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Muchos pueden definir la palabra liderazgo como un conjunto de rasgos

característicos, habilidades y capacidades que una persona en concreto posee para


dirigir algún grupo, sin embargo, de la teoría a la práctica, liderar dentro de una
organización parece ser que no es tarea fácil.
Y no es porque una persona no pueda ser un líder o que no tenga la capacidad de
llegar a serlo, sino es porqué la misma definición puede que esté incompleta.

Podría decir que John C. Maxwell ha escrito un “manual” y en realidad es posible que
sea interpretado de esta manera. En el cual se nos muestra un panorama no muy
explorado dentro de una organización.

Cuando se nos menciona la palabra “Liderazgo” se nos vienen a la mente, tareas


complejas, responsabilidades y éxito. En parte todo esto es cierto, sin embargo,
debemos referirnos a la acción concreta de liderar como el trabajo en conjunto con
todas las personas que nos rodean dentro de una organización.

Ser un “Líder de 360 grados” implica ser parte de un equipo de trabajo considerando a
otros líderes de nuestra organización. Y cuando hablamos de líderes no nos referimos
a ellos por sus puestos, jerarquías o responsabilidades ya que bien pueden ser
nuestros superiores o nuestros subordinados. Nada de esto debería modificar el
desempeño de nosotros, sino que, al contrario de lo que habitualmente se piensa, ser
un líder es buscar siempre crear lazos, aprender de nuestros subordinados, enseñar a
nuestros superiores, y crear influencias en ellos. De esta manera escalar en los niveles de
liderazgo y ser percibido por los demás como alguien de valor.

Ahora bien, todo esto lleva una preparación anticipada, estudio e investigación por parte de
alguien que aspira a ser un líder es indispensable ya que al final lo que se busca es influenciar a
los demás, pero, la influencia es algo que se gana no que se asigna.

Hasta ahora el concepto de liderazgo nos ha puesto según John C. Maxwell en la responsabilidad
de llevar el título de “Líder intermedio”. Pues dentro de cualquier organización, la posición o
título que uno sostenga no será proporcional al nivel de liderazgo o éxito que podamos alcanzar.
De la misma forma los limites, libertades y responsabilidades no son relativas al puesto ni al
título, mientras mayor sea el grado de responsabilidad como líder menor será la percepción de
libertad debido a las responsabilidades que conllevan las decisiones en cada uno de sus aspectos
subordinados.

Todos estos puntos anteriores se definen como “mitos” del liderazgo, y no es para más ya que la
percepción de un líder es que siempre obtiene lo que quiere, que el hecho de estar en un puesto
alto de una compañía lo convierte en alguien capacitado o con potencia y que de él depende todo
el trabajo. Lo cual está distante de la realidad.

El potencial de las personas no necesariamente radica en el dominio de todas las disciplinas, sino
que se debe enfocar en lo que somos buenos, y hablando del puesto que cada uno podamos
ostentar en una organización o equipo de trabajo, no se requiere estar en la cima para ser
influyente e importante, liderar de manera completa requiere influir en todos los que nos rodean
desde subordinados hasta superiores.

No obstante, todo es menos sencillo de lo que parece, ya que el simple hecho de querer llegar a
ser un líder conlleva algunos desafíos.

Tener bajo control la situación conociendo los límites de la autoridad que nuestro puesto nos
proporciona. Facultarse y definir obligaciones y trabajar de manera conjunta con los líderes
compañeros para el beneficio de la misma organización. Ya que puede ser que cualquier acción
tomada o intención nuestra pueda ser percibida como una intención de sobre pasar la autoridad
de otros líderes que nos rodean. Ahora que si se llega a fallar en este aspecto es importante
aprender de nuestros errores, y afrontar las consecuencias de todos los que se cometen.

Evaluar la iniciativa dentro de un equipo de trabajo es vital para influir en los demás. Si se ha de
iniciar alguna acción se deben evaluar nuevamente límites y consecuencias y como dicha
decisión afectará al equipo de trabajo.

Supongamos que ya hemos logrado escalar en los niveles de liderazgo antes mencionados y que
hemos logrado tener bajo control el desarrollo de nuestro trabajo. Ahora es necesario disminuir
la tensión, algo que puede sonar trivial en una organización ya que esta jamás terminará debido
al trato con las personas, pero sí que es posible controlarla, No esperar reconocimiento para
aliviar la tensión y Sentirse cómodo en el nivel que se trabaja ayuda bastante a dicho desafío.

Otro punto importante con el que debemos tratar siendo un líder de 360 grados es la frustración.
¿Que ocurre cuando un líder al que seguimos no es eficiente, no comparte los mismos ideales y
objetivos de la empresa o que simplemente es líder por tener un puesto gerencial?
para solucionar esto se debe crear una relación fuerte con los líderes e influir para que las
debilidades de los líderes se conviertan en fortalezas. Influir y compartir información de valor
que ayuden a los líderes a mejorar en lo que fallan.

Suena relativamente sencillo una vez que analizamos todo en conjunto, sin embargo, aún falta lo
más importante. Orquestar el equipo de trabajo, uniendo a cada miembro del equipo inferior y
superior a desempeñar su labor de manera armónica. La comunicación y comportamiento con los
trabajadores debe ser siempre en pro a las tareas que se desarrollan, debe existir una flexibilidad,
pero no un cambio radical.

El ego de los líderes que nos rodean es esencial para la convivencia y para mantenerse motivado
y enfocado en un puesto de liderazgo. Es muy recomendable realizar cumplidos a personas para
motivar su trabajo.

Las personas siguen a un líder por lo que este significa para ellos, ya que los motiva y lo valoran.
Ser un líder de 360 grados implica mirar hacia todas las direcciones en nuestra organización y no
sólo dirigir en nuestra área, sino que debemos escuchar, enseñar, desarrollar, guiar y apoyar a
todos los líderes que nos rodean. Creando conciencia en nuestros subordinados e influencia en
nuestros superiores, desechando mitos establecidos en la sociedad y afrontando desafíos en cada
uno de los peldaños de nuestro desarrollo. Si logramos ejecutar con éxito lo anterior podremos
lograr el éxito que tanto deseamos y merecemos.

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