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Juan Carlos Marulanda Hernández1

El emotivismo y su influencia en
las teorías contemporáneas del
desarrollo moral

L
Emot i v i sm an d i t s i n f l u en c e o n a moral ha ocupado un lugar impor­ res a la Edad Media y se forjan en el seno de la
contemporar y t heor i es o f m o r al de v el o pm en t tante como tema de reflexión en la Ilustración. Una de ellas, crítica de la tradición
historia del pensamiento occidental. heredada de los pensadores socráticos, funda­
La pregunta por “cómo debemos vi­ mentalmente de la ética aristotélica, fue defen­
vir”, interrogante sobre el que tanto discurrió dida por la corriente empirista que opuso las
Resumen Abstract pasiones y las emociones humanas a la virtud y
la filosofía socrática, se replica una y otra vez
Durante años, filósofos y científicos interesados For years philosophers and scientists interested in the en las diferentes escuelas y autores edificadores la razón como fundamento para la vida moral.
en el tema de la moral han intentado establecer theme of morals have tried to establish the influence de la cultura de nuestra época. Sin embargo, y Resaltan dos teorías: de una parte, la visión de
la influencia de las emociones sobre nuestros of emotions on our judgments of what is morally a pesar de la diversidad de teorías y propuestas la moral edificada sobre el egoísmo y el temor,
juicios acerca de lo moralmente adecuado o correct or incorrect. While many consider emotion as que intentan responder al problema de la moral, defendida por Hobbes; de otra parte, la teoría de
inadecuado. Mientras muchos consideran la an obstacle to this purpose, suggesting that the end y de los repetidos intentos por elaborar un sis­ Hume, que ubica el fundamento de la moral en
emoción como un obstáculo para este propósito, purpose of moralism implies the domination of reason tema comprensivo de principios que puedan ser los afectos y sentimientos.
76 sugiriendo que la finalidad de la moral implica over affection, others have found in it the basis for rectores de las acciones humanas, el panorama La otra es la postura inaugurada por Kant. 77
un dominio de la razón sobre los afectos, otros understanding our moral life. This position, which se muestra aún nebuloso y problemático; cada Su idea del imperativo categórico como criterio
han encontrado en ella el fundamento para argues that the meaning of “good or evil” depends on teoría moral esgrime argumentos que procuran para la conformación de principios morales de­
comprender nuestra vida moral. Esta postura our feelings or attitudes is called “moral emotivism”. defender una concepción sobre la vida moral y, a fiende el papel de la razón como la base de todo
que defiende que el significado de “bueno o The following document presents a reflection on moral su vez, atacar y demostrar los errores contenidos juicio y acción moral. Para este autor, el proble­
malo” depende de nuestros sentimientos o emotivism as a doctrine in moral philosophy and its en las propuestas rivales. ma moral estaba en lograr, a través del intelec­
actitudes es denominada emotivismo moral. influence on contemporary positions in the psychology to, establecer principios universales que guiaran
La tradición de la discusión en torno a la mo­
En el siguiente documento se presenta una of moral development. nuestras acciones, independientes de las condi­
ral se ha desarrollado sobre la base de tres con­
reflexión en torno al emotivismo moral como ciones particulares de una situación. Su sistema
cepciones distintas; éstas representan el tallo del
doctrina en la filosofía moral y su influencia en se convirtió en el fundamento de las teorías libe­
Keywords: moral, emotion, emotivism, moral cual se desprenden las diversas perspectivas que
las posturas científicas contemporáneas en la rales modernas acerca de la ética y la justicia.
development han entrado en conflicto. Una primera concep­
psicología del desarrollo moral.
ción surgió en el contexto político de la antigua Este debate filosófico acerca de la moral ha
Grecia; se instauró gracias al desarrollo del pen­ gozado de una acogida significativa dentro de la
Palabras clave: moral, emoción, emotivismo, samiento socrático y perduró hasta el final de la psicología del desarrollo. Dentro de este campo
desarrollo moral. Edad Media. Defiende una idea de moral basada son múltiples y novedosas las investigaciones y
en la virtud y las prácticas sociales. La postura teorías en torno al tema. No obstante, los ha­
aristotélica frente a la ética es quizás la más ela­ llazgos y conclusiones expuestos por diversos
borada y la que más ha logrado influencia en el autores tan sólo se suman a las contradicciones
mundo occidental. presentadas en el escenario filosófico.
Recibido el 28 de mayo de 2012 y aprobado el 28 de junio de 2012.
Las otras dos posturas encuentran como Es así como la psicología del desarrollo mo­
1 Juan Carlos Marulanda es Psicólogo de la Universidad Nacional, docente del programa de Psicología de Uniminuto. antecedentes las corrientes filosóficas posterio­ ral constituye un campo disgregado, en donde

Polisemia No. 13, 76 - 85. El emotivismo y su influencia en las teorías contemporáneas del desarrollo moral. Bogotá, ISSN: 1900-4648. Enero - junio de 2012 Polisemia No. 13, 76 - 85. El emotivismo y su influencia en las teorías contemporáneas del desarrollo moral. Bogotá, ISSN: 1900-4648. Enero - junio de 2012
Juan Carlos Marulanda Hernández1

El emotivismo y su influencia en
las teorías contemporáneas del
desarrollo moral

L
Emot i v i sm an d i t s i n f l u en c e o n a moral ha ocupado un lugar impor­ res a la Edad Media y se forjan en el seno de la
contemporar y t heor i es o f m o r al de v el o pm en t tante como tema de reflexión en la Ilustración. Una de ellas, crítica de la tradición
historia del pensamiento occidental. heredada de los pensadores socráticos, funda­
La pregunta por “cómo debemos vi­ mentalmente de la ética aristotélica, fue defen­
vir”, interrogante sobre el que tanto discurrió dida por la corriente empirista que opuso las
Resumen Abstract pasiones y las emociones humanas a la virtud y
la filosofía socrática, se replica una y otra vez
Durante años, filósofos y científicos interesados For years philosophers and scientists interested in the en las diferentes escuelas y autores edificadores la razón como fundamento para la vida moral.
en el tema de la moral han intentado establecer theme of morals have tried to establish the influence de la cultura de nuestra época. Sin embargo, y Resaltan dos teorías: de una parte, la visión de
la influencia de las emociones sobre nuestros of emotions on our judgments of what is morally a pesar de la diversidad de teorías y propuestas la moral edificada sobre el egoísmo y el temor,
juicios acerca de lo moralmente adecuado o correct or incorrect. While many consider emotion as que intentan responder al problema de la moral, defendida por Hobbes; de otra parte, la teoría de
inadecuado. Mientras muchos consideran la an obstacle to this purpose, suggesting that the end y de los repetidos intentos por elaborar un sis­ Hume, que ubica el fundamento de la moral en
emoción como un obstáculo para este propósito, purpose of moralism implies the domination of reason tema comprensivo de principios que puedan ser los afectos y sentimientos.
76 sugiriendo que la finalidad de la moral implica over affection, others have found in it the basis for rectores de las acciones humanas, el panorama La otra es la postura inaugurada por Kant. 77
un dominio de la razón sobre los afectos, otros understanding our moral life. This position, which se muestra aún nebuloso y problemático; cada Su idea del imperativo categórico como criterio
han encontrado en ella el fundamento para argues that the meaning of “good or evil” depends on teoría moral esgrime argumentos que procuran para la conformación de principios morales de­
comprender nuestra vida moral. Esta postura our feelings or attitudes is called “moral emotivism”. defender una concepción sobre la vida moral y, a fiende el papel de la razón como la base de todo
que defiende que el significado de “bueno o The following document presents a reflection on moral su vez, atacar y demostrar los errores contenidos juicio y acción moral. Para este autor, el proble­
malo” depende de nuestros sentimientos o emotivism as a doctrine in moral philosophy and its en las propuestas rivales. ma moral estaba en lograr, a través del intelec­
actitudes es denominada emotivismo moral. influence on contemporary positions in the psychology to, establecer principios universales que guiaran
La tradición de la discusión en torno a la mo­
En el siguiente documento se presenta una of moral development. nuestras acciones, independientes de las condi­
ral se ha desarrollado sobre la base de tres con­
reflexión en torno al emotivismo moral como ciones particulares de una situación. Su sistema
cepciones distintas; éstas representan el tallo del
doctrina en la filosofía moral y su influencia en se convirtió en el fundamento de las teorías libe­
Keywords: moral, emotion, emotivism, moral cual se desprenden las diversas perspectivas que
las posturas científicas contemporáneas en la rales modernas acerca de la ética y la justicia.
development han entrado en conflicto. Una primera concep­
psicología del desarrollo moral.
ción surgió en el contexto político de la antigua Este debate filosófico acerca de la moral ha
Grecia; se instauró gracias al desarrollo del pen­ gozado de una acogida significativa dentro de la
Palabras clave: moral, emoción, emotivismo, samiento socrático y perduró hasta el final de la psicología del desarrollo. Dentro de este campo
desarrollo moral. Edad Media. Defiende una idea de moral basada son múltiples y novedosas las investigaciones y
en la virtud y las prácticas sociales. La postura teorías en torno al tema. No obstante, los ha­
aristotélica frente a la ética es quizás la más ela­ llazgos y conclusiones expuestos por diversos
borada y la que más ha logrado influencia en el autores tan sólo se suman a las contradicciones
mundo occidental. presentadas en el escenario filosófico.
Recibido el 28 de mayo de 2012 y aprobado el 28 de junio de 2012.
Las otras dos posturas encuentran como Es así como la psicología del desarrollo mo­
1 Juan Carlos Marulanda es Psicólogo de la Universidad Nacional, docente del programa de Psicología de Uniminuto. antecedentes las corrientes filosóficas posterio­ ral constituye un campo disgregado, en donde

Polisemia No. 13, 76 - 85. El emotivismo y su influencia en las teorías contemporáneas del desarrollo moral. Bogotá, ISSN: 1900-4648. Enero - junio de 2012 Polisemia No. 13, 76 - 85. El emotivismo y su influencia en las teorías contemporáneas del desarrollo moral. Bogotá, ISSN: 1900-4648. Enero - junio de 2012
Juan Carlos Marulanda Hernández El emotivismo y su influencia en las teorías contemporáneas del desarrollo moral

conviven diversas visiones rivales que discuten emocional retoma y se muestra partidaria de una los que se había acostumbrado buena parte de que cada uno sigue lo que su naturaleza le dicta,
sobre la forma en que debe entenderse lo mo­ de las posturas más importantes en la historia de la filosofía occidental y que fueron rechazados que es la búsqueda de su propia conservación.
ral y que intentan explicar el comportamiento la filosofía moral. Me refiero al llamado emoti­ posteriormente por las escuelas empiristas del Entonces, el hombre es egoísta por naturaleza,
prosocial, centrándose en una sola dimensión. vismo moral, defendido en un comienzo por la siglo XVIII y el positivismo científico (Strauss en tanto actúa buscando su propio bien incluso
Las teorías cognitivas de Kohlberg y Piaget se corriente empirista y retomada luego por teo­ & Cropsey, 1996). a expensas del daño a otros. Pero así como el
han centrado en el problema del razonamiento rías éticas como el utilitarismo y sus versiones hombre ve la posibilidad de dañar a otros para
El emotivismo de Hobbes parte de su admi­
moral y explican el desarrollo moral desde una actuales. lograr su beneficio, siente también temor de ser
ración hacia la actividad científica que comen­
perspectiva estructuralista (Yáñez, Perdomo & agredido. Ese temor lo conduce a la búsque­
El emotivismo puede resumirse en la idea de zaba a desarrollarse en su época. La conducta
Mojica, s/f). Las teorías basadas en el apren­ da de un contrato en dónde cede su poder, el
que un juicio moral es tan solo la expresión de humana debía interpretarse en función de la psi­
dizaje se han fijado en el comportamiento de de actuar en contra de otros, a cambio de que
una emoción, un sentimiento, una intención o cología mecanicista de las pasiones, refiriéndo­
cooperación y su relación con conceptos como los otros cedan también su poder y así se vea
una norma del hablante (Harman, 1996). En pa­ se a estas últimas como la fuerza que empuja al
refuerzo, castigo e imitación. Finalmente, se en­ resguardado de cualquier daño. El contrato da
labras de MacIntyre, el emotivismo moral es: hombre desde atrás. Así lo señala en un pasaje
cuentran las teorías del desarrollo emocional y origen al Estado, que es el soberano y el único
de su obra Leviatan:
motivacional que destacan el papel de las llama­ la doctrina según la cual los juicios de valor, y más que posee el poder de dañar a otros, ejerciendo
das emociones prosociales como motor de todo específicamente los juicios morales, no son nada Lo que de algún modo es objeto de cualquier ape­ ese poder con el propósito que nadie incumpla
comportamiento moral. más que expresiones de preferencias, expresio­ tito o deseo humano es lo que con respecto a él el contrato pactado (Strauss & Cropsey, 1996;
nes de actitudes o sentimientos, en la medida en se llama bueno. Y el objeto de su odio o aversión, McIntyre, 2006).
Con respecto a este último grupo de teorías, que estos poseen un carácter moral o valorativo malo; y de su desprecio, vil e considerable o indig­
llama la atención las recientes investigaciones en (2001, p. 26). no. Pero estas palabras de bueno, malo y despre­ La fuerza del Estado permite entonces ejer­
torno a la empatía y su importancia para el de­ ciable siempre se usan en relación con la persona cer el derecho a la conservación de la vida. De
sarrollo moral. A partir de estos trabajos se ha De esta manera, no es posible establecer el que las utiliza. No son siempre y absolutamen­ esta forma, Hobbes concibe una moral consi­
logrado consolidar evidencia suficiente en favor carácter de verdad o falsedad de los juicios mo­ te tales, ni ninguna regla de bien y de mal puede derada como el instinto pacífico inspirado por
del vínculo entre los estados emocionales y las rales, porque el significado de estos juicios se tomarse de la naturaleza de los objetos mismos, el temor. Entonces, la ley moral o la ley natural
acciones y juicios morales. Los aspectos conduc­ encuentra sujeto a los sentimientos que despier­ sino del individuo (donde no existe Estado) o (en se conciben como si procedieran del derecho
tuales y cognitivos, abordados por otras teorías un Estado) de la persona que lo representa; o de
tan en cada persona. Podemos considerar esta natural, que es el derecho a la propia conser­
en el campo del desarrollo moral, pasan a ser un árbitro o juez a quien los hombres permiten
característica como un argumento en favor del establecer e imponer como sentencia su regla del vación; el hecho moral constituye un derecho,
78 re­explicados bajo esta mirada socio afectiva de 79
relativismo moral. bien y del mal (2010, p. 46). no un deber (Strauss & Cropsey, 1996). En re­
la dimensión moral. sumen, el hombre que Hobbes describe actúa
La postura emotivista moderna representa
El propósito del siguiente texto es exponer la una tradición inaugurada en la filosofía política Es evidente que para Hobbes lo bueno o lo conforme a las normas llevado por el temor, el
discusión filosofía en torno a la emoción como de Thomas Hobbes. El pensamiento de Hobbes malo, aquello que guía la conducta, está deter­ egoísmo y el interés. No existe nada distinto a
fundamento de la moral, discusión de la cual se presenta como una reformulación radical de minado por las pasiones y aversiones de cada las pasiones humanas que permita explicar la
surge el concepto de empatía que ocupa un lugar las concepciones tradicionales del modo de vida cual. Cuando un hombre dice que algo es bueno, moral.
central en las teorías emocionales y motivacio­ de los hombres basado en la virtud defendido está mostrando simplemente que le agrada. Las
nales del desarrollo moral en la psicología con­ Casi un siglo después, David Hume plan­
por la filosofía clásica y la escolástica medieval. pasiones dan lugar a las acciones, y los hombres tea una versión del emotivismo moral mucho
temporánea. En segundo lugar, exponemos la Para este autor, su filosofía se edifica sobre la son guiados por sus opiniones y su imaginación
manera en que es explicada la dimensión moral más elaborada y radical que la que encontra­
base de un conocimiento científico acerca de la acerca de lo bueno y lo malo. La razón no some­ mos en Hobbes. En el Tratado de la Naturaleza
a partir de las concepciones heredadas de dicha naturaleza humana (Strauss & Cropsey, 1993). te las pasiones, tan sólo facilita el camino hacia
discusión filosófica. Humana (2005), Hume expone una diversidad
Esto lo convierte en uno de los primeros auto­ lo que el hombre desea. de argumentos conducentes a negar la posibili­
res que intentaría edificar una teoría moral sobre No obstante, Hobbes va más allá en la bús­ dad de que aquello que llamamos moral emerja
una base científica. queda de una teoría moral sobre la base del en­ del ejercicio de la razón. Su postura parte de la
1. El argumento emotivista
Hobbes alude a conceptos como el placer tendimiento de la naturaleza humana. Hobbes definición de la razón como una esclava de las
en la filosofía moral y las pasiones para explicar la naturaleza de la busca en realidad justificar la existencia de un pasiones humanas. Las acciones son fruto del
moralidad. Hablar de las emociones o las pa­ soberano, el Estado, regulador de la relaciones placer o la aversión hacia los objetos y, en ese
Más allá de un intento de explicación del siones humanas como fundamento de la moral entre los hombres. Su búsqueda lo lleva a la idea sentido, la razón sólo puede informar a la vo­
desarrollo de la moral, o más bien, de nuestra es apelar, desde algunos puntos de vista, a una de un estado pre político o estado de naturaleza luntad acerca de la relación de esos objetos y de
capacidad para actuar según las proscripciones solución que evade con astucia todo conjunto en donde los hombres se encuentran en cons­ las vías para conducirnos a ellos, más no de su
dictaminadas por las normas morales, la teoría de razonamientos y conceptos complicados a tante pugna. Los hombres están en guerra por­ placer o aversión. Así, para Hume la cognición

Polisemia No. 13, 76 - 85. El emotivismo y su influencia en las teorías contemporáneas del desarrollo moral. Bogotá, ISSN: 1900-4648. Enero - junio de 2012 Polisemia No. 13, 76 - 85. El emotivismo y su influencia en las teorías contemporáneas del desarrollo moral. Bogotá, ISSN: 1900-4648. Enero - junio de 2012
Juan Carlos Marulanda Hernández El emotivismo y su influencia en las teorías contemporáneas del desarrollo moral

conviven diversas visiones rivales que discuten emocional retoma y se muestra partidaria de una los que se había acostumbrado buena parte de que cada uno sigue lo que su naturaleza le dicta,
sobre la forma en que debe entenderse lo mo­ de las posturas más importantes en la historia de la filosofía occidental y que fueron rechazados que es la búsqueda de su propia conservación.
ral y que intentan explicar el comportamiento la filosofía moral. Me refiero al llamado emoti­ posteriormente por las escuelas empiristas del Entonces, el hombre es egoísta por naturaleza,
prosocial, centrándose en una sola dimensión. vismo moral, defendido en un comienzo por la siglo XVIII y el positivismo científico (Strauss en tanto actúa buscando su propio bien incluso
Las teorías cognitivas de Kohlberg y Piaget se corriente empirista y retomada luego por teo­ & Cropsey, 1996). a expensas del daño a otros. Pero así como el
han centrado en el problema del razonamiento rías éticas como el utilitarismo y sus versiones hombre ve la posibilidad de dañar a otros para
El emotivismo de Hobbes parte de su admi­
moral y explican el desarrollo moral desde una actuales. lograr su beneficio, siente también temor de ser
ración hacia la actividad científica que comen­
perspectiva estructuralista (Yáñez, Perdomo & agredido. Ese temor lo conduce a la búsque­
El emotivismo puede resumirse en la idea de zaba a desarrollarse en su época. La conducta
Mojica, s/f). Las teorías basadas en el apren­ da de un contrato en dónde cede su poder, el
que un juicio moral es tan solo la expresión de humana debía interpretarse en función de la psi­
dizaje se han fijado en el comportamiento de de actuar en contra de otros, a cambio de que
una emoción, un sentimiento, una intención o cología mecanicista de las pasiones, refiriéndo­
cooperación y su relación con conceptos como los otros cedan también su poder y así se vea
una norma del hablante (Harman, 1996). En pa­ se a estas últimas como la fuerza que empuja al
refuerzo, castigo e imitación. Finalmente, se en­ resguardado de cualquier daño. El contrato da
labras de MacIntyre, el emotivismo moral es: hombre desde atrás. Así lo señala en un pasaje
cuentran las teorías del desarrollo emocional y origen al Estado, que es el soberano y el único
de su obra Leviatan:
motivacional que destacan el papel de las llama­ la doctrina según la cual los juicios de valor, y más que posee el poder de dañar a otros, ejerciendo
das emociones prosociales como motor de todo específicamente los juicios morales, no son nada Lo que de algún modo es objeto de cualquier ape­ ese poder con el propósito que nadie incumpla
comportamiento moral. más que expresiones de preferencias, expresio­ tito o deseo humano es lo que con respecto a él el contrato pactado (Strauss & Cropsey, 1996;
nes de actitudes o sentimientos, en la medida en se llama bueno. Y el objeto de su odio o aversión, McIntyre, 2006).
Con respecto a este último grupo de teorías, que estos poseen un carácter moral o valorativo malo; y de su desprecio, vil e considerable o indig­
llama la atención las recientes investigaciones en (2001, p. 26). no. Pero estas palabras de bueno, malo y despre­ La fuerza del Estado permite entonces ejer­
torno a la empatía y su importancia para el de­ ciable siempre se usan en relación con la persona cer el derecho a la conservación de la vida. De
sarrollo moral. A partir de estos trabajos se ha De esta manera, no es posible establecer el que las utiliza. No son siempre y absolutamen­ esta forma, Hobbes concibe una moral consi­
logrado consolidar evidencia suficiente en favor carácter de verdad o falsedad de los juicios mo­ te tales, ni ninguna regla de bien y de mal puede derada como el instinto pacífico inspirado por
del vínculo entre los estados emocionales y las rales, porque el significado de estos juicios se tomarse de la naturaleza de los objetos mismos, el temor. Entonces, la ley moral o la ley natural
acciones y juicios morales. Los aspectos conduc­ encuentra sujeto a los sentimientos que despier­ sino del individuo (donde no existe Estado) o (en se conciben como si procedieran del derecho
tuales y cognitivos, abordados por otras teorías un Estado) de la persona que lo representa; o de
tan en cada persona. Podemos considerar esta natural, que es el derecho a la propia conser­
en el campo del desarrollo moral, pasan a ser un árbitro o juez a quien los hombres permiten
característica como un argumento en favor del establecer e imponer como sentencia su regla del vación; el hecho moral constituye un derecho,
78 re­explicados bajo esta mirada socio afectiva de 79
relativismo moral. bien y del mal (2010, p. 46). no un deber (Strauss & Cropsey, 1996). En re­
la dimensión moral. sumen, el hombre que Hobbes describe actúa
La postura emotivista moderna representa
El propósito del siguiente texto es exponer la una tradición inaugurada en la filosofía política Es evidente que para Hobbes lo bueno o lo conforme a las normas llevado por el temor, el
discusión filosofía en torno a la emoción como de Thomas Hobbes. El pensamiento de Hobbes malo, aquello que guía la conducta, está deter­ egoísmo y el interés. No existe nada distinto a
fundamento de la moral, discusión de la cual se presenta como una reformulación radical de minado por las pasiones y aversiones de cada las pasiones humanas que permita explicar la
surge el concepto de empatía que ocupa un lugar las concepciones tradicionales del modo de vida cual. Cuando un hombre dice que algo es bueno, moral.
central en las teorías emocionales y motivacio­ de los hombres basado en la virtud defendido está mostrando simplemente que le agrada. Las
nales del desarrollo moral en la psicología con­ Casi un siglo después, David Hume plan­
por la filosofía clásica y la escolástica medieval. pasiones dan lugar a las acciones, y los hombres tea una versión del emotivismo moral mucho
temporánea. En segundo lugar, exponemos la Para este autor, su filosofía se edifica sobre la son guiados por sus opiniones y su imaginación
manera en que es explicada la dimensión moral más elaborada y radical que la que encontra­
base de un conocimiento científico acerca de la acerca de lo bueno y lo malo. La razón no some­ mos en Hobbes. En el Tratado de la Naturaleza
a partir de las concepciones heredadas de dicha naturaleza humana (Strauss & Cropsey, 1993). te las pasiones, tan sólo facilita el camino hacia
discusión filosófica. Humana (2005), Hume expone una diversidad
Esto lo convierte en uno de los primeros auto­ lo que el hombre desea. de argumentos conducentes a negar la posibili­
res que intentaría edificar una teoría moral sobre No obstante, Hobbes va más allá en la bús­ dad de que aquello que llamamos moral emerja
una base científica. queda de una teoría moral sobre la base del en­ del ejercicio de la razón. Su postura parte de la
1. El argumento emotivista
Hobbes alude a conceptos como el placer tendimiento de la naturaleza humana. Hobbes definición de la razón como una esclava de las
en la filosofía moral y las pasiones para explicar la naturaleza de la busca en realidad justificar la existencia de un pasiones humanas. Las acciones son fruto del
moralidad. Hablar de las emociones o las pa­ soberano, el Estado, regulador de la relaciones placer o la aversión hacia los objetos y, en ese
Más allá de un intento de explicación del siones humanas como fundamento de la moral entre los hombres. Su búsqueda lo lleva a la idea sentido, la razón sólo puede informar a la vo­
desarrollo de la moral, o más bien, de nuestra es apelar, desde algunos puntos de vista, a una de un estado pre político o estado de naturaleza luntad acerca de la relación de esos objetos y de
capacidad para actuar según las proscripciones solución que evade con astucia todo conjunto en donde los hombres se encuentran en cons­ las vías para conducirnos a ellos, más no de su
dictaminadas por las normas morales, la teoría de razonamientos y conceptos complicados a tante pugna. Los hombres están en guerra por­ placer o aversión. Así, para Hume la cognición

Polisemia No. 13, 76 - 85. El emotivismo y su influencia en las teorías contemporáneas del desarrollo moral. Bogotá, ISSN: 1900-4648. Enero - junio de 2012 Polisemia No. 13, 76 - 85. El emotivismo y su influencia en las teorías contemporáneas del desarrollo moral. Bogotá, ISSN: 1900-4648. Enero - junio de 2012
Juan Carlos Marulanda Hernández El emotivismo y su influencia en las teorías contemporáneas del desarrollo moral

moral no puede separarse de nuestra propen­ mar que exista una benevolencia general entre L. Stevenson (Rachels, 2008 y McIntyre, 2001). cia de una emoción desagradable o agradable
sión o aversión a la acción, o de otra forma, no los hombres. De no existir la competencia y el Para Stevenson, el lenguaje moral, a diferencia que acompaña el acto. Con base en la idea de la
se puede saber lo que es moralmente bueno sin egoísmo, no sería necesaria la justicia, entendida del lenguaje común que describe hechos, fun­ existencia de emociones morales como la em­
sentir una inclinación hacia ello. por Hume como una virtud artificial creada para ciona como un medio para influir sobre la con­ patía que impulsan la acción moral, esta pers­
el bien de la sociedad. ducta de los demás. Por ejemplo, la proposición: pectiva pretende explicar la acción humana en
Para Hume, la moral tiene que ver con “esto es bueno” quiere decir lo mismo que: “yo cinco tipo de encuentros o dilemas morales:
aquello que es obligatorio, lo que se debe hacer. Para rechazar la teoría del egoísmo y a la vez
apruebo esto, hazlo tú también”, mostrando así la del espectador inocente del daño que otro
Aquello que resulta obligatorio sólo se puede escapar de la idea de una benevolencia generali­
que el juicio moral señala una actitud y, al mis­ sufre; la del transgresor que causa daño; la del
conocer a través de la experiencia, por lo cual zada, Hume acude al concepto de simpatía, sen­
mo tiempo, intenta influir en la acción de otra transgresor virtual que siendo inocente cree
no puede emerger de la razón. Dado que sólo timiento que permite hacer propios los placeres
persona (McIntyre, 2001). Podemos entender, que causa daño; la de lección de varios interpe­
la pasión puede influir en la voluntad para otra y dolores de otros de una manera mecánica, sin
pues, esta versión modificada del emotivismo lantes morales, en donde se presenta el dilema
acción, podemos considerar que son los afectos que haya una buena voluntad o un sentimiento
moral como una teoría general del significado de elegir beneficiar a unos, mientras se puede
morales el fundamento de la moral (Strauss & egoísta hacia los demás. Hume explica en el tra­
de los conceptos morales, ligado al uso que tie­ dañar a otros; y la de atención de justicia, que
Cropsey, 1996; Schneewind, 2009). De esta ma­ tado la simpatía de la siguiente manera:
nen dichos juicios en el entorno social. se muestra como una situación similar a la an­
nera, Hume considera que la distinción entre la terior, pero donde intervienen aspectos como
Los espíritus de los hombres son similares en sus A continuación podremos ver cómo los sen­
virtud y el vicio depende más bien de los que llama sentimientos y operaciones, y no puede ser in­ el conflicto de intereses y cuestiones abstractas
un sentimiento moral. En la tercera parte del trata­ timientos y las pasiones humanas, expuestas por
fluido uno de ellos por alguna afección de la que como los derechos humanos, el deber y la reci­
do lo expone así: todos los demás no sean en algún grado suscep­
Hobbes y Hume como fundamento de la moral,
procidad (Hoffman, 2002). Todas las situacio­
tibles. Lo mismo que en las cuerdas enlazadas, han sido retomados en las teorías contemporá­
nes tienen como motor la empatía en tanto que
La moralidad, por consiguiente, es más propia­ de un modo igual, el movimiento de la uno se neas que explican la dimensión moral a partir del
tipo de emoción moral.
mente sentida que juzgada, aunque este senti­ comunica al resto de ellas, las afecciones pasan desarrollo socio afectivo.
miento o afección es comúnmente tan suave y rápidamente de una persona a otra y ejecutan Eisenberg (2000) explica la existencia de
sutil que nos inclinamos a confundirlo con una movimientos correspondientes a toda criatura emociones morales y no morales. Las primeras
idea, según nuestra costumbre de tomar unas co­ humana. Cuando yo veo los afectos de la pasión 2. Desarrollo moral y emoción ocupan un papel fundamental en la vida moral:
sas por otras cuando existe entre ellas una gran en la voz y los gestos de una persona mi espíritu
semejanza (2005, p. 397). no sólo ponen un límite a los actos que pueden
pasa inmediatamente de estos afectos a sus cau­
Al observar las tendencias recientes en el ocasionar un daño directo o indirecto a otras
80 sas y se forma una idea vivaz de la pasión tal, que 81
La virtud, concebida por Hume, no es apro­ se convierte en el momento en la pasión misma. campo de la psicología del desarrollo moral, lla­ personas, también motivan actos en beneficio
bada por ser virtud, sino que es virtud por el De igual modo, cuando yo percibo las causas de ma la atención aquella que defiende el vínculo de otros. Por su parte, las emociones no mora­
hecho de ser aprobada. La impresión que surge una emoción mi espíritu es llevado a sus efectos entre el desarrollo socioemocional y el entendi­ les, como los estados de humor (mood states), se
de la virtud es placentera, mientras que la que y afectada con una emoción igual. […] Ninguna miento y cumplimiento de normas o principios relacionan con la percepción y el juicio acerca de
surge del vicio es desagradable. No significa que pasión de otro sujeto se descubre por si misma morales. Eisenberg (2000), Kochanska (1997) y lo justo o lo injusto.
inmediatamente al espíritu. Solamente somos Hoffman (1983, 1984, 2002), entre otros auto­
la aprobación sea un inferencia del placer, sino La pena (embarrasment), la culpa (guilt) y la ver­
sensibles a sus causas y efectos. De esto inferi­
que la aprobación es reducida al placer. Por lo res, han investigado en torno al rol que cum­ güenza (shame) son llamadas emociones morales
mos la pasión y, por consecuencia, éstos son los
cual, los sentimientos morales no son más que que dan lugar a nuestra simpatía (2005, p. 480). plen emociones como la vergüenza, la culpa o de auto­conciencia. Han sido etiquetadas de esta
placer y dolor. Pero son placer y dolor de una la empatía en la internalización de normas y la forma porque dependen de un entendimiento de
clase particular, en la manera en que son expe­ Lo que Hume revela es su creencia en la exis­ motivación de la conducta prosocial. A partir de la individualidad y de la evaluación del yo. Son
rimentados de manera diferentes a otros. Estas tencia de un sentimiento natural en los hom­ las evidencias recogidas han podido defender emociones negativas que evitan la trasgresión de
particularidades son: (1) sólo surgen de la con­ bres que los lleva a actuar con benevolencia o la idea de que sólo en la medida en que el ser las normas establecidas.
sideración y el carácter de los seres racionales; según las virtudes naturales. Sin embargo, no es humano experimenta cierto tipo de emociones
(2) surgen cuando éstas son consideraciones sin un sentimiento que se extienda a todos los seres complejas, es capaz de actuar conforme a prin­ De estas tres emociones, la pena es la emo­
referencia a nuestro interés particular (Strauss & humanos, sino tan sólo a aquellos con los que cipios morales. ción menos intensa y negativa y la más fugaz.
Cropsey, 1996). guardamos algún grado de cercanía o familiari­ Conlleva a una crítica de menor grado hacia el
Si bien es cierto que otras perspectivas del
dad. Es por esta razón que la justicia se hace yo. Puede comprenderse como el simple bo­
A diferencia de Hobbes, Hume rechaza la desarrollo también han reconocido el papel
necesaria, a saber, aparece allí donde la simpatía chorno experimentado tras haber infringido una
idea de una moral egoísta, dicho de otra forma, que cumplen las emociones en la moral, lo que
no se extiende. convención social.
la concepción de que las normas morales surgen caracteriza esta propuesta es el hecho de con­
del egoísmo y la competencia humana en el esta­ La teoría emotivista cobra una nueva for­ siderar que aquello que impide actuar a favor o Por otra parte, la culpa ha sido definida de
do de naturaleza. Pero a la vez, Hume evita afir­ ma en la filosofía contemporánea con Charles en contra de ciertos principios es la experien­ diversas maneras. Para Eisenberg (2000), desde

Polisemia No. 13, 76 - 85. El emotivismo y su influencia en las teorías contemporáneas del desarrollo moral. Bogotá, ISSN: 1900-4648. Enero - junio de 2012 Polisemia No. 13, 76 - 85. El emotivismo y su influencia en las teorías contemporáneas del desarrollo moral. Bogotá, ISSN: 1900-4648. Enero - junio de 2012
Juan Carlos Marulanda Hernández El emotivismo y su influencia en las teorías contemporáneas del desarrollo moral

moral no puede separarse de nuestra propen­ mar que exista una benevolencia general entre L. Stevenson (Rachels, 2008 y McIntyre, 2001). cia de una emoción desagradable o agradable
sión o aversión a la acción, o de otra forma, no los hombres. De no existir la competencia y el Para Stevenson, el lenguaje moral, a diferencia que acompaña el acto. Con base en la idea de la
se puede saber lo que es moralmente bueno sin egoísmo, no sería necesaria la justicia, entendida del lenguaje común que describe hechos, fun­ existencia de emociones morales como la em­
sentir una inclinación hacia ello. por Hume como una virtud artificial creada para ciona como un medio para influir sobre la con­ patía que impulsan la acción moral, esta pers­
el bien de la sociedad. ducta de los demás. Por ejemplo, la proposición: pectiva pretende explicar la acción humana en
Para Hume, la moral tiene que ver con “esto es bueno” quiere decir lo mismo que: “yo cinco tipo de encuentros o dilemas morales:
aquello que es obligatorio, lo que se debe hacer. Para rechazar la teoría del egoísmo y a la vez
apruebo esto, hazlo tú también”, mostrando así la del espectador inocente del daño que otro
Aquello que resulta obligatorio sólo se puede escapar de la idea de una benevolencia generali­
que el juicio moral señala una actitud y, al mis­ sufre; la del transgresor que causa daño; la del
conocer a través de la experiencia, por lo cual zada, Hume acude al concepto de simpatía, sen­
mo tiempo, intenta influir en la acción de otra transgresor virtual que siendo inocente cree
no puede emerger de la razón. Dado que sólo timiento que permite hacer propios los placeres
persona (McIntyre, 2001). Podemos entender, que causa daño; la de lección de varios interpe­
la pasión puede influir en la voluntad para otra y dolores de otros de una manera mecánica, sin
pues, esta versión modificada del emotivismo lantes morales, en donde se presenta el dilema
acción, podemos considerar que son los afectos que haya una buena voluntad o un sentimiento
moral como una teoría general del significado de elegir beneficiar a unos, mientras se puede
morales el fundamento de la moral (Strauss & egoísta hacia los demás. Hume explica en el tra­
de los conceptos morales, ligado al uso que tie­ dañar a otros; y la de atención de justicia, que
Cropsey, 1996; Schneewind, 2009). De esta ma­ tado la simpatía de la siguiente manera:
nen dichos juicios en el entorno social. se muestra como una situación similar a la an­
nera, Hume considera que la distinción entre la terior, pero donde intervienen aspectos como
Los espíritus de los hombres son similares en sus A continuación podremos ver cómo los sen­
virtud y el vicio depende más bien de los que llama sentimientos y operaciones, y no puede ser in­ el conflicto de intereses y cuestiones abstractas
un sentimiento moral. En la tercera parte del trata­ timientos y las pasiones humanas, expuestas por
fluido uno de ellos por alguna afección de la que como los derechos humanos, el deber y la reci­
do lo expone así: todos los demás no sean en algún grado suscep­
Hobbes y Hume como fundamento de la moral,
procidad (Hoffman, 2002). Todas las situacio­
tibles. Lo mismo que en las cuerdas enlazadas, han sido retomados en las teorías contemporá­
nes tienen como motor la empatía en tanto que
La moralidad, por consiguiente, es más propia­ de un modo igual, el movimiento de la uno se neas que explican la dimensión moral a partir del
tipo de emoción moral.
mente sentida que juzgada, aunque este senti­ comunica al resto de ellas, las afecciones pasan desarrollo socio afectivo.
miento o afección es comúnmente tan suave y rápidamente de una persona a otra y ejecutan Eisenberg (2000) explica la existencia de
sutil que nos inclinamos a confundirlo con una movimientos correspondientes a toda criatura emociones morales y no morales. Las primeras
idea, según nuestra costumbre de tomar unas co­ humana. Cuando yo veo los afectos de la pasión 2. Desarrollo moral y emoción ocupan un papel fundamental en la vida moral:
sas por otras cuando existe entre ellas una gran en la voz y los gestos de una persona mi espíritu
semejanza (2005, p. 397). no sólo ponen un límite a los actos que pueden
pasa inmediatamente de estos afectos a sus cau­
Al observar las tendencias recientes en el ocasionar un daño directo o indirecto a otras
80 sas y se forma una idea vivaz de la pasión tal, que 81
La virtud, concebida por Hume, no es apro­ se convierte en el momento en la pasión misma. campo de la psicología del desarrollo moral, lla­ personas, también motivan actos en beneficio
bada por ser virtud, sino que es virtud por el De igual modo, cuando yo percibo las causas de ma la atención aquella que defiende el vínculo de otros. Por su parte, las emociones no mora­
hecho de ser aprobada. La impresión que surge una emoción mi espíritu es llevado a sus efectos entre el desarrollo socioemocional y el entendi­ les, como los estados de humor (mood states), se
de la virtud es placentera, mientras que la que y afectada con una emoción igual. […] Ninguna miento y cumplimiento de normas o principios relacionan con la percepción y el juicio acerca de
surge del vicio es desagradable. No significa que pasión de otro sujeto se descubre por si misma morales. Eisenberg (2000), Kochanska (1997) y lo justo o lo injusto.
inmediatamente al espíritu. Solamente somos Hoffman (1983, 1984, 2002), entre otros auto­
la aprobación sea un inferencia del placer, sino La pena (embarrasment), la culpa (guilt) y la ver­
sensibles a sus causas y efectos. De esto inferi­
que la aprobación es reducida al placer. Por lo res, han investigado en torno al rol que cum­ güenza (shame) son llamadas emociones morales
mos la pasión y, por consecuencia, éstos son los
cual, los sentimientos morales no son más que que dan lugar a nuestra simpatía (2005, p. 480). plen emociones como la vergüenza, la culpa o de auto­conciencia. Han sido etiquetadas de esta
placer y dolor. Pero son placer y dolor de una la empatía en la internalización de normas y la forma porque dependen de un entendimiento de
clase particular, en la manera en que son expe­ Lo que Hume revela es su creencia en la exis­ motivación de la conducta prosocial. A partir de la individualidad y de la evaluación del yo. Son
rimentados de manera diferentes a otros. Estas tencia de un sentimiento natural en los hom­ las evidencias recogidas han podido defender emociones negativas que evitan la trasgresión de
particularidades son: (1) sólo surgen de la con­ bres que los lleva a actuar con benevolencia o la idea de que sólo en la medida en que el ser las normas establecidas.
sideración y el carácter de los seres racionales; según las virtudes naturales. Sin embargo, no es humano experimenta cierto tipo de emociones
(2) surgen cuando éstas son consideraciones sin un sentimiento que se extienda a todos los seres complejas, es capaz de actuar conforme a prin­ De estas tres emociones, la pena es la emo­
referencia a nuestro interés particular (Strauss & humanos, sino tan sólo a aquellos con los que cipios morales. ción menos intensa y negativa y la más fugaz.
Cropsey, 1996). guardamos algún grado de cercanía o familiari­ Conlleva a una crítica de menor grado hacia el
Si bien es cierto que otras perspectivas del
dad. Es por esta razón que la justicia se hace yo. Puede comprenderse como el simple bo­
A diferencia de Hobbes, Hume rechaza la desarrollo también han reconocido el papel
necesaria, a saber, aparece allí donde la simpatía chorno experimentado tras haber infringido una
idea de una moral egoísta, dicho de otra forma, que cumplen las emociones en la moral, lo que
no se extiende. convención social.
la concepción de que las normas morales surgen caracteriza esta propuesta es el hecho de con­
del egoísmo y la competencia humana en el esta­ La teoría emotivista cobra una nueva for­ siderar que aquello que impide actuar a favor o Por otra parte, la culpa ha sido definida de
do de naturaleza. Pero a la vez, Hume evita afir­ ma en la filosofía contemporánea con Charles en contra de ciertos principios es la experien­ diversas maneras. Para Eisenberg (2000), desde

Polisemia No. 13, 76 - 85. El emotivismo y su influencia en las teorías contemporáneas del desarrollo moral. Bogotá, ISSN: 1900-4648. Enero - junio de 2012 Polisemia No. 13, 76 - 85. El emotivismo y su influencia en las teorías contemporáneas del desarrollo moral. Bogotá, ISSN: 1900-4648. Enero - junio de 2012
Juan Carlos Marulanda Hernández El emotivismo y su influencia en las teorías contemporáneas del desarrollo moral

la perspectiva del desarrollo moral, la definición cionales de la personalidad y el temperamen­ sentir culpa o la vergüenza y ayudará a otros, Conclusiones
de la culpa debe distinguirse de la concepción to. Es similar a otra emoción moral llamada en tanto se identifica con las emociones que
mantenida por la teoría psicoanalítica. Freud simpatía (sympathy), pero aunque ésta última ello experimentan tras su sufrimiento.
(1929 [1930]; citado por Hoffman, 1983) conci­ es una respuesta emocional que se deriva La filosofía moral se ha caracterizado por su
bió la culpa como el sentimiento que surge ante igualmente a partir de la comprensión de los Finalmente, al referirse a la internaliza­ interés en la búsqueda de argumentos que per­
el conflicto entre la combinación de erotismo y estados emocionales o condiciones experi­ ción, la teoría socio emocional se presenta mitan explicar los fundamentos de los sistemas
hostilidad dirigida hacía los padres y la ansiedad mentados por otros, no supone sentir lo que como una propuesta actual que recoge as­ éticos y políticos. De esta manera, el emotivis­
por la posibilidad de la pérdida del amor paren­ el otro siente sino más bien experimentar do­ pectos planteados por la teoría psicoanalíti­ mo moral funciona en la filosofía como una
tal. En este sentido, la culpa se relaciona con el lor o preocupación por la situación que expe­ ca, la teoría del aprendizaje social y la teoría teoría del significado de los conceptos mora­
sufrimiento y los problemas de adaptación. En rimenta el otro. Por ende, la simpatía está más de la atribución. Para las tres teorías, desde les que argumento que dichos fundamentos se
contraste, Eisenberg (2000) propone que la idea comprometida con el altruismo y la conducta el exterior se genera la prohibición, el casti­ encuentran sujetos a nuestros afectos o senti­
de culpa que mejor se acomoda al concepto de prosocial que la empatía­identificación. go o la presión con respecto a ciertos actos, mientos. Mientras tanto, la psicología moral se
emoción moral se refiere más al arrepentimien­ lo cual le permite al niño comprender cuáles ha interesado por explicar qué tipo de factores
to o remordimiento que acompaña una acción El segundo aspecto del que se ocupa la son los principios a los que debe ajustar su influyen en la forma en que elaboramos juicios
inadecuada. Al sentir culpa, el infractor acepta teoría socio emocional es la internalización de conducta: La teoría psicoanalítica plantea que morales y actuamos frente a ciertas situaciones
su responsabilidad y busca enmendar el daño o los principios o las normas morales. Hoffman el conflicto entre el deseo y la cultura hace que comprometen un daño hacia los demás.
recibir un castigo. (1983) define una norma moral como aquella emerger la culpa, emoción que da lugar a la Así, la diferencia entre ambas disciplinas queda
que ordena actuar, tomando en consideración formación de la instancia denominada súper establecida por la diferencia entre la dimensión
Aunque la vergüenza y la culpa tienden a las necesidades de otros de la misma manera en yo, que es la instancia moral o el conjunto normativa y descriptiva de la moral.
confundirse, la diferencia entre ambas se en­ que se toman en consideración las propias ne­ de normas culturales internalizadas, distinta No obstante, hemos visto cómo las re­
cuentra en que la primera de ellas implica una cesidades. Esto supone actuar en búsqueda del al ello (lo inconsciente) y el yo (lo consciente) flexiones propias de la tradición filosófica
mayor intensidad y una crítica más severa al bienestar propio y de los otros, al tiempo que se (Freud, 1929 [1930]); la teoría del aprendizaje traspasan la frontera disciplinar y son reto­
yo. Quien se avergüenza por haber traspasado evita causar cualquier tipo de daño. Se conside­ social propone que el niño asocia el castigo madas desde un abordaje científico. Este es
un límite permitido, se evalúa de manera ne­ ra que una norma moral ha sido internalizada y la acción, de tal manera que luego es capaz el caso de las teorías contemporáneas del de­
gativa, siente desprecio por sí mismo y busca cuando la persona siente la obligación de ac­ de anticipar la aparición de la sanción y como sarrollo moral que defienden la influencia de
evitar u ocultarse de los demás (Ferguson & tuar conforme a la norma, aun en la ausencia de efecto experimenta un estado de ansiedad
82 los afectos en nuestros actos y juicios mora­ 83
Stegge, 1998; citado por Eisenberg, 2000). cualquier posibilidad de castigo o recompensa que le impide actuar (Eisenberg, 2000). Para les. Es evidente que el interés de los abordajes
De otro lado, la repuesta de empatía­ externa. Antes de la internalización de la nor­ la teoría de la atribución, la emoción emerge teóricos presentados en la psicología no ha
identificación (empathy-related) es conside­ ma, el niño actúa con el fin de mantener la ar­ gracias al significado que el niño le otorga al tenido un fuerte interés en el problema del
rada también como una emoción moral monía en la relación con sus padres y evitar el castigo que espera recibir por una acción in­ significado del lenguaje moral. Por lo tanto,
(Eisenberg, 2000; Hoffman, 1984). Ésta es castigo o la pérdida de amor. correcta o a los posibles efectos dañinos de la no podemos referirnos a un emotivismo con
definida como una respuesta afectiva que acción cometida (Eisenberg, 2000). la acepción que ha tenido en filosofía. Lo que
La internalización conlleva, además, un
proviene de la aprehensión o comprensión no nos impide resaltar las coincidencias entre
conflicto entre la tentación de actuar en be­ A partir de allí, Eisenberg (2000) y Hoffman
de las condiciones o estados emocionales ex­ las posturas filosóficas y psicológicas descri­
neficio propio, de manera egoísta, y actuar (1983) le otorgan importancia a la disciplina
perimentados por otros; la respuesta afectiva tas, permitiéndonos hablar de una forma de
conforme a las necesidades de otros. Las impartida por los padres o cuidadores del niño.
empática guarda una similitud aquello que la emotivismo en Psicología o la postura que
emociones morales aparecerán en beneficio Plantean que la importancia de la disciplina apa­
otra persona siente o puede llegar a sentir defiende el componente afectivo como fun­
del cumplimiento de la norma. Visto de otra rece ante el conflicto entre los requerimientos
en una situación particular. Hoffman (2002) damento de nuestra moralidad.
forma, se hace necesaria una experiencia sig­ morales de una situación determinada y el de­
la describe como un estado afectivo unido a La anterior idea nos sugiere que se nos mues­
nificativa que nos lleve a abandonar los bene­ seo de satisfacción de los deseos propios. Las
un principio moral, el cual se activa en situa­ tra una misma postura desde dos niveles de dis­
ficios del comportamiento egoísta. Cuando sanciones y recompensas externas conducen al
ciones particulares con víctimas. La función cusión distintos frente al mismo problema, el
hablamos de internalización de la norma su­ cumplimiento de la norma. La internalización
de este afecto es motivar el juicio o la acción de la moral. Empero, el intento de la tradición
ponemos que dicha experiencia debe darse de la norma supone el reemplazo del premio
ante dichas circunstancias, motivación que empirista por construir una ciencia del hombre
al interior del individuo y corresponde a los o el castigo por una emoción agradable o des­
no genera de manera suficiente el principio sobre una base científica, aspecto que en el que
estados emocionales morales. El individuo agradable en el niño. En conclusión, la norma
moral por sí solo. avanza mucho más Hume que Hobbes y que
actuará, entonces, eludiendo experimentar internalizada motiva el acto moral en función
La empatía ha sido relacionada con la re­ las emociones morales que le resultan des­ de la búsqueda o evitación de ciertos estados queda claro por las cualidades del Tratado de la
gulación emocional y las diferencias disposi­ agradables: se evita dañar a otros para no emocionales. naturaleza humana, puede considerarse como un

Polisemia No. 13, 76 - 85. El emotivismo y su influencia en las teorías contemporáneas del desarrollo moral. Bogotá, ISSN: 1900-4648. Enero - junio de 2012 Polisemia No. 13, 76 - 85. El emotivismo y su influencia en las teorías contemporáneas del desarrollo moral. Bogotá, ISSN: 1900-4648. Enero - junio de 2012
Juan Carlos Marulanda Hernández El emotivismo y su influencia en las teorías contemporáneas del desarrollo moral

la perspectiva del desarrollo moral, la definición cionales de la personalidad y el temperamen­ sentir culpa o la vergüenza y ayudará a otros, Conclusiones
de la culpa debe distinguirse de la concepción to. Es similar a otra emoción moral llamada en tanto se identifica con las emociones que
mantenida por la teoría psicoanalítica. Freud simpatía (sympathy), pero aunque ésta última ello experimentan tras su sufrimiento.
(1929 [1930]; citado por Hoffman, 1983) conci­ es una respuesta emocional que se deriva La filosofía moral se ha caracterizado por su
bió la culpa como el sentimiento que surge ante igualmente a partir de la comprensión de los Finalmente, al referirse a la internaliza­ interés en la búsqueda de argumentos que per­
el conflicto entre la combinación de erotismo y estados emocionales o condiciones experi­ ción, la teoría socio emocional se presenta mitan explicar los fundamentos de los sistemas
hostilidad dirigida hacía los padres y la ansiedad mentados por otros, no supone sentir lo que como una propuesta actual que recoge as­ éticos y políticos. De esta manera, el emotivis­
por la posibilidad de la pérdida del amor paren­ el otro siente sino más bien experimentar do­ pectos planteados por la teoría psicoanalíti­ mo moral funciona en la filosofía como una
tal. En este sentido, la culpa se relaciona con el lor o preocupación por la situación que expe­ ca, la teoría del aprendizaje social y la teoría teoría del significado de los conceptos mora­
sufrimiento y los problemas de adaptación. En rimenta el otro. Por ende, la simpatía está más de la atribución. Para las tres teorías, desde les que argumento que dichos fundamentos se
contraste, Eisenberg (2000) propone que la idea comprometida con el altruismo y la conducta el exterior se genera la prohibición, el casti­ encuentran sujetos a nuestros afectos o senti­
de culpa que mejor se acomoda al concepto de prosocial que la empatía­identificación. go o la presión con respecto a ciertos actos, mientos. Mientras tanto, la psicología moral se
emoción moral se refiere más al arrepentimien­ lo cual le permite al niño comprender cuáles ha interesado por explicar qué tipo de factores
to o remordimiento que acompaña una acción El segundo aspecto del que se ocupa la son los principios a los que debe ajustar su influyen en la forma en que elaboramos juicios
inadecuada. Al sentir culpa, el infractor acepta teoría socio emocional es la internalización de conducta: La teoría psicoanalítica plantea que morales y actuamos frente a ciertas situaciones
su responsabilidad y busca enmendar el daño o los principios o las normas morales. Hoffman el conflicto entre el deseo y la cultura hace que comprometen un daño hacia los demás.
recibir un castigo. (1983) define una norma moral como aquella emerger la culpa, emoción que da lugar a la Así, la diferencia entre ambas disciplinas queda
que ordena actuar, tomando en consideración formación de la instancia denominada súper establecida por la diferencia entre la dimensión
Aunque la vergüenza y la culpa tienden a las necesidades de otros de la misma manera en yo, que es la instancia moral o el conjunto normativa y descriptiva de la moral.
confundirse, la diferencia entre ambas se en­ que se toman en consideración las propias ne­ de normas culturales internalizadas, distinta No obstante, hemos visto cómo las re­
cuentra en que la primera de ellas implica una cesidades. Esto supone actuar en búsqueda del al ello (lo inconsciente) y el yo (lo consciente) flexiones propias de la tradición filosófica
mayor intensidad y una crítica más severa al bienestar propio y de los otros, al tiempo que se (Freud, 1929 [1930]); la teoría del aprendizaje traspasan la frontera disciplinar y son reto­
yo. Quien se avergüenza por haber traspasado evita causar cualquier tipo de daño. Se conside­ social propone que el niño asocia el castigo madas desde un abordaje científico. Este es
un límite permitido, se evalúa de manera ne­ ra que una norma moral ha sido internalizada y la acción, de tal manera que luego es capaz el caso de las teorías contemporáneas del de­
gativa, siente desprecio por sí mismo y busca cuando la persona siente la obligación de ac­ de anticipar la aparición de la sanción y como sarrollo moral que defienden la influencia de
evitar u ocultarse de los demás (Ferguson & tuar conforme a la norma, aun en la ausencia de efecto experimenta un estado de ansiedad
82 los afectos en nuestros actos y juicios mora­ 83
Stegge, 1998; citado por Eisenberg, 2000). cualquier posibilidad de castigo o recompensa que le impide actuar (Eisenberg, 2000). Para les. Es evidente que el interés de los abordajes
De otro lado, la repuesta de empatía­ externa. Antes de la internalización de la nor­ la teoría de la atribución, la emoción emerge teóricos presentados en la psicología no ha
identificación (empathy-related) es conside­ ma, el niño actúa con el fin de mantener la ar­ gracias al significado que el niño le otorga al tenido un fuerte interés en el problema del
rada también como una emoción moral monía en la relación con sus padres y evitar el castigo que espera recibir por una acción in­ significado del lenguaje moral. Por lo tanto,
(Eisenberg, 2000; Hoffman, 1984). Ésta es castigo o la pérdida de amor. correcta o a los posibles efectos dañinos de la no podemos referirnos a un emotivismo con
definida como una respuesta afectiva que acción cometida (Eisenberg, 2000). la acepción que ha tenido en filosofía. Lo que
La internalización conlleva, además, un
proviene de la aprehensión o comprensión no nos impide resaltar las coincidencias entre
conflicto entre la tentación de actuar en be­ A partir de allí, Eisenberg (2000) y Hoffman
de las condiciones o estados emocionales ex­ las posturas filosóficas y psicológicas descri­
neficio propio, de manera egoísta, y actuar (1983) le otorgan importancia a la disciplina
perimentados por otros; la respuesta afectiva tas, permitiéndonos hablar de una forma de
conforme a las necesidades de otros. Las impartida por los padres o cuidadores del niño.
empática guarda una similitud aquello que la emotivismo en Psicología o la postura que
emociones morales aparecerán en beneficio Plantean que la importancia de la disciplina apa­
otra persona siente o puede llegar a sentir defiende el componente afectivo como fun­
del cumplimiento de la norma. Visto de otra rece ante el conflicto entre los requerimientos
en una situación particular. Hoffman (2002) damento de nuestra moralidad.
forma, se hace necesaria una experiencia sig­ morales de una situación determinada y el de­
la describe como un estado afectivo unido a La anterior idea nos sugiere que se nos mues­
nificativa que nos lleve a abandonar los bene­ seo de satisfacción de los deseos propios. Las
un principio moral, el cual se activa en situa­ tra una misma postura desde dos niveles de dis­
ficios del comportamiento egoísta. Cuando sanciones y recompensas externas conducen al
ciones particulares con víctimas. La función cusión distintos frente al mismo problema, el
hablamos de internalización de la norma su­ cumplimiento de la norma. La internalización
de este afecto es motivar el juicio o la acción de la moral. Empero, el intento de la tradición
ponemos que dicha experiencia debe darse de la norma supone el reemplazo del premio
ante dichas circunstancias, motivación que empirista por construir una ciencia del hombre
al interior del individuo y corresponde a los o el castigo por una emoción agradable o des­
no genera de manera suficiente el principio sobre una base científica, aspecto que en el que
estados emocionales morales. El individuo agradable en el niño. En conclusión, la norma
moral por sí solo. avanza mucho más Hume que Hobbes y que
actuará, entonces, eludiendo experimentar internalizada motiva el acto moral en función
La empatía ha sido relacionada con la re­ las emociones morales que le resultan des­ de la búsqueda o evitación de ciertos estados queda claro por las cualidades del Tratado de la
gulación emocional y las diferencias disposi­ agradables: se evita dañar a otros para no emocionales. naturaleza humana, puede considerarse como un

Polisemia No. 13, 76 - 85. El emotivismo y su influencia en las teorías contemporáneas del desarrollo moral. Bogotá, ISSN: 1900-4648. Enero - junio de 2012 Polisemia No. 13, 76 - 85. El emotivismo y su influencia en las teorías contemporáneas del desarrollo moral. Bogotá, ISSN: 1900-4648. Enero - junio de 2012
Juan Carlos Marulanda Hernández El emotivismo y su influencia en las teorías contemporáneas del desarrollo moral

antecedente de suma importancia, quizás poco temáticas y posturas que protagonizan el de­
reconocido para la psicología moral. Una lec­ bate sobre la moral. Aunque se dejan de lado
tura más atenta de estas discusiones en la filo­ críticas a este enfoque y discusiones con otras
sofía moral puede generar reflexiones aún más posturas, consideramos que la información
interesantes para el abordaje empírico. suministrada puede ser de gran utilidad para
Finalmente, cabe aclarar que lo expuesto en aquellos interesados en la cuestión moral desde
este documento representa sólo un parte de las sus diversas disciplinas.

Referencias bibliográficas

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Polisemia No. 13, 76 - 85. El emotivismo y su influencia en las teorías contemporáneas del desarrollo moral. Bogotá, ISSN: 1900-4648. Enero - junio de 2012 Polisemia No. 13, 76 - 85. El emotivismo y su influencia en las teorías contemporáneas del desarrollo moral. Bogotá, ISSN: 1900-4648. Enero - junio de 2012
Juan Carlos Marulanda Hernández El emotivismo y su influencia en las teorías contemporáneas del desarrollo moral

antecedente de suma importancia, quizás poco temáticas y posturas que protagonizan el de­
reconocido para la psicología moral. Una lec­ bate sobre la moral. Aunque se dejan de lado
tura más atenta de estas discusiones en la filo­ críticas a este enfoque y discusiones con otras
sofía moral puede generar reflexiones aún más posturas, consideramos que la información
interesantes para el abordaje empírico. suministrada puede ser de gran utilidad para
Finalmente, cabe aclarar que lo expuesto en aquellos interesados en la cuestión moral desde
este documento representa sólo un parte de las sus diversas disciplinas.

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Polisemia No. 13, 76 - 85. El emotivismo y su influencia en las teorías contemporáneas del desarrollo moral. Bogotá, ISSN: 1900-4648. Enero - junio de 2012 Polisemia No. 13, 76 - 85. El emotivismo y su influencia en las teorías contemporáneas del desarrollo moral. Bogotá, ISSN: 1900-4648. Enero - junio de 2012