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PRESENTACIÓN

ESTUDIANTE:
Yasmín Abreu

MATRÍCULA:
2009-321011

PROFESORA:
Eunice Ureña

ASIGNATURA:
Técnicas de Asesoramiento Grupal

TRABAJO DE:
Resumen Capítulo 09:
Técnicas de Dirección en el Asesoramiento de Grupo:
Veinte Actuaciones Concretas para un Control Eficaz.

AULA: SECCIÓN
215 09

DÍA: HORA
Martes 7 a 9

FECHA:
09 de Junio del 2020
RESUMEN DEL CAPITULO 09: “Técnicas de Dirección en el
Asesoramiento de Grupo”
Veinte Actuaciones Concretas para un Control Eficaz

Estas técnicas son principios que determinan de modo fundamental la eficacia del
asesor, actuaciones que tienen siempre a mano en su repertorio los profesionales
experimentados que saben lo que pueden hacer en un grupo y que tienen una
explicación racional para todas sus intervenciones.

Muchos de los profesionales niegan que hayan que dominar técnicas específicas
de dirección, aparte de la colección de rasgos y virtudes intangibles como bondad,
cordialidad, sinceridad, franqueza, flexibilidad cognitiva, empatía, autenticidad,
buenas intenciones y amor, todo esto si no existe en el profesional de
asesoramiento grupal indica que no será eficaz.

Las tres primeras técnicas son básicamente de diagnóstico y son semejantes en


su expresión pero distintas en sus objetivos. El asesor de grupo eficaz domina la
técnica de identificar, aclarar, etiquetar y reflejar datos personales procedentes de
los miembros del grupo. El asesor no es solo consciente del flujo de datos
aceptables, o un observador, sino más bien un clasificador que los agrupa en tres
apartados: Datos Sentimentales, Datos de Conducta, Datos Cognitivos.

Es imposible que el asesor pueda determinar cuándo identificar, aclarar, etiquetar


y reflejar estos datos, ya que es una responsabilidad continua y constante del
director del grupo. Este asesor debe estar siempre atento a identificar zonas
confusas, preocupaciones que no son claras para los miembros del grupo,
conductas que los individuos muestran sin comprenderlas.

Cuando el asesor modela y estructura la identificación de sentimientos y de datos


cognitivos y de conducta, los miembros del grupo perciben el carácter vital de esa
identificación y se lanzan a hacerla ellos mismos, práctica que todo asesor de
grupo eficaz debe estimular y reforzar.

1. Identificar, aclarar, etiquetar y reflejar sentimientos. Los sentimientos


son omnipresentes, no faltan en nadie, nunca. Son reacciones a ideas y los
experimenta el cuerpo, y adoptan una forma determinada en cualquier
momento dado. Expresiones faciales, las posturas y movimientos del
cuerpo, el tono y el ritmo de la voz, los movimientos de los ojos: todo ello es
indicio e estados emotivos que emanan de los procesos mentales. Las
manifestaciones fisiológicas más sutiles; como el incremento de la
velocidad de los latidos del corazón, los sudores, los retortijones de
estómago, la actividad nerviosa y muchos, muchísimos más, son menos
fáciles de observar o de deducir. Las personas sentimos continuamente.
Estamos aburridos, distraídos o interesados. Sentimos miedo y deseos de
huir, o nos sentimos fuertes y dispuestos a seguir adelante. El asesor
experimentado nunca pierde de vista esta concepción básica de la
naturaleza humana.

2. Identificar, aclarar, etiquetar y reflejar datos de conducta. Los


integrantes de un grupo tienen formas diferentes de comportarse en
momentos diferentes, ya sea de forma positiva o negativa. El asesor debe
estar consciente de esto y aprender de cada una de estas reacciones. Toda
conducta tiene una causa y un significado. De esta manera, el asesor eficaz
puede atender a todo lo que pasa en el grupo, pero de no saber interpretar
estos comportamientos o atribuir un significado inexacto, pues los
miembros del grupo reaccionarán, haciendo que el asesor aprenda de esta
consecuencia.

3. Identificar, aclarar, etiquetar y reflejar datos cognitivos. Estos datos son


los relacionados con procesos y productos mentales, formulaciones lógicas
e ilógicas, con la estructuración del contenido, con los análisis, con la
exposición de ideas morales, motivos, valores, opiniones, con el modo que
tienen los miembros del grupo de poner en palabras lo que perciben y
comprenden. Este proceso tiene como objetivo primario ayudar a los
individuos a alterar su conducta mental, de modo que puedan hacer un uso
más fecundo de su inteligencia, de modo que piensen de una forma más
racional y más clara, y que así sientan y se comporten de forma más
controlada y positiva.

Al aclarar y reflejar datos cognitivos y volver a centrar la atención en


Conrad, el asesor dirige de nuevo al grupo hacia su tarea principal, es decir,
proporcionar ayuda asesora a los individuos. Los asesores de grupo
eficaces procuran no ser misteriosos y controlan meticulosamente sus
propios mensajes al grupo. Se atienen a los datos cuando utilizan la técnica
de identificar, aclarar, etiquetar y reflejar la conducta emotiva o el material
cognitivo, lo exponen claramente, comparten los motivos racionales que
tienen para hacerlo y ayudan al grupo a avanzar firmemente en una
dirección determinada de asesoramiento.

PREGUNTAR, EXTRAER Y EVOCAR MATERIAL DE INTERÉS PARA CENTRA


EL ASESORAMIENTO.

El extraer de los miembros del grupo datos personales que puedan convertirse en
centros de asesoramiento, es una técnica e gran importancia. Los asesorados
individuales deciden en que puntos van a trabajar, que es lo que quieren cambiar y
que riesgos están dispuestos a correr. La tarea constante en dicho asesoramiento
es ayudar a cada individuo a explorar su propio mundo, buscando áreas y
relaciones personales que puedan modificarse de modo positivo, a buscar ideas,
sentimientos y comportamientos que puedan mejorarse.
El asesor eficaz no formula tampoco nunca preguntas al grupo como un todo. Los
grupos no pueden contestar, solo pueden hacerlo los individuos, y cualquier
pregunta dirigida a la colectividad, en realidad no va dirigida a nadie. El
interrogatorio eficaz y la consecución eficaz de datos dependen de que el asesor
conozca las etapas de asesoramiento bosquejadas en la definición de
asesoramiento, que constituyen un medio de ayudar a los individuos a explorar y a
trabajar en la comprensión de sí mismos y, en último término, en el desarrollo de
alternativas de acción en áreas vitales específicas.

ENFRENTAMIENTO.

El enfrentamiento es una técnica que muchos de los miembros del grupo


interpretan como un ataque si no se usa de forma correcta. Esto sucede, en parte,
porque en nuestra cultura los enfrentamientos son relativamente raros si los
comparamos con las conductas sociales que suelen seguirse en general. El
ingrediente básico es el uso de datos de realidad: si no hay datos, no hay
enfrentamiento eficaz.

El asesor eficaz es un individuo que acepta y que no juzga. El asesor eficaz no


puede mostrar ninguna de estas características. La difícil tarea del asesor de
grupo consiste en enfrentarse y, al mismo tiempo, propiciar en el enfrentado
aprobación y aceptación y no mostrar, además, el menor interés personal en esa
acción.

HAY UNA DISCREPANCIA ENTRE LO QUE DICE AHORA UN MIEMBRO DEL


GRUPO Y LO QUE DIJO ANTES.

Enfrentamiento Asesor Eficaz.

Larry, la semana pasada dijiste que tanto te daba ingresar o no ingresar a la


universidad, y que si no lo conseguías ingresarías en la Marina. Y ahora acabas
de decir que tienes miedo a que no te admitan en la universidad del estado y que
no sabes muy bien lo que harás en caso de que no te admitan.

Enfrentamiento Asesor Ineficaz.

Larry, a veces eres muy incoherente. A ver si te aclaras de una vez. Una semana
dices que tanto te da ingresar o no a la universidad y a la siguiente que estás muy
preocupado por eso. ¿Ha percibido algún otro miembro del grupo esta
contradicción de Larry?
CONTRADICCIÓN ENTRE LO QUE DICE UN MIEMBRO DEL GRUPO Y LO
QUE HACE.

Enfrentamiento Eficaz.

Bruce, has dicho que eres una persona muy capaz y muy inteligente y que puedes
resolver cualquier problema que surja, y, sin embargo, te resulta mu7y difícil
aprobar tres de las cuatro asignaturas de las que te has matriculado. Lo que dices
ser y lo que haces parecen cosas muy distintas.

DISCREPANCIA ENTRE LO QUE UN MIEMBRO DE UN GRUPO ASESOR DICE


Y LO QUE SIENTE.

Enfrentamiento Eficaz.
Cindy, no haces más que decirnos que tus padres no te atosigan ni te controlan lo
mas mínimo, que eres independiente de ellos. Pero siempre que explicas como te
tratan, te desborda la emoción.

Enfrentamiento Ineficaz.
Vamos, Cindy. Veo claramente el peso que tienen sobre ti por la mirada lacrimosa
que pones y la forma que tienes de hablar cuando salen a colación sus nombres.
Aun te controlan, y estas intentando negarlo. Puedes engañarte a ti misma, pero
no me engañas a mí ni engañas al grupo.

DISCREPANCIA ENTRE LO QUE DICE UN MIEMBRO DEL GRUPO Y LO QUE


SIENTE COMO REACCIÓN AL ASESOR.

Enfrentamiento Eficaz.
Loretta, has dicho que utilizabas drogas porque hacen que te sientas a gusto y
que te gusta realmente el efecto que producen en ti. Sin embargo, también dices
que no tienes amigos de verdad y que es importante que los demás te estimen.
¿Crees posible que exista alguna relación entre tu deseo de que te estimen y el
hecho de que tomes drogas? ¿No crees que tomas drogas por algo más que por
los efectos que producen en ti?

Enfrentamiento Ineficaz.
Loretta, no te creo cuando dices que te gusta sentirte animada y que este es el
motivo de que tomes las píldoras. Creo que lo que intentas es que los demás te
estimen y que lo haces porque piensas que es lo que los demás quieren que
hagas, en vez de arriesgarte a su desaprobación.

La eficacia significa, en este caso, enfrentarse con una actitud de aceptación, y la


postura corporal del asesor, sus gestos, sus expresiones faciales y el tono de su
voz han de reflejar esa aceptación del asesorado al igual que se refleja en la
estructura y el contenido de sus palabras. El asesor eficaz determina en primer
término sus propias contradicciones.
INTERPRETACIÓN.

El proceso de comunicar el significado básico de una afirmación, una serie de


afirmaciones o de una experiencia que incluya conductas no verbales además de
verbales, se llama interpretación. El hacer interpretaciones eficaces es una técnica
tan importante como cualquier otra que un asesor de grupo pueda llegar a
dominar. El asesor eficaz sabe que toda conducta tiene un significado que raras
veces es patente a simple vista en la conducta misma. En realidad, el valor
externo de la mayoría de las conquistas es el que contiene un significado menos
importante.

Lo que ha de tenerse muy en cuenta respecto a las interpretaciones es que no


podemos hablar de una interpretación correcta del significado de una conducta.
Las interpretaciones, pese a lo muy fundadas que puedan ser, no dejan de ser
hipótesis.

El objetivo primario del intérprete eficaz es proporcionar a los miembros del grupo
una cierta comprensión de si mismos que les lleve a modificar conductas
negativas. El objetivo de la interpretación no es el de convencerla, sino el de darle
en que pensar, lo cual le ayudara, en último término, a emprender la tarea de
eliminar su conducta timorata responsabilizándose de ella y determinando que
resultados son indeseables y haciéndole ver que tiene a su disposición
alternativas más estimulantes. Las interpretaciones más ineficaces son aquellas
en las que el intérprete es pedante, obtuso, habla en jerga o es, en líneas
generales, poco claro.

REFORMULAR.

Reformular es otra técnica clave que el asesor de grupo eficaz debe dominar.
Significa simplemente que el asesor reelabora lo que ha dicho un miembro del
grupo con palabras distintas para que resulte más preciso y significativo para
todos. Reformular no debe confundirse con interpretar.

El asesor eficaz practica la reformulación en su propia vida, a fin de incrementar


su competencia. Reformular no significa repetir o sustituir por sinónimos. Supone
centrase en el punto clave de los mensajes, extraer su esencia y expresarla en
palabras libres de toda ambigüedad.

El asesor reformula en términos claros y sucintos lo dicho por el miembro, y al


mismo tiempo, añade una dimensión de autorresponsabilidad por introducir algún
tipo de cambio en su vida. El miembro del grupo al darse cuenta de donde esta
cuando se le devuelven sus propios datos con un imperativo de acción ligado a
ellos, pasa a enfocar el asunto con una nueva luz.
ESTABLECER CONEXIONES.

Cuando el asesor agrupa fragmentos de material conflictivo que los miembros del
grupo de asesoramiento no perciben como relacionados, está estableciendo
conexiones. Para hacerlo con eficacia, el asesor debe estar atento a los datos
proporcionados por los miembros del grupo, ver la relación que existe entre tales
datos y ser capaz de recordarlos con precisión. No hay duda de que atender y
escuchar atentamente son vitales para un asesoramiento eficaz.

El objetivo del asesor al establecer conexiones ha de ser el de aportar un nuevo


enfoque de los datos del individuo a fin de aclarar y, en último término, ayudar al
individuo a tomar la decisión de esforzarse por alterar su conducta en una
dirección positiva.

Pueden establecerse conexiones similares al correlacionar incidentes concretos


que han explicado miembros del grupo, en una serie de sectores de la vida como
los relacionados con imágenes de autoridad, miedo al fracaso, el eludir relaciones
amorosas o el abordarlas de forma derrotista y negativa, búsqueda de aprobación,
mostrar sentimientos de culpa, irritación o preocupación hasta el punto de que
resulten paralizantes.

Se produce una formulación ineficaz de conexiones cuando el asesor establece


una de modo artificial, basándose normalmente en alguna tesis forzada.

PROPORCIONAR INFORMACION.

Muchos asesores están imbuidos de la idea de que explicar y dar consejos son
conductas tabú y, en consecuencia, evitan demostrar que entienden y se resisten
a facilitar información. En los grupos de asesoramiento es necesario proporcionar
información, y el asesor es, inevitablemente, el especialista del grupo. El
proporcionar correctamente datos concretos exige perspicacia por parte del
asesor. Para que la información resulte eficaz, el asesor ha de comprobar si los
asesorados la entienden y si la captan con precisión y asimilan su significado.

La información que se da en un grupo de asesoramiento se amplía cuando las


circunstancias lo exigen, cuando aumenta la interacción del grupo, o se
proporcionan advertencias e indicaciones, cuando se hace preciso aclarar, cuando
los asesorados manifiestan precepciones deformadas.

Es muchísimo mejor que el asesor responda a las preguntas de los asesorados y


hable periódicamente de los procesos de grupo, que evitar sistemáticamente esta
conducta. Suele ser muy fructífero pedir al final de cada sesión a los miembros del
grupo que expliquen su visión de lo que ha sucedido en el grupo y que el asesor
haga un diagnóstico de la dinámica de lo que ha sucedido.
Dar información no es algo que el asesor de grupo eficaz haga automáticamente
en un grupo. Puede darse el caso de que cierta información sea preferible
facilitarla fuera del grupo, en el trato individual, información de referencia,
procedimientos de grupo, programación, actitudes o títulos del director, al margen
de la información buscada, el asesor eficaz determina los posibles efectos de
facilitar la información de modo inmediato, de forma más o menos detallada,
dentro o fuera del grupo, o incluso si es más adecuado que sea algún otro
miembro del grupo, sin excluir al mismo que busca la información el que facilite un
fragmento concreto de información.