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Parte IV

Una puerta abierta a la oportunidad

El crisol familiar

Fue una pequeña tragedia familiar. Carl y Ann estaban enseñando a su hija Leslie, de cinco años de
edad a jugar a un nuevo videojuego. Pero cuando Leslie comenzó a jugar las ansiosas órdenes de
sus padres eran tan contradictorias que más que tratar de ayudarla parecían tentativas de
dificultar su aprendizaje. Entonces Leslie, incapaz de complacer a ambos a la vez, contrajo la
mandíbula y empezó a sollozar. Sus padres ignorando las lágrimas de Leslie, comenzaron a
discutir.

En momentos así los niños aprenden lecciones muy profundas. Una de las conclusiones que Leslie
debió de extraer de aquella dolorosa experiencia fue que sus padres no tenían en cuenta sus
sentimientos. La vida familiar es la primera escuela de aprendizaje emocional; es el crisol
doméstico en el que aprendemos a sentirnos a nosotros mismos.

Una ventaja emocional.

El aprendizaje de las habilidades emocionales comienza en la misma cuna. El doctor Berry


Brazzelton, a diseñar un test Muy sencillo para diagnosticar la actitud básica de nueve hacia la
vida. El test Consiste en ofrecer dos bloques a un bebé de ocho meses de edad y mostrarle a
continuación la forma de unirlos. Según Brazzelton como un bebé que tiene una actitud positiva
hacia la vida y que tiene confianza en sus propias capacidades cogerá un bloque, se lo meterá en la
boca como lo frotará en su cabeza y finalmente lo arrojará al suelo esperando que alguien lo
recoja. En cambio, los bebés que proceden de hogares demasiados fríos, caóticos o descuidados
afrontarán en la misma tarea con una actitud que ya anuncia su expectativa de fracaso.

Las diferencias entre ambos tipos de actitudes comienzan a formarse en los primeros años de vida.
Los padres, dice Brazelton, deben comprender que sus acciones generan la confianza, la
curiosidad, el placer de aprender y el conocimiento de sus límites que ayudan a los niños a triunfar
en la vida.

La asimilación acción de los fundamentos de la inteligencia emocional.

Supongamos que un bebé de dos meses de edad se despierta a las tres de la madrugada y empieza
llorar, imaginemos también que viene su madre y que durante la medianoche supongamos que un
bebé de dos meses de edad se despierta a las tres de la madrugada y empieza llorar, imaginemos
también que viene su madre y que durante la media hora siguiente, el bebé se alimenta
felizmente en sus brazos mientras ésta le mira con afecto, mostrándole lo contenta que está de
verle aún en medio de la noche. Luego el bebé vuelve a dormir. Supongamos ahora que otro bebé
también de dos meses de edad, se despierta llorando a medianoche pero que en este caso recibe
la visita de una madre tensa e irritada, una madre que acababa de conciliar difícilmente el sueño
tras una pelea con su marido. El bebé sintiendo su tensión, se contrae y deja de mamar.

Éste aprendizaje emocional se inician los primeros momentos de la vida y prosigue a lo largo de
toda la infancia. Todos los intercambios que tienen lugar entre padres e hijos acontecen en un
contexto emocional y la reintegración de este tipo de mensajes a lo largo de los años acaba
determinando el meollo de la actitud y de las capacidades emocionales del niño.

La violencia: la extinción de la empatía.

En medio del desorden de la guardería, Martín, De dos años y medio de edad, empujó a una niña
que entonces rompió a llorar. Martín trato de coger su mano, pero cuando la sollozante niña se
negó a dársela, la golpeó en el brazo. Esta inquietante forma de relación demuestra que los malos
tratos asiduos hacia el niño en función del estado de ánimo del padre, terminan pervirtiendo su
tendencia natural a la empatía. La agresiva y brutal respuesta de Martín ante el malestar de su
compañera de juegos es típica de aquellos niños que, como él, Han sido víctimas de la violencia
desde su infancia.

Trauma y reeducación de mencionar.

Som Chit, un refugiado camboyano Se quedó estupefacto cuando sus tres hijos, Le pidieron que
les comprara unas armas de juguete para emplearlas en el juego que algunos de sus compañeros
de escuela llamaban purdy. El juego era en realidad una macabra representación de los trágicos
acontecimientos que asolaron la escuela primaria de Cleveland el 17 de febrero de 1989. En los
meses siguientes, los niños comenzaron a jugar espontáneamente al llamado juego de Purdy Uno
de los muchos síntomas que indicaban la profundidad con la que quedaron grabados aquellos tan
tercos siete minutos en la memoria de los pequeños.

En opinión de los Neuro científicos, estos acontecimientos aterradores vividos se convierten en


recuerdos que quedan profundamente grabados en los circuitos emocionales de los afectados.
Cualquier acontecimiento traumático puede implantar estos recuerdos en la amígdala. Son
muchas las personas que cada año sufren este tipo de calamidades, calamidades que, en la mayor
parte de los casos dejan una huella indeleble y su cerebro.

El TEPT Como desorden límbico.

Según se cree, los síntomas del TEPT dependen de los cambios que tienen lugar en estos circuitos.
El TEPT También va acompañado de otros cambios en el circuito que conecta el sistema límbico
con la pituitaria, encargado de regular la secreción de HCT la principal hormona segregada por el
cuerpo para activar la respuesta inmediata de lucha o huida ante una situación de emergencia.

El reaprendizaje emocional.

Los recuerdos traumáticos constituyen fijaciones del funcionamiento cerebral que interfieren con
el aprendizaje posterior y, Más concretamente, con el re aprendizaje de una respuesta normal
ante los acontecimientos traumáticos. En los casos de pánico adquirido, como por ejemplo, el
TEPT, Los mecanismos del aprendizaje y la memoria se desvían de su cometido. En este caso la
amígdala también juega un papel muy importante pero, en lo que respecta a la superación del
miedo aprendido, es el neo córtex el que desempeña un papel fundamental.

Los psicólogos Denomina miedo condicionado al proceso mediante el cual la mente asocia algo
que no supone ninguna amenaza a un suceso aterrador. Según Charney, Las secuelas producidas
por el temor inducido en animales de laboratorio permanecen durante años.

La psicoterapia como reaprendizaje emocional

Afortunadamente las tragedias que quedan grabadas a fuego son relativamente escasas en la vida
de la mayoría de la gente. Sin embargo, a pesar de ello, el mismo circuito emocional que tan
profundamente inscriben los recuerdos traumáticos, también permanece activo en los momentos
menos dramáticos. Los problemas más comunes de la infancia tal vez no lleguen a alcanzar
dimensiones tan traumáticas, pero también dejan su impronta en el cerebro emocional,
ocasionando distorsiones en las relaciones que el sujeto establecerá durante el resto de su vida.
Pero si el TEPT Puede curarse, también pueden serlo las cicatrices emocionales que muchos de
nosotros llevamos profundamente grabadas. Ésa es precisamente, La tarea de la psicoterapia y, en
términos generales puede afirmarse que es una de las principales contribuciones de la inteligencia
emocional consiste en aprender a relacionarnos de manera más inteligente con nuestro lastre
emocional.

El temperamento no es el destino

Hasta ahora hemos estado hablando de la modificación de las pautas de respuesta emocional
aprendidas a lo largo de la vida pero ¿cómo transformar las reacciones habituales de aquellas
personas que pongamos por caso, son sumamente inestables o desesperadamente tímidas? Nos
estamos refiriendo claro está, aquellos estratos de la emoción que podríamos calificar bajo el
epígrafe del temperamento, el trasfondo De sentimientos configura nuestra predisposición básica,
el estado de ánimo que caracteriza nuestra vida emocional.
Hasta cierto punto, cada uno de nosotros poseo un temperamento innato, se mueve dentro de un
espectro concreto de emociones, una característica que forma parte del bagaje con que nos ha
dotado la lotería genética y cuyo peso se hace sentir a lo largo de toda la vida.

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