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Julio 1974

Comentario de textos
VìTRUVlOY EL BUEN SALVAJE
por Rafael Moneo arqto.

La casa d'ddamo El origen de la casa Iza sido, para estudiosos lenguaje de la mente)). Y así, primitivos y modernos
in Paradiso. Josephy críticos de la arquitectura, obligada pregunta, y se igualan en el ejercicio de una diskiplina intem-
Rykwert. Milan: no tanto por un interés arqueológico cuanto por poral. «No existe el hombre primitivo, hay medios
Adelphi, 1972.
considerar, desde Vitruvio, que en él podía encon- primitivos. La idea es constante desde el principio)).
Vivienday Cultura, trarse la clave para interpretar el significado de Loos, por el contrario buscaba, sin embargo,
Amos Rapoport. ia disciplina; pero, si bien la pregunta Iza sido mu- «la sabiduría oculta, secular, telúrica, que se oculta
Barcelona: Edito- chas veces ,formulada en el pasado, quizá no se haya al hombre civilizado y que es accesible al primitivo)).
rial Gustavo Gili,
1972. hecho tan explícita en nuestros tiempos como lo Construir sería, pues, recuperar de nuevo la
está en el libro de Joseph Rykwert, La casa d'Ada- virginidad, aquella actitud inmediata del hombre
mo in Paradiso, cuyo propósito expreso sea «mos- .frente al lugar y los materiales, que todavía permi-
trar cómo la idea de una primera casa (justa en tía en aquellos años el levantar obras en las que
cuanto primera) es invocada por los arquitectos lo genuino de su expresión, al margen de cualquier
como un primer principio de sus radicales refor- posible voluntad artística, hacía sospechar io que
mam. pudo ser la arquitectura primera: el A4ausoleo de
Como en otros trabajos de Rykwert (el libro Lenin, en su absoluta,forma lígnea, y la casa Som-
The idea of a Town o sus artículos «Has the chair merfeld, de Gropius, son los testimonios en que
a future)) o «El lado oscuro del Bauhaus))), la exi- Rykwert se apoya.
gencia de entroncar con las auténticas raíces (en Porque «O la cultura es una consecuencia de
este caso se trataría de recuperar la perdida, pero la necesidad del hombre de sobrevivir tras la culpa
no inactiva, memoria del Paraíso) le lleva, por lo que lo privó de los beneficios de la gracia y de la
inusitado, a instalarse en abierta polémica con una naturaleza, o bien la caída es ella misma el castigo
amplia mayoría; pues en tiempos como éstos, en por el robo de los secretos divinos de ciertos mis-
los que una explicación .funcionalista de la casa, terios como en el mito de Prometeo».
bien sea considerando el modo en que se inscribe Le Corbusier sería, claro está, el osado Pro-
en el medio, bien el papel que cumple en el marco meteo, confiado en sus principios que divulga a los
de la sociedad, una postura como la de Ryliwert. vientos; Loos, en busca de lo esencial, el incansable
que se esfuerza en hacernos ver cuánto todavía la peregrino tras la naturaleza.
idea de casa que tenemos está en deuda con aquélla Así vamos viendo cómo la busca del origen
que inconscientemente actiÍa sobre nosotros, «como Iza estado siempre presente en los estudios de los
sombra, como memoria de aquella construcciór? teóricos: en Semper y Riegl, encontrados al discutir
perfecta que existía antes del principio: cuando el los problemas del estilo; en Pugin que ve el Paraíso
hombre se sentia completamente a gusto en su casa perdido en la próxima Edad Media; en Ruskin
y cuando la casa era justa como la misma natura- que intentaba desde la naturaleza un rescate impo-
leza)), no puede dejar de ser vivida como una agre- sible de la estructura; en Viollet, quien desde la
sión a los criterios hoy convertidos en dogma. construcción, desde una explicación mecanicista del
La búsqueda de la idea de casa a lo largo de construir, busca «la razón de cada fòrma)).
la historia permite a Rylcwert una amplísima dis- Todos, siguiendo en esto la senda abierta por
gresión por el campo de la teoría, en io que ésta Vitruvio, se interesan en la descripción de aquel
de a priori ideológico tiene, y , consciente de que momento en el que la gravedad del hecho, la cons-
su labor sea más la de explorador del pasado que trucción de la primera casa, hacía ver sin posible
la de historiador que posee la clave para explicar duda los principios en que aquélla se apoyaba.
el curso de los acontecimientos, inicia su camino L a expresión más clara de una tal actitud
desde el presente por aquello de que, apoyado en sería aquel texto del abate Laugier, que Rykwert
la cita de René Daumel que sirve de piedra de y Durand citan, en el que, tras describir cómo el
arranque ai libro: hombre primitivo empujado por una naturaleza ad-
«pour en revenir aux sources versa se empeña en la construcción de la cabaña, dice:
on devait aller en sens inverse)). «la cabaña es el modelo en base al cual se han ima-
N o poco del encanto del libro radica,pues, en ginado todas las magnificeneias de la Arquitectura.. .
el itinerario escogido que, arrancando del próximo las piezas de madera verticales nos dan idea de
presente, termina introduciéndonos en los compli- lo que son las columnas; las horizontales de los
cados rituales que acompañan a la construcción de arquitrabes; las inclinadas de los,frontones: he aquí
la casa, cuando no otra cosa que la .forma misma io que todos los maestros del arte Izan reconocido)),
del rito era ésta. Así esta marcha atrás, la propia Laugier, desde esta recuperación rousseaunia-
estructura del libro, sería de algún modo la expre- nu de estado original, está describiendo los elementos
sión de la tesis del mismo: «el retorno a los orígenes esenciales de la cabaña, lo que equivale a decir
es una constante del desarrollo humano, en lo que de la arquitectura. «La cabaña primitiva, como la
la arquitectura se manifiesta como el resto de las concibe Laugier, es un puro destilado de la natu-
actividadesN. raleza, obtenido por obra de la razón no adulterada
Sorprendentemente esta obsesión por el prin- y estimulado exclusivamente desde la necesidad)).
cipio aparece en figuras como L e Corbusier y Loos, Así todo el neoclasicismo estará impregnado de
Gropius y Wright, como lo muestran los textos esta voluntad ontologizada de lo primitivo a la que
que Rykwert cita. se opondrá Durand, paradójicamente el gran divul-
Para L e Corbusier «la arquitectura es.función gador de aquel lenguaje, quien como Le Corbusier,
directa del instinto humano ... la geometría es el como Prometeo, confia en los principios en busca

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A R Q T F A <5

Las dos fotografías


que acompañan a
13
esta nota corres- .lulio 1914
ponden a dos ver-
sionesdel Mausoleo
Lenin.
A la muerte de Le-
nin, 1924, el acadé-
mico y profesor
Anastas Schusov,
arquitecto ya esta-
blecido antes de la
Revolución, autor
de la estación de
Kazan y del Moscu
Telegraph, y cola-
borador, más tarde,
en la reconstruc-
cióndeStalingrado,
levantó un mauso-
de bases «más sólidas que no la imitación de la leo provisional en Juan Bautista, que Vìtruvio ha tenido para la ar-
cabaña o del cuerpo humano». madera «en los tér- quitectura occidental; la cita de A4emm0, ya hecha,
Pero, y Rykwert lo pone de manifiesto hacievtdo minos mismos que justifica cuánto la opinión del arquitecto romano
las tumbas de los haya pesado en la^ formación de nuestro pensamiento
gala de una erudición poco común, la arquitectura graodes jefes mon-
como imitación ha estado en la base de las explica- goles» (Afanasev); teórico, lo que justificaría las lamentaciones del pa-
ciones dadas al estilo. L a primacía de los griegos después en 1930, ei dre Lodoli. El mito de la cabaña, de la primera casa,
estaría, por tanto, en la proximidad que al origen mismo Schusov lo de la sombra que nos persigue, es una invención
convertiría en mau- de Vitruvio que, convertida en .forzosa rejerencia,
tiene la solución .formal que establecen a la cons- soleo definitivo de
trucción lígnea, a la cabaña; por eso, cuando piedra, labrando en se ve aparecer a lo largo del libro. Cesare Cesariano,
Memmo dice: «. . .creía el padre Lodoli que si Vi- ella molduras y uti- Bárbaro, Alberti, Filarete, Francesc0 di Giorgio
truvio hubiese estado más despierto.. . hubiese visi- lizando aparejos Martini, Serlio, etc. Todos son deudores de Vìtru-
propios del modelo
tad0 la Etruria ... donde se comenzó a construir Iígneo de que proce-
vio y , de uno u Otro modo, utilizan su historia na-
con piedra y ladrillo, no se imitó la cabaña ... por dían. tural como punto de arranque de sus trazados.
ello no se puede decir, tras de una verdadera historia EI episodio no ha Pero, poco después del descubrimiento rena-
de la arquitectura, que ésta sea un arte de imita- quedado suficiente- centista de Vitruvio, aparece un nuevo modo de
mente claro y, en entender el origen: aquel que trata de recuperar la
ción y menos todavía que lo sea de aquel primer general, para quie-
artefacto de madera», deja abierta la puerta a que nes se han ocupado gracia desde la verdad revelada en arquitectura,
Piranesi vea la arquitectura como «invención», an- de la arquitectura desde el templo de Salomón.
ticipo ya de una actitud más moderna; para Pira- rusa de aquel perío- La arquitectura del siglo X V I necesitaba la
do -de Feo, Qui- sanción de la Divinidad, que se había manifestado
nesi, egipcios y romanos, en cuanto que sus arqui- lici, Kopp, S. O.
tecturas no se apoyaban en la imitación de aquella Kahn- es muestra mediante la construcción de un Templo, a imagen
hipotética cabaña, eran superiores a los griegos. de «la resistencia y semejanza del cuerpo del Salvador.
Pero además la imitación no es sólo meclinica oficial a la nueva Y en esta aventura de recuperar desde la gracia
arquitectura)).
abstracción de los elementos naturales de la cabaña; Así, ya en 1925, Ze- el origen de la arquitectura, es donde Rylíwert
Boullée lo piensa de manera bien distinta: «. ..nues- linsky (citado por hace jugar un papel .fundamental a dos arquitectos
tros primeros padres construyeron sus cabañas tras Quilici), escribía en españoles : Juan de Herrera, constructor de un
concebir su imagen; siendo así que éste es producto LEF, a . . .en la tum- nuevo Templo de Salomón, El Escorial, y J. B. de
ba de Lenin resultó
del espíritu, esta creación, lo que constituye la comprometido todo Villalpando, jesuita, autor de una descripción del
arquitectura)). La cabaña ha sido pensada, elabo- el nuevo arte ruso... mismo que pasó de tratadista en tratadista, hasta
rada; la arquitectura es, ante todo, una disciplina el esfuerzo de quie- llegar a Fischer von Erlaclz, quien todavia lo dibuja
de la mente, en la que el proyecto, el pensamiento, nes intentaban mos- en el suyo.
es .forzoso escalón previo: la cabaña no se impone trarnos a Lenin por
medio del arte pa-
Frente a la explicación naturalista de la ar-
naturalmente como ha dicho Laugier. La cabaña reció, simplemente, quitectura, que Vitruvio y sus seguidores proponen,
es, sobre todo, un producto de la mente humana. inútil, por no decir Villalpando y los suyos subrayan la perfección del
Un cierto carácter abstracto de la cabaña, al inoportuno... no se Templo al estar trazado segiin el canon establecido
entiende cómo ei
considerarla desde lo que tiene de elemental geome- mausoleo provisio-
por el cuerpo del Salvador.
tría, aparece también en Sir Williams Chambers, nal puesto sobre la La gracia no excluye la razón y esta entrada
lo que permite a Rykwert afirmar «sólo el revolu- tumba de Lenin sea de la verdad revelada completa a la llasta entonces
cionario extremista y el académico volcado al pa- el proyectode Schu- huérfana naturaleza, al entroncar con la Divinidad.
sov, copia del mau-
sado vieron que la naturaleza había proporcionado soleo de Ciro, en
«La otra» casa era nada menos que la casa que
el modelo conceptual de .la cabaña antes de que Murgab». Dios ha construido para mostrarse a los hombres
la necesidad de protegerse obligase al hombre a Cierto que estaba convertido su cuerpo en arquitectura, en Templo.
construirla H. próximo un cambio Así Vìllalpando, cuando la / e sin embargo parece
radical, pero sor-
Los capítulos en que Rykwert nos dice cómo cabe prende cómo en que se reblandece, «como un mago, como una bue-
también otro modo de entender la imitación en cuanto aquellos momentos na hada madrina, sidstituía la cabaña primitiva por
representación de la naturaleza, del bosque, de los no recayó un encar- el magnífico Templo corno origen y arquetipo de
árboles, apoyándose en una curiosa interpretación go de tal alcance toda construcción».
en uno de aquellos
de la arquitectura gótica, nos introduce en el inefable arquitectos que pro- De aquí. cubierto el capítulo de la arquitectura
mundo de los señores ingleses del siglo XVIII, como ponían nuevas for- gótica con la interpretación que de ella se hizo
Sir James Hall, capaces de disponer en el jardín de mas de cristal y
en el siglo XVIII, como si Vitruvio y los tratadistas
su casa árboles de manera que la analogía con la ca- acero, para confiár-
selo a un oscuro del siglo X VI entroncasen directamente con las
tedr al resultase evident e. académico que, en propuestas y propósitos de las arquitecturas de la
La visión romántica, de un Goethe o de un su historicisrno, pa-
Hegel, del gótico enraizaría así con la pragmática antigüedad clásica, Rykwert pasa a enfrentarse
recía retrotraerse
propuesta del caballero inglés. tanto a un senti- con el estudio de los ritos ligados a la cabaña y a
Esta visión del gótico tan alejada de Viollet, miento nacionalis- la construcción de la primera morada. Pero un rito,
ve pues la catedral «como imagen, como reflejo;
ta y popular como bien se trate de renovación, de iniciación o de con-
a un pasado todavía memoración, supone y a una situación estable, ca-
mejor todavía como solidificación, petrificación de activo. Solo el res-
un bosque». EI simbolismo del gótico vendría pues peto a tales senti- paz del recuerdo, como si, en lo que el rito tiene de
del medio natural, sería la imagen de aquel Paraíso mientos, profundos tal, quedase la huella de aquella situación origina-
perdido, más representación que .forma abstracta,
e ignorados, a los ria de que el libro se ocupa.
que Rykwert alude
que construcción. en su libro, parecía Ahora el libro se vuelve más oscuro y , apoyado
Y así alcanza Rykwert en el Renacimiento, con justificar tan deli- en el conocimiento de las religiones y los ritos que
VÌtruvio, el forzoso precedente en nuestra cultura berado abandonode establecen, Rylíwert nos hace ver cómo la casa
lo que había llegado pasa a estar relacionada con la imagen del propio
del mito de la cabaña. Tras del lenguaje, tras del a entenderse como
fuego, los hombres «habiendo recibido de la natu- una estética oficial. cuerpo « y ésta es la razón, dice, por la que, en defi-
raleza el privilegio respecto a los otros animales nitiva debo postular una casa para Adán en el
de caminar derechos y no con la cabeza baja, de Paraíso; no ya como un refugio del mal tiempo,
contemplar la magniJLcencia del mundo y del cielo, sino como un volumen que podía interpretar en tér-
de manejar con facilidad cualquier objeto, así, en minos de su propio cuerpo y que era, también, una
aquella sociedad, unos comenzaron a construir te- planta del Paraíso en el centro del cual se encontrtr-
chos con ramaje, otros a excavar cavernas bajo ba».
los montes, otros imitando la construcción de los Este iiltimo nivel, alcanzado en la excursión
nidos de las golondrinas a levantar con.fango y pajas inversa, permite a Rykwert afirmar que, para quie-
refugios para protegerse.. . y siendo los hombres nes construyen, «la imagen de la cabaña será siem-
aptos por naturaleza a imitar y aprender...)). pre un modelo allá,,fuera del reino de los historiadores
Nunca se insistirá bastante en el papel de San y de los arqueólogos, en un lugar que debemos Ila-

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14 promesa)).
mar Paraíso. Y el Paraíso es recuerdo y , también, La casa d'ddamo
in Paradiso. Joseph
los estudios de los teóricos: el material con que
en muchas ocasiones especula Rapoport es la ca-
Julio 1974 Rykwert Milan:
La lectura del libro de Rylíwert trae a la me- Adelphi, 1972.
baña misma, el momento aquel, perdido en nuestra
moria, como obligado contraste, como auténticas cultura, que sigue, o ha seguido, vivo en otras.
antípodas, un libro relativamente reciente, House. Vivienday Cultura, A Ryliwert el origen le permitía discutir los
Amos Rapoport. principios en que iba a apoyarse el,futuro (ya his-
Form and Culture, de Amos Rapoport, hace poco Barcelona: Edito-
traducido al castellano con el menos significativo rial Gustavo Gili, toria hoy) de una disciplina, puesto que lo que está
título de Vivienda y Cultura. El libro, tras de 1972. en juego no es tanto la explicación de los hechos,
algin artículo brillante de su autor, fue esperado cuanto la conciencia de las actitudes del hombre
con cierta ansiedad, en mi opinión no satisfecha que los han permitido; para Rapoport, la realidad,
más tarde por su publicación. Pues aunque el autor el examen de lo ya construido, elimina aquella dis-
se empeñe en hacernos creer que sus hipótesis sobre tancia y habiendo tomado partido por una de aque-
la.forma de la vivienda están al margen de cualquier llas actitudes primeras, la entendería más desde el
determinismo, excluyente y exclusivo, lo cierto es orden de lo razonable que desde el de la naturaleza
que el libro se organiza examinando cómo el clima, o el de la gracia; de aquí el carácter ,fragmentario
los materiales, la tecnología y el medio sociocul- de todo su libro: el origen se ha olvidado.
tural le afectan, labor que lleva a cabo a través Pienso pues que el contraste entre estas dos
de la continua cita de material procedente de estu- versiones, o mejor de estas dos maneras de reaccionar
dios de geógrafos y antropólogos, y , no mucho ante el examen de unos hechos, ayudan a establecer
más que mostrar la estricta dependencia, por otra su significado, en cuanto que pretendidamente di-
parte ya hecha expresa en diversas ocasiones, entre verso. Pero así como en la esfera de lo razonable
algunos de los .factores citados y la vivienda, se en que Rapoport se mueve, de lo estrictamente de-
consigue. pendiente, es inmediatamente utilizable para in-
Pero aquel propósito manifiesto de desautori- terpretar nuestro mundo, la pregunta que Rykwert
zar d a s teorías que han tendido hacia un intento se,formula, cuya respuesta sería el entender el sen-
excesivamente simplista de atribuir la .forma de la tido que la casa tenga, sentido que justifïcaría a un
vivienda a una sola causa» no se cumple, pues,por tiempo tanto la teoría de la arquitectura como la
paradójico que pueda parecer, es sólo esto lo que realidad misma, puede no hacerse tan evidente.
con el continuo enumerar de ejemplos se logra. Sin embargo, aceptar que la indiscriminación
Así pues pienso que ante la imposibilidad de explicar con que hoy se produce el construir es prueba de
de una manera total los hechos (tesis que parece la indiferencia ante qué sea ei vivir, el ocupar un
se mantendría al condensar en la palabra cultura to- lugar, el poseer una casa, sería tanto como reco-
dos.factores que se examinen aisladamente , una po- nocer un cambio en la condición del hombre; pero,
sición, como la que Semper mantenía hace un siglo si éste no se ha producido, nuestro origen, nuestro
de claro y estricto determinismo, sea tanto más pasado, seguirá estando presente y estudios explo-
positiva. ratorios, como el de Rykwert, lejos de ser gratuitos,
Y todo esto no ya manejando aquella idea de podrían ser juzgados necesarios.
cabaña que como un.fantasma aparecía siempre en J. R. MONEO

Comentario de textos Arquitectura,


historia y teoría
de los signos
EI SympasiumdeCastelldefeis

asohgas JPBonta
GHBroadbent DCanter
ACirici Pellicer ACoiquhoun
FChoay P E m m a n
ChJencks M Krampen
TLlorens N portas
X Rubertd e h t ó s
M LScalviniSTagg

LASAVENTURAS QELASEMIÓTICA ARQUITECTÓNICA


por Ignaciode Solà-Morales iRubió arqto.

I i La semiología como pretexto ? Arquitectura, His- En principio podía parecer que los puntos de
toria y Teoria de contacto son casi tangenciales o a lo sumo que sólo
Ya hace ahora dos años de la celebración del Sym- los Signos (Ei Sym-
posium de Castell- ciertos aspectos son comunes a ambos planteamien-
sium sobre ((Arquitectura, Historia y Teoría de defels), Bohigas/ tos. Sin embargo, quien conozca las publicaciones
los signos». Y sin embargo, aunque dos años pue- Bontal Broadbent/ que dieron cuenta de aquellos symposiums y la que
dan parecer bastante tiempo, la publicación1 -tan Canter / Cirici Pe- ahora nos ocupa, encontrará muchos más puntos
cuidada- de las ponencias y discusiones de aque- llicer / Colquhoun / de contacto que los que el simple enunciado hace
Choay / Eisenman /
lla reunión sigue manteniendo un interés impor- Jencks / Krampen / suponer2.
tante. Porque no hay duda de que el que ya hoy Llorens / Portas I No tan sólo hay coincidencia en varios de los
llamamos ((Symposium de Castelldefelm (sin duda Rubert de Ventós 1 nombres de los ponentes -cosa ya harto significa-
por más de una analogía con los no menos históricos Scalvini/Tagg. Bar- tiva---, sino que lo que.en definitiva los aproxima
celona: La Gaya
Symposiums de Birmingham (19651 y Portsmouth Ciencia - Publica- es su carácter de discusión generalizada sobre pro-
[1967], entre otros) tuvo la virtud de reunir como cionesdel COACB, blemas de teoría arquitectónica. Porque uno de los
equipo de trabajo a un grupo de especialistas lo 1974. aspectos más sintomáticos de un encuentro como
suficientemente amplio como para dar lugar a un éste es que, de hecho, en la dispersión inevitable
cierto balance de la cuestión en el momento pre- de las intervenciones y de las discusiones, reapa-
sente. rezcan los problemas de,fondo. Sea con una óptica
La referencia a los symposiums de Birmingham metodologista o desde los problemas de la significa-
y Portsmouth puede parecer que no tiene aquí de- ción, son en realidad éstos los problemas que siguen
masiado sentido, puesto que en ellos se dio cuenta marcando los puntos conflictivos y encontrados en
sobre todo de los fogosos debates sobre metodo- la manera de entender la teorización de la arquitec-
logías del diseño, polarizados en torno a posiciones tura hoy. Así, en cierta medida, el tema semiológico
más o menos influidas por la informática, la mode- aquí, o el tema metodológico allí, llegan a parecer
lística y las aportaciones interdisciplinares de la más un pretexto para plantear ciertos temas -«los
psicología conductista, la teoría de conjuntos, las verdaderos temas»--- que no una realidad clara y
técnicas de I.O., etc. distintamente delimitada.
¿Qué tiene que ver la metodología del diseño, Vaya pues por delante esta primera constata-
tal como allí se planteaba, con el tema de la semio- ción de cierto relativismo ante las Jormulaciones
logía arquitectónica ? semiológicas. No porque sea esta disciplina, en el
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