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LICENCIATURA EN DERECHO

PARTICIPANTE

Danyeli Soribel Brito Vargas

MATRICULA

16-3531

MATERIA

DERECHO ADMINISTRATIVO

FACILITADOR /A

 LUCRECIA JIMENEZ ESCOBOZA

TEMA

PRINCIPIOS DEL DERECHO ADMINISTRATIVO PUBLICO

Santiago de los Caballeros, 19 días del mes de Marzo del 2020,


República Dominicana
INTRODUCCION

Los principios, en general, constituyen el soporte jurídico institucional de un Estado


Social Democrático de Derecho. Se debe entender por procedimiento administrativo a
una pluralidad de actos coordinados entre sí, de manera que, sin cada acto anterior,
ninguno de los posteriores tiene validez y, contrariamente, sin cada acto posterior,
ninguno de los anteriores tiene eficacia.

Esto quiere decir que el procedimiento administrativo es una ordenación interna de una
pluralidad de operaciones expresada en actos diversos realizados heterogéneamente por
varios sujetos u órganos, operaciones y actos que se articulan a la producción de un acto
final, no obstante su relativa autonomía.

En este entendimiento, el derecho se compone de la realidad y de valores y normas; en


consecuencia, un principio es más un criterio fundamental en sí mismo que marca, de
alguna manera, el sentido de justicia de las normas jurídicas, los principios no son reglas
de las que se pueda deducir conclusiones por un razonamiento lógico, por el contrario,
son formas de comprender y hacer funcionar el derecho para que este sea justo.

El principio del derecho contenido en la ley, prácticamente, ya no es considerado un


principio como fuente supletoria, por el contrario, es precepto legal; los principios que
informan el propio sistema legal están implícitamente contenidos en el mismo, aplicarlos
es aplicar el espíritu de las leyes y ello es aplicar las leyes mismas, que de espíritu y letra
componen, en consecuencia, los principios de la ley entran en vigencia inmediatamente
cuando entra en vigor la propia ley.
Elabore un mapa mental, acerca de los principios de la administración pública
contenidos en la Constitución dominicana.

1) El estatuto de los funcionarios públicos, el acceso a la función pública con arreglo al


mérito y capacidad de los candidatos, la formación y capacitación especializada, el
régimen de incompatibilidades de los funcionarios que aseguren su imparcialidad en el
ejercicio de las funciones legalmente conferidas.
2) El procedimiento a través del cual deben producirse las resoluciones y actos
administrativos, garantizando la audiencia de las personas interesadas, con las
excepciones que establezca la ley.

Artículo 139.- Control de legalidad de la Administración Pública. Los tribunales


controlarán la legalidad de la actuación de la Administración Pública. La ciudadanía
puede requerir ese control a través de los procedimientos establecidos por la ley.

Artículo 140.- Regulación incremento remuneraciones. Ninguna institución pública o


entidad autónoma que maneje fondos públicos establecerá normas o disposiciones
tendentes a incrementar la remuneración o beneficios a sus incumbentes o directivos,
sino para un período posterior al que fueron electos o designados. La inobservancia de
esta disposición será sancionada de conformidad con la ley.

IMPORTANCIA EN EL DERECHO

Los principios tiene un valor importante en las sociedades, porque en sus orígenes están
ligado con la parte axiológica y de los valores, el aspecto moral y ético de un
conglomerado, por ello son baluarte del hombre o la mujer honesta, del profesional, de
los ciudadanos y de todo colectivo.

En derecho se dice que son mandatos de optimización que irradian o iluminan todo el
cuerpo legislativo, por eso siempre aparecen en la primera parte de las leyes y muchas,
no lo incluyen dentro de sus artículos, le dan un numeral diferente, quizás para destacar
su supremacía ante la norma.

En término conceptual son definidos; como una proposición clara y evidente no


susceptible de demostración, sobre la cual se funda una determinada valoración de
justicia de una sociedad y se construyen las instituciones del Derecho y que en un
momento histórico determinado informa del contenido de las normas jurídicas de un
Estado. Se acude a los principios para tratar de encontrar luz, donde solo hay tiniebla.
Por ellos los principios cumplen con la función de dirección, interpretación e integración.

DISTINCIÓN DE PRINCIPIOS, VALORES, REGLAS Y NORMAS.

La diferencia más importante está en el distinto “tratamiento” que la ciencia del derecho
otorga a reglas y principios. Sólo a las reglas se aplican los variados y virtuosistas
métodos de la interpretación jurídica que tiene por objeto el lenguaje del legislador. En
las formulaciones de los principios hay poco que interpretar de este modo. Por lo general,
su significado lingüístico es autoevidente y no hay nada que deba ser sacado a la luz
razonando sobre las palabras. Las fórmulas “de principio” suelen ser expresiones
banales “producto de una recepción jurídica de tercera o cuarta mano”, pero no por ello
menos venerables, que remiten a tradiciones históricas, contextos de significado. Más
que interpretadas a través del análisis del lenguaje, deben ser entendidas en sus hechos.
Las reglas “se obedecen” he ahí la importancia de determinar con precisión los
preceptos que el legislador establece por medio de las formulaciones que contienen las
reglas; a los principios, en cambio, “se presta adhesión” y, por ello, es importante
comprender el mundo de valores, las grandes opciones de cultura jurídica de las que
forman parte y a las que las palabras no hacen sino una simple alusión. La diferencia
entre reglas y principios no es simplemente una diferencia de grado, si no conceptual.
Las reglas son normas que reclaman un cumplimiento pleno, y en esa medida, pueden
ser solo cumplidas o incumplidas. Si una regla es válida, entonces es obligatorio hacer
precisamente lo que ordena. Las reglas contienen por ello determinaciones en la arena
fáctica. La forma de aplicación de las reglas es la subsunción. Los principios son normas
que ordenan realizar algo en la medida de lo posible, en relación con las posibilidades en
el terreno de los hechos. Los principios son mandatos de optimización caracterizados por
ser cumplidos en diversos grados. La forma característica de aplicación de los principios
es la ponderación

PRINCIPIOS CONSTITUCIONALES DE LA ADMINISTRACIÓN PÚBLICA

La comprensión del tema de los principios es tan importante en el mundo del derecho y
en especial de la rama administrativa, que preferimos verlos por parte, siendo la primera
los principios de la Administración Pública, aunque esto irradian la disciplina jurídica
completa. En esta parte el catálogo de principios está contenido en el artículo 138 de la
constitución dominicana que lo enumera: La Administración Pública está sujeta en su
actuación a los principios de eficacia, jerarquía, objetividad, igualdad, transparencia,
economía, publicidad y coordinación. Aclaramos que estos son sólo de la administración
más adelante veremos los principios del Derecho Administrativos y del Procedimiento,
aunque muchos de ellos pueden cambiar de significado del acuerdo al área
administrativa de que se trate.

Los indicados principios lo veremos de forma sucinta, porque lo que se busca es que los
lectores tengan una guía que le motive para seguir hurgando sobre esta temática
jurídica. Principio de Eficacia: Es un principio de gran interés para la administración, no
es casual que en la constitución haya sido colocado de primero, porque esta tiene que
ver con el logro de los objetivos que se persigue con determinada acción institucional. La
Ley No. 107-13, en su artículo 3 numeral 6 consagra este principio al expresar que “En
cuya virtud en los procedimientos administrativos las autoridades removerán de oficio los
obstáculos puramente formales, evitarán la falta de respuesta a las peticiones
formuladas, las dilaciones y los retardos.

La eficacia tiene que ver con que se alcancen los fines propuestos por la administración
pública. Principio de Jerarquía.
PRINCIPIOS FUNDAMENTALES DE LA ORGANIZACIÓN Y FUNCIONAMIENTO DE
LA ADMINISTRACIÓN PÚBLICA SEGÚN LA LEY NO. 247-12

El artículo 12 de la Ley No. 247-12, contiene 17 principios orgánicos, y establece que la


Administración Pública actúa sometida al ordenamiento jurídico del Estado y se organiza
y desarrolla su actividad de acuerdo con los siguientes principios

Principio de unidad de la Administración Pública, Principio de juridicidad, Principio de


lealtad institucional, Principios de coordinación y colaboración, Principio de
funcionamiento planificado y evaluación del desempeño y de los Resultados, Principio de
eficacia de la actividad administrativa, Principio de racionalidad, Principio de
responsabilidad fiscal de la organización, Principio de rendición de cuentas, Principio de
transparencia, principio de publicidad, Principio de participación en las políticas públicas,
Principio de competencia, principio de jerarquía, Principio de simplicidad y cercanía
organizativa a los particulares y principio de responsabilidad civil y penal. Dada la
amplitud estos principios, solo desarrollaremos algunos, pero si se quiere profundizar lo
remitimos al artículo 12 de la supra indicada ley.

Principio de unidad de la Administración Pública: Para el cumplimiento de este principio


se requiere que las autoridades del Estado determinen las condiciones y normas
esenciales de organización y funcionamiento de los servicios públicos, lo cual requiere
disponer y ejercer un control jerárquico, de fiscalización o de tutela, para garantizar la
protección del interés general y de los derechos de las personas.

Principio de lealtad institucional: Los entes y órganos que conforman la Administración


Pública actúan y se relacionan de acuerdo con el principio de lealtad institucional y, en
consecuencia: (i) respetarán el ejercicio legítimo de las competencias por parte de otros
órganos y entes administrativos.

Principios de coordinación y colaboración: La organización de la Administración Pública


comprenderá la asignación de competencias, relaciones, instancias y sistemas de
coordinación necesarios para mantener una orientación institucional coherente, que
garantice la complementariedad de las misiones y competencias de los entes y órganos
administrativos de conformidad con la Constitución y la ley.

Principio de racionalidad. El tamaño y la estructura organizativa interna de los entes y


órganos de la Administración Pública serán proporcionales y consistentes con los fines y
propósitos que les han sido asignados.

Principio de responsabilidad fiscal de la organización. No podrán crearse nuevos entes y


órganos en la Administración Pública que impliquen un aumento en el gasto corriente o
endeudamiento del Estado y de las entidades descentralizadas territorialmente, sin que
se creen o prevean nuevas fuentes de ingresos ordinarios de igual o mayor magnitud a la
necesaria para permitir su funcionamiento.
PRINCIPIOS QUE RIGEN LAS ACTUACIONES Y LOS PROCESOS
ADMINISTRATIVOS SEGÚN LA LEY 107-13

En esta parte trabajaremos los principios que establece la ley 107-13 sobre los derechos
de las personas en sus relaciones con la administración y de procedimientos
administrativos, esta ley que aunque es del 2013 entró en vigencia en el 2015 constituye
el instrumento jurídico idóneo que regula las relaciones de los entes del Estado con la
sociedad. La norma en su artículo 3 contiene 22 principios, por lo que su sólo análisis se
llevaría ciento de páginas, por tal razón procederemos a listarlo y luego explicaremos
algunos si lo consideramos necesario:

1-Principio de juridicicidad. 11. Principio de imparcialidad e


independencia.
2. Principio de servicio objetivo a las
personas 12. Principio de relevancia

3. Principio promocional 13. Principio de coherencia.

4. Principio de racionalidad 14. Principio de buena fe

5. Principio de igualdad de trato. 15. Principio de confianza legítima

6. Principio de eficacia. 16. Principio de asesoramiento.

7. Principio de publicidad de las normas, 17. Principio de responsabilidad.


de los procedimientos y del entero
quehacer administrativo. 18. Principio de facilitación.

8. Principio de seguridad jurídica, de 19. Principio de celeridad.


previsibilidad y certeza normativa 20. Principio de protección de la
9. Principio de proporcionalidad intimidad.

10. Principio de ejercicio normativo del 21. Principio de ética.


poder 22. Principio de debido proceso.

1. Principio de juridicidad: Conforme a este principio toda la actuación administrativa se


somete plenamente al ordenamiento jurídico del Estado, tal como lo establece el artículo
138 de nuestra Carta Magna. Siendo así la actuación de la administración pública no
puede ser de manera caprichosa y de manera discrecional. La discrecionalidad solo debe
emplearse cuando es autorizada por la ley, pero fuera de ahí los servidores y
funcionarios de la administración pública solo pueden realizar lo que la ley le facultad
hacer, de lo contrario se estarían colocando de espalda a la Constitución que le exige
someterse al imperio de la ley.
Al respecto el artículo 12-2 de la Ley No. 247-12, establece que la Administración Pública
se organiza y actúa de conformidad con el principio de juridicidad, por el cual la
asignación, distribución y ejecución de las competencias de los entes y órganos
administrativos se sujeta a lo dispuesto por la Constitución, las leyes y los reglamentos
dictados formal y previamente conforme al derecho.

El artículo 14 de la Ley No. 107-13 sanciona con la nulidad absoluta el acto


administrativo cuando sea el resultado del ejercicio de potestades discrecionales.

El artículo 139 de la Constitución dominicana, controla de manera judicial la


administración pública y no distingue la actuación reglada o discrecional. El control de la
discrecionalidad se controla a través de la motivación del acto administrativo dictado en
el ejercicio de una actividad discrecional, pues en el artículo 14 de la Ley 107-13 se
sanciona con la nulidad absoluta el acto administrativo que carece de motivación.

2. Principio de servicio objetivo a las personas: Que se proyecta a todas las actuaciones
administrativas y de sus agentes y que se concreta en el respeto a los derechos
fundamentales de las personas, proscribiendo toda actuación administrativa que
dependa de parcialidades de cualquier tipo. Este principio impone a la administración
pública y sus agentes la obligación de respetar los derechos fundamentales de los
administrados y de manejarse con la debida imparcialidad.

3. Principio promocional: Expresado en la creación de las condiciones para que la


libertad y la igualdad de oportunidades de las personas y de los grupos en que se
integran sean reales y efectivos, removiendo los obstáculos que impidan su cumplimiento
y fomentando igualmente la participación.

4. Principio de racionalidad: Que se extiende especialmente a la motivación y


argumentación que debe servir de base a la entera actuación administrativa. La
Administración debe actuar siempre a través de buenas decisiones administrativas que
valoren objetivamente todos los intereses en juego de acuerdo con la buena gobernanza
democrática.

5. Principio de igualdad de trato: Por el que las personas que se encuentren en la misma
situación serán tratados de manera igual, garantizándose, con expresa motivación en los
casos concretos, las razones que puedan aconsejar la diferencia de trato.

6. Principio de eficacia: En cuya virtud en los procedimientos administrativos las


autoridades removerán de oficio los obstáculos puramente formales, evitarán la falta de
respuesta a las peticiones formuladas, las dilaciones y los retardos.

7. Principio de publicidad de las normas, de los procedimientos y del entero quehacer


administrativo: En el marco del respeto del derecho a la intimidad y de las reservas que
por razones acreditadas de confidencialidad o interés general sea pertinente en cada
caso.
8. Principio de seguridad jurídica, de previsibilidad y certeza normativa: Por los cuales la
Administración se somete al derecho vigente en cada momento, sin que pueda variar
arbitrariamente las normas jurídicas y criterios administrativos.

9. Principio de proporcionalidad: Las decisiones de la Administración, cuando resulten


restrictivas de derechos o supongan un efecto negativo para las personas, habrán de
observar el principio de proporcionalidad, de acuerdo con el cual los límites o
restricciones habrán de ser aptos, coherentes y útiles para alcanzar el fin de interés
general que se persiga en cada caso; deberán ser necesarios, por no hallarse un medio
alternativo menos restrictivo y con igual grado de eficacia en la consecución de la
finalidad pública que pretenda obtenerse; y, finalmente, habrán de ser proporcionados en
sentido estricto, por generar mayores beneficios para el interés general y los intereses y
derechos de los ciudadanos, que perjuicios sobre el derecho o libertad afectado por la
medida restrictiva.

10. Principio de ejercicio normativo del poder: En cuya virtud la Administración Pública
ejercerá sus competencias y potestades dentro del marco de lo que la ley les haya
atribuido, y de acuerdo con la finalidad para la que se otorga esa competencia o
potestad, sin incurrir en abuso o desviación de poder, con respeto y observancia objetiva
de los intereses generales.

11. Principio de imparcialidad e independencia: El personal al servicio de la


Administración Pública deberá abstenerse de toda actuación arbitraria o que ocasione
trato preferente por cualquier motivo y actuar en función del servicio objetivo al interés
general, prohibiéndose la participación de dicho personal en cualquier asunto en el que él
mismo, o personas o familiares próximos, tengan cualquier tipo de intereses o pueda
existir conflicto de intereses.

12. Principio de relevancia: En cuya virtud las actuaciones administrativas habrán de


adoptarse en función de los aspectos más relevantes, sin que sea posible, como
fundamento de la decisión que proceda, valorar únicamente aspectos de escasa
consideración.

13. Principio de coherencia: Las actuaciones administrativas serán congruentes con la


práctica y los antecedentes administrativos salvo que por las razones que se expliciten
por escrito sea pertinente en algún caso apartarse de ellos.

14. Principio de buena fe: en cuya virtud las autoridades y los particulares presumirán el
comportamiento legal de unos y otros en el ejercicio de sus competencias, derechos y
deberes.

15. Principio de confianza legítima: En cuya virtud la actuación administrativa será


respetuosa con las expectativas que razonablemente haya generado la propia
Administración en el pasado.
16. Principio de asesoramiento: El personal al servicio de la Administración Pública
deberá asesorar a las personas sobre la forma de presentación de las solicitudes y su
tramitación.

17. Principio de responsabilidad: Por el que la Administración responderá de las lesiones


en los bienes o derechos de las personas ocasionados como consecuencia del
funcionamiento de la actividad administrativa. Las autoridades y sus agentes asumirán
las consecuencias de sus actuaciones de acuerdo con el ordenamiento jurídico.

18. Principio de facilitación: Las personas encontrarán siempre en la Administración las


mayores facilidades para la tramitación de los asuntos que les afecten, especialmente en
lo referente a identificar al funcionario responsable, a obtener copia sellada de las
solicitudes, a conocer el estado de tramitación, a enviar, si fuera el caso, el
procedimiento al órgano competente, a ser oído y a formular alegaciones o a la
referencia a los recursos susceptibles de interposición.

19. Principio de celeridad: En cuya virtud las actuaciones administrativas se realizarán


optimizando el uso del tiempo, resolviendo los procedimientos en plazo razonable que,
en todo caso, no podrá superar los dos meses a contar desde la presentación de la
solicitud en el órgano correspondiente, salvo que la legislación sectorial indique un plazo
mayor. En especial, las autoridades impulsarán oficiosamente los procedimientos e
incentivarán el uso de las tecnologías de la información y las comunicaciones a los
efectos de que los procedimientos se tramiten con diligencia y sin dilaciones
injustificadas, de manera escrita o a través de técnicas y medios electrónicos.

20. Principio de protección de la intimidad: De forma que el personal al servicio de la


Administración Pública que maneje datos personales respetará la vida privada y la
integridad de las personas, prohibiéndose el tratamiento de los datos personales con
fines no justificados y su transmisión a personas no autorizadas.

PRINCIPIOS RECTORES DE LOS PROCEDIMIENTOS CONSTITUCIONALES SEGÚN


LA LEY NO. 137-11.

El artículo 7 de la Ley No. 137-11 Orgánica del Tribunal Constitucional y de los


procedimientos constitucionales del 15 de julio de 2011, contiene 13 principios rectores
Derecho administrativo y sus procedimientos 78 por los que se ha de regir la Justicia
Constitucional, entendiéndose por esta, la que ejerce el Tribunal Constitucional y los
demás tribunales del orden judicial.

1) Accesibilidad. La jurisdicción debe estar libre de obstáculos, impedimentos,


formalismos o ritualismos que limiten irrazonablemente la accesibilidad y oportunidad de
la justicia.

2) Celeridad. Los procesos de justicia constitucional, en especial los de tutela de los


derechos fundamentales, deben resolverse dentro de los plazos constitucional y
legalmente previstos y sin demora innecesaria.
3) Constitucionalidad. Corresponde al Tribunal Constitucional y al Poder Judicial, en el
marco de sus respectivas competencias, garantizar la supremacía, integridad y eficacia
de la Constitución y del bloque de constitucionalidad.

4) Efectividad. Todo juez o tribunal debe garantizar la efectiva aplicación de las normas
constitucionales y de los derechos fundamentales frente a los sujetos obligados o
deudores de los mismos, respetando las garantías mínimas del debido proceso y está
obligado a utilizar los medios más idóneos y adecuados a las necesidades concretas de
protección frente a cada cuestión planteada, pudiendo conceder una tutela judicial
diferenciada cuando lo amerite el caso en razón de sus peculiaridades.

5) Favorabilidad. La Constitución y los derechos fundamentales deben ser interpretados


y aplicados de modo que se optimice su máxima efectividad para favorecer al titular del
derecho fundamental. Cuando exista conflicto entre normas integrantes del bloque de
constitucionalidad, prevalecerá la que sea más favorable al titular del derecho vulnerado.
Si una norma infraconstitucional es más favorable para el titular del derecho fundamental
que las normas del bloque de constitucionalidad, la primera se aplicará de forma
complementaria, de manera tal que se asegure el máximo nivel de protección. Ninguna
disposición de la presente ley puede ser interpretada, en el sentido de limitar o suprimir el
goce y ejercicio de los derechos y garantías fundamentales.

6) Gratuidad. La justicia constitucional no está condicionada a sellos, fianzas o gastos de


cualquier naturaleza que dificulten su acceso o efectividad y no está sujeta al pago de
costas, salvo la excepción de inconstitucionalidad cuando aplique.

7) Inconvalidabilidad. La infracción de los valores, principios y reglas constitucionales,


está sancionada con la nulidad y se prohíbe su subsanación o convalidación.

8) Inderogabilidad. Los procesos constitucionales no se suspenden durante los estados


de excepción y, en consecuencia, los actos adoptados que vulneren derechos protegidos
o que afecten irrazonablemente derechos suspendidos, están sujetos al control si
jurisdiccional.

9) Informalidad. Los procesos y procedimientos constitucionales deben estar exentos de


formalismos o rigores innecesarios que afecten la tutela judicial efectiva.

10) Interdependencia. Los valores, principios y reglas contenidos en la Constitución y en


los tratados internacionales sobre derechos humanos adoptados por los poderes
públicos de la República Dominicana, conjuntamente con los derechos y garantías
fundamentales de igual naturaleza a los expresamente contenidos en aquéllos, integran
el bloque de constitucionalidad que sirve de parámetro al control de la constitucionalidad
y al cual está sujeto la validez formal y material de las normas infraconstitucionales.

11) Oficiosidad. Todo juez o tribunal, como garante de la tutela judicial efectiva, debe
adoptar de oficio, las medidas requeridas para garantizar la supremacía constitucional y
el pleno goce de los derechos fundamentales, aunque no hayan sido invocadas por las
partes o las hayan utilizado erróneamente.

12) Supletoriedad. Para la solución de toda imprevisión, oscuridad, insuficiencia o


ambigüedad de esta ley, se aplicarán supletoriamente los principios generales del
Derecho Procesal Constitucional y sólo subsidiariamente las normas procesales afines a
la materia discutida, siempre y cuando no contradigan los fines de los procesos y
procedimientos constitucionales y los ayuden a su mejor desarrollo.

13) Vinculatoriedad. Las decisiones del Tribunal Constitucional y las interpretaciones que
adoptan o hagan los tribunales internacionales en materia de derechos humanos,
constituyen precedentes vinculantes para los poderes públicos y todos los órganos del
Estado.

RES IPSA LOQUITUR

Traducible por «la cosa habla por sí misma», es una regla de Evidence
o Derecho de prueba aplicable a los casos de responsabilidad civil extracontractual, y por
la cual se determina la culpa fundándose en que los hechos pueden hablar por sí
mismos. Los casos en que se aplica dicha regla probatoria, que más bien constituye
una presunción legal, suelen coincidir con los casos de ilicitud civil en que hay
objetivación de la responsabilidad; es decir, en los casos en que el daño producido se
relaciona directamente con la peligrosidad de las actividades en las cuales se produce el
daño con más frecuencia. La presunción establece que, de no haber
habido negligencia del agente, el daño no se habría producido

La doctrina del “res ipsa loquitur” o “la cosa habla por sí misma” se aplica en aquellos
casos en los que no se puede demostrar qué fue lo que provocó el daño pero, mediante
el estudio de las circunstancias que lo rodearon, se puede llegar a deducir que ha sido
por la negligencia o falta de acción de una persona.
CONCLUSION

Dentro de las principales características respecto a los principios, se puede identificar su


principalidad y dinamismo potencial, es decir, por la primera se entiende la preeminencia
de los principios sobre las normas y, por la segunda, en el sentido de que dichos
principios son gestores de las soluciones que van demandando un derecho en formación.

Los principios son premisas fundamentales jurídicas que buscan, con su aplicación, la
justicia, equidad, bien común, bienestar social; es decir son el contenido básico del
sistema, además, tiene una superioridad jerárquica inevitable sobre los demás elementos
del sistema, de tal forma que la norma congruente con un principio general será la que
deba prevalecer.

Utilidad de los principios

Estos sirven de base para el legislador en la elaboración de las leyes, sin embargo,
existen otros que sin estar inmersos en la norma, sirven al juzgador para decidir
conforme a buen derecho, asimismo, dichos principios cumplen la función limitativa
cuando estos demarcan ordenadamente relaciones entre normas jurídicas
jerárquicamente superiores con otras de rango inferior.

Existen principios aplicables al procedimiento administrativo que son reconocidos por la


mayoría de los sistemas jurídicos y que están contemplados, por lo mismo se tiene que
las normas jurídicas de carácter constitucional son de jerarquía superior a cualquier otra
norma del sistema jurídico, toda vez que consagran principios jurídicos que a lo largo de
la historia han ido tomando un protagonismo importante dentro del procedimiento
administrativo y que desconocerlos resulta imposible.
BIBLIOGRAFIA

CONTITUCION DOMINICANA

https://www.wipo.int/edocs/lexdocs/laws/es/do/do070es.pdf

PRINCIPIO FUNDAMENTALES DERECHO ADMINISTRATIVO PUBLICO

http://cuatrimestral.uapa.edu.do/pluginfile.php/1828205/mod_resource/content/1/Derecho
%20administrativo%20y%20sus%20procedimientos%20cap%202.pdf