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El modelo de perdida de suelo fue desarrollado para predecir el movimiento promedio anual de

suelos desde una pendiente específica, bajo condiciones de uso y manejo específicos; La
determinación de la pérdida de suelo es por medio de la ecuación Universal de pérdida de suelo USLE
(Universal Soil Loss Equation) ((Wischmeier & Smith, 1978) utiliza seis (6) factores:

A=R∗K∗LS∗C∗P
Donde:

A – Erosión del suelo Tn(ha/año)

 Factor erosión pluvial o erosión de la Lluvia (R)


 Factor de erodibilidad de suelos (K)
 Factor topográfico (LS)
 Factor de cultivo y manejo del suelo (C)
 Factor de prácticas de cultivo (P)

Los factores permiten al modelo tener diferentes enfoques con información detallada del terreno.
Dichos enfoques se han desarrollado con base en los factores antrópicos y naturales que intervienen
en la perdida de suelo y analizan en su gran mayoría componentes tales como: suelos, topografía,
clima, cobertura, uso de la tierra y prácticas culturales.
El modelo de producción de sedimentos se obtiene mediante el modelo de pérdida de suelo ya que
la pérdida de suelo se relaciona directamente con la producción de sedimentos. La pérdida de suelo
nos indica la porción de suelo desprendida de un área específica, Una vez que se fragmenta el
agregado del suelo (Perdida de suelo), los residuos pueden permanecer en el sitio que ocupaba el
agregado o desplazarse arrastradas aguas abajo por cualquier escorrentía superficial u otro agente de
transporte, una vez el suelo desprendido llega al cauce se convierte en sedimento.
A su vez los modelos nos ayudan a determinar las áreas que presentan una mayor afectación en su
cobertura, debido a los diferentes factores atmosféricos, como lo puede ser un suelo expuesto a la
acción de las lluvias u otro agente externo presente en el terreno, generando en el suelo distintas
intensidades de erosión conforme se encuentre en la parte alta, media o baja de una ladera y su
respectiva pendiente (efecto de relieve). Finalmente, la pérdida de suelo resultante también varía de
acuerdo al tipo de vegetación que protege al suelo, las prácticas de cultivo y de aprovechamiento de
dicha vegetación.
La importancia de estos modelos es obtener la información real de los efectos y causas del
movimiento promedio anual de suelos y conocer qué porcentaje de suelo desprendido se convierte
en sedimento. Para generar técnicas eficientes, mitigando y controlando la degradación del suelo
basados en los resultados del modelo, que pueden ser utilizados con fines de restauración de las
zonas afectadas, cambios de cobertura vegetal, reforestación, producción agrícola, desarrollos
urbanísticos y cambios de manejo de suelo efectuados por el agricultor determinando el largo
máximo de pendiente tolerable para un sistema de cultivo determinado.