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A PROPÓSITO DEL PROYECTO PROPUGNADO DESDE EL GOBIERNO

martes 26 de Septiembre de 2017


Revalúo de bienes: cuándo conviene adherir y cuándo no
Se propicia que el Congreso apruebe una ley que permita la actualización de valores, tanto en bienes de cambio como bienes de uso, la que devengará
el pago de un impuesto especial que varía según el bien.

FERNANDO D. GARCÍA

SI ES
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Recientemente ha trascendido un proyecto de ley que permite practicar un revalúo contable e


impositivo, optativo y oneroso, de (básicamente) bienes de uso e inversiones. No se permite la
revaluación de bienes de cambio, excepto para inmuebles que revistan tal carácter, que están
sujetos a una tasa más elevada. 
1| Recordando Antecedentes

Los revalúos parciales fueron una cuestión permitida en ciertas ocasiones en el pasado. Estos
fueron los más conocidos. (Ver cuadro 1)

Esos revalúos parciales fueron insuficientes para aproximar los valores de los bienes propiedad
de empresas a la realidad, por lo que la actualización permanente se incorporó en forma
definitiva a la legislación. A efectos contables, esa forma de revalúo permanente fue establecida
mediante la Ley 19.742. 

Impositivamente, luego del revalúo permanente se aplicó el ajuste por inflación con carácter
obligatorio (leyes 21.894 y 23.260), que fuera suspendido con la convertibilidad (recuérdese que
en 2002, el Poder Ejecutivo Nacional intentó -sin éxito- de-rogar el sistema de ajuste). 

Dado el elevado nivel inflación acumulado, el importante grado de conflictividad alcanzado y el


reciente blanqueo (que permitió revaluar los bienes ocultos), ahora se regresa a las fuentes mas
remotas y se propone permitir la actualización de los bienes de uso, reexpresándolos mediante
índices (o con un justi-precio ad hoc), con carácter optativo.

Si a aquellos que blanquearon bienes, se les permite tomar el valor regularizado como costo
computable, entonces a efectos impositivos, debía existir una norma conceptualmente
equivalente - pero más generosa - para quienes cumplieron con sus obligaciones. Pero no fue así:
la norma cuyo proyecto se impulsa esta lejos de la amplitud del reciente blanqueo (Ley 27.260)
tal como se puede apreciar en el Cuadro 2. 

2| conveniencia de la opción - alternativas

A cambio del pago del impuesto especial, el proyecto propone permitir el cómputo como mayor
costo actualizado o como amortización deducible - según correspondan- de los valores
reexpresados, esto es, valor residual mas el saldo de revalúo (en el proyecto existen algunas
referencias que no aparecen claras tales como la actualización contenida en el art. 10 para los
bienes sujetos al gravamen o la referencia al art. 20 cuando se remite al art. 58 de la LIG).

Suponiendo que las amortizaciones de los bienes existentes no se revaluarán nuevamente y


conociendo el valor actual de los mismos (ya sea que estén indexados o justipreciados según el
caso, dado que en el proyecto para bienes amortizables se permiten ambas alternativas) la
conveniencia del ejercer la opción dependerá de dos variables relevantes: a) la tasa de inflación
estimada(1) y b) el plazo de las amortizaciones (o el costo computable actualizado en el caso de
venta anticipada) de los bienes de uso.

Una cuantificación genérica de los costos y beneficios de adherir al revalúo es difícil de practicar
porque también existen otras variables a considerar tales como a) la existencia de quebrantos
fiscales, b) la fecha de cierre de ejercicio (y la amortización computada), c) el costo financiero de
los anticipos ahorrados (pero que no siempre eluden quienes sufren retenciones), etc. 

De acuerdo a algunos casos prácticos rudimentarios (asumiendo una inflación anual promedio
del 12 % hacia el futuro) es posible suponer que el punto de indiferencia se encuentra en aquellos
conjuntos de bienes cuya vida útil ponderada se encuentre en cerca de 10 años.

Cuanto mayor sea la supuesta inflación esperada, mas breve es el lapso que iguala el valor actual
del impuesto a las ganancias ahorrado con el impuesto especial.

En otros términos, con ese nivel de inflación, si vida útil promedio de los bienes a revaluar (o el
plazo de venta presunto para el caso de enajenación) excede el lapso de 10 años (aprox.), no
conviene optar por la revaluación. Lo expuesto es extensivo para el caso de acciones, donde si
bien la alícuota del blanqueo es de 5 %, la tasa del impuesto a las ganancias es el 15% 

Por el contrario, si la vida útil probable estimada para los bienes de uso en conjunto (o el plazo
de realización) es menor a 10 ejercicios años convendrá revaluarlos. Aquí no se ha considerado
el caso de la venta anticipada de bienes de uso revaluados o de inmuebles (bienes de cambio)
donde existe una sanción si se enajenan antes de haber transcurrido dos ejercicios.(2) No está
previsto el caso de roll- over.

La conclusión es obvia: a mayor inversión e inmovilización en equipamiento, menor es el


atractivo a revaluar (para evitar esta desigualdad en los anteriores revalúos la deducción era de
un determinado porcentaje fijo durante una cierta cantidad de años).

Practicar una revaluación selectiva no es posible. Sólo se puede efectuar si se actualizan todos
los bienes de una misma categoría (entendiendo por categoría a los inmuebles, muebles,
acciones, inmateriales, etc. y no a los rubros del balance). Por ejemplo, posiblemente convenga
revaluar Muebles y útiles y no convenga en el caso de inmuebles o concesiones (salvo que se
prevea enajenarlos a partir del 3er. ejercicio) .

3| Ajuste Impositivo Permanente

Para los bienes que se adquieran a partir de entrada en vigencia de la ley que se proyecta se
restablece el ajuste de las amortizaciones y costos respectivos con carácter permanente (para el
caso de ventas debe revisarse el mecanismo del ajuste por inflación). 

Al igual que lo que se determina a los fines contables a partir del 1 de enero de 2018, se
restablece el ajuste impositivo con carácter permanente cuando se verifique un porcentaje de
variación del IPIM, acumulado en los 3 años anteriores al cierre del ejercicio que se liquida
superior al 100%. 

Respecto del 2018 y 2019, el procedimiento será aplicable cuando la variación acumulada del
índice de precios supere 1/3 o 2/3, respectivamente de aquel porcentaje; esto significa un tope
para aplicar el régimen de un aumento del 

23,58% para el primer año de inflación y un 52,72 para el segundo. 

Aquí conviene recordar que los bienes en el exterior tienen un mecanismo de ajuste por inflación
más favorable que los bienes en el país. 
Ese límite cuantitativo no se ha reconocido para aplicar el AxI contable a pesar de haber sido
superado; allí solo se necesita que los balances ajustados sean receptados a los fines legales (si el
proyecto se aprueba se aceptarán los estados financieros que incluyan el presente revalúo).

4| Cuestiones Adicionales

Como se dijo más arriba (ver ambos cuadros), en ciertos casos se aceptó la deducibilidad en
Ganancias del impuesto especial, mientras que en este régimen no se lo permite por cuanto el
proyecto lo prohíbe expresamente. 

La buena noticia para los que blanquearon y dedujeron el impuesto especial en Ganancias, es que
este tratamiento confirma nuestra posición en el sentido que una interdicción de este tipo debe
surgir del texto de la ley tal como sucede en el presente caso.(3) La mala noticia es para los que
no lo dedujeron, que ahora se enfrentarían al largo trámite para obtener su recupero

Por último, la deuda legislativa más urgente es la reexpresión de los importes de la Ley Penal
Tributaria que deberían fijarse en $1.500.000 (evasión simple) y $15.000.000 (evasión agravada)
a efectos de mantener la paridad del poder adquisitivo reconocida en el presente proyecto.

1) El elemento más importante a considerar en el análisis es la posible licuación de la deducción


en términos reales y el rendimiento de las eventuales alternativas de inversión financiera. Por lo
tanto asimilar la inflación real a la registrada por los índices de precios o a la pérdida de poder
adquisitivo es una simplificación que puede resultar inexacta. 

2) La sanción consiste que en caso de producirse en forma anticipada la enajenación de un bien


revaluado, si la venta se produce el 1er. año el saldo de revalúo computable computable se
reducirá en un 60%. Si la enajenación se produce en el segundo año posterior, tal reducción será
30%. 

3) "La deducibilidad impositiva del impuesto al blanqueo" - Ámbito Financiero. Suplemento


Novedades Fiscales - 25/4/2017

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