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2." *d.

ición
J*z¡.¡¿Iizada, ampliada
r retisada)

iáctica del l

( *'6alític" * o)
Guío exegéiico y próctico del
cóoroo PRocESAL
CONSTITUCIONAL
Roberto AIforo Pinillos

Guío exegético y próctico del


CODIGO PROCESAL
CONSTITUCIONAL

Prólogo: Dr. Víctor GarcÍa Toma


Presentación: Dr. Domingo Garcia Belaunde

LIBRO UNO
Introducción al Derecho Procesal Constitucional

LIBRO DOS
Exégesis del
Código Procesal Constitucional

LIBRO TRES
Modelos de Dema¡das de Procesos Constituciona-1es

ANEXO 1
Legislación Constitucional Peruana

ANEXO 2
Legislación Constitucional Extranjera

ANEXO 3
Esquemas y precedentes vinculantes
Anexo A: La Jerarquía Constitucional (Teoría)
Anexo B: La Jerarquía Constitucional (Esquema)
Anexo C: Relación de Precedentes Vinculantes del Tribunal Constituciona-l
GUÍA EXEGÉTICA Y PRÁCTICA DEL CÓDIGO Pnocpsar coNSTrructoNAL
RoeBnro Al¡'Rno PIt'uu-os

O Roberto Alfaro Pinillos, 2OO8

O trditorial San Marcos E. I. R. L., editor


Jr. Dávalos Lissón 135, Lima, Lima, Lima
Teléfono: 331-1522
RUC 20260100808
E -mail : informes@editorialsanmarcos. com

Diseño de cubierta: Gloria Arizaca Sánchez


Diseño de interiores: Lidia Ramírez
Gina Condori
Responsable de edicrón: Sara Valencia \fondragón

Primera edición: 2008


Segunda edición: Junio 2015
'lirale: 5UU elemplares

Hecho e1 depósito legal en la Biblioteca Nacional del Perú


N.'2015-07698
ISBN: 978-612-315-233-8
Registro de Proyecto Editorial N.' 31501001500624

Prohibida la reproducción total o parcial de esta obra,


sin previa autorización escrita del autor y el

Impreso en e1 Perú I Printed in Peru

Pedidos:
Jr. Dávalos Lissón 135, Lima
Te1éfono: 433-76II
E-mail : ventas@editoria-lsanmarcos. com
www. editorialsanmarcos. com

Impresión:
Editoria,l San Marcos de Aníba] Jesús Paredes Galvá¡r
Av. Las Lomas 1600 Urb. Mangomarca, San Juan de Lurigancho, Lima, Lima
RUC 10090984344
Agosto 2015
DEDICATORIA

«siempre a Dios y a la Santísima Virgen de Guadalupe (mis amados "padres celestiales").

A mis amados "padres terrenales", Antonio (90) y Amable (86) por su magno ejemplo
y sacrificios, por tanto buen amor, obras cristianas y contribuciones ciudadanas a mejorar nuestro
querido Perú con COPAE-AL ayudando ad honórem a promover la ciencia y tecnología.
No hay regalo más grande que verlos sonreír.
Padre, feliz cumpleaños número 91 (17-01-14) y muchas, muchas gracias; seguimos tu gran
ejemplo y valiosos aportes al Peru.

A la muy ilustre Comisión Redactora (Autoconvocada) de1 Código Procesal Consdrucional, 1os distinguidos
juristas Drs. Domingo García Belaunde, Samuel Abad Yupanqui, Jorge Danós Ordoñez,
Francisco Eguiguren Praeli, Juan Monroy Galvez y Arsenio Oré Guardia, por su valioso aporte a1
Estado de Derecho y a la justicia social.

A los lueces constitucionales' que dia a día luchan por un real y sustancial cambio mejorando y
sobre todo innovando la administración de justicia.

A los jóvenes estudiantes y abogados --cn especial a mis cientos de alumnos y exalumnos- nuestra
sociedad exige y reclama una mayor "Paz con Justicia Social", pues 1a indiferencia nos
hace cómplices de todas 1as injusticas y corrupciones.

Pasemos a la acción, ciudadanos honestos y preparados entren a 1a política:


'No preguntes qué ha hecho el país por ti, sino pregúntate qué has hecho tu por tu país" (John F. Kennedy),.
a

PRÓLOGO

Nuestro vínculo con los claustros universitarios nos permitió conocer a Roberto Alfaro Pini-
llos. Fue en las aulas de1a Uaiversidad de Lima, en las que aparecia como un dedicado alumno
del curso de Introducción al Derecho, donde de manera inicial pude ser testigo de su inquietud
académica.
El tiempo ha transcurrido y aquel joven acucioso es hoy un destacado profesional que viene
enriqueciendo el mundo jurídico, con sus diversos aportes plasmados en sus distintas obras, la
mayoría de ellas vinculadas al Derecho procesal, sobre todo en la rama civil, entre las que destacan
el üccionario práctico de Derecho procesal ciuil y su reciente obra Preguntas y respuestas
de Derecho procesal pentano.
Hoy, Roberto nos sorprende gratamente al incursionar en e1 ámbito del Derecho procesal cons-
titucional, poniendo a nuestro alcance su última obra jurídica intitulada Gr¿ía exegética y prácti-
co dlet Cóafigo Procesal Constitucionct. creación intelectual que se perfila como una de las obra
más compietas v funcionales sobre e1 novisimo Código Procesal Constitucional.
E11a incluye, en su primera parte, aspectos conceptuales sobre diversos temas de1 Derecho pro-
cesa-l constituciona-I, así como una reseña de 1as innovaciones del Código Procesal Constitucional
y 1os tipos de sentencias que expide el Tribunal Constitucional'
Sin embargo, e1 contenido más relevante de la obra está desarrollada en su segunda parte,
denominada Exégesis del Código Procesal Constitucionol, en la que se aprecia el desarrollo y
comentario de cada uno de los artículos de1 mencionado código, que incluye el aná{isis de toda la
documentación y actas elaboradas por la Comisión Redactora, las Comisiones de Estudio y e1 Pleno
de1 Congreso, así como el comentario de las normas del referido código adjetivo desde una novedo-
sa e interesante óptica dual: desde e1 Derecho procesal constitucional y desde e1 Derecho procesal
civil, como primera fuente supletoria en materia procesal, desarroilando de manera extensa di-
versas instituciones del Derecho procesal civil, como la cosa juzgada y 1as excepciones; asimismo,
de manera por demás pionera, cada artículo aparece concordado tanto con normas de nuestro
ordenamiento jurídico como con normas del derecho comparado, complementado e1 análisis con
precedentes vinculantes y jurisprudencia emanada del Tribunal Constitucional, como son las STC
N"s. 1417-2005-PA/TC, 0168-2005-PClTCy 02802-2005-PA/TC, mediante las cua.les el Supremo
Tribunal delimita sus atribuciones dentro del marco de sus funciones de ordenación y pacif,cación.
Además de otros aspectos de singular relevancia, constituyen también un aporte importante,
como guía pedagógica, los diversos modelos y escritos de procesos constitucionales seleccionados
por el autor.
Finalmente, la obra no podía estar completa si no consideraba, como efectivamente aparece
en 1os anexos 1 y 2, la legislación nacional relevante de orden constitucional, como son los artícu-
1os pertinentes de nuestra Constitución, la Ley Orgánica y el Reglamento Normativo del Tribunal
Constituciona-l y, por supuesto, el mismo Código Procesal Constitucional, además de legislación
extranjera, como e1 Código Procesal Constituciona,l de la Provincia de Tucumán y la Ley de Acciones
Populares y de Grupo de Colombia.
E1 contenido de esta obra pone de relieve la cuidadosa dedicación que el autor ha puesto en
e1la, logrando consolida¡ en forma clara y sistemática información de trascendental importancia
para la comunidad jurídica.
I GuÍe exroÉrlce y pRÁcTrcA oeL Cóorco Pnocrs¡l Co¡rs¡ltuclo¡lnL

Pero esta obra no solo constituye un arduo trabajo de recopilación de información recabada de
nuestro ordenamiento jurídico y del derecho comparado, sino que también destaca por su analisis
y carácter práctico.
Definitivamente, esta guía exegética y práctica constituye un aporte valioso para el consti-
tucionalismo. que promete convertirse en un ineludible libro de consuita para los estudiosos del
Derecho.

Víctor Gqrcía Toma


Ex Presidente del Tribunal Constitucional
Ex Minístro de Justicia
C ate drdtico uniu ersitario
PRESENTACIóN

Uno de los más serios problemas que presenta 1a doctrina en estos momentos es dónde ubicar
el Derecho procesal constitttcional. Y en este punto existen muchos enfoques, no necesariamen-
te coincidentes entre si. De hecho, en la comunidad jurídica europea, sobre todo en Francia y en
Italia, se hace referencia a la "justicia constitucional" y algunas veces, no muchas, a la'Jurisdicción
constitucional". Y más allá de esto no hay nada. Y, además, se trata de un tópico abordado bási-
camente por constitucionalistas, ya que e1 tema, al parecer, no atrae a los procesalistas. De hecho,
el mundo procesal le tuvo simpatía en algún momento, pero no hoy en día. Este silencio o mejor
dicho incomprensión, se ve sobre todo en los congresos internacionales y nacionales de la materia,
si bien algo se ha avanzado en años recientes. Pero en general, el problema se maltiene y atrae
sobre todo a los constitucionalistas. Con 1o cual, es probable que aumente el entusiasmo, pero no
necesariamente e1 rigor en los estudios que se realicen a1 respecto.
En 1o que al Perú se refiere, aigo de esto pasó en las últimas décadas, pero a partir de la pro-
mulgación y puesta en vigencia del Código Procesal Constitttcioncl (desde el 1 de diciembre de
20041 la situación ha cambiado. Ya nadie duda que estamos ante procesos, que signif,can un iter
que hay que segr-rir si se quiere obtener resultados. Y también de bienes jurídicos específicos, que
son defendibles precisamente por su relevancia constitucional, y porque así lo ha querido e1 legis-
lador.
Y como era de esperarse. ta¡ pronto fue sancionado el Código Procesal Constituc'Lonal, empe-
zaron las publicaciones de estudios de diverso calibre y de libros que cubrian parcial o totalmente
el nuevo código y sus alca¡ces. A 1a par de ellos, se empezó a gestar unajurisprudencia en doble
vertiente: desde e1 Poder Judicial y desde el Tribuna-1 Constitucional, que han tocado, con entusias-
mo pero no siempre con acierto, 1os numerosos problemas que plantea esta novísima legislación
procesal.
Naturalmente, el tiempo transcurrido es todavÍa breve, y en algún momento habrá que hacer
un análisis y sobre todo un balance sobre 1o existente y en especial sobre las interpretaciones que
se han dado al respecto. La literatura naciona-1 publicada es, por otro lado, tan copiosa, que es casi
imposible poder revisarla toda e11a y dar cuenta de su valía. Pero sin lugar a dudas, la única mane-
ra como una disciplina avance es que se efectúen publicaciones, pues solo el tiempo se encargará
de decantarlas y de fijar adecuadamente sus méritos y sus respectivas contribuciones.
Pero dentro de este cúmulo de bibliografia existente, hay que llamar la atención sobre un
hecho interesante: y es que gran parte de ella ha sido producida por estudiosos provenientes del
Derecho público, pero no necesariamente del Derecho procesal. Es evidente. ]¡ así 1o ha señalado
Jesús Gonz¿ilezPérez. que el estudio de los procesos requiere un andamiaje procesal, pero este ins-
trumental no es algo vedado ni escondido, sino que está al alcance de quienes 1o quieran utiltza¡,
con algo de pacienciay buen sentido. Y si bien así 1o han hecho muchos. son pocos. como señalaba.
los que han abordado nuestro Código Procesal Conslílucional con formación y práctica procesal.
Es quizá esta característica 1o que define básicamente este volumen que debemos a la vocación
y laboiosidad de Roberto Alfaro Pinillos.
Egresado de ias aulas de la Universidad de Lima, en donde también dediqué algunos años a ia
docencia, ha optado por ilamar la atención no tanto sobre ios aspectos teóricos y en cierto sentido
abstractos del Derecho, sino sobre lo cotidiano, sobre el día a día y sobre los problemas que surgen
cotidianamente en el mundo de1 Derecho. En efecto, en cierto sentido dedicarse a aspectos espe-
IO Guie exrcÉrce y peÁclc¡ oeL Cóoloo Pnocrsar Cols¡lrucloN¡L

culativos del Derecho puede ser interesante, pero no siempre será productivo, más aun cuando
estamos todavÍa ala zaga de 1os grandes centros de producción jurídica del mundo occidental. Por
el contrario, asumiéndolos y, en cierto sentido, recreándolos se puede hacer mucho. Y si además 1o
unimos al mundo de la práctica, será todavÍa más útil.
Pero 1o que ha hecho Roberto Alfaro al dedicarse a difundir, como aquí lo hace, los aspectos
prácticos, concretos, de una determinada rama jurídica, es solo posible si previamente ha asimi-
lado y hechos suyos los planteos teóricos que dicha práctica presupone. Y más aún, cuando se
quiere que esto sirva de apoyo al que recién se inicia. a-l abogado en ejercicio y en general a quien,
especialista o no. necesita una orientación bien fundamentada.
Los numerosos trabajos preparados y puestos en circulación por Roberto Alfaro son clara
muestra de ello. Se ha preocupado y se preocupa por la praxis. la buena proxis. que es precisamen-
te 1o que debe distinguir al buen abogado de1 que no lo es. Y que sin lugar a dudas. contribuirá a
un mejoramiento del ejercicio profesional entre nosotros.
La obra que aquí nos presenta Roberto Alfaro no solo nos recuerda algunas nociones de esa
ciencia en ciernes que es el Derecho procesal constitucíona¿, sino una exégesis del código de la mate-
ria, con numerosas preguntas y respuestas sobre los procesos constitucionales y con un riquísimo
material legislativo que es complemento indispensable de 1o anterior.
Dentro de los numerosos géneros que tiene 1a literatura jurídica, existe uno dedicado a la prác-
tica de determinadas áreas de1 Derecho, que se cultiva y acoge con éxito en numerosos paises y so-
bre todo en los de más ava¡zada cultura jurídica. Así, al iado de 1os tratados, existen los manuales,
Ios compendios, los resúmenes, los libros compilativos de legislación, de jurisprudencia y los llbros
practicos. En algunos países, incluso, esto último ha llegado a un nivel grande de sofisticación,
pues se pubiican libros dedicados a preparar a 1os candidatos ajueces, a notarios, a funcionarios
públicos, etc., hechos con rigory por autores altamente calificados. Esto ú1timo es 1o que no existe
-o casi no existe- entre nosotros.
Debemos, pues, agradecer a Roberto Afaro P¿ni/los. abogado ]¡ maestro universitario, por haber
incursionado con éxito, pero con seriedad en estos ca-mpos. de1 que se beneficia nuestro Código
Pro ce s al C onstítucio nal.

Domingo García Belaunde


Miembro de la Comisión Redactora del
Có dig o Pr o ce s al Constitucional

Profesor Principal de Derecho Constitucional


en la Pontifi.aa Uniuersidad Católica del Peru
TNTRODUCCIÓN DE LA SEGUNDA EDICIÓN (2015)

Los grandes cambios sociales y jurídicos (tanto normativos, doctrinales y sobre todo juris-
prudenciales de1 Tribunai Constitucional) obligan no solo a actualizar la primera edición de esta
obra (2008); sino sobre todo, vimos conveniente "reelaborar" esta segunda edición para una mejor
adaptación a la realidad y necesidades actuales: obra de fáci1 iectura y consulta sobre los temas
más relevantes en procesal constitucional.
Debemos concebir al derecho como un instrumento creado por la sociedad para servir a
la sociedad, y no a la inversa. Entonces, e1 derecho nace de la sociedad y para la sociedad. Y
si entendemos a la sociedad como sinónimo de "rea,lidad" (entorno socioeconómico dinámico y
mutable),entenderemos "que frente a una nueva sociedad debe aplicarse una nueva justicia".
El Derecho no puede ni debe estar subordinado "en todos los casos" al cumplimiento de
formalidades rígidas, obligatorias y algunas veces innecesarias o absurdas. Ei aforismo latino
dura lex, sed 1ex (dura es la ley pero es la 1ey) de vigencia tradicional, sobre todo en los sistemas
romano-germánicos va cediendo ante 1a cambiante realidad y las nuevas necesidades y retos de
la sociedad contemporánea (principios de primacía de Ia realidad, de flexibilidad, pro homine, pro
actione, previsión de consecuencia, de unidad de la Constitución, de razonabilidad, de pondera-
ción, etc.).
Así, estos nuevos principios procesales constitucionales van ganarldo terreno rápidamente; y
es en el caÍipo del derecho constitucional donde mayor trascendencia o influencia tienen porque 1a
tutela de los derechos fundamentales a través de los procesos constitucionales exige una justicia
constituciona-l:
. Rápida, de sumarÍsima tramitación para una oportuna tutela.
. Simple, con pocas o menos formalidades de la demanda y del proceso: "Tutela de fondo preva-
lece sobre tutela de forma".
. Efectiva, la tutela/reparación de1 derecho afectado debe ser integral o al 100%: "Las cosas
deben volver al estado alterior a la afectación".
En el Derecho del siglo XXi son aún más válidos los mandamientos del maestro Eduardo
Couture como:
(Art. IV) "Lucha. Tu deber es luchar por el Derecho, pero e1 día que encuentres en conflicto el
Derecho con Ia Justicia, lucha por ia Justicia".
La tutela de fondo prevalece sobre 1a tutela de forma. Es decir, Ia reparación de 1os derechos
fundamentales afectados -que debe ser de ma¡era integral (a1 100%)- debe buscarse prioritaria-
mente antes que el cumplimiento "rigido e inflexible" de formalidades procesales.
(Art. II) "Piensa. EI Derecho se aprende estudiando, pero se ejerce oensando".
El Derecho es "un instrumento" al que la sociedad debe darle el sentido y aplicación necesaria
para 1a solución de problemas y retos de la realidad vigente. Por ello, 1os jueces deben ser "muy
creativos" e "innovadores" para lograr un derecho eficaz. Sobre todo en materia de tutela de dere-
chos fundarnentales. la jurisdicción constitucional es incompatible con muchos criterios y enfo-
ques procesales tradicionales.
Esta segunda edición de la Guía exegética g práctica del Código Procesal Constitttcional
Dresenta las sieuientes características e innovaciones:
12 GuÍa exroÉrcn y eeÁclc¡ orL Cóolco Pnocesnr CoNsrlrucloNer

a) Redacción. Se revisó toda la obra simpliflcando su redacción y mejorando el ordenamiento de


temas y subcapítulos (obra de iácil lectura y consulta).
b) Comentarios. Se ha incrementado y actualizado en un 100% ei comentario y aná.lisis teórico-
práctico de cada artículo del Código Procesal Constitucional.
c) Definiciones. Se ha agregado muchas deflniciones de las principales instituciones de derecho
constitucional y de derecho procesal constitucional.
d) Jurisptrudencias. Se ha incrementado casi en un 100% las citas de sentencias del Tribunal
Constitucional sobre todo de aquellas sentencias que son precedentes vinculantes o jurispru-
dencia obligatoria.
e) Procedibilidad. Se ha incluido las reglas/requisitos obligatorios señalados por el TC para Ia
procedencia de los procesos constitucionales.
fl Flujogramas procesales. Se ha agregado un "exclusivo flujograma de su tramitación" para
cada proceso constitucional.
til Modelos d.e demand.a.s consúitucionoles. Este es el único manual que incluye un uexclusivo
modelo de demanda" de cada uno de los siete PC.
h) Ithrcoo PV. Se ha inciuido el nuevo precedente vinculante del TC (STC 00987-2014-PA/TC) que
faculta al TC a rechazar liminarmente aquellas demandas sin sustento constitucional; y que
produjo la modificación del art. 11o del Reglamento LOTC.
i) I,Íuews o.nexos. Se ha incluido varios nuevos y exclusivos Anexos como el esquema de la je-
rarquía constitucional, la relación de 1os precedentes vinculantes del TC y los flujogramas de
los siete procesos constitucionales.
iil Exclusión, Se ha¡ excluido 1as preguntas y respuestas sobre Derecho procesal constitucional,
para no hacer muy voluminosa esta obra.
k) Notificaciones electróniccs. Se desarrolla la Ley N" 30229 (que introduce las "notificaciones
electrónicas" y "domicilio virtual") y modiflca el Art. 14" del CPConst. sobre notificaciones.
l) Obra original. En todo 1o demás, se mantiene 1a obra origrnal; por ello, nos remitimos a la
introducción de la primera edición (2008).

Siempre un merecido y muy especial agradecimiento a mi valioso e infatigable equipo de apo-


yo para esta segunda edición, especialmente a los Drs. José Félix Alfaro Pinillos, Mario Lesca¡o
Duncan, VÍctor León Matell (flamante magistrado dei Poder Judicial-La Libertad), Nancy Guerra
Bravo, Víctor Hugo Moreano Alfaro y la Srta. Fanny Quevedo Pinillos (redacción y corrección del
texto, (+) in memoriam).
Asimismo, mi agradecimiento especial al Dr. Ricardo Velá.squez Ramirez por cederme los
siete flujogramas de los procesos constitucionaies (mejorados por el autor de esta obra); a mi editor
Sr, Aníbal Paredes Galaán y al excelente equipo profesional de la Editora San Marcos de Lima
por esta pulcra edición.
Rogamos ser generosos con esta obra: Errar es humano, pero así se progresa.

Miraflores, Junio del 2015

Dr. Roberto Alfaro Pinillos


so
JUSTICIA SIGLO 21
(JUS 21)
Instituto Jurídico de Educación Continua
"Nueva sociedad, Nueva justicia"

Comentarios : ralfaropinilloq@fahoo. com.ar


INTRODUCCIÓN DE LA PRTMERA EDICIÓN (2OO8)

"... importancia de1 Código Procesal Constitucional es máxima, toda vez que, sin lugar a dudas
1a
se yergue como una herramienta de operatividad constitucional, en un país en e1 que la violación
de la normativa constitucional ha sido y sigue siendo una práctica usuaI, traducida especialmente
en la violación de los derechos constituciona-les, en 1a transgresión normativa de 1a primacia de la
Constitución y en el incumplimiento por acción o por omisión de 1as competencias asignadas por
e1 legislador constituyente a los órganos constitucionales".

Ernesto Blume Fortini


(Catedrático de Derecho Constitucional
en la Universidad de Lima)

La historia del hombre es la historia de su lucha por la libertad, desde sus inicios el hombre
ha intentado limitar el poder absoluto ejercido por los detentadores del poder, asi como establecer
una justificación a la autoridad. Cuando el hombre logró establecer regias fijas de control político y
social en un documento escrito apareció el inicio de1 constitucionalismo. Así e1 constitucionalismo,
no es otra cosa que la sustitución dei poder personal, de clase o de hecho, por e1 poder impersonal,
de conjunto y de derecho que se manifiesta en un ordenamiento jurídico expresado en una Consti-
tución escrita, la cual prima y es guia de las disposiciones que emanen de los poderes constituidos
que fornan el Gobierno ordinario.
El Derecho constituciona-l es en la actualidad uno de 1os pilares del Derecho moderno. En sus
inicios se ubicó como 1a disciplina más importante de1 Derecho publico, progresivamente se ha ido
convirtiendo en la materia que más evolución ha experimentado en e1 campo de 1a ciencia jurídica.
Ei Derecho constitucional es, después de los derechos humanos, la disciplina más importante de 1a
cienciajurídica, puesto que sirve de guia al Derecho público, al Derecho privado y al Derecho social
(que componen "las tres grandes vertientes de la ciencia jurídica"), tiene como objeto de estudio la
Constitución, que es la norma suprema o fundamental que contiene el código de derechos de Ia
persona humana y que precisa y establece la organización del Estado y de la sociedad.
El Derecho procesal constítuaonal es una novÍsima disciplina juridica que regula la actividad
procesal relacionada con la defensa de la Constitución en su más amplio espectro: por un lado,
deflende la libertad personal a través de los "procesos constitt¿cionales de la libeftad' (proceso
de hábeas corpus, proceso de amparo, proceso de hábeas data y proceso de cumplimiento); y por
otro lado, deflende el orden o jerarquía constitucional a través de los "procesos constitucionales
orgánicos o de legalidad' (proceso de inconstitucionalidad, proceso de acción popular y proceso
competencial).
Era necesario hacer un replanteo total de las garantías o procesos constitucionales que se
reflejase en un nuevo texto normativo. Así, \a I*y IiP 28237 "Código Procesal Constitttcional'
(pub. 3 1 -05-04 y vigente desde el Ol-12-04) reúne en un solo texto las garantías constitucionales y
aborda, además, los procesos de competencia. El Código Procesal Constitucional va a ser la primera
fuente del Derecho después de la Constitución; va a permitirnos saber dónde sustanciamos los
derechos, dónde acaba el derecho del Estado, cuándo empieza el del ciudadano y cómo pueden no
converger necesari¿rmente las dictaduras en la defensa dei fuero constitucionai.
Así, el presente Código Procesa-l Constitucional peruano (2004) es el primero en el mundo ibe-
roarnericano de a-lcance nacional, es un cuerpo lega1 muy integral, moderno e innovativo, didáctico
y cuyas virtudes son las siguientes:
l4 GuÍ¡ rxrcÉrcn y eeÁclcn oeL Cóoloo Pnocesar CoNsrrruclor.uL

a. Normatiua unificada. Uniflca una legislación que ya para esa época estaba dispersa, y 1o siguió
estando durante varios años, consiguiendo un fin práctico y pedagógico. Eso nos permite dejar
a un lado las ieyes orgánicas y diversas leyes constitucionales que se encuentran en una fron-
dosa legislación dispersa.
b. Incorpora modernas tendencias. Actualiza la terminología, los conceptos y el enfoque, no se
limita o toma únicamente en cuenta 1os avances de la moderna doctrina (no solo constitucio-
na1, sino también en Derecho procesal, básicamente en 1o civil); sino sobre todo, la experiencia
jurisprudencial de 1os últimos veinte años.
c. Regulación integral. Además, que es un cuerpo legal integral pues regula 1os principales 7
procesos constitucionales: hábeas corpus, amparo, hábeas data, de cumplimiento, de acción
popular, de inconstitucionalidad y e1 proceso competencial.
d' Adecuada sistematizacíón. Aplica una moderna técnica legislativa, porque sistematiza ade-
cuadamente ios 7 procesos constitucionales regulados, establece un tÍtulo preliminar, dispo-
siciones generales según el tipo de proceso y además disposiciones generales ante e1 Tribunal
Constitucional aplicables a todos ios procesos.
Cabe destacar que e1 Código Procesal Constitucional regula los procesos constitucionales cuya
finalidad es: a) la tutela de los derechos fundamentales, y b) garantizar la supremacía constitucio-
nal. Por ello, los procesos constitucionales tienen una flnalidad trascendente que los distingue de
Ios demás procesos judiciales.
Es importante precisar que la presente obra incluye de "modo novedoso y exclusivo" el comen-
tario detallado y analisis comparativo de la I*g l,P 28946 "I*g que modifica el Código procesal
constihtcioncf'(pub. 24-12-2006) en seis artículos, que son los siguientes,.3",T",10., 15.; 51.
y 53' (precísando, que en esencia estas modiflcaciones únicamente introducen cambios en el "pro-
ceso de amparo").
A continuación, describiremos brevemente e1 contenido de la presente obra:
La Parte está referida a la «Introducción al Derecho procesdl constiütcionalr, y con
I
ella pretendemos crear un puente didáctico y necesario entre la disciplina de1 Derecho procesal
constitucional y el novísimo Código Procesal Constitucional. Pa¡a el1o, se desarrolla¡ brevemente
los principales temas de ambas como p. e., conceptos básicos; evolución del Derecho procesal;
elaboración del Código Procesal Constitucional; tipos de procesos constitucionales; definiciones de
los procesos y recursos constitucionales; innovaciones del Código Procesal Constitucional; Intro-
ducción a los procesos constitucionales en el Perú; diferencias procesales entre 1os procesos civiles
y constitucionales; el Tribunal Constitucional y tipos de sentencias del Tribunal Constitucional.
La Parte II desarrolla la parte principal de esta obra, 1a Exégesis det Código Procesal Cons-
titucionat'. Aparte de señalar aspectos específicos de cada artículo (como su fuente; antecedente
en Proyecto de Ley N" 09371; concordancias en el CPConst.; otras concordancias con e1 ordena-
miento jurídico; concordancias en el Derecho Comparado; comentario; jurisprudencias det TC, y
en algunos casos se incluyen ejemplos); también se incorpora útiles jurisprudencias pertinentes
del Tribunal Constitucional en los artícuIos del Código Procesal Constitucional, io que proporcio-
nará un nouedoso enfoque académico-pragmdtico para una debida interpretación y aplicación de
las normas de esta importante y novísima ley procesal constitucional, en su exacta dimensión
teÓrico-práctica. Además, cabe mencionar de modo especial, que esta exégesis, por primera
uez en el Perú, comenta g desarrolla las nortnas det Código Procesal Constitttcional, d.esde
dos ópticas: d.esd.e el Derecho procesal constitttcional g d.esd,e el Derecho procesal ciqíl
(esta última, constituye su primera fuente supletoria en materia procesal); ofreciendo al iector un
nouedoso enfoque integral: constítucional-procesal. Precisando que aproxímadamente el 85% de ]as
reglas procesales del CPConst. son tomadas del CPC; por ei1o, 1a importancia de1 estudio integral
de ambas disciplinas procesales (constitucional y civil).
La Parte III se reflere aLas "Preguntas y Respuestas del Derecho Procesal Constitttcionat'
que desarrolla de modo pionero, novedoso y práctico todo e1 articulado del CPConst., señalando no
Roseero Arr¡.no Pnrrros 15

solo la pregunta y su respuesta, sino también "la base legal" respectiva. Esta parte pretende servir
como una rápida y útil "a1uda memoria" del Código Procesal Constitucional, de consulta indispen-
sable para exámenes y concursos (pues, las respuestas están redactadas didáctica y esquemática-
mente y transcriben eI texto de la ley).
La Parte IV intitulada "Modelos de Escritos de Procesos Constitucionated' hace única y
pionera a esta obra pues desarrolla modelos de demandas de cada uno de l,os siete procesos cons-
titucionales (proceso de hábeas corpus, proceso de amparo, proceso de cumplimiento, proceso de
hábeas data, proceso de inconstitucionalidad, proceso de acción popular y proceso competencial) y
de 1os dos recTtrsos (recurso de agravio constitucional y recurso de queja) contenidos en el novísimo
Código Procesal Constitucional. Son guÍas pedagógicas, de mera ilustración.
Los anexos que contienen información necesaria que complementa y mejora notablemente la
presente obra, son 1os siguientes:
. Anexo A, que presenta el Código Procesal Constitttcional a texto completo y sin ningún
agregado (útil para tener una visión global y ubicar rápidamente algún artículo o tema).
. Anexo B, que contiene \a Lcgislación Constitucional Pentano complementaria ai Código
Procesal Constitucional:
- B.i. Constitución Política de 1993 (artículos pertinentes);
- Anexo 8.2. Ley Orgánica del Tribunal Constitucional; Anexo
- B.3. Reglamento Normativo de1 Tribunal Constitucional; Anexo
- 8.4. Regula procedimiento de ejecución de sentencias dictadas por Tribunales Supra-
nacionales y Anexo
- B.5. Ley N' 28946 que modifica el Código Procesa-1 Constitucional.
. Anexo C, que abarca La"I*gislación Constitttcional Extranjero", presenta material novedo-
so y exclusivo (publicado por primera vez en el Perú), como son:

- El Anexo C. l. "Código Procesal Constítucional de la Provincia de Tucumán' (Ar-


gentina, 1999), este Código no rige a nivel nacional sino solo provincial; y
- E1 Anexo C.2. "I*y de Acciones Populares g de Grttpo" (Colombia, 1998), que a efec-
tos del ordenamiento jurídico perLlano, estas acciones vendrían a ser o constituiría¡:
"las primeras", un proceso de amparo peruano (en materia de defensa de intereses di-
fusos) y "1as segundas", un proceso ordinario de pago de indemnización. Desarrollando
conceptualmente estas acciones tenemos:
a. Las Acciones Populares son medios procesales y se ejercen para evitar el daño
contingente, hacer cesar el peligro, la amenaza, la vulneración o agraüo sobre los
derechos e intereses colectivos, o restituir las cosas a su estado anterior cualdo
fuere posible (no hay pago de indemnización);
b. Las Acciones de Grupo (en EE. W. se denominan "acaones de clase" o "class ac-
tion",) son aquellas acciones interpuestas por un número plural o un conjunto de
personas que reúnen condiciones uniformes respecto de una misma causa que
originó perjuicios individuales para dichas personas y se ejercerán exclusivamente
para obtener e1 reconocimiento y pago de la indemntzación de los perjuicios.
. Anexo D, describe la"Pirámide Normatioa en el Petú".
Mi felicitación y reconocimiento para "la Comisión Redactora" (autoconvocada) del Código
ProcesalConstitttcional (y a todos quienes coiaboraron y aportaron en esta 1ey), quienes han rea-
lizado un magno y muy encomiable trabajo, en pro de la defensa de los derechos constitucionales.
Ahora les corresponde a "los magistrados', asumir el reto de plasmar 1os nuevos beneflcios lega-
les que introduce esta novísima 1ey procesal en hechos concretos a través de su jurisprudencia
constitucional, que sobre todo debe caracterizarse por ser: a) "innovadora" (nuevos problemas, re-
quieren nuevas soluciones); b) "eficiente" (soiución oportuna y adecuada apoyándose en el analisis
Ió Guín rxeoÉrrcn y pRÁcTtcA oeL Cóorco Pnoceser CoNslrucroNer
I

costo-beneficio) y c) "dinámica" (cambiante realidad, requiere soluciones no estáticas sino acordes


al momento y necesidades actuales de 1a sociedad).
Aeradecimientos muy especiales. aJ Dr, lñctor Gq.rcía ?oma, jurista y destacado Presidente
del Tribunal Constitucional por "eI prólogo" y a1 Dr, Domingo García Belaunde, maestro del De-
recho constitucional peruano por "la presentación"; a ambos, muchas gracias por hacer un alto en
sus recargadas labores y "por su loable ejemplo y aporte al Perú".
También un merecido agradecimiento a-l notable y excelente personal de la Hemeroteca y
Biblioteca del Congreso de la República del Perú (en especial al Sr. Julio César Avanzini) por su
valiosísimo apoyo bibliográ-fico sobre todo en ias actas, exposición de motivos y proyectos de ley del
CPConst. utilizados en esta obra.
Sobre todo, un especial agradecimiento a mi valioso e infatigable equipo de apoyo, especial-
mente a los Drs. Mario Lescano Duncan, José Luis Alvarado Alvarado, Víctor Hugo Moreano Alfa¡o
y la Srta. Fanny Quevedo Pinillos (redacción y corrección dei texto).
Finalmente, mi agradecimiento a mi Editor Sr. Esteban Aluarudo Yanac y al excelente equipo
profesional de la Editora Jurídica Grijley tanto de Lima y sus sucursales a nivel nacional.
Rogamos ser generosos con esta obrai Errar es Lwmano, pero así se progresa.

Miraflores, enero del 2008


Dr. Robe¡to Alfaro Pinillos
ralfaropinillo@rahoo. com. ar
I

GUIA DEL LECTOR

I. SUMILLAS Y SUBRAYADOS EN JURISPRUDENCIAS DEL TC


Las "sumillas" y "subrayados" agregados a las jurisprudencias oflciales del Tribunal Constitu-
cional (TC) utilizadas en esta obra, han sido realizadas confines diddcticos por el autor.
II. CóMPUTO DE PLAZOS EN EL CPCONST.
Para el cómputo de los plazos en dias en el CPConst. se deben observar las siguientes reglas:
1. Regla general lcómputo por "días hábiles"). El cómputo en días se hará por "días há-
biles"; por cuanto se trata de una ley procesal y los actos procesales solo son posibles de
realizar durante e1 funcionamiento u horario de atención de los órganos jurisdiccionaies,
ya sea del Poder Judiciai o del Tribunal Constitucional. Aquí se presentan dos casos:

Al Primer caso. Plazo señalado en "días hábiles", p. e., CPConst., Arts. 44", L07" lpatr.
2l1,62",69o, 1 12', etc.
B) Segundo caso. Plazo señalado solo en "días" (a secas), p. e. CPConst., Arts. 18",20",
22'1ptur.51,35", 51'[párr. 3], 53", 57', 58o,90',91o, 92",93",95",96', 103', 107'
[parr. 1], 108", 121o.
2. Excepción a regla geueral. Salvo que el mismo CPConst. señale expresamente que se
reflere a plazos en'días calendario o naturales" {hay 2 casos: Art. 22'pan.4 y Art. 31"
CPConst.).

NOTA: En el caso de las multas l\,rr.22" del CPConst.), el cómputo de los dias es 'mixto":
Af por días calendario (Art. 22'p¡irr. 4). Tratándose de 1a acumulación de las multas por desacato a1

mandato judicial; y
Bf Por días hábiles (Art. 22" párr. 5). En el cómputo de1 acatamiento de1 mandato judlcial posterior a 1a

imposición de la multa.

III. ANÁLISIS DE LA LEY N'28946


La presente obra incluye de modo novedoso el comentario detallado y análisis comparativo de
la Ley N" 28946 "que modifica el Código Procesal Constitucional" (pub. 24-12-06) en seis Arts., que
son los siguientes: 3o, 7o, 1Oo, 15o; 51'y 53o (precisando que, en esencia solamente se ha modifl-
cado el "proceso de amparo", pero no cabe hablar de un nuevo amparo).

tV. INNOVACIONES Y ASPECTOS EXCLUSryOS DE ESTA OBRA


Cabe resaltar las siguientes innovaciones que hacen singular, exclusiva y única a esta obra:
1. Por primera vez)únaobra desarrollauna"introduccióna losprocesos constitucionales", señalan-
do las reglas, presupuestos procesales g características de los procesos consfitucionales, euolución
del Derecho procesal en Perú, ínnouaaones del CPConst., etc.
2. Por primera vez, una obra desarrolla una "exégesís del Código Procesal Constitucíonal', desde
una novedosa e interesalte óptica dual: a) desde el Derecho procesal constitucional y b) desde
el Derecho procesal civil (como primera fuente supletoria en materia procesal).
3. Por primera vez, lna obra de exégesis del CPConst. presenta además dei comentario de cada
artículo el debido complemento con sus jurisprudencias del TC.
t8 Guí¡ rxeoúrce y pRÁcTrcA orL Cóoroo PnocEsnr CoNsltucloN¡L

4. Por primera vez, una obra presenta modelos de dema¡das de todos los procesos constitucio-
nales, de la solicitud de represión de actos homogéneos, del recurso de agravio constitucional
y del recurso queja.
De modo pionero, cada artículo aparece concordado tanto con nornas de nuestro ordenamien-
to jurídico como con normas del Derecho comparado.
6. Esta es la única y más completa obra integral sobre el Código Procesal Constitucional, que
reúne en un solo volumen: a) teoría (introducción a los procesos constitucionales); b) exégesis
(del CPConst.); c) praxis (modelos de demandas del CPConst.); d) jurisprudencias del TC (se-
leccionadas y ubicadas en cada artÍculo del CPConst.) y e) legislación a texto completo (tanto
peruana como extranjera).
7. Notificaciones electrónicas: Se desarrolla la Ley N'30229 (que introduce las "notificaciones
electrónicas" y el "domicilio virtual") y modiflca el Art. 14" del CPConst. sobre notificaciones.
8. Flujogramas: Esta obra contiene exclusivos y útiles flujogramas de la tramitación de cada pro-
ceso constitucional.
Precedentes vinculantes: Relación de precedentes vinculantes del Tribunal Constitucional de-
bidamente actualizada.
10. Legislación constitucional nacional: Se cita toda la legislación nacional pertinente aplicabie a
1osprocesos constitucionales.
11 Legislación constitucional extranjera: Se cita toda 1a iegislación extranjera en materia consti-
tuciona-l (de Argentina y Colombia) que sirvió de "fuente de derecho comparado" al CPConst.
peruano.
t2. Concordancias: Cada artículo del CPConst. contiene de manera exclusiva sus respectivas con-
cordancias con e1 mismo CPConst., con la legislación nacional y con el derecho extranjero.
13. Finalmente, esta obra incorpora de manera pionera e innovadora en el analisis de cada articulo
del Código Procesal Constitucional el Estudio Prelimina¡ y Ia Exposición de Motivos elaborado
por 1a Comisón Redactora del CPConst., así como los comentarios y dictámenes del Proyecto de
Ley que fue debatido en el Congreso de 1a República, y que dio origen al CPConst.
ABREVIATURAS

Arg. Argentina
Art(s). Artículo(s)
cc. Concordancia(s)
C. Constitución PolÍtica de 1993
CADH Convención Americala sobre Derechos Humanos
CC Código Civil (D. Lg. N" 295 del2al07l8a)
CPC TUO Código Procesal Civil (R.M. 010-93-JUS delBloal93l
CPConst. Código Procesal Constitucional (31-05-04)
CP Código Penal (D. Lg. N' 635 del 08-04-91)
Col. Colombia
D.F. o DD.FF. Disposición(es) final(es)
Dm Disposición Final y Transitoria
D.Lg. Decreto Legislativo
Dicc.Acad. Diccionario de Ia Real Academia Española
DC Disposición Complementaria
DCD Disposición Complementaria y Derogatoria.
'DCTyF Disposición Complementaria, Transitoria y Final
DTyD / DD.T'|.DD. Disposición Transitoria y Derogatoria
DTCyF Disposición Transitoria, Compiementaria y Final
D.S. 043-2003-PCM Aprueba el TUO Ley N" 27806, t,ey de Transparencia y Acceso a la Infor-
mación Priblica del 2a I 0a I $.
DT / DD.TT. Disposición Transitoria
DTF / DD.TT.FF. Disposición Transitoria y Final
D.U. / DD. HH. Declaración Universal de Derechos Humanos
etc. Etcétera
inc. / incs. inciso / incisos
Ley 25398 Ley que complementa la LHCA
l,ey 26435 (aLOTC) anterior Ley Orgánica del Tribunal Constitucional
Ley 26497 Ley Orgánica del Registro Nacional de Identificación y Estado Civil -
(t2l07le5)
ky 27444 Ley del Procedimiento Administrativo General ( 1 1 -04-0 1)

l*y 27584 Ley que regula el Proceso Contencioso Administrativo (07-12-2OOl)


l,ey 28946 Ley que modiflca el Código Procesal Constitucional (24-12-06\
LPAG Ley del Procedimiento Administrativo General
LHCA ky 23506, Ley de Hábeas Corpus y Amparo derogada
20 GuÍe EXEGEncA y pRÁcTrcA DEL CóDrGo Pnocrs¡l CoNsrrrucroNeL

LPAP Ley Procesal de la Acción Popular derogada


LOdDP Ley Orgánica de Ia DefensorÍa del Pueblo
LOPJ TUO Ley Orgánica del Poder Judicial, D.S. No 017-93-JUS {.20107193)
LOTC Ley Orgánica del Tribunal Constitucional
p. I pfur.l pfurs. párrafo / parrafos
párr.últ. párrafo último
PC procesos constitucionales
p. e. Por ejemplo
PIDCP Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos
R.Adm. Resolución administrativa
R. Leg. Resolución legislativa
D.U. Decreto de Urgencia
Reg.Norm.TC Reglamento Normativo del Tribunal Constitucional
TC Tribunal Constitucional
v. gr. Verbi gracia (aforismo latino que sigrrifrca 'por ejemplo)
L¡BRO I

<-+"rgar-
lntroducción ol
Derecho Proceso
Constituciono
"El Derecho procesal constitucional es una joven disciplina que estudia los procesos constitu-
cionales y los órganos jurisdiccionales encargados de resolverlos, es decir, el Poder Judicial y el
Tribunal Constituciona-I. Se trata de una materia que pretende garantizar la vigencia de la Cons-
titución, la cual como señala Manuel Aragón 'solo tiene sentido cuando se la concibe como un
instrumento de limitación y control de poder'".
Samuel B. Abad Yupanqui
(Defensoría del Pueblo - Ex defensor adjunto en Derecho Constitucional)

"Durante el periodo que se inicia a mediados de 1920 y dura hasta la década de los 80's, los cu1-
tores de este tema, se refieren en forma recurrente a lajurisdicción o justicia constitucional, sin
importar, por ahora, las diferencias o matices que algunos han introducido. Lo importante, sin
embargo, es que existe esta referencia. Y en concordancia con ella, siguiendo las orientaciones de
Capelleti v Fix-Zamudio, se habla en un primer momento de control jurisdiccional de las leyes, o
Jurisdicción constitucional orgánica'y de Jurisdicción constitucional de las libertades', o de la '1i-
bertad', como prefiere Fix-Zamudio- Y dentro de esa línea, se agrega a Jurisdicción constitucional
transnacional', para referirse al ámbito, cadavez mayor, del derecho comunitario. (...).
Pero esos contenidos son validos y plenamente aceptables en la medida que hablemos de lurisdic-
ción'o Justicia constitucional'o equivalentes. Pero cuando se piensa que por encima de Io que es
jurisdicción, o sea, la mecá¡ica operativa de declarar un derecho o definir una situacion, exsten
órganos que tienen a su cargo esa tarea, v procesos que se tramitan a¡te ellos, entonces, por 1a
fuerza de las cosas, se va a un 'Derecho procesal constitucional'. {...).
Y tal clasificación tripartita. iniciada por Cappelletti. valida en su momento, pierde hov su valor
científico. si bien. por comodidad, se sigue utilizando. Y el Derecho procesal constitucional solo se
entiende desde una Teoría General del Proceso, que es una sola J' que a.limenta todos los procesos,
como lo vio bien Camelluti. Y aceptando su carácter procesal. resulta inevitable seguir la doctrina
general para armar esta nueva disciplina (...)'.
Vistas así las cosas, si las palabras no tienen por qué necesariamente ser reflejo de la rea-lidad, sino
que eúste un amplio campo para el uso convenciona-l, e incluso arbitrano, no vemos por qué vamos
a aceptar e1 uso de un término que hasta ahora, y pese a 1a pujanza de sus promotores, no ha logra-
do aceptación plena en la comunidad jurídica hispanohablante, por no referimos sino a lo nuestro.
Por cierto, esto podúa cambiar en el futuro por diversos motivos a los que aquí no aludimos. Pero
mientras esto no suceda, debemos opta¡ por la de Derecho procesal constitucional, hasta ahora
mayoritariamente en manos de constitucionalistas, si bien son los procesa-listas los que dieron el
impulso de los últimos años con trabajos medulares (Alcaiá-Zamora y Castillo, así como recientes
publicaciones deGonz(iez Pé¡ez, Véscovi, Morelli, Gelsi Bidart, Hitters, Alejandro D. Carrió, Go-
zaini, entre otros).
Por tanto, y sin aferrarnos dogmáticamente a lo expuesto, seguiremos usando -hasta nuevo aviso-
e1 concepto de "Derecho procesal constitucional".

Domingo Garcia Belaunde


(De la Jurisdicción Constitucional al Derecho procesal constituaonal)
I

r. coNSTITUcIór nolÍrIce ¡c.¡


También se le conoce como "leg madre, principal o básica" o "Carla Magna". Para lnoworlstrlr,
la Constitución "es una acepción moderna. El documento destinado a limitar el poder del Estado.
De 1o que se trata es evitar la concentración de poder; pero a su vez, establecer mecanismos de
coordinación entre 1os distintos poderes". K. Wup,qno sostiene que "la Constitución es el conjunto
de normas legales y extralegales (costumbres), que determinan e1 funcionamiento de un país". Ley
fundamental de 1a organización de un Estado. Forma o gobierno que tiene cada Estado. Se consi-
dera a la Carta Magna (1215) como el antecedente más remoto de 1as actuales constituciones; por
1a cual, los nobles ingleses limitaron e1 poder (antes absoluto) del rey Juan Sin Tierra.
La Constitución es la 1ey o conjunto de reglas fundamentales que rigen la organización de un
Estado y que tienen que ser establecidas por la nación misma, sea por votación o por aplicación,
indiscutida y respetada, de la costumbre.
La Constitución es e1 conjunto de reglas que limitan e1 poder de1 Estado en defensa del ciuda-
dano, es decir, dichas leyes o reglas tienen por finalidad fijar y limitar las facultades que el pueblo
impone a 1os gobernantes que elige. Este concepto de Constitución es e1 que tiene su origen en las
revoluciones norteamencana g francesa, y que luego siguen todos los pueblos civilizados de Europa
y de América, salvo aquellos países donde se interrumpe la normalidad constitucional por gobier-
nos de facto o regímenes totalitados.

Constitución en definición 'tradicional": Ley' suprema del ordenamiento jurídico. Ley de leyes.
Constitución en definición "moderna": Conjunto de reglas jurídicas que limita el poder del gobemante (ac-
tualmente denominado Estado).

De forma didáctica, 1as normas constituciona-les de la Constitución perLrana de 1993, pueden


clasiflcarse en cinco grupos:
. P: Derechos y deberes de las personas (naturales yjurídicas) (Arts. 1'-42').
. Er Derechos, deberes y organización del Estado (Arts. 43'-57'y Arts. 90'-199').
. Gt Garanfías constitucionales (poco o nula en regímenes socialistas) (Arts. 200"-205').
. E: Régimen económico del país (Arts. 58"-89").
, R: Reforma de la Constitución (Art. 206').
El Art. 51" de la Constitución Política establece la jerarquía constitucional o pirámide
de Kelsen o el principio de jerarquÍa de 1as normas, que prescribe que "la Constitución
preualece sobre toda norrna legal; la leg, sobre las normas de inferior jerarquía, g así su-
cesiuamente".
2. DERECHO CONSTITUCIONAL PROCESAL (C. ART. 139'Y LOPJ ARTS. 1'-24")
También se le denomina .garantías procesales de rang ". El Derecho Constitu-
cional Procesal es aquella disciplina jurÍdica que estudia las disposiciones referidas a Ia adminis-
tración de justicia en general, contenidas enla Constitución (específicamente en el Art. 139'que
consagra 1os 'principios v derechos de la función jurisdiccional"). No debe confundirse esta espe-
cialidad con la nueva disciplina denominada Derecho procesal constitucional lahora plasmado en el
nuevo CPConst.).
26 Lrsno l: lNrnoouccróN ¡r Denec¡o PnocesnL Co¡lsltucroNeL

Estas garantías procesales nacen única y exclusivamente de modo genérico, a nivel de nor-
ma constitucional o de leyes orgánicas (v. gr., LOPJ) y son aplicables para toda jurisdicción (civil,
penal, laboral, administrativa, etc.) de un ordenamiento jurídico, en cuanto constituyen garantías
mÍnimas de un debido proceso. En el Perú, las "garantías procesales" están consagradas en la
Constitución Politica -Art. 139" "Principios y derechos de la función jurisdiccional"- y la Ley Or-
gánica de1 Poder Judicial -Arts. 1o-24o "principios generales"-. Así, son garantías procesales: el
derecho de defensa; el debido proceso;la motivación de los fallos; el respeto a la cosajuzgada;Ia
instancia p1ural; etc.
3. FUNCrÓN JURTSDICCIONAL (C. ART. 2O2. Y CpC ARTS. 1o, 509"1
La función jurisdiccional tiene básicamente dos flnes: a) fin princípal, satisfacer el "interés pú-
blico" del Estado enl,areafización del derecho y la garantia del orden jurídico y de ia vida, la dignr-
dad y la libertad individual, en los casos concretos y mediante decisiones que obliguen a las partes
del respectivo proceso, para que hayapazy armonía social; y b) fin secundario, satisfacer el "interés
privado" en la composición de los litigios y en el juzgamiento de quienes resulten imputados de ilici-
tos penales, mediante el proceso, o en obtener el fln concreto especial que ios interesados persigan
con este (porque no siempre existe litigio en ei proceso).
Lafunción juisdiccionaldel Estado la ejerce el Poder Judicial con exclusividad. Lafunción juris-
diccional es indelegable y su ámbito abarca todo el territorio de la República. El juez es civilmente
responsable cuando en ejercicio de su funciónjurisdiccional causa dano a las partes o terceros, al
actuar con dolo o culpa inexcusable, sin perjuicio de la sanción administrativa o penal que merez-
ca. El CPC en sus Arts. 509'-518'regula la responsabilidad civil de losjueces (este proceso solo se
impulsará a pedido de parte).
La función ¡uisdiccíonal en materia constitucional -conforme el Art. 202" de la Constitución
Política- le corresponde al Tribunal Constitucional en 1os siguientes supuestos:
a) Conocer, en instancia única, la acción de inconstitucionalidad;
b) Conocer, en última y deflnitiva instancia, las resoluciones denegatorias de hábeas corpus,
arnparo, hábeas data, y acción de cumplimiento; y
c) Conocer los conflictos de competencia, o de atribuciones asignadas por 1a Constitución,
conforme a ley.
.
4. GARANTÍAS CONSTTTUCTONALES (C. ARTS. 2OO.-2O5.)
Las garantías constitucionales son una institución o mecanismo procesal de seguridad creada
a favor de las personas como "una forma de contención o limitación del poder" -sobre todo del Es-
tado- y como medio para aflanzar la seguridad jurídica. El objeto de las garantías constitucionales
es reponer las cosas al estado anterior a la violación o ametaza de violación de un derecho consti-
tucional. Estas garantías constitucionales se tutelan a través de medios procesales especiales, que
se conocen como las acciones de garantía. Las garantías constituctonales proceden en los casos
en que se violen o arnenacen los derechos constitucionales por acción o por omisión, de actos de
cumplimiento obligatorio.
La Constitución Politica del Estado del Perú de 1993 prescribe las siguientes síete garantías
constitucionales: 1) acción de hábeas corpus; 2) acción de amparo; 3) acción de hábeas data; 4)
acción de cumplimiento; 5) acción popular; 6) acción de inconstitucionalidad y 7) conflictos de
competencia o de atribuciones.
El actuai CPConst. denomina a estas garanlíos consfifucionales como "procesos constituciona
Ies". Aunque algunos autores sostienen que era preferible 1a nomenclatura anterior u original, por
su gran arraigo en la sociedad peruana y para destacar su tratamiento procesal preferencial sui
géneris sobre ios demás procesos ordinarios o comunes (civil, penal y administrativo).

5. DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL (C. ARTS. 2OO"-205")


La disciplina del Derecho procesal constituciona¿ también se denomina Justicia constitucio-
nal", "control constitucional", entre otros. Incluso, algunos la confunden con la turisdicción cons-
titucional".
Rosecro Arrnno PrNruos 27

El Derecho procesal constitucional, aJ decir del eximio profesor mexicano Héctor Fix Zamudio,
tiene por objeto el estudio del esquema de ia defensa y control de la Constitución y de los mecanis-
mos de protección de los derechos fundamentales.
Samuel Abad Yupanqui señala que el, Derecho procesal constitucional es una joven disciplina
que estudia los procesos constituciona-les y los órganos jurisdiccionales encargados de resolverlos,
que en el caso peruano son el Poder Judicial y ei Tribunal Constitucional.
Asi, el Derecho procesal constituaonal se ocupa del estudio de ias procesos constitucionales
(también ilamados "garantías constituctonales"/ como son el proceso de hábeas corpus, de amparo,
de hábeas data, de cumplimiento, de acción popular, de inconstitucionalidad y proceso competen-
cial previstos en la Constitución Política de 1993, las cuales consisten en instrumentos procesales
que sirven para efectivizar el respeto de la jerarquía normativa que señala la Carta Magna ("control
de la constitucionalidad') y el respeto y cumplimiento de los derechos humalos, sociales y econó-
micos que la Carta Magna estabiece.
El Derecho procesal constitucional se funda en la Constitución Politica del Estado, pero no
nace de esta, aunque en esta existan normas de naturaleza procesal. Nace únicamente cuando
se dictan las normas procesales especiales que regulan los procesos constitucionales (garantías
constitucionales), mediante los cuales deben resolverse conflictos de violación de derechos consti-
tucionales.
El Derecho procesal constituctonal no debe confundirse con el Derecho constitucional procesal,
pues este último solamente estudia las disposiciones referidas a la administración de justicia en
general (p. e., el Art. 139' 'principios y derechos de la función jurisdiccional" o "garantías procesa-
1es" de la Constitución Po1ítica del Estado).

La primera persona que usó eI término Derecho constitucional procesal en el mundo iberoame-
ricano fue Niceto Alcalá-Zamora y Castillo en su notable obra Proceso, autocomposición y autode-
fensa (lmprenta Universitaria, México, 1947, pp. 206 y 2071.
Se precisa que el pionero en América (y segundo en Iberoamérica) en denominar a esta nueva
disciplina "Derecho procesal constituaonal" fue el insigne jurista mexicano Héctor Fix Zamudio
(discípulo directo de Ncalá-Zamora y Castillo) en 1a década de los sesenta en su clásica obra EI
juicio de amparo (Edit. Porrúa, México, 196q $ sigue siendo el máximo difusor e investigador en
este campo), quien a su vez lo tomó de la obra del notable Hans Kelsen La justicia constitucional.
La primera persona que utilizó el nombre de "Derecho procesal constitucional" en ei Perú fue el
profesor Domingo García Belaunde en su libro El hábeas corpus interpretado editado por la Ponti-
flcia Universidad Católica del Perú en 1971.

6. CONSTITUCIONALIDAD
Victor Ortecho Viliena sostiene que " constitucionalidad es la existencia plena, vigencia y respe-
to a un orden constitucional; es decir, es un statu quo al cual se encuentran sometidas todas las
leyes y demás normas jurídicas, no solamente desde e1 punto de vista formal y normativo; sino y
sobre todo, desde el punto de vista real, de aplicación y práctica cotidiana. (...). La constitucionali-
dad como existencia jurídica, política y social es la expresión de la supremacÍa de la Constitución;
constituye soporte y sustento del Estado constitucional de Derecho".

7, ESTADO CONSTITUCIONAL DE DERECHO


Es el sometimiento y subordinación de las leyes y demás normas jurídicas, así como los actos
de gobierno y aun de los particulares, a las normas de la Constitución, en un marco de pleno res-
peto a los derechos y las libertades ciudada¡as. Y asi como un Estado de Derecho se caracteriza
por el principio de 1a legalidad, e\ Estado constituaonal de Derecho complementado y superando tal
principio, se ca¡acteriza por el principio de la constitucionalidad (y asÍ como el primero, se com-
pleta con una jurisdicción independiente de la administración, como es 1a jurisdicción del Poder
Judicial; el Estado constitucional de Derecho se completa con una jurisdicción especial como es la
jurisdicción constitucional, surgida después de la Segunda Guerra Mundial).
28 Lrano l: lNrnoouccróN AL DeBecHo Pnoces¡L CoNsrrrucroN¡L

8. CONTROL CONSTITUCIONAL
Es el conjunto de procedimientos tanto políticos como jurisdiccionales, destinados a defen-
der la constitucionalidad; es decir, la plena vigencia de la Constitución y ei respeto a las normas
constitucionales, como la forma más adecuada de defender un Esfado constitucional de Derecho
y, por ende, una manera de asegurar un ambiente de justicia, paz y progreso en una determinada
sociedad. Las principales formas de control constitucional, teniendo en cuenta el punto de vista de
sus órganos de control son:

8.1. CONTROL CONSTITUCIONAL POLÍTICO O PARLAMENTARIO


El principal y de mayor significación es el que rea)íza ei parlamento por deiitos e infracciones
constitucionales cometidos por altos funcionarios de la Repúb1ica, durante el ejercicio de sus
cargos, a través de la acusación constitucionai o juicio político.
8.2, CONTROL CONSTITUCIONAL JURISDICCIONAL
Es el que realízan los órganos jurisdiccionales, sean estos del Poder Judicial o de Tribunales
Constitucionales, según el sistema que impere en un país (en el Perú, rige un sistema mixto, a
cargo de1 Poder Judicial y del Tribunal Constituciona,l).

8.3. FORMAS ESPECIALES DE CONTROL


Nestor Sagúés considera dos tipos:
8.3.1. Control ejecutivo
Es el que realtza el Presidente de la Repúb1ica al hacer uso del derecho de veto relativo
o del derecho de observación de las leyes, cuando las recibe aprobadas y para su con-
siguiente promulgación.
8.3.2. Control electoral
Aquel que se emplea en los países en los que una ley recientemente aprobada y antes
de su promulgación, se somete a referéndum, a fin de que ios electores se pronuncien
sobre su constitucionalidad o inconstitucionalidad.
8.3.3. Control social
Ortecho Villena considera la eistencia de un control informal, pero no por eso menos
' 1egal, cua-I es el que realiza la opinión pública a través de los medios de comunicación,
1os profesionales a través de los colegios profesionales (particularmente los hombres
de leyes) y los ciudadanos en general, a través de 1os pronunciamientos de los partidos
polÍticos.

9. JURISDICCIÓU COUST¡IUCIONAL
"La jurisdicción constitucional es aquella parte de nuestra disciplina que, teniendo como pre-
supuestos la supremacía jerárquica de Ia Constitución sobre cuaiquier otra norma del sistema
jurídico y la necesidad de someter e1 ejercicio de la fuerza estatal a la racionalidad del derecho, se
ocupa de garanlizar el pleno respeto de los principios, valores y normas establecidas en el texto
fundamental. Dentro de la jurisdicción constitucionai es donde se ejerce la actividad del control
constitucional. Por ende, viabiliza la utilización del conjunto de procesos que permiten asegurar la
plena vigencia y respeto del orden constitucional, al cual se encuentra sometido toda la normati-
vidad que emane de 1os poderes constituidos y la conducta funcional de sus apoderados políticos.
Dicha tutela -como advierte Pablo Lucas Murillo de la Cueva- necesariamente revierte en la pro-
tección de los derechos fundamentales de 1a persona; más aún -como afirma el propio Murillo-, tal
actividad contralora implica la culminación del Estado de Derecho, en la medida que constituye la
máxima expresión del proceso de justif,cación y racionalización de la vida politica".
La luisdicción constitucional es aquella a cargo de organismos de tipo especial (p. e., un Tri-
bunal Constitucional) o a cargo de1 propio Poder Judicial, que administran justicia en materia
constitucional, empleando para e11o también "procedimientos constitucionales" (viabil2ados en los
procesos constitucionales contenidos en el Código Procesal Constitucional). Lo particular de esta
jurisdicción es controlar 1a constitucionalidad y velar por el respeto a la Constitución, así como que
Rosenro ALrnno PtNr-r-os 29

corre a cargo de los llamados tribunales constitucionales. Mediante la jurisdicción constitucional


se asegura el cumplimiento del orden jurídico, en la medida en que 1as normas y los actos de los
detentadores del poder se adecúan a 1os mandatos y los principios de la Constitución, en la medida
en que se delimita el área de aplicación de las leyes y se garantiza 1a prevalencia de la Constitución
sobre la norna ordinaria.
Pueden identificarse hasta tres "sistemas de jurisdicción constitucional":

9.1. SISTEMA DTFUSO (FERNI{NDEZ SEGADO, CA.PPELLETTI Y D. GARCÍA BELAUNDE)


Sistema en el cual el poder o la facultad de controlar 1a constitucionalidad de las leyes y nor-
mas de menor jerarquía, no están concentrados en un solo ente u órgano sino, distribuido
y repartido en los jueces y magistrados, que al resolver 1os casos que tienen en sus manos,
señalan qué dispositivos contravienen Ia Constitución (en el Perú, a cargo del Poder Judicial
conforme los Arts. 138' segundo párrafo y 51" de la Constitución).
g,2. SISTEMA CONCENTRADO (FERNÁNDEZ SEGADO, CAPPELLETTI Y D. GARCÍA BE.
LAUNDE}
El poder de decla¡ar la constitucionalidad de las leyes y normas de menor jerarquía está en-
cargado a un solo órgano especial, y en forma exclusiva (en el Perú, a cargo del Tribunal Cons-
titucional conforme los Arts. 201"-204'de la Constitución).
9.3. STSTEMA POLÍTICO (CAPPELLETTI Y DOMINGO GARCÍA BELAUNDE)
No constituye un sistema jurisdiccional propiamente dicho, porque corre a cargo de orga-
nismos políticos, que al fln y a1 cabo ejercen control constitucional de leyes, pronunciándose
sobre ellas. En efecto, este mecanismo encarga el control de 1a Constitución a un órgano polí-
tico, como es el l,egislativo (aplicado en Francia y mayormente en los países socialistas, espe-
cialmente Cuba a través de la Asamblea Nacional del Poder Popular según su Constitución de
r9761.

NOTA: En el caso peruano, la actual Constitución de 1993 -al igual que la anterior Carta Magna de 1979-
establece un 'sistema de Jurisdicción Constitucional dual" (coexsten el sistema difuso y concentrado y
operan de modo paralelo e independiente, no se mezclan).

10. CONTROL DE LA CONSTITUCIONALIDAD


10.1. SISTEMAS DE CONTROL DE LA CONSTITUCIONALIDAD
La necesidad de reparar las infracciones a la constitucionalidad y la conveniencia de organizar
la función del control de constitucionalidad determinaron la jurisdicción constitucional o e1
sistema de control de la constitucionalidad. Así, mediante el sistema de control de la consti-
tucionalidad se asegura el cumplimiento del orden jurídico, en la medida en que las normas
y los actos de los detentadores del poder se adecúan a ios mandatos y los principios de la
Constitución; en la medida en que se delimita el á¡ea de aplicación de 1as leyes y se garantiza
la prevalencia de la Constitución sobre la norma jurídica ordinaria.
De este modo, el Estado Legal de Derecho, entendido como Estado con primacía del Parlamen-
to y la Ley, ha cumplido su ciclo vital. No es que la Ley no tenga más cabida en el escenario del
Estado Constitucionai de Derecho, sino que esta, otrora medida fina1 de lo que era el Derecho y
los derechos, viene ahora, como 1o resalta Zagrebels§, sometida a un juicio de adecuación so-
bre su propia validez. A partir de aquÍ, el Parlamento, otrora órgano incontrolable en términos
jurídicos, viene también obligado a dar cuenta de la racionalidad y coherencia de su trabajo,
de modo tal que la ley puede caer ante el juicio racíonal del examen de constitucionalidad.
El modelo de consliúuc¡onallsmo denominado Estado Constitucional de Derecho. se asienta asi
en tres va-lores básicos:
a) Derechos fundamentales;
b) La supremacía normativa de la Constitución; y
c) La garantíajurisdiccionai de los derechos.
30 Lrsno l: lNrrnooucctóN AL Drnrc¡o Peocesnr CotsrrrucloNer

De este modo, los tres ualores basícos desanollanlo siguiente:


a) Los derechos fundamentales legitiman la organización estatal;
b) La supremacía de la Constitución garantiza que los derechos contenidos en las consti-
tuciones no se vean cancelados o vaciados de contenido en el proceso político a través
de ia actuación de la legislación; y
c) Finalmente, la garantíajurisdiccional supone un control desde el Derecho en defensa
tanto de la primacÍa constitucional como de los derechos.

De ahí que el modelo de constitucionalismo venga respaldado por 1o general en un modelo de


controliurisdiccional de la Constitución Dicho control, dependiendo del modelo, reposa ya en
un órgano ad hoc, como un Tribunal Constitucional o Corte Constitucional, ya en un sistema
difuminado entre los jueces de la República, como ocurre en el modelo de control difuso.
De cualquier forma, lo central en el modelo de Estado Constitucionai de Derecho ya no son los
procesos de creación del Derecho, sino más bien los procesos de aplicación. De ahÍ que el mo-
delo haya sido también identificado como un "modelo jurisdiccional de Derecho' para poner en
ewdencia la fuerza recreadora que adquieren por esta uía, los jueces. Los jueces y, en especial,
los jueces constitucionales son en el Estado Constitucional de Derecho el poder de cierre de
las discusiones políticas y sociales que, en muchos casos, se canaJizan a través de los procesos
constitucionales.

1O.2. SISTEMAS DE CONTROL CONCENTRADO Y DIFUSO


Podemos identificar dos sistemas de control de Ia constituciona-lidad:

l0,2,l. Control concentrado o unitario (C. Art. 2Ol" y LOTC Art. 1')
En este sistema se atribuye la función de controi de la constitucionalidad a un órgano
específico, a1 que se suele denominar "Tribunal Constitucional' o .Corte Constitucio-
nal", el cua-l ejerce su función sin dependencia ni vinculación estructural con el clásico
Poder Judicial. Este sistema fue creado por Hans Kelsen en Suiza, y se utiliza actual-
mente en Europa y en la mayoría de paÍses latinoamericanos.

, Las principales ca¡acterísticas del control concentrado son ias siguientes:


Al Concentrado. Debido a que solo un órgano ejerce a exclusividad Ia función de
control de la constituciona-lidad.
B) Principal. Se puede iniciar directamente mediante una demanda que tenga como
pretensión el pronunciamiento constitucional sobre la norrna infractora de la
Constitución. Es un proceso principal, no es necesaria la existencia previa de un
proceso o cuestión prejudicial. La acción se plantea directamente ante el Tribunal
media¡te acto procesal llamado "demanda de inconstitucionalidad".
Cl Efectos de sentencia. La sentencia que declara la inconstitucionalidad de la ley
dictada por el Tribunal Constitucional produce los efectosjuridicos de "anular"los
efectos juridicos de la norma jurídica inconstitucional (quedando derogada para
todo el sistema juridico).
Dl Eficacia general (erga omnes). El control de la constitucionalidad opera de mane-
ra abstracta y general. Las consecuencias de la declaratoria de inconstitucionali-
dad alcanzan a todos los integrantes del ordenamiento jurÍdico. La norma jurídica
declarada inconstitucional queda derogada, ipso jure.

10.2.2. Control difuso o disperso (C. Art. 138" párrafo 2)


Al Control difuso judicial. El control difuso es un acto complejo en la medida en
que significa preferir la aplicación de una norrna cuya validez, en principio, resulta
beneficiada de la presunción de legitimidad de las normas del Estado. Por ello, su
ejercicio no es un acto simple, sino complejo.
Rosenro Alreno Pnrlros 31

Este modelo tiene su origen en el derecho norteamericano (modelo americano).


Este modelo se inicia con la célebre sentencia del juez Marshall de la Corte Supre-
ma de los EE. UU. en el ano 1803, recaída sobre el caso Marbury vs. Madison. Al
control difuso se le conoce como judicial reuiew.
En el tema del control ditrso es conveniente distinguir dos conceptos: control di-
fuso como "institución" y su "mecanismo procesal", que lo materializa:
Control difuso como institución. Es la prerrogativa o facultad por la cual se in-
viste a todos los magistrados del Poder Judicial para poder controlar la constitu-
cionalidad. El control difuso es un poder-deber: es "poder" porque le es otorgado
al juez por el párr. 2 del Art. 138' de la C.; y es "deber" porque se 1o impone el
principio iura nouit cuna recogido en el Art. VII del Título Preliminar del CC.
Mecanismo procesal del control difuso. Es el acto procesal de la inaplicabi-
lidad de la norma infractora. "En todo proceso, de existir incompatibilidad entre
una norrna constitucional A una norrna legal, los jueces prefieren la primera. Igual-
mente, prefierenla normalegal sobre toda otra norma de rango inferior" (regulado
por el Art. 138' parr. 2 de la C.).

a) Las características del Control Difuso


Las principales características del control difuso son las siguientes:
. Difuso. Se trata de un control "difuso" o "disperso'debido a que el control de
la constitucionalidad es realizado por todos los jueces que integran el Poder
Judicial (desde el Magistrado Supremo hasta el Juez de Pazl. En la medida
en que el control de la constitucionalidad no se concentra en un solo órgano
especializado y exclusivamente competente, sino que cualquier magistrado -in-
dependientemente de su grado ojerarquía- puede resolver sobre la adecuación
(compatibilidad) o no de una ley a la Constitución.
. Incidental. Es de carácter'incidental", pues e1 control de la constitucionali-
dad se da a propósito de Ia existencia de un proceso judicial, y no se inicia un
proceso con la sola finalidad de evaluar la constitucionalidad de las 1eyes. No
se puede iniciar directamente mediante una demanda, sino que el pronuncia-
miento constitucional solo y únicamente es posible a partir de la "existencia
previa" ante el órgano jurisdiccional de un proceso o cuestión prejudicial. Es
decir, el control difuso solo se produce al interior de un proceso ya existente y
nunca fuera de é1; p. e. no procede una demanda nueva que tenga como pre-
tensión el control difuso de una norma infractora.
. Efectos de sentencia. La sentencia que declara la inaplicabilidad de la norma
infractora dictada por el Poder Judicial produce los efectos jurídicos de "sus-
pender" (inaplicar) los efectos jurídicos de la norma jurídica inconstitucional
(se precisa que no se anula, pues esta sigue vigente, solo queda suspendida y
no se aplica para ese caso concreto).
. Eficacia limitada (inter partesf . Es decir, que 1a inaplicación de la norma in-
fractora no tiene efectos generales, sino que su alcalce es restringido pues solo
aTcanza a quienes han sido parte en la litis (únicamente se aplica al demandan-
te y demandado del proceso).
. Control concreto. Se trata de un control "concreto", ya que Ia validez de la
norma cuestionada que infringe la constitucionalidad no se analiza en abs-
tracto (teóricamente), sino solo puede revisarse sobre la base de un caso real y
específlco.

bf Presupuestos exigibles para la validez del control difuso (según el TCf


. Que, en el proceso constitucional, el objeto de impugnación sea un acto que
constituya 1a aplicación de una norma considerada inconstitucional.
32 LlaBo l: lNrrnooucctóN AL Deeec¡o Pnoceser CoNsrlructo¡ler

Que, la norma a inaplicarse tenga una relación directa, principal e indisoluble


con la resolución del caso; es decir, que ella sea relevante en 1a resolución de la
controversia.
Que, la norma a inaplicarse resuite evidentemente incompatible con la Consti-
tución, aun luego de haberse interpretado de conformidad con la Constitución.

c) Pautas establecidas para limitar el control judicial de la constitucionali-


dad (EE. tIU.)
El control de constitucionalidad solo se ejercita dentro de un caso judicial.
La norma a enjuiciar debe ser relevante para resolver el caso concreto.
La ley cuestionada ha de encerrar la lesión de un interés constitucionalmente
protegido (personal, directo o de inminente realización).
Cua¡do 1a 1ey es susceptible de dos interpretaciones, e1 Tribunai debe interpre-
tar de la manera en que se asegure su validez
d) Pautas establecidas para limitar el control judicial de la constitucionali-
dad en el Código Procesal Constitucional (CPConst.f
Según Edgar Carpio Marcos son:

Se trata de una competencia atribuida a), juez; es decir, a todo funcionario que
en el sistema político esté investido del ejercicio de funciones jurisdiccionales.

NOTA: Por /znciones jurisdiccionales debe entenderse en sentido amplio, ya sea judicial
o no. También se admite en e1 Perú el "control difuso administrativo" y recientemente el
"control difuso en el arbitraje" a cargo de los árbitros (Ver: precedente vinculante STC N'
or42-2Otr-PAl.

Se ejercita con e1 único propósito de resolver una controversia, es decir, un


caso judicial. E1 juez no puede absolver consultas sobre la constitucionali-
dad de una ley, ni resolver casos simulados o hipotéticos.
La norma a enjuiciar debe ser releva¡te para resolver el caso. Se trata de un
control concreto; por tanto, eljuez no puede pronunciarse sobre 1a constitucio-
nalidad de una 1ey que no servirá para resolver la controversia.
Solo es posible que se sancione 1a invalidez constitucional de la ley cuando la
norrna no puede ser interpretada conforme con 1a Constitución.

Bl Control difuso administrativo

NOTA: Se precisa que el control difuso administrativo creado desde el ano 2006, STC N'
03741-2004-PA/TC (caso Salazar Yarlenque) y vigente durante ocho años, fue dejado sin efec-
to en el año 2014 por el precedente uinculante STC N" 4293-2012-PA ITC de fecha (18-03- 14).
Sin embargo, con un fin didáctico se describe cómo operaba anteriormente "el control difuso
administrativo" ahora dejado sin efecto.

Tradicionalmente se ha venido interpretando el Art. 138" parrafo 2 de la Constitu-


ción ('En todo proceso, (...) los jueces prefieren...'), en e1 sentido que única y exclu-
sivamente solo los magistrados del Poder Judicial están investidos de la facultad
para aplicar el control difuso.
Sin embargo, doctrina extranjera, jurisprudencia internacional y derecho compa-
rado en tiempos recientes ha venido abriendo e1 camino para 1a posibilidad del
control difuso administrativo.
Pero se precisa que no todo tribunal u órgano coiegiado de la administración pú-
blica puede eiercer e1 control difuso administrativo, sino únicamente "aguellos que
Rogrnro Arrrno Pnrrros 33

rea\icen actos juisdiccionales" (como e1 JNE, 1a ONPE, ia Contraloria General de


laRepública,etc.) @.
Por ello, es muy importante "determinar de modo claro y exacto" e1 alca¡ce de 1as
facultades que tiene el ente administrativo para saber si es competente para aplicar
el control difuso. Y ello dependerá si dicha entidad reefizao no actosjurisdiccionales.
Por STC N" 3741-2004-PA, caso Ramón Salazar Yarlenque, dictada en un proceso
de amparo, se introduce por primera vez de modo innovativo en e1 Perú el "con-
trol difuso administrativo", a partir de octubre del año 2006. Dicha resolución
se dictó con 1a calidad de "precedente vinculante" conforme e1 Art. VII del Título
Preliminar del CPConst., es decir, como sentencia con fuerza o rango de ley.

N" de STC 374t-20,04-PA


Órgano emisor Pleno
Demandante Ramón SALAZAR YARLENQUE
Demandado Municipalidad de Surquillo
Fecha de publicación en la
1 1 de octubre del 2006
página web
Fecha de publicación en El
24 de octubre de1 2006
Peruano

Fundamentos vinculantes 41y50


1. Supuestos para la emisión de un precedente vinculante
por parte de1 Tribunal Constitucional (fundamento 41).
2. Criterios para 1a aplicación del control difuso por parte de
1os tribunales u órganos colegiados de 1a administración
Contenido del Precedente publica (fundamento 50).
3. Inconstitucionalidad de la exigencia de1 pago de una tasa
como requisito para la impugnación de decisiones admi-
nistrativas (fundamento 50).
Fallo Fundada
Aplicación en el tiempo Inmediata
1. Esta sentencia tiene una "resohtción qclqratoriatt (L3-
10-06), en la que se precisan los alcances del precedente
sobre el control difuso por parte de la administración pú-
blica. Ver a1 respecto los fundamentos 4, 7 y 8 de la qcla-
ración (que citamos a continuación) que tienen carácter
de vinculantes e integran este PV.
Esta resolución aclaratoria se puede ubicar en 1a si-
guiente dirección: (http://www.tc.gob.pe/jurispruden-
Notas
ciaI 2006 I O37 4 1 -2004 - AA%20Aclaracion.html)
2. F.J. N'4: Los tribunales administrativos u órganos cole-
giados a 1os que se hace referencia en dicho fundamento
(FJ 50) son aquellos tribunales u órganos colegiados ad-
ministrativos que imparten'Justicia administrativa" con
carácter nacional adscritos al Poder Ejecutivo y que ten-
gan por finalidad 1a declaración de derechos fundamenta-
les de los administrados.
34 Lrsno l: lNreooucclót ¡r DEnrc¡o Pnocrs¡r CoNsrtruclo¡¡r

3. F.J. N" 7: Que el ejercicio del control difuso adminis-


trativo se realiza a pedido de parte. Excepcionalmente,
el control difuso procede de oficio cuando se trate de la
aplicación de una disposición que vaya en contra
de la interpretación que de ella haya realízado el Tribu-
nal Constitucional, de conformidad con el último párrafo
del artículo VI del TÍtulo Preliminar del Código Procesal
Constitucional; o cuando la aplicación de una disposi-
ción contradiga un precedente ünculante del Tribunal
Constitucional establecido de acuerdo con el artÍculo VII
Notas
del Título Preliminar del Código Procesal Constitucional.
4. F.J. N" 8: Los tribunales administrativos y los órganos
colegiados de la administración pública que imparten
'Justicia administrativa" con carácter nacional no pueden
dejar de aplicar una ley o reglamento cuya constituciona-
lidad haya sido confirmada en procesos constitucionales,
ni tampoco aplicar a las consecuencias de las relaciones y
situaciones jurídicas existentes, en un caso concreto, los
efectos jurídicos de una ley o reglamento que haya sido
declarado inconstitucional.

¿Por qué se dejó sin efecto el "control üfuso administrativo"?


El TC aprovechó un amparo contra el Organismo Supervisor de las Contrataciones
del Estado (OSCE) para dictar ia STC N' 4293-2012-PAITC de fecha (18-03-2014)
y dejar sin efecto el 'precedente vincula¡te' de1 control difuso administrativo (STC
N" 3741-2004-PA, caso Ramón Salazar Yarlenque) vigente desde el 2006.
A continuación, 1a Revista La Ley (N'O-mayo 2014-Gaceta Jurídica) seña-1a de ma-
nera resuririda las razones de forma y fondo de la STC N" 4293-2012-PA/TC que
deja sin efecto este precedente vinculante de1 control difuso administrativo:
. Las razones formales
A juicio de los miembros del TC, cuando se emitió el 'precedente vincuiante'
STC N'3741-2004-PA no se respetaron 1as reglas formales para el estableci-
miento de un precedente vinculante contenidas en la STC Exp. N' OOO24-2003-
AI/TC. Asimismo, indicaron que no existía en ese momento vacÍo legislativo
alguno, ni interpretaciones contradictorias respecto de a quién le correspondía
ejercer controi difuso, que hubiera justificado un pronunciamiento por parte
del TC.
. Las razones materiales
- El TC ha señalado que permitir que un tribunal administrativo integrante del
Ejecutivo controle la constitucionalidad de 1as normas emitidas por el Legisla-
tivo afecta e1 sistema de control dual de la jurisdicción constitucional (concen-
trado y difuso). Afectaría, en deflnitiva, el principio de divísión de poderes.
- Que la potestad de ejercer control difuso 'solo se encuentra reservada para
aquellos órganos constituciona-1es que, como el Poder Judicial, e1 Jurado Na-
cional de Elecciones o el propio Tribunal Constitucional, ejercen funciones ju-
risdiccionales en las materias que les corresponde y no para los órganos de
natural,eza o competencia eminentemente administrativa'.
- Que no existe un procedimiento de consulta que permita a un órgano jerár-
quico superior revisar e1 ejercicio de1 control difuso por parte de 1os tribuna-les
Roernro Arrnno Pnrrros 35

administrativos, como sí ocurre en el caso de los órganos jurisdiccionales que


elevan sus sentencias a 1a Corte Suprema para que esta revise el control cons-
titucional efectuado.
- Esta omisión de consulta acarrea que las decisiones de la administración en
1as que se haya aplicado el control difuso adquieran la calidad de cosa de-
cidida, independientemente de si se ha actuado de conformidad o no con la
Constitución.
- Además, alrealizar control difuso administrativo, ei Ejecutivo estaria ejercien-
do 1a potestad de controlar 1a constitucionalidad de una ley, cuando conforme
a la Constitución solo 1e correspondería acatarla".

Lo curioso de1 caso es que para llegar a esta conclusión, los magistrados del TC han ne-
cesitado un piazo de ocho años, pese a que tuüeron oportunidades para apreciar dicho
"error" en numerosas ocasiones.

Sin embargo, aún queda flotante Ia pregunta:


¿Qué llevó a 1os magistrados constitucionales del TC a dejar sin efecto un precedente vinculante
emitido en e1 2006, "si hace cinco años atrás ellos mismos había¡ ratificado su convicción de
conceder el control difuso a los entes administrativos"?

11. SISTEMAS DE CONTROL DE LA CONSTITUCIONALIDAD EN EL PERU


En el Perú funcionan ambos sistemas de control de 1a constitucionalidad:
11.1. CONTROL ÚNICO O CONCENTRADO (C., 201'Y LOTC, 1')
A cargo única y exclusivamente del Tribunal Constitucional, que es el órgano supremo de in-
terpretación, integración v control de la constitucionalidad.
r1.2. CONTROL DIFUSO O DISPERSO lC., 138" PÁRR. 2l
A cargo de los magistrados del Poder Judiciai. En todo proceso, de existir incompatibilidad
entre una norma constitucional y una norna 1egal, los jueces pref,eren la primera. Igualmente,
prefleren 1a norma legal sobre toda norma de rango inferior.
Tradicionalmente se enseña que en el Perú tenemos un "sistema mixto". Pero e1lo es un error,
pues ambos sistemas no se mezclan ni se unen en ningún momento. Otros especialistas (en-
tre 1os que destaca el maestro Domingo García Belaunde) aflrman que en el Perú existe un
"tercer sistema o tercer genus" debido a su novedad.
Somos de la opinión que en el Perú rige un sistemo dual (o paralelo), porque en 1a práctica
ambos sistemas (concentrado ]¡ difuso) se mantienen autónomos y operan de modo paralelo.
No se entrecruzan ni se mezclan y cada uno mantiene su propia naturaleza jurídica, reglas
especiales y tramitación.

12. JURISDICCIÓN CONSTITUCIONAL Y DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL


Si 1a jurisdicción constitucional es la potestad de los organismos especiales o del propio
Poder Judicial, de pronunciarse sobre conflictos en materia constitucional, e\ Derecho procesal
constitucional es e1 conjunto de reglas y procedimientos que le permiten al juez constitucio-
nal desarrollar y emplear su función jurisdiccional con ciertas particularidades, distintas a las
normas procesales ordinarias. La vía constitucional exige más celeridad y eflciencia, dadas las
consecuencias que de 1as sentencias puede derivarse a1 versar sobre derechos constitucionales o
fundamentales.
La jurisdicción constitucional implica actividad y ejercicio de autoridad, mientras el Derecho
proces@l constituaonal constituye el mecanismo o mecarlismos procesal(es) que sirve(n) al titular
de la potestad jurisdiccional, para desarrollar tal actividad (es decir, la primera se hace efectiva a
través de la segunda).
3ó Lrano l: lNrnooucctóN AL Deeecno Peocesnl ColsrlructoNer

13. BLOQUE DE CONSTTTUCTONALIDAD


Es todo el conjunto de disposiciones que deben ser tenidas en cuenta -por el Tribunal Cons-
titucional- para apreciar los vicios de constitucionalidad de una ley sujeta a su control. Busca
armoflizar la Constitución y el ordenamiento jurídico nacional.
Esta noción de "bloque constitucional" está plasmada de modo innovativo en el Art. 79o, "Prin-
cipios de interpretación", del CPConst., estableciendo que para apreciar lavalídez constitucional de
1as normas el Tribunal Constitucional considerará:

Al La Constitución Política
A través de ias normas constitucionales.
B) Leyes complementarias o de desarrollo
A través de las leyes que, dentro del marco constitucional, se hayan dictado para deter-
minar la competencia o las atribuciones de los órganos del Estado o el ejercicio de los
derechos fundamentales de 1a persona.

14. DERECHOSCONEXOS
También denominados "derechos anáiogos", "derechos constitucionales no escritos", "derechos
complementarios" o "cláusula de los derechos no enumerados". Se precisa que los derechos consti-
tucionales o fundamentales no son únicamente aquellos que están escritos de modo expreso en el
texto de la Carta Magna lderechos constitucionales escnifos), sino también serán aquellos que sean
asimilables o analogos a 1a dignidad del ser humano (derechos constituaonales no escnitos).
Es decir, los derechos fundamentales no se agotan en el texto "normativo" de la Constitución, pues,
en el caso de1 Perú, la dinámica de 1a sociedad exige 1a protección de nuevas situaciones -que por
su importancia y trascendencia social- se les debe otorgar también protección constitucional.
El tema de derechos conexos está previsto en el Art. 3" de la Constitución Política:
Constituaón Ar1. 3' (Derechos conexos)
"La enumeración de los derechos establecidos en este capítulo no excluve los demás que la Cons-
titución garanliza, ni otros de naturaleza anáJoga o que se fundan en Ia dignidad del homb¡e, o
en los principios de sobera¡ía del pueblo, del Estado democrático de derecho y de la forma repu-
, blicana de gobiemo".
Y el TC reconoce 1os "derechos conexos" en su jurisprudencia, citamos como ejemplo:
"Es de advertirse que nuestra norma fundamental carece de un reconocimiento explícito del de-
recho de objeción de conciencia, razón por la que resulta imperioso preguntarse si la objeción de
conciencia se trataria de un derecho 'constitucronal'y, por ende, si es susceptible de ser protegido
por la vía del amparo. Para arribar a una respuesta frente a la disyrrntiva planteada, resulta con-
veniente recurrir a la doctrina de los derechos 'no enumerados'o derechos 'no escritos'.
Es bien conocido que en un sinfin de oportunidades, la realidad supera 1a imaginación. Por ello,
y para que los textos constitucionales y, en particular, aquellos nuevos derechos directamente
vinculados con el principio de dignidad no sean desmerecidos en su condición de auténticos de-
rechos fundamentales como consecuencia de la existencia de nuevas necesidades o situaciones,
de avances cientÍficos, tecnológicos, culturales o sociales, las constituciones suelen habilitar una
cláusula de 'desarrollo de los derechos fundamentales', cuyo propósito no solo es prestarle el re-
conocimiento como derechos de la más alta consideración, sino incluso, dota¡los de las mismas
garantías de aquellos que si 1o tienen expresamente. Ese es el propósito que cumple, por cierto, el
artÍculo 3o de nuestra Constitución..." (Expediente N' 0895-2001-AA/TC).

1. INTRODUCCIÓN
La Exposicíón de Motiuos del Progecto de Ley N' 09371 en su Capituio 1, Antecedentes, acerca
de 1a evolución histórica del Derecho procesal constituciona-1 en el Perú, señala 10 siguiente:
Roseero AlreBo Pr¡u-r-os 37

"El Peru cuenta con diuersas norrnas procesoles en mateia de defensa de los dereclns humanos
desde hace mas de un siglo. La pimera leg de hábeas corpus fue sancíonada en 1897 g luego le
siguieron otras que se aprobaron en 1916. Enla Constitución de 1920 se acogió la institución del há-
beas corpus, desarrollándose g ampliándose enla Constituaón de 1933, en gran medida graaas al
impulso reformista proueniente de los aporfes del progecto constitucional de Manuel Vicente Villarán.
Y lo mísmo, aunque notablemente ampliado, sucedíó en la Constítución de 1933.
El panorama cambió totolmente con kt Constitución de 1979, que no solo creó el Tribunal de Garan-
tías Constitucionales (hog Tríbunat Constitucional), sino que, además, diseñó un conjunto de instru-
mentos procesales que cubrían un amplio espectro, A Erc en matería de derechos fundomentales se
concentrabon en los procesos de hdbeos corpus A de omparo.
Fue entonces que. por uez primera, se comprendió la necesidad de dejar de lado el trdtamiento que
se daba a este tema en los Códigos de caracter procesal penal (1920 g 19a0) g en leges indiuidua-
les dispersas (1968), g se pensó en reunir en un solo instrumento la regulación procesal de tales
ln-sli¿ufos.
Así, en 1982 se sancionó la Leg N' 23506, Leg de Hdbeas Corpus g Amparo, actualmente uigente,
que cuenta con diuersas modificaciones, espeaalmente con motiuo de la aprobación de la nueua
Constitución de 1993, así como consecuencio de los recortes que para eneruor sus efectos lleuó a
cabo el gobiemo autoritano del ingeniero Alberto Fujimori.
Lo cierto del caso es E)e la Leg N" 23506 ha cumplido ueinte años g nueue meses, g ha coenstido con
dos Constituciones de diuerso signo, como son la de 1979 y la uigente de 1993. Incluso, durante el
peiodo de transición a la democracia iniaado en nowembre del año 2000, se presentoron diuersas
situaciones que requerían ser estudiadas a fin de ser replanteadas normatiuamente.
Durente estos anos han pasado muchas cosas que atañen a las llamadas originalmente'acciones
de garantia'. No solo el auatar político, sino la práctica juisprudenaal surgida tanto de los jueces
ordinarios como del Tnbunal de Garantías Constitucionales, pnmero, g luego del Tnbunal Constitu-
aonal, han propictado lo necesidad de formular ditersos combios normatiuos. Ello se ha tisto acom
pañado de una profusa literatura refl.e1ada en fesrs unitersitanas, ensaAos, arlia)los en reuístas es-
pecializadas, libros g una gran cantidod de foros y seminanos de an¿iftsis de diuersas insliluaones
que se han lleuado a cabo en Lima g en las pinapales audades del intenor.
Todo esto era necesarío tenerlo en cuenta g, además, tener presente que cuando la leA se estudio
A prepara, y más tarde se promulga en 1982, el panorama doctnnano, político y legislatiuo era dts-
tinto al actual, Por lo pronto, se solía de una larga dictadura de doce años, g era necesano otorgar
una sene de normas de contenido garantista g ágil, pensando sobre todo en la eistenaa del not'el
Tribunat de Garantías Constituaonoles.
Ademds,losesfudiosdeordenconstitucionalyprocesaltodauíaestobanensusinicios, siconellose
considera su enfoque modemo g realista. Y, finolmente, el entomo de lo legislaaón era sumamente
antiguo y desfasado, sobre todo, en sus aspecfos brisicos, como se aduierte atando se recuerdo qtLe
el entonces uígente Código de Procedimíenfos Cluiles era de 1 9 1 1 , g había nacído uiejo aun para su
época".

2. LOS CINCO PERIODOS EVOLUTTVOS DEL DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL EN


EL PERÚ
En el Perú, siguiendo a varios autores, se puede establecer y aflrmar que el desaffolIo del De-
recho procesal constitucional transcurrió por cinco (05) etapas bien definidas, como se señala a
continuación:

2.L. PRTMER PERIODO: CREACIÓN DEL HÁBEAS CORPUS (1897-19331


Va de1 año 1897 al año 1933, y se inicia cuando en el Perú se da, justamente en 1897, 1a pri-
rrrera LeA de Habeas Corpus, que se plantea exclusivamente para la protección de 1a libertad
individual. Hay que señalar que hacia 1916 hay intentos por ampliar ia cobertura del hábeas
corpus, pero no prosperan.

2.2. SEGUNDO pERJODO: H.¿í'BEAS CORPUS AMPLIADO Y DEFORMADO (1933-1979)


Se inicia con 1a dación de la Carta Política de 1933, en la cual, por primera vez, se incluye el
hdbeas corpuspara la defensa no solo de la libertad individual, sino de otros derechos adicio-
3B

nales. Se debe subrayar que en la Ca¡ta de 1920, el habeas co4pus fue elevado a nivel constitu-
cional, apareciendo en ella un articulo por el que se reconocia dicha garantia. En ei ano 1933,
el hábeas corpus funciona como una suerte de hábeas corpus y de amparo, tanto para proteger
"la libertad individual'como para proteger también 1o que se llamaban "garantías sociales". Es
una equivocación en que se incurrió en la carta política de 1933, porque se confundía el de-
recho con la garantía, que es e1 mecanismo por el cual, justamente, se resguarda y se protege
el derecho. Este periodo se extiende hasta el atto 1979, cuando el legislador constituyente de
entonces distingue entre lo que es el habeas corpus, para proteger la libertad individual y los
derechos colaterales y lo que es e\ amparo, para proteger los demás derechos constitucionales.

2,3, TERCER PERIODO: APARECEN GARAITTÍAS CONSTITUCIONALES DE LA LIBER.


TAD Y ORGÁNTCOS 11979-L9931
Empieza con la dación de la Constitución Política de 1979 que establece cuatro ga,rantias
constitucionales: a) dos para proteger la libertad y derechos sociales denominados "proce-
sos constitucionales de la libertad" (el lwbeas corpus y de amparo\; y b) dos para pr<lteger la
regularidad funcional y la supremacía normativa de la Constitución denominados "procesos
constitucionales orgánicos" (la acción de inconstitucionalidady la acción popular). Es en este
periodo, entre 1979 y 1993, que se da la Ley de Hábeas Corpus y Amparo (Ley N" 23506 pu-
blicada e1 08-12-19821 y laLey N' 25398 (Ley complementaria de las Disposiciones de HC y
AA (publicada el 10-01-1995), que rigieron hasta cuando entró en vigencia el Código Procesal
Constitucional (en el 2004).
2.4, CUARTO PERIODO: AMPLTACIÓN DE LAS GARANTÍAS CONSTITUCIONALES DE LA
LIBERTAD Y ORGT{NTCOS (1993-2OO4l
Este periodo se inicia con la Carta Política de 1993, en la cual se amplían las garantías de cua-
tro a siete procesos: a) cuatro de e1las referidas a ia protección de los derechos de la persona
humana o "procesos constitucionales de 1a libertad" (el hábeas corpus, la acción de amparo,
el habeas data y la acción de cumplimiento); y b) tres referidas a 1a protección de1 principio
de jerarquía normativa o "procesos constitucionales orgánicos", es decir, que haya nivel de
concordancia entre normas superiores e inferiores (la acción de inconstitucionalidad, la acaón
popular y el conJlicto de competencias/. Además, se dictó la Ley N" 26301 "Ley de Hábeas data
y de acción de cumplimiento'(vigente desde el 19-04-1994), que rigió hasta la ügencia del
Cóáigo Procesal Constitucional (en el 2004).

2.5. QUINTO PERIODO: UNIFICACIÓN Y STSTEMATIZACTóN DE LAS GARANTÍAS CONS-


TITUCIOT{ALES-EL CÓDIGO PROCESAL CONSTTTUCTONAL (2004 - ? )
Empieza con la vigencia del Código Procesa,l Constitucional (Ley N" 282371 a partir del 1 de
diciembre del 2004 hasta el presente.
Este novísimo Código Procesal Constitucional no solo compendia la legislación dictada a partir
de 1982 sobre los procesos de garantías constitucionales y parciaimente algunas normas de
la anterior Ley Orgánica del Tribunal Constituciona,l, sino además recoge sentencias (casuís-
tica) de este Tribuna-l especialmente con relación a las resoluciones del Consejo Nacional de
1a Magistratura y del Jurado Nacional de Elecciones. Y, finalmente, se incorpora al Código
necesarias y útiles instituciones del moderno proceso civil y se le dota de un Título Prelimina¡
que establece innovativos principios y criterios para la debida interpretación y aplicación de los
derechos constitucionales. Se dicta la Ley N' 28946 (pub. 24-12-061 que modifica el CPConst.,
sobre todo se introducen importantes modificaciones en e1 proceso de amparo.

La dispersión de la frondosa legislación sobre garantías constitucionales en el Peru y la di-


námica de la vida misma, que creó problemáticas no previstas por 1a normatividad constitucional
vigente, hizo necesario hacer un replanteo total de 1as garantías o procesos constitucionales que se
Rosenro Alr¡.no Prurios 39

reflejasen en la unificación de un nuevo y único texto normativo al que se denominó Código Proce-
sal Constitucional.
E1 Código Procesal Constituciona.l (CPConst.) ha sido producto de un gran trabajo elaborado
por una Comisión Redactora (por iniciativa y a titulo particular autoconuocada, sin nombramien-
to oflcia1) integrada por 1os distinguidos e ilustres juristas Domingo García Belaunde (Presidente),
Samuel B. Abad Yupanqui, Jorge Danós Ordóñez, Francisco J. Eguiguren Praeli, Juan Monroy Gál-
vez y Arsenio Oré Guardia. Esta Comisión Redactora empezó a laborar a partir del mes de junio de
1995 hasta 1997 y elaboró la primera versión del Anteproyecto del Código Procesal Constitucional,
que estuvo lista en julio de 1996 y una segunda versión se terminó para enero de 1997.
Durante los años 1998 y 1999, esta Comisión Redactora no rcilizó sesiones de trabajo, y re-
cién se volvió a reunir desde el mes de mayo dei 2000 hasta ei año 2001 para elaborar 1a tercera
versión del anteproyecto que estuvo lista en mayo de 2001.
Nuevamente hubo un lapso de espera y la Comisión Redactora se volvió a reunir en el mes de
agosto de 2OO2 para elaborar la cuarta versión de1 anteproyecto. Para octubre de 2003, luego de
recibir diversas opiniones de algunos abogados, jueces, flscales, profesores nacionales y algunos
extranjeros se elaboró el último anteproyecto, que fue la quinta versión, presentado aJ Congreso y
que resultó en la presente Ley No 28237.
Para la elaboración del anteproyecto del Código Procesal Constitucional , la Comisión Redactora
se rigió -desde el inicio- por las siguientes cinco ideas matrices:
A) Elaborar un texto único -un Código- que recoja todas ias llamadas "acciones de garan-
tía" previstas por la Constitución vigente, como consecuencia de 1o cual elias ya no for-
maría¡ parte de cuerpos normativos generales tales como la Ley Orgánica del Tribunal
Constitucional y la Ley OrgéLnica del Poder Judicial.
B) Pa¡tir de lo dispuesto por la Constitución vigente de 1993, por encima de las dudas
existentes sobre su legitimidad, ya que el futuro de ella sería decidido por 1as fuerzas
politicas en un Congreso elegido democráticamente. En todo caso, se señalaría nuestra
postura en torno a eventuales modificaciones.
C) Establecer los princrpios generales y 1os principios procesa,les que inspiran a todas las
denominadas "acciones de garantia".
D) Precisar, especificar y desarrollar la peculiaridad constitucional de estas "acciones de
garantia".
E) Modernizar la nomenclatura clásica, adoptando la denominación de "procesos cons-
titucionales" y dejando de lado el de "acciones'o "procesos de garantía', haciendo la
aclaración pertinente en el mismo texto para evitar malentendidos.
Es importante resaltar que el hecho de que la Comisión Redactora se haya basado en 1o previsto
por la carta de 1993, no significa que no sea necesario efectua¡ algunos cambios constitucionales.
Dicha comisión precisó que el "proceso de amparo" también deberia tutelar los derechos que ahora
son protegidos por el "hábeas data" (acceso a 1a información pública y libertad informática) y que
debería eliminarse la "acción de cumplimiento", pues para ello existe el proceso contencioso admi-
nistratiuo.
Asimismo, la Comisión Redactora creyó que deberia eliminarse el segundo párrafo del artÍcu-
lo 200', inciso 2 de la carta, según el cual "el amparo" no procede contra normas legales o resolu-
ciones judiciales emanadas de un procedimiento regular; pues no se justifica que la Constitución
efectúe una mención de tal naturaleza. ElIo, en todo caso, debería ser desarrollado por la ley y la
jurisprudencia, tai como en efecto ha ocurrido.
La Comisión Redactora sostuvo, además, que la Constitución debería regular un sistema
similar aJ certiorari que permita al Tribunal Constitucional seleccíonarlos procesos constitucio-
nales resueltos por el Poder Judicial, sobre 1os cuales considere que debe pronunciarse. Dichos
procesos constitucionaTes seleccionados deberían ser aquellos de mayor trascendencia e impacto
socioeconómico, como en temas de "intereses difusos" (defensa del medio ambiente y defensa del
consumidor) y "derechos nuevos' (en la forma de derechos conexos o derechos constitucionales no
40 Lano I: lNrnoouccióN AL Denrc¡o Pnocrser ConsrtrucloNaL

escdlos que se desarrollan por la dinámica de la sociedad y natural evoiución de los derechos e
intereses de1 ser humano).
La Comisión también señaló que ciertos procesos deberían ser resueltos "en insta¡cia única,,
por eI Tribunal Constitucional, como: el amparo interpuesto contra resoluciones del Jurado Nacio-
nal de Elecciones en materia electoral, contra las resoluciones de1 Consejo Nacional de la Magistra-
tura en materia de evaluación y ratiflcación de magistrados, o contra 1as resoluciones dictadás por
la Corte Suprema. De esta manera, se dejaría atrás el actual sistema que solo permite el accesá at
Tribunai luego de agotada la vía judicial y siempre que 1a resolución sea denegatoria.
Justamente fue 1a quinta versión del anteproyecto del Código Procesal Constitucional la que se
presentó en diciembre de 2003 al Congreso de 1a República, donde un grupo parlamentario multi-
partidario 1o hizo suyo dando origen al Proyecto de Ley N'09371, tramitándose ante dos Comisio-
nes Dictaminadoras (1a primera fue ia "Comisión de Constitución y Reglamento", y la segunda fue
la comisión de Justicia y Derechos Humanos) que lo aprobaron sucesivamente.
En 1a Segrnda Legislatura Ordinaria 2003, en la Sesión de1 Pleno del Congreso realizada con
fecha 6 de mayo de 2004 fue aprobado el Proyecto de Ley N" 0937 1 (por 72 votos a favor, y habién-
dose aprobado por más de la mitad de1 número legal de miembros del Congreso tiene naturaleza de
"1ey orgánica" conforme el Art. 106' de 1a Constitución) convirtiéndose en 1a actual Ley N. 28237
"Código Procesal Constitucional", publicada e1 31 de mayo de 2OO4 y vigente -.por uacatio legis para
su debida difusión y conocimiento, seis meses después- desde e1 1 de diciembre de 2004. Cabe
precisar que el Proyecto de Ley N' 09371, en esencia, recogió el 90% del anteproyecto elaborado
por 1a Comlsión Redactora (1as modificaciones de 1as Comisiones Dictaminadoras y del debate del
Pleno fueron ligeras porque se respetó 1o esencial de1 anteproyecto).

Luis R. SÁrn-z DÁv.ri.os seña1a que el Código Procesal Constituciona-l recoge la tradicional distin-
ción y clasiflcación (desarrollada por Cappelletti v FLx-Zamudio) entre los procesos constitucionales:
a) Procesos constitucionales de la libertad;r' b) Procesos constitucionales orgdnicos (o de legalidad).

4.I, PROCESOS CONSTITUCIONALES DE LA LIBERTAD


Algunos procesos constitucionales tienen por objeto inmediato defender los derechos funda-
mentales de 1a persona frente a actos, omisiones o arnenazas provenientes de cualquier auto-
ridad, funcionario o persona, como ocurre con el hábeas corpus, el amparo, e1 hábeas data, o
en cierta medida, con el proceso de cumplimiento.
E1 proceso constitucional de la libertad (v. gr., e1 amparo) es un proceso en e1 que por encima
de cualquier cosa priman los objetivos de 1a parte reclamante. La finalidad o fondo de1 proceso
se sobrepone a 1a forma en la que este se tramita; si hay conflicto entre la forma y el fondo pre-
valece este último, porque 1o principal es que los derechos lrrlnerados o amenazados retornen
a su estado originai.

4.2. PROCESOS CONSTITUCIONALES ORGÁNICOS


Estos procesos constitucionaies tienen por objeto preservar ta regularidad funcional o el ejer-
cicio debido de las competencias reconocidas sobre 1os órganos de poder, como ocurre coir el
proceso de inconstitucionalidad, e1 proceso de acción popular o el proceso competencial.
En el proceso constitucional orgánico (v. gr., el de inconstitucionaiidad), saivo que Ia norma
disponga 1o contrario, son tan importantes la forma como e1 fondo.
Precisa SÁpNz DÁv,clos que en los procesos constitucionales orgánicos debe respetarse, como
regla general,la objetividad en 1a tramitación (en estos procesos, e1 respeto de laformalidad es
requisito sine qua non o indispensable). En cambio. en los proceso s constitucíonales d.e la liber-
tad, laforma procedimental se toma en cuenta solo en tanto y en cuanto no se perjudique a
la parte reclamante (en estos procesos hay una flexibilidad en la observancia de 1a formalidad
pues la materia reclamada o el fondo se impone a ia forma).
Rosenro Arreeo Prsrrros 4t

A continuación señalamos Ias definiciones de los procesos y recursos constitucionales (estas


definiciones están en 1a página web de1 Tribunal Constitucional, nosotros 1e hemos hecho algunos
añadidos):

5.1. PROCESO DE HÁBEAS CORPUS (CPCONST., 25 Y SS.l


Es un proceso judicial de carácter constitucional que tiene como finalidad proteger 1a libertad
de la persona y 1os derechos constitucionales conexos con e1la (por ejemplo, el derecho de
de1 territorio nacional, e1 derecho a no ser incomunicado) ante vio-
ingresar, transitar y salir
laciones o amenazas de violación provenientes de una autoridad o de un particular. Lo puede
presentar e1 mismo afectado o cualquier otra persona en su nombre; si e1 juez comprueba que
efectivamente aquellas se han producido, ordena 1a inmediata libertad de 1a persona o, si fuera
el caso, ordena que se suspenda 1a violación o ameflaza de violación de un derecho conexo a 1a
libertad.
5.2. PROCESO DE AMPARO (CPCONST., 37 Y SS.l
Es un proceso judicial de carácter constitucional que tiene como flnalidad proteger todos los
derechos constitucionales de 1a persona-con excepción de los que protegen el hábeas corpus, el
hábeas data y 1a acción de cumplimiento- ante violaciones o alnenazas de violación provenientes
de una autoridad o de un particular (el amparo protege derechos como e1 derecho de asocia-
ción, a la libertad de contratación o e1 derecho a1 debido proceso). Lo puede presentar e1 mismo
afectado o cualquier otra persona en su nombre. Si eljuez comprueba, efectivamente, que hubo
violaciones a 1os derechos. ordena que los actos r.iolatonos se suspenda¡ inmediatamente.

5.3. PROCESO DE CUMPLIMIENTO (CPCONST.,66 Y SS.)


Es un proceso.ludicial de ca¡ácter constitucional que tiene como ñnalidad proteger e1 derecho
de las personas a que las autoridades competentes cumplan 1o dispuesto por las leves o 1o
dispuesto por a1gún acto administrativo. cuando ellas se muestran renuentes a ello. Lo puede
presentar el mismo afectado o cualquier otra persona en su nombre; si e1 juez comprueba que
efectivamente aquellas se han producido ordena que 1a autoridad demandada cumpla 1o dis-
puesto por 1a 1ey o lo prescrito por e1 acto administrativo.

5.4. PROCESO DE HÁBEAS DATA (CPCONST., 61Y SS.)


Es un proceso judicial de carácter constitucional que tiene como flnalidad proteger el derecho
de las personas de acceder a determinada información por parte de cualquier entidad pública,
y e1 derecho a que 1os bancos de información (públicos o privados) no suministren informa-
ciones que afecten a 1a intimidad personal y familiar. Lo puede presentar e1 mismo afectado o
cua-lquier otra persona en su nombre; si el juez comprueba que, efectivamente, se está aten-
tando contra estos derechos, ordenará que se permita acceder a 1a información denegada aI
demandante o, en su caso, se proceda a impedir que se suministre determinada información.

5.5. PROCESO DE INCONSTITUCIONALTDAD (CPCONST.,75Y 76l.


Es un proceso constitucional que tiene como frnalidad que ias leyes, decretos legislativos y
otras normas con rango de ley (decretos de urgencia, tratados internacionales, resoluciones
legislativas, etc.) no contravengan a la Constitución. Se presenta ante eI Tribunal Constitu-
cional, quien resuelve en instancia única y declara en su sentencia si 1a norma que ha sido
impugnada, efectivamente, contradlce o no 1a Constitución. Si e1 Tribunai declara inconstitu-
cional una norma, esta pierde efecto desde e1 dÍa siguiente a la publicación de 1a sentencia, lo
que equivale a decir que, a partir de ese momento, deja de existir en el ordenamiento jurídico.

5.6. PROCESO DE ACCIÓN POPULAR (CPCONST., 75Y 77l.


Es un proceso constitucional que tiene como finalidad que 1as normas jurídicas de jerarquía
inferior a la 1ey (por ejemplo, un decreto supremo que reglamenta una 1ey) no contravengan
a la Constitución o a 1a ley. Se presenta a 1a Sala competente de 1a Corte Superior del Poder
42

Judicial y esta, en su sentencia, declara si 1a norma que ha sido impugnada contradice o no la


Constitución o 1a ley. Si 1a Sala comprueba que, efectivamente, 1a norma impugnada infringe
alguna de aquellas, 1a declara inconstitucional o, en su caso, ilegal y, por consiguiente, esa
norma pierde efecto desde e1 día siguiente a la publicación de la sentencia, 1o que equivale a
decir que a partir de ese momento deja de existir en e1 ordenamiento jurÍdico.

NOTA: Este es el único proceso constitucional de competencia exclusiva del Poder Judicial (se inicia y
termina en los órganos judiciales, no llega al Tribunal Constitucional).

5.7. PROCESO COMPETENCIAL (CPCONST., 109 y SS.l


Es un proceso constitucional que tiene como finalidad que se respeten las competencias que
la Constitución y 1as leyes atribuyen a los poderes del Estado, 1os órganos constitucionales
(por ejemplo, e1 Consejo Nacional de 1a Magistratura, el Ministerio Priblico, 1a Defensoría del
Pueblo), 1os gobiernos regionales o municipales. Se presenta ante el Tribunal Constitucional,
quien 1o resuelve como instancia única. E1 propósito de este proceso es que no se yulnere 1a
distribución de competencias que e1 ordenamiento jurídico ha establecido, ya sea invadiéndose
un ámbito competencial ajeno (conflicto positivo) o rehuyéndose una atribución propia (con-
flicto negativo). La sentencia respectiva determina e1 poder, órgano o ente a la que pertenece la
competencia o, en su caso, ordena que sea ejercida por e1 poder, órgano o ente renuente.

5.8. RECURSO DE AGRAVIO CONSTITUCIONAL (CPCONST., 181


Contra 1a resolución de segundo grado que declara infundada o improcedente la demanda,
procede el recurso de agrauio constitucional ante el Tribunal Constítucional dentro de1 plazo de
diez (10) dÍas hábi1es contados desde el día siguiente de notiflcada la resolución. Concedido
el recurso, el Presidente de la Sala remite al Tribunal Constitucional e1 expediente dentro del
plazo máximo de tres (3) dÍas hábi1es, más e1 término de la dista¡cia, bajo responsabilidad.

5.9. RECURSO DE QUEJA (CPCONST., 19)


Contra 1a resolución que deniega el recurso de agrarto constitucional procede recurso de que-
ja. Este se interpone a¡te el Tribunal Constituciona.l dentro del plazo de cinco (05) dÍas há-
biles siguientes a la notificación de la denegatoria. Al escrito que contiene el recurso y su
fundamentación, se anexa copia de 1a resolución recurrida (impugnada) y de 1a denegatoria,
certificadas por abogado, salvo e1 caso del proceso de hábeas corpus. El recurso de queja será
resuelto dentro de los diez (10) días hábiles de recibido, sin dar lugar a trámite, si el Tribunal
Constitucional declara fundada la queja, conoce también e1 recurso de agravio constitucional,
ordenando a\ juez superior e1 envío deI expediente dentro del tercer (03) día hábil de oflciado,
bajo responsabilidad.

A partir del 1 de diciembre de 2004 rige el Código Procesal Constitucional peruano, que es el
primero que sobre la materia se ha dictado en América Latina, ya que el Código Procesal Cons-
titucional de la provincia de Tucumán, que rige desde 1999, tiene un ámbito de aplicación muy
restringido, limitado a dicha provincia y no a todo e1 ordenamiento jurÍdico argentino, como si 1o
tiene el CPConst. peruano.
EI novísimo Código Procesal Constitucional compendia 1a legislación dictada a partir de 1982
sobre los procesos de garantíay parcialmente de 1a Ley Orgánica del Tribunal Constitucional. Pero,
además, recoge sentencias de este Tribunal especialmente con relación a las resoluciones de1 Con-
sejo Nacional de 1a Magistratura y de1 Jurado Nacional de Elecciones.
El Código Procesal Constitucional presenta varias novedades ]¡ modiflcaciones interesantes,
entre 1as más importantes destacamos 1as siguientes:
Rogenro AlrnBo PrNrrros 43
I

6.1. TÍTULO PRELTMTNAR (ARTS.I-Ixl


La inclusión del referido título constituye una innovación de nuestra legisiación procesal cons-
titucional, pues incorpora un conjunto de principios y criterios que establecen e1 marco general
a partir del cual deben interpretarse y aplicarse todos los procesos constitucionales.
6.2. FrNES DE LOS PROCESOS CONSTITUCIONALES (ART. III
Se precisan los flnes que identifican a 1os procesos constitucionales y que 1os distinguen de 1os
restantes procesosjudiciales. Empero, se hace expresa reserva en la exposición de motivos, de
la inclusión del proceso de cumplimiento, a1 que consideran ocioso desde que existe el conten-
cioso administrativo, pero que se recoge dado e1 pie forzado que supone la actual redacción de
la Constitución Política vigente.
6.3. PRTNCTPTOS PROCESALES (ART. IIII
Consagra expresamente los principios procesales propios de los procesos constitucionales. Si
bien la mayoría provienen del Código Procesal Civil, el principio de duda razonable -princípio a
fauor processum o pro actione- es el único y exclusivo del Derecho procesal constitucional. Se
resaltan aquellos que son aplicables y permiten cumplir la finalidad trascendente de velar por
1a supremacía del Estado constitucional de Derecho y el respeto a los derechos humanos.

6.4. TNTERPRETACIÓN DE LOS DERECHOS CONSTITUCIONALES (ART. Vl


Señala el tema que la adecuada interpretación constitu cional pasa por una interpretación que
guarde conformidad con la Declaración Universa-l de Derechos Humanos, los tratados sobre los
derechos humanos y las decisiones jurisdiccionales adoptadas por los tribunales internaciona-
les sobre derechos humanos constituidos por tratados de 1os que el Perú es parte, tal como la
Corte Interamericana de Derechos Humanos.

6.5. CONTROL DIFUSO (ART. VI)


Consagra la posibilidad de los jueces de hacer uso del control constitucional conforme al artí-
culo 138" de 1a Constitución, quedando para una posterior reforma constitucional 1a posibili-
dad del "control constituciona-1 a cargo de 1os tribunales administrativos".

6.6. PRECEDENTE VINCULANTE (ART. VII)


Introduce el precedente constitucional vinculante, que es un tipo especial de sentencia cuya
principal ca¡acterística es que tiene fuerza de ley y es vinculante para toda la sociedad dentro
o fuera de un proceso (ordinario o constitucional). En e1 Perú, soio las sentencias del Tribunal
Constitucional que cumplan los requisitos previstos en el Art. VII del Titulo Preliminar del CP-
Const. pueden tener carácter de precedente constitucional vinculante.
Así, el Tribuna-l Constitucional debe explicitar qué parte de su sentencia o de su resolución
aclaratoria constituye precedente vinculalte y, en consecuencia, cuenta con efecto normati-
vo, es decir, dichas sentencias tienen rango o fuerza de ley. Esta decisión puede ser variada
o anulada por el mismo Tribunal Constitucional siempre que exprese los fundamentos en los
que sustenta ta1 decisión; a este procedimiento se le denomina overruling.

6.7. APLTCACTóN SUPLETORTA E TNTEGRACTÓN (ART. rxl


Establece que soio en caso de vacio o defecto de la presente ley, serán de aplicación supletoria
1os Códigos Procesales afines a la materia. Igualmente, a falta de normas, se podrá recurrir a
lajurisprudencia, a 1os principios generales del derecho procesal y a la doctrina.
6.8. CONSTTTUCTÓN pp COSA JUZGADA (ART. 61
En los procesos constitucionales solo adquiere la autoridad de cosajuzgada "la decisión final
que se pronuncie sobre el fondo"; por tanto, los fa11os sobre aspectos formales no constituyen
cosa juzgada.

6.9. ENFÁTICA PROTECCIÓN DE TUTELA JURTSDICCIONAL (ARTS. 25'Y 37')


El CPConst. promueve una amplia protección de la tutela jurisdiccional y 1o materializa al regu-
lar tanto el debido proceso (Art. 25' inc. 17) como Ia tutela procesal efectiva (Art. 37'inc. 17).
44

6.10. TUTELA CONSTITUCIONAL ANTE AFECTACIÓN DE TUTELA PROCESAL ETECTIVA


(ART.4'l
Se aciara que e1 hábeas corpus procede contra resoluciones judiciales cuando se afecta la fu-
tela procesal efectiua -que comprende el acceso a 1a justicia y el debido proceso- y la libertad
individual. Si solo se afecta la tutela procesal efectiua procederá e1 amparo.

6.11. TUTELA CONSTTTUCTONAL EN REGÍMENES DE EXCEPCTÓN (ART. 23.)


Se precisa que proceden los procesos constitucionales durante la ügencia de los regimenes de
excepción, detallando 1os alcances de1 "control de razonabilidad" y "proporcionalidad' respecto
a la limitación de los derechos constitucionales afectados por estos regÍmenes.

6.12. PROCESO DE HÁBEAS CORPUS (ART. 251


Pretende establecer un remedio efrcazy rápido para 1os supuestos de detención de la persona
no justificados legalmente, o que transcurran en condiciones ilegales. Así, se conflgura como
una comparecencia del detenido ante ei juez, de donde proviene etimológicamente la expre-
sión que da nombre al procedimiento y que permite a la persona privada de libertad exponer
sus alegatos contra las causas de 1a detención. En razón a ello, ei artículo 25" enfatiza el
carácter no restringido de1 hábeas corpus, amplio, con una variada gama de matices jurídicos
especiales, en función de 1a libertad fundamental reclamada. Tal como se maniflesta en Ios
siguientes casos:

A) El hábeas corpus reparador, previsto en el a¡tícu1o 25o inciso 7, ai que también se co-
noce como el proceso tradicional, que opera cuando se produce privación arbitraria o
ilega1 de la libertad fisica por orden policial, mandato judicial, fuero militar o decisión
de particular.
B) E\ habeas corpus restringido, previsto en e1 artículo 25o inciso 13, que procede ante las
perturbaciones o restricciones a la libertad personal.
C) E1 habeas corpus correcliuo,sa¡cionado en el a¡tícu1o 25' inciso 17 que procura, sin
suspender la medida de restricción, se impida el traslado indebido o el maltrato de las
personas detenidas legalmente.
D) El habeas corpus traslafiuo, según señala el artícu1o 25" inciso 14, es el que busca
proteger la libertad o la condición jurÍdica del estatus de libertad de los procesados o
condenados que indebidamente pudiera haberse restringido en un procesojudicial.
E) E\ hábeas corpus instructiuo, previsto en e1 articulo 25o inciso 16, que opera a favor de
las personas detenidas desaparecidas, 1o cual constituye una grave afectación de sus
derechos a 1a libertad.

6.13. OTRAS TNNOVACTONES DEL MODELO DE HÁBEAS CORPUS (ART. 251


Propone extender e1 ámbito de protección a derechos no reconocidos en la Constitución, pero
que sí están consagrados en instrumentos internacionales sobre derechos humanos de los
que el Perú es parte sin reservas, como es e1 caso de la "cláusula de no autoincriminación"
(Art. 25" rnc.2). Asimismo, se propone que eI proceso sirva en 1a defensa de los derechos
constitucionales conexos con 1a libertad individual.

6.14. FLEXIBILIDAD Y SUMARIEDAD DEL HÁBEAS CORPUS (ART. 31.)


De conformidad con el carácter antiformalista del hábeas corpus, se establece que la omisión
de algún recaudo formal no obsta al diligenciamiento de 1as medidas que correspondan, así
como la resolución inmediata de1 juez cuando se trate de cua-lquier forma de detención arbi-
traria y de afectación a 1a integridad personal, para 10 cual podrá constituirse en el lugar de
los hechos y citar, de ser el caso, a quien o quienes ejecutaron la violación, requiriéndoles que
expliquen larezon que motivó la agresión, resolviendo de plano, en el término de un día natu-
ral, baio responsabilidad.
Rogpnro Arreno PrNtlos 45

6.15. VÍe pr DESAPARTCIONES FORZADAS (ART. 32')


Se establece un procedimiento especial de hábeas corpus para el caso de las desapariciones
forzadas.

6.16. EFECTOS DE SENTENCIAS FUNDADAS (ART. 34'l


Se precisan los efectos de ias sentencias estimatorias (aquellas declaradas fundadas),los cua-
1es pueden variar dependiendo del tipo de proceso de hábeas corpus.

6.17. PROCESO DE AMPARO (ART. 47'l


Reconociendo el hecho de que los procesos constitucionales suelen ser utilizados de manera
deliberada para aprovechar su celeridad, se construye "un sistema de rechazo liminar" que per-
mita al juez discemir aquellos casos en los que el agravio constitucional es mera construcción
jurídica del demandante en procura de "amparizar" la solución judicial de su conflicto.
6.13. RESTRICCIÓN DEL USO DEL AMPARO
Para evitar posibles abusos, e1 CPConst. diseña el proceso de amparo como un mecanismo ex-
cepcional. Dispone que solo tutelará los derechos que tengan "sustento constituciona-1 directo"
(Arts. 37" y 38') y no podrá ser utilizado "cuando exista otra vía judicial igualmente efectiva"
que los proteja (Art. 5" inc. 2).

6.19. AMPARO CONTRA AMPARO (ART. 5" INC. 6)


No proceden los procesos constitucionales (p. e., e1 de amparo) cuando se cuestione una reso-
luaónfirme recaída en otro proceso constitucional o haya litispendencia (p. e., en otro amparo).
Aunque algunos especialistas señalan que sí procede en teoría, pero solo excepcionalmente
cuando el primer amparo viola 1a "tutela procesal efectiva", y esta tesis ha sido ratificada por
algunas sentencias de1 TC que admiten el amparo contra el amparo (pero se precisa que esta
no fue la intención del legislador, más bien este pretendió excluir esta posibilidad).

6.20. AMPARO PROCEDENTE EN PROCESO ARBITRAL (ART. 37'INC. 161


El amparo solo procede excepcionalmente en un proceso de arbitrale si se viola la "tutela proce-
sal efectiva", porque primero debe hacerse va1er 1os recursos administrativos previstos dentro
de1 mismo arbitraje. Sin embargo, Domingo Garcia Belaunde y otros juristas señalan que el
arnparo en un proceso arbitral es improcedente, pues constituyen dosjurisdicciones indepen-
dientes y autónomas. En los hechos, e1 Tribunal Constitucional a través de varias sentencias
ha acogido la tesis que declara procedente el amparo en un procedimiento arbitral.

6.21. ATRTBUCIÓN DEL REPRESENTANTE PROCESAL DEL ESTADO (ART. 7')


Incorpora la posibiiidad de que el representante procesal del Estado "informe a su dependen-
cia" cuando advierta que, en efecto, se ha producido una violación del derecho constitucional
invocado.

6.22. RESPONSABILIDAD DEL AGRESOR (ART. 8'l


Precisa cuál debe ser la decisión que debe tomar el juez que acredita que el caso de la afecta-
ción de un derecho constitucional se sustenta en un comportamiento delictivo del agresor.

6.23. INCORPORACIÓN DE MEDIOS PROBATORTOS SOBRE "HECHOS NITEVOS» (ART. 21')


Reconoce la relación material paralela a 1a procesal, concediendo a 1as partes el derecho a
incorporar un medio probatorio -sobre hechos nuevos- al proceso constitucional, siempre que
no requiera de actuación y se reflera a un hecho trascendente para e1 proceso.

6.24. TRIpLE CLASIFICACIóN DE MEDIDAS CAUTELARES EN PROCESOS CONSTITU-


CIoNALES (ART. 15"1

Conforme alal,ey N'28946 que modif,ca e1 CPConst., en la actualidad podemos identificar


en el "proceso de amparo" tres tipos de medidas cautelares en los procesos constituciona,les:
a) procedimiento de medida cautelar de ejecución inmediata; b) procedimiento especial de
46 LraBo l: lNrcoouccróN nr DrercHo Pnocrsnr Consrlrucloxer

medida cautelar contra normas legales autoaplicativas, y c) procedimiento especial de medida


cautelar contra actos administrativos municipales o regionales.
6.25. PROCEDIMIENTO GENERAL DE MEDIDA CAUTELAR DE EJECUCIÓTI wlitpp¡ete
(ART. 15")
La medida cautelar será ágil y eflcaz permitiendo que antes de dictarse sentencia se cuente con
una resolución que evite daios irreparables por la demora del proceso. Así, la medida cautela¡
se dicta sin conocimiento de la parte contraria, y su apelación siempre se concede "sin efecto
suspensivo".

6.26. PROCEDIMIENTO ESPECIAL DE MEDIDA CAUTELAR CONTRA NORMAS LEGALES


AUTOAPLICATTVAS (ART. 15.)
Tratándose de medidas cautelares conlra normas legales autoaplicatiuas, el CPConst. estable-
ce un "trámite especial", pues la apelación de resoluciones de medidas cautelares que declaren
la inaplicación de normas legales autoaplicativas siempre se conceden "con efecto suspensivo".

6.27. PROCEDIMIENTO ESPECIAL DE MEDIDA CAUTELAR CONTRA ACTOS ADMINIS.


TRATTVOS MUNICIPALES O REGIONALES (ART. 15.)
Tratándose de medidas cautelares contra acfos adminístratiuos municipales o regíonales, el CP-
Const. establece un "trámite especial" (incorporado lamentablemente en el debate del Pleno del
Congreso, no estaba en e1 proyecto de Iey), dilatorio e inapropiado que desnaturaJizalaesencia
de una medida cautelar, cual es ser una tutela de urgencia.

6.23. LÍMITE DE IRREVERSTBILIDAD EN MEDIDA CAUTELAR (ART. 15" pÁRR. 2)


La concesión y actuación de 1a medida cautelar -en un proceso constitucional- no debe su-
perar el "límite de ineuersibilidad", 1o que signifrca que 1as medidas cautelares jamás deben
producir situaciones que luego no puedan ser dejadas sin efecto.

6.29. DLIMLNA CONTRACAUTELA EN MEDIDA CAUTELAR (ART. 15. priRR. 1l


En los procesos constitucionales se elimina la exigencia dela contracautela porque no corres-
ponde su empleo en sede de derechos constitucionales presuntamente afectados; y además, la
contracautela no es un presupuesto para la obtención de la medida, sino un requisito para su
ejecución.

6.30. CONVERSIÓN DE SENTENCIA ESTIMATORIA CAUTELAR A MEDIDA EJECUTTVA


(ART. 16')
Si resolución final constituye una sentencia estimatoria, se conservan los efectos de la me-
1a
dida cautelar, produciéndose una conversión de pleno derecho ella en medida ejecutiva.
6.31. DECLARACIÓN DE RESPONSABILIDAD POR MEDIDA CAUTELAR INNECESARIA
(ART. 16.)
Si Ia resolución flnal es desestimatoria, e1 sujeto afectado por 1a medida cautelar puede promo-
ver ia "declaración de responsabilidad" por el daño producido por la medida cautelar injustifi-
cada.

6.32. RECURSO DE AGRAVIO CONSTTTUCTONAL (ART. 18.1


Consagra e1 denominado "recurso de agravio constitucional", que se concede contra la reso-
lución de segundo grado que deciara infundada o improcedente la dema¡rda ante el Tribunal
Constitucional.
6.33. ACTUACIÓN DE SENTENCIAS (ART. 22.)
Incorpora a la ejecución de sentencias "instrumentos procesales" más agudos y contundentes
que permitan una exigencia de cumplimiento del decisorio en sus propios términos. Como p.
e. el instituto de *Ia actuación de la sentencia impugnada"; establecer multas fijas o acumula-
tivas; destitución de1 responsable que se niegue a cumplir la sentencia; etc.
Rogrero Arreeo Pnrrros 47

6.34. PRTNCIPIO DE ACTUACTÓN DE SENTENCIA IMPUGNADA (ART. 22'PÁRR. 2l


"l,a sentencia -en un proceso constitucional- que ordenala realización de una prestación
de dar, hacer o no hacer es de actuación -o ejecución- inmediata" aun si esta hubiera sido
impugnada o apeiada. Este principio también puede denominarse "principio de ejecucíón de
sentencia apelada".

6.35. PROCURACIÓN OFTCTOSA (ART. 41')


Se incorpora el instituto de la procuración oficiosa, de modo que se impida que 1a ausencia
fisica o el impedimento material de un sujeto le imposibilite solicitar tutela procesal respecto
de un derecho constitucional afectado. Es decir, un tercero, sin poder expreso o representación
procesal, puede interponer la demanda y comparecer en nombre del afectado con cargo a que
este último posteriormente ratifique la demanda y la actividad procesal del procurador oficioso.

6.36. ACUMULACTÓN SUBJETM DE OFICIO (ART.41'l


El código se adhiere a la tesis del juez director del proceso, permitiendo que este complete
la relación procesal si considera que existe a1gún sujeto que debe formar parte del proceso,
en tanto vaya a ser afectado con la decisión.

6.97. PLTLZO DE PRESCRIPCIÓN EXTINTM (ART.44')


Establece un plazo de prescripción extintiva de 60 días hábiles de producida 1a afectación. En
el caso de los procesos de amparo iniciados contra resolución judicial, eI plazo se inicia cuando
la resolución queda firme, y allí el plazo es de 30 días hábiles.
6.38. AGOTAMTENTO DE LAS VÍeS pRpV¡eS (ART. 45')
Reconoce la incertidumbre respecto a1 agotamiento de la r.ía previa. optando por dar trámite a la
demanda de amparo en caso de duda (en aplicación del Art. III párr. 4 ''principio/a uor processum").

6.39. AUTORTZAEL DESISTIMIENTO EN EL AIi{PARO (ART. 49'l


Admite e1 desistimiento de la pretensión de amparo. Empero. de cara aJ principio de la tutela
de urgencia, no admite ni reconvención ni aba¡dono de este.

6.40. ACUMULACTóN DE PROCESOS (ART. 5O')


En salvaguarda de 1a seguridad juridica, que supone evitar un sistema de impartición de justicia
que expida sentencias contradictorias, se noñna la acumulación de procesos cuardo el origen de
la afectación es único, pero los sujetos procesales son varios y se trata de dema¡das individuales.

6.41. TNTERVENCIÓN LTTTSCONSORCIAL (ART. 54"1


Admite que se incorpore al proceso aquella persona que tuviese interés jurídicamente relevante
en el resultado.

6.42. PROCEDIMIENTO DE REPRESIÓ¡¡ OP ACTOS HOMOGÉNEOS POSTERIORES AL


PROCESO (ART. 60'l
Se refiere a nuevos actos lesivos posteriores a Ia ejecución de la sentencia estimativa de1 pro-
ceso. La represión de los actos lesiuos homogéneos es un mecanismo de protección judicial
de derechos fundamentales frente a actos que presentan características similares a aquellos
que han sido considerados en una sentencia previa como contrarios a tales derechos. En ese
sentido, lo resuelto en un proceso constitucional de tutela de derechos fundamentales no agota
sus efectos con el cumplimiento de 1o dispuesto en la sentencia respectiva, sino que se extien-
de hacia el futuro, en 1a perspectiva de garantizar que no se lrrelva a cometer una afectación
similar del mismo derecho.
6.43. PROCESO DE HÁBEAS DATA (ART. 65')
Establece que no es necesa¡lo el patrocinio de abogado para presentar e1 hábeas data (art.
65"), y se dispone que serán de aplicación las disposiciones procesales del amparo en 1o que
correspondan.
48 Lano l: lNrnoouccróN nr Drnrcto Pnocrsnr CoNsrlrucloNer

6.44. SUSTTTUYE CARTA NOTARIAL EN HÁBEAS DATA (ART. 621


La intervención del abogado es facultativa. Sustituye el requisito "oneroso" de la carta notarial
por el documento o carta simple de fecha cierta; aparte de e11o, no se requerirá agotar la vía
administrativa que pudiera existir.
6.45. AMPLIACIóN DEL HÁBEAS DATA (ART. 62.)
Se desarrolia los aicances del derecho de autodeterminación informatiua, superando las limita-
ciones estabiecidas por 1a norma constitucional.

6.46. PROCESO DE CUMPLIMIENTO (ARTS. 67" Y 74.1


Cuenta con una especial regulación que precisa 1as diferencias, por ejemplo, en cuanto a "la le-
gitimación" cuando se trata del incumplimiento de una norma legal o de un acto administrativo;
en e1 primer caso, cualquier persona podrá presentar la demanda, mientras que en el segundo
solo el afectado (Art. 67'). Se dispone que serán de aplicación 1as disposiciones procesales del
amparo en 1o que corresponda (Art. 74').

6.47. SUSTIflryE CARTA NOTARIAL EN PROCESO DE CUMPLTMTENTO (ART. 69.f


Exige Ia remisión con carácter previo de un documento o carta simple de fecha cierúa, sustitu-
yendo la exigencia de la "onerosa" carta notarial; aparte de ello, no se requerirá agotar la vía
administrativa que pudiera existir.

6.48. PRECISIONES EN PROCESO DE CUMPLTMIENTO (ARTS. 70.INCS. 1, 3 y 4)


Se reconoce su carácter residual respecto a1 amparo, pues, en caso que aquel procediera, el
proceso de cumplimiento debería desestimarse (art.70'inc. 3). Además, se regulan las causa-
les de improcedencla, indicándose que no cabe para disponer e1 cumplimiento de una senten-
cia o cuando se discute 1a validez de un acto administratir,o (art. 70" rncs. 1 r,4).

6.49. NUEVA CAUSAL DE IMPROCEDENCLA "VÍA ORDINARTA IDÓNEA" (ART. 5" INC. 2)
Una innovación muy importante se presenta en cuanto a los procesos de amparo, hábeas data
y cumplimiento: 1a vía procesal constitucional solo será procedente "si no hay una üía ordina-
ia.igualmente satisfactona". De este modo, es posible que, en adelante, disminuya 1a enorme
carga procesal de1 Tribunal Constitucional en materia pensionaria y 1abora1.

6.50. PROCESO DE ACCIÓN POPULAR (ART. 81" PÁRR. 3l


Las sentencias que declaran fundadas las demandas de acción popular "podrdn" determinar
la nulidad, con ekcto retroactiuo, de las normas impugnadas. Esto, sin duda, hará que dicho
proceso sea más utilizado.

6.51. MEDTDA CAUTELAR EN PROCESO DE ACCrÓN POPULAR (ART. 94')


Se permite 1a posibilidad de solicitar 1a adopción de medidas cautelares que impliquen 1a
suspensión de la ef,cacia de 1a norma impugnada, siempre que en primer grado se hubiera
expedido sentencia estimatoria de 1a demanda; así, se contará con medidas cautelares que
podrán suspender 1os efectos de1 reglamento inconstitucional o i1ega1 antes que culmine el
proceso.

6.52. PROCESO DE INCONSTITUCTONALTDAD (ART. 75"1


Deflne la finalidad de1 proceso de inconstitucionalidad como la defensa de la Constitución
frente a infracciones contra su jerarquía, sean de carácter directo o indirecto, total o parcial,
por razones de fondo o de forma (art. 75o párrafo 1).

6.53. RETROACTTVIDAD DE SENTENCLA DE INCONSTITUCTONALTDAD (ART. 83'l


Igualmente establece que la sentencia de inconstitucionalidadtiene efecto retroactiuo respecto a
la mateia penal (retroactividad benigna) y en materia tnbutana, cuando se trate de un caso de
violación del artículo 74' dela Constitución.
RosrBro Arr¡,no Prnrrros 49

6.54. IMPROCEDENCIA DE LAS MEDIDAS CAUTELARES EN PROCESO DE INCONSTITU.


CIoNALTDAD (ART. 105')
Reitera que en e1 proceso de inconstitucionalidad no se admiten medidas cautelares, porque se
presume la legalidad o constitucionalidad de las leyes.

6.55. PROCESO COMPETENCIAL IARTS. 109'Y 113'l


Permite al Tribunal Constitucional determinar cual es e1 órgano competente para dictar un
acto o disposición, cuando se suscita un conJlicto posiliuo (dos o más órganos pretenden reali-
zarlo\ o conJlicto negatiuo (cuando dos o más órganos rehúyen hacerlo).

6.56. EXCLUSIÓN DEL MINISTERIO PÚBLICO DE LOS PC


Para lograr que 1os procesos constitucionales sean una "verdadera tutela de urgencia", el CP-
Const. -aI demostrar la experiencia que no era suficiente acortar los plazos de los actos pro-
cesales- optó por excluir la intervención del Ministerio Público y de su ro1 dictaminador en 1os
procesos de amparo, hábeas data, cumplimiento y popular. Como se sabe, en 1os restantes
procesos -hábeas corpus, inconstitucionalidad y competencia- nunca ha tenido a su cargo di-
cho ro1. Es por ello que el art. IV del Títuio Preliminar señala que los procesos constitucionales
son de conocimiento exclusivo del Poder Judicial y del Tribunal Constltucional; y solo a e1los
1es corresponde un papel activo para resolverlos ági1 y adecuadamente. Excepcionalmente,
solo hay una intervención del Ministerio Publico prevista en los párrs. 3 y 4 del art. 15' ("vÍa
cautelar especial") de1 CPConst.: este interviene como tercero dictaminador (y no como parte)
debiendo emitir su dictamen.

6.57. NUMERACTÓN DE SENTENCIAS IART. 118'l


De modo novedoso, se establece que 1as sentencias dictadas por el Tribunal Constitucional se
deben ahora enumerar "en forma correlativa v a¡ualmente".

A continuación, se presenta un breve parorama de 1os procesos constitucionales en el Perú,


precisando sus aspectos más importantes e innovadores según el novÍsimo CPConst.; y sobre todo,
se describen sus "principales reglas procesales" y un novedoso enfoque de1 "sistema integrai" de los
mecanismos de control de la constitucionalidad en 1a Constitución Política peruara de 1993.

7.I. NORIVIATWIDAD DE LOS PROCESOS CONSTITUCIONALES ANTERIOR AL CPCONST.

7.L.1, Hábeas corpus y amparo


. Ley N'23506 - Ley de Hábeas Corpus y Amparo (publicada e1 08-12-82).
. Ley No 25398 - L,ey complementaria de Hábeas Corpus y Amparo (publicada e109-02-92\.
. Ley N" 28946 - Ley que modifica el CPConst. (publicada e\24-12-07).
7.1.2. Hábeas data y acción de cumplimiento
. Ley N' 26301 - Acción de hábeas data y acción de cumplimiento (03-05-94).
7.L.3. Acción popular
. Ley N' 24968 - Ley Procesal de 1a Acción Popular (publicada el22-12-88)
7.1.4. Acción de inconstitucionalidad
. Ley N' 26435 - Ley Orgánica del Tribunal Constitucional, Arts. 20'-40' (publicada
el 06-01-95).
7.1.5. Conflictos de competencia o atribuciones
. Ley N" 26435 - Ley Orgánica del Tribuna-l Constitucional, Arts. 46"-52" (publicada
ei 06-01-95).
50 LrsBo l: lN¡rnoouccróN nr Drnecno PBocrs¡r Co¡¡srlrucloNt

7,1.6, Recurso extraordinario


. Ley N" 26435 - Ley Orgánica del Tribunal Constitucional, Art. 41o pá,rr. 1.

NOTA: En e1 CPConst. (Art. 18') se denomina recurso de agravio constitucional.

7.1.7. Recurso de queja


. Ley N'26435 - Ley Orgánica del Tribunal Constitucional, Art. 41" perr.4.
. Res. Adm. N'026-97-PITC - Reglamento del Recurso de Queja (1997]t.

NOTA: En el CPConst. (Art. 19') se llama recurso de queja

7.2. PROCESOS CONSTITUCIONALES DE LA LTBERTAD y ORGÁNTCOS (pRrNCrpALES


DIFERENCIAS PROCESALESI
7.2.1. Procesos constitucionales de la libertad
, La sentencia tiene efectos o a-icances particulares "solo entre las partes" (interparTes)

NOTA: Excepcionalmente, la sentencia de un PC de la libertad puede constituir "precedente


ünculante", siempre y cuando cumpla con los requisitos exigidos por ley, y en ese caso tiene
"alcance general" y también rango o fuerza de ley, conforme 1o establece e1 Art. VII del Título
Preliminar - CPConst.

. Proceso flexible (en su formalidad). Hay mayor elasticidad/flexibilidad en el cum-


plimiento de las formalidades. La forma procedimental se toma en cuenta solo en
tanto y en cuanto no se perjudique a la parte reclamante. Procesalmente, en ciertas
situaciones, podría decirse que \a tutela de fondo (reparación de1 100% de1 derecho
constitucional lesionado) tendría prevalencia sobre la tutela de forma (cumplimien-
to de requisitos forma.les de la demanda). Ejem.: CPConst., Arf , 42", último párrafo.

"Artículo 42".- Demanda


La demanda escrita contendrá, cuando menos, los siguientes datos y anexos:
1) La designación del Juez ante quien se interpone;
2) El nombre, identidad y domicilio procesal del demandante;
3) E1 nombre y domicilio del demandado, sin perjuicio de lo preüsto en el artículo 7 del presente
Código;
4l La relación numerada de los hechos que hayan producido, o estén en vías de producir la
agresión del derecho constitucional;
5) Los derechos que se consideran violados o amenazados;
6) E1 petitorio, que comprende la determinación clara y concreta de 1o que se pide;
7) La firma del demandante o de su representa¡te o de su apoderado, y la de1 abogado.
En ningún caso la demanda podrá ser rechazada por el persona-l administrativo del Juzgado o
Sala correspondiente".

7.2,2, Procesos constitucionales orgánicos o de la legalidad


, La sentencia tiene efectos o alcances genera-1es "oponible a todos" (erga omnes).
. Proceso rígido (muy formal). Procesalmente prevalece la tutela de forma (cumpli-
miento de los requisitos forma-1es de la demanda) sobre la tutela de fondo (garan-
tizat \a primacÍa de la Constitución). Es decir, hay rigidez en la exigencia de los
requisitos formales de ia demanda, pues deben cumplirse todos y cada uno de ellos
en un 100%.
Ejem.: Para interponer una demanda de inconstitucionalidad se exige como requisito
que esta sea suscrita por 5000 ciudadanos con sus firmas comprobadas por ei JNE
(lnc. 5 Art. 203' C.). De presentarse dicha demanda solo con 4999 firmas faltando solo
t Rog¡Bro ArrnBo PrNrtos §t

una firma, esta será rechazada por el JNE (ello a pesar que la omisión de dicha única
flrma representa menos del 1%).

7.3. ¿CÓwIO PREPARAR UN CASO CONSTTTUCIONAL? (CONSIDERACIONES PROCESA-


LES TMPORTANTESI
Siempre nos hemos preguntado:
. ¿Cuales son 1os errores más comunes al interponer una demanda constitucional? o
. ¿Cuales son las causas más comunes para rechazar una demanda constitucional?
Ante la ausencia de material (teórico y/o práctico) a consultar sobre estas importantes interro-
galltes, creímos necesario identificar dichas causas y con ellas crear un "repertorio de reglas
procesales" de fácil observancia. cuyo flel cumplimiento impedirá el rechazo de la dema:rda
constitucional interpuesta.
Dicho "repertorio de reglas procesales" tiene como fln evitar el rechazo de la demanda consti-
tucional. Se precisa que estas reglas han sido obtenidas de una revisión de lajurisprudencia,
de la lectura de la legislación y de la praxis forense.
En total se han elaborado "ocho reglas procesales sui generís". Obviamente no son las únicas,
pero creemos que son ias más frecuentes causas de rechazo de dema¡das constitucionales.
Las hemos clasificado en dos grupos: a) I,os presupuesfos de los procesos constitucionales, y
b) Las reglas de orode los procesos constituciona-les.

7.3,1. Los presupuestos de los procesos constitucionales


Son cuatro y se presentan antes de interponer la demanda. Es decir, al momento de
elaborar el caso concreto (equiparable a la etapa de elaboración de la teorÍa del caso en
el proceso penal).
A) Rango constituciona.l del derecho afectado.
B) Verificación de afectación del derecho constitucional.
C) Titularidad indubitable del derecho constituciona-l afectado.
D) Fin preventivo / restitutivo de los procesos constitucionales.
7.3.2, Las reglas de oro de los procesos constitucionales
Estos son cuatro, y que se presentan en un tiempo posterior, específicamente al mo-
mento mismo de interponer la demanda constitucionai.
A) Regla general: Exigencia de agotamiento de vías previas.
B) Excepción a exigencia de agotamiento de vías previas.
C) Carencia de vías ordinarias idóneas.
D) Vencimiento del plazo para interponer demandas constitucionales.

Sin embargo, reiteramos que estas ocho reglas procesales no agotan las causas de rechazo de
una demanda constitucional. Creemos que son las más importantes y frecuentes, pero no olvi-
de siempre consultar las otras "causales de improcedencia" previstas en el Art. 5" del CPConst.
Cumpliendo fielmente estas ocho reglas procesales es casi seguro que !'uestras demandas
constitucionales serán exitosamente admitidas.

NOTA: Estas ocho consideraciones procesales (1os presupuestos y las reglas de oro) se aplican siempre
a los procesos constitucionales de la libertad; y solo se aplicarán a los procesos constitucionales orgá-
nicos, en cuanto fueren compatibles con su naturaleza.

7,4. LOS PRESUPUESTOS DE LOS PROCESOS CONSTITUCIONALES


Podemos identificar hasta cuatro presupuestos o condiciones necesarias para la procedencia
de los procesos constitucionales, el1os son 1os siguientes:
52 Lreco l: lNrcoouccróN ¡,r- Drnecno Pnocrsel CoNsrrrucroNrL

7,4,L, Primer presupuesto: "Rango constitucional del derecho afectado"


Pregunta: ¿E1 derecho a-fectado tiene el rango o es realmente un derecho de naturaleza
constitucional?
Citemos dos ejemplos de derechos aJectados:
. ¿El derecho de posesión?
. ¿El derecho de impugnación de acuerdos societarios?
En ambos casos estamos frente a la afectación de derechos de naturaleza legal (dere-
chos iegales) cuya fuente es 1a Ley, y no ante derechos constitucionales que tienen como
fuente la Constitución: el primero, "la posesión" está regulado en el Código Civil C (Libro
V - Derechos Reales); y e1 segundo, "impugnación de acuerdos societarios" está regula-
do en la Ley General de Sociedades. Sin embargo, todos los días se presentan demandas
de amparo con estas pretensiones, las cuales obviamente son rechazadas de plano.
Precisa¡do que el Art. 38' del CPConst. establece que no procede el proceso de amparo
en defensa de un derecho:
A) Que carece de sustento constitucional directo, o
B) Que no está referido a los aspectos constituciona,lmente protegidos de é1.

Derechos conexos o derechos constitucionales no escritos (C., Art. 3")


Debe recordarse que también están protegidos los "derechos constitucionales no esci-
los"previstos en el Art. 3' de 1a Constitución (también denominados derechos conexos,
derechos fundamentales analogos o clausula de los derechos no enumerados). Y la ten-
dencia moderna y cada más frecuente en procesal constitucional es proteger los dere-
chos fundamentales vía la aplicación de 1os derechos conexos.
7.4.2. Segundo presupuesto: 'Verificación de afectación del derecho
constitucional"
Pregunta: ¿El derecho constitucional está realmente afectado por una violación efectiva
o amenaza?
Pa¡a saber con exactitud si un derecho constitucional fue afectado o no recurrimos
a la "teoría de la lesión de los derechos con . Dicha teoría puede ser
descrita de1 modo siguiente:
Al Procedencia
Los procesos constitucionales proceden ante afectación de los derechos constitu-
cionales.
B) Clases de afectación
La afectación de los derechos constitucionales puede darse de dos modos, por ame-
naza o violación. Así tenemos:
o Por amenaza. Se trata de un perjuicio a futuro, precisando que la amenaza
exige dos requisitos obligatorios. La atnenaza debe ser:
- Inminente. Que ocurrirá en un breve plazo (se precisa que inminente no
significa inmediato), y
- Cierta (o real). Que sea fisica y jurídicamente posible.
. Por violación. Se trata de un perjuicio actual.
Cl Materialización de afectación
La amenaza o violación de los derechos constitucionales puede materializarse tam-
bién de dos modos: a) por acción (un hacer o un dar) y b) omisión (un no hacer).
Dl Clases de agresores
Los agresores pueden ser de tres clases: a) funcionario público (género, es todo
servidor de1 estado de carrera); b) autoridad pública (especie, es todo funcionario
Roaenro ArreBo PnlLLos 53

púbiico, pero elegido por sufragio universal, p. e. alcaldes, regidores, consejeros


regionales, parlamentarios, etc.); y c) particulares.
El Fin de los procesos constitucionales
Es un fin restitutivo o restitutorio, es decir, Ia sentencia estimativa tiene como úni-
co objetivo regresar los hechos hasta antes de la afectación del derecho constitucio-
na-1. Es importante destacar que los PC nunca tienenTtn resaratoio, nunca busca¡
la indemnización; para ello, se deberá acudir a la vía ordinaria, donde existe etapa
probatoria necesaria para probar y calcular el quántum de1 daño.
7.4.g. Tercer presupuesto: "Titularidad indubitable del derecho constitucional
afectado"
Pregunta: ¿E1 demandante (en un proceso constitucional) es e1 titular indubitable de1
derecho constitucional afectado?
Esta situación de ser el titular del derecho constitucional otorga la necesaria y respec-
tiva iegitimidad (habilitación) a dicho afectado para interponer la demanda constitucio-
nal, porque en un proceso constitucional no puede discutirse si el actor es o no titular
del derecho constitucional afectado o si está autorizado para reclamar dicho derecho.
Ello porque 1os procesos constitucionales no tienen etapa probatoria.
Conforme e1 Art. 9o del CPConst., se establece una limitación en los medios probatorios
de las partes; de este modo, la única prueba admisible y permitida que pueden ofrecer
las partes son "los documentos".
Así, la titularidad "indubitable" del derecho constitucional afectado solo puede ser Pro-
bada única ]¡ exclusivamente media¡te algún documento.
Esta legitimidad de1 actor constitucional debe ser indubitable, manif,esta y objetiva,
pues de haber duda en la titularidad de1 derecho constitucional afectado deberán ac-
iuarse otros medios probatorios y e11o solo es posible a través del proceso ordinario
(p. e., e1 proceso civil, si tiene una etapa probatoria para la actuación de 1as pruebas
respectivas y necesarias).
Debe ¡ecordarse que también existen derechos constitucionales cuya titula¡idad no
pertenece a una persona individual o específica; sino que es genérica o social y estos
son los llamados "derechos dtfusos", cuya titularidad pertenece a toda 1a sociedad, p.
e., defensa dei consumidor, defensa del medio ambiente o defensa del patrimonio his-
tórico; o oderechos colectiuos", cuya titularidad pertenece a un grupo específico o deter-
minable de la sociedad, p. e., miembros de un sindicato, gremio, confederación laboral,
etc. Estas dos clases de derechos están protegidas por el proceso de amparo.
Finalmente, en algunos casos, la titularidad de derechos constitucionales está restrin-
gida o solo puede ser ejercida por "sujetos especiales legitimados", como en el proceso
de inconstitucionalidad (C. Art. 203' "legitimidad activa/demandantes solo personas
jurídicas o excepcionalmente personas naturales requiere 5000 ciudadanos") y proceso
competencial (CPConst. Art. 109'"legitimidad activa/demandantes solo personas jurí-
dicas de derecho público).

NOTA: Si el tema o asunto discutido sobre 1a violación de1 derecho constitucional es muy
complejo, que requiriese para su resolución de 1a actuación de diversos medios probatorios;
entonces, este deberá tramitarse a través de un proceso ordinario y no por un proceso consti-
tucional, porque este tipo de proceso carece de etapa probatoria, además de ser una via proce-
dimental rápida y excepcional o "residual".

7.4.4. Cuarto presuPuesto: "Fin preventivo / restitutivo de los procesos consti-


tucionales"
Pregunta: ¿Cua1 es el fin u objetivo práctico y real que persigue el proceso constitu-
cional?
54 Lrsno l: lNtrnooucclóN nr Denrcno Pnoceser CotsrlrucloNnr

Si la demanda de un proceso constitucional de ta libertad es estimada, 1a sentencia


puede declarar -según el tipo o naturaleza de afectación- alguno de los siguientes dos
flnes:
. Sentencia con fin preuentiuo ante ainenazas (perjuicios futuros); o
. Sentencia corr fin restitutiuoante violaciones (perjuicios actuales).

¿Los procesos constitucionales pueden buscar un fin resarcitorio (o indemnizatorio)?


Los procesos constitucionales tienen únicamente una "fi.nalid.ad- preuentiua" ,,finali- o
dad restitutiua/restitutoria/reparadora", es decir, busca¡ retrotraer (regresar) Iós he-
chos hasta antes de la afectación del derecho constitucional por amei:nazao por viola-
ción. Por tanto, los procesos constitucionales no persiguen una "finatidad resarcitoria",
que es aquella que busca una indemnización o resarcimiento por daños y perjuicios, y
que se realiza a través de un proceso ordinario, pues en este existe la etapa probatoriá
necesaria para poder probar el quántum del dano.
Los procesos constitucionales de la libertad (hábeas corpus, amparo, hábeas data y de
cumplimiento) tienen por objeto "prevenir o reponer" las cosas a un estado anterior:
. A la uiolación (perjuicio actual) o
' A la amenaza de afectación (perjuicio futuro: cierto e inminente) de derechos cons-
titucionales por acción u omisión de actos de cumplimiento obligatorio, por parte
de cualquier autoridad, funcionario o persona.

Estos procesos constitucionales de la libertad tienen naturaleza procesal sui géneris,


su naturaleza procesal consiste en "ser restitutivos de derechos" y no d,eclaratiuos de
derechos, ni tampoco constitutiuos de derechos. y ello se debe a que en los procesos
constitucionales no existe etapa probatoria (necesaria para determinar la declaración
o constitución de derechos); por esto, en los procesos constitucionales se supone que
el derecho constitucional ya existe y 1o que debe veriflca¡se es, básica y únicamente,
si hubo o no afectación (amenaza o violación) de1 derecho constitucional y, por tanto,
se busca vía procesos constituciona-les únicamente "reponer las cosas a su estado
anterior".
Por ejemplo, en un proceso de amparo no procede solicitar el pago de indemnización por
danos y perjuicios, porque esto requiere de una sentencia constitutiuaque origine esta
obligación a cargo del deudor y el1o solo se consigue a través de un proceso ordinario,
donde existe una etapa probatoria para determinar la existencia de dano y medir e1
quántum a indemnizar.
¿Qué sucede si la controversia del proceso constitucional es compleja?
Si el tema o asunto discutido sobre la afectación del derecho constitucional es tan com-
plejo que requiriese para su resolución de la actuación de diversos medios probatorios;
entonces, este deberá tramitarse a través de un proceso ordinario que sí tiene etapa
probatoria.
Reglas necesarias sobre la procedencia de procesos constitucionales:
o Procedencia
Los procesos constitucionales solo procederán si el daño al derecho constitucional
es susceptible de reparación, pues de ese modo puede cumplirse el fln restitutivo.
. Improcedencia
Los procesos constitucionales no procederá¡ si el daño al derecho constitucional
no es susceptible de reparación, pues de ese modo no puede cumplirse el fln resti-
tutivo.
o No cabe indemnización
Cuando el da¡o al derecho constitucional es irreparable, entonces solo procederá
interponer una demanda de indemnización por daños y perjuicios en la vía ordi-
Rosen¡o Alr¡Bo PrNlrros 55

naria, pues en aquella sí existe etapa probatoria necesaria para probar el monto o
quántum del daño a indemnizar'

Jurisprudencia(s) del TC:


"La acción de amparo es una garantía destinada a proteger los derechos consagrados en la
Constitución Política del Estado, cuyo objeto es reponer las cosas al estado anterior a la ame-
naza o tulneración del derecho constitucional, siendo de naturaleza ¡estitutiva ]¡ no declarati-
va de derechos" (Expediente N' 3760-2004-AA/TC).

7,5. REGLAS DE ORO DE LOS PROCESOS CONSTITUCIONALES


Estas reglas de oro son las siguientes:
T.S.L. P¡imera regla general: Exigencia de agotamiento de vías Prevlas (CPConst.,
Arts. 5o inc. 4 Y 45"f
El proceso constitucional es un proceso excepcional y extraordinario ("proceso resi-
dual") y debe ser la ultima ratio o "mecafiismo procesal de defensa" contra la arbitrarie-
dad; por ello, se exige en algunos casos e1 agotamiento de las vías previas.
Es decir, el aJectado debe primero utiliza¡ las vías procedimentales especiflcas (procesos
ordinarios ya existentes), pero que sean "igualmente satisfactorios" para la protección
del derecho constitucional arrrerrazado o vulnerado.
Esta regla general presenta dos excepciones que son la segunda y tercera reglas de oro.
Se precisa que esta regla únicamente es aplicable a los procesos constitucionaies de la
libertad. La única excepción es e1 proceso de hábeas corpus.

Jurisprudencia(s) del TC:


uamparo
El amparo que se interponga en este supuesto se le denomina residuol" porque cum-
plió con agotar las r'ías previas (Exp. N" 0206-2005-PA/TC. caso Baylón Flores)'

7 .5.2,Segunda rcg)at Excepción a *igencia de agotamiento de vias previas (cP-


Const., Art. 46" sobre todo el frecueütemente usado inc. 2)
Cuando por diversas "circunstancias" se dispensa del agotamiento de 1a vÍa previa, es
decir, 1a demora de un proceso ordinario, sobre todo en cuanto dicha demora o dilata-
ción de un proceso ordinario pueda volver irreparable "la agresión o el daño del derecho
constitucional". Es muy importante saber argumental y sustentar esta excepción, pues
si no logramos convencer al Juez pa-ra que la admita, rechaza¡á nuestra demanda y
posiblemente el plazo para interponer ia demanda haya prescrito.
Artículo 46.- Excepciones al agotamiento de las vías previas
No será exigible el agotamiento de las vías previas si:
A) Una resoiución, que no sea la última en la vía administrativa, es ejecutada antes
de vencerse elplazo para que quede consentida;
B) Por el agotamiento de ia vía previa 1a agresión pudiera convertirse en irreparable;
C) La vía previa no se encuentra regulada o ha sido iniciada innecesariamente por el
afectado; o
D) No se resuelve la via previa en 1os plazos fljados para su resolución'
Cabe resaltar que es muy importante saber argumentar y sustentar estas excepciones,
pues de no lograr convencer aJ Juez rechazatá nuestra demanda y posiblemente el pla-
zo para interponer la demanda haya prescrito.

Jurisprudencia(s) del TC:


E1 amparo que se interponga en este supuesto se le denomina "ompSIg-altgmati!9" porque
no tuvo que agotar las vias previas (debido a diversas circunstancias previstas en la ley que
autorizaban su interposición sin agotarlas) (Exp. N'0206-2005-PA/TC, caso Baylón Flores).
5ó Lreeo l: lNrreoouccróN AL DeercHo Peoces¡i Co¡srrrucroN¡L

7.5.3. Tercera regla: Carencia de vías ordinarias idóneas (CPConst., Art. 5'inc.2f
Se precisa que en este supuesto "existeuna via previa", entonces ¿por qué no utilizarla?
Proceden los procesos constitucionales, cuando a pesar de que "existen vías procesales
ordinarias" estas no se utilizan, debido a que no son adecuadas o rea-lmente efectivas
para tutelar el derecho constitucional afectado; p. e., "ya sea que no brindan tutela de
modo oportuno" (la vía ordinaria es muy larga, su reglamentación es ambigua o oscura,
es muy onerosa su tramitación, etc.) o "ya sea que no brindan tutela de modo integral"
(no tutela el 100% dei derecho constitucional afectado).
Por ejemplo, "existe una vÍa previa", pero de utiliza¡la esta solo tutelaria e1 99% que-
dando desprotegido un 1% del derecho constitucional afectado; y nos preguntamos: ¿y
si ese 170 fuese el derecho a la vida o e1 derecho a la libertad individual, importaría? La
respuesta sería sí. No cabe duda que merecerÍa una pronta tutela. Por ello, en materia
de derechos constitucionales, y sobre todo de naluraleza de derechos fundamentales,
cada porcentaje o partecita de derecho importa y debe ser tutelado.
También es muy importante saber elaborar la argumentación constitucional para sus-
tentar esta otra excepción a la regla general que exige agotar 1as vías previas. pues si
no logramos convencer a\ Juez para que 1a admita, este rechazará nuestra demanda.
Se precisa que esta regla únicamente es aplicable a los procesos constitucionales de la
libertad. La única excepción es el proceso de hábeas corpus.
7.5.4, Cuarta regla: Vencimiento del plazo {CPConst., Art. 5o inc. 1O)
No proceden los procesos constitucionales si hubo vencimiento del plazo (prescripción)
para interpone¡ 1a demanda, con excepción unicamente de1 proceso de hábeas corpus.
Aquí rige el principio de preclusión que establece que los actos jurídicos procesales solo
son validos y producen efectos jurldicos si se ¡ealiza¡ dentro del plazo establecido por
Ley. Si vencido el plazo lega1 para la interposición de un acto procesal, una parte 1o
ejercita dicho acto debe ser rechazado v declarado inadmisible por extemporáneo (pues,
su derecho a1 ejercicio vá-1ido de aquel acto procesal se extinguió o prescribió).
¿Prescrito el plazo para interponer una demanda constituclonal. "ei derecho
. constitucionaiafectadoquedadesprotegido"?
En este caso, ei afectado tiene la vía procesal ordinaria para la defensa de su derecho
constitucional afectado, el afectado no queda desamparado de tutela procesal, sino so-
lamente pierde la posibilidad de la demanda constitucional, pero le queda 1a opción de
interponer la demanda ordinaia.
7.6, CARACTERÍSTICAS DE LOS PROCESOS CONSTITUCIONALES EN EL CPCONST.
A continuación, señalamos los principales matices procesales que caracterizan a los procesos
constitucionales.

7.6.1. Objeto de los procesos (CPConst., Art. 2"1


Tienen por objeto reponer 1as cosas a un estado anterior: i) a 1a vioiación (hecho verifi-
cado) o ii) a 1a amenaza de violación (hecho por veriflcarse). Pero esta amermza debe ser:
a) cierta (rea1, posible fisica y/o juridicamente); b) inminente (presente "su realización
ocurrirá en el breve plazo razonable, en un dia o dÍas" y no a futuro).
7.6.2, Sustento constitucional directo
La violación o attenaza debe afectar directamente (debe tener relación directa) a un de-
recho consagrado en la Constitución Poiítica. Por ejemplo, es improcedente el proceso
constituciona-l ante el derecho de posesión, pues este trene su regulación en el Código
Civil y no en 1a Constitución, que solo regula el derecho de propiedad.
7,6,3, Procuración oficiosa (CPConst., Arts. 26o, 41of
Pueden ser ejercidos indistintamente por el afectado o por tercera persona, aun sin
tener representación procesal del afectado.
Roernro Arr¡eo PrNrtos 57

7.6.4. Debido proceso


Establece los derechos básicos de una persona en cualquier proceso. Está protegida por
e1 proceso de hábeas corpus (CPConst., art.25" inc. 17).

7.6,5, Tutela procesal efectiva


Alude a los derechos básicos o mínimos que tiene una persona en cualquier proceso.
Una lista enunciativa de casos de tutela procesa-l efectiva está prevista en el art. 4'. Está
protegida por el proceso de amparo (CPConst., arts. 4o, 37 inc. 16).
7.6.6, Tramitación Preferente (CPConst., Art. 131
Los procesos constitucionales se tramitan con preferencia sobre los otros procesos or-
dinarios, bajo responsabilidad de 1os jueces.
7.6.7, Medidas cautelares (CPConst., Art. 15'l
En el proceso de amparo se establece -de modo innovador- una "triple clasificación de
vías procedimentales" de medidas cautelares:
Al Procedimiento cautelar general de ejecución inmediata
Ante actos de un particular u órganos públicos (CPConst., Art. 15'párr. 1); órgano
competente en 1o Instancia lluez civil o "mixto") y 2' Instancia (Sala competente
de la Corte Superior del Distrito Judicial correspondiente). Reitera la regulación
tradicional de las medidas cautelares similar al proceso civil, donde la apelación de
1a medida cautelar se concede "sin efecto suspensivo".

B| Procedimiento cautelar esPecial contra normas legales autoaplicativas


Tratándose de medidas cautelares contÍa normas legales autoaplicatiuas, e1 CP-
Const. establece un "trámite especial", pues la apelación de resoluciones de me-
didas cautelares que declaren 1a lnaplicación de normas legales autoaplicativas
siempre se conceden "con efecto suspensivo".
Cl Procedimiento cautelar especial contra actos administrativos municiPales o
regionales
Ante actos administratir,os expedidos por autoridad municipal o regional (CP-
Const., Art. 15" párr. 3); órgano competente en 1o Instancia fluez civil o "mixto") y
2o Instancia (Sa1a competente de 1a Corte Superior de1 Distrito Judicial correspon-
diente). Se exige 1a intervención del Ministerio Público ¿en calidad de qué, cómo
órgano dictaminador? (CPC, Art. 113'inc. 3). Esta vía procedimental especial de
la medida cautelar es una innovación del CPConst., pero para algunos especialis-
tas esta regulación discriminatoria lesiona la tutela judicial efectiva y el principio
de igualdad, pues desnaturahzala esencia de 1a medida cautelar como tutela de
urgencia. Sin embargo, e1 Tribunal Constitucional ha resuelto que esta vía es cons-
titucional (Jurisp., Exp. N' 23-2005-PllTC) frente a la demanda de inconstitucio-
nalidad interpuesta por 1a Defensoría de1 Pueblo.
7.6,8 Actuación de sentencias (CPConst., Art.22"1
Regula la institución procesal del principio de "actuación de sentencia impugnada". La-
mentablemente, excluye la frgura procesal del derecho anglosa¡ón llamada prisión ciuil
efectiua prevista en e1 proyecto de 1ey del CPConst., pero eliminada lamentablemente
durante ei debate del Pleno del Congreso.
7.6.9. Cosa juzgada (CPConst., Art.6')
La resolución a favor del accionante tiene el valor de cosajuzgada, siempre y cuando re-
suelva "el fondo" del asunto; por taflto, no es cosajuzgada si solo resuelve por la forma.
7,6,10. Excluye indemnización del daño
Los procesos constitucionales tienen por objeto solamente reponer 1os derechos cons-
titucionales a¡tes de 1a violación o amenaza de daño, pero nunca pueden pretender
58

incluir la reparación o indemnización económica (e11o se exigirá en un "proceso judicial


ordinario de danos y perjuicios" usando como prueba la sentencia constitucional favo-
rable al demandante).

7.7. PRINCIPIOS PROCESAIES DE LOS PROCESOS CONSTITUCIONAIES EN EL CP.


coNsT.
En el Art. III del CPConst. podemos identificar hasta nueve principios procesales (ocho provie-
nen del Derecho procesal civil), y el, principio de dudarazonable es e1 único principio procesal
exclusivo del Derecho procesal constitucional peruano. A continuación, se enumeran y descri-
ben 1os nueve (9) principios procesales aplicables a los procesos constitucionales:

7.7.1. Principio de dirección judicial


Por este principio se le asigna aljuez un rol activo, dirigiendo el proceso de modo eflcaz
para que este cumpla su función pública, es decir, como medio utilizado por el Estado
para hacer efectivo el derecho objetivo y concretar flnalmente la paz social en justicia.
Este principio de direcciónjudicial del proceso es la expresión que mejor ca¡acterízaaf
sistema procesal publicista, opuesto al privatista donde el juez asumía un ro1 pasivo
"de convidado de piedra".
7.7,2 Principio de gratuidad en la actuación del demandante
Referido aI principio general por el cual el Estado concede gratuitamente la prestación
jurisdiccional (p. e., no paga tasas judiciales, ni cédulas de notiflcación, etc.), sin perjui-
cio de que el litigante vencido totalmente en un proceso, en su caso, el litigante de ma-la
fe, deba abonar las costas, costos y las multas que para cada caso específico establece
1a ley procesal. Ejem.: 1os procesos constitucionales se encuentran exonerados de1 pago
de tasas judiciales (CPConst, DD.FF. V).
7,7,3, Principio de economía
Por este principio "debe tratarse de obtener el mayor resultado con el mínimo de empleo
de actividad procesal". Resultado de este principio es el rechazo de Ia demanda que
no reúne 1os requisitos legales para que al ser corregida desde un principio no vaya a
. ser la causa de la pérdida de mayores actuaciones; 1a inadmisibilidad de las pruebas o
incidentes inútiles; la acumulación de pretensiones para que en un mismo proceso se
ventilen varias. También significa aplicar por 1os Tribunales Superiores Ia"integración"
de las resoluciones, convalidá,ndose actos de nulidad en la resolución inferior materia
de apelación. Es necesario dejar en claro que eI principio de economía procesal no persi-
gue la mera simplificación de ios procesos, porque si tal simplificación va en desmedro
de 1a justicia, especÍflcamente de1 derecho de defensa de las partes, este principio no
avala 1a abreviación de los trámites.
7,7,4. Principio de inmediación
Por este principio, se exige que haya una relación directa entre las partes y eljuzgador,
es decir, que entre ellos exista una interacción personal e inmediata, en donde el luez
reciba directamente la actuación de las pruebas aportadas por las partes, por los ter-
ceros u ordenadas de oficio, en su calidad de director del proceso. Así, ias audiencias
y la actuación de medios probatorios se realizan ante eljuez, siendo indelegables bajo
sanción de nulidad. Se exceptúan las actuaciones procesales por comisión.
7.7,5. Principio de socialización
Por este principio, eljuez debe evitar que la desigualdad entre las personas por razones
de sexo, raza, religión, idioma o condición social, política o económica, afecte el desa-
rrollo del proceso. El proceso civil se rige estrictamente por e1 principio de iguatdad
procesal de las partes, que exige que 'las partes tengan dentro del proceso el mismo
trato encontrándose en la misma situación procesal". Es decir, en iguai situación, igual
derecho u obligación.
Roeenro Alreno PrNr-r-os 59

7.7.6, Principio de impulso oficioso


Por este principio, el juez debe impulsar el proceso por sí mismo, siendo responsable
de cualquier demora ocasionada por su negligencia. Estál exceptuados del impulso de
oñcio los casos expresamente señalados en la ley procesal. Así, eljuez y el TC tienen el
deber de impulsar de oflcio los procesos constitucionales, bajo responsabilidad.
7.7.7. Principio de elasticidad
El juez y el TC tienen el deber de adecuar la exigencia de las formalidades de la deman-
da al logro de los fines de los procesos constitucionales. Procesalmente, en 1os procesos
constitucionales de la libertad prima el aspecto de fondo sobre la forma, mientras que
en los procesos constitucionales orgánicos o de legalidad es 1o contrario.
7.7.8. Ptl¡cipio de duda razonable (principio favor procesum o pro actionef
Cuando en un proceso constitucional se presente una duda razonable respecto de si el
proceso debe declararse concluido, el juez y el TC declararán su continuación. Este es
un único principio procesal exclusivo o sui géneris de1 Derecho procesal constitucional
introducido por el novisimo CPConst.
7.7.9, Prlncipio de condena de costas y costos
Por este principio, el reembolso (devoiución del pago) de las costas y costos del proceso
no requiere ser demandado y es de cargo de la parte vencida, salvo declaraciónjudicial
expresay motivada de exoneración. La condena en costas y costos se establece por cada
instancia, pero si la resolución de segunda revoca la de primera Ia parte vencida pagará
ias costas de ambas. Este criterio se aplica también para lo que resuelva la Corte Su-
prema en casación. Si en un proceso se har discutido varias pretensiones, las costas y
costos se referirán únicamente a las que hayan sido acogidas para el vencedor.

7.8. ETAPAS DEL PROCESO CIVIL (U ORDINARTOI


Desde una perspectiva teórica v, sobre todo. didáctica, el proceso judicial ordina¡io o común
transcurre a lo largo de cinco etapas: postulatoria, probatoria, decisoria. impugnatoria 1' eje-
cutoria. La tendencia procesal contemporánea, acogida por el Código Procesal Civil peruano,
es considera¡ Ias etapas como momentos estela¡es y necesarios por 1os que debe pasar todo
proceso, procurando que ocurran en este, de tal manera que su actuación sea conocida di-
rectamente por el juzgador (principio de inmediación), en el menor número posible de actos
procesales (principio de concentración) y con el mayor ahorro de esfuerzo, gasto y actividad
(principio de economía). Es decir, las "etapas" son momentos por 1os que debe pasar todo pro-
ceso, procurando que ocurra¡ en este no de forma concatenada (una detrás de otra), sino de
modo simultáneo (como enla audiencia única en aplicación del principio de concentración). A
continuación, analízaremos cada una de estas etapas:

7.8.1. Etapa postulatoria


También llamada etapa de postulación es aquella en la que 1os contendientes presentan
al órgano jurisdiccional, los temas que van a ser materia de argumentación, prueba y
persuasión durante el proceso, sea porque se pretende el amparo de ia pretensión o
porque se busca el rechazo a través de Ia defensa.
7.8.2, Etapa probatoria
Es aquella donde, como su nombre lo indica, transita 1a actividad probatoria de las
partes, destinada a acreditar que los hechos han ocurrido tal como los describieron en
la etapa postulatoria.
7.8.3. Etapa decisoria
Consiste en el acto lógico-volitivo por el que eijuzgador opta por una de las proposicio-
nes fundamentales y probadas en el desarrollo dei proceso. Como resulta obvio, este es
el acto procesal más importante, casi toda larazón del proceso.
60 Lrseo l: lNreoouccrór rr Drnecuo Pnoceser CoNsrtucroxer

7.8.4. Etapa impugnatoria


Es aquella que se sustenta en el hecho de que 1a etapa decisoria o de juzgamiento,
siendo 1a etapa más importante del proceso es, flnalmente, un acto humano, por ello,
susceptible de error. Siendo así, las partes tienen eI derecho de exigir un "nuevo exa-
men" de la decisión obtenida, si consideran que esta tiene un yicio o error (de forma o
fondo) y además les produce agravio o perjuicio (p. e., recurso de agravio constitucional
ante el Tribunal Constitucional).
7.8.5. Etapa ejecutoria
Esta etapa está ligada al sentido flnalístico del proceso. La búsqueda de una declara-
ción judicial es, en estricto, la necesidad de contar con un instrumento jurídico (flrme,
compulsivo y efrcaz\ denominado sentencia, que produzca un cambio en la realidad. Si
1a sentencia no pudiera cumplirse, el proceso carecería de sentido. La etapa ejecutoria
cumple esa función, convertir en eflcaz ia decisión deflnitiva obtenida en el proceso. La
sentencia es el acto procesal que pone fln a la instancia.

7.9. ETAPAS DEL PROCESO CONSTITUCIONAL


El proceso constitucional se desarrolla a 1o largo de "cuatro" etapas, a diferencia del proceso
judicial ordinario que transcurre por cinco etapas, que son las siguientes:
A) Etapa postulatoria.
B) No tiene etapa probatoria. Excepcionalmente, e1 juez puede solicitar "medios probato-
rios de oficio" sin afectar la duración de1 proceso (Art. 9') porque 1os procesos constitu-
cionales son procesos sumarios (rápidos) donde se busca una pronta protección de 1os
derechos constituciona-les ante una "evidente y clara violación de los mismos"; por ello,
1as pruebas requeridas en estos casos son 1as básicas o mínimas. Sin embargo, ante
casos muy complejos, deberá acudirse a 1os procesos ordina¡ios (p. e., en los procesos
civiles), que son 1a vía idónea pa-ra presentar y analrzar una mayor cantidad de medios
probatorios, y por ende, estos son procesos largos en el tiempo v complejos.
c) Etapa decisoria. Actuación de sentencia impugnada.
D) Etapa impugnatoria. Apelación, recurso de agravio constitucional y de que¡a
E) Etapa ejecutoria. Muita progresiva y destitución.

7.1O. OTROS MECANISMOS DE DEFENSA DE LA CONSTITUCIONAIIDAD


Cabe precisar que e1 ordenamiento jurídico peruano cuenta con "diversos mecanismos de de-
fensa de la constitucionalidad", que no se agotan en los siete procesos constitucionales previstos
en el art. 200' (Garantías Constitucionales) de 1a Carta Magna -los cuales están reglamentados
de modo orgánico en ei CPConst.-, sino que existen a)atro instrumentos constitucionales más
que también tienen sustento en la Constitución Política de 1993. Por ello, podemos señalar que
en total existen otce mecanismos constitucionales de protección de la constitucionalidad, que
son los siguientes:

A) Proceso de hábeas corpus (C. y CPConst.)


B) Proceso de amparo (C. y CPConst.)
C) Proceso de hábeas data (C. y CPConst.)
D) Proceso de cumplimiento (C. y CPConst.)
E) Proceso de acción popular (C. y CPConst.)
F) Proceso de inconstitucionalidad (C. y CPConst.)
G) Proceso competencial (conflictos de competencia o de atribuciones) (C. y CP-
Const.)
H) Control difuso o judicial review (también llamado "excepción de inconstitucionalidad o
inaplicabilidad de 1a Ley") (C., Arts. 51'y 138' / CPConst. Arts. VI y 3")
I) Acusación constitucional o juicio político (C., 99-100)
Roarero Arrnno PlNltos 61

J) Acción contenciosa administrativa (C., 148) reglamentada por 1a Ley N" 27584
LPCAdm
K) El derecho de insurgencia (C., 46).
2.11. SISTEMA DE DEFENSA DE LA CONSTITUCIONALIDAD EN EL PERÚ (ESQUEMA
cLASIFICATORTO)
Así, podemos identificar hasta once (11) mecanismos o instrumentos de defensa de la cons-
titucionalidad que están previstos en 1a Constitución Política de 1993, los cuales, según su
objeto o flnalidad a proteger, se pueden clasificar -de un modo pedagógico- en 1os siguientes
dos grupos:
A) Procesos constitucionales de la libertad
a) Proceso de hábeas corpus
b) Proceso de amparo
c) Proceso de hábeas data
d) Proceso de cumplimiento
B) Procesos o mecanismos constitucionales orgánicos o de la legalidad
a) Proceso de acción PoPular
b) Procesodeinconstitucionalidad
c) Proceso competencial (conflictos de competencia o de atribuciones)
d) Control difuso o judicialreuíew (excepción de inconstitucionalidad o inaplicabilidad
de la Ley)
e) Acusación constitucional
f) Acción contenciosa administrativa reglamentada por la Ley N" 27584 "Ley que
regula el Proceso Contencioso Administrativo" (07 -12-2001)
g) E1 derecho de insurgencia. Precisamos que el término más apropiado a nivel doctri-
nario actualmente es "derecho de resistencia civil". Sobre todo para eI Perú, pues el
término *insurgente" está mu]'vinculado o asociado a "subr,ersivo" o levantamien-
tos en armas, a-ludiendo a 1os grupos terroristas de los anos ochenta.

El Código Procesal Constitucional está compuesto aproximadamente en un 85% de reglas to-


madas del Código Procesal Civil, y solamente un 15% son reglas procesales propias (sui géneris) de
aplicación exclusiva en procesos constitucionales.
De modo enunciativo, a continuación se enumeratlas principales diferencias entre un "pro-
ceso ciuil" -ej, principal "proceso ordinario o común", del cual se nutren las demás disciplinas pro-
cesales- y un "proceso constitucional" -precisando que 1as diferencias citadas a continuación son
identificables sobre todo en los procesos constitucionales de 1a libertad: hábeas corpus, amparo,
hábeas data y de cumplimiento-.

8.1. PRINCIPIOS PROCESALES


proceso civil: de los nueve principios procesales de1 CPConst., ocho están previstos en el CPC.
proceso constitucional: solo el "principio de duda razonable" es propio y sui géneris en materia
constitucional (CPConst., Art. III párr. 4).
8,2. ÓNCETTOS WRISDICCIONALES COMPETENTES
Proceso civil: solo resuelve el Poder Judicial'
Proceso constitucional: tanto el Poder Judiciat como el Tribunal Constitucional resuelven los
casos en materia constitucional (CPConst., Art. IV).
8.3. JUEZ COMPETENTE Y DOMICILIO
Proceso civil: en todos los casos, puede ser competente el juez del domicilio del demandado
(infractor).
Proceso constitucional: en el amparo, se excluye la posibilidad que sea magistrado competente
e1 juez del domicilio del demandado (infractor) (CpConst., Art. 51o párr. i).
8.4. CONTROL DIFUSO
Proceso civil: su uso es muy limitado, escaso o muy poco frecuente.
Proceso constitucional: los jueces civiles o mixtos pueden ejercer el control difuso "inaplicando
la norma jurídica inconstitucional", y su uso se ha incrementado enormemente en los últimos
años, con el caso de los amparos otorgados ilegalmente a favor de empresas de "casinos y tra-
gamonedas" y de los "buses camión" (CPConst., Arts. VI y 3.).
8.5. INTEGRACIóN ANTE DEFECTO DE NORMA PROCESAL
Proceso civil: fuentes a recurrir 1'Principios generales del derecho procesal, 2o Doctrina y 3'
Jurisprudencia.
Proceso constitucional (orden distinto): recurre 1o Jurisprudencia,2" Principios generales del
derecho procesal y 3' Doctrina (CPConst., Art. IX).
8.6. PROCEDENCIA ANTE AMENAZA
Proceso civil: no procede ante amenaza de violación del derecho.
Proceso constitucional: sí procede ante amenaza de violación del derecho, pero siempre y cuan-
do la amenaza sea cierta e inminente (CPConst., Art. 2.).

8.7. PROCEDENCIA CONTRA RESOLUCIONES JUDICIAIES FIRIUES


Proceso civil: la regla general "no procede contra resoluciones judiciales firmes o cosa juzgada,,,
salvo el caso de nulidad de cosa juzgada fraudulenta (CpC, 178).
Proceso constitucional: sí procede contra resoluciones judiciales firmes a través del proceso de
hábeas corpus o amparo (CPConst., Art. 4").

8.8. AGOTAMTENTO DE VÍeS pnpUeS


Pro'ceso civil: no se exige este requisito.
Proceso constitucional: 1a regla general establece el "agotamiento de vías previas", que son las
vías ordinarias o comunes, salvo algunas excepciones (CpConst., fut. 46").
8.9. COSA JUZGADA
Proceso civil: la decisión final que se pronuncie tanto por 1a forma como por el fondo originan
una resolución firme o cosa juzgada.
Proceso constituciona-l: solo habrá cosajuzgada cuando la decisión flna-l se pronuncie sobre "el
fondo" (CPConst., Arts. 6', 24' y VII).

8.10. AUSENCIA DE ETAPA PROBATORIA


Proceso civil: pasa a través de cinco etapas: postulatoria, probatoria, decisoria, impugnatoria
y ejecutoria.
Proceso constitucional: soio desarrolla cuatro etapas, porque carece de la etapa probatoria
(CPConst., Art. 9").

8.11. TURNO
Proceso civil: hay respeto de los turnosjudiciales.
Proceso constitucional: 1a regla general señala que hay respeto a los turnosjudiciales, sa_lvo en
e1 caso del hábeas corpus (CPConst., Art. 1 1').

8. 12. TRAMITACIÓN PREFERENTE


Proceso civil: todos los procesos se tramitan por igua1, salvo los de alimentos.
a

Roaenro ALr¡,no Pnrtos ó3

Proceso constitucional: tienen tramitación preferente sobre los procesos civiles (ordinarios),
bajo responsabilidad deljuzgado (CPConst., Art. 13").
8. 13. MEDIDAS CAUTELARES
Proceso civil: existe solo una vía procedimental general en materia cautelar.
Proceso constitucional: en la actualidad, el CPConst. establece únicamente para el proceso de
amparo una tripie clasificación de procedimientos en materia cautelar: a) general, para todo tipo
de actos lesivos en general; b) especial, para amparos contra normas autoaplicativas; y c) espe-
cial, para amparos contra actos administrativos municipales y regionales (CPConst., Art. 15').

8.14. PRTNCIPIO DE ACTUACIÓN DE SENTENCIA IMPUGNADA (O CUMPLIMIENTO DE


SENTENCIA APELADAI
Proceso civil: al impugnarse la sentencia, por 1o general, se busca suspender su eflcacia o ac-
tuación. Este es el caso de la "apelación concedida con efecto suspensivo".
Proceso constitucional: aplicación del "principio de actuación de sentencia impugnada". Es
decir, la admisión de la impugnación de la sentencia estimatoria de la demanda constitucional
no suspende la ejecución/cumpiimiento de la sentencia, sino que esta se cumple efectiva e
inmediatamente sin perjuicio de que la apelación corre y se tramita paralelamente (CPConst.,
Art.22" párr.2: "La sentencia que ordena 1a reaiización de una prestación de dar, hacer o no
hacer es de actuación inmediata").

8.15. FIRMA DE ABOGADO


Proceso civil: requiere firma de abogado en todos 1os casos (hay "defensa cautiva").
Proceso constitucional: regla general requiere firma de abogado, salvo en 1os casos de hábeas
corpus y hábeas data (CPConst., Arts. 26'y 65').

8.16. DEMANDA
Proceso civil: requiere demanda escrita en todos los casos.
Proceso constitucional: 1a regla general requiere demanda escrita, salvo en el caso de hábeas
corpus (CPConst., Art. 27').
8.17. ETECTOS RETROACTIVOS DE LA SENTENCIA
Proceso civil: en ningún caso, la sentencia civil tendrá efecto retroactivo.
Proceso constitucional: solo 1as sentencias emitidas en los procesos de inconstitucionalidad y
de acción popular "tendrán efectos retroactivos" (CPConst., Arts. 81'y 83').

8.18. EXONERACIÓN DE TASAS JUDICIALES


Proceso civil: la regla general establece que "todos ios procesos civiles pagan tasas judiciales",
salvo los procesos de alimentos y aquellos que gocen de1 Auxilio Judicial.
Proceso constitucional: todos 1os procesos están exonerados del pago de tasas judiciales (CP-
Const., DD.FF. V).
8.19. CONCLUSIÓN DEL PROCESO POR SENTENCIA
El proceso de ínconstitucionalidad solo termina "por sentencia" (CPConst. Art. 106" párr. 2); por
tanto, no cabe ninguna "forma especial de conclusión anticipada del proceso" como la concüación,
allanamiento y reconocimiento, transacción judicial, desistimiento y/o abandono, que son figuras
admitidas para resolver los procesos civiles sin expedir sentencia (Arts. 323'-354' del CPC).

8.20. TIPO DE JUSTICIA A ALCANZAR


Proceso civil: cuenta con una etapa probatoria que 1e permite d, jtez conocer a fondo, con de-
talle e integramente la controversia y, por tanto, el Juez busca una jggllci¿ie-Eg¡¡eza.
Proceso constitucional: no cuenta con etapa probatoria y hay limitación en la actuación de
medios probatorios -1as partes solo actúan "documentos"-, 1o que no permite al ¡tez conocer
con detalle y en toda su integridad Ia controversia; por tanto, e1 Juez que solo conoce e1 pro-
64

blema tangencialmente busca una justicia de probabilidades. Por ello, un criterio en los PC
para los jueces constitucionaies es que "es preferible equivocarse en exceso en 1a tutela de los
derechos constitucionales antes que equivocarse por omisión/carencia" (CPConst. Arts. T.P.
II, III, VIII, 9").

9.1. EL TC Y LA TRADICIONAL DIVISIÓN DEL ESTADO EN TRES PoDERES PÚBLIcos


La doctrina enseña que en todo sistema democrático de gobierno e1 poder radica en el pueblo
y su ejercicio en los funcionarios elegidos o designados, con las atribuciones que 1a Constitu-
ción de cada paÍs determina. La tradicional división de las funciones públicas en tres poderes
Legislativo, Ejecutivo y Judicial (propuesta por Montesquieu) está superada.
Hay otros órganos constitucionales que tienen atribuciones más o menos importantes, uno de
esos órganos es, en e1 Perú, el Tibunal Constitucíonal (antes denominado Tribunal de Garan-
tÍas Constitucionales). Es más, las sentencias del Tribunal Constitucional, que tienen efectos
vinculantes, han sido acatadas por 1os Poderes Legislativo, Ejecutivo y Judicial. Asimismo, por
el Consejo Nacional de 1a Magistratura y por el Ministerio Público, con la reservas de1 caso.

9.2, CREACIóN DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL


El Tribunal Constitucional es un órgano relativamente nuevo en el Perú, creado por 1a Cons-
titución de t979, y no tiene más de 15 años de funcionamiento efectivo. Por su naturaleza y
la incidencia de sus atribuciones, en doctrina, se le atribuye 1a condición de "poder corrector",
toda vez que le corresponde establecer de modo valido el ejercicio de las competencias cons-
titucionalmente asignadas a los poderes públicos; así también tiene asignada 1a función de
ejercer de garante de los derechos fundamentales. Su a¡tecedente inmediato es el Tnbunal de
Garantías Constitucionales creado por Ia Carta Nfagna de 1979. con funciones más o menos
semejantes al actua,1, que estuvo integrado inicialmente por nueve magistrados. elegidos en
forma proporcional por 1os Poderes Legislativo. Ejecutii'o t' Judicial. Este Tribunal, de üda
efimera y azatosa, fue disuelto luego del goipe de Estado del 5 de abnl de 1992.
El actua-l Tribunal Constituciona-1 -ahora compuesto de siete miembros- fue creado por la Cons-
titución de 1993, sin embargo, recién fue instalado ei 24 de junio de 1996. No obstante, once me-
ses después, tres de los siete magistrados que 1o integraban fueron arbitra¡iamente destituidos
aJ negarse valientemente a legitimar la Ley N' 26657, que pretendía habilitar un tercer periodo
presidencial consecutivo del entonces presidente Alberto Fujimori. Con el propósito de que aquel
"residual Tribunal" siguiera funcionando con 1os cuatro magistrados supérstites, vinculados en
menor o mayor grado al régimen autocrático, se expidió, e1 mismo dÍa en que destituyeron a los
tres va.lientes y heroicos magistrados, 1a Ley N" 26802 autorizándose a dicho tribunal resolver
las acciones de garantías (hábeas corpus, arnparo, hábeas data y cumplimiento).
A contínuación, se transcriben las disposiciones sobre e1 Tribunal Constitucional previstas en
la Carta Magna de 1993:
Art. 20 1' (Tribunal Constitucional):
"El Tribunal Constitucional es el órgano de control de la Constitución. Es autónomo e independiente.
Se compone de siete miembros elegidos por anco años.
Para ser miembro del Tnbunal Constitucional, se engen los mlsmos requisitos que para ser uocal de
la Corte Suprema. Los miembros del Tibunal Constitucional gozan de la misma inmunidad g de las
mismcs prerrogatiuas que los congresislas. Ies alcanzan las mismas incompatibilidades. No hag
reelección inmediata.
Los miembros det Tríbunat Constiítaonal son elegidos por el Congreso de la República con el uoto fa-
uorable de los dos fercios del número legal de sus miembros. No pueden ser elegidos magistrados del
Tribunal Constitucional los yteces o7?scales que no han dejado el cargo con un año de anticipación".
Roeenro Arrano Pnrrros ó5

NOTA: Conforme el Art. 1" de la Ley N'28301 nueva "Ley Orgánica de1 Tribunal Constitucional' (LOTC)
vigente desde e1 (01-12-04), la misión del Tribunal Constitucional se ha ampliado; pues ahora no solo
ejerce el control de la constitucionalidad, sino también se precisa que el Tribunal Constitucional es el
órgono supremo deinterpretaaóndela Constitución Política. La redacción del Art. 1'de la LOTC es
doctrinaria y técnicamente más adecuada y precisa que la prescrita en el primer párrafo del Art. 201'
de la Constitución; porque el Tribunal Constitucional no controla un documento llamado Constitución
-entendido, como la norma positiva escrita-, sino controla y/o defiende la constitucionalidad, que es
un sfofus quo de "derechos vivos", caracterizado por la plena vigencia y efectivo cumplimiento de los
efectos jurídicos de los derechos constitucionales conforme la supremacía normativa de 1a Constitu-
ción. Es decir, el Tribunal Constitucional no controla el simple texto literal de la Constitución, sino
como órgano jurisdiccional controla que se cumplan real y eficazmente los derechos constitucionales
emanados de su texto.

Art. 202" lFunaone s del Tibunal Constitucionat) :

" Conesponde al Tnbunal Constitucional:


1, Conocer, en instancia única, lo acción de inconstitucionolidad.
2. Conocer, enultima g defi"nitiuoinstancict, los resolucíones denegatorias de hdbeas corpus, am-
paro, hdbeas data, g accíón de cumplimiento.
3. Conocer los conflictos de competencia, o de atribuciones asignadas por la Constitución, confor-
me a leg".

Arf. 204' (Sentencias del Tribunal Constitucionall:


"La sentencia det Tnbunal que declara la inconstitucionalidad de una norma se publica en el diarío
ofiaal, Al día siguíente de la publicación, dicha norma queda sin efecto.
No tiene efecto retroactiuo la sentencía del Tribunal que declara inconstituaonal, en todo o en parte,
una norma legal".
Art. 205' lDerecho de recumr a tnbunales g organizaaones intemaaonales):
"Agotada la ytnsdicaón intema. Etíen se constdere lesionado en los derechos Ek la Constitucíón
reconoce puede recurrir a los tibunales u organismos intemaaonales consfiruidos según tratados o
conuenios de los que el Perú es parte".

Precisá¡dose que la resolución de1 Tribunal Constitucional que se pronuncie sobre "el fondo"
agota la jurisdicción nacional o interna (Arf. 24' del CPConst.).
Actualmente, el Tribunal Constitucional se rige por la Ley N'28301 "Ley Orgánica de1
Tribunal Constitucional" (pub. 23-07-04\ y la Resolución Administrativa No 095-2004-PITC
"Reglamento Normativo del Tribunal Constitucional" (pub. 02-10-04).

9.3. DL JIJEZ CONSTITUCIONAL Y EL IMPACTO DE SUS SENTENCIAS


Siendo el Tribunal Constitucional un órgano jurisdiccional, sus decisiones tienen necesaria-
mente «repercusiones políticas" debido a que é1 está encargado de controlar la constitucionali-
dad de todo el sistema jurÍdico.
Sin embargo, por el hecho de que el juez constitucional tenga que resolver con frecuencia
controversias relevantes de indudable contenido politico, no puede en ningún caso ponerse en
cuestión su funcionamiento. No se han producido enfrentamientos de mayor signiflcancia en
relación con e1 ejercicio de las atribuciones asignadas al Tribunal Constitucional. Lo que sí ha
ocurrido es la discusión pública de sus sentencias, siendo las más polémicas las expedidas en
materia de seguridad previsional y laboral, ratiflcación dejueces y flscales, y la derogatoria de
los decretos llamados "antiterroristas" dictados por e1 gobierno de Alberto Fujimori.
Sobre el tema de ratificación de jueces y fiscales, se debe precisar que pese a que eI artículo
142" de la Constitución de 1993 declara que "no son revisabies en sede judicial 1as resolucio-
nes del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) en materia electoral, ni las del Consejo Naciona-l
de la Magistratura (CNM) en materia de evaluación y ratificación de jueces", una interpre-
tación sistemática permite concluir que e1 Tribunal Constitucional tiene competencia para
ó6

juzgar esos casos, mediante el proceso de amparo, cuando se hayan producido violaciones a
los derechos fundamentales, sean de naturaleza polÍtica o bien los derivados del proceso de
ratificación judicial; en particuiar, la regla a la que tienen que ser sometidos quienes hayan
desempeñado el cargo durante siete años y no antes. Particularmente ha sido el Consejo Nacio-
nal de la Magistratura (CNM) quien ha objetado este tipo de control constitucional sobre la base
de una lectura textual de la Constitución, y desligada por completo de una ínterpretación en el
contexto de los tratados internacíonales sobre derechos humanos.
En esta tarea, y sobre todo en la de adecuar la legislación al ordenamiento constitucional, el
Tribunal Constitucional ha reaJizado un importante esfuerzo, a1 punto que en el ano 2003 ha
expedido más de 4 mil sentencias en procesos de inconstitucionalidad, conflictos de competen-
cia y acciones de garantías. Se ha superado largamente el total de sentencias dictadas en los
anos 2000, 2001 y 2002, en gran medida como consecuencia de1 funcionamiento de dos Salas
(la segunda Sala se creó en e1 2003, porque tradicionalmente se había trabajado con'una sola
Sala"). Esta cantidad, sin embargo, no ha afectado la ca-lidad de las resoluciones.

9,4. VISIÓN DEL TRTBUNAL CONSTITUCIONAL


El Tribunal Constitucional busca que esta institución sea entendida por la sociedad como el
supremo intérprete de la Constitución, cuya finalidad y accionar se exprese en la defensa y tu-
teia de los derechos fundamentales y el resguardo del Estado constitucional de Derecho.

9.5. MISIóN DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL


El Tribunal Constitucional es el órgano de control de la constitucionalidad del país, encargado
de promover y tutelar la vigencia efectiva del Estado constitucional de Derecho y la defensa
de los derechos constitucionales, permitiendo que estos se conviertal en realidades autén-
ticamente gozadas por 1a población y posibilitando, de esta manera, el fortalecimiento de la
legalidad constitucional y del ordenamiento jurídico del país.

9.6. FUNCIONES DEL PODER JUDTCIAL Y DEL TRIBUilAT CONSTTTUCIONAL (EL TC


COMO PODER CONSTITTIYENTE CONSTITT'IDOI
El Tribunal Constituciona-l, en el Expediente No 2409-2002-MITC,ha desarrollado esta no-
ción que fundamenta los procesos de control normativo, pero no solo a e11os. Nos permitimos
esquematizar el tema adicioná,ndole una vertiente política:
"La actividad jurisdiccionai del Poder judicial tiene por función constitucional el viabilizar la
intervención del Estado mediante órganos de failo adscritos a una terceridad imparcial y com-
positiva, tendentes a dirimir los conflictos interindividuales de naturaleza jurídica con el objeto
de restablecer la convivencia pacífica mediante la resolución de dichas controversias por la vÍa
de la recta aplicación o integración de la iey en sentido lato.
A diferencia de la actividad jurisdiccional efectuada en sede judicial, el Tribunal Constitucio-
nal tiene como tareas la racionalización de1 ejercicio del poder, el cual se expresa en los actos
de los operadores del Estado, el mismo que debe encontrarse conforme con las asignaciones
competenciales establecidas por la Constitución; asimismo, vela por la preeminencia del tex-
to fundamental de la República sobre el resto de 1as normas del ordenamiento jurídico del
Estado; igualmente se encarga de velar por el respeto y 1a protección de los derechos funda-
mentales de la persona, así como de ejercer 1a tarea de intérprete supremo de los alcances y
contenidos de la Constitución.
Es evidente que el Tribunal Constitucional, por su condición de ente guardián y supremo intér-
prete de la Constitución, y mediante la acción hermenéutica e integradora de ella, se encarga
de declarar y establecer los contenidos de los valores, principios y normas consignados en el
corpus constitucional.
En ese orden de ideas, e1 Tribunal Constitucional, en cuanto Poder Constituyente Constitui-
do, se encarga de resguardar Ia sujeción del ejercicio del poder estatal al plexo del sistema
constituciona-l, la supremacía del texto constitucional y la vigencia plena e irrestricta de los
derechos esenciales de la persona. De ahí que formen parte de su accionar, la defensa in toto
a

Roaenro Arreeo PrNrrros 67

de la Constitución y de los derechos humanos ante cualquier forma de abuso y arbitrariedad


estatal".

9.7. AUDIENCIAS PÚBLICAS DESCENTRALIZADAS


La sede legal del TC es la ciudad de Arequipa, empero, la mitad de la carga procesal procede
de Lima. En audiencias de Pleno y de Salas a partir del periodo 2002, el Tribunal ha celebra-
do sesiones, una o más veces, en casi todos los departamentos, gracias a la muy acertada y
encomiable decisión de las "sesiones descentralzadas", y su gran efecto didáctico. [,os medios
de comunicación social difundieron casi todas las audiencias descentralizadas. Dichas audien-
cias públicas descentralizadas se han reaJizado en los siguientes lugares:
A) Ptovincias. Con el propósito de acercar la justicia constitucional al pueblo, eütando
los gastos en que tienen que incurrir los justiciables, el Tribunal Constitucional se ha
trasladado a las principales ciudades del pais para realizar audiencias públicas. En el
año 2003, se realizaron audiencias públicas en las ciudades de Arequipa (2 veces), Chi-
clayo, Trujillo, Piura y Cajamarca. En el a¡o 2004, se han realizado audiencias en las
ciudades de Iquitos, Huánuco, Ayacucho, Arequipa, Huancayo, Huancavelica, Piura,
Tumbes, Huacho, Cusco y Puerto Maldonado. Casi el 98% de las causas que resuelve
el TC son vistas en audiencias públicas.
Bl Universidades (docencia). Ampliando su radio de acción hacia el campo de la docen-
cia, el Tribunal Constitucional reaJizó audiencias públicas en las Universidades con el
propósito de permitir un mejor conocimiento por parte de los alumnos de las Facul-
tades de Derecho, respecto del acto procesal de la vista de Ia causa de las demandas
constitucionales.

9.8. INNOVACIONES EN LA GESTIÓN JURISDICCIONAL DEL TC


A partir del periodo 2002, el Tribunal Constituciona.l (TC) ha dado un gran salto y avance positi-
vo, sobre todo en materia jurisdiccional, tanto en e1 aspecto cualitativo (la calidad de sus senten-
cias) como cua¡titativo (en la celeridad y gra¡ número de casos resueltos). Se le considera una
de las mejores instituciones públicas: rápida, eficiente e innovadora en sus resoluciones y, sobre
todo, es una de las muy pocas entidades públicas peruanas que goza de credibilidad y prestigio
tanto nacional como internacional.
En este marco, e1 TC ha adoptado acciones que han permitido resolver expedientes en un
número substantivamente mayor, 1o que ha redundado en una administración de justicia con
mayor celeridad, en beneficio de los justificables; mejorando, de esta manera, el servicio a la
ciudadanía.
Las acciones e innovaciones en materia de gestión jurisdiccionai del TC, a partir del periodo
2002, fueron las siguientes:
. Audiencias públícas descentralizadas, en diferentes puntos del pa,is.
. Programación de audiencias tanto en las mañanas como en ias tardes.
. Publicación de las audiencias de vista de la causa en la página web del Tribunal Cons-
titucional, además de la notiflcación de ley.
. Publicación del texto completo de las resoluciones en la página web.
. Organtzacíón del trabajo de apoyo jurisdiccional en horario extraordinario, que fue
compensado en periodo de menor demanda del servicio. Esta labor extraordinaria, en
la que participó todo el personal de la institución, fue compensada entre los días 20 y
31 de diciembre de 2003, una jornada similar se ha organizado en el presente año.
. Reorgantzación institucional decretada por Resolución Administrativa N" 006-2003-P/
TC, que permitió reordenar 1a actividad jurisdiccional, evaluar al personal y crear dos
Salas jurisdiccionales, además de la de1 Pleno Jurisdiccional.
. Reelaboración y aprobación de1 Reglamento Normativo del Tribunal Constitucionai,
que contiene las disposiciones normativas y procedimentales de la actividad jurisdic-
cional de esta instancia constitucional.
ó8

. Reelaboración y aprobación del nuevo Regiamento de Organización y funciones del


Tribunal Constitucional; y, consecuentemente, eliminación de 1a duplicidad y superpo-
sición de funciones y atribuciones entre funcionarios y servidores del Tribunal Consti-
tucional. Se rediseñó la estructura orgánica del Tribunal, sobre la base del principio de
especialidad, integrando las funciones y competencias afrnes.
. Aprobación dei nuevo cuadro para asignación de personal, elaborado en coordinación
con la Secretaría Técnica de Gestión hiblica de la Presidencia del Consejo de Ministros,
adecuándolo a 1os lineamientos técnico-organizacionales señalados en la Ley de Moder-
nizacíón de la Gestión de1 Estado.
. Se brindaron pautas de comportamiento al personai del Tribunal Constitucional en
todos los niveles y, especíalmente, en el jurisdiccional, exigiendo una conducta sujeta
a los principios de la ética pública.
. Publicación periódica de información jurisdiccional y administrativa, en estricto cum-
plimiento de la Ley de Transparencia de la Información Priblica. Atención de las solici-
tudes de información requeridas por los ciudadanos al amparo de dicha ley.
. Disposiciones al personal para el respeto de los "derechos de los administrados y
justiciables":
La preferente atención a los abogados g litigantes; dándoles un trato respetuoso y con
las consideraciones del caso.
Acceso, en cualquier momento, de manera directa g sin limitación alguna a la informa-
ción contenida en los expedientes de los procedimientos administrativos en 1os que son
partes y a obtener copias de los documentos contenidos en éi.
Acceder a la información gratuita que brinda el Tribunal Constitucional sobre sus ac-
tividades orientadas a 1a colectividad, incluyendo sus flnes, competencias, funciones,
organigramas, ubicación de dependencias, horarios de atención, procedimientos y de-
más características.
. Publicación de la revista electrónica Gaceta del Tribunal Constitucional en su pá-
gina web desde e1 2006. Actualmente, cuenta con cinco números electrónicos on-line
que proporcionan valiosa información como jurisprudencias vinculantes y no, informes
' importantes, cursos y marcha institucional de1 TC y también difunde publicaciones
constitucionaies.
Se resalta que la acertada y oportuna gestión jurisdiccional dei TC ha contribuido a que la
ciudadanía vuelva a creer en la función jurisdiccional en el Perú, al menos un sector de ella,
especÍficamente en materia constitucional.
El actual TC es un modelo de institución púb1ica -y no solamente a nivel de órgano jurisdiccio-
nal- con mucha credibilidad y prestigio, ta¡to a nivel nacional como internacional.

Acerca de 1os tipos de sentencias que emite el Tribunal Constituciona-l (TC), el mismo Tribunal,
en el Expediente N" 0004-2004-CCITC -citado acertadamente por Omar Sar en su práctica obra
Constitución Política del Peru con jurisprudencias del IC (Editorial Nomos & Thesis. Lima, mayo
2005. Segunda edición. pp. 827-835)- con afán pedagógico ha esbozado una tipología y descripción
de los efectos de 1a jurisprudencia constitucional.
Dicha tipología ha sido transcrita a continuación, pero 1e hemos agregado una "nueva nume-
ración y formato" distinto al establecido erl la sentencia original, a fln de que sea más didáctica su
comprensión.
La tipología y 1os efectos de 1a jurisprudencia constitucionai
Sobre este tema, el TC ha señalado que 1a doctrina ha establecido una doble clasiflcación:
Rosrcro Arrnno Pr¡rrrros ' 69

1O.1. pRIMERA CLASIFICACIÓN: SENTENCIAS DE ESPECIE O DE PRINCIPIO


Respecto a esla primera clasificación se tiene:
10.1.1. Las sentencias de esPecie
Las sentencias de especie se constituyen por la aplicación simple de 1as normas cons-
titucionales y demás preceptos del bloque de constitucionalidad a un caso particular
y concreto. En este caso, la labor del juez constitucional es meramente "declarativa",
ya que se limita a aplicar 1a norma constitucional o 1os otros preceptos directamente
conectados con ella.
l0.l,2, Las sentencias de PrinciPio
Las sentencias de principio son las que forman la jurisprudencia propiamente dicha,
porque interpretan e1 alcance y sentido de las normas constitucionales, llenan las lagu-
nas y forjan verdaderos precedentes vinculantes.
En cuanto a estas últimas, el Tribunal Constitucional peruano ha dictado diversas
sentencias emitidas en los Exps. N" 0008-2003-AI/TC y N'018-2003-AI/TC, que 11a-
maremos "instructivas", y que se caracterizan por realizar, a partir del caso concreto,
un desarrollo jurisprudenciai y doctrinario de los temas más importantes en discusión.
Este tipo de sentencias se justiflcan porque tienen como flnalidad orientar a los jueces
con criterios que puedan utilizar en la interpretación constituciona-l que realicen en
los procesos a su cargo y, además, porque contribuyen a que los ciudadanos ejerciten
mejor sus derechos.

10.2. SEcUNDA CLASIF'ICACIÓN: SENTENCIAS ESTIMATMS O DESESTIMATIvAS


Con relación a la segunda clasifi.cación, debemos expresar 1o siguiente:
10.2.1. Las sentencias estimativas
Las sentencias estimativas son aquellas que declaran fundada una demanda de in-
constitucionalidad. Su consecuencia jurÍdica especifrca 1a eliminación o expulsión de 1a
norma cuestionada del ordenamiento jurÍdico, mediante una decla¡ación de invalidez
constitucional. En dicha hipótesis, la inconstituciona-lidad se produce por la colisión
entre el texto de una ley o norna con rango de leyy una norma, principio o valor cons-
tituciona,l. Las sentencias estimativas pueden ser de simple anulación, interpretativas
propiamente dichas o interpretativas-manipulativas (normativas).

Al Las sentencias de simple anulación


En este caso, el órgano de control constituciona-l resuelve dejar sin efecto una parte
o la integridad del contenido de un texto. La estimación es parcial cuando se refiere
a 1a fracción de una ley o norma con rango de 1ey (un articulo, un párrafo, etc.) y,
por ende, ratifica lavalidez constitucional de las restantes disposiciones conteni-
das en el texto normativo impugnado. La estimación es total cuando se reflere a la
plenitud de una ley o norma con rango de ley; por ende, dispone la desaparición
íntegra de1 texto normativo impugnado del ordenamiento jurídico.
B) Las sentencias interpretativas propiamente dichas
En este caso, el órgano de control constitucional, según sean las circunstalcias
que rodean el proceso constitucional, declara la inconstitucionalidad de una in-
terpretación errónea efectuada por algún operador judicial, 1o cual acarrea una
aplicación indebida.
Dicha modalidad aparece cuando se ha asignado aI texto objeto de exalnen una
significación y contenido distinto al que la disposición tiene caba-lmente. Así, el
órgano de control constitucional puede concluir en que por una errónea interpreta-
ción se han creado " normas nueuas" , distintas de 1as contenidas en 1a ley o norma
con rarlgo de ley ob¡eto de examen. Por consiguiente, establece que en el futuro los
7A Lrsno l: lNrnooucctóN AL Drnecno Pnocesnr CoNsrlruclour

operadores juridicos estarán prohibidos de interpretar y aplicar aquella forma de


interpretar decla¡ada contra¡ia a la Constitución.
Cl Las sentenclas interpretativas-manipulativas (normativasf
En este caso, el órgano de control constituciona-1 detecta y determina la existencia
de un contenido normativo inconstitucional dentro de una Iey o norma con rango
de ley. La elaboración de dichas sentencias está sujeta alternativa y acumulativa-
mente a dos tipos de operaciones: la ablativa y la reconstructiva.
La operación ablativa, o de exéresis, consiste en reducir los alcances normativos de
la ley impugnada "eliminando" det proceso interpretativo alguna frase o hasta una
norma cuya signiflcación colisiona con la Constitución. Para tal efecto, se decla¡a
la nulidad de las "expresiones impertinentes"; lo que genera un cambio del conte-
nido preceptivo de la ley.
La operación reconstructiva, o de reposición, consiste en consignar el alca¡ce nor-
mativo de la iey impugnada "agregándosele" un contenido y un sentido de interpre-
tación que no apa_rece en el texto por sí mismo.
La existencia de este tipo de sentencias se justifica por la necesidad de evitar los
efectos perniciosos que puedan presentarse en determinadas circunstancias, como
consecuencia de los vacíos legales que surgen luego de la "expulsión" de una ley
o norma con rango de ley del ordenamiento jurídico. Tales circunstancias tienen
que ver con la existencia de dos principios rectores de la actividad jurisdiccional-
constituyente, a saber: el principio de conservación de 1a ley y el principio de inter-
pretación desde la Constitución.
Conviene tener presente en qué consisten:
af El principio de cousenación de la ley. Mediante este axioma se exige il juez
constituciona-l "salvar', hasta donde sea razonablemente posible, 1a constitu-
cionalidad de una ley impugnada, en aras de a-flrma¡ Ia seguridad jurídica y la
gobernabilidad del Estado.
Es decir, la expulsión de una 1ey del ordenamiento jurídico por inconstitucional,
debe ser la ultima ratio ala que debe apelarse. Asi, 1a simple declaración de in-
constitucionalidad no debe ser utilizada, sa-lvo si es imprescindible e inevitable.
b) El principio de interpretación desde la Constitución. Mediante este axioma
o pauta básica se asigna un sentido a una ley cuestionada de inconstitucio-
nalidad, a efectos que ella guarde coherencia y armonía con el plexo del texto
fundamental.
Dicha interpretación hace que la ley sea conforme a la constitución; cabiendo,
para tal efecto, que se reduzca, sustituya o modifique su aplicación para los
casos concretos.
La experiencia demuestra que residualmente la deciaración de inconstitucio-
nalidad puede terminar siendo más gravosa desde un punto de vista político,
jurídico, económico o social, que su propia permanencia dentro der ordena-
miento constitucional. Así, pues, los efectos de dicha declaración pueden pro-
ducir, durante un "tiempo", un vacío legislativo danoso para la vida coexisten-
cial.
En ese sentido, no debe olvidarse que lajurisdicción constitucional desarrolla
una función armonizadora de los conflictos sociales y políticos subyacentes
en un proceso constitucional, por 10 que dichas sentencias se constituyen en
instrumentos procesa-les necesarios para el desarrollo de tal fin.
Este tipo de sentencias propicia ei despliegue de los efectos de las normas cons-
titucionales que podrían ser obstaculizados por los "huecos normativos" emana-
dos de un simple fallo estimatorio.
71

Las normas inducidas y deducidas emanadas de una sentencia manipulativa-


interpretativa (normativa) se encuentran implícitas dentro del ordenamiento
constitucional, pero son objetivables media¡te este procedimiento.
Existe una pluralidad de sentencias manipulativo-interpretativas, a saber:
. Las sentencias reductoras. Son aquellas que señalan que una parte (frases,
palabras, líneas, etc.) del texto cuestionado es contraria a la Constitución, y ha
generado un vicio de inconstitucionalidad por su redacción excesiva y desme-
surada.
En ese contexto, 1a sentencia ordena una restricción o acortamiento de 1a "ex-
tensión" del contenido normativo de la ley impugnada. Dicha reducción se pro-
duce en e1 ámbito de su aplicación a los casos particulares y concretos que se
presentan en la vía administrativa o judicial.
Para tal efecto, se ordena la inaplicación de una parte del contenido normativo
de la ley cuestionada en relación con algunos de los supuestos contemplados
genéricamente; o bien en las consecuencias jurídicas preestabiecidas. Ello im-
plica que la referida inaplicación abarca a determinadas situaciones, hechos,
acontecimientos o conductas originalmente previstas en la ley; o se dirige hacia
algunos derechos, beneflcios, sanciones o deberes primicialmente previstos.
En consecuencia, la sentencia reductora restringe el ámbito de aplicación de la
ley impugnada a algunos de los supuestos o consecuencias juridicas estableci-
das en la literalidad de1 texto.
. Las sentencias aditivas, Son aquellas en donde el órgano de control de la
constitucionalidad determina la eústencia de una inconstitucionalidad por
omisión legisiativa.
En ese contexto procede a 'anadir" algo al texto incompleto, para transformarlo
en plenamente constituciona-l. En puridad, se expiden para completar leyes
cuya redacción roñica presenta un contenido normativo "menor' respecto al
exigrble constituciona-lmente. En consecuencia, se trata de una sentencia que
declara la inconstituciona-1idad no del texto de ia norma o disposición general
cuestionada, sino más bien de lo que los textos o normas no consignaron o
debieron consignar.
En ese sentido, 1a sentencia indica que una parte de la ley impugnada es in-
constitucional, en tanto no ha previsto o ha excluido a-lgo. De allí que el órgano
de control considere necesario "ampliar" o "extender" su contenido normativo,
permitiendo su aplicación a supuestos inicialmente no contemplados, o ensan-
chando sus consecuencias jurídicas.
La flnalidad en este tipo de sentencias consiste en controlar e integrar las omi-
siones legislativas inconstitucionales; es decir, a través del acto de adición evi-
tar que una ley cree situaciones contrarias a los principios, valores o normas
constitucionales.
Es usual que la omisión legislativa inconstitucional afecte el principio de igual-
dad; por 1o que a1 extenderse los alcances de la norma a supuestos o conse-
cuencias no previstos para determinados sujetos, en puridad 1o que 1a senten-
cia está consiguiendo es homologar un mismo trato con los sujetos comprendi-
dos inicialmente en la ley cuestionada.
El contenido de 1o "adicionado" surge de 1a interpretación extensiva, de la inter-
pretación sistemática o de 1a interpretación analógica.
o Las sentencias sustitutivas. Son aquellas en donde el órgano de control de la
constitucionalidad declara la inconstitucionalidad parcial de una ley y, simul-
táneamente, incorpora un reemplazo o relevo del contenido normativo expulsa-
72 Lrsno l: lNrrnooucctóN AL Drnrcuo Pnocrser Co¡lsrlrucloNeL

do del ordenamiento juridico; vale decir, dispone una modificación o alteración


de una parte literal de 1a tey.
Ahora bien, debe aclararse que la parte sustituyente no es otra que una norma
ya vigente en el ordenamiento jurídico.
La actividad interpretativa se canaliza con el traslado de los supuestos o las
consecuencias jurídicas de una norma aprobada por el legislador, hasta la
parte de 1a ley cuestionada -y en concreto afectada de inconstitucional- con
el objeto de proceder a su inmediata integración. Dícha acción se efectúa ex-
cepcionalmente para impedir 1a consumación de efectos po1íticos, económicos,
sociales o culturales gravemente dañosos y derivados de la declaración de in-
constitucionalidad parcial.
Las sentencias exhortativas. son aquellas en donde e1 órgano de control
constitucional declara la incompatibilidad constitucionai de una parte o la to-
talidad de una ley o norma con rango de ley, pese a 1o cual no dispone su
inmediata expulsión del ordenamiento constitucional, sino que recomienda al
Parlamento para que, dentro de un plazo razonable, expida una 1ey sustitutoria
con un contenido acorde a las normas, principios o valores constitucionales.
Como puede observarse, si en sede constitucional se considera ipso facto que
una determinada disposición legal es contraria a la Constitución, en vez de
declararse su invalidez constitucional, se conflere al legislador un plazo deter-
minado o determinable para que 1a reforme, con e1 objeto de eliminar la parte
violatoria del texto fundamental.
En este tipo de sentencias se invoca e1 concepto de uacatio setentiae, mediante
ei cual se dispone la suspensión de 1a eficacia de una parte de1 fallo. Es decir,
se modulan los efectos de la decisión en el tiempo. Dicha expresión es un equi-
valente jurisprudencial de \a uacatio legis o suspensión temporal de la entrada
en vigencia de una ley aprobada.
Debe señalarse que la exhortación puede concluir por alguna de 1as tres vias
siguientes:
- Expedición de la ley sustitutiva y reformante de la norma declarada in-
compatible con la Constitución.
- Conclusión in totum de 1a etapa suspensiva; y, por ende, aplicación ple-
naria de 1os alcances de la sentencia. Dicha situación se [da] cuando el
legislador ha incumplido con dictar la 1ey sustitutiva dentro de1 plazo
expresamente fijado en 1a sentencia.
- Expedición de una segunda sentencia. Dicha situación se produce por el
no uso parlamentario del plazo razonable para aprobar la 1ey sustitutiva.

Asimismo, este tribunal ha emitido en mú1tip1es procesos constitucionales sen-


tencias exhortativas que, a diferencia de 1as anteriormente descritas, no tienen
efectos vinculantes.
Dichas sentencias son recomendaciones o sugerencias , stricto sensu, que, pa_r-
tiendo de su función armonizadora ante los conflictos, se plantean al legislador
para que en e1 ejercicio de su discrecionalidad política en ei marco de la consti-
tución pueda corregir o mejorar aspectos de la normatividad jurídica. En tales
sentencias opera el principio de persuasión y se utilizan cua¡do, a1 examinarse
1os alcances de un proceso constitucional, si bien no se detecta 1a existencia de
un vicio de inconstitucionalidad, se encuentra una legislación defectuosa que
de algún modo conspira contra la adecuada marcha de1 sistema constitucional.
A1respecto, deben mencionarse 1as sentencias emitidas en los Expedientes
Acumulados N's 001/003-2003-AI/TC, en donde se exhorta al poder Ejecutivo
RoarBro ArrrBo PrNrrros 73

para que, en salvaguarda del principio de seguridad jurídica que debe informar
al Sistema Registral, reglamente el uso del formulario registral legalizado por
notario, previsto en e1 segundo párrafo del artículo 7o de la Ley N" 27755; o la
sentencia de1 ExpedienteN' 022-2003-AI/TC, en donde se exhorta a la autori-
dad competente y a 1os Poderes del Estado involucrados a asumir las funciones
que, conforme al artículo 102", inciso 7 de la Constitución y a las normas de
desarrollo, le corresponde en materia de delimitación territorial, especialmente
en 10 que respecta a la controversia suscitada por los límites territoria-les de la
Isla Lobos de Tierra, que genera un conflicto entre 1os gobiernos regionales de
Lambayeque y Piura.
. Las sentencias estipulativas. Son aquellas en donde el órgano de control de
la constitucionalidad establece, en Ia parte considerativa de la sentencia, las
variables conceptuaies o terminológicas que uttlizaráparaanalizar y resolver
una controversia constitucionai. En ese contexto, se describirá y deflnirá en
qué consisten determinados conceptos.
10,2.2. Las sentencias desestimativas
Las sentencias desestimativas son aquellas que declaran, según sea el caso, inadmisi-
bles, improcedentes o infundadas 1as acciones de garantía, o resuelven desfavorable-
mente las acciones de inconstitucionalidad. En este último caso, la denegatoria impide
una nueva interposición fundada en idéntico precepto constitucional (petición parcial
y especiflca referida a una o varias normas contenidas en una 1ey); además, el recha-
zo de un supuesto vicio formal no obsta para que esta 1ey no pueda ser cuestionada
ulteriormente por razones de fondo. Ahora bien, 1a praxis constitucional reconoce una
pluralidad de formas y contenidos sustantivos de una sentencia desestimativa, a saber:
Al La desestimación por rechazo simple
En este caso, el órgano de control de la constitucionalidad resuelve declarar infun-
dada la demanda presentada contra una parte o la integridad de una ley o norma
con rango de lev.
B) La desestimación por sentido interpretativo (interpretación stricto sensu)
En este caso, el órgano de controi de la constitucionalidad establece una manera
creativa de interpretar una ley parcial o totalmente impugnada. Es decir, son aque-
11as en donde e1 órgano de control de 1a constitucionalidad declara la constitucio-
nalidad de una ley cuestionada, en Ia medida que se la interpreta en el sentido que
este considera adecuado, armónico y coherente con el texto fundamental.
En ese entendido, se desestima 1a acción presentada contra una 1ey, o norma con
rango de 1ey, previo rechazo de a1gún o algunos sentidos interpretativos considera-
dos como infraccionantes del texto supra. Por ende, se estabiece la obligatoriedad
de interpretar dicha norma de "acuerdo" con la Constitución; vale decir, de con-
formidad con la interpretación declarada como única, exclusiva y excluyentemente
vá1ida.
I 74 Lrgeo l: lNrnooucclóN m DenecHo Pnoc¡snl Co¡¡slrucloNrL

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LIBRO II

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Exégesis del
Código Procesol
Constituciono I

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1. JUSTIrICACIóN PARA ELABORAR EL CÓDIGO PROCESAL CONSTITUCIONAL


Era necesario hacer un replanteo total de las garantías o acciones constitucionales que se re-
flejase en un nuevo texto normativo. Así, el Código Procesal Constituaonai (CPConst.) reúne en un
solo texto los mecanismos o instrumentos procesales en materia constitucional y aborda, además,
los procesos de competencia, es decir, cuando surgen organismos del Estado que discrepan respec-
to de los alcances de sus competencias.
Así, la acción de hábeas corpus, la acción de amparo, la acción de hábeas data y la acción de
cumplimiento, la acción popular, la acción de inconstitucionalidad y el conflicto de competencia,
*siete acciones de garantía" que han sido recopiladas en un texto único, orgánico y
constituyen
sistemático que viene a ser el presente Código, con e1 fin de que tenga rea-lmente un real y positivo
efecto procesal en la administración de justicia que tanto necesitamos mejorar. Precisando que
también -acorde con la moderna doctrina procesal- ahora tienen una nueva nomenclatura, pues
se les denomina "procesos» y ya no acciones-
Enla Dxposiaón de Motiuos del Progecto de Ley N" 09371 se sostiene que:
"Efecto de la vigencia de la norma sobre la legrslación nacional: El presente Proyecto de Ley N"
0937 1 propone crear un Código Procesal Constituaonat que recoja todas las llamadas 'acciones de
garantía'preüstas por la Constitución \1gente, como consecuencia de lo cual ellas ya no formarían
parte de cuerpos normativos generales tales como la Ley Orgánica del Tribunal Constitucional, la
Ley Orgánica del Poder Judicial y sus leyes especiales.
Andtisis Costo Beneficio: El presente Proyecto no genera gasto a1 erario nacional, más bien genera
un gran beneficio para la sociedad toda vez que unifica en un solo instrumento iegal 1as acciones
de garantía; asimismo precisa, especifica y desarrolla la peculiaridad constitucional de estas ac-
ciones de garantía".
Este novisimo Código introduce útiles y necesarias innovaciones que mejoran, agilizan y faci-
litan la protección de los derechos constitucionales, asi por ejemplo:
. Establece que el Poder Judicial y el Tribunal Constitucional son los dos órganos competentes
para conocer los procesos constitucionales -también denominados "garantias constituciona-
les"-, es una suerte de principio deljuez natural.
. Fija las fuentes que deben ser consideradas para la interpretación de la vigencia de los dere-
chos fundamentales alaluz de las normas de derecho internaciona-l en materia de derechos
humanos.
. Consagra el principio de presunción de constitucionalidad de las leyes, asÍ como el de jerarquía
de la Constitución y el de obligatoriedad de seguir la interpretación del Tribunal Constitucio-
nal, máximo órgano de la constitucionaiidad.
. Precisa el carácter vinculante de las sentencias de dicho Tribunal, en el sentido de que todos
los órganos y ios poderes públicos están obligados a seguir el criterio que é1 adopte, en arnonía
con el esquema de división de poderes y de control que prevé nuestra Constitución.
. Establece criterios para integrar sentencias cu¿mdo se producen vacios o defectos; entre otros
avances.
78 Lreno ll: ExÉoesls orr Cóorco Pnocesel CoNslruclo¡l¡l-

Un gran beneficio inmediato del uigente Código Procesal Constitucional es que al uniflcar abso-
lutamente todas las acciones de garantía permite dejar a un lado las leyes orgá,nicas y las diversas
leyes que se encuentran en una frondosa legislación dispersa, para que ucon un solo código, la
Constitución pueda tener cómo explicarse g cómo procesarse".
Desde un punto de uista diddctico g pedagógico, ello va a permitir que el ciudadano, no so-
lamente el entendido en derecho, no solamente el abogado, sino el ciudadano común -o a pie-,
tenga en un solo código la posibilidad de enterarse de "cómo activar su acción de amparo, cómo
hacer para plantear un hábeas corpus, un hábeas data, una acción de cumplimiento y también la
acción popular y la acción de inconstitucionalidad, que están en el fuero del Poder Judicial y son
de su exclusiva competencia". Así varnos a poder tener todas estas acciones de garantia en un solo
cuerpo legal -un código- facilitando y reforzando enormemente el acceso a la tutela constitucional,
de modo debido y oportuno.
El Código Procesal Constitucional va a ser la primera fuente del derecho después de la Consti-
tución; va a permitirnos saber dónde sustanciamos los derechos, dónde acaba el derecho del Esta-
do, cuándo empteza el del ciudadano y cómo pueden no converger necesariamente las dictaduras
en la defensa del fuero constitucional.
Desde 1999 rige el Código Procesal Constitucional de la Prouincia de Tucumán enla Argentina,
el cual es un instrumento breve, pues solo regula 4 procesos constitucionales: hábeas corpus, am-
paro, hábeas data y de inconstitucionalidad, bastante operativo y viable, pero su alcance es muy
limitado, ya que solo tiene vigencia en la Provincia de Tucumán y no en todo el territorio argentino
o a nivel nacional.

El Código Procesal Constitucional (CPConst.) -desde el 200¿t- viene a ser la segunda fuente leglslativa des-
pués de la Constitución. La jerarquia constitucional de la Constitución a.lcanza al CPConst., pue. a pesa.
de ser esta última un código procesal o adjetivo (aprobado mediante ky N' 28237 que es una 1ey orgánica),
'su participación es directamente esencial para la efectiva y opoffuna vigencia de los derechos .orr.tit,.io-
na-les". Por ello, la cobertura ojerarquía de rango consürucional también se le aplica/alcanza al CpConst.
Nuevajerarquía de fuentes legislativas en el Perú:
1) Constitución Política
2) Código Procesal Constitucional
3) . Código Civil
4l Código Procesal Civil y demás normas jurídicas.

2. BENEFICIOS DEL CÓDIC.O PROCESAL CONSTITUCIONAL


Así, el presente Código Procesal Constitucional peruano (2004) es el primero en el mundo ibe-
roamericano de alcance nacional, es un cuerpo legal muy integral, moderno e innovativo, didáctico
y cuyas virtudes son las siguientes:
A) Normativa uniñcada
Unifica una legislación que ya para esa época estaba dispersa, y 1o siguió estando duran-
te varios años, consiguiendo un frn práctico y pedagógico.
B) Incorpora modernas tendencias
Actualiza la terminología, los conceptos y el enfoque, no se limita o toma únicamente en
cuenta los avances de la moderna doctrina no solo de Derecho procesal constitucional,
sino también de Derecho procesal civil.
C) Incorpora jurisprudencias sobre problemática peruana
Se nutre sobre todo de la experiencia jurisprudencial de los últimos veinte años dictada
por el Tribunal Constitucional (antes denominado Tribunal de Garantías constituciona-
les) y específlcamente en materia de reclamos labora-les y pensiones de Ia ONP.
Dl Regulación integral
Este CPConst. es un cuerpo legal integral, pues regula los principales siete procesos
constitucionales: hábeas corpus, amparo, hábeas data, de cumplimiento, de acción po-
pular, de inconstitucionalidad y el proceso competencial.
Roernro Arreeo PrNrrros 79

El Adecuadasistematización
Aplica una moderna técnica legislativa, porque sistematiza adecuadamente 1os siete pro-
cesos constitucionales regulados, establece un titulo preliminar, disposiciones generales
según el tipo de proceso y además disposiciones generales arte el Tribunal Constitucio-
nal aplicabies a todos los procesos.

3. FINES DE LOS PROCESOS CONSTITUCIONALES


Cabe destacar que el CPConst. regula la finalidad de 1os procesos constitucionales, que es
doble:
A) Garantiza¡ la primacía de 1a Constitución conforme la jerarquía o prelación constitu-
cional, que establece que la Constitución es la ley principal del Estado de Derecho y las
demás normas legales se subordinan a esta. Realizada a través de los procesos constitu-
cionales orgánícos o de legalidad, que son: el proceso de acción popular, de inconstitu-
cionalidad y competencial.
B) Garxttlzo¡ la vigencia efectiva o tutela de los derechos constitucionales. Realizada a tra-
vés de los procesos constitucionales delalibertad, que son: el proceso de hábeas corpus,
de amparo, de hábeas data y de cumplimiento.
Por ello, los procesos constitucionales tienen una frnalidad trascendente que los distingue de
los demás procesos judiciales (civil, penal, administrativo, laboral, etc.).
De ahí que resulte gravísimo que 1a sentencia recaída en un proceso constituciona-l no sea
cumplida, pues ello además generaría responsabilidad internacional en el Estado peruano, ta1
como se ha podido apreciar en diversas oportunidades con "senten cias condenatorias " dictadas por
la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
Y debido a esa trascendencia sobre 1a clase de derechos protegidos -derechos constituaonales-,
el CPConst. en su Art. 22" ha regulado de modo especial "1a ejecución de las sentencias", a fln de
garantbar el efectivo cumplimiento de 1os mandatos judiciales que tutelan dichos derechos.
4. pROCESOS CONSTITUCIONALES SON "PROCESOS EXCEPCIONALES O RESI-
¿LOS
DUALES'?
Debe precisarse que el CPConst. diseña a) amparo " como un proceso excepcional o ultima ratio"
-al igual que los demás procesos constitucionales de la libertad, con excepaón del hábeas corpus-,
es decir, solo puede ser utilizado cua¡do no existan vías judiciales 1o suficientemente reparadoras.
Así 1o dispone el artículo 5o inciso 2) a,l precisar ia improcedencia de los procesos de tutela de
derechos fundamentales cuardo "existan uías procedimentales específicas, igualmente satisfacto-
rias, parala protecaón del derecho constitucional amenazado o uulnerado, saluo cuando se trate del
proceso de habeas corpus".
Así, por ejemplo, si ante la violación o amenaza de iesión de un derecho fundamental, puede
iniciarse un proceso contencioso-administrativo o un arnparo, eljuez "por regla general" (exigenaa
del agotamiento de la uía preuial deberá preferir e1 proceso contencioso-administrativo.
Por ello, se precisa q.ue el amparo g, en general, los procesos constituctonales son procesos ex-
cepcionales o residuales, y soio procederán básicamente:
A) Cuando por las "circunstancias" -la demora de un proceso ordinario puede volver irre-
parable el dano de1 derecho- resulte necesario e indispensable; y
B) Cuando "no existan otras vías procesales" que seall adecuadas o realmente efectivas
para tutelar e1 derecho.

5. ¿EL CÓDIGO PROCESAL CONSTITUCIONAL ES UNA "LEY ORGÁNICA"?


La Constitución Política de 1993 establece la existencia de siete procesos constitucionales -de-
nominados en dicha norma como "garantías constitucionales"-, pero no reglamenta ni instrumen-
taliza su operatividad o tramitación. Por ello, e1 segundo párrafo del Art. 200' de dicha Carta Magna
prescribe: .(...) Una 1ey orgánica regula el ejercrcio de estas garantías y los efectos de la declaración
de inconstitucionalidad o ilegalidad de las normas".
80 Lreno ll: ExÉcesrs oer Cóolco Peocesel CoNslruooNer

El Art. 106'de la Constitución regula la materia referida a leyes orgánicas, de1 modo siguiente:

"Medionte leyes orgánicas se regulon la estructuro g et funcionamiento de las entidades del Estado
preuistas en la Constitución, así como también las otras materias cu1.7a regulación por leg orgánica
estd" establecida en la Constitución.
Los progectos de ley orgdnica se tramitan como analquiera otra leA. Para su aprobación o modifica-
ción, se reqt-iere el uoto de mas de la mitad del número legal de miembros del Congreso".

La ley orgánica que regula ios procesos constitucionales y los efectos de sus sentencias es la
Ley N" 28327 "Código Procesal Constitucional" (CPConst.); y que si bien no se denomina "ley orgá-
nica", esta fue aprobada por "mayoría calif,cada" (más de Ia mitad del número legal de miembros
del Congreso); es decir, cumplió con e1 requisito mínimo de 61 votos de un total de 120 congresis-
tas exigido por el Art. 106'de 1a Constitución. Según el Diario de Debates del Pleno del Congreso,
esta ley se aprobó en primera votación corr 72 votos a favor, ninguno en contra y una abstención
(estando presentes 76 congresistas).
Por tanto, concluimos señalando que el Código Procesal Constitucional es una "ley orgánica",
a pesar de que la norma legal que le dio origen se promulgó y publicó en el diario oficial El Perua-
no simplemente como Ley N' 28237 y no como "1ey orgánica"; debido a ello, aún existen algunos
autores que sostienen la inconstitucionalidad del presente CPConst., pues señalan que este fue
promulgado por una simple leg en vez de serlo por una ley organica conforme 1o ordena el párrafo
2 de1 Art. 200" de la Carta Magna. Esto nos recuerda, que "en derecho no todo 1o que brilla es oro"
y las cosas no siempre son 1o que aparentan ser.
6, EL DERECHO PROCESAL CIVIL COMO "FUENTE SUPLETORIA PRINC¡PAL" DEL CP.
coNsT.
Aníbal Quiroga León señala que las normas de Derecho procesal civil contenidas básicamente
en el Código Procesal Civil constituyen casi un 85% de 1as normas procesales que integran el CP-
Const. Y solo un 15% de las disposiciones del CPConst. son normas propias (sui géneris) y especia-
les del Derecho procesal constitucional.
¿Cómo debe proceder e1 juez constitucional en caso de vacío (debe entenderse como "laguna")
o defecto procesal?
Se precisa que todo sistema jurídico goza d.e la cualidad de "plenitud jurÍdica", es decir, todo
ordenamiento jurídico es autosuficiente y completo, y cuenta con mecanismos de autocomposición
en caso presentarse lagunasjurídicas. Por tanto, el término "vacío" en la legislación debe entender-
se como "lazuna" y como ta1 debe subsanarse creándose una nueva norma jurÍdica que complete
dicha ausencia normativa.
Frente a tal supuesto, en el CPConst. encontramos la siguiente solución:

"Artículo N. Aplicaaón supletona e integracíón.


En caso de uacio o defecto de la presente leg, serán de aplicación supletoia los Códigos Procesales
afines a la mateia discutida, siempre que no contradigan los fines de los procesos constitucionoles
g los aguden a su mejor desorrollo. En defecto de las normas supletorias citadas, el juez podrá recu-
rrir a la jurísprudencia, a los pnncipios generales del derecho procesal y a la doctrina".

Y el juez constitucional ante una situación de vacío o defecto normativo del CPConst., debe
aplicar (de modo imperativo) supletoriamente aquellos "códigos procesales afines" a la materia
discutida. Más del 50% de 1os casos o procesos de Derecho procesal constituciona-l tiene aplicación
o contenido de índole civil-comercial; por e11o, 1a regulación procesal civil prevista en el Código Pro-
cesal Civil es la fuente normativa que debe aplicarse.
Además, el mismo Código Procesal Civil (CPC) en su Primera Disposicíón Finai (dentro de sus
Disposiciones Complementarias) prescribe 1o siguiente:

"PRIMERA. Las disposiciones de este Código se aplican supletoríamente a los demds ordenamientos
procesales, siempre Ele sean compotibles con su naturaleza".
a

Rosenro Arreno PrNr-r-os 81

Pero es muy importante tener presente y recordar que la normativa supletoria (p. e., 1as nor-
mas procesales del CPC) se aplicarán a un caso procesal constitucional, siempre y cuando dichas
normas no contradigan los "flnes de los procesos constitucionales" (previstos en el Art. II del CP-
Const.) y que son los siguientes:
A) Garantizar la pimacía de la Constitución (a través de los procesos constitucionales orgá-
nicos o de legalidad); y
B) Garantizar la uigencia efectiua o tutela de los derechos constitucionales (a través de los
procesos constitucíonales de 1a libertad).
Además, se precisa que justamente ia "distinta y especial finalidad" que buscan concretar y
proteger 1os procesos constitucionales (procesos constitucionales orgánicos A procesos constituao-
nales de la libertad) les otorga wa naturaleza jurídica propia, por 1o que era necesario crear "reglas
propias A particLtlares de índole procesal" distintas a la de otros procesos: civil, penal, laboral,
administrativo, etc. de uso obligatorio para 1a interposición de la demanda y tramitación de los
procesos constituciona-1es.
Por ello, las normas supletorias a aplicar ante vacío o defecto del CPConst. no pueden descono-
cer o chocar con principios o reglas propias de los procesos constitucionales, por ejemplo:
A) En el caso de los procesos constitucionales de la líbertad, la tutela del fondo del asunto
prevalece sobre 1a tutela de forma o procedimental, en tanto y en cuanto, no se perjudr
que a la parte actora o demandante.
B) En el caso de 1os procesos constitucionales orgdnicos o de la legalidad, 1a tutela de la
forma o formalidad prima sobre e1 asunto de fondo.

La enunciación de estos dos "flnes esenciales" establece dos criterios fundamenta-les que guia-
rán -y condicionarán- la debida interpretación y aplicación de las normas referidas a los procesos
constituaonales (incluyendo las normas procesales supletorias a utilizar), precisando 'su real espí-
ritu, pero sobre todo su alcance práctico". Con ello se busca alcanza¡ la adecuada y efectiva ügen-
cia de los derechos que emanan de las normas constitucionales. Los magistrados tienen ahora una
brujula importante para acercarse cada vez más a una "real justrcia constitucional".
7. LEY N. 28946 QUE MODIFICA EL CÓDIC,O PROCESAT CONSTITUCIONAL
La presente obra también anahza ia Lel¿ N' 28946, publicada eI 24-12-2006 y vigente ese
mismo año, que viene a ser 1a principal norma modificatoria de1 Código Procesal Constitucional
." entrada en vigencia en e1 2004, pues esta 1ey modifica seis artículos de1 CPConst. que
Í;:1"
A) Art. 3'. "Procedencia frente a actos basados en normas" (autoaplicativas).
B) Art. 7'. "Representacíón procesal del Estado" (procuradores).
C) Art. 10'. "Excepciones y defensas previas" (auto de saneamiento).
D) Art. 15o. "Medidas cautelares" (introduce un tercer procedimiento cautelar contra nor-
mas autoaplicativas al usar los jueces su control difuso).
E) Art. 51'. "Juez competente y plazo de resolución en Corte" (en el amparo).
F) Art. 53'. "Trámite" (dei amparo).
El estudio extenso y detallado de la Ley N" 28946, sobre el alca¡ce y sentido de las modifica-
ciones a los seis artículos del CPConst. antes señalados, figura en e1 comentario de cada respectivo
artículo de esta exégesis.
Precisamos que la Lel¡ N" 28946 -del 2006 que cambia el CPConst.- modifi
solamente el proceso de amparo a tal punto que, a consecuencia de ello, aigunos especialistas
ya hablan de un "nueuo proceso de amparo". Consideramos que es un poco exagerado, porque
si bien se afecta al amparo en algunos aspectos o matices, "en su esencia misma permanece
inalterable"; por e1lo, creemos que es más adecuado hablar solo de "modiflcaciones" al proceso
de amparo.
a

82 Lrano ll: ExÉcesrs oer Cóorco Pnocesnr CoNsrrucioNeL

La Ley No 28946 tuvo por finalidad poner freno a los excesos cometidos por algunos jueces que abierta-
mente concedían demandas de amparo "en materia de casinos v máguinas tragamonedas" e inaplicaba¡r
para ello la 1e]¡ de la materia haciendo un abusivo e inadecuado uso de su prerrogativaiudicial de "control
difuso", es decir, en 1os hechos, aproximadamente más del 55% de estas empresas fueron favorecidas'por
numerosas y muy cuestionadas" medidas cautelares vía procesos de amparo, y así funcionaban a pesar
que no contaban ni con licencia de funcionamiento municipal ni autorización respectiva del Ministerio de
Comercio.

Y este objetivo quedaría ratificado porque simultáneamente también se promulgó 1a Ley N'
28945 (2006) que regula "la actividad de los casinos y tragamonedas" reordenando estos estableci-
mientos y buscando su formalización.
Pueden identificarse hasta cuatro grandes objetivos de la Le]¡ N'28946. los cuales son:

Al Introduce frltros para ejercer el control difuso en "normas autoaplicativas" (Arts.


3o y 15o párr. 1)
Incluye parámetros para excluir y/o limitar el uso abusivo del ejercicio del .control di-
fuso" a través del cual ios jueces -en su mayoria de provincia- inaplicaban normas
jurÍdicas (mayormente "normas autoaplicatiuas"/ dictadas por los organismos públicos
(municipios, ministerios, etc.) dentro de sus competencias regulares.
Y lo más criticable de estos jueces es que la constitucionalidad de dichas normas ju-
rídicas impugnadas vía amparo no solo habÍa sido confirmada por el propio Tribuna-l
Constituciona-l, sino que además había dispuesto de manera expresa que 1os iueces no
podían descartarla.
Por ello, el Tribunal Constitucional ha expresado que el Poder Judicial, según 1a Consti-
tución, goza de "autonomía", pero no de "autarquia".
Bl Limita el juez competente (Art. 51' párr. 1)
Regula Ia competencia de los jueces que conocerá¡ de los procesos constitucionales,
sobre todo del amparo, para eütar que 1os interesados puedan recurrir a'Jueces en pro-
vincias" que son más abiertos a favorecery ceder a sus intereses, pues ahora se excluye
como 'Juez competente" a1 juez del domicilio del infractor.
E1lo, porque antes muchas empresas infractoras de Lima constituían o habilitaba¡ "do-
micilios en provincias" para hacer competentes y acceder a 1os jueces provinciales.
cl Facilita el rechazo por el Estado de las demandas manipuladas (Arts. 51" párr. 3,
1O", 53" y 7")
De identiflcarse una clara y manifiesta irregularidad en los procesos de amparo al mani-
pular 1a elección de los jueces (en su mayoría de provincias) a través de la competencia
territorial, ahora puede concluirse este proceso rápidamente interponiendo una excep-
ción y/o defensa previa cuya resolución debe expedirse a través del "auto de saneamien-
to procesal" (sin audiencia previa) antes de la sentencia.
A partir de ahora, la defensa del Estado -y sobre todo de las instituciones públicas
descentralizadas- estará a cargo de los .procuradores públicos", que son especialistas
en temas procesales, excluyendo a sus departamentos legales sin conocimiento ni expe-
riencia en procesos. Con elIo se busca obtener una mejor tutela procesal de los intereses
públicos.
Dl Elimina privilegios y exige ponderación en medidas cautelares (Art. 15')
Por esta Ley N" 28946 e1 trato privilegiado -o ¿diferenciado sin razón justiflcable?- que
tenÍan las solicitudes de medidas cautelares contra actos administratiuos dictados por
gobiernos municipales o regionales, queda eliminado en gran medida.
Incluso estos privilegios, ubicados específicamente en los párrafos 3 y 4 del texto original
Art. 1 5' del CPConst., anteriormente fueron objeto de una demanda de ínconstitucionali-
dad interpuesta por la Defensoría de1 Pueblo por afectar 1os principios de tutela procesal
Rosento Alrreo PnrLros 83

efectiva e igualdad procesal, pero lamentablemente fue declarada infundada por ei Tri-
bunal Constitucional.
Asimismo, ahora e1 juez para dictar una medida cautelar, sobre todo en un proceso de
amparo, deberá atender obligatoriamente a una mayor "ponderación o razonabilidad"
que guarde u observe una directa armonía con "determinados criterios establecidos"
como son la irreversibilidad, el orden público y Ia f,nalidad y postulados constitucional
les.
El informe del Estudio Echecopar Abogados sobre la Ley N' 28946 (Rev. JUS "Doctrina &
Práctica" 2 l2OO7 . Editora Grijley), señala a manera de conclusión:
"(...) 1as reformas introducidas en la regulación de 1os procesos constituciona.les, específicamente
del proceso de amparo, revelan una clara intención de recorta¡ el margen de actuaciónjudicial al
momento de inaplicar una norma legal al caso concreto, a través de la figura del control difuso,
de cuyo abuso dan cuenta las sentencias de amparo que inaplican -incluso en via cautelar- la
legislación vigente en materia de casinos y tragamonedas. Esta restricción se materializa a través
de la creación de diversos requisitos y controles posteriores, que condicionan la eficacia de este
tipo de decisiones.
Asimismo, se intenta impedir el inicio de procesos de amparo mediante 1a manipulación de 1a com-
petencia territorial del juez de amparo, a-l establecer la posibilidad de concluir anticipadamente el
proceso a través del auto de saneamiento procesal.
Con todo, y a pesar de los inconvenientes y complicaciones que puede generar su aplicación, y que
han sido reseñados, la reforma legislativa trae consigo algunos aciertos, como eliminar algunos
privilegios en materia de medidas cautelares contra actos emitidos por los gobiernos municipales
y regionales, que habían sido blanco de la crítica pública, así como el énfasis en Ia'ponderación'
que debe efectua¡ el juez de amparo, al momento de dicta¡ una medida cautelar".

8. SISTE}II{TICA DEL CóDIGO PROCESAL CONSTITUCIONAL


El CPConst. está compuestof organ)zado por un Titulo Preliminar, 121 artÍculos, disposiciones
complementarias (de tres clases) y trece títulos (I-XIII).
De manera didáctica podemos agrupar y presentar 1as normas de1 CPConst. en tres grandes
grupos:
Al Reglas generales
Es el Título Preliminar Arts. I-lX, que son regias obligatorias y necesarias para 1a ade-
cuada interpretación y aplicación de las "reglas de especiales". E1 orden consecutivo de
las normas del Título Preliminar siempre es en numeración romana para distinguirlas de
las normas especiales.
Bl Reglas especiales
Son los 121 Arts. del CPConst. ordenados en los TÍtulos I al XI. Estas normas constitu-
yen el cuerpo del CPConst. El orden consecutivo de las normas especiales siempre es en
numeración latina.
Cl Reglascomplementarias.
. Disposiciones finales (TÍtulo XII)
. Disposiciones transitorias y derogatorias (Título XIII)

NOTA: Esta sistemática de las normas del CPConst. reunidas en tres grupos de normas (generales, espe-
ciales y complementarias) puede aplicarse a todos los códigos legales del Perú y está inspirada en el Código
Civil (quien la introdujo). Por tanto, se precisa que el Código Civil es fuente supletoria tanto de los clerechos
sustantivos/matenales (CC, Art. IX) como de la codificación peruana.
céDr@ PnosE§AL co§§tlTt gIoilAI,
LEY It" 28297

Promulgado: 28-05-2004
Publicado: 31-05-2004
Vigencia: 0l-12-2004 (por uacatio /egis de seis meses)

Vigencia de conformidad con la Segunda Disposición Transitoria y Derogatoria, entra¡á en vigencia


dentro de (6) seis meses contados a partir de la fecha de su publicación.

EL PRESIDENTE DE LA REPUBLICA
POR CUANTO:
El Congreso de la República
Ha dado la Ley siguiente:
EL CONGRESO DE LA REPÚBLICA;
Ha dado la Ley siguiente:

Ínorcp
Título Preümi¡ar

Titulo I. Disposiciones Generales de los Frocesos de Hábeas Corpus, Amparo, hábeas data
y Cumplimiento
. Título II. Proceso de Hábeas Corpus
Capítulo I. Derechos Protegidos
Capitulo IL Procedimiento

Titulo III. Proceso de Amparo


Capítulo I. Derechos Protegidos
Capítulo II. Procedimiento

Titulo IV. Proceso de Hábeas Data


Titulo V. Proceso de Cumplimiento

Titulo VL Disposiciones Generales de los Procesos de Acción Popular e Inconstitucionalidad

TÍtulo VIL Proceso de Acción Popular


Titulo VIII. Proceso de Inconstitucionalidad
Titulo IX. Proceso Competenciai
Titulo X. Jurisdicción Internaciona.l
TÍtulo XI. Disposiciones Generales aplicables a los procedimientos ante el Tribunal Consti-
tucional
Título XII. Disposiciones Finales
Título XllL Disposiciones Transitorias y Derogatorias
La inclusión de1 presente título constituye una novedad en nuestra legislación procesal cons-
titucional, pues incorpora un conjunto de principios y criterios que establecen el marco general a
partir del cual deben interpretarsey aplicarse todos los procesos constitucionales.
Es decir, el Título Preliminar nos sirve para la debida interpretación y aplicación de los efec-
tos y alcances de los derechos constitucionales (como estrellas polares o criterios obligatorios que
guían a1 intérprete constitucional) y constituyen el "flltro necesario" por el cual debe pasar toda
disposición lega1 para su correcta y adecuada aplicación.

Básicamente, el Título Preliminar establece un determinado parámetro interpretativo (o camiseta de fuerza)


del cual no puede salirse el intérprete constitucional; el legislador al incluir dicho título busca -exige- que
1a interpretación que realice el operador de las normas del Código Procesal Constitucional guarde objetiva
y expresa coherencia, armonía y sumisión con los "principios o reglas generales de aplicación" contenidas
en el Títu1o Preliminar de dicho código.

Así, e1 Código Procesal Constitucional se inicia con un Título Preliminar en el que se establece
el ár¡nbito y el contenido del código y se consagra una serie de principios, no solamente el principio
de primacía constituciona-l, sino e1 de protección de 1os derechos fundamentales como finalidad
clara de todo proceso constituclonal; se consagran los principios procesales claros que deben regu-
lar la tramltación de estas garantias, como son 1os principios de dirección judicial del proceso, de
gratuidad en la actuación del demandante, de economia. de inmediación, de socialización procesal,
de impulso de oficio, de adecuación de Ias formalidades, de condena en costas y costos, etcétera.

En el debate del Pleno del Congreso del Proyecto de la Ley N" 09371 (actuai CPConst.i, la congre-
sista Vargas Galvez de Benar.ides (UN) propuso que en el Titulo Preliminar vaya un texto sobre
protección judicial con el siguiente tenor: "Toda persona tiene derecho a un recurso sencillo 1,
rápido o cualquier medio efectivo ante jueces o tribunales competentes que le ampare contra actos
que violen o amenacen sus derechos fundamentales reconocidos por la Constitución Política del
Peru, la ley y 1os tratados". Debido a que es necesario que el ciudadano común y corriente cortozca
que existen mecanismos procesales en defensa de sus derechos constitucionales.
Esta propuesta no fue acogida en e1 actual CPConst.

El presente Código regula los procesos constitucionales de hábeas corpus, amparo, há-
beas data, cumplimiento, inconstitucionalidad, acción popular y los conflictos de compe-
tencia, previstos en los artículos 2OOo y 2O2" inciso 3 de la Constitución.

Antecedentes:
Proyecto de Ley N'09371: Art. l.
Concordancias:
CPConst. : No tiene.
Otras cc.: C. Arts. 200" 7r 202' tnc.3.
Derecho comparado:
CPConst. de Tucumár (Arg.) Art. 3".
88 ' '' Llano ll: ExÉorsls oeL Cóoloo peocrser Co¡¡srlrucloNer

Comentario
I
Base jurídica de los siete PC

Este artículo básicamente señala que el CPConst. se aplica a los siete procesos constitucionales
(PC) creados por la vigente Constitución Política de 1 993, pues la Carta Magna de 1979 no incluyó
a los procesos de hábeas data, de cumplimiento y los conflictos de competencia. Asimismo, precisa
que los siete PC tienen como "base jurídica de creación" los Arts. 200' (que regula seis pCl y 202"
inc. 3 (que regula únicamente un PC) de la Constitución de 1993.
AsÍ, los siete PC están reguiados en dos normas: el Art. 200o, que regula seis pC: hábeas corpus,
arnpa,ro, hábeas data, inconstitucionalidad, acción popular y de cumplimiento; y el Art. 202. inc.
3, que regula un PC: conflicto de competencia o de atribuciones (denominado ahora en ei CpConst.
"proceso competencial") de la Constitución Política de 1993, de1 modo siguiente:
Art. 2OO" (Garantías constitucionales)
" Son g arantíos constitucio nale s :

1. La Acción de Hábeas Corpus, que procede ante el hecho u omisión, por parte de atalquier
autoridad, funcionarío o persono. que uulnera o amenoza ta libertad. indiuidual o los derechos
co nstitucio nal es co nexos.
2. La Acción de Amparo. que procede contra el hecho u omisión, por parte de cualquier autoridad,
funcionarío o persona, que talnera o amenoza los demás d.erechos reconocid.os por la Constitu-
aón, con excepción de los señalados en el inciso siguiente.
No procede contra noTmas legales ni contra Resoluciones Judiciales emanad.as de procedimien-
to regular.
3. La Acaón de Habeas Data, que procede contra el hecho u omisión, por parte de cualquier auto-
ridad, funcionario o persona, que talnera o omenaza los derechos a E1e se refi.ere el artículo 2.,
inc¡sos 5. g 6. de la Constirución.
4. La Acaón de Inconstituaonalidad, que procede contra las normas E)e tienen rango d.e leg:
leges, decretos legislatiuos, decretos de urgenaa, tratados, reglamentos d-el Congreso, normas
regionales de carácter general g ordenanzas muniapales que contrauengan la Constituaón en
la forma o en el fondo.
5. Lo Acaón Popular, que procede, por infrocción de la Constitución g d-e la leg, contra los regla-
mentos, normas odministratiuas g resoluciones g decretos de carocter general, cualquiera sea
la autoridad de la que emanen.
6. La Acción de Cumolimiento, que procede contra cualquier autoidad o funaonario renuente a
acator una norma legal o un acto odministratiuo, sin perjuicio de los responsabilidades d.e leg.

Una leg organica regula el ejercicio de estas garontías g los efectos de lct d-eclaración de inconstitu-
cionalidad o ilegalidad de las normas.
El ejerciao de las acciones de hdbeas corpus A de amparo no se suspend"e durante la uigencia de los
regímenes de excepción o que se refiere el artíallo 137. de la Constitución.
Cuondo se interponen acciones de esta nctturoleza en relación con derechos restringidos o suspen-
dídos, el órgano jurisdiccionol competente exomina la razonabilidad. g la proporaonatid.ad. d.el acto
restríctiuo. No conesponde al juez cuestionar la declaración del estado de emergencia ni d.e sitio".

Art. 2O2" (htnciones d.el Tribunal Constitucionat)


" Corresponde al Tibunal Constitucional:
1. Conocer, eninstanciaúnica, la acción de inconstitucionalidad.
2. Conocer, enúltima g definitiua instancia, las resoluciones denegatorías d.e habeas corpus, am-
paro, hibeas data, g acción de cumplimiento.
3 Conocer los conflictos de competenaa. o de atnbuaones asignad.as por la Constitución. confor-
me a leA".
RoseBro Arreco PrNrrros 89

II
Los siete procesos constitucionales tuvieron la siguiente
evolución constitucional
La Constitución Po1ítica de 1979 introduce con rango constítucional cuatro procesos constitucio-
na-les-antes el único proceso regulado en la Constitución era el hábeas corpus-; asimismo, intro-
duce "la novísima clasificación" entre procesos constitucionales de la libertad y orgánicos:

1. Procesos constitucionales de la libertad


A) Acción de hábeas corpus
B) Acción de amparo
2. Procesos constituciona-les orgánicos
A) Acción popular
B) Acción de inconstitucionalidad

NOTA: La C. de 1979 solo regulaba cuatro procesos constitucionales (dos procesos de la libertad y dos
procesos orgánicos).

La Constitución Política de 1993 reproduce los cuatro anteriores procesos constitucionales de la C.


1979, pero introduce tres nuevos procesos constitucionales y reitera "1a clasiflcación" entre proce-
sos constitucionales de 1a libertad y orgánicos:

1. Procesos constitucionales de la libertad


A) Acción de hábeas corpus
B) Acción de amparo
C) Acción de hábeas data (nuevo)
D) Acción de cumplimiento (nuevo)
2. Procesos constitucionales orgánicos
A) Acción popular
B) Acción de inconstituciona-1idad
C) Acción de conflictos de competencia o de atribuciones (nuevo)

NOTA: La C. de 1993 regula 1os siete procesos constitucionales vigentes (cuatro procesos de 1a libertad y
tres procesos orgánicos).

ru
Esta ley denominada Código Procesal Constitucional (CPConst.) reúne en un solo cuerpo legal la
normatividad referida a los "procesos constitucionales" (siete) -que ya existían y venían operando
en el Perú- y son los siguientes: proceso de hábeas corpus, proceso de amparo, proceso de hábeas
data, proceso de cumplimiento, proceso de acción popular, proceso de inconstituciona-lidad y pro-
ceso competencial (antes denominado conflicto de competencia).
Antes a estos siete instrumentos procesales se les denominaba "acciones" (conforme la designación
prevista en Ia Carta Magna) ahora el CPConst. a todos 1os denomina "procesos".

w
Anteriormente, 1os primeros seis procesos constitucionales de habeas corplts, amparo, hdbeas data,
cumplimiento, inconstitucionalidad g acción popular estaban previstos tanto en 1a Constitución Po-
1ítica (Art. 200") y en diversas normas especiales (más sus modiflcatorias) citadas a continuación:
. Ley N'23506, Ley de hábeas corpus y amparo.
. Ley N'24968, Ley procesal de la acción popular.
. Ley N'26301, Ley de hábeas datay acción de cumplimiento.
9A Lrsno ll: ExÉorsrs orL Cóoroo Pnocrsnr CoNsrlruclo¡¡nr

Y tanto la "acctón de inconstitucíonalidad" como el "conJlicto de competencia" (el séptimo proceso


constitucional) eran regulados por una ley especial, especiflcamente por la Ley N" 26435, anterior
"Ley Orgánica de1 Tribunal Constitucional" (hoy derogada).

v
Con esta unificación l¡ sistematización legislativa, el CPConst. no solo persigue combatir Ia diver-
sidad y dispersidad de la regulación procesal constitucional, sino, en los hechos, se busca -\r se
consigue- un "triple fln" o beneficio (práctico, técnico y pedagógico).

1. Fin práctico
Economiza recursos de tiempo y dinero al facilita¡ el acceso a la diversa y dispersa legislación
constitucional reunida en un solo texto debidamente actualizado.
2. Fin técnico
Le proporciona mayor coherencia, simplicidad y rapidez a los procesos constitucionales e in-
troduce innovadoras instituciones procesales. Además, cuenta con un innovativo Título Pre-
liminar, normas que orientan 1a interpretación de 1os derechos constitucionales, simplif,ca
trámites, reduce plazos, actuación de 1a sentencia impugnada, dota de mejores recursos al juez
para dirigir y hacer respetar sus mandatos, entre otros.
3. Fin pedagógico
Facilita 1a consulta y mejor conocimiento de dichas normas no solo para los abogados y magis-
trados, sino sobre todo para 1a ciudadania en general, que tiene el deber de conocer cuales son
sus derechos constitucionales y cómo pueden defenderlos. Cabe cita¡ y precisar 1a siguiente
frase: "Derecho conocido, derecho exigido", ya que nadie reclama un derecho si en 1os hechos,
desconoce que 1e corresponde. Así mismo, e1 Estado no solo tiene el deber de hacer respetar
los derechos fundamenta-1es de las personas, sino tan importante como esta obligación, es
difundirlos adecuada, masiva v periódicamente.

VI
Lo s de re cho s in rímite s
" "J Hti: ::",:'f : ;fflr* "
Es importante precisar qte el ejerciao de los derechos constitucionales no es absoluto, y en este
sentido se ha pronunciado el Tribunal Constitucional (TC) al establecer que "(...) el ejercicio de los
derechos constitucionales prescritos por la Constitución Po1ítica del Estado, no son ni tienen carác-
ter de absolutos, sino que, de1 hecho que su ejercicio se realice en el marco de diversas relaciones
intersubjetivas, se desprenden una serie de límites, y en 1a medida que no se afecte el contenido
esencial de los derechos fundamentales, no suponen per se, violaciones a los derechos constitucio-
nales involucrados (...)" (Expediente N" 1060-1997-AA/TC).

Fines de los procesos constitucionales

Son frnes esenciales de los procesos constitucionales garantizar la primacía de la Consti-


tución y la vigencia efectiva de los derechos constitucionales.

Antecedentes:
Proyecto de Ley N'09371: Art. ll.
Concordancias:
CPConst.: No tiene.
Otras cc.: C. Arts. 51", 138", 200'y 202'inc. 3; LOPJ Art. 14'
Derecho comparado:
CPConst. de Tucumán (Arg.) Art. 1'.
Ley de Acciones Populares y de Grupo (Col.): Art. 1".
Rosrnro Alreno PrNrlros 91

Comentario
I
Se precisa que los fines "vigencia efectiva de los derechos constitucionales" y "garanlizar la prima-
cía de la Constitución" ca¡acterizan y distinguen a los procesos constitucionales de 1os restantes
procesos ordinarios (ciül, penal, laboral, administrativo, etc.). Es importante seña1ar, que el "proce-
so de cumplimiento" no persigue ninguno de los dos flnes antes descritos; sin embargo, se le reputa
proceso constitucional por mandato del legislador (C. Art. 200' inc. 6 y CPConst. T.P. Art. I y ss.).
La doctrina 1o denomina PROCESO CONSTITUCIONALIZADO y sus fines son el cumplimiento: a)
De la ley o b) De los actos administrativos firmes, pero esta ú1tima fina,lidad "es ociosa" porque ya
está tutelada por el "proceso contencioso administrativo' previsto en el Art. 1 48' de Ia Constitución.
n
Finalidad de los procesos constitucionales
Este artículo es una novedad e introduce el concepto de "constitucionalidad" en materia procesal
constitucional peruana y llena un vacío normativo a nivel de objetivos y/o flnes (no previsto en los
Arts. 200"-205o de la Constitución referidos a las "Garantías Constitucionales"), pues precisa que
los procesos constitucionales buscan dos "flnes esenciales", que son:

1. Garanliza¡ la primacía de la Constitución


A) Se busca tutelar la jerarquía o prelación constitucional (C., Art. 51'), que establece que la
Constitución es la norma suprema del Estado de Derecho y 1as demás normas jurídicas
se subordina¡ a aquella.
B) Realizada a través de los procesos constitucionales orgánicos o de legalidad, que son tres:
proceso de acción popular, de inconstituciona-lidad y competencial.

2. Ga¡antiza¡ la vigencia efectiva


A) Se busca tutelar 1os derechos constituciona-les.
B) Realizada a través de los proceso s constítucionales de la libertad, que son cuatro: proceso
de hábeas colpus, de amparo, de hábeas data y de cumplimiento.

La doctrina, a-l referirse a los PC, los distingue del modo siguiente:
. Los PC de la libertad son aquellos que "tutelan a la persona", porque esta es e1 titular de 1os
derechos constitucionales.
. Los PC orgánicos, que son aquellos que "tutelan la cosa" (referido a lajerarquÍa constitucional).

Garantizar la primacia de la Constitución & PC Orgánicos (Tutelan la jerarquía constitucional)


Ga¡antizar la primacia de la Constitución & PC Libertad (Tutelan los derechos constitucionales)

m
Constitucionalidad
Se denomina "constitucionalidad" al statu quo (estado) de los derechos constitucionales vivos o
dinámicos, que se caracteizapor la vigencia efectiva y real de los derechos constitucionales y sus
respectivos efectos jurídicos.
En un Estado de Derecho, lo que debe buscar o aspirarse es el control de la constitucionalidady
no de la Constitución, entendiendo a esta como el simple documento escrito que la contiene o la
norna positiva misma. Así, el vocablo "constitucionalidad" aba¡ca o implica dos componentes:
. Garantizar la primacía de la Constitución, y
. Garantizar la vigencia efectiva de los derechos constitucionales.
I

92 Lrano ll: ExÉcrsrs oeL Cóorco Pnocrs¡l Co¡¡srlruclo¡rrl-

Con esto se precisa que los procesos constitucionales tienen como objetivo materializa:. y promover
"e1 control de la constituciona,lidad" o "velar por la debida vigencia y respeto de ias normas consti-
tucionales y sus respectivos efectos juidicos".
Por ello, es correcto señaiar que eI Tribunal Constitucional (Art. 1 o de la Ley N" 2830 1 , nueva LOTC)
es el órgano supremo de interpretación y control de la constitucionalidad. Y es errado hablar que
"...e1 Tribunal Constitucional es el órgano de control de la Constitución..." (Art. 201" de la Consti-
tución), pues el Tribunal únicamente "controla" e1 respeto y vigencia de los efectos de las normas
constitucionales previstos y derivados de la Constitución (1o que se conoce como "constitucionali-
dad'), y no el documento que contiene a la Constitución o 1a norma positiva misma.
Es decir, conforme e1 Art. 1o de la Ley N' 28301 LOTC, "el Tibunal Constitucional es el órgano su-
premo de interpretaaón, integraaón g control de la constitucionalidad (...)"; así, la flna-lidad única
y exclusiva del Tribunal Constituaonal es asegurar y proteger la vigencia efectiva y respeto de los
derechos constitucionales y que sus efectos se desarrollen de modo normal, y de ningún modo el Tri-
bunal busca "controlar" la Constitución, entendida como un mero documento o escrito (entendida
como la faz pasiua de la Constitución) cuyo control corre a cargo del Congreso de la República, sino
busca tutelar la vigencia efectiva y plena de sus efectos jurídicos en la sociedad (entendida como la
faz actiua o dinamica de la Constitución).
Iv
Clasificación en procesos constitucionales
de la libertad y orgánicos
Por primera vez en el Perú, a través de este Art. II, se presenta a nivel legal "la c1ásica distinción
de los procesos constitucionales", utilizada desde los años cincuenta por el jurista italialo Mauro
Cappelletti y difundida pionera y principalmente en Latinoamérica por e1 notable jurista mexica¡o
Héctor Fix-Zamudio desde los años sesenta, en dos grupos:
. Procesos constitucionales de la libertad
. Procesos constitucionales orgánicos o de lalegalidad

Esta clasificación justamente nace por 1a distinta finalidad que persiguen defender o proteger los
procq,sos constitucionales, ya que 1os derechos constitucionales son de diversa naturaleza. Así,
algunos busca¡ defender los derechos fundamentales de la persona frente a actos, omisiones o
arnenazas provenientes de cualquier autoridad, funcionario o persona; estos son los denominados
"procesos constitucionales de la libertad", como el hábeas corpus, e1 amparo, el hábeas data y el
proceso de cumplimiento. Otros tienen por objeto defender y preservar el respeto al ordenamiento
jurídico constitucional o el ejercicio debido de las competencias reconocidas sobre los órganos pú-
blicos; estos se denominan "procesos constitucionales orgdnicos o de la legalidad", como el proceso
de inconstitucionalidad, la acción popular y e1 proceso competencial.
Además, se precisa que justamente la distinta flnalidad que buscan defender estas dos clases de
procesos constitucionales, 1es otorga "reglas propias y particulares de índole procesal" a tener pre-
sente en 1a interposición de 1a demanda y tramitación de alguno de estos procesos. En el caso de los
"procesos constitucionales de la libertad", e1 fondo del asunto prevalece sobre la forma procedimen-
tal, en tanto y en cuanto no se perjudique a 1a parte actora o demanda¡te; y tratándose de los upro-
cesos constitucionales orgánicos o de la legalidad", la formalidad prima sobre el asunto de fondo.

v
La enunciación de estos dos "flnes esenciales" establece dos criterios fundamentales que guiarán
-y condicionarán- 1a debida interpretación y aplicación de las normas referidas a los procesos cons-
titucionales, precisando "su real espíritu, pero sobre todo su alcance práctico". Con eIlo, se busca
alcanzar la adecuada y efectiva vigencia de los derechos que emanan de las normas constituciona-
les. Los magistrados tienen ahora una brújula importante para acerca-rse cadavez más a una "real
justicia constitucional".
Roernro Aurrno Pl¡llrlos 93

VI
Enla Exposición d.e Motiuos del progecto de Ley N' 09371 se prescribe que e1 Art. II tiene afán peda-
gógico, pues precisa los f,nes que identif,can a los procesos constitucionales y que los distinguen de
los restantes procesos judiciales. Establece que los procesos constitucionales tienen por finalidad
garcntiz3o. la supremacia de la Constitución y la vigencia efectiva de 1os derechos constitucionaies.
i... qr. el proceso de cumplimiento no persigue tales flnes, y que en nuestra opinión debería
"
eliminarse, ha sido incluido como tal, pues así io señala la Constitución.
vII
La Constitución Política señala expresamente:
"La Constitución preualece sobre toda norma legal; la leg sobre las normas de infeior jerarquía, g
así sucesiuamente (...)" (Art. 51').
"(...) en todo proceso, de eistir incompatibilidad entre una norma constitucional y una norma legal,
los jueces prefieren la prímera. Igualmente, preferen la norma legal sobre toda otra norma de rango
inferior" (Art.138').

vuI
Es importante señalar que ei Tribunal Constitucional ha señalado critenos interpretatiuos de los
derechos fundamentales, ai precisar:

'(...) los derechos fundamentales no solo demandan abstenciones o que se respete el ámbito de au-
tonomía individua-1 garantizado en su condición de derechos subjetivos, sino también verdaderos
mandatos de actuación y deberes de protección especial de los poderes públicos, a1 mismo tiempo
que informan y se irradian las relaciones entre particulares, actuando como verdaderos lÍmites a
la autonomía Privada.
(...) sin embargo, este especial deber de protección que se denva de esta concepción objetiva de
los derechos fundamentales, impone como una tarea especial del Estado su intervención en todos
aquellos casos en los que estos resulten r'r-rlnerados, independientemente de dónde o de quiénes
pueda proceder la lesión.
Con lo cual entre 1os sujetos pasivos de los derechos ya no solo se encuentra el Estado, sino
también a 1os propios particulares. Como se ha dicho, esta eficacia horizontal de los derechos
fundamentales en las relaciones entre privados se deriva del concepto de Constitución como LeJ'
Fundamenta-1 de 1a Sociedad, que en nuestro ordenamiento se encuentra plasmado a través del
artÍculo 1' de la Constitución de 1993 (...)" (Expediente N" 0976-2001-AA/TC)'

tx
En los procesos constitucionales de la libertad hay cierta flexibilidad en lo referente a 1as formalidades
o requisitos de ia dema¡da, porque la defensa de un derecho fundamental no puede estar limitado
o condicionado a meras formalidades o aspectos accesorios, como la f,rma de abogado, no adjuntar
arlexos para el demandado, no enumerar ni foliar las páginas de la demanda y/o de sus afiexos, etc.
En resumen, "el fondo preualece sobre la forma", es decir, la defensa del derecho constitucional es
superior a las formalidades de 1a demanda.
x
El TC ha establecido un cnteio para estimar o desestimar una pretensión fondo preualece sobre la
formalidad) al señalar.
,,(...) el Tribunal Constitucional precisa importante destacar y recordar su doctrina según la cual,
la determinación de si un acto causa agraüo o no a un derecho constitucional no necesariamente
se deriva del hecho de que este fuera expedido en trasgresión de 1a normatividad que lo regula,
pues puede haber sido expedido perfectamente de conformidad con la ley y los reglamentos y, al
mismo tiempo, afectar derechos constitucionales.
94 Lrepo ll: ExÉcesls o¡r Cóoloo Pnoces¡L Co¡tslrucroNru

Por ello, el juez constituciona-l como garante natural de los derechos fundamentales, para estimar
o desestimar una pretensión tiene que tener presente y aplicar un razonamiento a partir del dere-
cho constitucionalmente declarado, y no desde la legalidad (o no) que se haya podido observar en
la actuación administrativa cuestionada (...)" (Exp. N. 02 13-2000-M/TC).

XI
Acerca de la finalidad del proceso constitucional destacamos lo siguiente:
"(...) en efecto, conforme a los principios de soberania del pueblo (artículo 45' de la Constitución) y
de forma republicana de gobierno, al carácter social y democrático de nuestro Estado (artículo 43.
de la Constitución), y al principio de jerarquía normativa (articulo 51' de la Constitución), el res-
peto al sistema de fuentes de nuestro ordenamientojurídico, donde se incluyen las decisiones de
este Tribunal Constitucional, constituye uno de los valores preeminentes de todo sistema demo-
crático por donde los poderes públicos y los ciudadanos deben guiar su conducta por el derecho.
(,..) el control de la regularidad del sistemajurídico en su integridad constituye un principio cons-
tituciona-l básico en nuestro ordenamiento jurídico naciona.l que fundamenta la constitucionalidad
de 1os actos legislativos y de los actos administrativos (ambos en su dimensión objetiva), procurán-
dose que su vigencia sea conforme a dicho principio.
Sin embargo, no solo basta que una norma de rango legal o un acto administrativo sea aprobado
cumpliendo los requisitos de forma y fondo que le impone 1a Constitución, las normas del bloque
de constitucionalidad o 1a ley, según sea el caso, y que tengan vigencia; es indispensable, también,
que aquellas sean eficaces.
(...) el inciso 6 del a¡tículo 200" de la Constitución establece que el proceso de cumplimiento
procede contra cualquier autoridad o funcionario renuente a acatar una nonna legal o un acto
administrativo, sin perjuicio de las responsabilidades de ley (...) los ciudadanos tendrá¡ un me-
canismo de protección destinado a lograr su acatamiento y, por ende, su eficacia (. ..)" (Expediente
N'0168-200s-AC/TC).

Los ¡¡rocesos constitucionales se desarrollan con arreglo a los principios de dirección


judicial del proceso, gratuidad en la actuación del demandante, eco¡tomía, inmediación
y socialización procesales.
El juez y el Tribunal Constitucional tienen el deber de impulsar de oñcio los procesos,
salvo en los casos expresamente señalados ea el presente Código.
Asimismo, el juez y el Tribunal Constitucional deben adecuar la exigencia de las forma-
lidades Previstas en este Código al logro de los fines de los procesos constitucionales.
Cuando en un Proceso constitucional se presente una duda razonable respecto de si el
Proceso debe declararse concluido, el juez y el Tribunal Constitucional declararán su
continuación.
La gratuidad prevista en este artículo no obsta el cumplimiento de la resolución judicial
firme que disponga la condena en costas y costos conforme a lo previsto por el presente
Código.

Antecedentes:
Ley N' 25398 (complementa LHCA): Art. 9".
Proyecto de Ley N'09371: Art. III.
Concordancias:
CPConst.: Arts. 16", 56",97".
Otras cc.: C. Art. 139" inc. 16; CPC Arts. I1, V, VI, VII, IX: LOpJ Arr.24"
Derecho comparado:
No tiene.
RosrBro Arreno Pr¡.u-r-os 95

Comentario
I
Este artículo consagra expresamente l,os "principios procesales" propios de los procesos consti-
tucionales, resaltando aquellos que son aplicables y permiten cumplir la finalidad trascendente
de velar por ia supremacía del Estado constitucional de Derecho y e1 respeto a los derechos hu-
manos.
La introducción de estos "pnncipios procesales" constituye una gran novedad en materia procesal
constitucional peruana, y buscan agibzar, simplificar y socializar los procesos constitucionales,
que debe dar como resultado una mayor, efectiva y sobre todo oportuna protección de los dere-
chos constitucionales. Para ello, 1os magistrados tienen e1 deber de aplicar correctamente y en su
real dimensión estos principios procesales dándoles siempre, pues se trata de proteger derechos
constitucionales y fundamentales, el aicance y sentido más amplio e innovador, y no restringido y
tradicional.

il
La Exposición de Motiuos del progecto de Leg N" 09371 sostiene:
*Otra novedad
-del proyecto- es haber contemplado expresamente los principios procesales propios
de los procesos constitucionales (artículo III). Se trata con e1lo de resaltar aquellos que 1es resultan
aplicables y que 1es permiten cumplir su flnalidad trascendente de velar por la supremacia consti-
tucional y el respeto a los derechos huma¡os.
Se acoge el principio fauor processum, llamado también pro actione (T.P. art. III párr. 4), en materia
de agotamiento de la vía previa, aun cuando, por su importa¡cia, puede decirse que ta1 principio
está inserto en la concepción de1 Proyecto. E1 referido principio orienta la actuación de un juez en
el sentido de que cuando tenga duda sobre la interpretación de una norma o de una institución
en que la discusión jurídica verse sobre concluir el proceso o continuarlo, debe elegir esta ú1tima
opción, en tanto que con ella está asegurando la r"igencia de una tutela procesal efectiva. En el caso
concreto, se norma que si existe duda sobre 1a ocurrencia o no del agotamiento de la uía preuía, esta
debe considerarse agotada (art. 45')".

m
El ex presidente del Tribunal Constitucional Dr. Javier Alva Orlandini a través de un oficio (22-
01-2004) dirigido al Congreso emitió opinión sobre e1 Art. III del TP, primer párrafo del Proyecto
de Ley No 9371, señalando que se ha visto por conveniente sustituir 1a frase "dirección judicial del
proceso" por la de "dirección juisdiccional del proceso"; igualmente la frase "declaración judicial"
por la de "resolución" en el último párrafo. Larazón de tal sustitución radica en que, como lo reflere
el Tribunal Constitucional, se trata de un cuerpo normativo que ha de regular el proceso tanto en
el ámbito de la competencia judicial como en el del Tribunal Constitucional. Solamente la segunda
sugerencia fue admitida e incluida en el actual CPConst.

ru
Principios procesales en el Código Procesal
Constitucional (CPConst.)
E1 CPConst. establece que 1os procesos constitucionales deben guiarse fundamentalmente por 1os
siguientes nueve (9) "principios procesales", porque existen otros principios más en el derecho
procesal a 1os que se puede acudir supletoriamente, conforme el Art. IX "Aplicación Supletoria e
Integración" de1 mismo CPConst.:

1. Principio de direcciónjudicial del proceso


(CPConst., Art. III párr. 1) (Aplicación similar al CPC);

2. Principio de gratuidad en la actuación del demandante


(CPConst., Art. III párr. 1) (Aplicación diferente al CPC);
3. Principio de economía procesal
(CPConst., Art. III párr. 1) (Aplicación similar al CPC);
4. Principio de inmediación
(CPConst., Art. III párr. 1) (Aplicación similar al CPC);
5. Principio de socialización procesal (o de igualdad procesal)
(CPConst., Art. III párr. 1) (Aplicación similar al CPC);
6. Principio de impulso de oñcio
(CPConst., Art. III párr. 2) (Aplicación similar al CPC);
7. Principio de elasticidad/flexibilidad
(CPConst., Art. III párr. 3) (Aplicación diferente al CPC);
8. Principio de duda razonable (fa¡¡orprocess¿m o pro ccúione)
(CPConst., Art. III párr. 4) (nuevo y propio de los PC); y
9. Principio de condena de costas y costos
(CPConst., Art. III párr. 5) (Aplicación diferente a1 CPC).

NOTA: De 1os nueve (9) principios procesales aplicables a los procesos constitucionales que están regulados
en el Art. III del CPConst., se precrsa que ocho (8) de ellos han sido tomados de los principios procesales
contenidos en el Título Preliminar del CPC y solo un pnncipio es exclusivo y sui géneris de los procesos
constitucionales (este es el pnncipio de duda razonable).
Por e1lo, de los ocho (B) principios procesales tomados del TÍtulo Preliminar del CPC, algunos se aplican de
modo simila¡ que en el proceso civil, pero otros tienen un alcance v aplicación diferente debido a la natura-
leza del derecho constitucional a proteger. A continuación, se precisa este distingo:
A. Principios procesales aplicados de modo similar que en el CPC
. Principio de direcciónjudicial del proceso
. Principio de economía procesal
. Principio de inmediación
. Principio de socialización procesal (o de igualdad procesal)
. Principio de impulso de oficio
B. Principios procesales aplicados de modo diferente que en el CPC
. Principio de gratuidad en 1a actuación del demandante
. Principio de elasticidad/flexibilidad
. Principio de condena de costas y costos

1. Principio de dirección judicial del proceso (Fuente: CPC, II, Arts. 52", 282" y CC, VIIU
Ei principio de dirección o dirección judicial de1 proceso recibe también e1 nombre de "prin-
cipio de autoridad del juez". Por este principio se le asigna al juez un ro1 activo, dirigiendo el
proceso de modo efr,caz para que este cumpla su funcíón pública, es decir, como medio utiliza-
do por eI Estado para hacer efectivo el derecho objetivo y concretar flnalmente 1a paz social en
justicia.
Este principio de dirección judicial del proceso es la expresión que mejor caracteríza a-l sistema
procesal publicista -opuesto al priuatista, donde el juez asumía un rol pasivo "de convidado
de piedra"-, pues se privilegia el a¡ádisis e importancia del proceso desde la perspectiva de su
función púb1ica.
Acerca de este principio, CurovnNo.,\ señala:
"En el proceso civil moderno el juez no puede conservar la actitud pasiva que tuvo en el proceso
de otros tiempos. Es un principio del derecho civil público moderno, que el Estado se hallase in-
a

Roaenro Alrnno Pr¡rrtos 97

teresado en el proceso civil; no ciertamente en el objeto de cada pleito, sino en que lajusticia de
todos los pleitos se rea-iice lo más rápidamente y lo mejor posible. El juez, por lo tanto, debe esta¡
proüsto en el proceso civil, de una autoridad que careció en otros tiempos'.

Alvarado Velloso considera que la dirección del proceso es un deber no de caró,cter funcional,
sino de ucarácter procesal".
Ejemplo: Entre ios principales deberes procesaies de dirección que el nuevo Código Procesal Ciül
peruano ha reconocido y regulado, podemos citar los siguientes: 1. En cuanto al proceso mismo;
2. En cuanto a los sujetos intervinientes y 3. En cuanto a1 objeto del litigio, en este último deber,
cabe reconocer ios siguientes deberes: a) en cuanto a la pretensión, b) en cuanto a la prueba y c)
en cuanto al derecho que sustenta la pretensión.

El Estudio Introductorio de la Comisión Redactora sostiene:


uEn el caso de 1os procesos constitucionales, no
cabe la menor duda de que los jueces tienen
-con razones más trascendentes que en un proceso civil- el deber de controlar la actuación de
las partes, a fin de conseguir que en los plazos propuestos se dé la respuestajurisdiccional más
idónea, atendiendo a que ei derecho discutido no permite respiro ni sosiego, en tanto el tiempo
puede convenir en irreparable el agravio. Por eso, atendiendo a que los procesos constitucionales
requieren de jueces que enfrenten los temas de la procedencia de la demanda o de 1a ejecución de
la sentencia con criterios más abiertos y dinámicos, e1 principio aludido le otorga al juez la posibi-
lidad de adecuar el trámite a los ñnes trascendentes del proceso'.

2. Principio de gratuidad e¡ la actuación del demandante (Fuente: CPC, VIU)


Este principio es una derivación de un principio mayor denominado "principio de gratuidad en
el acceso a Ia justicia". Referido al principio general por el que el Estado concede gratuitamente
la prestación jurisdiccional, sin perjuicio de que el litigante vencido totalmente en un proceso,
en su caso, el litigante de mala fe, deba abonar 1as costas, costos y las multas que para cada
caso específico establece la ley procesai.
Entendemos que el "acceso a la justicia' es el género y el 'acceso a la jurisdicción" es Ia especie.
El acceso a la justicia, como institución genérica, comprende:
. La autotutela o autodefensa
. La heterotutela (por la vÍa privada, pública, administrativa o jurisdiccional)
. Autocomposición no procesal¿ada

Se viabiliza el acceso a la justicia mediante varias instituciones e instrumentos como las ase-
sorÍasjurídicas fudicial o extrajudicial, de carácter público o privado); el beneficio de pobreza
o auxiliojudicial;la defensa de los intereses difusos; la representación o procuración oficiosa;
las oficinas de asesoría legal gratuita en temas laborales del Ministerio de Trabajo y Promoción
Social; el amparo de pobreza; el arbitraje; la autotutela concedida en forma excepcional para
ciertos casos (como la defensa de hecho de la posesión o la legitima defensa en el área pena-l);
la autocomposición no procesalizada (v. gr., los centros de conciliación gratuita del Ministerio
de Justicia o transacción extrajudicial), etc.

El Estudio Introductorio de la Comisión Redactora sostiene:


"Uno de los mitos de la actividad judicial es 1a consideración de que esta debe ser gratuita. Por
cierto, una versión así de un sistema judicial no está vigente en ningún lugar del mundo. Entre
otras cosas, porque un sistema gratuito crearía las condiciones para un uso irresponsable de los
órganos judiciales, que es lo que ocasionaría una demanda masiva como la descrita.
Lo expresado no descarta que en una sociedad con profundas fragmentaciones sociales y con
niveles de pobreza significativos, sea imprescindible un tratamiento especiai a-l demandante de un
proceso constituciona-l. Sin embargo, tal protección, destinada a asegurarle el acceso a lajusticia,
pa-ra usar un concepto caro a C¡.ppollrrrr, no lo eime del pago de costas y costos si ai final del
proceso se acredita que su actuación fue temeraria o de ma.la fe procesal (artícuio 56" CPConst.),
tal como 1o precisa, además, el mismo artículo en comentario".
98 Lreeo ll: ExÉcrsrs orr Cóorco Pnocrsel CoNsrtucroN¡L

¿Cómo se aplica este principio en los Procesos constitucionales?


A) Regla absoluta. Por tanto, en los procesos constitucionales como "regla absoluta" -una
de las pocas en el derecho peruano que no admite ninguna excepción- el demandante
no paga nada "ni cédulas de notiflcación ni tasas judiciales" ni cualquier otro pago que
limite/restrinja su derecho de acceso a la tutela jurisdiccional; en cambio, el demandado
sÍ deberá realizar todos los pagos correspondientes en un proceso.

Bl Regla general. Como "regla general" si 1a demanda constitucional es desestimada, el


demandante no será condenado al pago de costas y costos. Pero existe una sola ex-
cepción prevista por el primer párrafo del Art. 56' del CPConst. que establece: "Si el
amparo (o cualquier demanda constitucional) fuere desestimado por el Juez, este podrá
condenar al demandante al pago de costas y costos (solo y únicamente) cuando estime
que incurrió en manifiesta temeridad (es decir, si el demandante actuó con mala fe
procesal)".
Creemos que urge una pronta modificación del texto de esta norma, porque en la prácti-
ca se ve una enorme cantidad de demandas constitucionales "desestimadas" sin ningún
asidero legal y con la única intención de dilatar los procesos o peor manipular el dere-
cho -sobre todo en procesos de amparo- donde los demandantes temerarios no reciben
ninguna sanción ni realizan ningún pago a pesar de haber usado innecesariamente y de
maia fe e1 ya muy recargado sistema judicial y los procesos especiales de 1a jurisdicción
constitucional. Los procesos constitucionales son mecanismos procesales excepcionales
creados para servir y proteger a la sociedad y no para perjudicarla.

3. Principio de economia procesal (Fuente: CPC, V, Art. 91")


Por este principio 'debe tratarse de obtener e1 mayor resultado con e1 mínimo de empleo de
actividad procesal'. Resultado de este principio es el rechazo de 1a demanda que no reúne
ios requisitos legales, para que a1 ser corregida desde un principio no vaya a ser la causa
de la pérdida de mayores actuaciones; la inadmisibilidad de las pruebas inútiles y de inci-
dentes inconducentes o que la ley no permite para el caso; la acumulación de pretensiones
pára que en un mismo proceso se ventilen varias de ellas y evitar, en consecuencia, que se
produzca una dilación, 1a restricción de los recursos de apelación y casación y otras medi-
das semejantes.
Consiste en el ahorro de tiempo y dinero en la actividad procesal, esto es, realizar el Derecho
con el mismo gasto y esfuerzo. También signiflca, entre nosotros, que los Tribunales Superio-
res apliquen la integración de las resoluciones, convalidándose actos de nulidad en Ia resolu-
ción inferior materia de apelación. Todo esto para que el trabajo dei juez sea menor y el proceso
más rápido. Justicia lenta es injusticia grave.
Lo ideal sería una justicia completamente gratuita, pero como 1o pone de maniflesto Ramiro
Ponetrr, ello no se da por dos razones: por la necesidad flscal de alcarzar recursos para la ad-
ministración de justicia y por la conveniencia de frenar el excesivo afán litigioso de no pocos
ciudadanos. Es necesario dejar en claro que el pincipio de economía procesal no persigue la
mera simplif,cación de los procesos, porque si tal simplif,cación va en desmedro de ia justicia,
específ,camente del derecho de defensa de 1as partes, este principio no avala la abreviación de
los trámites.
Según Guase, los aspectos que conforman el principio de economía procesal son tres:

Al Economía del tiempo


Es conocido el axioma "una justicia tardía no es justicia". Courunr señala que en el pro-
cedimiento "el tiempo es más que oro, es justicia". Es c1aro, una justicia tardíamente ad-
ministrada importa una parte de injusticia que recibe el demandante cuando se ejecuta
la sentencia a su favor, al haberse decla¡ado 1a legitimidad de su pretensión.
Rosrnro Arreno Pr¡rlros 99

B) Economía de esfuerzos
Importa una simplificación técnica de los trámites para evitar el despliegue innecesario
de actividades y conductas procesales ineficaces en beneficio de una óptima administra-
ción de justicia, v. gr., el CPC (arts. 465-467") regula el saneamiento del proceso como
una de las aplicaciones de este principio.
C) Costos (o gastos)
Lajusticia no puede ser onerosa, bajo riesgo de crear una desigualdad entre las partes,
en donde la parte solvente estará en mejores posibilidades de victoria sobre la insolvente.
El Estudio Introductorio de la Comisión Redactora sostiene que .precisamente en la 1ínea
lrazadapor el principio de economía procesal de esfuerzo, una manera de que los actos
no proliferen en un proceso y con ello lo hagan más lento y moroso, es prever que hayan
momentos estelares en los que se ejecuten conjuntamente la mayor cantidad de actos
procesales. Esto es lo que se conoce con el nombre de pincipio de concentración. tJn
ejemplo es e1 normado en el artículo 53o ('audiencia única') del CPConst.; este prevé que
en los casos en los que el juez decida que debe realizarse una audiencia para escuchar
informes o actuar excepcionalmente a-lguna prueba, en la misma audiencia debe expedir
sentencia, salvo que, excepcionalmente, decida 1o contrario".

4. Principio de inmediación (Fuente: CPC, Vl


En virtud de este principio se exige que haya una relación directa entre partes y el juzgador,
1as
es decir, que entre ellos exista una interacción personal e e1 juez reciba di-
inmediata, en donde
rectamente 1a actuación de las pruebas aportadas por 1as partes, por los terceros u ordenadas
de oficio, en su calidad de director del proceso. Este principio consiste en que eljuez dirige to-
dos los actos del proceso, tratando de eliminar la delegación de actos procesales en auxiliares,
cuyo resultado es de mucha importancia, con la precisión de que si no cumpliese producirá la
nulidad insalvable.
Las audiencias y la actuación de medios probatorios se realizan ante el juez, siendo indelegables
bajo sanción de nulidad. Se exceptúan las actuaciones procesales por comisión. El principio
opuesto a.l analizado es el principio de mediación, en virnrd del cual el organismo jurisdiccionat
personificado por el juez mantiene una relación impersonal y un comportamiento objetivo res-
pecto de las partes y demás sujetos procesales interesados (partes y terceros legitimados).

5. Principio de socialización del proceso (o de igualdad procesal) (Fuente: CPC, VI, Art. 179"1
Por este principio, el juez debe evitar que la desigualdad entre las personas por razones de
sexo, raza, religión, idioma o condición social, politica o económica, afecte el desarrollo del pro-
ceso. El proceso civil se rige estrictamente por el principio de igualdad procesal de las partes,
que exige que "las partes tengan dentro del proceso el mismo trato encontrándose en la misma
situación procesal". Es decir, en igual situación, igual derecho u obligación.
Por este principio, si eljuez hace una concesión a una de las partes entonces estará obligado
a concederla también a la otra (igualdad procesal).
Así, por el principío de socíalización la vieja tesis de "la igualdad ante la ley'', se convierte en "la
igualdad de las partes en el proceso".
Expresa CourunB que por este principio "no se exige una igualdad numérica, sino una igual-
dad de equivalencia, de posibilidades en el ejercicio del derecho de acción y de contradicción
en juicio". Cuando se ampara a 1a parte litigante más débil mediante la concesión de situa-
ciones de privilegio, 1o que hace el legislador no es imponer una desigualdad entre lar; partes,
sino regular y favorecer una igualdad por compensación.
Ejemplos:
. Tratá,ndose de la controversia de derechos en proceso, que pertenecen a menores de edad
o mayores incapaces, la ley procesal faculta aJ juez a nombrarle un curador procesal
(CPC, Art. 66") para que ejerza en su representación sus derechos procesales.
I00 Lrano ll: ExÉcesrs oeL Cóoroo Ppocesnr CoNsrrrucroN¡r

. En el Perú, hacer o procurar la igualdad de las partes en el proceso muchas veces resulta
dificil, sobre todo cuando la desigualdad económica existe entre las partes en litigio. Así,
la ley procesal establece ciertos mecanismos paliativos, como conceder el auxilio judícial
(CPC, 179") -antes denominado "beneflcio de pobreza"- a quien para cubrir y garantizar
los gastos del proceso ponga en peligro su subsistencia y 1a de quienes dependen de é1.

6. Principio de impulso de oficio (Fuente: CPC' U)


También denominado "principio de impulso oficioso del proceso". El juez debe impulsar el
proceso por sí mismo, siendo responsable de cualquier demora ocasionada por su negligencia.
Están exceptuados del impulso de oflcio los casos expresamente señalados en Ia ley procesal.
Según Couture, es el principio que asegura la continuidad de los actos procesales y su direc-
ción hacia el fallo deflnitivo.
Según Carlos Mesía Ramírez, el juez constitucional está obligado a promover y conducir el
proceso hasta su fin sin necesidad de la participación de las partes.
El Estudio Introductoio de la Comisión Redactora sostiene:
"El principio de impulso oficioso, es e1 deber procesal que tiene el juez del proceso constitucional
de conducirlo a su conclusión, más a1iá de1 eventual desinterés (que bien podría ser incapacidad
de proseguirlo por barreras económicas, culturales o de otro tipo) de1 sujeto en su resultado. Tra-
tándose de derechos socialmente trascendentes y cruciales para la vigencia del sistema jurídico,
el juez debe hacer uso de sus atribuciones para procurar su conclusión".

Ejemplo: El CPC peruano señala expresamente tres casos exceptuados de impulso de of,cio:
a) separación de cuerpos o divorcio por causal (CPC, 480"); b) título supletorio, prescripción
adquisitiva y rectificación o delimitación de áreas o linderos (CPC, 504'), y c) responsabilidad
civil de los jueces (CPC, 509").

7. Principio de elasticidad (o flexibilidadf (Fuente: CPC, IXI


Se 1e conoce también como "principio de formalidad'. Por este principio, se establece que las
formalidades preüstas en Ia ley procesa-l son imperativas, sin embargo, ei juez adecua¡á su exi-
gencia al logro de los fines del proceso. Cuando no se señale una forma-lidad específica para la
reafización de un acto procesal, este se reputará válido cualquiera sea la forma-1idad empleada.
Según, el CPC Art. IX no todos los actos procesales están sujetos a formalidades previstas en
la ley.
El acto jurídico-procesal tiene dos elementos:
. Objetivo (la forma) y
. subjetivo (el contenido).
Así, la forma que debe revestir el actojurídico-procesal está configurada por ciertos requisitos
o elementos extrínsecos (o externos), y que por 1o general constituyen elementos esenciales de
ese acto y su ausencia produce la nulidad del acto procesal; saivo las excepciones, como la
subsanación y convalidación.
Mario Az¡rrlon¡ V¡loÉz señala al respecto: "Las formas procesales, constituyen impedimentos
contra la arbitrariedad y el desorden. Gracias a su observancia, las partes quedan protegidas
frente ai órgano jurisdiccionai, el proceso se tramita de acuerdo a las reglas que no pueden
quedar sometidas a1 capricho de1 juez y cada litigante tiene limitados sus poderes, hacia el
adversario".

Ejempios:
. El Código Procesal Civil peruano, en el Art. IX del Títu1o Preliminar, establece como regla
general el principio de formalidad (con las disposiciones que permiten la subsanación
o convalidación de los actos), y como excepción a esta regla y en forma subsidiaria, e1
principio de 1a libertad de formas, es decir, que si la Iey no señala una formalidad espe-
ciflca para un acto procesal, este se tendrá por vár-lida cualquiera sea la forma empleada.
También es conveniente establecer la diferencia con el Código Civil peruano (CC, Arts.
L43" y 144"), donde existe como regla general la libertad de formas y la excepción es la
formalidad exigida; se precisa que 1o opuesto sucede con el Código Procesal Civil.
. Una demanda no debe ser rechazada por faltarle la firma de abogado, si el juez considera
que la urgenaa de tutela coloca a la exigencia de tal formalidad en un plano absoluta-
mente secundario respecto de la necesidad de admitir y dar trámite aJ proceso constitu-
cional.

Respecto a la aplicación de este principio de elasticidad en el CPConst., Carlos Mesía Ramírez


señala: "El sistema procesal en su conjunto debe interpretarse y aplica¡se del modo más anti-
formalista posible. Si e1 tenor literal de la norma procesal resulta contraria al contenido esen-
cial del derecho hay que hacer de ella una interpretación que la compatibilice o de 1o contrario
desecharla.
En virtud de ello es obligación de los jueces:
. Suplir la "queja deficiente" del agraviado; asi como,
. Suplir las "deflciencias procesales" del agraviado.

Quiere decir que ambas instituciones soio operan en beneficio de quien interpone la acción
(demandante).

"(...) La suplencio de la queja comprende también la reparación de los errores o deficiencias de 1a


parte reclamante al momento de interponer cualquier medio impugnatorio. En cambio, 7a suplen
cia de la deficienaa orocesal hace referencia a la facultad-deber del juzgador constitucional de
enmendar los vicios o irregularidades de los actos procesales practicados por el demandante, pero
bajo la condición de que no suponga -dicha enmendación- la violación de derechos procesales de
1a parte demandada".

8. Principio de duda razonable (favor processun o pro actionel (nuevof(Fuentel CPConst.,


Art. In párr. 4)
El principio de duda razonable constituye una forma de materialüación del "principio de im-
pulso oficioso del proceso".
A este principio, en la doctrina y jurisprudencia también se le denomina principio "fauor pro-
cessum" (en Argentina\ y "pro actione'(en España).
. Ei principio de duda razonable consiste en la facuitad que tiene ei juez de decidir a favor
de la admisión de la demanda o de 1a continuación del proceso, en aquellos casos en los
nduda razonable" respecto de si está ante un caso de improcedencia de la
quetenga una
demanda o de conclusión del proceso.
. Este principio alude a la "duda razonable", porque si ei juez hace uso de este principio,
deberá obligatoriamente motivar su decisión, es decir, señalar los fundamentos de hecho
y de derecho que sustentan dicha decisión o razófi. Por tanto, la "duda razonable" nece-
sariamente debe expresarse como una "duda motivada".

Este principio tiene un amplio reconocimiento doctrinal y jurisprudencial, sin que conozca-
mos si un ordenamiento de a1gún otro país 1o ha recogido como 1o hace ahora el presente
CPConst.
De los nueve principios procesales del CPConst., este es el único principio procesal exclusivo o
sui glénens del Derecho procesal constitucional (introducido por el novísimo CPConst.).
Carlos Mesía Ramírez señala 1os siguientes ejemplos de este principio:
. Si interpuesta la demanda existe incertidumbre sobre su improcedencia por una de las
causales contempladas en el articulo 5o, no queda más remedio que admitirla y darle el
trámite que corresponda.
1ü2 Lreno ll: ExÉoesls orI. Cóoloo Pnoces¡L Corslrucro¡raL

' Lo mismo acontecerá si no hay certeza sobre la conclusión del proceso. En este hipotético
caso se impone la continuación de las fases procesales pendientes hasta el fallo flrme y
definitivo.
' Asimismo, en relación con el amparo "se deberá admitir la demanda si no hay claridad
sobre si está agotada o no la vía previa" (45"). Es decir, artte la duda si el demandante
agotó la vía preüa, el juez deberá admitir la demanda a trámite.
Principio pro actione:
"Asimismo, el pnncipio pro actione prec\sa que debe preferirse aouel dispositivo legal que en menor
medida restrinja el derecho deliusticiable a1 acceso a la iusticia, por 1o que, norma legal aplicable
al caso es el artículo 62'del Código Procesal Constitucional. Por tanto, en el presente caso es de
preferencia 1a utilización del Código Procesal Constitucional porque su aplicación no aJecta los
derechos del demandante sino que, por el contrario, los optimiza" (Exp. N"O3?7L-2OO4-HDlTC,
F.J. 4).

9. Principio de condena de costas y costos (Fuente: CpConst., Art. III párr. Sf


"El reembolso (devolución del pago) de las costas y costos del proceso no requiere ser demandado
y es de cargo de la parte vencida, salvo declaraciónjudicial expresa y motivada de exoneración.
La condena en costas y costos se establece por cada instancia, pero si la resolución de seglnda
revoca la de primera la parte vencida pagará las costas de ambas. Este criterio se aplica también
para lo que resuelva la Corte Suprema en casación.
Si en un proceso se han discutido varias pretensiones, las costas y costos se referi¡án únicamente
a las que hayan sido acogidas para el vencedor".

La aplicación de este "principio de costas y costos" en el CPConst. se ejerce del modo siguiente:

' Regia general. El demanda¡te nunca pagará costas v costos aún si la dema¡da fuera
desestimada; e1lo por el "principio de gratuidad del demandante".
' Excepción. El demandante pagará costas y costos -única y exclusivamente- cuando ]a
demanda fuera desestimada 'y eI Juez estime" que incurrió en marrifresta temeridad
("mala fe" procesal).

El demandado
' Si la demanda es estimada, entonces el dema¡dado será condenado al pago de las costas
y costos del demandante.
' Si 1a demanda no es estimada, entonces el demandante no será condenado al pago de las
costas y costos si no actuó con manifiesta temeridad (,,mala fe,, procesai).

Interpretació" d: h Ley procesal


(CPC, III párr.2,384, DD.TT. 2")
Para el estudio e interpretación de la ley procesal no puede eljuzgador aferrarse a 1as palabras ni
al sentido literal, sino que debe perseguir el conocimiento del contenido jurídico -el fin de la ley,
a qué necesidad responde- que ella encierra; y si el 'objeto de los procedimientos" es 1a tutela de
los derechos reconocidos por la ley sustancial, debe adoptar para ello un criterio de interpretación
conjunta, r azonada y científi ca.
Al nrseocro, MoruRoy GÁlvpz señala:
"La norma jurídica es un caso singular, es más importante su resurrección cotidiana que su na-
cimiento. El Código Procesal Civil peruano de 1993 por ejemplo, ha expirado a poco de haber sido
creado. Sin embargo, io trascendente va a ser cómo será utilizado porjueces, abogados y practican-
tes; 1o esencial es cuánta imaginación creadora va a ser puesta a su servicio; 1o básico es cuánto
esfuerzo intelectua-l permitirá que su articulado (que retrató una rea1idad pasada determinada,
pero probablemente desactuaJizada al presente) sea capaz de servir a una escena distinta".
Roeenro Arrnno PlNlrros 103
I

vt
Acerca de este novísimo y muy útil principio de duda razonable (favor processum o pro actione), el
TC precisa:

"(...) ante un caso en el que no se despejen totalmente 1as dudas eústentes acerca de si se debe o
no continua¡ con la tramitación de la causa ante las excepciones alegadas (como la'fa1ta de ago-
tamiento de 1a vía administrativa' conforme el artículo 45 f inclso 5 del Código Procesal Civil) por
el Gobierno Regional de Huánuco, debe aplicarse el Artículo III del Títu1o Preliminar del Código
Procesal Constitucional, que establece 'cuando en un proceso constitucional se presente una duda
razonable respecto de si e1 proceso debe decla¡arse concluido, eljuez y el Tribunai Constitucional
declararán su continuación' (... )" (Expediente N" 0020/ 002 1 -2005-PI/TC).

vtI
Y sobre el princípio de elasticidad (preualece fondo sobre formalidad)aplicado exclusivamente a los
procesos constitucionales de la libertad, el TC sostiene:

"(...) el derecho constitucional a la protección judicial de los derechos fundamentales exige del ope-
rador constitucional -específlcamente del juez constitucional- una especial sensibilidad y dejar de
lado cualqtier comporfamiento que pueda significar un exceso formal de ritualismo procedimental,
en partiatlar, si en autos se enanentran suficientes elementos probotonos para expedir una senten-
cia de méito (...)" (Expediente N" 1091-2002-HCITC).

VIII
Promoción del Derecho de acceso a la tutela jurisdiccional
El jurista Mario Cappelletti propulsor del nuevo "Derechode acceso a la tutela jurisdiccional" se-
ñala que sirve de poco un buen sistema procesal si este no está al alcance o es fácilmente accesible
para la mayoria de 1as personas, y sobre todo para 1os sectores más débiles o desprotegidos de la
sociedad.
El CPConst. se adhiere a esta corriente, y podemos establecer que el "Derecho de acceso a la tutela
jurisdiccional" queda materializado en los procesos constitucionales sobre todo por los siguientes
principios procesales:
. Principio de gratuidad en la actuación del demandante
. Principiodeelasticidad/flexibilidad
. Principio de duda razonable

ó"ronr""r-r"r"r.r""
@
Los procesos constitucionales son de conocimiento del Poder Judicial y del Tribunal
Constitucional, de conformidad con lo dispuesto en la Constitución, en sus respectivas
leyes orgánicas y en el presente Código.

Antecedentes:
Proyecto de Ley N" 09371: Art. IV.
Concordancias:
CPConst.: No tiene.
otras cc.: c. Arts. 138" (Poder Judicial) y 202" (Tribunal constitucional); LOPJ Arts. 49', 50';
LOTC Arts. 1', 2', 3'y 14", 15'; y Reg.Norm.TC Art. 5'.
Derecho comparado:
CPConst. de Tucumá¡ (Arg.) Arts. 4'y 15".
t04 Lrano ll: ExÉorsrs oei Cóorco Pnoceser CorsrrrucroNnL

Comentario:
I
Este articulo es una novedad en materia procesal constitucional y busca ratificar que la defensa de
los derechos constitucionales estará a cargo, tanto de la "jurisdicción común u ordina¡ia' (a través
del Poder Judicial) como de la jurisdicción especial o conocida actualmente como 'jurisdicción
constitucional" (a través del Tribunal Constitucional), en las materias y condiciones conforme a
la legislación respectiva de cada jurisdicción. Con ello se busca la máxima tutela de los derechos
constitucionales en el ordenamiento jurídico, dada su ca-lidad de derechos fundamentales o básicos
de una sociedad.
Por tanto, solo son órganos jurisdicciona-1es en materia constituciona-l:
a) El Poder Judicial y b) El Tribunal Constitucional.

¿Qué rol tiene el Ministerio hiblico en los procesos constitucionales?


Acerca del rol del Ministerio Público en los procesos constitucionales, podemos señalar:
1. El Ministerio Publico no es órgano jurisdiccional en materia constituciona-l.
2. Como "regla general" el Ministerio Ptiblico no interviene en los procesos constitucionales.
3. Excepcionalmente, el Ministerio Público interviene en los procesos constitucionales "en un
único caso": en una medída cautelar de amparo contra actos administrativos dictados por el
gobierno municipal o regional (CPConst. Art. 15o parr.3).

NOTA: Según la Comisión Redactora, el Ministerio Ptiblico fue excluido del CPConst. porque su anterior
performance y/o actuación en 1os procesos constituciona-les "en los hechos" se caracterizó sobre todo por
dilata¡ con mucha frecuencia los procesos y por un pobre aporte jurídico en 1a ca-lidad de sus dictámenes.
Entonces, la Comisión concluyó considerar como suñciente para que el juez constitucional pueda resolver
el caso, realiza¡ el anár.lisis de la demanda y de su contestación; sin perjuicío de la actuación de pruebas de
oficio (CPConst., Art. 9") que pueda ordenar eljuez.

il
Tanto ei Art. II del Titulo Prelimina¡ del CPConst. como el Art. 1' de la Ley N' 28301, nueva Ley
Orgánica dei Tribunal Constitucional, introducen el concepto de "constitucionalidad" en materia
procesal constitucional peruana y ilenan un vacío noñnativo a nivel de objetivos y/o ñnes de los
procesos constitucionales (no preüsto en los Arts. 200"-205o de la Constitución referidos a las
"garantías constitucionales'J, pues precisa que los procesos constituciona-les buscan dos "fines
esenciales" que son:
1. Garantizar la primacía de la Constitución (conforme la jerarquia o prelación constitucional,
que establece que la Constitución es la ley principal del Estado de Derecho y las demás normas
legales se subordinan a esta).
2. Garer,lizalr la vigencia efectiva de los derechos constitucionales. Así, el Art. 1" de Ia Ley N"
28301 nueva Ley Orgánica del Tribunal Constitucional establece lo siguiente:

"El Tibunal Constihtaonal es el órgano supremo de interpretoción g control de la anstitucionalidad..


Es autónomo e independiente de los demá.s órganos constitucíonales. Se enanentra sometido solo a
lo Constitucíón g a su Leg Orgánica. Et Tribunat Constitucíonal tiene amo sede la ciudod de Arequi-
pa. Puede, por aanerdo mayoitaio de sus miembros, tener sesiones descentralbodas en atalquier
otro lugar de la Republica".

m
Se denomina "constitusonalidad" aJ statu quo (estado) que se caracteraapor la vigencia real y efec-
tiva de los derechos constitucionaies produciendo sus respectivos efectos jurídicos (se refiere a un
estado dinárnico de la Constitución o de real eflcacia de los derechos constitucionales).
Roarnto Arrnno PrNrt-¡-os I05

La "constitucionalidad" no implica un control textual o literal de la Constitución misma -concebida


la Constitución como una mera norma jurídica escrita-, sino implica un control extraliteral de di-
chas normas "busca que los derechos constitucionales que emanen de dichas norrnas se cumplan
de modo efectivo en la realidad". AsÍ, el vocabio "constitucionalidad" abarca o implica dos compo-
nentes concurrentes:
, Gatantizar la primacía de la Constitución, y
. Garantizar la vigencia efectiva de los derechos constitucionales.

Con esto se precisa que los procesos constitucionales tienen como objetivo materiaTizar y promover
uel
control de la constitucionalidad" o "vela¡ por 1a debida vigencia y respeto de las normas consti-
tucionales y sus respectivos efectos juridicos".
Porello,escorrectoseñalarqueelTribunalConstitucional(Art.1'delaLeyN'28301,nuevaLOTC)
es el órgano supremo de interpretación y control de la constitucionalidad. Y es errado hablar que,
"...eI Tribunal Constitucional es el órgano de control de la Constitución..." (Art. 201' de la Consti-
tución); pues, el Tribunal únicamente "controla" el respeto y vigencia de los efectos de las normas
constitucionales previstos y derivados de la Constitución (1o que se conoce como "constituctonali'
dad\, y no el texto mismo de la Constitución.
Es decir, conforme el Art. 1'de la Ley N'28301 LOTC: "ElTribunalConstituaonales elórgano
supremo de interpretación, integración y control de la constitucionalidad (...)"; asi, la finalidad única
y exclusiva del Tnbunal Constitucional es asegurar y proteger la vigencia efectiva y respeto de los
derechos constitucionales y que sus efectos se desarrollen de modo normal, y de ningún modo el
Tribunal busca "controiar" la Constitución, entendida como un mero documento o escrito (la /az
pasiua de 1a Constitución), sino busca tutelar la vigencia efectiva de sus efectos en la sociedad (la
faz actiua o dinámica de Ia Constitución).

Iv
Acerca de la misión del Tibunal Constituaonal se precisa 1o siguiente:

'El articulo 201" de la Constitución, al establecer que el Tribunal es el'órgano de control de la


Constitución', no es contradicho di¡ecta ni indirectamente por el art. 4'de la l,ey No 26435, por-
que esta norma revela más bien, que esa misión de 'control'debe efectuarse mediante la votación
ca-lificada que el1a dispone (...) de ningun modo, contraviene la autonomía e independencia del
Tribunal, porque este debe cumplir su función dentro del marco de su propia ley, aprobada por el
Congreso, conforme 1o dispone e1 art. 106" de la misma Constitución, que deja al ámbito de la ley
orgánica 1a regulación de 1a estructura y e1 funcionamiento de 1as entidades del Estado previstas
en la Constitución; no pudiendo por consiguiente el Tribunal dejar de cumplirla, sin colocarse al
margen de e1la.

(...) Resaitando, que tampoco podrÍa establecer un régimen diferente sin modifica¡ 1a ley o sin e1a-
borar otra, atribución que evidentemente solo corresponde al Congreso, de acuerdo a lo dispuesto
en el art. 102', inciso 1'de la Norma Fundamental (...)" (Expediente N'0005-1996-AI/TC).
v
Competenaa del Tribunal Constitucional. E1 Art. 2o de la LOTC establece la competencia del TC, al
prescribir:
'El Tribunal Constitucional es competente para conocer de los procesos que contempla el artículo
202'de la Constitución. (...)".

Y a su vez, el Art.2O2'de la Carta Magna establece de modo expreso e indubitable la competencia


jurisdiccional del TC:
. Conocer, en instancia única, 1a acción de inconstitucionalidad'
. Conocer, en última y definitiva instancia, las resoluciones denegatorias de hábeas corpus,
arnparo, hábeas data, y acción de cumplimiento.
lü6 .. .Lrsno ll: ExÉoesls oeL Cóolco Pnoceser CorsrrrucloNnr

. Conocer los conflictos de competencia, o de atribuciones asignadas por la Constitución, con-


forme a ley.

Precisamos que el Art. 3' de la LOTC refuerza esta jurisdicción sui géneris y por ello señala una
"atribución exclusiva" para ei TC:
"En ningún caso se puede promover contienda de competencia o de atribuciones al Tribunal res-
pecto de los asuntos que le son propios de acuerdo con la Constitución y la presente ley.
El Tribunal resuelue de oficio su falta de competencio o de atribuciones".

Finalmente, el Art. 5o del Reglamento Normativo del TC (Reso1. Adm. N' 095-2004-PITC) resume
todas las funciones jurisdicciona-les haciendo la precisión que se hace una adición, pues se incluye
a la "queja":

'Corresponde a-l Tribunal Constitucional:


1. Conocer, en instancia única, la acción de inconstitucionalidad;
2. Conocer, en última y definitiva instancia, las resoluciones denegatorias de hábeas corpus,
amparo, hábeas data y cumplimiento;
3. Conocer los conflictos de competencia o de atribuciones asignadas por 1a Constitución, con-
forme a Ley; y
4. Resolver las quejas por denegatoria de1 recurso de agravio constitucional".

VI
Y sobre lajurisdicción constitucional, el TC ha establecido 1o siguiente:

'(...) conforme lo establecido en el segundo párrafo del inciso 1 del a¡tículo 139" de la Consti-
tución, una de esas excepciones al principio de exclusividad y unidad, está representada por la
existencia de la denominada Jurisdicción militar'. Asimismo, debe advertirse que los principios
de unidad y exclusiüdad judicial tampoco niegan la existencia de Jurisdrcciones especializadas',
como las confiadas al Tribunal Constiruciona.l o al Jurado Nacional de Elecciones.
En suma, las excepciones previstas a los principios de unidad v exclusiüdad, en el segundo
párrafo del inciso 1 del articulo 139" de la Constirución, no son las únicas constitucionalmente
, admisibles. Al lado de la jurisdicción militar y a¡bitral, existen otras jurísdicciones especializadas,
es decir organismos de naturalezajurisdiccional que administran un tipo dejusticia especializada,
como 1a constitucional y la electoral. (...) la existencia dejurisdicciones especializadas no debe ni
puede entenderse como sinónimo de lo que propiamente constituye una lurisdicción de excep-
ción'. Con este último concepto se alude a órganos ad hog creados para realizar eljuzgamiento de
un determinado conjunto de conductas, normalmente de naturaleza política, y que no pertenecen
a la estructura del Poder Judicial, por 1o que se encuentran prohibidos por 1a Norma Suprema (...)"
(Expediente N' 00 I 7-2003-AIlTC).

vII
¿Y atál es el alcance de la facultad o función prisdiccional en materia constituclonal (sea a traués
del Poder Judicial o del TC)?
La respuesta nos la brinda el TC, al precisar que .(. ..) no se trata naturalmente de que el juez cons-
titucional, de pronto, termine revisando todo 1o que hizo un juez ordinario, sino, específlcamente,
que fiscalice si uno o algunos de ios derechos procesales con valor constitucional están siendo
vulnerados. Para proceder de dicha forma existen dos referente objetivos: la tutelajudicial efectiva
como marco y el debido proceso como expresión específica en sus respectivas dimensiones.
(.. .) la Tutela Judicial Efectiva supone tanto el derecho de acceso a los órganos de justicia como la
eficacia de lo decidido en la sentencia, es decir, una concepción genérica que encierra todo 1o con-
cerniente al derecho de acción frente ai poder-deber de lajurisdicción, el derecho al debido proceso,
en cambio, significa 1a observancia de los principios y reglas esenciales exigibles dentro del proceso
como instrumento del derecho dentro del que se produjo la crisis de cooperación que da nacimiento
al conflicto que el órgano jurisdiccional asume para su solución a quienes intervienen en é1.
Roaenro Arreno PrNrlros r07

(...) ei Debido Proceso tiene, a su vez, dos expresiones: una formal y otra sustantiva; en Ia de ca-
rácter formal, los principios y reglas que lo integran tienen que ver con las formalidades estatuidas,
tales como 1as que establecen el juez natural, el procedimiento preestablecido, el derecho de de-
fensa, la motivación se reiaciona con los estándares de razonabilidad y proporcionalidad que toda
decisión judicial debe suponer (...)" (Expediente N' 3282-2004-HClTC).

uII
En el tema de la ineasabilidad de resoluciones del JNE g del CNM, el TC afrrma de modo categórico
lo siguiente:
"(...) 1a Constitución solo ha previsto dos supuestos de 'irrevisabilidad'en sede judicial: la de las
resoluciones emanadas del Jurado Nacional de Elecciones, en materia electoral, y las del Consejo
Nacional de 1a Magistratura, en materia de evaluación y ratificación de los jueces. De esta manera,
la norma pretende impedir que el Poder Judicial enmiende 1a acción inconstitucional del Congre-
so y anular el derecho a la efectiva tutelajurisdiccional o derecho a Iajusticia..." (Expediente N"
0013- 1996-AI/TC).

D(

El Estudio Introductorio de la Comisión Redactora, precisa la razón para la exclusión del Ministerio
Público en los procesos constitucionales:

"El Código apuesta porque los procesos constitucionales sean manifestación de una uerdadera
tutela de urgencia. Enta medida que la expeiencia demuestra que acortar los plazos legoles no es
sufiaente para lograr estos objetiuos, ha optado por excluir la interuención det Ministerío Público
y de su rol dictaminador en los procesos de amporo, habeas data, cumplimiento g popular, pues
en los restantes procesos -hábeas co¡pus, inconstitucionalidad g competencial- no cumple con
dicho rol.
Luego de eualuar Ia realidad procesal así como la expenenaa acumulada. y poniendo en la balanza
la necesidad de aElbar los procesos constituaonales -para que el afectado cuente con una tutelo
inmediota de sus derechos- con la participaaón del Ministeno Público, se optó -tal como Aa ocurre
con otras procesos conslifucíonales por excluir- su interuenaón.
Lamentablemente, durante el debate en el Pleno del Congreso de la República se introdujo una
modifi.cación al procedimiento cautelar en los procesos de amparo, habeas doto g anmptimiento
(apecificamente se introdujo el pdnafo 3 g 4 del artículo 1§ CPConst.), según lo cual tratdndose
# medidas cautelares contra actos administratiuos municipales y regionales en el'incidente' qte
se abra interuendrá el Ministeno Publico. Este es el único caso que permite la partiapacíón de dicha
instituaón en los procesos constituaonales g, realmente, carece de toda justificación.
Por ello, tampoco estamos de acuerdo con el progecto de ley presentodo al Congreso por la Fiscal
de la Naaón para permitir, nueuamente, la interuención del Ministeno Público en los procesos cons-
titucionales".

Este pedido de la Fiscalía fue rechazado y no se incluyó en el actual CPConst.


Cabe destacar que el Defensor de1 Pueblo ha interpuesto una "necesaria y acertada" demanda
de inconstitucionalidad contra el párrafo 3 y 4 del Art. 15'dei CPConst. (que se tramita bajo el
Expediente N' 0023-2005-PI/TC). Lamentabiemente, el TC emitió sentencia desestimando esta
pretensión.
Es importante señalar, que el párrafo 3 y 4 del Art. 15'del CPConst. "no (...) precisa si la inter-
vención del Ministerio hiblico es como parte, como tercero con interés o como dictaminador
(conforme e1 Art. 113' de1 CPC). Creemos que dada la naturaleza de la pretensión (impugnación
de norma administrativa), e1 Ministerio Priblico -como ente público cuya misión es la defensa y
respeto de la legalidad y del Estado de Derecho- intervendrá en la medida cautelar pedida en un
proceso constitucional como "órgono dictaminador" (lnc. 3 Art. i 13' del CPC) y deberá emitir su
dictamen como apoyo al juez constitucional.
r08 Lrano ll: ExÉcesrs orr Cóolco Pnocrst CoNsr¡rucroNel

x
Priuilegios, derechos g pren'ogatiws de los magistrados d.el Tt
El Art. 14" de la Ley N' 28301 (LOTC) establece los "priülegios" inherentes a los magistrados del TC
debido a su alto cargojurisdiccional:

"Los Magistrados del Tríbunal no estdn sujetos a mandoto imperatiuo, ni reciben instrucciones
de ninguna autorídad. Gozon de inuíolabilidad-. No responden por los uotos u opiniones emitidas
en el ejercicio de su cargo. También gozan de inmunidad. No pueden ser detenidos ni procesa-
dos sin autoización del pleno del Tibunal, soluo flagrante delito".

También el Art. 15o de la Ley N'28301 (LOTC) prescribe los derechos y prerrogativas de los ma-
gistrados del TC:

"Los Magistrodos del Tibunal gozan de los mismos derechos y prenogatiuas que los Congresistas".

XI
TC autorizado por nuevo precedente lz0l4l para rechazar de plano
(liminarmentef demandas sin fu¡damento
1. Asunto: El TC dicta "nuevo" precedente vinculante a fln de propiciar la mejor solución de pro-
cesos que requieren una real tutela de urgencia.
2, Nuevo precedente vinculante: Exp. N'00987-2014-PA/TC (Pub. 29-08-2014)
l¿s "nuevos miembros" del Tribunal Constitucional elegidos democráticamente asumieron sus
cargos en junio del 2014. Después de dos meses de inicio de sus funciones, y de revisar cientos de
causas que se elevan a su conocimiento, el nuevo Pleno del Tribunal Constitucional deliberó en
diversas sesiones sobre cómo debía proceder ante pretensiones que carecen por completo de
fundamento. las cuales distraían su atención en perjuicio de una eficaz defensa de la Consti-
tución y de los derechos fundamentales.
Así, a Ia luz de un precedente vinculante -el contenido en 1a STC N' 02877-2005-HC/TC-, y tenien-
do en cuenta 1o previsto en el artículo 11'de su propio Reglamento Normativo, el Pieno ha resuelto,
por unanimidad, establecer e1 siguiente precedente vincula¡te:
"El Tribunal Constítucíonal emitira sentencia interloantoria denegatona cuando:
a) Carezca de fundamentacíón la supuesta trulneración qte se inuoque;
b) La cuestión de derecho contenída en el recurso no sea de especial trascendencia constitucional;
c) La cuestión de derecho inuocada contradiga un precedente uinculante del Tribunal Constitu-
cional;
d) Se haga decidido de manera desestimatoria en casos sustancialmente iguales.

La citada sentencla se dictara sin mds trámite'.

El Presidente del Tribunal Constitucional, Óscar Urviola Hani, explicó que "esta medida busca
preservar la autoridad de los magistrados del Tribunal que le ha otorgado el pueblo, a través del
Congreso de la República".
El precedente vinculante se dictó a propósito de Ia resolución del proceso seguido bajo el Expe-
diente N'00987-20I4-PA/TC, en el cual la demandante sostuvo que determinados jueces de la
Corte Superior de Justicia del Santa -que resolvieron un proceso de tercería preferente de pago
que afectaba sus derechos- habían incurrido en "delitos de lesa humanidad" y confabulado en su
contra para favorecer a una entidad bancaria, sin acreditarlo.
Por tanto, conforme a este nuevo precedente vinculante (Exp. N" 00987-2014-PA/TC), et Tribunal
Constitucional dictó 1a Resolución Administrativa N' 141-20L4-PITC que modificó el Art. I l" del
Reglamento Normativo del Tribunal Constituciona-l (aprobado mediante Resolución Administrativa
N" 095-2004-P/TC), cuyo nuevo texto es el siguiente:
Rosrcro ALreno Pl¡llrros 109

*Resoluciones de las Salas y Sentencia Interlocutoria Denegatoria


Artículo 11.
E1 Tribunal conoce, en última y definitiva instancia, 1as resoluciones denegatorias de acciones de
hábeas corpus, arnparo, hábeas data y cumplimiento, iniciadas a¡te los jueces respectivos, me-
dia¡te dos Salas integradas por tres Magistrados. La sentencia requiere tres votos conformes. En
caso de no reunirse el número de votos requeridos, cuando ocurra alguna de las causas de vacan-
cia que enumera el artículo 16 de la Ley N' 2830 I , cuando alguno de sus miembros esté impedido
o para dirimir 1a discordia, se llama a los Magistrados de la otra Sa1a, en orden de antigüedad,
empezando de1 menos antiguo al más antiguo y, en último caso, al Presidente del Tribunal. En
ta-1es supuestos, el llamado puede usar 1a grabación de la audiencia rea)izada o citar a 1as partes
para un nuevo informe"

interloantoria denegatoria cuando:


Et Tribunal Constitucional emitirá sentencia
1. Cxezca de fundamentación la supuesta vulneración que se invoque;
2. La cuestión de derecho contenida en el recurso no sea de especia-l trascendencia constitucional;
3. La cuestión de derecho invocada contradiga un precedente vinculante del Tribunal Constitu-
cional;
4. Se haya decidido de ma¡era desestimatoria en casos sustancialmente iguales.
La citada sentencia se dictará sin más trámite".

NOTA: La sentencio.interlocutoriaes aqueila que resuelve cuestiones incidentales durante la secuela del
proceso, sin prejuzgar sobre el fondo del pleito.

XII
Jurisdicción (C., Arts. 138", 139" incs. 1, 2,3, 6; CPC A¡ts. 1o, Sof .

Del vocablo latín iurísdicfio; italiano, giurisdizíone; fra¡cés, pridiction; a1emán, Gerichtsbarkeit.
Etimológicamente, proviene del latín iuisdictio, que significa 'acción de decir el derecho', no de es-
tablecerlo. Es el poder público competente, amplio o limitado, para ejercer autoridad y administrar
justicia dentro de determinada circunscripción territoria-l. Función y poder de juzgar, obedeciendo
a cierto limite. Es, pues, la función específlca de los jueces, es el poder-deber del Estado destina-
do a solucionar un conflicto de intereses o incertidumbre jurídica, en forma exclusiva y definiti-
va, a través de órganos especializados que aplican el derecho que corresponde al caso concreto,
utilizando su imperio para que sus decisiones se cumplan de manera ineludible y promoviendo
a través de ellas el logro de una sociedad con paz social en justicia. Por jurisdicción también se
entiende el territorio en el que un juez ejerce sus funciones, también se define como el conjunto
de atribuciones que corresponde a un juez en una materia y en cierta circunscripción territorial.
Denota, asimismo, los alcances y límites del poder de juzgar, ya sea por razón de la materia, ya
sea por razón delterritorio, si se tiene en cuenta que cada órgano jurisdiccional no puede ejercitar
su función juzgadora, sino dentro de un espacio determinado y del fuero que le está asignado.
Así, se habla de juisdicción auil, comercial, administratiua, penal, laboral, constítuctonal, etc. Y
también puede hablarse de jurisdicción nacional e internacional (órganos jurisdiccionales supra-
nacionales).

xIu
Competencia (CPC, 5"f
La competencia es el ejercicio válido de 1a jurisdicción. Es ia expresión regular, concreta y auto-
izadade un órgano jurisdiccional respecto de un caso concreto. Para Couture es ia medida de
jurisdicción asignada a un órgano del Poder Judicial, a efectos de 1a determinación genérica de los
asuntos en que es llamado a conocer por razón de la materia, de la cantidad y del lugar. Atribución
legítima a un juez u otra autoridad para el conocimiento o resolución de un asunto. Las denomi-
nadas cuesÍiones d.e competencia se originan cuando dos magistrados consideran que ies incumbe
conocer un mismo asunto determinado.
I10 .Lraeo ll: ExÉcrsls
orL Cóoloo Pnocrser CoNsrrrucloNrr

xry
Elementos que componen la competencia (CpC, Sl
Los cinco elementos que conforman la competencia son:
, La materia
. La cuantía
. El turno
. El grado
. El territorio
De los cinco elementos que conforman la competencia, cuatro de ellos (la materia, Ia cuantía, el
turno y el grado) son impuestos por la norma con carácter deflnitivo e inmodificable, ni siquiera por
la parte, por 1o que suele decirse que conforman Ia llamada "competencia absoluta". Sin embargo,
el quinto elemento (el territorio) conforma la llamada "competencia relatíua"; esto es así porque ha
sido prevista a favor de la economía de 1as partes o incluso admitida en contrario po. rrrá de ellas,
con lo que después ya no se puede discutir su incumplimiento. Esto último se conoce con el nom-
bre de prórroga de la competencia.

xlf
Conflicto de competencia
Nuestra Carta Magna establece para el Perú un determinado tipo de Estado de Derecho, el cua_l
funciona o se viabiliza a través de diversos órganos púbiicos, cada uno investido con potestades de
ius imperium aplicables a determinada competencia o ámbito específico.
¿Pero qué pasa cuando dos o más órganos públicos se atribuyen la misma competencia o administra-
ción sobre determinada área, por 1o tanto se produce lo que se conoce como conflicto d"e competencia?
El TC propone como solución 1a aplicación de un tesf de Ia competencia, que señata "(...) para
determinar de manera correcta. qué competencia corresponde a cada órgano constitucional, el
intérprete debe remitirse a un ,es, de 1a competencia. En primer lugar se debe ana-lizar el princi-
pio de unidad, ya estudiado supra. Luego, se debe pasar propiamente al analisis del principio de
competencia. A partir de este último, se debe utilizar tres fórmulas congruentes con 1a búsqueda
de la'certidumbre competencial, las mismas que están relacionadas con 1a lista de materias (se
refiere a la lista pormenorizada explicada en 1a Constitución y en el bioque de constitucionalidad)
y ias cláusulas generales (está relacionada con el reparto de funciones generales entre los distintos
órganos constitucionales) :

1. Competencias exclusivas: Son materias asignadas en exciusividad a favor de organismos


constitucionales, ya sea de manera positiva (de manera directa) o negativa (si se impide su
delegación).
2, Competencias compartidas: Son materias divididas en determinadas áreas de atención, re-
partiéndose responsabilidades entre dos o más niveles de gobiernos, actividad coherente con
la noción de cooperación entre los organismos constitucionales autónomos.
3. Competencias concurrentes: Son materias que dan lugar a que dos o más órganos asuman
funciones específicas comunes, existiendo una relación complementaria de tutela y control
normativo" (Expediente N' 0002-2005-AI/TC).

Interpretación de los derechos constihtcionales

El contenido y alcances de los derechos constitucionales protegidos por los procesos


regulados en el presente Código deben interpretarse de conformidad con la Declaración
Universal de Derechos Humanos, los tratados sobre derechos humanos, así como de las
decisiones adoptadas por los tribunales internacionales sobre derechos humanos consti-
tuidos según tratados de los que el Perú es parte.
Antecedentes:
Ley N" 25398 (complementa LHCA): Art. 15'.
Proyecto de Ley N' 0937 1 : Art. V.
Concordancias:
CPConst.: Art.79".
otras cc.: c. 4" DD.FF.'IT.; D.S. N" 017-2005-JUS (Aprueban el Plan Nacional de Derechos Huma-
nos 2006-2010 elaborado por e1 Consejo Nacional de Derechos Humanos)
Derecho comparado:
Ley de Acciones Populares y de Grupo (Col.) Art. 7".

Comentario
I
Este artículo amplía el alcance del Art. 15o de 1a derogada Ley N" 25398 (Compiementaria de la l,ey
N. 23506-LHCA) en materia de interpretación de los derechos constitucionales, pues además de ia
obligatoriedad de aplicar las normas internacionales que han pasado a tener vigencia o regir como
derecho nacional -como resultado de la debida observancia de los procedimientos preüstos en Ia
Constitución y la ley- también incluye -innovadoramente- la obligación de aplicar 'las decisiones
adoptadas por los tribunales intemacionales sobre derechos humanos' constituidos según tratados
de los que el Perú es parte.
Es decir, incorpora como fuente de derecho en materia procesal constitucional la jurisprudencia,
que constituye una "fuente de derecho viva" y en constante evolución; con 10 que se dota a ios ma-
gistrados de un nuevo y actualizado instrumento para una mejor y efectiva tutela constitucional.

¿Qué fuentes deben consultarse para iaterpretar derechos coD§titucionales?


Para interpretar derechos constituciona-les, este Art. V establece una obligatoria "jerarquía de fuen-
tes de interpretación" que es Ia siguiente:
. Primera fuente. Declaración Universal de Derechos Humanos (1948)'
. Segunda fuente. [¡s tratados sobre derechos humanos.
. Tercera fuente. Las "decisiones" de tribuna-les internacionales sobre derechos humanos que
vinculen al Peru.
Es necesario hacer algunas precisiones sobre estas "fuentes de interpretación':
A) Soio la tercera fuente -"decisiones de los tribunales intemacionales"- es una innovación (apor-
te) del CPConst., las otras dos fuentes ya estaban reguladas por la legislación procesal anterior.
B) La tercera fuente "decisiones de ios tribunales internacionales", utiliza el vocablo decisiones
que debe entenderse como sinónimo de resoluciones judiciales; por tanto, estas decisiones
pueden abarcar tanto a las "sentencias" como a los uautos" (p.e., al dictarse una medida
cautelar). Sin embargo, algunos juristas señaian que no procedería en el caso de una medida
cautelar (autos) porque afectaría lairreuersibilidadde los efectos jurídicos.
II
Seña]a e1 tema que la adecuada interpretación constitucional pasa por una interpretación que
guarde conformidad con la Declaración Universal de Derechos Humanos, los tratados sobre los
derechos huma¡os y 1as decisiones jurisdiccionales adoptadas por los tribunales internacionales
sobre derechos humanos constituidos por tratados de los que e1 Perú es parte, tal como la Corte
Interamericana de Derechos Huma¡os.
m
Enla Exposición de Motiuos del Proyecto de Leg N" 09371 se prescribe que la adecuada interpreta-
ción de los derechos constitucionales es un tema que ha preocupado ala Comisión Redactora. Por
ello, se señala que tales derechos deben interpretarse de conformidad con la Declaración Universal
I ¡:ll Lrsno ll: ExÉorsrs oeL Cóolco Pnoces¡r Co¡rsrlrucloNel

de Derechos Humanos, los tratados sobre derechos humanos, asi como las decisiones jurisdiccio-
nales adoptadas por los tribunales internacionales sobre derechos humanos constituidos según
tratados de los que el Perú es parte (Art. V). De esta manera, por ejemplo, se reconoce que la juris-
prudencia de la Corte Interamericana de Derechos Huma¡os debe ser aplicada por nuestros jueces.

TV

El Estudio Introductorio de la Comisión Redactora sostiene:


"Si bien esta norma recoge lo estipulado en la Cuarta de las üsposiciones Finales g transitorias
de lo Constitucíón de 1993, agrega la referencia concreta a las decisiones de los tibunales inter-
nacionales de derechos humanos, hnciendo explícito el cardcter uinanlante d"e tas mismas para la
jurisdicción intema.
Esta atingencia es muA importante, dado el aporte que en los últimos años uiene haciendo la Corte
Interamericana de Derechos Humanos en la aplicoción e interpretación d.e diuersos derechos con-
signados en el Pacto de San José, o Conuención Ameicana sobre Derechos Humanos, contibución
acogida y asimilada en numerosas sentencios de nuestro Tribunat Constitucional.
(' '.) qte al interpretarse los derechos constitucionales debe hacerse de conformidad" con
los tratad.os
sobre derechos humanos. Y constituyen, por tanto, principios rectores que d-eben oientar la inter-
pretación constihtcional q.te se realice tanto en sede judiciat como en el Tribunal Constitucional".

v
Tratados
En materia de utratados" se debe tener presente sobre todo los Arts. 55'al 57'de la Constitución
que la regulan:
"Artículo 55". Tratados
Los tratados celebrados por el Estado v en vigor forman parte del derecho naciona-l'.

"Artículo 56". Aprobación de tratados


Los tratados deben ser aprobados por el Congreso antes de su ratificación por el presidente de la
República, siempre que versen sobre las siguientes matenas:
l. Derechos Humanos.
' 2. SoberanÍa, dominio o integndad del Estado.
3. Defensa Nacional.
4. Obligaciones financieras del Estado.

También deben ser aprobados por el Congreso los tratados que crean, modifican o suprimen
tributos; los que exigen modificación o derogación de alguna ley y los que requieren medidas le-
gislativas para su ejecución".

"Artícu1o 57. Tratados Ejecutivos


El Presidente de la República puede celebrar o ratificar tratados o adherir a estos sin el requisito
de la aprobación previa del Congreso en materias no contempladas en el artículo precedenie. En
todos esos casos, debe dar cuenta al Congreso.
Cuando el tratado afecte disposiciones constitucionales debe ser aprobado por el mismo proce-
dimiento que rige 1a reforma de la Constitución, antes de ser ratificado por e1 P¡esidente de la
República.
La denuncia de los tratados es potestad del Presidente de la República, con cargo de dar cuenta
al Congreso. En el caso de los tratados sujetos a aprobación del Congreso, la denuncia requiere
aprobación previa de este".

Asimismo, es importante también tener presente la Ley N' 26647 (Normas que regulan actos rela-
tivos aI perfeccionamiento nacionai de 1os Tratados celebrados por el Estado Peruano).
El Tribunal Constitucional ha seña-lado:

"(Esta norma) implica que los conceptos, alcances g ambitos de protección explicitados en dichos
tratados, constitugen pardmetros qte deben contríbuir, de ser el caso, al momento de interpretar
113

un derecho constitucional. Todo ello, claro está, sin perjuicio de la aplicoción directa que el tratado
intemacional supone debido a que forma parte del ordenamiento peruano (aft. 55', Consl.l" (STC N'
t124-2001-AAlTCl.

VI
Interpretación de los derechos fundamentales
La Constitución de 1993 establece en su Cuarta Disposición Final y Transitoria "la regla" en mate-
ria de interpretación de los derechos fundamentales:
"Cuarta. Interpretación de los derechas fundamentales
Las normas relatiuas a los derechos g a las libertad-es qte la Constitución reconoce se interpretan
de conformidad conla DeclaraciónUniuersal de Derechos Humanos g conlos trotodos g acuerdos
intemaaonales sobre las mismas materias ratificados por el Perú".

El Tribunal Constitucional ha señalado:


"(La) interpretación conforme con los tratados sobre derechos humanos contiene, imolícitomente,
una adhesión a la intemretación Wa de los mismos. haAa realizado los órganos supranacionales
de protección de los atributos inherentes al ser humano g, en partiaiar, el reolizado por la Corte
Interamerícana de Derechos Humanos, guardidn último de los derechos en la Región" (STC N' 2 18-
02-HClTC, publicada el 3 de agosto de 2OO2l.

vII
Derecho interno y derecho internacional

Carlos Mesía RamÍrez señala: "En América Latina, muchas constituciones dispensan a los tratados
intemaciona-les de protección de 1os derechos huma¡os un tratamiento privilegiado en el sistema
de fuentes normativo. La constitución peruana de 1979 declaró pioneramente que los tratados de
derechos humanos gozan de jerarquía constitucional. Rápidamente el ejemplo se extendió a otras
nuevas constituciones que se fueron sa¡cionando. (...)
¿Cuáles son las consecuencias de este proceso descrito en las líneas precedentes?
Que cuando e1 Estado incorpora a su derecho intemo el Derecho Intemacional de los derechos
Humanos, ese derecho interno ya no queda total y definitivamente cerrado en los lÍmites de la
Constitución, sino coordinado y compatibilidad con el derecho Internacional. El sistema de derecho
se fortifica cuando se enuncia, como en el caso de la Cuarta Disposición Transitoria y Final de la
Constitución de 1993, que los derechos constitucionales se deben interpretar de conformidad con
los tratados internaciona-les de derechos humanos. (...)
Los siguientes pnnglpiAs rigen entre el derecho interno y el derecho internacional en materia nor-
mativa de los derechos humanos:
A) Los tratados de la materia se deben interpretar restrictivamente en cuanto limitan los derechos
humanos.
B) El derecho interno es válido si otorga mayores derechos o los reconoce en forma más amplia
que el propio derecho internacional.
C) El derecho interno es aplicable como derecho intemacional si reconoce mayores o más amplios
derechos al ser humano. En estos casos, la violación de un derecho huma¡o es también un
acto ilicito internacionalmente.
La preferencia de la protección más favorable a la persona humana, independientemente si pro-
viene del derecho interno o del internaciona-I, ha sido expresamente declarada en varios tratados:
Convención Americana sobre Derechos Huma¡os (CADH), Art.29'; Art. 5",2 común a los Pactos
Intemacionales de Derechos Civiles y Políticos (PIDCP) y de Derechos Económicos, Sociales y Cul-
turales (PIDESC) (...)'.
114 Lraeo ll: ExÉorss ot Cóoroo Pnocesnr Co¡s¡rrucroNnl

vIII
Características de los derechos humanos
Asimismo, Carlos Mesía Ramírez sostiene que desde el plano internacional, los derechos huma-
nos gozan de ciertas características que influyen sobre la labor interpretativa, pues suponen una
forma jurídicamente particular de entenderlos. Estas características se describen brevemente a
continuación:
1. Igualdad. Los derechos humanos se aplican de modo igual a toda persona.
2. Universalidad. Todas las personas son titulares de los derechos humanos sin que puedan
invocarse diferencias políticas, sociales o culturales como justificación para menoscabarlos o
desprotegerlos.
3. Transnacionalidad. Si los derechos son inherentes a ia persona, entonces no dependen de su
nacionalidad ni del territorio donde se encuentre.
4. Irreversibilidad. Una vez que un derecho humano ha sido reconocido por el ordenamiento
intemo o nacional, se incorpora a la categoría de "derechos fundamentales" sin posibilidad de
desconocerlo posteriormente. Por ello, se afrrma categóricamente que los derechos fundamen-
tales son los derechos humanos positivizados/regulados en un derecho nacional.
3. Progresividad. En la medida que la existencia de los derechos humanos, no depende de su re-
conocimiento por parte del Estado, hay siempre 1a posibilidad de ampliar e1 catálogo/listado de
derechos fundamentales hacia situaciones aún no protegidas/reguladas literal o textualmente
por la Constitución o los tratados.
4. Individualidad. Alude a 1a naturaleza integral de 1os derechos humanos. La clasificación en
derechos humanos de primera, segunda y tercera generación o su subdivislón en derechos
civiles y políticos, económicos, sociales y culturales solo tiene -única v exclusivamente- una
intención pedagógica v de sistemattzación.

D(
Jurisdicción internacional
¿Cuáido es posible aandir ante los organismos jurisdiccionales intemacionales?
La respuesta nos la da el TC al precisar que una persona puede recurrir a los Tibunales intema-
cionales, cuando "(...) a tenor del artículo 59' de 1a Ley N' 26435, Orgánica del Tribunal Constitu-
cional, contra las sentencias de este Colegiado no cabe recurso alguno, pues agota lajurisdicción
interna. Que, conforme 1o establece el artÍculo 205' de la Constitución Po1ítica del Estado, agotada
lajurisdicción interna, quien considere lesionados los derechos que 1a Constitución reconoce pue-
de recurrir a los tribunales u organismos internacionales constituidos según tratados o convenios
de los que el Perú es parte (...)" (Expediente N' 1315-2002-M/TC).
El Art.24" del CPConst. precisa textualmente que "la resolución de1 Tribunal Constitucional que se
pronuncie sobre el fondo agota lajurisdicción nacional". Por tanto, solo cabe o es procedente acudir
a los tribunales internaciona,les de derechos humanos, para impugnar una sentencia del Tribunal
Constitucional que tiene la calidad de cosajuzgada. ¿Y cuárndo una sentencia será cosajuzgada?
En 1os procesos constituciona-1es solo adquiere 1a autoridad de cosajuzgada la decisión final que se
pronuncie sobre e1 fondo (CPConst. Art. 6"). Es decir, si el Tribunal Constitucional resuelve un caso
por la forma, habrá sentencia pero esta no será cosajuzgada; y por tanto, no cabe contra aquella
ninguna impugnación ante 1a jurisdicción internacional.
En la práctica, ei Art. 24" del CPConst. cumple una doble función de aclaración:
. Completando el texto del Art. 204" de la Constitución, que incurrió en una laguna legal al no
precisar cuándo y cómo se entiende agota la jurisdicción nacional. No señaia con qué tipo de
resolución final -emanada de un proceso judicial, administrativo, arbitral u otro- ni con qué
cualidad debe contar aquella.
. A su vez, también precisa a1 artículo 59'de la Ley N" 26435, al señalar que únicamente la reso-
lución del Tribunal Constitucional "que se pronuncie sobre ei fondo" -por lo tanto, no cualquier
sentencia del TC- agota lajurisdicción nacional.

x
Tratados y tutela de la dignidad de la persona humana
Los tratados internacionales sobre derechos humanos no soio forman parte positiva del ordena-
miento jurídico nacional (Art. 55' de la Constitución), sino que la Cuarta Disposición Final y Tran-
sitoria (CDFT) de la Constitución -en cuanto dispone que los derechos fundamentales reconocidos
por ella se interpretan de conformidad con los tratados y acuerdos intemacionales sobre derechos
humanos ratiflcados por el Perú- exige a los poderes públicos nacionales que, a partir del ejercicio
hermenéutico, incorporen en e1 contenido protegido de los derechos constitucionales los ámbitos
normativos de los derechos humanos reconocidos en los referidos tratados. Se trata de un reco-
nocimiento implícito de la identidad nuclear sustancial compartida por el constitucionalismo y el
sistema internacional de protección de los derechos humanos: la convicción jurídica del valor de la
dignidad de la persona humana, a cuya protección y servicio se reconduce, en última y definitiva
instancia, el ejercicio de todo poder (STC EXP. N.' 2730-2006-PAITC, F.J. 9).

XI
Interpretación de normas internacionales
1. La interpretación de los derechos fundamentales a la luz de los tratados internacionales
sobre derechos humanos y de las decisiones de los tribunales internacionales de dere-
chos humanos
Los tratados internaciona-1es sobre derechos humanos no solo forman parte positiva de1 orde-
namiento jurídico nacional (Art. 55" de la Constitución). sino que la Cuarta Disposición Final
y Transitoria (CDFT) de la Constitución -cn cuanto dispone que los derechos fundamentales
reconocidos por ella se interpretan de conformidad con los tratados y acuerdos intemacionales
sobre derechos humanos ratificados por e1 Perú- exige a los poderes públicos nacionales que.
a partir del ejercicio hermenéutico, incorporen en el contenido protegido de los derechos cons-
titucionaies los ámbitos normativos de los derechos humanos reconocidos en 1os referidos tra
tados. Se trata de un reconocimiento implícito de la identidad nuclear sustancial compartida
por el constitucionalismo y el sistema internacional de protección de los derechos humanos: 1a
convicción jurídica del valor de la dignidad de la persona humana, a cuya protección y servicio
se reconduce, en última y definitiva instancia, el ejercicio de todo poder.
El Estado peruarlo no solo ha ratiflcado la Convención Americana de Derechos Humanos (12
de julio de 1978), sino que, en observancia de su artÍculo 62'.1, mediante instrumento de
aceptación de fecha 21 de enero de 1981, ha reconocido como obligatoria de pleno derecho
la competencia contenciosa de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (en adelalte,
CIDH o "1a Corte"), para conocer cualquier caso relativo a la interpretación y aplicación de las
disposiciones de 1a Convención Americana (en adelante, 1a Convención) que 1e sea sometido
(artículo 62".3 de la Convención).
Sobre e1 particular, la Corte tiene establecido 1o siguiente:

La aceptación de la competencia contenciosa de la Corte constituye una cláusula pétrea que no


admite limitaciones que no estén expresamente contenidas en el artículo 62.1 de la Convención
(...). El artÍculo 29.a delLa Convención Americana establece que ninguna disposición de la misma
puede ser interpretada en el sentido de permitir a alguno de los Estados parte, grupo o persona,
suprimir el goce y ejercicio de los derechos y libertades reconocidos en 1a Convención o limitarlos
en mayor medida que la prevista en ella. Una interpretación de la Convención Americana en e1
sentido de permitir que un Estado pueda retirar su reconocimiento de 1a competencia obligatoria
del Tribunal (...), implicaría la supresión del ejercicio de los derechos y libertades reconocidos
por la Convención, iría en contra de su objeto y propósito como tratado de derechos humanos, v
r1ó Lrano ll: ExÉoesrs orL Cóorco Pnocesei Corslruclo¡rnr

privaría a todos los beneficiarios de la Convención de la garantía adicional de protección de tales


derechos por medio de la actuación de su órganojurisdiccional (...). Un Estado que aceptó lajuris-
dicción obligatoria de la Corte Interamericana según el artículo 62.1 de la misma, pasa a obligarse
por la Convención como un todo (...).

En dicha perspectiva, 1as obligaciones relativas a 1a interpretación de ios derechos constitu-


cionales no solo se extienden al contenido normativo de la Convención strictu sensu, sino a 1a
interpretación que de ellareaJiza la Corte a través de sus decisiones. En ese sentido, e1 artícu1o
V del Títuio Preliminar de1 Código Procesal Constitucional (CPConst), establece:
E1 contenido y alcances de los derechos constitucionales protegidos por los procesos regulados en
el presente Código deben interpretarse de conformidad con la Declaración Universa-l de Derechos
Humanos, los tratados sobre derechos humanos, así como de las decisiones adoptadas por los tri-
bunales internacionales sobre derechos humanos constituidos según tratados de los que el Perú
es parte. (STC EXP. N." 2730-2006-PA/TC, F.J.9-11).

2. Restricción de la libertad personal, salruo en los casos preuistos por la leg.


Acerca de la interpretación basada en norrnas ínternaaonales, se señala:
'(...) es necesario resaltar que, según lo prescrito por la Constitución, la libertad personal no
solo es un derecho fundamental reconocido, sino un valor superior del ordenamiento jurídico,
pero su ejercicio no es absoluto e ilimitado, pues se encuentra regulado y puede ser restringido
mediante ley.
Es por e11o que los límites a los derechos pueden ser impuestos por la misma norma que reconoce
e1derecho; por el conflicto entre un derecho constitucional y uno o más derechos constitucionales,
por el conflicto entre un derecho constitucional y uno o varios bienesjuridicos constitucionales; o
por la legislación que desarrolle o regule su ejercicio (...).
El caso de autos se encuentra comprendido en el primer tipo de lÍmites. En efecto. conforme al
artículo 2, inciso 24,Iilerd b. de la Constitución. no se permite forma alguna de restncción de La
libertad personal, saluo en los casos prernstos por la leg. Por tanto. para esclarecer la controversia.
debe establecerse si el penodo de detención preventiva que cumple el dema¡da¡te constituve una
restricción del derecho a la iibertad prerista en La lev ]'la Constitución.
Para precisar la noción de 'casos prer.rstos en la lev'como límite del derecho a la libertad. se debe
. aplicar la regla de interpretación constitucional de los derechos fundamentales, que señala que las
noñnas relativas a estos derechos se interpretan de conformidad con la Declaración Universal de
los Derechos Humanos y con los tratados y acuerdos internacionales sobre las mismas matenas
ratificadas por el Perú (Cuarta Disposición Final y Transitoria de la Constitución)" (Expediente N"
4O4,-2O04-HC lTCl.

xII
Interpretación constitucional

¿En qué consiste el efecto irradiante de la interpretación constiü.rciono,l?


Señalamos que:
"(...) en el ordenamiento constitucional peruano todas las leyes, reglamentos y sus actos de apli-
cación, deben interpretarse y aplicarse de conformidad con los derechos fundamentales (STC N"
2409-20O2-MITC). En ese sentido, los derechos constitucionales, en cuanto ualores materiales del
ordenamiento, tienen una pretensión de validez, de modo que tienen la propiedad de 'inadiarse' g
expandirse por todo el ordenamiento ¡urídico.
En segundo lugar, si los derechos fundamentales cumplen una función de legitimación jurídica
de todo el ordenamiento constitucional, y, al mismo tiempo, tienen una pretensión de validez,
entonces tienen también la propiedad de exigir del Estado [v de sus órganos] un deber especial
de protección para con ellos. Y es que si sobre los derechos constitucionales, en su dimensión
objetiva, solo se proclamaraun efecto de irradiación por el ordenamientojurídico, pero no se obli-
gara a los órganos estatales a protegerlos de las asecha¡zas de terceros, entonces su condición
de valores materiales del ordenamiento quedaría desprovista de significado (...)" (Expediente N'
08s8-2003-AA/TC).
t--
I
Roseero Arrneo PrNrLros t17

XIII
Jueces y derecho internacional

¿En qué casos losjueces deben apücar r¡n tratado al resolver un caso?
Es importante saber cuándo un tratado forma parte integrante del sistema jurídico peruano, asi:
"(...) es un hecho inobjetable para este Tribunal que cuando nuestra Constitución Politica del Es-
tado reconoce en su artÍculo 55" que 'Los tratados celebrados por el Estado y en vigor forman parte
del derecho nacional'y el Articulo 200'inciso 4 consigna entre 1as diversas normas conjerarquía
lega1, a los tratados (sin distinción alguna), no cabe sino admitir que los mismos tienen valor
normativo indiscutible y en consecuencia son plenamente aplicables por los jueces y tribunales
peruanos (...) si los demandantes de 1a presente causa, han optado por la invocación de1 Pacto
Internacional de Derechos Civiles y Políticos y no por la Constitución Política del Estado, no solo es
porque el primero de los citados cuerpos normativos sea, más explícito en el tema indemnizatorio,
sino porque en último término, e1 contenido esencial de cada derecho fundamental (y la indemni-
zaciónIo es, en las circunstancias descritas) debe interpretarse de conformidad con los dispositi-
vos internacionales relativos a derechos humanos (...)" (ExpedienteN" 1277-1999-AC/TC).

xrv
Los efectos vinculantes de las sentencias de la CIDH
La vinculatoriedad de 1as sentencias de la CIDH no se agota en su parte resolutiva, la cual, cierta-
mente, alcanza solo a,l Estado que es parte en el proceso, sino que se extiende a su fundamentación
o ratio decidendi, con el agregado de que, por imperio de la CDFT de la Constitución y e1 Art. V del
Títu1o Preliminar de1 CPConst., en dicho ámbito la sentencia resulta vinculante para todo poder
púb1ico nacional, incluso en aquellos casos en 1os que e1 Estado peruaro no haya sido parte en
el proceso. En efecto, la capacidad interpretativa y aplicativa de la Convención que tiene la CIDH,
reconocida en el a¡tículo 62".3 de dicho tratado, aunada al mandato de 1a CDFT de la Constitución,
hace que 1a interpretación de las disposiciones de la Convención que se realiza en todo proceso
sea vincula¡te para todos los poderes públicos intemos, incluvendo, desde 1uego. a este Tribunal.
La cua]idad constitucional de esta vinculación, derivada directamente de la CDFT de 1a Constitu-
ción, tiene una doble vertiente en cada caso concreto: a) reparadora, pues interpretado e1 derecho
fundamenta-1 I'ulnerado alaluz de las decisiones de la Corte, queda optimizadala posibilidad de
dispensársele una adecuaday efrcaz protección; y b) preventiva, pues mediante su observancia se
evitan las nefastas consecuencias institucionales que acarrean las sentencias condenatorias de la
CIDH, de las que, lamentablemente, nuestro Estado conoce en demasía. Es deber de este Tribuna-l
y, en general, de todo poder público, evitar que este negativo fenómeno se reitere.
En suma, por imperio de1 canon constitucional que es deber de este Colegiado proteger, se deriva
un deber adicional para todos los poderes públicos; a saber, la obligatoria observancia tanto de los
tratados sobre derechos humanos ratificados por e1 Perú, como de la interpretación de ellos reali-
zadaen todo proceso por los tribunales internacionaies constituidos según tratados de los que el
Perú es parte (STC Exp. N." 2730-2006-PAlTC,F.J. 12-14),
xl/
La cooperación entre los tribunales internos
y los tribunales internacionales
Lo expuesto, desde luego, no alude a una relación de jerarquización formalizada entre los tribuna-
1es internaciones de derechos humanos y los tribunales internos, sino a una relaciÓn de coopera-
ción enla interpretaaón pro homine de los derechos fundctmentales. No puede olvidarse que el artí-
culo 29.b de la Convención proscribe a todo tribunal, incluyendo a la propia Corte, "limitar el goce
y ejercicio de cualquier derecho o libertad que pueda estar reconocido de acuerdo con las leyes de
cualquiera de los Estados pa-rtes o de acuerdo con otra convención en que sea parte uno de dichos
Estados". Ello significa, por ejemplo, que los derechos reconocidos en el ordenamiento interno y
1ainterpretación optimizadora que de ellos realice la jurisprudencia de este Tribunal, también es
observada por la Corte.
il8 Lreno ll: ExÉcesls oer Coolco PBocrsnr ConsrlrucloNat

Como bien señala Cecilia Medina:

(...) las fuentes del derecho internaciona,l se influyen reciprocamente, y estas, a su vez, influyen
y son influidas por las fuentes domésticas (...). La interpretación de las normas internacionales
también puede beneficiarse de lajurisprudencia que se genere sobre el punto en los países parte
del sistema, puesto que la aplicación de normas domésticas a casos particulares también puede
dar alcance y contenido más precisos a las normas de derechos humanos. Mirando esto desde otro
ángulo, el juez nacional, al interpretar una norma de derechos huma¡os nacional, también debe
tener en consideración las normas internacionales y la jurisprudencia internacional.

Los derechos reconocidos en los tratados sobre derechos humanos y su respectiva interpretación
por los tribunales internacionales, son, por asi decirio, un punto de partida, un referente "mínimo
indispensable", en cuyo desarroilo se encuentra expedita la facultad de los Estados de ampliar su
ámbito normativo, sea suma¡tdo derechos "nuevos" inspirados en la dignidad humana, o
ñando a los ya previstos de manifestaciones que impliquen una garantía adicional en su "io-pu-
efica;ia,
esto es, en la proyección del derechojurídicamente reconocido a la realidad concreta. (STC Exp. N."
2730-2006-PAITC, F.J. 15)

)ñII
Plezo razonable y derecho internacional
¿Según la legislación internacional, cuál es el plazo razonable enla d.etención preuentiuct?
Ei TC en esta materia establece que:

"(...) la interpretación que permite a este Tribunal reconocer la existencia implicita del referido
derecho (a que la detención preventiva no exceda de un plazo razonable) en la Constitución, se
encuentra plenamente respaldada por su Cuarta Disposición Final v Transitoria, que exige que
las normas relativas a los derechos v las libertades que la Constitución reconoce se interpreten de
conformidad con los tratados sob¡e derechos humanos ratiñcados por el Perú.
Al respecto, debe señala¡se que en el ordenamiento supraestadual exsten diversos tratados en
matena de derechos humanos ratificados por el Estado que sÍ reconocen expresamente este dere-
cho. Tal es el caso del articulo 9".3 del Pacto Intemaaonal de Derechos Ci¿,¡les y Pollficos, que es-
tablece que '[t]oda persona detenida (...) tendrd derecho a ser juzgad.a dentro de un plazo razonable
. o a ser puesta en libertad'. Por su parte, el artículo 7'.5 de la Conuenaón Americana sobre Derechos
Humanos reconoce el derecho de'todo persona detenida o retenida (...) a ser juzgad"a d.entro d"e un
plazo razonable o a ser puesto en libertad, sin perjuicio de que continúe el proceso'. En consecuen-
cia, el de¡echo de que la detención preventiva no exceda de un plazo razonable forma parte del
núcleo mínimo de derechos reconocidos por el sistema internacional de protección de los derechos
humanos y, por tanto, no puede ser desconocido, (Expediente N" 3ZZ\-20O4-HC/TC).

XVII
Mutación de normas
¿Es importarrte diferenciar Ia interpretación g la mutación de normas?
Las técnicas de interpretación determinan el real alcance y aplicación de los efectos de las normas
legales. Por el1o:

"(. .) es imprescindible diferenciar entre interpretación y mutación. La interpretación de un siste-


majurídico significa su desarrollo, sin que por ello se va¡íe su base. La mutación, por el contrario,
se produce cuando se han modificado los fundamentos mismos del sistema.
(...) en doctrina se sostiene que la interpretación es un procedimiento racional y controlable, que
procura certezay previsibilidad juidica en 1as normas, mientras que la mutación '(...) modiflca de
la ma¡era que sea, el contenido de 1as normas constitucionales de modo que la norma, conservan-
do el mismo texto, recibe una significación diferente'.
Esta diferencia es clave, sobre todo en un 'caso límite'como es el que es materia de este proceso de
inconstitucionalidad, relacionado con un supuesto de irreformabilidad del 'contenido fundamen-
tal', léase núcleo constitucional. Por lo tanto, desde la perspectiva de la refo¡ma constitucional, un
sistema es estable si ma¡tiene conformidad con el desarrollo de los principios constitucionales, o
'I
Roaento Arrnno PlNtrros 19

requerirá una adaptación, si esta no l'ulnera la esencia constitucional sobre la que se fundamenta
formalmente la comunidad política (...)" (Expediente N" 0050-2004-AI/TC).

Control difuso e interPretación constitttcional

Cuando exista incompatibilidad entre una norma constitucional y otra de inferior je-
rarquía, el juez debe preferir la primera, siempre que ello sea relevante para lesolver la
controversia y no sea posible obtener una interpretación conforme a la Constitución.
Los Jueces no pueden dejar de aplicar una norma cuya constitucionalidad haya sido con'
firmada en un proceso de inconstitucionalidad o en un Proceso de acción popular.
Los Jueces interpretan y aplican las leyes o toda norma con rango de ley y los reglamea'
tos según los preceptos y principios constitucionales, conforme a la interpretación de los
mismos que resulte de las resoluciones dictadas por el Tribunal Constitucional.

Antecedentes:
LPAP: 5" DD.CC.
Proyecto de Ley N'09371: Art. VI.
Concordancias:
CPConst. : Arts. 3', 79', 80', 81'.
Otras cc.: C. Arts. 51", 38', 204";LOPJ Art. 14" y LOTC DD.FF. 1 y 2;y Reg.Norm.TC Art. 50'
Derecho comparado:
Ley de Acciones Populares v de Grupo fCol.) Art 7".

Comentario
I
Fuente. Este Art. VI tiene como fuente directa la 5' Disposición Complementaria de la Ley N" 24968
- Ley Procesal de la Acción Popular, que establece 1o siguiente:
"Los jueces no pueden dejar de aplicor una norrna cuAa impugnación tnya sido desestimada me-
diante el procedimiento de acción popular".

II
Este Art. VI de1 CPConst. establece las siguientes reglas:

A) Normas de control difuso


. El primer párrafo reproduce la facultad de control difuso a cargo de losjueces prevista en
el Art. 138. de la Constitución (que ya figuraba en la legislación anterior).
. El segundo párrafo prescribe que losjueces están obligados a cumplir todas aquellas nor-
mas que por estar conformes al orden constitucional y no transgredirlo se ha declarado
su constitucionalidad; y no pueden los jueces invocando su facultad de control difuso
inaplicarlas, pues, de hacerlo, 1os jueces incurrirían en el delito de prevaricato.

B) Interpretación constitucional de las normas ordinarias


El tercer párrafo establece 1a regla que los jueces están obligados a interpretar y aplicar las
"normas ordinarias" (conformadas por 1as normas legales y normas infralegales), según la in-
terpretación de las normas y principios constitucionales a cargo del Tribunal Constitucional.
_como 1o
Es decir, los jueces "ya no interpreta¡án las normas ordinarias a su libre albedrio"
venían haciendo antes de Ia vigencia de1 CPConst.- sino 1o deberá'n hacer según ios criterios
contenidos en 1as resoluciones de1 TC'
r2ú Lrsno ll: ExÉcesrs oeL Cóorco Pcocrsar Co¡rsrrucloreL

Pero además, el presente Art. VI amplía el alca¡ce de su norma fuente (innovación), pues los jueces
no pueden dejar de aplicar una norma cuya constitucionalidad haya sido confirmada no solo en
un proceso de acción popular, sino también (aqui radica la ampliación) en un proceso de incons-
titucionalidad.
Con ello se busca dar certeza de cumplimiento a las sentencias del Tribunal Constitucional, y con-
forme ai Art. VI no debe caber ninguna duda acerca de cómo deben actuar los jueces frente a las
"normas jurídicas", cuyas demandas de inconstitucionalidad y de acción popular han sido desesti-
madas o declaradas improcedentes por dicho Tribunal.

UI
Control difuso
Este artículo consagra el control difuso al que también se le denomina "excepaón de inconstitucio-
nalidad".'El confrol diJt¿so de la constitucionalidad de las normas constituye un poder-deber del
Juez al que habilita el a¡tículo 138' párrafo 2 de la Constitución en cuanto mecanismo procesal
para preservar el principio de supremacía constitucional y, en general, el principio dejerarquía de
las normas enunciado en el artículo 51'de nuestra norma fundamental. El control difuso es un
acto complejo en Ia medida en que significa preferir la aplicación de una norma cuya validez, en
principio, resulta benefrciada de la presunción de legitimidad de las normas del Estado. Por ello, su
ejercicio no es un acto simple, y para que é1 sea válido se requiere de la verificación, en cada caso,
de determinados presupuestos (...)" (Exp. N" I lO9 -2002-AA I TC, F.J. 22).
Del mismo modo, siguiendo el mismo criterio de supremacía o jerarquia normativa de la Consti-
tución, los jueces prefieren (aplicará,n) la norma legal sobre toda otra norrna de raago inferior. Es
importante precisar que 1a Comisión Redactora estableció que quedaba para una posterior reforma
constitucional la posibilidad de1 control constitucional a cargo de los "tribunales administrativos"
a través de la jurisdicción administrativa.
Debe tenerse muy presente, 1o dispuesto por el segundo párrafo del Art. VI al señalar expresamente
que "f...) Los Jueces no pueden dejar de aplicar una norrna cuAa constituclonalidad hnya sido conf.r-
mada enun proceso de inconstitucionalidad o en un proceso de acaón popular".

ru
En la Exposición de Motiuos del progecto de l,eg N' 09371 se afirma:
Que la posibilidad de los jueces de hacer uso del control difuso a que se refiere el artículo 138' de
la Constitución, es desarrollada por el artículo VI del Título Preliminar; asimismo, dicho disposi-
tivo reconoce el principio de ínterpretación conforme a la Constitución.

v
Mediante oflcio de fecha22-0l-2004 el Presidente del Tribunal Constitucional, Dr. Alva Orlandini,
propuso al Congreso incorporar en el Art. IX dei Proyecto de Ley N'09371 una redacción que se-
ñale lo siguiente:
"Efecto de la ley declarada constitucional. Los Jueces no pueden dejar de aplicar una nofina cuya
constitucionalidad haya sido confirmada en un proceso de inconstitucionalidad".
Esta sugerencia fue acogida en el vigente CPConst., pero su redacción fue complementada y siste-
matizada (reubicada) en el Art. VI (y no en el Art. IX origina-lmente propuesto).

VI
Incumplimiento de sentencias del TC por el Poder Judicial
El Art. 50" del Reglamento Normativo dei TC (Resol. Adm. No 095-2004-P/TC) establece "casos es-
peciales", como la forma de actuar frente a la desobediencia de los magistrados de1 Poder Judicial
a cumplir las sentencias del TC, al disponer:
. En los casos en que "las insta¡cias judiciales" ffueces, voca]es y fiscales) incumpian las sen-
tencias del Tribunal Constitucional.
Roeeero Arr¡no PrNrrros 1,2'l

. Este Tribunal, según sea el caso, pondrá el hecho en conocimiento del Congreso de la Repúbli-
ca, de la Corte Suprema, de la FiscalÍa de la Nación, del Consejo Nacional de la Magistratura y
del Colegio de Abogados respectivo.
. Ello, sin perjuicio de 1o dispuesto por el artículo 22" (Actuación de sentencias) dei Código Pro-
cesal Constitucional.
. En los procesos en que sea de aplicación el artícu1o 8' (Responsabilidad del agresor) del Código
Procesal Constitucional, el Tribunal oflciará a la Fiscalía de la Nación para la denuncia (acción
penal) respectiva.

vII
Control difuso e interpretación constitucional
En el debate del Pleno dei Congreso, el señor DrBz Caxsrco CrsNBnos (SP-AP-UPP) observó el Art. VI
del proyecto de Ley N'09371 (CPConst.) sobre control difuso e interpretación constitucional: "Que
me parece confuso y contradictorio con el artícuio 14' de la Ley Orgánica del Poder Judicial, el cual
regula el procedimiento para la inaplicación de las normas legales por inconstitucionales y que
deben seguir los magistrados en toda clase de procesos".
Esta propuesta no fue admitida ni recogida por el actual CPConst.

uu
El Estudio Introductorio de la Comisión Redactora sostiene:
"Este artíanlo W establece también que los jueces no podrdn aplicar (mediante el control difuso) una
norrna cuAa constituaonalidad luga sido confirmada por el Tnbunal Constitucíonal, en un proceso
de inconstitucíonalidad, o por el Poder Judiaal, en un proceso de acción popular. Sin duda E)e esta-
mos ante un claro limtte a la aplícaaón del control diftso en sede judiaal, que encontramos ytstifica-
do no solo porqtte apunta a afaruar el papel rector que debe conesponder al Tríbunal Constituaonal
en este campo, stno en aras de dar coherenaa g unidad de cnteno a la deasión sobre la uígenaa de
los normas dentro del ordenamiento ¡uridico.
Ello se complementa con el señalamiento por esta norma del Códígo respecto a que los ¡teces inter-
pretarán las ieyes A norrnas legales, conforme a la ¡nterpretaaón que hagan de ellas las sentencias
dictadas por el Tribunal Constituctonal. Conuíene tener presente que ni la Constitución ni ta Leg N'
26435, Leg Orgánica del Tnbunal Constituaonal -actualmente derogada, por la Leg N' 28301-,
asignan expresamente a este órgano el cardcter de supremo intérprete de lo Constitución, refirién-
dose a él como 'órgano de control de la Constitucíón'. No obstante el Tibunal Constitucional, en
muchas de sus sentencias sobre inconstitucionolidad, ha establecido Ete osume este rol de ultimo y
supremo intérprete de la Constituaón, citeno que compartimos A que se ue fortalecido con la norma
del Código que comentamos.
La nueua Leg Orgánica del Tibunol Constitucional, Leg N' 28301, cambia este panorama al señalar
que el'Tríbunal Constitucional es el órgano supremo de interpretación g control de la constituciona-
lidad'(Art. 1')".

D(
¿Cómo deben interpretar y aplicar los jueces las "normas infralegales"?
Carlos Mesía Ramírez señaia:
'Sin embargo, por virtud de lo que se establece en el tercer páLrrafo del presente Art. VI, ei Tribu-
nal Constitucional se convierte no soio en el intérprete supremo de 1a Constitución. sino también
en el supremo intérprete constitucional. Es decir, oue no solo se impone sobre todos los poderes
del Estado la interpretación gue haga de la norma normarum. sino que también extiende esta
supremacÍa a la interpretación que haga de las normas distintas de la Ley Fundamental. ya se
trate de leyes o de reglamentos. Lo que significa que los procesos de acción popular que son de
conocimiento del Poder Judicial se resuelr,en conforme a-l sentido e interpretación que las normas
infralegales haya hecho el Tnbunal Constitucional. Son estos los argumentos que dan explicación
al último párrafo del artículo 80 'Relaciones institucionales con ocasión a los procesos de control
122 Lraeo ll: ExÉorsrs oeL Cóoloo Peoceser CoNslruclo¡rRr

de normas'del presente Código (se refiere al CPConst): 'Los Jueces deben suspender el trámite
de los procesos de acción popular sustentados en normas respecto de las cuales se ha planteado
demanda de inconstitucionalidad ante el Tribunal, hasta que este expida resolución definitiva''.

x
¿Cuáles son los presupuestos para ejercer el control difuso?
Se precisa que:
"(...) la Facultad de controlar 1a constitucionalidad de las no¡mas con motivo de 1a resolución de
un proceso de amparo constituye un poder-deber por imperativo de lo establecido en el artículo
138", segundo párrafo de la Constitución (...) El control difuso de la constitucionalidad de las
normas constituye un poder-deber del juez al que el artículo 138' de la Constitución habilita
en cuanto mecanismo pa.ra preservar e1 principio de supremacía constitucional y, en general, el
principio de jerarquía de las normas, enunciado en el a¡tículo 5 1" de nuestra norma fundamental.
El control difuso es un acto complejo en la medida en que significa preterir 1a aplicación de una
norma cuya valtdez, en principio, resulta beneficiada de la presunción de legitimidad de ias nor-
mas del Estado. Por e11o, su ejercicio no es un acto simple, requiriéndose, para que él sea váido,
la verificación en cada caso de los siguientes presupuestos:

' Que en el proceso constitucional, el objeto de impugnación sea un acto que constituya la
aplicación de una norma considerada inconstitucional (artículo 3' de la Ley N" 23506).
' Que la norma a inaplicarse tenga una relación directa, principal e indisoluble con 1a resolu-
ción del caso, es decir, que ella sea relevante en la resolución de la controversia.
' Que la norma a inaplicarse resulte evidentemente incompatible con la Constitución, aun
luego de haberse acudido a interpretarla de conformidad con la Constitución, en virtud de1
principio enunciado en 1a Segunda Disposición General de la Ley Orgánica del Tribuna-l Cons-
titucional (...)" (Expediente N" 1 124-2001-AA/TC).

XI
¿El control difuso tiene naturaleza de acto-complejo?
Cabe seña1ar que:

'(...) el control difuso de la constitucionalidad de las normas constituye un poder-deber del juez al
. que e1 artículo 138'de la Constitución habilita en cuanto mecanismo para preservar el principio
de supremacía constitucional y, en general, el principio de jerarquía de las normas enunciado en
el artículo 51'de nuestra norma fundamental.
El control difuso es un acto complejo en la medida en que significa preferir la aplicación de una
norma cuya vaJid,ez, en principio, resulta beneficiada de la presunción de legitimidad de las nor-
mas del Estado. (...) su ejercicio no es un acto simple, requiriéndose, para que él sea váIido, la
verificación en cada caso de los siguientes presupuestos:
A) Que, en el proceso constitucional, el objeto de impugnación sea un acto que constituya la
aplicación de una norma considerada inconstitucional (artículo 3'de la Ley N' 23506).
B) Que la norma a inaplicarse tenga una relación directa, principal e indisoluble con la resolu-
ción del caso, es decir, que ella sea relevante en la resolución de 1a controversia.
C) Que la norma a inaplicarse resulte evidentemente incompatible con la Constitución, aun
luego de haberse interpretado de conformidad con la Constitución, en virtud del principio
enunciado en 1a Segunda Disposición General de la Ley Orgánica del Tribunal Constitu
cional (...)" (Expediente N" 1383-2001-AA/TC).

xII
¿En qué consiste la ejecución y alcance de la inaplicabilidad de la ley en el con-
trol difuso?
Destacamos que:

"(...) en materia de justicia constituciona-l la norma inferior (v. g., una norna con rango de ley)
se¡á válida solo en la medida que sea compatible formal y matenalmente con la norma superior
(v. g., la Constitución).
Rogeero Alrnno PrNitos 123

Constatada la invalidez de la ley, por su incompatibilidad con la Carta Fundamental, corres-


ponderá declarar su inconstitucionalidad, cesando sus efectos a partir de1 día siguiente al de la
publicación de 1a sentencla de este Tribunal que así 1o declarase (artículo 2O4" de la Constitución)
quedando impedida su aplicación a los hechos iniciados mientras tuvo efecto, siempre que estos
no hubiesen concluido, y, en su caso, podrá permitirse la revisión de procesos fenecidos en los
que fue aplicada la norma, si esta versaba sobre materia penal o tributaria (...)" (Expediente N"
0033-2004-AI/TC).

XIII
EJercicio del control difuso a través de "la inaplicabilidad de la normas"
La Disposición Final Segunda de 1a Ley N' 28301 (LOTC) explica el modus operandi ("técnica") de
la inaplicabilidad de la normas, al establecer:
"Segunda. Los Jueces g Tríbunales solo inaplican las disposiaones que estimen íncompatibles con
la Constituaón cuando por uía interpretatiua no sea posíble la odecuoaón de tales normas al orde-
nami e nt o co nstituao nal" .
xIv
Criterios para aplicar el control judicial difuso de constitucionalidad
de normas legales
"Teniendo en cuenta que la recurrente cuestiona la aplicación del articulo 2001", inciso 4) del
Código Civil, en el sentido que prescribe a los 2 años la acción que proviene de aquella pensión a1i-
menticia a favor de menores de edad fijada en una sentencia, conviene ahora verificar los criterios
para inaolicar tal norma en el caso de autos.
Previamente, debe aclararse que si bien es frecuente que el controljudicial difuso de constitucio-
nalidad de las le1'es es utilizado respecto del control de una disposición que a su vez contiene un
único sentido interpretativo o norma, se pueden presentar casos como el presente. en el que una
misma disposición {artÍculo 2001". inciso 4 del Código Civil). puede contener varias normas (sen-
tidos interpretativos con alcance normativo). Con ello. se a-lude a la distinción entre disposicíón
(conjunto de enunciados lingüisticos) v norrna (sentido interpretativo que se desprende de la dis-
posición). Por tanto, si una de estas normas que se desprende del articulo 200f inciso 4) del Códi-
go Civil ha sido aplicada por un determinado órganojurisdiccional, entonces, a1 ser relevante para
la solución del caso, cabe efectuar el control difuso de tal norma Qtrescibe atos 2 añoslaacción
qte prouene de aquella pensión alimenticia a fauor de menores de edad fijada en una sentencial.
Este Tribunal tiene dicho que el controljudicial difuso de constitucionalidad de las normas legales
es una competencia reconocida a todos los órganos jurisdiccionales para declarar inaplicable una
1ey, con efectos particulares, en todos aquellos casos en los que aquella resulta ma¡ifiestamente
incompatible con 1a Constitución (articulo 138' de la Norma Fundamental). El control difuso es,
entonces, un poder-deber deljuez consustancial a la Constitución del Estado Democrático y Social
de Derecho. Conviene siempre recalcar que la Constitución es una auténtica norma jurídica, la
Ley Fundamental de la Sociedad y del Estado, y un derecho directamente aplicable.
En general, los criterios que deben seguirse para proceder aI controljudicial difuso de constitucio-
nalidad de normas legales son los siguientes:
1) Verífi.cación de la enstencia de una normo outoaplicatiua o que el objeto de impugnación sea
un acto E)e anstituyo lo aplicación de una norma considerada inconstitucional
Debe verificarse si en el caso judicial se aplica o amenaza aplicar (Art. 3" CPConst.) una
norma 1ega1 autoaplicativa, es decir aquella cuya aplicabilidad, una vez que ha entrado en
vigencia, resulta inmediata e incondicionada (Cfr. Exp. N" 04677 -2O04-AA/TC, fundamento
3 y ss.), o de ser el caso verificarse si en el acto o norma infralegal cuestionados en el proceso
judicial se ha aplicado la norma lega1 que se acusa de inconstitucional.
2) Releuanaa del control de la leg respecto de la soluaón del caso
El control de constitucionalidad solo podrá practicarse siempre que la ley sobre la que se
duda de su validez sea relevante para resolver la controversia sometida al juez. En ese sentido
eljuez solo esta-rá en actitud de decla¡a¡ su invalidez cuando la 1ey se encuentre directamen-
te relacionada con la solución del caso, término este ú1timo que no puede entenderse como
124 Lrspo ll: ExÉorsrs orL Cóoroo PnocesnL CoNsrlrucroxel

ci¡cunscrito solo a la pretensión principal, sino que comprende incluso a las pretensiones
accesorias y también a las que se promuevan en via incidental.
El juicio de relevancia que subyace al ejercicio valido de1 cont¡ol de constifucionalidad no
solo tiene e1 propósito de recordar el carácterjurídico del control de constitucionalidad de las
leyes, sino también se establece como un 1ímite a su ejercicio, puesto que, como antes se ha
recordado, está vedado cuestionar hipotética o abstractamente la validez constitucional de las
leyes.
s) Identificación de un perjuicio ocosionado por la leg
En terce¡ lugar y directamente relacionado con el requisito anterior, es preciso que quien
plantee a1 juez la realización de1 control judicial de constitucionalidad de la ley acredite que
su aplicación le haya causado o pueda causarle un agraüo directo, pues de otro modo el juez
estaría resolviendo un caso abstracto, hipotético o ficticio.
A su vez, para que un planteamiento de esta naturaleza pueda realizarse en el seno del proce-
so constitucional de amparo contra resolucionesjudiciales, es preciso que su aplicación (real
o futura) repercuta en el ámbito constitucionalmente protegido de algún derecho sometido a
este proceso y que el afectado lo haya cuestionado oportunamente en el proceso ordinario, ya
que de otro modo no seria posible atribuir aljuez la lesión de aiguno de 1os contenidos del de-
recho a la tutela procesal, en los términos del artículo 4'del Código Procesal Constitucional.
4) Veríficoción de la ineistencía de pronunciomiento preuio del Tibunal Constifucíonal respecto
de la constitucionalidad de la ley objeto de control
Asimismo, e1 ejercicio del control judicial de constitucionalidad de las leyes tampoco puede
realizarse respecto de leyes o normas con rango de ley cuya validez haya sido confirmada
por este Tribunal en el seno de un control abstracto de constitucionalidad. TaI límite tiene el
propósito de poner en evidencia que si bien este Tribunal no tiene el monopolio del control de
constitucionalidad, pues su 'cuidado'es una tarea que compete a la sociedad abierta de los
intérpretes jurisdiccionales de la Constitución, sin embargo es en este Tribunal en el que la
Constitución ha confiado su custodia 'especializada'.
De ahÍ que el segundo párrafo del artÍculo VI del TÍtulo Prelimina¡ del Código Procesal Consti-
tucional prevenga que 'Losjueces no pueden dejar de aplicar una norna cuya constituciona-
lidad ha1'a sido conflrmada en un proceso de inconstitucionalidad o en un proceso de acción
popular', y también que la Primera Disposición Final de la Ley N" 28301, Orgánica del Tri-
bunal Constitucional, establezca que 'Los Jueces y Tribunales interpretan y aplican las leves
y toda norma con rango de ley y los reglamentos respectivos según los preceptos y pnncipios
constitucionales, conforme a la interpretación de los mismos que resulte de las resoluciones
dictadas por el Tribunal Constitucional en todo tipo de procesos, bajo responsabilidad'.
Expuestos los alcances de este límite al ejercicio del controljudicial de constitucionalidad de
1as leyes, este Tribunal advierte que, como toda regla, esta tiene sus excepciones. A saber:

(i) En primer término, la restricción de efectuar el cont¡ol de constitucionalidad respecto de


una 1ey cuya validez fue confirmada por este Tribunal no rige en aquellos casos en los que
la ley, posteriormente, haya sido declarada nula o sin efectos jurídicos por su manifiesta
incompatibilidad con un tratado sobre derechos humanos por un Tribunal Internacional
de Justicia en materia de derechos humanos al cual e1 Estado peruano se encuentre so-
metido a su competencia contenciosa.
Ese es el caso por ejemplo de 1as Leyes de Amnistía N.* 26479 y 26a92, que fueron consi-
deradas incompatibles con la Convención Americana de Derechos Humanos por la Corte
Interarmericana de Derechos Humanos en la sentencia del Caso Barrios Altos, de 18 de
septiembre de 2003 (Cf. STC 0275-2005-PH/TC).
(ii) En segundo lugar, el juez podrá realizar el control judicial de constitucionalidad de una
ley en todos aquellos casos en los que, tras el pronunciamiento de este Tribuna.l declaran-
do en abstracto la validez constitucional de una ley; sin embargo él mismo advirtió que
la aplicación de la ley, en un caso dado y bajo circunstancias concretas, podría resultar
inconstitucional.
Así se sostuvo en las sentencias N.""0009-2001-AI/TC, 0010-2002-AI/TC, 0004-2004-
AI/TC, entre otras, donde, al no invalidar en abstracto una ley, este Tribunal delegó en el
juez ordinario reafizar el balancing, luego de señalar que su aplicación podría poner en
riesgo determinados bienes constitucionalmente protegidos.
Rosrnro ALreno PrNtLros ' 125

(iii) Finalmente, tampoco es de aplicación el 1ímite a-1 que se hace referencia, cuando, pese a
la existencia de un pronunciamiento de este Tribunal declarando la validez constitucional
de una 1ey determinada, posteriormente el Congreso modifica la Constitución -respetando
los límites formales y materiales a los que está sujeto el poder de la reforma constitucio-
nal-, pudiendo dar lugar a un supuesto de inconstitucionalidad sobreviniente de la ley
(Cf. STC 0014-2003-AI/TC y STC 0050-2004-AI/TC).
s) Búsqteda de otro sentido interpretatiuo que pueda saluar la disposicíón acusoda de inconstitu-
cionolidad
Dadas las consecuencias que el ejercicio del control difuso puede tener sobre la ley, que es
expresión de la voluntad general representada en e1 Parlamento, el Tribunal ha recordado que
la decla¡ación de inconstitucionalidad debe considerarse como la ultima rafio a la que un Juez
debe apelar (STC 0141-2002-M|TC, fundamento 4 "c"; STC 0O2O-2O03-A\lTC, fundamento
5), habida cuenta que 'Los jueces y Tribunales solo inaplican 1as disposiciones que estimen
incompatibles con la Constitución cuando por vía interpretativa no sea posible 1a adecuación
de tales noÍnas al ordenamiento constitucional', conforme dispone la Segunda Disposición
Genera-l de la Ley N" 28301, Orgánica del Tribunal Constitucional.
Así, la necesidad de interpretar la ley conforme con la Constitución no solo se presenta como
una exigencia lógica y consustancial al carácter normativo de la Ley Fundamental, que de
esta manera impone que el derecho infraordenado se aplique siempre en armonía con eila,
sino también, en 1o que ahora importa, como un límite al ejercicio mismo de1 control judicial
de constitucionalidad de 1as leyes, que demanda de todos 1os jueces (y de este mismo Tri-
bunal, tanto cuando actúa como Juez de casos, como cuando ejerce el control abstracto de
constitucionalidad) buscar, hasta donde sea razonablemente permisible, una interpretación
de la ley que armonice con la Norma Suprema del Estado.
6) Venficación de que ta notmo a inaplicarse resulta euídentemente incompatible con la Constitu-
ción g declaración de inaplicacíón de esta al caso concreto
Luego de haber agotado los pasos antes referidos, debe verificarse si la norma legal objeto de
control difuso de constituciona.l es manifiestamente incompatible con la Constitución, y si es
así, disponerse su inaplicación al caso concreto. En tal venficación resulta¡á de particular
importancia identiñcar aquel contenido constirucionalmente protegido asÍ como Ia manifresta
incompatibilidad de la norma legal respecto del menclonado contenido constitucional, proce-
dimiento en el que resulta¡á importante superar el control de proporcionalidad, entre otros
que se estime pertinente, de modo que se argumente correctamente la decisión judicial" (STC
Exp. N." 02132-2008-PA lTC, F.J. 16-26)

xlr
Control concreto de la constitucionalidad de las normas estatutarias
(o Control difuso de normas privadas)
'La potestad normativa de las asociaciones se deriva y se sustenta en el derecho fundamental de
asociación. Este Tribunal (Constitucional) ya ha tenido ocasión de establecer que 'dentro de ese
mismo derecho de asociación o, dicho de otro modo, dentro de su contenido constitucionalmente
protegido también se enqlentra la facultad de que la asociación creada se dote de supropia orga-
nización, la cual se motenaliza a traués del estatuto'. En definitiva 1a potestad normativa de una
asociación tiene como fundamento el derecho de asociación, de modo que constituye un atributo
constituciona.l de toda asociación. Desde esta perspectiva debe entenderse que esta potestad no
deriva de ia facultad dispuesta por el Código Civil y por ello de un ámbito de mera legalidad ordi-
naria, sino que halla fundamento directo en el derecho fundamental de asociación.
Aun cuando la potestad normativa privada de Ia Asociación supone el ejercicio de un derecho
fundamental, que vienen a ser el derecho de asociación, ello no implica que las normas que pro-
ceden de ella se hallen exentas de un control de constitucionalidad, cuando resulten contrarias
a derechos constitucionales. Por el contrario tal control resulta inexorable en virtud deir efecto
interpriuatos de los derechos constitucionales.
Este Tribuna-l considera en reiterada jurisprudencia que la Constitución y con ella los derechos
fundamentales, vinculan también las relaciones entre particulares. A tal conclusión conduce 1o
establecido en el a¡ticulo 38" de la Constitución. Esto significa que las normas estatutarias deben
guardar conformidad con la Constitución y en particular con los derechos fundamentales. Tal exi-
12ó Llano ll: ExÉoesls oeL Cóoloo Pnocesei CoNsr¡ruooN¡r

gencia se proyecta a todas las normas que provienen de particulares, v. gr. estatutos, reglamentos
de estatutos, reglamentos empresariales, convenios colectivos, etc.
Corolario de e1lo es que las normas privadas o particulares que sean contrarias a derechos cons-
titucionales han de ser inaplicadas en ejercicio del control de inaplicabilidad al que habilita el
artículo 138", segundo párrafo, de la Constitución. Todo e11o claro está a1 margen del control
abstracto de dichas normas, que habria de articularse en la vía correspondiente". (sTC Exp. N."
2868-2007 -P A I TC, F.J. 6-9).

xvl
Control difuso administrativo por tribunales administrativos
(dejado sin efectof

¿Por qué se dejó sin efecto el "control difuso administrativo"?


El TC aprovechó un amparo contra el Organismo Supervisor de las Contrataciones del Estado
(OSCE) para dictar la STC N" 4293-2O12-PAITC de fecha (18-03-2014) y dejar sin efecto el "pre-
cedente vinculante" del control difuso administrativo STC N' 3741-2004-PA. caso Ramón Salazar'
Yarlenque vigente desde el 2006.
A continuación, ia Revista La Ley (N' Cero Mayo 2014 - Gaceta JurÍdica) señala de manera resu-
mida las razones de forma y fondo de la STC N' 4293-2012-PA/TC que dejan sin efecto este prece-
dente vincula¡te del control difuso administrativo:

1. Las razones formales:


A juicio de los miembros del TC, cuando se emitió el "precedente vinculante" STC N" 3741-
2004-PA no se respetaron las reglas formales para el establecimiento de un precedente vincu-
lante contenidas en la STC Exp. N'00024-2003-AI/TC. Asimismo, indicaron que no existía en
ese momento vacío legislativo alguno, ni interpretaciones contradictorias respecto de a quién
le correspondía ejercer control difuso, que hubiera justificado un pronunciamiento por parte
del TC.
2. Las razones materiales:
A)
- El TC ha seña1ado que permitir que un tribunal administrativo integrante del Ejecutivo
controle la constitucionalidad de las normas emitidas por el Legislativo afecta e1 sistema
de control dual de lajurisdicción constitucionai (concentrado y difuso). Afectaría, en de-
finitiva, el principio de división de poderes.
B) Que la potestad de ejercer control difuso "solo se encuentra reservada para aquellos
órganos constitucionales que, como e1 Poder Judicial, el Jurado Naciona-l de Elecciones
o el propio Tribunal Constituciona-l, ejercen funciones jurisdiccionales en las materias
que les corresponde y no para los órganos de naturaleza o competencia eminentemente
administrativa".
C) Que no existe un procedimiento de consulta que permita a un órgano jerárquico superior
revisar el ejercicio del control difuso por parte de los tribunales administrativos, como
sí ocurre en el caso de los órganos jurisdiccionaies que elevan sus sentencias a la Corte
Suprema para que esta revise el control constitucional efectuado.
D) Esta omisión de consulta acarrea que las decisiones de la administración en las que se
haya aplicado el control difuso adquiere la calidad de cosa decidida, independientemente
de si se ha actuado en conformidad o no a la Constitución.
E) Además, d. reafizar control difuso administrativo, el Ejecutivo estarÍa ejerciendo la potes-
tad de controlar la constitucionalidad de una ley, cuando conforme a la Constitución solo
1e correspondería acatarla.

Lo curioso del caso es que para llegar a esta conclusión, 1os magistrados de1 TC han necesitado un
plazo de ocho años, pese a que tuvieron oportunidades para apreciar dicho "ertor" en numerosas
ocasiones.
RosrBro Arreno Pnrrros 127

Sin embargo, aún queda flotante la pregunta:


¿Qué llevó a los magistrados constitucionales de1 TC a dejar sin efecto un precedente vinculante
emitido en el 2006, "si hace cinco años atrás ellos mismos habían ratificado su convicción de con-
ceder el control difuso a los entes administrativos"?

)(vII
Control difuso y arbitraje
1. ¿Procede el control difuso en lajurisdicción arbitral?
Siendo el arbitraje una jurisdicción independiente, como expresamente señala la Constitu-
ción en su Art. 139'inc. 1, y debiendo todajurisdicción poseer las garantías de todo órgano
jurisdiccional (como e1 Poder Judicial), es consecuencia necesaria de ello que la garantÍa del
control difuso de constitucionalidad prevista en el segundo párrafo del Art. 138' de Ia Consti-
tución, pueda ser ejercida por los árbitros en lajurisdicción arbitral, pues el artÍculo 138 no
puede ser objeto de una interpretación constitucional restrictiva y literal, como exclusiva de
la jurisdicción ordinaria o constitucional; por el contrario, la susodicha disposición consti
tucional debe ser interpretada de conformidad con el principio de unidad de la Constitución,
considerando el artículo 51." (...), más aún si elIa misma (C. artículo 38.") impone a todos -y
no solo al Poder Judicial- el deber de respetarla, cumplirla y defenderla (...). (STC Exp. No
37 4r-2004-MlTC, F.J. 9).

El control difuso de constitucionalidad en la jurisdicción arbitral


"22. Lineas arriba hemos recordado que, conforme a-l artículo 139" inciso 1) de la Constitución, el
arbitraje es una jurisdicción independiente del Poder Judicia.l o junsdicción común, que se explica
no como un mecanismo que desplaza al Poder Judicial, ni tampoco como su sustituto, sino como
una alternativa que complementa el sistema judicial, puesta a disposición de Ia sociedad para
la solución pacífica de las controversras, básicamente de orden patrimonial de libre disposición.
23. Esto no aJecta e\ principio de unidad de la funciónpnsdicaonal (que implica que el Estado,
en conjunto, posea un sistema jurisdiccional unita¡io, en el que sus órganos tengan idénticas
garantías, así como reglas básicas de organzación y funcionamiento). va que , como ha seña-la-
do este Tribunal, 'de ello no se deduce que el Poder Judicial sea el único encargado de ta funcíón
junsdiccional (pues tal funaón se le ha encorgado también al Tnbunal Constitucional, al Jurado
Nacional de Elecaones, a la jurísdicaón especializada en lo militar A, por extensión, al arbitraje),
sino que no eista ningún órgano jurísdiccional Erc no posea las garantías propias de todo órgano
juisdiccional. Como se ha menaonado, la funaón ¡unsdiccional del Estad.o es una sola g debe ser
ejercida con todas las garontíos procesales establecidas por la Constitución'(STC N' 0004-2006-
PI/TC, fundamento 10).
24. Esto resulta más evidente aún si se tiene en cuenta que, conforme ya ha destacado este Tri-
btnal, 'el proceso arbitral tiene una dobte dimensión pues, aunque es fundamentalmente subjetiuo
ya que su fin es proteger los intereses de las partes, también tiene una dimensión objetiua, definida
por el respeto a la supremacía normatiua de la Constitución, dispuesta por el artículo 51' de la Carta
Magna; ambas dimensiones, (subjetiua g objetiua) son interdependientes g es necesario modularlas
enlanormolegalg/o jurísprudencia' (STC N" 6167-2005-PHC/TC, fundamento 11)".

En tal sentido, de presentarse en un proceso arbitral una incompatibilidad entre una norma
constitucional y una norma 1ega1, los a¡bitros deben preferir la primera.
"25. No obstante, el ejercicio del control drfuso de constitucionalidad en la jurisdicción arbitra.l
debe ser objeto, como se acaba de expresar, de modulación por este Supremo Intérprete de la
Constitución, con el propósito de que cumpla debidamente su finalidad de garantizar ia primacía
de la Constitución y evitar asi cualquier desviación en el uso de este control constitucional. Po¡
e11o, se instituye la siguiente regla:

El control difuso de la jurisdicción arbitral se rige por las disposiciones del a¡tículo VI del Título
Preliminar de1 Código Procesal Constitucional y la jurisprudencia vinculante dictada por este Tri-
bunal Constitucional sobre el control difuso. Solo podrá ejercerse el control difuso de constitucio-
nalidad sobre una norma aplicable al caso de la que dependa 1a validez del laudo arbitral, siempre
a-
128 Lrsno ll: ExÉcesrs oeL Cóorco PnocesnL CoNs¡lruc¡o¡¡el

que no sea posible obtener de ella una interpretación conforme a la Constitución y además, se
verifique 1a existencia de un perjuicio claro y directo respecto al derecho de alguna de las partes"
(STC Exp. N.' 00142-201 1-PA/TC, F.J. 22-261.

XvIII
Desconocimiento del control difuso
¿Existe algún caso en que puede desconocerse el control difuso de los jueces?
Se afirmaque:
'es abiertamente inconstitucional pretender desconocer y anular 1as facultades 1ue son no solo
atribuciones sino también graves deberes- del llamado 'control constitucional difuso'que la actual
Carta Magna, en sus artícu1os 51'y 138', segundo párrafo -concordantes con el artículo 87'y
complementarios de la Constitución de 1979, aplicable al caso-, otorga a 'todos los jueces', y de los
que, evidentemente, los jueces no pueden ser privados sino por vía de una reforma constitucional
(...)" (Expediente N'0013-1996-AIlTC, voto singular del Doctor Ma¡rue1 Aguirre Roca).

xIx
Veamos un caso de aplicación del control difuso, específicamente de la inaplicabilidad de norma en
el despido arbitrarío:

Resa-ltamos que "(...) la naturaleza misma del acto inconstitucional es la que determina la inefi-
cacia legal del despido, en razón de que el principio de primacía constitucional, contenido en el
articulo 51'de nuestra norma fundamental, no admite que puedan reputarse como legitimas y
eficaces aquellas conductas y actuaciones que importan la lrrlneración de los derechos que dicho
conjunto normativo consagra. En efecto, la lesión de los derechos fundamentales de la persona
constituye, per se, un acto inconstitucional, cuya validez no es en modo alguno permitida por
nuestro supra ordenamiento (...)" (Expediente N" 0976-2001-AA/TC).

xx
Principio de subordinación escalonada
¿En qué consiste el pincipio de subordinaaón escalonada en matena de interpretación constitucio-
nal?
El TC señala que:

'(...) la normatiüdad sistémica requiere necesariamente que se establezca una jerarquía piramidal
de 1as normas que 1a conforman. Al respecto, el articulo 51" de la Constitución, recogiendo dicho
principio, declara: 'La Constitución prevalece sobre toda norma legal; la 1ey, sobre las normas de
inferior jerarquía, y así sucesivamente. La publicidad es esencial para 1a ügencia de toda norma
del Estado'. Con ello se postula una prelación normativa con arreglo a la cual, las normas se diver-
sifican en una pluralidad de categorías que se escalonan en consideración a su rango jerárquico.
Dicha estructuración se debe a un escalonamiento sucesivo tanto en la producción como en la
aplicación de 1as normas jurídicas.
Esta jerarquía se fundamenta en el principio de subordinación escalonada. Así, la norma inferior
encuentra en 1a superior 1a razón de su validez: y, además, obtiene ese rasgo siempre que hubiese
sido creada por el órgano competente y mediante el procedimiento previamente establecido en la
norma superior (...)" (Expediente N' 0005-2003-AI/TC).

xxl
Interpretación constitucional

¿Qué criterios deben obseruarse al realizar la interpretación constitucional?


Se precisa que:
e1 ordenamiento constitucional pemano todas las 1eyes, reglamentos y sus actos de aplica-
'(...) en
ción, deben interpretarse y aplicarse de conformidad con los derechos fundamenta-les.
Rosrnro Arrnco Prurrros '
129

En ese sentido, los derechos constitucionales, en cuanto valores materiales del ordenamiento,
tienen una pretensión de vaiidez, de modo que tienen la propiedad de 'irradiarse'y expandirse por
todo el ordenamiento jurídico.
En segundo iugar, si 1os derechos fundamentales cumplen una función de legitimación jurídica
de todo el ordenamiento constitucional, y, ai mismo tiempo, tienen una pretensión de validez,
entonces tienen también la propiedad de eigir del Estado [y de sus órganos] un deber especial de
protección para con ellos. Y es que si sobre los derechos constitucionales, en su dimensión objeti-
va, solo se proclamará un efecto de irradiación por e1 ordenamiento jurídico, pero no se obligará a
los órganos estatales a protegerlos de las asechanzas de terceros, entonces su condición de valores
materiales del ordenamiento quedaría desproüsta de significado (...)" (Exp. N'0858-2003-AA/TC).

xxlI
Poder Judicial e interpretación
Criterios de interpretación para los magistrados del Poder Judicial.
La Disposición Final Primera de la Ley N" 28301 (LOTC) señala los criterios de interpretación para
los magistrados del Poder Judicial:
"Primera. Los Jueces y Tribunales interpretan y aplican 1as leyes y toda norma con rango de ley y
los reglamentos respectivos según los preceptos y principios constituciona-les, conforme a la inter-
pretación de los mismos que resulte de 1as resoluciones dictadas por el Tribunal Constitucional en
todo tipo de procesos, bajo responsabilidad".

touu
Doctrina constitucional
Asimismo, resulta razonable el uso de un segundo proceso constitucional pa-ra restablecer el orden
jurídico constituciona-l y el ejercicio de los derechos fundamentales que pueda verse aJectado con
una resolución estimatoria de segundo grado, cuando ias instancias judiciales actúan al margen de
la doctrina constitucional establecida en iajurisprudencia de1 Tribunal Constitucional.
Por doctrina constitucional debe entenderse en este punto:
1. Las interpretaciones de Ia Constitución realizadas por este Colegiado, en e1 marco de su actuación
a través de los procesos, sea de control normativo o de tutela de los derechos fundamentales;
2. Las interpretaciones constitucionales de la ley, realizadas en el marco de su labor de control
de constitucionalidad. En este caso, conforme 1o establece el artículo VI del TÍtulo preliminar
del Código Procesal Constitucional, una ley cuya constitucionalidad ha sido confirmada por el
Tribunal, no puede ser inapiicada por los jueces en ejercicio del control difuso, a menos, claro
está, que el Tribunal solo se haya pronunciado por su constitucionalidad formal;
3. Las proscripciones interpretativas, esto es las "anulaciones" de determinado sentido interpre-
tativo de la ley rea-lizadas en aplicación del principio de interpretación conforme a la Consti-
tución. Se trata en este supuesto de las sentencias interpretativas, es decir las que establecen
que determinado sentido interpretativo de una disposición legislativa resulta contrario a la
Constitución, por 1o que no debe ser usado por los jueces en el ejercicio de la función jurisdic-
cional que les corresponde. (STC Exp. N." 4853-2004-PA/TC, F.J. 15).

)(xrv
Jurisprudencia constitucional
Al respecto, Ia jurisprudencia constitucional, en tanto doctrina sobre las interpretaciones de los
derechos fundamenta-les previstas en la Constitución o en la 1ey, vincula a todos los jueces en los
fundamentos relevantes que han incidido en la solución del conflicto de derechos (ratio decidendfl.
Más, la identificación del ámbito de vinculación es competencia del juez que va a aplicar la juris-
prudencia vinculante en los términos en que lo hace el referido artículo VI del Código Procesal
Constitucional. Ello configura una institución constitucional-procesal autónoma, con característi-
cas y efectos jurídicos distinguibles de1 precedente vinculante, con el que mantiene una diferencia
de grado. (STC Exp. N." 6167-2005-PHC/TC, F.J. 2)
130 Lrsno ll: ExÉoesrs oer Cóoroo Peoces¡L CoNsrlrucrour

xxv
Control constitucional de las resoluciones arbitrales
lautonomía de la wluntad. g jurisdicción arbitral)
"17. Entonces, el principio de autonomía de la voluntad no debe ser entendido de manera absolu-
ta, sino dentro de 1os valores y principios constitucionales antes señalados.
En el caso del convenio arbitral, si bien se gesta a partir del sentido privatista de las relaciones
contractuales, no presenta un haz de contenidos cuyas categorias sean exclusiva y excluyente-
mente de Derecho Privado. Interpretarlo de este modo implicaría soslayar su naturaleza consti-
tucional, sujeta a los principios y deberes primordiales de la función jurisdiccional consagrados
en el a¡ticulo 139" de la Constitución; los mismos que deberán extenderse razonablemente a la
jurisdicción arbitra-l.
Si bien es cierto que la autonomía de la voluntad deriva de la Constitución, no puede discutirse
la facultad de controlarla por razones del orden público constitucional, máxime si la propia juris-
dicción arbitral integra este. Esto supone que en un Estado constitucional, el poder se desagrega
en múltiples centros de decisión equilibrados entre sí por un sistema de control de pesos y con-
trapesos, como postula e1 artícu1o 43'de 1a Constitución. Esto hace que el poder público, pero
también el privado, estén sometidos al Derecho. 18. En este contexto el control constitucionalju-
risdiccional no queda excluido, sino que se desenu-relve a posteiori cuando se vulnera el derecho
a la tutela procesal efectiva o se advierte un incumplimiento, por parte de los propios árbitros, de
la aplicación de lajurisprudencia constitucional o los precedentes de observancia obligatoria, 1os
mismos que 1os vinculan en atención a los artículos Yl in fine y YII de1 Titulo Preliminar del Código
Procesal Constitucional, respectivamente.
19. El ejercicio de las potestades jurisdiccionales -ordinaria o constitucional- no puede ni debe
ser, desde luego, abusivo, ni supone la imposición de medidas irrazonables y desproporcionadas
que lesionen los derechos fundamentales de autonomía de la voluntad y de contenido patrimonial
-las libertades de contratar y de empresa-" (STC Exp. N" 6167-2005-PHC/TC, F.J. 17-19).

xxvl
La jurisprudencia vinculante del Tribunal Constitucional

1. Base jurídica de la jurisprudencia vinculante


Lalurisprudencia ünculante" (Jurisprudencia constitucional vinculante" o "sentencia vincu-
lante" o "sentencia reiterativa vinculante') del Tribunal Constituciona-1 (TC) tiene como fLrente
jurídica de creación el tercer párrafo del art. VI de1 Título Preliminar del CPConst. (200\:
"Artículo M. Control Difuso e Interpretación Constitucional
(...)
Los Jueces intemretan y aplican las leyes o toda norma con rango de ley y los reglamentos
según los preceptos Jz principios constituciona-les. conforme a la interpretación de los mismos que
resulte de las resoluciones dictadas por el Tribunal Constitucional".

Asimismo, la 1" Disposición Final de la Ley N'28301, "Ley Orgánica del Tribunal Constitucio-
nú" (2004), también regula la'Jurisprudencia vinculante":
"Disposición Final. Prime¡a. Los jueces y tribunales interpretan y aplican las leyes y toda norma
con rango de 1ey y los reglamentos respectivos según los preceptos y principios constitucionales,
conforme a la interpretación de los mismos que resulte de 1as resoluciones dictadas por el Tribuna-l
Constitucional en todo tipo de procesos, bajo responsabilidad".

Sobre la 'Jurisprudencia vinculante", Omar Sar Suarez y José García Yzaguirre -en el estu-
dio de Introducción de 1a importante e imprescindible obra Reporte de Jurisprudencia del
TC 2013. Editorial Adrus S. R. L. Arequipa2OT3- desarrollan a continuación los siguientes
puntos:
A) ¿Cómo opera dicho mandato en 1a dinámica de los precedentes jurisdiccionales con fuer-
zaflormafiYa?
Roaepro Alraeo PrNrrros I3'.r

B) ¿lmplica que todos los pronunciamientos del Tribunal Constitucional generan efectos
obligatorios?

2. Creación de la jurisprudencia vinculante


Por tanto, a través de la citada disposición se ha creado la denominada jurisprudencia vin-
culante. No solo los precedentes del TC generados a partir del Art. VII del CPConst. producen
efectos jurisdicciona-les vinculantes, también 1o poseen las sentencias vinculantes del TC siem-
pre que ellas hayan sido fruto de 1a reiteración y la constancia en su resolución frente a casos
con supuestos de hecho similares.
Pero se precisa que los efectos normativos obiigatorios de la sentencia -tener fuerza o rango de
ley, por tanto, aplicable erga omnes frente a toda la sociedad- característica de los precedentes
vinculantes no 1o poseen las jurisprudencia ünculantes del TC.
La similitud entre el precedente vinculante y la jurisprudencia vinculante radica en que ambas
son de cumplimiento obligatorio porlos magistrados, es decir, constituye "un deber'de la ju-
dicatura acatar su cumplimiento y .un derecho" de los particulares que se cumpia su legítima
expectativa de acatamiento de la norma ünculante pronunciada.
Las diferencias más resaltantes giran sobre dos puntos:
A) La jurisprudencia vinculante requiere de reiteración para poder tener efectos obligatorios
(las sentencias o pronunciamientos únicos/singulares tiene solo un efecto persuasivo).
B) Los efectos normativos se generan, en la jurisprudencia vinculante, a través de l,a ratio
decidendi.
Los "precedentes del TC" cobran eficacia vinculante a partir del dia siguiente de su publica-
ción; en cambio, la'Jurisprudencia r¡incula¡te del TC" exige y necesita de comprobada reitera-
ción en su contenido, es decir, que un caso debe resolverse aplicando necesariamente aquellos
criterios que hayan sido reiterados como ratio deadendi,
Sobre la ratio decidendi, el Tribunal Constituciona.l seña-la:
"(...),la junsprudenaa constituaonal, en tanto doctrina sobre las interpretaciones de los derechos
fundamentales previstas en la Constitución o en la ley, üncula a todos los jueces en los funda-
mentos relevantes que han incidido en la solución del conflicto de derechos {ratio deodend¡\. M¿5,
la identificación del ámbito de vinculación es competencia del juez que va a aplicar la jurispru-
dencia vinculante en los términos en que 1o hace el referido artículo M del Código Procesal Cons-
titucional. Ello configura una institución constitucional-procesal autónoma, con caracterÍsticas y
efectos jurídicos distinguibles del precedente vinculante, con e1 que mantiene una diferencia de
grado" (STC Exp. N" 6167-2005-PHClTC,F.J.2).

3. Incumplimiento de la jurisprudencia vinculante


El incumplimiento del deber de resolver conforme a la jurisprudencia ünculalte ha sido adop-
tado como "criterio adicional" para la imposición de sanciones por parte del Consejo Naciona-l
de la Magistratura, como surge de las resoluciones de procesos disciplinarios N" 017-2010-
CNM, 045-2008-CNM o 016-2009-CNM, entre otras.
4. ¿El Juez puede apartarse de la jurisprudencia vinculante?
En el Exp. N'016-2009-CNM se sostuvo que:
"... se llega a determinar que eljuez procesado inobservó 1os lineamientos <de lajurisprudencia
vinculante> de prohibición de circulación de vehículos carrozados en chasis de camión para e1
servicio de pasajeros, establecidos el Tribunal Constitucional por sentencia de 23 de febrero de
2006, recaída en el Exp. N" 7320-2005-PA/TC; no advirtiéndose que <el juez> haya expuesto o
fundamentado las razones por las que dictó las medidas cautelares cuestionadas 1as razones por
las que estaba dejando de lado los citados, siendo tal conducta contraria a 1a que exigía ceñirse
el tercer párrafo del art. VI del Título Preliminar del CPConst., concordante con 1a 1" Disposición
Final de la Lev Orgánica del Tribunal Constitucional'.
Cabe mencionar que no compartimos la posibilidad del Juez de apartarse de la jurisprudencia
vinculante que parece desprenderse de1 pronunciamiento citado, ya que e1 Art. VI del Título
Preliminar del CPConst. "es una regla que no admite/presenta excepciones".
I32 Lrsno ll: ExÉcesrs oeL Cóoroo Pnocrser CoNsrirucrorer

A lo sumo. el Juez podrá distinguir entre "el supuesto fáctico" de1 caso que debe resolver res-
pecto de aquel que dio lugar al establecimiento de Ia jurisprudencia para llegar a una conclu-
sión diferente.

b. ¿Es necesario que el TC precise cuál es la jurisprudencia vinculante que se deriva del
caso?
En el Exp. N" 00252-2009-M, el Tribunal Constitucional señaló de manera explícita y especí-
flca cuál era lajurisprudencia vinculante que se deriva del caso. Esta técnica no se ha repetido
en sentencias posteriores, pero tampoco creemos que hubiese sido indispensable que lo hicie-
ra, ya que para poder hablar de jurisprudencia constitucional, solo se requiere la reiteración
del criterio contenido enla ratio decidencí de cada caso.
Finalmente, Sar Suárez y Garcia Yzagairre, frente a la gran dispersión de 1as jurisprudencias
vinculantes del TC dictadas sobre diferentes temas (laborai, previsional, Derecho penal y pro-
cesal penal, civil y comercia-l, Derecho constituciona-l y procesal constitucional y contencioso-
administrativo), sugieren -acertadamente- la imperiosa necesidad de contar con un Law Re-
port (reportel recopilación jurisprudencial) que pueda otorgarle a los operadores jurÍdicos un
instrumento fiable para poder saber con certeza, de fácil acceso y rápidamente, qué sentencias
son persuasivas (aplicables a casos singulares/concretos) y cuáles son obligatorias (preceden-
tes vinculantes y jurisprudencias vinculantes/reiteradas) dentro de nuestro sistema jurídico.
Es altamente necesario recomendar la obra de Omar Sar Suárez y Ernesto itlvarez Miranda Re-
porte de Jurisprudencia. Precedentes y jurisprudenaa uinculante del Tribunal Constitucional
2013 (Editorial Adrus S.R.L., Arequipa, marzo 2013, 1" edición), que es la primera obra en el
Perú que desarrolla, de manera rigurosa e innovadora, el temajurisprudencial de1 TC en a¡as
de optimizar la aplicación del derecho.

6. Diferencias entre precedente vinculante y jurisprudencia constitucional vinculante


El jurista Víctor García Toma señala sobre las diferencias entre e1 'precedente vincula¡te" del
TC y la'Jurisprudencia constitucional vinculante" de1 TC, 1o siguiente:

A) Tal como expuso el Tribuna-l Constitucional en el caso Ramón Salaza¡ Yarlenque (Exp. N"
' 3741-2004-AA/TC) la diferencia entre ambos presenta'una connotación de grado".
B) Así, la jU¡isprudencia cons tiene como característica común con el
precedente vinculante/ constitucional, el tener efecto vincuiante.
C) El precedente constitucional del Tribunal Constitucional ejerce una potestad reguiatoria
de alcance general a partír de su sola emisión; no necesitando, por tanto, la reiteración
uniforme de su efecto normativo (que sí se le exige a la jurisprudencia constitucional).
D) En cambio, en la praxis se exige para establecer la jurisprudencia con la
existencia de tres (3f o más jurisprudencias en el mismo sentido para alcanzar efec-
to vinculante.
E) Asimismo, en el caso del p¡cecdente_ylneulante la regla se encuentra expresamente ca-
lificada como ta-1 en la sentencia del Tribunal Constitucional; en tanto que en el caso de
la jurisprudencia cons esta debe ser deducida por el operador jurisdiccional
ordinario o corroborada como tal por el mismo Tribunal Constitucional, con e1 uso de la
expresión de "reiterada y uniforme".
F) Adicionalmente, cabe señalar que en el citado caso Ramón Salazx Yarlenque, ei Tribual
Constituciona-l estableció que e1 plccqdqúsjudi§lal "emitido por e1 Poder Judicial" tiene
una aplicación en sentido vertical; es decir, aplicable desde la Corte Suprema hacia las
cortes y juzgados inferiores de todo e1 sistema judicia-I. "O sea, el efecto vinculante se es-
tablece aquí básicamente respecto de los jueces. Cualquiera que invoque un precedente
judicial, para que este haga sus efectos, deberá acudir a¡te un juez, quien deberá apli-
carlo en un caso concreto".
Rosenro Arrnno Pttlrros ""' 133

G) En cambio, el presgdc4tg_yi4§UlAr1g emitido por un Tribunal constitucional tiene, "pri-


ma facie, los mismos efectos de una ley. Es decir, que 1a regla que el Tribunal externaliza
como precedente a partir de un caso concreto, es una regla para todos y frente a todos los
poderes públicos, cualquier ciudadano puede invocarlo ante autoridad o funciona¡io sin
tener que recurrir previamente ante los tribunales, puesto que las sentencias del Tribu-
nal, en cualquier proceso, tienen efectos vinculantes frente a todos los poderes públicos
y también frente a los particulares. Si no fuese asÍ, la propia Constitución estaria despro-
tegida, puesto que cualquier entidad, funcionario o persona podría resistirse a cumplir
una decisión de la máxima instancia jurisdiccional".
H) Finalmente,Iai@tienea1canceob1igatorio,únicayexc1usiva-
mente, sobre todos los magistrados (no rige sobre autoridades públicas ni particulares);
en cambio, el precedente vinculante -debido a su carácter/efecto normativo, tiene fuerza
o rarlgo de 1ey- obliga a toda la sociedad (a1 Poder Judicial, a la administración pública y
a todos los particulares).
r) El efecto vinculante de 1a jurisprudencia con solo y únicamente puede invo-
carse al interior de un proceso (ante 1os magistrados); en cambio, e1 efecto obligatorio
del p¡qSedCnlg-yi4gglAnle puede invocarse al interior de un proceso o no (por ejemplo,
la regla contenida en e1 precedente "puede exigirse su cumplimiento directamente ante
cualquier autoridad pública" sin necesidad de iniciar un proceso judicial).

Las sentencias del Tribunal Constitucional que adquieren la autoridad de cosa juzgada
constituyen precedente vinculante cuando así lo exprese [a sentencia, precisando el ex'
tremo de su efecto normativo. Cuando el Tribunal Constitucional resuelva apartándose
del precedente, debe expresar los fundamentos de hecho y de derecho que sustentan la
sentencia y las razones por las cuales se aparta del precedente.

Antecedentes:
LHCA: Arts. 8" y 9".
Ley N" 25398 (complementa LHCA): Art. 8".
Proyecto de Ley N" 09371: Art. VII (modificado).
Concordancias:
CPConst.: No tiene.
Otras cc.: C. Art. 204"; CPC Arts. 123", 400"; LOPJ Art. 22" y Reg.Norm.TC Art. 13"
Derecho comparado:
CPConst. de Tucumán (Arg.) Art. 6".

Comentario
I
Fuente. Este artícu1o tiene como fuente directa principalmente las siguientes normas:
- Ley N. 23506 - LHCA, Art. 8'. "La resoluaón final constituAe cosa juzgada únicamente si es
fauorable al recurrente... ".
- Ley N, 23506-LHCA, Art. 9o . "Las resoluaones de Hábeas Corpus g Amparo sentaran jurispru-
dencia obligatona cuando de ellas se puedan desprender pincípios de alcance general. Sin em-
bargo, at fallar en nltet)os casos apartdndose del precedente, los jueces explicaran las razones
de hecho y derecho en que sustentenla nueua resolución"'

Por este artícu1o se introduce el precedente uinculante en "todos" los procesos constitucionales (y
ya no únicamente para los procesos de habeas corpus A amparol. El Tribunal Constitucional debe
t34 Lrsno ll: ExÉoesls orL Cóoroo PBoces,ql CoNsrlrucrox¡L

explicitar qué parte de su sentencia o de la resolución aclaratoria de la sentencia constituye prece-


dente vinculante y, en consecuencia, cuenta con efecto normativo.

II
Precedente constitucional (Conceptos básicos)
Las sentencias del Tribunal Constitucional (STC) que adquieren la autoridad d,e cosa juzgada (CJ)
constituyen precedente uinculante (PV) cuando así 1o exprese la sentencia, precisando el extremo de
su efecto normativo. Se precisa que en los procesos constitucionales solo adquiere la autoridad de
cosa juzgada la decisión final que se pronuncie sobre el fondo (cpconst., Art. 6.).

1. ¿Cuál es la definición del precedente constitucional vinculante?


Víctor García Toma señala \ue "el precedente constituaonal uinculante (PV) es aquella regla
iurídica expuesta en un caso concreto A actual, A en el cual el TC d.ecide consid-erarla como regla
general. la misma que deuiene en poder normatíuo para solucionar orocesos
futuros (constitucio-
nales g ordinariod de naturalezahomóloga".
El precedente constitucional vinculante (PV) es aquella regla generai que se extern a)íza a partir
de un caso concreto y que se convierte en regla preceptiva común, de aplicación obligatoria
para todo operadorjurídico, por diferentes motivos.
Según Gerardo Eto Cruz, el PV "es aquella regla jurídíca expuesta en un caso pa.rtícular g con-
creto que el Tribunal Constitucional decide establecer como regla general; g que, por end"e, d.euie-
ne en parámetro normatiuo para la resolución de futuros procesos de naturaleza homóloga".
El PV es "una excepción" ala regla general de a-lcance inter partes (demandante-demandado)
que caracteriza a las sentencias de un proceso constitucional de la libertad.
El PV tiene por su condición de tal efecto similar a una lell Es decir, la regla general extema-
lizada como PV a partir de un caso concreto se convierte en una regla preceptiva común que
alcanza a todos 1os justiciables y que es oponible frente a 1os poderes púbticos.
EI PV es un parámetro normativo para la resolución de casos futuros simila¡es, pues materia-
liza 1os principios de economía procesal, de congruencia y de predictibilidad procesal.

2, ¿Cuál es la naturaleza del precedente constitucional vinculante (pVf?


En cuanto a su natura-leza, elPY tiene doble connotación:
A) Como "herramienta técnica". El cual facilita la ordenación y coherencia de la jurispru-
dencia.
B) Como poder normativo del TC. Que ostenta dentro del marco de la Constitución, del CP-
Const. y la LOTC.
a) Lanaturafezajurídica del PV es ser "una sentencia de1 Tribunal Constitucional con
fuerza o rango de ley".
b) Precisando que si bien el PV tiene los mismos efectos jurídicos y prácticos que
una ley -alcance general y obligatorio-, no comparte ni tiene la misma naturaleza
jurídica que una ley, que tiene particulares características y un procedimiento de
elaboración, promulgación y publicación distinto al PV, conforme 1o establecen los
Arts. 103 ' al 109' de la Constitución.
3. ¿Cuáles son las finalidades del precedente constitucional vinculante (pV)?
En cuanto a las finalidades de1 PV, estas pueden ser:
- Coherencia en la decisión
- Igualdad en la aplicación de la Ley
- Predictibilidad en la decisión
- Economía procesal
Rosenro ALrneo Pl¡¡lrros 135

4. ¿Cómo se clasifica el precedente constitucional vinculante (PV)?


Respecto a la clasificación de los PV, estos pueden ser:
A) PV horizontales. Cuando la decisión del TC vincuia al propio TC, saivo los casos de oue'
mtling (modlficación del PV por e1 mismo TC motivando las razones para dicho cambio).
B) PV verticales. Cuando 1as decisiones de1 TC obligan a toda la sociedad fiueces, funciona-
rios y ciudadanos) sin posibilidad de desvinculación.

5. ¿Cómo se manifiesta (o materializa) el PV en los procesos constltucionales?


Víctor García Toma seña1a al respecto:
"(...) De lo expuesto se colige que en los procesos de amporo, hdbeas corpus, hábeas data, cumpli-
miento g competencial, et estableamiento del precedente (wnatlante) queda sujeto a una'declara'
ción formal del Tribunal Constitucional'; en tanto que en el caso de un proceso de inconstituciona-
lid-od el precedente (unculante) aparece per se, aun cuondo no eista una manifestación puntual de
unculatoiedad, tanto en la ratio deadendi (considerandos) como en el falto".

6. ¿Cuál es la diferencia entre el precedentejudicialy el precedente constitucional


vincu-
lante?
El orecedente Judicial tiene una aplicación vertical y únicamente tiene vigencia al interior de
un proceso (alcance limitado), es decir, es aplicable desde la Corte Suprema hacia las cortes y
juz[ados inferiores de todo el sistema judicial. Cualquiera que invoque un precedente judicial,
para que este haga sus efectos, deberá acudir a¡te unjuez, quien deberá aplicarlo en un caso
concreto:
"CPC, Art. 400'. Precedente judicial
La Sala Suprema Civil puede convocar a1 pleno de los magrstrados supremos civiles a efectos de
emitir sentencia que constitu]'a o l'aríe un precedente judicial
La decisión que se tome en ma¡'orÍa absoluta de los asistentes a1 pleno casatono constituye prece-
dente judicial r'rincula a los órganos junsdiccionales de la República, hasta que sea modificada
por otro precedente.
Los abogados podrán informar oralmente en Ia vista de Ia causa, a¡te el pleno casatorio.
El texto integro de todas las sentencias casatorias y las resoluciones que decla¡an improcedente
el recurso se publican obligatoriamente en el Diario Oficial, aunque no establezcan precedente. La
publicación se hace dentro de los sesenta dias de expedidas, bajo responsabilidad'.

En cambio, el precedente constitucional uínculante emitido por el TC tiene los mismos efectos o
rango de una ley, y cualquier ciudada¡o puede invocarlo ante cualquier autoridad o funciona-
rio "sin tener que recurrir previamente ante los tribunales". Por tanto, el PV es de obligatorio
cumplimiento para toda la sociedad peruana (alcance general) y obliga a:
A) Todos 1os magistrados del Poder Judicial
B) Todas 1as entidades o sector público (gobierno central, gobiernos descentralizados y en-
tidades públicas constitucionales descentralizadas)
C) Todos los particulares

7. Reglas de fondo Para la creación de un precedente vinculante (PVf


Es importante señalar que la sentencia del Tribunal Constitucional (STC) para que sea PV debe
cumplir con dos "requisitos obligatorios" que son:
A) La STC para ser PV debe ser cosajuzgada (CJ).
B) La STC para ser PV debe cumplir además con dos condiciones complementarias, que se
ubican en 1a "parte resolutiva o del fallo" en la sentencia de1 TC:
a) Que 1a misma STC seña1e expresamente que tiene calidad de ser PV
b) Que ia misma STC precise e1 extremo de su efecto normativo, es decir, que señale
las reglas generales, que tiene fuerzao rango de iey.
136 Lrano ll: ExÉoesls oa Cóolco Peoces¡r CoNsrrrucroxnr

De 1o señalado, podemos establecer las siguientes premisas:


. Todo PV es CJ
. No toda CJ es PV
. Todo PV es STC
. No toda STC es PV
. La STC para ser PV debe ser CJ (primer requisito obligatorio) (a).
' La STC para ser PV debe cumplir además con dos condiciones complementarias
(segundo requisito obligatorio) (b).

8. Apartamiento de la obligatoriedad del precedente constitucional lel ouertttingl,


Cuando el Tribunal Constituciona-l resuelva apartándose del precedente constitucional, debe
expresar los fundamentos de hecho y de derecho que sustentan la sentencia y las razones por
las cuales se aparta del precedente. Esto se conoce como la técnica del ouemtling (o modifrca-
ción del precedente).
Es decir, para la modiflcación de un PV. el TC deberá cumplir con los requisitos siguientes:
A) La resolución del TC deberá ser "motivada" (señalar fundamentos de hecho y de derecho).
B) La resolución del TC deberá "individualizar los nuevos hechos y/o circunstancias'que
hacen necesario el cambio o dejar sin efecto el PV vigente.
Ejemplo: Un caso reciente 1o encontramos en la STC N' 04293-2012-PA/TC (emitido e\ 2OI4)
que deja sin efecto el precedente ünculante de la STC N'03741-2004-AA|TC, caso Salazar
Yarlenque que creó el control difuso administrativo.

9. Reglas de forma lformalesl para establecer un precedente vinculante (FVl


Además de ios requisitos de fondo prescritos por el Art. VII del CPConst. para elaborar un
precedente üncuiante, debe considerarse también, de modo obligatorio, las reglas de forma
contenidas en la STC ExP. N' OO024-2003-AJ/TC (y citadas en e1 comentario del Punto V de
este mismo artículo) a las cuales el TC denomina "presupuesfos bcÍsicos".
Otro requisito de forma del PV:
El Art. i3' del Regiamento Normativo del TC (Resol. Adm. No 095-2004-P ITC) regula ia "com-
pet'encia especial del Pleno" del Tribunal Constitucional 1ue está conformado por cinco de los
siete vocales que componen el TC- a-l establecer lo siguiente:
A) Los procesos conocidos por el Tribunal Constitucional en última y definitiva instancia
sobre resoluciones denegatorias de acciones de hábeas corpus, atnparo, hábeas data y
cumplimiento (según el Art. 11' del Reg.Norm.TC).
B) Iniciados ante las respectivas Salas de las Cortes Superiores.
C) Y todos los que al ser resueltos pueden: a) establecerjurisprudencia constitucional o b)
apartarse de la precedente.
D) Deben ser vistos por el Pleno (del TC).
E) A petición de cualquiera de sus miembros.
F) En tales casos se procede conforme al artÍculo 5'(quórum paravaJidez de acuerdos o
sentencias) de la Ley N" 28301 (nueva LOTC).

m
La jurisprudencia constitucional: el precedente constitucional
vinculante
La noción jurisprudencia constitucional se refiere al conjunto de decisiones o fa-llos constitucionales
emanados del Tribunal Constitucional, expedidos a efectos de defender la superlegalidad, jerarquía,
contenido y cabal cumpiimiento de las normas pertenecientes al bloque de constitucionalidad.
En ese orden de ideas, el precedente constitucional ünculante es aquella regla jurídica expuesta
en un caso particuiar y concreto que ei Tribunal Constitucional decide establecer como regla ge-
Rosenro Arreno Prnrtos 137

neral; y, que, por ende, deviene en parámetro normativo para la resoiución de futuros procesos de
tatluraJeza homóloga.
El precedente constitucional tiene por su condición de tal efectos similares a una ley. Es decir,
la regla general externalizada como precedente a partir de un caso concreto se convierte en una
regla preceptiva común que alcanza a todos los justiciables y que es oponible frente a los poderes
públicos.
En puridad, la fijación de un precedente constitucionai significa que ante la existencia de una sen-
tencia con unos específlcos fundamentos o argumentos y una decisión en un determinado sentido,
será obligatorio resolver 1os futuros casos semejantes según los términos de dicha sentencia.
La competencia del Tribunal Constitucional para determinar un precedente vinculante se encuen-
tra sustentada en el Art. VII del Título Preliminar del Código Procesal Constitucional, el cual pre-
ceptúa que:
"(...) las sentencias del Tribunai Constitucional que adquieren la autoridad de cosajuzgada consti-
tuyen precedente vinculante cuando asi lo exprese la sentencia, precisando el extremo de su efecto
normativo. Cuando el Tribunal Constitucional resuelva apartándose del precedente, debe expresar
los fundamentos de hecho y de derecho que sustentan la sentencia y 1as razones por las cuales se
aparta del precedente". (STC Exp. N" 0024-2003-AI/TC).

ru
Condiciones del uso del precedente constitucional vinculante
La naturaleza de1 precedente tiene una connotación binaria. Por un lado, aparece como una herra-
mienta técnica que facilita la ordenación y coherencia de 1a jurisprudencia; y, por otro, expone el
poder normativo de1 Tribunal Constitucional dentro de1 marco de la Constitución, el Código Proce-
sal Constitucional y la Ley Orgá,nica del Tribunal Constituciona.l.
En ese contexto, e1 uso de1 precedente se sustenta en las condiciones siguientes:
1. Existencia de relación entre caso y precedente inculante
En ese sentido, la regla que con efecto normativo el Tribuna-l Constitucional decide externalizar
como vinculante, debe ser necesa¡ia para 1a solución de1 caso planteado.
EI Tribunal Constitucional no debe fljar una regla so pretexto de solución de un caso, si en
realidad esta no se encuentra ligada directamente con la solución del mismo.
2. Decisión del Tribunal Constitucional con autoridad de cosajuzgada
La decisión de1 Tribunal Constitucional de establecer que un caso contiene reglas que se pro-
yecta¡ para el futuro como precedente vinculante se encuentra sujeta a que exista una deci-
sión flna1; vale decir, que haya puesto fln al proceso.
Más aún, dicha decisión flnal debe concluir con un pronunciamiento sobre el fondo; es decir,
estimándose o desestimándose la demanda.
La consagración de la cosajuzgada comporta que la decisión devenga en irrevocable e inmu-
table.
El establecimiento de un precedente vinculante no debe afectar el principio de respeto a lo ya
decidido o resuelto con anterioridad a la expedición de la sentencia que contiene un precedente
vinculante; vale decir, no debe afectar las situaciones jurídicas que gocen de ia protección de
la cosajuzgada. Por ende, no puede impedir e1 derecho de ejecución de las sentencias flrmes,
la intangibilidad de 1o ya resuelto y la inalterabilidad de 1o ejecutado jurisdicciona.lmente.
Dicha restricción también opera en e1 caso que el Tribunal Constitucional, al amparo de 1o pre-
visto en la parte in fine del artícu1o VII del Título Preliminar del Código Procesal Constitucional,
resuelva apartarse de un precedente y sustituirlo por otro.
Lo anteriormente expuesto debe ser concordado con lo previsto en los articulos 74" y 103" de la
Constitución, y 83" de1 Código Procesal Constitucional, cuando de por medio existe una decla-
ración de inconstitucionalidad (STC Exp. N." 0024-2003-AIITC).
138 'Lreeo ll: ExÉoesrs oeL Cóoroo PnocrseL Co¡lsrlruclor¡r

v
Presupuestos básicos para el establecimiento
de un precedente vinculante
El Tribunal Constitucional en su (STC Exp. N." OO24-2OO3-AI/TC| estima que dichos "presupues-
tos b¿isicos" son los siguientes:
'a) Cuando se evidencia que los operadores jurisdiccionales o administrativos vienen resolüendo
con distintas concepciones o interpretaciones sobre una determinada f,gurajurídica o frente
a una modalidad o tipo de casos; es decir, cuando se acredita la existencia de precedentes
confl ictivos o contradictorios.
b) Cuando se evidencia que los operadoresjurisdiccionales o administrativos vienen resolviendo
en base a una interpretación errónea de una norma del bloque de constitucionalidad; lo cual,
a su vez, genera una indebida aplicación de la misma.
c) Cuando se evidencia 1a existencia de un vacío normativo.
d) Cuando se evidencia la eústencia de una norma ca¡ente de interpretación jurisdiccional en
sentido lato aplicable a un caso concreto, y en donde caben varias posibilidades interpretativas.
e) Cuando se evidencia la necesidad de cambiar de precedente vinculante.
En este supuesto, de conformidad con lo establecido en el Artícu1o VII de1 Título Prelimina¡ del
Código Procesal Constitucional, el Tribunal Constitucional debe obligatoriamente expresar los
fundamentos de hecho y de derecho que sustentan la sentencia y las razones por las cuales se
aparta del precedente".

VI
El precedente vinculante como forma de cubrir
una laguna normativa
'La función integradora del Tribunal Constitucional permite que, a través de la constitución de un
precedente vinculante, se resuelr.an las situaciones derivadas de un vacío normativo.
En ese orden de ideas. dicha función verificable media¡te la expedición de un precedente vincu-
lante se hace patente cuando. se acredita la ausencia absoluta de norma: cuando, a pesar de la
eistencia de prescripción jurídica. se entiende que esta se ha circunscnto a señala¡ conceptos
o criterios no determinados en sus particularidadesl cuando eiste la regulación jurídica de una
materia, pero sin que la norma establezca una regla especifica para solucionar un área con con-
flicto coeistencial; cuando una norma deviniese en inaplicable por haber aba¡cado casos o aca-
rrear consecuencias que el legislador histórico no habría establecido de haber conocido aquellas
o sospechado estas; cuando dos normas sin referencia mutua entre si -es decir en situación de
antinomia indirecta- se contradicen en sus consecuenciasjurídicas, haciéndose mutuamente in-
eficaces; cuando, debido a nuevas circunstancias, surgiesen cuestiones que e1 legislador histórico
no tuvo oportunidad de prever en la norma, por 1o que literalmente no están comprendidas en
ella, aunque por su finalidad pudieran estarlo de haberse conocido anteladamente; y cuando los
alcances de una norma perteneciente al bloque de constitucionalidad no producen en la realidad
efectos jurídicos por razones de ocio legislativo.
En relación con lo anteriormente expuesto, debe precisarse que la antinomia indirecta se entiende
como la coeústencia de dos normas incompatibles, que tienen la misma validez jerárquica en el
tiempo y en e1 espacio, pero que inspiran consecuencias jurídicas en fines o criterios ideológicos
contrapuestos (interés público y seguridad jurídica de los particulares, etc.); en tanto que el ocio
legislativo aparece como consecuencia de la omisión, inactividad, inacción o non facere por parte
de un órgano con competencias legislativas, lo que implica el desobedecimiento al mandato de una
norma perteneciente al bloque de constitucionalidad que hubiese establecido que el goce de un
derecho o el ejercicio de una competencia queda supeditada a la expedición de una norma regla-
mentaria. Dicha omisión se constata por el vencimiento del plazo determinado para legislar comple-
mentariamente o por el transcurso del plazo razonable para el1o" (STC Exp. N" 0024-2003-AI/TC).

vII
La aplicación del precedente vinculante
"El uso de los efectos normativos y la obligación de aplicación de un precedente vinculante de-
pende de:
Roeecro Arr¡no Pnrrros 139

La existencia de similitudes lácticas entre el caso a resolver y aqué1 de1 que emana el prece-
dente.
La existencia de similitudes y diferencias fácticas; las que en el caso de estas últimas no jus-
tifican un trato jurídico distinto. Por ende, es factible que a través del razonamiento analógico
se extienda la regla del precedente vinculante" (STC Exp. N" 0024-2003-AI/TC).

uu
Los efectos de las sentencias constitucionales
con o sin precedente vinculante
'De manera genérica, debe precisarse que el cumplimiento y ejecución de las reglas y decisiones
contenidas en las sentencias expedidas por el Tribunal Constitucional pueden ser observados en
función a los efectos personales o temporales que de ellos se derivan.
En cuanto a los efectos persona.les, estos pueden ser directos o indirectos.
Los efectos directos de 1a sentencia se producen para 1as partes vinculadas al proceso constitucio-
nal, frente a1 cual la sentencia expedida pone fin a la litis.
Los efectos indirectos se producen para la ciudadania en general y 1os poderes públicos. En ese
contexto, 1os citados quedan "atados", en su comportamiento personal o funcional, a las reglas y
decisiones que una sentencia constitucional declare como precedente vinculante.
En relación a los efectos en el tiempo, estos pueden ser irretroactivos, retroactivos o de aplicación
diferida.
Como se ha referido anteriormente, la aplicación diferida se determina en una sentencia con uaca-
tio setentioe; es decir, las consecuencias juridicas de una decisión se suspenden durante a1gún
tiempo, atendiendo a la necesidad de prever las derivaciones políticas, económicas o sociales que
ello alca¡ce. Al respecto, no debe olvidarse que todo Tribunal Constituciona-l tiene la obligación de
aplicar el principio de previsión media¡te el cual se predetermina la totalidad de las'consecuen-
cias' de sus actos jurisdiccionales. En ese sentido. los actos jurisdiccionales (tras la expedición
de una sentencia) deben contener el augurio. la pro¡'ección s el ¡'aticinio de una'mejor" realidad
político-jurÍdica I' la ca¡celación de un otrora'ma-l'. En ese contexto. el efecto diferido evita el
hecho de corregir un mal creando otro mal. el cual es evitable por la vía de la suspensión temporal
de los efectos de una sentencia con precedente unculante.
[¡s efectos diferidos se manifiestan en las denominadas sentencias exhortativas y en 1os casos de
sentencias con precedente vinculante de eficacia diferida $trospectiue ouemtlingl.
Respecto a la aplicación con efectos irret¡oactivos o retroactivos, cabe seña-lar 1o siguiente:
1. Las sentencias sobre demandas de inconstitucionaiidad, cumplimiento y conflictos com-
petenciales, en principio, se aplican con efectos irretroactivos; esto es, tienen alcances ex
nunc.
2 . Las sentencias sob¡e demandas de hábeas corpus, amparo y hábeas data se aplican con efec-
tos retroactivos; ya que su objeto es reponer 1as cosas al estado anterior a la violación de un
derecho constitucional; es decir, tienen alcances extunc.
3. Las sentencias en los casos de procesos de inconstitucionalidad, en donde se ventile la exis-
tencia de violación de los principios constitucionales tributarios contenidos en ei artículo
74" del texto supra, deben contener la determinación sobre sus efectos en el tiempo; e igual
previsión debe efectuarse respecto de las situaciones judicia-les mientras estuvo en vigencia
la norma decla¡ada inconstitucional. Entonces, cabe la posibilidad de que se establezca la
aplicación del principio de retroactividad.
En consecuencia puede tener efectos extunc.
Al respecto, cabe recordar la decisión adoptada por el Tribunal Constitucional en relación a la
declaración de inconstitucionalidad de los artículos 38".1, 39", Primera y Segunda Disposición
Transitoria de 1a Ley N." 27153 [Expediente N.'009-2001-AI/TC], en donde de manera específica
resolvió lo pertinente a las situacionesjurídico-tributarias producidas mientras estuvo en vigencia
la citada 1e1,.

4. Las sentencias en materia constitucional no conceden derecho a reabrir procesos concluidos en


1os que se hayan aplicado normas decla¡adas inconstitucionales, salvo en matena penal o tribu-
taria, conforme a lo dispuesto en los artículos 103'y 74" de 1a Constitución.
En ese contexto, estas pueden tener efectos extun|' (STC Exp. N" 0024-2003-AI/TC).
140 Lrsno ll: ExÉorsrs oa Cóoroo Pnocrsar Corsr¡uc¡oNel

Ix
Los precedentes otorgan seguridad jurídica
La ciudadanía ve -en la actualidad- al Poder Judicial como la gran caja de Pandora, porque uno
sabe cómo empieza su reclamo judicial (a través de un proceso), pero no sabe cómo va a finalizar.
Y ello, porque a pesar de estar frente a los mismos hechos los magistrados emiten sentencias
contradictorias de modo ilógico y perjudicial, generando una grave incertidumbre jurídica y des-
confranza en la administración de justicia. Si bien en el ámbito civil y penal existe el mecanismo
de "la casación" -sentencias vincuiantes y de cumplimiento obligatorio en el Poder Judicial emi-
tidas por los magistrados supremos, este sistema debido a diversos factores, como la emisión
de falios contradictorios, ha resultado muy poco útil en mejorar la labor jurisdiccional del Poder
Judicial y, por ende, un gran sector de la ciudadanía sigue desconflando de este importante po-
der público.
Con los precedentes. ya sea "precedentes judiciales" según el Art. 400' del CPC o "precedentes
constitucionales" según el Art. VII del TP del CPConst.. se busca dar una "predictibilidad al sistema
iurídico", es decir, darle una coherencia y cerleza al ciudadalo de que frente a hechos o casos simi-
lares solo cabe una soiución única, y no se llegue al absurdo perjuicio socioeconómico -muy común
sobre todo en las sentencias del Poder Judicial- de "sentencias contradictorias en hechos o casos
similares" (creando gran desazón e incertidumbre en la población).
El uso de 1os precedentes otorga y brinda "predictibilidad", pues los magistrados frente a similares
hechos deben resolver de1 mismo modo, no importa en que lugar del Perú se tramite el proceso. La
"predictibilidad" es la principal caracteristica que debe tener e irradiar todo sistema de adminis-
tración de justicia, así las personas sabrían que sus derechos estarían debidamente protegidos.
Así, la predictibilidad en la administración de .iusticia determina las condiciones favorables para
la existencia de la seguridad jurídica (ante un mismo hecho debe aplicarse el mismo derecho); y
esta certeza en la aplicación del derecho es un factor indispensable (sine qua non) para promover y
atraer las inversiones, y asÍ lograr e1 progreso económico de un país.
Cabe resaltar que 1os precedentes judiciales y constitucionales comparten ciertas ca¡acterísticas
comunes como ia uniformidad de criterios jurisprudenciales para evitar falios contradictorios,
pero son distintos, sobre todo en el alca¡ce de efectos jurídicos: los "precedentes judiciales" solo
rigerl -única y exclusivamente- al interior del Poder Judicia-I, y los "precedentes constitucionales'
tienen fuerza o rango de ley y rigen para toda la sociedad.

x
Enla Exposición de Motiuos del Progecto de Leg N" 09371 se prescribe:

"Que un cambio importante ha sido introducido en el artíqtlo WI al regular el precedente en los pro-
cesos consfifucionales. La Comisión ha optado oor un sistema seqtn el anal el Tribunal Constifucio-
nal debe explicitar qué pofte de su sentencia constituve precedente uinqiante g, en consecuencia,
qlenta con efecto normatiuo. Esta decísión puede ser uariada por el Tribunal siempre Erc exprese
los fundamentos en los que sustento tal decisión.

En relaaón al carácter uinanlante de las sentencias del Tribunal Constitucional preuista por el aftíat-
lo WI del TP, la innouoción aue al resoecto se Dropone consiste en que se da dicho carácter solomente
cuondo así lo exorese la sentenaa, preasando el extremo de su efecto normatiuo.
En lo legislación anteríor A derogada. en cambio. de manera dispersa se establecío dicho cardcter
uincttlante en forma genérica, preuiendo que cuando el Tribunal decida apartarse de la juispruden-
aa constitucional precedente sentada por é1, la resolución se adopto por no menos de seis uotos con-
formes (arfículo 55' g Primera Dísposición General de la Leg N" 26435 - Leg Orgánica del Tibunal
Constitucional; artículo 9' de la Leg N' 23506 - Leg de Hdbeas Co4pus g Amparo y artíanlo 8' de la
Leg N' 25398 - Leg que complementa las disposiaones de la Leg N" 23506).
Resaltamos que es saludable dejar a criterio del Tríbunal Constitucíonal establecer anando sus
sentencias tendrán caracter unculante, precisando el ertremo de su efecto normotiuo; lo que exioi-
ró a este orgonismo hacer una rigurosa selección y correspondiente fundamentación dogmática g
normatiua, ello sin perjuicío de que la Leg de la mateia establezca magores criteios al respecto".
XI
El Estudio Introductorio de la Comisión Redactora sostiene:
"Desde el siglo XVII, cuando Inglaterra optó por aferrarse a la concepción creadora del Derecho
desde la vera de la actividad judicial, fiel a la tradición romana, se empezó a gestar una doctrina
destinada a darle consistencia y vocación normativa a 1as decisiones judiciales. Esta doctrina
recibió el nombre de "stare decisis" (...),
¿cómo hacer que una sentencia brinde certeza sobre cómo resolver futuros casos aná-
1...1
logos pero que, a su vezrtal ünculación permita que lo "enseñado" por la sentencia pueda
sufrir variaciones pata adecuarse a una realidad siempre cambiante?
Uno de los elementos más amplejos en la aplicoción de la doctrina, es la identificación de aquella
parte de la sentenaa que contiene el carácter unculante. Contra lo qte comúnmente se cree, no es
el deasono el que recibe la catidad de precedente, este más bien recae en el fundamento o elaboro-
aón argumentol ("considerando" en nuestro sistema) que sostiene la decísión tomada. Este reabe el
nombre de lo "ratio decidendi".
Sin embargo, el gran reto de 1a doctrina está en que la identificación de 1o que constituye la ratio
decidendi no es precisa por parte del órgano que la expide, (...) a fin de evitar este desencuentro,
se ha preüsto en el Código que sea el propio Tribunal Constitucional quien afine y precise aquello
que tiene carácter vinculante (...)
Es una verdadera lástima, aunque aspiramos a que el Tribunal Constitucional lo construya, que
no se haya regulado --en el CPConst.- la manera cómo ejerce sus efectos un precedente derogato-
rio, tema de considerable trascendencia en e1 common law".

XII
Overruling: El cambio de precedente vinculante
La STC Exp. N" OO24-2003-AI/TC señala que, 1a competencia para e1 apartamiento y sustitución
de un precedente vinculante está sujeta a los tres elementos siguientes:
1. Expresión de los fundamentos de hecho y derecho que sustentan dicha decisión.
2. Expresión de la razón declarativa-teológica, razón suflciente e invocación preceptiva en que se
sustenta dicha decisión.
3. Determinación de sus efectos en el tiempo.
Cabe recordar, asimismo, que el Art. VII del CPConst. establece sobre'apartamiento de la obligato-
riedad del precedente constitucional': Cuando et Tribunal Constitucional resuelva apartérndose del
precedente constitucional, debe expresar los fundamentos de hecho y de derecho que sustentarl la
sentenciay las razones por las cuales se aparta del precedente. Esto se conoce como 1a técnica del
ouerruling (o modificación del precedente).
Ejemplo: Un caso reciente 1o encontramos en la STC N' 04293-20I2-PA/TC (emitido el 2014) que
deja sin efecto el precedente vinculante de la STC N" 03741-2004-AA/TC caso Salazar Yarlenque
que creó el control difuso administrativo.

xIII
La eficacia prospectiar: del precedente uinculante
lp r o sp e ctiw o aertttlingl
"El Tribunal Constitucional puede disponer exceocionalmente que 1a aplicación de1 precedente
ünculante oue cambia o sustituya uno anterior opere con lapso diferido (uacatio sententiael, a
efectos de salvaguardar 1a seguridad jurídica o para evitar una injusticia ínsita oue podría produ-
cirse por el cambio súbito de 1a regla vinculante por éi establecida, y que ha sido objeto de cum-
plimiento y ejecución por parte de los justiciables y los poderes públicos.
En efecto, la decisión de otorgar expresa y residualmente eficacia prospectiva es establecida por
el Tribunal Constitucional, en aras de procesar constructiva y prudentemente 1a situación a veces
conflictiva entre continuidad y cambio en 1a actividad jurisdiccional de naturaleza constitucional.
La técnica de la eficacia prospectiva del precedente vinculante se propone, por un 1ado, no iesionar
e1 áLnimo de fidelidad y respeto que los justiciables y los poderes públicos mostrasen respecto al
142 Lrsno ll: ExÉcesls oeL Cóolco Pnocesni CoxslrucloNer

precedente anterior; y, por otro, promover las condiciones de adecuación a las reglas contenidas en
el nuevo precedente vinculante.
Esta decisión de diferir la eficacia de1 precedente puede justificarse en situaciones tales como el
establecimiento de requisitos no eigidos por el propio Tribunal con anterioridad al conocimiento
y resolución de la causa en donde se incluye el nuevo precedente; la existencia de situaciones du-
raderas o de trato sucesivo; cua¡do se establecen situaciones objetivamente menos beneñciosas
para los justiciables, etc.
En atención a lo expuesto, el Tribunal Constitucional, al momento de cambiar de precedente,
optará, según sean las circunstancias, por establecer 1o siguiente:
1. Decisión de cambiar de precedente vinculante ordenando la aplicación inmediata de sus efec-
tos, de modo que las reglas serán aplicables tanto a los procesos en trámite como a los proce-
sos que se inician después de establecida dicha decisión.
2. Decisión de cambiar de precedente vinculante, aunque ordena¡do que su aplicación será
difenda a una fecha posterior a la culminación de determinadas situaciones materiales. Por
ende, no será aplicable para aquellas situaciones jurídicas generadas con anterioridad a la
decisión del cambio o a los procesos en trámite.
Este Colegiado ya ha tenido oportunidad de utilizar la técnica de eficacia prospectiva del prece-
dente vinculante en el caso Juan Carlos CalleganHerazo [Expediente N" 0090-2004-AA/TC], en
donde se estableció con efecto diferido la aplicación de las nuevas reglas relativas al pase a la
situación de retiro por causal de renovación de las Fuerzas Armadas y la Policia Nacionai. Asi, en
dicho proceso, fijó 1o siguiente: 'Este Tribunal anuncia que con posterioridad a 1a publicación de
esta sentencia, los nuevos casos en que 1a administración resuelva pasar a oficiales de las Fuerzas
Armadas y Policía Nacional de la situación de actividad a la situación de retiro por renovación de
cuadros, quedarán sujetos a Ios criterios que a continuación se exponen: (...).
Cabe recordar que sobre dicha materia, la decisión de diferi¡ la aplicación de las nuevas reglas
tuvo como justificación el que hasta ese momento ta¡to el Poder Judicial como el Tribuna.l Cons-
titucional habían declarado en innumerables sentencias que el pase a la situación de retiro por
causa.l de renovación estaba sujeto a la regla de discrecionalidad.
En ese contexto, los institutos castrenses. a1 amparo Ia sustiruida regla, habian venido efectuando
dichos procesos". (STC Exp. N' 0024-2003-AI/TC).

. xrv
Efectos de la sentencia que establece un precedente vinculante (PV) y se dejó sin
efecto la técnica de prospective overruling
Es importante tener presente, 1o señalado por Carlos Mesía Ramírez sobre este tema:
"En general, podria decirse que los ekctos de un fallo constitucional dependen de la naturaleza del
proceso A no de sí se establece o no un precedente uinculante.
Como se sabe, en ios procesos de inconstitucionalidad, cumplimiento y conflictos competenciales
los efectos de la sentencia son irretroactivos (exnunc). Salvo, que se trate de procesos de inconsti-
tucionalidad donde se ventilen cuestiones de naturaleza tributaria o penal, ya que en estos casos
el efecto de la sentencia se puede dar con carácter retroactiuo (ver Arts. 81'y 83o del CPConst.). O
en todo caso el propio Tribunal Constitucional puede moduiar los efectos de su fallo en el tiempo.
En los procesos de hábeas corpus, amparo ]¡ hábeas data la sentencia se expide con efectos re-
troactivos, en la medida que 10 que se persigue es Ia restitución del derecho (extunc).
Sin embargo, la particularidad se produce cuando los efectos de la sentencia se aplican de modo
diferido (uacatio sententiae). Esta técnica tiene particuiar relevancia cua¡do se trata de establecer o
cambiar un precedente ünculante. El propósito es el de salvaguardar ia seguridad jurídica o evitar
injusticias que podrían producirse por el cambio súbito de la regla a¡terior. De ahÍ que al momento
de optar por el cambio del precedente el Tribunal Constitucional puede:

1. Ordena¡ la aplicación inmediata de sus efectos, de manera que la regla jurídica recién nacida
será de aplicación tanto a los procesos en trámite como a los procesos que se inician después
de establecido el precedente;
Rosenro Arrnno PlNlrros 143

2. Ordenar su apiicación con efecto diferido hasta cuando se constate ei fenecimiento de determi
nadas situaciones materiales. Es decir, que ei precedente no se aplicará a aquellas situaciones
que se han generado con anterioridad al cambio de precedente.

Interesa subrayar que en el Exp. N'01412-2007-PAITC, caso Lara Contreras, se dejó sin efecto
la técnica de prospecliue ouerruling utilizada para aplicar el precedente del caso Álvarez Guillén y
se adoptó la técnica de la aplicación inmediata del precedente, que en el fondo es una ratificación
de que la Constitución es una norma juridica que es de aplicación inmediata para todos los ca-
sos, sin hacer distingos. Por esta razón en su tercer punto resolutivo se señaló como precedente
vinculante que: "Todos las resoluciones euacuadas por el Consejo Nacional de la Magistratura, en
matena de destitución g ratificación de jueces y fiscales deben ser motiuadas, sin imporTar el tiempo
en que se hagan emitido".
A continuación, citamos la Nota de Prensa de1 TC (13-04-2009):
'Deja sin efecto anterior decisión que se aplicaba solo a futuro:
NUEVO PRECEDENTE DEL TC OBLIGA A MOTIVAR LAS RESOLUCIONES DE RATIFICAC]ÓN
DE JUECES
El Tribunal Constitucional (TC), a través de la sentencia recaida en el Expediente N' 1412-2007-
M/TC, estableció como precedente vinculante de observancia obligatoria para todos 1os jueces,
que 1a obligación constitucional de motivar las resoluciones de ratificación de magistrados por
parte del Consejo Nacional de la Magistratura es exigib'le en todos 1os casos. De este modo, e1 de-
recho a la motivación de las resoluciones de todo organismo constitucional se constituye en una
oremisa fundamental del Estado Constitucional.
El TC ha dicho que en cualquier procedimiento donde se discuten derechos de los ciudadanos,
estos cuentan con el derecho a conocer las razones por las cuales la Administración niega, otorga
o restringe sus derechos. De esta manera, se permite excluir la a¡bitrariedad -antítesis del dere-
cho 1. la razón- v se permite al ciudadano poder impugnar en sede jurisdiccional la decisión de
la Administración. en caso que las razones expuestas no seaJl suficientemente satisfactorias o se
consideren mlneratonas de dgún derecho fundamental.
Esta posición del TC se estableció por primera vez v como precedente rinculante en la STC N'
3361-2004-M/TC (Caso Alvarez Guillén), donde se dejó sentado que las resoluciones del Consejo
Nacional de la Magistratura de ratiñcación de magistrados debían ser motivadas. Sin embargo,
en dicha sentencia se aplicó la¡écnicadel prospectiue ouemtling, fijando los efectos de la posición
jurisprudencial del Tribunal solamente a futuros casos.
Con ello, no se beneficiaron 1os jueces que no fueron ratificados con anterioridad a la expedición
del precedente Alvarez Guillén y cuyos procedimientos ratificatorios se habían efectuado sin res-
petar el derecho a la motivación de las resoiuciones, pues no podían ser repuestos en sus cargos
a pesar que la afectación de este derecho fundamental era evidente.
Tomando en consideración, por un 1ado, la interpretación a la que arribara la Comisión Interame-
ricana de Derechos Humanos ante el reclamo efectuado por un gmpo de magistrados pemanos
que acudieron a dicho organismo internacional, y por otro, que como el propio TC lo ha reconocido
en uniforme jurisprudencia, los derechos previstos en 1os tratados sobre derechos humanos ]¡
su respectiva interpretación por los tribunales internacionales constituyen un referente 'mínimo
indisoensable'para ampliar su ámbito normativo o realizar una interpretación que concretice de
mejor forma el principio de la dignidad humana.
De este modo el Colegiado constitucional decidió variar los efectos de 1a decisión adoptada en el
caso Álvarez Guillén y permitir a cualquier magistrado impugnar la no ratificación efectuada por el
Consejo Nacional de la Magistratura, fundada en la rmlneración dei derecho a la motivación de las
resoluciones, incluso a aquellos que no fueron ratificados antes de la expedición del mencionado
precedente.
De esta manera, el TC ha dejado sin efecto el precedente vinculante establecido en la STC N'
3361-2004-M/TC (Caso Alvarez Guillén) l¡ establece uno nuevo, que ratifica el criterio anterior
en el sentido que es una obligación constitucional ineludible la motivación de las resoluciones por
parte de1 Consejo Nacional de la Magistratura, pero que deja sin efecto e1 extremo que restringía
la vigencia de este derecho fundamental solo a los casos ocurridos con posterioridad a la emisión
144 Lreno ll: ExÉcrsls oeL Cóolco PBocrsei CoNsrrruclorer

de1 referido precedente. Hoy, el TC ha cambiado de parecer en cuanto a los efectos en el tiempo
de su sentencia anterior y ahora ha dispuesto que cualquier magistrado que haya sido afectado
en el derecho fundamental a la motivación tiene expedito el camino de la justicia para remediar
dicha afectación".

cosa juzgad"',il", tzg, 446-8l


La naturaieza de la cosa juzgada está dada por la inmutabilidad de 1a sentencia, sustentada a su
vez enla necesidad de brindar estabilidad y solidez a las relaciones jurídicas que, en buena cuenta,
son esencia-lmente relaciones sociales: "pqz social en justicia". La expresión "cosa juzgada" tiene
tres signiflcados: a) un proceso sentenciado; b) la sentencia definitiva e irrecurrible y c) la eflcacia
juridica de esta sentencia.
Para Liebman,la cosa juzgada, en general, constituye la irrevocabilidad que adquieren los efectos
de la sentencia, cuando contra ella no procede ningún recurso que permita modificarla. No cons-
tituye, pues, un efecto de la sentencia, sino una cualidad que se agrega a e1la para aumentar su
estabilidad y que igualmente vale para todos los posibles efectos que produzca . La cosa juzgada se
basa en razones de seguridadjurídica.
La doctrina procesal (Carnelutti, Chiovenda, Redenti, Calamandrei y otros) reconoce dos clases de
"cosa juzgada": 1) la cosa juzgada formal y 2l la cosa juzgada material:

1. Cosa juzgada formal (CPC, 446-5). Dícese de la resolución f.nal (aquella que ha cumplido con
agotar todas 1as instancias) en su fuero o jurisdicción, pero que es susceptible de ser impugna-
da o revisada en otra jurisdicción. Aquella que produce sus consecuencias en relación con el
proceso en que ha sido emitida, pero que no impide su revisión en otro distinto, como sucede
en los procesos administrativos, cuva resolución fina-l puede ser revisada en el Poder Judicial
a través de la acción contencioso administratiua (ACA). Suele habla¡s e de cosa juzgada formal,
para indicar que la sentencia está f,rme. aunque sea revisable en proceso posterior o inhibito-
rio. Cabe precisar, sin embargo, la opinión de Deris Echa¡dia, quien seña1a que en este caso
no existe en realidad cosa juzgaday se trata de una simple ejecutoria. Afirma que no es técnico
hablar de cosa juzgada forma-1 y material.
2. Cisa juzgada material (CPC, 123, 446-81. Aquella sentencia o resolución final (aquella que ha
cumplido con agotar todas las instancias) y que no es susceptible de ser impugnada o revisada
en otra jurisdicción. Dicha resolución final es inmutable e irrevisable. La cosa juzgada material
es aquella sentencia judicial cuyos efectos de irrevisabilidad se producen tanto en el proceso
donde se emitió, como en cualquier otro proceso posterior. En Derecho Procesal, la cosajuzga-
da material puede invocarse como una "excepción de cosa juzgada", y produce los efectos de
una excepción perentoria, es decir, que Bone fin o extingue e1 proceso.

xvl
Doctrina jurisprudencial (sentencias vinculantesf (CPC, 4OO, 386-1)
Es el conjunto de sentencias casaforias vinculantes dictadas por ei máximo órgano jurisdiccional
de un país. La doctrina jurisprudencial expresa la jurisprudencia nacional expedida por 1a Corte
Suprema de Justicia, y que está caracterizada por ser uniflcada, obligatoria, uniforme o vinculante.
La jurisprudenciaestá formada por el conjunto de sentencias dictadas por los miembros de1 Poder
Judicial sobre una materia determinada. Estas sentencias, que crean jurisprudenaa, únicamente
son dictadas por los órganos jurisdiccionales superiores, y pueden ser de aplicación obligatoria y
vinculante ("doctrina jurisprudencial') o no para 1os órganos inferiores. Sin embargo, en algunos
países que cuentan con tribunales de casación se considera que no todos los fallos judiciales sien-
tan jurisprudencia, sino únicamente los de dichos tribunales de casación, que constituyen la más
alta jerarquía dentro de la organización judicial, y cuya doctina jurisprudencial es de obligatorio
acatamiento para todos los jueces y tribunales sometidos a su jurisdicción. De este modo, se afian-
Roa¡Bro Arr¡no Prr.u-r-os 145

za la seguridad jurídica, porque donde la casaciónno existe cada tribunal o juez tiene libertad para
sentenciar conforme a su criterio.

xuI
¿Cómo se determina la validez de norma inferior
ante norma superior?
Se destaca que:

'(...) en materia de justicia constitucional la norma inferior (v. 9., una norma con rango de ley)
será várlida solo en 1a medida que sea compatible formal y materialmente con Ia norma superior
(v. g., 1a Constitución). Constatada la invalidez de la ley, por su incompatibilidad con la Carta
Fundamental, corresponderá declarar su inconstitucionalidad, cesando sus efectos a partir del día
siguiente a.l de la publicación de la sentencia de este Tribunal que así lo declarase (articulo 204'
de ia Constitución) quedando impedida su aplicación a los hechos iniciados mientras tuvo efecto,
siempre que estos no hubiesen conciuido, y, en su caso, podrá permitirse la reüsión de procesos
fenecidos en los que fue aplicada la norma, si esta versaba sobre materia penal o tributaria (...)"
(Expediente N' 0033-2004-AI/TC).

xuu
¿Cómo opera el precedente en el derecho nacional?
Resaltamos que:
1a resolución del presente caso en la via de cumplimiento (...) se hace indispensable, para los
"(...)
casos futuros que se tramiten en la vía del proceso de cumplimiento, 1a aplicación estricta de los
requisitos mínimos comunes a los mandatos contenidos en las normas legales y actos administra-
tivos cuyo cumplimiento se exige, que han sido desarrollados a través de la jurisprudencia de este
Tribunal Constitucional y que se resumen en la presente sentencia, a fin de no desnaturalizar el
carácter breve y expeditrvo del proceso de cumplimiento.
(...) de conformidad con lo dispuesto en el artículo MI del TÍtulo Preliminar del Código Procesal
Constitucional, los critenos contenidos en los fundamentos 14, l5 y 16, supra, constituyen pre-
cedente vinculante para todos los procesos de cumplimiento, puesto que son indispensables para
determinar la procedencia de la via del proceso constitucional de cumplimiento.
Con ello el Tribunal Constitucional busca perfeccionar el proceso de cumplimiento a fin de que
sea realmente efrcaz y expeditivo. Por tanto, el precedente establecido en el párrafo anterior
será de vinculación inmediata a partir del día siguiente de su publicación en el diario oficial El
Peruono, de modo que toda demanda que sea presentada y que no reúna las condiciones del
precedente, o las que se encuentren en trámite y adolezcan de ellos, deberán ser declaradas
improcedentes (...)" (Expediente N' 0168-2005-AC/TC).

xrx
¿Cómo opera la modificación del precedente
(en el Derecho Nacional y Derecho comparado)?
Acerca de este tema, el TC ha resuelto io siguiente:

"(...) en el derecho comparado, una técnica semejante, destinada a anunciar la variación futura
de la jurisprudencia, es lo que en su versión sajona se denominaprospectiue ouemtling, es decir,
lrn mecanismo en base a1 cual cualquier cambio de orientación jurisprudencial louemtlingl no
adquiere eficacia para el caso decidido, sino solo en relación a hechos verificados con posterioridad
al nuevo precedente sentado en el ouemtling'[Alberto Cadoppi, 'lntroduzione allo studio del valore
del precedente giudiziale nel diritto penale italiano', en Umberto Vicenti (A cura di), 11 ualore del
precedenti giudiztali nella tradiáone europea, CEDAM, Padova, 1998, p. 126].
Precisamente (...) este Tribuna.l anuncia que con posterioridad a la publicación de esta sentencia,
los nuevos casos en que la administración resuelva pasar a oficiales de las Fuerzas Armadas y
Policía Nacional de la situación de actividad a la situación de retiro por renovación de cuadros,
quedarán sujetos a 1os criterios que a continuación se exponen (...)" (Exp. N'0090-2004-M/TC).
146 Lrsno ll: ExÉcrsls oeL Cóoloo Pnocrs¡L CoxsrlrucloNer

xx
Diferencias entre precedente vinculante y jurisprudencia
constitucional vinculante
Aquí, repetimos 1o que el jurista Víctor García Toma señala sobre las diferencias entre e1 "preceden-
te vinculante" del TC y 1a 'Jurisprudencia constitucional vinculante" del TC:

1. Tal como expuso e1 Tribunal Constitucional en e1 caso Ramón Salazar Yarlenque (Exp. N"
3741-2004-AAITC) la diferencia entre ambos presenta "una connotación de grado".
2. Así, la jurisprudencia constitucional/reiterativa tiene como caracterÍsticas común con ei pre-
cedente vinculante / constitucional, e1 tener efecto vinculante.
3. El precedente constitucional del Tribunal Constitucional, ejerce una potestad regulatoria de
alcance general a partir de su sola emisión; no necesitando por tanto la reiteración uniforme
de su efecto normativo (que sí se 1e exige a 1a jurisprudencia constitucional).
4. En cambio, en Ia praxis se exige para establecer lajurisprudencia constitucional la existencia
de tres (3) o más jurisprudencias en el mismo sentido para alcalzar efecto vinculante.
5. Asimismo, en el caso de1 precedente vinculante 1a regla se encuentra expresamente calificada
como tal en la sentencia del Tribunai Constitucional; en tanto que en el caso de 1a iurispru-
dencia constitucional esta debe ser deducida por e1 operador jurisdiccional ordinario o corro-
borada como tal por el mismo Tribunal Constitucional, con el uso de la expresión de "reiterada
y uniforme".
6. Adicionalmente, cabe seña1ar que el citado caso Ramón Salazar Yarlenque, el Tribunal consti-
tucional estableció que e1 precedente judicial <emitido por e1 Poder Judicial> tiene una aplica-
ción en sentido vertical; es decir, aplicable desde la Corte Suprema hacia 1as cortes yjuzgados
inferiores de todo el sistema judicial. "O sea, el efecto vinculante se establece aqui básicamente
respecto de losjueces. Cualquiera que invoque un precedentejudicial, para que este haga sus
efectos, deberá acudir ante unjuez, quien deberá aplicarlo en un caso concreto'.
7. En cambio, el precedente ünculante emitido por un Tnbunal Constitucional tiene, ''prima facie,
los mismos efectos de una ley. Es decir, que la regla que el Tribuna-l externaliza como preceden-
te g. partir de un caso concreto, es una regla para todos y frente a todos los poderes púb1icos,
cuaiquier ciudadano puede invocarlo ante autoridad o funcionario sin tener que recurrir previa-
mente ante los tribunales, puesto que las sentencias del Tribunal, en cualquier proceso, tienen
efectos ünculantes frente a todos ios poderes públicos y también frente a 1os particulares. Si no
fuese así, la propia Constitución estaría desprotegida, puesto que cualquier entidad, funciona-
rio o persona podría resistirse a cumplir una decisión de la máxima instancia jurisdiccional".
8. Finalmente, la jurisprudencia constitucional tiene alcance obiigatorio única y exclusivamen-
te sobre todos los magistrados (no rige sobre autoridades públicas ni particulares); en cam-
bio, el p¡CeCdC¡tC_¡ineulaüq -debido a su carácter/efecto normativo, tiene fuerza o rango
de ley- obliga a toda la sociedad (al Poder Judicial, a la administración pública y a todos los
particulares).
9. La iurisprudencia constitucional solo y únicamente puede invocarse su efecto vinculante al
interior de un proceso (ante los magistrados); en cambio, e1 precedente vinculante puede invo-
carse su efecto obligatorio al interior de un proceso o no (por ejemplo, 1a regla contenida en el
precedente "puede exigirse su cumplimiento directamente ante cualquier autoridad pública"
sin necesidad de iniciar un proceso judicial).

E
El órgano jurisdiccional competente debe aplicar el derecho que corresponda al proceso,
aunque no haya sido invocado por las partes o lo haya sido erróneamente.
Roa¡ero ALrneo PrNrrros " l4:7

Antecedentes:
LHCA: Art. 7".
LPAP: Art. 24'.
Proyecto de Ley N' 09371: Art. VIII.
Concordancias:
CPConst.: No tiene.
Otras cc.: CPC Art. VII.
Derecho comparado:
CPConst. de Tucumán (Arg.) Art. 2'

Comentario
I
Este a¡tícuio VIII contiene el principio procesal del iura nowt curia ("el juez conoce ei derecho") y
tiene como fuentes directas las siguientes:
Ley de Hábeas Corpus y Amparo Art. 7", que establecÍa 1o siguiente:
"El juez deberá suplir las defiaencias procesales en que inanna la parte reclamante, bajo respon-
sabilidad. Igualmente dará preferencia en la tramitación a las acciones de garantía'.

Ley Procesal de la Acción Popular Ar1.24", que establecía 1o siguiente:


"La declaraaón de inconstituaonalidad o ilegalidad puede fundarse en la infracción de cualquier
norma constituaonal o legal, aunque no haga sido inuocada en lo demonda".

II
Sin embargo, el artÍculo VIII tiene un alcance mayor, establece una regulación más integral y ade-
cuada, pues señala que el órganojurisdiccional competente debe aplicar el derecho que correspon-
da al proceso, aunque no haya sido invocado por las partes; o, incluso -aquí radica la ampliación-,
aunque "lo haya sido erróneamente". De este modo, el presente artículo MII prescribe dos princi-
pios a tutelar o dos campos de acción:
' 1. Principio iura nout cuna. Obligación judicial de "aplicar el derecho cierto y suplantar el erróneo
o deficiente invocado"; y también abarca,
2. Principio de suplencia de queja. Obligación judicial de "suplencia de la queja procesal defi-
ciente".

Como bien anota Carlos Mesía Ramírez, el Juez está en la obligación de enmendar 'no solo el dere-
cho deflciente errónearnente invocado", sino que se le exigia "la subsanación de los vicios formales
irrelevantes". Y precisa, que del texto literal del Art. VIII, a primera vista parecía ser que la llamada
"suplencia de la queja procesal deflciente" y de las "deficiencias procesales" hayan sido eliminadas
del presente CPConst.; pero nada más falso, porque están implicitas en los principios procesales
consagrados en el articulo III del Títu1o Preliminar del CPConst., así es, sobre todo al invocar los
principios procesales de flexibilidad y de duda razonable.

m
El principio de iura novit curia y el principio de suplencia
de la queja deficiente
A continuación, señalamos algunos conceptos y precisiones importantes sobre ambos principios
contenidos en la STC Exp. N'05761-2009-PHC/TC, F.J.17-21:
1. Principio de iura novit curia
Por e1 principio procesal del iura nout cuna (e1 juez conoce el derecho aplicable al caso con-
creto) (CPC TP Art. VII), se entiende que ei juez debe aplicar el derecho que corresponda al
proceso, aunque no haya sido invocado por las partes o 1o haya sido erróneamente.
148 Lrsco ll: ExÉoesrs orL Cóoroo PnoceseL CoNsrrrucroNer

Sin embargo, este principio tiene límites, NO puede ir más allá del petitorio ni fundar su deci-
sión en hechos diversos de los que han sido alegados por las partes, porque de hacerlo crea un
vicio procesal que invalida (anula) la sentencia y sus efectos.

2. Principio de suplencia de la queja deficiente


En diversos países se ha incorporado dentro de lajurisdicción constitucional el presente insti-
tuto ai hilo del influjo mexicano, cuna de creación del juicio de amparo y forjador de diversas
instituciones procesales que 1o rodean, entre las que se encuentra la llamada suplencia de 1a
queja deficiente. Diversos autores han definido a la suplencia de la queja deflciente, tal es el
caso de Burgoa, quien deflne este principio de la siguiente forma "... suplir la defi.ciencia de la
queja implica no ceñirse a los conceptos de uiolación expuestos en la demanda de amparo, sino
que, para conceder al quejoso la protección federal, el órgano de control puede hacer ualer of,-
ciosamente cualquier aspecto inconstitucional de los actos reclamados..." . Por su parte, Fix Za-
mudio, al hablar de la suplencia de la queja, afirma " ...que consiste en la corrección por el juez
del amparo, de las omisiones, errores o deficienaas en que hubiese incurrido el promouente al
formular su demanda, protegiendo a la parte débil en el proceso g euitando la aplicación de leges
inconstítucionales...". Así, dentro de la misma linea Santos Ayala precisa que: "...1a suplencia
de la queja es una figura procesal del juicio de amparo, con fundamento en la Constitución; que
asume un carácter proteccionista, antiformalista g discreaonal; que debe estimarse como excep-
cionalmente obligatoria, g que faculta a los tribunales de amparo para integrar las omisiones
totales o parciales de los conceptos de uiolación o de los agrauios g para subsanar los eTrores en
que inanne el quejoso al expresarlos, así como de aquellos actos procesales que la ley permite,
siempre a fauor g nunca en perjuício del propio quejoso, en la forma g términos que señala la leg
de la mateia...".
En otras palabras 1o que este principio importa es que, "... el juez debe calificarlos hechos ex-
puestos por las partes y la relación sustancial, presandiendo de la calificación efectuada por los
litigantes. Debe determinar la causa petendi y siempre que no se aparte de los hechos afirmados
ni modifiqte su objeto, puede otorgar Io pedido sobre la base de una calificaaón de la causa
distinta a la que hiaeron las partes.. ." .
3. Ilormatividad nacional
Nuestra legislación no ha quedado al margen de esta corriente doctrinaria y si bien es cierto
que no 1o ha comprendido de modo taxativo, no es menos cierto que si está presente de modo
impiícito, pues nuestro Código Procesal Constitucional sí ha previsto en el artículo VIII de su
Título Preliminar el principto del iura nouít curia, "bajo cuyo manto se encuentra subsumida la
tantas veces mencionada suplencia de la queja deficiente".
4. Contenido de ambos principios
A) Pese a ello, dentro de nuestrajurisprudencia constitucional dichos principios han recibi-
do tratamiento individualizado pues por un iado el Colegiado Constitucional ha señalado
que: ". ..lo suplencia de la queja dertciente... se trata de la facultad que tienen los jueces
constituaonales para adecuar las pretensiones de los quejosos, a fin de otorgarles la pro-
tección que sus derechos fundamentales requieran en el supuesto que se aduierta un error
o una omisión en el petitono de su demanda...".
B) Y sobre el principio de iura nowt curia ha señalado que: "...dicho aforismo, literalmente
significa 'El Tribunal conoce el derecho' g se refiere a la inuocaaón o no inuocación de las
normas jurídícas que siruen de fundamento a las pretensiones esgnmidas por las partes
dentro de un proceso...".

5. Limites de ambos principios


A) De igual manera, en cuanto a la aplicación de estos principios, el Tribunal ha puesto li-
mites cuando ha señalado, sobre 1a suplencia de la queja deficiente, que el juez "... única-
mente podra desuncularse de lo planteado en la demanda a fin de otorgar una protección
RoeeBro Alrrno PtNtrros ¡49

eficaz a los derechos constitucionales lesionados, cuando ello deuenga de una uoluntad
implícita del recurrente a pesar de no hnberla planteado correctamente en la demanda,. . ." -
B) En tanto que, "...cuando se trate del aforismo iura nouit curia, al aplicar el derecho a las
cuestiones debatidas, se buscara no alterar ni sustítuir las pretensiones g hechos facticos
que sustentan la demanda y resulten acreditados en el proceso. - ." -

ff
Principio de congruencia (CPC' II' 50-6)
Es el principio que exige la identidad jurídíca entre 1o resuelto, en cualquier sentido, por el juez
"en la sentencia" y "las pretensiones y/o excepciones planteadas por las partes' (en los procesos
civiles, comerciales, iaborales y contencioso-administrativos). También la exigencia delaidentidad
jurídica en todos los procesos, entre "la sentencia" y "lo ordenado por la ley que sea resuelto de
oficio por el juzgador".
Este principio tiene extraordinaria importancia, pues se liga íntimamente con el derecho constitu-
cional de defensa, ya que este exige que el demandado en cualquier clase de proceso conozca las
pretensiones o imputaciones que contra é1 o frente a é1 se han formulado, por 1o que la violación de
la congruenaa implica la de aquel derecho.
Según el aforismo ne eat judex ultra petita partium, el juez no puede darle a una parte más de 1o que
esta pide. Esto consiste en el hecho de que si bien el derecho procesal es de naturaleza pública, los
derechos que en é1 se contienden son de naturaleza privada.
El juez civil no tiene facultad para afectar la declaración de voluntad del pretensor (demandante) y
concederle más de io que este ha pretendido en su demanda. Sin embargo, este impedimento no se
presenta cuando eljuez 1e otorga menos de 1o demandado, dado que tal declaración se habrá expe-
dido cuando, v. gr., ei juez estime que el demanda¡te no probó todos 1os extremos de su pretensión.

¿Cómo se realiza 1a aplicación del principio de congruencia?


Se precisa que:

"( ) por lo que respecta al principio de congruencia de las sentencias


o, a su turno, a la necesidad
de que se respete el contradictorio, el Tribunal Constituciona.l considera que no resultan afectados
por el hecho de que el juez constitucional se pronuncie por un derecho subjetivo no alegado por
la demandante, pues una de las particularidades de la aplicación del principio iura nouit curia en
e1proceso constitucional es que la obligación del juzgador de aplicar correctamente el derecho
objetivo involucra, simultá¡eamente, 1a correcta adecuación de1 derecho subjetivo reconocido en
aquel (...)" (Expediente N' 0905-200 l-AA/TC).

v
Vicios de la sentencia
La sentencia -para ser va"lida y ef,caz- debe necesariamente guardar correspondencia (congruen-
cia) con la demanda o petición del actor. Caso contrario, dicha sentencia será invalida (nula).
A continuación, se señalan los casos más frecuentes de "¿,zc¿os procesales" de la sentencia (plus
petita, citra petita g ertra Petital:

1. Plus petita (o ultra Petital


Denominada plus petita o ultra petita,literalmente significa "más allá de 1o pedido". Dicese de
la sentencia que "falla otorgando o concediendo más allá de 1o pedido en la demanda". En e1
uso forense actual se da a entender que e1 actor ha demandado por más de 1o que se debe,
motivo por el cual puede rechazarse o moderarse la demanda, así como también, en determi-
nadas circunstancias, eximirse de 1as costas a-l vencido o imponerlas al vencedor. También se
denomina así al hecho de que un órgano jurisdiccional resuelva sobre una cosa no demandada
o condene a más de 1o que se ha demandado; cuando en la sentencia se concede más de lo que
e1 actor solicita en la demanda o el demandante en la reconvención'
2. Citra petita
Dícese de la sentencia que "omite fallar o pronunciarse sobre un punto pedido,,
3. Extra petita
Dícese de la sentencia que "resuelve un punto no pedido en la demanda,,.

VI
El aforismo «iura novit curia" y su aplicación en los procesos
constitucionales
Apltcación supletorla del iura novit curia
'Distinto, pero también importante para una eficiente protección de de¡echos, es el caso del aforis-
mo iura nouit atria, contemplado en los artícu1os VII del Títu1o Preliminar del Código Civil y dei Có-
digo Procesal Civi1, aplicable supletoriamente a los procesos constitucionales, conforme al artÍculo
63" 1a Ley N." 26435. Aquel precepto establece que '(el Juez debe apiicar el de¡echo que cotres-
ponda al proceso, aunque no haya sido invocado por las partes o 1o haya sido erróneamente (...)'.
Dicho aforismo, literalmente significa 'E1 Tribunal conoce el derecho'y se refiere a la invocación
o no invocación de las normas juridicas que sirven de fundamento a las pretensiones esgrimidas
por las partes dentro de un proceso. Al respecto, Luis Diez Picazo y Antonio Gu1lón (Sistema de
Derecho Civil: Madrid, Tomos, 1982, pág. 2271 exponen que el juez puede alterar el fundamento
jurídico de la pretensión de 1a parte [... ].
Aun cuando este no sea e1 principio que pudiera ser que viene siendo aplicable a este caso, con-
sideramos importante referirnos a é1, a ñn de determinar el contenido de sus alcances. Así, a
diferencia de las situaciones resueltas sobre la base de la aplicacrón del principio de suplencia de
queja deficiente, por aplicación del aforismo iura nouit cuna, el juez tiene el poder-deber de identifi-
ca¡ el de¡echo comprometido en la causa, aun cuando no se encuentre expresamente invocado en
la demanda. De este modo el juez, como director del proceso, dice el derecho antes de emitir sen-
tencia (Taipe Chávez, Sara. Algunas Reflexrones sobre el íura nouit cuna. En: Derecho Procesal. II
Congreso Internacional. Lima2002. Pág. 215), lo que no implica, en ningún caso. la modificación
del objeto de la pretensión o de los términos de la demanda; es decir. que ello no puede suponer
fundar su decisión en hechos diversos de los que han sido alegados por las partes'. (STC Exp. N"
. 0569-2003-AC/TC, F.J. 5-6).

vII
Los límites a la suplencia de queja deñciente
y al iura novit curia
1. ¿Cuáles son los límites a la suplencia de queja deficiente?
"Es pertinente precisar que la suplencia de la queja deflciente aneJizada en el primer funda-
mento de esta sentencia, no ha alterado la esencia del contradictorio planteado durante el
discurrir del proceso, todavez que la ONP ha aceptado que no cumple con el pago de la renta
vitalicia del recurrente, alegando, erróneamente, que dicho al IPSS corresponde ree)izarlo.
En aplicación de los aicances del articulo 7" de la Ley 23506, el Tribunal Constitucional es
cuidadoso de no comprometer el principio de congruencia de 1as sentencias. En vista de ello,
únicamente podrá desvincularse de 1o planteado en la demanda a fin de otorgar una protección
efrcez, a los derechos constitucionales lesionados, cuando ello devenga de una voluntad implí-
cita del recurrente a pesar de no haberla planteado correctamente en la demanda, conforme se
advierte en el presente caso". (STC Exp. N'0569-2003-AC/TC, F.J. 7-8).

2. ¿Cuáles son los límites al iura novit curia?


Ignalmente, cuando se trate delr aloismo iura nouit curia, este Tribunal, ai aplicar el derecho a
las cuestiones debatidas, buscará no alterar ni sustituir las pretensiones y hechos fácticos que
sustentan la demanda y resulten acreditados en ei proceso. (Peyrano W. Peyrano. El Proceso
Civil. Principios y Fundamentos. Edit. Astrea. Pág. 100).
Rogrnro Arr¡eo PlNll-r-os 15.|

De otro lado, "[...] eljuez debe califlcar 1os hechos expuestos por las partes y la relación sus-
tancial, prescindiendo de la califlcación efectuada por los litigantes. Debe determinar la causa
petendiy siempre que no se aparte de los hechos af,rmados ni modiflque su objeto, puede otor-
gar lo pedido sobre la base de una calif,cación de 1a causa distinta a la que hicieron las partes"
(Fenochietto-Arazi. Código Procesal Civil y Comercial de la Nación, Comentado y Concordado,
Tomo I, Editorial Astrea, Argentina, 1983).
El objeto litigioso está constituido por dos elementos que la doctrina denomina petitum v causa
petendi. "siel petitum consiste en la solicitud de una resolución judicial idónea para la rea-
lización de un bien de la vida (entendido en 1a acepción más amplia), 1a causa petendi estará
constituida por 1a indicación y la determinación del hecho constitutivo de1 derecho al bien
perseguido, además del hecho que determina el interés de obrar en juicio. La causa petendi
es entonces larazón, e1 porqué, o, más exactamente, aun el título de ia demanda" (Giannozzi
Giancarlo "Lamodlfi,cazione della domanda nel processo civile" Giuffré, Milano, 1958, pág' 15).
A mayor abundamiento, con relación a este aspecto, Luis Diez Picazo y Antonio Gullen sostie-
nen que la decisión judicial vinculada con la aplicación del principio iura nouit caría tiene que
ser congruente con el objeto del petitumy la causa petendi.
En relación con el objeto del petitum, el órganojurisdiccional no puede conceder algo diferente
de 1o pedido: este no puede encontrar una ratio decidendi en un elemento distinto al de la cau-
sa invocada.
La determinación de1 objeto tiene enorme importancia, ya que es a este al que hay que aplicar
la normajurídica pertinente "La noción de objeto del proceso es una noción procesal y eljuez
tiene, justamente, la tarea, a través de un procedimiento de subsunción, de aplicar el derecho
sustancial a aquello que se le pide, es decir, al objeto del proceso que él tiene 1a tarea de exa-
minar bajo todos los aspectos de1 derecho sustancial" (Habscheid Walter, E1 Objeto del Proceso
en el Derecho Procesal Civil, Revista de Derecho Procesal. 1980, pág. 455)
Es importante precisar que los hechos nacen artes que el proceso; en consecuencia, estos
hechos pertenecen a 1as partes, por lo que eljuez no puede basar su resolución en hechos no
alegados por ellos, sino en el principio iura nouit curia leljuez conoce el derecho)". (STC EXP.
N.' 0569-2003-AC/TC, F.J. 9- 13).
B. ¿Cómo opera la suplencia de queja deficiente y el deber de protección de los derechos
fundamentales?
"En efecto, aun cuando el accionante en su demanda alega como actos lesivos el de haberlo
hecho esperar por más de dos horas o el de haber pretendido detenerio, se advierte que 1o que
cuestiona en puridad es el mantenimiento de1 impedimento de sa,lida de1 pais impuesto en su
contra, según reflere, pese a existir un mandato judicial que ordena el levantamiento de dicha
medida, lo cual constituiría una afectación al derecho a 1a libertad individual en su expresión
de libertad de tránsito.
Respecto de dicho supuesto, el mismo que no ha sido cuestionado de manera explícita por el
recurrente, aunque si de manera implícita, este Tribunal Constitucional considera Wre deber
ser anafizado de acuerdo conla suplencía de queja deficiente. Y es que el hecho de que en la
demanda no se alegue la afectación de un determinado derecho, y que por 1o mismo, el con-
tradictorio constitucional no gire en torno a é1, no es óbice para que este Colegiado no pueda
pronunciarse sobre ese u otros derechos eventua-lmente lesionados; pues es facultad del juez
constitucional el adecuar 1a pretensión a fin de otorgar protección constitucional al quejoso
en aquellos casos en los que se advierta un error o una omisión en el petitorio. A diferencia
de los jueces ordinarios, quienes en 1a mayoría de los casos mantienen una vinculación rígida
con la 1ey, a los jueces constituciona-les 1es es exigible suplir los actos procesales defectuosos,
precisamente debido al deber especial de protección de los derechos fundamentales.
En efecto, este Alto Tribunal tiene atribuidas suficientes facultades patarealizar cuantas ges-
tiones sean necesarias para formarse un criterio só1ido respecto a ia existencia de actos que
resulten lesivos a los derechos fundamentales. tr11o, entre otras cosas, supone que el juez
constitucional no está supeditado a lo alegado y a 1o pretendido por las partes en sus escritos
iniciales, sino más bien se encuentra en aptitud de delimitar el objeto del proceso y pronun-
ciarse solo respecto de aquello que sea de relevancia constitucional. No se trata de que el
juez constitucional se pronuncie respecto de todo lo alegado y pretendido
lsín omitir nad.a ni
añadir cuestiones no hechas uale\ sino, específlcamente, sobre aquello que forme parte de su
convicción institucional. Lo aquí expuesto no impide ni relativiza la tutela efectiva de los dere-
chos fundamentales, aun en el caso de que determinado extremo no forme parte del petitum;
pues es evidente que allí donde el ejercicio de una atribución exclusiva vulnere o amenace un
derecho fundamental, el Tribunal Constituciona-l no solo puede sino que debe, legítimamente,
pronunciarse sobre la eventual vulneración o arnenaza de violación de dicho derecho.
De modo similar, en anterior jurisprudencia (Exp. N" 0569-2003-AC FJ 8), este Colegiado ha
tenido la oportunidad de señala¡ que el juez constitucional '(...) únicamente podrá desvin-
cularse de 1o planteado en la demanda a fin de otorgar una protección eflcaz a los derechos
constitucionales lesionados [esto es, siempre a favor del quejoso y nunca en contra de él],
cuando ello devenga de una voluntad implícita del recurrente a pesar de no haberla planteado
correctamente en la demanda, tal como se advierte en el caso constitucional de autos, pues se
estaría vulnerando el derecho a la libertad indiüdual del recurrente en su expresión de libertad
de tránsito'(STC Exp. N" O3016-20O7-PHC/TC, t'.J. 2-S).

uII
Conversión de procesos constitucionales
(adecuación del petitorio y principio iura novit curia)
1. La problemática de la conversión de los procesos constitucionales

"La figura de la conuersión de los procesos constituciona-les fconuersión procesao. ha sidlo es



un tema oue ha tenido un tratamlento dispar dentro del desarollo jurisprudencial del Tribunal
Constituciona-I, y es que basta con echa¡ un ristazo a algunos de sus fallos (6453-2007-PHC/TC
y 5527-2008-PHC/TC), para poder advertir tal siruación. pues mientras en el primero se resolüó
decla¡a¡ nulo todo Io actuado v disponer que el Juez Penal que conoció el proceso constitucional
de hábeas corpus en primera instancia, remita al Juez Civil para que este actúe como juez de
' primera instancia y entienda el proceso de hábeas corpus como uno de amparo; en el segundo de
ellos, esto es el 5527-2008-PHC/TC, el Tribunal, advirtiendo una manifiesta aJectación de otros
derechos distintos a los de la libertad indiüdua-I, asume una postura tuitiva de los derechos fun-
damenta.les y resuelve el caso como si fuera un proceso constitucional de amparo. Situación esta
que ha de ser corregida por este Colegiado a través de un fallo en el que se precisen 1os principios
y límites que han de orientar una conversión.
Las causas de este tipo de tratamiento jurisprudencial que ha venido rea.lizando este Tribuna-l
pueden ser muy variadas; por ello habremos de referirnos solo a aquellos que tengan mayor tras-
cendencia y que hayan llevado al Colegiado Constitucional a reaJiza¡ dicha interpretación. Así,
conforme al diseño de nuestra jurisdicción constitucional (dual o paralela), la tramitación de los
procesos constitucionales, cuanto menos los que conforman lo que Mauro Cappelletti denominó
jurisdicción constitucional de la libertad, tienen e1 carácter de compartidos, esto es, su tramitación
en primera y segunda instancia son competencia de los jueces del Poder Judicial, liegando a ser
de conocimiento de1 Tribunal Constitucional únicamente para ser resueltos en última y definitiva
instancia.
Dicho modelo de jurisdicción constitucional se ve reflejado en el Código Procesal Constitucional
en sus a¡tículos 28'y 51', los que desarrollan el tema de la competenciajurisdiccional, estable-
ciendo que para e1 proceso constituciona-l de hábeas corpus el juez competente es el Juez penal,
mientras que para los demás procesos constitucionales de la libertad (amparo, hábeas data y
cumplimiento) el juez competente es el Juez Civil o Mixto. A esta determinación e1 legislador a¡riba
teniendo como panoratna la falta de especia-1idad en materia constituciona-l dentro de la organ!
zaclón del Poder Judicial, es decir, se encontraba ante 1a inexistencia de jueces constitucionales,
solucionando el tema del modo más práctico y que tenia como aval el modo de cómo su antecesora
(Ley 23506) había desarrollado el tema.
Rosenro Arr¡no Pl¡¡lrros 153

Pero e11o pasa por efectuar tnainterpretaciónliteral de1 desarrollo normativo del Código Procesal
Constitucional, que no se condice con los está¡dares actuales de interpretación en materia cons-
titucional (...)' (STC Exp. N" 05761-2009-PHCITC, F.J. 9-12).

2. De acción de cumplimiento a proceso de amparo


"Este Tribunal conside¡a que 1o que en el presente caso se encuentra enjuego, más que 1a efica-
cia de determinada ley sobre asignación presupuestal para dar cumplimiento a las resoluciones
judiciales, es en realidad la plena eficacia de la primera sentencia judicial que declaró fundada la
pretensión de1 actor. Ello no obstante, no puede ventilarse en un proceso de cumplimiento, puesto
que ias decisiones judiciales para su ejecución no requieren de ninguna actuación adicional de la
jurisdicción y deben cumplirse por su solo mérito, conforme lo ha reiterando este Colegiado, entre
otras, en la sentencia emitida en el Expediente N." 0710-2004-AClTC.
En consecuencia, en aplicación delprincioio iura nouit curía enunciado en el artículo VIII del Có-
digo Procesal Constitucional, este Colegiado entiende que en el presente caso, en correspondencia
con los principios del proceso constitucional recogidos en el a¡tículo III del Títu1o Preliminar del
Código Procesal Constitucional (principios de direcciónjudicial del proceso y economía procesal),
así como de suplencia de la gueia deñciente recogida en nuestra propiajurisprudencia (Exp. N."
0569-2003-AC/TC), resulta necesario adecuar el presente proceso a las reglas del proceso de
amoaro v resolver con arreglo a ellas.
En efecto, confo¡me se ha establecido enjurisprudencia vinculante, '(...) a diferencia de losjueces
ordinarios, quienes en la mayoria de los casos mantienen una vinculación rígida con 1a ley, e1 de-
ber de suplir los actos defectuosos es exigible ineludiblemente en el caso del iuez constitucional,
debido al deber especial de protección de los derechos fundamentales que informa los procesos
constituciona.les'. [Exp. N." 0569-2003-AC/TC, FJ.3).
La finalidad de los procesos constitucionales no solo es la defensa de concretos derechos subjeti-
vos, sino también la tutela de los valores objetivos de la Constitución. Como antes lo ha señalado
este Colegiado, los derechos fundamentales no solo tienen una dimensión subjetiva [esto es, no
valen solo como derechos subjetivos], sino también una drmensión objetiva, puesto que constitu-
yen el orden materia.l de valo¡es en los cuales se sustenta el ordenamiento constitucional (cf. STC
N.* 0976-2001-M/TC, 0964-2002-AA/TC. 0858-2003-AA/TC entre otras). Esta es quizá la nota
más salta¡te en lo que hace a las diferencias entre Estado Liberal Decimonónico de Derecho y
Estado Social v Democrático de Derecho: el valor objetivo de Ia Constitución, que en determinados
supuestos opera incluso como limite o condicionante de las libertades v derechos individuales.
En este contexto, el Juez constitucional constituye una especie de mediador entre estos valo¡es
constitucionales y los derechos y libertades que la misma norma garantiza, a efectos de lograr una
prudente ponderación entre los mismos y hacer posible la democracia constituciona-l con plena
eficacia y vigencia de los derechos fundamenta1es.
El ptincipio iura nouit cuia que recoge e1 Código Procesal Constitucionai en su artículo VIII, a
la luz de la situación mencionada, debe ser entendido como un atributo del Juez constituciona-l
destinado a lograr una relación a¡mónica entre los derechos cuya tutela le encomienda la Cons-
titución a través del Derecho Procesal Constitucional y los propios valores que consagra la Carta
Fundamental. El aforismo reza'El Tribunal conoce el Derecho' y, en el ámbito de la justicia cons-
titucional. esto supone que el Tribunal debe amparar de la mejor manera las pretensiones sobre
violaciones o amenazas a 1os derechos fundamentales. El Tribunal conoce el Derecho'supone. en
esta sede. la necesidad de p¡estar el mejor auxilio de la jurisprudencia y del derecho vigente en
aras de salvaguardar. en los mejores términos. las alegaciones de violaciones a 1os derechos que
las partes presentan a través de sus demandas.
PodrÍa recusarse que tal consideración pondría en riesgo otros principios del proceso como el
dispositivo. oue caracteriza a los procesos civiles, y según el cual son las partes 1as únicas que
determinan los términos en que debe pronunciarse el Juez; o e1 de congruencia, a tenor del cual
la decisión de un tribunal debe estar directamente vinculada a la pretensión planteada por las
partes. Este Colegrado considera que tales principios. que inspiran el proceso civil, no pueden ser
comprendidos en los mismos términos en los procesos constitucionales. En todo caso, el limite
en la adecuación de las pretensiones al derecho aplicable se sujeta a la necesidad de defensa
que debe operar irreductiblemente respecto de las alegaciones o causc petendi que han
planteado las partes. Si en la adecuación del petitorio no se afecta el derecho de defensa de la
154 LraBo ll: ExÉoesls orL Cóolco Pcoceser CoNs¡lruclot¡r

parte emplazada. el Tribunal no habrá sobrepasado sus límites de actuación oermitidos por el
ordenamientojuridico. En tal sentido, se ha señalado anteriormente que'(...) cuando se trate de1
aforismo iura nout curia, este Tribunal, a1 aplicar el derecho a 1as cuestiones debatidas, busca¡á
no alterar ni sustituir las pretensiones y hechos fácticos que sustentan la dema¡da y resulten
acreditados en el proceso'. (Exp. N." 0569-2003-AC/TC F.J. 9).
En e1 presente caso, la parte emplazada no ha negado en ningún momento los hechos alegados por
el recurrente; y, aunque sustentados en una errada fundamentación jurídica, han sido objeto de
contradicción. En consecuencia, 1a adecuación de los hechos alegados a la vía del proceso de am-
pAIg, no aJecta el derecho de defensa o contradicción de la empiazada, pues simplemente se está
aplicando e1 principio iura nouit ania en los términos en que ha sido expuesto en los fundamentos
precedentes". (STC Exp. N'4080-2004-AClTC, F.J., 2-9).

3. De hábeas corpus a proceso de amparo


¿Cudles son los principios g límites para la conuersión de los procesos constitucionales?
'Siendo la conuersión procesal,sn instituto jurídico de suma utilidad a los concretización de 1os
fines de los procesos constitucionales, este Tribunal considera conveniente establecerle aquí un
conjunto de principios y límites que sirvan como parámetro a losjueces constitucionales, sea cual
fuere su instancia, a fin de evitar posibles desbordes en su aplicación.
Así para converti¡ un proceso constitucional de hdbeas corpus en uno de amparo, habrá que tener
presente 1as siguientes reglas:
Pritnero: La conaersión no es obligatoria para los jueces constihtcionoles d.e primera ins-
tancia, mas sí para los de segunda g última instancia,lo cual no significa que ante la obser-
vancia de afectación de un derecho fundamental distinto a la libertad personal los a quo puedan
admitir a trámite la demarda, entendiéndola como amparo.
Segundo: La corunrsión deberd obseruar que el plazo de prescrípción d.e la demand.a no
haga rnncido, pues de lo contrario se estaría alentando la posibilidad de que una persona que por
imprudencia o desidia, se le hava vencido el plazo para interponer un proceso constitucional de
amparo, se sirva del hábeas corpus para ingresar su pretensión v sea objeto de tutela.
Tercero: La conuersión d.eberá. rrlíficar la legitimid.ad para obrar d.el demand.ante, máxime
si se tiene en cuenta que la legrtimidad para obra¡ en ambos procesos son sustancialmente distin-
tos, pues mientras en el hábeas corpus la legtimación es flexible, es decir, puede ser interpuesto,
' además del a-fectado, por cualquier persona en su favor con o sin representación; en el amparo la
demanda solo puede ser interpuesta por el perjudicado o su representante con poder para ejercer
dicha potestad. Esta regla, por supuesto, puede ser relativizada en la medida que haya, sido posi-
ble la toma de dicho del propio beneficiario y este además haya manifestado su conformidad con
la instauración del proceso constitucional.
Cuarto: La. conoersión en niftgún caso se podrá. aariar el petitorio ni la fundamentación
fáctica de Ia demanda, pues lo cont¡a¡io supondría que el juez sustituAa a la parte accionante
dentro del proceso, lo cual no se condice con la naturaleza imparcial que han de tener losjuzgado-
res, asimismo, que de modificar los hechos eljuez estaría "perwrtiendo" la realidad o, si se quiere,
creando una realidad ajena a la planteada por las partes. Del mismo modo, el juez constitucional
no podrá variar el petitum o petitorio, dado que se r,rrlneraria el principio de congruencia procesal.
Pero ello no significa, como 1o ha señalado el T¡ibunal Constitucional, en la RTC 3509-2009-PHC/
TC, fundamento 4), que se determine, a partir de los hechos incorporados por el demandante,
el derecho que corresponde ser tutelado, (Do mihi factum, dado tibi ius" que signiñca 'Dame los
heclns que go te dog el derecho\.
Quinto: Ha de existir nesgo de irreparabilid.ad del derecho; la conversión será posible solo si
existe una necesidad apremiante de evitar la ocurrencia de un daño irreparable en los derechos
fundamentales involuc¡ados.
Sexto: Lq corur;sión deberá presertar el derecho de defensa del demand.ado. El Juez Cons-
tituciona-l habrá de ser muy escrupuloso en verifica¡ si el demandado ejerció de modo sustancial
su derecho de defensa, pues este Colegrado considera que en ningún caso se puede habilitar 1a
tutela de un derecho fundamental si es que se está dejando desprotegido a otro de la misma clase".
(STC Exp. N" 05761-2009-PHC/TC, F.J.26-271.
Roaenro AlrnBo PrNrrLos r55

Apticación supletoria e Integración


@
En caso de vacío o defecto de la presente ley, serán de aplicación supletoria los Códigos
Procesales añnes a la materia discutida, siempre que no contradigan los flnes de los
p¡ocesos constitucionales y los a¡ruden a su mejor desar¡ollo. En defecto de las normas
supletorias citadas, el juez podrá recurrir a la jurisprudencia, a los principios generales
del derecho procesal y a la doctrina.

Antecedentes:
Fuente: Ley N' 25398 (complementa LHCA) Art. 33".
Proyecto de Ley N'09371: Art. IX.
Concordancias:
CPConst.: No tiene.
Otras cc.: C. Art. 139'inc. 8; CPC 1" DD.FF.; LOPJ Arts. 21", 184'inc. 3.
Derecho comparado:
CPConst. de Tucumán (Arg.) Art. 31".
Ley de Acciones Populares y de Grupo (Col.) Art. 68'.

Comentario
I
Este artículo VIII tiene como fuente directa e1 Art. 33' de la Ley N' 25398 (que complementa la Ley
del Hábeas Corpus y Amparo), que establecía Io siguiente:
"En todo Io que no esté prescnto en la Ley y en la presente, ngen supletonamente 1os disposiaones
de los Códigos de Procedímienros Ciuiles y Penales'.

II
E1 presente a¡tículo amplía el alca¡ce de su citada fuente de dos modos:
1. En fuentes de aplicación supletoria
En caso de vacio o defecto 1ega1 del Código Procesal Constitucional serán de aplicación supleto-
ria los códigos procesales aflnes a la materia discutida, siempre que no contradigan los fines de
los procesos constitucionales y los ay:den a su mejor desarrollo. Como podemos apreciar, no
se limita ni circunscribe como fuente supletoria de los procesos constitucionales a los Códigos
de Procedimientos Civiles (ahora llamado Código Procesal Civil) y Penales, sino que amplia las
fuentes supletorias y admite la posibilidad de aplicar otros códigos y/o leyes procesales afines
a la materia discutida.

Códigos procesa-les afines:


A) Proceso de hábeas corpus y Código de Procedimientos Penales o Nuevo Código Procesal
Penal
B) Proceso de amparo y de hábeas data y Código Procesal Civil
C) Proceso de cumplimiento y Ley que regula el Proceso Contencioso Administrativo (TUO
D.S. 013-2008-JUS)

2, En fuentes de integración jurídica


En defecto de las normas supletorias citadas, el juez podrá recurrir a otras fuentes conforme
la jerarquía o prelación siguiente:
1" lajurisprudencia,
2" los principios generales del derecho procesal, y
Lrano ll: ExÉcrsrs oeu Cóorco Procrsel Co¡¡slrrucror¡r

3o la doctrina.
Este mecanismo de integración jurídica aplicado a los procesos constitucionales es una acer-
tada innovación del CPConst.
Sin embargo, teniendo en cuenta que la integración jurídica está integrada por dos componen-
tes, que son: los principios generales del derecho y la analogia, no entendemos por qué se ha
excluido la analogía, que es un mecanismo mug útil (g pragmdtico) para la trascendente labor del
juez de no dejar de administrar justicia frente a la carencia de norma jurídica aplicable para el
caso concreto.
El ordenamiento jurídico peruano (C., Art. 138' inc. 9 y CC., TÍt. Prel. Art. IV) solo prohíbe
el uso de la analogía cuando se restrinjan derechos, pero 1o que se busca en los procesos
constitucionales es lo contrario, se busca más bien la aplicación máima o más amplia de los
derechos fundamentales; es en la debida defensa y vigencia de los efectos de los derechos cons-
titucionales donde la analogía constituiría una gran ayrda para el magistrado constitucional.

il
Presupuestos para aplicar el Art. IX
Primero: Procedencia ante un caso de ausencia o limitación normativa
El Art. IX bajo analisis establece que solo procede a¡rte dos supuestos de limitaciones de la ley es-
crita: "En caso de vacío o defecto de lapresente ley, (...)":
A) Ante vacío de la presente 1ey

EI término "vacío legal" debe entenderse como "laguna jurídica" (es el caso, cuando no existe
norma jurídica apiicable a la solución del caso concreto). Aquí estamos arite un supuesto de
ausencia normativa.
Señala Ma¡cia-1 Rubio Correa que la diferencia entre una laguna y un vacío jurídico, es ei
siguiente: En ambos supuestos no existe norma jurídica aplicable a la solución del caso con-
creto, en 1a laguna jurídica si no se subsana ello (via la creación de una nueva norma) sí se
produce una afectación a-l ordenamiento jurídico (p. e., ante una laguna en una controversia
judicialy el juez usando códigos y/o leyes afines integra 1a sentenciay brindauna solución a
la'controversia); mientras que en e1 vacío si no se subsa¡a ello no se produce una alectación al
ordenamiento jurídico (p. e., es el caso de "las embajadas" un delito cometido al interior de una
embajada se regula por las leyes de dicho país extranjero debido a tratados internacionales.
Aquí hay un vacio legal porque no se aplica la iey nacionai a pesar de estar dicha embajada en
su territorio, y ello porque el mismo ordenamiento jurÍdico 1o permite y no se lesiona el sistema
jurídico nacionaJ).
¿Qué se entiende por "plenitud jurídica"?
"Plenitud jurídica" es aquella capacidad definitiva -de todo ordenamiento jurídico- para encon-
trar respuesta a todas las controversias, aunque no todas tengan la respuesta expresamente
regulada por una norma jurídica.
Todo ordenamiento debe considerarse hermético y completo, esto es, "sin vacíos", por lo que
estos solo existen como "lagunas normativas", las cuales deberá,n ser cubiertas.
Un ordenamiento es pleno en la medida en que contiene una norma, principio, valor o modo
de integración que, en buena cuenta, permite regular cualquier caso o situación de naturaleza
jurídica que se presente en 1a sociedad. La noción de "Plenitudjurídica" hace referencia a una
propiedad consustancial al ordenamiento jurídico para resolver cualquier conflicto que se le
plantee, aun cuando no haya aJcanzado una regulación preceptiva. (STC N' 0047-2004-AIlTC,
F.J. 67).
B) Ante defecto de 1a presente ley
El término "defecto 1ega1" debe entenderse como e1 supuesto que a pesar de existir una norma
jurÍdica aplicable a la solución del caso concreto, esta norma adolece de iimitaciones (es muy
RoarBro Arr¡Bo PrNr-r-os 157

genérica, ambigua, oscura o, ilógica o inviable). Por 1o que se requiere completar e integrar
dicha norma.

Segundo: Orden de aplicación de las fuentes


Las fuentes de aplicación supletoia o de integraaón jurídica no pueden ser usadas en cualquier
orden, sino que para subsanar o completar un supuesto de ausencia normativa, hay un orden a
seguirse y es el siguiente:
A) En primer lugar
Sedebenap1icar|as@constituidapor1oscódigosprocesa1es
aflnes -esta fuente utiliza el verbo "serán" que establece un uso obligatorio/imperativo-. Solo
si esta no fuera suflciente ni idónea, entonces, se pasará a apiicar la siguiente fuente.

B) En segundo lugar
Sedebenap1icar|as@.Estafuenteutiiizae1verbo..podrán,,,que
establece un uso facultativo/no imperativo; y el1o porque, si con el uso de las fuentes suple-
torias se subsana el vacío o defecto de ley entonces ya no es necesario usa¡ las otras fuentes
de integración . Estas fuentes de integración jurídica deben aplicarse en el orden y/ o prelación
siguiente: En primer lugar, la jurisprudencia (1'); en segundo, los principios generales del de-
recho procesal (2'); y por último, la doctrina (3').

ry
La Exposición de Motiuos del Progecto de Leg N'09371 sostiene que el a¡ticulo IX establece que solo
en caso de vacio o defecto de la presente Iey, serán de aplicación supletoria los Códigos Procesales
afines a ia materia discutida, siempre y cuando el1os no contradigan 1os fines de 1os procesos cons-
titucionales y contribuyan a su mejor desarrollo.
A falta de las normas supletorias citadas, el juez podrá recurrir a la jurisprudencia, a 1os principios
generales del Derecho procesal y a la doctrina.

v
En el debate del Pleno del Congreso, el señor Diez Canseco Cisneros (SP-AP-UPP) observó e1 artí-
culo IX del Proyecto de Ley No 09371 (CPConst.) sobre "Aplicación supletoria e integración", seña-
lando que para él:
*Existe un problema notono, porque según dicho dispositiuo, en caso de uocío o defecto de ta teg
deben aplicarse supletoriomente los Códigos Procesales ofines o la motena discutido; en dekcto de
estos, el juez podrá recurrir a la juisprudenaa, a los principios generales del derecho procesal g a
ta doctina. Resoltando que el inc. 8 del Art. 139e de la actual Constitución Política establece que en
caso de uacío o defectos normatiuos, el juez debe acudir directamente a los principios generales del
derecho -no al código-, que normalmente se encuentran en la jurisprudencia".

Por otro lado, el artículo no establece "¿qué es un código procesal afin?". Según esta propuesta del
Código Procesal Constitucional, losjueces competentes son: en el hábeas corpus, losjueces pena-
Ies; y en las otras acciones de garantía, losjueces civiles.
. ¿Debemos entender, entonces, que el Código Penal y el Código Civil son afines?
. ¿O es que tratándose, por ejemplo, de un proceso tutelar, que es totalmente distinto al civil
-que es esencialmente formal- y al penal -que es esencialmente represivo-, deben aplicarse las
noffnas sobre procesos tutelares y no el Código Penal o e1 Código Civil?
. y
¿Este caso no es más alin a los procesos del Código del Niño y del Adolescente de la Ley Ge-
nera-l del Trabajo que al Código Civil y a1 Código Penal?

Sin embargo, este articulo establecería a-lgo contradictorio.


"En consecuencia, veo aquí un problema. Por supuesto hay que preguntarse si esta es una norna
procesal propia del proceso constitucional o es un principio de la Constitución. Pero el hecho de
I58 ''''' '' Lreno ll: ExÉcesls oeL Cóoloo Pnocrser Co¡lsrrruclor.l¡l-

que el artículo IX disponga que hay que acudir a los códigos afines y que los jueces competentes
en el hábeas corpus son los jueces penales y en las otras acciones de garantía 1os jueces civiles,
dejarÍa como afines esos dos códigos; mientras que, por ejemplo, en una acción sobre temas tutela-
res correspondería una mayor afinidad al Código del Niño y de1 Adolescente o a la Ley General del
Trabajo. Entonces, veo aquí un primer problema".
Esta propuesta no fue recogida en el actual CPConst.

VI
Caso: Improcedencia de aplicación supletoria del CpC
al proceso constitucional
"(...) Sobre el particuiar, este Tribunal considera que en materia de procesos constituciona-les no
cabe invocar la causal de improcedencia -para efectos de rechaza¡ liminarmente la demanda-
prevista en el inciso 4) del artículo 427' del Código Procesal Civil (el pez declarará improcedente
la demando cuando (...) carezca de competencia), aun cuando de acuerdo al artículo IX del TÍtulo
Prelimina¡ del Código Procesal Constitucional, dicho cuerpo procesal civil pueda ser aplicado su-
pletoriamente. La razón de ello estriba,
' Primero, en el Principio de Especialidad de 1a Ley: 'Leg Especial príma sobre la Leg General'; en
tal sentido prim a lo qte establece el Código Procesol Constitucional ante lo que lo establece el Código
Procesal Ciuil.
' Segundo, en el Principio General del Derecho: 'Las normas que restingen derechos deben ser
aplicadas restrictiuamente', es decir, las causales establecidas en el Código Procesal Constitucio-
na1 para declara¡ la improcedencia de la demanda no deben ser extendidas o ampliadas a través
de la analogía para hacer calzar dentro de ella causales de improcedencia recogrdas en el Código
Procesal CiüI.
Por último, en el Principio de 'mayor proteccíón a los derechos fundamentales de la persona', en
virtud del cual la aplicación supletoria de los Códigos Procesales afines (civil, laboral, contencio-
so administrativo, etc.) solo será procedente siempre que no contradiga los fines de los procesos
constitucionales -la primacía de la Constitución v Ia vigencia efectiva de los de¡echos constitu-
cionales- y a1'ude a su mejor desarrollo; de ma¡era tal que estando ante una decisión basada
en una aplicación supletona que rechaza de plano una dema¡da de amparo, dicha aplicación
. constituiría una desnaturalización de los fines de los procesos constitucionales t.-, por ende, re-
sultaría vedada.
' Que, a mayor abundamiento, es pertinente recalcar que el artículo IX de1 Título Preliminar del
Código Procesal Constitucional ha sido previsto para aquellos casos en los que exsta vacío o de-
fecto en dicha ley, lo que no ocurre en los supuestos de rechazo liminar, pues en tales supuestos,
el artículo 47', en concordancia con el artícu1o 5", han establecido, taxatiuamente, las causales
para ello.
' Que, siendo asÍ, este Tribunal Constitucional discrepa del raciocinio adoptado por los órganos
judiciales inferiores, toda vez que, como ha quedado dicho, los artículos 47" y 5" del Código Proce-
sal Constitucional han previsto, demanerataxatiua, las causales pararechazar liminarmente una
demanda; por lo tanto, no cabe admitir el criterio adoptado por los órganos judiciales inferiores,
quienes, amparándose en 1o dispuesto por el inciso 4) del artículo 427" del Código Procesal Civi1,
declararon improcedente de plano la demanda" (STC Exp. N. 04084-2009-pAlTC, F.J. 5-7).

vII
Principio de la jurisdicción continua
(C., 139o inc. 8; CC Art. VIII; CPC III, 50 inc. 4f
El principio de la jurisdicción continua es un principio procesal que busca darle seguridad y co-
herencia al sistema procesal de un ordenamiento jurídico. Por este principio, el defecto de la nor-
matiüdad o ausencia de normatividad expresa -aquí estamos ante una laguna de derecho, siendo
incorrecto hablar de un uacío legal- no impide al órgano jurisdiccionai administrar justicia y aplicar
la tuteia jurisdiccional efectiva.
A continuación, se describe cómo el ordenamiento jurÍdico peru¿rno acoge este principio procesal:
RoaeBro Arreno PrNrrros r59

1. Constitución Política
El Art. 139'inc.SdelaCartaMagnaestablecequeesprincipioyderechodelafunciónjuris-
diccional e1 "Principio de no dejar de administrar justicia por vacío o deflciencia de la ley". En
tal caso, deben aplicarse 1os principios generales del derecho y el derecho consuetudinario (o
derecho de la costumbre).

2. Código civil (ccf


El CC prescribe en su Art. VIII del Titulo Preliminar que los jueces no pueden dejar de admi-
nistrar por defecto o deficiencia de la 1ey. En tales casos, deben aplicar los principios generales
de1 derecho y, preferentemente, 1os que inspiran el derecho peruano.
3. Código Procesal Civil (CPC|
También el CPC señala en su Art. III parr. 2 del TÍtulo Preliminar que en caso de vacío o de-
fecto en las disposiciones del CPC, se deberá recurrir a los principios generales del derecho
y a la doctrina yjurisprudencia correspondientes, en atención a las circunstancias del caso.
Y en su Art. 50o inc. 4, el CPC prescribe que son deberes de los jueces en el proceso: decidir
el conflicto de intereses o incertidumbre jurídica, incluso en los casos de vacío o defecto de
1a ley, situación en 1a cual aplicarán los principios generales del derecho, la doctrina y la
jurisprudencia. El Art. 190" del CPC precisa que los medios probatorios deben referirse a los
hechos y a ia costumbre (derecho consuetudinano, admitido por la Carta Magna), cuando esta
sustenta 1a pretensión.

vm
Función jurisdiccional (CPC, 1, 5O9)
La función jurisdiccional tiene básicamente dos fines:
1. Fin principal
Es satisfacer el interés público del Estado en la realización de1 derecho y la garantia del orden
jurídico y de la vida, Ia digtridad y 1a libertad individual, en los casos concretos y mediante
decisiones que obliguen a las partes del respectivo proceso para que haya paz y armonia social.
2. Fin secundario
Es satisfacer interés privado en la composición de los litigios y en el juzgamiento de quienes
e1
resulten imputados de ilícitos penales mediante el proceso, o en obtener el fln concreto especial
que los interesados persigan con este (porque no siempre existe litigio en el proceso).
La función jurisdiccional del Estado en materia civil la ejerce el Poder Judicial con exclusividad. La
funcíón jurísdiccional es indelegable y su ámbito abarca todo eI territorio de 1a República. El juez es
civilmente responsable cuando en el ejercicio de su función jurisdiccional causa daño a las partes o
terceros al actuar con dolo o culpa inexcusable, sin perjuicio de 1a sanción administrativa o penal
que merezca.

Ix
Jurisprudencia (CPC, UI, 5O-4, 384,394,4OO, 510-2)
Antiguamente,la jurisprudencía consistía en Ia opinión de los juristas; actualmente, por jurispru-
dencia se entiende la opinión de los tribunales dejusticia a través de sus decisionesjudiciales.
Se entiende por jurísprudenciala interpretación que de 1a ley hacen los tribunales para aplicarla
a los casos sometidos a su jurisdicción. Así, pues, la jansprudencia está formada por el conjunto
de sentencias dictadas por 1os miembros de1 Poder Judicial sobre materia determinada. Se acepta
mayoritariamente que las fuentes de1 Derecho son: la ley, la doctrina, 1a jurisprudenciay la cos-
tumbre. Creemos que la prelación que se le asigne a una o más de estas fuentes en un determinado
sistema jurídico, condiciona y explica e1 nivel de desarrollo de este.
La jurisprudencia es una fuente creadora de derecho. La esencia de 1a utilidad de la jurisprudencia
es que "a través de ella la ley nace cada día" (Joaquín G¡.nnrcues la llama "el derecho vivo"). Es decir,
t60 Lrsno ll: ExÉoesls oei Cóolco Peocrst CoNsrlrucroN¡l_

ia ley busca resolver problemas según el entorno y las necesidades imperantes a-l momento de su
aplicación, aunque su vigencia date de mucho tiempo. Se precisa que muchos de los problemas
que no encuentran solución en la ley, deben ser resueltos por 1a jurisprudencia. La jurisprudencia
tiene a su cargo una triple función: a) resolver la incoherencia y oscuridad de los textos legales;
2l armonízar y 11enar las lagunas de los textos iegales; 3) desarrollar la doctrina que contiene los
principios de las nuevas concepciones de la vida.
Monroy Galvez señala lo siguiente:

"En el Perú más que un Estado de Derecho es un Estado Legislativo. Todo se regula, casi todo se
prohíbe, al final, casi nada se cumple. La consecuencia de esta primacía de la ley es un derecho
avejentado. Es también la formación de un operador jurídico fabogado. juez. fiscal. procurador.
etc.) cu]¡a princioal virtud es la memoria.
Asimismo, como e1 Derecho Nacional 'evoluciona' en función a las leyes que se expiden, nos en-
contramos con un sistema que acumula normas de manera desesperante. Normas que, muchas
veces, se contradicen (unas ordenan y otras prohiben conductas idénticas a-1 mismo tiempo), y
además, producen esquizofrenia debido a su crecimiento aluvional,,.
La jurisprudencia y 1a costumbre siempre han sido para el Derecho pemano 1as hermanitas des-
validas. La jurisprudencia debe ¡r puede ser 1a fuente (por excelencia) encargada de cubrir la 'bre-
cha" que suele haber entre la leyy la exigencia social dejusticia,
Cuando unjuez resuelve un caso está creandojurisprudencia, debe trascender la literalidad de la
ley, es decir, debe estar atento al acontecer y a las eigencias sociales de una realidad cambia¡te
y estructuralmente conflictiva, y únicamente de ese modo, se encuentra en aptitud de convertirse
en "un orientador de 1as grandes decisiones que debe tomar periódicamente una sociedad".

x
Principios generales del derecho (C., 139-8; CpC, SO inc.4 y CC, VIU)
Los principios son concepciones del derecho que han tenido un importante reconocimiento en un
momento histórico determinado, con la suficiente contundencia como para mantener su acepta-
ción relativa en sociedades y tiempos distintos a aquellos en los que rur.ieron origen. Pero es muy
importante precisar que '1os principios genera-les del derecho no son verdades tnmutables e i¡con-
trovertibles". El Derecho debe adecua¡se a la rea_lidad imperante y no al revés.
Iherinj se refería a este rasgo de mutabilidad así: 'El tiempo modifica 1os principios fundamenta-les
igual que cambia las reglas del derecho. Los principios deben necesariamente cambiar porque no
constituyen de ningún modo categorías lógicas, sino que son la concentración de reglas materiales
y las reglas cambian con las relaciones. Creer en la inmutabilidad de los principios acredita falta
de sentimiento crítico para el estudio de la historia".
Los principios generales del derecho pueden ser extralegales (no están plasmados en leyes materia-
les), pero en ningún caso extrajuridicos. Siendo así, se trata de fenómenos jurídicos que tienen como
función crear, interpretar e integrar e1 sistema jurÍdico. Es imprescindible que los mecanismos de
generación del derecho se sujeten a pautas objetivas y uniformes, precisamente esas normas orien-
tadoras y autocreativas están expresadas en los principios generales del derecho.

xt
Principios generales de derecho procesal (LOPJ, 6 y CpC, ffi)
Los principios generales del derecho orientan e informa¡ todo e1 derecho, sin embargo, es posible
admitir la existencia de principios específicos orientadores de una determinada disciplina jurÍdica,
v. gr., los principios generales del derecho procesal, más comúnmente conocidos como principios
procesales.
Los principios procesales -expresión monodisciplinaria de 1os principios generales del derecho-
üstos en su conjunto y al interior de un ordenamiento, sirven para describir y sustenta-r la esencia
del proceso y además poner de maniflesto el sistema procesal (v. gr., publicista o privatista) por ei
que el legislador ha optado.
a

RosrBro Arrnno PrNrLLos I ó-I

Señalamos que los principios procesa-les acogidos en un código procesal son expresiones de una
determinada tendencia. Sin embargo, estamos abogando por la relativización de los conceptos y de
los principios procesales.
Es indispensable que el juez advierta que los principios son pautas orientadoras de su decisión,
en tanto este los somete al cotejo con las necesidades y los intereses sociales al tiempo de su uso.
Mol¡nov GÁtvez propone una interpretación creativa de los principios, que 1os haga concordar con
los valores vigentes en la sociedad y en su dinámica en un momento histórico determinado.

xII
La doctrina (CPC, III, 5O inc. 4, 386-U
Es el conjunto de tesis y opiniones de los tratadistas y estudiosos del Derecho, que explican y fljan
el sentido de las leyes o sugieren soluciones para cuestiones aún no legisladas. Tiene importancia
como fuente mediata del Derecho, ya que el prestigio y ia autoridad de los destacados juristas
influyen a menudo sobre la labor del legislador e incluso en la interpretación judicial de los textos
vigentes. En caso de vacío o defecto en las disposiciones de la ley procesal, se deberá recurrir a
los principios generales del derecho procesal y ala doctrina yjurisprudencia correspondientes, en
atención a las circunstancias del caso. A este mecanismo jurÍdico, se le conoce como la integración
de la norma procesal.

xrII
Caso: Procedencia de aplicación supletoria de la nulidad procesal
(en el CPC)al proceso de amparo
'11. Que por otro lado, consideramos importante desarrollar algunos aspectos relativos a la nu-
lidad procesal a fin de procurar una aplicación adecuada en los procesos constitucionales que
permitan su desarrollo sin desnaturaliza¡ o dilata¡ la tramitación de este tipo de procesos y su
consiguiente decarmiento como herramienta de tutela urgente para los derechos fundamentales
en nuestro ordenamiento jurídico, debido a que este tipo de remedio procesal resulta aplicable a
1os procesos constitucionales por aplicación supletoria del Código Procesal Civil en virtud de lo
dispuesto por el a¡tículo IX del Tírulo Preliminar del Códieo Procesa-l Constitucional.
12. Que la nulidad ¡esulta un instituto de la teoría general del derecho que autores como Mau-
rino (MAURINO, Alberto Luís. Nulidades Procesales. Editorial Astrea. Segunda Edición. Buenos
Aires-2001. pp. 13), Alsina (ALSINA, Hugo. Las nulidades en el Proceso Civil. Concepto y función
de las formas procesales. Ediciones Jurídicas Europa-América. Buenos Aires 1958. pp. 31) y De
Santo (DE SANTO, VÍctor. Nulidades Procesales. Editorial Universidad. Terce¡a Edición actuali-
zada. Buenos Aires 2008. pp. 35), han definido como la sanción por 1a cual 1a ley priva al acto
jurídico de sus efectos normales por no haberse observado 1as formalidades prescritas para su
emisión, como un requisito esencial de su constitución. Asimismo, debemos tener presente que
este instituto de carácter general, no resulta aplicable bajo las mismas consecuencias a todas las
ramas del derecho, pues cada una de ellas cuenta con un campo de estudio determinado, con
finalidades distintas unas de otras, las cuales afectan la aplicación original de esta institución a
dichos campos. Es por el1o que Maurino (MAURINO, Alberto Luís. Op. cit. pp. 14-15), refiere que
cada área del derecho debe adaptar a su finalidad y esencia específica, la aplicación de la nuiidad
pa.ra no llegar a soluciones antitéticas con su objeto y contenido. De similar opinión son Alsina
(ALSINA, Hugo. Op cit. pp. 35), Couture (COUTURE, Eduardo J. Fundamentos del Derecho Pro-
cesal CiüI. Editorial IB de F. Montevideo-Buenos Aires 2002. Cuarta Edición. pp. 305) y Palacio
(PALACIO, Lino Enrique, Derecho Procesal Civil. Tomo IV. Actos Procesales. Cuarta reimpresión.
Abeledo-Perrot. Buenos Aires. 19992. pp 145), pues consideran a la nulidad como un instituto
común a todo el derecho (teorÍa de las nulidades de los actos juridicos), sin embargo, en su apl!
cación, debido a las particularidades que cada rama ostenta por su campo de estudio, presentará
soluciones especíñcas y modalidades propias.
13. Que es por ello que los actos jurídicos para el Derecho Civi1, Comercia-I, Registral, etc, gene-
rarán un régimen propio de nulidades. Así, la declaración judicial de nulidad de un titulo valor no
generará la nulidad del acto jurídico que le dio origen, o el consentimiento para contraer matri-
monio por parte de un menor de edad, no generará 1a validez de dicho acto jurídico, o 1a presenta-
162 L eeo ll: ExÉcesrs oEL Cóoroo Pnocrsel Co¡¡srlrucloN¡l-

ción de una escritura pública de transferencia de propiedad falsa ante 1os Registros Riblicos, no
generará la transferencia del derecho de propiedad del real propietario, o el vicio de la notificación
de e1 auto que admite el recurso de apelación de una sentencia de primer grado, solo genera 1a
nulidad de 1a notificación y no la nulidad de todo el proceso. Es por ello que la nuiidad deducida
como oretensión de una demanda tendrá consecuencias diferentes frente a 1a nulidad deducida
como incidente al interior de un proceso.
14. Que a1 respecto, este Colegiado ha sostenido que "la nulidad de 1os actos procesales está sujeta
a1 principio de legalidad sino, además, que en un Estado Constitucional de Derecho, la nulidad
de un acto procesal solo puede decretarse cuando de por medio se encuentran comprometidos,
con su inobservancia, derechos, principios o valores constitucionales. En efecto, la nulidad de los
actos procesales no sejustifica en la simple voluntad de la ley. No admite una consideración de la
nulidad por 1a simple nulidad, porque asi se expresa o porque o es voluntad de la 1ey, sino porque
en el establecimiento de determinadas formalidades que se observen en dicho actos procesales,
subyacen bienes constitucionalmente protegidos (RTC 197-2005-PA/TC, FJ 7 in finel".
15. Que en ta1 sentido, la declaración de nulidad de un acto procesal requerirá la presencia de un
vicio ¡elevante en la configuración de dicho acto (principio de trascendencia), anomalía que debe
incidir de modo grave en el natural desarrollo del proceso, es decir, que afecte 1a regularidad del
procedimiento judicial. Por 1o tanto, la declaratoria de nulidad de un acto procesal viciado, úni-
camente procederá como última rafio, pues de existir la posibilidad de subsanación (principio de
convalidación) por haber desplegado los efectos para el cual fue emitido, sin afectar el proceso, no
podrá declararse la nulidad del mismo.
16. Que teniendo en cuenta que los procesos constitucionales tienen por finalidad brindar tutela
judicial urgente frente a 1a l,rrlneración de los derechos fundamentales y a su vez garantizar 1a pri-
macÍa de 1a Constitución, el legislador ha diseñado un trámite judicial corto para efectos de cum-
plir con dichos fines, razón por 1o que estos procesos judiciales resultan ágiles para restaurar la
eficacia de los derechos fundamentales lesionados; sin embargo, la presencia de actos procesales
üciados no resulran ajenos a este tipo de procesos, por 1o que en principio, el trámitejudicial para
declara¡ su nulidad, resultará el regulado en el artículo 176" del Código Procesal Civil, aunque
claro está, eljuzgador se encontrará en Ia obligación de eritar dilaciones indebidas en el traslado y
resolución de dicho incidente. encontrándose incluso facultado para reducir los plazos que dicho
trámite establece a fin de eutar la desnaturalización del proceso constitucional.
17. Que asimismo, debe precisarse que para resolver este tipo de incidencia procesal. el juez
. constituciona.l necesariamente debe observar los principios de trascendencia y convaiidación a fin
de procura¡ compatibiliza¡ 1as finalidades de esta modalidad de nulidad con las finalidades de los
procesos constitucionales. En consecuencia, será necesario que el nulidiscente demuestre que
la anomalía procesal (error in procedendo o error in iudicandol producida por el vicio, resulte
constitucionalmente relevante, es decir, que la irregularidad denunciada genere un perjuicio cier-
to e inminente frente a alguno de sus derechos fundamentales, el cual requiera ser restituido de
manera urgente arazón de regularizar el debido procedimiento judicial constitucional. Asimismo,
será de cargo del nulidiscente acreditar que su pedido resulta oportuno y que no convalidó táci-
tamente 1a existencia del vicio denunciado.
18. Que es por ello, que el trámite de la nulidad procesal en los procesos constitucionales se toma
en un remedio procesal de trámite inmediato, por lo que corresponderá desestimar todo aquel
pedido que no reúna las condiciones antes referidas. Asimismo, no resultará procedente plantear
este tipo de incidente cuando se pretenda cuestionar una decisiónjurisdiccional, ya que ello pue-
de plantearse a través de un medio impugnatorio en la oportunidad que corresponda, salvo que
la decisión judicial sea la última instancia, situación frente a la cual únicamente corresponderá
plantear este incidente por única vez, sustentado su pedido en tn error in iudicondo y aquel
derecho fundamental que resultó afectado, pronunciamiento fina1 que agotará la jurisdicción in-
tema, quedando habilitado el recurrente -si 1o considera pertinente- para acudir a lajurisdicción
internacional". (STC Exp. N" 00294'2009-PA/TC, FJ' 11-18).

xlv
Interpretación constitucional
¿Qué criterios deben observarse al realiza¡ la interpretación constitucional?
Se precisa que:
Rosrcro Arrnco PrNruos Ió3

"(...) en el ordenamiento constitucional peruano todas las leyes, reglamentos y sus actos de aplica-
ción, deben interpretarse y aplicarse de conformidad con los derechos fundamentales.
En ese sentido, los derechos constitucionales, en cuanto valores materiales de1 ordenamiento,
tienen una pretensión de validez, de modo que tienen la propiedad de 'irradiarse'y expandirse por
todo el ordenamiento jurídico.
En segundo lugar, si los de¡echos fundamentales cumplen una función de legitimación juridica
de todo e1 ordenamiento constitucional, y, al mismo tiempo, tienen una pretensión de validez,
entonces tienen también la propiedad de exigir del Estado [y de sus órganos] un deber especial
de protección para con ellos. Y es que si sobre los derechos constituciona-les, en su dimensión
objetiva, solo se proclamará un efecto de irradiación por el ordenamientojurídico, pero no se obli-
gará a los órganos estatales a protegerlos de las asechanzas de terceros, entonces su condición
de valores materiales del ordenamiento quedaría desprovista de significado (...)" (Expediente N'
08s8-2003-AA/TC).

xtl
Principio de subordinación escalonada
¿En qué consiste el principio de subordinación escalonada en materia de interpretación constitu-
cional?
El TC señala que:

"(...) la normatividad sistémica requiere necesa¡iamente que se establezca una jerarquía piramidal
de 1as normas que la conforman. Al respecto, el a¡tículo 51' de la Constitución, recogiendo dicho
principio, declara: 'La Constitución prevalece sobre toda normal legal; la lev, sobre las normas de
infenor jerarquía, ¡" así sucesivamente, La publicidad es esencial para Ia ngencia de toda norma
del Estado', Con ello se postula una prelación norrnativa con arreglo a la cual. las normas se diver-
sifica¡ en una plura-lidad de categorias que se escalonan en consideración a su rango jerárquico.
Dicha estructuración se debe a un esca.lonamiento sucesiro tanlo en ia producción como en la
aplicacrón de las normas jurídicas.
Estajerarquía se fundamenta en el principio de subordinación escalonada. Asi, Ia norma infenor
encuentra en la supenor larazó¡ de su va.lidez: y, además, obtiene ese rasgo siempre que hubiese
sido creada por e1 órgano competente y mediante el procedimiento preüamente establecido en la
norma superior (...)" (Expediente N' 0005-2003-AI/TC).

Ejemplos:
. Las sentencias dictadas por tribunales peruanos constituyen jurisprudencia nacional (CPC,
384).
. Los jueces no pueden dejar de administrar justicia por defecto o deflciencia de la ley.
. En tales casos, deben aplicar los principios generales del derecho y preferentemente, los que
inspiran el derecho perLrarlo.
. Todo proceso judicial, cualquiera sea su denominación o especialidad, debe ser sustanciado
bajo los principios procesales de legalidad, inmediación, concentracíón, celeridad, preclusión,
igualdad entre las pa¡tes, oralidad y economía procesal, dentro de los límites de la normatin-
dad que 1e sea aplicable (LOPJ, Art. 6').
. En caso de vacío o defecto en las disposiciones del Código Procesa-l Civil, se deberá recurrir a
los principios generales del derecho procesal y a la doctrina yjurisprudencia correspondientes,
en atención a las circunstancias de1 caso (CPC, III).
. El Código Procesal Civil peruano ha optado por adherirse al "sistema procesal publicista" y ello
queda evidenciado y se desprende de los siguientes principios procesales: principio de direc-
ción judicial; principio de impulso judicial; principio de socialización del proceso; principio de1
iura nouit curia (e\ juez conoce el derecho aplicable al caso concreto) y los principios cle vincu-
lación y formalidad.
La acción de garantía o proceso constitucional es una excepción, debe ser el último remedio
jurídico al cual se recurre. No es lo normal, 1o ordinario; es la excepción.
L¿unentablemente. en nuestro país las acciones de garonfía en cierta forma se han prostituido;
y como su procedimiento es más rápido que el procedimiento ordinario, muchas veces se ha recu-
rrido a 1a acción de garantía para obtener -no siempre por buenos mecanismos- sentencias más
rápidas que han llegado a absurdos como los que antes cité: por ejemplo, el que un juez, vía una
ula
acción de amparo y amparando el derecho a libre comercio, dicte una sentencia mediante cual
permite que una discoteca discrimine racialmente a los ciudadanos".
Eso ha ocurrido en nuestro pais porque la acción de garantía - siendo el hábeas corpus y el
amparo, ias garantías centrales- se ha utilizado no solo para defender derechos vulnerados, sino
también para vrlnerar derechos.
E1 congresista Amprimo Plá (SP-AP-UPP) afrrma que "en gran medida. a Montesinos hay que
recordat'lo como guien generó un sistema constituciona-l en el que estableció los llamados Juzgla-
dos de Derecho P¿ibllco. no solo pa¡a ejercer el control absoluto de los juegados y. de esa manera.
tener 1a posibilidad de intervenir en cuanta acción de ga¡a¡tía se pla¡teaba contra el Estado por
violaciones oue cometía, sino también para, en cierta forma, contar con mecanismos de comrpción,
como lo hemos visto en los üdeos'.
Se recurrÍa a\a acaón de amparo, por ejemplo, para instalar plantas industriales en zonas eco-
lógicas (Caso: Empresa Luchetti instalada en una zona prohibida de reserva natural como era los
Pantanos de Vil1a en Chorrillos-Lima), a cambio de una buena remuneración (entiéndase "coima"),
mediante sentencias que se dictaban en el Servicio de Inteligencia Nacional (SIN).
Cabe indicar que el hecho de que la Comisión Redacúora del Anteproyecto de Lev del CPConst.
se haya basado en 1o previsto por la Carta de 1993, no significa que no sea necesario efectuar al-
gunos cambios constitucionales.
En efecto, dicha Comisión era de la opinión que la Constitución debería regular un sistema
similar al certiorari que permita al Tribunal Constitucional seleccíonar los procesos constitucionales
resueltos por el Poder Judíaal sobre los cuales considere que debe pronunaarse.
También dicha Comisión Redactora sostuvo que:
Ciertos procesos constitucionales deberíon ser resueltos en instancia único por el Tribunal Consti-
tucional, como, por ejemplo, el Amparo interpuesto contra resoluciones del Jurado Nacional de
Elecciones en materia electoral, contra las resoluciones del Consejo Nacional de la Magistratura
en materia de evaluación y ratificación de magistrados, o contra las resoluciones dictadas por la
Corte Suprema. De esta manera, se dejaria atrás el actual sistema que solo permite el acceso al
Tribunal luego de agotada la víajudicial y siempre que 1a resolución sea denegatoria.

Finalidad de los procesos

Los procesos a los que se refiere el presente título tienen por ñnalidad Proteger los dere'
choJ constitucionales, reponiendo las cosas al estado anterior a la violación o amenaza
166 Lreno ll: ExÉorsrs orL Cóoloo Pnocesnl CorslrucloNrL

de violación de un derecho constitucional, o disponiendo el cumplimiento de un menda-


to legal o de un acto administrativo.
Si luego de presentada la demanda cesa la agresión o amenaze por decisión voluntaria
del agresor, o si ella deviene en irreparable, el juez, atendiendo al agravio producido,
declarará fundada la demanda precisando los alcances de su decisión, disponiendo que
el emplazado no vuelva a incurrir en las acciones u omisiones que motivaron la interpo-
siclón de la demanda, y que si procediere de modo contrario se le aplicarán las medidas
coercitivas Previstes en el artículo 22 del presente Código, sin perjuicio de la responsa-
bilidad penal que corresponda.

Antecedentes:
Fuente: LHCAATt. 1".
Proyecto de Ley N'09371: Art. 1'.
Concordancias:
CPConst.: Art.22.
Otras cc.: No tiene.
Derecho comparado:
CPConst. de Tucumán (Arg.) Art. 1'
Ley de Acciones Populares y de Grupo (Col.) Art. 1'

Comentario
I
Este artículo tiene como fuente el Art. 1'de 1a Ley N'23506 - LHCA, que prescribÍa:
"El objeto de las accíones de garontía es reponer lcs cosas al estado antenor a la uiolación o ame-
naza de uiolación de un derecho constituaonal'.

u
El presénte Art. 1o prescribe las siguientes reglas:
. 1o párrafo. Establece como fln de los procesos de hábeas corpus, amparo y hábeas data ia
reparación o restitución de los derechos (es decir, aplicación de efecto retroactivo de las sen-
tencias pues las cosas deben volver a su estado anterior a la agresión del derecho constitu-
cional). Y en el caso, del proceso de cumplimiento su fln es -única y exclusivamente- hacer
cumplir derechos legales, ya sea haciendo exigiendo un mandato legat o de un acto adminis-
trativo "flrme".
, 2o párrafo. Se refiere al caso de "sustracción de la materia de la demanda" por cuanto, los
hechos que originaron 1a pretensión han desaparecido, pero aún en este caso, el juez deberá
declarar fundada la demanda y dispondrá la prohibición de nuevos actos de perjuicio a futuro
por e1 emplazado contra el demandante, pudiendo el juez aplicar las "medidas coercitivas" del
Arf. 22 del CPConst. y asimismo el emplazado podrá incurrir en "responsabilidad penal".

Sin embargo, el presente Art. 1o amplía y regula de modo más cletallado y orgánico la finalidad y
real alcance de los procesos constitucionales (p. e., ahora incluye el cumplimiento de un mandato
legal o de un acto administrativo).
Además, delimita los efectos y alcances de 1a resolución del juez que declara fundada la demanda
constitucional, disponiendo que el emplazado no r,rrelva a incurrir en las acciones u omisiones que
motivaron la interposición de la demanda. Y en caso que no se acate el mandato judicial, el juez
deberá aplicar las medidas coercitivas previstas en el artículo 22" (acin;e:ción de sentencias) del
CPConst., sin perjuicio de la responsabilidad penal que corresponda.
I Roernro Arrnno Prurlros 167

ilI
E¡la Exposición de Motiuos del Progecto de Ley N'09371 se prescribe que: "De otro lado, recono-
ciendo que 1os procesos constitucionales deben ser el instrumento más sólido y expeditivo de todos
los que conforman 1a tutela de 1os derechos en un sistema jurídico (atendiendo a que su violación
constituye un agravio a las bases del sistema jurídico), se ha extendido su ámbito de eficacia aun
a aquellos casos en los que cesa el agravio (art. 1', segundo párrafo)".

ry
Ei señor Lescano Ancieta (SP-AP-UPP) -en el debate del Pleno de1 Congreso- observó eI art 5 del
Proyecto de Ley N' 09371 (CPConst.), afrrmando: "En algún otro momento hice llegar un alcance
al presidente de la Comisión de Constitución y Reglamento sobre el artículo 1', en cuyo segundo
párrafo se indica que cuando se declare fundada una demanda, el juez dispondrá que el emplazado
no rmelva a incurrir en las acciones u omisiones que motivaron su interposición; es decir, está pre-
viniendo hechos futuros, 1o que, obviamente, no creo que sea propio en una sentencia de carácter
constitucional".
v
¿Los Procesos constitucionales de la Libertad
tienen "finalidad restitutoria"?
Cabe precisar que:

"(...) no existe estación probatoria en el amparo porque en él no se declaran ni constituyen a favor


de ninguna de las partes derechos constitucionales, 1o que sí sucede en otra clase de procesos
ordinanos, para cu]'o caso. precisa.mente. se ha previsto la estación probatoria.
El a.mparo, 1'con él todos los procesos constituciona-.les de ia libertad (...) solo tiene por finalidad
restablecer el ejercicro de un derecho constitucional. esto es. tiene una ñnalidad eminentemente
restitutoria.
Lo que significa que, teniendo el recurrente la caiidad de titula¡ del derecho constitucional, el
amparo se dinge básicamente a a¡afizar si el acto reclamado es o no lesivo de aquel atributo
subjetivo reconocido por la Norma Suprema del Estado. En efecto, a través de estos procesos no
se puede solicitar la decla¡ación de un derecho o, quizá, que se constituya uno...'(Expediente N"
0410-2002-p^1.lrC\.
VI
¿Cómo se manifiesta el Derecho de Acceso a la Justicia?
Resaltamos que:
'como ha señalado el Tribunal (Constitucional), detrás de la constitucionalización de procesos
como el hábeas corpus, el amparo o e1 hábeas data, nuestra Carta Magna ha reconocido el derecho
(subjetivo-constitucional) a la protección jurisdiccional de los derechos y libertades fundamentales
(...) un planteamiento en contrario conllevaúa la rulneración del derecho a 1a tutela jurisdiccional
o derecho de acceso a la justicia reconocido por el artículo 139", inciso 3), de la Constitución..."
(Expediente N" 00 10-2002-AI/TC).

vil
Derechos constitucionales en conflicto

¿Cómo se resuelua un Conflicto de aplicación de derechos constitucionales?


El TC ha resuelto que, "(...) no se admite que un derecho constitucional prevalezca y se imponga
sobre otro. Y en caso de conflicto o colusión entre ellos, la solución del problema no puede consistir
en hacer prevalecer unos sobre otros; sino en resolverlos mediante la técnica de la ponderación y
el principio de concordancia práctica (...)" (Expediente N' 1219-2003-HD/TC).
r68 Lreno ll: ExÉorsrs orL Cóorco PnocrsnL Consrlrucro¡¡r

VIII
Tutela jurisdiccional efectiva
¿Cudl es el contenido de la Tutela Jurisdiccional'efectiua"?
Señalamos que:
"(...) El derecho a la tutelajurisdiccional es un atributo subjetivo que comprende una serie de
derechos, entre los que destacan el acceso a la justicia, es decir, el derecho de cualquier perso-
na de promover la actividad jurisdiccional del Estado, sin que se le obstruya, impida o disuada
irrazonablemente; y, como quedó dicho, el derecho a la efectividad de las resolucionesjudiciales.
A diferencia de lo que sucede en otras constituciones, la nuestra no alude al derecho a la tutela
jurisdiccional 'efectiva'. Sin embargo, en modo alguno puede concebirse que nuestra carta Funda-
mental tan solo garantice un proceso 'intrínsecamente correcto y leal, justo sobre el plano de las
modalidades de su tránsito, sino también (...1 capaz de consentirlos resultados alcanzados, con
rapidez y efectividad' (STC Expediente N' 0 10-2002-AI/TC).
Precisamente, la necesidad de entender que ei derecho a la tutelajurisdiccional comprende nece-
sa¡iamente su efectividad, se desprende tanto del artículo 8'de la Declaración Universal de De-
rechos Humanos como del artícu1o 25.1 de 1a Convención Americana de Derechos Humanos (...).
Como el Tribunal Constitucional ha recordado, tal derecho a1 recurso sencillo, rápido y efectivo
esencialmente está referido a los procesos constitucionales de la libertad. Sin embargo, (...), ta-les
características deben considerarse extensivas también a los denominados procesos judiciales or-
dinarios (...)" (Expediente N' 0015-2001-AI/TC).

E Los procesos constitucionales de hábeas corpus, amparo y hábeas data proceden cuar¡do
se amenace o viole los derechos constitucionales por acción u oEisiót¡ de actos de cum-
plimiento obligatorio, por parte de cualquier autoridad, fuacionario o persona. Cuando
§e invoque la ameneza de viol,ación, esta debe ser cierte y de iaainente realización. El
proceso de cumplimiento procede para que se acate u¡a norEa legal o se ejecute ua acto
administrativo.

Antecedentes:
Fuente: LHCA Art. 2" y lr-y N' 25398 (complementa LHCA) Art. 4".
Proyecto de Ley N" O937 l: Art. 2' .

Concordanclas:
CPConst.: Arts. 25", 37",61".
Otras cc.: No tiene.
Derecho comparado:
CPConst. de Tucumán (Arg.) Arts. 32', 50'
Ley de Acciones Populares y de Grupo (Co1.) Arts. 9',46'.

Comentario
I
Este a¡tículo tiene como fuente directa el Art. 2' de la Ley 23506 - LHCA y el Art. 4o de la Ley N'
25398 (complementa LHCA) que establecían, "las acciones de garantía proceden en los casos que
violen o arnenacen los derechos constitucionales por acción u omisión de actos de cumplimiento
obligatorio" y "la amenaza de violación, (...) debe ser cierta y de inminente realización', respectiva-
mente.
EI presente Art.2" incorpora en este esquema al proceso de hábeas data y también al proceso de
cumpiimiento, estableciendo que -este último- procede para que se acate una norrna legal o se
ejecute un acto administrativo.
Rogenro Arrrco Pr¡rlros ló9

El presente Art. 2'prescribe las siguientes reglas:


l. Procedencia del hábeas corpus, amparo y hábeas data. Frente a arnenazas (perjuicio futuro)
o violaciones (perjuicio actual), ya sean materializadas por una acción (obligación de hacer o
dar) u omisión (obligación de no hacer), pudiendo ser el agresor un funcionario o autoridad
pública o un particular. La amenaza edge 2 requisitos obiigatorios y concomitantes para su
procedencia; a) Que sea inminente (que se realice en un breve plazol y b) Cierta (que sea fisica
y jurídicamente posible).
2. Procedencia del proceso de cumplimiento. Ante la renuencia (incumplimiento) de un funciona-
rio o autoridad pública para cumplir ya sea una norma legal o ejecutar un acto administrativo
firme.

u
¿Cuáles son los requisitos de amenaza de un derecho fundamental?
El TC establece que "(cuando) se alegue una arnenaza de violación de un derecho constitucional,
se debe acreditar que ella sea ciertay de inminenterealización (...)" (Expediente N" 0987-2004-AAl
TC).

III
¿Los procesos constitucionales de la libertad tienen
"finalidad restitutoria"?
Cabe precisar que:

'(...) no existe estación probatoria en el amparo porque en él no se decla¡a¡ ni constituyen a favor


de ninguna de las partes derechos constitucionales, lo que si sucede en otra clase de procesos
ordinarios, para cu]o caso, precisamente, se ha previsto la estación probatoria.
El amparo, -v con é1 todos los procesos constituciona.les de la libertad (...) solo tiene por finaiidad
restablecer el ejercicio de un derecho constitucionai. esto es. tiene una ñnalidad eminentemente
restitutoria.
Lo que sigrrifica que. teniendo el recurrente Ia calidad de titula¡ del derecho constitucional, el
amparo se dirige básrcamente a analtza¡ si el acto reclamado es o no lesivo de aquel atributo
subjetivo reconocido por la Norma Suprema del Estado. En efecto, a través de estos procesos no
se puede solicita¡ la decla¡ación de un derecho o, quizá, que se constituya uno (...)" (Expediente
N" 0410-2002-AA/TC).

Iv
¿Las deudas civiles pueden limitar la libertad?
La respuesta es no (como regla o principio general), y así lo ha señalado e1 TC al establecer que:
"(...) la falta de pago por gastos de hospitalización, no se puede impedir que los pacientes dados de
alta hagan uso de su libertad de salida de los centros hospitalarios o asistenciales, y sobre todo se
resalta que ni mucho menos se les debe condicionar a trámite administrativo alguno, salvo acto
voluntario del paciente..." (Expediente N" 1576-2002-HC-TC). Aunque, es necesario precisar que
laúnica excepción a esta regla general la encontramos en el acápite c del inciso 24 del Art.2'de la
Carta Magrra que prescribe "No hay prisión por deudas. Este principio no limita el mandato judicial
por incumplimiento de deberes alimentarios" en concordancia con el Art. 149' "delito por omisión
a los deberes por alimentos" del Código Penal.

v
Admisibilidad y Procedencia (CPC, L28 y 426,4271
El juez declara la inadmisibilidad de un acto procesal cuando carece de un requisito de forma o
este se cumple defectuosamente. El juez declara la improcedencia de un acto procesal si la omisión
o defecto es de un requisito de fondo.
170 Lrsco ll: ExÉoesrs orL Cóoroo Pnocesnr CoNsrrrucroNeL

VI
Inadmisibilidad de la Demanda (CPC, 157-1,4261
El juez declarará inadmisible la demanda cuando: 1) no tenga los requisitos legales; 2) no se acom-
pañen los anexos exigidos por ley; 3) el petitorio sea incompleto o impreciso o 4) la vÍa procedimen-
tal propuesta no corresponda a 1a naturaleza del petitorio o al valor de este, salvo que la ley permita
su adaptación. En estos casos, el juez ordenará al demandante subsanar obligatoriamente dicho
defecto procesal dentro de un plazo determinado, si este no cumple rechazará la demanda.

vII
Improcedencia de la Demanda ICPC,427l
El juez decla¡ará improcedente la demanda cuando:

1. el demandante carezca evidentemente de legitimidad para obrar;


2. el demanda¡rte carezca manifiestamente de interés para obrar;
3. advierta 1a caducidad del derecho;
4. carezca de competencia;
5. no exista conexión lógica entre 1os hechos y e1 petitorio;
6. el petitorio fuese jurídica o fisicamente imposible o
7. contenga una indebida acumulación de pretensiones.

Si el juez estimara que Ia demanda es maniflestamente improcedente, 1a declarará así de plano (a


esto se llama improcedencia liminaf , expresando 1os fundamentos de su decisión y devolviendo los
anexos. Aquí no cabe subsanación de la dema¡da, si no cumple los requisitos de ley es rechazada
de plano. Si ia resolución que decla¡a la improcedencia fuese apelada, el juez pondrá en conoci-
miento de1 demandado el recurso interpuesto. La resolución superior que resuelva en deflnitiva 1a
improcedencia produce efectos para a-mbas partes.

@rr*"o"n"ro Ír"n " o o"ro" uo"ooo"


"n
nor *

Cuando se invoque la amenaza o violación de actos que tienen como sustento la apli-
cación de una norma autoaplicativa incompatible con la Constitución, la sentencia que
declare fundada la demanda dispondrá, además, la inaplicabilidad de la citada norma.
Son normas autoaplicativas, aquellas cuya aplicabilidad, una vez que han entrado en vi-
gencia, resulta inmediata e incondicionada.
Las decisiones jurisdiccionales que se adopten en aplicación del control difuso de la
constitucionalidad de las normas, serán elevadas en consulta a la Sala Constitucional y
Social de la Corte Suprema de Justicia de la República, si no fueran impugnadas. Lo son
igualmente las resoluciones judiciales en segunda instancia en las que se aplique este
mismo precepto, aun cuando contra estas no proceda medio impugnatorio alguno.
En todos estos casos, los Jueces se limitan a declarar la inaplicación de la norma por
incompatibilidad inconstitucional, para el caso concreto, sin afectar su vigencia, reali-
zando interpretación constitucional, conforme a la forma y modo que la Constitución
establece.
Cuando se trata de normas de menor jerarquía, rige el mismo principio, no requiriéndose
la elevación en consulta, sin perjuicio del proceso de acción popular. La consulta a que
hace alusión el presente articulo se hace en interés de la ley.

Antecedentes:
Fuente: LHAC Art. 3" y LPAP {rt.22".
Proyecto de Ley N" 09371: Art. 3'.
RoerBro Arreno PrNrrros 171
I

Concordancias:
CPConst.: Art. VI (Control difuso).
Otras cc.: C. Arts. 51', 138'.
Derecho comparado:
CPConst. de Tücumá,¡ (Arg.) Arts. 32', 39', 50".
Ley de Acciones Populares y de Grupo (Col.) Arts. 9", 46'.

Comentario
I
La presente norma tiene como fuentes legislativas directas, tanto el Art. 3" "Procedencia de la ac-
ción en caso de normas inconstitucionales" de 1a derogada Ley de Hábeas Corpus y Amparo (LHAC)
como el Art.22" "Efectos de la sentencia consentida o ejecutoriada" de la Ley Procesal de Ia Acción
Popular (LPAP).
Este Art. 3o similar al previsto en e1 Art. VI del mismo CPConst., también consagra el control difuso
de la Constituaón; es decir, Ia posibilidad de los jueces -en la jurisdicción común u ordinaria- de
hacer uso del control de la constitucionalidad mediante la inaplicabilidad de la norma legal que
viola la Constitución, conforme e1 segundo párrafo del Art. 138'de la Constitución (este mecanismo
procesal se denomina en doctrina "excepcíón de inconstitucionalidad" o "inaplicabilidad de la leg\:
En todo proceso, de existir incompatibilidad entre una norma constitucional y una norma legal, los
jueces prefieren (aplicarán) la norma constitucional. Y del mismo modo, siguiendo el mismo criterio
de supremacÍa o jerarquía normativa de la Constitución, los jueces prefieren (aplicarán) la norma
lega1 sobre toda otra norma de rango inferior (p. e., conflicto normativo entre una 1ey y un decreto
supremo; entre un decreto supremo y una resolución ministerial; etc.).
Este Art. 3" del CPConst. establece la regla de procedencia de procesos constituciona-les contra las
"normas autoaplicatiuas" (ver su definición en su páraJo 2) que afectan la constitucionalidad; y
en dlcho caso, se dispondrá inaplicabilidad -cjercicio del Control Difuso según e1 Art. 138" parr.2
de la Constitución- de dicha norma infractora (es decir, dicha norma no se aplicará a 1as partes
aJectadas; pero seguirá ügente para todo el resto del ordenamientojurídico).

II
Ei Art. 1o de 1a Ley N' 28946 "Leg que modifica el Código Procesal Constitucional" (pub. 24-12-06)
introduce a este Art. 3o 1as siguientes importantes modiflcaciones e innovaciones:
1. Se destaca que la Ley N' 28946 a diferencia del proyecto legislativo N' 747 |2OO6-PE original
del Ejecutivo en lo referente al "control difuso", no modifica el Art. VI de1 Título Preliminar del
CPConst., sino afecta directamente su Art. 3o.
2. El texto original del Art. 3' del CPConst. regulaba únicamente el caso de los amparos contra
"actos de aplicación o de ejecución" de normas inconstitucionales; no regulaba los amparos
contra norma s " autoaplicatiuas ".
3. Se precisa expresamente que los amparos contra normas "autoaplicafiuas", se venian apli-
cando en la práctica jurisprudencial del Tribunal Constitucional, como p. e. en amparos de
materia tributaria STC N' 2302-2003-M/TC. De este, procedía un amparo contra violación de
derechos constitucionales "sin ser necesario -o como requisito previo- la ejecución de un acto
de aplicación a1 caso concreto.
4. La Ley N' 28946 (Art. 3" párr. 1) introduce un cambio radical en materia de protección de de-
rechos constitucionales; porque, por primera vez en el Perú ahora se regula normativamente
"el amparo contra normas autoaplicatiuas".
5. Deflne el concepto de "normas autoaplicatiuas", como aquellas cuya aplicabilidad (o produc-
ción de efectos jurídicos) resulta inmediata e incondicionada, una vez que han entrado en
vigencia. Es decir, "normas autoaplicatiuas" son aquellas cuya eflcacia no está sujeta a actos
posteriores, sino que operan desde su entrada en vigencia (Art. 3' párr.2\.
172 Lrano ll: ExÉcesrs oer Cóorco Pnoceser CoNsrrucro¡tlr

6. Ratifica y establece de modo expreso que el juez realiza una función del "control difuso" frente a
actos basados en normas autoaplicativas, conforme los Arts. 138o y 51o de la Carta Magna. Por
el control dtfuso, en todo proceso de existir incompatibilidad entre una norna constitucional y
una norma legal, los jueces prefieren la primera. Igualmente, prefieren la norma legal (referida
"a todas las normas con rango de ley") sobre toda norma de rango inferior. (Art. 3' parr. 3).
7. Sin embargo, se destaca 1a aparente contradicción entre el título del Art. 3o del CPConst. que
alude a "procedencia frente a actos basados en normas'y el texto modificado del Art. 3' (párrs.
1 y 2) que señala 'hcúos que tienen como sustento la aplicación de una norma autoaplicatiua'
(alude a su "aplicabilidad") con el concepto mismo de "norma autoaplicatiua".
Pues, por su propia naturaleza g definición, la norma autoaplicatiua no requiere "de actos" de
aplicación o ejecución. Son normos autoaplicatiuas aquellas normas de ejecución inmediata y
que no requieren estar contenidas o plasmadas en actos (materiales u objetivos) para ser efi-
caces.
9. El informe del Estudio Echecopar Abogados sobre la Ley N' 28946 (Rev. JUS "Doctrina &
Práctica" 212007) señala que, este error de coherencia en los conceptos regulados, más allá
de ser un simple error de técnica legislatiua, "puede conducir a los jueces constitucionales a
confusiones de gran relevancia".
Por ejemplo, en referencia a la determinación del plazo de interposición de la demanda de am-
paro previsto en el Art. 44" del CPConst., ¿a partir de qué momento se computará la afectación
del derecho constitucional? Veamos, los dos supuestos probables:
A) Ante norma autoaplicatiua. Si la afectación es producto de una "norma autoaplicativa',
este se computaría desde la fecha de su entrada en vigencia, y
B) Ante acto de aplicacíón. Si la afectación es producida por un 'acto de aplicación', este se
computaría -generalmente- desde su notificación al afectado.
Es importante precisar, que se trata de plazos disti¡tos, que el juzgador podrÍa llegar a con-
fundir como consecuencia de 1a ma-1a redacción de la presente norna, en
1a medida que podría
comprenderse erróneamente, que el plazo para impugnar wa "norma autoaplicatiua" comen-
zariaa computarse nuevamente (o incluso, que "revive'), en el supuesto de que se emitaun
acto.basado en dicha disposición.
9. La protección de los derechos fundamentales no debe admitir limitación ni restricciones a su
acceso y ejercicio, al contrario debe estar provista de la mayor amplitud y facilidades para su
efectivo ejercicio.
Es importante precisar y resaltar, que la actual regulación del "amparo contra normas autoa-
plicativas" (introducida por el presente Art. 3'del CPConst.), no significa que haya desapare-
cido o eliminado la posibilidad de1 "amparo contra un acto basado en una norma" (contra un
acto de aplicación). Pues, puede iniciar un proceso constitucional contra un acto basado en
una norma, conforme la siguiente base legal:
A) CPConst. Art. 2o "Procedencia de los procesos constitucionales de Ia Libertad" (Cláusula
General), o
B) Constitución Art. 200" inc. 2 "impugnación de actos emitidos basados funcionario o per-
sona que vulnere los derechos garantizados por la Constitución".
nla
10 Se dispone la obligatoria aplicación de consulta" ante la Corte Suprema para las "decisiones
juisdiccionales" (precisando que, este vocablo admite resoluciones del tipo sentencias y otras
resoluciones) en las que se aplique el mecanismo del control difuso, si no fueran impugnadas
tanto en primera como en segunda instancia (incluso, sí en aún en este último caso, no proce-
diese recurso alguno contra dicha resolución de segunda sentencia).
Esta modiflcación tiene como antecedente el Art. 14' de la Ley Orgá,nica dei Poder Judicial.
Con esta revisión por la instancia superior se busca lograr un debido control de la constitucio-
nalidad de la ley o del orden normativo frente a abusos de los jueces al aplicar su prerrogativa
de control difuso (p. e., en los casos de demandas de amparos interpuestos por empresas de
,

casinos y tragamonedas para funcionar sin contar con las autorizaciones debidas ni cumplir
con los reglamentos legales establecidos). (Art. 3' parr. 3).
11. Precisamos que la consulta ante la Corte Suprema en materia de control difuso solo es proce-
dente en los siguientes dos supuestos:
A) Cuando la sentencia de primera instancia es declarada fundada y no es impugnada, y
B) Cuando la sentencia de segunda instancia es declarada fundada (en cuyo caso no cabe
medio de impugnación alguno).
Sin embargo, no existe ninguna objeción o prohibición, para que este mecanismo de consulta
también se aplique alas resoluciones recaídas enlos proceso cautelares; por cuanto, el párrafo
3 del Art. 3' del CPConst. no alude exclusivamente a sentencias, sino admite una variedad
mayor de resoluciones pues utiliza el vocablo genérico de "decisionesjurisdiccionaies".
t2. El informe del Estudio Echecopar Abogados sobre la Ley N' 28946 (Rev. JUS "Doctrina & Prác-
tíca" 2120071 señala que, la incorporación de la obligatoria "consulta" ante la Corte Suprema
para las decisiones jurisdiccionales en las que se aplique el meca¡ismo del control difuso, pre-
vista en el Art. 3'del CPConst. y no en una norma de alcance general (como e1 Art. VI del Título
Preliminar del CPConst.), ha dejado dudas respecto de:
A) Si la obtigación de elevar el fallo en consulta a la Corte Suprema está circunscrita úni-
camente a las resoluciones judiciales en que se realiza control difuso de normas legales
autoaplicativas; o
B) Si opera respecto de todo tipo de norma; es decir, extendiéndose incluso a los casos en
que el acto lesivo es uno de aplicación de una norma, que exige al juez constitucional
su inaplicación al caso concreto. Aun cuando, por su ubicación sistemática, es posible
aflrmar que este trámite solo sería exigible a los supuestos de amparo contra nornas
autoaplicativas, no encontramos razón para que no se pueda extenderse a todos aquellos
casos en que se ejerce la facultad del control difuso de la constitucionalidad de las leyes.

Si la Corte Suprema desaprobara la sentencia emitida en un amparo (declarando infundada o


improcedente Ia demanda), ella podría ser impugrrada por el afectado mediante un "recurso de
agravio constitucional", que tendría que ser resuelto por e1 Tribunal Constituciona-l, máximo
órgano en materia de interpretación constitucional.
Debe resaltarse, que 1a introducción de la consulta ante la Corte Suprema para las "decisiones
jurisdiccional es" (en los procesos constitucionales/ en las que se aplique el mecanismo del con-
trol difuso, estaría abriendo la posibilidad de una reuisión del fallo en aquellos casos en que
Ia demanda sea estimada (precisando que en la práctica de la jurisdicción ordinana, el órgano
jurisdiccional al resolver una consulta se pronuncia además sobre el fondo del asunto, dando
por concluido el proceso), y permitiria que la controversia sea flnalmente resuelta por la Corte
Suprema y, en última instancia, por el Tribunal Constitucional.
13. El párrafo 4 del Art. 3' del CPConst. señala el "alcance del ejercicio del control difuso realizado
por el juez"; caracterizado sobre todo porque el juez se limita a inaplicar la norma incompatible
con la Constitución (utiliza el mecanismo procesal conocido como "la inaplicabilidad de la leg"
); es decir, dicha norma no tienen efecto legal o validez únicay expresamente para dicho caso
concreto, la sentencia tiene alcance particalar (precisando que dicha norma impugnada, sigue
tendiendo validez y existencia al interior de1 ordenamiento jurídico peruano).
Pues, caso distinto serÍa si dicha norma hubiera sido declarada inconstitucional (p. e., a través
de un proceso de inconstitucional), y solo en este único caso, dicha norma deja de producir
efectosjurídicos y tener vaJidez, la sentenciatiene alcance general (por cuanto, esa nofina es
excluida o expulsada del ordenamiento jurídico. (Art. 3' párr. 4l
14. Estado de cosas inconstitucional.
Asimismo, el párrafo 4 del Art. 3" del CPConst. al establecer expresamente que la sentencia en
materia de control dftrso solo tiene eficacia para el "caso concreto", podría limitar la posibili-
dad de que el Tribunal Constitucional continúe desarrollando ciertas flguras procesales (como
174 Lrsno ll: ExÉorsls oer Cóolco Pnocesnr Co¡lsrlrucroNar

aquella del "Estado de Cosas InconstitucionalJ que actualmente permiten extender los efectos
de una sentencia fundada en materia de control difuso a sujetos distintos de los involucrados
como partes en el proceso de amparo.
Tal extensión de efectos jurídicos de dicha sentencia, se justificaría por la necesidad de una
mayor y más eflcaz protección de los derechos constituciona_les afectados.
La flgura procesal del "Estado de Cosas inconstitucional" ha posibilitado que a través del pro-
ceso de arnparo, el Tribunal Constitucional emita sentencias con alcances generales cuando se
ha comprobado objetivamente una vulneración sistemática )¡ reiterativa de la constituciona
lidad. afecta¡do derechos fundamentales de un grupo especÍfico J¿ determinado de personas.
Citamos como ejemplo , la trulneración del derecho de información de los magistrados evaluados
por el Consejo Nacional de la Magistratura (STC N' 4 1 19-2005-PA) donde el Tribunal Consti-
tucional utilizó esta novedosa flgura procesal.
Cabe ahora preguntarnos, ¿si la aplicación de estas "nuevas figuras procesales" que buscan
una más efectiva y oportuna tutela de los derechos fundamentales, se verían limitados (o 1o
peor, excluidos) por la introducción de esta modiflcación del párrafo 4 de1 Art. 3' del CPConst.?
La respuesta solo 1a tiene la jurisprudencia constitucional.
15. Precisa que el control difuso ejercido por el juez procede tanto frente a leyes como a frente a
"normas de menor jerarquía" (p. e., decretos supremos, decretos de alcaldÍa, resoluciones y
otros). Con 1o cual, aclara necesariamente el panorama del aicance o competencia del juez al
aplicar su potestad de controi difuso de la normatividad peruana consagrada en 1a Carta Mag-
na; porque, muchos jueces pensaban (¿?) que solo procedía el control difuso frente a normas
jurídicas autoaplicativas "de rango legal" (es decir, solo ante leyes o normas juridicas de rango
similar a leyes: decretos legislativos, decretos leyes, normas regionales, ordenanzas municipa-
les, etc.), y no lo aplicaban frente a otras "normas jurÍdicas de rango inferior'. (Art. 3'párr. 5)
16. De modo expreso e indubitable, se establece ahora categóricamente en el CPConst. -con la
adición introducida por el Art. 3'de la Ley N'28946- que eljuez debe aplicar obligatonamente
también e\ control dí7trso (pues, "...rige el mismo principio" que para el control constitucionali-
dad de las leyes) para nornas jurÍdicas de raago inferior a 1a ley. (Art. 3" parr. 5)
17. Acción de amparo contra normas (sin rango legal).
SE precisa que aún a¡tes de la vigencia del Art. 3'de 1a Ley N" 28946, e1 nuevo Código Pro-
cesal Constitucional no preveía prohibición expresa para la interposición de amparos contra
"normas autoaplicatiuas"; en todo caso, debe tenerse en cuenta que, a pesar que las norrnas
procesales constituciona-les derogadas no regulaban expresamente el amparo contra normas
autoaplicatiuas, el Tribunal Constitucional venía interpretando que el amparo sí procede con-
tra "normas autoaplicatíuas" -que son aquellas cuya eficacia no está sujeta a actos posteriores,
sino que operan desde su entrada en vigencia- si estas afectan derechos constitucionales,
pues 1o contrario generaría indefensión al afectado y una limitación injustificada del acceso a
la justicia constitucional.
18. El ejercicio del control difuso del juez ante "normas de menor jerarauía a la leA".
Por ejemplo, ante decretos supremos, resoluciones ministeriales, etc., no hay exclusión ni
impedimento el poder impugnar dicha misma norma a través de un proceso de acción popular.
(Art. 3'párr. 5)
Es muy ilustrativo citar aquí el siguiente nDrecedente vinculante": Sentencia recaída en el
Expediente N' 1311-2000-AA/TC, en la acción de amparo interpuesta por 1a empresa British
American Tobacco (South America) Ltd. Sucursal del Perú contra el MEF y la SUNAT para que
no se le apiique el Decreto Supremo N" 158-99-EF.
Pues, a través de este precedente, se estableció -al menos a nivel jurisprudencial- de modo claro
e indubitable, que upara impugnar una norma legal, es procedente tanto el oroceso de
o,ntgaro como el Droceso de acción populdr: precisdndo que ld. diÍerencia en la. uüliza-
ción o elección de uno u otro proceso. radico en el alcance d.e la sentenciau (en el primer
caso, la sentencia decla¡a la inapiicación de 1a norrna impugnada solo para e1 caso concreto
Roeenro Arr¡no PlNll-l-os t75

-solo es invalida inter partes o solo para las partes-; y en el segundo caso, la sentencia expulsa
la norma impugnada fuera dei ordenamiento jurídico, y la declarada invalida frente a todos).
19. Se establece que la procedencia de "la consutta" en un caso donde se aplique el control
difuso, obedece y responde a la protección del interés público (traducido materialmente en e1
respeto y observancia de lajerarquía constitucional).
Por ello, es importante que "la decisión judicial en materia de control difuso, por la cual una
norma jurídica es declarada inaplicable a un caso concreto" -por ser dicha norma incompatible
con una norrna inconstitucional- sea revisada por la instancia superior para un debido control
de la constitucionalidad de la ley o del orden normativo; porque:
¿Qué pasaría si el órgano jurisdiccional infeior se equivoca (1o cual lamentablemente constata-
mos con cierta frecuencia, al ver jueces que errónea y abusivamente "admiten demandas de am-
paro frente a hechos a todas luces i1ega1es", como p. e., en los casos de las demandas de amparo
interpuestas por empresas de casinos y tragamonedas ante jueces constitucionales en provincia,
que permitieron haciendo un uso abusivo de su prerrogativa de control difuso que ilegalmente
más de 600 de dichos negocios trabajen sin autorización y a1 margen de ia 1ey entorpeciendo ia
natural labor administrativa y legislativa de1 Poder Ejecutivo) y declara inaplicable una norna
jurídica que es totalmente compatible o acorde con 1a Constitución (y además, la constitucio-
nalidad de dicha norma juridica "que regulaba los casinos y tragamonedas" no solo había sido
confrrmada por sentencia del propio Tribunal Constitucional; sino que además en ella, se hacía
mención expresa que los jueces del Poder Judicial no podían desacatarla) (Art. 3 párr. 6)?
20. Sobre este punto, el mismo Presidente de la República señalo enfáticamente: "No permitiremos
que un juez de Cajamarca dicte recursos de amparo para abnr casinos en Tacna. Eso es comtp-
ción" (EI Comercio, Lima,22 de diciembre de 2006).
Por ello, el Tribunal Constitucional ha señalado que una cosa es la autonomÍa del Poder Judi-
cial (sobre todo en su prerrogativa del control dtfusol, y otra cosa, es la autarquía de 1os magis-
trados; y ha solicitado, al Organo de Control de la Magistratura (OCMA) que los magistrados
del Poder Judicial que en los últimos anos admitieron dichos arnparos a favor de 1as empresas
de casinos y tragamonedas sean investigados, para determinar sus responsabilidades y se
apliquen las sanciones respectivas.
III
Pero es importante precisar que los jueces no podrán aplicar (mediante el control difuso) una
norna cuya constitucionalidad haya sido conñrmada por el Tribunal Constitucional en un proce-
so de inconstitucionalidad, o por el Poder Judicial en un proceso de acción popular (conforme 1o
establecido por el párr. 1 del Art. VI del CPConst.). Sin duda, esto representa un claro límite a la
aplicación del control difuso en sede judicial, que encontramos justificado no solo porque apunta
a afranzar el papel rector que debe corresponder al Tribunal Constituciona,l en este campo, sino en
aras de dar coherencia y unidad de criterio a 1a decisión sobre la vigencia de las normas dentro de1
ordenamiento jurídico.

ry
¿Cuál es el criterio de procedencia del amparo ante normas legales?
El TC ha resuelto que, "si bien el artícuIo 200", inciso 2 de 1a Constitución dispone que Ia acción de
alnparo no procede contra normas legaies, debe entenderse que esta prohibición se refiere a accio-
nes de amparo que pretendan 1a deciaración, por parte del Tribunal Constitucional, de la inconsti-
tucionalidad de una normajurÍdica, en uso del control concentrado y con efectos erga omnes, para
expulsarla definitivamente de1 sistema jurídico; pero que sÍ procede 1a acción de amparo, cuando
su objeto es la no aplicación de una norna que se estima incompatible con la Constitución, res-
pecto a un caso concreto, en uso del control difuso del Tribunal Constitucional, y con efectos solo
para el demandante, conforme lo dispone el artÍcu1o 3' de la Ley N' 23506" (Expediente N" 131 1-
2000-AA/TC).
v
contra normas AUT.APLI.ATI'AS
Es important. o..rr"* llparo
"(...) la acción de amparo procede contra el hecho u omisión por parte de cualquier autoridad, fun-
cionario o persona, que l,rrlnera o arnenaza los demás derechos reconocidos por la Constitución.
No procede contra normas legales ni contra resoluciones judiciales emanadas de procedimiento
regr.rlar', (...) un amplio sector doctrinario considera que no es conveniente impedir el empleo del
Amparo contra normas legales -Amparo Direcfo, según la denominación otorgada por la doctrina-,
pues eisten normas legales de ejecución inmediata (conocidas como normas outoaplicaüuas),
que no requieren de ningún acto adicional para ser aplicadas a casos concretos, ya que desde su
vigencia lesionan derechos constitucionales. Como ejemplos de normas autoaplicativas tenemos a
las normas que declaran nulidad de actos o 1as que expropian un determinado bien..." (Expediente
N" s283-2003-AA/TC).

VI
¿Amparo contra normas PROGRAMÁTICAS o de desarrollo?
'El Tribunal Constitucional sostiene que el Amparo contra normas legales procede: a) Tratándose
de normas autoaplicativas, cuando estas directamente lrrlneren derechos constitucionales, pues
optarse por una interpretación rígida del inciso 2 del articulo 200 de la Constitución, supondría
que la violación de un derecho constitucional por normas de esta naturaleza, quedara en total
indefensión, encontrándose ello en absoluta contradicción con la filosofia personaiista con la que
se encuentra impregnado todo nuestro ordenamiento constitucional. b) Tratándose de normas de
eficacia diferida, no podrá válidamente optarse por su no aplicación por inconstitucional, ent¡e
tanto no se materialicen aquellos actos que le permitan a la norma con rango de ley adquirir efi-
cacia". (Expediente N' 1 1 52-97-AA-TC)
uNormas programáticas o de desarrollo" son aquellas de eficacia diferida; es decir,
requieren del
dictado de una segunda norrna que las reglarnente para que puedan surtir efectos jurÍdicos (las
norrnas programáticas están vigentes pero no surten efectos jurídicos). // Son Io opuesto a las
onormas autoaplicativas o de eficacia inmediata" (que son aquellas que producen efectos juridicos
al dÍa.siguiente de su publicación).

vII
Jurisprudencia Extranjera (norma autoaplicativa / heteroaplicativa)
"En ese orden de ideas, una norma autoaplicativa es aquella que su contenido produce efectos
jurídicos -positivos o negativos- en la esfera jurídica de alguien, desde el momento en que entra
en vigencia formalmente; mientras que una norma heteroaplicativa, carece de la capacidad de
producir efectos de manera directa en la esfera jurídica de alguien, por 1o que, requiere de un
acto posterior de aplicación; caso contrario, se estaría ante una ausencia de agravio -requisito
sine qua non para que proceda el amparo constitucional-". (Sa1a de 1o Constitucional de la Corte
Suprema de Justicia: SAN SALVADOR, a las quince horas y trece minutos del día catorce de julio
de dos mil tres).

vIII
Inaplicabilidad de normas jurídicas a través del proceso de Amparo
El Tribunal Constitucional en la sentencia (EXP. N' 2302-2003-AA/TC) estableció como regla con
la calidad de "precedente vinculante" la Inapiicabilidad de normas juidicas a través del Proceso
de Amparo:

1. Demanda
Con fecha 17 de septiembre de 2001, ia recurrente interpone acción de amparo contra la
Municipalidad Distrital de Jesús María, la Superintendencia Nacional de Aduanas - Lima y
el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), por considerar que se vienen mlnerando sus
derechos fundamentales a la igualdad ante 1a iey, a la propiedad, a la iniciativa privada, a la
Rogrnro Alrneo PrNrtos 177

no confiscatoriedad de los tributos y al respeto del principio de legalidad; y, en consecuencia,


solicita oue se declaren inaplicables a su caso:
. los artículos 48o al 53o del Decreto Legislativo No 776, referido al Impuesto a los
Juegos; y,
. el artículo 9o inciso a) del Decreto Supremo N" 095-96-EF, Reglamento del Impuesto Se-
lectivo al Consumo a los juegos de aza¡ y apuestas.

Señala que la empresa presenta pérdidas, y el pago de ambos tributos resulta confiscatorio al
gravar doblemente a una misma actiüdad comercial, por esta raz6n, no pueden pagar los tri-
butos establecidos en dichas normas, para 1o cual, se verían obligados a destinar sus activos,
es decir, sustrayendo su propiedad. Asimismo, alegan que el Decreto Supremo N' 095-96-EF,
a.l establecer la alicuota del impuesto vulnera el principio de legalidad del a¡ticulo 74" de la
Constitución, según el cual, solo por ley se pueden crear tributos, 1o que implica que todos sus
elementos esenciales, siendo uno de ellos latasa del Impuesto, sean ñjados por leyy no por
noñna infrdegal como en el presente caso.
2. Contestación de la demanda
La Municipalidad Distrital de Jesús María contesta la demanda negándola y contradiciéndola
en todos sus extremos, y solicita que se la declare infundada o improcedente, aduciendo que
las supuestas violaciones de los derechos fundamentales invocados ha¡ caducado, agregando
que el petitorio de la demanda no es claro, ya que algunos artÍculos cuestionados han sido de-
rogados y otros modificados por las Leyes Nos 26812 y 27153,1o cual no ha sido contemplado
por el recurrente. Asimismo, alega que la empresa demanda¡te no ha acreditado la supuesta
confi scatoriedad que alega.
El Procurador Priblico encargado de los Asuntos Judiciales del MEF deduce las excepciones de
falta de legrtimidad para obrar del demandado, de incompetencia, de fa.lta de agotamiento de la
vía previa y de caducidad; y, solicita que se la decla¡e improcedente o infundada, por estimar,
que la demanda¡te no ha seña-lado un acto concreto de afectación de sus derechos constitu-
cionales y que 1a acción de amparo no es la vía idónea para cuestionar la validez de normas
legales emitidas con sujeción a la ley.
La SUNAT deduce las excepciones de falta de legitimidad dei demandado, indebida acumula-
ción de pretensiones y caducidad; y contesta la dema¡da solicitando que se la declare infun-
dada o improcedente, aleggndo que la acción de arparo no es la vía idóaea para impugnar
la validez de una norma iurídica. ea cuyo caso. la vía correspondiente es la acción de
inconstitucionalidad.
3. Resolución de primera instancia
El Sexagésimo Quinto Juzgado Especializado en lo Civil de la Corte Superior de Justicia
de Lima, con fecha I de abril de 2002, declaró fundada la excepción de falta de legitimidad
para obrar, respecto del MEF, infundadas las excepciones de falta de legitimidad para obrar
respecto a la SUNAT, de incompetencia, de falta de agota.miento de la vía administrativa y de
caducidad, e infundada la demanda, por considerar que en autos no existe medio probatorio
alguno que demuestre el daño sufrido, máxime cuando no es posible determinar la situación
de pérdida que la demandante alega, no siendo suflciente para ello el estado de pérdidas y
ganancias que consta en autos. En consecuencia, es necesario que la presente causa sea
vista en una vía que cuente con estación probatoria, donde se puedan merituar mayores
elementos de juicio.

4. Resolución de segunda i¡sta¡cia


La recurrida confirmó la apelada por las mismas consideraciones, debido a que no se ha acre-
ditado el estado de pérdidas alegado, siendo insuficientes los documentos probatorios presen-
tado por la empresa demandante.
FALLO. Ante estos hechos el Tribunal Constitucional resolvió lo siguiente:
178 Lraeo ll: Execesrs oeL Cóorco Pnocesnr CoNsrrrucroN¡L

A) Declarar INFUNDADO el proceso constitucional de amparo respecto a la confiscatoriedad


por doble imposición en el caso del Impuesto a los Juegos y el Impuesto Selectivo a 1os
Juegos de Azar y Apuestas, conforme a los fundamentos 21 al 28.
B) Declarar FUNDADO e1 proceso constitucional de amparo respecto a 1a inaplicación del
inciso a) del artículo 9" de1 Decreto Supremo 095-96-EF, Reglamento del Impuesto Selec-
tivo al Consumo a los Juegos de Azar y Apuestas; en consecuencia, déjense sin efecto 1as
órdenes de pago y resoluciones de cobranza coactiva derivadas de esta norma, y, que se
encuentren comprendidas en autos. (...)
c) Establézcase el precedente vinculante respecto al agotamiento de la vía previa en casos
similares, según 1o señalado en 1os fundamentos 5 a1 9. En consecuencia:
a) Cuando se cuestionen actos concretos de aplicación de una norma reglamentaria
-Decreto Supremo- directamente contraría a 1a Ley e indirectamente contraria a 1a
Constitución, será necesario e1 agotamiento de la vía previa;
b) La excepción a la regla precedente, serán los casos de afectaciones por norrnas au-
toaplicatiuas, en cuyo caso, el juez constitucional deberá fundamentar las razones
de ta1 califlcación.

procedencia respecto de resoluciones iudiciales


@
El amparo procede respecto de resoluciones judiciales firmes dictadas con manifiesto
agravio a la tutela procesal efectiva, que comprende el acceso a lajusticia y el debido pro-
ceso. Es improcedente cuando el agraviado dejó consentir la resolución que dice afectarlo,
El hábeas corpus procede cuando una resolución judicial firme vulnera en forma mani-
fiesta la libertad individual y la tutela procesal efectiva.
Se entiende por tutela procesal efectiva aquella situación jurídica de una persona en la
que se respetan, de modo enunciativo, sus derechos de libre acceso al órganojurisdiccio-
nal, a probar, de defensa, al contradictorio e igualdad sustancial en el proceso, a no ser
desviado de la jurisdicción predeterminada ni sometido a procedimientos distintos de
los previstos por la ley, a la obtención de una resolución fundada en derecho, a acceder
a los medios impugnatorios regulados, a la imposibilidad de revivir procesos fenecidos,
a la actuación adecuada y temporalmente oportuna de las resoluciones judiciales y a la
obserr¡ancia del principio de legalidad procesal penal,

Antecedentes:
LHCA: Art. 5'.
Proyecto de Ley N" 09371: Art. 4'.
Concordancias:
CPConst.:No tiene.
Otras cc.: C. Arts. 139" incs. 2, 3, 8, 13, 141 CPC Arts. I, 123'.
Derecho comparado:
CPConst. de Tucumán (Arg.) Arts. 32', 3B', 50'
Ley de Acciones Populares y de Grupo (Col.) Arts. 9",46.

Comentario
I
Este artículo tiene como fuente el Art. 5' de 1a Ley N' 23506 - LHCA, que establecÍa:
"Las acciones cle garantía también son pertinentes si una autoidad judiaal, fuera de un proce-
dimiento que e:; de su competenaa, emite una resolucíón o cwalc¡uier disposición que lesione un
de r e cho c onstitttcional".
Roarnro Arrnno PrNrLros 179

II
La Tutela procesal efectiva
La Constitución Política de 1993 (Art. 200 inc. 2, parte final) introdujo la prohibición de interponer
un proceso de amparo contra "resoluciones judiciales emanadas de procedimiento regular". Pues,
dicha regla no estaba prevista en 1a Carta Magna de 1979.
Los magistrados "vía interpretación" consideraron que si eran procedentes los amparos ante la
violación de dicha circunstancia; es decir, eran procedentes los amparos contra resoluciones ju-
diciales emanadas de "procedimientos irregulares". Para ello, equiparon e1 término "procedimiento
irregular" como "violación al debido proceso".
E1 CPConst. mantuvo dicha opción interpretativa de circunscribir el proceso de amparo contra re-
soluciones judicia-les para tutelar únicamente derechos de naturaleza procesal (ante la violación del
debido proceso). Pues, si se trataba de la afectación de un derecho material -como consecuencia de
la interpretación indebida de unjuez- 1a vía de impugnación son los recursos correspondientes en
lavÍa ordinaria (p. e., recurso de apelación, de casación, de queja), mas no el proceso de amparo.
Pero además, e1 CPConst. sustituyó en la normatividad (Art. 4') la expresión "procedimíento regu-
lar" por la de "tutela procesal ekctiua" que comprende a los derechos reconocidos por el Art. 139"
inc. 3 de la Constitución de 1993 (que son "Debido Proceso" y "Tutela Jurisdiccional").
El presente artícu1o IV introduce como innovación e1 concepto matriz o madre de "tutela procesal
efectiua", que a su vez comprende 1os dos siguientes derechos:
a) Derecho a1 acceso a la justicia (contenido en e1 Derecho alaTutelaJudicialEfectiua o Tutela
Jurisdiccional efectiva); y
b) Derecho a1 debido proceso.

Se precisa que ambos derechos están comprendidos en el Art. 139 de la C.


De este modo, la tutela procesal efectiva "es aquella situación jurídica de una persona en la que se
respetan, de modo enunciativo, los siguientes derechos (es decir, a manera de ejemplo, pues no se
restringe única y exclusivamente a estos casos):

1. Derecho de libre acceso a1 órganojurisdiccional;


2. Derecho a probar;
3. Derecho de defensa;
4. Derecho al contradictorio;
5. Derecho a la igualdad sustancial en el proceso;
6. Derecho a no ser desviado de la jurisdicción predeterminada ni sometido a procedimientos
distintos de 1os previstos por 1a le
7. Derecho a la obtención de una resolución fundada en derecho;
8. Derecho a acceder a 1os medios impugnatorios regulados;
9. Derecho a la imposibilidad de revivir procesos fenecidos;
10. Derecho a 1a actuación adecuada y temporalmente oportuna de las resoluciones judiciales; y
1 1. Derecho a la observancia del principio de legalidad procesal penal.

Es muy importante precisar, que e1 listado o repertorio de la tutela procesal efectiva del Art. 4, debe
entenderse de modo enunciativo (a manera de ejemplo o meramemte ilustrativa; y nunca restrictiva
ni limitativa).
III
Presupuestos para la procedencia de demanda
de Tutela procesal efectiva
A continuación se seña1an algunas pautas a considerar a1 interponer una demanda de tutela pro-
cesal efectiva:
180

1. Restricción de legitimidad activa (demandantesl


Esta demanda puede ser interpuesta única y exclusivamente en un proceso de hábeas corpus
o de amparo. La demanda está excluida para los otros procesos de hábeas data y de cumpli-
miento).
2. Solo contra resoluciónjudicial "ñrme" (o cosajuzgadaf
La demanda procede solo contra resoluciones judiciales flrmes. Una resolución judicial solo
será flrme cuando tenga 1a ca-lidad de cosa juzgada en materia constitucional.
La "resolución judicial firme" es asimilable a la "cosa jtzgada". Y la cosa juzgada es aquella
sentencia inmodif,cable o irrevisable, ya sea por ser sentencia ejecutoriada o sentencia con-
sentida.
Según la doctrina de derecho procesai tradicional, Ia "resolución judicial firme o cosa juzgada"
puede obtenerse de dos modos:
A) Sentencia ejecutoriada. Cuando ya no procede ningún medio impugnatorio contra la
sentencia (por agotamiento de todas las instancias para su revisión preüstas en la ley).
Esta sentencia puede haber resuelto ya sea la forma y/o fondo de la controversia; o
B) Sentencia consentida. Cuando la parte interesada no hace uso de su derecho de impug-
nación contra la sentencia dejando que prescriba (se extinga) el plazo de impugnación.
Esta sentencia puede haber resuelto ya sea la forma y/o fondo de la controversia.

Y conforme el Art. 6 del CPConst. adiciona un requisito especial a la cosa juzgada tradicional
se
"En los procesos constítucionales solo adquiere la autoridad de cosa ¡uzgada la decisión final
que se pronuncte sobre elfondo" les decir, debe entenderse "se pronunae sobre elfondo"cuando
el juez decida si hubo o no afectación a un derecho fundamental y si procede la reparación/
restitución del mismo a-l estado anterior a dicha lesión). Por tanto, solamente habrá cosa juzga-
da constitucional si eljuez resuelva e1 fondo del asunto; si únicamente resuelve la controversia
por la forma entonces solo habrá sentencia constituciona-l pero no esta tendrá 1a calidad ni
mérito de resolución judicia-l frrme o cosa juzgada.
3. Exige afectación de tutela procesal efectiva
La resolución judicial firme o cos_a juzgada debe afectar/lesionar la "tutela procesal efectiva'
(que está compuesto por dos-deíechos: el derecho al acceso a lajusticia y el derecho al debido
proceso).
4. Plazos de interposición de demanda
La demanda debe ser interpuesta en los plazos legales. En el caso del proceso de hábeas cor-
pus no hay plazo de prescripción para la interposición de la demanda de tutela procesal efecti-
va. En el caso del proceso de amparo hay un plazo de prescripción de "treinta (30) dÍas hábiles"
para la interposición de la demanda de tutela procesal efectiva, conforme el segundo párrafo
delArt. 44 del CPConst.: (CPConst. Art.441 "(...)Tratándose delproceso de amparoiniciado con-
tra resoluctón judicial, el plazo para interponer la demanda se iniaa anando la resolución queda
firme. Dicho plazo concluge treinta días hábiles después de la notificaaón de la resolución que
ordena se cumpla lo decidido."
5. Efecto jurídico de resolución estimativa
Si la demanda de tutela procesal fuere estimada, entonces deberá declarar "la anulación" de
la(s) norma(s) infractora(s) de la tutela procesal efectiva (teniendo dicha sentencia como "regla
general" efectos retroactivos).

ry
¿Qué se tutela? ¿Solamente derechos fundamentales de carácter procesal o tam-
bién derechos materiales?
Sin embargo, a partir de la sentencia recaída en el caso Apolonia Ccollcca (Exp. N" 3179-2004-AAl
TC) publicada en el diario oficial EI Peruano el 28-10-2006 se cambió radicalmente el criterio asu-
Roaenro Arr¡no Pl¡rll-l-os ' 18r

mido desde la existencia del proceso de amparo en el Perú (de más de 20 años) y se dejó de lado la
opción interpretativa acogida por el CPConst.; pues, de modo innovador se admite el amparo contra
résoluciones judiciales ñrmes en defensa de todos los derechos fundamentales (tanto procesales
como materiales).
Es decir, en }a actualidad el "amparo contra resoluciones judiciales f,rmes" resulta uable cuando
se aJtecfen fodos los derechos fundamentales. ]¡a no solo los de carácter procesal sino también los
derechos materiales. Con una decisión de esta naturaleza, el TC ha cambiado el diseño original del
amparo previsto por el CPConst.
Sin embargo, el jurista Samuel Abad Yupanqui, reitera "que a nuestro juicio el amparo contra deci-
siones jurisdiccionales en general solo deberÍa circunscribirse a la tutela procesal efectiva, criterio
que a nuestro juicio debería extenderse a la materia arbitral para no ingresar a evaluar el fondo
de sus decisiones". Y agrega, que eI TC en vez de decidirse a ampliar su cobertura (para tutelar
todos los derechos fundamentales), debería tratar de gararúizar que estos procesos cumplan con la
naturaleza urgente que los caracteríza (porque, incluso el TC no respeta los plazos de tramitación
establecidos por 1ey).

Nuevos criterios sobre el pt"",I p.r" Presentar una demanda


de amparo contra *resoluciones judiciales firmes'.
Luis Alberto Huerta Guerrero, distinguido catedrático de la PUC analiza estos nuevos criterios y
hace las siguientes precisiones:
27 de julio del 2010 fue publicada en la página web de1 Tribunal Constitucional la resolución
,,E1

recaída en el expediente 252-2009-PAlTC, denominada sentencia por el Tribunal a pesar de


que no existe un pronunciamiento sobre e1 fondo de la controversia, mediante la cual ha estableci-
do una nueva lectura de los a-lcances del artículo 44' del Código Procesal Constitucional, respecto
aJ plazo pa-ra presentar una demanda de amparo contra reéoluciones judiciales".

En concreto, este artícu1o seña-la: '(...) Tratándose de1 proceso de amparo iniciado contra resolución
judicial, elplazo para interponer demanda se inicia cua¡do la resolución queda flrme. Dicho pla-
1a
zo concluye treinta días hábi1es después de la notiflcación de 1a resolución que ordena se cumpla
1o decidido (...)".

Desde que el Código Procesal Constitucional entró en ügencia, en diciembre de1 2004, surgió la
duda sobre desde qué momento correspondía interponer una demanda de amparo contra una re-
solución judicial, pues el citado artículo 44o se prestaba a diferentes interpretaciones. La primera
alternativa era entender que el plazo empezaba a contarse desde que era notiflcada la resolución
judicial flrme que afectaba derechos fundamentales; la segunda que dicho plazo empezaba con la
notiflcación de la resolución que ordenaba que se cumpla con 10 decidido en la resolución judicial
flrme. En los hechos, el Tribunal optó por la primera opción, estableciendo a nuestra consideración
una interpretación de las normas procesales acorde con la flnaiidad del amparo, cual es la tutela
urgente de los derechos fundamentales. Además, al revisar la jurisprudencia del Tribunal sobre 1as
demandas de amparo contra resoluciones judiciales, resulta evidente que son muy pocos los casos
en que realmente se concreta una maniflesta afectación de derechos por parte de una autoridad
¡uaicia, 1o cual queda demostrado en el hecho que casi la generalidad de este tipo de demandas
sean declaradas improcedentes.
Cinco anos después de la vigencia del Código, el Tribunal Constitucional ha cambiado su parecer
al respecto y ha precisado que ei citado párrafo del artículo 44o de este cuerpo normativo debe ser
interpretado de otra manera, asumiendo la segunda de las opciones planteadas. A1 respecto ha
señalado:
.e1
demandante tiene la facultad de interponer la demanda de amparo desde que conoce de 1a re-
solución firme emitida en un procesojudicial que considera agraviante de sus derechos constitu-
cionales hasta treinta días después de notificada 1a resolución que ordena se cumpla 1o decidido"
(fundamento 9 de la resolución).
t82 Lrano ll: ExÉorsls oeL Cóoloo Pnocesrr Corslructo¡tnL

Para el Tribunal, esta nueva interpretación de1 artÍculo 44' se justifica en una adecuada lectura
literal de la citada norma (que le tomó cinco años) y 1a aplicación del principio a favor de1 desarrollo
- 1os procesos. En este sentido ha señalado:
"La conclusión a la que aquí se arriba no solo se desprende de un riguroso examen de1 contenido
literal de la antes citada norma y de la ya mencionada regla pro actione, sino de los principios
interpretativos pro homine y pro libertatis, que permiten que ante eventuales diferentes interpreta-
ciones de un dispositivo legal, que como ocurre en el presente caso, afectan a.l derecho al acceso
a la justicia constitucional, se opte por aquella interpretación que conduzca a una alternativa lo
menos limitadora posible de los derechos fundamentales, descartando de este modo aquellas que,
por el contrario, los restrinjan" (fundamento 14 de la resolución).

Sin embargo, el propio Tribunal advierte que pueden existir casos en donde no se emita la respecti-
va resoiución que ordena se cumpla 1o decidido en la resolución judicial que estaría afecta¡do dere-
chos fundamentales, con 1o cual el inicio del cómputo de1 plazo de prescripción se dilatarÍa indefini-
damente. Dándose cuenta que su nueva interpretación de1 artículo 44" d,el Código va a generar este
problema, y sin encontrar una respuesta jurídica clara al mismo, e1 Tribunal termina por invocar
a los jueces que Ia emisión de la resolución que ordene cumplir lo decidido no se demoie mucho:

"(...) ante la literalidad del articulo 44" del Código Procesal Constitucional, que permitiría en a.l-
gunos casos plazos bastante dilatados en el supuesto de no emitirse oportunamente la resolución
que ordena el cúmplase con 1o decidido, corresponde invoca¡ a losjueces y salas de la República
e1 que actúen con la debida diligencia para que el lapso comprendido entre la fecha de emisión
de una resolución firme que pone fin a un proceso judicial, que adquiere la autoridad de cosa
juzgada, y la notificación de la resolución que ordena se cumpla 1o decidiclo. no se extienda irrazo-
nablemente" (fundamento 15 de la resolución).

Luego de e1lo, e1 Tribunal procede a anafizar un tema diferente, relacionado con algo que es muy
frecuente por parte de 1os abogados litigantes en el pa-ís, cual es interponer cualquier recurso con-
tra una resolución judicia-1, de modo ta-l que 1o decidido en una sentencra no se cumpla de inmedia-
to. Además, mientras 1a impugnación se presente ante las más altas instancias judiciales, mavor
será e1 tiempo de demora que se obtenga respecto al cumplimiento de una resolución judicial. por
talrazón, el Tribunal seña1a que para e1 cómputo del plazo para presentar una demanda de amparo
contra una resolución judicial firme, deberá toma-rse en consideración si esta fue resultado de una
impugnación adecuada, o como consecuencia de haberse interpuesto un recurso que no corres-
pondía para el caso concreto. En este sentido precisa:

"(...) se considera iniciado elplazo y con ello el inicio de la facultad de interponer la demanda de
amparo contra la resoluciónjudicial firme cua¡do se han agotado todos los recursos que prevé ]a
ley para impugnarla dentro del proceso ordinario, siempre que dichos recursos tengan la posibi-
lidad real de revertir los efectos de la resolución impugnada. En ese sentido, cuando eljusticiable
interponga medios impugnatorios o recursos que no tengan real posibilidad de reve¡tir sus efectos,
el inicio del plazo prescriptorio deberá contabilizarse desde el dia siguiente de la fecha de notiñ-
cación de 1a resolución firme a la que se conside¡a lesiva y concluirá inevitablemente treinta días
hábi1es después de la notificación de la resolución que ordena el cúmplase con 1o decidido, sin que
igualmente se acepte articulaciones inoficiosas contra este último pronunciamiento jurisdiccional
(...)" (fundamento 1B de la resolución, énfasis nuestro).

Con ello, el Tribunal ha establecido una advertencia más a los abogados litigantes sobre la posibi-
lidad de declarar improcedente sus demandas de amparo contra resoluciones judiciales, cuando
se identifique una intención clara de querer emplear este proceso constitucional para demorar la
resolución de una determinada controversia.
Se trata, sin duda, de una de 1as tantas medidas que ha buscado ser establecida con este fin,
pero que en los hechos no va a impedir que se sigan presentando recursos para demorar la
ejecución de un fa1lo y la presentación de demandas de amparo para cuestionar 1o decidido en
una resolución judicial sin que exista una maniflesta violación de derechos fundamentales. La
solución a este problema escapa a las modiflcaciones legales o a la jurisprudencia que pueda
dictar el Tribunal Constitucional. Bn todo caso, lo que sí podrÍa hacerse es resolver estos casos
Roarpro Arr,qno PrNrrros 183

con mayor rapidez, dado que por 1o general este tipo de demandas son maniflestamente improce-
dentes, evitándose asÍ prolongadas demoras en e1 cumplimiento de una sentencia. Sin embargo,
ocurre todo lo contrario.
Precisamente, e1 caso elegido por el Tribunal Constitucional para establecer su nueva interpreta-
ción sobre e1 artÍculo 44'del Código Procesal Constitucional es una clara muestra de e11o. Basta
para tal efecto seña-lar que la demanda respectiva fue presentada el 13 de enero del 2006, con 1o
cual, estamos ante un caso en donde e1 amparo contra una resolución judicial ha demorado cuatro
años en ser resuelta, y no para que se emita un pronunciamiento sobre el fondo de Ia controver-
sia, sino para que eI Tribunal flnalmente ordene que Ia sala respectiva admita 1a demanda y no 1a
rechace de plano.
Obviamente, en un proceso que ha demorado tanto -y que aún tiene para un par de años más-
seña-lar que el derecho fundamentai afectado requiere una protección urgente y, por 1o tanto,
corresponde acudir a1 amparo, es simplemente desconocer 1os fundamentos y los presupuestos
procesales de este mecanismo excepcional de tutela de derechos fundamentales.

VI
TC recordó que el plazo para interponer demanda de amparo contra resolución
judicial firme vence a los 30 días de la notificación del "cúmplase lo decidido"
El plazo para interponer un proceso de amparo contra una resolución judicial flrme concluve 30
días hábiles después de 1a notificación de la resolución que ordena "se cumola lo decidido", recor-
dó e1 Tribunal Constitucional, al declarar infundada la demanda contenida en e1 Expediente N"
04067 -2010-PAlTC.
El Colegiado precisó que sin entrar al fondo de1 asunto, desestimó 1a demanda porque fue inter-
puesta fuera de1 plazo establecido en el a¡tículo 4,1" del Código Procesal Constitucional, pues el
Segundo Juzgado de Trabajo de Lima le notiñcó a la demandante el 23 de abril del 2007 con e1
"Cúmplase conlo Ejeantonado". en tanto que la dema¡da de amparo fue promovida recién e1 26 de
julio de12007.
EI Colegiado a efectos de interpretar correctarnente el segundo párra,fo del artículo 44" dei CPC, se-
ñaló también que "cuando el justiciable interponga medios impugnatorios o recursos que no tengan
real posibilidad de revertir sus efectos, el inicio del plazo prescriptorio deberá contabilizarse desde e1
dÍa siguiente de la fecha de notificación de la resolución flrme a la que se considera lesiva y concluirá
inevitablemente 30 días hábiles después de la notificación de ia resolución que ordena el cúmplase
con lo decidido, sin que igualmente se acepten articulaciones inoficiosas contra este último pronun-
ciamiento jurisdiccional", según se fundamentó en e1 Expediente N'00252-2009-PA|TC.
"Por ello, resuita un despropósito iniciar el cómputo dei plazo de prescripción del amparo contra re-
solución judicial a partir del momento en que se desestima la nulidad interpuesta por la recurrente
contra la resolución que ordena el "cúmplase con lo ejecutoriado", pues esta constituía una articula-
ción inof,ciosa incapaz de producir efectosjurídicos procesales", señala parte de la sentencia del TC.

VII
Se reitera la procedencia del proceso de amparo contra resoluciones ludiciales firmes que lesionen
un derecho constitucional (contenido en la legislación anterior), pero no contra cualquier derecho
sino específicamente contra aquellas resoluciones dictadas con maniflesto agravio ala tutela pro-
cesal ekctiua. Precisando que el amparo será improcedente cuando el agraviado dejó consentir
1a resolución que dice afectarlo; es decir, dejó transcurrir el plazo lega1 de impugnación de dicha
resolución sin realizar acto procesal alguno contra aquella.

vIII
Igualmente, este Art. 4 se reitera que procede el proceso de hábeas corpus contra una resolución
judicial firme que lrrlnera en forma ma¡iflesta la libertad individual, pero adiciona el supuesto que
también procede el hábeas corpus contra el agravio de \a tutela procesal efectiua'
I84 ''''''''''' Lrsno ll: ExÉoests orL Cóoloo Pnocrser Co¡lslrucloNnl

IX
La Comisión de Justicia y Derechos Humanos del Congreso en el articulo 4' último párrafo del pro-
yecto de Ley N" 09371, opinó:
"Que se d.ebe sustituir la frase "pincipio de legalidod procesal penal" por el d"e "principio de le-
galidad penal", toda uez que siguiendo el sentido de este pánafo, euidentemente los outores hnn
querido referirse a dicho pincipio consagrado por el artículo 2'inciso 24, acá"pite "d' de la Constitu-
ció4 conforme al cual nadie puede ser procesado ni condenado por octo u omisión que al tiempo de
cometerse no esté preuiamente mlificado en la leg, de manera expresa e inequíuoca, como infracción
punible; ni sancionado con pena no preuista enla leg; mas no propiamente al denominado "Principio
de legalidad procesal penal", el cual, en el ambito de esta rama del derecho adjetiuo, es concebid.o
como "el complemento imprescindible del sistema de la acusación oficial g significa Ete el órgano de
la aansación está obligado a ejercer la acción penal por todo hecho qte reuista carocteres de delito'
(Gómez Orbaneja; citado por César San Martín en Derecho Procesal Penol, Volumen I, Grijleg 2001,
p. 221); siendo por ello su contraparte el "Principio de Oportunidod"".

Esta sugerencia no fue admitida ni incluida en el actual CPConst.


Igualmente, dentro de la enunciación que se hace en este mismo párrafo, en opinión de esta Comi-
sión, debe consigna-rse además el Principio Acusatorio. Este principio indica la distribución de roles
y las condiciones en que se debe realizar el enjuiciamiento del objeto procesal penal. Se funda en la
división de roles que esencialmente impide la parcia-lidad dei juez, pues la función persecutoria (in-
vestigación y acusación) se encuentra en el Ministerio Priblico (artículo 159', incisos 4 y 5 de la Cons-
titución) que, por 1o demás, constituye un órgano autónomo separado de la organización judicia-I.
Este principio garantiza la vinculación del órgano jurisdiccional a los hechos imputados que han de
permanecer inmutables, sin perjuicio de que pueda desvincularse de la calificación jurídico-penal
(adecuar el título de la condena) siempre que respete eI bien o interés jurídico lrrlnerado (Cfr. César
San Martín Castro, Derecho Procesal Pena-l, Volumen I, Grijley 2001, págs. 74-75\. Tampoco esta
sugerencia fue admitida en el actual CPConst.

x
El Estudio Introductorio de la Comisión Redactora sostiene:
' "De esta manera, el Código sushtuge la eryresión "procedimiento reqular", preuista por el artíatlo I
inciso 2) de la Leg N" 23506, l,eg de Habeas Corpus g Amparo, por la de "tutela procesol efectiua" qte
comprende a los dos derechas reanocidos por el artíatlo 1 39 inciso 3) -qte son la obseruancia del de-
bido proceso g la tutela jurisdiccíonal- de la Constitución. Asimismo, recoge los principales criteríos ju-
risprudencíales existentestanto enmatería de amparo, como enlo relatiuo alproceso de habeos arpus.
De esta manera, la jurisprudencia existente será perfectamente aplicable cuando entre en vigencia
el nuevo Código, pues se mantienen los mismos elementos esenciales -debido proceso y tutela
judicial-, aunque como hemos mencionado 1a expresión "procedimiento regular" es sustituida por
la de "tutela procesal efectiva", que es más comprensiva y más técnica.
Asimismo, el artícttlo.f inaiso 6) dispone que no proceden los procesos constitucionales cuondo "se
anestione una resolución firme recaída en otro proceso constitucional". Con ello se trata de euitar el
polémico empleo del amparo contro resoluciones recaídas en otros procesos de amparo" (mnocido
populormente mmo "amparo contro omparo'; aunque, de modo excepcional (cuando se viole la tutela
procesal efectiua) el TC está admitiendo algunos amporo contra amparo (uer Expediente 3846-2004-
AA/TC g Expediente 2704-2004-AA/TC) si aEtellos cumplen con determinados citeios estobleci-
dos por dicho Tribunal para su admisibilidad'.

XI
¿Nuestra Carta Magna regula de modo expreso
la Tutela Jurisdiccional "efectiva"?
El TC sostiene que:
"(...) el derecho a la tutela jurisdiccional es un atributo subjetivo que comprende una serie de
derechos, entre 1os que destacan el acceso a la justicia, es decir, el derecho de cualquier perso-
Roeenro ALreno PrNrrros t85

na de promover 1a actividad jurisdiccional del Estado, sin que se le obstruya, impida o disuada
irrazonablemente; y, como quedó dicho, el derecho a 1a efectividad de las resolucionesjudiciales.
A diferencia de lo que sucede en otras constituciones, la nuestra no a-lude a-l derecho a la tutela
jurisdiccional'efectiva". Sin embargo, en modo alguno puede concebi¡se que nuestra Carta Fun-
damental tan solo garantice un proceso "intrínsecamente correcto y leal, justo sobre el plano de
las moda-lidades de su tránsito, sino también (...j capaz de consentir los resultados alcanzados,
con rapidez y efectividad" (STC Expediente N' 010-2002-AI/TC).

Precisamente, la necesidad de entender que el derecho a la tutela jurisdiccional comprende nece-


sariamente su efectividad, "se desprende tanto del artículo 8o de la Declaración Universal de De-
rechos Humanos como del artículo 25'.1 de la Convención Americana de Derechos Humanos (...)
Como el Tribunal constitucional ha recordado, tal derecho a-l recurso sencillo, rápido y efectivo
esencialmente está referido a los procesos constitucionales de la libertad. Sin embargo, (...), tales
caracteristicas deben considerarse extensivas también a los denominados procesosjudiciales ordi-
narios..." (Expediente N" 0015-2001-AI/TC).
xII
Tutela Judicial Efectiva y Debido Proceso
¿Qué se entiende por Tutela Judicial Efectiua g Debido Proceso?
Se precisa que:
"no se trata natura-lmente de que eljuez constitucional, de pronto, termine revisando todo 1o que
hizo unjuez ordinario, sino, específicamente, que fiscalice si uno o algunos de 1os derechos proce-
sales con valor constitucional están siendo vulnerados.
Para proceder de dicha forma existen dos referente objetivos: la tutelajudicial efectiva como marco
y el debido proceso como expresión especíñca en sus respectivas dimensiones (...)
(...) la Tutela Judicial Efectiva supone tanto el derecho de acceso a los órganos de justicia como
la eficacia de 1o decidido en la sentencia, es decir, una concepción genérica que encierra todo lo
concerniente al derecho de acción frente a.l poder-deber de la jurisdicción, el derecho al debido
proceso, en cambio, significa la obsen'ancia de los principios y reglas esencia-les eigibles dentro
del proceso como instrumento del derecho dentro del que se produjo la crisis de cooperación que
da nacimiento al conflicto que el órgano jurisdiccional asume pa.ra su solución a quienes inter-
vienen en é1.

(...) el Debido Proceso tiene, a su vez, dos expresiones: una formai y otra sustantiva; en la de
carácter formal, los principios y reglas que lo integran tienen que ver con las formalidades esta-
tuidas, tales como las que establecen el juez natural, el procedimiento preestablecido, el derecho
de defensa, la motivación se relaciona con los estándares de razonabilidad y proporcionalidad que
toda decisión judicial debe suponer..." (Expediente N" 3282-2004-HC/TC).

xIu
¿Cuál es contenido del Derecho al Debido Proceso?
Se precisa que:

'(...) es doctrina consolidada del Tribunal Constitucional que e1 derecho reconocido en el inciso 3
de1 artículo 139o de 1a Constitución no solo tiene una dimensión, por así decirlo, ]udicial", sino
que se extiende también a sede "administratiua" (...) e1 debido proceso está concebido como el
cumplimiento de todas las garantías, requisitos y normas de orden público que deben observarse
en las instancias procesales de todos los procedimientos, incluidos los administrativos, a fin de
que las personas estén en condiciones de defender adecuadamente sus derechos ante cualquier
acto del Estado que pueda afectarlos...
1...1 e\ d.erecho al debido proceso comprende, a su vez, un haz de derechos que forman parte de su
estándar mÍnimo: aI juez natural -jurisdicción predeterminada por la ley-, de defensa, a la plu-
ralidad de instancias, a los medios de prueba y a un proceso sin dilaciones. En el caso de autos,
la lesión al debido proceso se constata por el uso de un mecanismo inapropiado e indebido para
la sanción de nulidad de contratos, más precisamente mediante una ordenanza" (Expediente N'
0003-2004-Ar/TC).
r86 ' Lrano ll: ExÉcesrs oEL Cóorco PnocesrL Co¡isrlrucloN¡L

xry
¿En qué caso hay infracción a la Instancia plural
(en un procedimiento administrativo)?
El TC sostiene que:
"(...) no es ajeno a este Tribunal (Constitucional), que no siempre y en todos los casos es posible
extrapolar acríticamente las garantías del debido proceso judicial al derecho al debido procedi-
miento administrativo.
(...) por ejemplo, si en sede judicial uno de 1os contenidos del derecho en referencia 1o constituye
el de la necesidad de respetarse eljuez natural o pluralidad de instancias, en el caso del procedr-
miento admlnistrativo, en principio, que el acto haya sido expedido por un órgano incompetente
genera un vicio de incompetencia, pero no la violación del derecho constitucional. Y, en e1 caso de
que no se pueda acudir a una instancia administrativa superior por haber sido expedido el acto
por la última instancia en esa sede, ello desde luego no supone, en modo alguno, que se haya
lesionado el derecho a la pluralidad de instancias (...)" (ExpedienleN" 22O9-20O2-M|TC\.

xv
Hábeas corpus sin resolución judicial firme
¿Cuales son los "citerios" de procedencia del hábeas corpus sin resolución judicial firme?
En este tema el TC ha establecido que:

"Se advierte que el artículo 4'de este código establece que el hábeas corpus procede contra una
resolución judicial ñrme (...). Indudablemente que una regla de procedibilidad tan restrictiva como
la establecida en el articulo 4" del Código Procesal Constitucional no puede ser de aplicación al
presente caso, porque la demanda fue incoada conforme a otras reglas procesales, las cuales no
exigían tal causal de procedencia (...)
(...) lo contrario seria poner trabas que restnngen seriamente el derecho de acceso a lajusticia;
más aún cuando el articulo III del Título Prelimina¡ del Código Procesal Constitucional prevé que
'1...1 el juez g el Tribunal Constituaonal deben adecuar la engenaa de las formalidades preuístas en
este Código al logro de los Ttnes de los procesos constitucíonales' .

Si bien el Código Procesal Constitucional exige que la resolución judicial matena de objeción
' constitucional deba ser ñrme, no ha previsto en su normativa excepciones a dicha regla, por 1o
que resulta razonable que este Tribunal (Constitucional) establezca'algunos criterios'a.l respecto,
entre las cuales cabe destacar.
1. Que no se haya permitido a1 justiciable el acceso a los recursos que contempla el proceso
judicial de la materla;
2. Que haya retardo injustificado en 1a decisión sobre el mencionado recurso;
3. Que, a causa del agotamiento de los recursos, pudiera convertirse en irreparable la agresrón;
4. Que no se resuelvan 1os recursos en los plazos fijados; consideraciones que resultan acordes
con e1 artícu1o III, párrafo 3, del Titulo Preliminar del Código Procesal Constituciona.l..." (Ex-
pediente N" 2909 -2O0 4 -HClTC).

XVI
Resoluciones judiciales arbitrarias
¿Cuáles son ¿os mecanismos procesales ante "resoluciones judiciales arbitrarias"?
Es importante seña-lar que:

"El Tribunal Constitucional ( .) y la doctrina frente a las resolucionesjudiciales arbitrarias, reco-


noce la existencia de mecanismos externos orientados a corregir los excesos de la Magistratura
(...) tales mecanismos pueden responder a dos variantes: los procesos ordina¡ios ¡, los especiales.
1. En el proceso ordinaio, la llamada nulidad de cosa juzgada fraudulenta. Cuando una deci-
siónjudicial se expide en contravención del debido proceso, contra ella puede promoverse e1
mencionado proceso -previsto por el artículo 178" del Código Procesal Civil-, el que está con-
a

Rosenro Arrnno P Nrrros 187

figurado como una de las diversas variantes que ofrece lavíajudicial ordinaria, y cuyo objeto
es dejar sin efecto la resolución -o los actos judiciales sustentados en ella- en 1a medida en
que vienen acompañados de vrcios graves.
2. En el proceso constitucional del amparo, como 1o ha expresado este Colegiado en uniforme
y reiterada junsprudencia, la refenda acción procede contra aquellas resoluciones judiciales
consideradas a¡bitrarias por haber sido emitidas dura¡te el desa¡ro11o de procesos irregulares y
que, por lo mismo, afectan a1 debido proceso..." (Expediente N" 0330-2003-M/TC-Resolución).
Solo precisar que dentro de los procesos especiales, solo cabe el uso del hábeas corpus y del ampa-
ro contra resoluciones "firmes" (es decir, aquellas que son cosajuzgada o inimpugnables en sede
judicial) que hayan violado la tutela procesal efectiva.
Cabe indicar que la expresión "tutela procesal efectiva" ya ha sido utilizado por el Tribunal Cons-
titucional en el caso Taj Mahal Discoteque y otra" (Expediente N' 3283-2003-M/TC, sentencia de
15 de.junio del 2004).

Causoles de improcedencia

No proceden los procesos constitucionales cuando:


1. Los hechos y el petitorio de la demanda no están referidos en forma directa al conte-
nido constitucionalmente protegido del derecho invocado;
2. Existan vías procedimentales específicas, igualmente satisfactorias, para la protec-
ción del derecho constitucional amenazado o vulnerado, salvo cuando se trate del
proceso de hábeas corpus;
3. El agraviado haya recurrido previamente a otro proceso judicial para pedir tutela
respecto de su derecho constitucional;
4, No se hayan agotado las vías previas, salvo en los casos previstos por este Código y
en el proceso de hábeas corpusl
5. A la presentación de la demanda ha cesado la amenaza o violación de un derecho
constitucional o se ha convertido en irreparable;
6, Se cuestione una resolución firme recaída en otro proceso constitucional o haya litis-
pendencia;
7, Se cuestionen las resoluciones definitivas del Consejo Nacional de la Magistratura en
materia de destitución y ratificación de jueces y fiscales, siempre que dichas resolu-
ciones hayan sido motivadas y dictadas con previa audiencia al interesado;
8. Se cuestionen las resoluciones del Jurado Naciona,l de Elecciones en materids elec-
torales, d.e referéndum o de otro tipo de constltas populares, bajo responsabitidad.
Resoluciones en contrdrio, de cualquier autoridad, no surten efecto tegal qlguno,
I'a materia electoral comprende los temas preüistos en lo.s leges electorales g aque-
llos que conoce el ,htrado Nacional de Elecciones en insúdncia definitirn';
9, Se trate de conflictos entre entidades de Derecho público interno. Los conflictos
constitucionales surgidos entre dichas entidades, sean poderes del Estado, órganos
de nivel o relevancia constitucional, gobiernos locales y regionales, serán resueltos
por las vías procedimentales correspondientes;
10. Ha vencido el plazo para interponer la demanda, con excepción del proceso de hábeas
cofpus.

Numeral 8 declarado inconstitucional por el Resolutivo 1 del Pleno Jurisdicciona-l de1 Tribunal
Constitucional Expediente N' 00007-2007 PI-TC. publicado el22 de junio de 2007.

Antecedente:
Fuente: LHCA Art. 6".
Provecto de Lev N'09371: Art. 5'
Concordancias:
CPConst. cc.: Arts. 5' inc. 4, 44 inc. 6,45,46, 47, 62,87.
Otras cc.: CPC, Arts. I, 446'inc. 7;l'ey 26397 Art. 34'inc' 4
Derecho comparado:
CPConst. de Ttrcumán (Arg.) Arts. 32', 50'
l,ey de Acciones Populares y de Grupo (Col.) Arts. 9", 46".

Comentario:
I
El presente artículo tiene como fuente el Art. 6' de la Ley N'23506 - LHCA, que señalaba lo siguiente:
"No proceden las acaones de garantía:

1. En caso de haber cesado 1a violación o la amenaza de violación de un derecho constitucional,


o si la violación se ha convertido en irreparable;
2. Contra resolución judicial emanada de un procedimiento regular;
3. Cuando e1 agraviado opta por recurrir a la víajudicial ordinaria; y
4. De las dependencias administrativas, incluyendo las empresas públicas, contra los Poderes
de1 Estado y los organismos creados por la Constitución, por los actos efectuados en el ejer-
cicio regular de sus funciones".

II
Este articulo, además de las causales de improcedencia de los procesos constitucionales ya previs-
tos en la legislación procesal constitucional, introduce 'siete (7) nuevas causa-les de improceden-
cia", que son las siguientes:
1. (lnc. 1) El fundamento de la demanda debe tener relaaón directa con el contenido constitucio-
nalmente protegido de1 derecho invocado;
2. (lnc. 2) Si edsten uías procedimentales específicas igualmente satisfactorias, para proteger el
derecho constitucional; salvo en el caso del hábeas corpus;
3. (lnc. 4) Cuando no se hayan agotado las vías previas, precisando que eústen dos excepciones:
a) en los casos previstos por el mismo CPConst. y b) tratá,ndose de casos de hábeas corpus;
4. (lnc. 6) Cuando se cuestione una resolución firme, pero ya no referida a la resolución de un
proceso judicial, sino aquella dictada (recaída) en otro proceso constitucional; o que exista
en trámite otro proceso constitucional en el que tanto la via procedimental, como las partes
involucradas y la materia en discusión sean las mismas que en la presente demanda (esto se
denomina "litispendencia" o pleito pendiente);
5. (lnc. 7) Cuando se impugnen resoluciones flrmes del Consejo Nacional de la Magistratura
(CNM) al destituir y ratificarjueces y flscales, si se respetó el debido proceso;
6. (lnc. 8) Cuando se impugnen resoluciones del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) en mate-
ria electoral, y también contra las resoluciones de la Oflcina Nacional de Procesos Electorales
(ONPE) y del Registro Nacional de Identificación y Estado Civil (RENIEC) con las excepciones y
precisiones previstas en este inciso;
7. (lnc. 10) Cuando hubo vencimiento del plazo para interponer la demanda, con excepción del
proceso de hábeas corpus.

ffi
Asimismo, las causales de improcedencia del Art. 5o del CPConst. ya previstos por la anterior legis-
lación derogada, eran las siguientes:
l. (lnc. 3 Art. 5" del CPConst.)......Fuente: Ley No 23506 - LHCA Art. 6o inc. 3
2. (lnc. 5 Art. 5' del CPConst.)....... Fuente: Ley N" 23506 - LHCA Art. 6o inc. 1
3. (lnc. 9 Art. 5' del CPConst.).......Fuente: Ley No 23506 - LHCA Art. 6o inc. 4
Roernro Arreno PrNrlLos I89

Debe precisarse que el supuesto del inciso 2 del Art. 6' de la Ley 23506 - LHCA está previsto y
regulado en el Art. 4o (Procedencia respecto de resoluciones pdicialesl del CPConst.

ry
Enla Exposición de Motiuos del proyecto de Ley N' 09371 se afirma que:
"Sin embargo, siendo conscientes de que los procesos constitucionales sueien ser usados, de
manera deliberada, para resolver conflictos que no son necesariamente de contenido constitucio-
nal, con el solo propósito de aprovechar precisamente su urgencia (celeridad), se ha puesto muy
especial celo en construir un sistema que permita al juez discernir aquellos casos en los que el
agravio constitucional es solo la construcciónjuridica realizada por el demandante para amparizar
la solución judicial de su conflicto. En tal sentido, se regula con extremo cuidado las distintas
hipótesis de improcedencia de la demanda, esto es, de rechazo iimina¡ de esta (artículos 5" y a7'1."

u
La Comisión de Justicia A Derechos Humanos del Congreso de la República sostuvo que:
"En el aftíanlo 5o del progecto del CPConst. se debe supnmir el inciso J por cuanto, 1a causal de
improcedencia que prevé dicho inciso, puede llevar a una práctica restrictiva de las acciones de
garantia, todavez que por 1o general, respecto de 1os actos lrrlneratorios de ios derechos consti-
tucionales siempre se encontrará cobertu¡a en alguna vía procedimental ordinaria; empero, aun
así existirá la necesidad de recurri¡ a los procesos constitucionales. En todo caso, debe tenerse
presente que el aspecto limitante será la necesidad o no de etapa probatoria respecto del caso
concreto. Así, en la anterior legislación derogada se establecía como causal de improcedencia solo
'cuando el agraviado opta por recurrir a 1a vía judicial ordinaria" (artículo 6 inc. 3 de la Ley N'
23506), que también es contemplado en e1 proyecto materia de anáisis, en el inciso 3 del artículo
5o, 1o que seria suñciente."

Esta sugerencia fue rechazada y no se admitió en el actua-l CPConst.


VI
Durante el debate del Pleno del Congreso de la República, eI señor Pacheco Villar (FIM) comentarldo
el inc. 8 del Art 5 del proyecto de Ley N'09371 (CPConst.), sostuvo: "Que, se debe uniform2ar el
concepto del "debido proceso' con el de la "tutela procesal efectiva', pues en dicho artículo 5" este
invocaba la tutela, cuando en verdad se debía hablar de debido proceso". Esta propuesta no fue
acogida en el vigente CPConst.

VII
El señor l,escano Ancieta (SP-AP-UPP) -en el debate del Pleno del Congreso- observó ei art. 5" del
proyecto de Ley N'09371 (CPConst.), aflrmando:
"En el artículo 5'dice: 'No proceden 1os procesos constituciona-1es'; pero ese término no es propio.
Tendría que hablarse de 'acciones constituciona-1es', que es el derecho que tiene una persona para
reclamar a-iguna garantía propia de ella. La acción es el derecho que yo tengo para ir a un tribunal
o ante un juzgado con el fin de reclamar algo.
En ese artículo se debiera decir: 'No proceden las acciones constitucionales cuando: 1. Los hechos
y el peütorio de la demanda no están referidos en forma directa al contenido consütucionalmente
protegido del derecho invocado', etcétera. Más que 'procesos'deberÍa decir 'acciones constitucio-
nales', porque el proceso se conforma cuando se apela a 1a acción; es decir, se acude, se hace el
petitorio, se tiene la dema¡da, y comienzan a actuarse todos los trámites; es ahí que comienza el
proceso. Antes de eso, solo tengo conocimiento de una acción, de un derecho a pedir o reclamar
algo. Creo, por lo tanto, que e1 articulo debiera ser corregido".

Esta sugerencia no fue admitida en el vigente CPConst.

vIII
Con respecto a este punto, la Comisión Rewsora en su Estudio Introductorio aflrmó lo siguiente:
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