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DIÓCESIS DE CABIMAS

Mons. Ángel Francisco Caraballo Fermín


Obispo

¿Que sufrieron pequeños castigos? Pues recibirán grandes favores,


porque Dios los puso aprueba y los halló dignos de Él. Los probó como
oro en el crisol y los aceptó como ofrenda agradable. (Sab 3,5-6)

Hoy como pastor me acerco a ustedes con el ingrato deber de comunicarles


el fallecimiento del presbítero Andrés Eloy Montero Pérez. Como padre tengo el
dolor que se siente por la pérdida de un hijo muy querido, y como pastor me
conforto y quiero consolarlos con la esperanza de la vida eterna manifestada en
Jesucristo “Yo soy la resurrección y la vida, quien cree en mí, aunque haya muerto,
vivirá” (Jn 11,25).

Andrés fue un sacerdote a carta cabal que quiso seguir y servir al Señor a
través del ministerio del Orden “vivo yo, más no yo, sino es Cristo quien vive en mí”
(Gal2,20). Como diácono desde el 15 de diciembre de 2001 acompañó la
comunidad de Sabaneta de Palmas hasta el 30 de noviembre de 2002 cuando, en el
propio día de San Andrés apóstol, recibió la imposición de manos y oración
consecratoria de monseñor Freddy Fuenmayor para ser ordenado presbítero
“porque todo sumo sacerdote, tomado de entre los hombres, es constituido a favor
de los hombres en las cosas que a Dios se refieren” (Heb 5, 1).

Las comunidades de San Agustín de Punta Gorda y Nuestra Señora del Valle
de Nueva Cabimas lo tuvieron como párroco; En el Seminario Propedéutico
Diocesano como Rector prestó un servicio invaluable en el campo vocacional,
asesor diocesano de la Renovación Carismática Católica, realizó estudios de
especialización en materia de Moral en la Ciudad Eterna, Roma, del 2012 al 2014, y
nombrado párroco de la Santa Iglesia Catedral de Cabimas quise que fuera mi más
cercano colaborador en el gobierno de la diócesis como Vicario General por
considerarlo piadoso, prudente, probo, inteligente y capaz.

A Andrés le tocó cargar con la cruz de Cristo por el contagio de COVID-19


que enfrentó con entereza y estoicismo poniéndose en las manos de Dios y bajo la
protección y amparo de la Santísima Virgen del Rosario de cuya casa fue fiel
custodio. Recibió en su postración los cuidados corporales que los médicos
pudieron brindarle, pero especialmente los cuidados espirituales, Comunión diaria,
la Santa Unción de los enfermos y el sacramento de la Reconciliación, y luchó hasta
que ya no pudo más. En ese momento resonaron las palabras del libro de la
Sabiduría (4, 7ss) “El justo, aunque muera prematuramente tendrá el descanso,
porque la edad venerable no consiste en tener larga vida ni se mide por el número
de años. Las verdaderas cañas del hombre son la prudencia y la edad avanzada se
mide por una vida intachable. Cumplió la voluntad de Dios y por eso Dios lo amó”.

Andrés, estoy seguro participa ya de ese cielo nuevo y esa tierra nueva que
Dios ha hecho, no para Los Ángeles sino para sus hijos. Ya terminaron el llanto, el
luto, el dolor, la enfermedad para abrirle paso a la alegría sin fin en ese Reino que
Dios ha prometido a los que escuchan su Palabra y la cumplen.

Participando de la humana tristeza que hizo que Cristo llorara ante la tumba
de su amigo Lázaro, pero animado por el mismo Cristo que con su muerte y
resurrección nos dio la Vida Eterna, yo como Obispo, Padre y Pastor, en unión al
clero de la Diócesis de Cabimas, invitamos a todos los fieles a elevar una sincera
oración por el descanso eterno del Presbítero Andrés Eloy Montero y al mismo
tiempo desearle más fe y conformidad a su familia.

Como solícita expresión del dolor que a todos nos embarga, por medio de la
presente, Dispongo:

1° Decretar tres días de duelo para la Diócesis de Cabimas, desde hoy


miércoles 29/07 hasta el viernes 31/07/2020.

2° Que los sacerdotes del presbiterio de Cabimas celebren nueve misas por el
eterno descanso del p. Andrés Eloy Montero, desde hoy miércoles 29 de julio, hasta
el jueves 6 de agosto de 2020, Fiesta de la Transfiguración del Señor.

3° Leer y hacer entrega de esta disposición a los familiares del Pbro. Andrés
Eloy Montero Pérez.

4° Se celebre la Misa Exequial el día viernes 31 de julio y sean inhumados


sus restos mortales cremados en la Santa Iglesia Catedral, en ceremonia privada.

En Cabimas, a los veintinueve días del mes de julio de dos mil veinte.

† Ángel Francisco Caraballo Fermín.


Obispo de Cabimas

Prot. 2020/113