Está en la página 1de 1

Masca la Iguana

Negros, mente sucia y Héctor Suárez

Luis Fernando Paredes Porras

Mi generación creció viendo los personajes de Héctor Suárez, hoy que ha muerto este maravilloso
actor y creador, crítico desde hace muchos años de los vicios que como sociedad tenemos, el país
pierde mucho con él porque sus personajes visibilizaron en la televisión mexicana, en los tiempos
de su brutal hegemonía, la complicada idiosincrasia de nuestra sociedad.

El negro Tomás, personaje que refiere a un adolescente que cuenta adivinanzas a su madre sirvió
para visibilizar a la población que hoy denominamos afromexicana, así en medio del doble sentido
y la mente “sucia y cochambrosa” de la madre que todo lo mal interpretaba en nombre de la
audiencia, el negro Tomás, eso sí, apoyado en los clichés, nos presentó a los negros de las costas de
México.

El conteo de la población derivada de la tercera raíz, por parte del INEGI a través del censo de
población 2020, está en suspenso por la pandemia, así como las campañas para el
autoreconocimiento de la negritud. Hoy la muerte de Héctor Suárez me trajo la claridad que fue, en
mi contexto, el primer negro a quien la televisión en mi época le puso atención desde la comedia.
Mientras Héctor Suárez fallecía y con él, el negro Tomás, “niño bueno y santo” en los Estados Unidos
otro afrodescendiente es el protagonista de un movimiento social con muchas aristas peligrosas que
nunca provocan risa.

La iguana me pregunta mi opinión sobre los afromexicanos, le digo que luego le contesto, que la
invito a que veamos primero las adivinanzas del El negro Tomás, para ver si ella, al igual que su
mamá - la del negro, no la de la iguana - , tienen la mente sucia y cochambrosa. Gracias Héctor
Suárez, muchas gracias por todo.