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Faltas Graves de los servidores público

La citada Ley General, tal como su nombre lo indica, tiene como finalidad regir el
actuar de los Servidores Públicos, buscando además por medio de las autoridades
competentes establecer los mecanismos procedimentales adecuados para prevenir,
detectar y sancionar oportunamente faltas administrativas, estableciendo de igual
manera las sanciones a imponerse en caso de quedar acreditada determinada
irregularidad, una vez desahogado el procedimiento disciplinario administrativo.

Acorde a lo anterior, la referida ley establece que serán autoridades investigadoras


aquellas establecidas en las secretarías, los órganos internos de control, la Auditoría
Superior y sus homólogas en las entidades federativas, las cuales, en el ámbito de su
competencia, dirigen y conducen el Procedimiento de Responsabilidades
Administrativas, tal y como lo refiere el artículo 3 fracción II de la Ley General de
Responsabilidades Administrativas.

Si al concluir sus diligencias, las autoridades investigadoras advirtieran elementos


suficientes que hagan presumir una probable responsabilidad administrativa, deberán
emitir el informe de presunta responsabilidad, el cual será remitido a la autoridad
substanciadora. En dicho informe se agregarán todos aquellos datos que sustenten la
investigación, así como la calificación de la conducta como grave o no grave.

La citada Ley General define en sus numerales del 52 al 64 las faltas consideradas
como graves, siendo dichas conductas el cohecho, peculado, desvío de recursos
públicos, utilización indebida de información, abuso de funciones, actuación bajo
conflicto de interés, contratación indebida, enriquecimiento oculto, tráfico de
influencias, encubrimiento, y desacato y obstrucción de la justicia

De igual forma, el artículo 49 de la citada Ley General refiere como faltas no graves:
no cumplir con las funciones, atribuciones y comisiones encomendadas, no denunciar
los actos u omisiones que en ejercicio de sus funciones llegare a advertir que pueden
constituir faltas administrativas, no atender las instrucciones de sus superiores, entre
otras. De igual manera, se consideran faltas vinculadas a particulares el soborno,
participación ilícita, tráfico de influencias, utilización de información falsa, obstrucción
de facultades de investigación, colusión y uso indebido de recursos públicos.

PROBLEMÁTICA

De lo anteriormente mencionado podemos advertir con claridad que las faltas


consideradas como graves por la Ley General se enfocan principalmente en aquellas
conductas relacionadas con el uso y manejo de recursos públicos, dejando en
incertidumbre jurídica diversos tipos de conductas que por su impacto social o
consecuencias jurídicas resultarían relevantes.

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