Está en la página 1de 5

Inundaciones en Villa María y Educación Ambiental

“¿Qué representa el riesgo de desastre o el desastre mismo?: Representa el punto


culminante de la relación desvirtuada entre sociedad y ambiente. Hemos excedido
la tolerancia del ambiente en términos de las formas en que construimos, como
localizamos, como hacemos”.
(Lavell, 2020)

Elegí comenzar con esta reflexión que nos dejó Allan Lavell en una conferencia virtual
a la que asistí este año, porque inmediatamente me remonto al visionado del film “El
hombre de al lado”, en esta película podemos ver la relación desvirtuada entre dos
personas que no aprendieron a mirarse, y al evaluar mi entorno y enfocarme en una
situación problema como los son las inundaciones que acontecen en la ciudad y pedanía
de Villa María (Córdoba) desde hace décadas, puedo ver la relación desvirtuada entre
sociedad y ambiente, análoga a la relación desvirtuada entre Víctor y Leonardo; al igual
que ellos nos negamos a mirar a nuestro entorno, a la naturaleza, al ambiente, al otro, a
la Madre Tierra, la Pachamama para los pueblos de los Andes, la Casa Común en
palabras de Francisco I (2015) o Gaia para Lovelock (2007), un sistema vivo que si no
es respetado puede destruirnos como la deidad grecorromana de la vida y la muerte,
generosa pero terrorífica al mismo tiempo.
El ambiente es susceptible frente a los efectos directos o indirectos de la acción humana,
y en consecuencia también lo son las comunidades que los explotan o habitan. Novo
(1995) explica que un Sistema es un conjunto de elementos en interacción que, siendo
susceptible de ser dividido en partes, adquiere entidad precisamente en la medida en
que tales partes se integran en la totalidad, y un Sistema
Abierto es aquel cuya estructura viene determinada
temporalmente por los intercambios con el entorno,
capaz de autoorganizarse tomando en consideración los
aportes y restricciones del medio.
La naturaleza es un sistema vivo y dinámico que procesa
materia e información, un Sistema Complejo (García,
2006), si alteramos el ecosistema obviamente la
respuesta del mismo será diferente a la natural y en
consecuencia el riesgo para las comunidades aumentará.
Las inundaciones constituyen crecientes que son un
fenómeno básicamente controlado por lo que se
denomina “universo climático” cuando hablamos de Sistemas Complejos. El ingreso de
agua por lluvias trae un cierto mensaje (ingreso de materia, energía e información), es
decir una cierta intensidad, distribución y pulso, que tiene capacidad de hacer
responder, producir cambios de diferente importancia, a los diferentes subsistemas
sobre los cuales actúa. Pero ese mensaje, generalmente, no se traduce en los ríos con el
mismo pulso ni en el mismo tiempo, por una serie de interferencias; antes de llegar al
suelo, el agua debe atravesar la cubierta vegetal que constituye un poderoso elemento
de filtrado, intercepción y transformación del mensaje pluvial.
Cuando una Amenaza, entendida como un evento, fenómeno o proceso de origen
natural o humano que pone en peligro la vida humana o actividades sociales y
económicas de una comunidad, se encuentra con una población Vulnerable, es decir
susceptible, debido a condiciones físicas, sociales, económicas y ambientales, el Riesgo,
entendido como probabilidad de que consecuencias perjudiciales o pérdidas ocurran,
se hace presente (EIRD, 2004). Es necesario examinar el problema que suponen las
inundaciones desde una perspectiva que haga foco en los procesos físicos y antrópicos
que tienen incidencia en las mismas, reconociendo a los procesos naturales como parte
de las causas sin dejar de lado la intervención humana y los diferentes procesos sociales
de uso y ocupación del suelo que resultan en transformaciones ambientales y alteran la
expresión del fenómeno natural.
La intervención humana y los diferentes procesos sociales muchas veces están
condicionados por las relaciones de poder que marcan el destino de algunas sociedades
y naciones, la dominación social engendra el desequilibrio económico e impone un
modo de producción propio, en el sistema capitalista existen estructuras de poder, a
escala internacional existe una subordinación jerárquica y el creciente poder de las
compañías transnacionales afecta la capacidad de los Estados para controlar su propia
economía y ser autónomo en la toma de decisiones (Novo, 2008); así, entre fines del
siglo XX y comienzos del XXI, la diversidad de la producción agrícola argentina fue
mutando por premisas neoliberales en concepto de rentabilidad y se produjo la
adopción compulsiva de commodities (como el monocultivo de soja), adopción que
derivó en múltiples problemas ambientales por todo el país, tal es el caso de Villa María.
La capacidad de un sistema afectado para reconvertir en provecho propio situaciones
o hechos que inicialmente se le presentaban en contra (Novo, 1995), en este caso la
capacidad de la comunidad para adaptarse, resistir o cambiar para mantener un nivel
aceptable en su funcionamiento y estructuras, o sea su Resiliencia, y el grado de
Exposición a la amenaza, determinaran el potencial Desastre, que consiste finalmente en
una ocasión de crisis o estrés social observable en el tiempo y espacio (Lavell, 1996),
ocasión en la cual la comunidad afectada sufre pérdidas materiales, económicas,
ambientales, y/o humanas.
Desde un enfoque sistémico, la resiliencia eleva las condiciones de los sistemas para la
sostenibilidad y el Desarrollo Sostenible, por su parte, crea condiciones aptas para el
incremento de la resiliencia. Y así, de forma sinérgica, ambos factores se realimentan
dando lugar a las mejores condiciones para el cambio, gestionar la resiliencia y la
sostenibilidad al unísono es algo a lo que debe apuntarse (Novo, 2008).
El riesgo, inherente a la presencia humana sobre la faz de la Tierra, ha movilizado
durante décadas al pensamiento humano a buscar diversas y cada vez más eficaces y
eficientes estrategias, orientadas a la protección de la sociedad amenazada y
vulnerable; el aporte de las ciencias sociales al marcar a la misma sociedad como
elemento activo y responsable en la formación de riesgos, a través de procesos
económicos, sociales, políticos y ambientales propios, ha generado una evolución en los
paradigmas dominantes y contribuido notablemente al análisis, gestión y reducción de
los mismos.
Es necesario comprender que la Multicausalidad del problema está directamente
relacionado con las múltiples dimensiones de la vulnerabilidad (como se muestra en el
Mapa Conceptual de la Página N° 4) y que en consecuencia es necesario revisar
profundamente nuestra relación con la naturaleza, los pilares que sostienen nuestra
cultura, nuestra sociedad y contemplarnos a nosotros mismos como causa primigenia
del riesgo.
Lo que hagamos sobre el ambiente repercutirá indefectiblemente sobre nosotros, lo
queramos o no, es inevitable; por eso una de las mejores propuestas que pueden
hacerse para disminuir la vulnerabilidad de cualquier comunidad es restaurar la
relación rota con la naturaleza... aún estamos a tiempo… no como Víctor y Leonardo.

En todas las profecías


está escrita la destrucción del mundo.
Todas las profecías cuentan
que el hombre creará su propia destrucción.
Pero los siglos y la vida que siempre se renueva
engendraron también una generación de amadores y soñadores;
hombres y mujeres que no soñaron con la
destrucción del mundo,
sino con la construcción del mundo de las mariposas
y los ruiseñores(...)

Gioconda Belli, Los portadores de sueños.


Mapa Conceptual sobre la Multicausalidad del Problema Ambiental:
Inundaciones en la Ciudad y Pedanía de Villa María.

Ecuación de Riesgo

Multicausalidad
del Problema

Interrelación
Bibliografía

Estrategia Internacional para la Reducción de Desastres. (2004). Vivir con el riesgo:


énfasis en la reducción del riesgo de desastres.ONU-EIRD - Oficina Regional para
las Américas Secretaría Interinstitucional de la Estrategia Internacional para la
Reducción de Desastres. Panamá.
Francisco I. (2015). Enciclica: Laudato sí. In Vaticano.
García, R. (2006). Sistemas Complejos. Conceptos, método y fundamentación
epistemológica de la investigación interdisciplinaria. Barcelona: Gedisa.
Lavell, A. (2020). Comprendiendo el riesgo de desastres. Universidad DUCENS.
Asociación de Seguridad, Higiene y Protección Civil A.C. Colegio Mexicano de
Profesionales en Gestión de Riesgos y Protección Civil A.C.
Lavell, A. et all. (1996). Estado, sociedad y gestión de los Desastres en América Latina: en
busca del paradigma perdido. Lima: La Red. FLACSO. PERU.
Lovelock, J. (2007). La venganza De La Tierra. La teoría de Gaia y el futuro de la
humanidad. Buenos Aires: Grupo Editorila Planeta.
Novo, M. (1995). Bases éticas, conceptuales y metodológicas. Madrid: Editorial
Universitas.
Novo, M. (2008). El desarrollo sostenible - su dimensión ambiental y educativa. Madrid:
Editorial Universitas.

También podría gustarte