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Axiomas de Zurich

Primer axioma: acerca del riesgo


Es cierto que la rentabilidad a obtener en una inversión  está
correlacionada con el riesgo que se asume. También es cierto
que  existen múltiples fórmulas de medir el riesgo de una
inversión, pero ninguna de ellas es capaz de medir el riesgo
que un trader es capaz de soportar. El primer axioma  le dice al
lector: “la preocupación no es una enfermedad sino un signo de
buena salud. Si usted no está preocupado, es que no está
arriesgando lo suficiente”. En el libro se  propone al trader que
se autoevalúe  y defina con qué nivel de preocupación quiere
vivir, al objeto de encontrar el  nivel de riesgo que puede tolerar.
A partir de ahí  se concluye  que  el trader debe de realizar
operaciones de un tamaño realista y  acordes al nivel de
preocupación que puede soportar. Es la forma de obtener un
beneficio significativo, a cambio de una preocupación
soportable, con lo que se entienda la expresión  de que el
trading es una forma de vida. Además, este primer axioma pone
en entredicho al concepto de  diversificación, tal y como se
entiende habitualmente, por cuanto que diluye el esfuerzo del
especulador en la  medida en que una cesta de valores atenúa
las pérdidas pero también las ganancias. En este sentido, quizá
sea más apropiado hablar de selección en vez de
diversificación.
Segundo axioma: acerca de  la codicia.
“Siempre tome beneficios lo más pronto”
En todo curso de formación de trading se enseña a los alumnos
que una   estrategia o plan de trading debe establecer de
antemano, entre otros parámetros,  un precio objetivo. En la
práctica, este axioma  se traduce en que  cada entrada al
mercado debe de llevar aparejada  una orden  stop de
beneficios de manera que, en cuanto se alcance  el precio
objetivo, se realicen las plusvalías. Es la mejor forma de no
dejarse llevar por la codicia, toda vez, que ese precio objetivo,
en un buen plan de trading ha sido testeado en el pasado como
esperable.
Tercer axioma: Sobre  la esperanza.
“Cuando el barco comienza a hundirse, no rece. ¡Salte!”
En este punto del libro, el autor indica que cuando se realiza
una inversión  siempre existe una posibilidad de que el mercado
se mueva en nuestra contra. En este caso, en cuanto  exista
una evidencia razonable de que el mercado se mueve en
contra, hay que deshacer la posición. Esto es exactamente lo
que dicen los manuales para elaborar un plan de trading. De
antemano, se ha de establecer un nivel máximo de pérdidas en
base a un estudio estadístico. En la práctica se lleva a cabo
introduciendo a la vez que la orden al mercado una orden  de
stop de pérdidas.
Cuarto axioma: Acerca los pronósticos.
“No se puede predecir la conducta humana. Desconfíe de
cualquiera que afirma que conoce el futuro, aunque sea
confusamente”
Este axioma viene a incidir en que las opiniones vertidas por
terceros, incluso de profesionales, pueden resultar erróneas.
Sugiere el texto que se invierta en sectores o valores en los que
se  conozcan las expectativas alcistas o bajistas. En la práctica,
este axioma indica la necesidad de tener un conocimiento del 
análisis técnico y fundamental de los mercados financieros, 
para poder valorar por uno mismo la expectativa de un valor y
en base a ello,  decidir si se dan las condiciones para realizar
una inversión.
Quinto axioma: Acerca de  los patrones.
“El caos no es peligroso hasta que comienza a parecer
ordenado.”
En este apartado advierte  acerca la caducidad de algunos
patrones  gráficos  y la  realidad de las trampas de mercado que
existen en los mercados financieros. De su lectura se extrae la
conclusión de que el trading es un reto intelectual permanente
en el que las estrategias, por poder tener fecha de caducidad,
deben de estar en constante revisión.
Sexto axioma: Sobre  la movilidad.
“Evite echar raíces. Impiden el movimiento”
En este apartado se alerta acerca de los riesgos del comprar y
mantener, que  también se enfrenta con el axioma primero, y
las buenas prácticas para la elaboración de un plan de trading
ganador, que siempre trate de escoger valores y espacios
temporales en los que haya movimiento de precios, condición
necesaria para que se obtenga un beneficio.
Séptimo axioma: Sobre la intuición.
“Se puede confiar en una corazonada si se puede explicar”
El autor en este capítulo trata de alertar al inversor o al trader
que no se deje llevar por la intuición por cuanto no puede ser
razonada ni avalada estadísticamente. Todo plan de  trading
debe de establecer unas condiciones objetivas que se han de
dar para que una operación se realice. Sin esta racionalización
de la operativa se hace difícil, por no decir imposible,  obtener
unos resultados consistentes en el tiempo.
Octavo axioma: Acerca el consenso.
¿Acostumbra  usted a seguir al rebaño?
Este capítulo de la obra trata de advertir al inversor que  las
noticias que salen a  la luz pública,  relativas a un valor o  a un
escenario económico, suelen llegar tarde. Cuantas veces habrá
oído recomendaciones de  compra de un valor antes de que
deje de subir, o que la bolsa descuenta expectativas. El texto se
apoya en el pensamiento de Descartes de que es más plausible
que la verdad la descubran solamente unos pocos. En el caso
de la elaboración de un sistema de trading, una vez más  se ha
de tener presente que se tienen que cumplir una condiciones
objetivas previas, independientes de una información externa, 
que puede estar sesgada o ser  tardía.
Noveno axioma: Acerca del optimismo y el pesimismo.
“El optimismo significa esperar lo mejor, pero la confianza
significa cómo manejará lo peor. Nunca haga un movimiento si
simplemente se siente optimista”
Este axioma  trata de alertar al inversor de que separe su
estado de ánimo de toda inversión, por cuanto  que nada tiene
que ver el estado personal con el movimiento que realmente
tendrá un mercado. Mantener la objetividad acerca los
mercados es uno de los retos más difíciles a los que un trader
tiene que hacer frente continuamente. Unas normas claras y
precisas  son un factor clave en el diseño de una estrategia de
trading, el único camino hacia la confianza.
Décimo axioma: Acerca de  la religión y lo oculto.
“Es improbable que el plan de Dios para el universo incluya
hacerlo rico a usted”
En este capítulo la obra de Max Gunther  trata de alerta acerca
la no idoneidad de mezclar creencias personales y
supersticiones con los mercados financieros, en los que
únicamente  tiene valor  el precio. Un trader debe de ser lo más
analítico posible al igual que los son los mercados, y utilizar sus
conocimientos y habilidades para eludir todo elemento de
subjetividad.
Undécimo axioma: Acerca de la terquedad.
“Si no da resultado la primera vez, olvídelo”
Otro de los defectos cognitivos inherentes al ser humano es la
terquedad, que en muchas ocasione se confunde con la
perseverancia, que es un activo personal. Un trader debe de
perseverar en la mejora de su plan de trading, en el control de
las emociones, pero nunca perseverar en mantener una
posición. El stop loss debe de saltar alguna vez, forma parte de
la realidad de la especulación.
De este axioma se extrae en conclusión, de que la tantas veces
mencionada   estrategia  de promediar una operación que se ha
vuelto en contra  para mejorar el precio medio de compra, es un
error no una estrategia.
Duodécimo axioma: Acerca de  la planificación
“Los planes a largo plazo engendran la peligrosa creencia de
que el futuro está bajo control. Es importante que nunca se
tome en serio sus propios planes a largo plazo, o los de otras
personas”
Es evidente que nadie conoce el futuro y que las estimaciones
tienen,  en el mejor de los casos,  una esperanza de vida corta.
Si se piensa  por un momento en  los sucesos  que han tenido
lugar en los últimos diez años o en los distintos  escenarios
económicos, probablemente se puede pensar que el inversor a
largo plazo puede, efectivamente,  ser un inversor atrapado.

Los Axiomas de Zurich son 12 consejos para los tomadores de


riesgos.

Sobre el riesgo.- Primer axioma.

La preocupación no es una enfermedad sino una señal de


salud.

Si usted no está preocupado, no está arriesgando lo suficiente.

Existen varias formas de medir el riesgo de una inversión, pero


no hay ninguna forma científica de medir el riesgo que cada uno
de nosotros somos capaces de soportar y que estamos
dispuestos a correr. Lo mejor que podemos hacer es: ser
honestos con nosotros mismos y definir el nivel de
preocupación con el que estamos dispuestos a vivir.

Siempre juegue por apuestas importantes.

¿Que caso tiene obtener una ganancia mínima por nuestra


preocupación?, Si lo vamos a hacer, que valga la pena.
Quizá usted quiera comenzar modestamente y luego aumentar
la dosis de preocupación en la medida que adquiere
experiencia y confianza en sus decisiones.

Cada especulador encuentra su propio nivel de riesgo tolerable.

Resista el atractivo de la diversificación.

Con poco capital para especular hay que enfocar los esfuerzos
para obtener el efecto máximo de nuestras propias decisiones.

Con mucho capital para especular, también hay que procurar el


máximo efecto de nuestras decisiones.

La diversificación, tal como se entiende en la comunidad


inversionista, significa repartir el dinero en muchas pequeñas
especulaciones en lugar de hacerlo en unas pocas, grandes.

La idea es la de conseguir una seguridad o una “cobertura”.


Pero lo primero que obtendremos es la seguridad de no obtener
un rendimiento extraordinario, porque lo mismo que nos protege
de perder, nos mantiene lejos de hacer grandes ganancias.

En un portafolio diversificado, el hecho de que unos


instrumentos bajen, se compensa con los instrumentos que
suben.

Sobre la codicia.- Segundo axioma.

¿Qué pasaría si mantengo la inversión un poco más?

¡Cuidado!, este es el primer indicio de la codicia.

Apartarse del éxito es un acto sumamente difícil.

En el curso de un juego de azar, de una inversión o de una


especulación, de vez en cuando se presentan rachas de buena
suerte, son eventos que la condición humana disfruta tanto que
tiende a querer que sigan por siempre, no obstante el sentido
común hace reconocer que esta situación no puede
prolongarse indefinidamente.

Hay que tener cuidado con el sentimiento de que en momentos


alcistas del mercado podemos quedarnos durante períodos mas
largos con alguna inversión. Recordemos que básicamente la
estrategia del especulador se concentra en la reinversión de las
utilidades.

Decida por adelantado cuánto quiere ganar y cuando lo tenga,


¡venda!

Para enfriarnos la mente es mucho más fácil fijar desde el


momento de la compra el nivel al que estaríamos dispuestos a
vender, inclusive, si es posible, colocar la orden de venta a ese
precio por adelantado.

No intente ganarlas todas.


Todos los días usted verá oportunidades pasar, no se
preocupe, mejor enfóquese en alcanzar alguna de ellas y punto.

Sobre la esperanza.- Tercer axioma.

Cuando el barco comienza a hundirse, no rece. Sin esperar


más hay que saltar del barco y salvarse.

Quedarse atascado en una empresa perdedora es el peor dolor


monetario que hay”, es por esto que recomienda no esperar a
que el barco se encuentre sumergido hasta la mitad para tomar
una decisión, lo que hay que hacer es evaluar la situación,
buscar evidencia confiable y tangible para ver las posibilidades
de una mejora, y si éstas no convencen se debe proceder a
liquidar el asunto en cuestión antes de que los demás
comiencen a sentir pánico, sin esperar más hay que saltar del
barco y salvarse.

Acepte las pequeñas pérdidas como un hecho de la vida.


Espere recibir varias pérdidas pequeñas en lo que logra
conseguir una gran ganancia.

Sobre los pronósticos.- Cuarto axioma.

No se puede predecir la conducta humana.

Las decisiones de compra y venta en los mercados de valores


son tomadas por seres humanos.

Lo que se puede observar es la conducta pasada y la conducta


pasada tiene poco que ver con el control de la conducta futura
del ser humano.

Desconfíe de cualquiera que afirma que conoce el futuro,


aunque sea confusamente.

Recuerde que el mercado valora por adelantado los


pronósticos, pero todo se resume a un juego de expectativas.
Escuchar la opinión de un tercero frecuentemente es un error,
nadie puede adivinar lo que va a pasar en el futuro.

Todos los oráculos financieros o económicos esperan que nadie


examine sus métodos y resultados cuidadosamente. No
obstante a veces tienen razón y esto es lo que los hace
peligrosos.

Es mejor seguir sus propias convicciones y de preferencia,


invertir en una industria o sector que usted conozca y por lo
tanto pueda saber si las expectativas son alcistas o a la baja.

Sobre los patrones.- Quinto axioma

El caos no es peligroso hasta que comienza a parecer


ordenado.

La ilusión de un orden en el mundo del dinero es una


percepción efímera que ha engañado a millones y seguirá
atrapando a inversionistas.
Todo el mundo está buscando la fórmula que explique con un
enfoque racional y sensato cómo enriquecerse,
lamentablemente ésta no existe. A pesar que de tiempo en
tiempo aparecen patrones que descifran en forma exitosa el
caos de las inversiones, éstos no son una base firme sobre la
cual fundamentar los planes financieros.

¡Cuidado con la ilusión de las gráficas!

La vida no es una línea recta, no se deje hipnotizar por líneas


rectas que imagine en una gráfica.

¡Cuidado con los espejismos de la causalidad y la correlación!

No se deje engañar por las coincidencias.

¡Cuidado con la falacia del juego de azar!


En las apuestas en los juegos de azar hay una teoría que
sugiere que uno debe de poner pequeñas cantidades de dinero
inicialmente en una apuesta, para probar suerte y si éstas
pequeñas apuestas van bien, entonces uno puede ir por la
grande. Pero esto no es cierto, lo único que prueba es que las
rachas ganadoras pueden suceder, pero nada garantiza cuánto
durarán y cuándo terminarán.

Sobre la movilidad.- Sexto axioma.

¿Cree que es bueno tener raíces?

La mayoría de las personas caen en el error de tratar su dinero


como tratan a las personas, les da confianza sentirse
confortables respecto a sus inversiones y se cobijan con un
sentimiento de despreocupación.

Dejar una inversión inmóvil significa bajar la guardia, en el


mundo del dinero esto es algo que no se puede hacer por que
dejar de preocuparse permite que los activos echen raíces…
cuidado, su patrimonio podría estar a la deriva en un mar lleno
de tiburones.

No se deje atrapar en una inversión que no resultó por


sentimientos como: lealtad, nostalgia o venganza.

Nunca dude en abandonar una inversión si aparece algo mas


atractivo.

Sobre la intuición.- Séptimo axioma.

¿Le hace caso a las corazonadas?

El tema de la intuición tiene una muy singular relación con el


dinero, es un tópico complicado e imperfectamente
comprendido, incluso llega a ser problemático para muchas
personas.

Se puede confiar en una corazonada solamente si se la puede


explicar.
Nunca confunda una corazonada con una esperanza.

Sobre el consenso.- Octavo axioma.

¿Usted acostumbra seguir al rebaño?

En la era democrática que vivimos, frecuentemente tendemos a


aceptar sin crítica las opiniones de la mayoría, es más, desde
chicos nos entrenan para aprobar la voluntad de la mayoría.

Permitir que el juicio de la mayoría conduzca su vida financiera


le puede costar dinero.

En palabras de Descartes: es más probable que la verdad haya


sido descubierta por unos pocos que por muchos.

Cuándo todos saben algo sobre una inversión, es que ya es


demasiado tarde.
Sobre el optimismo y pesimismo.- Noveno axioma.

¿Pertenece UD. al club de los optimistas?

Todo mundo piensa que el optimismo es una característica


agradable de tener, las personas optimistas son almas alegres
de buena compañía, todo lo contrario de los pesimistas o mejor
catalogados como aguafiestas.

A pesar de que la sensación de esperanza y buenas


expectativas causa un estado de beneplácito entre hombres y
mujeres, hay que ser muy cautelosos respecto al papel que
juega el optimismo en su vida financiera personal.

El optimismo significa esperar lo mejor, pero la confianza


significa saber cómo manejar lo peor.

Nunca haga un movimiento si simplemente se siente optimista.


Sobre la religión y lo oculto.- Décimo axioma.

Es improbable que el plan de Dios para el universo incluya


hacerlo rico.

Si la astrología fuera eficaz, todos los astrólogos serían ricos.

Se pueden tener supersticiones, siempre y cuando las


mantenga en su lugar.

No se confíe y llegue a un estado de despreocupación.

En ocasiones la conducta humana nos hace buscar


explicaciones de lo que no comprendemos en poderes
sobrenaturales, de tal forma que omitimos algunos
razonamientos por qué están “fuera de nuestro alcance” y
dejamos ciertas decisiones al buen juicio del Señor.
¡Precaución! El dinero, la religión y/ó lo oculto son una mezcla
explosiva muy peligrosa para la salud financiera de cualquier
persona.

Sobre la terquedad.- Décimo primer axioma.

Si no da resultado la primera vez, olvídelo.

Nunca trate de salvar una inversión “promediando hacia abajo”.

¿Es usted perseverante? La perseverancia es como el


optimismo, siempre ha tenido buena propaganda.

En muchas áreas de la vida, esta actitud de carácter y


determinación para acatarse a un plan en pro de conseguir un
ideal puede rendir gratificantes frutos, no obstante, tratándose
de dinero se puede transformar en terquedad y causar serios
estragos financieros.

Sobre la planeación.-Décimo segundo axioma.


¿Le gusta hacer planes a largo plazo?

Nadie puede conocer el futuro, para lidiar con esta


incertidumbre el hombre ha creado una serie de mecanismos
que prometen resolver lo inesperado, solucionar el porvenir.

Cuidado, Los planes de largo plazo engendran la peligrosa


creencia de que el futuro estará bajo control.

Es importante que nunca se tome en serio sus planes de largo


plazo, o los de otras personas.

Puedes encontrar más información sobre los Axiomas de Zurich


en el libro “LOS SECRETOS DE LOS BANQUEROS SUIZOS”
escrito por Max Gunther y editado por Editorial Selector, ISBN
968-403-485-7
Publicado por Julio Carreto

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