Está en la página 1de 5

DESDE EL PROBLEMA A LA BUENA NOTICIA

El meditar la palabra nos permite saber lo que vendrá


La palabra de Dios permanece para siempre
Mat 24:35 El cielo y la tierra desaparecerán, pero mis
palabras permanecerán, para siempre.
Todo lo que Dios ha dicho que hará, .El lo hará, Hacía
unos 67 años que Daniel había sido deportado desde
Israel a Babilonia...tenía unos 90 años de edad..
El tenía unos 23 años cuando fue deportado junto con
el pueblo
Haciendo su meditación diaria en la palabra, se dió
cuenta de que solo faltaban 3 años para el
cumplimiento de la profecía de Jeremías…(miren si es
importante meditar la palabra…)
Dan 9:2-5 En ese primer año de su reinado ​yo, Daniel,
estaba estudiando el libro del profeta Jeremías, donde
el SEÑOR le dice a Jeremías que Jerusalén debía
permanecer destruida durante setenta años​. (3) Así
que rogué a Dios el SEÑOR. Ore, ayuné y me vestí con
ropas ásperas, sentándome en ceniza. (4) ​Oré al
SEÑOR mi Dios y le hice esta confesión:
»“​Oh SEÑOR, tú eres un Dios grande y maravilloso;
tú siempre cumples tus promesas de misericordia
hacia aquellos que te aman y viven según tus
instrucciones​. (5) Pero nosotros hemos actuado muy
mal; nos hemos rebelado contra ti y hemos despreciado
tus instrucciones…(18) ¡Oh mi Dios, pon atención y
escucha mi petición! Mira toda la desgracia que
estamos sufriendo, y a tu ciudad en ruinas, pues todos
saben que ésta es tu ciudad. No te pedimos porque
creamos que merecemos tu auxilio, ​sino porque
sabemos que tú eres misericordioso​.

Hoy la iglesia más que nunca necesita levantar la


voz intercesora,​ clamar al Señor por su iglesia y cómo
le dijo el profeta Jeremías a Daniel, ora por la ciudad,
porque en su paz, ustedes tendrán paz.

Dan 9:20-23 ​»Mientras estaba orando y confesando


mis faltas y las faltas de mi pueblo, y
desesperadamente suplicando al SEÑOR mi Dios
por Jerusalén,​ ​asentada sobre su santo monte, (21)
el ángel Gabriel,​ a quien había visto en la visión
anterior, voló velozmente hacia mí a la hora en que en
el templo se realiza el sacrificio ritual de la tarde, (22) y
me dijo:
»“Daniel, yo estoy aquí para ayudarte a comprender
estas cosas. (23) ​En cuanto empezaste a orar, Dios
te respondió.​ Yo estoy aquí para contarte lo que era,
pues Dios te ama mucho. ¡Escucha, y trata de
comprender el significado de la visión que tuviste!
¡Estos tiempos de encierro los debemos aprovechar
para la meditación y oración!!
Nuestras oraciones mueven la mano de Dios,
¡¡¡¡¡Debemos orar por Argentina, por Santa Isabel, por
los que nos gobiernan!!!!!
!!!Saber que nuestras oraciones dirigidas por el Espíritu
hacen que el mal retroceda¡¡¡

Luc 1:10-13 A la hora de ofrecer el incienso,​ la gente


estaba reunida afuera orando.​ (11) Entonces se le
apareció a Zacarías un ángel a la derecha del altar del
incienso. (12) Al verlo, Zacarías se asustó y se llenó de
temor. (13) Pero el ángel le dijo:
—​No tengas miedo, Zacarías, pues Dios ha
escuchado tus oraciones.​ Tu esposa Elisabet te dará
un hijo, y lo llamarás Juan.

Luc 1:19 El ángel le contestó:


—​Yo soy Gabriel y estoy al servicio de Dios. Él me
envió para hablar contigo y darte estas buenas
noticias.

Luc 1:26-28 ​A los seis meses, Dios envió al ángel


Gabriel al pueblo de Nazaret, que pertenecía a la
región de Galilea. (27) Fue a visitar a una joven
virgen llamada María,​ que estaba comprometida para
casarse con un hombre llamado José, que era
descendiente del rey David. (28) ​El ángel entró
donde ella estaba y le dijo:
—¡Te saludo, a ti que has recibido la bendición de
Dios! El Señor está contigo.

Luc 1:30-31 ​ El ángel le dijo:


—No tengas miedo, María, porque Dios te ha
concedido su favor​. (31) Vas a quedar embarazada y
tendrás un hijo, y lo llamarás Jesús.
Luc 1:34-35 María le preguntó al ángel:
—¿Cómo va a suceder esto, puesto que soy virgen?
(35) El ángel le contestó:
—El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del
Altísimo te cubrirá con su sombra. Por lo tanto, al santo
niño que va a nacer lo llamarán Hijo de Dios.

Jua 1:10-13 El que es la luz estaba en el mundo, y Dios


creó el mundo por medio de él, pero el mundo no lo
reconoció. (11) Vino a este mundo, que es suyo, y los
suyos no lo recibieron. (12) ​Pero a todos los que lo
recibieron, a los que creen en él, les dio el derecho
de ser hijos de Dios. (13) Los hijos de Dios no
nacen de la sangre, ni por deseos naturales o por
voluntad humana, sino que nacen de Dios.
S​omos los hijos de Dios los que hacemos que las
situaciones cambien, son aquellos que ven en su
palabra las cosas que hay que hacer, obedecer para
que la buena voluntad de Dios, sus promesas de
bendición y restauración sean manifestadas en medio
nuestro, tus oraciones, la revelación que recibes hacen
que seamos protagonistas de cambio.
Hoy el Señor nos habla por su Espíritu, por su palabra,
cuando nos sumergimos en su presencia.
Si estamos obligados a estar en casa, no perdamos el
tiempo durmiendo cómo los que no conocen a Dios.
¡Busquemos al Señor!!!
Nos sorprenderá con su presencia y con sus
respuestas…

También podría gustarte