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Carlos Javier González Expósito 45781880N Técnicas de comunicación oral y escrita.

La iglesia Satauteña

Reconstruir y levantar de nuevo un edificio, en esta caso religioso, fue siempre un


complejo proceso, nunca reducido a la simple tarea de abrir cimientos, colocar los
sillares y levantar los muros; labrar la piedra para darle forma a los tambores de las
columnas y limpiar el lugar para dejar paso a la colocación de bóvedas destinadas a
cubrir las naves del edificio.

En todo proceso de levantacion de un nuevo inmueble hay también una difícil y sinuosa
labor administrativa tales como elaboración de planos, presupuestos, solicitudes,
subastas y requerimientos hasta llegar a la adjudicación y la aprobación de la obra
terminada.

Como corresponde también, en todo proceso constructivo de tal envergadura


intervienen autoridades del Estado (Alcalde y Corporación locales), autoridades
eclesiásticas (Obispo de la Diócesis, Párroco del pueblo y Junta Diocesana) y
profesionales de la construcción arquitectónica (arquitectos municipales, maestros de
obra, albañiles, pintores,carpinteros, peones, etc).

Pero en todo proceso constructivo influyen, sobre todo, los afanes y las inquietudes de
un pueblo, mayoritariamente anónimo, abrumado por la destrucción del único edificio
con que contaba para celebrar los actos religiosos.

Este fue el caso del pueblo de la Vega de Santa Brígida, que en la noche del 21 al 22 de
Octubre de 1987 presenció atónito e incrédulo al gran incendio, ciertamente fortuito,
que redujo a cenizas la segunda iglesia que en el pueblo se había construido.

El estudio del mínimo cambio constructivo desemboca en el análisis de unas formas


estilísticas que nos permiten encuadrar al edificio en una de las numerosas corrientes en
que se disyuntó la arquitectura canaria a finales del siglo XIX.

El análisis de todos estos procesos y agentes que actúan en este mencionado proceso
constructivo enriquece el conocimiento de la historia reciente del pueblo de Santa
Brígida, porque desvela que detrás de una torre aislada, detrás de unos sillares
minuciosamente cuidados y bajo una bóveda de medio cañón se oculta siempre la
sencilla historia del diario -a menudo difícil- vivir, de un pueblo como Sataute; con sus
creencias religiosas antiquísimas, sus ilusiones, sus rencillas, sus afanes cotidianos y sus
sacrificios económicos.

En estos párrafos anteriores está la justificación del planteamiento rigurosamente


cronológico que seguirá este trabajo, debido al hecho de que un encuadre sociológico
quizás le daría un significado que solo provocaría mas empobrecimiento del
conocimiento histórico.

Introducción al trabajo de Historia del Arte “La Iglesia Sataute”


Carlos González Expósito