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BARRERA DE AISLAMIENTO FISICO PARA LA EVOLUCION DEL SER HUMANO

La idea de Darwin de la evolución: Es un proceso lento y gradual.

Las especies evolucionaron a través del desarrollo y la subsiguiente modificación de adaptaciones, bajo la
guía de la selección natural.
En su mayoría, el cambio evolutivo era un asunto lento, constante y gradual.
Las especies eran estadios temporales en la evolución continua de la vida.
Los años 30 y los 40
En los años 30 y 40 se desarrolló una nueva forma de pensar sobre las especies. El geneticista Theodosius
Dobzhansky2 y el sistematista Ernst Mayr3 desarrollaron la idea de que:

Las especies deben adaptarse a los cambios ambientales para poder sobrevivir.
Las especies son comunidades reproductivas, con miembros capaces de entrecruzarse entre si y, como
regla general, no con miembros de otras especies.
La evolución de nuevas especies se centra en la forma en que ocurren los cambios en las adaptaciones que
hacen que una especie ancestral se divida en dos (u ocasionalmente más) especies descendientes. Los
miembros de estas especies descendientes, o especies “hijas,” pierden la habilidad de entrecruzarse.
Cuando los miembros de una especie se separan por la geografía, eventualmente se convertirán en especies
separadas.
En términos generales, ambos biólogos argumentaron que el aislamiento físico o geográfico debe ser el
precursor de la especiación. En esta noción de la “especiación alopátrica” uno se puede imaginar que los
cambios ambientales separan a las distribuciones de especies que antes eran continuas. Por ejemplo, una
vía marina se puede formar entre dos áreas terrestres que antes estaban conectadas. Similarmente, una
franja de tierra puede surgir y separar a dos océanos anteriormente conectados, tal y como ocurrió hace 2.5
millones de años cuando se completó el Istmo de Panamá, rompiendo finalmente la conexión entre el Mar
Caribe y el Océano Pacífico. A pesar de que los biólogos no están de acuerdo en cuan extenso ha sido el
cambio evolutivo y la especiación verdadera entre las especies marinas a cada lado del Istmo, tal y como lo
discutiremos más adelante, los efectos evolutivos de este cambio ambiental fueron globales en su extensión.

Así, para cuando el libro de Darwin cumplió cien años en 1959, tenemos dos amplias conexiones entre el
cambio ambiental y la evolución:

La imagen de Darwin de que la selección natural sigue de cerca al cambio ambiental, modificando así a las
adaptaciones; y La imagen de Dobzhansky y Mayr de que la especiación ocurre en regiones aisladas
geográficamente, las cuales pueden reflejar el resultado del cambio ambiental.

Existe un patrón ecológico de cómo las especies surgen y mueren.


Los años 60 y 70
A pesar de que la perspectiva de Darwin estaba siendo redefinida por los nuevos descubrimientos de la
genética en los años 60 y 70, los paleontólogos entrenados en geología estaban descubriendo patrones
repetidos en la historia de la vida, apoyando la validez de las ideas de Dobzhansky y de Mayr en la década
anterior. Por ejemplo, Eldredge4 y Eldrege con Stephen J. Gould5 redescubrieron el patrón de la notable
estabilidad de las especies (“estasis”), el cual fue discutido por primera vez por paleontólogos en la época de
Darwin.

Las especies pueden sobrevivir y permanecer sin cambios por millones de años.
Los paleontólogos hoy en día están de acuerdo que la estasis, en la cual las especies pueden persistir
básicamente en la misma forma por millones de años (entre 5 y 10 millones de años en especies marinas;
algo menos en los ambientes terrestres relativamente más volátiles), es un fenómeno común. Los
evolucionistas del siglo XIX esencialmente ignoraron a la estasis, en particular porque parecía totalmente
contraria a la perspectiva Darwiniana. Sin embargo, la noción del “equilibrio puntuado” de Eldredge y Gould
dice que la estasis encaja muy bien con la noción de especiación de Dobzhansky y Mayr:

las especies surgen por un proceso de separación.


Esto puede pasar relativamente rápido (entre 5,000 a 50,000 años, por ejemplo) comparado con los vastos
períodos de tiempo en la vida de una especie. Todo esto ocurre dentro del período entre el origen de la
especie vía especiación y su eventual extinción.
AISLAMIENTO GEOGRAFICO Y REPRODUCTIVO
 
Biología, los mecanismos de aislamiento reproductivo o barreras a la hibridación son el conjunto de
características, comportamientos y procesos fisiológicos que impiden que los miembros de dos especies diferentes
puedan cruzarse o aparearse entre sí, producir descendencia o que la misma sea viable o fértil. Estas barreras constituyen
una fase indispensable en la formación de nuevas especies (especiación) ya que mantienen las características propias de las
mismas a través del tiempo debido a que disminuyen, o directamente impiden, el  flujo genético entre los individuos de
diferentes especies.

Han sido propuestas varias clasificaciones de los mecanismos de aislamiento reproductivo. El  zoólogo Ernst Mayr los ha
clasificado en dos categorías amplias: mecanismos precopulatorios y poscopulatorios. Los primeros actúan antes de que se
pueda producir la fecundación (es decir, antes del apareamiento en el caso de los animales o de la polinización en el
caso de las plantas). Tales mecanismos precopulatorios, también denominados «barreras externas a la hibridación», son las
separaciones físicas en el tiempo, en el espacio, ambientes, nichos ecológicos específicos y diferencias en el comportamiento
que impiden el apareamiento o la polinización. 7 Los mecanismos poscopulatorios, o «barreras internas a la hibridación», en
cambio, operan a través de la falta de armonía entre los sistemas fisiológicos, reproductivos o citológicos de los individuos
pertenecientes a diferentes especies. 8 Los diferentes mecanismos de aislamiento reproductivo están
controlados genéticamente y se ha demostrado experimentalmente que pueden evolucionar tanto en especies cuya
distribución geográfica se superpone (especies simpátricas), o bien, como resultado de la divergencia adaptativa que
acompaña a la evolución alopátrica de las mismas.

Mecanismos de aislamiento antes del apareamiento o precopulatorios

Los mecanismos de aislamiento precopulatorios son los más económicos desde el punto de vista de la eficacia biológica de
una población ya que no se "malgastan" recursos en la producción de descendencia que puede ser débil, inviable o estéril.

Aislamiento estacional o de hábitat Todos los factores que impidan el encuentro de individuos potencialmente apareables
aislarán reproductivamente a los miembros de especies distintas. Dos tipos de barreras garantizan este tipo de aislamiento
reproductivo: las diferencias de hábitat y las diferencias en la estación de madurez sexual o de floración.

Un ejemplo de diferencia ecológica o de hábitat que impide el encuentro de parejas potenciales es el de dos especies de
peces del género Gasterosteus ("espinosillos"). Una de tales especies vive todo el año en agua dulce, especialmente en
pequeños riachuelos. La otra, en cambio, vive en el mar durante el invierno, pero en primavera y verano emigra a los
estuarios de los ríos para reproducirse. Los miembros de las dos poblaciones están aislados reproductivamente debido a sus
adaptaciones a distintas concentraciones salinas.9 Un ejemplo de aislamiento reproductivo debido a diferencias en la
estación de apareamiento lo constituyen las especies de sapos Bufo americanus y Bufo fowleri. Los miembros de estas
especies pueden ser cruzados exitosamente en el laboratorio, produciendo híbridos vigorosos y fértiles. No obstante, tales
apareamientos no ocurren en la naturaleza pese a que las distribuciones geográficas de ambas especies se superponen. La
causa de esta ausencia de apareamientos interespecíficos es que B. americanus se aparea a principios del verano y B. fowleri
lo hace hacia finales de esa estación.9 Algunas especies de plantas, tales como Tradescantia canaliculata y T. subaspera por
ejemplo, son simpátricas en toda su distribución geográfica y, no obstante, se hallan reproductivamente aisladas entre sí
debido a que florecen en estaciones diferentes. Además, una de estas especies crece en zonas soleadas y la otra en zonas de
sombra intensa

Aislamiento sexual, por comportamiento o por conducta

Los rituales diferentes de cortejo en las especies de animales crean barreras reproductivas sumamente potentes,
denominadas aislamiento sexual o por comportamiento, las cuales mantienen aisladas a las especies emparentadas en la
mayoría de los grupos del reino animal. En las especies dioicas, los machos y las hembras han de buscarse, estar juntos,
realizar los complejos rituales de cortejo y apareamiento y finalmente copular o bien soltar en el ambiente sus gametos para
hacer posible la fecundación.11 12 13