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Emile Durkheim

1858-1917

E.mílc Ourtheim fue el mayor de los cimtiftOOt sodaks rrancaa -esoo&i6 la


JOOiologia de Comte y la convirlió en una matulA a la vez dt:ntlfica y humana-. Y
-lo más asombro Jo-lo hizo lin tener un conoepeo de cultura. Porque. aunque la
ideo de cultura alumbn d In~ de Durtheim, dcrtameaoo d tnlNijo de Dutbdm
alumbn d ooncq>IO de cullura y loda la diociplona de la antropolopa que se baa
m &
Ourheim nadó en una ciudad de Lorrai~ no ~jos de Estruburao. dr una l.arp
dc:sc:endenda de rabinos. Asumió durante t u juventud que él también" oonvertlrll'
en u..a rabiao. Eltudi6 bebteo, ICI familiarizó con d Anticuo Tettamenlo y con la
<aldlaoza talmúdica -'! .. C011YÍ11;() m U11 IIJ'ÓIIico -. Durbam $alió de la
acuda coa aow brillaotCO, P<fO Cllalldo st r.. al Liooo de Porio para _...,.
para ir a la univcnklad. te aburri6 y te c:uesdon6 d valor de tanto trabajo, aunque
trabajaba mucho en lo que le interesaba. Cuando. finalmente entrO, tue tal su
cksdudón que, m6a tarOc.. prod•.mar '• que la preparación littraria de las univcrli-
dades rraoc:esu era etmcialmm tc la razón de que la sabiduña de la JOCied.td
c:Aurlcn al.r1Uada. Por m actitud bdi¡uanle hacia la titeranua ylu bi)J!)1•idadef
1uvo ta.n.toc prob&cm.u para •llr de ta u.ai·vmidad como k» tuvo para enuv:
cuando la h111 de lot eandidatot ek¡idos aparoció c:o 1881, su nombre er• el
se¡undo desde el finaL La ~ que pasó en la univenJd~. tin embarao, fe
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propo<áoaó lo amistad de l'usld de Coulo._ una üinma ínllumoa.11e permitió blocadGn. 1 d ..,.oo
de 1917, ,..>16 •
l'ootaú><bleau para <mpeur UA traba).<>
domtra..r a ptosadora .IOC.Ub 1aks: como Sl•..simoo y Comtc. do .sobre ta étxa, Ea I'M)VÍC:mbre. • b edad de S9 ab, a:umo.
En lo8 años qiK' si¡umn 11: IU cradw.a6o. Du.rhri:m enseM en dafe-rtnta liCeOs que: "' --r-
P"i ~ prepara
de dtfc:rcnles panes de franela; pu6 un año eatudiaodo Filosona en A.lem:anla.
dcldt donde volvió con la innue::nda de Wdbrim Wundt y donde leyó a Spcncer por Introducción
ptímetl "~ cxribió re~itioncs PQra la R('f).N~ piJikuophiqw, lo que le hilo b.stantc
conocido en cf mundo U".td~mico fm.nob. b · de 0u 'kheim ha tenido un1 prorunda ínOuenci.a en ll di.tcipllna que.
En 1887 ~ creó para Durkhcim una ~tedra de sociologl.a y educación en =~~~nIJ:S paise; de habla fn&Ja~a. se diYidt en sociología y an1ropologia. ,El
Ourdoot la pñtrK:ra cAtedra unfvcrsilarla de .sodoSoJia en Francaa , Su larca alea y profundidad de JU crabajo incluye. algunos de los primeros cstud•os
como profe&Or aumentó, mú: que inlcm;m¡:M6.1a ~.nuenaa de ardculol cie:nli6c:os, y m.l4':tco1 y cognosc:ith·o. en amb11 ditciplin~ (él no hJzo, por sup~o. ~
pubi.OO ores grandes 1;bros en "p;,u ,...,;ón: DirlsÍOII•f l...t>hM úr ~t)• <n 189J, di<dnción). El 1cma principJI liOb« d que u-abajó Durkhelm toda •• vida•• lvc
R•ln tt/ tlw S«ookJflcol M11W en I8961.Suocide• en 1897. Eoloo t.., libros 1 d d de la liclaridad -w, Qucria enttoder, mis qut nada, cómo una Ulliclad
pottenor sobre rd;,ión luvte:ton "n tmpk'Co tln8eDdo m Fta.acia en aqud CDOI'nal~ ooc:oa1 .,..::;;..,. a sus ma~broo )w>roo: ca d ~<nauaJe de _bof. m clia. c6o_>o oe
lO. y ~ Gran BrctaAa mis tarde. PfO\"t)tndo cvttnuahne:nte um dimat»ón de 11 C'\Íta 1a l1lcnad6ft. Su utiliz.adón de concepl05 como JOiiciaridad '1 ~
onmtaciOa bltica para la t$CWll bntimca de ancJ't'lopOiocia soaal <Oi«tlf:o. respondía oicml'ft a ..,. PftJWIIa. . .. • •
Durk.brim fue tambim b r~ que nuvo de-Iris de la I'C'VÍI:tl L 'tllt/fJ,""" La d'---'-' d-ona! de Du1tbeim. •Th< Dimoon ol Labo< on Sodct)'l'
tlolo,hfw, uno de los mis ínftuycntes anuariOs j¡..más publicados en 11 c:ienc;ia c::mtra en ~·
(189J). se~·-· las tlom\&J dt 111 IOCiedad qu apresan solidaridad social
JOC:a:al. Su mc1a fue revisnr si"tm&tica y met6dicamentt d atado de coda la Considera la apccialización c1d1 vtZ mayor de los individuo&. tOmO el pu?t~ e:la\e
dencla IOclaJ, y tStU\'0 muy cerca de Ucvarl1 • cabo. El primer L 'tmnh üp¡rectó .....' 'daridad JOcial Las JOCie<ladcs q~.K C$tAn muy Cllpec&ahtadas,
para un.1 mayor - • · d' ... d'sl' t-
en 1898, y duranle los 12 año• alauk-ntc:J x tuvo un resumen (lodaYla de aran tknen f<la solidaridad ot¡.'tnicu, c.n la que cada uno dt e~tos ·~ IVIUUOS 1 m .......
ucilidud) de lo que estaba pasando tn l;l ciencia socktl. Cada volumen oor:ucni1 debe cooperar coo otros para aobtcviYir. Por otra parte, las •oc::icd~de~ que ca~n
uno o mQ arciculos oñ$in~lc:s y un aran número de revisiones. c:ubritndose ada de Cite tipo de difcrenciaci6n, 110 mantienen unidas por la «~ofid~andad mecámcu,
Je<:IOión por un experco. que significa que los indJvMJuOJ poliCCD UD ruene tenti<lo (k que COmplr1CR expc:·
Ea 19()2, Durkbeim fue «requerkfo•. como los (ral'IICCS(.'S &o dijeron, piiTI una ritftáu comura. pc:ro cada uno no necesita cooperar con d otro para que ocum
ahectra <k lOciolo¡;ia 1 eclucodón en lo Sorbona. Alti rounit\ a un di<rin¡wdo .,.po ctta aperieftcia.; aunqt~e es por cacrb en com(u\ lo que h.:a« de ata una rucrza
de J6•-.nes aruch.tntcs: Henn ll<n, Roben Htrtt, Martd CraD<t. 1'11- Sl!lliand, OOCII¡HOCIIitliJdof'a. • •• t.:!A.-!A~A -...!aL la
Marod Mau., (sobnno de Durthrim~ 1• Andn! Durtllcim (su hijo~ Sus~ su oap..., Durltbdm aAadió o<ra da. de expücadóa a la 10•-- - -
·- la t<IIIKlnw Nil«tlll<. (HtmOO dejado. pot d 1110111<010. ..
ie"tUllpaón y rdacos. y d L 'IIWW cn1n lodo uoo. Sus ideas sobre la rdia)6n k que .!t cea.... eo · • •&nifica
dcanol.luon en este t11tomo. En 190J acribtó un anímlo tic.u.lado ..ctasif'te:aa6n p<aión en 1raoc:ts. pot b dificuiQd quo tiene d uad- - -A •
pri.tNt1vu. junto con i\bttU y. en 1906. uno Uam.ado «la decennin~ón de los e• . . coosácnte y cu.alquicT COA que te percibe. .Conocirruento compartido•
h«hOt moraJes». La socíedad C'l"a, para Outlt:heim. un «Sislem:a monht, dAndole • :O~cnto comün• es mú o menoc el sj¡nfficado ,de la expresión: denota un
nto de • in& de lat duific:acioncs del mundo y la $0tltdad.) . . ,
pu Para O urkbcim, .el conoclm~IO IOCtoiOajco» no se ~uede derivar dd ~nd1v1·
la palabra moral su lignHic:ado franc:l:s mb ampljo, que induia la moral brit,nial.
La obra resultante fue FtJrma:t tdt»wntukJ tk ltl cldo rtlfgiruo en 1912.
d . 0 podria ser incluso si los psicólo¡os que lo e$tud•an fueran omnl~etentcs.
Durkhcim no descuidó la formación del proresor, )'a que en 1904. empaó un
cu11o en la Sorbona que se pubJicó dts-puét: de w muer1e como una historia de do¡ ~~~~dicho. la .sociedad entra dentro del estudio de los «hechos ~atea». Para
volúmenes de la cducaaón franona. L '1-ooJution p/'dqg<Jgiqw m FruNY, problb'c· Durkbeim .oos hechos sociales• 10ft los que los antrop6Josm ~1 1mdcn como
me.n1c el ln~bljo mis ampho sobre a:ce Cmta hasta la focba. cuJtura. (Ea oonceplo ~omdttt« collMIW! es camblén un1 ~nen1 .•nadccu~e
Duranre lo 1 e_,. Mundial Durthnm .. dejO lkvv por d polrioc•Sino yla CJ:pR:Ar d corx:rpto de cultura. aunque para muc:hos propóStiOC. htneT\'C:D':e lol
La inllur:ncia de: Durt·hbm m ta aturopotop. se ba c.ttendido. . l"d .
~ (la dmcia -.al - -duran~ lo &U=O~ Publi<ó un tsludóo opc11op sociales mas imponantct en lo clitciplina: Mauu. Radelifto.B""'n 1
(ob~tc no muy bueno). JOM la 4lrrle'ntahdad alemanu, que prnt~a t.aphcar ~.....StniUSS ban c::scado mllut:naadol por a Muchos otros han tacdonado ante
d carAaee mórbido. pololóaico del...,..,. mea~11 moral que pndria prnd""' un
~ Bcntdict ncpti,amcntt.. Malinows:k.i positiY~te.
cslopn como d de: IÑJd.tell/unJ htr Alk1. Ta.mbtén acribió a:hon•aonn como
trCanu 1 todos los fral"K'ltta» aJ Ycr la daastrosa dcnora del frente E11e. en el
~uo de 1915.
Todos sus cstudlanteJ, c:on excepción de Mauss., murk:ron en la 1 Ouerra
M undi:at y poco ames de la Navidnd de 1915, tu único hijo. André, nwrió en un
hot:pital do BuJ¡aria de las heridas rt<:ibida11 durante la re1irada de Serbi1. Ourk·
htim mantuvo IUJ ocupaciones patriólk:as. pe:ro nunca se rrc:uperó de es11 s*rdida.
Su aalud 11e debilitó mucho. y en dic::icmbfe de 1916. sufrió d primero 6e una w:ric de
•t•quc:s al corazón. EmpelO la t•.ru de p~parar s.us tra..Njos y manl.ttCriiOJ pa,.. JU
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14. Reglas para la explicación que tiene existencia individual. no bastaria para darles el ser lener el deseo o la
voluntad de ello. Ninguna fuera puede surgir. a no ser que sea engendrada por
u-na fuerza anterior. Para reanimar el espiritu de la familia. donde se haya
de los hechos sociales * debilitado, no basta con que todos entjendan sus ventajas; las causas que pueden
provocarlo. deben actuar directamente. DarJc a u.n gobierno la autoridad necesa-
ria pa.ra ello, no es suficiente para llegar a sentir la necesidad de esta autoridad~
bay que dirigirse a las únicas fuentes de donde se deriva toda autoridad, es decir,
La,c:ostituci~m de las e~~ es, anlc todo, un medio de agrupar Jos bccbos para estabtece.r tradiciones., un espiritu comUn. etc.; para esto hay q~ remontarse
faalitar su mterprctaaon. Pero la moñotogía social es sólo una introducción todavia más alto en la cadena de las cauw y los efectos, hasta que se encuentre
hacia la pane verdaderamente explicativa de la ciencia. ¿Cuál es el método un punto en el que la acción del hombre pueda insertarse eficazmente.
propio de C$ta pane?
Lo que muestra bieo la dualidad de estos dos órdenes de investigación. es que
un hecho puede existir sin servir para nada, bien porque no se haya adaptado a
1 ningún fin vi1al, o bien porque, después de haber sido útil, haya perdido todn
utilidad y haya segujdo extc¡tiendo por la sola inercia del hábito. Hay, en ef'ecro.
Muchos soció_Jogoscreen haber explicado los fenómenos uno vez que han enseña~ todavia más supeo•ivcncias en la sociedad que en los organismos biológicos. Hay
do para qué Sln'en y eJ papel que desempeñan. razonando romo si existiesen sólo incluso casos en que una práctica o un3 institución social cambian sus funciones
desde el punto de vista de este papel y como si no tuvieran otra causa detenni· sin cambia.r, por ello. su naturaleza. La regla. /.t pater quem justoe nuptiae
n~nt·e que no fuera el sentimiento, claro o confuso, de los servicios que se les tltclarmul, ha permanecido e-n nuestro código de la mi$1Da manero que lo estaba
p1den. Hs~a e~ t~ razón por la que creen que han dicho todo lo necesario para CD la antigua ley romana. Pero mientras tenía por objeto salvaguardar Jos
hacerlos mtehg1bles, cuando han establecido la realidad de estos servicios y dereebos de propiedad del padre sobre los hijos nacidos de !amilia legítima, hoy
mostrado cuál es la necesidad social que ban satisfecho. en día protege más bien Jos derechos de los hijos. El juramento comenzó por ser
As~ Comte atribuye toda la fuerza progresiva de la especie humana a esa una especie de prueba judicial, basta convertirse sencillamente en una forma
tendencia fundamental {<que impulsa directamente al hombre a mejorar su condi· solemne e imponente de testimonio. Los dogmas reJig.iosos del cristianismo no
ción, sea la que sea, bajo lodos sus aspectos•'; y Spen<:er la atribuye a la ban cambiado desde ha<:e siglos. pero el papel que desempeñan en nuestr..,
necesidad de mayor felicidad. Es. de acuerdo con C$1C principio, el que Spencer sociedades modernas f'd no es el mismo que en la Edad Media. Así, las mismas
••phque la formación de la sociedad por las ventajas que resuhan de la coopera· palabras sirven para expresar ideas nuevas. Además, es una proposición cierta,
ción :z; las Lransformaeiones por las que pasa una familia.. por la necesidad de tanto en sociología como en biología, que el órgano es independiente de la
re.:onciliar cada vez más peñeelamente los intereses de los padres, de los hijos y función. es decir, que siendo el mismo. puede serv'ir para fines diferentes. Las
los de la sooedad. causas de su existencia son. enton<:es. independienles de los fines a los que el
Pero este método confunde dos cues•iones muy diferentes. Mostrar para qué órgano sirve.
es un hecho. no es explicar cómo fue originado ni por qué es lo que es. Los fines a Sin embargo. no queremos decir que los impulsos, necesidades y deseos de los
los que s.~n·e presu'?Onen las propiedades específicas que Jo caracterizan, pero no hombres no intervienen nunca activamen1e en la evolución social. Por el contra·
las crean. La. neces1dad que t·enemos de las cosas no puede hacer que existnn. ni río, C$ cierto que les es posible. según la forma en que influyan en las condiciones
puede confenrles el ser. Deben su existencia a causas de otra clase. La idea que de que depende un hecho. acelerar o contener su desarrollo. Pero además de que
tenemos de su utilidad puede muy bien incitamos a poner estas causas en no pueden en ningUn caso hacer una cosa de la nada~ su intervención. cualesquie-
práctica y a sacar de eJla-s sus efectos C3racterísticos., pero esto no nos permüe ra que sean su.s efectos, sólo puede tener lugar en virtud de causas eficientes. Una
sac:'r estos efectos de la nada. Esta proposición es evidente, ya se trate t.an sólo de tendencia deliberada puede contribuir. incluso en esta medida restringida. a la
fe~omenos mat~riales o incluso de fenómenos psicológicos. Esto seria igualmente producción de un renómcno nuevo solo si ella misma es nueva o si es el resultado
ev1dente en soc10Jogia si los hechos sociales no aparocÍC$cO note nosotros, equivo- de algu.na transformación de una tendencia anterior. Porque, a menos que postu·
cadamente. por SU extremn intAngibilidad. dt":Stitutdos de toda realidad intrÍnseca, lemos una armonín r-~tnhl er.irl~ verclatlernmente prnvirlencial, no !OC:r¡a. posible
Ya que los consideramos un producto puramente de estue.rzo mental. nos admiti.r que. desde su origen, el hombre llevase en si. dispuestas a despertarse ante
parece que tendria.n que producirse a voluntud, cuando se considere necesario. el estimulo de lúS cir<;unstancius, todas las tendencias cuya oportunidad debía
Pero, puesto que cada uno de eiJos es una fuerza, superior a la del individuo. y ya haoerse sentir a lo largo de la evolución humana.. También se debe de m.:onocer
que una intención deliberada es algo objetivamente rca~ no puede entonces ni
constituirse ni modificarse por el mero be(;ho de q ue la consideremos útil. Es una
fuerza que tiene su propia naturaleza; para que esta naturaleza sea $USdtad.a o
alcerada. no basla con que encontremos en ella alguna ventaja. Para dctenninar Sin duda, los acontecimientos exteriores que constituyen la parte superficial
estos cambios. debe de haber una causa importante. de la vida social, varían de un pueblo a otro. asi c:omo cada individuo tjcne
Por ejemplo, hemos explicado los progresos constantes de la d_ivisión dd su historia. las bases para la organización fisiea y moral son las mismas para
trabajo social. mostrando que son necesarios para que eJ hombre pueda mante- todos. En realidad. cuando se ha entrado un poco en oontacto con los fenómenos
nerse dentro de las nuevas condiciones de la existencia a medida que avanza en la sociales, se queda uno sorprendido, por el contrario. de la asombrosa regularidad
historia. Hemos atribu.ido a esta tendencia. que se Uama indebidamente «ins1in1o con que se producen en las mismas circunstancias. Incluso las prácticas más
de conservación,., un papel importante en nuestra explicación. Pero, en primer minuciosas y triviales, se repiten con la más asombrosa uniformidad. La oe·
lugar. este instinto por si solo no podría explicar la especialización más rudimen· remonia nupcial. puramente simbólica al parecer. del rapto de la novia. se
taria. Nada puede si las condiciones de las que depende la división del trabajo ya encuentra en todas las partes en que existe cierto tipo familiar. ligado a toda
no existen. es decir, si las diferencias individuales no han a umentado lo bastante una o rganización política. Las costumbres mas exlrañas. como la covada. el
como consecuencia de la desintegración progresiV"a de la conciencia común y de ie:virato, la exogamia, cte.. se observan en los pueblos más diversos y son sin~
las infJuencias hereditarias". Incluso, era preciso que la división del trabajo tomil.icos de cierto cst.ado social. El derecho de testar aparece en una fase
hubiera comenzado ya a existir para que se percibiera su utilidad y se hiciera determinada de la historia. y según las restricciones más o menos importantes
sentir s u necesidad. El único desarrollo de las diferencias individuales, necesaria~ que lo limitan. se puede decir en qué momento de la evolución social se en·
mente acompañado por una mayor diversidad de gustos y aptitudes. produciría cuentra. Seria fácil multiplicar los ejemplos. Esta amplia difusión de Las fonnas
este primer resuhado. Pero además, ~1 instinlo de conservación no Uegó a fertili· colectivas, seria inexplicable si el propósito o causas linale.'i: tuvieran en la so-
zar este primer germen de especialización por sí mismo y sin motivo. Nos ciología la preponderancia que se les atribuye.
orientamos hacia esta nueva dirección, primero, porque el camino que seguíamos «Por tanto, cuando se va a explicar un fenómeno social, debemos investigar
estaba ahora obstruido. y porque la intensidad mayor de la lucha, debida a )a separadamente la causa eficiente que lo produce. y la runción que cumple.»
mayor condensación de las sociedades. ha hecho cada vez más dificil la supcrvi· Utilizamos la palabra «fun_eióm•. preferentemente a «finah) o .cpropósüo». preci-
vencía de los individuos que continuaban dedicándose a las tareas generales. Por samente porque tos fenómenos sociaJcs no existen a cau.sa de los resultados útiles
estas r.tZones, tenemos que cambiar nuestra manera de vivir. Además.. si ouestra que produocn. Debemos determinar si hay correspondencia entre el hecho que
actividad se ha dirigido hacia una división del trabajo cada vet más desarrollada, estamos considerando y Jas necesidades del organismo social, y en qué consiste
es porque éste era tambiin la direcc:ión de la menor resistencia. Ouas soluciones esta correspondencia. sin preocuparse en saber si ha sido intcncionnda o no.
posibles eran la emigración, el suicidio y el crimen. Ahora bien, en la mayoria de Todas estas cuestiones de intendón son demasiado subjetivas para poder tralat-
los casos, los vincuJos que nos ata._n a nuestro país, a la vida. y la simpatía que Las cientificamente.
sentimos por nuestros semejantes son sentimientos más ruertcs y resistentes que No sólo deben separarse estos dos tipos de problemas, sino que, en genera~
los hábitos que puedan desviarnos de una espceiaJi.taci6n más estrecha. Por eUo. conviene trdtar el primero ames que el segundo. Este orden. sin 1ugat a dudas.
estos hábitos tenían que ceder a cada impulso que inspiraban. Así, el hecho de corresponde al de la experiencia. Es naturdl que se in,·estiguen las causas de un
que dejemos un lugar para las necesidades humanas en las explicaciones $0cioló- fenómeno antes de intentar determinar sus efectos. Este me todo es el más lógico,
gicas. no significa en lo más mínimo. que volvamos a la teología. Estas necesida- ya que la primern pn:gunus, una vez respondida. ayudará a responder la segunda.
des pueden influenciar la evolución social, sólo cuando ellas mismas, y los Sin duda, el vinculo que una la causa al efecto, es reciproco hasta usl punto aún
cambios por los que pasan. sólo se pueden explicar por causas que son determi- no reconocido. Sin lugar a duda. el efecto no puede existir sin su causa; pero el
nistas y que no tienen nada de linates. último, a su vez, necesita su efecto. Es de la causa de donde saca su energia; pero
Pero más convincente todavia que las consideraciones precedcoteSt es el también ~1 se la restituye a su vez, y, por oonsíguiente, no puede desaparecer sin
estudio de la conducta social. Alli donde reina la finalidad, reina tambien una que la causa se resienta'·
cooüogencia mayor o menor; porque no se trata de fines, y menos de mediO$, que Por ejemplo, la reacción socinl que llamamos «Castigo», se debe a la intensi-
se imponen necesariamente a todos los hombres, aún cuando se les supOnga dad de los sentimientos colectivos que ofende el crimen: pero, visto desde otro
colocados e n las mismas circunstancias. Dado un mismo medio. cada individuo ánguJo. tiene la utilidad de m.antener esos sentimientos en el mismo grado de
-"' adap1;1 a Qlt: tle acuerdo con su disposición y a su manera, que ta prefiere a intensidad, ya que dlsminuirian si las ofensas que se produjtran nu ~..: castig~­
todas las demás. Uno tratad de cambiarlo para ponerlo en armonía con sus ran 6. De: la misma manera, a medida que el medio social se vuelve más compleJO
n~.idades; otro preferirá cambiarse y moderar sus deseos.. Para JJegur al mismo y móvil. las tradiciones y creencias convenc;ionalcs se alterno. $e hac:en más
Ob)CtJvo, se pueden seguir, y en efecto, se siguen, muchos caminos diferentes. indetenninndas e inestables, y se desarrollan Jas fac:uhades reflexivas. Ta1 proceso
Entonces. si era cierto que el dcs:trroiJo histórico tuvo lugar en forma de fines es indispensable para que Itas sociedades e individuos se adapten a un medio más
"?tad?S clara u oscuramente, los hechos sociales presentarían la más amplio móvil y complejo "· Y tl.Simismo. a medida que los hombres se ven obligados a
da\'trstdad; y cualquier comparación ~ría imposible. rendir un trabajo más especializado. los productos de es1e trabajo se multiplican
~... ponoto..pkW6oideloo- - 247

Y son de mejor calidad: pero este aumento de loo productos y mejora de La -ldad. 1fn nÜII""" cuadÓII tk /Dnl.luuS.J es¡t«wlu m abMJlwo. como be
dicho antes; todas las disposiciones crea;.,., que La invatipdón soc:ioi6P:a
caliclad, son ncccoarios para compeosar los gastos que comporta <11e trabaJO mú
considerable. Asl. eo vez de qiOC La causa de los lenómeoos sociales coosisu en poed.l descubrir sucesivamente. se cnc:oolrarán al menos en termm en este ti.po
um anticipaci6n mental de La fuocióo que hao de hacer. e<ta fuDCióa.. por d primonhal qiOC la biolo¡ia ha conslruido por adclanlado para la sociolo¡ID •. De
cootnario. por lo meoos en al¡unos ....,._ sirve para manteo<r La caw.~~ preexis. :acumlo con ti d hecho qiOC domioa en la vida social ex el procreoo: y por otra
tea te de donde te den van. Enc:ontnamnos. entonces. La función mis lictlmcnte si pane. el pro¡n:so depende de un !actor udusivamente psíeolóJico. a saber. la
ya se conoce la causa. iendcncla que empuja al hombre a desarrollar su oaturalc:za cada ve~ mis.
Si se re!""" la detenninación de la función. esta no deJa de ser necesaria paro Entonces los hechos sociales se derivar\an tan directamente de la naturaleza
la exphcactón completa del knómeno. Sin lugar a dudas. si la utdidad del bc:cbo humana que. durante l;u primeras fases de la historia podr1an deducirse de ella
no es la causa de su cxl.stencia. es necesaño normalmente que sea úril prora que se directamente. sin que fUe$C necesario recurrir a la observación de la sociedad 10•
pueda man1ener. Basca con que no sirva para nada para que sea dañino. ya que E& verdad que, como reconoce Compte. es imposible aplicar este nlctodo deductí·
en ese ca.ro genera esfuerzo sin dar nada a cambio. Entonces, si la mayoría. de los vo a los periodos mós avanzados de la evolución. Pero esta im~lbilidad es
ren6mcnos sociRies tuvieran cs1e carácter parasiunio, eJ preaupucsro del organis- puramenlc pnlctle>. Se debe al hecho de que la distancio entre el punlo de
mo seria dtlicitorio. y la vida socia.l, imposible. Consecuentemente, para tener un panida y el de llegada se: vuelve tan considerable que la mcnle humana corre el
buen conocimiento del último. es necesario moStrar oómo concurren los ren6me- riesgo de perderse si in1en1arn recorrerlo sin guia 1 '. Pero In rc.lacl6n en ere las
nos de que se lrata, a On de poner a la sociedad en armonia c:onti&o misma y con leyes fundamentales de la naturaleza humana y los ultimos resultados del progre-
el entorno externo a ella. Sin duda. la formula nonnal que define la vida social so social no de¡a de ser analítica. Las ronnas más complejas de la civilización no
c:omo una .C:O~pondencia entre eJ medio interno y externo. no es más que una son mis que el desarrollo de la vida psicológica del IndiViduo. Ad, mientras las
aprO.tJmaaon; san embargo. en general es verdad. Cor1SieCUtntemenle.. no es sufi. tcoóas de la psicologj.a no bastan como premisas de:l razonamiento sociotóe;ico.
ácnte para explicar un hecho social mostrar la call$& de la que depende: debe- son la piedra de toque única que permite probar la validcx de Las proposiCIOOCS
mos tamboén, por lo mcoos en algunos a-. mostrar su función en el establ<ci· establecidas inductivamente. cUna ley de sucaión soaal». dice Compte, cinduso
oriento del orden social. cuando esti 1ndicada por el método histórico, se deberi admitir de un modo
definitivo sOlo d«pués de haber sido relaeionada nooonalmentc:. de un modo
clireeto o indir<eto. pero. »cmpre indiscutible. con la teoña positiV11 de la o:aturo.
o leza human» 12• La psicología. por tanto. tendm siempre La última pa.labrn.
Este « tambi~n el método seguido por SpcD<lCr. En efecto. según él loo dos
Una ..:z dishn&uídas estas dos cuestiones. debemos dettnninar el nX!odo con el factores primarios de los renómcnO$ sociales son el medio externo y la constitu·
que se deben dcsurrollar. El método de explicación secuido ¡encralmanle por los dón (osica y social del individuo' 1• Ahora bien. el prin~ero sólo puede inOuenciar
socíólosos. al mismo tiempo que teleológico. es psicológico. E&1as dos tendencias a la sociedad o troves del último. que de este modo resulta ser la fuerza escno"ial
están conectadas una con la otra. En efec:co, si la sociedad es sOlo un sistema dt- de lo evolución social. Si se forma la sociedad. es para permitir al individuo
mcdios instituidos por los hombres para consesuir c:ier~os fines, estos Ones sólo expresar su naturoleza: y todas las informaciones por la que ella ha pa511do no
pueden ~r Individuales. porque. antes que la sociedad. sólo podían existir los tiene otro objc1o que hacer esta expresión má• !ácil y completo. E& por csle
indh1d~os. Del individuo, enlonces. han emanado las necesidades y d.._ que principio que. antes de proceder a su investigación en la orpnizacion socia~
determtnan la formación de las soci«ttdes; y si es de él de donde procede todo. es Spenccr pensó que era necesano dedicar casi todo el pr1mer lomo de su Princi·
nccesano que lo cxphque todo. Más aún, en las sociedades no hay nada mis que plru dti sociolosia al estudio de los aspeCtos fisocos. cmoc1onales e tntelectuales del
conciencias indt\·idualcs; es en es1as donde se encuentra la fuente de toda cYolu· hombre pnmillvo. ~La aencoa de la sociologiaJ>. doce.. opane de unidades sociales.
áón social condiaonada.s eomo hemos ruto. constitu.Jdas fiSICI. emOCIOnal e intdcctual-
En consecuenaa. las Je)-cs sociologjcas sólo podrán ser un corolano de las mrnrt, y en poscseon de Qe:nas nociones adqu~nc;bs ante~ y de iCOtilllicolos
lcye< mis JCftenales de la psicolo&io: la explicaáóo suprema de la ...S. colecu•a condati\OS• •• Y" m dos de eslos xnttmientOJ. el temor a &os Vl\OS y e:l temor
OODSIStlr' en mostrar cómo ésta emana de b n.art•rAioa humana t'ft ~ bien a b mut.rtM. dnnde C.l encuentra d oricen del cobtemo pohuc:o y rehiJ.OISO u .
SI se la dedUCit de la D.llurak:z.a humana dirC'ClllDente y sin ninguna obseo-.aOo Admnc. t'S acrto. que. u~ vez fomud3. b sociedad rncaon.a sobre Jo, andJvi-
prevoa. bocn SI se la vtncula a la oaturakza humana después de q ... 1• última .., diiOS t•. Pero no oc dcxprende qU< la sociedad por 11 m~tm• tenp el poder de
haya obset"'ado en&endrar directamente el meoor becbo soc:tal; d«dc e<te punto de vuta. e¡eroc
Es1os términos son poco más o menos textualmente los que usa Au&ustc un rf«to sOlo por la intermediación de los cambios que: dc:te:nn1na en el .ndiv•·
Compte para enracterizar su método. «Puesto que» nos dice. uc:J kn6meoo soaal. duo. Adem6s. todo se basa stemprc e-n la naturaleza humana. sea ooainal o
concebido en $\1 totAHdad no es. en el fondo, más que un Jfmpll dtJurrQ/ltl lk la adquirido. Tambk:n. esta ao;ión que el cuerpo socml CJtf'tt sobre sus miembros
~ pwe .. a r: :te , • lo5 heda liCidllt8 249

imponerle las rorrruu de obrar y pensar que ha consagrado eon su prnu¡lo. E&ta
·~ puede .t ener na~a de especifiCa. puesto que 10<1 fines políticos no t~nen pre<lón. que .. el siano distmtivo de los hechos sociales, es la que e,erun todos
c.xure.ooa indepe:nchc~,tc: sino que .son una simple c:Jtpmióo resumida de las
n~adadcs buman~.s . Entonces solo puede ser unn duplic.ac:ión de la actividad sobre· el individuo.
pnvuda.. En las soc•ed.ades industriale&, particularmente, somos incapaces de ver Pero, se debe de decir que, put$10 que los únicos elementos de que está
dónde tJ<ne lugar la mnuencia social, ya que el objeto de estas sociedades. es, formada la sociedad, son los individuO$, el ori¡en primero de los fenómenos
sociológicos no puede ser mlis que pricológlco. Razonándolo así, se puede esta·
precisamen.t... liberar al individuo y sus impuiSO<I naturales al desembarazarle de
toda COilOCJOD social bleoer eon racilldad que Jos fenómenos or¡ánioos le explican por los rcnómcnos
ioorpoic:os. E& muy ~rto que eo la á:lula Vlft sólo existen molieulas de ma~cria
.EA• principio ~ sólo se encurnua en la bue de estas podes doctrinu de
bruta. Pero estas molécufu estin en contacto unas con Otras. y esta asoaaaón es
10áoJos1a a<neral SlnO que también inspira un IJ'IIn número de tcoriM pan~l•· la causa de Jos nuevos fenómenos q"" caractcnllln la vida, cuyo acrmen no se
res. .AJ;i es cómo se exphca ~rrientcmente la orpniucióo domésrica. por los
~nt.tmt~ntos que ~ padrn toenen por sus hi¡oa, y loo hijos por sus padrea: 1a
puede encontrar en ninguno de: sus elementos por separado. Y es que el todo no
C'! idéntico a la suma de sus partes. Es algo diferente. y sus propiedades difi<:rcn
ens htuaón ~el matn~onio. por l~s ventajas que presc-nla para los esposos y su
desccndencaa;. el cast•go, por In 1.ra que dctcnnina en el individuo toda lesión de la.s que presen1an las p;artes de que está compuesto. La asocinción no es, eomo
grave de su~ Intereses. Toda la vida c:conómica.. tal como la conciben y explican se ha creído algunas veces. un fenómeno infecundo. No consiste simplemente en
poner en yustaposición hechos adquiridos y propiedades constituidas. Por el
los economiStaS. sobre todo los de la escuela ortodoxa. depende en definitiva de
contrario. es la fuente de toda! las innovaciones que se: han producido suc:e:siv:a~
~n .ra;cor pur~~t~ individual, el deseo de riqucu. Moralmente, d deber del
rndtviduo haaa SI mwno oe bac:e la base de la étóc:a. Respecto a ¡, relig;ón. !sta se mente durante d ctJno de Lt evolución general de ltu cosas. ¿Qué dtrcm.aa. hay
coovoene en ~o producto de las impres;ooes que !u grandes fuerzas de la
entre los organismos mfcriores y superiores. entrt d ser "";\+O orpmzado y la
unidad celular, entn: estas moléculas inor¡ÁniC!lJ que Ll componen, sino dd'cn:n·
natum~ o aenas penonabdadcs eminen~ des~rtan en el hombre. etc.
Pl:ro SI se •P!ICa este ~todo a los fenómenos sociales, cambia s u naturaleza.
ci.a en los tipos de asociación? Todos estos seres. en último término. se resuelven
Para poner un c!"mplo, vu~os a m:ordar la definición que hemos dado. Puesto
en los mismos elementos. pero estos elementos cstjn aqui en yuxtaposición,, aquí
que .•u cnractenstrca ~sen~ml. co.o~IStc en el poder que cienen de ejercer una en combinación, ;aquí Asociados de una ronna. all:\ de otra. Incluso nos podemos
pre¡untar si esta ley no se aplica en el mundo mineral y si las diferencias que
~r~s16n sobre las concaencuu ~ndav•dua.Jcs. quiere decir que no se de-ri,•an de las
u!umas y. consecuentemente. que la sociologla no es un corolario de la p5IClOio.
separan los cucrpoi 1nora;ánicos no tie-nen el m1smo origen.
P Porque este poder onacti\'O testiliea que los rco6menos sociales cxprnan una En virtud de este pnncipio, la sociedad no es una srmplc >Utna de individuos.
lino que d sistema rormado por su asociac:i6n representa una realidad eopecil'oea
oaturaleza dilctcnte de la nuestra. ya que no nos controlan a no ser que por la
que t~nc sus canctern proplOS. Sin duda. no se puede producir nada colectivo si
rucru. ~ por lo menoa. al c:acr sobre DOSOtros más o menos pesadamente. Si la
vida soctal ~o fu~ m:U que una prolongación del ser ind•viduaL no se la verla
no x asumen las conaenaas andividuales; pero esta condic:ióo necc:saria DO es
remontar 8.$1 haaa ~u ruente. es decir. el individuo, e invadirla impecuos:unc:ntc. suf.aente. Estas conctencia.s deben combinarse de una manera determinada. la
P.ucsto qu~ la autondad ante la que se indina el individuo c·uando obra, siente o vida social viene d:ad:t por esta combinación y, c:on.secuente-mente. por ella se
ptensa SOC:.I<llmente. le domina hasta ese punto, es porque ello es un prod~~<:to do
explica. Las mentes individuales. agregándose. rutionándosc. dan lugar a un ser.
fuer1.as que le. re~n ~de las que no sabria, por con<iguientc, dar explicación.
psicológico, si se quiere, pero que constituye una iodillidualidad psíquica de un
No puede ven" de él el tmpulso ••terno al que sucumbe. ni se puede explicar por
&é:ne.ro nuevo 11. E.&. entonces. en la na auraleza de esta iodividualtdad colectiva.
no en la de las unidades asociadas. donde debemos buscar las causas inmedtalas
lo que le pasa dentro de él E& "'rdad que no somos lDCIIpaoes de controlamos;
1 detenninantes de los hceh<>l que se producen en dla. El grupo p;,a. ll<ntc, Y
pod<mOs COOI<ncT nucstrO<I '~!"'~~ hábitos e incluso Jos instintos, y detener su
obrtl de una manera completamente diferente de la de sus ~broa," estuVICran
deunoUo por un acto mh1bnono. Pero los movim.c:nlos tnhibitorios 00 se
~den eonrundir eon los que eonstiluyen la coa~Xión social. EJ proceso de los aislados. Sl entoocc:s. empezamos c:oo el indh·iduo. no podremos entender nada
de lo que sucede en el grupo. En una palabro. hay entre la pricoloaia Y la
rramcr~s cs. «.nt~f~go: el de los UUimo~t centrípeto. Los primeros se elaboran en
sodologia el mismo hueco en su continuidad, como lo hay entre la biolosla y las
a co~o,aenCia •_nd1VJdu~l, ! cnconccs tienden a cxtcriori.~.arse; los últimos son ul
pri~CiplO ex ten?~ ~~--~dwidu.o, al que tienden enseauido o rormo.r, desde fuero, o ctcncias nsico--qulmlcu.s.. Por consiguiente.• cado vez que un rcnómcno social se
su tma¡en. La 10h1baaon cs. it se quiere, el medio por el cual la coacción social explica directamenle <X>n un fenómeno psicológico. se puede asegurar que la
produce sus d'eaos priquioos: no es ideotica a esta coacciÓn. uphcación es ralsa.
Nuestras criticas quld soSieogan que. aunque la ><><iedad. una ve• rormada.
Cuaodo se ha eliminado aJ individuo. no queda m's que la sociedad. Enton·
es la causa pró•ima de los len6menos sociales. Jos moti•·os que han determnado
;:"~cuando debemos buscar la explicación de la vida social en la naturtlfeza de
su rormación son de naturaleza psicol6gica. G•rantu.an que, cuando se asocian
'ndmo~ma sociedad. E• evidente que. puesto que ella rei>Ma infinitamente al los individuos. su a.soaaaóo puede dar nacimk:oto a una vida nue\-a: pero
V1 uo, tanto en tiempo como en C$pacio. se encuentra en un es1ado de
1 1
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pretenden que lmforma nueva sólo pueda tener lugar por las razones inherente$ ¡Qut abismo exinc, por ejc1nplo, cntn: los sen1Jmientos que el hombre experi·
en los individuos. Pero. en realidad. por muy tejos que nos remontemos en la menea frente a fuenu superiores a la suya y la inslitud6n religiosa con sus
historia, el principio de la asociación es el más obliptorio , porque es la fuente de creencias. sus práctic:;u múltiples y complicada s, su orpnizació n matenal y
todas las demú obllpcione s. A consecvencia de m1 nacimiento , estoy obiJpdo a moral! ¡Qu6 contraste hay entre ills eoodJCOoncs pslquicas de la simpatía que dos
asociarme con un pupo detenninad o. Se clic:e que después. como adulto, doy la
seres de la misma san¡rc c~perimcotan uno por el otro ••. Y esce conjun10
conformida d a esta oblipd6n por el simple hecho de que continúo viviendo en
detallado de normas legales y mor'•les que determinan la estructura de la fam1ha,
mj país.. ¿Pero que importa? Es1a caquiescenciu no le quita su caráclcr impemti4 la relación de las pcr>Onas entre ella~ de lu cosas con has personas. etc.l Hemo.
vo. Una presión acep1ada y sufrida volunlariamenle·, no deja de ser una presión. visto que. aún donde la sociedad se ~uce a un ¡rupo desoJl¡l.nizado, los
Además, vamos a observar mAs de een:a ~lo natunücza de mi aquiesc:encia. En sentimiento s que se forman en ella pueden no sólo no pareeersc, sino ser opuestos
principio, se me impone, porque oo ~lo inmerua mayori2 de loo caJOS nos es
a la med•a de los $Ciltímlentos individuales. íQue grande debe de ser la d1fercnaa
material y moralment e impos1ble despojamo s de nuestra nacionatida d; tal cam· entre dios cuando la pres.ón que se e¡eree sobre el ind1VJduo es la de una
bio se considera aenaa.tmenle como una aposlasla. De la misma forma en el sociedad bien orpniuda , en la que la acaón de las tradiCiones de generaciones
pasado. que determina el presente, podria no haber estado conforme. No deseé la
anteriores, ¡e une a la de las conremporáneasl Por 1an10, unn explicación ptlrA·
educación que recibi. que. m:is que cualquier otra cireunstancia.. me fija a mi mente psicológica de los hechos sociales no puede sino dejar csc:apar tod.o lo que
tierra nativa. Finalme1ltc, mpccto al futuro. no puedo dar mi consentimiento,
les es caracteristi co. por e¡emplo, lo social
porque no sé eomo "" a ser. Tampooo conozco los deberes que pueden inc.umbir·
Lo que ha ocultado a muchos soaólo&os la insuficJmcia de e<le método es
me un día en m1 condición de ciudadano. ¿Como podria estar conforme por
que, al tomar el efecto por la causa, les ha •uccdido a menudo que han dca1gnado
adelantado ?
como dccenninanles de las condicionC:$ de los fenómenos sociales. a cienos
Ahora bien, ya hemos demostrod o que la fuente de to,d o lo que es obliga torio estados psicológicos., rclulivumcn te dermidos y espeei.a.lcs pero que son. después
esté fuera del individuo. M ientras no se salga de la historia. el principio de la
de todo. sólo la consecuencia~ estos fenómenos scx:iales. Asi~ ~ha coosidcrado
asociación presenta los mismo1 earaaeres que los demb y. consccuenctmeotc. se como mnato en d hombre un cierto xntimicnto religioso. una cierta cantidad dt
explica de ~lo misma maoerL
celo S<J<ua~ de piedad fdial. de amor pate•no. cte. Se eaplica asi. en gran medida.
Por otra pano. como todas las sociedades han nacido de otras sociedades SJn
la reli¡ión. el molrimoni o y la familia.
periodos discontinuo s, "' puode tener la S<:guridad de que. en todo el eur10 de la La bistori11 nos muestra. sin embargo. que esas inclinaciones. lejos de ser
evolución social. no ha habido un momcnco en que los índividuos hayan real· in.hcrcntcs a 111 naturaleza humana, a. ntenudo ni s.iquieru existen. O pueden
mente deliberado para saber si entrarian o no en la vida coleccivn. y en esta mM presentir tales variaciones en las diferentes sociedades. que el residuo obtenido
bien que en otra. Para que pudiera plantearse ~lo cuestión. seria noccsario mnon· después de <liminar todas esas diferencias. el cual sólo se puede consid<rar que
tarse hasta loo primeros oríccncn de toda soacdad. Pero las dud013J soluciona
provic:oc: de un origen psicoJósic o."' reduce a aleo va&o y rudimentar io. inliDIIa·
que se pueden aponar a estos problemas no podrían, m ningún caso, akc:tar al
mente alejado de los hechos que nc:ct$itan e•plicaci6n . Estos sentimiento s proce-
metodo con que trataremos los hechos ofrecidos por la historiL Por lo tanto, no den de la or¡anización colectiva y no los encontramos en sus bases. No se ha
ncccsitams di8cutirtos. probado, en absoluto. que la tendencia a la sociabilida d haya sido un instinto
Pero se interprctaria mal nuestro pensamicn1o si se dedujera de lo que beredado de las especies humanas desde el principio. Es mucho mas natural
precede la conclusión de que la sociología. sc¡ún noso1ros, debe, e indUJO puede. considerarl o un producto de la <ida soaal. que se desarrolló lentame1lt< m
ha= abstracción del hombre y s\lS facultades. Está claro, por el contrario. que nosotros: ya que es un hecho probado que los animales son o no soaablcs.
los caracteres aenerales de la naturaleza huma.na participan en el trabajo de dependiend o de que si sus Mbi!OS les obll¡¡uen a vivir una VIda en común o no.
elaboradón del que procede la vida social. Pero no son ellos los que la causan. ni Se debe de o~adir que la diftrencia entre ias !endeudas mó< determinad as y lo
los que le dan s u forma espcclal; ellos sólo la hacen posible. Las representaciones. realidad social, continúil siendo considerable.
emociones y tendencias cokx:tjvllS no se causan por ciertos est.udos de las con· AdemAs. hay un medio de aislar casi completam ente d factor psicológico. de
ciencias individuales. sino por las coodicionc s m las que el lll"po social se tal manera que se pueda determinar de forma precisa ~lo amplilud de su acdón. Y
<DCUcntra m su conjuntO. Tales aociones pueden. por sup<J<StO. materializa Ne es iO\cstlpr de Qué DW'It:ra inftu)-e la raza ~ la evolUCIÓn ltlciat Srn lu1ar a
toMo si las u.. aura.kzal indivxluak:s no se les resisten.; csa.s naturatcza.s indivKiuales duda. los caracteres <tniooo son de tipo or¡jnico-ps;colo¡ico. Do esta forma. la
son solamente d maccrial indeterminado que los factores sociales moldean y vida social debe variar cuando ellos v;uien, si lO$ fenómenos psicológK:os tienen
Lransforman. Su contribución consístc en actitudes muy ¡eneralcs. en predisposi· sobre la sociedad los efectos que se le atribuyen. Pero no se conoc;c nin¡Un
clones vagas y, en consecuencia. plbticas. que por .si mismas no podrian 1omar fenómeno social que se pueda decir que depende de la raza. Sin dudarlo, no
las formas definidas y complejas que caracteriza n los fenómenos sociales. si no podemos atribuir a esta proposición d '\-alor de: pñ:oci.pt~ sOlo podemot afirmar
intcrvin:icnn otros agen.tcs.. que siempre es '\·erdad en la expc:ricnc:ia pric:tica.
- - .........:16n . . . . _ _ 2S3

En las. sociodades de una misma raza K pueden encontrar las mú diversas tales, no se ha hecho comprender por ello cómo se han producido. El hecho de
formas de organización.. mten1:ras que te observan sorprendentes similitudes entre que fueran útiles. no nos dice cómo se ori¡inaron. Incluso si intentáramos expli·
h:u sociedades de razas di(e:rcn1C5. La ciudad ha existido en 105 fenicios~ entre Jos car cómo lle¡amos a imaginarlas y planearlas de antemano para rtprc5<lntarnos
romanos y los ¡rieaos; te encuentra en periodo de fotl1'Ulción entre las cábilas. la los semcios que podíamos alcam:lr de ellas, y el problema .. dificil. los .ses- de
Camília patriaraal estaba .,..¡ tan desarrollad3 entn: los judlos como entre los que podrían ser objeto por esta causa. no tendria.n la sufláen~ fUCTU como poro
hindúes; pero no la hallamos en los esla•os. quime:s son. sin embargo. de la raza peanas de b nada. En resumen. admitiendo que las organizacion es soctales son
aria. Por oua parto, el tipo de Camilla que encontramos en los esluos. taml>ién los medios necesanos para alcanzar el fin deseado, aún nos preguntamos lo
exiSte entre los árabes. La familia materna y el clan se obsc:Na en todas partes. El mismo: ¿de qué fuente y por qué medios han sido creadas?
detalle de las pruebos judiciolcs y de las ceremonias nupciales es el mismo en los Entonces. llcgnmos al siguiente principio: L(l cau.su dettnninante de rm htcJro
pueblos más diforcotC$ dC$de el punto de vista étnico. wcial de_/~ bUS("ilfSt tntrt loJittcho.r socialrs qut lt onltrl'dtm y no entre los tJtados
Si todas estas cosas son ciertas, sucodc porque el factor poicolósico es demasia· M la t'ondtndo índirJiduof. Por otra pane. se condbe fácilmente que todo lo
do l!"'l"ral como pora predeterminar el curso de los fen6men0i soeialcs. Puesto que preceden•• se oplica • la detenmnaaó n de la funci6n. ui como a la causa del
no implica una forma 8"'l"ral oon prdcr<náa a olla. no las puede explicar. En fenómeno -SOCial La función dd heeho social no puede ser mis que social por
realklad. hay un cic:rtO n~mcro de bedlc» a los que se sude atribuir la inDuencia de qemplo. consiste en la produoci6n de efectos socialmente utilcs. Sitt duda. puede
la raza. De esta mancr. se csplica. noiAblemento. el desarrollo intensivo y rApido suceder y sucede que también sirvn aJ individuo. Pt-ro este resultado adecuado no
de las artes y lctm5 en Atenas. que fue tnn mediocre en Roma. Pero esta interpreta· es la causa inmedi111n. Podemos. ahora, completar la proposición prcocdente,
ción de los hechos. aunque es clásica. nunca se ha demostrado cienUficamente: diciendo: La fimdón dt"l heclto JOCiill tltM bu.tcars.e siemprt tn k1 rtfacilm que tlttre
parece: derivar toda •u autoridad sólo de la tradjción. Incluso ni siquiem se ha
ron algrin fin StX'Itll.
intentado,..,. si seria posible una explicación sociológica de los mismos fenómenos. Ya que los sociólogos han Interpretado a menudo de manera errónea esta
pero csla!DOS oon,'Cflddos de que esta tarea se podría intentar 000 híto. En ~s1a y han con>1dcmdo los fenómenos sociolcs desde UD punto de 'isla demasia·
"""meo. cuando se atribuye con tanta raPidez d ca~ artlstico de la a\1117.3· do psicoJ6sJCO. poro muchos. sus tcorias pan:cen denwiado '·agas y et~reas. y
c:i6n ateniense a facultades estéticas oon¡tmtas. se prooede aproximadam ente como además alejadas de la naturaleza especial de las c:o.u que creen exphcar. Los
lo hacian los iovestipdorc s de la Edad Media cuando expllcaban el ruego por historiadort! que tntta.n la realidad soclal directamente y con detalle no han
medio de la Oosistica y los efectos del opio por su virtud adormecedor:~. dejado de sca,tlar la poca importancia que estas interpretaciones. demasiado
En fin. si la evolución sociaJ tuviera realmente su oriacn en la constitución atncralcs. tienen p.ara mc»1ra1nos la relación entre los hechos; y su dcsconlianz.a
psicológica del hombro. no se comp~nde cómo ~abría podido producirse. Ati. de la psicoloala ha sido causada. en porte. por esta Cltcunstancia. No queremos
dcberia.mos admitir que su fuerza mocivadora es algún resorte interior de la decir. por supuesto. que el estudio de los hechos psicolóaicos no sea inchspen,.ble
naturaleza humana. Pero ¿cual podría ser?, ¿es el instinto del que habla Comte y
para los soaóloaos. S. b vóda oolocuva no se dcri•a de la vida tndl\;dual. ambas
que impulsa al hombre cada '"" mis a expresar su naturuleza? Esto es evad1t la titán muy rdliCionadas; si una no puede cxphcar la otra. por lo menos puede
pregunta y explicar el pro&rcso por medio de una tendencia innata bacia el
facilicar su c,;plicación. Primero, como hemos demostrado, es indiscutibk: que lo.~
progreso, una verdudem entidad metofisica. la cual no dcmuesna nada. Incluso heehos sociales se prodcen por la acción de los factores psicológicos. Ademá~
la-5 especies animales más avanzadas no están en modo al¡uno incc:ntiv¡u!u por esta misma amón es similar a la que tiene Jugar en la oondencia de cad4
la necesidad de pro¡rcsar. y entre las sociedades humanos. hay muchas que se individuo y por la que se transforman los elementos pnmarios (scn...e10nes.
complacen en permane«r inddinklamc nte estancadas. rdlejos, instmtos) de los que csrj formada ongjnalment e. No se ha dJCho stn
¿O C$ ~ fucr.ra motivadora. como cree Spenccr, la necesidad de una mayor razones que el yo, por si mismo, es uM sociedad. oon d mismo derecho que d
felicidad que las formas cada vez máJ oomplcjas de la ci\iliución están destiM· organismo. aunque de otra manera; y hace mucho ucrnpo. los psicólo¡os han
das a satisfacer pkn.an)('nte? Tcndriamo.s entonces que dar por sentado que la demostrado la gran 1mponaociA que liene el factor de In asociación p:ara la
felicidad aumenta con la civilizaci6n1 y yn hemos descrito a ni~ todas las diticul~ explicación de la Rccividnd mental.
Utdcs que plantea esta hipótesis Jo. Pero hay má~ aunque se admitiera uno de El aprendiUJe psicológico. más que el biológico. con.stitu)e. entonces. una
estos dos postuludos. no se ltarla inteli¡ible por ello el desarrollo históri(O. lección muy v;whnu r-lii los SOc:1óloa01: pero no les KrÚI de util.i<bd • no ter qu~
porque la explicación que rcsultarla seria purumente tco16¡j<:a. Hemos demostta· se liberen de dios después de haber recibido pro,~ho ) de superadas con el
do anteriorment e que los hechos soaalcs. oomo los lcnórnenos naturales. no aprmdiza¡c soaoiOsico. Deben aboodonar la psiooJosia como ocntro de sus
quedan cxp6cados por d hccbo de que se haga ver que s•..en para algun fin operaciones, como pu.nto de p:artlda de 5\l! c.x:ploracioocs del mundo sociolópco
Cuando se ba demostrado sa1isfaetoriamente que las orpnizacionc:s sociales al que stempre vuelven. Debeo esuabkx:crsc en el centro mismo de los hechos
cnda vez más inteliaentes que se han sucedido en el cur!IO de fa historia, han sociale~ para observarlos dirocmmcntc. no demandando de la ciencia del indivi-
tenido defecto de satisfacer cada vez mAs algunos de nue!ltros deseos fundamcn· duo más que una preparaetón ¡encnd y, en caso necesario, sugercnciu.s útiles J 1
~ pen¡ a. ; b e' O• di.,. t.choe 1ICiCWel 255

Ul nevan a cabo a tra,·ñ de las fronteras que ~paran a los pueblos. oo suprimen
eAS fronteras.
u vida social sólo puodc venc afectada po< el oúonero de personas que
Puesto que loo hechos de la moñok>Jja social son de b mioma noturalcu que loo colaboren en dla e(oc:azyntnte. Por este motivo. lo que u presa mejOr la densidad
fenómenos fisiol6fljcos. deben de explican< de acuttdo con la re¡la que acaba- dioimlea de un pocblo es d ¡¡rado de fusión de loo ~«~ores socialeo. Porque si
mos de enunciar. Sin embar¡o, se desp<ende de todo lo que procede, que desem- cada aareaado parcial forma un todo, ~· individualidad distinta scpanda de las
pe{lan un papel preponderante .., la vida colectiva, así como eo las explicaciones demU por barreras. la aoc:i6o de sus moembros en acoertll permaoeoe local128da
soeíológlcu. aiU. Si por el oontrario. esw sociedades parciaiC$ estAn. o tienden a confundirse
De ha:ho, si la condición deteri!Úrulnte de los fenómeno• sociales cs. como .., el aeno de la sociedad total. en la misma proporción se ha e.tendido el radio
hemos demostredo, el hecho imponante de la asoc1ac:i6n. los rcn6mcnos tcndrian de la vida 50Cial.
que variar con lns rormas de esa asociación, es decir, de acuerdo con el modo en En cuanto a la dens¡dad flsica -si aJ menos se entiende por tul, no solamente
que esc&n narupadns las partes eonSiituyentes de lo sociedad. Por otra parte, el número de habitantes por unidad de superficie, sino el dcsltrrollo de las vias de
puesto que un o¡¡reaado. que estó formado por la unión de toda clase de elemen- eomunicacl6n y transmisión- progresa, de ordintorlo. al mismo paso que la
tos que se incluyen en la composición de la sociedad. Jo con11iluyc: su medio densidad din6mica y, '" general, puede servir pano medirla. Si las dilcrentes
interno. <k la misma mnnera que: el conjunto de Jos elementOJ anatómicos. por la partes de Jo pobloción rienden a aproximarte. es Inevitable que ae abr•n el
forma en que están dispuestos en el espacio. con.stituye el medio ínccrno de los camino que pc:mnta esta aproximación. Por otra parte. se pueden establecer
orpnismos, se podr6 da:ir que: EJ primu origen <k todo"'""''" >«iol ti• alguno relaciones entre puntos distantes de la masa social. sbk> si la distancia no es un
importafJda.. ddN hu.JtDrs~ tn la COtUtítucí6n MI m~dio sodol útttrno. obotóculo. es decir, si está en realidad suprimida. Son emborao. hay execpc:IO-
Incluso es posible preciJar mis. Los elementos que componen este medio. son nes u. y nos expondóamos a serios errores si Juz¡;\ramos sttmpre la con«ntra-
de dot dascs: 4lOSIS y personas. Entre loo objetos materiales que estin inoorpora- eion soca~ de una sociedad según d grado de su cooa:ntlliCIÓn fisoca. Las
dot en la socicdld. se deb<n incluir los trabajos artístiCOS. etc. P,ro esti da ro que carmeras. bs lineas r........, etc., sin"" mejor para el comerao que para b fuñón
d impulso que determina las transformaciones sociales puede que no >-enp nt de de las poblaciones. de bs que son una expresión unperlcc:ta. Eot~ es el caso de
lo material ni de lo inmaterial; no posee para ninguno un poder motivador. Sin Grao Bmaila. euya dcruidod lisic:a es mayor que la de fraocoa, y son cmbaf!O, la
duda. babnl que tencrloo .., cucnta en las csplicaciones que .. den. r......_ .., fusión de loo ~«~ores socales está menos avanzada. romo lo prueba la persisten-
elcc:to. cierta onJluencia en la evolución socia~ tuya >elucidad y direcoón varían cia de la mentalidad local y de b vida regional
según cómo sean: pero no tienen nada el< lo que es necesario para ponerla en Hemos demOSLtado siempre cómo todo aumento del volumen y de la dcns•·
marelta. Son la maten a a la que se aplican las fuerzas vivas el< la oocicdnd. pero. dad dinitnica de las sociedades modifoca profundamente las eondiciones funda-
por sí mismos. no producen ninguna energla social. Por cx:mtiguicnte, queda. mentak:s de la existencia colectiva al bacer la vtda 50Cial más intcnsll, así como al
como racror activo, el medio propiamengle humano. extender el horizonte de los pensamientos y acciones de cada individuo. No
Asl. la tarea principal del sociólogo deberá ser la de de•eubrir los diferentes vamos a volver a la aplicación que hicimos entonces de este principio. Ai\ndnmos
aspectos de este medio que seno susceptibles de ejercer alguno inOucnciu .sobre el tan sólO que nOS ha ayudadO a tratar nO SOlamente la CUC>tJ6n demasiadO ~entra]
curso de los ren6menos sociales. Hasta ábora hemos cncontrudo dos series de que es el objetivo de este estudio, sino otros muchos problemas mAs espectales. Y
hechos que responden de un modo eminente a esta condición: ( 1) el número de que hemos podido comprobar así su exactitud mediante un número respetable de
unidades ooci•lcs o. como también le hemos llamado. el volumen de la 50Ciedod; expcrimeniO.S. Sin cmbarao. no pensamos que hemos encontrado todtu la.s paru-
(2) el ¡¡rado de concentración del grupo. o lo que hemos nombrado la densidad tulandades del medio social susceptibles de contribuor a la explicación el< los
din:\mica. Por esta úhim.a palmbra no hemos de entender la conccntrac:i6n pura- hechos sociales. Todo lo que podemos decir es que estos son los únicos que
mente fisoa clel •ll"a:>do, que no puede reocr decto SI los incbvldu"" o mejor hemos obseoado y que no hemos intentado investipr ocros.
docho. el arupo de individUO$. perma.oecen separados po< la soacdad Por esta P,o la prepooderancoa que le hemos atnbuodo a lo -ial y. n>U panicular-
pabbra se entoc:nde la ooncentnoción social ele la que la anterior es sólo un mente. al rn1omo humano. no •mplica que se crnp que ver como una c:speae de
auxiliar y m ~ll.a c»n-"'C'Ueacia. U dc:midad diftám'" te pued~ ddin1r. C1) ~ho (tftfn'tO y lbsofUIO máS altá dcf cuaf no )le ~itJ UI"QhJAf. f"J CVIdc:ntC, por
iaualdad de volumen. en funcillft dcJ número de ind~>iduos con relaciones elcc:to- d conuvtO, que d estado en d que $e encuentra en c:ada momcn10 de la his!ona
vas. no solamente comerciales. sioo también sociales: es dear. que no sólo antet· depende de cauoa• soc:oa1es. de las cuales algunas son onhcrentes a la mosma
cambian Kf"\'icios o se hacen la competencia. sino que VJYen una vKia comUn. soc:tedad* mtenlras que otras dependen de la interacción entre esta socxdad Y.las
Porque. como las relaciones puraml'ftte económicas clejan a lo< hombru fuera ''CC:IM'- Además. la ctenaa no ¡e ocupa de las causas pnmeras. en el sentido
unos de otros. puede haber numerosas: relaciones ecooómteas sin que por e.Uo absoluto de la palabra. Para la ciencia un hecho es pnmario simplemenlc cuando
panicipcn Jos hombres en La misma existencia colectiva. Los neaodo!li que se es lo b1utantc aenc:ral como para explicar un gran nUmero de otros hechoJ..
256 257

Ahora IHtn. el medio social es ciertamente un fa<tor de este tipo. porq~~e los sólo se puede atablecxr entn: dos hechos dados. Ahora bocn. esta tendencia. que
cambios q~ ,. produom .., <1. cualesquiera que ... n sus cau.as. rcpcrcuten .., ,. •uponc que ., la eaUJO de este desarTollo, no exoJ~e; sólo est' postulada y
todas las duucoones dd cxpnismo social y DO pueden dejar de afectar más 0 oonstrwda por la mente de O<UCrdo con los principiOS que ,.le arribuyeo. Es una
m<ti()S a todas las funaooes. especie de facultad motivadora que imaginamos como un movomlcnto oculro.
Lo que acabam~ de decir dd entorno general de la sociedad ,. puede repetir para dar cuenta del mosmo; pero la causa cfoc:imre de un rno\1mOC1ItO sólo puede
de ~ medoos ~ de ~ uno de los ¡rupos panieulues que ella encicrTa. ser otro movim.cnto, no una potencialidad de este ~ncro.
Por .,.mplo, se¡un que!" famili~ ... más o menos crande. o t<t~p una vida más Todo lo que podemos observar experimentalmente en las especies es una sene
o menos .completa. 1~ vida domes:tK:a puede variar. De la misma manera. si las de cambios cocrc los que: no existe una uni6n causaL El estado anterior no
~rporaaoncs profes•ooaJcs generalizan su función en vez de permanecer restrin- produce el subsecuente. sino que la relación entre ellos es meramente cronoló,ica.
g¡d:U. com~ ·~ otros tiempos, en los IJmjtc:s de una ciudad, la acción que ejercen En csuu condic..iones, toda previsión cicntifica es imposible. Podemos dcdr cómo
sern ~uy dultmla de la que ejert,..'icron antes. De un modo más acncral. la vida han sucedido ciertas condic:iones hasta el presente, pero no en qu~ orden se
profes~on•l seró completamente distinta según que el medio propio de cada ,s.,~crfln en udclante~ ya que la causa de In que poreocn depender no está
profei.'?" csrC fucrtcmc.nte coo~tituido o no, como lo cst6 hoy día. Sin embargo, detcrminudn ni es dctcnninable científicamente. Es cierto que, de ordinario, se
la acaon de estos med•os partlcuJarcs no podría tener la importancia del medio admite que la evoluei6n tomará In misma dirección que com6 e n el JNIS.'ldo: pero
gen~ral porque ell011 ml1mos están sometidos a la innuencia del último. Es esto es un mero postulado. Nada nos asegura que los hechos rcalimdos expresen
p~so volver al entorno general. Es la presión que ejerce sobre c:stOII grupos de una manera tan completa la naturak:u de esto tendencia o;,mo para que
paraales la que hace variar su organización. podamos prcdcdr el objetivo al que aspira esta tendencia. teniendo en cuenta por
El.'A oonccpci6n del entorno socio! como factor detCITninante de la evolución lo que ha pasado >uocsivamentc. ¿Porqué. en verdad. deberla ser rectilinca la
colccuva, es de la mayor omponancia. Porque, si se la recllua. la sociologla se tendencia que siauc?
<ocuerotra ante la omposibdlcbd de esu.blecer nio¡una rclaaón de causalidad. En ERa es la razón para d ntlmcro restrin&ido de rclaáonc:s o le)... causa.lcs
efecto. dcscanado este ondeo de causas. DO hay condiciones oonoomitantes de las establecidu por la soeioiOJl.l. Es.ttpto unos cuantos casos. de los que Monto:s·
que ~an depender los fc116menos sociales, porque si el entorno social externo. quíeu es d CJ<mplo más olustrc. los anti&uos fil65oros de la lustoña se han
c:s decir. el que CSIA rorTOado por las sociedades del medio ambiontc,a suxepcibie dcdocado u noca mente a cleseubnr el sentido general en que se oncnta la bumani·
de •-• ~l¡una a_caón. es tan sólo la de ataque y defensa; y además puede ba<Jer dad. s.n anten1ar \'lncular las fases de esta C:\Oiuáón a ninaunu condicibn c:ooc;o.
sentor su onnuenaa sólo a trav<s del medio social Las principalts causas histi>ri· mitnnre. Por crandes que sean los servicios que Comte ha)11 prestado a la
~ del delarTollo hlst6riw no se <nconuarian. entonces, entre las causas conco· filosofia soco:ok los terminos en que él plantea el problema sociol6j¡oco no difreren
muantes; eslarbn lodas en el pasado. Ellas mismas formarían parle de este de los filóooros precedentes. 1\si. su famosa ley de los tres estados de la sociedad
dc:sarr~lo, del que conslituirian rases más antiguas. Los acontecimientO$ at.1ualcs no tiene ninguno relación de causalidad; y si esto ruera verdad. es y sólo puede ser
de la v!d~ social se derivarían. no del estado actual de la sociedad. sino de emplrica. Es sólo una visión genernl de la historia p<asada del ¡tncro huonano. Es
a~ntec;m~e~l?i nntcnorcs. de precedentes ttistóricos.. y las explic:tcioncs socio16- complcuamentc a rbitrnrio considcrnr el tercer estado como el cstndo definitivo de
gJCas cons•surenn cxclurivamentc en unir el presente con el pasado. la humunidad. ¿Quien s.ube si surgirá o tro en el ruturo1
Es "~rda~ qu_c puede parcocr que esto es suficiente. Corrientcmenlc. se dice De la naismo manero, la ley que predomina en la sociologia de Spenccr es de
que_ la hJSion a heme como objeto prccisameote encadenar los acontecimientos la mismu n.aturalcza. Aunque rucra ..·crdad que tendemos a bu5car actualmente
segun su orden de sucesión. Pero es imposible concebir cómo d Citado en que se nuestra reHcidnd en una civilización industrial. nada nos asegura que. en adelante.
Ctleu<ntra 1• civil~6n en un momento dado podria ser la causa deterTninantc DO la t>umrcm011 en otra parto. Lo que contribuye a la prevalcnaa y pcrsisrencia
dcl.,tado que la soguc. Las etapas que recorre sucesivamente la humanidad no se de este método es que se ha \isto muchas \'eces en el cnlorno social una via por la
cngend.ran entre si.!'< cornpreodc bien que los progresos reatiz.ados.., una época cual se realiza el progreso. pero no la causa que lo detcrmona.
()rrc:sde otro punlo de üsta. es igualmente en relación oon t"Sic masmo entorno
de!crmonada en lo Juridoco. económico. polirico. cte.. ha¡an posobie nuevos pro-
gresos, pero. ¿hasta qué punto 1011 prodetCITninan• Son un punro de partida que cómo se debe medir la utilodad o. como lo l>cmOII llamado. la funcoon de los
~1te. mayor prol"fll. peto. ¿qué. oos iociu.. 01 tal P10iit"J01 mbodo:s ;t0aak:!,, EntR lot cambios que ocaJio.n~ ~• ~ntorM cnaal. sólo Slf'\'CD
~ entonces nec:csario admrtir una tendencia interna q¡;c 1mpu1A a b aquellos que están en relación coo el estado mual de b SOCiedad. puesro que este
humanidad a rebasar cada vez los rcsuhados adquiridos, bien para rcalW.rsc ámb110 es la condición esencial de la e.x.istencia ~ectiva. Tambicn desde es1e
completamente o para aumentar su rdiadad; y el objeti•o de la sociología seria punto de visu. creemos que la condición que acabamos de eJ.poner es r~nda~n­
encontrllr el ~rdcn con arre&Jo al cual se ha desllrrollado esto tendencia? Pero sin tat porque sólo ella permite expUcar cómo puede vanar el coril<tcr uul de ~
;ol~r a la~ d•fteultudcs que tal hipótesis implica. la ley que expresa este desarro-. fenómenos soclaiC'$. s•n depender. sin embargo. de un otdcn JO<:tal arb1trano. S1
lo no podn11, en todo caso. tener nada de causal. ya que la relación de cau.saUdad ima¡1namo~ la evolución histórica como movido por un" especie de urgencia
258 Ernile .,.,..,_ 259

vital que empuja a los hombres hacia adelante. puesto que una tendencia motriz resignarse a ella nada más q\lC' por la fuerza. ~s .fines sociales n.o son el p~nto de
no puede tener más que un solo fi~ no puede haber nada más que un punto de coo,•ergcncia de los fines individuales; son ?'as .b1en sus con~ranos. Ad~~s. para
referencia con relación aJ c ual se calcula la utilidad o el caráctct nocivo de los Uevar aJ individuo a buscarlos, es ncc:esano eJercer sobre el una coace1on; y la
fcnómen~s ~alcs.. _En consecu~ocia, sólo puede y en realidad s61o cKiste, un tipo obra social consiste, por e"celencia, en la organ.lzadón e institución de esta
de orgamz.ac•ón SOCial que encaja perfectamente en la humanidad; y las diferentes coacción. Sólo por el hecho de que el individuo es c:onside.rado como la sola y
sociedades his tó ricas sólo son aproximaciones sucesivas 11 ~le modelo único. No única realidad del reino humano. esta organización, qt1e tiene por objeto moles~
es oecesario demostrar que, hoy en día, 1al punto de vi.stu es inconciliable con la usrle y sujetarle. sólo se puede conc:c::bir como algo artificiaL No tiene sus .funda-
variedad Ycomplejidad reconocida de las formas sociales. S~ por el contrario, la mentos en la naturaleza. puesto que está des6nada ~ coaccionarle impidiéndole
conveniencia o no de las ins tituciones sólo se puede establecer en conexión oon producir sus consecuencias antisociales. Es una obra de a rte, una máquina cons..
un entorno ya dado, y, puesto que estos entornos son diver:sos. hay una diversi· uuida completamente por la mano del hombre. que, com~ tod~ los productos
dad de puntos de referencia y as¡ de tipos que, mientras sean cualitativamente de esta clase. es sólo lo que C$ porque el hombre lo ha quendo as1. U n decreto de
distintos unos de otros, estan todos fundad os igualmente en la nat urakza del voluntad lo creó, pero otro lo puede transformar. . .
enmmo sodal. Ni Hobbes n.i Rousseau pareoen haberse dado cuenta Jo c;Onttadtctono que es
Entonocs, la cuestión que acabamos de tratar está íntimamente u.nida con la admitir que el mismo individuo es el autor deJa máquina q~c tiene como papel
d~ la oonst.itución de los tipos sociales. Si hay espe<:ies sociales, es porque la priocipal su dominación y coacción. Al menos tes ha parectd~ que, par~ ~acer
vrda colectiva depende, sobre todo, de cond.ic-iones concomitantes que prcsen~ desaparecer esta conuadicci6n. bastaba con disimularla a los OJOS de sus vJctamus
La.n clertu diversidad Si, por e1 contrario, las principales ea usas de los acontecí~ mediante el hál>il artifiCiO del pacto social.
micntos sociales: estuvieran e J) el pasado, cada sociedad no seria más que la Es una idea bastante diferente de la que se han ins pirado los filósofos del
prolongación de su predecesor y las diferentes sociedades perderian su indivi· derecho natural y los economistas, y más recientemente. Spencer 1 J . Para ellos. In
dualidad para converllrse úoica.me.nte en momentos diversos de un único y vida social es esencialmente espontilnea y la SOC·iedad es un fenómeno natural
mismo desarrollo. Pues to que~ por otra parte. la consticución del entorno social Pero si le confieren este carácter, no es porque le reconozcan una naturaleza
procede del modo de composición de los agregados sociales. puesto que estas especifica; es que le encuentran una base en la naturaleza del individuo. No ~b
dos expresiones son esencialmente &inónimas. tenemos ahora la prueba de que que los pensadores precedentes ven en ella un sistc~a de cosas que eXIste
no hay caracteres más esenciales que los que hemos asignado como base a las separadamente, en virtud de las causas que le son ~etlCiales. Pero. en. tan~o que:
clasili~.cion~ sociológicas. Finalmente, debemos entender mejor que antes, aquellos la conciben sólo como un arreg,Jo conveooonal al que n1.ogun YIO~uJo
cuán IOJUSLO seria set\alar estas palabras. condiciones externas y entorno, como une a la realidad y que Oot3 en el aire, por así decirlo, Spcnccr y los economiStas
una acusación de que nuestro método busca las fuentes de la vida fuera de Jos le ponen como bases los instintos runda":'ental~ ~e la natu~aleza ~~ana. E~
seres vivos. hombre está indinado natura.lmente a la v1da poht1ca, domésuca. rehg•os~ a los
Por el contrario. las consideraciones que se acaban de hncer se relacionan con intercambios, cte.; y es de estas inclinaciones naturales de donde se denva la
la idea de que las causas de los fenómenos sociales son internas a la sociedad. org_anizac:i6n social. En consecuencia, en rodas aqoe11as part~. en que es normal,
Més aUn. nosotros mismos pOdriamos criticar más justamente la teor1a que buce no tiene necesidad de imponerse. Cuando recurre a la ooaoc1on, es que no es lo
derivar la sociedad deJ individuo, intentando extraer lo interno de lo externo (ya que debe de ser, o que las circunslancins son anormal~ En principio, no hay ?'ás
que explica el ser social por algo que no es él mismo) y lo más grande de lo má$ que dejar dcsarroUarse eo Jjbertad a las fuerzas soc1ales para que se orgamcen
peq~eño, porque intenta deducir el todo de la parte. Nuestros principlos han socialmente. Ninguna de estas doctrinas es la nuestra. Para es1ar seg,u.ros. noso-
m~1nterprcc.ado tan poco el carácter espontáneo de cada ser viviente que, si los lros hacemos de la ooaoci6n la curacteristica de todos los hechos soc•ales. Sólo
aplicamos a fa biología y psicología, tendriamos que admitir que alli tambiCn la que esta coacción no proviene de unu maquinaria mó.s o menos s..'lbia destinada a
vida individual se desarrolla completamente dentro del indiv1duo. ocultar a los hombres la.' trampas en que ellos mismos se han visto atrapados. Se
debe simplemente a que el individuo se encuentra en presencia de unn ruerza que
le domina y ante la cual se inclina; pero esta ruer.a es enteramente natural. No se
IV deriva de un arreglo convencional aJ que la voluntad humana ha aDadldo l<i
realidad natural· sale de las mismas entrañas de la realidad natural; es el produc-
Del &':"pode reglas que se aroban de establecer. emerge una cierta concepCión de to necesario de' ciertas causas concretas. Adem.á.s.. para llevar al individuo a
la soetednd y de la vida colectiva. Pero primero vamos a estabkécr las teorías someterse a ciJa de buen grado. no es necesario rccurrlr a nin~ún ~rti~cio~ basta
contrarias que di\'idcn las opiniones sobre esle punto. Para algunos. como son con que se de cuenta de su estado de dependencia natural c. infcnond~~·. tanl~
H.o?bes Y Rousseau. hay un vacio en la oootinujdad entre el individuo y La como si rorma una representación simbólica y tangible a travcs ~e 1~ rehg¡on o Sl
SOCiedad. El hombre es entonces refractario a la vida en común: no puede llega a una noción adecuada y definida de él a trl!vés de la etenc1a. Ya que la
s~pcrioridad de la sociedad no es sólo lüica, sino tam~n intelectual y moral, no
14. lbid.. páa. • J7.
tS. fbid.
- - -- ........... ......... Z6 l

hene ~ada. que t~er de un examen crilico. Al hacerle entender al hombre cuAnto
mi$ neo. compleJO y permanente es el ser social que el ser i.ndjvidua~ no puede 16. /bid.. pág. l(.
PO,' menos que re~elarle las razon"! inteligibles de la subordinación que se le 17. « La .soc:ied1d edatc para el prO\·uho de sus miembros; los miembros no tAIJten para
•••80 Y de los scnturucntos de adheSt6n y respecto que el hábito ha fijado en su el provecho de la llOCiedad -· los derech01 del cuerpo pOlítico no son nada en ti
coruón". mismos. sOlo lkpn a ~er alao a oondtdón de encamar tos derec:hos de kM 1nd1viduos
que lo compont1U (/bid. parlen. JIÓ&'. 461-462~
.Voh~r a plantear las teorias de Hobbcs y Maquludo no seria más que una 18. Eo este f<1!ttdo. 1 por csw ,.......... .. pueck y debe bablar de ••• co-..a.
erit~ SID&~te superfiCial que podria atocar nuestra eoocepeión de la c:okctiw. distinta ck: b.s conc::ic:oc:in individuala. Para justific:ar esta dUtinribo. oo es
ooeeci6n. Pero SI. en contra de estos filósofos. decimos que la vida social es ocasario proponer para l.a primera una existencia tcparada pcrsoru.l; a al10 eJpeáal
natural. nuestro razonamiento no es que encontramos su fuente en la naturaleza y se le debe d:ar un noln especial. simplemente porque k>s alados que la COMIIIU)cn
del indiwidu~. Más bien es natural porque se deriva directamente del ser onlcctivo difttn::n cspeciri'CJIImcnte de los que integran f<~j conctendas indjvtduales. Elte carácter
que ":"- ~1 mtsmo. un ser por propio derecho, y porque resulta de la elaboración e5pccifico les viene del hecho de que no csc•n torm.ados de los,m isn~us elementos.
cspcctal a la q ue son sometidas las conciencias particulares al asociarse unas onn Unos. en efecto, provienen de la nacura.lctl del ter orgáoko- psiquico tomado
otras. Y de la que se desprende una nueva forma de uitrtencia "-S~ cntonoos, aisladamente. otros de 1& combinación de un.a plun.IKl•d de seres dt: este pero. Los
estamos.dc .•~o oon al¡unos investigadores de que la realidad social aporeoc resultados, entonces. no puedca: dejar de ser dlJtintos. p!.lC$10 que aos componentes
diftc.rm bsta de punto. Nucsua definición dd hecho social. por otra parte, sólo
ante d mchviduo como una coacx:ión. admjti~ junto con otros, que es u.o
lruab.l. dC' ocre manera esta linea de deman::an6o.
producto espontáneo de la realidad. Lo que une Jósjcamente estos dos elementos, 19 Suponemos que ato uGte en klls grapos todaks mú baJOS. Véate. $Obre: n&e paato.
tan oontradictoJio;s co . apariencia, es el hecho de que esta realidad de la que S«;itis cmimnl,, Espinas. pé.a. 474,
tmana n:~sa al mdt~tduo. Q.tcremos decir que estas palabras, «CCacción• y 20. J);Wíon du IT/Jl'U/110(•/u/, libf'O 11. cap. l.
"C:Spontane1dad». no uenen en nuestra terminología el significado que dan Ho~ 21. Los fenómenos p:¡koló&ioos no pueden lcnet COI\JCCuencias sociales mb que cuando
bes n la primera y Spcnccr a la segunda. cstin tan lnlimamcntc unidos a los renómenos SOC:illlcs que la acción de los renóme-
En resumen. se b~a. podi~o objetar a la mayor parte de las tentativas que se 001 psicológicos y JOCiab .e confunde ~"M~CeUriamcnte. Sucede as.i con ciertos faelo·
han hecho ~ra expbca.r ra"onalmentc los hechos socialca, que ellas hlclan quo res toeiopsicolópoo., Atl. un oftcial púbhoo es una ruerza social, pero es aJ mismo
oo dcsvan<:<:ICfa toda idea do diociplina social o que la han mantenido sólo con tiempo un individuo Corno wn.se:cuencia. puede enfocar su eneraia social hac:ia UDI
subt~J!IOS mcotU:osos.. El principio que acabamos de exponer aearia, por d dJ..aíóa que ..U dctmmnada por.., naturalera indtwiduaL y de <Sta fotmo. pueck
tener iaflucnaa en b. c:out1tua6n dt la ~ E&co a kt que k1 1ucedc 1 los
oontr~no. una soaologia que v<ria en d espirito de disciplina la oondición
hombm de estado y. m p:ncntl a los p:nioo. Estos últimos, inci•JO cuando no
esenaal de toda vida en comun. fundándola en la razón y la >-etdad. ticntn una fund6n .oa.al. sacan ck los K"nttmientos coJmivos de Jos que 10n objeto,
una autoridad que Utmbién es un:t fuerza soda~ y que: puedeo poner, en aerta
medida. al servicio de lat ideas personales. Pero ob¡crvamos que ettos casos se deben
a los áOcidentet individuales y, consecucnlemenle. no pueden arectar fl los rasgos
conslitu1i\•OS de las espceles soáaJcs que son el objeto de la ciencia. Lll R':t:tnoct6n del
l . CM.s d< p/llkJt•plt!. P<»ltlw, I V, pá.¡. :lól.
principio anteriormente enunciado no es. por tanto. de gran importancil para d
2. l'rlndplu .¡ S<>ciDk>¡¡1, 11, pá.¡. 2• 7.
IIOCÍÓJoso.
J. El matrimoa;o lepl con la mad~ cstableee lo< derecho< del podre IOÓl< Jo< ht¡os.
4.. D~uÍIJit dw lr111.7ail MJdal, Le'"bro lL cap. ¡¡¡ y iv.
22. Hemos cometido un cnor m nucsua Dk-isiM *
1rvrail J;Oriol. d dr prncnlar la
dcMidad m:t:tcriJ.I como la a.praióo eucu de la deftlldad dinámica. S.n cmbarao.ll.
S. No qu~ phn~ar aquí C'!!'tl'ioacs de filosal"~a &ft'IC1'I.).. que cstariatt fuera de 1ustitución de la primrr:a por b squnda a absoh,tamea1e kt;itima en todo lo que
hipe. S1n embar&Pt d•pmos que. Ji te anal.izara mU ptO(undamente, esta reciprc:d· concierne: a 105 c:leccoc económicos de la illnma, por )emplo. en la divisi6n del tnbajo
dad de c:au.sa Yefecto pochia darnos un medio de f'CQOnciJtar d mecanismo citntf(;oo
como hecho pummentc ~n 6mioo.
con la tcologia que implica la existencia. y e$peclalmcntc la persistencia de la Vldt. 23. La posición de Comte a qte rtspeeto es de un cdcctjciamo bastante ambi¡:uo.
6. OfriJI<m du trávoll sDCioJ, 1, 11, cap. 11, y principalmente 1)3&. lOS y sias. 24, r o.- d io. no es notmol 1oda coacc¡6n y porqui '"'' ooll<'cilm que earrespondc a
7. lb/d., pi... $2. $),
alguna supeñOtidad social n decir. intel«tuol o moral. sókt merece c51e nornbre.
l. lbld.. pi¡. )()l y si&. Pero la que un indivtduo eJerce sobre ouo porque a mili fuerte o rico, especialmente
9. CM.s d< pltiJos. Pf)l. lV, p1.j. JU. ti s:u riqueza no a un rdkjo de su n.lia iOC&Il. es anormal y sólo K puede mantener •
10. lbltl.. pi¡. 34S. tnl'U de la vioknda.
11. /bid., pi¡. 346. 2$, N..c:.ura tcoria. ellftCIUIO mis cont.raria a la 6c tlobbcs que:: a la dd ckrccho natural
12. /bid.. pi¡. JJS. Pata los pan:idariot de esta ültima doetnrt.a. la vkla cokctiva es r.aturaJ IÓIO en la
l'rilw:fpk;t de ID so<l<>lorlo, ,ot 1. pane 1. cap. n.
mroida en que ac pUC(I.c deducir de la n;;uunalcu 1ndt\'iduaJ. Ahon. sólo bJ formas
tl
~ pctaJes de orpalzaa,6n pucdta. ~tktamcnle ha~.ando, dtrivane de eau
ona- Rcspcao • .los dct>.llcs de la O<ptli;w:ión soaal. cs1•n demasia<lo aleJidot de
ll extrema geocraltdld de lis propiedades: psiool6J,k:as J)ira que puedan ser vincula·
15. Las formas elementales
das a ellas; por ello PRrcccn a tos dücipuloa do CiCA cteucla tan anificiales co1no a au.s
Ad~rJos. Para .nosocros. por el contrario. todo es natural. induso los órdeoo
de la vida religiosa*
tociales mis peculiam, porque todo alá fundado c:n la naturakza de 11 sociedad.

..(Nuestro) CSiudio no Interesa sólo a la ciencia de la rdigjón. Eo d«to, t n


~li¡ión tiene un upecto por d que va más alll del circulo de las ideas propia- /1
LalftNmQJ ~mml.oltJ dt!IJ , 11.41 rtllgiosa es un escudlo de la n:lación de la rcliaión
mente religiosaJ, y .u~ el estudio de los renomenos religiosos proporciona una
con la sociedad. Aquf Durkhcim proclama que el objeto sa.arado mis imponante. el rorma de renovar los problemas que, hasta el pruen1e, sólo han sido di~utid
totcm, ~ una rc~!len~uc:lón con la que la sociodad IC si mbollza. El objeto sa¡rado cnt~ filósofos.
es. l• sociodad raaonalll.lda a través de la religión. El objeto q~ es totcm es por sJ Durante mucho t~mpo se ha sabido que los primeros sistemas de rtpresenta-
mt.s.mo oeutral, seaón Durlc:bc:im, Lo que mntirtc:a me objeto es Ja ct'b:ncla que la cioocs que 1~ hombres han elaborado sobre Ju mundo y sobre si mi1moJ, son de
IOCiedad le otorga. Tal crcmd• implica que un toccm. como cualquier oc ro 11m~ orip religioso. No hay rcli¡ión que no sea una cosmoloj¡ja al mismo tiempo que
~a u..n.a «rc:pre~~tntad6n eokQ:ivp. uoa cspccu.lacióo sobfe lO drViñO. Si li Wosofía y tu aeoaas han nacido de la
ÚU f- ,-.,lllltl tk 111 <Id# tdc- es iponanle llmbi!n pano la epUI.. rclí¡ióG. es porque la rebjióií empezó a lomar el lugar de las ciencias y la
IIIC>IoP- ~ clict q~ d ~10 indiwódual oo proYÍOII< ni de la «mml<>o ai filosofia. Pero se ha destacado menos el hecho de que la <digión no se ha
de los •...,lidol; mb bi<n, Nbomos lo que sabomos pc><que ,_...,.,. las . . . _
limitado ha enriquecer el intelecto humano, ya confirmado anteriormente con un
tentacaoDtS C?lect•vas» concebidas por la sociedad. Ena iD.tcrptetaclón de 11 CJ)ittc~
mok>¡la ..: dtce que proporciona al est udiante de la teori11 un.a tercera altetnaliva número de ideas; es ella la que hn contribuido a que ese mismo espiri1u se (orjara.
Junto con las otras dos qu~ IC cncucncran en la filosonn lradiciorual. d Klcaliamo y el Los hombres no tan sólo le deben una gran panc de la ma1eria de sus conoci-
empirismo. AlgunO$ CiCI'IIOrcs posltriores han malintcrprecado a Durkheim al mientos,. sino tamb~n la rorma en que se hn elaborado este conocimiento.
pensar que es un mbdco e idcaJista simplemcmtc porque no er1 un mla¡erialina-. En las raíces de nuestros Juicios bay un cieno número de ideas esenciales que
dominan 1oda nuestra vida intelectual; son lo que los filósofos, desde Aristóteles.1
han llamado las cate¡orlu del ct~teodimicnto: las nociones de licmpo. espacio ,
amero. cantidad. causa. sustancia. personalidad. etc- Comspondco a las propie-
dades mas uni>-enalcs de las cosas. Son como sólidos marcos que delimitan el
pcnsamíenlo; no parece que pueda d<sentendene de ellu sin d..truir1C. porque
pare<>c que no podemos pensar en los objetos que no ..tán en el tiempo y el
e5pacio. que no tengan canlldad, etc. Otras nociones son contingentes y tnóvilcs;
concebimos que el hombre. la sociedad o una ~a puede no conocerlas, nticn·
tras que esas otras parecen aer easi inseparables del trabajo norrruli del intelecto.
Son como el esquele1o de 11 in1cligencia. Ahora. cuando las ereeneias reli¡jooas
primitivas se analizan siste:rmític:ament.e. encontramos de forma natural lu cace.
aoriu principales. Han Daádo en y de la religión; son el producto del pensamien-
to religioso. Esta afirmacion la haremos muchas veas a lo l:trgo de este trabajo.
Esta observación ya tiene algún in«m por si misma; pero be aqullo que le
confLCre su ';erdadcrn importancia
La conclusión general de Los forma.t elcmcntallu ti~ la cida re/fglosn cA que la
religión es aJgo eminentemente socaal. Las rcprcacntaclones re-Hgicn.u~ 'uu rcpre-
acntaciones colectivas que expresan realidades colectivas; los ritos son una ronna

• 1 - ele _ _, - <{ti....,.._
. _ 191S
Lt(<. <k r.- IMUcila (N,.... Yoo>. n.o 1',.
de~ Akn .t: Uowia Ltd.. JICOOI tn~
'"*t. 19163). .Dmc:bo ck rcpod.a6a
4...
.... .,_e~ome..- .. ~-- 265

de ......... que no su raen sioo eo d ..,., de grupos reunldot, y que cnin dcnina.
d~ a swdtar, a mantener o rehaoet cicnas situadones mentales de esos &J"UPOS. eJ espacio no tiene ni deTecha ni izquierda. ni amba ni abajo. ni nont ni
ASI. " las caleaoriu son .cJt: orig.n religioso. deberían porlidpar de la nsluraJeu ~ Todas eslat divisiones evidentemente laCOil del ~ de que se han
común de ros heclloo r d l - deben ser lamboén asunlos sociales y producto ""':buido wlores dikrenles a las diferen1cs panes del espaao. Ya que lodos ros
dd pensamien.'o coleaiYO. Por lo menos. ya que en la condición aauar de ..,. ~de uns misma dviliuc:ión represen1an el espoao de la m1sma manera, es
..,.,.~- • ...-.:...,,,,._
..a~1-nte que • 1 d" • A-
nuestro conoamienlo sobre estos campos. debemos de 1c.ocr cuklado y evita - no . cs:los vaJores. afectiVOS 'f as IJUnaones
.,. que '""t"'-ll'.
. •
lodos las afonnaaona radlC8les y exclusivas. podemos presuponer que son
en demen1os SOCiales.
nCO: . . de dloc. deberian ser 1gualmente uruversales. y que lmroc:an caSI """""'""
...,te qQC son de origen sociaJ '· • .
. Incluso ya desde ahora, se pueden entre•er en algunos de ellos. Por ejemplo. Por otra parte, hay easos en Jos que es1e carácter iOCial se hace. man1f1CS1.o.
l_nt~t~·~os represe.m ar lo que seria la noción de tiempo sin los procesos con que Hay sociodadcs en Aumalia y en América del Norlc do~c se ~onc•be el espa-
lo d1V1d1mos. ~•mos o.. e.xpresamos con signos objetivos: un tiempo que no cio mo un circulo inmenso, porque su mtsmo ascnlam•cnto llene una ro.nna
!uem una suces16n de ano¡, meses, semanas. días y horas. Esto es al¡o casi c:rirc:~r'. y ene círculo espacial está dividido exactamente como el drcul? tnbal,
a~pensublc. No podemos concebir el tjempo, excepto cuando distinguimos sus • imascn de este mismo. Se distinguen tantas tonas como clanes en In tribU es
ellupr ocupado por los clanes en el interior de la población el que hn detennma-
r
dlrerenles momen1os. Ahoro bien. ¿cuál es el origen de cst• diferenciación? Sin
lu¡nr a d~da,lo$ ~IRdos de conciencia que hayamos y:t experimentado se pueden clo la oricnradón de las zonas, Cada zona se define por el totem. del clan al que
reproduar en el mas:mo orden c:on ef que pasaron en prlmer Jugar; asi las porciones eotá asianada. Enlrc los zu~i. por ejemplo, el pueblo !"'~prende '"'!"
parles; cada
d~ nut.s~ro IXIJado se convieucn de nuevo en presente. aunqut están claramente v.aa de ocas es un arupo de clanes que: ~~~~ía consutuJdO .una un1dad: ~n. t~a
diferenCiada~ '!<l .prcscnlt. Pero cualqu~ra que sea la importancia que pueda botbólidad fue ori¡jnalmentc un dan I1DlOO que posletiOrmtnle fue d1vid~o.
tener esta dljunaón en Duettla expc:ñencia priva~ aún C$t' &cjos de lkpr a :::S bien, su espado comprende igualmente sie1c xoou.o y cada una de csto_s siete
consdtuir la ~n o cattgoña de c.iempo. Esro no es aólo una mncmoradóft. puttS del mundo está en cone-xión intima con una zona del pue:bl~ -~ decir. coo
~ paraal o 1n1e¡ral de nuestra vida pasada. El una estructura abmoaa e a lfllpo de clanes '· tU\slJt. dice CusJúng. ae supone que uns d1vi!i6n está en
1mpersona1 que rodea. no sólo nuestra exist...U individual. sino la de loda la ldaci6n con el none, 01ra iCpccscota el ocslt. otra el sur. el~1. Cada zona del
humanidad. El como un cuadro ilimitado. en el que se dcspl~p toda la duración pueblo tiene un color diferente, que lo simboliza: cada rca>6n t~ene su color. que
ante D~lra rnmlo Y donde pueden SÍiuarse todos ros acontec:imíen1os posibles es uactarnenle el mismo que d cor=pondicnle a su zona. A lo tarco de la
en !"laci6~ a punlos de ~ercncia fojos y determinados. No es •mi 1iempo* el que bÍiloria. el número de clanes fundamentales ha ,·ariado y d ~ú~ro de ~nas
esta orpn~t.ado asl; es elltcmpo en genera~ llll como está pensado obje1ivamen1e fundamentales del espado hao variado con cUas. Asl. la or¡an~ci6n soaal ha
por Indo el m~nd~ en una misma civilización. Ello sólo ya basla para indícamoo Ádo el modelo para la orpnización espacial y una reprnd~6n de cs~a. El
que tal organWtcíón ha de ser colectiva. Y en realid:od, la observnción nos mismo caso se da en la dislineión de la derecha y de la ilqu•erda que, le¡os de
demueSira q~•. es los punlos de referencia indispen$able•. en base a los que 1odns estar lnhcren1c en la na1uraleza del hombre en general es muy probable que sea
las CO!!as $e SI luan temporalmente, se toman de la vida social. la división en días, el producto de las representaciones reJigiosas y así, c:oJectivat•. .
sernanlll: m~s. .ano:, cte.. corres~nde a la periodicidad de los ritos. fiestns y Mti larde, se encon1raran pruebas análogas relauv•s n lu n~·~• de clase,
ccrcmonuJs pubhcaJ . Un cafendano expresa el ritmo de las ocdvid:adcs colecti· fuerza. personalidad y cficaeia. EJ incluso posible preaun1arsc " la idea de la
vas, mientras que ol mismo tiempo, su función es la de aseaumr su regularidad.). contradicción no depende también de las condidones sociales. Lo que ha~ ~ue
Sucede lo .mismo con. el espacio. Como ha dcmoslrado Hnmclin•. el espucio len&amos tendencin a c""'r es1.o es al observar el ~omlnio que la ~ca ha ejen:id.::
no es cl med1o va¡o e mde1crminado que imaain6 Kanc; si no fuero puta y sobfe el pensamiento humano. ba variado con el utmpo Y,las sociedades. Hoy.
•bsolutamcnle homog~~ no leodria utilidad. y no podria liCr entendido por la día, el príneipio de íden1ídad domina el.pensam~enlo cocn.ufJOO; pero ha~ ampliOS
mtnt~ ~ n:prt."Stnlaaones espaciales consiJtc:n esencialmcntt en una primtra Jislcrnas de reprcs<rnacioncs que han tenido un papel comidcra~ en~ h1Stona de
~rdu>:~.cí6o de los da1os de la e.periencia sensible. Pero esla coordinaci6n seria las ideas cSondc lo han apartado coo frecumcia: estas son las m1to~ desde las
tm.posibte si las parte:' del espado ~ut'ran cualilalivameocc equivalentes y si fucnan rnb burdas 1 tu más sabias 10• Así. oos eswnos enc:on1rando ~11nuarncnte coo
tQ.lmct~te mtcrcambiables. Para disponer las c:osu tspacialmM"'t~. debo do o'istir ICftS que cienm simultáneame:ate los atributos mis <lODU.dct.OnOS. que. son a :
la posiból~ .d e colocarlas de forma diferente, de poner al¡unas a la derecha. ,..,. uno y muclloa, matenales y cspuituaJes. que ~ dtvldli1C tnclcfinldameo
otras a la ozqu~erda. estas ambo, aquellas abajo, al norte o al sur de, es1c u ocsle IÚI perder nada de su ooostitucióo; en hl mitolo¡pa es un ~ .d que la parte
de. ~~ !o mismo Qut para poder disponer lcmporalmente de los eslados de la va1p tanto como d Indo. &tos cambios que. a lo Jar¡¡o do la histona. ha sw~o la
oooaeoaa hay que poderlos localizar en fechas dcterminadaJ. Euo es como decir re¡1a que parece dominar nuestra lógica en la aaualídad. peueban que, lejos de
q~e el e,spacio no podria ser lo que es si no fue~ como ti cjernpo. dividJdo y estar inJCrita ecema.mente ett la constitución mental dd homb~. depende. por lo
diferenciado. ¿Pero de dónde vienen esas divisiones que aoo esenciales? Por s:i menos en part~ de factores históñoos y. por lo tanto. JOC11k'L No sabemos
cxnctamcntc cu•lcs son, pero podemos prosumJr . que CAISICD
' 11 •
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f.!na vez admitida esta hipótesis. el problema del cooocimieolo se plantea en as~-10 lógico que la razón expreia de manera excelente. Pnra est.o , t~en en que
térm_mos nuevo.~. atribuir a la mente cictlo poder p."lra poder lrascender la expe.nencaa y para
Has~a ahora~ sólo habí~ dos doctrinas en este ámbito. Para algunos, las añadir algo sobre nquello que le es inmediatamente dado; a hora bien, de este
categonas no ~ pueden denvar ~e la experiencia; son Jógicamenre anteriores a poder singular no dan ninguna c~plic:1ción ni justificación. Porque no es ninguna
~la Y la condtoonan. Se oonc•ben como propiedades simples, irreductibles. eJplicación el decir que es.tá inhercn1e en la natumleza del inlelecto humano.
1~manentes a J.a mente humana en base a su constitución originaria. Por eso se Aarla r~tltn además resallar por que mzón estamos dolados de este sorprendente
d1ce que son o prio~i. Otros. po~ el contrario, man1ienen que las categorias son privilegio y cómo es que podemos ver ciertas relaciones en Las cosas Que el
elaboradas.. confeccionadas de p1ezas sueltas y fragmentos, y que el individuo es comen de. es1as no nos puedert tevelar. Al decir que, bajo esta condición. es
eJ artesano de esta cons1rucción 11. posible )a e.l'pcriencia. quizá cambie el problema, pero no lo responde. Porque la
Pero cada solución levanta graves dificultades. pregunta real es el ~e saber que cóm.o es po~ib~e. que la experiencia. no es
¿Se adopta. la tesis cmpíri~·~ Entonces hay que privar a las categorías de Juficjcn te por ella m1smn. presupone etenas cond1c10nes que son extenores y
todas .s us prop•edades camctenst~cas. De hecho, yn están distinguidas de todo e1 anteriores a ella, y cómo es que csttts condiciones se realizan en el momento y de
conoc1m1ento restante por su umversaJidad y necesidad. Son los conceptos más la rorma en que se desean. Para responder ;a C$tas pregunras. algunas veces se hn
ge~eraf~ que ex~stc~. por.q ue se p~cden aplicar a todo lo que es real, y ya que no asumido que sobre Jo razón de los indi"iduos hn)' otra 'uperior y peñecta, de la
cstan umdas 3 mngun ObJeto particular, son independientes de cada sujeto ~1.rti· que las otras emanan y de las que logran su maraviiJoso poder por una especie de
c~lar; constituyen el campo común donde se encuentran todas las memes. Más participación mística: es la ra.zón mística. Pero esta hipótesis tiene por lo menos
aun, deben. de encontmrsc aUi, pues I_n razón. que no es otra cosa que e.1 conjunto la grave des,·entaja de careoer de todo conttol experimental; así. no satisface las
de ~tegonas fundamen tales, est.á investida de una autoridad de la que no es condiciones que se piden a las hipótesis científicas.. Mis aún, las categorías del
pos1ble sustraerse a voluntad. C uando intentamos rcbeJarnos contra ella. y Jibe- pensamiento humano nunca tienen ninguna forma definid~ e.U ' itn hechas. des he·
ra~os d.e algunas de. estas ideas rundamentale~ nos encontramos con grandes ehas y rehechas ioce:s.aotemcnte: cambian con los lugares y el tiempo. Por otra
teSJStcncms. No dependen sólo de nosotros. sino que se nos imponen. Pero los parte. la razón divina es inmutubk. ¿Cómo puede esttt inmutabilidad dur pie a
datos empí~cos prese.ntan caracterisúcas que están diametralmente opuestas. esta variabilidad incesante?
Una scnsa~on o un~ tmagco siempre se vinculan a un objeto determinado, o a Tales son las dos concepciones que ehocan entrt si n lo largo de los siglos; y si
una colccc.on de obJetos de la misma clase, y expresa Ja condición momentánea este debate parece ser eterno. es porque co realidad los a rgumentos intercambia·
de la con~encia particular, es esencia.lmeote individual y subjetiva. Así, tenemos dos son equivalentes. Si la razón es sólo una rorma de la experiencia individual,
bastante hbcrtad al enfrentarnos con las representaciones de este origen. Es no existe. Por ocra parte. si los poderes que tiene están reconocidos. pero no se les
verdad que cuando nuestra.~ sensacjones son inmcdiata,s. se imponen sobre noso. t iene en cuenta. parece que se les sitúa ruera de la 1\Uturaleza y de la ciencia. En
tros di* h~chq. Pero, por derecho, somos libres de concebir de o tra manera a la que presencia de estas objeciones opuestas. la mente ~nnanece en la inccrtidu.mbre.
son, o a representarlas con un orden direrente de aparición al que en realidad se Pero si se admite el origen social de las categorías, se hace posible una nueva
producen. ~rente a ell.as, mi;ntras no in(ervengan consideraciones de otro tipo. nctilud que permite, a nuestro parecer, escapar a estas dificultades encontradas.
nada !'o.s vmcufa. Ast, aqu1 nos encontramos con que tenemos dos tipos de La proposición fundame ntal de la teoría apriorista e.,. que e1 conocimiento
con ~I?'Jento. que son como los dos polos opuestos de la inleligencia. En estas está formado por dos tipos de elementos irreductibles entre sí. y que son como
oood1aones. reducir la razón a la experiencia es hacerla desaparecer. ya que dos capas superpuestas una sobre la 01ra 13. Nuestra hipótesis mantiene integro
supo.ne ~1 reducir Ja unh•ersalidad y necesidad que la caracterizan con la pura este principio. De hecho. este conocimiento que se llama empirico. el ú~ico
apanencaa, con una il~sión que puede ser útil prácticamente, pero q ue no corres~ conocimicnlo del que Jos teóricos del empirismo han hecho uso al construir la
po~d~ a nada .en r~~1dad; consecuentemente, le está negando toda la realidad raz.6n. es el que nos a¡m rece en nuestra mente par la acción directa de los objetos.
1
oh¡ellva a la Vlda log¡ca, cuya regularización y organización es la función de las Se compone de estados individuales que están compfetamente explicados " por
categorias. El empirismo clásico tiene como resultado el irracionaHsmo· quizá la naturaleza psíquica del individuo. Si. par otra parte. las categorins son. como
hasta sería adecuado nombrarlo con este Ultimo nombre. • creemos. representaciones cscndnlmente colccti\'A~ antes de todo lo demAs.. de·
A J?CSar del significado asignado ordinariamente al nombre, los aprioristas ben ser un rcOejo de los estados mentales del grupo: dependerian de la manera en
son mas respetuosos con los hechos. Desde el momento que no admiten como que está rundado y organizado. de su moñologia , sus instituciones religiosas.
verdad C$tablecida por la evidencia que las categorías están hechas de los mismos morales. y económicas. etc. Así, entre estos dos tipos .de representaciones ~lá
elemen1os ~ue nu~tras re-presentadones sensuales. no quedan obligados a ernpo. toda la diferencia que existe entre lo individual y lo socml, y no se puede denvar
~rooerlas s~le~ábcamente. a vaciarlas de todo cootenKlo real y a reducidas a mas lo primero de lo sesundo de lo que se deduce la socK:d3.d del individuo. el
sunples artafiC'ios verbales. Por d c;ootrario, tes dejan todas Jas caracteristicas todo de ln parte. lo complejo de lo s.imple 15• La sociedad es una realidad sui
espcclfieas. Los aprioriu a.s son los mcionalista.s: creen que ti mundo tiene un gent>ris; tiene -SUS propias caructcriuicaS, que no se encue.ntran en todas partes Y
LM torno.. do•Kt sbr cte 11 '*" l"'l:::ggoN 269
que no se encuentran de nuevo en la misma forma en e·l resto del univctse>. Las
pero más que eso, ya que la sodcdad también está representada dentro de
representadones que la up~a.an tienen un concenido completamente d.iitioto del
oosoliO$. se opone tambitn a esas vdcidades revolucionarin. incluso dentro de
de lu representaciones puramente indíviduale< y se p.- estar seguro en princi-
D050tros: tenemos el sentimiento de que no pOdemos abandonarlas si nuestro
pio de que las primenu incorporen aJao más a las se¡undas.
peDAil1ÍCnl o IOIAI no cesa de ser realmente humano. Este pa...,. ser el ori¡en de
. Incluso<! modo del que se forman acaba por diferenciarlas. Las n:presenta· la autoridad c.xcepcionaJ inherente a la razón que hace que aceptemos con
~ooes colocuva~ so!l eJ rcsu1tado de una inmensa c:ooperaci6n~ que se extiende no
c:onlianzo •us sugerencias. "' la propia autoridad de la sociodad •• la que so
solo en el cspa~o sano cambié o en el tiempo; para hacerlas, sus ideas y sentjmicn··
comunica u ciertas maneras de pensar que son la eondición indispensable de coda
tos se han a.Joc1ado, unidu y combinado en un.a multitud de mentes; para ellas.
acción en común. Así pues. la n<cesidad con la que las toloJOrias se nos imponen
largas ge:ncraciones han acumulado su experiencia y cooocim~nto. Se ha concen- no es el declo de simples c:ostumbml cuyo yuao podríamos saeudirnos fáCilmente
trado una espma! •"'!vidad íntelectuaJ. infuutamcnte mú nca y c:ompkja que la sin mucho esfuerzo: ni es una ne<>esidad fisic:a o metafisa. ya que las cat<aorbs
delmd1viduo. De aqw. uno puede entender cómo b razón ha podido ir m6• allá
c:ambian en rv.ón del tiempe y lugar; es un tipe particular de necesidad moral,
de los limites del conocimiento empírico. No se le debe C$10 a ninguna vinud que es a la vida intelectual lo que la obllpdón moral es a In voluntad"·
vaga y misteriosa, sino que >implemente al hecho de que. de acuerdo con la Pero si las cacegoria.s no craducen ori¡inalmente mis que estados sociales. ¿no
fórmula muy oonocida, el hombro es doble. En <1 hay dos seres: un ser individual
se deduce de esto que no pueden aplicarse al resto de la naturaleza má> que como
qtJ< tieD< su base en el orpnismo y d drwlo de estu ac:tividadcs está as1 metáforOú? Si eslin beehas unic:amcnte para expnsar rondidoac s sociales. parece
estric:t._.,.,.le limitado; y un ser social que repmenta la mayor realidad .,. el que oo deberian ser extendtdu a otros ámbitos excepto en este sentido. De este
ord~n tnt<lectual Y moral que podamos conocer per observadón. es decir, la
modo, en tanto que 00$ ayuden a ptnsar en el mundo fisico o biológico, sólo
SOCiedad. Esta dualidad de nucs'lra naturolc~ tiene como consecuencia en el pueden tener el valor de símbolos arüficialcs, útiles quilás n ni\'cl práctico, pero
orden práctico, la irreductibilidad del ideal mornl a un motivo utilitario, y en el Jiu relación ron la realidad. Se vuelve "'''· per otrJ vio, al nominalismo y
campe del pensamiento. la irreductibttidad de la r82Ón a la uperienda indivi-
empirismo.
dual. Tanto tiempe como pertenezca a la sociedad, d hombre se supera a si Pero, cuando interpretamos la teoria JOeiológica del conocimiento de esta
mismo, lo mismo cuando pierua que cuando actúa.
manera, oiVldamos que si la sociedad es una realidad especifiCO no es. sin embar·
Este m1smo carácter social permite comprender la ra:u\n de la neoc:Jidad de go. un imperio en el intenor de un imperio: forma parte de la naturaleza; es su
las categorías. Se dice que urn~ idea es neoosaria cuando se lmpene en la mente manifcsu1ción mas e,levadu. El reino social es un reino natural que no diticrc de
per ~lgún tipo de _virtud propia, sin estar aeompañada de ninguna prueba, los otros málo que per su mayor eomplejidad. Pues bien. es imposible que la
Conuene en cll• nusma algo que fuerza a la inteligenda y que la lleva a su naturaleza dilírra radicalmente de sí misma. tanto en un caso como en el otro, en
a~ptacióo sin un examen preliminar. Los apnorist:as postulan esta cualidad
c:onsíderadón a Jo que es mb esefJCial. Las rcladooes fundamentales que existen
Singular, pero no se dan euenta de ella; decir que bs cate¡orias son oca:sarias entre las cosu, aquellas que las categoriM tienen per fundón expresar, no pueden
perque son 1ndisp<nsablcs para d funcionamiento del inttlecto. es simplemente ser esencialmente dispares en los diferentes reinos. Si, per razones que diseulire·
repcur que son neocsaria5. Pero si ellas lienen el origen que les atribuimos. mos luego. se penen de relieve de forma más aparente en el mundo social, es
entonce$ su ascendiente no tiene ya nada de sorprendente. Representan lus imposible que no se encuentren en otra part~ aun cuando esttn en formas
categorí.u más ¡¡OD<rales que existen entro lu cosas; superJndo lodO$ nuestras disimulada.J, La sociedad las hace más manifocstas, pero no tiene su monopelio.
ideas en cllcnsión, dominan lodos los de141lcs de nuestra vida intelectual S. el
Esto es per lo que las nociones elaboradas bajo el modelo de las cosas JOciales
hombrt no csaA de acuerdo con es:uts ideas esenciales. si no tiene la mlStna pueden ayudamos para pensar sobre"""'" de otra naturaleza. Cuando menoo. ú
c:oooepdón que los demás del ticmpe, espaáo, eausa. cantidad, etc., todo el estas nodones, al ser despla7Jidas de su significado iniciaL juegan, en un dclcrmi·
c:ontac:to entre sus mentes podrla ser irnpesible, y ron esto, tampoco la vida. Asl. nado sentido, el papel de slmbolos, es ron todo el de símbolos bien fundamenta·
la SOCiedad no podría abandonar las Clllcgoriu a la tibre eleeción del individuo dos. Si. por el solo hecho de ser cooccptos construido&. entra ya en cJIO! el
sin abandonarse. Si esto et vivir. no hay necesidad de u.n.a conform_idad moral anifteio, es un artificio que aiguc: de cerca a la naturaleza y te esfuerza siempre en
satisfactoria. sino que también hay un mirtimo de conformidad lósica más alli de aprox:imársele más". Del beeho de que las ideas de tiempo, tsp:lcio, pro.
la cual no puede ir. Por 1$.1111 nii.ZÓft,. utiliza tocb su autoridad :jObfe iu:t uuc:mbrot
causa o penonalidad cstcn hechas de elc~tos soaaJes, no es oeocsano decir
para prevenir las diMencins. ¡,Se libera una mente a si misma de estas Cormu del que carecen de cualqutcr valor objetjvo. Por el contrario, su origen social haoe
pensamienr o? No se considera por más tiempo una mente humnna. en el pleno más bien presumir que no dejan de estar rundndas en la nnturulcza de las cosas '•.
sent~do de la p.1lnbra, y se ~rato de: esta forma. Es1a es L a razón por la que no nos Parece que, renovada. la teoría del conocimiento esto& destinada a roociliar las
sent1mos completamente libres y algo se resiste. dentro y ruera de nosotros. ventajas contrapuesta! de las dos teorías rivalc:s.. salvando sus inc:oo\-c:Oj.entes.
Cuando intentamos .s:alir de esas nociones (undarnentalcs.. incluso en ouc:sua Conserva todos Jos prindpooo esenciales del apriorismo; pero. ol mismo tiempo,
propia oooaenda. Fuera de nosotros. bay una opinióo púbiJCa que nos JUlp; se inspira en ese espíritu posttÍ\'0 que d empirismo te csfonaba en satisfac:rr.
270

Oqa a la razbn su poder cspeci(ooo, pero da c:uc:nta de él. y lo hace •in oalir del
mundo de los fen6mcno; observables. Afirma la dualidad de nues:t.ra vida intetco-
.... - .... - "- ... ..._...
las dtfcrcntcs parto dC'I espacio; k> que H tanlO N• unprobable, ya que por ¡1
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mtSmU. Las difertfiiCIZOI\ii soo áoc:tivamcntc indlftrtntttl. Por otro lado, Lat dl\·i_¡io-
tunl, pero la explka. y. ademÁs. por medio de cnusl\S naturales. Las catcaorlas nes del espacio cambian con las difc-.rentéS )C)dcdadell. lo que prueba que no se
dejan de considerarse como hechos primeros e inannlizables; aUn as-í conservan rundamentan e~clusiv.amcnte en la naturalc:ltl con~ n lta del hombre,
una complejidad de la que no podían dar razón análisis tun simplistas como los 6. Ver ()(' q~~Ciqun /OI'mtl primitiv~s de diu.sifl~:.otiOif de Durkhcim y Maus:s.. en 1., 'iulnh
que satisfacían aJ empirismo. Aparecen, ya no como nociones muy simples que el -lologiqow. VI. p¡lp. 47 y Slgs.
pnmero qu.: lkg¡t pudiera poner de manifocsto partl<ftdo de SU$ observaciones ' /bid , ¡xls. 34.
pasodas y que la ima¡inación popular desdichadamente habrla complicado. sono 1 ZMi e,.,,_ Mytlu. en /JtA Rq. of '"- B•mzo •f A -. Etlurol, póp. l67 ) sip.
más bien apanoc:eo eomo tMtrumeotos valiosos del pensamiento que lo$ II"J>OS 9 Ver Lil JK~ dt JG ,.... droiu de Hm:z. EJwJr ,S, pohm1; ,.,,~~. m la
humanos ban forjado labori053mente a lo larco de 1<>5 siglos y en lo• que han hlw Plúlo.sopluqw. d.c..t909 Sobre la m11ma eut:thón de b1: rd.xioriC'I tntrt la
IIC\Imulado lo mejor de su capital intelectual ••. En ellas queda resumida una representación dd espado y la forma dd lfUpo. \'el' el capitu$o en PoiUut'"IN' Grov•
phk de Rat.zc:J. titulado Dtr raum in gtisr dfr t~lkf'r.
parte de la historia de la humanidad. Podemos decir por tanto. que para llegar a 10. No pretendemos decir que d pensamiento mitoló¡ico lo i¡,nora. sino qut lo contmdi·
comprenderlas y juzgarlas, hay que recurrir a otros procedimientos que los que se 00 ron más rr.x:u( llcin '1 mis C\'Ídcntemenle que lo hace: el pensamie-nto denti Reo. En
hnn usado hasta el presente. l'ara saber de qué están hechas estas concepciones sen1ido in\·erso. moJtnl.rtniOS que La cienaa no puede violarlo. :lunquc JC conforme a
que nosotros mismos nos htmos elaborado, no basta.rla con interrogar a nucslrll él más escrupulosamc:ntc: qut lo hooe la rch¡ión En o.te campo. oomo n1 mucho<!
pcopia roneiencia: hay que mirar fuera de nOSOiros. hay que observar la hiStoria; oc:r011. sófo ha) d11crtnaat de arado mere 1;1 citna• y b rd:igión; pero ai HUU
hay que construir toda una Cléncia, tma ciencia compleja que no pueda annzar d1krmcias no te deben de c.1qerar, Je debtn ck atotr tn cutnta. pues son •mportan-
SIDO lentamente y en basc a un trabajo cokcltvo. y a la que la presente obro tes.
apona algunas conlribuciones: fragmentarias. Sin hactr de es1os tcm•s objc1o ti. Eita bipót<SIS habb ).. iOdo enunciada por los lundaclom¡ ele la V/llli.trps}'<IK>I.,.-
di recio de nuestro CSIUd1o, Bprovecharemos todas laJ ocasiones que se nos ofrez~ Se ha visto recalcado de manm especial en un anteulo bte\oe de WiDddbrand
can p¡lra cap1ar} en el momenco de su nacimiento, por lo menos alguna de csuu 1itu)ado D;~ Et*~ltltlftlJJidtrt' ltmlt,. dt:m VOikt•rpJytltoW,is~Mit Ge~k"lrtJpt~trS.t en la
Üitsdr. f. ViilktrpJ)"C'IwltJglt, viii. pigs.. 166 y ai¡•. Cf'. una nota de Steinthal sobre lo
nociones que, mientras seo n de origen religioso, todovia permanecerán en la base
mismo, íb;d., p;'1p. 178 y sigs.
de la intelige-ncia humana. 12, Incluso en la teoría de Spenccr, bs tatc-gori:u se hacen con l.:l txpe:ritnct.a indivKfual
L.a única diferenc13 tltSttnte m tste temA entre el cmperismo ordina.no y el evoh.acl()o
nario. es qut. «acuerdo con ttk último. k>s rauJtadot dC' la experitnaa tndl\td\Q.I
se: acumulan por btrmaa,_ Pno esta acumu&.,6n no ar, a.bdt nada esenaal nu,&Un
ck:mcnto ecua t:ft su composiC!ión que oo tcnp su ori,sen ta la ~pentnal dd
1. D«:.mos que d laanpo y d ftpac:N) son catcsoriu porque no hay difcrcno.a entre el individuo. De acuerdo con esta ceoria. la nccesid•d que tambibl no) 1mponen lu
pal)tl que: desc:mpcñan CSIIJ nociones en la \ida mtcJcau.l.l y eJ q ue dcscrnpeñ1 Lu ealt'goñllS es el producto de una ilusión )' de un prejuicio suptn:ticioso. fuef1tiTIC rllt
nociones de ¡éncro o de Ci\&Sa (\'er sobre este puniO Hamelin, Essai sur ks 11/wumlf armig;a ~ o en el organasmo, peto sin fundamentos en la n11turaleu de has tOSU
twbrriJNIU.X dt la rtprátlllflt/.otu, ~gs. 63. 76), l l Tal vez alguien K: sotpronda de que no definamos el :apriorismo por la hipóu."tlb del
2. Corno ~po)'O a esto. \'Cr tlubcrt y Mauss. en Mllangrs ll'lfiJwirr cks rtllglmn inMtism o. Pero n ta oo~ión tn realidad tiene urna panc iOCundaria en lo docui-
(Thll.'<lfl.'f di: l'ónnl' MX'klloglqt~). capitulo de La l'tJI'I~ntoli<J" dlt ltlt'PJ dOM la n.a. EJ una mantn t;1mpl~1a de rtpc'eSCnlár b irrcduccíbíhd1:d de los conoc•micnlos
t'fliJIM raaonales a los d:atos tmpmCOJ.. Orear de lo.s prlmtros QIJ( iOn innatos a .tOlo una
3. Mi. oblcr'vamos b dJknnda qut uiste entre d pupo de ttnsacioocs e imitcnt:~o que man«a posit.i\"J. de dcar que no son un producto M b uptiic:Oaa tal como se L1
nos sio·e par situamos tn d tlltmpo. '!la atqoria de ucmpo. EJ primero a ll svma COGCibc de onlilwiO.
de las expeoenau mdn llduatc!. que sólo l~enen nkw pan1 las personas que las t4.. Por k> menos. m b medida en que Juy reprcsentactOncS tftd1vtdPalc:s y en eonsecutn·
c\pcritnent:an. Pero lo que el presa la calqona de ltempo. H d hcmpo que es comun c:i1. entuamente cm,pii"Qs Pero de hecho probablemente no ha) nin¡un donde Jos
para el uupo. es decir. cJ tiempo social. En A mis.n10. es una \ot:rdadtr-a inltfludón dos elementO$ te eocuenlrrn intimnmcnte u.nid01.
aoclal. Además. es parlicular del hom~ los animalell no lienen mn¡una rcpl'eScn11 4
15 No háy que entender etla 1rreduc1ibiJidad en un acmido nbsolu1o. No quc:rtmtlf decir
oión de esto tipo. Que t n las rcprc:senu.ck.'.nes empíricas no apa_rc:-lft madtt que ttnuncte las rel)fOCnl:l·
La disljnción cntrt la categorio <k tiempo y W !leR~IIacione.'í corrcspondict1tet se cion.es racionales. n1 que no haya nada tn ti 1nd1v1duo que pueda ser- con1emplado
puede hace-r de la misma rorma teniendo en cuenta el ~pmcio o cnusa. Qui1á a:to oomo el anuncio de: la \o'Kla social. Si la ~pertenc:~ u tuv..en completamente stpara·
ayudarla a poi'IICT en d<1ro alaunas confusiones que~ han mantc:nido por JJJ contro- cla ele todo lo que et roaonal. la ruóo oo pod~ oporar JObn: dio; de 1a mtsma
vtnbJ que se cm1ran tn esos temas. ma~ si la aaturalcza P'IIQiliiC2 del tnd•VJduo csauviCtl absofutam.:otc opudU a la
.. Op .;,_ pip. 75 1 «p.
S. De o•ro modo, teña neceu.no admitir que •octos b indtYJduos. Cft Yinud de w
.m.
riel• social,. b. IOC."llt'dad imposibk Ua aAihsis completo de bs catqOrias
deberia m\'d'Ciaar. pues. 1ndu:JO en la c:onc:ac:ncwa 1nd1vtdual estos gétmc:net de raag..
oon~trnaaón orpoo-pdqu.ca aon afectados dd mtsmo modo cspontánc~nte por
nalidacl. Tc:ndrc:mos por o tro lado la ocasión de \ "Oh'a" sobfe CSic punlo a1 nucttru
oonduaooa. Todo 'o q-ue quc:rcmo~ ata~ aqai es que, mtre atOf dilcrmtcs
..00.0. de nozóoyla móo propwnonce dic:ha. media una diuancia comporable a la
que aepara las propicdadel de k:JII dmentos miDCBies de aquellaJ de lu que a..án
Jonnad01 tos KRS ,;,."'y tos acnbutos aracterlstic:os de la 'ida una~ constmnda.
16. Se ha 1ubrayado con frecuencia que los desórdenes soc::iaJc:s lenia.n como deoto la
mulltpflc:ac:ión de k>s desórde:ne• men1a1~. Esta es una prueba m•s de que la dijC:jpli-
na 16&ica es un aspcx.'to par1ic:ular de la disciplina social. La primeru x rclltia cuando
la ttJuem se debilita.
17. Uay un¡ analogía entre esta n«Uidad lócic:a y la obligad6n moral. pero no ideniÍ·
dad. Lll tociedtad de hoy eo dia c.-ata a los erimlnalcs de modo d1lerence a como trata
1 kit súbdic011 dotados de una intelip:ncb anormal: esto prueba que la autoridad
vinculada a las nonnaJ lózjcas 1 lo inhmnce a Las normas morales oo 10ft de lo
Marcel Mauss
mhma naturab,a. a pesar de: knct cxrtu simltitudcs. Son dos c:spedcs dikreoles dt
un ntl.il'nO &ioero. Seria in~en:sante •nvaup.r aa quC- c:oa.siRe y de d6ocle pro,iefte
..,.. diferencia que. con coda probobihd.td.lu diSiin¡uido al alimado dd dehOOU<nce.
Noc ti.mitamos a .señalar d lema. Con este ejempao. x puede obsetva.r d nümero de
1872-1950
probkmu que suscita el &nálisi11 de diJ nociones que. generalmente. se supone que
ton ekmentaJes y si:mpb. r que son. c:n \'Crdid. de una extrema realidad.
18. El Mlc:ionalismo inminente a lo teoría sociológica del conocimiento tS pues lntenne-.
dio entre e.l empirismo y el apriorismo dilico. Para el primero. las cat.eaorhts son
consll'uoclones puramente tlrliftdales;: po~na ti stAundo, por e l oontrorio. son dad05
por la naturale'ta: para nosotros. aon en un .enddo obras de atlc, pero de un nrlc que
im111 a la nalura.lct.a con una perfecd6n runptíbte de cruimiento sin limila.
19. Pot ej<mplo. el riuno de vida IOCial es lo qor ese! en !.as ralees de la• <&I<IOÓaJ de
tícmpo; puo si e.a.i:s:tc un ntmo de \-ida col«tiva. se puede estar tt¡uro de que hay
ocro p<opio de lo rid3 individu.al.y. mis ¡<n<nlmeace. ouo de la 'i<la de.l unhu.o
El pnmcro tsú tan sólo mi.t k'le:ntuldo y te hace más aprarente que b OltoL Drel
mi<rno modo. Y<r<mos ql>< la noción de ........... lu lonnado JObre lo de arupo
bum1.no. Pero si los hombres forman lf'Vpos naruraJ~ es presumible que cr:UJ"e lu
COA.S nü:tan crupos que sean a la vez aMiop y dil'erenEa. Las clJucs y lu npcc:in
IOf'l a.rupos naturales de tO$ü.
Si 1 muchos les pa.rc<le que el ori.ecn social no se puede atribuir a lat cate¡oriaJ
Jin privarles de todo valor espcadatjvo. es porque se supone con dem:ulada rrcc:uen-
da que la sociedad oo es algo nllluríll: de lo que se concluye que laJ representaciones Marcel Mauss es menos oollOCido de lo que tcodri¡l que ser si sus obras hubieran
que la c.-pruan no upresan nád:1 propio de b naturaJez:a. Pero la conduslón vale lo aparecido de una forma más f.'OC»piiC'la. ya que euá muy diJpcr.ado. la mayorlo n
mismo que la premisa. breve, y producido en colaboración. ul q~ la valia de su contribución es diticiJ de
20. Es esta la ruón por la que es lcaittmo compa.rar bs categorlas con Lu htrra.mient:as., valorar. aunque la soc:iolo¡ia aaual csti imprtgnad.a de su ~o¡ia. . .
pua 11. hc:mmienta por su lado es capital matmal acumulado. Hay un atruho M auss nadó eo Lorn1ne ~&UIJ que su ti~ Emat Du:rk.bti:m.. Como este. c:m;:ió
parc1'11CIOO en~ las tres ideas de hemlm.Knta. catqoria e iD.uJtuaón. en un> úmilia judia ..,...,,.,,doca, pla y onodo.u, pero él no era r<l- l
rucdoeó """'"' d jucWsmo. r ....oqll<"' ínc.m prindpal era la filooolla. <iludiÓ
..,.. su tio ., Bo<deau.s, donde ~ doJ fil6s<los de loo q~~< cmdrla lnn-.
()aa~ HamdiA, UD raáonaJJ¡ta., f Alfrcd V'Ktor Espinu. que m aquel mot'IXIUO
ataba preocupado por eJ ori¡w:n oolecdvo de bu tu'kS, c:ostum~ y tccnolocfa.
Cua,KJ.u Mt~uss obtuvo el terecr tu¡ar en la oposición naaonaJ 1 catedra 1)0
J89S, c&ec:idió dedicarse por completo a 101 fnve.tipc:ión. Empe:Th invcstipndo tobn:
la reli¡jón en la Eoole Prahque dea Hautes Etudes. en Parb. y pronto hizo alh
b~os nmi¡.'O$, En 1897·1898 hlw un csiUdio ilioetante de Leiden. Bred1 '1 O.dord.,
donde trabajó con Tyk>r durante cieno dompo. Entoaces, de.de 1900 hasta 1902.
atudió t«lCC en hindú y úmcrito, dio cWcs de 1.:1 historia de Q Rl.,ión e h&zo un
curso sobre la filosofia de la lncha prebudi:n.a. En aa q,oca <:005i¡ut6la cátedra de
b hiJtoria ck 1a:s reticlone~ de Jos pueblol -..nchibudoP eo la &ole Pti&Jqut.

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