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15 de agosto

La Asunción de la Santísima Virgen

GUÍA PARA LOS FIELES

Santa Misa Cantada


-Forma Extraordinaria del Rito Romano-
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15 de agosto
LA ASUNCIÓN DE NUESTRA SEÑORA
I clase, blanco
“Hoy María Virgen subió a los cielos: alegraos, porque con Cristo reina
para siempre”. Es el grito de la Liturgia y de la fe cristiana, dos veces
milenaria.
La que fue Madre de Dios e Inmaculada desde su Concepción, no
convenía, no podía, no había de sufrir la corrupción del sepulcro. Su santa
dormición fue un deliquio místico de amor entrañable a su Dios, y en
seguida un raudo vuelo de paloma a lo más encumbrado de los cielos,
cortejada por los coros angelicales.
Desde su vistoso sitial queda entronizada como Reina de todos los Santos,
con la correspondiente “omnipotencia suplicante”. Subió hasta la diestra de
su Hijo benditísimo para preceder en la gloria a sus hijos adoptivos, que son
más que legión, que son casi infinitos. Por todos se interesa como madre e
intercesora, la “llena de gracia”, la “más bendita de todas las mujeres”.
Y el Papa Pío XII, cediendo a su personal creencia y filial devoción y
respondiendo también al unánime voto de toda la cristiandad, define Dogma
de fe cristiana esa Asunción de María a los cielos en cuerpo y alma, para
gloria de tan excelsa Señora y esperanza de sus hijos militantes en la tierra.
El 1 de noviembre del Año Santo y Jubilar de 1950 presenció la acogedora
plaza de San Pedro el acto más apoteósico que jamás pudo contemplarse en
el mundo ante el medio millón de personas de toda raza y país que a la voz
del Sumo Pontífice Romano aclamaron a la Reina Asunta a los cielos e
imploraron juntos su maternal protección sobre el mundo agonizante y
abocado a la catástrofe.
Ya no hay ningún lugar a duda acerca del hecho de la Asunción; y para
que la afirmación de fe sea todavía más clara y categórica, el Papa prescribió
un nuevo formulario de Misa, suprimiendo la anterior.
María Asunta a los cielos es la gloriosa Mujer del Apocalipsis (Int.); es la
Hija del Rey, ricamente engalanada (Gr.); es la triunfadora del Dragón
infernal (Ofert.); la nueva Judit (Ep.); la niña preferida de Dios, que le rinde
por tantas gracias un Magnificat de gratitud (Evang.). Y al ascender la
Madre, provoca a volar a sus hijos de la tierra, que le piden resucitar con
Cristo y compartir luego con la Madre su gloria en el empíreo (Or., Sec.,
Posc.).
Reina y Madre santísima, segura de ti misma, muéstrate solícita con los
tuyos, que sufrimos continua lucha y continua tempestad. Tu fiesta, tan
antigua, culminará al octavo día con el culto a tu inmaculado Corazón.

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ORACIONES PREPARATORIAS
PARA LA SANTA MISA
ORACIÓN DE OFRECIMIENTO DE LA MISA
Señor, concédenos poder participar con verdadero amor, atención y piedad en
la santa misa que te ofrecemos, primero, para adorarte y agradecerte todos los
beneficios que nos has hecho; segundo, para pedirte perdón de nuestros
pecados y los de todos los hombres; tercero, para suplicarte las gracias que nos
son necesarias para nuestra vida y para este día en concreto. Te ofrezco en
particular esta Misa de hoy para... (expresa aquí la intención que deseas pedir).
Concédenos, Señor, asistir a esta Misa con los mismos sentimientos de amor y
piedad de tu Madre al pie de la Cruz. Con el espíritu y fervor con que la
vivieron los santos. Te suplico que nos ayudes a prepararnos para recibirte
dignamente, lo mejor que podamos. Amén.
ORACIÓN DE SAN AMBROSIO
Señor mío Jesucristo, me acerco a tu altar lleno de temor por mis pecados,
pero también lleno de confianza porque estoy seguro de tu misericordia.
Tengo conciencia de que mis pecados son muchos y de que no he sabido
dominar mi corazón y mi lengua. Por eso, Señor de bondad y de poder,
con mis miserias y temores me acerco a Ti, fuente de misericordia y de
perdón; vengo a refugiarme en Ti, que has dado la vida por salvarme, antes de
que llegues como juez a pedirme cuentas.
Señor, no me da vergüenza descubrirte a Ti mis llagas. Me dan miedo mis
pecados, cuyo número y magnitud sólo Tú conoces; pero confío en tu infinita
misericordia.
Señor mío Jesucristo, Rey eterno, Dios y hombre verdadero, mírame con
amor, pues quisiste hacerte hombre para morir por nosotros. Escúchame, pues
espero en Ti. Ten compasión de mis pecados y miserias, Tú que eres fuente
inagotable de amor. Te adoro, Señor, porque diste tu vida en la Cruz y te
ofreciste en ella como Redentor por todos los hombres y especialmente por mí.
Adoro, Señor, la sangre preciosa que brotó de tus heridas y ha purificado al
mundo de sus pecados.
Mira, Señor, a este pobre pecador, creado y redimido por Ti. Me arrepiento
de mis pecados y propongo corregir sus consecuencias. Purifícame de todos
mis maldades para que pueda recibir menos indignamente tu sagrada
comunión. Que tu Cuerpo y tu Sangre me ayuden, Señor, a obtener de Ti el
perdón de mis pecados y la satisfacción de mis culpas; me libren de mis
malos pensamientos, renueven en mí los sentimientos santos, me impulsen a
cumplir tu voluntad y me protejan en todo peligro de alma y cuerpo. Amén.

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Al toque de la campana, comienza la Santa Misa con la procesión de entrada. El sacerdote
revestido con los ornamentos sagrados se dirige hacia al altar donde se renovará el santo
sacrificio de la Misa. Al llegar a las gradas del altar, el sacerdote junto con los ministros
rezan las oraciones preparatorias. Al mismo tiempo el coro interpreta el introito.
DE PIE
INTROITO Apocalipsis 5, 9-10. Sal 88, 2
Un gran
prodigio
apareció en el
cielo: Una
mujer vestida
de sol, y la
luna debajo
de sus pies, y
en su cabeza
una corona de
doce estrellas.
V/. Cantad al
Señor un
cántico nuevo:
porque ha
hecho
maravillas.
V/.Gloria al
Padre y al Hijo
y al Espíritu
Santo. Como
era en el
principio
ahora y
siempre, por
los siglos de
los siglos.
Amén.

5
SEÑOR, TEN PIEDAD
Cuando el sacerdote sube al altar, el coro comienza el canto del Kyrie alternando con el
pueblo. Después de venerar el altar con un beso, lo inciensa. El canto del Kyrie, en lengua
griega, expresa la súplica de perdón por los pecados. Se recita tres veces en honor a la
Santísima Trinidad. El humo del incienso simboliza la oración de los santos, y la nuestra, que
sobre todo durante la Misa debe dirigirse hacia Dios igual que el incienso que se eleva al
cielo.
Kyrie, eleison. (3) Señor, ten piedad. (3)
Christe, eleison. (3) Cristo, ten piedad. (3)
Kyrie, eleison. (3) Señor, ten piedad. (3)
GLORIA
El canto del Gloria es un himno de alabanza, de acción de gracias y de petición de perdón a
la Santísima Trinidad. Terminada la incensación, rezado en voz baja el Introito y el Kyrie, el
sacerdote se dirige al centro del altar y entona el Gloria que es seguido por el coro y los
fieles. Cuando los ministros se sientan, lo hacen todos.
Gloria in excelsis Deo, Gloria a Dios en el cielo,
et in terra pax hominibus y en la tierra paz a los hombres
bonae voluntatis. que ama el Señor.
Laudamus te, Benedicimus te, Por tu inmensa gloria
Adoramus te, (inclinación) te alabamos, te bendecimos,
Glorificamus te, te adoramos,
Gratias agimus tibi (inclinación) te glorificamos,
propter magnam gloriam tuam, te damos gracias,
Domine Deus, Rex caelestis, Deus Señor Dios, Rey celestial,
Pater omnipotens. Dios Padre todopoderoso
Domine fili unigenite, Señor, Hijo único,
Iesu Christe, (inclinación) Jesucristo.
Domine Deus, Agnus Dei, Señor Dios, Cordero de Dios,
Filius patris, Hijo del Padre;
Qui tollis peccata mundi, tú que quitas el pecado del mundo,
miserere nobis. ten piedad de nosotros;
Qui tollis peccata mundi, (inclinación) tú que quitas el pecado del mundo,
suscipe deprecationem nostram. atiende nuestra súplica;
Qui sedes ad dexteram Patris, tú que estás sentado a la derecha
miserere nobis. del Padre, ten piedad de nosotros;
Quoniam tu solus sanctus, porque sólo tú eres Santo,
Tu solus Dominus, sólo tú Señor,
Tu solus Altissimus, sólo tú Altísimo,
Iesu Christe, (inclinación) Jesucristo,
Cum Sancto Spiritu (se signan) con el Espíritu Santo
in gloria Dei Patris. Amen. en la gloria de Dios Padre. Amén.

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ORACION COLECTA
Terminado el Gloria, el sacerdote invita a los fieles a unirse a la oración de la Iglesia con el
saludo Dominus vobiscum.
V/.Dominus vobiscum. V/. El Señor esté con vosotros.
R/. Et cum spíritu tuo. R/. Y con tu espíritu.
Oremus: Omnípotens sempitérne Oremos: OH DIOS todopoderoso y
Deus, qui immaculátam Vírginem eterno, que llevaste a la gloria
Maríam, Fílii tui genetrícem, córpore celestial a la Inmaculada Virgen
et ánima ad cæléstem glóriam María, la Madre de tu Hijo: te
assumpsísti, concéde, quǽsumus, ut, suplicamos, nos concedas que,
ad supérna semper inténti, ipsíus siempre atentos a las cosas del cielo,
glóriæ mereámur esse consórtes. Per merezcamos ser participantes de su
Dominum Nostrum Iesum Christum, gloria. Por Jesucristo Nuestro Señor,
Filium tuum, qui tecum vivit et tu Hijo que contigo vive y reina en la
regnat in unitáte Spíritus Sancti, unidad del Espíritu Santo y eres Dios
Deus, per ómnia sæcula sæculórum. por los siglos de los siglos.
R/. Amen. R/. Amén.
SENTADOS
EPISTOLA Judith 13, 22-25; 15, 10.
La Santísima Virgen, dándonos al Redentor, ha desbaratado a todos los enemigos del
género humano y se ha encumbrado sobre todos los grandes del cielo y de la tierra, y Ella,
nueva Judith, es hoy proclamada por la Iglesia como la gloria, la alegría y la honra del
pueblo cristiano.
LÉCTIO LIBRI JUDITH. LECTURA DEL LIBRO DE JUDIT.
Benedíxit te Dóminus in virtúte sua El Señor te ha bendecido con su poder;
quia per te ad nihilum redégit pues por ti ha aniquilado a nuestros
inimícos nostros. Benedícta es tu, enemigos. Bendita eres del Señor Dios
fília, a Dómino Deo excélso, præ excelso tú, oh hija, sobre todas las
ómnibus muliéribus super terram. mujeres de la tierra. Bendito sea el
Benedíctus Dóminus qui creávit Señor, creador del cielo y la tierra, que
cælum et terram, qui te diréxit in dirigió tu mano para cortar la cabeza
vúlnera cápitis príncipis del príncipe de nuestros enemigos;
inimicórum nostrórum; quia hódie pues ha hecho hoy tan célebre tu
nomen tuum ita magnificávit, ut nombre, que no se alejará tu alabanza
non recédat laus tua de ore de labios de los hombres que
hóminum, qui mémores fúerint recordaren por siempre los prodigios
virtútis Dómini in ætérnum, pro del Señor; pues no temiste exponer tu
quibus non pepercísti ánimæ tuæ vida por tu pueblo, viendo las
propter angústias et tribulatiónem angustias y tribulación de tu linaje,
géneris tui sed subvenísti ruínæ sino que evitaste su ruina en la
ante conspéctum Dei nostri. Tu presencia de nuestro Dios. Tú eres la
glória Jerúsalem, tu lætítia Israël, gloria de Jerusalén, tú la alegría de
tu honorificéntia pópuli nostri. Israel, tú el honor de nuestro pueblo.
Al final de la lectura, los fieles responden:

7
R/. Deo gratias R/. Demos gracias a Dios.

GRADUAL Y ALELUYA Salmo 44, 11-12. 14.


Terminada la Epístola, el coro interpreta el Gradual tomado de la sagrada Escritura como
respuesta a la Palabra de Dios; y a continuación el Aleluya. Aleluya es una palabra hebrea
que significa “alabad a Dios”; y expresa de alegría y júbilo.
Escucha,
hija, y mira,
y presta
oídos, y el
rey se
prendará de
tu
hermosura.
V/. La hija
del Rey
entra toda
agraciada,
brocados de
oro son sus
vestidos.

8
Aleluya,
aleluya.
V/. María ha
sido llevada
al cielo; y de
ello se alegra
el ejército de
los Ángeles.
Aleluya.

DE PIE
EVANGELIO Luc. 1, 41-50
De toda la Sagrada Escritura, la Iglesia venera de modo especial los Santos Evangelios que
nos transmiten las enseñanzas y obras de Nuestro Señor Jesucristo. La proclamación del
Evangelio va precedida de una procesión con el turiferario y los ceroferarios. Los ministros
inclinados en el centro del altar piden al Señor que los haga dignos ministros de su
evangelio. Con el Dominus vobiscum, el diácono invita a los fieles a escuchar con atención
las divinas enseñanzas.
V. Dominus vobiscum. V. El Señor esté con vosotros.
R. Et cum spiritu tuo. R. Y con tu espíritu.
V. SEQUENTIA SANCTI EVANGELII V. LECTURA DEL SANTO EVANGELIO
SECUNDUM LUCAM SEGÚN SAN LUCAS
R. Gloria tibi, Domine. R. Gloria a ti, Señor.
In illo témpore: Repleta est Spíritu En aquel tiempo, quedó Isabel llena del
Sancto Elíabeth et exclamávit voce Espíritu Santo, y exclamando en alta
magna, et dixit: «Benedícta tu voz, dijo: ¡Bendita tú eres entre todas
inter mulíeres et benedíctus las mujeres, y bendito es el fruto de tu
fructus ventris tui. Et unde hoc vientre! Y ¿de dónde a mí tanto bien que
mihi ut véniat mater Dómini mei venga la Madre de mi Señor a mí? Pues
ad me? Ecce enim ut facta est vox lo mismo fue llegar la voz de tu saludo
salutatiónis tuæ in áuribus meis a mis oídos, que dar saltos de júbilo la
exultávit in gáudio infans in útero criatura en mi seno. Y bienaventurada
meo. Et beáta, quæ credidísti, tú que has creído, porque se cumplirán
quóniam perficiéntur ea quæ dicta las cosas que se te han dicho de parte
sunt tibi a Dómino.» Et ait María: del Señor. Y dijo María: Mi alma
«Magníficat ánima mea Dóminum; engrandece al Señor, y mi espíritu salta
et exultávit spíritus meus in Deo de gozo al pensar en Dios, Salvador mío;
salutári meo; quia respéxit porque miró la bajeza de su esclava, he
humilitátem ancíllæ suæ, ecce aquí que desde ahora me llamarán
enim ex hoc beátam me dicent bienaventurada todas las generaciones.
omnes generatiónes. Quia fecit Porque ha hecho en mí grandes
mihi magna qui potens est, et maravillas el que es poderoso; y su
sanctum nomen ejus, et nombre es santo, y su misericordia se
misericórdia ejus a progénie in extiende de generación en generación
progénies timéntibus eum.» sobre los que le temen.
Terminada la lectura, los fieles responden:
R/. Laus tibi, Christi. R/. Alabanza a ti, Cristo.
El sacerdote besa reverentemente el misal y vuelve a ser incensado.
SENTADOS

HOMILÍA
El sacerdote exhorta a los fieles.

DE PIE
CREDO
Como respuesta a la Palabra de Dios proclamada en la Epístola y en el Evangelio y explicada
en la predicación, todos los fieles cantan el Credo: resumen de la fe que profesamos y que
nos une a los cristianos de todos los siglos. El sacerdote entona las primeras palabras del
Credo que es seguido por el coro y los fieles.
Credo in unum Deum Patrem Creo en un solo Dios, Padre
omnipotentem, factorem cœli et Todopoderoso, Creador del cielo y
terrae, visibilium omnium et de la tierra, de todo lo visible y lo
invisibilium; invisible.
Et in unum Dominum Iesum Creo en un solo Señor, Jesucristo,
Christum, Filium Dei unigenitum, Hijo único de Dios, nacido del Padre
et ex Patre natum ante omnia antes de todos los siglos: Dios de
sæcula; Deum de Deo, lumen de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de
lumine, Deum verum de Deo vero; Dios verdadero, engendrado, no
genitum, non factum, creado, de la misma naturaleza del
consubstantialem Patri, per quem Padre, por quien todo fue hecho; que
omnia facta sunt: qui propter nos por nosotros, los hombres, y por
homines et propter nostram nuestra salvación bajó del cielo,
salutem descendit de cœlis,
De rodillas, se adora el misterio de la Encarnación
et incarnatus est de Spiritu Sancto y por obra del Espíritu Santo se
ex Maria virgine, et homo factus encarnó de María, la Virgen, y se
est: hizo hombre;
Puestos en pie, todos se sienta al mismo tiempo que el sacerdote:
crucifixus etiam pro nobis sub y por nuestra causa fue crucificado
Pontio Pilato, en tiempos de Poncio Pilato; padeció
passus, et sepultus est: et y fue sepultado, y resucitó al tercer
resurrexit tertia die secundum día, según las Escrituras, y subió al
Scripturas, et ascendit in cœlum, cielo, y está sentado a la derecha del
sedet ad dexteram Patris, et iterum Padre; y de nuevo vendrá con gloria
venturus est cum gloria iudicare para juzgar a, vivos y muertos, y su
vivos et mortuos; cuius regni non reino no tendrá fin.
erit finis: Creo en el Espíritu Santo, Señor y
Et in Spiritum Sanctum, Dominum dador de vida, que procede del
et vivificantem, qui ex Patre Padre y del Hijo, que con el Padre y
Filioque procedit; qui cum Patre et el Hijo recibe una misma adoración
Filio simul adoratur et y gloria, y que habló por los
conglorificatur; qui locutus est per profetas.
prophetas: Creo en la Iglesia, que es una, santa,
Et unam sanctam catholicam católica y apostólica.
et apostolicam ecclesiam. Confieso que hay un solo Bautismo
Confiteor unum baptisma para el perdón de los pecados.
in remissionem peccatorum: Espero la resurrección de los
et expecto resurrectionem muertos
mortuorum
A las últimas palabras del Credo, todos hacen la señal de la cruz, y se ponen en pie.
et vitam venturi sæculi. Amen. y la vida del mundo futuro. Amén.

OFERTORIO
El sacerdote vuelto hacia el pueblo da comienzo a los ritos del ofertorio, invitando al pueblo
a unirse al sacrificio de Cristo.
V.Dominus vobiscum. V. El Señor esté con vosotros.
R. Et cum spiritu tuo. R. Y con tu espíritu.
V. Oremus V. Oremus
SENTADOS

El sacerdote prepara las ofrendas y ofrece el pan y el vino


que se convertirán el Cuerpo y la Sangre de Cristo.
Ofrécete tú también con tu vida, tus trabajos, tus sufrimientos…
Mientras tanto el coro canta la antífona propia, y seguidamente puede cantarse otro
motete o canto apropiado.

11
Antífona del Ofertorio Génesis 3,15
Pondré
enemistad
entre ti y la
Mujer, entre
tu
descendenci
a y la
descendenci
a de ella.

SECRETA
Terminados los ritos del ofertorio y la incensación,
el sacerdote dice en voz baja la oración secreta.
Ascéndat ad te, Dómine, nostræ Ascienda a Ti, Señor, la ofrenda de
devotiónis oblátio, et, Beatíssima nuestra devoción, y, por la intercesión
Vírgine María in cælum assúmpta de la Santísima Virgen María,
intercedénte, corda nostra, transportada a los cielos, haz que
caritátis igne succénsa, ad te nuestros corazones encendidos en el
júgiter adspírent. Per Dóminum fuego de la caridad, se dirijan
nostrum Iesum Christum, Fílium incesantemente a Ti. Por Nuestro Señor
tuum, qui tecum vívit et regnat in Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y
unitáte Spíritus Sancti, Deus, reina en la unidad del Espíritu Santo y
es Dios
La oración secreta se concluye cantando las últimas palabras de la doxología
e hilándola con el canto del prefacio
DE PIE
V/. Por los siglos
de los siglos. R/.
Amén. V/. El
Señor esté con
vosotros. R/. Y
con tu espíritu.
V/. Levantemos el
corazón. R/. Lo
tenemos
levantado hacia
el Señor. V/.
Demos gracias al
Señor nuestro
Dios. R/. Es

12
justo y nece-
sario.

PREFACIO DE LA VIRGEN
VERE DIGNUM et iustum est, æquum EN VERDAD es digno y justo,
et salutáre, nos tibi semper et ubíque equitativo y saludable que en todo
grátias ágere: Dómine, sancte Pater, tiempo y lugar demos gracias, Señor
omnípotens ætérne Deus: Et te in Santo, Padre omnipotente, Dios
Assumptióne beátæ Maríæ semper eterno y alabarte y bendecirte y
Vírginis collaudáre, benedícere, et glorificarte en la Asunción de la
predicáre. Quæ et Unigénitum tuum bienaventurada siempre Virgen María
Sancti Spíritus obumbratióne que concibió a tu Unigénito Hijo por
concépit: et virginitátis glória obra del Espíritu Santo y
permanénte lumen ætérnum mundo permaneciendo intacta la gloria de
effúdit, Jesum Christum Dóminum su virginidad dio al mundo la luz
nostrum. Per quem majestátem tuam eterna, Jesucristo Nuestro Señor. Por
laudant Angeli, adórant quien los Ángeles alaban a tu
Dominatiónes, tremunt Potestátes. majestad, las dominaciones la
Cæli cælorúmque Virtútes, ac beáta adoran, tiemblan las potestades, los
Séraphim, sócia exsultatióne cielos y las virtudes de los cielos, y
concélebrant.Cum quibus et nostras los bienaventurados serafines la
voces, ut admítti júbeas deprecámur, celebran con igual júbilo. Te rogamos
súpplici confessióne dicéntes. que con sus alabanzas recibas
también las nuestras cuando te
decimos con humilde confesión.

Mientras se canta el Sanctus, el sacerdote comienza el Canon: parte central de la Santa


Misa por la que se renueva el sacrificio de Cristo para el perdón de los pecados.
Sanctus, Sanctus, Sanctus Santo,Santo, Santo
Dominus Deus Sabaoth. es el Señor Dios de los ejércitos.
Pleni sunt cæli et terra Llenos están el cielo y la tierra
gloria tua. de tu gloria.
Hosanna in excelsis. Hosanna en el cielo.
Benedictus qui venit (se signan) Bendito el que viene
in nomine Domini. en nombre del Señor.
Hosanna in excelsis. Hosanna en el cielo.
DE RODILLAS

Ya está cerca la consagración. Pide a Dios por la Iglesia, por el Papa, los obispos y
sacerdotes, por los religiosos, por todos los cristianos, por tus intenciones y necesidades.

13
“Jesucristo,
la víspera de su pasión,
tomó el pan en sus santas y
venerables manos, y levantado los
ojos al cielo hacia ti, oh Dios, su
Padre omnipotente, dándote gracias, lo bendijo, lo partió y los dio a sus
discípulos diciendo: Tomad y comed todos de él:
PORQUE ESTE ES MI CUERPO.
"Del mismo modo, tomando también
este precioso Cáliz en sus santas y
venerables manos, dándote de nuevo
gracias, lo bendijo y lo dio a sus
discípulos, diciendo Tomad y bebed de él;
PORQUE ESTE ES EL CÁLIZ DE MI SANGRE,
DEL NUEVO Y ETERNO TESTAMENTO, MISTERIO DE FE,
LA CUAL SERÁ DERRAMADA POR VOSOTROS Y POR MUCHOS
EN REMISIÓN DE LOS PECADOS"
Da gracias a Dios por el inefable don de la Eucaristía que Cristo ha dado a su Iglesia y por
todas las gracias recibidas. Pídele a Jesús presente en el Altar en el sacramento de su
Cuerpo y de su Sangre por el eterno descanso de los difuntos. También para que nosotros
tengamos la gracia de participar de la felicidad del cielo junto con los santos.
El sacerdote termina de forma solemne el canon, cantando:
V. Per omnia saecula saeculorum. V. Por todos los siglos de los siglos.
R. Amen. R. Amén.

DE PIE

14
PADRENUESTRO
El Sacerdote comienza el rito de la comunión cantando el Padrenuestro.
Al Padrenuestro se le llama también ‘la oración dominical’ por haber sido enseñada por
Nuestro Señor Jesucristo. En la liturgia extraordinaria –desde tiempos de San Gregorio que
lo introdujo en la liturgia romana- lo canta solamente el celebrante recordando que Cristo
fue quien se lo enseñó a los discípulos.
V. Oremus. Praeceptis salutaribus V. Oremos. Teniendo en cuenta la
moniti, et divina institutione orden del Señor y aleccionados por el
formati, audemus dicere: divino Maestro, nos atrevemos a
exclamar:
PATER NOSTER, qui es in coelis; PADRE NUESTRO, que estás en los
sanctificetur nomen tuum; adveniat cielos. Santificado sea tu nombre.
regnum tuum: fiat voluntas tua Venga a nosotros tu reino. Hágase tu
sicut in coelo et in terra. Panem voluntad así en la tierra como en el
nostrum quotidianum da nobis cielo. El pan nuestro de cada día
hodie; et dimitte nobis debita dánosle hoy; y perdónanos nuestras
nostra, sicut et nos dimittimus deudas, así como nosotros
debitoribus nostris. Et ne nos perdonamos a nuestros deudores. Y
inducas in tentationem. no nos dejes caer en la tentación.
R. Sed libera nos a malo. R. Mas líbranos del mal.
EMBOLISMO
La oración “libera nos” es un ampliación de la última petición del Padrenuestro, implorando
la protección de la Virgen y de los santos. El Sacerdote la recita en voz baja:
Libera nos, quaesumus Domine, ab Líbranos, Señor, de todos los males
omnibus malis praeteritis, pasados, presentes y futuros; y por la
praesentibus, et futuris: et intercesión de la gloriosa siempre
intercedente beata et gloriosa semper Virgen María, Madre de Dios, y de tus
Virgine Dei Genitrice Maria, cum bienaventurados Apóstoles San
beatis Apostolis tuis Petro at Paulo, Pedro, San Pablo y San Andrés, y
atque Andrea, et omnibus sanctis, da todos los demás Santos danos
propitius pacem in diebus nostris: ut bondadosamente la paz en nuestros
ope misericordiae tuae adjuti, et a días; a fin de que, asistidos con el
peccato simus semper liberi, et ab auxilio de tu misericordia, estemos
omni perturbatione securi. Per siempre libres de pecado y al abrigo
eumdem Dominum nostrum Jesum de cualquier perturbación. Por el
Christum Filium tuum. Qui tecum mismo Jesucristo tu Hijo, nuestro
vivit et regnat in unitate Spiritus Señor, que contigo vive y reina en
Sancti Deus. unidad del Espíritu Santo.
Y la concluye cantando:
Per omnia saecula saeculorum. Por los siglos de los siglos.
R. Amen R. Así sea.

15
Y realiza la Fracción de la Hostia, que concluye con el rito de la paz:
V. Pax Domini sit semper V. La paz del Señor sea siempre con
vobiscum. vosotros.
R. Et cum spiritu tuo. R. Y con tu espíritu.

CORDERO DE DIOS
Mientras el sacerdote realiza la conmixtión (la mezcla de una pequeña partícula del pan
consagrado con el Sanguis del Cáliz), y se prepara para la comunión; los fieles y el coro
cantan el Agnus Dei.
Agnus Dei, qui tollis peccata Cordero de Dios que quitas el pecado
mundi, miserere nobis. del mundo, ten piedad de nosotros.
Agnus Dei qui tollis peccata Cordero de Dios que quitas el pecado
mundi, miserere nobis. del mundo, ten piedad de nosotros.
Agnus Dei, qui tollis peccata Cordero de Dios que quitas el pecado
mundi, dona nobis pacem. del mundo, danos la paz.
DE RODILLAS
Tras el Agnus Dei, se realiza el rito de la paz.
Aprovecha estos momentos para prepararte a recibir la Comunión.
Puedes utilizar esta oración que también el sacerdote recita.
Oh Señor Jesucristo, Hijo de Dios vivo, que, por voluntad del
Padre cooperando el Espíritu Santo, diste la vida al mundo por
tu muerte: líbrame, por tu sagrado Cuerpo y Sangre de todas mis
iniquidades y de todos los demás males, y haz que cumpla
siempre tus mandamientos y no permitas que jamás me aparte
de Ti, quien siendo Dios, vives y reinas con el mismo Dios Padre
y con el Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.

CONFITEOR
Cuando el sacerdote termina de comulgar los fieles se preparan de forma inmediata a
recibir la sagrada comunión recitando el Confiteor.
Confíteor Deo Omnipoténti, beá- Yo, pecador, me confieso a Dios
tæ Maríæ semper Vírgini, beato todopoderoso, a la bienaventurada siem-
Michaéli Archángelo, beato pre Virgen María, al bienaventurado San
Joanni Baptístæ, sanctis Após- Miguel Arcángel, al bienaventurado San
tolis Petro et Paulo, ómnibus Juan Bautista, a los santos Apóstoles San
Sanctis, et tibi, Pater: quia Pedro y San Pablo, a todos los Santos y a
peccávi nimis cogitatióne, verbo ti, Padre; que pequé gravemente con el
et opere: mea culpa, mea culpa, pensamiento, palabra, y obra, por mi
mea máxima culpa. Ídeo precor culpa, por mi culpa, por mi grandísima

16
beátam Maríam semper culpa. Por tanto, ruego a la biena-
Vírginem, beátum Michaélem venturada siempre Virgen María, al
Archángelum, beátum Joánnem bienaventurado San Miguel arcángel, al
Baptístam, sanctos Apostólos bienaventurado San Juan Bautista, a los
Petrum et Paulum, omnes Santos Apóstoles San Pedro y San Pablo,
Sanctos, et te, Pater, orare pro a todos los Santos, y a ti, Padre, que
me ad Dóminum Deum nostrum. roguéis por mí a Dios nuestro Señor.

El Sacerdote vuelto hacia el pueblo dice:


V/. Misereátur vestri omnípotens V/. Dios tenga misericordia de
Deus, et dimíssis peccátis vestris, vosotros y perdone vuestros pecados
perdúcat vos ad vitam ætérnam. y os lleve a la vida eterna.
R/. Amen. R/. Amén.
V/. Indulgéntiam, absolutiónem et V/. El Señor todopoderoso y mise-
remissiónem peccatórum vestrórum ricordioso os conceda la absolución y
tríbuat vobis omnípotens, et el perdón de vuestros pecados.
miséricors Dóminus. R/. Así sea.
R/. Amen.

COMUNIÓN DE LOS FIELES


Después tomando una Sagrada Forma del copón, los muestra al pueblo diciendo:
V/. Ecce Agnus Dei, ecce qui tollit V/. He aquí el Cordero de Dios, he aquí
peccata mundi. al que quita los pecados del mundo.
Y, junto con los fieles, dice por tres veces:
R/. Domine, non sum dignus ut R/. Señor, yo no soy digno de que
intres sub tectum meum; sed tantum entres en mi casa, pero di una sola
dic verbo et sanabitur anima mea. palabra y mi alma será salva.

A continuación, distribuye la Sagrada Comunión.


En la Forma Extraordinaria, la Sagrada comunión se
recibe de rodillas –las personas que no estén impedidas-
y en la boca.

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Antífona de Comunión Lucas 1, 48-49
Durante el momento de la comunión el coro interpreta la antífona de comunión propia de
la misa del día. Si la distribución de la comunión se alarga, se puede interpretar otros cantos
apropiados.
Todas las
generaciones
me llamarán
bienaventurad
a porque ha
hecho en mí
grandes
maravillas el
todopoderoso.

ACCIÓN DE GRACIAS POR LA COMUNIÓN


Mientras dura la distribución de la comunión, puedes servirte de estas oraciones para dar
gracias por el don de la Eucaristía, el mayor don que podemos recibir, por el cual
alcanzamos la unión más perfecta que se puede dar entre Dios y cada uno de nosotros.

Aspiraciones a Jesús.
Alma de Cristo, santifícame. Cuerpo de Cristo, sálvame. Sangre de Cristo,
embriágame. Agua del costado de Cristo, lávame. Pasión de Cristo,
confórtame. Oh mi Buen Jesús, óyeme. Dentro de tus llagas, escóndeme. No
permitas que me aparte de Ti. Del maligno enemigo, defiéndeme. En la hora
de mi muerte llámame y mándame ir a Ti, para que con tus Santos te alabe
por los siglos de los siglos. Amén.

Ofrecimiento de sí mismo
Recibe Señor toda mi libertad. Recibe mi memoria, mi entendímiento y toda
mi voluntad, todo cuanto tengo o poseo, Tú me lo has dado: todo te lo
devuelvo a tu divina voluntad, para que ella me gobierne, sólo te ruego que
me concedas tu amor, junto con tu gracia, y seré bastante rico, no pido otra
cosa.
DE PIE

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ORACION POSCOMUNION
Terminada la purificación de los vasos sagrados el sacerdote, invita a los fieles a la acción de
gracias por los dones recibidos.
V/.Dominus vobiscum. V/. El Señor esté con vosotros.
R/. Et cum spíritu tuo. R/. Y con tu espíritu.
OREMUS: Sumptis, Dómine, OREMOS: Habiendo recibido, Señor, los
salutáribus sacraméntis, da sacramentos saludables, haz, te
quǽsumus, ut, méritis et rogamos, que, por los méritos e
intercessióne Beátæ Vírginis intercesión de la bienaventurada Virgen
Maríæ in cælum assúmptæ, ad María, asunta al cielo, seamos llevados a
resurrectiónis glóriam la gloria de la resurrección. Por Nuestro
perducámur. Per Dóminum Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo
nostrum Iesum Christum, Filium vive y reina en la unidad del Espíritu
tuum; qui tecum vivit et regnat in Santo y eres Dios, por los siglos de los
unitáte Spíritus Sancti Deus, per siglos. R/. Amén.
ómnia sæcula sæculórum.
R/. Amen.
DESPEDIDA
Nuevamente desde el centro del Altar, el sacerdote saluda a los fieles:
V/. Dominus vobiscum. V/. El Señor esté con vosotros.
R/. Et cum spíritu tuo. R/. Y con tu espíritu.
Como a continuación de la misa prosigue la procesión, se omite el Ite misa est, y en su lugar
el sacerdote canta:
V. Id, la misa ha
terminado.
R. Demos gracias a
Dios.

BENDICIÓN
DE RODILLAS
El Sacerdote reza inclinado y en voz baja la oración Placeat tras la cual imparte la bendición
final de la santa Misa.
V/. Benedicat vos Omnipotens Deus V/. Os bendiga Dios Omnipotente,
Pater, Filius et Spiritus Sanctus. Padre, Hijo y Espíritu Santo.
R/. Amen. R/. Amén.

Dada la bendición, el sacerdote recita en voz baja el último Evangelio que es el prólogo del
Evangelio de san Juan, mientras el coro entona un motete de acción de gracias.

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