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EL VERDADERO ORIGEN DE MÓNICA, LA LEYENDA

Por: Pablo Nicoli Segura.

Una leyenda es una narración contada, usualmente, de forma oral a través de


los años y el tiempo y que tiene una dosis de verdad y también de invención;
gira siempre en torno a lo sobrenatural.
Se trata de esas macabras historias que se contaban de noche, en las
esquinas de los barrios y plazas mal alumbradas de antaño, o alrededor de la
chimenea –si la había- o de una simple fogata al aire libre. Muchas de nuestras
supuestas leyendas -que se creen oriundas- han tenido su origen en España
(traídas por los conquistadores y alteradas por nuestras propias creencias), y
aún allí, estas a su vez han sido importadas de otras partes del mundo, como
es el caso a las relacionadas con los duendes. Lo cierto es que la famosa
Leyenda de Mónica es contada con alguna que otra variante en ciudades como
Tacna, en el Perú, y en países como Argentina –Buenos Aires por ejemplo-,
Chile, México, incluso en los Estados Unidos. Cada ciudad la considera suya;
pero el origen más remoto que se conoce de esta famosa leyenda nos llega del
siglo XV, de la ciudad Española de Toledo, en donde se la conoce como: La
Dama de los ojos sin brillo.
En la mayoría de versiones la leyenda que nos ocupa nos habla de una pareja
de jóvenes que se conocen en una festividad social, a veces popular otras de
cierto nivel o estatus económico y en la que el joven galán –prendado de la
belleza de aquella muchacha un poco pálida, es verdad- decide acompañarla a
su casa –pues ya es medianoche- y procurarle una prenda que la joven al
parecer olvidó, a pesar de la inclemencia del clima nocturno. Luego la dama es
dejada en su vivienda, una construcción usualmente cercana a un cementerio y
de allí para adelante se muestra con todo su brillo lo sobrenatural. El
muchacho regresa al día siguiente al lugar a recoger su prenda –realmente
esto es la excusa pues desea volver a ver a su amada- y descubre, incrédulo,
por boca del dueño de aquella casa y padre de la bella muchacha, que ella
murió hace ya un año; casualmente se ha cumplido el aniversario de su trágica
muerte la noche anterior. El mozalbete decide ir en busca de la sepultura de
Mónica y efectivamente la encuentra… y sobre la tumba su abrigo colgando de
una cruz. Como es de suponer, antiguamente se contaba esta leyenda con
carruaje, en vez de moto u otro vehículo moderno como se cuenta hoy, con
capa, en vez de la casaca de cuero, y algunos otros detalles que no cambian
demasiado el argumento central de este macabro y a la vez romántico relato.
Al respecto de esta leyenda tan promocionada, incluso en una película que se
estrenó hace varios años en nuestra ciudad, guardo una anécdota que paso a
contar.
Un día cualquiera recibí una llamada telefónica pidiéndome concediera una
entrevista. Se trataba de un grupo de jóvenes universitarios que habían
decidido hacer un trabajo sobre esta y otras leyendas arequipeñas –en
presunción- y deseaban hacerme algunas preguntas; puesto que sabían que yo
me dedicaba a rescatar el folclore oral y escribir este tipo de historiasen mis
libros. Pues bien, no habíamos terminado de presentarnos, cuando uno del
grupo me informó, casi eufórico, que venían del cementerio de La Apacheta
pues habían estado buscando la tumba de Mónica. Por supuesto, siendo tan
grande el camposanto no habían logrado dar con el sepulcro; a pesar que el
vigilante del lugar les había dicho que indagaran por cierto sector del
cementerio. En ese momento yo no pude dejar de sonreír y comencé a
explicarles que dicha leyenda nunca había ocurrido en la realidad; al menos no
en Arequipa y que su origen era Ibérico. Los muchachos se quedaron
boquiabiertos y creo que tuvieron ganas de coger su filmadora, sus libretas de
apuntes e irse a otro lugar a conversar con alguien que de verdad les dijera que
la leyenda en cuestión era cierta, que era nuestra. Luego pasamos a conversar
de otras historias sobrenaturales y finalmente quedaron atrapados por las
mismas; usualmente sucede así, pero yo no podía dejar se fueran creyendo lo
que no es. Así que si alguno de los lectores decide buscar la tumba de Mónica,
más le valdría comprar sus pasajes con destino a Toledo y ver si alguien les
orienta, una vez llegados a España, para saber llegar al cementerio de la
leyenda.