que se ajustan para evitar la aparición de
edemas. Suelen emplearse férulas anti rotación para inmovilizar el pie y
mantenerlo en posición anatómica.
– Tablas para fracturas o de cama. Para pacientes traumatológicos propor-
ciona dureza y rigidez favoreciendo la posición anatómica del cuerpo.
– Protectores de barandilla. Para evitar que el paciente se lesione si se gol-
pea con la barandilla.
– Cuñas tope o quesitos. Acolchados de forma triangular que mantienen la
estabilidad del paciente.
– Soporte o pie de suero. Desde la cama o portátil, sostiene las botellas de suero.

1.3.3. Tipos de camas

– Camillas de exploración. Sirven para la exploración y el transporte del


paciente. Se utilizan en los consultorios de los hospitales, los centros de salud,
etc. Deben cubrirse con una sabanilla antes de colocar al paciente, que será
cambiada después de su utilización. Las camillas de exploración pueden ser:
▷ Rígidas. Tienen una estructura de tubo metálico hueco, sobre la que
se asienta un colchón con base rígida, recubierto de piel o de algún
material similar fácilmente lavable. Puede llevar ruedas para facilitar
su desplazamiento, y un sistema de freno que las bloquee.

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Tema 11. El Celador en su puesto de trabajo I

▷ Articuladas. Suelen tener una sola articulación, situada en el cabecero,


que se puede elevar hasta 90° respecto al plano de la cama. Tiene dos
o tres segmentos móviles y adaptables a las necesidades del enfermo.
– Camas de descanso. Están destinadas a pacientes que van a permane-
cer en el hospital durante largos periodos de tiempo.
▷ Cama metálica de somier rígido. Consta de un somier rígido, sin arti-
culaciones. En algunos modelos puede elevarse la parte de la cabeza
mediante una manivela.

▷ Cama articulada. Es la que más se utiliza en los hospitales y consta de


un somier metálico articulado, formado por dos, tres o cuatro segmen-
tos móviles que se accionan con una manivela situada en los pies o en
los laterales de la cama. En las camas motorizadas la movilización se
realiza a partir de un mando eléctrico. Cada articulación permite dividir
la cama en dos segmentos; por lo tanto, la cama con dos articulaciones
tiene tres segmentos y la cama con tres articulaciones, cuatro segmen-
tos. En la de tres segmentos el superior soporta la cabeza y la espalda,
el central es para la pelvis, y el inferior para las extremidades inferiores.
En la de cuatro segmentos se diferencia una posibilidad de moviliza-
ción más, bien en la cabeza/hombros, bien en las rodillas. Este tipo de
camas facilita la acomodación del paciente y los cambios posturales.

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Tema 11. El Celador en su puesto de trabajo I

▷ Cama ortopédica, traumatológica o de “Judet”. Consta de un mar-


co, llamado «marco de Balkan», que sujeta unas varillas metálicas,
situadas por encima de la cama, para acoplar unas poleas que, me-
diante cuerdas, soportan diferentes sistemas de pesas. Para realizar
la tracción, uno de los extremos se aplica al paciente y en el otro se
colocan las pesas. Una tracción es una técnica terapéutica que aplica
fuerzas sobre un hueso, músculo o articulación. Puede ser cutánea
o esquelética. En la primera, la fuerza se ejerce sobre la piel, y en la
segunda, sobre los huesos, a partir de clavos quirúrgicos, alambres,
etc. Los objetivos de esta técnica son alinear una extremidad fractu-
rada, evitar deformaciones en el caso de parálisis y aliviar el dolor
de un traumatismo osteoarticular (fractura, luxación, etc.).También
está provista de un estribo o «triángulo de Balkan», que permite al
paciente moverse ligeramente para incorporarse o cambiar de po-
sición. Se utiliza, sobre todo, en traumatología, con pacientes que
sufren fracturas, luxaciones, parálisis de las extremidades, politrau-
matismos, etc.
▷ Cama electrocircular. Está formada por dos armazones metálicos cir-
culares, unidos entre sí por un plano rígido que gira sobre los anterio-
res. La cama puede adoptar cualquier posición: horizontal, vertical,
inclinada en todos los ángulos y boca abajo. Además, está provista de
un interruptor que permite un movimiento lento en sentido circular
y que puede ser manejado por el propio paciente. Pueden acoplarse
soportes para los pies, barandillas laterales, cintas de sujeción y cual-
quier otro elemento que facilite los cambios de presión en la superfi-
cie corporal, evitando así las úlceras por presión. Se utiliza en grandes
quemados, politraumatizados o en lesiones medulares, es decir, en
casos de inmovilización a largo plazo.
▷ Cama RotoRest. Es una cama que mantiene al paciente sujeto,
pero girando constantemente, por lo que distribuye los puntos de
presión. Se utiliza para prevenirla aparición de úlceras por presión.
Permite giros y cambios de posición laterales y longitudinales. Para
este tipo de camas se emplean armazones o sujeciones laterales, de
la cabeza, de los pies y para el giro, así como almohadillas amor-
tiguadoras.
▷ Incubadora. Se emplea para mantener a los recién nacidos prema-
turos en un ambiente adecuado de temperatura y humedad, con el
fin de asegurar sus condiciones de vida. Permite la manipulación del
bebé desde el exterior, a través de unos dispositivos a modo de guan-
tes o puertas. Se pueden regular con precisión la humedad, la tempe-
ratura y la concentración de oxígeno.

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Tema 11. El Celador en su puesto de trabajo I

▷ Permiten monitorizar al recién nacido (frecuencia cardíaca, fre-


cuencia respiratoria y temperatura), así como conectarle a un respi-
rador, hacerle la aspiración de secreciones si fuese preciso, utilizar
la unidad nebulizadora, aplicar la lámpara de luz azul (hiperbilirru-
binemia), etc. La cámara donde se coloca al bebé es de material
transparente, lo que facilita tanto el aislamiento como su control y
observación. Suele situarse sobre un mueble metálico, con com-
partimientos que permiten guardar el material necesario para los
cuidados. Hay incubadoras provistas de ruedas que facilitan el des-
plazamiento en aquellos casos en que sea adecuado, y algunas
van equipadas, incluso, con todo el material necesario para prestar
cuidados intensivos.

1.3.4. Técnicas de arreglo de la cama

El objetivo de estas técnicas es favorecer el bienestar general del paciente y


satisfacer su necesidad de descanso y sueño. Por lo tanto, es importante man-
tener la cama limpia, sin arrugas, con el fin de que proporcione comodidad al
paciente y le permita moverse sin sensación de agobio. Además, se contribuye
a favorecer el descanso si la habitación está limpia, sin malos olores, sin ruidos
ni estímulos molestos y con unas condiciones ambientales apropiadas. Desde el
punto de vista psicológico, el descanso se verá favorecido con intervenciones de
enfermería que disminuyan la ansiedad.
Deben tenerse en cuenta unas normas generales para el arreglo de la cama y
conocer los procedimientos concretos que se emplean en cada situación.

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Tema 11. El Celador en su puesto de trabajo I

Normas generales
– La ropa de la cama se cambiará por la ma-
ñana, tras el baño o aseo del paciente, y
además siempre que se manche o se moje.
– Antes de iniciar la técnica de arreglo de la
cama, hay que tener preparado todo el ma-
terial necesario.
– En el caso de que se preparen varios equipos
para rehacer más de una cama, se empleará
un carro de ropa limpia, con todos los equi-
pos necesarios, y otro de ropa sucia, en el
que se depositan las bolsas que contienen la
ropa de cama retirada de cada paciente.
– Para evitar que estos carros sirvan de vehículo de transmisión de mi-
croorganismos de un paciente a otro, se dejarán en el pasillo, a la puerta
de las habitaciones.
– Se ha de realizar el lavado higiénico de las manos antes y después de
llevar a cabo el procedimiento. Se ponen los guantes.
– Se explica el procedimiento al paciente y se pide su colaboración.
– Cuando no esté contraindicado, se coloca la cama en posición horizontal.
– El cubre colchón, la bajera y la entremetida no deben tener arrugas, ya
que pueden producir molestias y favorecer la aparición de irritaciones y
úlceras por roce o presión.
– La encimera, la manta y la colcha deben cubrir al paciente hasta los
hombros. Se ajustan bajo el colchón, en la zona de los pies, sin remeterlas
por los lados.
– La ropa de cama sucia no debe entrar en contacto con el uniforme del
TCAE. Se depositará directamente en la bolsa que está dentro de la ha-
bitación o en el carro que está en la puerta, pero nunca se dejará en el
suelo o sobre otra cama o silla que hubiera en la habitación.
– La ropa de cama retirada no debe agitarse en el aire para evitar la disper-
sión de microorganismos.
– El arreglo de la cama debe hacerse con rapidez y precisión, pero evitando
los movimientos bruscos cuando el paciente se encuentre en ella.
– Se usa un biombo para proteger la intimidad del paciente, cuando sea
necesario.

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Tema 11. El Celador en su puesto de trabajo I

Procedimientos de arreglo de la cama. Describimos los procedimientos apro-


piados para preparar una cama según diferentes situaciones:
– Cama cerrada. Es la cama del hospital que permanece vacía hasta la
admisión de un nuevo paciente. La puede hacer un solo TCAE.
– Cama abierta. Es aquella que corresponde a un paciente ingresado que
la ocupa, pero que puede levantarse. La puede hacer un solo TCAE.
– Cama ocupada. El paciente permanece en ella cuando se arregla.
– Cama quirúrgica. Es la que se prepara para recibir a un post-operado.
Trato con el paciente. La actitud de los técnicos es muy importante a la hora
de arreglar la cama. Ponte en el lugar de un paciente en estas dos situaciones:
a) Llegan dos auxiliares de enfermería a hacer tu cama, y todo el tiempo
hablan de sus cosas, de la película que vieron anoche, del día libre que
no consiguieron, etc.
b) Si al llegar te saludan, y te explican que vana hacer la cama, te preguntan
cómo te encuentras, te escuchan y te tienen en cuenta. Seguro que el
paciente se sentirá mucho más cómodo en la segunda situación.

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ĚĞƚƌĂƚĂŵŝĞŶƚŽĚĞŽďũĞƚŽƐĐŽŶƚĂŵŝŶĂĚŽƐ͘

1.3.5. Cama cerrada


1. Lavarse las manos y ponerse los guantes.
2. Colocar sobre una silla todo el material necesario en orden inverso a como
se va a utilizar. Es decir, almohadón, funda de almohada, colcha, manta,
sábana encimera, entremetida, empapador, sábana bajera y cubre colchón.
3. Frenar las ruedas de la cama y colocarla en posición horizontal.
4. Quitar la colcha y la manta. Si van a volver a utilizarse, doblarlas correc-
tamente para hacer con ellas la cama.
5. Retirar la ropa sucia, pieza a pieza, sin agitarla, doblándola o enrollándo-
la sobre sí misma, y depositarla en la bolsa de sucio.
6. Extender y fijar el cubre colchón.
7. Colocar la sábana bajera de forma que el derecho quede hacia arriba.
Debe dejarse el largo adecuado para poder fijarla bajo el colchón, reme-
ter primero la cabecera y luego los pies, haciendo las esquinas en mitra o
inglete, y remeter por los laterales. Para hacerla:

38
Tema 11. El Celador en su puesto de trabajo I

8. Situar la entremetida en el tercio medio de la cama, centrándola, y re-


metiendo por los dos laterales del colchón. Si fuera preciso, se colocará
el empapador sobre la entremetida, de forma que quede completamente
tapado por ella. Tanto la bajera como la entremetida y el empapador
deben quedar perfectamente estirados y sin arrugas.
9. Colocar la sábana encimera centrada, dejando el revés de la sábana ha-
cia arriba. Remeter la parte inferior bajo el colchón y dejar las esquinas,
para hacerlas junto con la manta y la colcha (aunque también puede
hacerse pieza a pieza). La sábana puede extenderse en sentido longitu-
dinal o bien transversal (estirando desde la cabeza hacia los pies). Puede
extenderse como la sábana inferior.
Claves y consejos. En ocasiones, los dibujos que llevan serigrafiados las
sábanas en sentido longitudinal con el nombre del hospital nos servirán
como referencia para su colocación centrada en el colchón.
10. Extender la manta de manera que la parte superior quede a la altura
delos hombros, a unos 20 cm del cabecero de la cama.
11. Colocar la colcha y centrarla. Con la colcha, la manta y la encimera jun-
tas se confecciona, en cada esquina de los pies del colchón, un borde mi-
tra. En la parte superior, volver la sábana sobre la manta y la colcha, para
hacer el embozo. La sábana superior, la manta y la colcha deben colgar
por igual a los lados de la cama y no se deben remeter bajo el colchón.
12. Después de comprobar el buen estado de la almohada, se coloca la fun-
da y, sobre ella, el almohadón, dejándola en la cabecera de la cama.
13. Comprobar que la ropa de la cama queda bien estirada.
14. Ordenar la habitación y comprobar que el timbre funciona.
15. Retirar la ropa usada y llevarla al cuarto de sucio o seguir el procedimien-
to de la institución (hospital).
16. Quitarse los guantes y lavarse de nuevo las manos.

1.3.6. Cama abierta


El procedimiento se realiza siguiendo los pasos descritos para la cama cerra-
da, pero deben tenerse en cuenta algunas diferencias:
1. Después de extender la sábana encimera, se aconseja dejar espacio para los
pies del paciente. Uno de los medios para conseguirlo es hacer un pequeño
pliegue o doblez en sentido transversal a la altura de los pies de la cama.
Esto es una medida de comodidad al añadir espacio adicional para los pies.
2. Si el paciente volviera a ocupar la cama, se le abrirá, de forma que su
acceso le resulte fácil.

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Tema 11. El Celador en su puesto de trabajo I

1.3.7. Cama ocupada


Para hacer una cama ocupada, el procedimiento a seguir será distinto depen-
diendo del grado de colaboración del paciente. Si puede colaborar, será suficien-
te un TCAE, que indicará al paciente de qué forma debe colocarse para facilitar
la realización de la técnica. Si no puede colaborar, es aconsejable que interven-
gan dos TCAE, para que el arreglo de la cama se haga de forma más cómoda y
sin riesgos para el paciente (como el de la caída al suelo).
Al realizar las movilizaciones del paciente dentro de la cama, los TCAE deben
prevenir riesgos, como la caída accidental del paciente de la cama, provocarle
lesiones en la piel con relojes o pulseras (que además pueden ser un reservorio
de microorganismos), etc.
Si el paciente tuviera sueros, drenajes u otros sistemas terapéuticos, normal-
mente el procedimiento lo realizan la enfermera y el TCAE para evitar descone-
xiones accidentales, reflujos del drenaje o de la bolsa de diuresis, etc.
– Informarse de la situación del paciente para saber si se le puede mover, o
si es necesaria la colaboración de la enfermera.
– Observar los equipos terapéuticos que tenga el paciente para evitar el
riesgo de desconexiones, reflujos, extracción de catéteres, etc.

Arreglo de una cama ocupada


Objetivo. Realizar un correcto arreglo de una cama ya ocupada por un pa-
ciente que no puede levantarse.
Proceso operativo. En general, el procedimiento se realiza siguiendo los
mismos pasos descritos para la cama cerrada, pero deben tenerse en cuenta
algunas diferencias:
1. Preparar el equipo necesario y, después de lavarse las manos, llevarlo a
la habitación del paciente, dejándolo sobre una silla como se describió
para la cama cerrada.
2. Lavarse las manos y ponerse los guantes y la bata, si fuese preciso.
3. Explicar al paciente el procedimiento que se va a realizar, pidiendo su
colaboración.
4. En caso de ser una habitación compartida, colocar un biombo para pre-
servar la intimidad del paciente.

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Tema 11. El Celador en su puesto de trabajo I

Cada uno de los TCAE se situará a un lado de la cama y seguirá, simultánea-


mente, estos pasos:
1. Retirar la colcha, aproximando los bordes superior e inferior, e introdu-
cirla en la bolsa de sucio. Hacer lo mismo con la manta. Si la colcha y la
manta se van a reutilizar, doblarlas y colocarlas sobre una silla.
2. Si la sábana encimera no está sucia, se afloja por los pies y se deja co-
locada sobre el paciente, para cubrirle mientras se arregle la cama. Se
doblará hacia el paciente una parte de la sábana para que no estorbe
mientras se realiza la técnica, asegurándose de que el paciente no queda
destapado.
3. Retirar la almohada, dejándola apoyada sobre una silla o sillón, y quitar
el almohadón. En determinadas situaciones, puede dejarse para que el
paciente esté más cómodo.
4. Colocar al paciente en decúbito lateral, de forma que quede sujeto por
uno de los TCAE y descanse en un lado de la cama.
5. El otro TCAE recogerá la entremetida, el hule o empapador y la sábana
bajera desde el lado más lejano de la cama hacia el cuerpo del paciente.
6. Extender la sábana bajera. Sujetarla bajo el colchón en la cabeza y los
pies, y hacer en ambas esquinas el doblez en mitra. Recoger el resto de
sábana limpia, enrollándola hacia el paciente.
7. Colocar la entremetida en el tercio medio de la cama, fijándola bajo el
colchón. El resto se recoge próximo al cuerpo del paciente.
8. Entre los dos TCAE, cambiar de posición al paciente, girándolo hacia el
lado contrario, de forma que quede acostado en la otra orilla de la cama
(ya limpia).
9. Un auxiliar sujeta al paciente, mientras el otro se cambia al otro lado y
extiende bien las piezas dela cama (sábana bajera, hule y entremetida),
estirándolas para evitar que se formen arrugas. Retirarla ropa sucia sin
airearla e introducirla en la bolsa de sucio.
10. Fijar la ropa en las esquinas; para ello se hace la esquina de mitra en la
cabecera y los pies con la sábana inferior.
11. Colocar al paciente en decúbito supino, con la cabeza sobre la al-
mohada en la que se ha puesto un almohadón limpio. Extender la
sábana encimera limpia, al tiempo que se recoge la pieza que cubría
al paciente.
12. Poner después la manta y la colcha, haciendo las esquinas en mitra.

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Tema 11. El Celador en su puesto de trabajo I

1.4. Actuaciones del celador en habitaciones y


estancias comunes
1.4.1. En las habitaciones y estancias comunes
1. Cuidar de que los enfermos no hagan uso indebido de los enseres.
2. Instruir en el uso de persianas, cortinas y útiles.
3. Ayudar a Enfermeras y Auxiliares al movimiento y traslado de enfermos.
4. Revisar y mantener el funcionamiento de sillas de ruedas, pies de gotero, etc.
5. Vigilar el acceso y estancia de los familiares.
6. Cuidar que los familiares y visitantes no introduzcan más que los paque-
tes autorizados.
7. Vigilaran el comportamiento de enfermos y visitantes.
8. En caso de conflicto requerirán la presencia del Servicio de Seguridad.
9. Velaran por conseguir el mayor orden y silencio.
10. Se abstendrán de hacer comentarios sobre diagnósticos, exploraciones y
tratamientos.

1.4.2. En relación con el puesto funcional de planta


1. Traslado de enfermos para la realización de pruebas o consultas.
2. El Celador será responsable de la documentación que le entregue el per-
sonal de Enfermería.

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Tema 11. El Celador en su puesto de trabajo I

3. Traslado de los cadáveres al mortuorio.


4. Tramitaran o conducirán las comunicaciones verbales, documentos, co-
rrespondencia u objetos.
5. Trasladaran, de unos servicios a otros, el aparataje o mobiliario que se
requiera
6. Revisar diariamente las balas de oxigeno
7. Harán los servicios de guardia dentro de los turnos establecidos.

1.5. Actuación del Celador ante enfermos especiales


1.5.1. Actuación del celador en torno al enfermo mental

1.5.1.1. Higiene
– Realizar baño o ducha diarios.
– Mantener las uñas cortas y limpias.
– Fomentar un patrón de cepillado e higiene bucal regular.
– Cuidar la higiene de ojos, nariz y oídos.

1.5.1.2. Alimentación
– Control de la dieta según pauta médica.
– En casos de depresión profunda, anorexia o bulimia se vigilarán exhaus-
tivamente.

1.5.1.3. Eliminación
– Se valorará:
1. Frecuencia.
2. Consistencia.
3. Presencia de dolor o sangrados.
– Se valoraran los cambios en el patrón de eliminación.
– Se vigilara incontinencia urinaria y/o fecal.
– Se controlara la aparición de náuseas y vómitos.

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Tema 11. El Celador en su puesto de trabajo I

1.5.1.4. Actividad y ejercicio


– Se preguntara sobre su grado de actividad física antes del ingreso.
– Se valoraran las limitaciones que presente, pero fomentando su autonomía.
– Se estimulara la actividad física en pacientes depresivos profundos.
– Se controlara la hiperactividad de los pacientes anoréxicos con entorno
tranquilo.
– Con alucinaciones se evitará la actividad que pueda dañarles.

1.5.1.5. Reposo y sueño


– Se valoraran las alteraciones que presenten:
1. Insomnio – Disminución del sueño.
2. Hipersomnia o letargo.
3. Necesidad de medicación sedante o hipnótica.
– Se estimulara al paciente para que respete los horarios normales de vigi-
lia y sueño.
– Ante estados de hiperactividad o sueño profundo se comunicara con en-
fermería para descartar posibles efectos de la medicación.
– No se interrumpirá el sueño nocturno para dar medicación.
– En las unidades de psiquiatría se evitaran ruidos durante las horas de
sueño nocturno.

1.5.1.6. Autoimagen y autoconcepto


– En las depresiones profundas se fomentara la autoestima.
– En los pacientes narcisistas o con alucinaciones será preciso reubicarles
en la realidad.
– Se fomentara una correcta adecuación en el vestido y el maquillaje.

1.5.1.7. Sexualidad y reproducción


– Al detectar conductas aberrantes o abusos sexuales se comunicara al fa-
cultativo y se eliminaran evitando emitir juicios de valor

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Tema 11. El Celador en su puesto de trabajo I

1.5.1.8. Relaciones y ocio


– Valorar el tipo de relación que tiene el paciente.
– Fomentar un entorno terapéutico entre pacientes y equipo medico.
– Ofertar actividades recreativas.

1.5.1.9. Seguridad
– Seguridad física:
1. Tranquilizarle primero con palabras amables.
2. Medidas de contención mecánica (barras laterales, correas, etc.).
3. En último caso, se recurrirá al tratamiento farmacológico.
– Seguridad emocional.

1.5.2. Mantener una relación cordial sin menospreciar al paciente


Los cuidados psiquiátricos:
– Aceptación del paciente y su enfermedad (no juzgar).
– Escuchar al paciente.
– No mentir, ni dar falsas promesas (ganar la confianza).
– Respetar al enfermo e informarle que tiene derecho a ser respetado.

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Tema 11. El Celador en su puesto de trabajo I

1.5.3. Actuación del celador ante un enfermo deprimido


– Necesidades de seguridad:
1. Vigilar de forma constante al deprimido.
2. El riesgo de suicidio es mayor cuando el paciente se encuentra mejor.
– Necesidades fisiológicas:
1. Excepcionalmente, lavaran y asearan a los pacientes masculinos en-
camados.
2. Bañaran a los pacientes masculinos que no puedan por si mismos.
3. Ayudaran en la colocación y retirada de las cuñas.
4. Favorecer el ejercicio físico, acompañándolo a dar algún paseo.
– Necesidades psicológicas:
1. Hablar siempre con el paciente deprimido, ayudándole a expresar sus
sentimientos.
2. Mejorar su autoestima, elogiándolos y alabándoles.
3. Demostrarle interés, pasando un tiempo cada día con él.

1.5.4. Actuación del celador frente a un enfermo agitado


– Medidas generales:
1. Llamar inmediatamente a la Enfermera de la unidad.
2. Separar al enfermo agitado de otros enfermos.
3. Mantener su seguridad, no oponiéndonos al delirio, sino aceptándolo
con calma.
4. Pueden ser necesarios medios de contención física.
5. Deberá observar gestos, expresiones y propósitos del enfermo y anotarlo.
6. Cuidar que la habitación del enfermo este iluminada suavemente,
incluso por la noche.
7. Evitar en lo posible toda clase de estímulos.
8. Demostrar mucho interés y confianza – escuchar al enfermo.
9. Prevenir el agotamiento del agitado.
– Medidas fisiológicas:
1. Ayudarle en sus necesidades de higiene.
2. Procurar que duerma suficientemente.

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Tema 11. El Celador en su puesto de trabajo I

1.5.5. Inmovilización de un agitado durante una crisis aguda


– Es preciso que el enfermo no lo vivencie como castigo.
– Procedimiento:
1. Se espolvorea talco o se aíslan con algodón.
2. Se ata una mano de un lado y un pie del otro.
3. Se atan los cuatro miembros no entrecruzándolos sobre el pecho.
4. Doblar una sábana en tres, pasarla por encima del abdomen y los
muslos del paciente y fijarla.
5. Se debe cuidar no molestar la respiración.
6. Protección contra la caída
7. Correas resistentes a nivel de los pies.

2. El celador en el bloque quirúrgico


2.1. La cirugía puede tener diversos fines y así
convertirse en
– Cirugía diagnóstica. Para determinar la extensión de la enfermedad y
conocer su causa.
– Cirugía curativa. Para curar la enfermedad y acabar con el proceso en
el acto quirúrgico.
– Cirugía paliativa. Para alivio de los síntomas, aunque no supone una
mejoría global.

2.2. Según complejidad y riesgo quirúrgico, se puede dividir


– Cirugía mayor. Se refiere a operaciones complejas y de larga duración
que generalmente intervienen a zonas extensas del organismo y conlle-
van un riesgo importante.
– Cirugía menor. Son intervenciones más cortas y sencillas, sobre zonas
más pequeñas del cuerpo, conllevando menor riesgo.
– Estos dos tipos de cirugía se podrán tratar como Programadas o de Ur-
gencia, con distintas actitudes antisépticas.

47
Tema 11. El Celador en su puesto de trabajo I

2.3. Fases del acto quirúrgico


1. Incisión cutánea.
2. Hemostasia de los vasos sanguíneos encontrados (evitando el sangrado).
3. Manipulación de los órganos sobre los que se dirige la intervención.
4. Sutura de la incisión.
5. Colocación de drenajes, apósitos, tracciones, según la intervención.
El diseño del quirófano para prevenir las infecciones quirúrgicas, debe seguir
dos principios:
1. Luchar contra la contaminación fuera de la sala con sistemas de tránsito
adecuados dentro de la unidad.
2. Separación de las áreas sépticas y asépticas dentro del departamento y
del quirófano, facilitando así las técnicas de esterilización.

2.4. Elementos del quirófano


La estructura física de un área quirúrgica tiene como objetivo principal el
proporcionar un ambiente seguro y eficaz al paciente y personal sanitario para
que la cirugía se realice en las mejores condiciones posibles.

48
Tema 11. El Celador en su puesto de trabajo I

Para potenciar al máximo la prevención de la infección estas áreas deben


cumplir una serie de requisitos:
– Paredes, techos y suelos deberán estar recubiertos de materiales lisos, no
porosos, que permita su fácil limpieza. Se evitarán los ángulos, esquinas
y hendiduras.
– Las puertas deben ser correderas y deslizantes, nunca abatibles ya que
éstas últimas provocan fluctuaciones y corrientes de aire con el consi-
guiente riesgo de contaminación.
– No debe haber ventanas.
– No deben colocarse rieles.
– Las instalaciones de aire acondicionado debe ser exclusiva para el bloque
quirúrgico.
Un buen sistema de comunicaciones, para solucionar situaciones de emer-
gencia. Incluyen instalaciones telefónicas, tubos neumáticos para el envío de
muestras al laboratorio y sangre, las luces de emergencia y disponer de un servi-
cio informático.

2.4.1. Diseño y construcción


El tamaño mínimo recomendado para los quirófanos suele ser de 6 x 6 m,
que debe ser de 7 x 7 cuando la sala se va a utilizar para cirugía cardíaca o neu-
rocirugía, los cuales requieren equipo adicional. La altura del techo debe ser, por
lo menos, de 3 m, que permite la colocación de lámparas, microscopios, y si se
coloca aparato de rayos x precisa una altura adicional de 60 cm. El piso debe ser
liso, sólido y fácil de limpiar. Por otro lado, debe existir un área de preoperatorio
para la preparación del paciente. Esta sala, la sala de despertar, así como las salas
de Reanimación y/o UCI deben estar próximas entre sí y bien comunicadas.

2.4.2. Circulación área quirúrgica


En la actualidad existe el concepto de construir una zona limpia y una zona
contaminada, dentro del área quirúrgica. Tradicionalmente se ha construido un
corredor periférico o un acceso a un área de distribución estéril alrededor de cada
sala de cirugía. Aunque este concepto resulta lógico en teoría, no se ha demos-
trado una modificación de las tasas de infección de heridas operatorias, en los
distintos estudios que se han realizado en este sentido. Posiblemente esto se debe
a que el enfermo y el personal son las principales causas de infección operatoria.
Por otro lado, no se suele respetar el sentido de la circulación del quirófano y
además el grado de dispersión de bacterias suele ser bajo.

49
Tema 11. El Celador en su puesto de trabajo I

Se divide en 3 zonas principales de restricción progresiva para eliminar fuen-


tes de contaminación:
– Zona Negra.
– Zona Gris.
– Zona Blanca.
La zona Negra es la primera zona de aislamiento o amortiguación. En ella se
prepara al paciente con la ropa espacial para uso en quirófano.
La zona Gris es la zona limpia. Cualquier persona debe vestir un pijama
quirúrgico y llevar mascarillas, así como gorros para evitar la caída de cabellos
en zonas esterilizadas.
La zona blanca es la zona de máxima restricción, y donde se encuentra la
sala de operaciones.

2.4.3. Los movimientos en el quirófano


Serán:
– Con amplitud suficiente y en una
misma dirección, evitando el paso de
materiales limpios por áreas sucias.
– El ingreso del personal del quirófa-
no es por vestuario, colocándose un
ambo de uso exclusivo.
– El ingreso del paciente se hará en ca-
milla especial.
– Las puertas del quirófano se manten-
drán cerradas mientras dure la cirugía.
Al terminar la cirugía, la ropa sucia y los
residuos contaminados deben salir del quiró-
fano en bolsas de acuerdo con las normas.

2.4.4. Temperatura y humedad


La temperatura del quirófano debe ser de 18º a 21º, aunque se necesitan
temperaturas mayores durante la cirugía pediátrica y en pacientes quemados.
La humedad suele mantenerse entre 50 y 60%. La humedad superior produce
condensación mientras que la humedad menor favorece la electricidad estática.

50
Tema 11. El Celador en su puesto de trabajo I

2.4.5. Ventilación
El objetivo que se pretende alcanzar con la ventilación de los quirófanos es la
disminución en la concentración de partículas y bacterias. Estas concentraciones
bajas se alcanzan cambiando el aire del quirófano de 20 a 25 veces hora y ha-
ciendo pasar el aire por filtros de alta eficacia para partículas en el aire, los cuales
eliminan cerca del 100% de las partículas mayores 0.3 u de diámetro.
De esta forma, quedan eliminadas la mayor parte de las bacterias y hongos
aunque no los virus, que tienen tamaños menores.
Utilizando estos métodos útiles de ventilación se consigue mantener una con-
centración de partículas de 3 - 15 por metro cúbico, aunque en diversos estudios
realizados, la mayor parte de los quirófanos mantienen unas concentraciones de
partículas de 45 - 60 por m3.
Se han realizado intentos de reducir el riesgo de infección en el quirófano.
Con este fin, se han introducido el aire ultra limpio y el flujo laminar con los
que se han obtenido resultados dispares, pues mientras algunos autores afirman
que con estas tecnologías han disminuido los porcentajes de infecciones, como
por ejemplo, en cirugía ortopédica, otros afirman que es suficiente la renovación
habitual con buenas medidas antisépticas globales para mantener unos índices
de infecciones aceptables.
Otro aspecto interesante es mantener una presión de quirófano positiva con el
fin de evitar la entrada de aire desde los pasillos, y, de este modo, hacer que el aire
de quirófano salga hacia los pasillos, cuando se abren las puertas de los mismos.

2.4.6. Ropa y protectores quirúrgicos


La ropa quirúrgica y los campos colocados entre las áreas estériles y no esté-
riles del campo quirúrgico y el personal, actúan como barreras y protegen de esta
forma contra la transmisión de bacterias de un área a otra. La característica más
importante que debe tener la ropa quirúrgica es su impermeabilidad a la humedad,
ya que el efecto capilar de un paño o uniforme mojado transmitirá bacterias de un
lado a otro del material. Los uniformes quirúrgicos, cuando son reutilizables, deben
ser de algodón con una densidad de tejido entre 420 y 810 hilos/metro. Además,
para que se comporten como barrera a la humedad hay que tratarlos con una sus-
tancia impermeabilizante. Hoy se utilizan como alternativa batas desechables fa-
bricadas con fibra de celulosa procesada y tratada, ya que las batas fabricadas con
810 hilos/m., son eficaces como barrera pero tienen el inconveniente de la pérdida
de dicho efecto cuando se ha lavado más de 75 veces. Por ello, sería conveniente
utilizar batas desechables como mínimo en intervenciones de alto riesgo.

51
Tema 11. El Celador en su puesto de trabajo I

Los guantes quirúrgicos protegen a los cirujanos de los líquidos contamina-


dos del paciente y al paciente de las manos del cirujano. No obstante, diversos
estudios han encontrado que hasta en un 15% de los casos se rompen los guan-
tes durante la intervención o presentan orificios al final de la misma, aunque no
parece que sea causa de aumento de las infecciones.
La mascarilla se debe utilizar porque un porcentaje importante del personal
de quirófano son portadores de gérmenes altamente patógenos en los orificios
nasales o en la boca. Hay estudios contrapuestos cuando se ha intentado de-
mostrar el efecto de la mascarilla. Mientras algunos encuentran disminución de
infecciones con la utilización de mascarilla, otros han encontrado resultados simi-
lares utilizando o no mascarilla aunque estos últimos estudios se han realizado en
intervenciones de corta duración.
La colocación de las botas quirúrgicas y alfombras adherentes a la entrada de
los quirófanos no han demostrado utilidad en la disminución de las infecciones
quirúrgicas.

2.5. Lavado de manos


El objetivo fundamental del lavado de manos del personal sanitario es reducir la
flora residente y la flora contaminante de manos y antebrazos. En la actualidad, diver-
sos estudios comparativos han demostrado que su duración debe estar comprendida
entre los 3 y 5 minutos. Se recomienda que se realice en 2 ó 3 veces, enjuagándose
cada vez, con el fin de retirar el jabón contaminado. Se suele realizar con cepillos que
llevan incorporado clorhexidina. Se recomienda incidir sobre dedos, pliegues, uñas.
Materiales básicos del quirófano:
– Aspirador.
– Bisturí eléctrico.
– Brazo con tomas.
– Calentador de aire para manta de calor.
– Carro de anestesia.
– Dispensador de mascarillas y cepillos de manos.
– Pinchos para contaje de gasas y compresas.
– Cubo (papelera).
– Enchufes.
– Grifo.
– Mesa de quirófano.

52
Tema 11. El Celador en su puesto de trabajo I

– Lámpara móvil.
– Mando de la mesa.
– Medidor de temperatura y humedad.
– Mesa para instrumentar.
– Mesa de Mayo.
– Monitor.
– Negatoscopio.
– Palangana.
– Taburete.
– Timbales.
– Tomas de tierra.
– Toma de oxigeno.
– Toma de vacío.
– Ventana intermedia.
– Compresión de sueros (lo relacio-
nado con sueros).
– Equipo de reanimación.

2.6. Funciones del celador


1. Tendrán a su cargo el traslado de los pacientes desde la unidad correspon-
diente a Quirófanos, Reanimación y viceversa, cuidando en todo momento
de que a cada paciente le acompañe toda la documentación clínica precisa
que debe serle facilitada por el Enfermera de la unidad de procedencia.
2. En los quirófanos auxiliarán en todas aquellas labores propias del Cela-
dor destinado en estos servicios, así como en las que les sean ordenadas
por los Médicos, Supervisoras o Enfermeras/os.
3. El Celador introduce y saca a los enfermos del Área Quirúrgica para las
intervenciones, colocándolos y retirándolos de la mesa de operaciones
ayudados por el personal sanitario.
4. Ayudarán, a requerimiento del Médico o la Supervisora o persona res-
ponsable, a la sujeción o movilización de los pacientes que lo requieran.
5. Durante las intervenciones quirúrgicas, el celador permanecerá en el an-
tequirófano por si precisaran de sus servicios.
6. Transportarán a los servicios correspondientes los objetos y documentos
que les sean confiados por sus superiores.

53
Tema 11. El Celador en su puesto de trabajo I

7. Trasladarán el aparataje o mobiliario que se requiera.


8. Harán los servicios de guardia que correspondan dentro de los turnos
que se establezcan.
9. Observarán las normas internas del Servicio de Quirófano generales para
toda la Unidad, en especial las referidas a la asepsia o higiene.
10. Darán cuenta a sus inmediatos superiores de los desperfectos o anoma-
lías que encontraran en la limpieza y conservación del edificio y material.
11. También serán misiones del Celador todas aquellas funciones similares a
las anteriores y que no hayan quedado específicamente reseñadas.

2.7. Normas de higiene en quirófano


2.7.1. Higiene en el área quirúrgica
El área quirúrgica es una zona de especial riesgo para la adquisición de una
infección hospitalaria, por cuanto supone de instrumentación, manipulación, y
de ruptura de barreras naturales del enfermo, por lo que es muy importante cum-
plir las normas higiénicas en este Área.

2.7.1.1. Medidas referentes al espacio físico


– Circulación. En el área quirúrgica se delimitan las siguientes zonas:
▷ Zona aséptica o limpia.
▷ Zona séptica o sucia.
▷ Esclusas.

54
Tema 11. El Celador en su puesto de trabajo I

– De personal.
– De pacientes.
– De instrumental y material.
Existirá una correcta y visible señalización de las distintas zonas del bloque
quirúrgico.
Se ha de limitar estrictamente la circulación y permanencia de personal inne-
cesario, así como la conversación dentro de los quirófanos.
Todo el personal que entre en el área deberá utilizar la ropa exclusiva para la
zona, debiendo cambiarse cada vez que salga de la misma.
Las puertas de los quirófanos deberán permanecer cerradas durante las in-
tervenciones.
La circulación inadecuada del personal y material favorece la propagación de
microorganismos patógenos.

2.7.1.2. Medidas referentes al personal


En la zona quirúrgica no se permitirá el paso a ninguna persona ajena a la misma.
Si por cualquier circunstancia tuviese alguna persona que entrar en ella, tendrá
que regirse por las mismas normas que el personal del quirófano. Se observarán
estrictamente las medidas de higiene individual, vestimenta y lavado de manos qui-
rúrgico. La vestimenta que se utilice dentro de la zona quirúrgica no podrá usarse
fuera de la misma. Las precauciones a seguir por el personal sanitario en quirófano
son importantes para prevenir infecciones tanto en los enfermos como en ellos mis-
mos. Deben tomarse con todos los enfermos, independientemente de que se sepa
que tienen una patología infecciosa o no. Vestimenta de aislamiento o quirúrgico.

2.7.2. Esterilización
La esterilización es una técnica de saneamiento preventivo para conseguir la
asepsia, o sea, la destrucción de todos los microorganismos y sus formas de resisten-
cia que puedan existir en la superficie o en el espesor de un objeto cualquiera. Ob-
tiene como resultado la ausencia de todo germen vivo consiguiendo material estéril.
Consiste en destrucción o en la eliminación de cualquier tipo de vida micro-
biana, de los objetos inanimados, incluyendo las formas esporuladas de hongos
y bacterias. Significa el nivel más alto de seguridad y, por tanto, de letalidad (o
eficacia biocida).

55
Tema 11. El Celador en su puesto de trabajo I

2.7.3. Transporte del material estéril


La integridad del envoltorio ha de estar garantizada durante el transporte. El
material voluminoso se distribuye en carros herméticos, el de pequeño tamaño
en bolsas de plástico cerradas.
Almacenaje del material estéril en las unidades clínicas.
Una vez fuera de la central el material se almacena en un lugar limpio, seco
y fácil de limpiar.
Se almacena lo necesario para cubrir 48 horas y se coloca por orden de fecha
de caducidad.

2.8. El celador en las unidades de cuidados críticos y


de urgencias
Los celadores destinados en el área de cuidados críticos requieren contrasta-
da experiencia profesional y dominio de las técnicas de movilización de pacientes
así como estar uniformados con batas asépticas, que se renovarán cada vez que
se abandonen estas dependencias.

2.8.1. Funciones específicas del Celador en la UVI


1. Auxiliaran en todas las labores propias del celador.
2. Traslado de los enfermos.
3. Trabajos de fuerza que requiera la Unidad.
4. Lavado y aseo de pacientes.
5. Colocación y retirada de cuñas.
6. Amortajar a los enfermos fallecidos y traslado de los cadáveres al mortuorio.
7. Tramitaran o conducirán las comunicaciones que le sean confiadas.
8. Trasladaran el aparataje o mobiliario que la Unidad requiera.

2.8.2. Las actividades de los Celadores de la Sección de


Urgencias serán las que siguen
– Tramitarán, sin demora, el traslado de los documentos, historias, ma-
terial de pruebas diagnósticas o aparatajes que le sean encomendados,

56
Tema 11. El Celador en su puesto de trabajo I

asegurándose de la adecuada recepción de los mismos por el personal


competente.
– Trasladarán a los pacientes a las dependencias que les sean indicadas por
el personal facultativo o de enfermería, asegurándose de las condiciones
correctas para su traslado y devolviendo a la Sección de Urgencias los
medios empleados para el traslado.
– Realizarán, sin demora, el traslado de muestras biológicas y peticiones
de exploraciones, efectuando la recogida de resultados, cuando así sea
requerido.
– Cuidarán, al igual que el resto del personal, que los pacientes y familiares
no hagan uso indebido de los materiales, enseres e instalaciones de la
Sección de Urgencias.
– Asumirán las indicaciones del Jefe de Sección y del Supervisor de Enfer-
mería.
– Realizarán todas las funciones delegadas por sus superiores, siempre que
no contravengan las normas establecidas en el ordenamiento vigente.
– Se asegurarán, al comienzo del turno de trabajo, de que los medios de
transporte de pacientes estén en condiciones adecuadas de uso. Las ano-
malías que se detecten se comunicarán de inmediato al Encargado de
Turno para su reparación.
– Mantendrán la entrada provista de carros y camillas.
– Avisarán a los familiares de los pacientes que van a ingresar para que los
acompañen.
– Sujetarán a los niños cuando sea necesario.
– Prestarán apoyo a otras áreas de la Sección de Urgencias distintas a las
que estén adscritos funcionalmente (Consultas u Observación), cuando
las necesidades del Servicio lo requieran.
– Cuidarán de que no permanezcan en el área de Urgencias las personas
que no estén autorizadas, y que los pacientes y familiares permanezcan
en las zonas habilitadas para ellos.

57
Tema 12
El Celador en su puesto de trabajo II.
El Celador en el Área de Consultas
Externas, en suministros, almacenes,
farmacia y resto de puestos.
El Celador en Salud Mental
Tema 12. El Celador en su puesto de trabajo II

Índice esquemático

1. El celador en el área de Consultas Externas

2. El celador en la Unidad de Farmacia


2.1. Funciones de la Unidad de Farmacia
2.2. Funciones del celador en la Unidad de Farmacia

3. El celador en el Servicio de Almacén


3.1. Mapa de almacén
3.2. Gestión de stock
3.3. Reaprovisionamiento y movimientos internos
3.4. Control económico
3.5. Funciones del celador en el Servicio de Almacén
3.6. El Código de barras

4. El celador en el animalario

5. El celador en las salas de autopsias y mortuorios


5.1. Conceptos generales
5.2. Actuaciones en las salas de autopsias y tanatorios

6. Actuación del celador en relación con los pacientes fallecidos

7. Otras funciones
7.1. Aseo del paciente
7.2. El transporte sanitario
7.3. Traslado de documentos y objetos
7.4. Vigilancia de centros sanitarios
7.5. Funciones de control

8. El celador en salud mental


8.1. Centro de salud mental
8.2. Unidad de hospitalización psiquiátrica (unidades de corta estancia)
8.3. Estructuras intermedias
8.4. Unidad de Psiquiatría

60
Tema 12. El Celador en su puesto de trabajo II

1. El celador en el área de Consultas Externas


Sus funciones en esta área son:
– Cuida el orden de las dependencias.
– Vigila el comportamiento de enfermos y acompañantes para conseguir el
silencio y orden adecuados.
– Informa al público del lugar, día y hora de las consultas.
– Traslada documentos, objetos, aparatos, cuando le sea requerido.
– Traslada enfermos.
– Ayuda al personal sanitario en curas y pequeñas intervenciones.
– Presta ayuda al personal técnico especialista en la realización de placas
realizadas con material portátil.

2. El celador en la unidad de Farmacia


2.1. Funciones de la Unidad de Farmacia
Los hospitales deberán disponer de servicios o unidades de farmacia hospi-
talaria con arreglo a los mínimos establecidos por la ley.
Estos Servicios están integrados por Farmacéuticos, FIR, DUE, Auxiliares de
Enfermería, Auxiliares Administrativos, y Celadores. El servicio estará bajo la
dirección de un farmacéutico.
Para lograr el uso racional de los medicamentos, las unidades o servicios de
farmacia hospitalaria realizarán las siguientes funciones:
a) Garantizar y asumir la responsabilidad técnica de la adquisición, calidad,
correcta conservación, cobertura de las necesidades, custodia, prepara-
ción de fórmulas magistrales o preparados oficiales y dispensación de
los medicamentos precisos para las actividades intrahospitalarias y de
aquellos otros, para tratamientos extra hospitalarios, que requieran una
particular vigilancia, supervisión y control.
b) Establecer un sistema eficaz y seguro de distribución de medicamentos,
tomar las medidas para garantizar su correcta administración, custodiar
y dispensar los productos en fase de investigación clínica y velar por el
cumplimiento de la legislación sobre estupefacientes y psicótropos o de
cualquier otro medicamento que requiera un control especial.

61
Tema 12. El Celador en su puesto de trabajo II

c) Formar parte de las comisiones hospitalarias para la selección y evalua-


ción científica de los medicamentos y de su empleo.
d) Establecer un servicio de información de medicamentos para todo el
personal del hospital, un sistema de fármaco-vigilancia intrahospitalario,
estudios sistemáticos de utilización de medicamentos y actividades de
farmacocinética clínica.
e) Llevar a cabo actividades educativas sobre cuestiones de su competencia
dirigidas al personal sanitario del hospital y a los pacientes.
f) Efectuar trabajos de investigación propios, o en colaboración con otras uni-
dades o servicios y participar en los ensayos clínicos con medicamentos.
La distribución de medicamentos se realiza por dosis/día que utilizan cada
uno de los pacientes ingresados. La dispensación individualizada de medica-
mentos desde la farmacia del hospital se denomina “unidosis”. Se incluyen ge-
neralmente en los siguientes servicios: Cirugía, Medicina Interna, Traumatología,
Geriatría, Neumología, Ginecología, etc. Normalmente los dos sistemas (Dosis/
día y Unidosis) acaban coexistiendo, formando un sistema mixto.

2.2. Funciones del Celador en el Servicio de Farmacia


Son las siguientes:
– Recepción de material.
– Transporte de material dentro de la Farmacia.
– Distribución de medicación y demás productos galénicos a las Unidades
del Hospital (farmacia ligera).
– Transporte de productos desde otras unidades del hospital hasta la farmacia.
– Preparación de alcohol.

62
Tema 12. El Celador en su puesto de trabajo II

– Controles e inventarios.
– Custodia de la farmacia.

3. El celador en el Servicio de Almacén


3.1. Mapa del almacén
La definición del mapa del almacén pasa por una necesaria clasificación de
zonas, a saber:
– Recepción/revisión.
– Pulmón de entrada.
– Zona de estanterías de almacenaje/preparación.
– Zona de apilado en bloque.
– Zona de preparación exclusiva.
– Zona de «drive-in».
– Zona de rotos.
– Zona de expediciones.
– Pulmón de salida.

3.2. Gestión de stock


La gestión de stock es, quizás, la labor más importante de todo el sistema, ya
que el buen o mal funcionamiento del mismo significará o no la disponibilidad
de un stock físico fiable y de los controles que lo garanticen.
Deberá garantizar la plena integridad referencial, es decir, la posibilidad de
comunicación de cualquier actualización del stock en tiempo real. Al mismo tiem-
po, deberá disponer de la posibilidad de efectuar un cierre de inventario a volun-
tad del usuario y de obtener históricos de movimiento del stock.
Es básico este control de las existencias de cada artículo para evitar situacio-
nes de desabastecimiento que darían lugar al incumplimiento de la labor asis-
tencial encomendada a la Institución. Para evitar esto, se debe tener siempre un
determinado stock de cada artículo que variará en función del uso de estos. Así,
las existencias de jeringuillas desechables, por ejemplo, será siempre mayor que
la de sondas nasogástricas. También se debe llevar un control de los artículos que
consume cada Servicio o Unidad para evitar consumos indebidos.

63
Tema 12. El Celador en su puesto de trabajo II

3.3. Reaprovisionamiento y movimientos internos


El control del almacén debe de incluir, lógicamente, no solamente el control
de los movimientos de entrada y/o salida, («movimientos externos»), sino tam-
bién el de los movimientos de reaprovisionamiento y/o colocación/descolocación
(«movimientos internos»).

3.4. Control económico


Esta función corresponde a la Unidad de Intervención, que puede existir en
cada hospital, y su objetivo es cuidar de que se cumplen las previsiones estable-
cidas en los Presupuestos y las normas de contratación establecidas en la Ley de
Contratos de las Administraciones Públicas.

3.5. Funciones del celador en el Servicio de almacén


3.5.1. Distribución de Pedidos
La finalidad, razón de ser y objetivo último de los almacenes es la distribución
de pedidos. Para ello, los distintos Servicios o Unidades de la Institución presen-
tan sus pedidos en un impreso normalizado que recibe distintas denominaciones
(Vale de Almacén, Hoja de Pedido, etc.), para que los Celadores Almaceneros
preparen los mismos. Una vez preparado, según la periodicidad previamente de-
terminada (diaria, semanal, etc.), el personal auxiliar de cada Servicio o Unidad
retirará el material.
El Celador del almacén de encargará de la carga y descarga de los productos
que lleguen o se encuentren en el almacén de los centros sanitarios.
Como casos excepcionales se pueden dar situaciones imprevistas de desabas-
tecimiento, situaciones de urgencia, o los Servicios que requieren del Almacén ma-
teriales de entrega inmediata, como es el caso de los Servicios de Mantenimiento.
En estos supuestos, como es lógico, no hay días fijados para entrega del
material. La petición del material debe hacerse, como dijimos anteriormente, en
impreso normalizado, debiendo ir firmada por la persona responsable del Servi-
cio (Supervisores de Planta, Jefe de Unidad, etc.) indicando:
– Denominación del material.
– Código.
– Cantidad solicitada.

64
Tema 12. El Celador en su puesto de trabajo II

– Identificación del Servicio, fecha y firma. La mercancía será retirada junto


con una copia de la hoja de pedido, en la cual el personal del almacén
habrá consignado previamente la cantidad realmente servida, junto a la
que se solicitó.
Para poder controlar las existencias de un almacén, desde el punto de vista
logístico, se necesita conocer la ubicación de las mercancías en el interior del
almacén.

3.6. El Código de barras


Un código de barras es sencillamente una etiqueta con un número determi-
nado de barras negras inscritas en ella.
Cada barra tiene la posibilidad de representar un dígito particular de acuerdo
con su posición en el código total. Si el dígito está presente, la barra es ancha; si
el dígito no está presente la barra es fina.
Los códigos de barras representan datos en una forma legible por las má-
quinas, y son uno de los medios más eficientes para la captación automática de
datos. Además, pueden contener una gran cantidad de información para un ope-
rador adecuadamente equipado y ofrecen el beneficio adicional de suministrar la
misma muy rápidamente.
La primera patente para un código de barras, que tenía forma circular, fue
solicitada en 1949 en Estados Unidos por N.J. Woodland.
Los códigos de barras se emplearon por primera vez a principios de la déca-
da de 1960 para identificar material rodante ferroviario.
En las distintas industrias y aplicaciones se emplean varias «simbologías» (con
vendones de codificación) diferentes para los códigos de barras. Una de las más
utilizadas es el símbolo internacional de número de artículo, llamado símbolo EAN
por las siglas en inglés de la Asociación Europea para la Numeración de Artículos.
Este símbolo se emplea en el comercio abierto para identificar los productos al pasar
del fabricante a los mayoristas, distribuidores minoristas, y de ahí al cliente final.
La principal razón para la introducción de códigos de barras en un sistema
de almacenamiento, es el adelanto que supone para la identificación de los pro-
ductos en stock.
La disponibilidad del equipo necesitado para operar con ellos, puede justifi-
car también el uso de estos códigos de barras para una buena identificación de
las ubicaciones.

65
Tema 12. El Celador en su puesto de trabajo II

Los códigos de barras utilizados como identificadores para las operaciones


de almacenaje tienen que ser frecuentemente leídos por aparatos manuales. Es-
tos aparatos iluminan la etiqueta por medio de una luz emitida por diodos y leen
la luz reflejada mediante un receptor comparador electro-óptico.
Aparte el equipo de lectura, se requerirá, ade-
más, un decodificador para interpretar las lecturas
en caracteres alfabéticos y números decimales y
también para realizar los chequeos.

4. El celador en el animalario
La dependencia del Hospital en donde se realizan experimentos con anima-
les se denomina Animalario. Los animales que más frecuentemente se utilizan
para experimentación en los Animalarios de los Hospitales son: ratones, ratas
de laboratorio (ratas albinas manipuladas genéticamente), cobayas, hámsteres,
conejos (sobre todo para cirugía general) e incluso ovejas.

4.1. Estructura
El Animalario debe contar con las siguientes zonas diferenciadas:
– Laboratorio, dotado de los aparatos e instrumentos necesarios para la
determinación básica de análisis clínicos, entendiendo por tal los estudios
sobre composición y características cuantitativas y cualitativas de los flui-
dos del organismo de los animales.

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Tema 12. El Celador en su puesto de trabajo II

– Zona de experimentación propiamente dicha, con mesa, instrumental


quirúrgico, estéril, etc.
– Zona de ubicación de los animales en sus respectivas jaulas.
– Zona limpia, de preparación de alimentos.
– Zona sucia, destinada a la limpieza de jaulas, depósito de residuos, etc.
– Incinerador de residuos, cadáveres y material contaminado.
– Oficinas de administración.
Elementos de construcción:
a) Materiales: deben ser impermeables, pintados y barnizados con productos
muy resistentes a los disolventes químicos y con propiedades anti moho.
b) Paredes: igualmente estarán tratadas con productos impermeabilizantes,
evitando los ángulos difíciles de limpiar.
c) Pisos: deben ser lisos, antideslizantes, y no absorbentes, resistentes al
agua y a productos de limpieza abrasivos.
d) Techos: a ser posible de estructura lisa, resistentes y fácilmente lavables.
e) Puertas: abrirán generalmente hacia los corredores (o pasillos). Habrá
dos, delos cuales una tendrá mirilla para observar a los animales. Sus
dimensiones más aconsejables son de 1 m de ancho por 2 m de alto.
f) Ventanas: es mejor que éstas no existan en las habitaciones que contie-
nen animales para evitar cambios de temperatura.

4.2. Funciones de los celadores


Los celadores tendrán a su cargo los animales utilizados en los quirófanos
experimentales y laboratorios, a los que cuidarán, alimentándolos, manteniendo
limpias las jaulas y aseándolos. De ello, se deducen las siguientes funciones:

4.2.1. Cuidados y alimentación


Como cuidadores, se encargarán del adecuado cuidado y manejo de cada
uno de los animales, según sus características.
Los celadores suministrarán al animal los alimentos que precise, en las canti-
dades adecuadas a sus características y necesidades. La ración suministrada ha
de ser sabrosa, económica y bien equilibrada. Una vez mezclado el alimento, éste
será administrado al animal por varios sistemas: cilindros, comprimidos (pellet),
gránulos, galletas, etc.

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Tema 12. El Celador en su puesto de trabajo II

En algunos casos se utilizarán preparados industriales que, aunque suponen


un mayor costo, tienen una mayor calidad nutritiva y sanitaria.
Se encargarán de que los bebederos estén siempre suficientemente abaste-
cidos de agua.

4.2.2. Limpieza
Los celadores deberán lavar las cubetas y jaulas de los animales con la perio-
dicidad necesaria, según las características sanitarias de cada animal.
También renovarán y limpiarán los lechos, comederos y bebederos de las
jaulas según la periodicidad indicada.
Retirarán en todo momento los elementos que provoquen malos olores o
contaminación: excrementos, cadáveres.
Las bandejas destinadas a recoger excrementos se limpiarán y esterilizarán al
menos varias veces a la semana (unas tres veces).
Asearán a los anímales antes y después de ser sometidos a las pruebas.
Los celadores adscritos al Animalario tienen reconocido, a efectos retributivos
un complemento específico diferenciado respecto de los demás celadores.

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Tema 12. El Celador en su puesto de trabajo II

5. El celador en las salas de autopsias y mortuorios


5.1. Conceptos generales
El trabajo a realizar en el área del tanatorio por parte del celador conlleva una
serie de situaciones que precisan del conocimiento de algunos conceptos:
– Éxitus: palabra que proviene del latín y que significa muerte. Se utilizan
también como sinónimo defunción, deceso u óbito.
– Tanatorio, mortuorio: es una institución situada en un edificio separa-
do del hospital, que presta servicios funerarios.
– Mortaja: se emplea como vestimenta que envuelve al cadáver para en-
terrarlo.
– Tanatopraxia: es toda práctica mortuoria que permite la conservación y
exposición del cadáver con las debidas garantías sanitarias.
– Tanatopsia, autopsia y necropsias post mortem: consiste en la di-
sección y examen del cuerpo de una persona fallecida, para determina la
causa de la defunción o la presencia de un proceso patológico. Se distin-
guen dos tipos de autopsias:
– Tanatología: se entiende por tal la suma de conocimientos relativos a la
muerte, desde el punto de vista médico-legal especialmente.
– Rigor Mortis o rigidez cadavérica: es el endurecimiento del cuerpo
que se produce de dos a cuatro horas después de la muerte.

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Tema 12. El Celador en su puesto de trabajo II

– Livideces cadavéricas (livor mortis): como consecuencia del cese de


la circulación sanguínea, los hematíes comienzan a romperse liberando
hemoglobina y decolorando los tejidos. A esta decoloración se la conoce
con el nombre de livor mortis.
– Putrefacción: es la descomposición de la materia orgánica muerta por la
acción de las bacterias.
– Autopsia clínica: es el examen realizado sobre el cadáver de una per-
sona fallecida a causa de enfermedad, y que tiene como objetivo final la
confirmación de las causas de la muerte.
– Autopsia médico-forense: es el estudio de un cadáver o restos huma-
nos con el fin de informar a la autoridad judicial de las causas y circuns-
tancias de su muerte.

5.2. Actuaciones en las salas de autopsias y tanatorios


La autopsia o necropsia es la intervención que se realiza en un cadáver para
examinar sus órganos con el objetivo de averiguar las causas de la muerte.
El trabajo del Celador en la sala de autopsias conlleva una serie de actua-
ciones y trabajos con diferente instrumentación cortante, lo que hace que sea
necesario el conocimiento preciso de las medidas profilácticas a llevar a cabo.

Mesa de autopsias
La autopsia la realizará el personal médico especializado y consiste en la
apertura del cráneo, tórax, abdomen y raquis del cadáver. La actuación del cela-
dor en las autopsias consistirá en:
– Conducir el cadáver desde las cámaras frigoríficas hasta la mesa de au-
topsia, desmortajándolo si fuera necesario.
– Colocar el cadáver en la mesa donde se haya de practicar la autopsia.
– Colaborar con el personal sanitario en todo aquello que no requiera la
utilización de instrumental sobre el cadáver.
– Asear el cadáver.
– Amortajar y colocar el cadáver en el mortuorio, cuidando del aspecto
externo del difunto.
– Limpiar la mesa y la sala de autopsia.
– Limpiar el instrumental empleado en la autopsia.

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Tema 12. El Celador en su puesto de trabajo II

– Entregar las muestras orgánicas o de otro material en los servicios corres-


pondientes.

Equipo
– Guantes:
Se recomienda el uso de guantes de látex y des-
echables.
Éstos son la protección de barrera más impor-
tante en este servicio.
La mesa de autopsias requiere, dado los procedimientos que allí se llevan
a cabo, una limpieza exhaustiva. La utilización de guantes durante la lim-
pieza aumenta la protección del personal frente a accidentes de riesgo
biológico o físico (cortes, pinchazos, etc.).
Los guantes se deben usar, siempre que:
▷ Se vaya a tocar directamente sangre y fluidos corporales, así como en
el manejo o limpieza de los instrumentos.
▷ Se retiren del cuerpo catéteres, sondas, etc., es decir, cualquier objeto
utilizado en procedimientos invasivos.
▷ Cuando el celador tenga heridas o cortes en las manos, ya que cons-
tituirían una puerta de entrada de gérmenes.
Si durante el trabajo los guantes se deterioran o se rompen, el celador se
lavará inmediatamente las manos y se colocará un par nuevo.

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Tema 12. El Celador en su puesto de trabajo II

– Batas:
Las batas que se suelen usar son des-
echables, es decir, de un solo uso.
Con la correcta colocación de las ba-
tas se impide que existan salpicaduras
de sangre que alcancen al tronco o a
las extremidades. Las batas actuales
son perfectamente impermeables por
lo que la seguridad es mucho mayor.
– Mascarillas y gafas.
Las mascarillas y las gafas, al igual
que las batas, se utilizan para preve-
nir las salpicaduras de los fluidos cor-
porales. Asimismo existen enferme-
dades que se transmiten por las vías
respiratorias (tuberculosis, etc.). Ante
estas situaciones se recomienda el
uso de mascarillas de alta resolución.

Consejos
En el uso de utensilios cortantes, sobre estructuras duras, son necesarias las
batas, mascarillas y gafas, para evitar salpicaduras y el posterior contagio.
El procedimiento del lavado ordinario de manos es uno de los pilares básicos
para evitar la contaminación a través de microorganismos.
Pasos a seguir ante una exposición accidental con fluidos corporales:
– Aunque se utilicen perfectamente los medios de protección pueden existir
situaciones en las cuales exista una exposición accidental con sangre u
otros líquidos corporales. En estos casos la manera de proceder es:
En caso de pinchazo o cortes:
▷ Retirar el objeto punzante.
▷ Limpiar la herida con abundante agua y dejar que la sangre fluya
durante 2 o 3 minutos.
▷ Utilizar algún antiséptico y cubrir con un apósito.
▷ Comunicación del incidente.
▷ Si la piel no ha sufrido ninguna lesión o herida en la solución de conti-
nuidad, se procederá al lavado de manos con agua y jabón. Si la sangre
entra en contacto con las mucosas se lavará inmediatamente con agua.

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Tema 12. El Celador en su puesto de trabajo II

– El instrumental, siempre que se pueda, será desechable y, en caso de que


no lo sea, se procederá de la siguiente forma:
▷ Utilizar guantes para su limpieza.
▷ El material se lavará previamente antes de enviarlo al departamento
de esterilización.
▷ Aclarar con abundante agua corriente.
▷ Envío al departamento de esterilización.

6. Actuación del celador en relación con los


pacientes fallecidos
La muerte es el cese total y definitivo de todas las funciones vitales del orga-
nismo humano. En los documentos oficiales y partes de defunción es frecuente el
término “éxitus” para referirse al momento del fallecimiento. No obstante, tam-
bién recibe el nombre de defunción, deceso u óbito.
La valoración y certificación de la muerte es competencia del personal sa-
nitario, no obstante, señalaremos algunos de los signos que manifiestan que el
paciente ha fallecido:
– Signos precoces: ausencia de movimientos respiratorios en la auscul-
tación, no hay movimiento del tórax ni del abdomen, no se ausculta el
latido cardíaco, desaparece el pulso, pérdida de sensibilidad cutánea y
ausencia de tono muscular.
– Signos tardíos: enfriamiento del cadáver, rigidez cadavérica, aparición
de livideces y putrefacción cadavérica.
La actuación de los celadores en relación con los pacientes fallecidos se cen-
trará en ayudar a las enfermeras o personas encargadas de amortajar a los en-
fermos fallecidos, corriendo a su cargo el traslado de los cadáveres al mortuorio.
La situación que se produce entre los familiares cuando el paciente agoniza,
y especialmente en el momento del óbito es muy particular, por lo tanto, es ne-
cesario prestar especial atención a dichas personas. En dicho momento se debe
tranquilizar a la familia, pedirles serenidad y, con amabilidad, que se retiren a
otras dependencias.
El Celador se encargará del amortajamiento y traslado del cadáver al tanatorio.
El amortajamiento del cadáver consiste en la preparación del mismo para
que pueda ser velado por los familiares, antes de proceder a su entierro.

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Tema 12. El Celador en su puesto de trabajo II

El amortajamiento deberá realizarse en la mayor intimidad posible y en el


menor plazo, para evitar que aparezca el rigor cadavérico y, posteriormente, el
cadáver pueda ser trasladado al tanatorio.
El amortajamiento consiste básicamente en:
– Desconectar y retirar los dispositivos, sondas y catéteres que tuviera el
cadáver.
– Retirar los objetos personales del cuerpo.
– Asear el cadáver.
– Taponar los orificios naturales, por donde es frecuente que el cadáver
pierda sangre o secreciones, mediante algodones o gasas.
– Cerrar los ojos y la boca del cadáver y, si no fuera posible, anudar una
venda desde el mentón a la cabeza.
– Sujetar los tobillos con una venda.
– Colocar el cadáver encima de una sábana grande y disponer sus brazos
alrededor del cuerpo.
– Doblar la sábana de forma que cubra todo el cadáver e identificarlo con
una etiqueta colocada en un lugar bien visible.
– Cubrir el cuerpo totalmente con otra sábana y pasarlo a una camilla para
su traslado al mortuorio.
El traslado al mortuorio deberá realizarse, una vez recibido el parte de trasla-
do correspondiente, por lugares poco frecuentados y de una forma discreta frente
al resto de los enfermos o familiares que los visitan. Si al cadáver se le debiera
realizar previamente una autopsia, deberá ser conducido por el celador hasta la
sala correspondiente, donde será depositado en una cámara frigorífica.

7. OTRAS FUNCIONES
7.1. Aseo del paciente
7.1.1. Limpieza
El procedimiento denominado limpieza, es el paso previo a la desinfección y
a la esterilización
Busca la destrucción de todo resto de materia orgánica y de los gérmenes
patógenos que pueda contener utilizando medios físicos. En general se requiere:
enjuagar con agua fría, sumergir el material en agua con desinfectante, los ins-

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Tema 12. El Celador en su puesto de trabajo II

trumentos se frotarán con cepillo y detergente, desmontando aquellas piezas que


puedan serlo, secando todo con cuidado y finalmente empaquetarlo de manera
adecuada. Siempre ha de realizarse utilizando guantes de goma.
Hay dos tipos de material a limpiar: el utilizado por el paciente y el clínico.
– Dentro del utilizado por el paciente se encuentra la ropa de cama y la
operatoria; esta ropa sucia se clasificará según la posibilidad de contagio
o el grado de suciedad, colocándola en bolsas de distintos colores, que
indicarán la urgencia del lavado, la necesidad de desinfección, de esteri-
lización o de un lavado normal.
– En el material clínico se encuentran útiles de vidrio, de caucho y el instru-
mental clínico. Este último es cuidado y limpiado por el auxiliar de clíni-
ca, aunque el celador debe ayudar en esta labor cuando le sea solicitado.

7.1.2. Desinfección
Consiste en suprimir los microorganismos patógenos existentes en la habita-
ción del enfermo, ropa, manos, piel, etc. No elimina todos los microorganismos
ni sus formas de resistencia (esporas). Es un procedimiento de antisepsia. Para
conseguir la desinfección hay que:
– Hacer un cepillado y lavado, con agua y jabón, del objeto que se quiere
desinfectar.
– Utilizar sustancias químicas con acción desinfectante o antiséptica.
Se denominan desinfectantes a los productos químicos usados para la desin-
fección de objetos y materiales clínicos. Son de uso frecuente la lejía (hipoclorito
sódico), jabón, formol, etc. Se dice que un buen desinfectante es aquel que no
es tóxico ni corrosivo, es de bajo costo, olor agradable y se puede usar diluido en
agua o alcohol. Los desinfectantes son bactericidas, es decir, capaces de matar
los microorganismos.
Se denominan antisépticos aquellos productos químicos utilizados para la
desinfección de piel, heridas y cavidades del organismo. Son de uso frecuente la
tintura de yodo, clorhexidina, alcohol yodado, mercurocromo (retirado para uso
humano), etc. Su característica principal es que impiden o retardan el crecimien-
to de los microorganismos. Pueden ser bactericidas (matar) o bacteriostáticos
(inhibir el crecimiento) de las bacterias. Un material desinfectado no está esteri-
lizado; la desinfección no elimina a todos los microorganismos y sus formas de
resistencia (esporas). Pero un material que ha sido sometido a la esterilización
está por ende desinfectado, puesto que se ha eliminado cualquier forma de vida
o resistencia de las bacterias, virus, etc.

75
Tema 12. El Celador en su puesto de trabajo II

Hay que tener en cuenta que:


– Cualquier microorganismo que contacte con tejidos humanos, que son
normalmente estériles, puede producir infección; por esta causa es im-
prescindible que todos los objetos que puedan contactar con los tejidos
estériles sean a su vez previamente esterilizados.
– Existen tejidos humanos que no requieren que los objetos que entren
en contacto con ellos estén esterilizados, pero sí que hayan pasado por
una desinfección de alto nivel; un ejemplo de este tipo de tejidos son las
membranas mucosas.
– Una de las barreras más efectivas para evitar el contacto de los microor-
ganismos con tejidos estériles es la piel intacta; de este modo no es nece-
sario que los objetos que entren en contacto con la piel sean esterilizados
o desinfectados a alto nivel.
– Antes de proceder a la esterilización o a la desinfección de un objeto hay
que limpiarlo, para evitar que tenga acumulada sangre seca, pus, etc., y
dificulte el paso del calor, el gas, etc., impidiendo así una total desinfec-
ción o esterilización.
– Una vez que es dado de alta se aplica una desinfección final a toda la
unidad del paciente.

7.1.3. Asepsia
Es un método cuyo objetivo es eliminar los microorganismos o gérmenes,
tanto en superficie como en profundidad. Es un método preventivo que emplea
agentes físicos para conseguir que los medios operatorios no presenten gérmenes.
El procedimiento utilizado para ello se denomina esterilización.
La esterilización de los guantes, los instrumentos quirúrgicos y los campos
operatorios garantiza que los medios quirúrgicos se encuentren sin gérmenes.
Con la esterilización se busca destruir las bacterias, los virus y sus esporas a través
del calor seco, el calor húmedo, las radiaciones ionizantes y por agentes químicos.
La esterilización por calor húmedo, requiere de un autoclave, que es un apa-
rato a través del cual, durante un tiempo determinado, el material es sometido a
vapor de agua a presión y elevadas temperaturas.
Los materiales que se esterilizan según este método son: gomas, cintas, ga-
sas, ropa, vendas y acero inoxidable.
Por calor seco, se esteriliza utilizando una estufa Poupinel, en ella el material
es expuesto por un largo periodo de tiempo al aire caliente. A través de este mé-
todo, se esterilizan objetos de vidrio, acero, substancias, oleosas, etc.

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Tema 12. El Celador en su puesto de trabajo II

La esterilización por procedimientos químicos requiere la utilización de óxido


de etileno, que es un gas incoloro, tóxico e inflamable cuando entra en contacto
con el aire. Aquí, los materiales introducidos en una cámara, son sometidos a
una determinada concentración de este gas, a una temperatura de 60 °C, con
una humedad entre el 30 y el 50% y por un tiempo que oscila entre las 3 y las
6 horas. Por este sistema se esterilizan plásticos, teflón y material de precisión.
La esterilización por radiaciones ionizantes requiere la utilización de rayos
cargados de energía que destruyen o lesionan a los microorganismos. Su utiliza-
ción no está muy extendida ya que resulta costosa, el personal que maneja estos
aparatos requiere de una alta capacitación y deben estar protegidos especialmen-
te y, en algunos casos, como en el de los rayos ultravioleta, no llegan a toda la
superficie de manera uniforme.

7.1.4. Antisepsia
Consiste en utilizar productos químicos para intentar destruir los microorga-
nismos contaminantes en seres vivos. En la práctica, la antisepsia consiste en el
uso de desinfectantes.
No se consigue la esterilización. Es sinónimo de desinfección.

Generalidades de la piel

El sistema tegumentario
El sistema tegumentario está formado por la piel y sus anexos (faneras). La
piel es el órgano de mayor extensión en el cuerpo humano. Representa una su-
perficie de más de 2 m.
Es una envoltura o cubierta resistente y flexible. Pesa entre 4-5 kg. Tiene un
grosor variable según las partes del cuerpo oscilando entre 0,5-4 mm. Las fane-
ras contribuyen o ayudan a la piel en sus funciones. Son: pelo, uñas, glándulas
sudoríparas y glándulas sebáceas.
Las principales funciones de este sistema son:
– Protección: la piel evita la entrada de microorganismos al medio inter-
no, al comportarse como una estructura semipermeable.
– Regulación térmica: ayuda a mantener la temperatura corporal dentro
de un valor constante.
– Excreción: eliminación del sudor.

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Tema 12. El Celador en su puesto de trabajo II

– Síntesis: en la piel se sintetizan carotenos, vitamina D y melanina.


– Discriminación sensorial: en la piel se alojan receptores para el tacto,
presión, calor, frío y dolor.
– Secreción de sebo con propiedades antimicrobianas.

Piel
La piel está formada por tres capas, que tienen diferente estructura y origen:
– Epidermis. Es la capa más superficial o externa de la piel y se apoya
sobre la dermis.
– Dermis. La dermis es la capa más interna de la piel y se apoya sobre
una capa de tejido conjuntivo, que puede variar entre tejido conjuntivo
laxo y tejido adiposo.
– Hipodermis o tejido celular subcutáneo, hace referencia al tejido
anterior sobre el que se asienta la dermis. Mediante estos tejidos la piel se
fija a los órganos subyacentes.

1. Epidermis
Es la parte más superficial y externa de la piel.
Está formada por células epiteliales y no posee vasos sanguíneos ni termina-
ciones nerviosas. Presenta variaciones de grosor importantes según la localiza-
ción, así la piel de la palma de las manos y de la planta de los pies es más gruesa
que la de la cara.
Está formada por un epitelio estratificado plano queratinizado con varias ca-
pas o estratos de células epiteliales, de ahí el nombre de estratificado.
La capa más superficial está formada por células de morfología plana, que
presentan queratina, de manera que la morfología de las células de esta capa le
da el calificativo de plano. La queratina es una proteína impermeable al agua
que protege la capa superficial de la piel de las abrasiones.
Desde el punto de vista histológico podemos diferenciar, en la epidermis,
varios estratos, que desde la superficie a la parte profunda son:
– Estrato córneo: es el más superficial. Está en un proceso continuo de
renovación y descamación. Corresponde a la capa de células planas o
escamosas queratinizadas. Esta capa está formada por 25-30 filas de cé-
lulas muertas aplanadas, llenas de queratina. Son células que se despren-
den en forma de escamas permanentemente.

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Tema 12. El Celador en su puesto de trabajo II

– Estrato granuloso: es una capa de 3-5 filas de células planas que con-
tienen unos gránulos oscuros, que son un compuesto precursor de la
queratina.
– Estrato espinoso: está formado por 8-10 filas de células poliédricas.
También hay melanocitos en esta capa.
– Estrato basal o estrato germinativo: tiene capacidad regenerativa, ya
que se producen divisiones celulares que van desplazando las células más
viejas hacia la superficie hasta que llegan a la capa superficial, donde se
descaman. Las células germinales están en permanente proceso de divi-
sión celular. Además, en la epidermis existe un 10% de células denomi-
nadas melanocitos. Son células productoras de melanina. La melanina es
el pigmento que se forma a partir de la tirosina, cuyo color varía desde el
amarillo pardo al marrón oscuro o negro. Este pigmento es responsable del
color característico de la piel, estableciendo diferencias de pigmentación en
función de la raza y también individuales y corporales. En el estrato basal
hay también otros tipos celulares, que migran hacia la dermis y dan lugar a
las glándulas sudoríparas, a las glándulas sebáceas y a los folículos pilosos.

2. Dermis
Es la capa de la piel sobre la cual descansa la epidermis. Está formada por
tejido conjuntivo rico en fibras de colágeno, fibras elásticas y vasos sanguíneos.
También contiene las terminaciones nerviosas para el calor, frío, dolor y presión.
En la dermis se alojan también las glándulas sebáceas, las glándulas sudoríparas y
los folículos pilosos. El grosor de esta capa es variable, siendo mayor en la palma
de las manos y la planta de los pies, y muy fino en el escroto y en los párpados.

3. Glándulas sudoríparas
Distribuidas por toda las regiones de la piel excepto en los labios y en el tím-
pano. Son de dos tipos: apocrinas y ecrinas.
– Las glándulas apocrinas están restringidas a las axilas, la región anoge-
nital, la aureola mamaria, el conducto auditivo externo y los párpados.
Son estimuladas por las glándulas sexuales y entran en funcionamiento
con la pubertad. Son grandes, de aspecto tubular ramificado, y se abren
en la porción superior del canal folicular. Son glándulas que responden
a estímulos como el miedo y el dolor. Su secreción es inodora, pero se
vuelve olorosa cuando actúan las bacterias de la superficie cutánea.
– Las glándulas ecrinas desembocan directamente en la piel y se distri-
buyen por toda la superficie corporal, excepto en los labios, glande, la
superficie interna del prepucio y los labios menores.

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Tema 12. El Celador en su puesto de trabajo II

4. Glándulas sebáceas
No existen en la palma de las manos ni en la planta de los pies y son muy
abundantes en la cara y cuero cabelludo. Hay gran cantidad en las regiones ge-
nitales femenina y masculina. Forman parte del folículo pilosebáceo, y vacían su
contenido en el canal folicular. Hay glándulas sebáceas que no se asocian a un
pelo y vierten su contenido a través de un conductillo directamente a la superficie
de la piel. Son glándulas andrógeno-dependientes. Producen una mezcla de gra-
sas, colesterol, proteínas y sales que le confiere a la piel cierta impermeabilidad
y flexibilidad.

5. Pelo
El pelo, propiamente dicho, está formado por un tallo visible al exterior y
una raíz situada en el espesor de la dermis. Su naturaleza está constituida por
células epiteliales queratinizadas (queratina) y muertas fuertemente unidas unas
a otras, formando un tallo que crece en longitud. Se halla en permanente re-
cambio.

7.1.5. Higiene del enfermo


Para la realización de este cometido es necesario que el Celador conozca los
tipos de aseo y la forma de realizarlo.
Se recomienda que el cuarto de baño disponga sistemas de agarre para au-
mentar la seguridad.
Los aseos de los enfermos pueden realizarse en ducha, bañera o en la cama.
– Aseo en ducha:
Se realiza a los pacientes que pueden levantarse o aquellos que tienen al-
guna indicación específica. Normalmente este paciente sólo necesita una
ayuda mínima, para ello se dispondrá del equipo necesario (dos toallas,
pijama o camisón, bata, zapatillas, jabón o gel, peine, pasta de dientes y
bolsa para la ropa sucia) y se procederá de la siguientes forma:
Se explicará al paciente lo que va a realizar.
▷ Se preparará el equipo necesario para realizarlo, poniéndolo todo a su
alcance.
▷ Se le acompañará, si fuera necesario, hasta el cuarto de aseo para
comenzar la ducha.
▷ Procederá a recoger todo lo utilizado y acompañará al paciente a la
cama, una vez hubiera concluido.

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Tema 12. El Celador en su puesto de trabajo II

– Aseo en Baño:
Se realizará con aquellos pacientes que pueden levantarse, pero que, por
determinadas circunstancias no pudieran ducharse. Se prepara el equipo
necesario para poder realizarlo y se procederá de la siguiente forma:
▷ Se llenará la bañera con agua caliente, comprobando su temperatura
con un termómetro de baño para que tenga la adecuada.
▷ Se explicará al paciente lo que se va a realizar.
▷ Colaborará con el paciente en el aseo, en mayor o menor medida,
según la independencia del mismo para poder realizarlo por sí solo,
ayudándole a desnudarse, a entrar en la bañera, etc.
▷ Atenderá al paciente mientras se baña y le ayudará a secarse, vestirse
e instalarse de nuevo en su cama.
▷ Procederá a recoger el material que se ha utilizado en el baño.
– Baño en la cama completo:
▷ Se realiza en aquellos pacientes que, conservando o no la movilidad,
deben permanecer en la cama.
▷ Es conveniente que lo lleven a cabo dos personas, para aumentar la
seguridad del paciente y disminuir el tiempo empleado.
▷ Se debe realizar tantas veces como sea necesario pero, como mínimo,
una vez al día, por la mañana, coincidiendo al mismo tiempo con el
cambio de sábanas de la cama.
Para hacer el baño en cama, completo, se procede de la siguiente ma-
nera:
▷ El celador debe lavarse las manos previamente.
▷ Retirar la colcha y la manta de la cama. Tapar al enfermo con una
manta de baño. El aseo se realiza por partes, haciendo enjabonado,
enjuague y secado antes de pasar a la zona siguiente:
▷ En todos los pasos a seguir se colocará la toalla de forma que proteja
la almohada o la cama.
El orden de lavado es el siguiente:
▷ Cara, cuello y orejas. Se moja una torunda en el agua, cogiéndola
con las pinzas para limpiar los párpados (una para cada ojo); seguida-
mente el pabellón auricular y posteriormente el contorno de la boca y
aletas de la nariz. Finalmente cara y cuello, secándolos con otra toalla.
▷ Brazos y manos. Se coloca una toalla debajo y se lava de arriba hacia
abajo. Meter las manos del paciente en un recipiente con agua caliente,
para facilitar la limpieza y el cortado de las uñas. Se lavan las axilas.

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Tema 12. El Celador en su puesto de trabajo II

▷ Tórax. En las mujeres lavar y secar bien el pliegue submamario. Para


limpiar la zona pectoral hay que tenerla descubierta el menor tiempo
posible o bien hacerlo por debajo de la toalla que la cubre.
▷ Abdomen. Proceder igual que en todas las partes descritas.
▷ Extremidades inferiores. Se le coloca el pie en un recipiente con agua
como ocurría con la mano. Primero se lava un miembro siempre de
arriba hacia abajo y después se hace lo mismo con el otro. Hay que
secar muy bien los pliegues interdigitales.
▷ Espalda y nalgas. Colocar al paciente en decúbito lateral con una
toalla extendida a lo largo de la espalda. El lavado se hace también
de arriba hacia abajo.
▷ Genitales externos. Se le coloca una cuña debajo del periné con las
piernas separadas y flexionadas. La higiene de los genitales se hace
siempre en la dirección de genitales a región anal y nunca a la inver-
sa. Se trata de evitar el arrastre de gérmenes del ano hacia los genita-
les, sobre todo en las mujeres. Se hace con agua y un antiséptico no
irritante, en lugar de jabón. Después del baño se le cambia el pijama
o camisón y a continuación se cambia la cama.

7.1.6. Normas generales para el aseo


– Evitar que en la habitación haya corrientes de aire. La temperatura am-
biental adecuada es de 24 °C aproximadamente.
– Temperatura del agua para el baño entre 37-40 °C.
– Preparar el material necesario y tenerlo a mano.
– Lavar cada zona del cuerpo una vez.
– Colocar al paciente en la posición más cómoda posible.
– Procurar preservar la intimidad del paciente, manteniéndolo desnudo el
menor tiempo posible.

7.1.7. Material necesario para el aseo del paciente


– Material de protección: Hule, entremetida, manta de baño y biombo si
fuese preciso.
– Material para el lavado: Toallas (2), esponja, palangana con agua caliente
(45 °C).
– Jabón desinfectante.

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Tema 12. El Celador en su puesto de trabajo II

– Jarra con agua.


– Gasas y pinzas de Kocher y de Duval.
– Cuña.
– Tijeras de punta roma para uñas.
– Pasta de dientes, cepillo y seda dental para la boca.
– Champú, peine, cepillo y secador para el pelo.

7.2. El transporte sanitario


El transporte sanitario es una de las
prestaciones complementarias del Sistema
Nacional de Salud expresamente recono-
cido en el Real Decreto 63/1995, de 20
de enero. Transporte sanitario es el que
se realiza para el desplazamiento de per-
sonas enfermas, accidentadas o por otra
razón sanitaria en vehículos especialmente
adaptados para esta función. Los servicios
de transporte sanitario pueden prestarse:
a) Con vehículos ambulancias acon-
dicionados para el traslado indivi-
dual de enfermos en camilla.
b) Con vehículos ambulancias adap-
tados para el transporte colectivo
de pacientes no aquejados de en-
fermedades transmisibles.

7.2.1. Clases de ambulancias


Se distinguen las siguientes:
a) Ambulancias asistidas.
Son dispositivos asistenciales móviles destinados a transportar pacientes
con procesos patológicos que, durante su traslado, requieren asistencia
sanitaria, en especial técnicas de reanimación, mantenimiento y control
de funciones vitales. Su dotación, tripulación, medios de telecomunica-
ción y decoración externa y rotulación se han de adecuar a las caracterís-
ticas técnicas exigidas para este tipo de vehículos que constituyen la Red

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Tema 12. El Celador en su puesto de trabajo II

de Transporte Sanitario de Alto Riesgo. Son las llamadas«UVI-Móviles»


o ambulancias medicalizadas. Estas ambulancias prevén la actuación en
ruta de personal sanitario cualificado en emergencias y cuidados críticos.
b) Ambulancias asistibles.
Son unidades móviles destinadas a transportar pacientes en los que, a
juicio de un facultativo, concurre una situación de urgencia que implique
riesgo vital o daño irreparable para su salud. Sus medios de telecomuni-
cación, decoración externa y rotulación se han de adecuar a las caracte-
rísticas técnicas exigidas para este tipo de vehículos, que constituyen la
Red de Transporte Sanitario Urgente. Son las llamadas ambulancias de
Urgencias o medicalizables. Están equipadas para la asistencia en ruta de
personal sanitario auxiliar.
c) Ambulancias no asistidas.
Son las destinadas a trasladar pacientes afectos de procesos que presen-
tan imposibilidad física que, a juicio del facultativo, le impiden o incapa-
citan para desplazarse con sus medios al centro sanitario o a su domici-
lio, tras recibir la atención sanitaria correspondiente, por lo que no hay
riesgos de desestabilización que hagan prever la necesidad sanitaria en
ruta. Constituyen la Red de Transporte Sanitario Programado. Son las
llamadas ambulancias de traslado o no asistenciales.
Dentro de esta Red de Transporte Programado hay ambulancias de
Transporte colectivo. En la actualidad casi todo el transporte sanitario de
las ambulancias asistibles (de urgencias) y no asistidas (programadas) es
concertado; es decir, es realizado por empresas privadas que suscriben el
correspondiente contrato con el Servicio de Salud. Por lo que la tripula-
ción (conductores, celadores), no es personal del Servicio de Salud de la
Comunidad Autónoma.

7.2.2. Funciones del celador en ambulancias


En el antiguo Estatuto de Personal no Sanitario se establecía que los celado-
res «tendrán a su cargo el traslado de los enfermos, tanto dentro de la Institución
como en el servicio de ambulancias». Las concretas tareas que debe realizar el
celador en relación con las ambulancias son:
– Trasladar a los pacientes en camilla o carro desde el Centro sanitario
hasta la puerta de acceso de la ambulancia y viceversa.
– Pasar al paciente desde la camilla del Hospital hasta la camilla de la ambu-
lancia. Ésta es una maniobra que se ha de realizar simultáneamente entre
varios profesionales: se colocan ambas camillas juntas, se sujeta la sábana

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Tema 12. El Celador en su puesto de trabajo II

sobre la que descansa el paciente por varios puntos alrededor del mismo y,
todos a la vez alzan la sábana con el paciente, pasándolo a la otra camilla.
– En sentido inverso, pasar al paciente desde la camilla de la ambulancia
hasta la camilla del hospital.
– Ayudar al paciente a introducirse en la ambulancia, en caso de que éste
no vaya en camilla, sino en carro o por sus propios medios.

– Ayudar al conductor o conductor-celador de la ambulancia, en caso de difi-


cultad de la maniobra de introducción o salida de la camilla en la ambulan-
cia. Hoy día las ambulancias tienen incorporados sistemas automáticos de
entrada-salida de las camillas con patas plegables y desplegables automáticas.
– Acompañar al paciente durante el traslado en la ambulancia, si es reque-
rido. El Celador irá sentado en el asiento existente al efecto junto al en-
fermo. Al llegar al destino preparará todo lo necesario para bajarlo. Como
ya se ha dicho, la mayoría de las ambulancias son concertadas, con su
propia tripulación, por lo que esta función rara vez se ejerce. Dentro de
la ambulancia ayudará al personal sanitario en las mismas tareas que le
corresponde respecto de los pacientes encamados del Hospital; por ejem-
plo, mover a los que lo necesiten: ayudando en el movimiento y traslado
de los enfermos encamados que requieran un trato especial.

7.3. Traslado de documentos y objetos


Las funciones de los celadores, relacionadas con la documentación clínica
se traducen en la tramitación o traslado de las comunicaciones verbales, docu-
mentos, correspondencia u objetos que les sean confiados por sus superiores,

85
Tema 12. El Celador en su puesto de trabajo II

así como el traslado de aparatos o mobiliario de unos servicios a otros. Estas


funciones se desarrollan de la siguiente forma:
a) Tramitación de comunicaciones verbales.
Los celadores han de transmitir a sus compañeros, superiores, subordi-
nados o público las comunicaciones verbales (instrucciones, mensajes,
información, etc.) que les indiquen sus superiores o profesionales autori-
zados, por delegación de éstos.
b) Traslado de documentos.
Tradicionalmente el documento ha sido el «escrito con que se prueba, acre-
dita o se hace constar una cosa». Modernamente es «todo soporte de in-
formación que trata de enseñar algo a alguien» o «todo elemento de infor-
mación fijado sobre un soporte material o toda expresión de pensamiento
fijada materialmente y susceptible de ser utilizada para consulta, estudio
o prueba». El concepto de documento abarca, pues, mucho más que el
documento escrito. Así, distinguimos los siguientes tipos de documentos:
1. Según su forma, hay documentos:
• Gráficos: manuscritos, Historias Clínicas.
• Tipográficos: libros, impresos, fotocopias.
• Iconográficos: retratos, grabados, fotografías, microfichas, pla-
nos, ilustraciones, radiografías.
• Plásticos: sellos, monedas, medallas.
• Fónicos: discos, compactos de música.
• Audiovisuales: diapositivas, películas, vídeos.
• Informáticos: cintas magnéticas, CD ROM, disquetes, memorias
USB portátiles.
2. Según su origen, hay documentos:
• Primarios: libros, folletos, informes catálogos, historias clínicas.
• Secundarios: revistas de sumarios, de resúmenes o citas.
• Terciarios: perfiles bibliográficos.
Son documentos de traslado ordinario por los celadores:
▷ Hojas de interconsulta.
▷ Pedidos a Almacén General, Almacén de Fungibles, Farmacia, Lencería.
▷ Partes de Mantenimiento.
▷ Historias Clínicas.
▷ Peticiones y resultados de analíticas y pruebas diagnósticas (radiogra-
fías, ecografías, urografías, arteriografías, etc.).

86
Tema 12. El Celador en su puesto de trabajo II

▷ Peticiones de ambulancia.
▷ Partes de quirófano.
▷ Petición de exploración en otros Centros e Instituciones.
▷ Peticiones de citas.
▷ Órdenes de hospitalización.
c) Traslado de correspondencia.
Cartas, impresos, revistas y correo externo o interno, en general.
d) Traslado de objetos.
Todos los de uso común en las Instituciones sanitarias: cajas, carros, en-
vases, medicamentos, tubos y muestras y enseres en general.
e) Traslado de aparatos y mobiliario.
Aparatos electromédicos, muebles, proyectores, fotocopiadoras. En caso de
haber peones en la plantilla del Hospital (categoría creada por el Real Decreto
Ley 3/1987, de 11 de septiembre), habrá que delimitar las funciones entre
éstos y los celadores en este función de traslado de aparatos y mobiliario. El
modo en que los superiores «confían» a los celadores el traslado de documen-
tos, correspondencia, objetos, aparatos y mobiliario no ha de ser siempre
mediante una orden verbal directa. Lo habitual es asignar por escrito los de-
beres que corresponden a los celadores de cada Unidad y su ejecución puede
realizarse por iniciativa del propio celador o a petición de otros profesionales,
aunque no sean sus superiores, y, por supuesto, por orden de aquéllos.
f) Otras tareas.
Aparte de lo ya indicado, se recogen a continuación algunas de las tareas
más frecuentes de los celadores de las Instituciones Sanitarias relativas a
esta función de traslado de documentos y objetos:
▷ Reparto de correspondencia dentro del Centro.
▷ Entrega de avisos verbales y escritos a los compañeros, superiores o
público.
▷ Tramitar los pedidos al almacén, recogiendo el material cuando esté
dispuesto, y traslado del mismo a la Unidad correspondiente.
▷ Traslado de historias clínicas entre el Archivo y las Unidades del Hos-
pital: consultas, servicios diagnósticos, plantas de hospitalización.
▷ Traslado de porta firmas desde las Unidades administrativas a asis-
tenciales hasta las Direcciones o Jefaturas correspondientes, para que
los escritos sean firmados y/o registrados, en su caso, y posterior de-
volución a las Unidades.
▷ Reposición de colchones, trasladando los viejos al Almacén y reco-
giendo de allí mismo los nuevos.

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Tema 12. El Celador en su puesto de trabajo II

▷ Reposición de determinado material de Lencería, haciendo lo mismo


que con los colchones (almohadas, fundas de colchón).
▷ Los celadores adscritos a Servicios de Almacén se encargarán del
traslado del material dentro del mismo.
▷ El celador de quirófano transportará los aparatos del área quirúrgica
que le requiera el personal sanitario.

7.4. Vigilancia de centros sanitarios


Una de las funciones de los celadores es la vigilancia tanto de las entradas de
la Institución, como el acceso y estancias de los familiares y visitas de los enfermos
así como el comportamiento de los enfermos y visitantes dentro de la Institución.
El celador encargado del control recibirá con prontitud y cortesía a los visi-
tantes que accedan a la Institución dispuesto a atender y contestar las preguntas
que puedan formularle y estén dentro de su competencia. Informará de las con-
sultas externas, indicando lugar, día y hora de las mismas. Controlará así mismo
la entrada de toda persona prohibiendo el paso a toda aquella que no vaya
provista del correspondiente justificante.
El celador podrá también desempeñar la misión de vigilancia nocturna in-
terior y exterior del edificio, cuidando que las puertas de los servicios comple-
mentarios queden bien cerradas, el control de las luces, tanto interiores como
exteriores y dar parte a sus superiores de cualquier anomalía que observe.
En cuanto a las funciones sobre control de entrada y salida de personas aje-
nas a las dependencias, tales como trabajadores de reparto de objetos adquiri-
dos, mensajeros, etc., o de usuarios o administrados que vengan a efectuar ges-
tiones administrativas, procederá a controlar la identificación de dichas personas.
La labor de vigilancia conlleva también el control sobre la apertura y cierre de los
accesos a la misma, su iluminación, etc.
Tomarán también las medidas necesarias en aras a la seguridad de los edifi-
cios, locales o espacios confiados, anotando y dando cuenta a sus superiores de
las anomalías e incidencias que observen.
El celador, con la necesaria prudencia y buen criterio, deberá comprobar si
las personas que están en el interior de los locales han sido debidamente autori-
zadas para ello, no permitiendo la presencia de quienes no lo estén.
Así mismo prohibirá la entrada a toda persona que presente muestras de
suciedad, promueva alborotos o vaya embriagada.

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Tema 12. El Celador en su puesto de trabajo II

Tampoco permitirá la entrada de personas que lleven comida o bebida, obli-


gándoles a dejar ésta en la entrada para su posterior entrega a la salida de la
Institución.
El celador vigilará la salida de los enfermos, quienes deberán acreditar el alta
o autorización para abandonar la Institución.
Como se deduce de lo anteriormente expuesto, es esta una función extre-
madamente delicada en donde se ponen en juego los «valores humanos» de la
persona del celador, ya que debe informar, permitir o prohibir accesos, vigilar,
inspeccionar, impedir comportamientos o acciones, etc., y a veces pueden pa-
recer contradictorios con los derechos de los usuarios de los Servicios de Salud.

7.5. Funciones de control


Las labores de acogida y asistencia a los usuarios pueden llevar aparejada la
función de control de su entrada y salida. El ejercicio de esta función supone una
filtración de los contactos a mantener, orientando y registrando los mismos y sus
posteriores salidas, con objeto de controlar y regular adecuadamente el acceso
a los locales de las personas externas al Centro. El personal encargado del con-
trol recibirá con prontitud y cortesía a los visitantes que acceden a los locales de
recepción del Centro, utilizando, cuando fuere necesario (y su puesto de trabajo
exija un perfil lingüístico del otro idioma oficial) el idioma requerido. En cuanto
a las funciones anteriormente descritas sobre control de entrada y salida de per-
sonas ajenas a la dependencia, tales como trabajadores de reparto de objetos
adquiridos, mensajeros..., o de usuarios o administrados que vengan a efectuar
gestiones administrativas, se seguirán los siguientes trámites:
– Requerirán la identificación de la persona mediante la exhibición del
DNI, cuya numeración se apuntará en un libro de registro habilitado al
efecto con sus hojas debidamente foliadas y selladas. En dicho libro se
consignarán los datos personales (nombre y apellidos) y dependencia a
la que se dirige entregándole una tarjeta identificativa.
– Solicitarán la identificación, procedencia o destino de los objetos o mue-
bles (máquinas de escribir, ordenadores, etc.), que pretendan introducirse
o sacarse de la dependencia.
– En caso de que existiera aparato de detección (Escáner) se utilizará para
cerciorarse sobre la ausencia de objetos o armas peligrosas. Significar
que dichas tareas de vigilancia se extienden a las dependencias situadas
en otras plantas superiores a la de acceso al edificio, efectuándose rondas
de comprobación conforme a instrucciones del servicio para determinar
la normalidad de las oficinas o instalaciones.

89
Tema 12. El Celador en su puesto de trabajo II

Estas funciones se podrán efectuar en varios turnos de mañana, tarde y no-


che, y una vez terminados se elaborará una parte de incidencias que se remite
al superior, a los efectos oportunos. Cuando proceda, el personal controlador
emitirá el correspondiente pase de visita que facilitará al visitante. Por último,
hay que añadir que este personal controlará visualmente la salida de las visitas,
procediendo cortésmente a su despedida y, en su caso, recogiendo los correspon-
dientes pases de visita emitidos.

8. El celador en salud mental


8.1. Centro de salud mental
La estructura asistencial está sectorizada y dividida en áreas sanitarias que de-
penden o de las respectivas Comunidades Autónomas. También existen concier-
tos entre el Servicio Sanitario Público y otras instituciones de carácter privado. El
objetivo de la red asistencial es la atención psiquiátrica especializada a pacientes
remitidos desde la Atención Primaria o de otros niveles sanitarios, con seguimien-
to continuado. Para ello se realizarán consultas de acogida, consultas de revisión,
psicoterapias individuales, de grupo, de pareja, administración de medicación y
otros tratamientos, seguimiento de enfermería, asistencias domiciliarias, etc.
Se constituye con un equipo multidisciplinar en el que se incluyen psiquia-
tras, psicólogos, enfermeros, trabajadores sociales, auxiliares de psiquiatría y ce-
ladores, principalmente.
El Centro de Salud mental es la vía de acceso al resto de dispositivos socio
sanitarios en este campo de la salud.

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Tema 12. El Celador en su puesto de trabajo II

8.2. Unidad de hospitalización psiquiátrica (unidades


de corta estancia)
Son unidades adecuadas a la hospitalización de pacientes con enfermedades
mentales, localizadas la mayor parte en Hospitales Generales. Están sectorizadas,
y se coordinan con el resto de los recursos de salud mental y asistencia psiquiá-
trica. Se encuentran atendidas por un equipo multidisciplinar. Trabajan las 24
horas del día, y se dedican a la atención de los siguientes casos:
– Cuando la patología presentada pueda ser una amenaza para el propio
paciente o para los demás.
– Fracaso de tratamientos ambulatorios en otras instituciones.
– Separación del entorno socio familiar, por ser negativo para el paciente o
viceversa, cuando la enfermedad del paciente no puede ser atendida en
condiciones por la familia.
– Evaluación y proceso diagnóstico.
– Desintoxicación.
– Enfermedad física que se agrava con patología psíquica.

8.3. Estructuras intermedias

8.3.1. Hospital de día


Es una alternativa al ingreso total; se puede definir como una hospitalización
parcial. Se debe realizar una programación individual que comprenda: trata-
mientos, psicoterapia, terapia ocupacional, socio terapia y reeducación. El hora-
rio generalmente es de mañana y media tarde (9 h a 17 h), Y se permanece en
el propio domicilio el resto del tiempo. El tratamiento tiene una duración de uno
a seis meses.

8.3.2. Centro de día


Trabajan con pacientes crónicos en situación de dependencia o con medio
socio laboral desestructurado. Su finalidad es la recuperación de habilidades o
destrezas para integrarse en la sociedad. Se debe llegar a la autonomía e inde-
pendencia. Se utilizan técnicas de psicoterapia individuales, grupales, terapias
ocupacionales, etc.

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Tema 12. El Celador en su puesto de trabajo II

8.3.3. Centro de media estancia


Pertenecen al nivel terciario y su objetivo es la rehabilitación del paciente
después de haber pasado un ingreso de 6 a 12 meses. Utiliza terapias de grupo,
individuales, terapia ocupacional y formación en actividades y oficio.

8.3.4. Centros de larga estancia


Son centros para pacientes sin autonomía, que carecen de recursos socio-fa-
miliares; son pacientes que no pueden seguir ningún tratamiento rehabilitador.

8.3.5. Talleres ocupacionales


Estos centros proporcionan a los pacientes derivados de otros recursos asis-
tencia les, una formación, orientación y adiestramiento en el trabajo de manera
considerada «protegida».Posteriormente estos pacientes pasan a talleres protegi-
dos, donde se les acercará al mundo laboral.
La terapia ocupacional consiste en la utilización terapéutica de las activida-
des de auto cuidado, trabajo y ocio, con el fin de incrementar la independencia
funcional de la persona.

8.4. Unidad de Psiquiatría


En una Unidad de Psiquiatría el celador realiza las siguientes funciones:
– Cuida del entorno ambiental de los pacientes, levantando persianas por
la mañana y bajándolas por la noche.
– Ayuda al aseo personal de los pacientes que lo precisen.
– Vigila a los pacientes que no quieren asearse para que lo hagan.
– Controla el acceso y la circulación de las personas por la Unidad.
– Recoge medicación y otros productos de la Farmacia.
– Acompaña a los pacientes y resto de personal sanitario a pasear por las
zonas ajardinadas contiguas del Centro sanitario.
– Vigila a los pacientes en sus paseos o cuando salen al exterior en recintos
acotados.
– Vigila el orden y la armonía entre los pacientes.

92
Tema 12. El Celador en su puesto de trabajo II

– Presta ayuda al personal técnico especialista en la realización de placas


realizadas con material portátil.
– Ayuda al personal sanitario en la administración de inyectables y trata-
miento de pacientes incapaces que se niegan a colaborar.
– Colabora con otros profesionales de la Unidad en la reducción de pacien-
tes agitados. Por ejemplo sujetando a los pacientes alterados a los que
hay que aplicar sujeción mecánica.
– Vigila la puerta de acceso a la Unidad. Control de entradas y salidas.
– Controla el suministro de tabaco a los pacientes que lo tienen permitido
en su tratamiento.
– Traslada pacientes a las Unidades y Consultas del Centro que sea preciso.

93
Tema 13
Movilización y traslado de
pacientes. Técnicas de movilización.
Traslado de paciente encamado,
en camilla y en silla de ruedas.
Posiciones anatómicas básicas
Tema 13. Movilización y traslado de pacientes

Índice esquemático

1. Movilización y traslado de pacientes


1.1. Tipos de Movilización
1.2. Traslado de pacientes

2. Técnicas de movilización
2.1. Movimientos del paciente hacia la cabecera de la cama
2.2. Movimientos del paciente hacia un lateral de la cama
2.3. Movimiento del paciente de la cama al sillón o silla de ruedas
2.4. Movimiento del paciente de plano a plano

3. Traslado de paciente encamado, en camilla y en silla de ruedas


3.1. Silla de ruedas
3.2. Cama o Camilla

4. Posiciones anatómicas básicas


4.1. Posición anatómica estándar
4.2. Decúbito supino o dorsal
4.3. Decúbito prono
4.4. Decúbito Lateral
4.5. Sims o semiprona
4.6. Fowler o semisentado
4.7. Trendelenburg
4.8. Antitrendelenburg o Morestin
4.9. Roser
4.10. Ginecológica o de litotomía
4.11. Genupectoral o mahometana
4.12. Posición de punción lumbar
4.13. Posición sentado
4.14. Bipedestación

96
Tema 13. Movilización y traslado de pacientes

1. Movilización y traslado de pacientes


En la mayoría de los hospitales, gran parte de sus pacientes se encuentran
con una reducida movilidad debido a sus enfermedades, por lo que va a ser muy
habitual que tengamos que colaborar en su movilización y en su traslado.
Los celadores deberán tener en cuenta una serie de normas generales para
realizar las movilizaciones.
– Seguir las instrucciones del personal sanitario.
– Mantener la intimidad del paciente en todo momento.
– Adoptar las medidas de higiene necesarias, en cada caso.
– Evitar movimientos bruscos al llevar a cabo las movilizaciones.
– Garantizar en todo momento la seguridad del paciente.
– Seguir las normas ergonómicas, como son levantarse con la fuerza de los
músculos de las piernas y no con los de la espalda, ésta es también una
técnica de movilización y transporte de pacientes.
No solo deben tener en cuenta las normas de todo personal sanitario si no
que para realizar una buena movilización y no incumplir ninguna de las normas
antes citadas el celador deberá seguir unos pasos previos y otros posteriores.
a) Pasos previos:
▷ Lavarse las manos e informar al paciente del movimiento que se va a
realizar, y pedirle su colaboración.
▷ Retirar aquellos elementos que molesten y preparar el material ade-
cuado que se va a necesitar.
▷ Colocar la cama para la perfecta movilización del paciente y poste-
riormente frenarla.
▷ Por último, tener extrema precaución con las vías, los sueros y drena-
jes y realizar el cambio postural o movilización.
b) Pasos posteriores. Una vez terminada la movilización acomodar al pa-
ciente, volver a colocar los sueros y drenajes, y verificar que el paciente
este cómodo y no haya sufrido daños, en el caso de que si, avisar a la
enfermera.
Por último, antes de comenzar a describir las movilizaciones, cabe nombrar
los dispositivos y materiales necesarios que ayudan al celador a la movilización
del paciente. Estos son: sábanas, grúas y arneses, discos giratorios, transfer, ro-
lón, escabel, potencia o trapecio.

97
Tema 13. Movilización y traslado de pacientes

1.1. Tipos de Movilización


Podemos llamar movilización a una serie de ejercicios que tienen por finali-
dad conseguir que se restablezcan las funciones disminuidas por la enfermedad,
mantener el alineamiento corporal, la fuerza y el tono muscular, estimular la au-
tonomía, y el autocuidado.
Dependiendo del paciente, clasificamos las movilizaciones en activas o pasi-
vas, en términos generales, aunque también se consideran las movilizaciones ac-
tivas-asistidas y activas-resistidas según la acción del terapeuta sobre el paciente.
a) Activas.
Son aquellas movilizaciones que puede llevar a cabo el paciente por sí mis-
mo, aunque debe estar supervisado por un profesional. Consta de movi-
mientos musculares y articulares de la zona del cuerpo que interese ejercitar.
El celador estimulará al paciente encamado para que mueva los brazos
y las piernas.
b) Activas-asistidas.
Es realizado por el mismo paciente con sus propias fuerzas, de forma vo-
luntaria o automática refleja, corregidos o ayudados por el terapeuta o bien
mediante sistemas instrumentados. Tienen por objetivo mantener o recupe-
rar el trofismo muscular y el balance articular, y evitar rigideces articulares.
c) Activas-resistidas.
El paciente realiza una movilización activa contra una resistencia externa,
que se opone al movimiento. Ellas imponen la participación voluntaria del
paciente y descansan en el trabajo muscular. El objetivo principal será el de
recuperar o mantener la función muscular y facilitar los movimientos arti-
culares, integrándolos en el esquema corporal, evitando la atrofia muscular.
d) Pasivas.
Son aquellas movilizaciones, realizadas por el terapeuta o el celador, so-
bre el paciente. Este tipo de movilidad suele ser usada en pacientes que
tienen parálisis o algún tipo de anestesia, es decir pacientes que no pue-
den hacer esfuerzo físico.

1.2. Traslado de pacientes


Los pacientes de un hospital pueden ser trasladados de diversas formas, las
más comunes son a pie, en silla de ruedas o en camilla.
En los apartados siguientes hablaremos de cómo transportar a un paciente
en silla de ruedas, en cama o en camilla, en este apartado, procederemos a ex-
plicar cómo trasladar un paciente a pie y los instrumentos de ayuda que existen.

98
Tema 13. Movilización y traslado de pacientes

A pie podrán trasladarse los pacientes enfermos leves, conscientes y orientados,


casi siempre son traslados de corta duración y el paciente puede ir vestido con su
propia ropa, en el caso de que lleve la ropa del hospital habrá que ofrecerle una bata.
Para el paciente es el traslado más cómo-
do ya que se vale por sí mismo y no depende
de nadie. En ocasiones el celador procede a
colocarse delante del paciente para guiarle
por dónde ir, pero eso puede ser peligroso
puesto que pierdes de vista al paciente, no
ves el ritmo de paso que sigue y puede ocurrir
algo. Aconsejamos ir a su lado, al ritmo que
indique el paciente, y ofreceremos un brazo
si lo creemos oportuno para proporcionarle
apoyo y seguridad.
Durante este tipo de traslado, el paciente
además de la ayuda del celador puede pre-
cisar de la ayuda de algún instrumento adi-
cional que le proporcione más estabilidad y
seguridad en la deambulación.
Veremos algunos de ellos a continuación.

1.2.1. Andadores
El paciente va erguido en todo momento,
con el andador delante de él y el celador a su
lado. Las patas del andador deben reposar en
el suelo y los pies del paciente posicionarse a
unos 15 cm de distancia el uno del otro.
Las caderas y las rodillas deben estar rec-
tas, procurando que los pies no se desvíen, por
último se debe ajustar la altura.

1.2.2. Bastón
El paciente debe ir erguido. La longitud del bastón será equivalente a la exis-
tente desde el trocánter mayor del paciente al suelo. El bastón debe ir colocado
paralelo a la pierna y la punta estar bien apoyada en el suelo.
El bastón debe cogerse con la mano contraria de la extremidad inferior afectada.

99
Tema 13. Movilización y traslado de pacientes

1.2.3. Muletas o dos bastones

El celador debe colocarse en el lado afecta-


do, ligeramente detrás del paciente. El paciente
debe pasar todo el peso al pie sano y desplazar
las muletas hacia delante, haciendo oscilar la
pierna afectada hacia delante.

2. Técnicas de movilización
Las técnicas de movimiento consciente son
el principal componente y el hilo conductor, para
el desarrollo de la consciencia corporal.
A través de este tipo de técnicas aprendemos que es nuestra intención la que
dirige los músculos, en lugar de que la voluntad esté dominada por la acción
refleja de estos.

2.1. Movimientos del paciente hacia la cabecera de la cama

2.1.1. Con ayuda del paciente

Cuando realizamos un movimiento con ayuda del paciente solo hará falta
una persona para realizar la movilización. Se debe pedir al paciente su colabora-
ción, flexionar sus rodillas y si es posible, que éste se agarre al trapecio.
El paciente, de ese modo, se impulsará hacia el cabezal de la cama, mientras
al mismo tiempo, la persona que le sujeta le ayuda a realizar el movimiento y, de
ese modo, evitaremos que se golpee la cabeza con el cabecero.

2.1.2. Sin ayuda del paciente

En este caso, harán falta dos personas para realizar la acción, estos se
colocarán cada uno a un lado de la cama y, de esta forma, simultáneamente,
desplazarán al paciente hasta la cabecera. Otra opción es agarrar al paciente
por las axilas.

100
Tema 13. Movilización y traslado de pacientes

2.2. Movimientos del paciente hacia un lateral de la cama


Para realizar este movimiento sin ayuda del paciente es necesario dos celado-
res. Deben colocarse a cada lado de la cama, lo más cerca posible del paciente.
Se procederá a doblarle la rodilla contraria al sentido del giro y, a continua-
ción, empujar, con la sábana, hacia el centro de la cama. Finalmente, comproba-
remos que el brazo no fue presionado bajo el cuerpo.

2.3. Movimiento del paciente de la cama al sillón o


silla de ruedas

2.3.1. Con ayuda del paciente

Para realizar este movimiento, solo se usa un celador, en el caso de que el pa-
ciente pueda colaborar. Se sitúa la silla o sillón junto a la cama o paralela a ella,
una vez realizado, hay que incorporar la cabeza del paciente en posición Fowler.
Sujetando al paciente por los hombros y las rodillas, le giraremos hasta sen-
tarlo al borde de la cama, flexionaremos las rodillas para abrazar ligeramente al
paciente por la cintura, para ayudarle a incorporarse de pie y, a continuación, en
un cuarto giro, le sentamos en la silla o sillón.
Por último, siempre hay que mirar que el paciente este cómodo y no haya
sufrido daños.

2.3.2. Sin ayuda del paciente

Lo primero es tener un segundo celador que colabora contigo, ya que el


paciente no puede hacerlo. Y, como hemos explicado en el paso anterior, fijar la
silla o sillón junto a la cama y paralela a ella.
Incorporaremos la cabeza del paciente en posición Fowler, un celador se
colocará a la altura de la cabeza del paciente y otro a la altura del lumbar del
paciente.
El celador que lo sujeta por la lumbar, deberá subirlo un poco y, el otro, le
cogerá por las axilas, debiendo tener el paciente los brazos hacia el tórax.
Para finalizar, el otro celador cogerá al paciente por las rodillas y muslos y, en
un movimiento sincronizado, se le trasladará a la silla o sillón.

101
Tema 13. Movilización y traslado de pacientes

2.4. Movimiento del paciente de plano a plano


2.4.1. Con ayuda del paciente
Para realizar este movimiento solo es necesario una persona. Colocaremos
los dos planos a la misma altura, si es posible. Inmovilizaremos ambos y cubrire-
mos el hueco entre ambos. Posteriormente, nos colocaremos en el lado del plano
contrario en el que se encuentre el paciente, acompañándole en el movimiento
y procurando que no voltee.

2.4.2. Sin ayuda del paciente


Se precisa la colaboración de dos personas. Los dos planos deben estar a la
misma altura y posteriormente inmovilizar ambos y cubrir el hueco entre ambos.
Se coloca a una persona a cada lado, cada una coge la sábana, lo más próxi-
mo posible al paciente. La persona más alejada del paciente apoyará su rodilla
en el plano vacío, para ayudarse en la movilización.
Y, finalmente, de forma sincronizada, desplazamos al paciente al plano al que
queremos movilizarle.

3. Traslado de paciente encamado, en camilla y


en silla de ruedas
El médico y/o el personal de enfermería son quienes deciden que un paciente
debe ser trasladado y cómo debe hacerse: a pie, en silla, en cama o camilla.
Los criterios que son usados para transportar a los pacientes son: la enferme-
dad del paciente, la edad, la movilidad y la orientación mental.
Las formas de trasladar a un paciente se pueden realizar de tres modos dis-
tintos, en silla, a pie o en cama o camilla. En este apartado, especificaremos los
denominados en el título.

3.1. Silla de ruedas


La estructura de una silla de ruedas es muy variada, es decir las hay senci-
llas o con motor, aunque para trabajar en un hospital se usan las sencillas y nos
centraremos en ellas.

102
Tema 13. Movilización y traslado de pacientes

En la silla de ruedas, se trasladan enfermos leves, conscientes y orientados,


pero afectados en alguna parte del cuerpo. Pueden ser traslados de corta o larga
duración.
El paciente normalmente va vestido, con el pijama del hospital, con lo cual,
habrá que ofrecerle una bata y una toalla o sábana para que le tapen las piernas.
La silla de rueda de piecero, es la más cómoda para pacientes con una lesión
en las extremidades inferiores. En esta silla, el traslado es relativamente cómodo,
el paciente va sentado y tiene buen campo de visión, aunque no controla la ve-
locidad o los giros.
En los traslados de silla de ruedas es muy importante que el celador manten-
ga una postura de la columna vertebral recta y alienada, respetando la curvatura
natural de su espalda y teniendo en todo momento la vista al frente. Deberá evi-
tar giros bruscos del tronco y deberá prestar excesiva atención a las extremidades
inferiores, sobre todo cuando estas estén afectadas, circulando de manera lenta y
teniendo cuidado en lugares donde puede haber accidentes.

Cuando se vaya en ascensor con un paciente en silla de ruedas, el paciente


no deberá quedar de frente a la pared, con lo cual el celador deberá entrar de
espaldas en este y no de frente. Lo ideal es que dentro del ascensor estemos a su
vista, podemos ponernos delante o a su lado que es mucho más seguro.

3.2. Cama o Camilla


Son los traslados más incómodos de llevar a cabo, los más molestos para el
paciente y los más lentos. Este sistema se emplea con todo tipo de pacientes.

103
Tema 13. Movilización y traslado de pacientes

Para trasladar a un paciente en una camilla, el celador debe tener en cuenta


que debe estar sentado en una postura de 90º o semisentado en 45º, con fractu-
ras de cadera en 20º y si es en decúbito prono o tiene algún tipo de fractura en
la columna, siempre es en 0º.
Para poder manejar bien la camilla es necesario conocer su estructura y las
partes de ésta.
– Barandilla de protección del paciente. Se unen a modo de manillar para
manejar la camilla.
– Barras frontales y traseras, son los mangos de protección.
– Cabezal.
– Palo de suero. Se pueden poner tanto a la derecha como a la izquierda
del paciente, lo correcto es colocarlo en el mismo lugar donde se encuen-
tra la vía.
El paciente deberá ir tapado con una sábana o toalla, las barandas o baran-
dillas deben de estar siempre subidas y se circulará siempre con la misma precau-
ción que con una silla de ruedas, es decir por la derecha en las esquinas y por el
centro en los pasillos rectos.

3.2.1. Conjunciones
Una conjunción es solo una forma de trasladar a un paciente que describe la
posición del camillero y garantiza la comodidad y seguridad del paciente.

104
Tema 13. Movilización y traslado de pacientes

No todos los pacientes son iguales, con lo cual no todos sufren las mismas pa-
tologías, o dentro de una misma enfermedad, pueden sufrirlo de forma distinta,
con lo cual hay que trasladarlos de forma distinta. Para ello están las conjuncio-
nes, que diferenciamos entre conjunción A, B, YB y Giro.

Conjunción A
Se utiliza para pacientes leves, conscientes y orientados. El celador se coloca
detrás de la barra trasera y la coge con su mano derecha y con la mano izquierda
coge la barandilla izquierda del paciente, es decir con la mano derecha empuja y
con la izquierda dirige. En el caso de que sea zurdo, adoptará la posición contraria.
Esta posición es la más cómoda para el paciente, ya que tiene buen campo
de visión y se mueve en sentido natural.
El celador intentará mantener los segmentos de su cuerpo alienados para
evitar el cansancio, y la tensión. El desplazamiento siempre será longitudinal.

Conjunción B
Se utiliza para pacientes graves, inconscientes, desorientados y para cual-
quier paciente sobre el que tengamos dudas. Es la más segura cuando se realiza
con un solo celador.
El celador se coloca delante de la barra frontal, con su mano derecha coge
dicha barra y con la izquierda coge los pies de la cama, y al igual que en la con-
junción anterior, con la mano derecha empuja y con la izquierda dirige.

105
Tema 13. Movilización y traslado de pacientes

En esta conjunción los pacientes están incómodos y crean un cierto nivel de


desconfianza hacia el celador, ya que su campo de visión es nulo y van hacia
atrás, dando lugar a que en ocasiones se maree.
El celador debe circular con la máxima precaución, debe vigilar al paciente y
ver por donde va en todo momento, evitando posibles golpes.

Conjunción YB
Todas las conjunciones que empiezan por Y,
indica que la camilla es manejada por dos cela-
dores. Se utiliza cuando la camilla es muy pesa-
da o el paciente está en estado crítico, o para el
traslado de cadáveres.
El primer celador adopta la posición de la
conjunción B, y el segundo coge la barandilla
contraria con las dos manos y empuja y dirige a la
vez. El paciente se siente igual que en la conjun-
ción B, puesto que sigue circulando de espaldas.
En esta posición hay que tener en cuenta
que existe un paciente, y no descuidarle, es de-
cir que los celadores no se pongan a hablar entre
ellos, dejando de lado al paciente, o haciendo
como si no existiera.

106
Tema 13. Movilización y traslado de pacientes

El giro
Para realizar un giro, cuando solo hay un celador, éste se pondrá de espaldas
a la esquina donde va a realizar el giro, con las manos cogerá la barandilla corres-
pondiente y, con los brazos extendidos, empujará la camilla e irá girando sobre sí
mismo hasta alcanzar su objetivo.
El celador mantendrá la columna recta y las extremidades inferiores ligera-
mente separadas, de este modo se aumenta la base de sustentación y se consigue
un mayor equilibrio.

4. Posiciones anatómicas básicas


Por lo general el paciente que se encuentra en el hospital, debido a su en-
fermedad, puede tener su movilidad reducida. Por lo tanto, tendremos que ayu-
darles para que realicen movimientos que son fundamentales. Las posiciones
más frecuentes que se requieren para facilitar la exploración, el tratamiento y la
prevención de lesiones.
La posición anatómica puede estudiarse de acuerdo a tres ejes: el eje vertical
(de la cabeza a los pies), el eje transversal (de lado a lado) y el eje anteroposterior
(de adelante hacia atrás).

4.1. Posición anatómica estándar


El estudio se inicia con el cuerpo en lo que se conoce como posición anató-
mica estándar o posición cero. En esta posición de partida la persona estará de
pie, con la cabeza y el cuello rectos, los brazos a ambos lados del cuerpo y con
las palmas de las manos hacia delante con la mirada hacia el frente.
Las piernas estarán extendidas y ligeramente separadas, con los pies y los to-
billos también extendidos. Esta misma posición anatómica estándar, si el cuerpo
está situado en una camilla, implica que lo que con anterioridad observaba hacia
delante pasa a mirar hacia arriba, mientras que lo que observaba hacia atrás,
mira actualmente hacia abajo.
La posición anatómica puede estudiarse de acuerdo a tres ejes:
– El eje vertical (de la cabeza a los pies).
– El eje transversal (de lado a lado).
– El eje anteroposterior (de adelante hacia atrás).

107
Tema 13. Movilización y traslado de pacientes

Los principales planos anatómicos son:


– El plano medio, que divide al cuerpo en dos
partes: izquierda y derecha.
– Los planos frontales, que separan al cuerpo en
anterior y posterior.
– Los planos axiales, que son orientados de ma-
nera horizontal.
– Los planos sagitales, son perpendiculares a los
frontales.
– Los planos oblicuos, son aquellos que dividen
el cuerpo en una dirección que no resulta para-
lela al resto de los planos.

4.2. Decúbito supino o dorsal


El paciente está tumbado sobre la espalda, con los brazos y las piernas exten-
didas y pegados al cuerpo, es decir paralelos al suelo.
El uso de esta posición corporal sirve para las exploraciones médicas, cam-
bios posturales, en el post-operatorio, en la estancia en cama.
Para facilitar la postura se pueden colocar cojines que favorecen la alienación
del cuerpo:
a) Colocar uno bajo el cuello, y los hombros, para evitar la hiperextensión
del cuello.
b) Bajo el tercio inferior del muslo, para elevar el hueco poplíteo.
c) Bajo la parte inferior de las piernas, para elevar los talones.

4.3. Decúbito prono


El paciente está tumbado boca abajo, paralelo al suelo, con las piernas ex-
tendidas y la cabeza girada hacia un lado. Los brazos pueden estar extendidos a

108
Tema 13. Movilización y traslado de pacientes

lo largo del cuerpo o extendidos a lo largo del cuerpo y colocarlo a ambos lados
de la cabeza.
Esta figura es frecuente en pacientes operados de la zona dorsal, en la estan-
cia en cama, en exploraciones.
Los cojines en esta postura están colocados:
a) Bajo la cabeza.
b) Bajo el diafragma, para evitar hiperextensión de la curvatura lumbar y la
presión excesiva en las manos, este cojín es opcional.
c) Bajo el tercio inferior de las piernas, para que los dedos del pie no rocen
con la sábana.

4.4. Decúbito Lateral


El paciente está tumbado sobre el lateral del cuerpo, paralelo al suelo. La
espalda deberá estar recta y los brazos flexionados y próximos a la cabeza. La
pierna inferior está en extensión o ligeramente flexionada y la superior permane-
ce flexionada por la cadera y la rodilla en ángulo recto.
Esta postura se aplica para la higiene, la estancia en la cama, dentro del plan
de cambios de postura. Conviene colocar almohadas:
a) Bajo la cabeza, y bajo el brazo y el hombro para favorecer el alinea-
miento.
b) Bajo el muslo y la pierna superior, para elevar la pierna y la cadera.
c) Detrás de la espalda, para mantener una buena alineación.

109
Tema 13. Movilización y traslado de pacientes

4.5. Sims o semiprona


Es la posición intermedia entre el decúbito prono y el decúbito lateral. La
cabeza estará ladeada y el brazo inferior extendido hacia atrás y separado del
cuerpo. El brazo superior estará flexionado próximo a la cabeza. La pierna infe-
rior se mantiene semiflexionada y la superior flexionada por la cadera y la rodilla.
Se emplea en pacientes inconscientes y en posiciones alternativas. Los coji-
nes en esta postura se colocan:
a) Bajo la cabeza, y el hombro, y la parte superior del brazo.
b) Bajo el muslo y la parte superior de la pierna.

4.6. Fowler o semisentado


El paciente permanece semisentado, con las rodillas ligeramente flexionadas.
El respaldo de la cama, forma un ángulo de 45º. La posición de Fowler alta es
aquella en la que la cabecera de la cama estará elevada 90º respecto de los pies,
y la de semi-Fowler aquella en la que la elevación es de 30º.
Se emplea en pacientes con problemas cardíacos o respiratorios (asma, enfi-
sema, bronquitis crónica, etc), para facilitar actividades, como comer o leer.

Las almohadas deberán colocarse de la siguiente manera:


a) Detrás del cuello y los hombros.
b) Detrás de la zona lumbar.

110
Tema 13. Movilización y traslado de pacientes

c) Bajo antebrazos y las manos, para evitar la tensión en los hombros y


sujetar los brazos y manos, si el paciente no los utiliza.
d) Debajo, y a los lados, de la parte superior de los muslos.
e) Bajo el tercio inferior de los muslos, bajo los tobillos, para elevar talones.

4.7. Trendelenburg
El paciente permanece tumbado, en decúbito supino, sobre la cama o camilla,
en un plano oblicuo de 45º respecto al suelo, con la cabeza más baja que los pies.
Se emplea para el tratamiento quirúrgico de los órganos pelvianos, como
paso previo para recolocar al paciente y ante lipotimias y otras situaciones que
requieran un buen aporte sanguíneo cerebral.

4.8. Antitrendelenburg o Morestin

Es una posición similar a la anterior, pero, en ésta, la cabeza está más elevada
que los pies, mientras el paciente descansa en un plano inclinado de 45º respecto
al suelo. Está indicada en pacientes con problemas respiratorios y hernias de hiato.

111
Tema 13. Movilización y traslado de pacientes

4.9. Roser
El paciente está tumbado sobre el dorso de su cuerpo, con la cabeza colgan-
do y sus hombros coinciden con el extremo superior de la superficie de apoyo.
Los brazos se mantienen extendidos a lo largo del cuerpo.
Puede emplearse en exploraciones, en intervenciones quirúrgicas y en algu-
nas actividades de enfermería, como el lavado de pelo del paciente encamado.

4.10. Ginecológica o de litotomía


El paciente estará tumbado sobre el dorso de su cuerpo, con la cabeza col-
gando y sus hombros coinciden con el extremo superior de apoyo. Los brazos
se mantienen extendidos a lo largo del cuerpo. Las piernas estarán elevadas,
flexionadas y separadas.
Puede emplearse en exploraciones e intervenciones ginecológicas, sondajes,
lavados y en intervenciones quirúrgicas.

4.11. Genupectoral o mahometana

112
Tema 13. Movilización y traslado de pacientes

El paciente se apoya sobre sus rodillas, con el tronco inclinado hacia adelan-
te, los brazos cruzados sobre la superficie de apoyo y la cabeza sobre ellos.
Se emplea en exploraciones rectales y en algunas intervenciones quirúrgicas.
En esta postura hay que prestar atención por si el paciente siente malestar.

4.12. Posición de punción lumbar


El paciente estará tumbado de lado, en posición fetal o sentado con la espal-
da flexionada. Puede emplearse en punción lumbar y en aplicación de anestesia
epidural.

4.13. Posición sentado


El paciente estará con el torso levantado.
Indicada en tratamiento de oxigenoterapia y
en la administración de medicamentos.
Las almohadas deberán colocarse de la si-
guiente manera:
a) Detrás del cuello y los hombros.
b) Detrás de la zona lumbar.
c) Bajo antebrazos y las manos, para evi-
tar la tensión en los hombros y sujetar
los brazos y manos, si el paciente no los
utiliza.

4.14. Bipedestación
Paciente en posición vertical sobre los pies. Postura indicada para pruebas
radiológicas.

113
Tema 14
Manual de estilo del Servicio
Andaluz de Salud. Valores y
principios del Servicio Andaluz
de Salud. Características
de la atención. La Atención
Sanitaria y su organización
Tema 14. Manual de estilo del Servicio Andaluz de Salud

Índice esquemático

1. Objetivos y estructura del Manual de estilo del Servicio Andaluz de


Salud

2. Valores y principios del Servicio Andaluz de Salud

3. Características de la atención

4. La Atención Sanitaria y su organización


4.1. La Atención Sanitaria
4.2. La organización de la Atención Sanitaria

116
Tema 14. Manual de estilo del Servicio Andaluz de Salud

1. Objetivos y estructura del Manual de estilo


del Servicio Andaluz de Salud
El “Manual de estilo o Libro de estilo” del Servicio Andaluz de salud (SAS) es
un documento, redactado en 2003, que tiene por objetivo fijar las directrices que
deben seguir, en sus relaciones con los usuarios de su servicios, los profesionales
que integran dicho Servicio de salud.
El fin fundamental de este Manual de estilo es conseguir que las personas
que utilizan los servicios obtengan una atención sanitaria integral. Se pretende
mejorar el cuidado de la salud de la población andaluza, garantizando en todos
los ciudadanos el derecho a la protección de la salud.
Mediante este Manual de estilo, el SAS pretende marcar un estilo determinado
en la relación del profesional con el usuario, en la atención a éste, en sus dispositivos,
centros y servicios. Busca consensuar, en todos los miembros de la organización, un
estilo cuya característica fundamental sea el alto nivel de calidad de los servicios sani-
tarios, así como la consideración y el respeto hacia las personas que usan sus servicios.
El “Manual de estilo” se estructura en los siguientes apartados:
– Valores y principios del SAS como servicio sanitario público:
▷ El estilo y la misión del Servicio Andaluz de Salud.
▷ Los valores del Servicio Andaluz de Salud como Organismo.
– Características generales de la atención:
▷ Respetar las diferencias y ofrecer atención en condiciones de equidad
e igualdad.
▷ Comprender y respetar la intimidad de las personas que usan los
servicios.
▷ Mantener la confidencialidad como principio general.
▷ La amabilidad, señal de profesionalidad y de respeto.
– La atención sanitaria:
▷ La atención continuada y el trabajo en equipo.
▷ La información clínica a los usuarios.
▷ La autonomía de los usuarios: tomar decisiones sobre la salud.
▷ Sobre el consumo de tabaco.
– La organización de la atención:
▷ La orientación al usuario como principio.
▷ Ayudar a los usuarios a orientarse en el uso de los servicios.

117
Tema 14. Manual de estilo del Servicio Andaluz de Salud

▷ Actuar como Organización para ayudar a resolver los problemas de


los usuarios.
▷ La identificación personal e institucional.
– En situaciones difíciles o de conflicto:
▷ Peticiones no razonables de los usuarios.
▷ Las quejas y reclamaciones.

2. Valores y principios del Servicio Andaluz de


Salud
Siendo el principal proveedor de servicios sanitarios de la Comunidad Autó-
noma de Andalucía, el Servicio Andaluz de Salud provee una asistencia sanitaria
caracterizada por la calidad científico-técnica, la continuidad asistencial y la aten-
ción centrada en el usuario.
El mayor y más importante activo del SAS son sus profesionales, los cuales
reflejan los valores y principios que ostenta en todas sus actuaciones: en las dis-
tintas modalidades de relación con los usuarios, atendiendo consultas médicas o
administrativas, informando al enfermo o sus allegados, etc...
El centro y protagonista del Sistema Sanitario Público Andaluz es el ciudadano.

118
Tema 14. Manual de estilo del Servicio Andaluz de Salud

Podemos elencar los valores y principios del Servicio Andaluz de Salud:


– Equidad: evitando cualquier discriminación e, incluso, ayudando a
quienes se encuentran en situaciones de mayor debilidad.
– Universalidad: generalización de la atención sanitaria a toda la pobla-
ción. Ninguna persona, por motivos económicos, deja de percibir el me-
jor tratamiento sanitario posible.
– Accesibilidad: todo el que necesite atención sanitaria puede acceder a
ella con facilidad.
– Mejora continua de la calidad:
▷ Respetando a los profesionales en el desarrollo de su actividad cien-
tífico-técnica, en su capacidad de actuación, en la detección de pro-
blemas y, finalmente, en la búsqueda de su solución.
▷ Incorporando habilidades de relación entre las competencias técnicas
que deben poseer todos los profesionales.
▷ Recabando continuamente la opinión de los pacientes.
▷ Persiguiendo la satisfacción del usuario.

– Atención integral: prestando servicios de prevención y promoción de


la salud, junto a aquellos que restauran la salud y paliar los efectos de la
enfermedad: promoción de la salud, prevención, curación, rehabilitación.
– Atención personalizada: uso de los recursos disponibles del SAS en
función de las necesidades de cada usuario. Valorando el “saber escu-
char” y atender concretamente las necesidades de cada usuario.

119
Tema 14. Manual de estilo del Servicio Andaluz de Salud

– Continuidad de la atención: seguimiento de los pacientes en sus do-


lencias y enfermedades. Para ello, el SAS actúa como organización, en
equipo, no individualmente, para resolver los problemas de los usuarios.
– Eficacia: asegurando que las intervenciones que se realizan obtengan el
máximo beneficio terapéutico para los pacientes.
– Eficiencia: no recortando gastos, sino aprovechando plenamente los
recursos de que se dispone para atender más y mejor. También significa
organizar bien el tiempo de consulta o de quirófano, y mejorar la planifi-
cación de actividades de los servicios.

3. Características de la atención
La consideración y el respeto hacia las personas que usan los servicios sa-
nitarios del SAS podemos concebirlos las más importantes características de la
atención al usuario.
Las características generales de la atención, según el Libro de Estilo del Ser-
vicio Andaluz de Salud es:
– Respetar las diferencias y ofrecer atención en condiciones de equidad e
igualdad.
El SAS asegura que sus usuarios van a recibir la atención que precisan en
función únicamente de sus necesidades, sin ningún tipo de discriminación.
▷ No se admiten tratos discriminatorios a los usuarios, ni diferencias
en la atención sanitaria, a los pacientes por su etnia, religión, clase
social, sexo, orientación sexual, estado civil, aspecto físico, etc...
▷ No se permite la utilización de términos despectivos ni marginadores.
▷ Si se priorizase la atención de un paciente sobre otro, ello obedecería a cri-
terios estrictamente profesionales, clínicos y según las normas establecidas.
▷ La equidad también supone que deban utilizarse más medios con
aquellos pacientes que así lo ameriten, ya que requieren una asisten-
cia más compleja y con más recursos técnicos y humanos.
▷ No se realizarán juicios morales sobre el comportamiento de los pa-
cientes; por ejemplo, en personas que padecen enfermedades de
transmisión sexual.
▷ Cuando un Facultativo se acoja a la objeción de conciencia, para la
realización de determinadas intervenciones, deberá dirigir a los pa-
cientes a otros profesionales que puedan atender a sus necesidades.
▷ Se evitará la utilización de adjetivos peyorativos y juicios de valor en
la descripción de las personas.

120
Tema 14. Manual de estilo del Servicio Andaluz de Salud

– Comprender y respetar la intimidad de las personas que usan los servicios.


Es una regla general que la relación clínica médico-paciente debe respe-
tar los principios de intimidad y privacidad.
▷ Propiciar espacios y condiciones para que la comunicación clínica
pueda realizarse de manera reservada, sin la presencia de personas
ajenas.
▷ No hacer coincidir diversos pacientes en la misma consulta.
▷ En el caso en que se requiera la presencia de varios profesionales, no
se realizarán comentarios personales que no interesen a esos otros
profesionales. La presencia de profesionales en formación se permi-
tirá siempre que ello no violente al paciente.
▷ Informar sobre enfermedad y muerte de manera delicada, reservada
y confidencial.
▷ Dar la oportunidad a los usuarios de expresarse y responder a sus
dudas con serenidad.
▷ Proteger la confidencialidad de todos los datos de los usuarios: tanto
personales como sanitarios.
▷ No deben incluirse en la Historia clínica del paciente datos íntimos e
irrelevantes con respecto al tratamiento clínico.

– Mantener la confidencialidad como principio general.


Los profesionales del SAS se conforman con la obligatoriedad normativa
de mantener la confidencialidad de la información sobre los pacientes
que tratan y atienden.
▷ “Información personal del usuario” es tanto la información personal ad-
ministrativa (nombre, dirección, estado civil, etc...), como los registros
clínicos, se haya obtenida verbalmente o mediante documentos escritos.

121
Tema 14. Manual de estilo del Servicio Andaluz de Salud

▷ La información personal de los usuarios, que deben manejar los pro-


fesionales del SAS, solo será utilizada para los servicios que se les
preste en dicha organización.
▷ Se cuidará de que los profesionales que accedan a la información
personal sean aquellos que la necesiten, a fin de que los servicios al
usuario sean efectivos.
▷ Dentro de los límites permitidos, se garantizará que la información
personal que exponga un usuario a un profesional, y que desee man-
tener reservada, sea respetada.
▷ Los profesionales localizarán un lugar reservado para conversar acer-
ca de un paciente, cuando el tema de la conversación así lo precise.
▷ Antes de ofrecer un parte médico sobre “personajes públicos” los
profesionales deberán recabar el consentimiento del paciente o de
sus familiares.
▷ Las Historias clínicas y la documentación clínica no deben circular ni
estar expuestas en sitios públicos.

– La amabilidad, señal de profesionalidad y de respeto.


▷ El profesional del SAS debe mantener la cortesía y las buenas maneras,
como muestra del respeto mutuo necesario en el proceso asistencial.
Aunque el usuario pueda perder la paciencia, el profesional no debe
hacerlo. En situaciones de conflicto, como quejas formuladas en mal
tono, el profesional del SAS deberá dar una respuesta en tono y formas
adecuados, evitando la confrontación y entrar en terrenos personales.
▷ El tratamiento que debe utilizarse para dirigirse a los usuarios adultos
debe ser siempre “usted”, tanto en la comunicación oral como en la es-
crita, siendo absolutamente respetuosos. A los usuarios mayores de edad
debe tratarse de modo respetuoso y no usar términos como “abuelo”.

122
Tema 14. Manual de estilo del Servicio Andaluz de Salud

▷ El usuario puede elegir al profesional sanitario que le atiende; sin


embargo, no es al contrario.
▷ Puede ocurrir que se produzca una interrelación médico-paciente in-
compatible con la calidad del proceso asistencial; en estos casos es
aconsejable que el responsable del servicio del centro sanitario acuer-
de con el usuario un cambio en la asignación del facultativo.

4. La atención sanitaria y su organización


4.1. La Atención Sanitaria
Se puede desglosar en varios aspectos:
– La atención continuada y el trabajo en equipo.
▷ Cuando sean varios los profesionales que deben atender a un pacien-
te, existirá un médico responsable de todo el equipo como interlocu-
tor directo con el paciente y supervisor de las diferentes intervencio-
nes y tratamientos.
▷ Cuando sea necesario que otros dispositivos continúen atendiendo a
un paciente, estos deben facilitar al nuevo equipo la documentación
pertinente, que permita continuar el tratamiento sin ocasionar repeti-
ciones ni perjudicar al paciente.
▷ El médico responsable de un paciente y el personal de enfermería,
cuando vean al usuario y familiares por primera vez, deberán presen-
tarse personalmente: nombre, apellidos y función.
▷ Cualquier otro profesional sanitario, que atienda a un paciente, de-
berá presentarse, indicando nombre y apellidos, función y qué actua-
ción va a realizar con él.
– La información clínica a los usuarios.
▷ El usuario debe conocer todo aquello que le puede interesar, expli-
cado con un lenguaje comprensible y adecuado, tanto verbalmente
como por escrito. Para ello, el profesional debe saber escuchar y estar
abierto a la participación del usuario, aclarando sus dudas.
▷ La información debe darse de modo continuo: el paciente debe ir co-
nociendo la evolución de su enfermedad o tratamiento conforme va
evolucionando. Los profesionales deben dar información necesaria a
los usuarios; se entiende por información necesaria:
• La que solicita el usuario, en relación con temas que le afecten.
• La que le ayuda a comprender el proceso de su enfermedad o del
paciente a quien acompaña.

123
Tema 14. Manual de estilo del Servicio Andaluz de Salud

• La que contribuye a entender la razón de una intervención sani-


taria (o de la no intervención) y decidir asumirla.
• La que le puede facilitar el prepararse para afrontar mejor el au-
tocuidado y mejorar su salud.
• La relativa al tratamiento y las pruebas diagnósticas, tanto si di-
cha información es imprescindible, pues el usuario tiene que to-
mar parte activa, como si el tratamiento o la prueba se lleva a
cabo sin su intervención.
• La que orienta al usuario en el funcionamiento de la asistencia, fun-
damentalmente aquella que puede evitar que el usuario sufra moles-
tias: desplazamientos innecesarios, duplicación de procedimientos,
etc, o bien que interprete como una mala práctica una actuación co-
rrecta de los servicios (así, una revisión semestral puede considerarse
como una falta de atención durante 6 meses, a no ser que se informe
previamente de que no es necesaria esta revisión antes).
• La que permite que el usuario sea atendido en cualquier otro
punto de la red asistencial que él haya elegido.
▷ En situaciones complicadas (pacientes en Observación, en UCI, Qui-
rófano o en pacientes en aislamiento, por ejemplo) hay que estable-
cer el procedimiento para que, tanto los pacientes como sus acompa-
ñantes, reciban una información adecuada y sepan en qué momento
y qué persona se las va a proporcionar.
▷ El facultativo ofrecerá a su pacientes toda la información sobre su
enfermedad, sin esconder datos, aunque estos no sean favorables.
– La autonomía de los usuarios: tomar decisiones sobre la salud.
▷ Una de las funciones de los profesionales sanitarios es la de aseso-
rar, a pacientes y acompañantes, para que estos puedan tomar de-
cisiones adecuadas acerca de su salud. A través del “consentimiento
informado” los usuarios pueden decidir si aceptan el tratamiento o
intervención que se les propone.
▷ Como dice exactamente el libro de Estilo del SAS: “el consentimiento
informado es la cristalización legal de un planteamiento ético sobre la
relación de los profesionales con los usuarios en el que se reconoce
a estos últimos el derecho a decidir sobre su salud a partir del co-
nocimiento de los efectos, beneficiosos o perjudiciales, que pueden
derivar de procedimientos diagnósticos o tratamientos”.
▷ Aunque muchas veces el consentimiento viene dado de modo verbal,
para intervenciones más importantes, el profesional solicitará por es-
crito la aceptación del usuario. El profesional facilitará la información

124
Tema 14. Manual de estilo del Servicio Andaluz de Salud

necesaria, constatará que el usuario la ha entendido y que va a deci-


dir sin presiones; entonces rubrica dicho consentimiento mediante la
firma de un documento escrito.
▷ Si la intervención propuesta participara en algún proyecto docente o
de investigación, ello será solicitado por escrito y el paciente podrá o
no aceptarlo.
▷ El usuario, antes de firmar el documento del “consentimiento infor-
mado” podrá solicitar una segunda opinión médica, dentro del mis-
mo distrito sanitario o de otro.
– Sobre el consumo del trabajo.
▷ Los centros sanitarios del SAS son centros libres de tabaco y, por ello,
objeto de una regulación que prohíbe el consumo de tabaco por parte
de profesionales y usuarios. Los profesionales que trabajan en ellos de-
ben ser modelos de comportamiento, en este sentido, ante los usuarios.
▷ Poseen una reglamentación que prohíbe el consumo de tabaco.

4.2. La organización de la Atención Sanitaria


Sigue varios principios:
– La orientación al usuario como principio.
▷ Ante la detección de fallos, el profesional debe comunicarlos a su
superior.
▷ A los profesionales encargados de tareas relacionadas con la orga-
nización de los servicios les corresponde recoger opiniones, quejas,
sugerencias (verbales y escritas) tanto de usuarios como de profesio-
nales, sobre errores y fallos, para proponer mejoras de todo tipo.
▷ Todos los profesionales tienen la obligación de conocer y facilitar el
cumplimiento de la “Carta de derechos y deberes de los ciudadanos
de los servicios públicos de Andalucía”.
– Ayudar a los usuarios a orientarse en el uso de los servicios.
▷ Cuando el usuario viene derivado a otro servicio, los profesionales
asegurarán que el usuario recibe, de modo claro, toda la información
sobre qué debe hacer, cuándo y dónde debe hacerlo.
▷ Si debe desplazarse a otra dependencia, el usuario recibirá las indica-
ciones pertinentes para poder desplazarse certeramente.
▷ Si se produce algún cambio, por ejemplo, fecha de una cita, el usua-
rio debe ser informado con suficiente antelación.

125
Tema 14. Manual de estilo del Servicio Andaluz de Salud

▷ El profesional que está atendiendo directamente al usuario debe res-


ponsabilizarse de informarle fehacientemente acerca de las actuacio-
nes previstas que tengan relación con su problema.
▷ Si se utilizan siglas o términos técnicos, debe informarse al usuario de
su significado.
– Actuar como Organización para ayudar a resolver los problemas de los
usuarios.
▷ Si un profesional no sabe o no puede resolver un problema concreto
de un usuario, deberá remitirlo a otro profesional que sí pueda hacerlo.
▷ Si un profesional detecta un error u omisión de otro que haya podido
afectar a un usuario, intentará compensar dicho error con su propia
actuación, si ello fuera posible. Después de lo cual, comunicará a su
responsable la situación anómala, para que pueda ser corregida.

– La identificación personal e institucional.


▷ La identificación correcta de los profesionales facilita la responsabili-
dad del personal, del centro sanitario y de Servicio Andaluz de Salud.
▷ Obligatoriedad de utilizar las tarjetas de identificación personal.
▷ El vestuario profesional específico ayuda al usuario a orientarse acer-
ca de la función que desempeña cada profesional. Dicho vestuario no
debe utilizarse fuera del centro, salvo que fuera creado para ese fin.
▷ En la atención telefónica, la persona que atiende debe identificarse y
señalar su centro sanitario.
▷ La tarjeta sanitaria individual es el documento identificativo básico
de los ciudadanos en su relación con los servicios sanitarios.

126
Tema 14. Manual de estilo del Servicio Andaluz de Salud

En cuanto a las peticiones no razonables de los usuarios, se tendrá en cuenta


lo siguiente:
– Cuando excepcionalmente se produzca una situación conflictiva, lo pri-
mero que hay que revisar es si el funcionamiento de los servicios es ade-
cuado.
– Puede ocurrir que un usuario, por sus características personales o el ner-
viosismo que acompaña una situación de enfermedad, plantee una peti-
ción no razonable.
– Los usuarios pueden plantear demandas que el sistema no puede o no
debe atender, ya que pueden ir en contra de los valores de la organiza-
ción, como priorizar inadecuadamente la atención hacia otro usuario,
contra la responsabilidad profesional, como exigir la dispensación de de-
terminados tratamientos, en contra del juicio del médico que le atiende,
o que no son posibles legalmente.
– En estos casos la norma es informar al usuario de que no se puede aten-
der su demanda y explicar las razones por las que esto es así. Todo ello
con educación, respeto y profesionalidad.

127
Tema 15
Habilidades sociales y comunicación.
El ciudadano como centro de nuestro
Sistema Sanitario. La comunicación
como herramienta de trabajo.
Estilos de comunicación
Tema 15. Habilidades sociales y comunicación

Índice esquemático

1. Habilidades sociales y comunicación


1.1. Consideraciones generales
1.2. En el profesional de la salud

2. El ciudadano como centro de nuestro Sistema Sanitario


2.1. Atención y servicio al ciudadano
2.2. Las cartas de servicios al ciudadano

3. La comunicación como herramienta de trabajo


3.1. Definición de comunicación
3.2. Elementos de la comunicación
3.3. Obstáculos en la comunicación
3.4. La superación de los obstáculos en la comunicación

4. Estilos de comunicación
4.1. El estilo pasivo o aplacador
4.2. El estilo acusador o agresivo
4.3. El estilo superrazonable
4.4. El estilo irrelevante
4.5. El estilo asertivo o congruente

130
Tema 15. Habilidades sociales y comunicación

1. Habilidades sociales y comunicación


1.1. Consideraciones generales
Las habilidades sociales son un conjunto de conductas, pensamientos y emo-
ciones que hacen que, nuestras posibilidades para mantener relaciones satisfac-
torias, sentirnos bien y conseguir lo que queremos, es decir, nuestros objetivos,
aumenten.
Estas conductas son aprendidas, se forman desde el hogar, e influyen en
ellas la escuela, y se manifiestan tanto en situaciones interpersonales, como en
aquellas orientadas a la obtención de refuerzos ambientales o de auto-refuerzos.
Se puede decir que los orígenes del planteamiento general sobre las Habili-
dades Sociales se remontan a 1949, cuando Andrew Salter, planteó en su libro
“Conditioned Reflex Therapy” (Terapia Reflejo condicionado) seis técnicas cuyo
objetivo era aumentar la expresividad de las personas.
Ellas son:
– La expresión verbal de las emociones.
– La expresión facial de las emociones.
– El empleo deliberado de la primera persona al hablar.
– El estar de acuerdo cuando se reciben cumplidos o alabanzas.
– El saber expresar desacuerdo.
– La improvisación y la actuación espontánea.
Actualmente estas técnicas se utilizan en el aprendizaje de las Habilidades
Sociales.
Las Habilidades Sociales están cobrando relevancia en diferentes ámbitos
porque:
– Existe una importante relación entre la competencia social demostrada
en la infancia y la adaptación social y psicológica. Kelly (1987) expone
que la competencia social se relaciona con un mejor ajuste psicosocial del
niño en sus grupos de pares (clase, amigos, etc.) y en una mejor adapta-
ción académica.
– Argyle (1983) y Gilbert y Connolly (1995) plantean que los déficits en
habilidades sociales pueden conducir al desajuste psicológico, además de
que muchas veces es capaz de llevar, a la persona, a emplear estrategias
desadaptativas para resolver sus conflictos. Y es que solo la competencia

131
Tema 15. Habilidades sociales y comunicación

social adquirida con anterioridad, puede garantizar una mayor probabili-


dad de superar estos trastornos.
– Las Habilidades Sociales se correlacionan directamente con conductas
como la popularidad, el rendimiento académico y una alta autoestima.
– También se aplican con éxito para el tratamiento y prevención del alco-
holismo, la esquizofrenia, etc.
– Su ausencia favorece los comportamientos disruptivos y dificulta el
aprendizaje.
Para Gil y León (1995) las Habilidades Sociales desempeñan funciones
como:
– Ser reforzadores en las situaciones de interacción social.
– Pueden ayudar a mantener o mejorar la relación con otras personas. Una
buena relación y comunicación es necesario para ello.
– Impiden el bloqueo del reforzamiento social de aquellas personas que
son significativas para el sujeto.
– Disminuyen el estrés y la ansiedad en situaciones sociales específicas.
– Mantienen y mejoran la autoestima y el autoconcepto.
Las Habilidades Sociales conllevan, generalmente, un proceso de entre-
namiento. Se pueden entrenar la asertividad, la empatía, la comunicación no
verbal, el saber realizar y rechazar peticiones, el manejar comportamientos irra-
cionales, el aprender a resolver conflictos interpersonales, a pedir cambios de
conducta, a saber realizar una planificación, el saber establecer metas y objetivos,
y aprender a resolver problemas, entre otras cosas.
Este entrenamiento plantea las siguientes fases:
1. Instrucciones: se trata de explicar el objetivo de la sesión, la impor-
tancia de la conducta, así como las ventajas e inconvenientes de dicha
habilidad. Las instrucciones deben ser claras, concisas y centradas en la
conducta que va a ser entrenada.
2. Modelado: un “modelo” enseña los patrones adecuados de los compor-
tamientos que van a ser entrenados, de manera que se puedan aprender
nuevas respuestas a través del aprendizaje vicario. Es especialmente indi-
cado cuando se desean abordar comportamientos complejos.
3. Ensayo de la conducta o “Role Play”: es la puesta en práctica, por
parte de los sujetos, del comportamiento observado en los “modelos”. La
práctica se repite tantas veces como sea necesario, hasta que se alcance
el nivel de realización adecuado.

132
Tema 15. Habilidades sociales y comunicación

4. Retroalimentación: es el proceso a través del cual se proporciona in-


formación correcta y útil al sujeto sobre la conducta que ha ensayado.
5. Refuerzo: se ofrece la motivación necesaria para que los sujetos afron-
ten las mejoras que van obteniendo y continúen los entrenamientos. El
refuerzo es básico para moldear las conductas y asegurar su manteni-
miento.
6. Generalización: se trabaja utilizando las tareas para la casa. Son el me-
dio, a través del cual, las habilidades entrenadas se practican en la vida
real, dando lugar a la generalización y la transferencia del aprendizaje
adquirido.
Dentro de las habilidades sociales, destacan, y son muy importantes para la
vida diaria, la empatía y la asertividad.
La empatía implica el ser capaz de ponernos en el lugar del otro, consideran-
do las cosas desde su punto de vista, comprendiendo sus sentimientos y siendo
capaz de expresárselo.
La empatía facilita la comunicación y ayuda a mantener y a mejorar la au-
toestima del otro.
La asertividad consiste en la autoafirmación y defensa de los propios dere-
chos, deseos, necesidades, etc. Se considera que es la expresión de la autoestima
a nivel interpersonal.
La asertividad implica el expresar de modo directo, honesto y adecuado,
indicando con claridad lo que deseamos del otro y demostrándole respeto.
Nos ayuda a ser nosotros mismos y a mejorar nuestras interacciones.
Son derechos asertivos:
– Ser tu propio juez.
– Elegir si te haces responsable o no de los problemas del otro.
– Elegir si deseas o no dar explicaciones.
– Cambiar de opinión.
– Cometer errores.
– Decir no lo sé.
– No necesitar la aprobación de los demás.
– No comprender las expectativas ajenas.
– Tomar decisiones ajenas a la lógica.
– Aceptar ser imperfecto.

133
Tema 15. Habilidades sociales y comunicación

1.2. En el profesional de la salud


En la práctica profesional diaria, y en la vida en general, las comunicaciones,
cuando son eficaces, dan lugar a intercambios productivos en mayor o menor
medida. Y cuando son ineficaces, dan lugar a confusión, equívocos y desaliento.
En los servicios sanitarios, una comunicación inadecuada origina muchos
problemas. Gil y otros (1991) plantean, al revisar los estudios realizados, que:
1.º La mayor insatisfacción de los pacientes hospitalizados se relaciona con
la falta de comunicación que tienen con el personal del hospital, esto les
hace percibir el ambiente como algo muy estresante, con las consecuen-
cias negativas que este hecho tiene para la recuperación y el restableci-
miento de la salud.
2.º Entre un 30% y un 50% de los pacientes, no muestran adhesión al trata-
miento a consecuencia de una deficiente comunicación con los profesio-
nales sanitarios.
3.º La poca o ausente información que se ofrece, sobre los procesos de las
enfermedades, provoca un retraso en la búsqueda de tratamientos y por
tanto muchas veces un agravamiento de dichos procesos.
4.º Una pobre e inadecuada comunicación entre el profesional-usuario suele
dar lugar a que, este último, olvide las instrucciones del primero, en me-
noscabo de su recuperación.
5.º Está demostrado que una adecuada interacción entre el profesional y
los usuarios de los servicios sanitarios, garantiza la adopción de medidas
preventivas por parte de usuario, evitándose problemas futuros.
Entonces se puede considerar que la relación, entre los profesionales de la
salud y el usuario del sistema sanitario, es un proceso de interacción e influencia
social cuyo objetivo fundamental es la curación del enfermo. Estudios cada vez
más numerosos, indican que la consecución de dicho objetivo depende, mucho
más de lo que se piensa, de que esa relación sea clara, directa, eficiente y eficaz.
Esto no consiste en que el profesional sanitario trate al usuario como «perso-
na», sino como sostienen Friedman y Di Mateo (1979) en que se asuma el hecho
de que las relaciones interpersonales son parte fundamental del proceso de cura-
ción y, por consiguiente, forma parte de los cuidados que ha de prestar el personal.
Hay varios problemas con los que se enfrentan los docentes en el área de la
salud como, por ejemplo, las dificultades que se les presenta, a los profesiona-
les, para establecer buenas relaciones interpersonales que garanticen los efectos
positivos de su intervención; o cuando requieren aprender a iniciar, mantener y
reforzar una comunicación con pacientes de los que se necesitan informaciones

134
Tema 15. Habilidades sociales y comunicación

personales útiles para lograr una valoración completa de su problema; o también


el sentimiento de indefensión que sienten al carecer de asertividad, cuando re-
quieren establecer relaciones con profesionales de diferente «currícula» dentro de
su equipo de trabajo, entre otros.
Una de las aplicaciones más sugerentes y prometedoras, de los Entrenamien-
tos en Habilidades Sociales, son aquellas orientadas a la formación de distintos
profesionales, sobre todo como plantea Ellis, 1980, aquellos «que emplean gran
parte de sus vidas profesionales en interacciones cara a cara», y de forma espe-
cial aquellos profesionales que centran su principal actividad profesional en la
interacción social.
En el aprendizaje del rol profesional, se exige el conocimiento y dominio de
un conjunto de habilidades específicas del tipo cognitivo, como son los conoci-
mientos, o del tipo técnico, como el manejo de instrumental, etc.; pero al mismo
tiempo, también se requiere de determinadas habilidades comunicativas como
plantean Hargie y Marshall, 1986, de tipo general, como saber iniciar y/o mante-
ner una conversación, como específicas, mostrarse empático.
La importancia que puedan tener estas habilidades se relaciona con la can-
tidad y calidad de las interacciones sociales, y también con el papel que éstas
puedan tener en el logro de metas profesionales.
Es usual, que la ausencia de habilidades sociales en un profesional, provoque
la insatisfacción del paciente, y que esta relación insatisfactoria, afecte de forma
negativa al resto de las competencias técnicas, ya que, por ejemplo, el paciente
puede poner en duda la competencia técnica del profesional.
Tampoco es raro el que una buena relación profesional-usuario de los servi-
cios de salud puede suplir deficiencias técnicas y convertirse en el mejor aliado
para alcanzar determinados objetivos profesionales, como puede ser la recupe-
ración del paciente.
La aplicación de los entrenamientos en habilidades a la formación de los
profesionales del área de la salud, exige tener en cuenta varios contextos de inte-
racción, y diferentes objetivos. De tal manera que estos entrenamientos pueden
enfocarse: a la relación del profesional con el usuario del servicio de salud; y a la
relación del profesional con el resto de los miembros del equipo profesional con
los que realiza su trabajo.
En el primer caso, puede incluir dos objetivos diferenciados:
a) Mantener una interacción satisfactoria y eficaz.
b) Dotar al usuario de determinadas capacidades, para que éste mantenga
una línea de comportamiento coherente y pueda instruir y capacitar a
otras personas, cercanas a él o que están a su cargo.

135
Tema 15. Habilidades sociales y comunicación

Al mismo tiempo, hay que tomar en cuenta que el profesional del área de
salud, puede abrigar determinadas concepciones que pueden provocarle emo-
ciones negativas: miedo a causar daño; miedo a tratar ciertos temas desagrada-
bles; miedo a perder el control en la entrevista; miedo a que la estima recibida
del paciente no sea la esperada; sentimiento de inadecuación en el rol sanitario;
ansiedad por hacerlo bien y cumplir con las expectativas; miedo a padecer el
mismo problema que el paciente, etc. (Smith, 1984, citado por Borrell, 1989).
Estas emociones propician la realización de determinadas conductas: evitación
de determinados temas, control sobre el paciente, tentativas de «gustar», distancia-
miento, no asumir la propia responsabilidad, falta de respeto o sensibilidad, etc.
Por ello, el control de estas variables emocionales, en el profesional de la
salud que está en contacto directo con los usuarios, es uno de los elementos que
debe albergar la formación de los alumnos.
Ovejero, 1990, plantea que «…el objetivo del entrenamiento de las habili-
dades sociales es la mejora de los problemas interpersonales reales del cliente a
través de la enseñanza y potenciación de sus destrezas sociales».
El punto de vista utilizado en este tema plantea, que la comunicación inter-
personal es un proceso en el que se integran capacidades como verbales, no-ver-
bales, perceptivas, cognitivas, etc., que pueden ser aprendidas y/o modificadas
mediante el entrenamiento.

2. El ciudadano como centro de nuestro


Sistema Sanitario
2.1. Atención y servicio al ciudadano
Dado el dinamismo que rodea el ambiente administrativo y las exigencias de
un mundo cambiante, los entes públicos necesitan incorporar nuevas herramien-
tas que les permitan hacer uso de los recursos disponibles.
Para el público, el servicio se relaciona con factores como:
a) Elementos tangibles: que incluyen la apariencia de las instalaciones, el
equipo, la presentación del personal y materiales de comunicación, etc.
b) Cumplimiento: se relaciona con el hecho de si el servicio prometido
se realiza correcta y oportunamente, si recibió el resultado en la fecha
prometida y si lo recibió en las condiciones solicitadas.
c) Disposición: para ayudar a los usuarios y ofrecer un servicio ágil.

136
Tema 15. Habilidades sociales y comunicación

d) Cualidades del personal: que demuestran que son competentes en su


trabajo y capaces de inspirar confianza.
e) Empatía: porque entienden sus necesidades, preocupaciones y su situa-
ción actual.
Para un trabajador del área de salud, lo principal debe ser centrarse en el
cumplimiento de lo que se espera de él, ya que al solicitarlo, el usuario espera
recibir la información a tiempo y en la forma correcta.
Atención y servicio no es lo mismo, por eso, si solo mejoramos la atención
al público o la imagen de las instalaciones, si solo uniformamos al personal, etc.
no garantizamos que el ciudadano perciba un servicio de calidad , para ello es
necesario saber dar cumplimiento de ejecución del servicio. El ciudadano evalúa
un servicio con base en los cinco factores mencionados anteriormente y, de entre
estos, el cumplimiento es quizás el más importante.
Enfocarse en el cumplimiento, le permitirá a la Administración mejorar el
servicio, al mismo tiempo que el usuario quedará satisfecho.
Para lograr que una estrategia de relaciones con el usuario sea exitosa, los
factores a tomar en cuenta son:
1. Las relaciones con el ciudadano deben ser lo más eficaces que sea posible.
2. Hay que definir hasta dónde se desea llegar en la atención al público.
3. Hay que tomar en cuenta el hecho que el ciudadano desea negociar con:
quien le conozca, quien comprenda sus necesidades y quien satisfaga sus
necesidades. Por lo que para relacionarse con él es necesario asegurarse
de disponer de la información requerida para poder darla.
4. Las mejores herramientas son aquellas que permiten recopilar y preser-
var información para la organización y para el ciudadano.
La mejora de las técnicas de atención al público requiere responder a los
siguientes interrogantes:
– ¿Conoce cómo funcionan los procedimientos actuales? Si están docu-
mentados, será necesario actualizarlos constantemente.
– ¿Están los procesos orientados al ciudadano? Al tenerlos documentados
habrá que verificar cuál y si le resuelvo el problema al ciudadano, o no.
– ¿Cómo orientar la organización al ciudadano? Es necesario definir el al-
cance de esta orientación y luego, pedir asesoramiento de un experto,
para construir un plan de gestión del cambio.
– ¿Se lograrán los objetivos? El entrenamiento del recurso humano, la elec-
ción de la tecnología, su implantación y monitoreo, son elementos que
orientarán la estrategia en la atención al público.

137
Tema 15. Habilidades sociales y comunicación

Los ciudadanos, cada vez, exigen una mayor cercanía, eficacia y eficiencia
en la prestación de los servicios públicos, por lo que la Administración pública
ha de esforzarse en satisfacer más y mejor sus necesidades y requerimientos,
anticipándose a los mismos.

2.2. Las cartas de servicios al ciudadano


Estas son documentos escritos por medio de los cuales la Administración in-
forma sobre los servicios que presta, los derechos de los ciudadanos y usuarios en
relación con ellos, y los compromisos de calidad en la prestación de los mismos.
Estas Cartas de Servicios al Ciudadano se elaboran por los órganos, unida-
des y centros responsables de los servicios a los que se refieren.
La Administración presta, a través de las Oficinas y Puntos de Información y
Atención al Ciudadano, los siguientes servicios:
– Ayudar y orientar a los ciudadanos en la localización de los diferentes
órganos de gestión, los puestos de trabajo y los empleados públicos.
– Dar la información que se solicite y aclarar las dudas sobre los procedimien-
tos, trámites, requisitos y documentación necesarios para formular solicitu-
des, acceder al disfrute de un servicio o beneficiarse de una prestación, etc.
– Registrar y recibir los escritos, solicitudes, documentos o instancias que
presenten los ciudadanos.
– Recibir y tramitar las quejas y sugerencias que los ciudadanos formulen
respecto del funcionamiento de la Administración.

3. La comunicación como herramienta de trabajo


3.1. Definición de comunicación
La palabra comunicación tiene su raíz en la pa-
labra latina “communicare”, que quiere decir com-
partir o hacer común algo. La comunicación es una
necesidad vital para los hombres, que se manifiesta
desde su nacimiento, y su satisfacción está asociada
a la supervivencia. A través de la comunicación los
seres humanos conocen e interactúan con el mundo
y se convierten en sujetos activos de cara a la trans-
formación de la propia realidad social y familiar.

138
Tema 15. Habilidades sociales y comunicación

El término “comunicación” también se relaciona con la propia acción y efec-


to de comunicar algo o comunicarse con alguien. Por tanto se encuentra implícito
en ella el trato entre dos o más personas, ya que representa una vía de relación,
un lazo, un conducto de unión.
La comunicación es también un proceso, si se asume como un conjunto de
fases que se suceden en una situación. Un proceso a través del cual los individuos
condicionan recíprocamente su comportamiento.
La comunicación influye en todo aquello que sucede entre individuos. Es tan
importante, que determina de variadas maneras cómo me voy a relacionar con
el mundo y las personas.
Por comunicación interpersonal se entiende el conjunto de procesos según
los cuales se transmiten y se reciben diversas informaciones relativas a datos,
ideas, opiniones y actitudes de cada una de las partes y que pueden constituir la
base para un entendimiento o acuerdo común.
Se puede definir la comunicación, como un proceso mediante el cual trans-
mitimos y recibimos datos, ideas, opiniones y actitudes que nos permiten lograr
la comprensión de situaciones, ideas, emociones... y promover la acción.
Es imposible no comunicar.
Incluso cuando no deseamos transmitir nada, estamos comunicando. La co-
municación se da a muchos niveles: verbal, escrita y no verbal.
En función del medio o canal empleado, la comunicación se puede clasificar
en oral, por gestos, escrita y por símbolos.
Gracias a la comunicación es posible transmitir las experiencias de una gene-
ración a otra para que puedan ser asimiladas y continuadas. Sin esta posibilidad,
el avance humano no hubiera sido posible en ningún sentido.
Todas las personas hemos aprendido a comunicarnos de determinadas for-
mas, tanto a nivel verbal como escrito o gestual, por tanto, este aprendizaje puede
ser modificado si no nos permite realizar una comunicación eficiente y efectiva.
En la comunicación verbal, pensamiento y lenguaje son dos realidades dis-
tintas pero inseparables.

3.2. Elementos de la comunicación


A continuación se detallan aquellos elementos que se encuentran en todo
proceso comunicacional:
– El emisor: es la persona que realiza la comunicación y quien determina el con-
tenido y la estructura del mensaje, además del medio y el modo de transmitirlo.

139
Tema 15. Habilidades sociales y comunicación

– El mensaje: es el pensamiento, la idea, la información, el sentimiento que


se intercambia. Se origina en el emisor.
– El canal: es el medio a través del cual se transmite la información o mensaje.
– El receptor: es el destinatario de la información, la persona a la que se
dirige el mensaje.
– El codificador: es el código de símbolos utilizado para transmitir el men-
saje: la palabra, los gestos, los sonidos y sus características, etc...
– El decodificador: se refiere al sistema de símbolos utilizado por el receptor
para poner el mensaje en forma de ideas, cuando viene recibido.
– El intermediario: es un elemento que no está presente en todas las comu-
nicaciones, sino en aquellas en las que el emisor y el receptor no utilizan
el mismo código y, por tanto, requieren de un intérprete que trasvase el
mensaje de un código a otro y posibilite de esta manera la comprensión
del mensaje por todas las partes.
– Feed-back o retroalimentación: es la información de retorno que recibe
el emisor y que le permite conocer si el mensaje ha sido comprendido y
cuáles son sus repercusiones.
La comunicación se daría de la siguiente manera:

Emisor Mensaje Receptor

Decodificación
Canal codificado

Retroalimentación

3.3. Obstáculos en la comunicación


Conozcamos ahora los principales obstáculos o limitadores de la comunica-
ción, aplicándolos a cada uno de los elementos que ésta involucra.
– En el Emisor:
▷ Información confusa, insuficiente o mal organizada.
▷ Inseguridad personal. Falta de asertividad.
▷ Desinterés por el tema a tratar.
▷ Prejuicios hacia el receptor.

140
Tema 15. Habilidades sociales y comunicación

▷ Incongruencia entre la comunicación verbal y no verbal.


▷ Pobre capacidad o conocimiento sobre cómo transmitir adecuada-
mente una información.
– En el Canal:
▷ Utilización de un canal inadecuado.
▷ Limitaciones con respecto al código.
– En el Mensaje:
▷ Información muy compleja o confusa.
▷ Información mal organizada.
▷ Utilización de un lenguaje inadecuado.
– En el Receptor:
▷ Presencia de estereotipos y prejuicios.
▷ No saber escuchar.
▷ Tendencia a evaluar. No saber utilizar la crítica constructiva.
▷ Problemas al dar el feed-back o retroalimentación.

3.4. La superación de los obstáculos en la comunicación


3.4.1. Aprender a ser asertivo
Existen muchas acepciones con respecto al concepto asertividad, sin embargo en
casi todas se reconoce que es una habilidad que permite la expresión de los pensa-
mientos, sentimientos y percepciones, con confianza y libertad, sin intención de herir
o perjudicar, eligiendo en cada momento cómo reaccionar. Esta concepción hecha
por tierra el prejuicio de que no se puede actuar asertivamente en todas las ocasiones.
La conducta asertiva permite desarrollar la confianza en sí mismo, elevar la
autoestima y mejorar la autoimagen.
Una persona asertiva tiene determinadas características, algunas de las cua-
les mencionaremos a continuación:
– Utiliza el lenguaje de sus sentimientos.
– Habla de sí mismo.
– Expresa con claridad sus percepciones y pensamientos.
– Su lenguaje es directo y claro.
– Cuando expresa desacuerdo lo hace en forma respetuosa.
– Evita justificar cada opinión.

141
Tema 15. Habilidades sociales y comunicación

– Es persistente.
– Se comunica con facilidad.
– Se respeta a sí mismo.
– Reconoce sus puntos fuertes y sus puntos débiles.
– Dice no sin sentirse culpable.
– Sabe reconocer las bondades del trabajo de los demás.
– Se siente libre para expresarse.
– Habla por sus derechos.

3.4.1.1. Expresiones conductuales


A nivel conductual, la persona asertiva, ante una situación difícil o no, es ca-
paz de detenerse a analizar las alternativas de respuesta, para luego elegir aquella
que considere la más adecuada a sus pensamientos, sentimientos, percepciones
y responda mejor a sus necesidades, realizando verbalizaciones asertivas y refor-
zando su asertividad.
Las personas con conducta pasiva, no asertiva, generalmente ante una si-
tuación molesta o inesperada, reaccionan con miedo, su conducta inicial es la
huida, no hay tiempo para la reflexión. Una vez sienten que se han distanciado lo
suficiente del problema en cuestión se esconden, evitando un nuevo encuentro.
El resultado final es el refuerzo de una conducta no asertiva. Estas personas
no comunican con claridad sus deseos, ocultando una parte de ellos, general-
mente por miedo.
Otras personas reaccionan en forma distinta,
ante una situación conflictiva o inesperada, y su
respuesta es la ira: su conducta inicial es el ata-
que, la pelea, ello conduce a verbalizaciones y
conductas destructivas, siendo el resultado final la
conducta agresiva. Estas personas reaccionan con
la idea de hacer daño al otro atacándolo, debido
a una falta de control emocional, bajo umbral de
tolerancia a la frustración, necesidad de poder...

3.4.1.2. Componentes emocionales


Cada una de las expresiones conductuales, se relaciona con algunas emo-
ciones.

142
Tema 15. Habilidades sociales y comunicación

En el caso de la persona asertiva, ésta es capaz de expresar sus emociones


verdaderas, bajo el control de su razón; es decir, después de haber analizado y
elegido su respuesta. Sus emociones son auténticas y expresan alegría, amor,
tristeza, ira o miedo.
Las personas pasivas, no asertivas, intentan no sentir y no tener que expresar
sus verdaderos sentimientos y pensamientos. Sus expresiones emocionales son
de falso afecto, falsa tristeza, falso miedo, ansiedad, angustia, confusión, ver-
güenza, culpa y resentimiento, entre otros.
En el caso de la persona con conducta
agresiva, esta tiende a expresar sin ningún tipo
de control sus emociones. Mayormente expre-
sa falso odio, venganza, rabia, resentimiento y
triunfo vengativo o maligno entre otros.
En los últimos dos casos, las respuestas
emocionales tienden a expresar mayormente
emociones negativas, mientras que en la con-
ducta asertiva se expresan emociones positi-
vas y también las negativas.
Componentes de la conducta asertiva:
Para Aguilar Kubli (1988) los componentes de toda conducta asertiva son nueve:
– Respeto a sí mismo, como ser humano con limitaciones energéticas, que
necesita cuidarse y protegerse.
– Respeto a los demás, como seres humanos dignos que han de ser respetados.
– Ser directo, es decir, transmitir de forma clara, sencilla y precisa los mensajes.
– Ser honesto, transmitir los deseos, pensamientos y sentimientos sin mini-
mizarlos, ni recurriendo a la mentira.
– Ser apropiado, porque al expresarse ha de tener en cuenta no solo el
mensaje recibido o enviado, sino también el momento y el contexto en
que éste se ha de dar.
– Control emocional, ello implica aprender a encauzar las propias emo-
ciones de manera que ellas no ejerzan un efecto limitador en nuestras
relaciones y comunicaciones.
– Saber decir lo que realmente se quiere decir y no otra cosa.
– Saber escuchar activamente, comprendiendo lo que los demás desean
transmitir.
– Ser positivo, buscar beneficiar y ayudar al otro y saber reconocerlo en los
mensajes que nos envían los demás.

143
Tema 15. Habilidades sociales y comunicación

3.4.1.3. Elementos de la comunicación asertiva


Para Adler (1977) existen tres componentes básicos en toda comunicación de
tipo asertiva: lo visual, lo vocal y lo verbal.
a) Componente visual que incluye:
▷ Contacto visual: a través de él se revela que se presta atención al otro,
al que se incluye en la interacción en forma directa. También puede
revelar la intensidad y tipo del sentimiento presente o transmitido.
Finalmente puede servir como feed-back.
▷ La distancia corporal: se refiere a la distancia que se considera co-
rrecta entre una persona y otra. Edward Hall (1993) señala que la
distancia íntima es de 0 a 45 cm, la personal de 45 cm a 1,20 m, la
social de 1,20 a 3 m, y la pública de 3 m, en adelante.
▷ La expresión facial y los gestos, ya que debe existir congruencia entre
éstos y el mensaje que se transmite.
▷ Postura y movimiento corporal (cinestesia): ya que estos elementos
evidencian las actitudes, motivaciones e intenciones tanto del emisor
como del receptor, por lo que pueden contribuir o limitar el adecuado
envío o recepción del mensaje.
b) Componente vocal que incluye:
▷ Volumen de la voz. Debe ajustarse a la distancia con el interlo-
cutor.
▷ Velocidad, se refiere a la cantidad de palabras emitidas por minuto.
Una velocidad rápida se asocia con emociones tales como el miedo,
la tensión, la rabia, el disgusto; mientras que una lenta se relaciona
con la tristeza y la depresión. La velocidad adecuada es aquella que
permite al interlocutor enterarse sin problemas del mensaje y varía
según las características de los receptores del mensaje y del tipo de
información que se transmite.
▷ Tono y entonación, la inflexión de la voz transmite la intención y el
estado de ánimo e incluso el humor de quien comunica.
▷ Énfasis, se relaciona con la variación vocal necesaria para hacer que
la comunicación no sea monótona. Sirve también para destacar con-
tenidos importantes y para llamar la atención del interlocutor.
c) Componente verbal se refiere a la necesidad de elegir cuidadosamente
el lenguaje a utilizar en el mensaje transmitir. Ello implica detenerse en
el significado y significante de las palabras así como en la construcción
gramatical de las oraciones.

144
Tema 15. Habilidades sociales y comunicación

Algunas consecuencias de la conducta asertiva son:


▷ Se desarrolla la capacidad de observar cuando una comunicación es
adecuada y cuando no, para realizar los correctivos necesarios.
▷ Se controlan las emociones, favoreciendo el diálogo.
▷ Se es más positivo y esto se transmite a quienes le rodean.
▷ Se minimizan los conflictos.
▷ Se desarrolla y refuerza el respeto a sí mismo y a los demás.
▷ Se aprende a escuchar activamente.
▷ Se evita la angustia innecesaria.

3.4.2. Aprender a escuchar


Se puede aprender a saber escuchar y ello puede redundar en multitud de
beneficios tanto a nivel profesional como personal.
Escuchar es diferente de oír. Al oír se adopta una actitud llena de pasividad,
inactividad, no participación, nada más alejado de la realidad: el escuchar es
acción, acercamiento, “asomarse” al otro.
Cuando se habla de escuchar se hace referencia a una actividad del receptor,
ya que éste interpreta, evalúa y finalmente reacciona a lo que ha escuchado.
Cuando sólo se oye, se es un recipiente pasivo de las ondas sonoras.
Saber escuchar también es un arte y éste se practica muy poco. Se ejercita
más el leer, el escribir y el hablar, pero no el escuchar. Es imposible comprender
a una persona a menos que la escuchemos.
A nivel docente el escuchar es una de las herramientas más importantes de
gestión y de solución de problemas.
Cuando se escucha:
– Se deja al margen el juicio personal.
– La persona se muestra y se siente atenta, disponible, interesada y pa-
ciente.
– Se deja hablar al otro, y se le anima para que lo siga haciendo.
– Se asumen las ideas escuchadas sin realizar sesgo alguno.
– Al final, escuchando lo que el otro dice, se comprende la información y se
es capaz de reformularla y, al mismo tiempo el interlocutor se ha sentido
escuchado, respetado y aceptado.

145
Tema 15. Habilidades sociales y comunicación

3.4.2.1. Elementos que facilitan el escuchar


Son los siguientes:
– Mirar al otro cuando habla. No interrumpir. Dejar que el otro exprese
completamente su idea.
– Ser empático, intentar situarse en la posición del otro.
– Respetar la experiencia y las emociones que el otro expresa.
– Respetar las decisiones del otro.
– Centrarse en comprender qué es lo que el otro quiere expresar, más que
en las palabras que utiliza para ello.

3.4.2.2. Resultados del saber escuchar


Son:
– La persona que es escuchada: se siente aceptada, se siente cómoda y
empática, adquiere claridad en relación al tema que expone, se siente
más relajada y capaz de tomar decisiones y desarrollar iniciativas.
– La persona que escucha: desarrolla una relación positiva con el otro;
puede servir de orientador al otro a través de las reformulaciones; se
enriquece con la experiencia.
Las diez llaves para una escucha activa según Sperry Corporation (1980)
son:
– Escuchar las ideas sin detenerse en los detalles circunstanciales.
– Concentrarse en el contenido del mensaje y no en el estilo del interlocu-
tor.
– Escuchar con optimismo.
– No saltar a conclusiones rápidas.
– Concentrarse en escuchar.
– Recordar que el pensamiento es más rápido que las palabras.
– Escuchar activamente, analizando la información y dando feed-back no
verbal al interlocutor.
– Evitar los prejuicios, mantener la mente abierta a la experiencia.
– Ejercitar la mente.
– Tomar notas y verificar lo captado.

146
Tema 15. Habilidades sociales y comunicación

3.4.2.3. Objetivos de la escucha activa


Para Taylor, 1977, se escucha por cuatro razones diferenciadas:
– Por placer, disfrutando en forma relajada, receptiva, creativa y empática
del mensaje. Es la forma más personal y compleja del escuchar.
– Para entender, es más difícil que el anterior, implica identificar lo principal
del mensaje, ordenando las ideas, examinándolas de acuerdo a las eviden-
cias y, finalmente, relacionándolas con las propias creencias y actitudes.
Es también entender las emociones del interlocutor, sus pausas y silencios.
– Para evaluar, es el más sofisticado de los tipo de escucha. Se busca no
solo la comprensión y entendimiento el mensaje, sino la realización de
comentarios críticos.
– Para recordar, cuando se escucha activamente se es capaz de recordar
con más claridad y más fielmente el mensaje.
Algunas sugerencias para mejorar en el “saber escuchar”:
– Esté atento a las ideas que el otro comunica, no todas las personas se ex-
presan con claridad. Algunas divagan al hablar, otras repiten contenidos con
frecuencia. Escuche las ideas y también aprenda a captar los sentimientos
que se transmiten. Escuchar es también tratar de oír lo que se esconde detrás
de las palabras. Esto ayudará en la comprensión y conocimiento del otro.
– Escuche siempre con el convencimiento de que va a obtener algún apren-
dizaje de lo que escucha. Así, su actitud será positiva y siempre obtendrá
valiosa información.
– Evite estar a la defensiva, escuche abierto a esa experiencia, sin prejui-
cios, sin mediatizar la comunicación.
– No tenga miedo en diferir el juicio propio sobre el tema, hasta que el otro
haya terminado de hablar. Esto minimiza las interferencias y garantiza
una mejor escucha.
– Luego de escuchar hay que saber recordar, para poder reflexionar sobre
lo escuchado. Esta es otra fuente valiosa de aprendizaje.
Finalmente practique sistemática y continuamente el arte de escuchar. No
hay que tener miedo a oír a otros, incluso cuando se tratan temas difíciles. Apren-
der a estar totalmente atento al otro, a posponer los juicios y valoraciones, a
aprender del otro, no es algo que refuerce la costumbre y por tanto no es fácil, sin
embargo la práctica lo hará cada vez más sencillo.
Recuerde que el que es capaz de callarse para escuchar a los demás, es uno
de los que más aprende de la vida misma.

147
Tema 15. Habilidades sociales y comunicación

3.4.3. La empatía en la comunicación


El término empatía se refiere a la identificación emocional con el interlocutor.
Coloquialmente se dice que empatía es saber ponerse en los zapatos del otro.
La empatía implica hacer el esfuerzo de ver el mundo desde el punto de vista
del otro, tomando su perspectiva, experimentando sus emociones, ubicándolas
en sus experiencias y mostrando comprensión e interés a través de retroalimen-
taciones verbales y no verbales.
Una comunicación eficiente y eficaz, ha de ser empática. La empatía no con-
siste solo en ver las cosas desde el punto de vista de la otra persona y estar de
acuerdo con ella; consiste en la identificación real mental y afectiva de una per-
sona con el estado de ánimo de otra persona.
Para el docente, la empatía es una habilidad comunicacional que le facilita el
llevarse bien con sus alumnos. Es una percepción y comprensión del comporta-
miento del otro que permite sensibilizarse por sus necesidades y saberlas manejar
adecuadamente. Al ser empático se comprende al otro, aunque no se esté de
acuerdo con él o no se acepten sus puntos de vista, por ello es una de las claves
de una comunicación acertada.
La empatía en la comunicación, permite penetrar a través de las defensas
personales, que mediatizan las ideas de una persona, y que ésta ha creado para
protegerse de las ideas y situaciones no deseadas. La empatía ayuda a compren-
der cómo es una persona, a hablarle directo a su corazón y a desarrollar una
mejor comunicación.
Cuando se conocen las características y los intereses del receptor, se expre-
san las ideas de acuerdo a ello, y toda comunicación es fácil y posible.
Sin embargo, algunas personas se sienten frustradas porque no pueden en-
contrar una manera sencilla de mejorar su empatía. ¿Cómo puede lograrse esto?.
El primer paso a dar puede ser el de aprender a escuchar. Si se escuchara real-
mente a los demás se aprendería sobre ellos lo necesario para una comunicación
y liderazgo eficaz.
Queda claro que el saber escuchar activamente es muy importante para ser
empático en la comunicación.
Una persona que ha desarrollado su capacidad para ser empática, se carac-
teriza entre otras cosas porque:
– Trata de entender a los demás desde el punto de vista de éstos.
– Se comporta con los demás como desearía lo hicieran con él.
– Es capaz de captar las emociones de los demás.

148
Tema 15. Habilidades sociales y comunicación

– Al entender los sentimientos del otro, busca ponerse en su situación per-


sonal.
– Es capaz de imaginar cómo se sienten los otros con certeza.
– Es capaz de comprender al otro en sus emociones.

3.4.4. Aprendiendo a hacer críticas constructivas


Criticar constructivamente es una habilidad por la cual se puede comunicar
información considerada desfavorable utilizando criterios que sirvan para realizar
cambios y mejoras.
Esta habilidad es especialmente útil cuando un comportamiento de otro re-
sulta especialmente inaceptable y/o perturbador, por lo cual redunda en el propio
comportamiento, generando molestia, pérdida de tiempo, etc...
Existen una serie de condiciones necesarias para realizar una crítica sin que
ésta desencadene resentimientos, rechazo o depresión, ellas son:
– Basar la crítica en hechos objetivos.
– Ser específico y concreto en la crítica.
– Evitar generalizaciones y etiquetas.
– Que no sea global.
– Que tenga límites.
– Que no se transita como algo definitivo.
– Que busque lograr ciertos cambios positivos.
– Que se refiera a hechos, no a personas o motivaciones.
– Que sea directa.
– Que la comunicación sea asertiva.
– Debe saberse escuchar al otro.
– Debe saberse escuchar al otro.
– Se debe estar atento de las conductas que el otro va realizando a medida
que se le realiza la crítica, para apoyarlo.
– El otro debe sentirse tomado en cuenta y valorado en su trabajo.
– Deben transmitirse retroalimentaciones positivas.
– Cuando se va a realizar una crítica constructiva es importante:
– Darle estructura a la crítica.

149
Tema 15. Habilidades sociales y comunicación

– Definir qué es lo que pretendo lograr con ella.


– Determinar cuándo se ha producido la situación en cuestión.
– Establecer cuáles son los cambios que le gustaría obtener.
– Prever el agradecimiento por la aceptación de la crítica.
– Elegir el momento adecuado.
– Ofrecer ayuda.
– Escuchar atentamente cuando el otro interrumpa.
– Mostrarse empático y “recompensante”.

3.4.5. Aprendiendo a dar el feed-back o retroalimentación


Se le denomina también comunicación de doble vía, aludiendo a que fluye
como una corriente constante entre el emisor y el receptor.
De este modo, el emisor es un agente activo, permanentemente ocupado en
que la recepción del mensaje sea adecuada, en la reacción que éste produce en
el receptor y en la respuesta que emite.
En este modelo el receptor no es un mero agente pasivo, sino que partici-
pa y se implica en el proceso comunicacional, por ello, los resultados tienden
a ser mejores y los objetivos alcanzados. Ello exige, por supuesto, una mayor
dedicación en la preparación previa, en el tiempo invertido y en el esfuerzo
realizado.
A continuación se presentarán las características de un buen feed-back:
– Debe de ser descriptivo, centrado en el qué y no en el por qué.
– Debe centrarse en los sentimientos de quien emite el feed-back.
– Debe basarse en hechos concretos.
– Debe referirse a aspectos conductuales que pueden ser modificados.
– Ha de ser solicitado o, al menos, aceptado, no impuesto.
– Debe ser oportuno para el que lo recibe.
– Tiene en cuenta las necesidades del receptor y del emisor.
– Debe ser recibido sin justificaciones posteriores.
El dar y recibir feed-back es una habilidad que puede ser adquirida, por ello
se sugiere la práctica del mismo en la vida cotidiana como entrenamiento y como
herramienta de mejoramiento de las relaciones interpersonales.

150
Tema 15. Habilidades sociales y comunicación

4. Estilos de comunicación
Analizaremos cinco estilos de comunicación, cuatro de ellos conflictivos y
uno no.
Los estilos conflictivos se caracterizan porque en ellos los mensajes tienen dos
niveles: lo que se verbaliza y lo que transmite el resto del cuerpo a través de los
gestos, la entonación, la mirada, la postura, la tensión, etc...Estos modelos son
aprendidos y se utilizan cuando la persona responde a una situación conflictiva,
que le genera tensión y en donde de alguna manera siente que su estima perso-
nal se encuentra amenazada.
Tomaremos como base los modelos conflictivos planteados por Virginia Satir
(1978), son ellos: el pasivo o aplacador, el acusador o agresivo, el superrazonable
o racionalizador y el irrelevante.

4.1. El estilo pasivo o aplacador


Denominado también inhibido o suplicante, se caracteriza por una postura
corporal encorvada y encogida unida a cierta rigidez corporal que dirige el cuer-
po hacia abajo.
Alguna de las características más importantes son:
– Expresión facial miedosa, derrotada o perdida.
– Comunicación verbal sollozante, indirecta y unidireccional.
– Denota una autoestima baja y una pobre autoimagen.
– Transmite necesidad de ser ayudado, propicia sentimientos de lástima.
– Contacto visual pobre e indirecto.
– Sus palabras expresan duda, inseguridad y confusión.
– Su meta es evitar el conflicto a
toda costa.
– Disimula su debilidad aplacando,
buscando que el otro no se enoje.
– El cuerpo suplica.
– Las palabras reflejan acuerdo.
– Desea que el otro no se disguste
con ella, para eso aplacar es su
herramienta principal.

151
Tema 15. Habilidades sociales y comunicación

4.2. El estilo acusador o agresivo


Denominado también autoritario, la postura corporal es intimidatoria, señala
con la mano y con el dedo de forma acusadora. Invade el espacio vital del otro.
Entre sus principales características están:
– Su cuerpo transmite rigidez y su postura está dirigida hacia adelante.
– La expresión facial es amenazante.
– La mirada tiende a ser por encima del hombro.
– Se observa tensión muscular.
– Su postura es estática.
– Los movimientos corporales son bruscos.
– La comunicación verbal es agresiva, impulsiva, desafiante, poco clara y
unidireccional.
– La autoestima es baja, aunque pretende compensarla mostrándola como
alta. Su autoimagen es inadecuada.
– Siente necesidad de controlar.
– El contacto visual es fijo y directo.
– Transmite sentimiento de superioridad, de ser el mejor.
– Su meta es ganar.

– Disimula su debilidad culpando al otro, para que éste lo crea fuerte. Con-
sidera que la mejor forma de defensa es el ataque.
– El cuerpo culpa al otro.
– Las palabras expresan desacuerdo.
– Desea que los otros le perciban como alguien fuerte, para eso culpa y acusa.

152
Tema 15. Habilidades sociales y comunicación

4.3. El estilo superrazonable


Se caracteriza por una postura corporal correcta,
erguida, rígida e inmóvil.
– Su cuerpo transmite rigidez, frialdad y distancia.
– La expresión facial es fría e imperturbable.
– No demuestra sentimientos.
– Su postura es calculada, transmite calma y
frialdad.
– Los movimientos corporales son muy escasos.
– En la comunicación verbal utiliza palabras largas y abstractas, complica-
das, aún cuando desconozca a qué se refieren o si están bien utilizadas.
– La autoestima es baja, aunque pretende enmascararla mostrando una
imagen de perfección que no es cierta y que le consume mucha energía.
– Siente necesidad de calcular cada uno de sus actos. Desea parecer una
persona inteligente.
– El contacto visual es frío y distante.
– Transmite sentimiento de superioridad, de que no cometer errores.
– Su meta es ser adecuado o, al menos, parecerlo.
– Disimula su vulnerabilidad, para que el otro lo crea fuerte.
– El cuerpo no demuestra sentimientos, no reacciona. Es insensible.
– La voz es apagada, monótona.
– Intenta aparecer como alguien inofensivo, culto e inteligente, adecuado,
que utiliza un vocabulario complejo para reforzar su imagen y valía.
– Desea no sentirse amenazado y para ello superrazona.

4.4. El estilo irrelevante


Este etilo se caracteriza por una postura corporal difícil, en constante movi-
miento, que transmite poca coherencia interna.
– La expresión facial es sonreída, pero no se dirige a nadie en particular.
– Los movimientos son continuos, sin rumbo fijo. La persona no puede
estar quieta.
– La comunicación verbal es indirecta, confusa e incoherente.

153
Tema 15. Habilidades sociales y comunicación

– La voz es de sonsonete, a veces chillona otras susurrante, fluctúa sin


motivo alguno.
– El contacto visual es pobre.
– La autoestima es baja y la autoimagen inade-
cuada.
– Siente que en ningún sitio puede estar por de-
recho propio, por ello tiene que agradar. Tam-
bién siente que no le importa a nadie.
– Expresa confusión e incoherencia.
– Demuestra necesidad de ser oído y si no es
aceptado, por lo menos no rechazado.
– Sus respuestas poco tienen que ver con las
preguntas que se le hacen.
– Las verbalizaciones son irrelevantes, las pala-
bras parecieran carecer de un sentido claro.
– Su meta es divertir, para ser tolerado.
– Utiliza la distracción como forma de ignorar lo amenazada que se siente.
Se comporta como si la amenaza no existiera realmente.

4.5. El estilo asertivo o congruente


No es conflictivo, se caracteriza por una postura corporal relajada y erguida,
sin rigidez, en donde el cuerpo se dirige al interlocutor sin amenazarlo, ni ocupar
su espacio.
– La expresión facial es atenta y cálida.
– Los movimientos son pausados y fáciles.
– La comunicación verbal es directa, clara y sincera.
– El contacto visual es directo y hacia su interlocutor.
– La autoestima es alta y la auto imagen adecuada.
– Expresa congruencia.
– Demuestra necesidad de oír y ser oído.
– Las verbalizaciones son fluidas y expresan pensamientos, opiniones y
sentimientos.
– Las acciones son congruentes con las palabras y los sentimientos expresados.
– Su meta es comunicarse con respeto.

154
Tema 15. Habilidades sociales y comunicación

Este último estilo, el asertivo, es el que debemos ejercitar y utilizar en la vida


cotidiana.
Con este estilo podrá mostrarse relaja-
do, así como comunicarse en forma clara,
directa y abierta, planteando sus sensacio-
nes y percepciones, dentro de un marco de
respeto, demostrando una alta autoestima
y una adecuada autoimagen. Verbalizando
en un tono de voz cálido, firme y modu-
lado para propiciar la confianza, con una
mirada directa y sincera al interlocutor.
Actualmente se utilizan generalmente
solo tres de estos estilos o tipos de comu-
nicación: el asertivo, el agresivo y el pasivo.
Sin embargo, considero que conocer y ma-
nejar todos los estilos o tipos, le proporciona
al profesional una mayor capacidad para
afrontar mejor el hecho comunicacional.
A continuación encontrará algunos ejercicios de comunicación que pueden
serle muy útiles en la toma de conciencia del estilo utilizado y de los cambios
necesarios a emprender.

Ejercicio 1:
Colóquese frente a un espejo y obsérvese detenidamente durante un mi-
nuto. Luego de la espalda y escriba todos los detalles que recuerda de la
observación de si mismo. Tome en cuenta también todo aquello que no re-
cuerda, que no le pareció importante o que no vio. Vuelva de nuevo a verse
en el espejo y tome en cuenta aquellos detalles que inicialmente no observó
o pudo recordar. Ello le enseñan la forma de observar a los demás, en que
hace énfasis que desecha.

Ejercicio 2:
Ahora siéntese cómodamente y cierre los ojos. Recuerde cómo se sintió mien-
tras se observaba en el espejo. Que ideas asomaban a su mente. Que imágenes
recordó. Esto le muestra como se siente al observarse y observar a otros, así
como con qué imágenes e ideas relaciona su propia percepción.

155
Tema 15. Habilidades sociales y comunicación

Ejercicio 3:
Consiga ahora una pareja y siéntense ambos dándose la espalda. Pídale que le
cuente alguna situación no cotidiana que haya vivido en el día oiga sin preguntar.
Anote su experiencia que sintió, que pensó, que ideas desearía aclarar o profun-
dizar. Ahora pídale que le cuente la misma información, pero mirándose. Anote
las diferencias. Realice las observaciones y preguntas que considere convenientes,
sobre la información recibida, mientras, acerque sus manos al otro, estableciendo
algún tipo de contacto físico. Describa su experiencia. Realice ahora el mismo
ejercicio con su compañero, siendo usted el emisor y éste el receptor. Por último,
revisen ambos sus anotaciones e intercambien experiencias. Este ejercicio sirve
para tomar conciencia de la importancia de los diferentes canales en la comunica-
ción, así como para establecer diferencias entre la comunicación de una o dos vías.

Ejercicio 4:
Consiga un compañero para realizar la siguiente experiencia, nómbrese uno A
y el otro B. Inicialmente A está sentado y B de pie, camina a su alrededor, mira el
suelo, sonríe poco, sus hombros están caídos, arrastra los pies. Cada uno anote su
experiencia. Luego A se detiene frente a B y lo mira directamente a los ojos, con
seriedad, los hombros hacia atrás, y la mano extendida señalándolo. Anote cada
uno como se sintió. Ahora A mira relajadamente a B, le sonríe cuando lo considera
necesario, mientras su cuerpo se encuentra relajado y cómodo. Escribir la experien-
cia. Luego se cambian los roles y A realiza el papel de B. Al final se comparten las
experiencias. Cada participante comenta cómo se sintió en cada uno de los roles,
siendo activo y pasivo. También han de compartir los recuerdos que acudieron a
la mente, las imágenes, sensaciones y cualquier otro elemento que le sea útil para
conocer en qué situaciones utiliza cada uno de los estilos de comunicación.
Ahora una vez realizado los ejercicios, usted tiene la información necesaria
para conociéndose mejor, saber que áreas necesita cambiar y ponerse de inme-
diato en ello. Adelante!!!

156
Tema 16
Prevención de Riesgos Laborales
en los celadores. Riesgos en seguridad,
higiénicos, ergonómicos, psicosociales
y organizativos. Gestión
medioambiental: contribución
de las tareas de los celadores
al cuidado del medio ambiente
Tema 16. Prevención de riesgos laborales en los celadores

Índice esquemático

1. La Prevención de riesgos laborales


1.1. Estructura y aplicación
1.2. Conceptos fundamentales en la LPRL
1.3. Derechos y obligaciones en materia de seguridad y salud en el trabajo
1.4. Órganos de prevención
1.5. Comité de Seguridad y Salud
1.6. Norma Básica de Autoprotección de los centros
1.7. Seguridad y organización preventiva en los centros sanitarios
1.8. Unidades de prevención

2. Prevención de riesgos laborales en los celadores. Riesgos en seguridad,


higiénicos, ergonómicos, psicosociales y organizativos
2.1. Consideraciones generales
2.2. Los Riesgos Profesionales
2.3. Prevención de lesiones dorsolumbares en el manejo de cargas
2.4. Riesgo biológico

3. Plan de catástrofes hospitalario

4. Gestión medioambiental: contribución de las tareas de los celadores al


cuidado del medio ambiente
4.1. Introducción
4.2. Normas Generales para aplicar a la actuación de residuos
4.3. Tipos de residuos
4.4. Definiciones

158
Tema 16. Prevención de riesgos laborales en los celadores

1. la Prevención de riesgos laborales


La Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales
(LPRL) establece el marco general en el que desarrollar las acciones preventivas.
En ella, se especifica la obligación de las empresas de garantizar la protección de
la Seguridad y Salud de los/as trabajadores/as, desarrollando aquellas actuacio-
nes necesarias para evitar o disminuir los riesgos derivados del trabajo.
A tales efectos esta ley expone los principios generales para la Prevención de ries-
gos, para la protección de la seguridad, la salud, eliminación o disminución de riesgos
derivados del trabajo y de la formación de los trabajadores en materia preventiva.
La Ley de PRL regula las actuaciones de las Administraciones Públicas, la de
los empresarios, trabajadores y organizaciones representativas.

1.1. Estructura y aplicación


Tiene 54 artículos, 15 disposiciones adicionales, 2 disposiciones transitorias,
1 disposición derogatoria y 2 disposiciones finales.
– Capítulo I: Ámbito de aplicación, definiciones (art. del 1 al 4).
– Capítulo II: Política en materia de prevención de riesgos, protección de
la seguridad y salud en el trabajo (art. del 5 al 13).
– Capítulo III: Derechos y obligaciones (art. del 14 al 29).
– Capítulo IV: Servicios de prevención (art. del 30 al 32).
– Capítulo V: Consulta y participación de los trabajadores (art. del 33 al 40).
– Capítulo VI: Obligaciones de los fabricantes, importadores y suminis-
tradores (art. 41).
– Capítulo VII: Responsabilidades y sanciones (art. del 42 al 54).
Aplicación de la LPRL y sus normas de desarrollo:
– En las relaciones, laborales reguladas en el texto de la ley del Estatuto de
los Trabajadores.
– En las relaciones de carácter administrativo o estatutario del personal al
servicio de las Administraciones Públicas, teniendo en cuenta las peculia-
ridades que se contemplan en la ley o en sus normas de desarrollo.
Cuando la ley hace referencia a trabajadores y empresarios se entenderá
que también se trata de la Administración Pública y el personal con ca-
rácter administrativo o estatutario que prestan servicios en ella.

159
Tema 16. Prevención de riesgos laborales en los celadores

Esta ley no se aplica, refiriéndose al ámbito de las Administraciones Públicas, a:


– Policía, seguridad, resguardo aduanero.
– Servicios operativos de protección civil, peritaje forense y en los casos de
grave riesgo, catástrofe y calamidad pública.
– Fuerzas Armadas y actividades militares de la Guardia Civil.
El gobierno consulta a las organizaciones sindicales y empresariales más re-
presentativas y, a través de las normas reglamentarias, regula lo siguiente:
– Requisitos mínimos de las condiciones de trabajo en cuanto a la protec-
ción de la seguridad y salud del trabajador.
– Limitaciones y prohibiciones ante agentes que supongan riesgo para la
seguridad y salud.
– Evaluación de riesgos por metodologías y guías de actuación.
– Condiciones de trabajo y medidas ante trabajos especialmente peligrosos.
– Calificación de enfermedades profesionales y requisitos y procedimientos
para comunicar a la autoridad los daños derivados del trabajo.
La Política en materia de prevención para la protección de la seguridad y
salud en el trabajo tiene por objeto la promoción de la mejora de las condiciones
de trabajo, procurando que sea máximo nivel de protección.
Esta política se desarrolla por las normas reglamentarias y las actuaciones
administrativas de las Administraciones Públicas se coordinan en materia pre-
ventiva conforme a la ley.
Administración General, Administraciones de Comunidades Autónomas, y Admi-
nistración Local cooperarán para que sus competencias sean eficaces en esta materia.
La política preventiva será producto de la participación de empresarios y
trabajadores con el objetivo de mejorar las condiciones de seguridad y salud en
el trabajo, reduciendo los riesgos laborales.
La Administración Pública velará por que sea efectivo el principio de igual-
dad entre mujeres y hombres, detectando posibles situaciones en las que se den
daños derivados del trabajo vinculados al sexo de los trabajadores.

1.2. Conceptos fundamentales en la LPRL


– Prevención: Conjunto de actividades, medidas que se adoptan, en to-
das las fases de la actividad de la empresa, para evitar o disminuir los
riesgos derivados del trabajo.

160
Tema 16. Prevención de riesgos laborales en los celadores

– Riesgo laboral: Posibilidad de que un trabajador sufra un daño deri-


vado del trabajo. Este riesgo se clarifica por la probabilidad de que se
produzca y la severidad del mismo.
– Daños derivados del trabajo: Enfermedades, patologías, lesiones mo-
tivadas u ocasionadas por el trabajo.
– Riesgo laboral grave e inminente: Aquel que resulta probable, que se
materializa en un futuro inmediato, y puede suponer un daño grave para
la salud de los trabajadores.
– Procesos, actividades, operaciones, equipos o productos po-
tencialmente peligrosos: Son los que, cuando no hay medidas pre-
ventivas específicas, producen riesgos para la salud y seguridad de los
trabajadores.
– Equipos de trabajo: Máquina, aparato, instrumento, e incluso instala-
ción que se utilice en el trabajo.
– Condición de trabajo: Características del mismo que pueden generar
riesgos para la seguridad y salud del trabajador. Por ejemplo: caracterís-
ticas de locales, equipos, productos del centro de trabajo, agentes físicos,
químicos y biológicos (según concentración, intensidad y nivel).
– Equipos de protección individual (E.P.I.S.): Equipo que lleva sujeto
el trabajador y que le protege de riesgos contra su salud y seguridad. Cual-
quier complemento o accesorio usado con este fin. Está compuesto de:
▷ Ropa de trabajo.
▷ Guantes.
▷ Mascarillas.
▷ Calzado antideslizante.

1.3. Derechos y obligaciones en materia de seguridad


y salud en el trabajo
El SAS está obligado por ley a garantizar la seguridad y salud de sus traba-
jadores desarrollando las actuaciones necesarias que eviten o disminuyan los
riesgos derivados del trabajo.
El marco legal también establece los derechos y obligaciones de los trabajadores.
Derechos de los trabajadores:
– Recibir información sobre los riesgos de su puesto, medidas de protec-
ción y prevención.

161
Tema 16. Prevención de riesgos laborales en los celadores

– Recibir formación en materia preventiva.


– Participar a través de los Delegados de prevención.
– Vigilar periódicamente su salud.
– En caso de tener especial sensibilidad, estar protegidos.
– A que se tomen medidas de emergencia en su centro.

Obligaciones de los trabajadores:


– Uso adecuado de los equipos de trabajo.
– No poner fuera de funcionamiento los dispositivos de seguridad que exis-
ten y utilizarlos correctamente.
– Velar por su seguridad y la de sus compañeros.
– Uso correcto de los equipos de protección.
– Informar de las situaciones de riesgo.
– Cooperar en garantizar la seguridad.
– Contribuir al cumplimiento de las obligaciones en prevención de riesgos.
– No omitir las señales, respetar las normas generales de seguridad y los
procedimientos escritos de trabajo que le señale su inmediato superior,
y éste lo comunicará a la Unidad de Prevención de Riesgos Laborales.

Los riesgos que se pueden encontrar en el entorno de su trabajo son:


– Riesgos de seguridad: caídas, electrocución, incendios, etc.
– Riesgos higiénicos: biológicos, químicos, radiaciones ionizantes, etc.
– Riesgos ergonómicos y psicosociales: derivados de la movilización
de enfermos, adopción de posturas forzadas, el ritmo de trabajo, etc.

1.4. Órganos de prevención


Son los siguientes:
– Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo.
– Inspección de Trabajo y Seguridad Social.
– Comisión Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo.
El Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo es un Órgano téc-
nico de la Administración especializado. Se ocupa de analizar las condiciones de
seguridad y salud en el trabajo.

162
Tema 16. Prevención de riesgos laborales en los celadores

Tiene como funciones:


– Promociona y apoya las condiciones de salud en las mismas.
– Coordina a las distintas Administraciones Públicas.
– Fomenta actividades de promoción de la seguridad y salud por las Co-
munidades Autónomas.
– Ejerce la Secretaría General de la Comisión Nacional de Seguridad y
Salud en el Trabajo.
La Inspección de Trabajo y Seguridad Social:
– Vigila y controla la normativa sobre Prevención de Riesgos Laborales.
– Administraciones del Estado y Comunidades Autónomas, en el ámbito
de sus competencias, colaborarán y asesorarán a la Inspección de Traba-
jo y Seguridad Social.
La Comisión Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo:
– Es un órgano colegiado que asesora a las Administraciones Públicas para
la creación de políticas de prevención.
– Es un órgano de participación institucional en materia de seguridad y
salud en el trabajo.
– Lo integran un representante de cada CC AA, siendo de igual número de
miembros que los de la Administración General del Estado.

1.5. Comité de Seguridad y Salud


Es el Órgano paritario de participación en la empresa, formado por los Delega-
dos de Prevención, de una parte, y por el empresario y/o sus representantes, de otra.
Se constituirán en todas las empresas o centros de trabajo que cuenten con
50 o más trabajadores y se reunirán trimestralmente.
Las competencias del Comité de Seguridad y Salud son:
– Participar en la elaboración, puesta en práctica y evaluación de los planes
y programas de prevención de riesgos en la empresa.
– Promover iniciativas sobre métodos y procedimientos para la efectiva
prevención de riesgos.
– El Comité está facultado para conocer y analizar directamente la situa-
ción relativa a la prevención de riesgos laborales y proporcionar, en su
caso, las medidas preventivas oportunas.

163
Tema 16. Prevención de riesgos laborales en los celadores

1.6. Norma Básica de Autoprotección de los centros


Con el Real Decreto 393/2007, se aprueba la Norma Básica de Autoprotec-
ción de los centros, establecimientos y dependencias dedicados a actividades que
puedan dar origen a situaciones de emergencia.
El contenido mínimo del Plan de Autoprotección de un centro (en adelante,
PA) será el siguiente:
1. Datos referentes a la empresa, tales como: denominación y ubicación de
la actividad, identificación y localización de los titulares de la actividad y
directores del PA y de actuación en emergencias.
2. Descripción de cada actividad y del medio en que se desarrollan median-
te un resumen de las actividades, centros, usuarios, entorno, accesos, etc.
3. En referencia a los posibles riesgos que puedan provocar situaciones de
emergencia, se detallarán todos aquellos peligros susceptibles de produ-
cirlas o contribuir a que se originen, se analizarán y evaluarán teniendo
en consideración las posibles personas afectadas, ya sea de la actividad
o ajenas a ésta.
4. En referencia a las medidas y medios de autoprotección, se recogerán tan-
to los humanos (equipos humanos de emergencias) como los materiales
(inventario de medios técnicos para la autoprotección) que sean necesarios
para afrontar las posibles situaciones de emergencia, incluyendo aquellos
que se dispongan por imperativo de disposiciones específicas en materia
de seguridad, que les sean de aplicación a la empresa objeto del PA.
5. Programa de mantenimiento preventivo, tanto de las instalaciones de
riesgo, como de las de protección, que estarán debidamente documen-
tados y reflejarán todas las operaciones de mantenimiento realizadas, así
como las inspecciones de seguridad que se requieran.
6. Plan de actuación en caso de emergencias, en el que se prevé la organi-
zación de la respuesta ante situaciones de emergencias clasificadas, las
medidas de protección e intervención a adoptar, y los procedimientos y
secuencia de actuación para dar respuesta a las posibles emergencias de
forma que se garantice la alarma, evacuación y socorro en cada situa-
ción (El cumplimiento de este punto viene recogido explícitamente en los
Art.14 y 20 de la LPRL).
7. Formas de notificación de la emergencia, coordinación y colaboración
para la integración del PA en otros de ámbito superior.
8. Programas y actuaciones informativos y formativos y de adecuación de
medios y recursos necesarios para proceder a la implantación del PA (De
acuerdo con los Art.18 y 19 de la LPRL).

164
Tema 16. Prevención de riesgos laborales en los celadores

9. Programas de reciclaje de formación e información, de sustitución de medios


y recursos de auditorias y de revisión de la documentación del PA, así como
de simulacros para mantener la eficacia del PA y garantizar su actualización.
El informe se completará con los directorios de comunicación, formularios
para la gestión de emergencias y planos.
La Norma Básica de Autoprotección de los centros establece que deben ela-
borarse los Planes de Autoprotección, mantenerse estos operativos y determinar
su contenido mínimo.
Y el personal, al servicio de las actividades objeto de dicha norma, tendrá la
obligación de participar, en la medida de sus capacidades, en el PA y asumir las
funciones que les sean asignadas en dicho Plan. Para ello, es necesario:
– Llevar a cabo revisiones de los medios técnicos relacionados con el PA.
– Posibilitar el reciclaje de la formación de los medios humanos.
– Realizar la comprobación de la operatividad del PA mediante simulacros
periódicos.

1.7. Seguridad y organización preventiva en los


centros sanitarios
Las medidas contra los accidentes y emergencias son: la prevención, la pro-
tección y la reparación.
– La prevención es el conjunto de medidas tendentes a que no se produz-
can situaciones no deseadas.
– La protección es el conjunto de medidas que intentan neutralizar la emer-
gencia producida.
– La reparación es el conjunto de medidas tendentes a reparar los daños
ocasionados por un accidente.
En instalaciones sanitarias las emergencias pueden ser muy variadas:
– Catástrofes externas, ocasionándose la llegada de numerosos enfermos
o heridos.
– Situaciones de emergencia interna, como una alarma de bomba.
– Posibles accidentes que pueden originarse por las instalaciones o activi-
dades que se desarrollan en el propio establecimiento.
– Posibles daños que pueden originarse por las instalaciones o actividades
que se desarrollan en establecimientos vecinos al centro sanitario.

165
Tema 16. Prevención de riesgos laborales en los celadores

Los planes de emergencia pretenden con su implantación optimizar la utili-


dad de los recursos técnicos y humanos disponibles, con el objetivo de controlar
con rapidez la evolución de la emergencia y minimizar sus consecuencias.
En un plan de autoprotección se pretenden los mismos objetivos, pero ade-
más se incluye el de implantación de medidas de prevención que reduzcan la
probabilidad de inicio de emergencias.
La Ley 31/1995, de 8 de diciembre de PRL establece como instrumentos
fundamentales, de acción preventiva a los trabajadores que sean designados y,
si estos son insuficientes, a los servicios de prevención, como queda reflejado en
el capítulo IV de la LPRL.
En ámbito de la Administración de la Junta de Andalucía, según el Decreto
117/2000, de 11 de abril, por el que se crean servicios de prevención de riesgos
laborales, para el personal de la Administración de la Junta, es la de Servicio de
Prevención Propia.
Teniendo en cuenta los riesgos laborales existentes en los centros sanitarios,
se prevé un desarrollo acorde con sus singularidades, contando con los recursos
humanos y materiales que puedan ser aprovechados para el desarrollo de las
actividades preventivas.
Por la orden de 11 de marzo de 2004 se crean las unidades de prevención de
los centros asistenciales del Servicio Andaluz de Salud a efectos de la organización y
gestión de la prevención de riesgos laborales. Son un total de 36 las llamadas áreas
de prevención de riesgos laborales. Cada área tiene una Unidad de Prevención de
Riesgos Laborales con el objetivo de garantizar la protección de la seguridad y la
salud de sus trabajadores, asesorando a dirección, representantes y órganos de re-
presentación especializados. Las Unidades dependerán de la Dirección- Gerencia
del hospital o de la Dirección de Distrito de Atención Primaria en la que se ubica.

1.8. Unidades de prevención


Se clasifican en tres niveles:
– Nivel 1 (8 en Andalucía). Actúan en Atención Primaria con uno o varios
Distritos Sanitarios. La forman: un técnico superior en PRL especialista
en seguridad en el trabajo, un facultativo especialista en medicina del
trabajo y un enfermero de empresa.
– Nivel 2 (19 en Andalucía) Su ámbito es el hospital y uno o varios Distri-
tos de Atención Primaria. Tiene un técnico superior en PRL especialista
en seguridad en el trabajo y un técnico superior en PRL especialista en

166
Tema 16. Prevención de riesgos laborales en los celadores

higiene industrial. Son asistidos en ergonomía y psicosociología aplicada


por la Unidad de Prevención de nivel 3 de referencia.
– Nivel 3 (9 en Andalucía) Su ámbito es hospitalario.
La integran tres técnicos superiores en PRL especialistas en seguridad en el
trabajo, higiene industrial y ergonomía psicología aplicada. También tienen apo-
yo de un técnico de nivel medio.
El Servicio de Medicina Preventiva del hospital asume la vigilancia de la salud,
coordina sus actividades a través de la Dirección Médica con la Unidad de Prevención.
Funciones de las Unidades de Prevención:
– Evaluar factores de riesgo.
– Determinar prioridades en la adopción de medidas preventivas, informa-
ción y formación de trabajadores
– Información, asesoramiento a los órganos de participación y representación.
– Vigilancia y control de la salud de los trabajadores relacionados con los
riesgos derivados del trabajo.
La Unidad de Coordinación de la Prevención es un órgano de gestión que crea
el SAS que depende de la Dirección General de Personal y Desarrollo Profesional.
Lo forman personal con nivel superior en PRL o personal sanitario con com-
petencia técnica que puedan vigilar y controlar la salud de los trabajadores de los
centros asistenciales.
Sus funciones son:
– Conocer-informar sobre el mapa de riesgos de la Comunidad autónoma.
– Elaboración de planes y programas de prevención.
– Proponer planes de formación en materia de salud laboral.
– Elaborar y aprobar memoria anual del SAS en esta materia.
– Coordinar, informar, dar apoyo técnico a Unidades de Prevención.
El art. 35 de la LPRL dice que los Delegados de Prevención son representantes
en materia preventiva para así, en colaboración con la dirección de la empresa, lle-
gar a una mejora continuada de la acción preventiva. Estos Delegados de Preven-
ción y los representantes de la Dirección forman el Comité de Seguridad y Salud.
Los trabajadores del SAS pueden recurrir a los Delegados de Prevención.
El Comité de Seguridad y Salud según, el art. 38 de la LPRL, es un órgano
paritario y colegiado de participación, destinado a la consulta regular y periódica
de las actuaciones, en materia de prevención de riesgos.

167
Tema 16. Prevención de riesgos laborales en los celadores

Las responsabilidades de los trabajadores en general son:


1. Velar según sus posibilidades y cumplir las medidas de prevención que en cada
caso sean adoptadas por su seguridad, salud en el trabajo y por las personas
a las que pueda afectar su actividad profesional, por sus actos u omisiones.
2. Conocer y cumplir la normativa, instrucciones y procedimientos que
afecten a su trabajo (medidas de prevención y protección).
3. Usar adecuadamente, de acuerdo con los riesgos previsibles, las máqui-
nas, aparatos, sustancias peligrosas y, en general, cualquier medio con el
que desarrollan su actividad.
4. Usar correctamente medios y equipos facilitados.
5. No poner fuera de funcionamiento y usar correctamente los dispositivos
de seguridad.
6. Comunicar situaciones que considere puede ser un riesgo para la segu-
ridad y la salud.
7. Contribuir al cumplimiento de las obligaciones establecidas por la autori-
dad con el fin de proteger la seguridad y salud de los trabajadores.
8. Cooperar con los mandos directivos para garantizar unas condiciones
de trabajo que sean seguras y no entrañen riesgos para la seguridad y la
salud de los trabajadores.
9. Mantener limpio y ordenado su entorno de trabajo, localizando los equi-
pos y materiales en los lugares asignados.
10. Sugerir medidas que considere oportunas para mejorar la calidad, segu-
ridad y eficacia en el trabajo.
11. Otras funciones que la dirección crea conveniente de acuerdo con el sis-
tema preventivo aprobado y con la consulta a los representantes de los
trabajadores.

2. Prevención de Riesgos laborales en los


celadores. riesgos en seguridad, higiénicos,
ergonómicos, psicosociales y organizativos
2.1. Consideraciones generales
El celador está expuesto sobre todo a:
– Carga física por manipulación de cargas, movilización de pacientes, etc.
– Exposición a agentes químicos.

168
Tema 16. Prevención de riesgos laborales en los celadores

– Exposición a agentes biológicos por manipulación de muestras.


– Contactos eléctricos por manipulación de diferentes aparatos.
Medidas preventivas:
– Utilización de medios mecánicos y/o auxiliares para la manipulación y/o
transporte de cargas.
– Solicitar ayuda de otro compañero siempre que sea necesario.
– Evitar doblar la espalda y adoptar posturas forzadas, efectuando cambios
periódicos y paradas breves.
– Transporte de muestras biológicas en soportes adecuados destinados
para tal fin.
– Acogerse a campañas de inmunización establecidas para el personal so-
metido a riesgo.
– Evitar las prisas durante el manejo de las sillas de ruedas, camillas, etc.,
con el fin de evitar los golpes y atrapamientos.
– Utilizar técnica correcta para movilización de enfermos y manipulación
manual de cargas.

2.2. Los Riesgos Profesionales


Se entienden como riesgos profesionales aquellas situaciones derivadas del
trabajo que pueden romper el equilibrio físico, mental y social de la persona.
Para evaluar la importancia del riesgo se valoran conjuntamente la probabi-
lidad de que éste se produzca y la gravedad que el mismo pudiera llegar a tener.

2.2.1. Factores de Riesgo


Se trata de aquellos elementos o condicionantes que pueden provocar un
riesgo. El conjunto formado por el hombre y su puesto de trabajo, llamado siste-
ma hombre-máquina es una unidad en la que se establece una relación mutua.
Es en esta relación donde tendremos que estudiar cada uno de los factores que
entran en juego.
Los principales factores de riesgo son los siguientes:
– Las condiciones de seguridad: son las condiciones materiales que influ-
yen sobre la accidentabilidad, tal como los elementos móviles, cortantes,
electrificados, combustibles, etc. Para controlar estos elementos se deben

169
Tema 16. Prevención de riesgos laborales en los celadores

analizar las máquinas y las herramientas, los equipos de transporte, las


instalaciones eléctricas, los sistemas contraincendios.
– El medio ambiente físico de trabajo: son las condiciones físicas, tales
como ruido, vibraciones, iluminación, radiaciones, condiciones de tem-
peratura y humedad. En estas condiciones físicas se deben establecer los
valores y niveles para un trabajo más confortable y con mayor seguridad.
Así, por ejemplo, el calor se soporta peor con temperatura elevada y gra-
do de humedad alto.
– Los contaminantes químicos y biológicos: son las sustancias o agentes
que puedan estar presentes en el medio ambiente de trabajo, causando
efectos negativos para la salud
– La carga de trabajo: son las exigencias que la tarea impone al indi-
viduo que la realiza: esfuerzos, manipulación de cargas, posturas de
trabajo, niveles de atención, etc., asociadas a cada tipo de actividad.
Se debe determinar la carga de trabajo tanto física como mental de
cada tipo de tarea.
– La organización del trabajo: aspectos relacionados con la organización:
forma en que se divide el trabajo en tareas elementales, reparto entre
diferentes individuos, división horaria, velocidad de ejecución, relaciones
dentro del centro de trabajo, etc. Estos elementos tienen consecuencias
sobre la salud de los trabajadores a nivel físico, y sobre todo, a nivel men-
tal y social.
– El tiempo de exposición: periodo en el que el trabajador se encuentra
bajo la influencia del posible riesgo. El control de tiempo de exposición,
implica en muchos casos modificar la organización de trabajo.
– La combinación de varios factores a la vez: pueden coincidir varios fac-
tores que actúan sobre una misma situación, multiplicando sus efectos
negativos. Por ejemplo, si se suma la utilización de una máquina insegura
con una mala organización del trabajo o poca iluminación, se multiplican
las posibilidades de riesgo sobre el trabajador.

2.2.2. Daños derivados del Trabajo


Son aquellas enfermedades, patologías o lesiones sufridas con motivo u
ocasión del trabajo. Los daños derivados del trabajo se agrupan dentro de dos
grandes categorías: los accidentes de trabajo y las enfermedades profesionales,
que se diferencian en la forma de producirse y en el tipo de lesión que pueden
ocasionar. Podemos hablar de una tercera categoría formada por otras patologías
derivadas del trabajo.

170
Tema 16. Prevención de riesgos laborales en los celadores

2.2.2.1. Accidentes de Trabajo


Legalmente se define como toda lesión corporal que el trabajador sufre con
ocasión o a consecuencia del trabajo que ejecuta por cuenta ajena. Esta defini-
ción legal incluye tanto las lesiones producidas en el puesto de trabajo como las
“in itinere”, es decir, las que se producen en el trayecto habitual entre el puesto
de trabajo y el domicilio del trabajador. Técnicamente hablando se define como
toda alteración del normal desarrollo del proceso productivo que rompe la con-
tinuidad de un trabajo, no querida ni deseada y capaz de producir lesiones a
los trabajadores o daños a las cosas. Los accidentes se caracterizan porque se
presentan de forma inesperada y suelen causar una lesión de tipo traumático y
de carácter instantáneo. No ocurren por casualidad o mala suerte, sino que son
consecuencia y efecto de situaciones anteriores.
Los accidentes de Trabajo se pueden clasificar según distintos criterios:
– Por el lugar del accidente: se acostumbra a diferenciar los producidos en
el centro de trabajo, de los producidos fuera de éste (denominados in
itinere). Para que este tenga consideración legal, es necesario que exista
una relación entre el desplazamiento y la prestación del trabajo.
– Por la gravedad de la lesión: según este criterio se clasifican en leves, gra-
ves y mortales. Los dos primeros son determinados por el médico que ha
atendido al trabajador, ya que no existen criterios objetivos establecidos.
Por accidente mortal se entiende aquel en el que muere el trabajador,
bien de forma inmediata o en un periodo más o menos dilatado.
– Por la situación laboral del trabajador accidentado: se diferencian los:
▷ Accidentes con baja: donde el trabajador se ausenta el día siguiente
de haberse producido, como consecuencia de las lesiones sufridas.
La empresa debe rellenar el parte de accidente y remitirlo a los órga-
nos competentes.
▷ Accidentes sin baja: por lo general de poca gravedad, donde sólo
hace falta una cura sencilla y no tiene consecuencias relevantes ni
para la empresa ni para el trabajador.

2.2.2.2. Enfermedad Profesional


El concepto de enfermedad profesional es un concepto médico legal nacido
y propiciado casi en exclusiva para reparar mediante indemnizaciones, los daños
causados por determinados agentes del trabajo que para una gran mayoría de
países, aún en la actualidad, son solamente aquellos reconocidos y especificados
en sus correspondientes listados.

171
Tema 16. Prevención de riesgos laborales en los celadores

Las enfermedades profesionales son aquellas cuya causa es directamen-


te identificable con un factor del ambiente de trabajo y, de este modo, son
reconocidas como tales por la legislación laboral. A ellas puede ser aplicada
la relación causa- efecto. Por ejemplo, hablamos de la sordera profesional
causada por el ruido.
Una de las características principales de la enfermedad profesional es que
aparece paulatinamente, sin que el trabajador note en un principio que va apa-
reciendo, y que va perdiendo salud. De ahí la importancia de una adecuada
prevención.
Además de las enfermedades laborales, existen otras comunes desencade-
nadas o agravadas por el trabajo. Estas son una serie de padecimientos físicos o
psíquicos que pueden producirse también fuera del trabajo pero que el ambiente
laboral puede actuar como desencadenante o agravante. A esta categoría perte-
necen, por ejemplo, las enfermedades psíquicas, las digestivas, etc. Al no existir
la referida relación de causa-efecto entre la labor desarrollada y la enfermedad
sufrida, no son consideradas como enfermedades laborales.
Para recoger esta amplia gama de patologías y diferenciarlas de las Enferme-
dades Profesionales reconocidas, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y
la Organización Internacional del Trabajo (OIT), acuñaron hace algunos años el
término de “Enfermedades Relacionadas con el Trabajo” (ERT).
Son otros trastornos o daños a la salud de las personas las que están directa-
mente relacionadas con el trabajo en general o con las condiciones en que éste
se desarrolla (entorno, instalaciones, materias primas, procedimientos, organiza-
ción, etc.).
Desde un punto de vista preventivo es necesario distinguir varias etapas en la
evolución de la enfermedad profesional:
– Uso de sustancias: producción, manipulación o uso de sustancias quími-
cas, con potenciales efectos negativos para la salud.
– Exposición: presencia en el ambiente de trabajo como consecuencia
de su utilización de sustancias tóxicas, formas de energía o microor-
ganismos.
– Alteración de la salud: cambio orgánico o funcional objetivo, que no pro-
duce normalmente ningún síntoma clínico y que es siempre reversible.
– Afectación de la salud: cambio orgánico o funcional objetivable, con o sin
síntomas clínicos específicos y que es parcialmente reversible.
– Enfermedad profesional: alteración de la salud con síntomas clínicos es-
pecíficos, total o parcialmente irreversibles aunque cese la exposición.

172
Tema 16. Prevención de riesgos laborales en los celadores

Desde la prevención se debe actuar sobre la segunda etapa, a fin de reducir la


exposición que pueda dar lugar a la alteración de la salud a largo o medio plazo.
La tercera etapa, alteración de la salud, es el último nivel aceptable de preven-
ción. No se puede esperar a que aparezcan los síntomas de la enfermedad para
empezar a actuar, ya que generalmente sus efectos son irreversibles.
Factores que pueden producir una enfermedad profesional:
– La concentración del agente contaminante. Existen los “valores máximos
tolerados” o TLVs, por debajo de los cuales en condiciones normales no
se van a producir daños sobre el trabajador expuesto.
– El tiempo de exposición, suele referirse al periodo medio de exposición, en
una jornada laboral normal y durante toda la vida laboral del trabajador.
– Las características personales de cada individuo.
– La presencia de varios agentes contaminantes al mismo tiempo.
Se pueden distinguir tres grandes grupos de enfermedades profesionales cau-
sados por:
– Sustancias o agentes químicos, tales como polvo, humos, gases o vapores.
– Agentes físicos, como ruido, calor o radiaciones ionizantes y no ionizantes.
– Agentes biológicos, tales como bacterias, virus u otros microorganismos.

2.2.2.3. Otras patologías derivadas del Trabajo


La enfermedad profesional y el accidente de trabajo no son las únicas pato-
logías derivadas del trabajo, sino que nos podemos encontrar también:
– Carga de trabajo: conjunto de requerimientos psicofísicos a los que se ve
sometida la persona a lo largo de su jornada laboral. Se deberá observar
y realizar un estudio de la carga de trabajo por puestos, para tratar de
definir los niveles o grados de exigencia de las tareas, por encima de los
cuales las consecuencias que se derivan para el trabajador son negativas.
▷ Carga física, cuando la tarea a realizar exige sobre todo una actividad
muscular.
▷ Carga mental, cuando el componente principal es de tipo intelectual.
– Fatiga: disminución de la capacidad física del individuo, después de ha-
ber realizado tareas durante un tiempo determinado. Se asocia una sen-
sación dolorosa y una dificultad para seguir actuando, de manera que
funciona como un mecanismo de defensa del organismo frente a la carga
de trabajo cuando ésta se acerca a un límite no tolerable por el individuo.

173
Tema 16. Prevención de riesgos laborales en los celadores

– Patología de los movimientos repetitivos: lesiones derivadas de pequeños


traumatismos continuados. Es un problema muy frecuente en los sectores
industriales.
– Estrés laboral: se produce cuando el individuo percibe que las demandas
que se le exigen superan sus capacidades para afrontarlas. Para valorar el
nivel de estrés habría que analizar:
▷ Las demandas de trabajo: sobrecargas de trabajo, ritmos impues-
tos, etc.
▷ Las características individuales: aspiraciones y expectativas, for-
mación, condición física y hábitos de salud, necesidades del indi-
viduo, etc.
▷ El proceso de apreciación: el trabajador debe llegar a realizar una
valoración de sus capacidades y evaluación de la situación, de la
manera más exacta posible, pudiendo decidir entonces la respuesta
más adecuada.
▷ El proceso de respuesta: cómo actúa cada persona para enfrentarse
a la situación de estrés dependerá del tipo de conducta de cada uno.
▷ Insatisfacción laboral: sensación percibida por el trabajador de falta
de desarrollo profesional.
Todas las patologías derivadas del trabajo pueden llevar a la insatisfacción
laboral, pero los que más influyen serán los factores psicosociales tales como:
– Trabajo a turnos: el cambio de ritmo modifica el equilibrio biológico y
social, dando lugar a insomnio, fatiga, cambios de conducta, irritabilidad.
– Inestabilidad en el puesto de trabajo: la incertidumbre agrava las ten-
siones.
– Comunicación del grupo: como manifestación básica de la relación hu-
mana.
– Participación: el trabajador debe participar en el control de la tarea
que desempeña, tanto con compañeros, como con superiores y su-
bordinados.
– Aptitud: preparación profesional y especialización de cada persona.
– Mando directivo.
– Organización empresarial.
– Exceso de trabajo.
– Falta de trabajo.
– Falta de claridad en las tareas a desarrollar.

174
Tema 16. Prevención de riesgos laborales en los celadores

2.3. Prevención de lesiones dorsolumbares en el


manejo de cargas
2.3.1. La carga física en el trabajo
Hace referencia al conjunto de exigencias físicas a los que está sometido el
trabajador a lo largo de su jornada laboral. Para el estudio de la carga física en
el trabajo se tienen en cuenta factores como el esfuerzo físico, la postura en el
trabajo y la manipulación de cargas.
Al desarrollar cualquier esfuerzo físico se está desarrollando una actividad mus-
cular que supone un consumo de energía obtenida a través de la combustión de las
grasas y el oxígeno del cuerpo. Esta energía llega a los músculos a través del sistema
sanguíneo, por lo que tanto el ritmo cardiaco como la respiración, dependerán de la
cantidad de sangre aportada y del nivel de oxigenación durante el desarrollo de la
actividad laboral. Para valorar y evaluar el trabajo muscular realizado, se utilizan crite-
rios tales como el consumo energético, establecido mediante tablas de todas las ope-
raciones elementales que se realizan en el puesto de trabajo, la medida del consumo
de oxígeno necesario, y el análisis de la frecuencia cardiaca al desarrollar las tareas.

2.3.2. La postura en el puesto de trabajo


Algunos trabajos requieren realizarse en posturas más o menos estáticas, por
ejemplo, la manipulación de cierto tipo de máquinas y equipos en donde la tarea
a realizar se hace de pie, con desplazamientos muy cortos y ocasionalmente mo-
viendo cargas. Para evitar las lesiones en este tipo de trabajo de pie, algunas de
las recomendaciones de seguridad son:
– Evitar en lo posible los movimientos bruscos y forzados del cuerpo.
– Mantener un pie apoyado sobre un objeto o reposapiés alternándolos, a
fin de reducir la tensión muscular necesaria para mantener el equilibrio
del cuerpo.
– El plano de trabajo debe estar situado a la altura aproximada de los co-
dos. Si el trabajo exige precisión la altura del plano debe elevarse, y si se
requieren esfuerzos físicos de cierta importancia, el plano debe bajarse.
– Se debe mantener el cuerpo erguido con el tronco recto en todo momen-
to, para facilitar el que los discos vertebrales puedan repartir correcta-
mente el peso del cuerpo.
– No se debe permanecer demasiado tiempo en la misma posición para
evitar la fatiga. Es necesario cambiar de postura y efectuar movimientos
suaves de estiramiento de los músculos cada cierto tiempo.

175
Tema 16. Prevención de riesgos laborales en los celadores

2.3.3. Manipulación manual de cargas


Este aspecto preventivo está regulado normativamente por el Real Decreto
487/1997, de 14 de abril, por el que se establecen las disposiciones mínimas
de seguridad y salud relativas a la manipulación manual de cargas que entrañe
riesgos para los trabajadores.
La manipulación manual de una carga puede presentar un riesgo, en particu-
lar dorsolumbar, en los casos siguientes:
– En relación con la carga:
▷ Cuando la carga es demasiado pesada o demasiado grande.
▷ Cuando es voluminosa o difícil de sujetar.
▷ Cuando está en equilibrio inestable o su contenido corre el riesgo de
desplazarse.
▷ Cuando está colocada de tal modo que debe sostenerse o manipular-
se a distancia del tronco o con torsión o inclinación del mismo.
▷ Cuando la carga, debido a su aspecto exterior o a su consistencia,
puede ocasionar lesiones al trabajador, en particular en caso de golpe.
– En relación con el esfuerzo físico:
▷ Cuando es demasiado importante.
▷ Cuando no puede realizarse más que por un movimiento de torsión
o de flexión del tronco.
▷ Cuando puede acarrear un movimiento brusco de la carga.
▷ Cuando se realiza mientras el cuerpo está en posición inestable.
▷ Cuando se trate de alzar o descender la carga con necesidad de mo-
dificar el agarre.
– En relación con el medio de trabajo:
▷ Cuando el espacio libre, especialmente vertical, resulta insuficiente
para el ejercicio de la actividad de que se trate.
▷ Cuando el suelo es irregular y, por tanto, puede dar lugar a tropiezos
o bien es resbaladizo para el calzado que lleve el trabajador.
▷ Cuando la situación o el medio de trabajo no permite al trabajador la
manipulación manual de cargas a una altura segura y en una postura
correcta.
▷ Cuando el suelo o el plano de trabajo presentan desniveles que impli-
can la manipulación de la carga en niveles diferentes.
▷ Cuando el suelo o el punto de apoyo son inestables.

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Tema 16. Prevención de riesgos laborales en los celadores

▷ Cuando la temperatura, humedad o circulación del aire son inadecuadas.


▷ Cuando la iluminación no sea adecuada.
▷ Cuando exista exposición a vibraciones.
Cuando se cargan o transportan manualmente ciertos materiales se suelen
producir lesiones debido al mal uso de las técnicas adecuadas para ello. Las me-
didas preventivas que se deben tener en cuenta para reducir o prevenir el riesgo
de accidentes son:
– Emplear una técnica segura de levantamiento de cargas.
– Emplear siempre que sea posible, medios mecánicos en lugar de medios
manuales.
– Seleccionar y adiestrar adecuadamente al personal para este tipo de actividad.
– Emplear prendas de protección adecuadas: guantes, botas, cascos, etc.
– Utilizar medios auxiliares tales como palancas, correas, planos inclinados, etc.

2.3.4. El peso de la carga


En éste y los siguientes apartados, seguiremos la Guía Técnica publicada por
el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el trabajo, según el Real Decreto
487/1997, de 14 de abril, BOE nº 97, de 23 de abril.
El peso de la carga es uno de los principales factores a la hora de evaluar el
riesgo en la manipulación manual.
A efectos prácticos podrían considerarse como cargas los objetos que pesen
más de 3 kg (en condiciones apropiadas).
A modo de indicación general, el peso máximo que se recomienda no sobre-
pasar (en condiciones ideales de manipulación manual) es de 25 kg.
Se entiende como “condiciones ideales de manipulación manual” a las que
incluyen una postura ideal para el manejo (carga cerca del cuerpo, espalda de-
recha, sin giros ni inclinaciones), una sujeción firme del objeto con una posición
neutral de la muñeca, levantamientos suaves y espaciados y condiciones am-
bientales favorables.
No obstante, si la población expuesta son mujeres, trabajadores jóvenes o
mayores, o si se quiere proteger a la mayoría de la población, no se deberían
manejar cargas superiores a 15 kg.
En circunstancias especiales, trabajadores sanos y entrenados físicamente po-
drían manipular cargas de hasta 40 kg, siempre que la tarea se realice de forma
esporádica y en condiciones seguras.

177
Tema 16. Prevención de riesgos laborales en los celadores

Sin embargo, debido a que los puestos de trabajo deberían ser accesibles
para toda la población trabajadora, exceder el límite de 25 kg debe ser conside-
rado como una excepción.
Cuando se sobrepasen estos valores de peso, se deberán tomar medidas pre-
ventivas de forma que el trabajador no manipule las cargas, o que consigan que
el peso manipulado sea menor. Entre otras medidas, y dependiendo de la situa-
ción concreta, se podrían tomar alguna de las siguientes:
– Uso de ayudas mecánicas.
– Levantamiento de la carga entre dos personas.
– Reducción de los pesos de las cargas manipuladas, en posible combina-
ción con la reducción de la frecuencia, etc.

2.3.5. La posición de la carga con respecto al cuerpo


La combinación del peso con otros factores, como la postura, la posición de
la carga, etc., va a determinar que estos pesos recomendados estén dentro de un
rango admisible o, por el contrario, supongan todavía un riesgo importante para
la salud del trabajador.
Un factor fundamental, en la aparición de riesgo por manipulación manual de
cargas, es el alejamiento de las mismas respecto al centro de gravedad del cuerpo.
En este alejamiento intervienen dos factores: la distancia horizontal (H) y la dis-
tancia vertical (V), que nos darán las “coordenadas” de la situación de la carga.

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178
Tema 16. Prevención de riesgos laborales en los celadores

Cuanto más alejada esté la carga del cuerpo, mayores serán las fuerzas com-
presivas que se generan en la columna vertebral y, por tanto, el riesgo de lesión
será mayor.
El peso teórico recomendado que se podría manejar en función de la posi-
ción de la carga con respecto al cuerpo se indica en la figura.
Cuando se manipulen cargas, en más de una zona, se tendrá en cuenta la más
desfavorable, para mayor seguridad. Los saltos de una zona a otra no son bruscos,
por lo que quedará a criterio del evaluador tener en cuenta incluso valores medios
cuando la carga se encuentre cercana a la transición de una zona a otra.
El mayor peso teórico recomendado es de 25 kg, que corresponde a la posi-
ción de la carga más favorable, es decir, pegada al cuerpo, a una altura compren-
dida entre los codos y los nudillos.
Cuando se trate de ofrecer mayor protección, el peso teórico recomendado,
en condiciones ideales de levantamiento, debería ser de 15 kg. Si se trata de una
manipulación esporádica por parte de trabajadores sanos y entrenados, el peso
teórico recomendado en esta situación podría llegar a ser de hasta 40 kg.

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179
Tema 16. Prevención de riesgos laborales en los celadores

Si el peso real de la carga es mayor que este peso teórico recomendado, se


deberían llevar a cabo acciones correctoras para reducir el riesgo, tales como:
– Uso de ayudas mecánicas.
– Reducción del peso de la carga.
– Levantamiento en equipo.
– Rediseño de las tareas, de forma que sea posible manejar la carga pega-
da al cuerpo, entre la altura de los codos y la altura de los nudillos.
– Utilización de mesas elevadoras, que permitan manejar la carga a la altu-
ra ya recomendada, etc.

A) Situaciones especiales de manipulación de cargas


1. Manipulación de cargas en postura sentado
A modo de indicación, podemos decir que no se deberían manipular cargas
de más de 5 kg en postura sentada, siempre que sea en una zona próxima al
tronco, evitando manipular cargas a nivel del suelo o por encima del nivel de los
hombros y giros e inclinaciones del tronco, ya que la capacidad de levantamiento
mientras se está sentado es menor que cuando se manejan cargas en posición de
pie, debido a que no se puede utilizar la fuerza de las piernas en el levantamiento,
el cuerpo no puede servir de contrapeso y, por tanto, la mayor parte del esfuerzo
debe hacerse con los músculos más débiles de los brazos y el tronco.
También aumenta el riesgo debido a que la curvatura lumbar está modificada
en esta postura.

2. Manipulación en equipo
Asimismo, cuando se maneja una carga entre dos o más personas, las capa-
cidades individuales disminuyen, debido a la dificultad de sincronizar los movi-
mientos o por dificultarse la visión unos a otros.
En general, en un equipo de dos personas, la capacidad de levantamiento es
dos tercios de la suma de las capacidades individuales. Cuando el equipo es de
tres personas, la capacidad de levantamiento del equipo se reduciría a la mitad
de la suma de las capacidades individuales teóricas.

B) El desplazamiento vertical de la carga


El desplazamiento vertical de una carga es la distancia que recorre la misma
desde que se inicia el levantamiento hasta que finaliza la manipulación.

180
Tema 16. Prevención de riesgos laborales en los celadores

Se producirán grandes desplazamientos de las cargas, por ejemplo, en situa-


ciones de almacenamiento, donde el diseño de las estanterías puede obligar a su
manejo a muy diferentes alturas, dando lugar a grandes desplazamientos verti-
cales de las mismas. Además, puede ser necesaria una modificación del agarre,
que haga aún más difícil la manipulación.
El desplazamiento vertical ideal de una carga es de hasta 25 cm; siendo
aceptables los desplazamientos comprendidos entre la “altura de los hombros y
la altura de media pierna”.
Se procurará evitar los desplazamientos que se realicen fuera de estos rangos.
No se deberían manejar cargas por encima de 175 cm, que es el límite de alcance
para muchas personas.
Si los desplazamientos verticales de las cargas son muy desfavorables, se
deberán tomar medidas preventivas que modifiquen favorablemente este factor,
como:
– Utilización de mesas elevadoras.
– Organizar las tareas de almacenamiento, de forma que los elementos más
pesados se almacenen a la altura más favorable, dejando las zonas supe-
riores e inferiores para los objetos menos pesados, etc.

2.3.6. Los giros del tronco


Se puede estimar el giro del tronco determinando el ángulo que forman las
líneas que unen los talones con la línea de los hombros.

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Siempre que sea posible, se diseñarán las tareas de forma que las cargas se
manipulen sin efectuar giros. Los giros del tronco aumentan las fuerzas compre-
sivas en la zona lumbar.

181
Tema 16. Prevención de riesgos laborales en los celadores

2.3.7. Los agarres de la carga


Si la carga es redonda, lisa, resbaladiza o no tiene agarres adecuados, au-
mentará el riesgo al no poder sujetarse correctamente.
Al manipular una carga, se pueden dar los siguientes tipos de agarres:
Agarre bueno: Si la carga tiene asas u otro tipo de agarres con una forma
y tamaño que permita un agarre confortable con toda la mano, permaneciendo
la muñeca en una posición neutral, sin desviaciones ni posturas desfavorables.

Agarre regular: Si la carga tiene asas o hendiduras no tan óptimas, de


forma que no permitan un agarre tan confortable como en el apartado anterior.
También se incluyen aquellas cargas sin asas que pueden sujetarse flexionando
la mano 90º alrededor de la carga.

Agarre malo: Si no se cumplen los requisitos del agarre medio.

182
Tema 16. Prevención de riesgos laborales en los celadores

2.3.8. La inclinación del tronco


Si el tronco está inclinado mientras se manipula una carga, se generarán unas
fuerzas compresivas en la zona lumbar mucho mayores que si el tronco se man-
tuviera derecho, lo cual aumenta el riesgo de lesión en esa zona. La inclinación
puede deberse tanto a una mala técnica de levantamiento como a una falta de
espacio, fundamentalmente el vertical.

La postura correcta al manejar una carga es con la espalda derecha, ya que


al estar inclinada aumentan mucho las fuerzas compresivas en la zona lumbar.
Se evitará manipular cargas en lugares donde el espacio vertical sea insuficiente.

2.3.9. Método para levantar una carga


Como norma general, es preferible manipular las cargas cerca del cuerpo,
a una altura comprendida entre la altura de los codos y los nudillos, ya que de
esta forma disminuye la tensión en la zona lumbar. Si las cargas que se van a
manipular se encuentran en el suelo o cerca del mismo, se utilizarán las técnicas
de manejo de cargas que permitan utilizar los músculos de las piernas más que
los de la espalda.
Para proteger los ligamentos y articulaciones al realizar un esfuerzo, los mús-
culos abdominales y glúteos se deben contraer.
Para levantar una carga se pueden seguir los siguientes pasos:
(No todas las cargas se pueden manipular siguiendo estas instrucciones. Hay
situaciones como, por ejemplo, manipulación de barriles, manipulación de enfer-
mos, etc., que tienen sus técnicas específicas).

183
Tema 16. Prevención de riesgos laborales en los celadores

1. Planificar el levantamiento
– Utilizar las ayudas mecánicas precisas. Siempre que sea posible se debe-
rán utilizar ayudas mecánicas.
– Seguir la indicaciones que aparezcan en el embalaje acerca de los posi-
bles riesgos de la carga, como pueden ser un centro de gravedad inesta-
ble, materiales corrosivos, etc.

– Si no aparecen indicaciones en el embalaje, observar bien la carga, pres-


tando especial atención a su forma y tamaño, posible peso, zonas de
agarre, posibles puntos peligrosos, etc. Probar a alzar primero un lado,
ya que no siempre el tamaño de la carga ofrece una idea exacta de su
peso real.
– Solicitar ayuda de otras personas si el peso de la carga es excesivo o
se deben adoptar posturas incómodas durante el levantamiento y no se
puede resolver por medio de la utilización de ayudas mecánicas.

– Tener prevista la ruta de transporte y el punto de destino final del levan-


tamiento, retirando los materiales que entorpezcan el paso.
– Usar la vestimenta, el calzado y los equipos adecuados.

184
Tema 16. Prevención de riesgos laborales en los celadores

2. Colocar los pies


– Separar los pies para proporcionar una postura estable y equilibrada para
el levantamiento, colocando un pie más adelantado que el otro en la
dirección del movimiento.

3. Adoptar la postura de levantamiento


– Doblar las piernas manteniendo en todo momento la espalda derecha, y
mantener el mentón metido. No flexionar demasiado las rodillas.
– No girar el tronco ni adoptar posturas forzadas.

4. Agarre firme
– Sujetar firmemente la carga empleando
ambas manos y pegarla al cuerpo. El mejor
tipo de agarre sería un agarre en gancho,
pero también puede depender de las pre-
ferencias individuales, lo importante es que
sea seguro. Cuando sea necesario cambiar
el agarre, hacerlo suavemente o apoyando
la carga, ya que incrementa los riesgos.

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Tema 16. Prevención de riesgos laborales en los celadores

5. Levantamiento suave
– Levantarse suavemente, por extensión de las piernas, manteniendo la
espalda derecha. No dar tirones a la carga ni moverla de forma rápida o
brusca.

6. Evitar giros
– Procurar no efectuar nunca giros, es preferible mover los pies para colo-
carse en la posición adecuada.

186
Tema 16. Prevención de riesgos laborales en los celadores

7. Carga pegada al cuerpo


– Mantener la carga pegada al cuerpo durante todo el levantamiento.

8. Depositar la carga
– Si el levantamiento es desde el suelo hasta una altura importante, por
ejemplo la altura de los hombros o más, apoyar la carga a medio camino
para poder cambiar el agarre.

– Depositar la carga y después ajustarla si es necesario.


– Realizar levantamientos espaciados.

187
Tema 16. Prevención de riesgos laborales en los celadores

2.3.10. Resumen
Las lesiones de espalda pueden producirse en tareas de manipulación ma-
nual de cargas cuando:
– Se realizan de forma incorrecta.
– Se supera la capacidad física del trabajador.
– Se realizan de forma repetitiva durante un tiempo prolongado.
Los huesos, articulaciones y músculos pueden dañarse al someterlos a un
esfuerzo mayor del que pueden soportar. Este esfuerzo es debido no sólo al peso
a levantar o transportar, sino también a la forma en que se realiza la tarea.
Para evitar estos sobreesfuerzos debemos:
1. Evaluar el trabajo:
▷ Compruebe el peso.
▷ Determine el agarre óptimo.
▷ Analice que el recorrido esté libre de obstáculos.
▷ Verifique si se pueden utilizar medios mecánicos de elevación y
transporte.
▷ Valore la necesidad de utilizar equipos de protección individual:
guantes, calzado de seguridad, etc.
2. Utilizar la técnica correcta de elevación y transporte:
▷ Aproximarse a la carga.
▷ Apoye los pies firmemente separándolos a una distancia igual a la de
sus hombros.
▷ Agáchese doblando las rodillas para recoger la carga.
▷ Coja la carga por la parte más segura y sujétela de forma equilibrada.
▷ Mantenga la espalda recta durante toda la maniobra.
▷ Levante suavemente la carga enderezando las piernas. No realice ti-
rones bruscos.
▷ Mantenga la carga lo más próxima posible a su cuerpo con los brazos
extendidos.
▷ Si el peso o las dimensiones de la carga son excesivos, pida ayuda a
un compañero.
▷ A la hora de transportar, es mejor empujar que tirar de la carga.
▷ Deslizar un objeto requiere menos esfuerzo que levantarlo.

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Tema 16. Prevención de riesgos laborales en los celadores

▷ Revise que la superficie sobre la que va a realizar el desplazamiento


de la carga sea lo más lisa posible.
▷ Utilice medios mecánicos siempre que pueda (traspaletas, carretillas,
mesas móviles, carritos, etc.).
▷ Nunca eleve una carga de forma manual por encima de los hombros.
No realice giros de cintura mientras levanta y/o transporta una carga.

2.4. Riesgo biológico


2.4.1. Definición de riesgo biológico
El riesgo biológico consiste en la exposición a agentes con vida tales como
microorganismos, incluidos los genéticamente modificados, cultivos celulares
y endoparásitos humanos, susceptibles de originar cualquier tipo de infección,
alergia o toxicidad.
La norma que regula este tipo de exposición es el Real Decreto 664/1997
de 12 de mayo, y hace referencia a la protección de la salud y seguridad de los
trabajadores contra los riesgos relacionados con agentes biológicos en el trabajo.
Los agentes biológicos son microorganismos tales como bacterias, protozoos,
virus, hongos, etc., y agentes parásitos internos del cuerpo humano, que pueden
ocasionar algún tipo de infección, alergia o intoxicación.
La exposición a estos agentes se puede dar en dos situaciones diferentes:
– En aquellas actividades en las que se manipulan agentes biológicos: laborato-
rios de diagnóstico microbiológico e industrias en cuyos procesos los utilizan.
– En aquellas actividades en las que no existe intencionalidad de usarlos,
pero existe el riesgo de exposición a los mismos, por la propia naturaleza
del trabajo que se desarrolla. Este es el caso de los centros de producción
de alimentos, los trabajos agrarios en los que existe el contacto con anima-
les y sus productos, los trabajos en lugares de eliminación de residuos, etc.

2.4.2. Clasificación de los agentes biológicos


El Real Decreto 664/1997 clasifica a los agentes biológicos en función del
riesgo de infección, en cuatro grupos de riesgo:
– Grupo 1: agente biológico que difícilmente puede causar enfermedad.
– Grupo 2: agente causante de enfermedad, pero de difícil propagación.
Existe tratamiento eficaz.

189
Tema 16. Prevención de riesgos laborales en los celadores

– Grupo 3: agente que puede causar enfermedad grave a la persona y con


riesgo de propagación. Existe tratamiento eficaz.
– Grupo 4: agente que puede causar enfermedad grave a la persona y con
riesgo de propagación. Sin tratamiento eficaz.

Agentes Riesgo de Profilaxis o


biológicos del Riesgo infeccioso propagación a tratamiento
grupo de riesgo la colectividad eficaz
Agente biológico que resulta poco
1 probable que cause una enfermedad No Innecesario
en el hombre (ejemplo: levadura).
Puede causar una enfermedad en
el hombre y puede suponer un pe-
ligro para los trabajadores, siendo
Posible
2 poco probable que se propague a Poco Probable
generalmente
la colectividad y existiendo general-
mente profilaxis o tratamiento eficaz
(ejemplo: virus de la gripe común).
Puede causar una enfermedad
grave en el hombre y presenta un
serio peligro para los trabajadores,
con riesgo de que se propague a la Posible
3 Probable
colectividad y existiendo general- generalmente
mente una profilaxis o tratamiento
eficaz (ejemplo: microbacterias que
producen la tuberculosis).
Aquel que, causando una enferme-
dad grave en el hombre, supone un
serio peligro para la colectividad, con No conocido
4 muchas probabilidades de propaga- Elevado en la actuali-
ción a la colectividad sin existir ge- dad
neralmente una profilaxis o un trata-
miento eficaz (ejemplo: virus Ébola).

La finalidad de esta clasificación está sólo en la de servir de ayuda a la hora


de establecer las medidas de protección más adecuadas a cada caso y microor-
ganismo y, por tanto, para cada actividad laboral relacionada.
Con carácter general, se deben adoptar las siguientes medidas:
– Actuar sobre el foco emisor sustituyéndolo por otro menos peligroso (en-
cerramiento del proceso).
– Actuar sobre el medio limpiando y ventilando la zona.
– Formar e informar al personal sobre los riesgos biológicos a los que pue-
de estar expuesto y la forma de protegerse contra ellos.

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Tema 16. Prevención de riesgos laborales en los celadores

– Establecer un riguroso control y vigilancia médica sobre cualquier mani-


festación morbosa que se presente a los trabajadores.
– Mantener un elevado grado de aseo personal, llevando ropa limpia y de
uso exclusivo para la actividad.
– Emplear la protección respiratoria adecuada cuando sea necesario.
– Utilizar guantes adecuados a la tarea.
– Lavarse las manos con agua caliente y jabón adecuado tantas veces
como sea necesario según las condiciones de trabajo.
– No fumar, masticar chicle ni comer en el puesto de trabajo.
– Proteger la piel y las mucosas erosionadas en el contacto con materias
susceptibles de contener agentes biológicos. Se han de cubrir los cortes y
heridas con vendajes impermeables.

2.4.3. Enfermedades infecciosas


Son enfermedades infecciosas las transmitidas por los siguientes gérmenes
(según Calero et al, 2002):
– Citomegalovirus (CMV). Enfermedad transmitida de varias formas
por gotículas respiratorias en suspensión en el aire, por contacto con la
orina, saliva o sangre. Es altamente contagiosa y puede provocar riesgos
de defectos de nacimiento.
– Eritema infeccioso (Parvovirus B-19). La transmisión se produce
por contacto directo de persona a persona o gotículas respiratorias en
suspensión en el aire. Es levemente contagioso y puede provocar riesgos
para el feto durante el embarazo.
– Gastroenteritis bacteriana (Salmonella, Shigella; Campilobac-
ter). Se transmite de persona a persona por los alimentos o el agua. Se eli-
mina con una higiene adecuada tanto de los alimentos como del agua. Es
importante mantener unos procedimientos de lavado de manos estrictos.
– Gastroenteritis vírica (Rotavirus). La transmisión ocurre entre perso-
nas a través de los alimentos o agua, a través de la vía fecal u oral; tam-
bién puede transmitirse por inhalación de polvo que contiene el virus. La
prevención podría llevarse a cabo manteniendo una higiene adecuada
de alimentos y agua.
– Giardiasis (parásito intestinal). La transmisión se produce mediante
agua y alimentos contaminados; incluso es posible la transmisión de per-
sona a persona. Se elimina mediante una adecuada higiene de alimentos
y agua.

191
Tema 16. Prevención de riesgos laborales en los celadores

– Gripe. La transmisión ocurre por gotículas respiratorias en suspensión en


el aire. Es altamente contagiosa y para el personal de alto riesgo debe ad-
ministrárseles dosis de inmunización. Es una enfermedad de declaración
obligatoria en la que no es necesario el aislamiento pero si la separación
de aquellos especialmente sensibles de las fuentes de infección o cuando
siendo ellos la fuente puedan transmitir la infección a personas especial-
mente sensibles o puedan genera un brote. A pesar de la repercusión eco-
nómica por el elevado absentismo laboral que ocasiona la enfermedad
de la gripe en el medio laboral, no se recomienda la vacunación sistemá-
tica, sólo está indicada para la población general, en grupos con alto ries-
go de padecer complicaciones o que pueda transmitirla a personas con
alto riesgo de complicaciones. El Pleno del Consejo Interterritorial del
Sistema Nacional de Salud considera la recomendación de vacunación a
los trabajadores que prestan servicios comunitarios esenciales.
– Hepatitis A, virus. Transmisión por vía fecal - oral, sobre todo a través
de agua y alimentos contaminados; también es posible mediante contac-
to directo de persona a persona. Esta enfermedad tiene repercusiones
sobre la salud. Sólo se recomienda para aquellos grupos específicos de
riesgo, que en el medio laboral integran a cuidadores que tengan con-
tacto directo con pacientes con hepatitis A; trabajadores en contacto con
aguas residuales no depuradas; personal de laboratorio que manipulan el
virus o personal que trabaja con animales infectados. Es una enfermedad
de declaración obligatoria y su protocolo de vigilancia sanitaria específica
establece las siguientes medidas de prevención:
▷ Los infectados no deben preparar alimentos para otras personas, sobre
todo aquellos que no necesitan cocción.
▷ El lavado de manos será frecuente. Deben usarse guantes para mani-
pular sangre, heces, equipos u objetos potencialmente contaminados y
realizar una cuidadosa desinfección.
▷ Son necesarias las precauciones estrictas en niños de guarderías, casos
con diarrea o incontinencia fecal, deficientes mentales, etc.
▷ Las personas infectadas deben estar informadas, extremar su higiene y
no compartir objetos personales (cubiertos, cepillos dentales, etc.)
– Hepatitis B, virus. Se transmiten por contacto sexual, con heridas en piel
o membranas mucosas, con sangre y otros fluidos corporales. La mayor
incidencia corresponde a niños ingresados. La vacunación es recomen-
dada en situaciones de alto riesgo así como la utilización de precauciones
universales en todas las exposiciones a sangre y otros fluidos corporales.
Es una enfermedad de declaración obligatoria y considerada en España
como enfermedad profesional. En lo que se refiere a las recomendaciones
de vacunación éstas estarán dirigidas al personal sanitario y parasitario, in-

192
Tema 16. Prevención de riesgos laborales en los celadores

cluido el personal en formación, que tenga contacto frecuente con sangre


o riesgos a herirse con instrumentos contaminados con sangre.
– Herpes simple Tipo I y II. Se transmite por contacto con membranas
mucosas. Es extremadamente contagioso; común en adultos y en el grupo
de edades comprendidas entre 10 y 20 años.
– Infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH).
Transmitido por contacto sexual, contacto de heridas en piel o membranas
mucosas con sangre u otros fluidos. Da lugar al síndrome de inmudodefi-
ciencia adquirida (SIDA). Deben utilizarse las precauciones universales en
todas las exposiciones a sangre y otros fluidos corporales (por ejemplo san-
grado por la nariz) para evitar en lo posible las exposiciones accidentales.
Debe considerarse que, salvo que exista una analítica previa, no se puede
saber, en caso de contagio, si éste ha sido previo o debido al contacto
accidental. Los Protocolos de vigilancia sanitaria específica establecen las
siguientes recomendaciones:
▷ Lavarse rápidamente la zona expuesta con agua y jabón en el caso de la
piel, o con solución salina en caso de implicación de mucosas. Posterior-
mente se aplicará un antiséptico (povidona yodadada, clorhexidina).
▷ Ponerse en contacto rápidamente con el Servicio de Prevención de
su provincia o con el médico de guardia del servicio de medicina
interna que le corresponda (si el primero no está disponible), para
que la administración de los antiretrovirales se lleve a cabo lo más
precoz posible.
▷ Consejo, apoyo psicológico e información sobre las maneras de evi-
tar la transmisión del VIH a otras personas tanto ocupacionalmente
como familiarmente. En caso de ser mujer debe evitarse el embarazo.
▷ El Servicio de Prevención notificará la exposición ocupacional como
accidente laboral.
– Infecciones estreptocócicas. Contacto directo de persona a persona.
La infección de la garganta, la escarlatina y la neumonía son ejemplo de
este tipo de infecciones
– Infecciones por micoplasma. Transmisión a través del aire tras un
contacto cercano. Causa fundamental de la neumonía atípica primaria;
afecta principalmente niños entre 5 y 15 años de edad.
– Meningitis por meningococos. Gotículas respiratorias en suspensión
en el aire, especialmente mediante contacto cercano.
– Parotiditis (Virus de las Paperas). Gotículas respiratorias en sus-
pensión en el aire; contacto directo con saliva. Especialmente común
en el grupo de población de edades comprendidas entre 10 y 20 años.

193
Tema 16. Prevención de riesgos laborales en los celadores

La medida más efectiva es la vacunación. Por la potencial susceptibili-


dad de algunas personas con contacto en el Centro educativo, cuando
cuenten con infección activa deben ser separados de su puesto (baja)
hasta que no sean contagiosos (unas 2 semanas desde el inicio del
cuadro).
– Pediculosis (piojos). Transmitida generalmente por contacto directo
de persona a persona especialmente mediante contacto cercano. En caso
de que esto ocurra el personal afectado así como el alumnado deberán
informar al Centro educativo ya que es altamente contagioso. Para eli-
minarlos debe usarse una liendrera o peine muy fino, humedeciendo el
cabello con agua. Al encontrar un piojo se aplicará algún producto contra
estos parásitos.
– Pertusis (tos ferina). Gotículas respiratorias en suspensión en el aire.
No muy grave en adultos; todos los niños menores de 7 años deben ser
inmunizados. Es una enfermedad de declaración obligatoria.
– Rubeola. Gotículas respiratorias en suspensión en el aire; contacto di-
recto con personas infectadas. Riesgo de defectos de nacimiento; debe
vacunarse a todos los niños y los miembros del personal. Por este motivo
es una enfermedad que debe declararse obligatoriamente. Los trabajado-
res y trabajadoras con infección activa deben ser separados de su puesto
(baja) hasta su curación. En el caso de los alumnos y alumnas se proce-
derá de igual modo
– Sarampión. Gotículas respiratorias en suspensión en el aire. Altamente
contagioso, por lo que debe declararse obligatoriamente, riesgo para los
adultos no inmunizados que trabajan con niños no vacunados. Tiene
máximas incidencia entre los 5 y los 10 años.
– Sarna. Se trasmite pro contacto directo de piel a piel. Es una enferme-
dad infecciosa de la piel causada por acáridos.
– Tuberculosis (respiratoria). Gotículas respiratorias en suspensión en
el aire. Es altamente infecciosa y es una enfermedad declarable en la
mayoría de los países de la que existe tratamiento efectivo.
– Varicela. Transmitida generalmente por contacto directo de persona a
persona pero también es posible por gotículas respiratorias en suspensión
en el aire. Es más grave en adultos que en niños; riesgo de defectos de
nacimiento. Es una enfermedad que presenta máxima incidencia en ni-
ños y niñas de 5 a 10 años. Esta enfermedad es declarable en la mayoría
de los países. Aquellos que posean infección activa deben ser separados
de su puesto de trabajo (baja) hasta que no hayan formado costras sobre
su última lesión (unos 10 días después de la aparición de la última).

194
Tema 16. Prevención de riesgos laborales en los celadores

2.4.4. Principales riesgos biológicos


En el medio sanitario pueden ser por contacto, mediante vehículo o por vía
aérea.
– Por contacto es lo más frecuente en actividades como la movilización,
baño de pacientes, cambio de ropa de camas, manejo de instrumentos
contaminados, o bien cuando se contacta con gotículas (estornudar, to-
ser, hablar…).
– Transición mediante un vehículo: salmonelosis mediante comida, legio-
nelosis por el agua, hepatitis B por la sangre.
– La transmisión aérea ocurre sobre todo en operaciones capaces de gene-
rar aerosoles, agitado de fluidos biológicos, cultivos, uso de sierras mecá-
nicas en traumatología, autopsias.
Las principales causas de accidente biológico son pinchazos, cortes, salpica-
duras, arañazos, ingestiones. En cuanto al material implicado en los accidentes la
sangre y los derivados son los más frecuentes, seguidos a distancia por líquidos
corporales y excreciones. Las enfermedades infecciosas más importantes a las
que se ven expuestos son las de etiología vírica como hepatitis B, C, D y sida.
Las medidas a adoptar para prevenir riesgos biológicos son las siguientes:
– Adoptar precauciones universales en el trato con pacientes, materiales,
muestras.
– Lavarse las manos con jabón las veces necesarias, antes y después.
– No comer, beber en zonas de trabajo de riesgo.
– No llevar la ropa de trabajo a casa para su lavado.
– Usar uniforme reglamentario y los EPIs (Equipo de Protección Individual)
– Usar guantes, mascarillas, gafas en caso necesario. Cambiar guantes tras
cada contacto con el paciente.
– Seguir procedimientos de trabajo para manipulación y desecho de muestras.
– Si tiene lesiones o dermatitis evite el contacto directo con pacientes o con
el equipo hasta resolver dicha situación.
– Si presenta grietas o heridas cubrirlas con apósitos.
– Extreme precauciones en el embarazo.
– Recordar la importancia de la vacunación como medida de prevención
en el riesgo biológico.
– Esterilización y desinfección correcta de instrumentales y superficies.

195
Tema 16. Prevención de riesgos laborales en los celadores

En caso de pinchazo, corte, contacto con sangre u otros líquidos corporales


con heridas o arañazos, hay que proceder del modo siguiente:
– Lavar la zona con agua y jabón durante 20 segundos.
– Desinfectar la herida con alcohol o desinfectantes.
– Si las mucosas entran en contacto con sangre, fluidos, lavar con abun-
dante agua.
– Acudir al servicio de Medicina Preventiva lo antes posible.

2.4.5. Manipulación de sustancias biológicas


La práctica clínica diaria y las tareas directas con los pacientes ofrecen múlti-
ples posibilidades de entrar en contacto con sustancias biológicas.
Vamos a revisar algunos procedimientos básicos en el manejo de sustancias
biológicas, como son el lavado de manos y uso de guantes y precauciones en el
uso de antisépticos.

A. Procedimiento de lavado de manos


1. Arremangarse los brazos y quitarse reloj, anillos y pulseras, porque son
focos de gérmenes.
2. Mojarse bien las manos, situándolas debajo del grifo.
3. Tomar un buen jabón, que debe encontrarse en un dispensador, debe evi-
tarse la pastilla para jabonarse pues, al manipularlas, se acumulan gérmenes.
4. Jabonarse, y frotarse con fuerza, ambas manos, por ambas caras, pres-
tando especial atención a los espacios interdigitales como, muñecas y
antebrazos.
5. Para las uñas, y solo para ellas, debe usarse un cepillo de cerdas suaves.
6. Enjuagar con abundante agua.
7. Secarlas con toallas desechables de papel o paño estéril
8. Al terminar, cerrar el grifo con el pedal o con el brazo para cortar el agua.
9. En caso de no disponer de estos dispositivos, se utiliza la misma toalla
para cerrar el grifo y luego se desecha.
El uso de guantes desechables no elimina la obligatoriedad del lavado de
manos antes y después de colocárselos.
Por sus características y duración, los artículos desechables tras su uso reci-
ben la denominación de material fungible.

196
Tema 16. Prevención de riesgos laborales en los celadores

Especialmente, las manos deben lavarse:


– Después de las operaciones de limpieza, al terminar cada tarea y después
de quitarse los guantes.
– Antes y después de tocar a cada paciente.
– Al manipular sustancias de dudosa higiene o restos de basura.
– Depues de utilizar los aseos.
– Antes de comer o beber.
– Al comenzar y terminar la jornada de trabajo.

B. Limpieza de enseres e instrumental


1. Primero por vía seca, mediante barrido con escobillas, pero mejor aún usan-
do máquinas aspiradoras con el fin de extraer la tierra, polvo y material sólido.
2. A continuación, se efectúa un lavado húmedo, mediante fregado con
soluciones jabonosas o detergentes en medio acuosos, para expulsar la
suciedad y la mayoría de la flora microbiana.
3. La destrucción real de los microorganismos patógenos se consigue con la
aplicación de soluciones desinfectantes posterior a la limpieza.
La secuencia lógica de las tareas es siempre: limpieza, desinfección, secado
y acabado.

C. Procedimientos de esterilización
– Esterilización por calor húmedo y calor seco. Adecuado para todos los
materiales excepto vidrios, plásticos e instrumentos de cortes.
– Esterilización en frío, a través de medios químicos, como el gas óxido de
etileno y el peróxido de hidrógeno, adecuado para esterilizar instrumen-
tos de cortes, plásticos o vidrios.

3. Plan de catástrofes hospitalario


En los hospitales, existen aparatos e instalaciones que pueden ocasionar in-
cendios o explosiones. Son a todos los efectos clasificables como actividades
peligrosas. La obligación, pues, de establecer previsiones al respecto a través del
oportuno Plan de Emergencia les afecta como a cualquier otra empresa, y si se
quiere con mayor razón.

197
Tema 16. Prevención de riesgos laborales en los celadores

Las medidas a tomar frente a estos riesgos son: Prevención, Protección y Re-
paración. Prevención o conjunto de medidas tendentes a que no se produzcan
situaciones no deseadas, la protección o medidas que intentan neutralizar la
emergencia producida y la reparación con el conjunto de medidas tendentes a
reparar los daños por un accidente.
En la terminología preventiva los clasificaríamos como prevención prima-
ria, lucha contra los riesgos; prevención secundaria, lucha precoz contra el
daño y prevención terciaria o respuesta al daño más establecido. Todas ellas
deben estar previstas en los Planes de Emergencia que pretendan optimizar la
utilidad de los recursos técnicos y humanos disponibles, al objeto de controlar
con rapidez la evolución de la emergencia y minimizar sus consecuencias.
En los Centros Sanitarios los problemas pueden ir desde una situación de
catástrofe externa que pueda ocasionar la llegada de numerosos enfermos o he-
ridos, hasta la catástrofe interna, posibles accidentes que pueden originarse por
las instalaciones y actividades que se desarrollan en el propio Centro, pasando
por situaciones potenciales internas como una amenaza de bomba.

4. Gestión Medioambiental: contribución


de las tareas de los celadores al cuidado del
medio ambiente
4.1. Introducción
Cumplir con la política ambiental, que garantice el cumplimiento de los requi-
sitos legales, la mejora continua en la gestión de residuos y la disminución del im-
pacto ambiental, es un proceso donde tiene un papel relevante la figura del celador.
Esta actividad no está relacionada con una categoría determinada: todos po-
demos contribuir a conservar y mejorar el medio ambiente. En un hospital, todo
el personal tiene que partir de una premisa fundamental: una concienciación
ambiental y una gestión responsable.
En los últimos tiempos, se ha producido una evolución en las formas y en los
medios, los residuos sanitarios en un hospital es la variable medioambiental más im-
portante, por la cantidad que se generan y por la peligrosidad de una parte de ellos.
La gestión de residuos sanitarios exige una adecuada educación y formación
principalmente entre los colectivos más relacionados con los mismos, como es la
enfermería, el servicio de limpieza y los celadores, desde el punto de vista de la
gestión ambiental.

198
Tema 16. Prevención de riesgos laborales en los celadores

Las normas exigen contar con un Plan de gestión que contemple la opción
de minimización en cuanto a la cantidad y calidad de los residuos. Requiere un
despliegue logístico considerable y un seguimiento y control periódico en el que
el celador es pieza fundamental para una adecuada gestión.
El trabajo del celador en cuanto a los residuos es diario, propiciando así que
se dé una segregación correcta y eficiente de los mismos.
Una vez que el centro hospitalario tiene un Programa de Gestión Ambiental,
donde están recogidos los objetivos y metas para asegurar una buena protección
del medio ambiente, el celador participa activamente de estas actividades previstas.
Para alcanzar dichos objetivos, el desarrolla desarrolla una serie de funciones como:
– El mantenimiento y gestión de los puntos verdes y residuos.
– Traslado de los mismos a zonas de almacenamiento temporal habilitadas
para ello, hasta la retirada definitiva.
– Segregación correcta y eficiente de ellos.
– Entrega al gestor autorizado para su reciclaje.
Hay un Registro en aplicaciones informáticas, o un libro de registro, donde
quedará constancia de dichas labores para que se dé un seguimiento de inciden-
cias y donde queda reflejado el tratamiento, periodicidad de actuaciones y no
conformidades que se produzcan.
También se producirán reuniones en los tiempos establecidos con el Comité
Ambiental, con responsables coordinadores, responsables de mantenimiento y
demás personal implicado directamente, para valorar el tratamiento de residuos.

4.2. Normas Generales para aplicar a la actuación de


residuos
Podemos considerar normas generales:
– Los residuos que no tengan ninguna distinción, en cuanto a su peligrosi-
dad, se deben tratar igual que los residuos generales.
– Los residuos biosanitarios especiales, químicos y citotóxicos se acumu-
larán separadamente en sus envases correspondientes y de una forma
inmediata una vez generados.
– El llenado de los contenedores para punzantes se hará hasta la 2/3 partes
para garantizar el cierre correcto y seguro, evitando posibles accidentes
en su manipulación.

199
Tema 16. Prevención de riesgos laborales en los celadores

– Los envases, una vez cerrados, no se abrirán de nuevo ni se trasvasarán


los que estén rotos o defectuosos. Se envasarán en otros contenedores
que garanticen su seguridad.
– No se almacenarán contenedores ni bolsas en pasillos, ni en zonas de
paso, ni en el suelo directamente.
– Los residuos no se arrastrarán ni comprimirán, para no comprometer su
integridad.
– Durante el trasporte interno los contenedores irán cerrados.

4.3. Tipos de residuos


Son:
– Clase 1: residuos generales (de cocina, zona administrativa, salas de
espera).
– Clase 2: residuos generados en actividades sanitarias asistenciales
(guantes, jeringuillas, sondas).
– Clase 3: punzantes, cortantes, residuos de pacientes infecciosos, cultivos
y reservas de agentes infecciosos, líquidos corporales, restos anatómicos
humanos de pequeño volumen.
– Clase 4: residuos considerados como peligrosos por su contenido quí-
mico. Tienen la misma peligrosidad que el producto del que se derivan
(residuos generados en laboratorio de anatomía patológica, análisis clíni-
co y de investigación.
También son residuos peligrosos: líquidos de reveladora, medicación caducada,
filtro de campana de flujo laminar, fluorescente, equipos de electrónica, pilas y baterías.

4.4. Definiciones
Gestión de residuos: la recogida, almacenamiento, transporte, valoriza-
ción y eliminación de los residuos, incluida la vigilancia de estas actividades, así
como la vigilancia de los lugares de depósitos.
Gestor de residuos: persona o entidad pública o privada que realiza cual-
quiera de las operaciones que compone la gestión de residuos, sea o no el pro-
ductor de los mismos.
Impacto ambiental: cualquier cambio en el medioambiente sea adverso o
beneficioso resultante de las actividades, productos o servicios de una organización.

200
Tema 16. Prevención de riesgos laborales en los celadores

Objetivo ambiental: fin de carácter ambiental y de mejora que tiene su


origen en la política ambiental.
Residuo sanitario: generado por centro sanitario incluido envases y resi-
duos de envases que los contengan o que los hayan contenido.

201
Tema 17
Plan de emergencias ante un posible
incendio. Medidas preventivas.
Conceptos básicos. Medios técnicos
de protección. Equipos de Primera
Intervención (EPI), sus funciones.
Actuaciones a realizar
Tema 17. Plan de emergencias ante un posible incendio

Índice esquemático

1. Plan de emergencias ante un posible incendio


1.1. Conceptos
1.2. Clasificación de las emergencias
1.3. Orden de asistencia a los accidentados
1.4. Criterios básicos del Plan
1.5. Equipos de Emergencias
1.6. Protección Anti-incendios en los Establecimientos Sanitarios
1.7. Clasificación de los extintores

2. Medidas preventivas. Conceptos básicos

3. Medios técnicos de protección. Equipos de primera intervención (EPI),


sus funciones. Actuaciones a realizar
3.1. Equipos de Primera Intervención
3.2. Sus funciones
3.3. Actuaciones a realizar

204
Tema 17. Plan de emergencias ante un posible incendio

1. Plan de emergencias ante un posible incendio


1.1. Conceptos
Un plan de emergencias es un conjunto de normas y actuaciones que inten-
tan, en cualquier supuesto, minimizar al máximo los riesgos que puedan correr
enfermos, personal e instalaciones de un hospital.
De igual manera, trata de sacar el máximo rendimiento ante una situación de
emergencia extrahospitalaria. Cada uno de los trabajadores tiene unas funciones
designadas que deben ser conocidas por todos.
Es necesario partir de la base de que un hospital es muy difícil de evacuar, en
algunos casos imposible, por lo tanto, la precaución, y un estricto cumplimiento
y seguimiento de las normas de seguridad, así como una mínima preparación
para combatir cualquier emergencia, es la mejor forma para conseguir que, en el
hospital, no se llegue a producir ningún accidente de importancia.
El objetivo de todo plan de emer-
gencias es optimizar los recursos dis-
ponibles, humanos y materiales, para
así poder garantizar una intervención
inmediata y una evacuación de las ins-
talaciones, en caso de ser necesaria.
El Plan de emergencias se debe
elaborar en todas las empresas dónde
exista riesgo de producirse una situa-
ción de emergencia, para que, en caso
de que se produzca una situación ex-
trema de riesgo (incendio, explosión,
fugas de contaminantes químicos,
etc.), cada trabajador sepa lo que tiene
que hacer en cada momento, sin nin-
guna duda ni vacilación.
Una emergencia es aquella situa-
ción en la que existe un peligro inme-
diato para la vida de la víctima o para
la realización de sus funciones vitales.
Esta situación, sin asistencia médica,
llevaría al paciente a la muerte en un
periodo inferior a una hora.

205
Tema 17. Plan de emergencias ante un posible incendio

1.2. Clasificación de las emergencias


En función de la gravedad de la emergencia se puede clasificar en distintos
niveles:
a) Conato de emergencia: situación que puede ser controlada y soluciona-
da de forma sencilla y rápida por el personal.
b) Emergencia parcial: para ser dominada requiere la actuación de equipos
especiales. No es previsible que afecte a sectores colindantes.
c) Emergencia general: esta situación precisa, para su control, todos los
equipos y medios propios y la ayuda de medios de socorro y salvamento
externo.
El plan de emergencias responderá a las preguntas:
– ¿Qué se hará?
– ¿Cuándo se hará?
– ¿Cómo y dónde se hará?
– ¿Quién lo hará?
Debe contemplar actuaciones dirigidas a prevenir potenciales situaciones de
emergencia.

1.3. Orden de asistencia a los accidentados


1.3.1. Normas generales de evacuación
Todos los profesionales del centro sanitario permanecerán en su puesto de
trabajo hasta recibir órdenes de la persona que dirija la evacuación,
Para realizar una adecuada evacuación se deberá seguir las siguientes normas:
– Mantener la calma y no provocar situaciones alarmistas.
– Eliminar obstáculos en puertas y rutas de evacuación.
– Emprender la evacuación con rapidez, por las salidas identificadas para
ello, sin gritos ni aglomeraciones.
– Intentar no llevar objetos personales.
– No recuperar ningún objeto que se caiga durante el traslado.
– Promover la ayuda mutua.

206
Tema 17. Plan de emergencias ante un posible incendio

– No volver a entrar en el área abandonada después de ser evacuada.


– Mantener el orden y la tranquilidad en las áreas de seguridad.
– Cerrar puertas y ventanas.
– Desconectar enchufes.
– Mantener libre la línea telefónica.

1.3.2. Técnicas de traslado


La elección del método de traslado de enfermos estará en función del estado
y patología del paciente, de su edad, y otras características importantes.
Los traslados de enfermos pueden realizarse en modo horizontal o vertical.
Toda evacuación debe comenzarse, en principio,en horizontal, en la propia
cama del enfermo.
Si se trata de una evacuación mediante traslado en vertical, se descartaría la
utilización de camas o sillas.
La elección del método de traslado más apropiado será realizada por el Fa-
cultativo responsable de la Unidad y en su ausencia por el/la Supervisor/a de la
misma, teniendo en cuenta los siguientes factores:
– Tipo de paciente a evacuar y dificultades específicas.
– Especial dificultad en Traumatología, Psiquiatría y Unidades de Críticos.
– Trazado de la vía de evacuación a seguir.
– Zona de seguridad y distancia a la misma.
La evacuación de los pacientes que no pueden desplazarse por sí mismos se
hará en su cama (horizontal) hacia la zona de seguridad previamente marcada,
o se utilizará cualquiera de los medios de traslado vertical que se describen a
continuación (ver figuras):
– Método de levantamiento. Consiste en transportar al enfermo sin ningún
medio auxiliar. Es realizado por una o dos personas. Este método es el
más rápido y el de menos esfuerzo, pero naturalmente sólo puede ser
empleado para áreas pediátricas o para enfermos de poco peso.
– Método de arrastre directo. Consiste en trasladar al enfermo utilizando un
medio auxiliar, como una manta, sábana, etc. Este método es el recomen-
dado por los expertos, cuando hay gran cantidad de humo. Requiere más
esfuerzo físico y un previo entrenamiento del personal. Con preparación
previa, puede ser utilizado incluso para trasladar varios niños a la vez.

207
Tema 17. Plan de emergencias ante un posible incendio

 




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208
Tema 17. Plan de emergencias ante un posible incendio

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Tipos de agarre

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209
Tema 17. Plan de emergencias ante un posible incendio

 


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210
Tema 17. Plan de emergencias ante un posible incendio

El orden de atención, en función del cual se asiste a los accidentados, en caso


de existir múltiples víctimas, se realizará estableciendo prioridades de asistencia,
basadas en los distintos niveles de urgencia.
En cualquier caso, la vida es siempre prioritaria, incluso sobre la conserva-
ción de los miembros.

El triage es la función de clasificación de las víctimas antes de recibir la asis-


tencia necesaria, siguiendo criterios de gravedad y peligro vital, lo que permite la
selección y distribución de los accidentados en categorías o grupos, asignándoles
un orden de prioridad para acceder a los medios asistenciales disponibles.
El triage debe hacerse en el mismo lugar del accidente. Estará justificado
cuando exista una gran desproporción entre las necesidades de los accidentados
y los medios de asistencia disponibles, sobre todo, en grandes catástrofes.
Se emplearán tarjetas de colores para identificar a las víctimas y asociarles
una prioridad. En estas tarjetas aparecerá el nombre de la víctima, si se conoce,
el número de prioridad (puede distinguirse también por el color de la tarjeta), el
esquema anatómico de sus lesiones y patologías.
Código de colores de triage:
– Tarjeta roja. Establece la prioridad absoluta. La víctima requiere asis-
tencia en menos de cinco minutos y evacuación inmediata por el riesgo
que corre su vida.
– Tarjeta amarilla o de primera urgencia. El tratamiento no debe de-
morarse por la sintomatología del paciente, pero no supone un riesgo
vital inmediato. Requiere atención en menos de seis horas, si se trata de
una catástrofe, pero si se trata de un accidente individual, la atención se
realizará en 10-15 minutos.

211
Tema 17. Plan de emergencias ante un posible incendio

– Tarjeta verde. Son las urgencias sin prioridad, como fracturas meno-
res, heridas leves, estrés psíquico, quemaduras menores, etc. Es patología
leve no urgente que puede demorar la atención al paciente.
– Tarjeta negra. Se otorga a los pacientes ya cadáveres o a los que se
consideran desahuciados y no recuperables. La asistencia, en caso de
catástrofe, puede demorarse 18 horas; si se atiende a una urgencia indi-
vidual no debe demorarse la asistencia más de una hora.

1.4. Criterios básicos del Plan


Para todos son conocidas las pavorosas circunstancias que rodean a los incen-
dios en edificios, cuando las vías de evacuación han sido inutilizadas por el fuego,
humo y elementos de obstrucción, quedando atrapadas personas en el interior.
La necesidad de planificar las situaciones de emergencia es imperiosa, debien-
do contar con planes de emergencia para las diferentes contingencias, naturales y
artificiales; sin importar lo baja que sea la posibilidad de que sucesos tales como
incendios, explosiones, derrames de sustancias químicas, etc. puedan producirse.
Todo plan de emergencia debe ser básico, flexible, conocido y ejercitado,
debiendo haber sido probado y actualizado.
1. Básico. Todo plan de emergencia debe permitir ofrecer una primera res-
puesta de emergencia a todos los supuestos que se consideren como razona-
blemente posibles. Esta respuesta debe ser completa, a pesar de su sencillez,
lo que significa que debe funcionar por sí sola. Debe contemplar las tareas
de rescate y salvamento, clasificación, atención y evacuación de los heridos.
Sobre esta respuesta inicial debe acoplarse de manera ordenada toda la
ayuda exterior que vaya llegando a la zona siniestrada, permitiendo la
realización de tareas más complejas y, sobre todo, dotando a la respuesta
de emergencia de una mayor potencia en sus objetivos: rescate, clasifica-
ción, atención y evacuación de heridos.
2. Flexible. La respuesta del Plan a cada una de las facetas contempladas
ha de ser flexible a las necesidades del momento, permitiendo una rápida
transferencia de recursos humanos y materiales hacia otros aspectos que
pudieran necesitarlos. Ello supone que si en algún momento no existie-
ra fuego en la zona crítica, el equipo de bomberos debería comenzar a
realizar el rescate de las víctimas, apoyando desde un inicio las tareas de
clasificación y atención a los heridos.
De esta forma, si los heridos son rescatados uno por uno, el equipo de clasi-
ficación de heridos resultará sobredimensionado, necesitado ser reajustado

212
Tema 17. Plan de emergencias ante un posible incendio

a las necesidades de cada momento. El hecho de que el plan sea flexible no


quiere decir que fomente la improvisación, pues debe intentar contemplar
por anticipado las necesidades variables de cada tipo de respuesta, prepa-
rando a los equipos de atención de emergencias (policías, bomberos, para-
médicos, rescate especializado…) en las tareas más sencillas junto con los
demás equipos que van a trabajar con ellos. Aun así, la respuesta improvisa-
da colaborativa es la menos mala de las respuestas a un problema, cuando
no se ha contemplado ninguna respuesta específica para la situación.
3. Conocido. Si no, difícilmente puede ser eficaz. Por tanto, todo el Plan
debe incluir la forma en que se dará a conocer a las personas involucra-
das, así como la periodicidad de estas acciones.
4. Ejercitado. Si se pretende que una determinada persona o grupo realice
una acción es necesario que conozca su función y prepararla para que sea
capaz de llevarla a cabo con la eficacia necesaria. Por esto, todo el Plan
de Emergencia debe llevar anexo un Plan de formación y capacitación.
5. Probado. Una vez que el plan es conocido y que el personal ha sido
formado en la respuesta que de ellos se espera, el Plan debe ser probado
mediante simulacros de emergencia de una manera parcial o completa.
Los simulacros parciales permiten probar la respuesta del plan en deter-
minadas áreas sin necesidad de movilizar a todas las personas involucra-
das. Los simulacros generales dan una valoración global de la eficacia del
plan, pero su organización es compleja y costosa.
Tras la realización de cualquier tipo de simulacro se debe organizar una
reunión de cada una de las áreas operativas para valorar la eficacia del
plan en cada área concreta, y finalmente una reunión con un represen-
tante de todas las áreas que valore la eficacia global del Plan si el simu-
lacro ha sido general.
6. Actualizado. Todo Plan debe ser regularmente actualizado con objeto
de ajustarse a los cambios surgidos debidos al medio ambiente o circuns-
tancias particulares. La periodicidad con que el Plan debe ser revisado
depende de lo cambiante de las circunstancias, pero, con carácter gene-
ral, se acepta como bueno el carácter anual de este tipo de revisión.

1.5. Equipos de Emergencias


En función de las acciones que se van a desarrollar, tenemos los siguientes
Equipos de Emergencias:
– Equipo de alarma y evacuación (EAE): Se ocupará de garantizar que se
ha dado la alarma y asegurar una evacuación total y ordenada.

213
Tema 17. Plan de emergencias ante un posible incendio

– Equipo de primeros auxilios (EPA): Prestará los primeros auxilios a los


lesionados por la emergencia.
– Equipo de primera intervención (EPI): Acudirá al lugar donde se ha pro-
ducido la emergencia para intentar controlarla.
– Equipo de segunda intervención (ESI): Actuará cuando la emergencia no
pueda ser controlada por el EPI, además prestará su apoyo a los servicios
de ayuda exterior cuando sea necesaria su intervención.
– Jefe de intervención: Valorará la emergencia y asumirá la dirección y
coordinación de los equipos de intervención. Dependerá del jefe de
emergencia.
– Jefe de emergencia: Enviará al área siniestrada las ayudas internas dis-
ponibles y recabará, si fuesen necesarias, las externas. Si forma parte de
algún equipo de emergencia deberá:
▷ Estar informado del riesgo general y de los particulares que puedan
presentarse.
▷ Señalar las anomalías que se detecten y verificar su subsanación.
▷ Conocer los medios materiales existentes, su uso y mantenimiento.
▷ Colaborar en combatir la emergencia desde su inicio.
▷ Prestar los primeros auxilios a las personas accidentadas.
▷ Coordinar con los miembros de los demás equipos para anular o
reducir al mínimo los efectos de los accidentes.
▷ Recibir, al menos una vez al año, la formación y el adiestramiento
necesario para capacitarle a desarrollar sus funciones.

214
Tema 17. Plan de emergencias ante un posible incendio

1.6. Protección Anti-incendios en los Establecimientos


Sanitarios
La protección anti-incendios en los Establecimientos Sanitarios viene regula-
da en la Orden de 24 de octubre de 1979, sobre Protección Anti-incendios en los
Establecimientos Sanitarios (BOE de 7 de Noviembre de 1979).
Debido a la importancia de esta norma, la transcribimos a continuación de
modo íntegro.
El creciente riesgo, de incendio en los Establecimientos Sanitarios, tanto de
construcción antigua como reciente y la dimensión de sus posibles efectos en lo
que respecta a pérdidas humanas y materiales, hace necesario poner en práctica
un plan de adecuación de sus servicios de Prevención y Extinción a las exigencias
de seguridad actuales.
Algunos edificios sanitarios, entre ellos fundamentalmente el Hospital, deben
considerarse como no evacuables, ya que en los mismos se internan enfermos
que en razón de su estado físico, psíquico o edad tienen disminuida o imposibi-
litada su capacidad de autodefensa; por esta razón, se considera imprescindible
que todos los Centros posean, además de los elementos mecánicos de preven-
ción y lucha contra el fuego necesarios, un Plan de evacuación total o parcial
para el caso en el que se produzca un siniestro que, por sus características, no
pueda ser controlado de forma inmediata.
Como consecuencia de lo expuesto y en función de una operatividad prag-
mática, se considera que, para adoptar nuestras Instituciones al nivel de segu-
ridad deseable, la planificación de la Prevención y Lucha contra el Fuego debe
realizarse a través de las etapas siguientes:
Inmediata. Elaboración de unas normas mínimas de viable cumplimiento
que creen conciencia del problema y cuya repercusión económica esté al alcance
de todos los Centros Sanitarios.
A medio plazo. Elaboración y puesta en práctica de un programa completo
de Lucha contra el Fuego en varios centros que sean representativos y acordes
con la diversidad asistencial existente en el territorio nacional.
Como complemento de las actuaciones antes citadas, se procederá, en cola-
boración con los Organismos competentes y en función de la experiencia adqui-
rida, a la redacción de unas Normas y Recomendaciones completas y realistas de
carácter general y específico para la protección anti-incendio de Centros Sanita-
rios existentes y de nueva construcción.
En virtud de lo expuesto, este Ministerio, a propuesta de la Dirección General
de Asistencia Sanitaria, previo informe de la Comisión Central de Coordinación

215
Tema 17. Plan de emergencias ante un posible incendio

Hospitalaria, y de acuerdo con lo establecido en el Real Decreto 2177/1978, de


1 de septiembre, tiene a bien disponer lo siguiente:
1.º Los proyectos de Edificios Sanitarios de nueva construcción deberán
adaptarse a los principios técnicos generales de la Norma Tecnológica
de la Edificación IPF/1974 «Instalaciones de protección contra el fuego»,
recogidas en la Orden del Ministerio de la Vivienda de 26 de febrero de
1974 y demás disposiciones que la complementen.
2.º Todos los Hospitales y Establecimientos Sanitarios comprendidos en la
aplicación del Real Decreto 2177/1978 deberán cumplir, en el plazo de
un año, las siguientes normas que se consideran de carácter mínimo:
a) Elaborar y poner en práctica en colaboración con los Servicios Téc-
nicos del Municipio, un plan de Emergencia contra incendios que
comprenda:
• Las medidas de prevención necesarias para evitar la producción
de incendios.
• La definición de la secuencia de actuaciones del personal y usua-
rios al declararse un fuego.
• La determinación de rutas y formas de evacuación de zonas del
edificio o su totalidad en caso necesario la difusión de este Plan,
por escrito, a usuarios y personal y la colocación de forma fácil-
mente visible, de un resumen de las actuaciones inmediatas en
caso de incendio en los locales habitualmente ocupados por el
personal del Centro, en zonas de alto riesgo, en habitaciones de
pacientes, en salas de espera, en pasillos y vestíbulos.
b) Formar al personal en los aspectos tanto de prevención como de de-
tección, en las normas de actuación ante el fuego y en la evacuación
del Centro de acuerdo con el Plan de Emergencia ante Incendios.
3.º El mencionado Plan se remitirá al Servicio de Extinción de Incendios del área
en que se encuentre enclavado el Centro Sanitario y a la Delegación Territo-
rial del Ministerio de Sanidad y Seguridad Social de la respectiva provincia.
4.º Siempre que sea posible, con independencia de las líneas telefónicas de
uso normal, se establecerá una línea telefónica directa, cabeza-cola entre
el Centro Sanitario y el Servicio de Extinción de Incendios de la localidad
donde se encuentre el establecimiento.
5.º La Dirección del Centro Sanitario adoptará de inmediato, las disposi-
ciones necesarias para asegurar la libre circulación de los vehículos del
Servicio de Extinción de Incendios y su aparcamiento cerca de la puerta
de acceso, escaleras exteriores, bocas de incendios o hidrantes externos.

216
Tema 17. Plan de emergencias ante un posible incendio

6.º El Centro Sanitario entregará al Servicio de Extinción de Incendios, que


le corresponda, una copia de los planos actualizados del edificio con indi-
cación de los extremos siguientes: Vías de evacuación previstas en el Plan
de Incendios, situación de equipos de extinción fijos o móviles y zonas de
alto riesgo de vida o de fuego.
Una copia de esta documentación se situará en un armario cerrado, para
uso exclusivo de los Bomberos, ubicado en la entrada del edificio. Anual-
mente, o al efectuarse obras de reforma que supongan cambios sustanciales
en la organización de locales, se actualizarán estas colecciones de planos.
7.º Todo Centro Sanitario dispondrá, siempre que sea técnicamente factible,
de una toma de agua directa para uso exclusivo de los Servicios de Ex-
tinción de Incendios.
8.º Todo establecimiento dispondrá de un sistema de alarma interior -pulsa-
dor de alarma, teléfono, intercomunicador o radio- que permita informar
rápidamente de la existencia de un incendio al Centro de comunicacio-
nes de la Institución, desde donde se iniciará instantáneamente la ejecu-
ción del Plan de Incendios.
9.º Todas las vías de evacuación disponibles y las puertas de acceso a ellas
deberán señalizarse adecuadamente y permanecerán siempre despeja-
das de cualquier obstáculo. Las puertas que no deban utilizarse para la
evacuación llevarán la indicación «Sin salida». Las puertas de salida de
emergencia estarán dotadas de un dispositivo de apertura de fácil mane-
jo, permitiéndose los pasadores interiores por tabla y prohibiéndose los
sistemas de cierre de pasador por canto o cerradura.
El sistema de cierre utilizado no deberá sufrir defectos de funcionamiento
por efectos del calor.
10.º La Institución dispondrá como mínimo, de una dotación de extintores ma-
nuales en razón de uno por cada 200 metros cuadrados y no menos de
dos por planta. Los extintores se situarán de tal forma que la distancia a
ellos desde cualquier punto no exceda de 25 metros, en casos generales y
de 15 metros cuando se trate de zonas de almacenaje de productos infla-
mables. Estos requisitos deberán adecuarse a las necesidades específicas
de cada zona, a nivel de riesgo y al tipo de incendio que pueda producirse.
11.º La Dirección del Centro Sanitario organizará y se responsabilizará del man-
tenimiento de los sistemas mecánicos de seguridad contra incendios, tanto
en sus aspectos de prevención, como de detección, extinción y evacuación.
Para control de los mismos llevará un registro de las revisiones realizadas.
12.º En las zonas de mayor probabilidad de producción de incendios, en
aquellas en las que el incendio pueda tener graves consecuencias para la

217
Tema 17. Plan de emergencias ante un posible incendio

vida de las personas y en las áreas asistenciales, se establecerá la prohi-


bición de fumar.
13.º La Dirección del Centro deberá mantener un registro de cualquier tipo de
incendio que se produzca en el que se definan sus características.
Los datos del siniestro deberán comunicarse de forma inmediata, a la
Delegación Territorial del Ministerio de Sanidad y Seguridad Social de la
provincia donde se encuentre el Centro.
14.º Cada Institución deberá adoptar todas las medidas a su alcance para
evitar la difusión del humo fuera de los sectores donde pueda producirse
un incendio.

Disposiciones finales

Primera
Con el fin de valorar las posibles dificultades técnicas y el alcance económico,
tanto de las actuaciones inmediatas como de las previstas a mayor plazo, se de-
signarán unos Centros de actuación prioritaria, en los que se pondrá en práctica,
de forma inmediata, las exigencias de la presente Orden, así como la elaboración
de un plan completo de defensa contra incendios. Los Centros responderán a las
siguientes características: Un Hospital de más de setecientas camas incluido en
un complejo sanitario, un Hospital de unas 250 a 400 camas, un Hospital de me-
nos de cien camas, un Hospital General de más de 300 camas construido hace
más de 50 años, un Hospital Psiquiátrico y un Ambulatorio o Policlínica.
A este fin, se establecerán las previsiones económicas necesarias para llevar a
cabo, en estos Centros designados, un Plan Anti-incendio y evaluar los resultados
de las diferentes actuaciones.

Segunda
Los Servicios Técnicos del Ministerio de Sanidad y Seguridad Social en co-
laboración con otros Organismos competentes, de acuerdo con la experiencia
adquirida en la puesta en práctica de la Disposición Final anterior, redactará las
Normas Generales y Recomendaciones específicas de protección anti-incendio
en Establecimientos Sanitarios, así como un Plan de actuación a corto y largo
plazo para adecuar en aquellos casos que sea preciso de forma progresiva y
económicamente factible los Centros en funcionamiento a las exigencias de las
Ordenanzas anti-incendios de las zonas en que estén enclavados y a las necesi-
dades propias y exclusivas de la función que desempeñen.

218
Tema 17. Plan de emergencias ante un posible incendio

Tercera
Los Establecimientos Sanitarios, afectados por las disposiciones anteriores,
que a la entrada en vigor de esta Orden no dispongan de los requisitos mínimos
expuestos, deberán cumplimentarlos en un plazo de doce meses con las excep-
ciones siguientes: La señalización se acometerá de forma inmediata y deberá
estar concluida en un plazo máximo de dos meses y la dotación de extintores
portátiles deberá completarse en un período máximo de cuatro meses.

1.7. Clasificación de los extintores


A los efectos del agente extintor que debe usarse en cada caso, se contemplan
cuatro tipos de incendio:
– Clase A: incendios de materias sólidas, que implican madera, tejidos,
goma, papel y algunos tipos de plástico o sintéticos.
– Clase B: incendios de materias líquidas, que implican gasolina, aceites,
pintura, gases y líquidos inflamables y lubricantes.
– Clase C: incendios de materias gaseosas, como la mayor parte de los
gases combustibles.
– Clase D: incendios que implican metales combustibles, como el sodio, el
magnesio o el potasio u otros que pueden entrar en ignición cuando se
reducen a limaduras muy finas en presencia de calor.
El agente extintor puede ser:
– Extintores hídricos cargados con agua o con un agente espumógeno, es-
puma AR-AFFF. Altamente efectivos por su capacidad de potenciar el
poder humectante del agua. Pueden ser muy peligrosos en los incendios
de origen eléctrico, ya que el agua es conductora de la electricidad.
– Extintores de polvos universales y polivalentes; sirve para fuegos ABC.
– Extintores de polvo químico seco (multifunción: combatiendo fuegos de
clase BC).
– Extintores de CO2 (también conocidos como Nieve Carbónica o Anhídri-
do Carbónico).
– Extintores para metales: (únicamente válidos para metales combustibles,
como sodio, potasio, magnesio, titanio, etc).
– Extintores de halón (hidrocarburo halogenado, desde 2010 esta prohibi-
do su uso en todo el mundo por afectar la capa de ozono).

219
Tema 17. Plan de emergencias ante un posible incendio

– Instantáneo (antes extintor de explosión) se trata de una herramienta de


salvamento de incendios de uso profesional, que consiste en un recipiente
elastómero, que contiene retardante de llamas, y aloja en su interior un
elemento pirotécnico unido a una mecha rápida que, al contacto con el
fuego, rompe el recipiente y crea una burbuja carente de oxígeno que apa-
ga el fuego, al tiempo que enfría la zona en un radio de unos cinco metros.

2. Medidas preventivas. conceptos básicos


Las exponemos a continuación:
– Mantenga la calma. Su reacción en los primeros momentos condicionará
la posterior actuación. Sepa sus obligaciones y los procedimientos esta-
blecidos, tanto si es emergencia interna como preparación del hospital
ante un incidente interno.
– Dé la alarma. Puede consistir en accionar un pulsador, utilizar un número
telefónico como el 112. En cualquier caso, es importante que los equipos
de emergencia sean avisados sin dilación.
– Cierre todas las puertas y ventanas. Para evitar la propagación de un
incendio o para el aislamiento de la zona.
– Evacue pacientes/controle pacientes. Si es un incendio, los pacientes
próximos deben ser evacuados a una zona de seguridad. El método debe
depender del estado y medios disponibles. En otro tipo de emergencias
deberá efectuar un control exhaustivo sobre los pacientes. Piense que
debe poder ser evacuada una planta para su utilización ante una inci-
dencia externa.

220
Tema 17. Plan de emergencias ante un posible incendio

– Si es fuego, combátalo. Fuegos pequeños pueden llegar a ser importan-


tes, por ello combátalos con los medios disponibles. En caso de duda o
miedo deje esta tarea a los equipos de emergencia.
– Siga indicaciones. Es importante seguir las instrucciones en cada caso
concreto.
– No entre de nuevo en el recinto.
– Si existe humo gatear por debajo de la capa de humo.
– Si se queda atrapado por el humo, respirar por la nariz en intervalos cor-
tos. Gatear por el suelo buscando el oxígeno y la menor concentración
de gases.
– Si es posible, localizar tejidos, nunca de fibra artificial, humedecerlos, po-
drán aplicarse sobre las vías respiratorias para evitar la inhalación de ga-
ses tóxicos o para cubrirse en caso de tener que atravesar zonas calientes.
– Usar las escaleras, jamás el ascensor.
– Tapar las rendijas en puertas para imposibilitar la entrada de humos y ga-
ses. Si es posible acercarse a la ventana y solicitar ayuda; hacer lo posible
por ser visto u oído.
– Antes de abrir una puerta: tocarla con la mano; si está caliente no abrirla.
Si está fría abrirla con precaución, poco a poco, tratando de protegerse
de posibles llamaradas. Si al abrirla se siente calor o presión, cerrar de
inmediato antes de que el fuego penetre en el recinto.
– Ante una gran presencia de humo en un recinto, romper las ventanas
selladas o con candado. No abrir o romper una ventana que esté direc-
tamente sobre el fuego.
– Para no bloquear comunicaciones no utilizar teléfonos interiores a no ser
que sea imprescindible.
– Los peligros derivados del fuego son: humos y gases calientes, la insufi-
ciencia de oxígeno, el calor, las quemaduras y el pánico.
De todos ellos y, en contra de lo que se cree, el mayor peligro lo representan
el humo y los gases calientes ya que contienen monóxido de carbono y despla-
zan el oxígeno del aire. En ocasiones contienen ácido cianhídrico o clorhídrico
de alta toxicidad.
El pánico es un factor emocional provocado por el miedo que en ocasiones
lleva a correr un riesgo superior. El riesgo de pánico se acrecienta si una perso-
na lo extiende a un colectivo. La serenidad y la firmeza de las personas de los
equipos de emergencia evitan situaciones de pánico colectivo. En presencia de
grupos conviene detectar aquellas personas proclives a los ataques de pánico.

221
Tema 17. Plan de emergencias ante un posible incendio

Precauciones a considerar:
– Combustibles alejados del calor: todos los elementos que desprendan calor
son fuentes de incendio. No cubrir nunca nada con papeles, pañuelos…
– Comprobar los medios a nuestro alcance: asegurarse de que todas las
medidas están en su sitio y bien señalizadas, además, hay que conocerlas.
– Tener las vías de evacuación libres de obstáculos. Hay que comprobar que
pasillos, escaleras, puertas y salidas están siempre libres de obstáculos.
– Almacenamiento correcto de diferentes artículos. Esto contribuye a re-
ducir riesgos, mantener siempre cerradas las áreas de almacenamiento.
– Como medida de seguridad la señalización tiene carácter de protección
pasiva, siendo fundamental para prevenir siniestros y para acometer una
evacuación con garantías.
– Una eficaz señalización de seguridad debe incluir:
– Información sobre la zona del edificio en que se está, con planos del tipo
«Usted está aquí».
– Identificación de salidas y señales indicativas de direcciones de evacua-
ción, las cuales deben estar libres de obstáculos.
– Indicación del emplazamiento de los medios de protección contra incendios.
– Señales de prohibido fumar.
– Información sobre medidas de prevención de riesgos.
– Información sobre normas elementales de actuación en caso de catástrofe.
– Señalización de zonas que presentan un riesgo especial de incendio.
– Las vías de evacuación prioritaria y alternativa, si la hubiera.
– La localización de los medios de alarma y extinción de incendios más
próximos (estos últimos deben están revisados periódicamente).

3. Medios técnicos de protección. Equipos de


primera intervención (EPI), sus Funciones.
actuaciones a realizar
3.1. Equipos de primera intervención
Son personas que con formación, medios técnicos necesarios y adoptando
las medidas de autoprotección adecuadas, acuden al lugar dónde se haya pro-
ducido la emergencia para intentar su control y mitigación.

222
Tema 17. Plan de emergencias ante un posible incendio

El número de componentes del EPI será orientativamente similar al número


de unidades de extintores colocadas. La actuación de estos miembros será en
parejas. En caso de necesitar ayuda de otros EPI estos serán de plantas interiores
al incendio.

Los componentes del EPI tendrán formación en:


– Conocimiento del fuego.
– Métodos de extinción.
– Agentes extintores.
– Prácticas con extintores portátiles.
– Plan de emergencia.
Para un correcto y eficaz desarrollo de su cometido deberán tener formación
y adiestramiento continuado en movilización y transporte de heridos.

3.2. Sus funciones


Son las siguientes:
– Recibir el aviso de incidencia (puede ser por transmisión verbal o aviso
precedente de medio técnico).
– Equipararse con los medios técnicos adecuados para el control y mitiga-
ción de la incidencia o siniestro.
– Adoptar las medidas de autoprotección adecuadas y acudir al lugar de
la emergencia.

223
Tema 17. Plan de emergencias ante un posible incendio

– En el caso de que la emergencia se produzca cerca de su puesto de traba-


jo, iniciar las medidas pertinentes a fin de tratar de mitigarla, en tanto no
esté presente el Jefe de Intervención. Una vez éste esté, le informará de
las medidas emprendidas y sus resultados, poniéndose a su disposición.
– En caso de que la emergencia se produzca en otra zona en la que le
componente del EPI no trabaja, éste se dirigirá rápidamente al lugar de
la intervención y, si no se encuentra el Jefe de Intervención, procederá a:
▷ Si no hay presente ningún miembro del EPI, que habitualmente tra-
baje en esa zona, iniciará las medidas pertinentes a fin de tratar de
mitigarla, en tanto no esté presente el Jefe de Intervención.
▷ Si hay componentes del EPI en esa zona, que ya han iniciado las ta-
reas de mitigación del incidente, se pondrá a colaborar con éstos en
las tareas, en tanto no llegue a la zona el Jefe de Intervención.
▷ Si está presente el Jefe de Intervención, se personará ante él y se
pondrá a su disposición.
– Bajo ningún concepto ni situación, permanecerá una persona sola rea-
lizando tareas de extinción o de otro tipo, que entrañen riesgo para los
intervinientes.
– Permanecerá siempre en contacto con el Jefe de Intervención, el traba-
jador de mayor jerarquía (a igual jerarquía el más antiguo) de los que
componen el EPI, tomará el mando operativo.
– Mientras acuden los equipos de Segunda Intervención y de Evacuación y
Alarma, tratarán de que no alcance mayor gravedad:
▷ Paralizando instalaciones o actividades.
▷ Atendiendo a los heridos y lesionados.
▷ Tranquilizando a las personas que presenten síntomas de sobreexci-
tación o de pánico.
▷ Demandando colaboración entre los presentes, capaces de ayudar en
la resolución del suceso.
▷ Desalojando dependencias o plantas.
▷ Disponiendo las instalaciones, los sistemas o los medios en la posi-
ción más favorable para la seguridad.

3.3. Actuaciones a realizar


Los incendios tienen un distinto desarrollo y evolución dependiendo del ma-
terial combustible y del evento iniciador.

224
Tema 17. Plan de emergencias ante un posible incendio

Así, desde el instante mismo en que se inicia hasta que se pone de manifies-
to de alguna de las formas, pueden transcurrir desde horas hasta unos simples
minutos.
La prevención y la mera adopción de simples medidas preventivas es la me-
jor protección.
Por desgracia, la prevención, aunque se lleva a cotas extremas, no garantiza
la no ocurrencia de sucesos indeseados, sobre todo porque siempre existen fac-
tores endógenos apenas controlables.
Es exigible un grado de preparación y conocimiento.
En principio la detección temprana logrará que un incendio no alcance más
dimensión que un simple conato. Ello entraña la colaboración y la mentalización
del personal ocupante del centro, un sistema de alerta inmediato y eficaz y una
intervención decisiva.
Ante un incendio, tratar de separar el material combustible del foco del incen-
dio, cerrar puertas y ventanas y evitar corrientes de aire que puedan intensificarlo.
Como norma general, primero alertar y luego intervenir.
– Sofocarlo desde un lugar seguro, utilizando unas tácticas de intervención
adecuadas al tipo de fuego declarado, magnitud del mismo y medios
posibles a utilizar.

– Actuar bajo las directrices del Jefe de Intervención y siempre como míni-
mo en grupos de dos personas.
– No se adentrará con exceso de humo sin las medidas de protección ne-
cesarias.
– Utilizar los medios de extinción, según las consignas explicadas en las
sesiones formativas para tal fin.

225
Tema 17. Plan de emergencias ante un posible incendio

– Adecuar el chorro de agua a la distancia, tratando en todo momento de


seguir las indicaciones en la utilización de estos medios.
– Si no es posible un ataque ofensivo hacia el incendio, no correrá riesgos
innecesarios y establecerá barreras defensivas para evitar la propagación
a otras áreas.
– Recordar siempre y en todo momento las medidas de seguridad a la hora
de utilizar los medios de extinción, sobre todo las mangueras cuando se
trabaja en lugares altos con riesgo de caídas.
– Tratar de establecer el ataque al fuego de espaldas al viento, eso evitará
la exposición a humos contaminantes y le permitirá una mejor visión de
la situación.
– Pedirá el relevo de forma inmediata si se encuentra fatigado, tiene sínto-
mas de debilidad, sufre mareos u otros.
– Recordar siempre que la mejor manera de sofocar un incendio es hacerlo
de forma coordinada entre todas las personas que forman el operativo
de la intervención; el trabajo en grupo es la mejor forma de solventar este
tipo de situaciones y evitar desgracias personales.

226
Celador/a Servicio Andaluz de Salud Temario específco y Test

Temario Especí‫ޖ‬co
Test del
Test del Tema 10
Test del tema 10

1. Señala cuál no es función del celador:


a) Informar a los familiares de la evolución del paciente.
b) Vigilar las entradas de la Institución.
c) Rasurarán a los enfermos masculinos que vayan a ser sometidos a in-
tervenciones quirúrgicas.
d) Ayudarán a la práctica de autopsias.

2. ¿Cuál es la función del celador en quirófano?


a) El celador no entra en quirófano.
b) Auxiliarán al anestesista.
c) Limpiarán la sala después de cada intervención.
d) Todas son falsas.

3. ¿Quién tiene a su cargo y alimenta a los animales utilizados en


los quirófanos experimentales y laboratorios?
a) El veterinario.
b) El auxiliar de veterinaria.
c) Nunca el celador.
d) El celador.

4. ¿Cuál de las siguientes afirmaciones es correcta?


a) El celador ayuda a la colocación de cuñas cuando éstas no las puedan
poner solas las auxiliares por el peso del paciente.
b) El celador no se ocupa en ningún caso de ayudar a la auxiliar en cuan-
to a cuñas se refiere.
c) El celador ayudará y pondrá las cuñas.
d) Las tres afirmaciones anteriores son correctas.

5. Señala la correcta:
a) El equipo es la suma de sus integrantes.
b) Está desaconsejado el exceso de trabajo en equipo.
c) El farmacéutico no forma parte del equipo de trabajo.
d) Todas son falsas.

6. ¿Cuándo se construye el equipo?


a) Diariamente.
b) Al comienzo del año.
c) Cuando se constituye la UGC.
d) No hace falta que se construya.

230
Test del tema 10

7. Los requisitos para que puedan constituirse los equipos son:


a) Que todos sean capaces de controlar su emocionalidad.
b) Que se guarden las formas de cortesía, que no se establezcan jerarquías.
c) Que se respete la vida privada de cada uno y sus ideas.
d) Todas son correctas.

8. ¿Qué significa la “identificación con el grupo”?


a) Cada miembro conoce el nombre de todos los demás.
b) Los componentes se aproximan, analizando la posibilidad de trabajar
sobre objetivos comunes.
c) Cada trabajador se siente bien en su puesto.
d) a y c son correctas.

9. La permanencia en el tiempo de los equipos de trabajo está condi-


cionada por la efectividad del trabajo de todos sus componentes:
a) Sólo en ocasiones.
b) Esta afirmación es correcta.
c) Es falso, concurren otras causas.
d) No, es la remuneración la que cohesiona.

10. ¿Qué es atención de salud?


a) Fomento, promoción, prevención y asistencia o recuperación, rehabili-
tación y reinserción social.
b) El celador no participa de este aspecto.
c) La vigilancia epidemiológica de la población.
d) Todas incorrectas.

11. ¿A quién compete la investigación de temas clínicos, epidemioló-


gicos, de organización, de funcionamiento…?
a) Al director general. c) Al laboratorio.
b) Al equipo de enfermería sólo. d) Todas son falsas.

12. Señala una característica de los equipos:


a) Cada miembro del equipo tiene una comprensión de sus propias fun-
ciones y reconoce intereses comunes.
b) La efectividad del equipo está relacionada con su capacidad para llevar
a cabo el trabajo y su habilidad para organizarse como un grupo inde-
pendiente de personas.
c) El equipo trabaja individualizando conocimientos, técnicas y recursos y
cada miembro tiene su propia responsabilidad en los resultados.
d) a y b son correctas.

231
Test del tema 10

13. Es una ventaja del trabajo en equipo:


a) Estimula para realizar la educación para la salud de una forma coordinada.
b) Permite afrontar los problemas desde una óptica multicausal, pero
manteniendo la unidad de acción para su resolución.
c) Previene las duplicidades de esfuerzo, rentabilizando la utilización, tanto
de locales, como de materiales, e incluso, de los mismos profesionales.
d) Todas son correctas.

14. El trabajo conjunto con otros profesionales de la misma disciplina


permite el intercambio de conocimientos y pautas de actuación:
a) Falso, cada categoría profesional ha de ocupar sus funciones.
b) Sólo en ocasiones.
c) Es correcto.
d) Sólo cuando lo permita el supervisor.

15. Señala una dificultad del trabajo en equipo:


a) Escasa experiencia.
b) Exceso de rigidez en algunos integrantes.
c) Dificultad en el control de gestión, en tiempos de estudio e investigación.
d) Todas pueden ser dificultades.

16. Las fases en el proceso de desarrollo de los equipos de trabajo son:


a) Cinco.
b) Es algo flexible, puede haber varias.
c) Individualismo, identificación con el grupo y síntesis.
d) Constitución del grupo, asamblea y acta.

17. ¿Qué es la Unidad de Gestión Clínica?


a) Una zona de hospitalización.
b) Un proceso de gestión basado en la sanidad privada.
c) Una parte de Administración Sanitaria.
d) Todas son falsas.

18. La UGC centraliza las decisiones sobre la gestión de los recursos


utilizados en la práctica clínica:
a) Sólo se aplica en Hospitales Generales.
b) Sólo se aplica en Atención primaria.
c) Se aplica ya en todo el SAS.
d) Es falso.

232
Test del tema 10

19. ¿Quién lidera una UGC?


a) Estará liderada por un solo director de UGC que deberá tener dedica-
ción exclusiva en el SSPA.
b) El director económico administrativo.
c) El trabajo en equipo.
d) El supervisor de guardia.

20. Las UGCs estarán formadas por:


a) Médicos, enfermeras y celadores.
b) Médicos, enfermeras, auxiliares, técnicos y celadores.
c) Médicos, enfermeras, celadores, auxiliares de enfermería.
d) Equipos multiprofesionales.

21. La Dirección Gerencia del Hospital/AGS debe asegurar que se dispo-


ne de una serie de condiciones para desarrollar el modelo de UGC:
a) Si no, se dejará para el año siguiente.
b) Una de ellas es,disponer de sistemas de información que garanticen la
validez de la evaluación y seguimiento del presente acuerdo.
c) Para ello habrá un sistema de sanciones.
d) A y b son correctas.

22. Tener capacidad para descentralizar en las UGC:


a) Es irrelevante.
b) Puede ser necesario.
c) Al contrario, las UGCs deben centralizar la práctica clínica.
d) Es una condición para desarrollar el modelo de UGC.

23. ¿Cuál es el número y perfil de los profesionales necesarios para


garantizar el cumplimiento de los objetivos que se marquen?
a) El que fije la UGC.
b) El que fije el Jefe de la Unidad.
c) Dependerá del aumento del nivel asistencial.
d) El que fije el Área de Gestión Sanitaria.

24. La reunión para presentar los objetivos a los que se compromete


la UGC tendrá, como mínimo, un carácter:
a) Trimestral.
b) Anual.
c) Dependerá de los objetivos marcados.
d) Todas son falsas.

233
Test del tema 10

25. El trabajo de la UGC debe protocolizarse para abordar la activi-


dad asistencial más frecuente:
a) Es correcto.
b) No, no entra en sus funciones.
c) Los protocolos los elabora la Dirección Económica.
d) Los protocolos están estandarizados por el SAS.

26. La Unidad debe poseer un procedimiento para que cada uno de


los pacientes que se sometan a intervenciones quirúrgicas y prue-
bas diagnósticas firmen el consentimiento informado:
a) Es una condición necesaria para ser UGC.
b) No es su competencia.
c) No hay que firmar el consentimiento.
d) Todas son correctas.

27. ¿Qué características han de regir las actividades investigadoras


de la Unidad?
a) La Unidad no tiene función investigadora.
b) Principios morales que impulsa el comité de ética de la OMS.
c) Investigación, desarrollo e innovación.
d) Todas son falsas.

28. Fomentar la implicación de los profesionales sanitarios en la ges-


tión de los centros:
a) Es un objetivo de la UGC.
b) No se debe mezclar a los profesionales con la gestión.
c) Es un mandato del Ministerio de Sanidad.
d) Todas son falsas.

29. Un objetivo de la UGC pactado con el Área Sanitaria será:


a) Reivindicar la organización del trabajo.
b) Reforzar la continuidad asistencial entre ambos niveles de atención.
c) Garantizar la sostenibilidad económica.
d) A y b son correctas.

30. ¿Qué es la Consulta de Acto Único?


a) No existe ese tipo de consulta.
b) Aquella que permitirá que, en el mismo día, el paciente sea visto por
el especialista, se le realicen las pruebas diagnósticas, se le proporcione
un diagnóstico y una propuesta terapéutica si fuese necesario.

234
Test del tema 10

c) La de las ETS.
d) La que se realiza en el mismo día que se contrae mejoría.

31. ¿Quién fijará el plan de acogida de pacientes?


a) La Unidad de Administración.
b) La Administración, a través del SAS.
c) La UGC.
d) Todas son falsas.

32. ¿Qué garantiza la asignación de médico y enfermero de referencia?


a) La personalización y continuidad en la asistencia.
b) La despersonalización y continuidad en la asistencia.
c) No existe este supuesto.
d) Las relaciones humanas.

33. ¿Qué tipo de encuesta de satisfacción utilizará la Unidad?


a) Uno verbal debidamente estandarizado.
b) Todas las Unidades utilizarán el mismo instrumento para medir la satis-
facción de la población a la que atiende, pero adaptado a cada Unidad.
c) El que fije el objetivo del nivel de satisfacción esperado por el Ministerio
de Sanidad.
d) a y c pueden ser correctas.

34. El uso racional del medicamento constituye un objetivo:


a) Primario. c) Secundario.
b) Importante. d) Prioritario.

35. Se deben prescribir medicamentos por principio activo:


a) Siempre es preferible optar por las novedades terapéuticas.
b) Depende del balance del laboratorio farmacéutico.
c) Se deben prescribir medicamentos por principio.
d) Todas son incorrectas.

36. ¿Qué función tiene la Comisión de Ética e Investigación de un cen-


tro sanitario?
a) Entre otras, cuidar de la capilla del hospital.
b) Establecer requisitos que deberá cumplir la UGC en sus investigaciones.
c) La colaboración con las fuerzas del orden.
d) b y c son correctas.

235
Test del tema 10

37. ¿Qué es el PAIs?


a) Proliferación de Atención Internacional.
b) Gestión por procesos asistenciales integrados.
c) Un periódico.
d) No existe ese término.

38. Existe una variabilidad, en la práctica clínica, indeseable y de


consecuencias negativas para los pacientes:
a) Esto es incorrecto. c) Esto es inexacto.
b) Esto es correcto. d) Esto es incomprensible.

39. Una intervención clínica es la adecuada cuando:


a) Su balance beneficios/riesgos, inconvenientes y costes es más favorable.
b) Su balance beneficios/costes, riesgos/inconvenientes es más favorable.
c) Logra el alta del paciente más rápidamente.
d) Todas son falsas.

40. Las guías de práctica clínica son:


a) Recomendaciones sistemáticas que ayudan a médicos y pacientes a
tomar decisiones.
b) Recomendaciones sistemáticas que ayudan a los médicos a tomar de-
cisiones.
c) Recomendaciones de la Consejería de Sanidad.
d) Instrumentos estandarizados que ayudan a los pacientes a tomar deci-
siones sobre su proceso.

41. ¿Qué son los Procesos Asistenciales Integrados?


a) Aseguran de forma ágil el abordaje de los problemas de salud.
b) Reducen tiempo de ejecución en las tareas.
c) Facilitan la identificación de la no calidad. Fomentan la implicación de
las personas.
d) Todas son verdaderas.

42. Las Vías clínicas se aplican uniformemente a pacientes con una


determinada patología y un curso clínico predecible en un tiempo
predeterminado:
a) Es correcto.
b) Se aplican siempre a todo tipo de pacientes.
c) Se aplican a pacientes terminales, preferentemente.
d) b y c son correctas.

236
Test del tema 10

43. ¿Quién aprobará los planes de cuidados estandarizados?


a) Los médicos de Atención Primaria.
b) La Junta de Personal.
c) La Dirección Médica.
d) La Comisión de la Calidad del Hospital o la Junta de Enfermería.

44. Por parte de la UGC, para la inclusión de nuevos fármacos en la


guía Farmacoterapéutica:
a) Deberá cumplimentarse el GINF (Guía de Incorporación de Nuevos Fármacos).
b) No es su función.
c) Lo realizará la Comisión de Calidad Farmacológica.
d) Todas son falsas.

45. El GANT es:


a) Un proceso quirúrgico.
b) Guía para la adquisición de nuevas tecnologías.
c) Guía para la Admisión de Nuevas Tipologías.
d) Todas pueden ser correctas.

46. Con respecto a la formación de profesionales, las UGC:


a) No es su cometido.
b) Colaborarán con las facultades de medicina y enfermería.
c) Elaborarán cursos de formación.
d) Realizarán sesiones de enfermería.

47. ¿Quién elabora el plan de acogida a nuevos profesionales?


a) La unidad de gestión administrativa.
b) La Unidad de Gestión Clínica.
c) a y b pueden ser correctas.
d) Todas son falsas.

48. El plan de mejora de la documentación clínica, adaptándose a la


Ley 41/2002 de Autonomía del Paciente:
a) Asegura la confidencialidad y la codificación de los datos para la pos-
terior explotación.
b) Asegura la confidencialidad y la codificación de los datos para que no
sean explotados por terceros.
c) Asegura la confidencialidad y la no codificación de los datos para la
posterior explotación.
d) Todas son falsas.

237
Test del tema 10

49. ¿Cómo puede ser la evaluación de una UGC?


a) Realizada por la Junta de Personal.
b) Realizada por el Área de Salud.
c) Cualitativa y cuantitativa.
d) Puede medir la tasa neta de mortalidad del país.

50. El modelo de incentivos de las UGC:


a) Dependerá de la productividad del personal.
b) Sustituirá al modelo de incentivos del complemento de rendimiento pro-
fesional.
c) La UGC no tienen potestad para dar incentivos.
d) Coexiste con el modelo de incentivos del complemento de rendimiento
profesional.

238
Solución al test del tema 10

1. a) Informar a los familiares de la evolución del paciente.

2. d) Todas son falsas.

3. d) El celador.

4. a) El celador ayuda a la colocación de cuñas cuando éstas no las puedan


poner solas las auxiliares por el peso del paciente.

5. d) Todas son falsas.

6. a) Diariamente.

7. d) Todas son correctas.

8. b) Los componentes se aproximan, analizando la posibilidad de trabajar


sobre objetivos comunes.

9. b) Esta afirmación es correcta.

10. a) Fomento, promoción, prevención y asistencia o recuperación, rehabili-


tación y reinserción social.

11. d) Todas son falsas.

12. d) a y b son correctas.

13. d) Todas son correctas.

14. c) Es correcto.

15. d) Todas pueden ser dificultades.

16. c) Individualismo, identificación con el grupo y síntesis.

17. d) Todas son falsas.

18. d) Es falso.

19. a) Estará liderada por un solo director de UGC que deberá tener dedica-
ción exclusiva en el SSPA.

239
Test del tema 10

20. d) Equipos multiprofesionales.

21. b) Una de ellas es,disponer de sistemas de información que garanticen la


validez de la evaluación y seguimiento del presente acuerdo.

22. d) Es una condición para desarrollar el modelo de UGC.

23. a) El que fije la UGC.

24. b) Anual.

25. a) Es correcto.

26. a) Es una condición necesaria para ser UGC.

27. d) Todas son falsas.

28. a) Es un objetivo de la UGC.

29. b) Reforzar la continuidad asistencial entre ambos niveles de atención.

30. b) Aquella que permitirá que, en el mismo día, el paciente sea visto por
el especialista, se le realicen las pruebas diagnósticas, se le proporcione
un diagnóstico y una propuesta terapéutica si fuese necesario.

31. c) La UGC.

32. a) La personalización y continuidad en la asistencia.

33. b) Todas las Unidades utilizarán el mismo instrumento para medir la satis-
facción de la población a la que atiende, pero adaptado a cada Unidad.

34. d) Prioritario.

35. d) Todas son incorrectas.

36. b) Establecer requisitos que deberá cumplir la UGC en sus investigaciones.

37. b) Gestión por procesos asistenciales integrados.

38. b) Esto es correcto.

39. a) Su balance beneficios/riesgos, inconvenientes y costes es más favorable.

40. a) Recomendaciones sistemáticas que ayudan a médicos y pacientes a


tomar decisiones.

41. d) Todas son verdaderas.

240
Test del tema 10

42. a) Es correcto.

43. d) La Comisión de la Calidad del Hospital o la Junta de Enfermería.

44. a) Deberá cumplimentarse el GINF (Guía de Incorporación de Nuevos


Fármacos).

45. b) Guía para la adquisición de nuevas tecnologías.

46. d) Realizarán sesiones de enfermería.

47. b) La Unidad de Gestión Clínica.

48. a) Asegura la confidencialidad y la codificación de los datos para la pos-


terior explotación.

49. c) Cualitativa y cuantitativa.

50. d) Coexiste con el modelo de incentivos del complemento de rendimiento


profesional.

241
Test del Tema 11
Test del tema 11

1. ¿Qué es la unidad del paciente?


a) La característica de que cada usuario es diferente a los demás.
b) El paciente en sí mismo.
c) El espacio que ocupará éste durante su estancia en el hospital, esto es,
su habitación.
d) Todas son falsas.

2. ¿Cuántas camas tendrá como máximo una habitación?


a) Dos. c) Dependerá del tipo de habitación.
b) Una, idealmente. d) Cuatro.

3. ¿Qué tipo de luz será la preferible en las habitaciones?


a) Blanca radiante.
b) Artificial intensa para favorecer la visión en las curas de enfermería.
c) Negra para visualizar los virus coprófagos en las curas de enfermería.
d) Natural y, en su defecto, lo más moderada posible.

4. La cama llevará cuatro ruedas bloqueables permitiendo el trasla-


do y acción de sus mecanismos por una sola persona:
a) No, deben llevarla siempre dos personas.
b) Esto es correcto.
c) El transporte se realizará preferentemente en camilla.
d) a y c son correctas.

5. ¿Qué es un colchón anti escaras?


a) Un tipo de colchón que minimiza el riesgo de alergias.
b) Un tipo de colchón ya en desuso.
c) De presión alternante.
d) De presión fija que estimula la circulación cutánea.

6. ¿Qué es el Armazón de Bolkman?


a) Facilita la incorporación del paciente mediante un trapecio que le sirve
de apoyo.
b) Coadyuvante en la fractura múltiple de costillas.
c) Un recubrimiento o dosel en la cama que preserva la intimidad.
d) a y c son ciertas.

7. ¿Para qué sirven los protectores de barandilla?


a) Para evitar que el paciente se lesione si se golpea con la barandilla.
b) No existe este artículo.

244
Test del tema 11

c) Para proteger la barandilla del uso continuado.


d) Todas son falsas.

8. ¿Cuáles son los tipos de camillas de exploración?


a) Limpias y estériles. c) De muchos tipos.
b) Sucias y limpias. d) Rígidas y articuladas.

9. ¿Qué es una cama articulada?


a) La más utilizada en los hospitales, facilita los cambios posturales.
b) Un tipo de cama traumatológica.
c) La que permite su desplazamiento.
d) Todas son falsas.

10. Respecto a la cama ortopédica:


a) No existe este tipo de camas en un hospital.
b) Se usa más en cirugía.
c) Se localiza en quirófano.
d) También se denomina traumatológica o de Judet.

11. La incubadora:
a) Se emplea para mantener a los recién nacidos prematuros.
b) Se usa sobre todo en el animalario.
c) Se utiliza en laboratorio de hematología.
d) a y b son correctas.

12. Sobre la técnica de arreglo de la cama:


a) Se ocupará el servicio técnico externo.
b) Se llevará a cabo siempre entre dos personas.
c) Se realizará con el familiar del paciente.
d) El objetivo de estas técnicas es favorecer el bienestar general del pa-
ciente y satisfacer su necesidad de descanso y sueño.

13. ¿Con qué frecuencia se cambiará la ropa de cama?


a) Siempre que el paciente lo solicite.
b) Por la mañana y cuando se moje.
c) Cada dos días, por norma general.
d) a y c son correctas.

245
Test del tema 11

14. Se ha de realizar el lavado higiénico de las manos antes y después


de llevar a cabo cambio de ropa de cama. Se ponen los guantes:
a) Esto es correcto.
b) No es necesario usar guantes, sólo si es un paciente infeccioso.
c) Por norma, se lavan las manos después del procedimiento.
d) Es correcto y se usarán guantes específicos para esta tarea.

15. Respecto de la ropa de cama:


a) La ropa de cama retirada no debe agitarse en el aire para evitar la dis-
persión de microorganismos.
b) Debe agitarse para oxigenarla.
c) Será de tonos pastel.
d) A y c son correctas.

16. ¿Qué es una cama quirúrgica?


a) Es la que se prepara para recibir a un postoperado.
b) La utilizada en quirófano.
c) La utilizada en Despertar de quirófano, siempre.
d) Todas son falsas.

17. En las habitaciones y estancias comunes, el celador:


a) Ayudará a las enfermeras con las técnicas quirúrgicas.
b) Estará el mínimo tiempo indispensable.
c) Informarán sobre diagnósticos, exploraciones y tratamientos.
d) Velaran por conseguir el mayor orden y silencio.

18. ¿Quién vigilará el comportamiento de enfermos y visitantes en


las habitaciones?
a) El celador.
b) Preferentemente el Supervisor de guardia.
c) El celador y las fuerzas del orden.
d) El servicio de seguridad siempre.

19. El celador de planta se ocupa de:


a) Rellenar los partes diarios de incidencias relacionados con su puesto.
b) Regar las plantas, entre otras.
c) Traslado de enfermos para la realización de pruebas o consultas.
d) Traslado de los cadáveres al mortuorio, junto con el forense.

246
Test del tema 11

20. ¿Quién trasladará de unos servicios a otros los aparatos?


a) El celador junto con los técnicos.
b) El celador.
c) Dependerá de la decisión del jefe de personal.
d) Todas son correctas.

21. Con respecto al enfermo mental, el celador:


a) Evitará los conflictos no relacionados con el trabajo.
b) Controlará las dietas según pauta médica.
c) Mantendrá una buena forma física para estar preparado.
d) Todas son falsas.

22. En las unidades de psiquiatría, el celador:


a) Se evitaran ruidos durante las horas de sueño nocturno.
b) Se estimulará al paciente para que se despierte si está medicado.
c) Tomará medidas de autoprotección defensiva.
d) Todas son correctas.

23. El celador, respecto al enfermo mental:


a) Fomentará la autoestima del trabajador necesariamente.
b) Habrá que reubicar constantemente la realidad.
c) Todas son falsas.
d) Se mantendrá alejado siempre que pueda.

24. El celador, respecto al enfermo mental:


a) Al detectar conductas aberrantes o abusos sexuales se comunicara al
facultativo y se eliminaran,emitiendo juicios de valor proporcionados.
b) Al detectar conductas aberrantes o abusos sexuales se comunicara al
facultativo y se eliminaran evitando emitir juicios de valor.
c) Al detectar conductas aberrantes o abusos sexuales se comunicará a las
fuerzas del orden y se eliminaran evitando emitir juicios de valor.
d) Al detectar conductas aberrantes o abusos sexuales se mantendrá una
discreción total y se eliminarán evitando emitir juicios de valor.

25. Para el paciente mental es conveniente:


a) Ofertarle actividades recreativas y seguridad física.
b) Fomentar un entorno terapéutico entre pacientes y equipo medico.
c) Tranquilizarle con firmeza siempre.
d) a y b son correctas.

247
Test del tema 11

26. Actuación del celador ante un enfermo deprimido:


a) El riesgo de suicidio es mayor cuando el paciente se encuentra mejor.
b) Hablar siempre con el paciente deprimido, ayudándole a expresar sus
sentimientos.
c) Demostrarle interés, pasando un tiempo cada día con él.
d) Todas son ciertas.

27. Ante un enfermo agitado el celador deberá:


a) Favorecer el agotamiento del agitado.
b) Buscar en lo posible toda clase de estímulos que le favorezcan.
c) Demostrar mucho interés y confianza. Escuchar al enfermo.
d) Todas son falsas.

28. Inmovilización de un agitado durante una crisis aguda:


a) Debe evitarse pues lo toma como un castigo.
b) Se ata una mano de un lado con un pie del otro.
c) Se debe comprimir la respiración para que se relaje.
d) Todas son incorrectas.

29. ¿Qué es la cirugía diagnóstica?


a) La realizada en Atención Primaria siempre.
b) La que se realiza para determinar la extensión de la enfermedad y co-
nocer su causa.
c) No existe este tipo de cirugía.
d) La que acaba con el proceso en el acto quirúrgico.

30. La Cirugía mayor se refiere a:


a) Operaciones complejas y de larga duración que generalmente intervie-
nen a zonas extensas del organismo y conllevan un riesgo importante.
b) La practicada sobre pacientes muy voluminosos.
c) La practicada por personas de edad avanzada.
d) La de urgencia con alto grado de asepsia.

31. ¿Cómo estarán las áreas sépticas y asépticas en la zona de quirófano?


a) Lo más esterilizadas posible.
b) Separadas, facilitando así las técnicas de esterilización.
c) Lo más cercanas posible, facilitando el traslado del paciente.
d) Todas son falsas.

248
Test del tema 11

32. Los movimientos en el quirófano serán:


a) Los mínimos indispensables.
b) Siempre por la zona “sucia”.
c) El ingreso del paciente se hará en camilla especial.
d) Las puertas del quirófano se mantendrán abiertas mientras dure la cirugía.

33. El objetivo que se pretende alcanzar con la ventilación de los


quirófanos es:
a) La disminución en la concentración de partículas y bacterias.
b) La disminución de la temperatura.
c) La disminución de los virus de los pacientes.
d) Todas son ciertas.

34. ¿Cómo se ha de realizar un correcto lavado de manos del perso-


nal sanitario?
a) Entre 30 y 50 segundos. Se recomienda que se realice en 2 ó 3 veces,
enjuagándose cada vez, con el fin de retirar el jabón contaminado.
b) Entre 3 y 5 minutos. Se recomienda que se realice en 2 ó 3 veces, en-
juagándose cada vez, con el fin de retirar el jabón contaminado
c) Entre 5 y 10 minutos. Se recomienda que se realice en 2 ó 3 veces,
enjuagándose cada vez, con el fin de retirar el jabón contaminado.
d) Todas son falsas.

35. Entre las funciones del celador en quirófano, estarán:


a) Tendrán a su cargo el traslado de los pacientes desde la unidad corres-
pondiente a Quirófanos, Reanimación y viceversa.
b) Observarán las normas internas del Servicio de Quirófano generales
para toda la Unidad, en especial las referidas a la asepsia o higiene.
c) El Celador introduce y saca a los enfermos del Área Quirúrgica para las
intervenciones, colocándolos y retirándolos de la mesa de operaciones
ayudados por el personal sanitario.
d) Todas son ciertas.

36. La esterilización es:


a) Un tipo de operación ginecológica.
b) La destrucción o en la eliminación de cualquier tipo de vida microbia-
na, virus y bacterias.
c) a y b son correctas.
d) Consiste en destrucción o en la eliminación de cualquier tipo de vida
microbiana, de los objetos inanimados, incluyendo las formas esporu-
ladas de hongos y bacterias.

249
Test del tema 11

37. En cuanto al transporte de material estéril:


a) La integridad del envoltorio ha de estar garantizada durante el trans-
porte.
b) Lo ha de realizar un auxiliar especializado.
c) Se ha de llevar a anatomía patológica.
d) a y b son correctas.

38. Funciones específicas del Celador en la UVI:


a) Traslado de los enfermos.
b) No podrán salir de este servicio.
c) Trasladarán los cadáveres al mortuorio.
d) a y c son correctas.

39. Los celadores en urgencias:


a) Cuidarán de que no permanezcan en el área de Urgencias las personas
que no estén autorizadas, y que los pacientes y familiares permanezcan
en las zonas habilitadas para ellos.
b) Se asegurarán, al comienzo del turno de trabajo, de que los medios de
transporte de pacientes estén en condiciones adecuadas de uso.
c) Realizarán, sin demora, el traslado de muestras biológicas y peticiones
de exploraciones, efectuando la recogida de resultados, cuando así sea
requerido
d) Todas son ciertas.

40. En el bloque quirúrgico:


a) Todo el personal que entre en el área deberá utilizar la ropa exclusiva
para la zona, debiendo cambiarse cada vez que salga de la misma.
b) La circulación inadecuada del personal y material favorece la propaga-
ción de microorganismos patógenos.
c) Existirá una correcta y visible señalización de las distintas zonas.
d) Todas son ciertas.

41. El área quirúrgica es una zona de especial riesgo para la adquisi-


ción de una infección hospitalaria:
a) Por cuanto supone de instrumentación, manipulación, y de ruptura de
barreras naturales del enfermo.
b) No es una zona de riesgo especial de infección por la asepsia existente.
c) Por lo que es muy importante cumplir las normas higiénicas en este
Área.
d) a y c son correctas.

250
Test del tema 11

42. Durante las intervenciones quirúrgicas:


a) El celador permanecerá en el antequirófano por si precisaran de sus
servicios.
b) Jamás entrará el celador al quirófano.
c) Irá al almacén a por los sueros.
d) El celador ayudará al anestesista.

43. Señala materiales básicos del quirófano:


a) Aspirador, bisturí eléctrico.
b) Carro de anestesia, calentador de aire para manta de calor.
c) Ventana exterior, toma de oxígeno y anhídrido carbónico.
d) A y b son correctas.

44. Los campos colocados entre las áreas estériles y no estériles del
campo quirúrgico y el personal:
a) Están prohibidos.
b) Actúan como barreras y protegen de esta forma contra la transmisión
de bacterias de un área a otra.
c) Están prohibidos porque actúan como transmisores de bacterias de un
área a otra.
d) Todas son incorrectas.

45. ¿Qué es la cirugía paliativa?


a) La que se realiza rápidamente por no disponer de tiempo vital.
b) La que más agiliza las listas de espera.
c) La que cura la enfermedad pero no los síntomas.
d) Todas son incorrectas.

46. Por parte del celador, hablar con el paciente deprimido:


a) Está indicado, ayudándole a expresar sus sentimientos.
b) Está desaconsejado, por riesgo de empatía.
c) Está aconsejado, por simpatía.
d) Es indiferente.

47. Actuación del celador en torno al enfermo mental:


a) Fomentar un patrón de cepillado e higiene bucal regular.
b) Control de la dieta según pauta medica.
c) Se vigilara incontinencia urinaria y/o fecal.
d) Todas son ciertas.

251
Test del tema 11

48. En relación con el puesto funcional de planta:


a) El Celador será responsable de la documentación que le entregue el
personal de Enfermería.
b) El puesto de celador se está perdiendo.
c) Revisar semanalmente las balas de oxigeno.
d) A y c son correctas.

49. Actuaciones del celador en habitaciones y estancias comunes:


a) Instruirá en el uso de persianas, cortinas y útiles.
b) Revisará y mantendrá el funcionamiento de sillas de ruedas, pies de
gotero, etc.
c) Cuidará de que los familiares y visitantes no introduzcan más que los
paquetes autorizados.
d) Todas son ciertas.

50. ¿Qué es una cama electrocircular?


a) Un dispositivo usado en psiquiatría.
b) Una cama redonda.
c) Una cama usada en casos de inmovilización a corto plazo.
d) Una cama que evita las úlceras por presión.

252
Solución al test del tema 11

1. c) El espacio que ocupará éste durante su estancia en el hospital, esto es,


su habitación.

2. d) Cuatro.

3. d) Natural y, en su defecto, lo más moderada posible.

4. b) Esto es correcto.

5. c) De presión alternante.

6. a) Facilita la incorporación del paciente mediante un trapecio que le sirve


de apoyo.

7. a) Para evitar que el paciente se lesione si se golpea con la barandilla.

8. d) Rígidas y articuladas.

9. a) La más utilizada en los hospitales, facilita los cambios posturales.

10. d) También se denomina traumatológica o de Judet.

11. a) Se emplea para mantener a los recién nacidos prematuros.

12. d) El objetivo de estas técnicas es favorecer el bienestar general del pa-


ciente y satisfacer su necesidad de descanso y sueño.

13. b) Por la mañana y cuando se moje.

14. a) Esto es correcto.

15. a) La ropa de cama retirada no debe agitarse en el aire para evitar la dis-
persión de microorganismos.

16. a) Es la que se prepara para recibir a un postoperado.

17. d) Velaran por conseguir el mayor orden y silencio.

18. a) El celador.

19. c) Traslado de enfermos para la realización de pruebas o consultas.

253
Test del tema 11

20. b) El celador.

21. b) Controlará las dietas según pauta médica.

22. a) Se evitaran ruidos durante las horas de sueño nocturno.

23. c) Todas son falsas.

24. b) Al detectar conductas aberrantes o abusos sexuales se comunicara al


facultativo y se eliminaran evitando emitir juicios de valor.

25. d) a y b son correctas.

26. d) Todas son ciertas.

27. c) Demostrar mucho interés y confianza. Escuchar al enfermo.

28. d) Todas son incorrectas.

29. b) La que se realiza para determinar la extensión de la enfermedad y


conocer su causa.

30. a) Operaciones complejas y de larga duración que generalmente intervie-


nen a zonas extensas del organismo y conllevan un riesgo importante.

31. b) Separadas, facilitando así las técnicas de esterilización.

32. c) El ingreso del paciente se hará en camilla especial.

33. a) La disminución en la concentración de partículas y bacterias.

34. b) Entre 3 y 5 minutos. Se recomienda que se realice en 2 ó 3 veces, en-


juagándose cada vez, con el fin de retirar el jabón contaminado

35. d) Todas son ciertas.

36. d) Consiste en destrucción o en la eliminación de cualquier tipo de vida


microbiana, de los objetos inanimados, incluyendo las formas esporu-
ladas de hongos y bacterias.

37. a) La integridad del envoltorio ha de estar garantizada durante el trans-


porte.

38. d) a y c son correctas.

39. d) Todas son ciertas.

40. d) Todas son ciertas.

254
Test del tema 11

41. d) a y c son correctas.

42. a) El celador permanecerá en el antequirófano por si precisaran de sus


servicios.

43. d) a y b son correctas.

44. b) Actúan como barreras y protegen de esta forma contra la transmisión


de bacterias de un área a otra.

45. d) Todas son incorrectas.

46. a) Está indicado, ayudándole a expresar sus sentimientos.

47. d) Todas son ciertas.

48. a) El Celador será responsable de la documentación que le entregue el


personal de Enfermería.

49. d) Todas son ciertas.

50. d) Una cama que evita las úlceras por presión.

255
Test del Tema 12
Test del tema 12

1. Es función del celador de consultas externas:


a) Trasladar documentos, objetos, aparatos cuando sean requeridos.
b) Informar al usuario del resultado de pruebas.
c) Ayudar al personal sanitario en curas y pequeñas intervenciones.
d) a y c son ciertas.

2. El celador del área de consultas:


a) Solo traslada documentos.
b) Solo traslada objetos y aparatos.
c) Informa del lugar, día y hora de consultas.
d) Solo la respuesta a es correcta.

3. El servicio de Farmacia está bajo la dirección de:


a) Un farmacéutico.
b) Un farmacéutico un enfermero.
c) Un Director médico.
d) Un médico y varios farmacéuticos.

4. Los hospitales deberán disponer de servicios o unidades de far-


macia según lo establece:
a) Un Decreto Ley.
b) Los mínimos establecidos por la ley.
c) La Orden Ministerial de la Consejería de Salud.
d) Ninguna es cierta.

5. Las Unidades de Farmacia hospitalaria la integran:


a) Auxiliares de enfermería, farmacéuticos y administrativos.
b) Celadores, Fir y DUE.
c) Dos farmacéuticos, un auxiliar y un celador.
d) Las respuestas a y b son ciertas.

6. Es función del servicio de farmacia hospitalaria:


a) Establecer un sistema eficaz y seguro de la distribución de medica-
mentos.
b) Tomar las medidas para su correcta administración.
c) a y b son ciertas.
d) Solo a es cierta.

258
Test del tema 12

7. ¿Quién custodia y dispensa los productos en fase de investiga-


ción y vela por el cumplimiento de la legislación sobre cualquier
medicamento?
a) Los laboratorios en cargados de ello.
b) El Estado.
c) El servicio de Farmacia del hospital.
d) Ninguna respuesta es correcta.

8. ¿Quién lleva a cabo actividades educativas sobre cuestiones rela-


cionadas con la competencia de farmacia?
a) Médicos y enfermeros. c) El área de formación.
b) El Servicio de Farmacia. d) Formación sanitaria.

9. ¿En qué consiste la distribución de “unidosis”?


a) En la distribución de la medicación por semana.
b) Distribución del la medicación por paciente ingresado, en el momento
de su ingreso.
c) La distribución de medicación por habitación hasta el momento del
alta del paciente.
d) En la distribución de medicación por dosis /día para cada uno de los
pacientes ingresados.

10. El celador de farmacia es quien se encarga de:


a) La distribución de medicación y demás productos a las unidades de
hospitalización.
b) Transporta cualquier producto desde cualquier unidad del hospital.
c) Solo se encarga de distribuir medicación a las plantas.
d) Ninguna es correcta.

11. Dentro de las funciones del celador de farmacia están:


a) Hacer controles e inventarios de productos.
b) Hacer limpieza en el interior de la farmacia.
c) La custodia de la farmacia.
d) a y c son ciertas.

12. Establecer un sistema eficaz y seguro de administración de medi-


camentos es función de:
a) El laboratorio. c) El servicio de farmacia.
b) El almacén. d) El personal de enfermería.

259
Test del tema 12

13. El mapa de almacén es:


a) La ubicación de la farmacia dentro del hospital.
b) La distribución de las estanterías de medicamentos.
c) Una clasificación necesaria de zonas como: recepción, pulmón de en-
trada, estanterías de almacenaje, etc…
d) Ninguna es correcta.

14. El stock es:


a) La cantidad de artículos del almacén.
b) Sistema de control de existencias.
c) Conjunto de artículos del almacén, establecidos de forma que exista
una cantidad máxima y una cantidad mínima que permita el abasteci-
miento controlado.
d) b y c son correctas.

15. En cuanto a la gestión del stock en farmacia, podemos decir que:


a) No es una labor imprescindible, solo es un control.
b) Garantiza la posibilidad de comunicación de cualquier actualización
del stock en tiempo real.
c) Es una labor de gran importancia, pues su buen o mal funcionamiento
significa la disponibilidad de un stock fiable.
d) b y c son ciertas.

16. El control de las existencias de cada artículo en farmacia:


a) Evita situaciones de desabastecimiento.
b) Es una función rutinaria anual.
c) Posibilita hacer pedidos más económicos.
d) Sirve para conocer los artículos más demandados.

17. ¿Cómo se evitan los consumos poco adecuados en los distintos


servicios de un hospital?
a) Haciendo histórico de consumo.
b) Teniendo unos pedidos mínimos de referencia.
c) Llevando el control de los artículos que consumen cada uno de ellos.
d) Es imposible controlar los consumos de los servicios.

18. ¿Cuál es la finalidad, razón de ser y objetivos del almacén?


a) Controlar las existencias. c) Distribuir los pedidos.
b) Ordenar los pedidos. d) Hacer balance de los pedidos.

260
Test del tema 12

19. ¿Qué nombre recibe el impreso donde las unidades o servicios


presentan sus pedidos?
a) Vale de almacén. c) Hoja de stock.
b) Hoja de pedido. d) a y b son correctos.

20. Los celadores de almacén tendrán dentro de su cometido:


a) Preparar el pedido. c) Limpiar el almacén.
b) Abrir y cerrar el almacén. d) a es cierta.

21. ¿Cómo se llama el impreso normalizado que utiliza el celador de


almacén, para los pedidos de las distintas unidades?
a) Vale de almacén. c) Pedido de servicio.
b) Hoja de pedido. d) a y b son ciertas.

22. Los pedidos de almacén una vez preparados se distribuyen, según


una periodicidad determinada:
a) Dos días a la semana.
b) Siguen una periodicidad determinada (diariamente, semanalmente).
c) Siempre mensualmente.
d) Cada servicio pide según sus necesidades.

23. Cuando un servicio requiere al almacén una entrega inmediata:


a) No hay días fijos para estos imprevistos.
b) No se contempla este supuesto.
c) Solo se distribuye el día que le corresponde.
d) Para imprevistos se determina un día a la semana.

24. ¿Quién firma el impreso normalizado de petición de material?:


a) Médicos y enfermeras. c) Supervisores.
b) El celador de la unidad. d) Cualquier persona del servicio.

25. En la hoja de pedido debidamente firmada también se indicará:


a) Denominación del laboratorio. c) Peso u número de unidades.
b) Denominación del material. d) Composición y origen.

26. ¿Se debe aclarar la cantidad que realmente se sirve, cuando difie-
re de la que pidió el servicio?:
a) No es necesario. c) a y b son ciertas.
b) Solo con los estupefacientes. d) Si, es lo correcto.

261
Test del tema 12

27. Los códigos de barras:


a) Son etiquetas con un número determinado de barras inscritas.
b) No representan números.
c) Representan datos legibles por máquinas.
d) a y c son ciertas.

28. ¿Cuál es la principal razón de la introducción de códigos de ba-


rras en un sistema de almacenamiento?:
a) Controlar el gasto económico.
b) Es una marca del fabricante.
c) El adelanto que supone para la identificación de los productos de un stock.
d) La imposibilidad de que no puedan ser chequeados por aparatos ma-
nuales.

29. El animalario es:


a) La dependencia de cualquier institución donde solo hay animales de
tamaño muy reducido.
b) La dependencia del hospital donde se realizan experimentos con ani-
males.
c) Es una dependencia de investigación general.
d) Todas son correctas.

30. El celador en el servicio de farmacia:


a) Preparación de alcohol. c) Custodia de la farmacia.
b) Controles e inventarios. d) Todas son correctas.

31. ¿Qué es el código de barras?:


a) Un código de barras es sencillamente una etiqueta con un número de-
terminado de barras negras inscritas en ella.
b) La forma de fichar a la entrada del hospital.
c) El código secreto de entrada al recinto hospitalario.
d) Todas son correctas.

32. ¿A qué se dedica el animalario?:


a) A permitir la entrada al público.
b) A la valoración, detección y normalización de las condiciones fisiológi-
cas del hombre, animales o plantas.
c) a y b son correctas.
d) A la investigación con fines cosméticos.

262
Test del tema 12

33. El término éxitus significa:


a) Salida. b) Éxito. c) Entrada. d) Muerte.

34. ¿Cómo se efectúa el aseo del paciente?:


a) Procurar preservar la intimidad del paciente, manteniéndolo desnudo
el menor tiempo posible.
b) Lavar cada zona del cuerpo una vez.
c) Temperatura del agua para el baño entre 37-40 °C.
d) Todas son correctas.

35. El orden de lavado es el siguiente:


a) Cara, cuello y orejas.
b) Brazos, manos y tórax.
c) Abdomen y extremidades inferiores.
d) Todas son correctas.

36. Funciones del celador en ambulancias:


a) Acompañar al paciente durante el traslado en la ambulancia si es re-
querido.
b) Conducir la ambulancia si fuera necesario.
c) Avisar al servicio de ambulancias para que vengan a recoger a un pa-
ciente.
d) Todas son falsas.

37. El rigor mortis es:


a) Cuando se produce un endurecimiento del cuerpo del fallecido al tras-
currir de dos a cuatro horas.
b) Son lividineces.
c) a y b son correctas.
d) Todas son falsas.

38. Una de las funciones de los celadores es la vigilancia tanto de


las entradas de la Institución, como el acceso y estancias de los
familiares y visitas de los enfermos:
a) No, este será cometido sólo de los vigilantes de seguridad.
b) Sí, además de vigilar el comportamiento de los enfermos y visitantes
dentro de la Institución.
c) No, sólo vigilarán a los familiares.
d) Todas son falsas.

263
Test del tema 12

39. Cuándo un paciente fallece se dan dos tipos de signos que mani-
fiestan dicha situación:
a) Signos primarios y secundarios.
b) Signos físicos y psíquicos.
c) Signos precoces y tardíos.
d) Signos evidentes y finales.

40. El equipo multidisciplinar en salud mental lo pueden constituir:


a) Psiquiatras, psicólogos, enfermeros, trabajadores sociales, auxiliares de
psiquiatría y celadores principalmente.
b) Psiquiatras, psicólogos, internistas y auxiliares.
c) Psiquiatras, psicólogos, enfermeros y administrativos de área.
d) Ninguna es correcta.

41. En la sala de autopsias la actuación del celador, será la siguiente:


a) Coloca el cadáver en la mesa.
b) Limpia la mesa y la sala al término de la autopsia.
c) Entrega muestras orgánicas en el servicio correspondiente.
d) Todas son correctas.

42. El celador en la sala de autopsias colaborará:


a) En todo incluso en el uso de instrumental cortante.
b) En todo aquello que no requiera el uso de instrumental sobre el
cadáver.
c) En la limpieza del instrumental pero no de la sala.
d) Solo dejará el cadáver en la mesa y lo retirará cuando se lo indiquen.

43. Durante el traslado en ambulancia el celador irá:


a) Sentado en el asiento existente al efecto junto al enfermo.
b) No irá en ambulancia.
c) Lo más lejos posible para no contagiarse.
d) Dónde le indique el servicio de transporte.

44. Los guantes se deben usar cuando:


a) Existen fluidos corporales.
b) Si hay certezas de enfermedades contagiosas.
c) Cuando se tienen heridas y cortes en las manos.
d) a y b son correctas.

264
Test del tema 12

45. ¿Se denominan desinfectantes?:


a) A todos los productos de lavado e higiene.
b) A los productos químicos usados para la desinfección de objetos y material.
c) A todo tipo de jabones.
d) A los productos que no pueden matar a los microorganismos.

46. ¿Cuál es una de las barreras más efectivas para evitar el contacto
de microorganismos?
a) Los antisépticos comunes.
b) A los productos químicos de uso domestico.
c) La piel intacta.
d) La ventilación frecuente.

47. ¿Cuál es el objetivo de la esterilización?


a) La destrucción de bacterias y virus.
b) La destrucción de esporas.
c) La limpieza a fondo.
d) Ninguna respuesta es correcta.

48. Con respecto al baño en la cama:


a) Se realiza a pacientes con movilidad menor.
b) Se realiza a pacientes con movilidad o no, pero que deben permanecer
en la cama.
c) Solo está indicado en los ancianos.
d) Debe realizarlo una sola persona para disminuir el personal empleado.

49. Las ambulancias asistidas:


a) Se utilizan para el traslado no asistencial.
b) Se destinan al traslado de pacientes que tras estar de alta no presentan
riesgos de desestabilizarse.
c) Se destinan a pacientes que requieren asistencia durante su traslado
para mantener y controlar sus funciones vitales.
d) a y b son ciertas.

50. Son tareas frecuentes de los celadores en instituciones sanitarias:


a) El traslado de historias clínicas entre el archivo y las distintas unidades
clínicas.
b) Vigilar las entradas y el comportamiento de las familiares y pacientes.
c) a y b son ciertas.
d) Solo la respuesta a es cierta.

265
Solución al test del tema 12

1. d) a y c son ciertas.

2. c) Informa del lugar, día y hora de consultas.

3. a) Un farmacéutico.

4. b) Los mínimos establecidos por la ley.

5. d) Las respuestas a y b son ciertas.

6. c) a y b son ciertas.

7. c) El servicio de Farmacia del hospital.

8. b) El Servicio de Farmacia.

9. d) En la distribución de medicación por dosis /día para cada uno de los


pacientes ingresados.

10. a) La distribución de medicación y demás productos a las unidades de


hospitalización.

11. d) a y c son ciertas.

12. c) El servicio de farmacia.

13. c) Una clasificación necesaria de zonas como: recepción, pulmón de en-


trada, estanterías de almacenaje, etc…

14. d) b y c son correctas.

15. d) b y c son ciertas.

16. a) Evita situaciones de desabastecimiento.

17. c) Llevando el control de los artículos que consumen cada uno de ellos.

18. c) Distribuir los pedidos.

19. d) a y b son correctos.

267
Test del tema 12

20. d) a es cierta.

21. d) a y b son ciertas.

22. b) Siguen una periodicidad determinada (diariamente, semanalmente).

23. a) No hay días fijos para estos imprevistos.

24. c) Supervisores.

25. b) Denominación del material.

26. d) Si, es lo correcto.

27. d) a y c son ciertas.

28. c) El adelanto que supone para la identificación de los productos de un


stock.

29. b) La dependencia del hospital donde se realizan experimentos con ani-


males.

30. d) Todas son correctas.

31. a) Un código de barras es sencillamente una etiqueta con un número de-


terminado de barras negras inscritas en ella.

32. b) A la valoración, detección y normalización de las condiciones fisiológi-


cas del hombre, animales o plantas.

33. d) Muerte.

34. d) Todas son correctas.

35. b) Brazos, manos y tórax.

36. d) Todas son falsas.

37. a) Cuando se produce un endurecimiento del cuerpo del fallecido al tras-


currir de dos a cuatro horas.

38. b) Sí, además de vigilar el comportamiento de los enfermos y visitantes


dentro de la Institución.

39. c) Signos precoces y tardíos.

40. a) Psiquiatras, psicólogos, enfermeros, trabajadores sociales, auxiliares de


psiquiatría y celadores principalmente.

268
Test del tema 12

41. d) Todas son correctas.

42. b) En todo aquello que no requiera el uso de instrumental sobre el cadá-


ver.

43. b) No irá en ambulancia.

44. c) Cuando se tienen heridas y cortes en las manos.

45. b) A los productos químicos usados para la desinfección de objetos y


material.

46. c) La piel intacta.

47. a) La destrucción de bacterias y virus.

48. b) Se realiza a pacientes con movilidad o no, pero que deben permanecer
en la cama.

49. c) Se destinan a pacientes que requieren asistencia durante su traslado


para mantener y controlar sus funciones vitales.

50. c) a y b son ciertas.

269
Test del Tema 13
Test del tema 13

1. En la posición de trendelenburg el paciente:


a) Permanece tumbado sobre el dorso de su cuerpo, con la cabeza colgando
y sus hombros coinciden con el extremo superior de la superficie de apoyo.
b) Descansa en un plano inclinado de 45º respecto al suelo, con la cabeza
más elevada que los pies.
c) Permanece tumbado en decúbito supino sobre la cama o camilla, en
un plano oblicuo de 45º respecto al suelo, con la cabeza más baja que
los pies.
d) Se apoya sobre sus rodillas, con el tronco inclinado hacia adelante, los
brazos cruzados sobre la superficie de apoyo y la cabeza sobre ellos.

2. Los celadores deberán tener en cuenta la siguiente serie de nor-


mas generales para realizar las movilizaciones:
a) Mantener la intimidad del paciente en todo momento.
b) Garantizar en todo momento la seguridad del paciente.
c) Evitar movimientos bruscos al llevar a cabo las movilizaciones.
d) Todas son correctas.

3. Una movilización activa-resistida es aquella que:


a) Realiza el paciente en contra de su voluntad.
b) Realiza el paciente con sus propias fuerzas, de forma voluntaria o auto-
mática refleja, corregidos o ayudados por el terapeuta o bien mediante
sistemas instrumentados.
c) Realiza el paciente una movilización activa contra resistencia externa
que se opone al movimiento.
d) a y c son correctas.

4. ¿Cómo transportar, en un hospital, a enfermos leves?


a) En silla de ruedas.
b) A pie.
c) En camilla.
d) Todas las respuestas son correctas.

5. El celador, al trasladar a enfermos leves y conscientes, debe ir


situado:
a) Delante del paciente, para orientarle en el camino.
b) Al lado del paciente, y si es necesario proporcionarle apoyo y seguridad
con el brazo.
c) Detrás del paciente, para evitar posibles caídas y daños.
d) Ninguna de las anteriores es correcta.

272
Test del tema 13

6. Las patas del andador deben reposar en el suelo y los pies del pa-
ciente posicionarse a unos ____ cms de distancia en uno del otro:
a) 12. c) 7.
b) 15. d) 10.

7. Si queremos realizar un movimiento del paciente hacia el lateral


de la cama y no contamos con la colaboración del paciente:
a) Será necesario dos celadores, que deberán colocarse a cada lado de la
cama, lo más cerca posible del paciente.
b) Será necesario tres celadores, que traccionarán a la vez de la sábana
hacia el mismo lado.
c) Dejamos al paciente en posición de decúbito supino, ya que podríamos
ocasionar asfixia.
d) Todas las respuestas anteriores son incorrectas.

8. Los criterios que son usados para transportar a los pacientes son:
a) La enfermedad del paciente.
b) La edad.
c) La movilidad.
d) Todas las respuestas anteriores son correctas.

9. ¿Qué postura es usada para realizar tactos rectales?


a) Genupectoral. c) Punción lumbar.
b) Litotomia. d) Trendelenburg.

10. En la conjunción…. el celador se coloca a los pies de la cama y


con la mano derecha empuja y con la izquierda dirige:
a) Conjunción A. c) Conjunción YB.
b) Conjunción B. d) a y b son correctas.

11. Una conjunción es…


a) Una forma de trasladar a un paciente en silla de ruedas y describe la
posición del celador.
b) Una forma de trasladar pacientes a pie, con dos celadores.
c) Una forma de trasladar pacientes, tanto en silla de ruedas como en
camilla.
d) Una forma de trasladar a un paciente, que describe la posición del
celador.

273
Test del tema 13

12. En qué postura el paciente está boca abajo, paralelo al suelo, con
las piernas extendidas y la cabeza girada hacia un lado:
a) Decúbito prono. c) Decúbito dorsal.
b) Decúbito lateral. d) Posición estándar.

13. El bastón debe colocarse …


a) En la misma mano que la extremidad inferior afectada.
b) En la mano contraria que la extremidad inferior afectada.
c) Es indiferente.
d) Ninguna de las anteriores es correcta.

14. El palo de suero de una camilla se posiciona:


a) A la derecha del paciente, si éste es diestro.
b) A la izquierda del paciente, si éste es zurdo.
c) Es indiferente.
d) Preferiblemente en el lado donde se encuentre la vía.

15. ¿Cuáles son las partes de una camilla?


a) Palo del suero, barandilla derecha e izquierda, barra frontal.
b) Barra trasera, cabeza y palo del suero.
c) Palo de suero, cabezal, barra trasera, baranda y barra frontal.
d) Palo de suero, cabezal, barras laterales, barra trasera y delantera.

16. Cuando se vaya al ascensor con un paciente en silla de ruedas el


paciente:
a) Entrará de frente en el ascensor con lo cual quedara mirando a la pared.
b) Es indiferente como entre en el ascensor.
c) Entrará de espaldas empujado por el celador, para quedar de frente a
la puerta.
d) Es indiferente como entre, pero el celador debe estar siempre a su lado.

17. Para trasladar a un paciente en camilla existen tres posturas, és-


tas son:
a) Sentado en una postura de 90º, semisentado en 45º, si tiene fractura
de cadera 20º y con fractura en la columna 0º.
b) Sentado en una postura de 90º, semisentado en 50º, si tiene fractura
de cadera 0º y con fractura en la columna 20º.
c) Sentado en una postura de 80º, semisentado en 40º, si tiene fractura
de cadera 0º y con fractura en la columna 10º.
d) Ninguna de las respuestas es correcta.

274
Test del tema 13

18. ¿Cuál de estas posiciones no existe?


a) Sims. c) Fowler.
b) Semidorsal. d) Morestin.

19. Entre los pasos posteriores que un celador debe realizar se en-
cuentra:
a) Volver a colocar los sueros y drenajes.
b) Lavarse las manos.
c) Informar al paciente del movimiento que se va a realizar.
d) Pedirle la colaboración al paciente.

20. La conjunción B:
a) Se utiliza para pacientes graves, inconscientes, desorientados y para
cualquier paciente sobre el que tengamos dudas.
b) Se utiliza para pacientes leves, conscientes y orientados.
c) Esta posición es la más cómoda para el paciente ya que tiene buen
campo de visión y se mueve en sentido natural.
d) a y c son correctas.

21. En el giro:
a) Cuando solo hay un celador, este se pondrá de espaldas a la esquina
donde va a realizar el giro.
b) El celador mantendrá la columna recta y las extremidades inferiores
ligeramente separadas.
c) Con las manos, el celador, cogerá la barandilla correspondiente y con
los brazos extendidos empujara la camilla e ira girando sobre sí mismo
hasta alcanzar su objetivo.
d) Todas las anteriores son correctas.

275
Solución al test del tema 13

1. c) Permanece tumbado en decúbito supino sobre la cama o camilla, en


un plano oblicuo de 45º respecto al suelo, con la cabeza más baja que
los pies.

2. d) Todas son correctas.

3. c) Realiza el paciente una movilización activa contra resistencia externa


que se opone al movimiento.

4. d) Todas las respuestas son correctas.

5. b) Al lado del paciente, y si es necesario proporcionarle apoyo y seguridad


con el brazo.

6. b) 15.

7. a) Será necesario dos celadores, que deberán colocarse a cada lado de la


cama, lo más cerca posible del paciente.

8. d) Todas las respuestas anteriores son correctas.

9. a) Genupectoral.

10. b) Conjunción B.

11. d) Una forma de trasladar a un paciente que describe la posición del


celador.

12. a) Decúbito prono.

13. b) En la mano contraria que la extremidad inferior afectada.

14. d) Preferiblemente en el lado donde se encuentre la vía.

15. c) Palo de suero, cabezal, barra trasera, baranda y barra frontal.

16. c) Entrará de espaldas empujado por el celador, para quedar de frente a


la puerta.

17. a) Sentado en una postura de 90º, semisentado en 45º, si tiene fractura


de cadera 20º y con fractura en la columna 0º.

277
Test del tema 13

18. b) Semidorsal.

19. a) Volver a colocar los sueros y drenajes.

20. a) Se utiliza para pacientes graves, inconscientes, desorientados y para


cualquier paciente sobre el que tengamos dudas.

21. d) Todas las anteriores son correctas.

278
Test del Tema 14
Test del tema 14

1. Señala, de los siguientes valores y principios, cuál de ellos no


corresponde con uno, tal como aparece recogido en su Manual
de estilo:
a) Accesibilidad: todo el que necesite atención sanitaria puede acceder a
ella con facilidad.
b) Atención integral: prestando servicios de prevención y promoción
de la salud, junto a aquellos que restauran la salud y palian los efec-
tos de la enfermedad: promoción de la salud, prevención, curación,
rehabilitación.
c) Privatización: atención sanitaria a la población que se lo pueda per-
mitir.
d) Universalidad: generalización de la atención sanitaria a toda la po-
blación.

2. El principio de equidad, según el Manual de estilo del Servicio


Andaluz de Salud, se traduce en:
a) El uso de los recursos disponibles del SAS en función de las necesida-
des de cada usuario.
b) Que se realiza el seguimiento de los pacientes de sus dolencias y enfer-
medades.
c) Que las intervenciones que se realizan obtienen el máximo beneficio
terapéutico para los pacientes.
d) Que se evitará cualquier discriminación e, incluso, se ayuda a quienes
se encuentran en situaciones de mayor debilidad.

3. Los valores y principios del Servicio Andaluz de Salud son los


siguientes (indique la respuesta completamente correcta):
a) Equidad, universalidad, accesibilidad, mejora continua de la cantidad,
atención integral, atención personalizada, continuidad de la atención,
eficacia y eficiencia.
b) Equidad, universalidad, accesibilidad, mejora continua de la calidad,
atención integral, atención personalizada, continuidad de la atención,
eficacia y eficiencia.
c) Equidad, universalidad, accesibilidad, mejora continua de la calidad,
atención dinámica, atención personalizada, continuidad de la atención,
eficacia y eficiencia.
d) Ecuanimidad, universalidad, accesibilidad, mejora continua de la cali-
dad, atención integral, atención personalizada, continuidad de la aten-
ción, eficacia y eficiencia.

280
Test del tema 14

4. Una de las características generales de la atención, según el Libro


de Estilo del Servicio Andaluz de Salud es “respetar las diferencias
y ofrecer atención en condiciones de equidad e igualdad” y ello
se concretiza del siguiente modo (señalar la respuesta incorrecta):
a) No se admiten tratos discriminatorios a los usuarios, ni diferencias en
la atención sanitaria, a los pacientes por su etnia, religión, clase social,
sexo, orientación sexual, estado civil, aspecto físico, etc...
b) No se realizarán juicios morales sobre el comportamiento de los pacien-
tes; por ejemplo, en personas que padecen enfermedades de transmi-
sión sexual.
c) Se evitará la utilización de adjetivos peyorativos y juicios de valor en la
descripción de las personas.
d) No se priorizará la atención de un paciente sobre otro, ni siquiera obe-
deciendo a criterios estrictamente profesionales o clínicos.

5. Una de las características generales de la atención, según el Libro


de Estilo del Servicio Andaluz de Salud es “comprender y respe-
tar la intimidad de las personas que usan los servicios” y ello se
concretiza del siguiente modo (señalar la respuesta incorrecta):
a) No deben incluirse en la Historia clínica del paciente datos íntimos e
irrelevantes con respecto al tratamiento clínico.
b) Informar sobre enfermedad y muerte de manera delicada, reservada y
confidencial.
c) Proteger la confidencialidad de los datos exclusivamente sanitarios de
los usuarios.
d) Propiciar espacios y condiciones para que la comunicación clínica pue-
da realizarse de manera reservada, sin la presencia de personas ajenas.

6. Una de las características generales de la atención, según el Libro


de Estilo del Servicio Andaluz de Salud es “mantener la confiden-
cialidad como principio general” y ello se concretiza del siguien-
te modo (señalar la respuesta incorrecta):
a) Los profesionales localizarán un lugar reservado para conversar acerca
de un paciente, cuando el tema de la conversación así lo precise.
b) Los profesionales que accedan a la información personal serán aque-
llos que la soliciten, a fin de que los servicios al usuario sean efectivos.
c) Las Historias clínicas y la documentación clínica no deben circular ni
estar expuestas en sitios públicos.
d) Dentro de los límites permitidos, se garantizará que la información per-
sonal que exponga un usuario a un profesional, y que desee mantener
reservada, sea respetada.

281
Test del tema 14

7. Una de las características generales de la atención, según el Libro


de Estilo del Servicio Andaluz de Salud es “la amabilidad, señal
de profesionalidad y de respeto” y ello se concretiza del siguiente
modo (señalar la respuesta incorrecta):
a) El tratamiento que debe utilizarse para dirigirse a los usuarios adultos
debe ser siempre “usted”.
b) Puede ocurrir que se produzca una interrelación médico-paciente in-
compatible con la calidad del proceso asistencial; en estos casos es
aconsejable que el responsable del servicio del centro sanitario acuerde
con el usuario un cambio en la asignación del facultativo.
c) De modo general, el usuario puede elegir al profesional sanitario que
le atiende y viceversa.
d) El profesional del SAS debe mantener la cortesía y las buenas maneras,
como muestra del respeto mutuo necesario en el proceso asistencial.

8. Uno de los aspectos de la atención sanitaria y su organización,


según el Libro de Estilo del Servicio Andaluz de Salud es “la
atención continuada y el trabajo en equipo” y ello se concretiza
del siguiente modo (señalar la respuesta incorrecta):
a) El médico responsable de un paciente y el personal de enfermería,
cuando vean al usuario y familiares por primera vez, deberán presen-
tarse personalmente: nombre, apellidos y función.
b) Cualquier otro profesional sanitario, que atienda a un paciente, deberá
presentarse, indicando nombre y apellidos, función y qué actuación va
a realizar con él.
c) Cuando sea necesario que otros dispositivos continúen atendiendo a
un paciente, estos deben realizarle de nuevo todas las pruebas para
recabar la información necesaria.
d) Cuando sean varios los profesionales que deben atender a un paciente,
existirá un médico responsable de todo el equipo como interlocutor
directo con el paciente y supervisor de las diferentes intervenciones y
tratamientos.

9. Uno de los aspectos de la atención sanitaria y su organización,


según el Libro de Estilo del Servicio Andaluz de Salud es “la in-
formación clínica a los usuarios” y ello se concretiza del siguien-
te modo (señalar la respuesta incorrecta):
a) En situaciones complicadas (pacientes en Observación, en UCI, Quiró-
fano o en pacientes en aislamiento, por ejemplo) hay que establecer el
procedimiento para que, tanto los pacientes como sus acompañantes,
reciban una información adecuada y sepan en qué momento y qué
persona se las va a proporcionar.

282
Test del tema 14

b) El facultativo ofrecerá a sus pacientes toda la información sobre su en-


fermedad, excepto aquellas que no sean favorables.
c) El usuario debe conocer todo aquello que le puede interesar, explicado
con un lenguaje comprensible y adecuado, tanto verbalmente como
por escrito.
d) Los profesionales deben dar información necesaria a los usuarios.

10. Los profesionales deben dar información necesaria a los usua-


rios. No podemos considerar información necesaria:
a) La que solicita el usuario, en relación con temas que le afecten.
b) La que contribuye a entender la razón de una intervención sanitaria (o
de la no intervención) y decidir asumirla.
c) La que permite que el usuario sea atendido en cualquier otro punto de
la red asistencial que él haya elegido.
d) La relativa al tratamiento y las pruebas diagnósticas, solo si dicha in-
formación es imprescindible porque el usuario tiene que tomar parte
activa en ellas,

11. Uno de los aspectos de la atención sanitaria y su organización,


según el Libro de Estilo del Servicio Andaluz de Salud es “la auto-
nomía de los usuarios: tomar decisiones sobre la salud” y ello se
concretiza del siguiente modo (señalar la respuesta incorrecta):
a) El usuario, antes de firmar el documento del “consentimiento infor-
mado” podrá solicitar una segunda opinión médica, exclusivamente
dentro del mismo distrito sanitario.
b) Si la intervención propuesta participara en algún proyecto docente o
de investigación, ello será solicitado por escrito y el paciente podrá o
no aceptarlo.
c) A través del “consentimiento informado” los usuarios pueden decidir si
aceptan el tratamiento o intervención que se les propone.
d) Aunque muchas veces el consentimiento viene dado de modo verbal,
para intervenciones más importantes, el profesional solicitará por escri-
to la aceptación del usuario.

12. Ayudar a los usuarios a orientarse en el uso de los servicios se


concretiza (marque la proposición errónea):
a) Cuando el usuario viene derivado a otro servicio, los profesionales ase-
gurarán que el usuario recibe, de modo claro, toda la información sobre
qué debe hacer, cuándo y dónde debe hacerlo.
b) Si se produce algún cambio, por ejemplo, fecha de una cita, el usuario
debe ser informado con suficiente antelación.

283
Test del tema 14

c) El profesional que está atendiendo directamente al usuario no debe


responsabilizarse de informarle fehacientemente acerca de las actua-
ciones previstas que tengan relación con su problema sino derivarlo a
la dependencia de “Atención al usuario”.
d) Si se utilizan siglas o términos técnicos, debe informarse al usuario de
su significado.

284
Solución al test del tema 14

1. c) Privatización: atención sanitaria a la población que se lo pueda permitir.

2. d) Que se evitará cualquier discriminación e, incluso, se ayuda a quienes


se encuentran en situaciones de mayor debilidad.

3. b) Equidad, universalidad, accesibilidad, mejora continua de la calidad,


atención integral, atención personalizada, continuidad de la atención,
eficacia y eficiencia.

4. d) No se priorizará la atención de un paciente sobre otro, ni siquiera obe-


deciendo a criterios estrictamente profesionales o clínicos.

5. c) Proteger la confidencialidad de los datos exclusivamente sanitarios de


los usuarios.

6. b) Los profesionales que accedan a la información personal serán aque-


llos que la soliciten, a fin de que los servicios al usuario sean efectivos.

7. c) De modo general, el usuario puede elegir al profesional sanitario que


le atiende y viceversa.

8. c) Cuando sea necesario que otros dispositivos continúen atendiendo a


un paciente, estos deben realizarle de nuevo todas las pruebas para
recabar la información necesaria.

9. b) El facultativo ofrecerá a sus pacientes toda la información sobre su


enfermedad, excepto aquellas que no sean favorables.

10. d) La relativa al tratamiento y las pruebas diagnósticas, solo si dicha in-


formación es imprescindible porque el usuario tiene que tomar parte
activa en ellas,

11. a) El usuario, antes de firmar el documento del “consentimiento infor-


mado” podrá solicitar una segunda opinión médica, exclusivamente
dentro del mismo distrito sanitario.

12. c) El profesional que está atendiendo directamente al usuario no debe


responsabilizarse de informarle fehacientemente acerca de las actua-
ciones previstas que tengan relación con su problema sino derivarlo a
la dependencia de “Atención al usuario”.

285
Test del Tema 15
Test del tema 15

1. Para Gil y León (1995) las Habilidades Sociales desempeñan fun-


ciones como (señala la proposición errónea):
a) Impiden el bloqueo del reforzamiento social de aquellas personas que
son significativas para el sujeto.
b) Pueden ayudar a mantener o mejorar la relación con otras personas.
c) Aumentan el estrés y la ansiedad en situaciones sociales específicas.
d) Ser reforzadores en las situaciones de interacción social.

2. El entrenamiento en Habilidades Sociales plantea las siguientes


fases:
a) Instrucciones, Modelado, Retroalimentación, Refuerzo y Generalización.
b) Instrucciones, Modelado, Ensayo de la conducta, Refuerzo y Genera-
lización.
c) Instrucciones, Modelado, Ensayo de la conducta, Retroalimentación,
Refuerzo y Generalización.
d) Instrucciones, Modelado, Insistencia en la conducta, Retroalimenta-
ción, Refuerzo y Generalización.

3. La asertividad:
a) Implica el expresar de modo directo, honesto y adecuado, indicando
con claridad lo que deseamos del otro y demostrándole respeto.
b) Nos ayuda a ser nosotros mismos y a mejorar nuestras interacciones.
c) Consiste en la autoafirmación y defensa de los propios derechos, de-
seos, necesidades, etc.
d) Todas son correctas.

4. Indique la proposición equivocada:


a) Una buena relación profesional-usuario de los servicios de salud puede
suplir deficiencias técnicas y convertirse en el mejor aliado para alcan-
zar determinados objetivos profesionales, como puede ser la recupera-
ción del paciente.
b) Una adecuada comunicación entre el profesional-usuario suele dar lu-
gar a que, este último, olvide las instrucciones del primero, en menos-
cabo de su recuperación.
c) En el aprendizaje del rol profesional, se exige el conocimiento y domi-
nio de un conjunto de habilidades específicas del tipo cognitivo, como
son los conocimientos, o del tipo técnico, como el manejo de instru-
mental, etc.; pero al mismo tiempo, también se requiere de determina-
das habilidades comunicativas como plantean Hargie y Marshall, 1986,
de tipo general, como saber iniciar y/o mantener una conversación,
como específicas, mostrarse empático.

288
Test del tema 15

d) En la práctica profesional diaria las comunicaciones, cuando son


eficaces, dan lugar a intercambios productivos en mayor o menor
medida. Y cuando son ineficaces, dan lugar a confusión, equívocos
y desaliento.

5. Para lograr que una estrategia de relaciones con el usuario sea


exitosa, no es un factor a tomar en cuenta:
a) Hay que tomar en cuenta el hecho que el ciudadano desea negociar
con: quien le conozca, quien comprenda sus necesidades y quien satis-
faga sus necesidades.
b) Las mejores herramientas son aquellas que permiten recopilar y preser-
var información para la organización y para el ciudadano.
c) Para relacionarse con el usuario no es importante disponer de la infor-
mación por él requerida.
d) Las relaciones con el ciudadano deben ser lo más eficaces que sea
posible.

6. Marque la afirmación errónea:


a) La comunicación es un proceso a través del cual los individuos condi-
cionan recíprocamente su comportamiento.
b) A través de la comunicación los seres humanos conocen e interactúan
con el mundo y se convierten en sujetos activos de cara a la transfor-
mación de la propia realidad social y familiar.
c) La comunicación es una necesidad vital para los hombres, que se
manifiesta desde su nacimiento, y su satisfacción está asociada a la
supervivencia.
d) La palabra comunicación tiene su raíz en la palabra árabe “com-
municare”.

7. Señale la respuesta errónea:


a) La comunicación es un proceso verbal.
b) La comunicación puede definirse como un proceso a través del cual los
individuos condicionan recíprocamente su comportamiento.
c) Es imposible no comunicar.
d) Es un proceso a través del cual los individuos condicionan recíproca-
mente su comportamiento.

8. Uno de los siguientes no es un elemento del proceso comunica-


cional:
a) El canal. c) El emitidor.
b) El decodificador. d) El receptor.

289
Test del tema 15

9. El intermediario es un elemento que no está presente en todas las


comunicaciones, sino en aquellas en las que:
a) El emisor y el receptor utilizan el mismo código.
b) El emisor y el receptor utilizan distinto canal.
c) El emisor y el receptor no utilizan el mismo código.
d) Sólo existe el emisor.

10. Uno de los obstáculos en la comunicación relacionados con el


emisor es/son:
a) Las limitaciones con respecto al código.
b) La incongruencia entre la comunicación verbal y no verbal.
c) La utilización de un lenguaje inadecuado.
d) Utilización de un canal inadecuado.

11. No es una característica de una persona asertiva:


a) Nunca expresa desacuerdo.
b) Utiliza el lenguaje de sus sentimientos.
c) Su lenguaje es directo y claro.
d) Evita justificar cada opinión.

12. Señale la respuesta errónea:


a) Las personas pasivas, no asertivas, intentan no sentir y no tener que
expresar sus verdaderos sentimientos y pensamientos.
b) La persona con conducta agresiva mayormente expresa falso odio, ven-
ganza, rabia, resentimiento y triunfo vengativo o maligno entre otros.
c) La persona asertiva es incapaz de expresar sus emociones verdaderas,
bajo el control de su razón.
d) La persona asertiva, ante una situación difícil, es capaz de detenerse
a analizar las alternativas de respuesta, para luego elegir aquella que
considere la más adecuada.

13. Dentro de los elementos de la comunicación asertiva un compo-


nente visual no es:
a) El volumen de la voz. c) El contacto visual.
b) La expresión facial y los gestos. d)La distancia corporal.

14. Marque cuál de las siguientes no es una sugerencia válida para


mejorar en el “saber escuchar”:
a) No tenga miedo en diferir el juicio propio sobre el tema, hasta que el
otro haya terminado de hablar.
b) Esté a la defensiva, mediatizando en la comunicación.

290
Test del tema 15

c) Escuche siempre con el convencimiento de que va a obtener algún


aprendizaje de lo que escucha.
d) Deje hablar.

15. Señale cuál de los siguientes condiciones no es conveniente lle-


var a cabo al realizar una crítica:
a) Que busque lograr ciertos cambios positivos.
b) Que sea global.
c) Que evite generalizaciones y etiquetas.
d) Que se refiera a hechos, no a personas o motivaciones.

16. Indique cuál no es una característica de un buen feed-back:


a) Debe centrarse en los sentimientos de quien recibe el feed-back.
b) Debe de ser descriptivo, centrado en el qué y no en el por qué.
c) Debe basarse en hechos concretos.
d) Debe ser oportuno para el que lo recibe.

17. El estilo de comunicación cuya meta es evitar el conflicto a toda


costa es el:
a) Pasivo. c) Irrelevante.
b) Superrazonable. d) Acusador.

18. El estilo de comunicación cuya expresión facial es sonreída, pero


no se dirige a nadie en particular es el:
a) Pasivo. c) Irrelevante.
b) Superrazonable. d) Acusador.

19. El estilo de comunicación cuya postura corporal es calculada es el:


a) Asertivo. c) Pasivo.
b) Superrazonable. d) Acusador.

20. El estilo de comunicación caracterizado porque expresa necesi-


dad de oír y ser oído es el:
a) Asertivo. c) Pasivo.
b) Superrazonable. d) Acusador.

291
Solución al test del tema 15

1. c) Aumentan el estrés y la ansiedad en situaciones sociales específicas.


2. c) Instrucciones, Modelado, Ensayo de la conducta, Retroalimentación,
Refuerzo y Generalización.
3. d) Todas son correctas.
4. b) Una adecuada comunicación entre el profesional-usuario suele dar
lugar a que, este último, olvide las instrucciones del primero, en menos-
cabo de su recuperación.
5. c) Para relacionarse con el usuario no es importante disponer de la infor-
mación por él requerida.
6. d) La palabra comunicación tiene su raíz en la palabra árabe “communicare”.
7. a) La comunicación es un proceso verbal.
8. c) El emitidor.
9. c) El emisor y el receptor no utilizan el mismo código.
10. b) La incongruencia entre la comunicación verbal y no verbal.
11. a) Nunca expresa desacuerdo.
12. c) La persona asertiva es incapaz de expresar sus emociones verdaderas,
bajo el control de su razón.
13. a) El volumen de la voz.
14. b) Esté a la defensiva, mediatizando en la comunicación.
15. b) Que sea global.
16. a) Debe centrarse en los sentimientos de quien recibe el feed-back.
17. a) Pasivo.
18. c) Irrelevante.
19. b) Superrazonable.
20. a) Asertivo.

293
Test del Tema 16
Test del tema 16

1. ¿Qué Ley establece el marco general para el desarrollo de las


acciones preventivas?
a) Ley 30/1995, de 7 de noviembre.
b) Ley 31/1995, de 6 de noviembre.
c) Ley 31/1995, de 8 de noviembre.
d) Ley 31/1995, de 7 de noviembre.

2. La Ley de PRL regula:


a) Las actuaciones de las Administraciones Públicas, empresarios, traba-
jadores y organizaciones representativas.
b) Las actuaciones de los trabajadores.
c) Las actuaciones de los empresarios.
d) b y c son ciertas.

3. La Ley de PRL tiene:


a) 53 artículos, 15 disposiciones adicionales, 2 disposiciones transitorias y
1 disposición final.
b) 54 artículos, 15 disposiciones adicionales, 2 disposiciones transitorias,
1 disposición derogatoria y 2 disposiciones finales.
c) 54 artículos, 15 disposiciones adicionales, 1 disposición transitoria ,1
disposición derogatoria y 2 disposiciones finales.
d) Ninguna respuesta es cierta.

4. El capítulo III de dicha Ley trata de:


a) La consulta y participación de los trabajadores.
b) Las responsabilidades y sanciones.
c) De los derechos y obligaciones.
d) De los derechos y obligaciones de los fabricantes y empresarios.

5. ¿Qué capítulo de la Ley de PRL trata de la política en materia de


prevención de riesgos, protección de la seguridad y salud en el
trabajo?:
a) Capítulo II. c) Capítulo V.
b) Capítulo I. d) Capítulo VI.

6. La Ley de PRL se aplica a:


a) Los servicios operativos de Protección Civil.
b) A la Policía y Resguardo Aduanero.
c) a y b son ciertas.
d) A las relaciones laborales reguladas en el texto de la Ley del Estatuto
de los trabajadores.

296
Test del tema 16

7. La Ley PRL no se aplicará en:


a) Situaciones de grave riesgo, catástrofe y calamidad pública.
b) En la Administración Pública.
c) El personal de carácter administrativo o estatutario.
d) b y c son ciertas.

8. Se consideran daños derivados del trabajo:


a) Enfermedades comunes.
b) Enfermedades y patologías ocasionadas en el trabajo.
c) La posibilidad de que se produzca un daño.
d) Las lesiones que se producen en cualquier circunstancia.

9. Se entiende por prevención:


a) El conjunto de actividades, medidas que se adoptan en todas las fases
de la actividad para evitar o disminuir los riesgos derivados del trabajo.
b) Actividades y medidas que adopta el trabajador en algunos casos.
c) Medidas que adopta la Empresa para evitar accidentes.
d) b y c son ciertas.

10. Se entiende por equipo de trabajo:


a) Máquinas que se utilizan en el trabajo.
b) Máquinas, aparatos, instrumentos e instalaciones que se usan en el tra-
bajo.
c) Máquinas y complementos usados en el trabajo.
d) Ninguna es correcta.

11. Se considera condición de trabajo:


a) Las características del local.
b) Las características del equipo.
c) Los agentes físicos, químicos y biológicos.
d) Todas son ciertas.

12. Es un riesgo laboral grave:


a) Aquel que no resulta probable.
b) Aquel que resulta probable y que puede suponer un daño grave para
la salud del trabajador.
c) El que supone un daño para el trabajador.
d) El producido sólo por agentes químicos.

297
Test del tema 16

13. Los equipos de protección individual:


a) No siempre son obligatorios.
b) Se refiere a las instalaciones.
c) Es el equipo que lleva, sujeta y protege al trabajador de los riesgos.
d) a y b son ciertas.

14. Es un derecho del trabajador:


a) Recibir información sobre los riesgos, medidas de protección y prevención.
b) Recibir formación en materia preventiva.
c) No trabajar con productos químicos.
d) a y b son ciertas.

15. En caso de tener especial sensibilidad, el trabajador tiene derecho a:


a) Ser protegido. c) Recibir formación.
b) Recibir información. d) Disponer de más seguridad.

16. El trabajador tendrá obligación de:


a) Poner fuera de funcionamiento los dispositivos de seguridad.
b) Tomar medidas de emergencia.
c) Usar adecuadamente el equipo de trabajo.
d) Velar sólo por su seguridad.

17. El uso adecuado de los equipos de trabajo será:


a) Una obligación del trabajador.
b) Una opción del trabajador.
c) Un derecho del trabajador.
d) Un acto voluntario del trabajador.

18. El trabajador en su centro de trabajo:


a) Podrá omitir las señales.
b) Respetará las normas generales de seguridad.
c) Respetará los procedimientos no escritos.
d) No está obligado a informar de las situaciones de riesgo.

19. La Inspección de Trabajo se encarga de:


a) Asesorar a la Administración.
b) Crear políticas de prevención.
c) Fomentar las actividades de prevención.
d) Vigilar y controlar la normativa sobre la P.R.L.

298
Test del tema 16

20. La Comisión Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo es:


a) Un órgano no colegiado.
b) Un órgano independiente.
c) Un órgano que asesora a la Administración Pública en Política de Pre-
vención.
d) Un órgano de inspección.

21. La Comisión Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo:


a) Lo integran representantes de cada Comunidad Autónoma.
b) Lo integran representantes de la Administración del Estado.
c) La forman un representante de cada Comunidad Autónoma con igual
número de miembros que los de la Administración del Estado.
d) a y b son ciertas.

22. Las unidades de prevención de los centros asistenciales del Ser-


vicio Andaluz de Salud se crean por la orden:
a) 10 de marzo de 2.004. c) 11 de marzo de 2.004.
b) 2 de marzo de 2.004. d) 22 de marzo de 2.004.

23. Los Delegados de Prevención son:


a) Representantes de los trabajadores.
b) Representantes de los empresarios.
c) Representantes de la Administración Estatal.
d) Representantes de la Administración Local.

24. La Ley de PRL consta de:


a) 51 artículos. c) 54 artículos.
b) 30 artículos. d) 55 artículos.

25. Los equipos de protección individual deben proteger:


a) De un riesgo. c) De uno o varios riesgos.
b) De una enfermedad. d) De enfermedades y riesgos.

26. El órgano colegiado que asesora a la Administración Estatal en


materia de PRL es:
a) Comisión Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo.
b) Comisión Regional de Seguridad.
c) Comisión de Salud.
d) Comisión de Salud Laboral.

299
Test del tema 16

27. Los accidentes de trabajo y enfermedades tienen su causa en:


a) El descuido del trabajador.
b) La casualidad.
c) Las conductas temerarias.
d) Las condiciones peligrosas o actos inseguros en el puesto de trabajo.

28. El Capítulo III de la Ley de PRL:


a) Regula la actuación de la Administración.
b) Desarrolla los derechos y obligaciones de trabajadores y empresarios.
c) Hace referencia a los Servicios de Prevención.
d) Regula la participación de los trabajadores.

29. Es obligación del trabajador:


a) Comprar el equipo de trabajo.
b) Contribuir al cumplimiento de las obligaciones establecidas.
c) Utilizar correctamente los medios y equipos de trabajo.
d) b y c son ciertas.

30. El Comité de Seguridad y Salud es:


a) Un órgano no colegiado.
b) Un órgano paritario y colegiado.
c) Un órgano de consejo y consulta.
d) Un órgano de consulta.

31. El personal celador está expuesto sobre todo a:


a) Cargas físicas por manipulación de pacientes.
b) Exposición a agentes químicos y biológicos.
c) Exposición a riesgos térmicos.
d) a y b son correctas.

32. Las Unidades de Prevención de Nivel I las integran:


a) Los servicios de Medicina Preventiva.
b) Especialistas en higiene.
c) Un técnico superior en PRL con especialidad en seguridad en el traba-
jo, un facultativo especialista en medicina del trabajo y un enfermero
de empresa.
d) Unidades de ergonomía.

300
Test del tema 16

33. Medidas preventivas que el celador debe tener en cuenta:


a) Utilización de medios mecánicos y auxiliares para la manipulación y
transporte de cargas.
b) No acogerse a las campañas de inmunización.
c) Adoptar posturas forzadas con paradas breves para el descanso.
d) Ninguna es correcta.

34. Las principales causas de accidente biológico son:


a) La hepatitis B transmitida por el agua.
b) Los pinchazos, cortes y salpicaduras.
c) La movilización de pacientes.
d) El baño de pacientes y el cambio de ropa de cama.

35. Se considera equipo de protección individual en el trabajo de


celador:
a) Ropa reglamentaria de trabajo, guantes y mascarilla.
b) Vacunación correcta.
c) El lavado de manos con jabón.
d) El lavado de manos con desinfectante.

36. Las Unidades de Prevención de Nivel III están compuestas por:


a) 2 técnicos superiores en PRL.
b) 4 técnicos superiores en PRL.
c) 3 técnicos superiores en PRL.
d) 1 técnico de nivel medio con el apoyo del Servicio de Medicina
Preventiva.

37. Entre las funciones de las Unidades de Prevención está:


a) Informar a la Unidad de Medicina del Trabajo.
b) Determinar la prioridad en medidas preventivas, informar y formar a
los trabajadores.
c) Coordinar las actividades de la Dirección Médica con la Unidad de
Prevención.
d) Hacer informes trimestrales.

38. Es una medida preventiva:


a) Transportar muestras biológicas en soportes adecuados para este fin.
b) No solicitar ayuda en la movilización de pacientes.
c) No usar medios mecánicos por su peligrosidad.
d) Todas son falsas.

301
Test del tema 16

39. Las enfermedades infecciosas más importantes a las que nos po-
demos ver expuestos en el ámbito hospitalario son:
a) Las que se transmiten por la comida.
b) Las de etiología vírica como la hepatitis B, C, D y el VIH.
c) Las que se transmiten por los líquidos corporales.
d) Las que se transmiten a través de la ropa.

40. Si se produce un pinchazo, corte o contacto con sangre, lo prime-


ro que debemos hacer:
a) Comunicarlo y rellenar los formularios.
b) Limpiar la zona con un paño.
c) Dejar salir algo de sangre, lavar la zona con agua y jabón y desinfectar.
d) a y b son correctas.

41. Como técnica correcta de elevación y manipulación de cargas


deberíamos:
a) Coger la carga por la parte más segura.
b) Sujetar la carga por encima de los hombros.
c) Al agacharse, doblar las rodillas.
d) a y c son correctas.

42. La Prevención se puede clasificar en:


a) Primaria y secundaria. c) Primaria, secundaria y terciaria.
b) Prioritaria y secundaria. d) Básica y de protección.

43. Según el artículo 35 de la Ley de PRL, los Delegados de Preven-


ción son:
a) Responsables de que el trabajador cumpla las medidas de prevención.
b) Son representantes en materia laboral.
c) Colaboran con la empresa para una mejora continuada de la acción
preventiva.
d) Son un órgano de participación.

44. Asesoran y colaboran con la Inspección del Trabajo y la Seguri-


dad Social:
a) La Administración del Estado.
b) La Administración del Estado y las Comunidades Autónomas.
c) La Comisión de Seguridad.
d) Ninguna es correcta.

302
Test del tema 16

45. ¿Cómo participa el celador en el Programa de Gestión Ambien-


tal del hospital?
a) Valorando el tratamiento de residuos.
b) Con el mantenimiento y gestión de los puntos verdes.
c) Registrando las incidencias.
d) No participa directamente.

46. Como norma general respecto a los residuos, tendremos en cuenta:


a) No se almacenarán en los pasillos.
b) Se pondrán directamente sobre el suelo.
c) Solo se cierran los contenedores al llegar al punto limpio.
d) Ninguna es correcta.

47. Es un objetivo ambiental:


a) Que se reduzcan el número de contenedores.
b) Que se conozca los tipos de residuos.
c) Todo aquel que tiene un fin de carácter ambiental y de mejora que se
origina en la Política Ambiental.
d) a y b son correctas.

48. Son residuos peligrosos:


a) Líquidos de reveladora.
b) Medicamentos caducados.
c) Equipos de electrónica.
d) Todas son correctas.

49. Los residuos de clase 4 son:


a) Peligrosos por su contenido químico.
b) Considerados residuos generales.
c) Los que son generados por la actividad sanitaria asistencial (guantes,
jeringuillas,…).
d) No existen residuos de clase 4.

50. Con respecto a los contenedores de punzantes, se debe tener en


cuenta:
a) Se cambian cuando están llenos en su totalidad.
b) Se almacenarán en pasillos.
c) El llenado no sobrepasará las 2/3 partes.
d) El llenado no sobrepasará las 2/5 partes.

303
Test del tema 16

51. El periodo en el que el trabajador está bajo la influencia del posi-


ble riesgo recibe el nombre de:
a) Tiempo de riesgo. c) Tiempo de exposición.
b) Tiempo posible. d) Tiempo límite.

52. Las enfermedades cuya causa está en el ambiente laboral, reco-


nocidas por la legislación laboral, son:
a) Enfermedades profesionales.
b) Enfermedades ambientales.
c) Enfermedades laborales.
d) Enfermedades Relacionadas con el Trabajo (ERT).

53. A los padecimientos que se producen fuera del trabajo y que el


ambiente laboral agrava son las:
a) Enfermedades Relacionadas con el Trabajo (ERT).
b) Enfermedades profesionales.
c) Enfermedades laborales.
d) Enfermedades ambientales.

54. No existe relación de causa-efecto entre actividad laboral y enfer-


medad sufrida en las:
a) Enfermedades Relacionadas con el Trabajo (ERT).
b) Enfermedades profesionales.
c) Enfermedades laborales.
d) Ninguna es correcta.

55. Cuando se percibe que las demandas exigidas superan las capa-
cidades para afrontarlas:
a) Hay que renunciar al trabajo.
b) Se trata de Fatiga.
c) Se trata de Estrés laboral.
d) Se trata de Carga de trabajo.

56. Indique la proposición equivocada en relación con las siguientes


enfermedades infecciosas:
a) El sarampión se trasmite por contacto directo de piel a piel, es causada
por acáridos.
b) En la gripe, la transmisión ocurre por gotículas respiratorias en suspen-
sión en el aire.

304
Test del tema 16

c) La gastroenteritis bacteriana se elimina con una higiene adecuada de


los alimentos y del agua.
d) La Hepatitis A, virus, se transmite por vía fecal - oral, sobre todo a tra-
vés de agua y alimentos contaminados; también es posible mediante
contacto directo de persona a persona.

57. En general, el peso máximo que se recomienda no sobrepasar en


la manipulación manual de cargas es de:
a) 25 Kg. b) 30 Kg. c) 50 Kg. d) 20 Kg.

58. Respecto a la inclinación del tronco en la manipulación manual


de cargas, es correcto afirmar que:
a) La manipulación de una carga vigilando el centro de gravedad dismi-
nuye el riesgo de lesión en la zona.
b) La postura correcta al manejar una carga es con el tronco inclinado.
c) La postura correcta al manejar una carga es con la espalda derecha.
d) La técnica de levantamiento de la carga no afecta para una correcta
manipulación.

59. Para proteger los ligamentos y articulaciones al realizar un es-


fuerzo, los músculos abdominales y glúteos se deben:
a) Relajar. c) Estabilizar.
b) Contraer. d) Reforzar.

305
Solución al test del tema 16

1. c) Ley 31/1995, de 8 de noviembre.

2. a) Las actuaciones de las Administraciones Públicas, empresarios, traba-


jadores y organizaciones representativas.

3. b) 54 artículos, 15 disposiciones adicionales, 2 disposiciones transitorias,


1 disposición derogatoria y 2 disposiciones finales.

4. c) De los derechos y obligaciones.

5. a) Capítulo II.

6. d) A las relaciones laborales reguladas en el texto de la Ley del Estatuto


de los trabajadores.

7. a) Situaciones de grave riesgo, catástrofe y calamidad pública.

8. b) Enfermedades y patologías ocasionadas en el trabajo.

9. a) El conjunto de actividades, medidas que se adoptan en todas las fases


de la actividad para evitar o disminuir los riesgos derivados del trabajo.

10. b) Máquinas, aparatos, instrumentos e instalaciones que se usan en el


trabajo.

11. d) Todas son ciertas.

12. b) Aquel que resulta probable y que puede suponer un daño grave para
la salud del trabajador.

13. c) Es el equipo que lleva, sujeta y protege al trabajador de los riesgos.

14. d) a y b son ciertas.

15. a) Ser protegido.

16. c) Usar adecuadamente el equipo de trabajo.

17. a) Una obligación del trabajador.

18. b) Respetará las normas generales de seguridad.

307
Test del tema 16

19. d) Vigilar y controlar la normativa sobre la PRL.

20. c) Un órgano que asesora a la Administración Pública en Política de Pre-


vención.

21. c) La forman un representante de cada Comunidad Autónoma con igual


número de miembros que los de la Administración del Estado.

22. c) 11 de marzo de 2004.

23. a) Representantes de los trabajadores.

24. c) 54 artículos.

25. c) De uno o varios riesgos.

26. a) Comisión Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo.

27. d) Las condiciones peligrosas o actos inseguros en el puesto de trabajo.

28. b) Desarrolla los derechos y obligaciones de trabajadores y empresarios.

29. d) b y c son ciertas.

30. b) Un órgano paritario y colegiado.

31. d) a y b son correctas.

32. c) Un técnico superior en PRL con especialidad en seguridad en el trabajo,


un facultativo especialista en medicina del trabajo y un enfermero de
empresa.

33. a) Utilización de medios mecánicos y auxiliares para la manipulación y


transporte de cargas.

34. b) Los pinchazos, cortes y salpicaduras.

35. a) Ropa reglamentaria de trabajo, guantes y mascarilla.

36. c) 3 técnicos superiores en PRL.

37. b) Determinar la prioridad en medidas preventivas, informar y formar a


los trabajadores.

38. a) Transportar muestras biológicas en soportes adecuados para este fin.

39. b) Las de etiología vírica como la hepatitis B, C, D y el VIH.

40. c) Dejar salir algo de sangre, lavar la zona con agua y jabón y desinfectar.

308
Test del tema 16

41. d) a y c son correctas.

42. c) Primaria, secundaria y terciaria.

43. c) Colaboran con la empresa para una mejora continuada de la acción


preventiva.

44. b) La Administración del Estado y las Comunidades Autónomas.

45. b) Con el mantenimiento y gestión de los puntos verdes.

46. a) No se almacenarán en los pasillos.

47. c) Todo aquel que tiene un fin de carácter ambiental y de mejora que se
origina en la Política Ambiental.

48. d) Todas son correctas.

49. a) Peligrosos por su contenido químico.

50. c) El llenado no sobrepasará las 2/3 partes.

51. c) Tiempo de exposición.

52. a) Enfermedades profesionales.

53. a) Enfermedades Relacionadas con el Trabajo (ERT).

54. a) Enfermedades Relacionadas con el Trabajo (ERT).

55. c) Se trata de Estrés laboral.

56. a) El sarampión se trasmite por contacto directo de piel a piel, es causada


por acáridos.

57. a) 25 Kg.

58. c) La postura correcta al manejar una carga es con la espalda derecha.

59. b) Contraer.

309
Test del Tema 17
Test del tema 17

1. ¿Qué es un plan de emergencias en un hospital?


a) Un plan para recibir grandes catástrofes con el mínimo rendimiento.
b) Un conjunto de normas y actuaciones que intentan en cualquier su-
puesto minimizar al máximo los riesgos que puedan correr enfermos,
personal e instalaciones del hospital.
c) Un plan para minimizar los recursos disponibles, humanos y materiales.
d) a y b son correctas.

2. ¿Qué empresas deben elaborar un plan de emergencias?


a) Las de más de cien trabajadores.
b) Los hospitales y centros de salud.
c) Las empresas en las que exista riesgo de producirse una situación de
emergencia.
d) Todas las empresas.

3. Una emergencia es:


a) Aquella situación en la que existe un peligro inmediato para la vida de
la víctima o para la realización de sus funciones vitales.
b) Una situación en la que, sin asistencia médica, llevaría al paciente a la
muerte en un periodo inferior a una hora.
c) a y b son correctas.
d) Ninguna es correcta.

4. Niveles de emergencia:
a) Leve, grave y muy grave.
b) Primaria, secundaria y total.
c) Conato de emergencia, emergencia grave y muy grave.
d) Conato de emergencia, emergencia parcial, emergencia general.

5. ¿Cuál será el orden de asistencia a los accidentados?


a) Dependerá del rango de cada víctima.
b) Se establecerá primero en base al orden de llegada.
c) Se priorizará a los que tienen más posibilidades de sobrevivir.
d) En cualquier caso, la vida es siempre prioritaria, incluso sobre la con-
servación de los miembros.

6. ¿Qué es el Triage?
a) Una técnica quirúrgica.
b) No existe ese concepto en sanidad.

312
Test del tema 17

c) La función de clasificación de las víctimas después de recibir la asisten-


cia necesaria.
d) La función de clasificación de las víctimas antes de recibir la asistencia
necesaria.

7. ¿Dónde se realizará el Triage?


a) El triage debe hacerse en el mismo lugar del accidente.
b) En un lugar apartado del accidente.
c) Siempre que esté justificado, en el hospital.
d) b y c son correctas.

8. Código de colores de Triage:


a) El que se establezca en ese momento.
b) Tarjetas roja, amarilla, verde y negra.
c) Tarjetas blanca, amarilla y roja.
d) Tarjetas, amarilla, azul y roja.

9. Todo plan de emergencia debe ser:


a) Básico, flexible, conocido y ejercitado, debiendo haber sido probado y
actualizado.
b) Aprobado por el servicio de bomberos.
c) a y b son correctas.
d) Ninguna es correcta.

10. ¿Cómo se prueba el plan de emergencia?


a) Mediante simulacros de emergencia de una manera parcial o completa.
b) Mediante simulacros de emergencia de una manera completa.
c) Tras la realización de cualquier tipo de simulacro se debe organizar una
reunión de cada una de las áreas operativas para valorar la eficacia del
plan en cada área concreta.
d) a y c son correctas.

11. ¿Cuándo debe ser actualizado el plan de emergencias?


a) No es necesario actualizarlo.
b) Como norma general, cada dos años.
c) Depende de lo cambiante de las circunstancias, pero con carácter gene-
ral se acepta como bueno anualmente.
d) Cada seis meses.

313
Test del tema 17

12. Equipos de Emergencias en función de las acciones que se vayan


a desarrollar:
a) EAE, EPA, EPI, ESI.
b) Equipo de Alarma y Evacuación,Equipo de Primeros Auxilios y Equipo
Primario de Intervención.
c) EAI, EPA, EPI, ESO.
d) Sanitarios, bomberos y fuerzas del orden.

13. ¿Qué hará el Jefe de Intervención?


a) Avisará siempre a los servicios de emergencia.
b) No intervendrá directamente para no sufrir daños.
c) Valorará la emergencia y asumirá si procede la intervención.
d) Valorará la emergencia y asumirá la dirección y coordinación de los
equipos de intervención.

14. ¿Qué hará el Jefe de Emergencia?


a) Es el mismo que el Jefe de Intervención.
b) Conocer los medios materiales existentes, su uso y mantenimiento.
c) Coordinar con los miembros de los demás equipos para anular o redu-
cir al mínimo los efectos de los accidentes.
d) b y c son correctas.

15. Medidas preventivas en caso de emergencia:


a) Abra todas las puertas y ventanas para favorecer la evacuación y aireación.
b) Si es fuego huya y avise rápidamente a los bomberos.
c) Si se queda atrapado por el humo, respirar por la boca en intervalos
cortos y largos.
d) Todas son falsas.

16. Medidas preventivas en caso de emergencia:


a) Mantenga la calma, dé la alarma.
b) Cierre todas las puertas y ventanas. Evacúe/controle pacientes.
c) Si es fuego, combátalo. Si existe humo gatear por debajo de la capa de
humo.Usar las escaleras, jamás el ascensor.
d) Todas son correctas.

17. En caso de incendio, antes de abrir una puerta:


a) Tocarla con la mano; si está caliente no abrirla.
b) Si está fría abrirla con precaución, poco a poco, tratando de protegerse
de posibles llamaradas.

314
Test del tema 17

c) Si al abrirla se siente calor o presión, cerrar de inmediato antes de que


el fuego penetre en el recinto.
d) Todas son correctas.

18. El pánico es un factor emocional provocado por el miedo:


a) Que en ocasiones lleva a correr un riesgo superior.
b) En presencia de grupos conviene detectar aquellas personas proclives a
los ataques de pánico y pedirles que no ayuden.
c) Sólo si se llega al histerismo están indicadas dos firmes bofetadas.
d) Todas son falsas.

19. Ante un incendio, las precauciones a tomar son:


a) Combustibles alejados del calor: todos los elementos que desprendan
calor son fuentes de incendio.
b) Tener las vías de evacuación libres de obstáculos.
c) Almacenamiento correcto de diferentes artículos. Esto contribuye a re-
ducir riesgos, mantener siempre cerradas las áreas de almacenamiento.
d) Todas son correctas.

20. ¿Cuáles son las funciones de los EPI ante una situación de emer-
gencia?
a) Equipararse con los medios técnicos adecuados para el control y miti-
gación de la incidencia o siniestro.
b) Adoptar las medidas de autoprotección adecuadas y acudir al lugar de
la emergencia.
c) En otra zona en la que el componente del EPI no trabaja, éste se dirigi-
rá rápidamente al lugar de la intervención.
d) Todas son correctas.

21. Actuaciones a realizar en caso de incendio:


a) La detección temprana logrará con toda seguridad que un incendio no
alcance más dimensión que un simple conato.
b) Como norma general, primero intervenir y luego alertar.
c) Actuar bajo las directrices del Jefe de Intervención y siempre como
mínimo en grupos de dos personas.
d) Todas son falsas.

22. Actuaciones a realizar en caso de incendio:


a) Si no es posible un ataque ofensivo hacia el incendio, no correrá riesgos
innecesarios y establecer barreras defensivas para evitar la propagación
a otras áreas.

315
Test del tema 17

b) Tratar de establecer el ataque al fuego de espaldas al viento, eso evitará


la exposición a humos contaminantes y le permitirá una mejor visión
de la situación.
c) Pedirá el relevo de forma inmediata si se encuentra fatigado, tiene sín-
tomas de debilidad, sufre mareos u otros.
d) Todas son verdaderas.

23. Señala la incorrecta. En el plan de emergencias ante un posible


incendio:
a) Cada uno de los trabajadores tiene unas funciones designadas que de-
ben ser conocidas por todos.
b) Un hospital es muy difícil de evacuar, en algunos casos imposible.
c) Se debe elaborar en todas las empresas para que casi cada trabajador sepa
lo que tiene que hacer en cada momento sin ninguna duda ni vacilación.
d) Todas son correctas.

24. ¿Qué es un conato de emergencia?


a) Un simulacro de emergencia.
b) Situación que puede ser controlada y solucionada de forma sencilla y
rápida por el personal.
c) No es previsible que afecte a sectores colindantes
d) b y c son correctas.

25. ¿Qué es una emergencia general?


a) No existe ese concepto.
b) Existe a nivel nacional.
c) La que afecta a un barrio o grupo de edificios.
d) Precisa para su control todos los equipos y medios propios y la ayuda
de medios de socorro y salvamento externo.

26. El plan de emergencias responderá a las preguntas:


a) ¿Qué se hará?¿Cuándo se hará?¿Cómo y dónde se hará?¿Quién lo hará?
b) ¿Qué se hará? ¿Cuándo se hará? ¿Cómo y dónde se hará? ¿Para qué
se hará?
c) ¿Qué se hará? ¿Cuánto se hará? ¿Cómo y dónde se hará? ¿Quién lo hará?
d) ¿Qué se hará? ¿Cuándo se hará?¿Quién lo hará? ¿Para quién se hará?

27. En una emergencia sanitaria, ¿qué se indica en las tarjetas de Triage?


a) La estadística para la UGC.
b) El nombre de la víctima, si se conoce, el número de prioridad (puede
distinguirse también por el color de la tarjeta), el esquema anatómico
de sus lesiones y patologías.

316
Test del tema 17

c) El nombre de la víctima, sus datos personales, el esquema anatómico


de sus lesiones y patologías.
d) Todas son falsas.

28. En una emergencia, en Triage, ¿qué establece una tarjeta roja?


a) Un apercibimiento de sanción por no cumplir las normas.
b) La prohibición de pasar a una zona peligrosa.
c) Se otorga a los pacientes que se considera desahuciados.
d) Establece la prioridad absoluta. La víctima requiere asistencia en menos
de cinco minutos y evacuación inmediata por el riesgo que corre su vida.

29. Ante una emergencia, la tarjeta verde:


a) Da vía libre de paso.
b) Da por concluida la emergencia.
c) No se usa esa tarjeta.
d) Urgencias sin prioridad como fracturas menores, heridas leves, estrés
psíquico, quemaduras menores, etc.

30. Todo plan de emergencias ha de ser básico:


a) La respuesta debe ser completa a pesar de su sencillez, lo que significa
que debe funcionar por sí sola.
b) No, ha de ser complejo para poder responder a todo supuesto.
c) Para que sea fácilmente asimilado.
d) Todas son falsas.

31. Todo plan de emergencia debe ser flexible:


a) Ello supone que si en algún momento no existiera fuego en la zona
crítica, el equipo de bomberos debería comenzar a realizar el rescate
de las víctimas.
b) De esta forma si los heridos son rescatados uno por uno, el equipo de
clasificación de heridos resultará sobre dimensionado, necesitado ser
reajustado a las necesidades de cada momento.
c) a y b son correctas.
d) Todas son incorrectas.

32. Todo plan de emergencias ha de ser conocido:


a) Falso, no hay que dar información externa de las instalaciones.
b) Por tanto, todo el Plan debe incluir la forma en que se dará a conocer a
las personas involucradas, así como la periodicidad de estas acciones.
c) Por la jefatura de bomberos y la delegación de salud.
d) Todas son falsas.

317
Test del tema 17

33. Todo plan de emergencias ha de ser probado:


a) Mediante simulacros de emergencia de una manera parcial o completa.
b) Los simulacros parciales permiten probar la respuesta del plan en determi-
nadas áreas sin necesidad de movilizar a todas las personas involucradas.
c) Tras la realización de cualquier tipo de simulacro se debe organizar una
reunión de cada una de las áreas operativas para valorar la eficacia del
plan en cada área concreta.
d) Todas son correctas.

34. Todo plan de emergencias debe ser actualizado:


a) Con objeto de ajustarse a los cambios surgidos debidos al medio am-
biente o circunstancias particulares.
b) La periodicidad con que el plan debe ser revisado depende de lo cam-
biante de las circunstancias.
c) a y b son correctas.
d) Todas son incorrectas.

35. ¿Qué denominan las siglas EAE?


a) Una coalición política.
b) Estado de Atención Extrema.
c) Equipo de Alarma y Evacuación.
d) Equipo de Atención y Evaluación.

36. ¿En una emergencia, qué indican las siglas EPA?


a) Una estadística.
b) Encuesta de Peligro Activo.
c) a y b son correctas.
d) Equipo de Primeros Auxilios.

37. En una emergencia, ¿qué es el EPI?


a) El Equipo de Primera Intervención.
b) Equipo de Primera Indagación.
c) Entretiene a los niños en pediatría.
d) Todas falsas.
38. ¿En una emergencia, cuál será la función del ESI?
a) Actuará cuando la emergencia no pueda ser controlada por el EPI.
b) Valorará la emergencia y asumirá la dirección y coordinación de los
equipos de intervención.
c) Prestará su apoyo a los servicios de ayuda exterior cuando sea necesa-
ria su intervención.
d) a y c son correctas.

318
Test del tema 17

39. Si el Jefe de Emergencia forma parte de algún equipo de emer-


gencia deberá:
a) Conocer los medios materiales existentes, su uso y mantenimiento.
b) Colaborar en combatir la emergencia desde su inicio.
c) Recibir, al menos una vez al año, la formación y el adiestramiento ne-
cesario para capacitarle para desarrollar sus funciones.
d) Todas son ciertas.

40. Señale la respuesta incorrecta. En caso de emergencia:


a) No mantenga la calma en exceso. Su reacción en los primeros momen-
tos condicionará la posterior actuación.
b) Dé la alarma. Puede consistir en accionar un pulsador, utilizar un nú-
mero telefónico como el 112.
c) Cierre todas las puertas y ventanas.
d) Si es fuego, combátalo. Fuegos pequeños pueden llegar a ser importan-
tes, por ello combátalos con los medios disponibles.

41. En caso de fuego:


a) Abrir rendijas en puertas y ventanas para posibilitar la salida de humos
y gases.
b) En contra de lo que se cree, el mayor peligro lo representan el humo y
los gases calientes ya que contienen monóxido de carbono y desplazan el
oxígeno del aire.
c) La serenidad y la firmeza de las personas de los equipos de emergencia
no evitan situaciones de pánico colectivo.
d) Todas son falsas.

42. Los componentes del EPI tendrán formación en:


a) Conocimiento del fuego, métodos de extinción
b) Prácticas con extintores portátiles, plan de emergencia
c) Movilización y transporte de heridos
d) Todas son correctas

43. Funciones de los EPI:


a) Adoptar las medidas de autoprotección adecuadas y acudir al lugar de
la emergencia.
b) Bajo ningún concepto ni situación, permanecerá una persona sola rea-
lizando tareas de extinción o de otro tipo, que entrañen riesgo para los
intervinientes.
c) Mientras acuden los equipos de Segunda Intervención y de Evacuación
y Alarma, tratarán de que no alcance mayor gravedad.
d) Todas son correctas.

319
Test del tema 17

44. Señale lo falso:


a) Los incendios suelen tener un mismo desarrollo y evolución indepen-
dientemente del material combustible y del evento iniciador.
b) La prevención y la mera adopción de simples medidas preventivas no
es la mejor protección.
c) La prevención, cuando se lleva a cotas extremas, garantiza la no ocu-
rrencia de sucesos indeseados.
d) Todas son falsas.

45. Ante un incendio:


a) Tratar de separar el material combustible del foco del incendio.
b) Abrir puertas y ventanas y favorecer corrientes de aire que puedan
sofocarlo.
c) Actuar bajo las directrices del Jefe de Intervención y siempre como
mínimo en grupos de cuatro personas.
d) Todas son correctas.

46. Ante un incendio:


a) No se adentrará con exceso de humo sin las medidas de protección
necesarias.
b) Adecuar el chorro de agua a la distancia, tratando en todo momento de
seguir las indicaciones en la utilización de estos medios.
c) Recordar siempre y en todo momento las medidas de seguridad a la
hora de utilizar los medios de extinción, sobre todo las mangueras
cuando se trabaja en lugares altos con riesgo de caídas.
d) Todas son correctas.

47. Ante un incendio:


a) Tratar de establecer el ataque al fuego de cara al viento.
b) No pedirá el relevo de forma inmediata aunque se encuentre fatigado,
tiene síntomas de debilidad, sufre mareos u otros.
c) Recordar siempre que la mejor manera de sofocar un incendio es ha-
cerlo individualmente, antes de que sea tarde.
d) Todas son falsas.

48. Equipo de segunda intervención. ESI:


a) Actuará cuando la emergencia no pueda ser controlada por el EPI.
b) Actuará cuando la emergencia no pueda ser controlada por el EMI.
c) Actuará cuando la emergencia no pueda ser controlada.
d) No actuará hasta que la emergencia pueda ser controlada.

320
Test del tema 17

49. Tras la realización de cualquier tipo de simulacro de emergencia:


a) Se debe organizar una reunión de cada una de las áreas operativas
para valorar la eficacia del plan en cada área concreta.
b) Se debe organizar una reunión de cada una de las áreas operativas
para discutir la ineficacia del plan en todas las áreas.
c) Se debe organizar una primera reunión con un representante de todas
las áreas que valore la eficacia global del plan si el simulacro ha sido
conato.
d) Se debe organizar una reunión, o no, si la eficacia no alcanzó unos
mínimos.

50. ¿Por qué el plan de emergencias ha de ser flexible?


a) Porque es el material más resistente.
b) Porque así fomentará la improvisación, pues debe intentar contemplar
de súbito las necesidades variables de cada tipo de respuesta.
c) Porque es un mandato de la OMS.
d) De esta forma si los heridos son rescatados uno por uno, el equipo de
clasificación de heridos resultará sobre dimensionado, necesitando ser
reajustado a las necesidades de cada momento.

321
Solución al test del tema 17

1. b) Un conjunto de normas y actuaciones que intentan en cualquier su-


puesto minimizar al máximo los riesgos que puedan correr enfermos,
personal e instalaciones del hospital.

2. c) Las empresas en las que exista riesgo de producirse una situación de


emergencia.

3. c) a y b son correctas.

4. d) Conato de emergencia, emergencia parcial, emergencia general.

5. d) En cualquier caso, la vida es siempre prioritaria, incluso sobre la con-


servación de los miembros.

6. d) La función de clasificación de las víctimas antes de recibir la asistencia


necesaria.

7. a) El triage debe hacerse en el mismo lugar del accidente.

8. b) Tarjetas roja, amarilla, verde y negra.

9. a) Básico, flexible, conocido y ejercitado, debiendo haber sido probado y


actualizado.

10. d) a y c son correctas.

11. c) Depende de lo cambiante de las circunstancias, pero con carácter gene-


ral se acepta como bueno anualmente.

12. a) EAE, EPA, EPI, ESI.

13. d) Valorará la emergencia y asumirá la dirección y coordinación de los


equipos de intervención.

14. d) b y c son correctas.

15. d) Todas son falsas.

16. d) Todas son correctas.

17. d) Todas son correctas.

323
Test del tema 17

18. a) Que en ocasiones lleva a correr un riesgo superior.

19. d) Todas son correctas.

20. d) Todas son correctas.

21. c) Actuar bajo las directrices del Jefe de Intervención y siempre como
mínimo en grupos de dos personas.

22. d) Todas son verdaderas.

23. c) Se debe elaborar en todas las empresas para que casi cada trabajador
sepa lo que tiene que hacer en cada momento sin ninguna duda ni
vacilación.

24. b) Situación que puede ser controlada y solucionada de forma sencilla y


rápida por el personal.

25. d) Precisa para su control todos los equipos y medios propios y la ayuda
de medios de socorro y salvamento externo.

26. a) ¿Qué se hará?¿Cuándo se hará?¿Cómo y dónde se hará?¿Quién lo


hará?

27. b) El nombre de la víctima, si se conoce, el número de prioridad (puede


distinguirse también por el color de la tarjeta), el esquema anatómico
de sus lesiones y patologías.

28. d) Establece la prioridad absoluta. La víctima requiere asistencia en me-


nos de cinco minutos y evacuación inmediata por el riesgo que corre
su vida.

29. d) Urgencias sin prioridad como fracturas menores, heridas leves, estrés
psíquico, quemaduras menores, etc.

30. a) La respuesta debe ser completa a pesar de su sencillez, lo que significa


que debe funcionar por sí sola.

31. c) a y b son correctas.

32. b) Por tanto, todo el Plan debe incluir la forma en que se dará a conocer a
las personas involucradas, así como la periodicidad de estas acciones.

33. d) Todas son correctas.

34. c) a y b son correctas.

35. d) Equipo de Atención y Evaluación.

324
Test del tema 17

36. d) Equipo de Primeros Auxilios.

37. a) El Equipo de Primera Intervención.

38. d) a y c son correctas.

39. d) Todas son ciertas.

40. a) No mantenga la calma en exceso. Su reacción en los primeros momen-


tos condicionará la posterior actuación.

41. b) En contra de lo que se cree, el mayor peligro lo representan el humo y


los gases calientes ya que contienen monóxido de carbono y desplazan
el oxígeno del aire.

42. d) Todas son correctas

43. d) Todas son correctas.

44. d) Todas son falsas.

45. a) Tratar de separar el material combustible del foco del incendio.

46. d) Todas son correctas.

47. d) Todas son falsas.

48. a) Actuará cuando la emergencia no pueda ser controlada por el EPI.

49. a) Se debe organizar una reunión de cada una de las áreas operativas
para valorar la eficacia del plan en cada área concreta.

50. d) De esta forma si los heridos son rescatados uno por uno, el equipo de
clasificación de heridos resultará sobre dimensionado, necesitando ser
reajustado a las necesidades de cada momento.

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Celador/a Servicio Andaluz de Salud Temario específco y Test

Bibliografía y Webgrafía
Bibliografía y Webgrafía

Bibliografía
Agencia Empresarial Sanitaria, Hospital de Poniente, Consejería de Salud 2011
Junta de Andalucía.
Confederación General del Trabajo. Temario Celadores. Manual del Celador de
Instituciones Sanitarias. Pedro Oliva.
Contrato Programa de los Distritos de Atención Primaria del Servicio Andaluz de
Salud 2005-2008. Servicio Andaluz de Salud. 2006.
De la Revilla L. La consulta del médico de familia: la organización en la práctica
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Guía de prevención y actuación en emergencias del Hospital Comarcal de la
Axarquía. Febrero de 2006.
Guía Técnica para la evaluación y prevención de los riesgos relativos a la mani-
pulación manual de cargas. Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el
trabajo.
Informes del Hospital Universitario San Carlos, Comunidad de Madrid 2011.
Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales.
Ley 54/2003 de Reforma del Marco Normativo de Prevención de Riesgos Labo-
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Manual de Prevención de Riesgos Laborales de la Consejería de Salud. Servicio
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Martín Zurros A, Palet Ferrero X, Sola Bas C. El equipo de Atención Primaria. En
Martín Zurro A. y Cano Pérez JE. Manual de Atención Primaria, 2da ed., Ed
Doyma, Barcelona, 1989: 29-39.
Orden de 5 de julio de 1971 por la que se aprueba el estatuto de personal no
sanitario al servicio de las instituciones sanitarias de la seguridad social.
Plan de Emergencias de Centros Hospitalarios.
Real Decreto 512/1987 de 15 de abril, por el que se aprueba el Reglamento sobre
estructura, organización y funcionamiento de los hospitales gestionados por el
Instituto Nacional de la Salud.
Real Decreto 39/1997, de 17 de enero, por el que se aprueba el Reglamento de
los Servicios de Prevención.

329
Bibliografía y Webgrafía

Real Decreto 487/1997, de 14 de abril (BOE nº 97, de 23 de abril) sobre Dispo-


siciones mínimas de seguridad y salud relativas a la manipulación manual de
cargas.
Real Decreto 171/2004, de 30 de enero de Reglamento de Servicio de Preven-
ción.

Webgrafía
El Celador Sanitario. Atención Socio sanitaria. WordPress. http://celadorsanita-
rio.wordpress.com/
El Quirófano. Marta Bobis Uría. Roberto Fernández Robledo. Diego González
Álva- rez. http://www.veronicabracho.com/wp-content/uploads/2009/09/qui-
rofano.pdf
Plan Funcional de la Sección de Urgencias del Servicio de Cuidados Críticos y ur-
gencias. Dirección General de Asistencia Sanitaria. Junta de Andalucía. http://
www.juntadeandalucia.es/export/drupaljda/Plan_Func_Urgencias_SCCU.pdf
http://www.trasladoenambulancia.com/transporte/tecnicas-traslado-pacientes.
html
https://ope2011.osakidetza.net/ProcesoSelectivo/E17504/DocInteres1.pdf
http://www.facebook.com/l.php?u=http%3A%2F%2Fwww.apaprevencion.com%
-2Ffotos%2Farticulos_tecnicos%2FP174_3.pdf&h=wAQEgmD0n

330