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REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

INSTITUTO UNIVERSITARIO DE TECNOLOGIA


“ALBERTO ADRIANI”

Trabajo I
DESARROLLO

1. Concepto de valor cultural.

Los valores culturales son aquellos que representan un conjunto de


creencias, lenguas, costumbres, tradiciones y relaciones que identifican a
una sociedad o grupo de personas.

El acervo cultural de una sociedad, comunidad o etnia está recopilado en los


valores culturales, por ello, son diferentes y exclusivos en cada grupo social.
Asimismo, los valores culturales posibilitan establecer la identidad
cultural de las personas, sus hábitos, actitudes y características sociales.

Por esta razón, los valores culturales se pueden diferenciar entre las diversas
comunidades, más allá de que exista una serie de valores humanos y
sociales compartidos.

En este caso prevalece la importancia de los bienes materiales e


inmateriales que conforman los valores culturales. Por ejemplo, respetar un
símbolo nacional, demostrar admiración un personaje ilustre de la historia, el
cuidado a los parques nacionales, el respeto a las etnias indígenas, entre
otros.

Los valores culturales permiten que las personas se identifiquen con un


grupo social, generen sentido de pertenencia y arraigo a las costumbres que
les fueron enseñadas a lo largo de su vida.

2. Orígenes y periodos precolombinos.


Los tiempos precolombinos corresponden a una etapa prehistórica en la que
se dieron distintos movimientos migratorios hacia el continente americano de
grupos de personas que comenzaron a poblar. Desde tiempos muy remotos
su territorio y cuyas culturas permanecieron inalteradas hasta el año 1498
DC y que se conoce también como Época Prehispánica.

Se trata de una época anterior al uso de la escritura y por ello se sabe muy
poco de lo ocurrido en aquellos tiempos salvo por las evidencias que se han
ido encontrando a través de excavaciones arqueológicas que han permitido
establecer cuatro períodos prehistóricos bien diferenciados.

Paleoindi
Mesoindi
Neoindio
Indohispano

Estos cuatro períodos permiten explicar la diversidad de grados de desarrollo


de las sociedades indígenas en Venezuela hasta la llegada de los europeos
y esta periodización no es precisa ni rígida ya que el inicio de un nuevo
período no significa necesariamente la finalización de la anterior, ya que los
grupos etnicos que poblaban Venezuela experimentaron líneas diferentes de
evolución y desarrollo.

Período Paleoindio aproximadamente desde 15000a.C o 20000a.C al


5000a.C

Durante el período Paleoindio, hubo grandes cambios climáticos en


Venezuela entre los años 15000 al 5000 AC en la que se establecieron
grupos de cazadores que vivían al aire libre formando pequeños grupos que
se establecieron en los valles montañosos y las costas del noroeste viviendo
a base de animales grandes.

Los primeros pobladores de Venezuela procedían de Norteamérica y eran


descendientes de las primeras migraciones provenientes de Asia y trajeron
consigo instrumentos de piedra y una incipiente tecnología lítica consistente
en golpear una piedra contra el núcleo de otra para obtener un filo tosco y
lascas.

Las lascas eran trozos pequeños y delgados desprendidos de las piedras


que con el tiempo se fueron modificando hasta convertirlas en instrumentos
útiles como raspadores o cuchillos y también en esta época se trabajaba la
madera, las fibras, huesos, el cuero y las conchas marinas.

Durante mucho tiempo estos primeros pobladores convivieron con una fauna
de mastodontes, caballos, megaterios y cliptodontes a los que cazaban para
subsistir mediante una técnica que consistía en acosar a la presa hasta
aislarla para después proceder a matarla con palos afilados y artefactos de
piedra enmangados.

Al pasar el tiempo, las grandes presas comenzaron a escasear y la población


humana aumentaba por lo que fue necesario desarrollar técnicas e
instrumentos más eficaces para cazar presas más pequeñas por lo que
empezaron a desarrollar armas que podían ser arrojadas para herir a las
presas de forma más eficaz que evolucionaron hasta la invención del arco y
la flecha, que permitió al hombre del Paleoindio cazar a individualmente y
matar presas a distancia por lo que las fuentes de alimentación aumentaron
de forma que las aves, los peces, roedores y venados comenzaron a formar
parte de la dieta común.
En cuanto a la unidad social por excelencia de esta época eran las bandas
constituidas por un número de entre 12 a 35 miembros que a su vez se
agrupaban en colectivos más numerosos que alcanzaban de entre 100 hasta
500 miembros, el nomadismo caracteriza su forma de vida y se dan entonces
las primeras manifestaciones artísticas pintadas o talladas en huesos o
piedras (petroglifos).

Período Mesoindio (5000/1000 AC)

Más tarde, en el período Mesoindio hubo una serie de cambios en las


condiciones de vida debido a la desaparición de los grandes mamiferos por
razones climáticas que propició el desarrollo de nuevas formas de
subsistencia.

Esta situación no significó en absoluto la desaparición de las antiguas


prácticas sino más bien se dio una situación de convivencia pero con un
claro predominio de las nuevas formas de subsistencia que eran sustentadas
por la abundancia y la estabilidad de los recursos del mar que favoreció el
semisedentarismo y el surgimiento de culturas de pescadores y recolectores
que basaron su subsistencia en la recolección de productos marinos, la
recolección de vegetales y la caza de animales pequeños.

Sin embargo, se puede afirmar que la vida del hombre en esa época
dependió esencialmente del mar por lo que se observa en este período una
ausencia casi absoluta de instrumentos de caceria y por el contrario se da un
amplio desarrollo de tecnologías para la pesca y recolección de recursos
marinos como arpones de madera, anzuelos, pesas para redes e
instrumentos de trabajo para fabricar cosas útiles como las canoas.
Se da un incipiente desarrollo de la navegación que permitió a la población
extenderse y poblar algunas islas del Caribe que generó un modo de vida
más estable en el territorio que permitió el desarrollo de formas primarias de
agricultura que permitieron variar la dieta diaria y complemetar la
alimentación a base de productos marinos con vegetales cocidos o hechos a
la brasa.

El desarrollo de la agricultura fue mayor en las zonas interiores alejadas de la


costa donde fue más frecuente el estudio de los ciclos biológicos de recursos
como frutas, semillas, miel, huevos de tortuga, granos, un dominio de los
ciclos de abundancia y escasez, el desarrollo de conocimientos topográficos
más precisos y la cerámica que favoreció el desarrollo de una estructura
social recolectora que favorecía la unión de las bandas durante los períodos
de abundancia y su división en tiempos de escasez.

Esta situación no fue general en todo el territorio, los grupos preagrícolas


convivieron junto con los grupos de pescadores-recolectores y cazadores
hasta la llegada de los europeos y desarrollaron intercambios culturales y un
sistema de trueque del que se beneficiaban todos mutuamente.

Período Neoindio (1000 AC/1500 DC)

En este período se produce un desarrollo de los asentamientos gracias al


desarrollo de la agricultura que tuvo su máximo exponente en Venezuela con
el desarrollo cultural de la tribu de los Timoto-Cuicas en la región de Los
Andes, donde establecieron un intercambio cultural con el altiplano
colombiano y los Andes centrales que les permitió desarrollar una cerámica
simple, una arquitectura incipiente con la construcción de terraplenes para
nivelar los terrenos para la agricultura y la creación de bóvedas(mintoyes)
para guardar alimentos como los tubérculos y el maíz o enterrar a los
muertos.

Sin embargo estos no fueron los únicos en dejar evidencia de construcciones


artificiales ya que también en zonas de Venezuela como los Llanos
occidentales y en riberas de diversos ríos a lo largo del país se ha
encontrado evidencias de terraplenes, campos elevados, calzadas de
contención de aguas para canalizar ríos, canales de riego y represas
rudimentarias para almacenar agua.

En esta época, el sistema comercial por excelencia fue el


trueque generalizado a todo tipo de productos tanto primarios como
elaborados y se ha podido establecer que incluso existió una especie de red
comercial en la que la zona de los Llanos jugó un papel destacado como eje
de conexión comercial entre la zona de Los Andes con la costa Caribe y la
cuenca del río Orinoco.

También se tiene evidencia de que se usó también caracoles de agua dulce


como moneda y de la existencia de algunos puntos de importante
intercambio comercial como el Mercado de pescado del Orinoco medio, el
del curare del Alto Orinoco o las playas de tortugas del río Guaviare.

Durante este período la mayoría de los pueblos indígenas


de Venezuela desarrollaron la alfarería como su principal manifestación
cultural que se cree se inició durante el 900 AC en la desembocadura del
río Orinoco aunque cada pueblo con el tiempo desarrolló técnicas de
alfarería propias.

Así los primeros habitantes del Bajo Orinoco, desarrollaron una técnica
conocida como la tradición Barrancas, caracterizada por el relieve o talla de
imágenes y el uso de motivos con figuras de animales y bandas decorativas
con incisiones geométricas repetidas.

Por otro lado, las sociedades indígenas que poblaron la costa central de
Venezuela y la cuenca del Lago de Valencia entre los años 600 y 800 DC
produjeron también una alfarería de gran calidad estética en la que
predominaron figuras de animales como monos o ranas y las famosas Venus
de Tacarigua, figuras que presentan una hipertrofia de la cabeza, el
abultamiento de la región abdominal y los glúteos, y un atrofiamiento de los
pies.

Otros grandes centros creadores de alfarería fueron:

La región de Quibor, donde predominó la producción de boles e inciensarios


de carácter ceremonial y un particular diseño geométrico.

Los Andes venezolanos, donde destacó la elaboración de figuras femeninas


con rostros poco expresivos.

La cuenca del Lago de Maracaibo con una alfarería de gran riqueza formal y
decorativa.

Los Llanos occidentales con una producción de vasijas de cuerpos


biconvexos y de platos con base de pedestal.

En este período las formas de organización colectiva del trabajo se


desarrollaron en el área del Orinoco, los Llanos, la costa centrooccidental de
Venezuela y parte de la cuenca del Lago de Maracaibo con la producción de
alimentos basada en un sistema agrícola desarrollado en torno a la yuca que
dependía del cultivo de tala y quema de terrenos, la caza, la pesca y la
recolección de frutos.

En el caso de los Andes venezolanos, la organización social llegó a ser más


compleja y el manejo de técnicas y recursos hidraúlicos permitió un uso más
eficiente de la tierra y un control político efectivo sobre la población gracias a
una compleja vida ceremonial y una estratificación social con una estructura
de poder centralizado.

La institución indígena del Caciquismo como forma de gobierno ha sido


determinante en el desarrollo social de los pueblos indígenas y logró
sobrevivir, aunque deformada tras la llegada de los invasores europeos a lo
largo del Período Indohispano.

Muchos dirigentes indígenas defendieron sus territorios y cultura frente a


invasores foráneos por lo que la figura del Cacique ha sido muy importante
en las sociedades indígenas y sus hazañas de alianzas para resistir el
avance de los conquistadores españoles en Venezuela son mejor conocidas
que sus ascendencias aunque se supone que el Caciquismo se remonta a
épocas anteriores a la colonización española

Corrientes migratorias

En el caso de Venezuela, se cree que el hombre hizo su aparición por


primera vez hace 16000 años como consecuencia de corrientes migratorias
de diversas culturas amerindias desde el Sur por la región del Amazonas,
desde el Oeste a través de Los Andes y desde el norte a través del Mar
Caribe.
En general, las principales oleadas migratorias indígenas de Venezuela
procedieron de dos importantes familias lingüísticas suraméricanas
originarias del centro de Suramérica con importantes diferencias culturales,
que eran los Arawak y los Caribei aunque también hubo otras corrientes
migratorias menores de México que dejaron su huella en manifestaciones
culturales como el juego de la pelota practicado por tribus caribes y otras que
sugieren una conexión cultural con las Antillas y el Perú preincaico.

Estas culturas prehispánicas se fueron asentando en el territorio venezolano


hasta llegar a conformar ocho grupos bien diferenciados que desarrollaron
culturas nómadas o sedentarias y se establecieron en distintas épocas.

La tribu de los Timoto en Mérida y los Cuicas en los Andes venezolanos.


Entre los Timoto existen numerosas familias, al igual que entre los cuica.
Amílcar Fonseca y Manuel Andara Olívar y Pedro Pablo Linares realizaron
importantes aportes a la investigación de este tema.

El grupo de los Caribes occidentales conformados por las tribus de los


Pemón, los Bobures y los Motilones.

La tribu de los Wayuu, mejor conocidos como los Guajiros, asentados en la


cuenca del Lago de Maracaibo.

El grupo de los Arawacos occidentales comprendido por las tribus de los


Caquetios de las actuales regiones de Falcón, Lara, Yaracuy y parte de los
Llanos; los Jirajara-Ayamán y los Gayones de la región de Lara.

El grupo de los Caribes de Oriente que se extendieron desde la Península de


Paria hasta Borburata.
La tribu de los Warao en los Llanos y el Delta del río Orinoco.

Las tribus de los Otomacos, Guanos, Taparitas y Yaruros en la confluencia


de los ríos Apure y Orinoco.

El grupo de los Caribes nómadas ubicados en la Guayana venezolana.


El poblamiento prehispánico de Venezuela ha sido explicado mediante
diversas teorías científicas que intentan explicar cómo se desplazaron los
distintos grupos que se asentaron en el territorio venezolano y por las
leyendas, cosmogonías y mitos indígenas que ofrecen una peculiar
explicación de sus orígenes.

Teoría de la H.

Esta es una teoría científica planteada por C.Osgood en 1943 e intenta


explicar los principales movimientos migratorios del poblamiento
prehispánico de Venezuela a través del grafismo H.

El trazo izquierdo de la "H" representa el eje occidental ubicado en América


Central y Oeste de Suramérica por donde penetró principalmente la cultura
Arawak

El trazo derecho de la "H" corresponde al eje oriental ubicado en la Cuenca


amazónica y las Antillas por donde entró la cultura Caribe.

Por último, la barra central de la "H" sería una confluencia de una serie de
líneas que representan la interacción de las diversas migraciones y las vías
de difusión e intercambio cultural interno.

El origen según los Makiritare: Seruhe Ianadi.


Se trata de la recopilación de un relato de la tribu Makiritare por que guarda
similitudes con relatos de La Biblia o El Corán y constituye un ejemplo
ilustrativo de la explicación del origen del mundo y el hombre según la
tradición oral indígena:

"Había Kahuña (el Cielo). Los Kahuhana vivían allí, como ahora. Son
hombres buenos y sabios. No se morían; no había enfermedad, maldad, ni
guerra. El mundo entero era el cielo. Nadie trabajaba ni buscaba comida; la
comida estaba siempre preparada, lista.

No había animales, demonios, nubes ni vientos. Había luz. En lo más alto del
cielo estaba Wanadi, como ahora. Daba su luz a la gente Kahuhana,
alumbraba todo, hasta en lo más bajo, la Tierra. Por el poder de esa luz, la
gente estaba siempre alegre, tenía vida, no podía morir.[...] Wanadi dijo: –
Quiero hacer gente allá abajo–. Envió su mensajero, un damodede. Nació
aquí para hacer casas y gente buena, como en el Cielo. El damodede era
espíritu de Wanadi.[...]

El primer Wanadi de aquí se llamaba Seruhe Ianadi, el Inteligente. Cuando


llegó, trajo sabiduría, el tabaco, la maraka y los wiriki. Fumaba, cantaba.
Fumando, cantando, hizo la gente, la gente antigua. Eso fue mucho antes de
nosotros, los hombres de ahora.

Cuando nació aquel espíritu, cortó su ombligo y enterró la placenta.[…] no


sabía. Ahora los gusanos de la tierra se metieron en la placenta; se la
comieron. Se pudrió la placenta; pudriéndose, nació un hombre, una criatura
humana, fea y mala, cubierta de pelos como un animal. Era Kahú. Tiene
varios nombres; también lo llaman Kahushawa, Odo’sha.[...]
Ahora él es el dueño de la tierra; a causa de él, sufrimos aquí, tenemos
hambre, enfermedades y guerras.[…] es el ancestro de todos los
Odoshankomo. Ahora, a causa él, morimos. Cuando se pudrió la placenta del
antiguo Wanadi, Odo’sha salió de tierra con una lanza. Dijo – Esta tierra es
mía. Ahora habrá guerra. Botaré de aquí a Wanadi.

Engañó a los hombres que acababan de nacer; les enseñó a matar.[...] Los
hombres fueron cambiados en animales, como castigo. Seruhe Ianadi ya no
podía hacer nada en la Tierra, a causa de Odo’sha. Se volvió al Cielo.
Aquella gente antigua se quedó con Odo’sha, como animales. No quedó
gente de Wanadi en la Tierra. Así terminaron los primeros hombres.

El nacimiento de Kahú (Odo’sha) en la Tierra antigua, es una señal para


nosotros, los hombres de ahora. Cuando nace un niño, no debemos enterrar
la placenta: se pudre, le caen gusanos, un nuevo Odo’sha nace otra vez,
como al principio, para hacerle daño al niño, matarlo. [...]

Nosotros guardamos la placenta, cuando nace el niño, en un nido de


comejenes. Allí está bien guardada: no le entran gusanos. Ahora sí, se
puede enterrar el nido de comejenes. Esa era la historia de la gente antigua.
Eso es todo."

3. Áreas culturales indígenas.

DISTRIBUCIÓN DE LOS PRIMEROS INDÍGENAS EN EL S.XV

         Área de la costa caribe: formada por agricultores y pescadores, ubicados


desde el Orinoco hasta Portuguesa y Lara.
 
         Área de los ciparicotos: integrada por tribus caribe que se localizaron en
la costa oriental de Falcón.
 
         Área de los arawacos occidentales: sus principales representantes fueron
los caqueticos, localizados en Falcón, Lara y Yaracuy, hasta la costa oriental
del lago de Maracaibo.
 
         Área de los Jirajaras y Ayamanes: formada por tribus de recolectores,
cazadores y pescadores de los llanos centrales y montañas de Nirgua, en
Yaracuy.
 
         Área de la Guajira: integrada por tribus de recolectores, cazadores y
pescadores, localizados en la península de la Guajira y la costa occidental
del lago de Maracaibo.
 
         Área de los caribes occidentales: formada por tribus de agricultores,
cazadores y pescadores localizados entre la sierra de Perijá y el sur del lago)
de Maracaibo.
 
         Área de los Andes venezolanos: integrada por tribus agrícolas de gran
desarrollo que poblaron la región andina. Procedían de Colombia.
 
         Área de los recolectores, cazadores y pescadores: formada por
diferentes tribus independientes que se extendieron desde el delta del
Orinoco hasta los llanos de Apure.
  
         Área de los Otomacos: tribus relacionadas con las culturas de la América
Central que se localizaron en los llanos bajos de Apure y en las riberas del
río Orinoco.
 
         Área de la Guayana: formada por tribus de origen caribe que se
localizaron al sur del río Orinoco y en el Estado Amazonas.

4. Manifestaciones culturales.

La cultura en Venezuela comenzó con la mezcla de dos elementos


enteramente distintos que se encuentran en el momento del descubrimiento:
el indio y el español. El choque de estas dos culturas es el punto de partida
de la formación de Venezuela como pueblo y de su conciencia como ente
social, gracias al mestizaje.

Razón por la cual, el folklore en Venezuela es uno de los más ricos y


variados. Esas cualidades se deben, sobre todo, a que este es un país
pluricultural formado por una mezcla de distintos elementos étnicos, y cada
uno de esos elementos ha dado su aporte a la formación del folklore
venezolano. No obstante, se le da poco valor al hecho folklórico, tanto a nivel
nacional, como regional, es muy poca la divulgación que ha tenido este tema
en Venezuela.

En consecuencia, es imperante el conocimiento de las manifestaciones


folklóricas por parte de los venezolanos en sus distintos significados, a fin de
rescatar los valores culturales, ya que esto representa la memoria de un
pueblo, lo cual debe ser transmitido y defendido de generación en
generación, para no desvirtuar ese legado tan importante que dejaron los
antepasados y que se ha enriquecido con el paso del tiempo.

Son muchas y diversas las corrientes del Folklore en Venezuela, por ejemplo
las artes, la pintura, la escultura, la poesía, la música , el vestuario, los
instrumentos musicales, quienes lo tocan, quienes lo cantan o escriben las
canciones venezolanas, los bailes, los juegos, la cocina típica, en fin que
todo está relacionado con el folklore en nuestro país. Donde cada una de sus
manifestaciones tiene un significado estético, religioso y social.

El significado estético lo constituye la creatividad por parte de los habitantes


de la región con sus complicadas vestimentas, en las construcciones de las
figuras representativas, en las producciones artesanales con fines utilitarios
que adquieren funciones distintas según la región donde se ubiquen,
existiendo una diversidad de técnicas en el país tales como:
cerámicas, tejidos, cestería, productos textiles, trabajos con madera,
en cuero, etc.

El religioso forma parte de las creencias del pueblo, en la manifestación de la


fé, donde los participantes manifiestan agradecimientos, hacen peticiones y
pagan promesas, tiene sus raíces en la catequesis que trajeron los
misioneros, pero que se ha ido transformando con la inclusión de elementos
propios de otras culturas originarias y dan como resultado una fiesta
novedosa irreverente que caracteriza la religiosidad popular venezolana.

En lo social, se aprecia el sincretismo característico de


la sociedad venezolana cuando se conjugan en las celebraciones la fé, la
superstición, la magia y la religión; que pese a la poca importancia que
el sistema educativo concede a nuestra herencia cultural y a la notable
pérdida de las raíces singulares de cada nación, la tradición popular está viva
y a través de las representaciones el pueblo cumple promesas y reafirma
su identidad nacional.

En este sentido, se puede afirmar que no existe sociedad sin fiesta,


ceremonia y celebración. Desde siempre los grupos humanos se han
apegado a los rituales para intentar comunicarse con sus dioses y
divinidades, ofrenden su veneración por la naturaleza, conmemoran hechos y
personajes históricos que han sido decisivos para la existencia
del grupo social. Así las manifestaciones folklóricas son ceremonias que
nacen espontáneamente en una comunidad y luego se van ritualizando y
reglamentando, estableciendo roles que cumplen estrictamente los
participantes.
Por lo cual, estos ritos constituyen uno de los elementos culturales que
resisten el paso de los tiempos, por su capacidad de actualización con la
incorporación de nuevas formas de expresión que los mantiene siempre
vigentes.

Hacer folklore no es volver al pasado sino, por el contrario, traer el pasado


histórico, costumbrista, que significa rescatar los valores culturales del
pueblo. Saber que contamos con un legado cultural y artístico precolombino
de diversas etnias indígenas, con su arte rupestre, cestería, alfarería y una
rica tradición oral (en especial en las regiones andinas, en las áreas
montañosas del litoral, las sabanas de Los Llanos y las selvas amazónicas),
se suma el extraordinario aporte lingüístico, arquitectónico, de artes
decorativas, pintura, orfebrería y mobiliario de los conquistadores y
colonizadores españoles. Ello se matizó con contribuciones significativas en
música, artes pictóricas y sentido de lo mágico de viejas culturas africanas.
También se enriqueció por otras corrientes culturales de origen antillano y
europeo en el siglo XIX, en especial de procedencia francesa.

Tenemos así, la música llanera, la gaita, el galerón oriental, el calizo, el


folklore andino, el golpe tuyero, la gaita oriental, el folklore larense, entre
otros que surgieron netamente por espontaneidad del pueblo, y no porque a
alguien se le ocurrió y la inventó, y si así fuera se desconoce.
Asimismo, las fiestas populares, que ha diferencia de las impuestas
por instituciones, son realizadas por la participación libre y espontánea de los
individuos, las que mejor van a reflejar el sentido de solidaridad, y visión
colectiva del mundo. El valor mayor de estas celebraciones colectivas es su
capacidad para romper la monotonía de la vida cotidiana. Estas fiestas
populares, ya sean basadas en la risa, la ironía y el juego como el carnaval,
o en la fé como la navidad, constituyen un espacio de celebración de la
existencia.
En este sentido, “las fiestas del folklore venezolano, están profundamente
signadas por las creencias de la religiosidad católica. A lo largo del año estas
fiestas, en su mayoría van conformando ciclos diversos con características
propias y de tradiciones locales.” Tomado de Atlas de tradiciones
venezolanas (Fundación Bigott, 1998). Así tenemos las de tipo religioso,
cuya organización tiene particular importancia por las sociedades o cofradías
y la participación es casi exclusivamente masculina, incluso para representar
papeles femeninos. En algunos lugares recientemente se ha permitido la
participación de mujeres. Entre estas festividades Rojas, O. (2003),
menciona:

 Paradura del Niño. Andes venezolanos, 1 de enero al 2 de febrero


 Fiesta del Día del Comerciante. Edo Falcón 2 de enero
 Fiesta de los Reyes Magos. Estado Anzoátegui, Táchira 6 de enero
 Fiesta de la Divina Pastora. Estado Lara 14 de enero
 Ferias y Fiestas de San Sebastián. Estado Táchira
 Divina Pastora 14 de enero
 Fiestas de Santa Inés. Estado Sucre. 21 de enero
 Nuestra Sra. de la Candelaria. Estado Mérida y Anzoátegui 2 de febrero
 Fiesta de Carnaval. Febrero o marzo
 Fiesta de San José. Estado Miranda y Monagas.19 de Marzo
 Semana Santa. Marzo y abril
 La Quema de Judas. Marzo y abril
 Fiesta de la Santísima Cruz de Mayo. 3 de mayo
 San Isidro Labrador. Estado Mérida 15 de mayo
 Fiesta del Corpus Christi. Estado Miranda, octavo jueves después de
jueves santo.
 Fiesta de San Antonio de Padua. Estado Lara y Monagas 13 de junio
 Fiesta de San Juan Bautista. Estado Aragua, Vargas, Miranda
Carabobo 24 de junio
 Fiesta de San Pedro. Estado Miranda 29 de junio
 Fiesta de la Virgen del Carmen. Distrito capital 16 de julio
 Fiesta de la Virgen de Coromoto. Estado Portuguesa 8 de agosto
 Fiesta de Ntra. Sra. de la Consolación. Estado Táchira 15 de agosto
 Fiesta de la Virgen del Valle. Zona oriental 8 de septiembre
 Fiesta de Ntra. Sra. de las Mercedes. Estado falcón 23 de septiembre
 Fiesta del Arcángel San Miguel. Estado Mérida 29 de septiembre
 Fiesta de San Jerónimo. Estado Mérida 30 de septiembre
 Fiesta de Ntra. Sra. del Rosario. Estado Miranda 7 de octubre
 Fiesta de San Rafael Arcángel. Estado Falcón 24 de octubre
 Fiesta de Todos los Santos. Estado Falcón, Mérida 1 de noviembre
 Fiesta de San Martín. Estado Aragua 11 de noviembre
 Fiesta de Ntra. Sra. de Chiquinquirá. Estado Zulia 18 de noviembre
 Fiestas Navideñas y año nuevo. Venezuela. 24 y 31 de diciembre
 Día de os Inocentes. Estados Lara, Trujillo, Maturín 28 de diciembre

Asimismo, Nuño, A. (2000), plantea, que durante el período colonial muchas


ciudades fueron denominadas con el nombre de localidad o regiones
hispánicas, así como santos o vírgenes, seguidas por un toponímico
indígena de la región junto a la que se asentaban. De esta forma, todas las
poblaciones tienen un santo patrón, en la fecha de cuyo onomástico se
celebran animadas fiestas, las cuales son organizadas tanto por las
autoridades locales como por las sociedades civiles.

Estas fiestas patronales se inician por lo general con actos religiosos,


además es frecuente la organización de juegos y bailes populares, tales
como: El Carite, El Pájaro Guarandol, El Sebucán, La Iguana, El Chiriguare,
La Burriquita y Los Chimichimitos.
Es evidente que estas fiestas y celebraciones religiosas no son autóctonas,
Según plantea Rainiero, Y. (2008). “el proceso evolutivo de
la cultura venezolana contemporánea deriva de las raíces prehispánicas,
hispánicas y africanas, consolidadas en los siglos coloniales. La variedad
cultural se ha logrado con un intenso proceso de transculturación y
mestizaje”.

El proceso histórico de la llegada de estas culturas a nuestro país, tiene


como base el colonialismo europeo y el imperioso deseo de enriquecimiento,
valiéndose del mercado de compra y venta de seres humanos y explotando y
perjudicando tanto a los indios como a los africanos sometiéndolos a
la esclavitud; no podemos olvidar la participación de los africanos y sus
descendientes en la formación económico-social y en el proceso cultural de
la Venezuela colonial.

Además, con la llegada de diferentes razas al país, nos encontramos con los
efectos de la transculturación en el proceso del mestizaje cultural, para la
formación de nuevas culturas, nuevas creencias religiosas,
la enseñanza para los hijos de los blancos, las negras tenían que ser las
nanas de los hijos de los blancos, en la cultura, en la alimentación, en el arte,
en la misma cultura musical, en las manifestaciones folklóricas y artísticas,
pero sin abandonar la esclavitud, en la cual los negros esclavos
desempeñaban diversos oficios.

En consecuencia, hubo un contrastado legado cultural y artístico


precolombino de diversas etnias indígenas, con su arte rupestre, cestería,
alfarería y una rica tradición oral (en especial en las regiones andinas, en las
áreas montañosas del litoral, las sabanas de Los Llanos y las selvas
amazónicas), se sumó el extraordinario aporte lingüístico, arquitectónico, de
artes decorativas, pintura, orfebrería y mobiliario de los conquistadores y
colonizadores españoles.

Ello se matizó con contribuciones significativas en música, artes pictóricas y


sentido de lo mágico de viejas culturas africanas. También se enriqueció por
otras corrientes culturales de origen antillano y europeo en el siglo XIX, en
especial de procedencia francesa.

La influencia indígena se limita al vocabulario de algunas palabras y


la gastronomía. La influencia africana del mismo modo, además de la música
como el tambor. La influencia española fue más importante, ya que eran la
mayoría de colonos en la zona del Caribe durante la época colonial. Como
ejemplo de ello se pueden mencionar las edificaciones, parte de la música,
la religión católica y el idioma. Una influencia evidente española son las
corridas de toros y ciertos rasgos de la gastronomía.

Asimismo, la gastronomía venezolana ha sido, a lo largo de la historia uno de


los aspectos folklóricos que más se ha difundido en nuestro país, por ser
variada y regionalista, dado que cada región tiene sus platos característicos,
los cuales son producto de la mezcla de razas y cultura que llegó a nuestro
país en la época colonial.
Así tenemos, por nombrar algunos, de los europeos las especies para
sazonar los alimentos y la utilización de grasas animales; de los africanos el
cocinar directo sobre el fuego o envolver en hojas de vegetales, así como el
uso de hierbas medicinales, y muchos productos agrícolas; Todos estos
elementos en su conjunto combinados con los aborígenes le dan el perfil
característico a nuestra comida nacional que es parte importante de folklore
de una nación.

Sin embargo, a pesar de esa mezcla de razas y culturas desde


la conquista hasta el presente, las naciones de América Latina, aún mantiene
una diversidad cultural, no obstante que poseen una historia
común, literatura, arte y música semejantes, nuestros pueblos apenas la
conocen.
CONCLUSIONES

Independientemente de la educación que se recibe en las instituciones


educativas y la que es difundida por los medios de comunicación, la cultura
tradicional es parte de la formación de cada uno de los miembros de una
sociedad. Esta se transmite de una generación a otra por vía oral y mediante
la participación espontánea en las actividades que constituyen la vida de la
colectividad. Siendo el vínculo más efectivo del individuo con su lugar de
origen y con su historia.

De allí la importancia de promover el folklore en nuestro pueblo, tomando en


cuenta, que Venezuela es uno de los países que cuenta con un folklore muy
variado, expresado en sus bailes, fiestas, música, artesanías y comidas,
razón por la cual se debería valorar este aspecto dentro
del sistema educativo con más énfasis.