Está en la página 1de 5

LOS DERECHOS DEL LGTBI

¿Por qué son importantes los derechos LGTBI?

Toda persona debe poder sentirse orgullosa de ser quien es y de amar a


quien ama. Todas las personas tenemos derecho a expresarnos con libertad. El
artículo 19 de la Declaración Universal de Derechos Humanos (que consagró por
primera vez los derechos de todas las personas) protege el derecho de toda
persona a expresarse con libertad.

Erradicar la homofobia y la transfobia salva vidas. El acoso contra la población


LGBTI pone a aquellas personas que se identifican como LGBTI en una situación
de grave peligro de sufrir daños físicos y psicológicos. Toda persona tiene derecho
a la vida, la libertad y la seguridad.

Si acogemos a la población LGBTI y entendemos sus identidades, podremos


aprender a eliminar muchas de las limitaciones que imponen los
estereotipos de género. Estos estereotipos son nocivos para toda la sociedad, ya
que definen y limitan cómo se supone que debemos vivir la vida. Si los
eliminamos, todas las personas serán libres de desarrollar todo su potencial, sin
limitaciones sociales discriminatorias.

La población LGBTI y, en especial, quienes no se ajustan a las convenciones


de género, a menudo corren peligro de sufrir exclusión económica y
social. La lucha por leyes más inclusivas, al margen de la orientación sexual y la
identidad de género, permitirá a estas personas realizar sus derechos a la salud,
la educación, la vivienda y el empleo.

¿Qué hace Amnistía Internacional para promover los derechos LGBTI?

Hemos asumido el compromiso de combatir la discriminación de la población


LGTBI en todo el mundo. Formulamos recomendaciones a los gobiernos y a otros
líderes influyentes sobre cómo mejorar las leyes y proteger los derechos de la
población, al margen de la orientación sexual y la identidad de género de cada
persona.

Tras una campaña de Amnistía Internacional, el tribunal de más alta instancia de


Taiwán resolvió que la prohibición del matrimonio entre personas del mismo
sexo era inconstitucional. Así, en mayo de 2019, Taiwán se convertía en el primer
lugar de Asia que reconocía el matrimonio entre personas del mismo sexo.

En otras zonas, nuestro trabajo ha influido mucho en las nuevas leyes


de Grecia, Dinamarca y Noruega, por las que los gobiernos de esos países
reconocen legalmente el verdadero género de las personas.
Aunque el movimiento LGBTI ha conseguido, sin duda, notables avances, aún
queda trabajo por hacer. Amnistía Internacional ayuda a los y las activistas de todo
el mundo, elaborando recursos sobre los distintos temas que afectan a la
población LGBTI, como la carpeta de materiales de incidencia que se puede
utilizar para combatir la discriminación en el África subsahariana y la
serie Políticas del cuerpo, concebida para sensibilizar sobre la criminalización de
la sexualidad y la reproducción.

La Corte Constitucional ha reconocido algunos derechos clave en la


comunidad LGBTI, a parte de los derechos básicos y fundamentales. Con el
reciente auge o levantamiento social de los homosexuales exigiendo
reconocimiento y protección del Estado, como ciudadanos y no como personas
extrañas y ajenas a la sociedad.
En algunos países, se ha avanzado mucho en este tema, reconociendo incluso
el derecho a la adopción. En Colombia, por su parte, se discute esta facultad y
se avanza en el camino de la igualdad.

Derechos reconocidos a la comunidad LGBTI

El primer reconocimiento que se hace es a la población carcelaria. Todos


aquellos presos que pertenezcan a la comunidad LGBTI tienen el derecho de
mantener su vestimenta o todos aquellos accesorios con los que demuestra su
personalidad sin ninguna restricción.
Asimismo, hay un especial permiso para que esta comunidad pueda hacer
desfiles en las ciudades sin discriminación o algún impedimento. Pero esto
está limitado a que el desfile debe contar con el respectivo permiso que se da en
las Alcaldías.
Esto es para todas aquellas personas, comunidades o grupos de personas que
quieren salir a protestar o manifestar una idea política o una situación social.

Para la comunidad gay, ha sido durante años difícil el trámite para estos desfiles,
porque los contradictores argumentan que estos atentan y vulneran los
derechos de las demás personas al afectar la intimidad y el orden público.
La Corte es clara al decir que mientras se mantenga el orden, no se afecten
las creencias religiosas y no se atente contra la moral pública no debe haber
ningún impedimento.
Pero el derecho más importante que deben tener en cuenta las personas que
pertenezcan a esta comunidad es que ninguna autoridad civil, ni militar ni de
policía puede ni tiene derecho a impedir o retenerlo por su orientación
sexual.
Tampoco ningún ciudadano que argumentando una posición religiosa puede
impedirle la entrada a algún lugar o desterrarlo de allí.

A este derecho se le suma también que todas las parejas gay tienen el derecho
de expresar su amor en público, siempre y cuando se mantenga la moral
pública y no se atente contra los derechos de las demás personas.
Las EPS, por su parte, deben también realizar la operación de reasignación
sexual a un paciente que lo solicite. Los Colegios Públicos, asimismo, no
pueden negarle el cupo a un estudiante que declare abiertamente su orientación
sexual o que alguno de sus padres haya declarado ser homosexual.
A los anteriores derechos se suma también todos aquellos correspondientes a
la herencia, derecho a la pensión por sus parejas, cambio de nombre y de cédula,
entre otros. Colombia se hace cada día más diversa.

¿Puede o no prohibirse los afectos homosexuales en los colegios?

Con el caso de Sergio Urrego, estudiante que se suicidó por el acoso social y
discriminatorio que venía recibiendo por parte del colegio donde estudiaba, se
deja abierta una pregunta ¿Se puede o no prohibir los afectos homosexuales
en los colegios de Colombia?
Colombia es un Estado Laico, desligado de las decisiones de la Iglesia o de
cualquier religión, por ende, las acciones encaminadas a la educación religiosa
no están enmarcadas dentro de las políticas de Estado.
En esta circunstancia no es obligatorio que los colegios tengan como núcleo
pedagógico la prohibición de la homosexualidad o toda acción encaminada a
desaparecerla.

Un estudiante, desde el marco legal de sus derechos, está en toda su libertad


para determinar su género.
Sin embargo, en este punto es importante mencionar que así como se le respetan
sus derechos, el estudiante que haya decidido abiertamente declarar su
homosexualidad debe también respetar los derechos de sus compañeros, y en
este sentido es cuando se vuelve polémico este asunto.
Sergio Urrego fue acusado, sin decir que sea injusto o no, de excesivas
demostraciones de afecto, con lo cual recibió una sanción por parte de las
directivas del colegio. Analicemos solo esta primera parte.
El colegio está en todo su derecho de prohibir estas manifestaciones de
afecto, si así se establece en su Manual de Convivencia y es más si son colegios
católicos o religiosos. Lo que el colegio no puede prohibir es la
homosexualidad en sus estudiantes.
El joven Sergio Urrego se declaró abiertamente homosexual y hasta ahí todo va
bien. Pero cuando esta conducta afecta a los demás compañeros, es cuando se
comete una infracción. Con la publicación abierta de la fotografía el colegio estuvo
en todo su derecho de sancionar esa conducta.
Ahora bien, la siguiente parte es cuando el colegio comete la infracción a los
derechos fundamentales de Sergio al atacarlo por su condición y preferencias
sexuales.
Según los reportes emitidos por los entes que investigan el caso, este estudiante
recibió un trato indignante el cual no pudo soportar y fue el motivo que le
llevó a tomar la decisión de quitarse la vida. Por ende, las personas que lo
atacaron y lo llevaron al suicidio están cometiendo un delito que los podría poner
en la cárcel.
Por consiguiente, prohibir la homosexualidad en los colegios no es legal ni
está permitido. Todo menor de 18 años tiene unos derechos fundamentales que
prevalecen sobre los demás.
Lo que sí está permitido en los colegios o cualquier institución educativa, sin
importar si es religiosa o no, es prohibir los afectos exagerados entre las parejas,
sean homosexuales o heterosexuales. Por consiguiente, ante cualquier mal
entendido o agresión, siempre es bueno asesorarse con un abogado civil
experto en este tema.