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CAPÍTULO IV

El patrimonio
Autora: Yudelka Padilla
Objetivos

1. Definir el patrimonio.
2. Conocer los elementos del patrimonio.
3. Identificar el patrimonio de la comunidad matrimonial.
4. Identificar el patrimonio sucesoral.
5. Distinguir el patrimonio de la comunidad matrimonial del patrimonio
familiar sucesoral.
6. Valorar la protección del patrimonio familiar.

Esquema del contenido del capítulo IV

4.1 El patrimonio.
4.2 Noción clásica del patrimonio.
4.2.1 Elementos del patrimonio.
4.2.2 Caracteres del patrimonio.
4.3 ¿Qué es el patrimonio familiar?
4.3.1 Patrimonio de la comunidad matrimonial (los regímenes
matrimoniales)
4.3.2 Patrimonio familiar sucesoral.
4.3.3 Derechos del cónyuge superviviente.
4.3.4 Protección del patrimonio correspondiente a los hijos,
descendientes y ascendientes. Porción de bienes disponible.

70 | El patrimonio
Orientaciones para el estudio del capítulo iv

El contenido del presente capítulo comprende la definición de patrimonio; la


noción clásica del patrimonio; elementos, caracteres, definición del patrimonio
familiar; patrimonio de la comunidad matrimonial (los regímenes matrimonia-
les); régimen de la comunidad matrimonial; patrimonio familiar sucesoral; de-
rechos del cónyuge superviviente; protección del patrimonio correspondiente
a los hijos, descendientes y ascendientes; además, la porción de bienes disponi-
ble. A partir de estos subtemas se ha definido algunos objetivos que se pueden
lograr a través del estudio de los contenidos.
Al final del capítulo el lector cuenta con un resumen en el que se tocan los
aspectos más relevantes del tema; así como la bibliografía específica relacio-
nada con el contenido tratado, textos éstos recomendados para que el lector
profundice más su estudio.
Luego están las actividades y ejercicios de autoevaluación diseñados y ela-
borados en base a los objetivos perseguidos, los cuales deben ser desarrollados
de manera autónoma, y posteriormente cotejar con las respuestas a los ejerci-
cios del capítulo que se encuentran al final de esta obra, para fines de realizar
una autoevaluación y de esta forma medir los resultados alcanzados; además
retroalimentar los conocimientos.

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4.1 El patrimonio
Otro atributo de la personalidad jurídica es el patrimonio, que consiste en
el conjunto de derechos y obligaciones de una persona. Es decir, el patrimonio
está conformado por el activo, que son los bienes y créditos, y por el pasivo,
que son las deudas.
Una de las nociones más aceptadas de patrimonio es la expresada por
Mazeaud, et al. (1960, p. 426) según los cuales “el patrimonio es el conjunto de
derechos y obligaciones de una persona.”
Los autores expresan que Aubry y Rau lo consideran como “el conjunto de
los bienes de una persona, considerado como formando una universalidad de derecho.”
Para Capitant, H. (1930, p. 418) el patrimonio es el “conjunto de derechos y
cargas apreciables en dinero, de que puede ser titular o asiento una persona, y que cons-
tituye una universalidad jurídica.”
De las definiciones anteriores se deduce que el patrimonio es el conjunto de
obligaciones y de derechos y bienes que pertenecen a una persona, es decir, es
la universalidad compuesta por el activo y el pasivo.
Es importante resaltar que los bienes, derechos y obligaciones que forman
el patrimonio pueden ser corporales, como por ejemplo el derecho que se tiene
sobre algún objeto; e incorporales, como los Derechos Intelectuales.

4.2 Noción clásica del patrimonio


Los autores clásicos del derecho, como los hermanos Mazeaud, así como
Aubry y Rau, han asumido algunas nociones de patrimonio que todavía pre-
valecen.
Éstos citan a Aubry y Rau, según los cuales el patrimonio es “el conjunto de
los bienes de una persona, considerado como formando una universalidad de derecho.”
La teoría de Aubry y Rau, criticada por los hermanos Mazeaud, es que los
derechos patrimoniales solo comprenden derechos pecuniarios.
Mazeaud, et al. (1960, p. 443) contradicen la teoría de Aubry y Rau, al con-
siderar que “no existe razón alguna para excluir del patrimonio de una persona los
derechos pecuniarios de que sea titular.” Además, agregan que “numerosos derechos
de la personalidad tienen, por otra parte, influjo pecuniario; por ejemplo, el derecho a
la filiación lleva consigo derecho a los alimentos, derechos de sucesión. Por otro lado,

72 | El patrimonio
la lesión de esos de derechos originan una acción de daños y perjuicios; se traduce, pues,
en una suma de dinero.”
Al patrimonio individual que puede poseer una persona, se une la existencia
de otra modalidad de patrimonio: el patrimonio familiar; éste puede ser el pa-
trimonio de la comunidad matrimonial resultante de los regímenes matrimo-
niales, o bien, el patrimonio sucesoral, que más adelante es objeto de estudio
en esta obra.

4.2.1 Elementos del patrimonio


El patrimonio está compuesto por dos elementos: el activo y el pasivo.
Capitant, H. (1930, p. 18) que define el activo como el “conjunto de bienes o
derechos apreciables en dinero, que forman parte de un patrimonio o universalidad
jurídica.”
En cuanto al pasivo, refiere dicho autor (p. 417) que consiste en el “conjunto
de deudas y cargas apreciables en dinero que gravan un patrimonio o universalidad
jurídica.”
Queda claro que el activo es el conjunto de derechos, bienes y créditos de
los cuales es titular una persona; mientras que el pasivo está constituido por
las deudas y cargas.
El patrimonio puede estar constituido por elementos corporales e incor-
porales.
Dentro de los bienes corporales son tangibles, y están los bienes muebles y
los inmuebles; mientras que los derechos incorporales son intangibles e inclu-
yen derechos como los derechos intelectuales.

4.2.2 Caracteres del patrimonio


El patrimonio consta de tres caracteres, conforme a la teoría de Aubry y
Rau; éstos son:
• El patrimonio es una universalidad jurídica.
• El patrimonio está unido a la persona.
• Sólo los derechos pecuniarios figuran en el patrimonio.

El patrimonio es una universalidad jurídica ya que comprende los derechos


en su totalidad, como consecuencia de este carácter existe una relación estre-

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cha entre el activo y el pasivo; el activo está compuesto por los bienes y los
créditos; mientras que el pasivo está constituido por las deudas y obligaciones.
Mazeaud, et al. (1960, p. 436) citan la noción de Aubry y Rau según la
cual existe una segunda consecuencia del carácter de universalidad jurídica
del patrimonio, que es la subrogación real o subrogación personal, según el caso, y
consiste en la sustitución de una persona o de un derecho por otro individuo
o derecho.
Los citados autores, citan, en cuanto al carácter personal, que el patrimonio
está unido a la persona, ya que es una consecuencia o “emanación de la perso-
nalidad” y en tal virtud, solo las personas, física o moral, poseen patrimonio.
De ahí que toda persona tiene un patrimonio y toda persona no tiene más que
un patrimonio.
Al respecto, Mazeaud, et al. (1960, p. 439) expresan que “toda persona tiene
un patrimonio; porque es apta para tener derechos y obligaciones, que ocuparán un
puesto en su patrimonio.” Según éstos “incluso si no existe contenido, incluso si la
persona no tiene, en el momento considerado, ningún derecho, esa persona tiene un
patrimonio.”
Los citados autores consideran “que una persona no puede tener dos patrimonios
y como no se puede ser dos personas a la vez, a la muerte de un causante se funde el
patrimonio de éste con el de sus causahabientes.”
Es decir, el patrimonio de la sucesión se une en uno solo con el patrimonio
personal del causahabiente.

4.3 ¿Qué es el patrimonio familiar?


Expresan Mazeaud, et al. (1960, p. 454) que: “Al no tener, en cuanto tal, la per-
sonalidad jurídica, parece difícil, dada la concepción francesa del patrimonio unido
a la persona, hablar de patrimonio familiar. Sin embargo, el papel representado por
la familia en el orden social y económico es tal, que el legislador, en todas las épocas, y
en numerosos países, ha intervenido para preservar los bienes que considera que deben
estar afectados a la familia, y para someterlos así a un régimen particular en razón
de esa afectación.”
Consideran Mazeaud, et al. (1960, p. 459) “Algunos bienes tienen por objeto
asegurar la subsistencia y la continuidad de la familia. El conjunto de los bienes que
han recibido esta afectación constituye lo que cabe denominar patrimonio familiar.”

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El patrimonio familiar comprende bienes afectados a la familia, y en ese
sentido incluye los bienes que se encuentran dentro del régimen matrimonial
adoptado por los esposos, así como los bienes pertenecientes a la sucesión.

4.3.1 Patrimonio de la comunidad matrimonial (los regímenes


matrimoniales)
Desde antes de la celebración del matrimonio, los futuros cónyuges pueden
fijar el régimen matrimonial que regirá la suerte de sus bienes.
Indican Mazeaud, et al. (1960, p. 467): “A la unión conyugal se suma la unión
de sus bienes: hay que disponer su estatuto. Sin duda, entre los regímenes adoptados,
algunos propenden con preferencia a darle a los bienes una afectación familiar; pero en
todos los regímenes, incluso en el régimen de la separación de bienes, donde cada uno
de los cónyuges conserva la disposición y administración de sus bienes y de sus ingresos,
el legislador exige que los esposos contribuyan, según sus recursos, a las cargas de la
familia.”
Las disposiciones concernientes a los efectos jurídicos que surten, entre
los esposos, los diversos regímenes matrimoniales se encuentran a partir del
artículo 1387 del Código Civil.
Aunque existen diferentes regímenes matrimoniales que pueden asumir los
futuros esposos antes de la celebración del matrimonio, es común que las per-
sonas al momento de planear su unión, pasen por alto lo que tiene que ver con
el modo en que se regirán sus relaciones patrimoniales.
Cuando los esposos no han expresado, mediante un contrato previo al
matrimonio, su intención de adoptar otro régimen matrimonial distinto a la
comunidad matrimonial, existe una presunción legal según la cual se consi-
dera que han contraído matrimonio mediante el régimen de la comunidad de
bienes, y en consecuencia, ciertos bienes ya no forman parte del patrimonio
personal de los contrayentes, sino que pasan a ser copropiedad de ambos en
partes iguales; existen algunas excepciones a dicha comunidad, por ejemplo
los inmuebles que se hubieran adquirido antes del matrimonio, las herencias,
las donaciones, etc.

v Régimen de la comunidad matrimonial


Capitant, H. (1930, p. 134) expresa se refiere a la comunidad matrimonial
como “comunidad entre esposos” la cual define como el “régimen establecido por la

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ley en el que la totalidad o parte de los bienes de los esposos forma una masa común,
puesta bajo la administración del marido y que debe, en principio, dividirse al disol-
verse el matrimonio.”
Es preciso señalar que, en la República Dominicana, en la actualidad, la
administración de los bienes de la comunidad matrimonial corresponde con-
juntamente al marido y la mujer; por lo tanto, en lo que a esta parte respecta
es lógico diferir de la definición dada por Henri Capitant.
Expresa el artículo 1387 del Código Civil que: “La ley no regula la sociedad
conyugal, en cuanto a los bienes, sino a falta de convenciones especiales, que pueden ha-
cer los esposos como juzguen convenientes, siempre que no sean contrarias a las buenas
costumbres; y además, bajo las modificaciones siguientes.”
De igual manera, el artículo 1393 del referido código dispone: “A falta de
estipulaciones especiales, que deroguen o modifiquen el régimen de la comunidad, for-
marán el derecho común de la República, las reglas establecidas en la primera parte
del capítulo segundo.”
De lo anterior, se colige que cuando los cónyuges no hayan convenido con-
traer matrimonio bajo un régimen específico, se deduce que han decidido con-
traer matrimonio bajo el régimen de la comunidad de bienes.
Conforme a las reglas del artículo 1399 del Código Civil, esta comunidad o
sociedad empieza desde el día en que se contrae el matrimonio.
Uno de los efectos que se derivan del matrimonio bajo el régimen de la
comunidad de bienes es que determinados bienes y deudas se comparten en
comunidad entre ambos cónyuges; un ejemplo son las deudas de las sucesiones
puramente mobiliarias, que recaen en los esposos durante el matrimonio, las
cuales recaen en su totalidad sobre la comunidad.
La forma en que se constituye el activo de la comunidad se encuentra es-
tablecida en el artículo 1401 del Código Civil, que dispone: “La comunidad
se forma activamente: 1o. de todo el mobiliario que los esposos poseían en el día de
la celebración del matrimonio, y también de todo el que les correspondió durante el
matrimonio a título de sucesión, o aun de donación, si el donante no ha expresado lo
contrario; 2o. de todos los frutos, rentas, intereses y atrasos de cualquier naturaleza
que sean, vencidos o percibidos durante el matrimonio, y provenientes de los bienes
que pertenecían a los esposos desde su celebración, o que les han correspondido durante
el matrimonio por cualquier título que sea; 3o. de todos los inmuebles que adquieran
durante el mismo.”

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Existe una presunción de que todo inmueble ha sido adquirido en comu-
nidad, a menos que se pruebe que uno de los esposos tenía la propiedad o po-
sesión legal con anterioridad al matrimonio, o que el inmueble fue adquirido
después a título de sucesión o donación. Además, existen otros bienes que
entran en la comunidad y otros que quedan excluidos.
En cuanto a la forma en que se forma el pasivo o las deudas de la comu-
nidad de bienes, el artículo 1409 del indicado código, modificado por la Ley
189-01, expresa que está constituido: “1o. de todas las deudas mobiliarias en
que los esposos estaban gravados el día de la celebración del matrimonio, o de las
que estuvieren gravando las sucesiones que les vienen durante el matrimonio, salvo
la recompensa por las relativas a los inmuebles propios a uno u otro de los esposos;
2o. de las deudas, tanto de capitales como de rentas o intereses, contraídas por el
marido o la mujer durante la comunidad,; 3o. de las rentas e intereses solamente de
rentas o deudas pasivas, que sean personales a los dos esposos; 4o. de las reparaciones
usufructuarias de los inmuebles que no entran en comunidad; 5o. de los alimentos
de los esposos, de la educación y sostenimiento de los hijos y de cualquier otra carga
del matrimonio.”
Antes de la entrada en vigencia de la Ley 189-01 el marido era el único ad-
ministrador de los bienes de la comunidad, en consecuencia, podía venderlos,
enajenarlos o hipotecarlos sin el consentimiento de la mujer; estas prerroga-
tivas se les daban al amparo del artículo 1421 del Código Civil que establecía:
“El marido es el único administrador de los bienes de la comunidad. Puede venderlos,
enajenarlos o hipotecarlos sin el concurso de la mujer”.
Sin embargo, a partir de la referida ley se modificó el referido artículo para
que ambos cónyuges fueran administradores de los bienes de la comunidad; y,
en la actualidad, el artículo 1421 indica: “El marido y la mujer son los administra-
dores de los bienes de la comunidad. Pueden venderlos, enajenarlos o hipotecarlos con
el consentimiento de ambos.”
A pesar de adoptar el régimen de la comunidad matrimonial, los esposos
pueden realizar modificaciones a dicho régimen; pueden convenir algunas
cláusulas como por ejemplo: la que excluye de la comunidad el mobiliario en
todo o en parte, la cláusula por la cual se consideran muebles los inmuebles,
cláusula de separación de deudas, o cláusulas por las cuales se asigna a cada
uno de los esposos partes desiguales en la comunidad.

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También podría antes de la celebración del matrimonio adoptar otro régi-
men diferente como por ejemplo: el de separación de bienes o la comunidad
reducida a los gananciales.

4.3.2 Patrimonio familiar sucesoral


Una sucesión se define como la transmisión del patrimonio de una persona
fallecida a una o varias personas vivas.
Conforme a lo establecido en el artículo 718 del Código Civil “las sucesiones
se abren por la muerte de aquel a quien se derivan.”
Cuando una persona muere deja un patrimonio, el cual se transmite a sus
herederos o continuadores jurídicos. De esto resulta que el patrimonio de la
sucesión y el patrimonio personal del heredero se mezclan.
Cuando el de cujus, que es el fallecido, no deja testamento, la trasmisión de la
sucesión es ab intestato, y se rige por las reglas establecidas en el Código Civil,
de acuerdo al orden sucesoral. En principio, hereda el más próximo en grado,
excepto la división por líneas y en representación.
Heredan, en primer lugar, los hijos, a falta de éstos sus descendientes. Cuan-
do no existen hijos ni descendientes, los bienes sucesorales se reparten en
partes iguales entre los hermanos y los padres del fallecido. A falta de uno de
los padres, la herencia corresponde a los hermanos, o sus descendientes, y al
padre sobreviviente. En caso de no existir ninguno de los padres, la sucesión
pasa por completo a los hermanos del fallecido.
En caso de no haber padres ni hermanos del fallecido, la sucesión se dis-
tribuye entre los ascendientes (abuelos) de las líneas materna y paterna, y a
falta de éstos a los de más ascendientes o colaterales, tomando en cuenta que
el grado más próximo excluye los más lejanos. Estas reglas se encuentran a
partir del artículo 731 del Código Civil.
A pesar de los derechos que la Ley les atribuye a ciertas personas sobre el
patrimonio sucesoral; existen algunas causas que cuando se presentan generan
la exclusión en la participación de dichos derechos, es el caso de la indignidad
sucesoral y la desheredación de hijos.
Al respecto, el artículo 727 del Código Civil, establece que: “Se consideran
indignos de suceder, y como tales se excluyen de la sucesión: 1o. el que hubiere sido
sentenciado por haber asesinado o intentar asesinar a la persona de cuya sucesión se
trate; 2o. el que hubiere dirigido contra éste una acusación que se hubiese considerado

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calumniosa; 3o. el heredero mayor de edad que, enterado de la muerte violenta de su
causahabiente, no la hubiere denunciado a la justicia.”
Es decir, que en algunos casos se excluyen de la sucesión los herederos que
han cometido alguno o varios de los hechos enunciados en el artículo 727.
No se pueden excluir de la sucesión a los ascendientes y descendientes, los
afines en el mismo grado, o cónyuges, hermanos, hermanas, tíos, tías, sobrinos
y sobrinas del autor de la muerte alegando la causa de no haber denunciado la
muerte violenta de su causahabiente.
De igual manera, el artículo 1 de la Ley 1097 sobre Desheredación de Hijos
establece lo siguiente:
“En adición a los casos establecidos en el artículo 727 del Código Civil, podrán
ser declarados indignos de suceder y como tales excluidos de la sucesión de sus padres,
los hijos legítimos o naturales que hubieren realizado repetidamente actuaciones
perjudiciales o engañosas para sus padres o que los afecten en su reputación y dig-
nidad; los que hubieren maltratado o injuriado gravemente con hechos, palabras o
de cualquiera otra manera a sus progenitores o les hubieren negado su protección o
asistencia; los que cometieren reiteradamente actos en pugna con la moral pública o
privada o llevaren una vida licenciosa capaz de producir un motivo de desdoro para
el buen nombre de su familia y los que hubieren sido condenados en última instancia
a una pena que conlleve pérdida de los derechos civiles o por haber cometido un delito
grave contra sus padres.”

4.3.3 Derechos del cónyuge superviviente


Aunque, en sentido amplio, el cónyuge es parte de la familia, en sentido es-
tricto, la familia está compuesta por personas unidas por vínculos sanguíneos
o por adopción.
Es por esta razón que el cónyuge del fallecido no entra a recoger los bienes
de la sucesión, los cuales constituyen un patrimonio meramente familiar. Sin
embargo, ante la ausencia de parientes en grado hábil para suceder, el cónyuge
superviviente adquiere los derechos de la sucesión. Así lo ha dispuesto el ar-
tículo 767 del Código Civil al expresar: “Si el difunto no deja parientes en grado
hábil de suceder ni hijos naturales, los bienes constitutivos de su sucesión pertenecen al
cónyuge que sobreviva.”
Por último, si no existiera cónyuge superviviente, la sucesión recaerá en el
Estado.

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4.3.4 Protección del patrimonio correspondiente a los hijos, descendientes y
ascendientes. Porción de bienes disponible
A los fines de proteger el patrimonio de la sucesión, existen algunas restric-
ciones o limitaciones a la libertad de disponer por donación lo por testamento,
es la llamada reserva hereditaria.
Al respecto, el artículo 913 del Código Civil establece que las donaciones
hechas por contrato entre vivos o por testamento, no pueden exceder de la
mitad de los bienes del donante, si a su fallecimiento dejare un solo hijo; de la
tercera parte, si deja dos hijos, y de la cuarta parte, si estos fuesen tres o más.
Esta reserva hereditaria es aplicada también para proteger a los descen-
dientes (nietos, bisnietos…), según el caso.
En caso de que el donante o el testador no tenga hijos, pero le sobrevivan
uno o varios ascendientes (padres, abuelos, bisabuelos…) paternos o maternos,
tampoco podrá disponer de la totalidad de sus bienes, de conformidad con el
artículo 915 del Código Civil.
En caso de no existir ascendientes y descendientes, las donaciones por con-
trato entre vivos o por testamento, podrán absorber la totalidad de los bienes,
según lo dispuesto en el artículo 916 del indicado código.

80 | El patrimonio
Resumen del capítulo IV

El patrimonio consiste en el conjunto de derechos y obligaciones de una persona.


Existe otra modalidad de patrimonio: el patrimonio familiar (que puede ser el
patrimonio de la comunidad matrimonial resultante de los regímenes matrimonia-
les, o bien, el patrimonio sucesoral)
El patrimonio está compuesto por dos elementos: el activo, que son los bienes y
créditos, y el pasivo, que son las deudas.
El patrimonio posee los siguientes caracteres: a) es una universalidad jurídica; b)
está unido a la persona; y c) constituye derechos pecuniarios.
El patrimonio familiar es el conjunto de derechos y obligaciones de carácter pe-
cuniario afectado a la familia; éste incluye los bienes que se encuentran dentro del
régimen matrimonial adoptado por los esposos, así como los bienes pertenecientes
a la sucesión.
El patrimonio sucesoral se refiere a los derechos y obligaciones de una sucesión,
es decir, al patrimonio de una persona fallecida que se transmite a una o varias per-
sonas vivas.
Cuando una persona muere deja un patrimonio, el cual se transmite a sus here-
deros o continuadores jurídicos.
En algunos casos se excluyen de la sucesión a los herederos que han cometido
alguno o varios de los hechos que constituyen causas para dicha sanción.
En cuanto a los derechos del cónyuge al patrimonio sucesoral, la ley, en princi-
pio, no otorga a éste el derecho a recoger los bienes de la sucesión de su cónyuge,
ya que dichos bienes constituyen un patrimonio de carácter familiar. Es en ausencia
de parientes en grado hábil para suceder que el cónyuge superviviente adquiere
los derechos de la sucesión; y por último, si no existiera cónyuge superviviente, la
sucesión recaería en el Estado.
El patrimonio sucesoral, cuando corresponde a los hijos, descendientes y ascen-
dientes es protegido por la ley: la ley restringe el derecho a disponer de dichos bie-
nes, de manera testamentaria o por donación y le permite, al testador o donante,
liberar sólo la porción de bienes disponible de conformidad con la ley. Es decir,
existen bienes que forman parte de la reserva hereditaria.
Dicha reserva se aplica también para proteger a los descendientes (nietos, bis-
nietos…), según el caso.
Es sólo en caso de que no existan ascendientes y descendientes, que las dona-
ciones por contrato entre vivos o por testamento, podrán absorber la totalidad de
los bienes.

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Actividades

1. Indique cuáles son los elementos del patrimonio.


2. Explique en qué consiste el patrimonio de la comunidad matrimonial y
el patrimonio sucesoral.
3. Indique la forma en que la ley protege el patrimonio familiar.

Ejercicios de autoevaluación

I. Coloque una V si el enunciado es correcto y una F si es falso:


1. El patrimonio es el conjunto de bienes y obligaciones de una persona.

2. El patrimonio de la comunidad matrimonial está compuesto por cier-


tos bienes muebles e inmuebles que pertenecen en copropiedad a los
esposos.
3. El patrimonio sucesoral son los bienes adquiridos mediante cesión por
parte del Estado.
4. El patrimonio está conformado sólo por el activo, que son los bienes y
créditos.
5. El patrimonio está constituido sólo por elementos corporales.
6. El patrimonio está unido a la persona.
7. El patrimonio familiar está constituido por algunos bienes que tienen
por objeto asegurar la subsistencia y la continuidad de la familia.
8. Los bienes que se encuentran dentro del régimen matrimonial y los que
pertenecen a la sucesión forman parte del patrimonio familiar.
9. La administración de los bienes de la comunidad matrimonial corres-
ponde conjuntamente al marido y la mujer.
10. El pasivo patrimonial está conformado por las deudas y cargas.

82 | El patrimonio
Bibliografía

Capitant, H. (1930) Vocabulario Jurídico. Buenos Aires: Ediciones Palma.


Código Civil de la República Dominicana.
Ley 1097 sobre Desheredación de Hijos, de la República Dominicana.
Ley 189-01 del 22 de noviembre del 2001.
Mazeaud, Henri; Mazeaud, León y Mazeaud, Jean (1960) Lecciones de Derecho Ci-
vil. Los sujetos de Derechos. Las Personas. Buenos Aires: Ediciones Jurídicas
Europa-América.

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