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UNIVERSIDAD DE GUAYAQUIL

FACULTAD PILOTO DE
ODONTOLOGÍA

Cátedra:
ODONTOLOGÍA LEGAL Y FORENSE

Tema:
EL CASO DE LA MUERTE DEL CHE GUEVARA.

Docente:
Dr. Holger Anrango Bonilla

Estudiante: Melanie León

Curso:
10/1

2020– 2021 CI
EL CASO DE LA MUERTE
DEL CHE GUEVARA.
En el combate de Quebrada del Churo,
Guevara fue herido de bala en su pierna
izquierda, hecho prisionero junto con
Simeón Cuba Sanabria (Willy) y
trasladado a La Higuera donde fueron
recluidos en la escuela, en aulas
separadas. Allí colocarían también los
cadáveres de los guerrilleros muertos y
también sería recluido al día siguiente,
Juan Pablo Chang. Entre las
pertenencias requisadas por los militares
estaba el Diario que el Che llevaba en
Bolivia.

Fue el 9 de octubre de 1967, en una vieja escuela de escasas aulas en La Higuera


(un pequeño pueblo de Bolivia). Aproximadamente a la 1 (a partir de las 12:45,
según la mayoría de expertos), el sargento Mario Terán alzó su carabina M1 y
disparó repetidas veces a Ernesto Guevara -más conocido como el Che-, el
hombre que llevaba meses combatiendo junto a un grupo guerrillero en el país y al
que se había dado orden de matar tras su captura en batalla. Oficialmente, la
mano ejecutora del asesinato del
«Comandante» (su grado militar y la
forma en que le recuerdan a día de
hoy las canciones) fue este
suboficial. Sin embargo, tras ella
había otras tantas.

Para que los expertos pudiesen dar


con los restos mortales del Che y los
guerrilleros que lo acompañaban, llevó un tiempo de aproximadamente 30 años. El
21 de noviembre de 1995, el general retirado, Mario Vargas Salinas, testigo del
asesinato, declaró dónde había sido sepultado el Che. Vargas Salinas expresó
que sus restos se encontraban bajo la pista de aterrizaje del antiguo aeropuerto de
Vallegrande, localidad del suroriente boliviano. Tras esta noticia y solo tres días
después, el expresidente
boliviano, Gonzalo Sánchez de
Lozada, autorizó las labores de
búsqueda, a las que se unió de
inmediato personal de Cuba
enviado por el entonces
presidente Fidel Castro.

Los restos hallados fueron


trasladados hacia el Hospital
japonés Santa Cruz de la Sierra,
en Bolivia, luego de ser
estudiados. En julio de 1997 se
confirmó que pertenecían al revolucionario y a seis de sus compañeros. El Che y
los guerrilleros fueron, inmediatamente, enviados a Cuba.

Los datos que poseen los especialistas, sumados a la detallada autopsia oficial
realizada en 1967, deberían ser concluyentes para determinar si el esqueleto
número dos, que, según indicó Jorge Gonzales, jefe de medicina legal de Cuba,
podría pertenecer a Guevara, es precisamente el suyo.

Se estima que cuatro de las siete osamentas pertenecen a guerrilleros de origen


cubano. El informe técnico y fotográfico sobre Guevara es, por supuesto, el más
completo y minucioso de todos, lo que corrobora que el anuncio hecho por
Gonzales científicamente apresurado, en rigor, no lo fue al fin de cuentas.

El experto de Cuba conoce cada uno de estos detalles al dedillo y está convencido
de haberlos notado, a simple vista, en ese cuerpo que yacía en la fosa de la
localidad de Vallegrande, cubierto a medias por una campera militar verde oliva.
En las fichas figura una completa enumeración de las características
antropológicas del guerrillero, así como su historia clínica y datos de diversa
índole: estatura (1,75 metro), peso (74 kg, aunque se estima que durante lo que
fue su última campaña militar perdió unos diez kilos), color de cabello y grupo
sanguíneo (A positivo), además del número de calzado (entre 43 y 44).

Estos elementos básicos están siendo utilizado para la primera medición de los
huesos.

En esas fichas se describen también lesiones óseas previas a su muerte: una


fisura de antebrazo y dos disparos, uno en la
hemicara derecha y otro en el antepié
derecho, que no se sabe si ocasionaron
lesiones óseas con secuelas.

Aunque faltan las manos, que fueron cortadas


el 14 de octubre para cotejar las huellas
dactilares que poseía en su archivo la policía argentina y luego se enviaron a La
Habana, existen otras características destacables.

Estas son, principalmente, los "arcos superorbitales muy desarrollados, en forma


de torus transversal, que se interrumpen en la región de la glabela" y, en el
dentigrama, la ausencia del molar superior izquierdo. La misma muela falta en el
esqueleto número 2.

Los investigadores también poseen un modelo de yeso de ambos maxilares,


tomado poco antes de la ida del Che a Bolivia, y las medidas e irregularidades de
cada pieza dental.

En la identificación de los restos del Che, varios fueron los recursos probatorios
que no dejaban lugar a dudas, la marcada prominencia de los arcos
supraorbitarios o el mayor abultamiento del hueso frontal que lo caracterizaba.

Pero lo determinante fue el molde de la dentadura que se le había hecho en


ocasión del trabajo de enmascaramiento practicado para proteger su partida de
Cuba, previo a su viaje a Bolivia, a mediados de los años 60, unido a una
radiografía dental de la década del cincuenta que se hizo en México. Tales
elementos fueron concluyentes.

Además, el antropólogo forense argentino Alejandro Inchaurregui, uno de los


integrantes del equipo de búsqueda de los restos del Che, dijo entonces que si
bien a los restos no se les hizo prueba de ADN, ''sobraba evidencia para la
identificación positiva'', como sus placas dentales, y la falta de manos, de acuerdo
a un cable de la France Presse que recoge la información oficial cubana.

Por su parte, el doctor Jorge González, quien dirigió el equipo científico cubano en
ese entonces, apuntó que la comparación de una carta dental constituye otra
prueba irrefutable de que los restos pertenecen al Che.

El tamaño, rotación, ubicación y la falta de un molar permitieron la identificación de


los restos del guerrillero, ya que se tenía una muestra de la impresión dental del
Che, refirió González.

Asimismo, indicó González, se tenía conocimiento de otras fracturas óseas del


Che, que fueron ratificadas con su osamenta, exhumada en junio de 1997 y traída
a Cuba, para reposar en el Conjunto Escultórico que lleva su nombre, en la ciudad
de Santa Clara, en Cuba.

Por eso es importante analizar los registros dentales, en el caso de la


identificación de un individuo, ya que estos son pruebas más fiables y
concluyentes que los Análisis de ADN en huesos y estructuras dentarias.

BIBLIOGRAFÍA

https://www.lanacion.com.ar/el-mundo/reconstruyen-el-esqueleto-del-che-guevara-nid72420/

https://www.telesurtv.net/news/ernesto-che-guevara-restos-hallazgo-cuerpo-20181014-
0009.html

https://es.wikipedia.org/wiki/Che_Guevara#Muerte

https://www.abc.es/historia/abci-misterioso-asesinato-guevara-gran-traicion-fidel-castro-
201612160153_noticia.html?ref=https:%2F%2Fwww.google.com%2F