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CIUDADANOS:

MAGISTRADOS DE LA SALA CONSTITUCIONAL DEL


TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA.
SU DESPACHO.

Nosotros: Andrés Caleca P., ExPresidente del CNE y ExPresidente de Ferrominera del Orinoco;
ldemaro Martinez C., ExMiembro del Directorio del CNE, ExDiputado del Congreso Nacional;
Eduardo Roche Lander, Ex Contralor General de la República y Ex Vice Presidente del CSE;
Rafael Lander, Ex Vice Presidente del CNE, ExPresidente de la Junta Principal Electoral del
Distrito Federal y del Estado Miranda respectivamente; Humberto Maio, ExFiscal General de
Cedulación; Americo Martin, ExCandidato Presidencial del MIR, Ex Diputado al Congreso
Nacional; Egleé González Lobato, ExConsultora Jurídica del CNE, ExDirectora de la Escuela de
Derecho de la UCV; Nancy Hernández de Martín, ExDirectora de la Comisión de Participación y
Financiamiento del CNE, portadores de las Cédulas de Identidad Números: 3.588.636, 1.945.153,
2.085.170, 2.140.149, 1.756.955, 1.725.452, 8.810.766, 3.977.638, respectivamente,
venezolanos, mayores de edad, de este domicilio, nos dirigimos ante ustedes, respetuosamente, en
nuestra condición de ciudadanos venezolanos y en nuestra calidad de electores inscritos en el
Registro Electoral, actuando en nuestro propio nombre y asistidos en este acto por el ciudadano
Abogado en ejercicio: CELIZ RAMÓN MENDOZA, Ex Consultor Jurídico del CNE,
venezolano, de este domicilio, titular de la cédula de identidad número 3.552.194, inscrito en el
Inpreabogado bajo el número 25.390, condición esta que demuestra nuestra cualidad e interés
legítimo, como sujetos de derechos, puesto que la garantía de la tutela efectiva de los derechos
colectivos y difusos establecidos en el artículo 26 de la Constitución, la legitimación activa se ha
ampliado para proteger estas condiciones básicas de la sociedad en sus diversos aspectos, cuando
los derechos constitucionales se ven desmejorados y le surge un interés para solicitar su tutela y
que el daño que se produce o que pueda producirse sea reparado, así lo concibe esa honorable
Sala Constitucional, es decir, garantiza al conglomerado (Ciudadanía) en forma general, la
protección de sus derechos.
Ahora bien, haciendo uso de nuestro derecho de petición constitucional, contenido en el artículo
51; y del control difuso de la Constitución en su artículo 7, y de la Competencia Constitucional
que tiene esa honorable Sala Constitucional en sus artículos: 334 y 336, numeral 4°, así como los
artículos que amparan nuestros derechos humanos y constitucionales en los artículos 19, 25, 26,
27 y 63, contra las violaciones de los derechos y garantías de los ciudadanos venezolanos, así
como al conglomerado de electores de nuestro país, interponemos, de conformidad con el artículo
3° de la Ley Orgánica de amparo, conjuntamente con el recurso de inconstitucionalidad contra la
Resolución de las normativas especiales, para las elecciones parlamentarias a la Asamblea
Nacional, número 20063-0015, de fecha 30 de Junio de 2020, así como también contra la
Resolución Reglamentaria N° 200630-0024, de fecha 30 de junio del presente año, para regular la
Elección de la Representación Indígena en la Asamblea Nacional, que se anexan marcadas con la
letra A y B respectivamente, dictadas por unanimidad del actual Directorio de Rectores del
CONSEJO NACIONAL ELECTORAL (En adelante: CNE), quienes actuando por mandato y
con las atribuciones impartidas por la sentencia número 068, de fecha 05 de junio del presente
año, dictada por esa honorable Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, y colocando
a dichas Resoluciones por encima de la Ley Orgánica de los Procesos Electorales (En adelante
LOPRE) y su reglamento,es decir, en un segundo orden de prelación, para regir el próximo
proceso de Elección Parlamentaria que se efectuará en el país el venidero seis (6) de diciembre
del presente año, de conformidad con el Cronograma Electoral, tal cual se desprende de su
contenido, y que de cuyas aplicaciones se violan los artículos: 63, 67, 186, 292, 293, numeral 1°
y 6° y 298 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, así como los artículos:
1ro.,8, 10 y 11 de la LOPRE, y 1ro., 33 numeral 29 de la Ley Orgánica del Poder Electoral, (En
adelante LOPE), por las razones de hecho y de derechos que se expresan en el desarrollo de la
presente demanda.

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DEL AMPARO CONSTITUCIONAL
El principio de la participación política es un derecho humano, protegido y amparado por nuestra
Constitución, articulo 70 , el cual está referido en parte, a la libertad de los ciudadanos de elegir
y ser elegido, puesto que no sólo se circunscribe a participar en los procesos electorales, sino que
también abarca otras actividades como culturales, económicas y sociales, y es lo que permite en
definitiva que se cumplan con los fines del Estado, que no es otro que el bien común, que los
ciudadanos actúen, ejerzan sus derechos en la función pública, es decir, se establece una relación
jurídica de derechos y obligaciones que permitan mantener una disciplina recíproca entre el
ciudadano y el Estado, de conformidad con las normas que van a regular esos derechos, lo que
equivale decir, que este derecho de la participación constituye la base fundamental donde se
sustenta nuestro sistema democrático.
Para poder desarrollar estas actividades, el Estado está en la obligación constitucional de
establecer las condiciones necesarias para que el ciudadano pueda ejercer libremente esos
derechos, es decir, que estos se ejecuten en igualdad de condiciones e inalienables, que permitan
que cada ciudadano pueda ejercerlos libre y voluntariamente como lo establece nuestra
Constitución y las leyes. Es lo que caracteriza un estado de derecho en nuestro sistema
democrático, para proteger esos derechos universales, y para hacerlos efectivos.
Pues bien, para garantizar que esos derechos no se hagan nugatorios, y se lesionen, se estableció
en el artículo 27 constitucional, el Amparo como un derecho ciudadano de tutela judicial efectiva
para protegerlos. De ahí surge y se justifica, la aprobación de la Ley Orgánica de Amparo y de
Garantías Constitucionales.
En razón de ello, y de conformidad con el artículo 3° de la referida ley, interponemos el ejercicio
de amparo en forma conjunta con la acción popular de inconstitucionalidad, que permite que el
derecho al sufragio, en sus dos acepciones, no se encuentre vulnerado, impedido o amenazado su
ejercicio, por las violaciones que atenten contra las normas constitucionales y legales que rigen a
los procesos electorales que se realicen en nuestro país, como así ocurre actualmente para la
elección parlamentaria de la Asamblea Nacional, tal y como se desprende de las Normativas
Especiales y Reglamentarias respectivamente, dictadas por el CNE, en franca violación a las
Constitución y las leyes electorales que afectan notablemente a los principios de igualdad,
imparcialidad, transparencia y eficiencia de los procesos electorales, así como la aplicación de la
personalización del sufragio y la representación proporcional, tal como se indica en el artículo
293, parte infine de la Constitución, principios estos que obligan al órgano comicial a garantizar
la pulcritud del proceso electoral y permite que el cumplimiento de manera concurrente de todos
estos principios para darle confianza al electorado, no se sientan vulnerados al acudir libre y
voluntariamente para ejercer su derecho al sufragio, así como también a las organizaciones con
fines políticas para postular candidatos a ser elegidos de conformidad con las normas que rigen
igualmente esos procesos electorales como se explica a continuación.

DE LOS HECHOS
Con fecha 05 de junio del presente año, fue dictada la sentencia número 068, por la Sala
Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, mediante la cual declara con lugar el recurso
por omisión legislativa interpuesto por los ciudadanos que se expresan en la referida sentencia,
así mismo, decide desaplicar los artículos 14, 15, 174, 175, 176, 177, 179, 180, 181, 182 y 186 de
la LOPRE, todos referidos a las postulaciones de candidatos por los principios de representación
proporcional y el de la nominalidad, y los referidos a las postulaciones de los candidatos
indígenas; se le ordena al Consejo Nacional Electoral, que dicte las normativas especiales para
adecuar las normas que fueron objeto de desaplicación, de conformidad con los argumentos que
se expresan en la referida sentencia, los cuales nos permitimos señalar a los fines de establecer, si
estas se encuentran en sintonía con las atribuciones impartidas y con los lineamientos que
sirvieron de fundamento al juzgador para decidir desaplicarlas, así como el tiempo que se tiene
previsto constitucionalmente para su aplicación.
Como punto previo, conviene destacar que en fecha 30 de junio del presente año, el CNE,
aprueba las NORMATIVAS ESPECIALES y REGLAMENTARIAS, que van a regir el proceso

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de elección de los diputados a la Asamblea Nacional, en franca violación del artículo 298 de la
Constitución, el cual establece la prohibición expresa de modificar las leyes electorales 6 meses
antes de la fecha fijada para la elección, es decir, las hizo extemporáneamente fuera del tiempo
como lo exige la norma, y no en 5 meses antes, violando dicho artículo constitucional.
Sin embargo, a todo evento, del contenido y alcance de ambas normativas, se observa que el
organismo comicial se fundamenta en la referida sentencia 068 para su aprobación, con lo cual no
cabe la menor duda que estas disposiciones no tienen su fuente originaria en la ley que rigen los
procesos electorales, ya que, por su alcance, estamos en presencia de normas autónomas con
rango de ley, sin tener competencia para ello, y con independencia del contenido de la referida
sentencia. Así mismo se observa una errada interpretación de la órdenes que se desprenden de la
misma decisión de la Sala Constitucional, creando una contradicción que viola descaradamente
el principio constitucional del derecho de participación de los electores con relación al sufragio
activo y pasivo y que se destaca, cuando crea e innova, un sistema de elección distinto al
establecido en el artículo 186 de la Constitución y el artículo 10 de la LOPRE, que la denomina
ADJUDICACION NACIONAL, para adjudicar en lista cerrada, a 48 Diputados sin tener una
base territorial de cada circunscripción estadal, sin que los electores voten directamente por ellos
y sin que cada estado pueda ser representado por los diputados que se adjudiquen en esa
ecuación matemática desconocida, con el agravante que esta modalidad no está prevista en la
Constitución, ni en la orden emanada de la referida Sala en su Sentencia 068, y menos aún en las
leyes electorales y sin tener la competencia ni atribuciones legislativas para ello, con el
agravante, que crea un desequilibrio entre los principios de la representación proporcional y de la
personalización del sufragio, en franca violación al principio de igualdad ya aludido, puesto que
esta adjudicación aumentaría aún más la representación proporcional, creando un desequilibrio
entre ambos principios y contrariando el mandato dado por la Sala Constitucional, hecho este que
se encuentra reflejado en las referidas normativas al indicar en un 52% y 48% respectivamente,
afectando el derecho de participación de los electores y a los que se postulen por vía nominal,
cuando lo que se desprende de la referida sentencia es todo lo contrario, es decir, le ordena, en
otras palabras que, de acuerdo al principio de igualdad constitucional, se adecúe el sistema
paralelo de postulaciones, contenido en el artículo 8, de la LOPRE y se establezca un equilibrio
donde un principio no predomine con respecto al otro y así fue decidido por esa honorable Sala
Constitucional.
Igualmente, establece que el proceso electoral destinado a proveer escaños de la Asamblea
Nacional para el período legislativo 2021-2026, se sujetará a las normas especiales previstas en el
presente Reglamento, en virtud de ello se confirma esta violación flagrante al principio de la
especialidad de las normas y el orden de prelación que deben existir jurídicamente entre las
normativas legales y reglamentarias, puesto que, por abusar de su competencia asignada por la
constitución, hace caso omiso a la norma constitucional en su artículo 186 y 10 de la LOPRE, que
establece el número de Diputados a elegir, los cuales en su ecuación suman 167 diputados y no
277 como lo establece la referida resolución, lo que significa que no solo estas normas las
colocan por encima de la leyes electorales, sino también por encima de la Constitución, por
cuanto las desaplica, hecho este que rompe con el paradigma del principio de legalidad o el orden
jurídico democrático, puesto que atenta contra los derechos y garantías de los venezolanos que no
pueden ser objeto de tolerancia, por ser un adefesio jurídico, viola todo el estado de derecho y
garantías constitucionales, subrogándose en el poder originario, para reformarla o modificarla,
como así se desprende de su aplicación.
Además de lo anterior, se agrava aún más la violación incurrida, por cuanto considera que la
referidas normas tienen un carácter de Reglamento, asumiendo esta competencia por una errada
interpretación del contenido de la referida sentencia, puesto que la Sala le señala que adecue las
normas que fueron desaplicadas mediante unas normativas que llenen ese vacío legal, si bien es
cierto que, de conformidad con el artículo 293 numeral 1 de la Constitución y 33 numeral 29 de
la Ley Organica del Poder Electoral, el CNE tiene competencia para reglamentar solos las leyes
electorales y de referéndum y no otras, esta modalidad inventada o innovada de crear un
reglamento autónomo, sin tener origen legal, que además como están concebidas las referidas

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normativas, atentan contra la reserva legal, altera el orden natural de las cosas, es decir, el statu
quo, y violan descaradamente los referidos principios constitucionales contenidos en el artículo
293, parte in fine, que rige a todos los procesos electorales, así se desprende de su contenido.
Estas normativas así consideradas, modifica arbitrariamente nuestro sistema electoral establecido
en nuestra Constitución y las leyes electorales, y desde luego contra el derecho que tienen los
electores y las organizaciones postulantes para tener confianza en una elección que garantizan los
principios de la participación, transparencia, e igualdad, que rigen a todos los procesos
electorales. Toda vez que al violar las normativas constitucionales y legales con unas normativas
que no tienen asidero legal, se concibe como un hecho gravísimo, que crea suspicacia para el
ejercicio del derecho de participación, que afecta la confianza de los electores con relación al
CNE por violación abierta de las normativas constituciones y legales que rigen en este caso el
proceso de elección parlamentaria, por cuanto su aplicación atenta contra estos principios y
valores protegidos por nuestra Constitución en beneficio de su soberanía que se manifiesta con el
sufragio de conformidad con los artículos 5, 63 186 y 293 constitucionales.
Ningún Reglamento desaplica normas de contenido legal, sólo desarrolla su espíritu y propósito,
y en todo caso, deberá siempre Reglamentar la leyes electorales, o de referéndum como así lo
expresa el referido artículos 293 numeral 1 y 33 numeral 29 de la Constitución de LOPE,
respectivamente, es decir, le estableció en esta materia una competencia limitada y no amplia
como se pretende hacer en el presente caso, puesto que ya esas normativas estaban desaplicadas
de la LOPRE, no tiene referencia legal para elaborar un reglamento, es un hecho paradójico e
incomprensible.
Se establece en la referida normativa en su artículo 4, el número de diputados a elegir de
conformidad con el artículo 186 de nuestra Constitución y singularmente, con base a la referida
sentencia. y en contraposición de la aplicación del referido artículo, se excede en el número de
diputados a elegir, es decir, que en aplicación del artículo 186 y concatenado con el artículo 10 de
la LOPRE, resultan 167 diputados a elegir y no 277.
Además, aunado a esta anomalía, establece en los artículos 5 y 6, de las referidas normativas
especiales una modalidad de Adjudicación Nacional por lista cerrada de 48 diputados, con lo cual
se incrementa el número de escaños a elegir por el principio de la representación proporcional,
producto de una novedosa modalidad de elección que no tiene fundamento Constitucional ni
legal, contrario al número de diputados como lo estableció el constituyente en su artículo 186, y
el legislador en el artículo 10 de la LOPRE.
En la referida disposición normativa, se destaca la base poblacional nacional, la cual no tiene
origen conocido y en el orden de 32.770.000 de venezolanos, sin que esta cifra haya sido
sometida a la consideración y aprobación de la Asamblea Nacional como lo exige el artículo 11
de la LOPRE, para darle su formalidad y validez.
Por último, haciendo caso omiso al mandato contenido en la referida sentencia, con relación a la
adecuación de las normativas que fueron desaplicadas para la elección de los diputados
indígenas, en donde se aprecia que lo que le exige el juzgador es que, de conformidad con la
Constitución, se determine que esta elección deberá efectuarse con los electores que conforman
las distintas comunidades indígenas y no con los electores, inclusive de los estados donde se
establecen estas comunidades, sin embargo, en fecha 30 del mes de junio del presente año, dictó
otro reglamento sin base legal y extemporáneo, que atenta contra la prohibición expresa del
artículo 298 de la Constitución, por cuanto no debe modificar las normativas electorales, ni crear
nuevas disposiciones legales ni reglamentarias, 6 meses antes de la fecha fijada para la elección
y lo hizo faltando 5 meses para ese acto. En consecuencia, estas normativas también atentan
contra los referidos principios constitucionales y carecen de legalidad y deben ser declaradas
nulas de toda nulidad y así deben ser declaradas.
Ahora bien, ante semejantes violaciones de las referidas normativas constitucionales y legales,
que atentan contra los derechos y garantías de los electores, para participar en el proceso de
elección parlamentaria, consideramos que la presunción del buen derecho que se reclama se
encuentra más que evidente para ser tutelados nuestros derechos constitucionales de participación
y que atentan contra los principios contenidos en el artículo 293 parte in fine, en virtud que el

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sólo hecho de desaplicar los referido artículos constitucionales y legales, y no actuar conforme lo
indicó la sentencia 068, son razones más que suficientes para suspender la ejecución de las
referidas normativas, por cuanto atentan contra los referidos principios constitucionales y del
derecho de participar en un proceso electoral bajo estas condiciones, es como convalidar las
violaciones de la Constitución y las leyes electorales, tal como se indicó anteriormente; es
convertirse de manera omisiva en cómplice de ese adefesio jurídico, que le resta toda credibilidad
y confianza a los electores, y a los resultados de un proceso electoral que no está diseñado
conforme lo establece la norma constitucional y legal, es decir, se produce un daño inminente y
actual al derecho de participación de los electores y atenta contra los principios que garantizan la
igualdad, confiabilidad, imparcialidad y eficiencia de los procesos electorales, cuyas normativas
ya se encuentran en plena ejecución en el Cronograma Electoral, y para evitar que estos
principios constitucionales que rigen de manera concurrentes a todos los procesos electorales y en
especial el que se encuentra en curso, se sigan vulnerando, se solicita que esa honorable Sala
Constitucional suspenda la ejecución, como medida cautelar de las referidas resoluciones objeto
de la presente acción, en razón que, de conformidad con los argumentos antes expuestos, que
demuestran la presunción del buen derecho que se reclama lesionado (fumus bonis jure) y el
peligro inminente (el periculum in mora) que su ejecución siga causando la lesión o vulnerando a
esos derechos en perjuicio del colectivo electoral (Ciudadanía), se justifica que por motivo de
esta acción conjunta, se suspenda la ejecución, hasta tanto se resuelva el Recurso de
Inconstitucionalidad plantado y que se destaca a continuación.

DEL RECURSO DE INCONSTITUCIONALIDAD


Conviene igualmente destacar algunos aspectos resaltantes de la sentencia, así como los
argumentos de los ciudadanos que, haciendo uso del control difuso de la Constitución, solicitaron
en su recurso para declarar la inconstitucionalidad de la omisión legislativa para la designación
de los nuevos Rectores del CNE, así como del ajuste de algunas normativas que consideraron
pertinentes para resolver lo relativo a las distintas modalidades de postulaciones de candidatos
para el próximo proceso electoral del parlamento, a saber:
Del escrito del Recurso por inconstitucionalidad de omisión legislativa
Los recurrentes solicitan, además de la declaración de la omisión legislativa, dado que, en la
actual LOPRE, se "sobrerrepresenta" la personalización del sufragio, en detrimento de la
proporcionalidad, solicitaron se establezca una urgente revisión de estos principios establecidos
en el artículo 63 constitucional, "por lo cual, piden que esta Sala Constitucional examine lo
dispuesto en los artículos 14 y 15 de la LOPRE, a los fines de su desaplicación o sustitución o
modificación a los efectos de la garantía de los principios de la representación proporcional y la
personalización"
También solicitan que el CNE establezca lo conducente para la asignación de cargos de
Diputados a la Asamblea Nacional, bajo la aplicación del Cociente Electoral Nacional,
estableciéndola en sus aspectos normativos y procedimentales, y para ello requirieron la
modificación de los artículos 7, 10 y 11 de la LOPRE, de forma tal que puedan elegirse diputados
de acuerdo al cociente electoral nacional, el cual pudiera determinarse dividiendo el total de votos
válidos consignados en toda la República para la elección de los cargos a la Asamblea Nacional,
entre el número fijo de representantes que la integran, conforme a lo establecido en la
Constitución de la República y en la Ley, solicitan que esta Sala se pronuncie sobre las garantías
que debe asumir y cumplir el estado venezolano sobre la manifestación decisoria del derecho a la
participación soberana indígena, al momento de seleccionar su representación ante la Asamblea
Nacional, procurando la aplicación más idónea, acorde con la voluntad decisoria de sus pueblos y
comunidades.
Por último, convienen y así lo señalan en su discurso, que se expresa en su recurso, cuando
argumentan que: para alcanzar este propósito, la legislación electoral debe seguir los principios y
garantías del pacto político recogido en el texto de la constitución de la república y, de acuerdo
con el artículo 298, la orden es imperiosa, no puede ni debe retrasarse más la adecuación o
revisión normativa, leyes y reglamentos sobre la materia, para no actuar fuera de lo que esta

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norma constitucional dispone.

De la Sentencia
La sala examina el petitorio de los solicitantes referidos a la necesidad de establecer los
parámetros normativos, a fin de procurar que los electores restauren su confianza en las
instituciones y reconozcan en el voto la herramienta más útil para el desarrollo democrático, para
lo cual se requiere la modificación de algunas normas de la LOPRE, a fin de adecuarlas a los
principios constitucionales de personalización del sufragio y la representación proporcional
establecidos en el artículo 63 del texto fundamental.
Conviene la Sala y así se desprende del contenido de la sentencia que, de conformidad con lo
establecido en el artículo 186 de la Constitución y el artículo 10 de la LOPRE, que la base de la
representación territorial que deviene de ser un Estado Federal descentralizado y de la adecuada
representación proporcional de la población, la Constitución y la LOPRE establecen la fórmula
para determinar el número de diputados y diputadas a elegir por cada entidad federal.
En tal sentido, el número de representantes territoriales resulta invariable para todas las entidades
federales independientemente del número de su población; pero los representantes variarán según
el dato demográfico, es decir, la cantidad de diputados que resulte de dividir el número de la
población de cada entidad federal entre una base de población, igual al uno coma uno por ciento
(1,1%) de la población total del país.

DEL DERECHO
La defensa de la Constitución es una obligación que debe recaer sobre todos los órganos del
Estado y no solamente sobre el judicial, significando esto que todos tenemos el deber de actuar
"Constitucionalmente", no emitiendo ni participando de actos que violen el texto constitucional,
respondiendo al compromiso de una democracia participativa y protagónica en un estado de
justicia descentralizada para lograr la convivencia en beneficio de todos sus habitantes. Así se
expresa la doctrina en el libro "El sistema de control de la constitucionalidad en Venezuela”.
Esta referencia la compartimos y nos permite dirigirnos a esta honorable Sala Constitucional,
para interponer el presente recurso de AMPARO, conjuntamente con la acción popular del
recurso de inconstitucionalidad, por las razones de hecho y de derecho que nos asiste para
denunciar las violaciones a estos derechos por motivo de la aplicación de las normas dictadas por
el CNE.
Cuando se analiza el contenido del Recurso decidido por esa honorable Sala, respecto a la
inconstitucionalidad de la omisión legislativa, los recurrentes, además, en su petitorio, solicitan
que se desapliquen, sustituyan o modifiquen los artículos 14 y 15 de la LOPRE para garantizar
los principios de la representación proporcional y de la nominalidad, de conformidad con el
artículo 63 de la Constitución. Solicitud esta, que se acompaña con la recomendación que se le
hace a esa Sala para que se pronuncie lo más pronto posible, para evitar que esta reforma o
modificación de la referida ley o del reglamento no pueda efectuarse, en virtud de la prohibición
expresa que establece el artículo 298 de la Constitución; sin embargo, a pesar que esa Sala lo
decidió atendiendo a la solicitud, de conformidad con el principio de celeridad de los actos
judiciales a que están obligados constitucionalmente, todos los organismos judiciales para la
administración de justicia, la misma decisión dictada con fecha 05 de junio del presente año, no
le dan los tiempos al CNE., para dictar las normativas que no colidan con la prohibición expresa
del referido artículo 298 constitucional, como así lo hicieron hacer notar los recurrentes en su
recurso, es decir, si hacemos un ejercicio del cómputo de los meses en que ese organismo aprobó
las referidas normativas y reglamentarias, vale decir, del día 30 de junio al 6 de diciembre, fecha
ésta prevista para la realización del proceso de elección, resultan exactamente 5 meses, es decir,
no se está cumpliendo por extemporánea con la norma Constitucional, para que la misma pueda
ser aplicada para ese proceso comicial convocado, por tanto, debe ser declarada dicha resolución
nulas de nulidad absoluta y así expresamente lo solicitamos se declare.
La Resoluciones Reglamentarias dictadas por el ente comicial en los términos antes señalados, a
pesar de ser nulas, como se indicó anteriormente, también se encuentran viciadas de

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inconstitucionales, por cuanto asume una competencia legislativa indebida y no reglamentaria,
puesto que actúa con independencia de las normas legales que rigen a los procesos electorales, tal
como expresamente lo establece el texto constitucional en su artículo 292, parte infine, así como
también lo indica el artículo 1 de la Ley Orgánica del Poder Electoral, y por último, el artículo 1
de la LOPRE, es decir, debe sujetar todos sus actos a la Constitución y a las leyes que rigen la
materia y no de la manera equívoca como lo hizo, además tal como se explicó anteriormente la
Competencia Reglamentaria, si fuere el caso, que estamos en presencia de unos Reglamentos y
no de normativas con rango de ley, estas se encuentran limitadas por los referidos artículos 293
numeral 1ro. de la Constitución y el artículo 33, numeral 29 de la Ley Orgánica del Poder
Electoral, que disponen que, solo se reglamentan las leyes electorales y de referéndum, y siendo
que estas normativas innovadas, no tienen su origen en las leyes electorales y ni siquiera en la
Constitución, mal podría el Organismo atribuirse una competencia indebida que no tiene asidero
legal, ni Constitucional, por tanto deben ser igualmente declaradas nulas de toda nulidad y así
solicitamos a esa Sala lo declare, asimismo, también se extiende más allá del mandato contenido
en la sentencia número 068 emanada de la Sala Constitucional; así se desprende en gran parte del
referido instrumento, por no tener correspondencia con los parámetros establecidos en dicha
sentencia, en virtud que, del texto de la misma, no se desprende que se desaplica el artículo 8 de
la LOPRE, el cual establece un sistema paralelo que garantizan ambos principios, y se infiere que
lo que se recomienda es establecer un equilibrio, donde no prevalezca uno respecto al otro; todo
atendiendo al principio constitucional de igualdad, y no como se pretende en la referida
resolución, colocando al principio de la representación proporcional en un 52% y un 48% al de
la personalización, hecho que desatiende o no se ajusta al contenido de la sentencia 068.
Por lo que tampoco atiende al mandato de la sentencia que le ordena ajustar lo relativo a la
elección de los candidatos indígenas, de acuerdo a los votos obtenidos de los pueblos indígenas y
no con la votación de todos los electores del estado inclusive, solo deja ver que esta corrección
se debe hacer posterior en otro acto resolutorio, lo que significa que esa disposición a futuro
también carecería de validez, puesto que estaría contraviniendo igualmente el artículo 298
constitucional por extemporánea.
Pues bien, a pesar de lo indicado en el último párrafo anterior, extrañamente en esa misma fecha
30 del mes de junio del presente año, se aprobó el referido reglamento para la elección de los
diputados indígenas para la elección de los diputados indígenas, reglamento este que además de
extemporáneo por violación al artículo 298 Constitucional contiene a nuestro criterio los
siguientes vicios:

A. Tal y como se desprende del contenido de la sentencia y así mismo se desprende de la


solicitud que hicieron los recurrentes que se ajustaran estos procesos de elección de Diputados
Indígenas, en estos términos “procurando la aplicación más idónea acorde con la voluntad
decisoria de sus pueblos y comunidades". Lo que se persigue es que esta elección se circunscriba
exclusivamente con la cultura y costumbres de los pueblos indígenas. Por su parte los artículos 63
y 186 de la Constitución establece:
Artículo 63. El sufragio es un derecho se ejercerá mediante elecciones libres, universales, directas
y secretas. La ley garantizará el principio de la personalización del sufragio y la representación
proporcional.
Artículo 186. La Asamblea Nacional estará integrada por Diputados y Diputadas elegidos y
elegidas en cada entidad federal por votación universal, directa, personalizada y secreta con
representación proporcional, según una base poblacional del uno coma uno por ciento del
país. ........omisis.
Los pueblos indígenas de la República Bolivariana de Venezuela elegirán tres diputados o
diputadas de acuerdo con lo establecido en la ley electoral, respetando sus tradiciones y
costumbres.
Los referidos artículos son similares en cuanto a los caracteres del sufragio, es decir, debe ser
libre, universal, directo y secreto, estos elementos son los parámetros ineludibles que deben
contener la referida resolución para regir el voto para elección de diputados indígenas, las cuales

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no se desprenden del contenido de las normativas que se pretenden aplicar para ese proceso de
elección, a saber:

B. Lo que se desprende de la sugerencia que hacen los recurrentes y así lo consideró la Sala en su
sentencia, es que se refleje en justicia su decisión popular acorde con la voluntad del elector
indigena y no con los votos de todos los electores del estado donde se encuentran estos
asentamientos o comunidades indígenas, lo que en criterio de la Sala es una CONTRAVENCION
A LA NORMA CONSTITUCIONAL (ART. 186), al referirse a las normas legales que
desaplicò. De manera que se le impone a todas las etnias indígenas el sistema de la mayoría
relativa de votos, pero adicionalmente se le suma la circunstancia incompatible con el espíritu del
constituyente, puesto que la elección de los indígenas se efectúa con todos los electores de los
estados que conforman esa circunscripción. Circunstancia ésta que sirvió de fundamento para
dejarlas sin efecto.

C. El referido Reglamento señala que se sustenta en la competencia establecida en el artículo 33,


numeral 29, incurre en el error de interpretación, para fundamentar su decisión en unas
normativas que fueron desaplicadas en la ley, de manera que ya no tenía fundamento legal para
reglamentar los referidos artículos, y menos para crear una especie de elección de segundo grado,
al decidir que la Asamblea de comunidades, al elegir unos representantes que forman una
Asamblea Estadal donde estos votarán a mano alzada por el candidato de su preferencia, hecho
este tan grave que impide que el voto sea libre, y secreto como lo exigen las referidas normas.

D. Tampoco se respetan las tradiciones y costumbres y se violan los principios de igualdad,


libertad y democracia, por cuanto la representación de la comunidad es en algunas etnias
hereditaria, y este representante se ve impedido de votar, igualmente no tiene derecho a decidir
por toda la comunidad, en virtud que la referida Asamblea se subroga en los derechos de su
militancia para decidir a su espalda quienes serían los candidatos a postular, pues se trata de una
elección de segundo grado y como tampoco podrían sus directivos establecer para la
consideración de su militancia, que en sus Estatutos se establezcan estas facultades, puesto que
además, ello igualmente estarían vulnerando el principio constitucional referido al derecho de
participar libremente en los asuntos de sus intereses políticos , así como el derecho al sufragio en
sus dos acepciones, vale decir, activo y pasivo, tal y como se desprende del Título III, Capítulo
IV Constitucional y que claramente se expresa en la exposición de motivos que inspiraron al
constituyente para plasmar ese avance significativo.

E. Para ahondar más aún y para clarificar que estas normativas se hacen inconstitucional, la
doctrina en materia electoral, es del criterio y así, se interpreta de nuestras normativas, que una
elección universal es que todos los que tienen derecho al sufragio participen y se les respeten su
voto. Es directa porque su voto está dirigido a su preferencia del candidato que considera elegir y
sin ningún intermediario y como se indicó anteriormente, estamos en presencia de una elección
de segundo grado, además el voto a manos alzada es absolutamente contrario al secreto del voto,
el cual se presta a coacciones y amenazas y a la compra del voto.

E. Lo que debió hacer el CNE, era cumplir con lo ordenado por la Sala, era crear un Sub Registro
Electoral, identificando a los miembros indígenas de cada estado y darle el derecho adicional, de
votar por los candidatos a Diputados en representación de la comunidad indígena de que se trate.
Adicionalmente esa Resolución viola los artículos 63 y 188, de la Constitución, puesto que no se
desprende de su ejecución, que este proceso se realice con sus referidos caracteres, que sea
Universal, Directa y Secreta, demas les crea una series de requisitos adicionales para ser
diputados. En razón de los vicios que se contienen estas normativas, también deben ser
declaradas nulas y así, igualmente lo solicitamos se declaren.
Así mismo, a pesar de los vicios antes señalados en todo el contenido de este Recurso, sigue
incurriendo en el error de apreciación, cuando pretende modificar indebidamente el porcentaje

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establecido en el artículo 186, con base a una proposición y no una orden de la Sala que se
contienen en la referida sentencia, puesto que, según la interpretación que se hace de ese artículo,
comprende dos bases para el cálculo del número de Diputados a elegir, es decir, una figura es la
base poblacional y otra es una base demográfica que crea variaciones en el número de habitantes
en el país. Cuando el constituyente estableció este término: Base Poblacional, lo hizo con
conocimiento de causa y no ignoró que la población nacional sea estática, desde luego que
siempre tiende a variar progresivamente, de ahí que se justifican los censos sucesivos que hace el
organismo administrativo correspondiente, pero lo que determina de manera invariable es el
porcentaje del 1,1%, el cual constituye siempre la base para determinar el número de diputados a
elegir, independientemente que el número de habitantes poblacional aumente o no, esto es tan
evidente que, si hacemos un simple ejercicio matemático y aumentamos ese porcentaje, como por
ejemplo a un 3%, se aumentaría el número de electores que va a ser la referencia para ser
aplicada a la población de cada estado y que va a determinar una cantidad menor de Diputados a
elegir en esa circunscripción electoral y si disminuimos el porcentaje al 1% , por el contrario, nos
va a disminuir la cantidad de electores que van a ser necesarios para aplicarlo a la población de
ese estado y con ello se obtendría mayor número de diputados a elegir, independientemente del
número de la población nacional, de tal manera que el término demográfico está implícito en el
término poblacional, tal como se destaca inequívocamente en el artículo 186 constitucional; crear
otra figura distinta a esta, se estaría modificando o desaplicando la referida normativa, con lo cual
se haría inconstitucional esta figura, por no tener la competencia este órgano comicial, ni ningún
otro para desaplicarla o modificarla, puesto que ella es el producto del poder originario que así lo
concibió cuando se aprobó la Constitución. Pues bien, esta referencia tiene que ver con el
aumento indebido del número de Diputados, contrario al porcentaje invariable que estableció el
constituyente en el artículo 186 constitucional, es decir que, en su sumatoria son 167 diputados y
no 277, con el agravante que establece una figura distinta de elección del sistema electoral
nuestro, puesto que estamos en presencia de una elección por estado y no nacional, y que la
denominan ADJUDICACION NACIONAL, la cual no es una elección propiamente dicha, puesto
que los electores no estarían votando directamente por los candidatos que en esa lista cerrada
aparecen, sino que estos se adjudican por cociente como lo solicitaron los recurrentes en su
petitorio, los cuales no fueron considerados por la Sala, y cuyo cálculo estaría dependiendo del
resultado de toda la elección de los estados del país para favorecer supuestamente, a quienes
hayan obtenido la menor votación, es una ficción que la califican de elección, sistema este que no
está previsto en la Constitución ni en las leyes, con lo cual es nula de toda nulidad, por cuanto
estaría igualmente innovado, creando una oferta engañosa al electorado, modificando el proceso
de elección previsto en nuestro sistema electoral sin tener competencia legislativa para ello. Y así
expresamente, lo solicitamos lo declare.
Obsérvese que, los recurrentes le solicitaron a la Sala que desaplicaran los artículos 7, 10 y 11 de
la LOPRE, y este pedimento no fue considerado por la Sala, por tanto mantienen plena vigencia,
los cuales establecen entre otros aspectos fundamentales que: los cargos unipersonales se elegirán
en base a la mayoría relativas de votos, así mismo se desprende que el número de diputados a
elegir es el resultado de dividir el número de su población entre una base de población igual al
uno coma uno por ciento (1,1%) de la población total del país, y no por cociente como se
pretende y, por último, que el número de la población nacional y de las circunscripciones
electorales, es la que indique el último censo nacional de población con las variaciones estimadas
oficialmente, la cual debe ser aprobada por la ASAMBLEA NACIONAL.
Pues bien, estas normativas no fueron objeto de desaplicación como fueron solicitadas, con lo
cual mantienen toda su vigencia, con el agravante que, igualmente hace que la referida
Resolución esté viciada de nulidad, puesto que, como se aprecia del referido artículo 1l, no se
cumplió con la formalidad requerida para su validez, es decir, no fue sometida la aprobación de la
Población Nacional a la Asamblea Nacional, con lo cual estamos bajo una figura ficticia de
población que no cumple con la formalidad requerida para su validez y así solicitamos lo declare
nula de toda nulidad.
Con relación a este último aspecto, la Sala se pronunció en estos términos: “Así pues, el

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constituyente, para establecer la cantidad de cargos a elegir para diputados y diputadas a la
asamblea nacional, en virtud de nuestro sistema parlamentario unicameral y, para satisfacer la
representación territorial que exige nuestra condición de estado federal descentralizado en los
términos previstos en el artículo 4 constitucional, armonizó dos criterios de representación
diferentes: por un lado, el criterio demográfico y por otro, el criterio territorial, así, cuando se
calcula el número de curules sobre la base poblacional del uno coma uno por ciento (1,1%), se
busca que la representación parlamentaria sea proporcional a la cantidad de habitantes del país,
de conformidad con las cifras y proyecciones del censo nacional de población; mientras que el
criterio territorial supone la igualdad de representación para cada estado.
En tal sentido, el número de representantes territoriales resulta invariable para todas las entidades
federales, independientemente del número de población; pero los representantes variarán según el
dato demográfico, es decir, la cantidad de diputados que resulte de dividir el número de la
población de cada entidad federal entre una base de población igual al uno coma uno por ciento
(1,1%) de la población total del país.
De esta forma, siendo que Venezuela está, territorialmente conformada por 23 estados y un
distrito capital, el número de diputados a la Asamblea Nacional que corresponden a la
representación territorial es de 72, a esta cantidad de diputados se debe sumar el número obtenido
al aplicar la fórmula establecida en el artículo 10 de la LOPRE que corresponde a la base
poblacional de cada entidad, además de los tres (3) diputados que conforman la representación de
los pueblos indígenas. Este ejercicio produce el número real de Diputados a elegir en todo el país,
los cuales en su sumatoria da 167 diputados y no 277, como así está concebido indebidamente en
las referidas normativas.
Al respecto concordamos con lo señalado por la Sala, porque así estamos en sintonía con el
constituyente y el legislador, cuando plasmaron la norma constitucional contenida en artículo 186
y el legislador en el artículo 10 de la LOPRE. Sin embargo, se pretende interpretar un término
distinto a lo que significa la población nacional con el término “demográficamente”, puesto que
este no existe en nuestra Constitución. El término demográfico está implícito en el término
poblacional, porque, como se expresó anteriormente, ninguna población es estática, ella va a
variar demográficamente en el tiempo, es decir, es un término estadístico para ver las distintas
variaciones y el comportamiento de la población de un país, etimológicamente se define como:
“El Estudio estadístico de las poblaciones humanas según el estado y distribución en un
momento determinado o según su evolución histórica”; es una ciencia que estudia
estadísticamente las poblaciones humanas, su dimensión, estructura, evolución y características
generales, así como los procesos concretos que determinen su formación, conservación y
desaparición, de manera que la connotación que se le pretende dar a este término como base para
establecer el número de diputados a elegir, con el fin de aplicar ese criterio adicional para
justificar su incremento, es un artificio que nos conduce a valorar y aceptar un adefesio jurídico,
el cual es inaplicable y riñe con la base poblacional establecida en los artículos 186 constitucional
y 10 de la LOPRE. Y así solicitamos deba ser considerado por esa honorable Sala, para anular la
referida normativa, objeto del presente Recurso de inconstitucionalidad. Y asi expresamente la
solicitamos
El artículo 186 es inequívocamente muy claro, cuando determina que, los Diputados deben ser
electos por cada entidad federal, por tanto, la implementación de una Circunscripción Nacional
compuesta de 48 Diputados es absolutamente contraria a este dispositivo constitucional, esa
figura no existe, es innovar, es cambiar las reglas del juego que, por ejemplo, en términos
beisbolísticos, podríamos compararlo si fuere el caso, y es cuando va empezar el juego, el
“Umpire” decreta cambiar las reglas del juego con otras distintas que la desnaturalizan , así se
pretende hacer con este proceso, al crear nuevas condiciones innovadas, no previstas en la
Constitución ni en la Ley que rige la materia para ser aplicadas en este proceso de elección, a
pesar que esta ley se ha venido aplicando desde que se promulgó y con ella se han realizados
varios procesos parlamentarios. Y resulta que ahora ésta ya no cumple su efectividad con relación
a estos dos principios de postulaciones ya referidos.
Cuando el Constituyente estableció un número fijo de Diputados para conformar la Asamblea

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Nacional lo hizo independientemente del tamaño de la población nacional. Por eso fijó una
representación territorial de tres Diputados por cada entidad federal y un número de Diputados
adicionales en función de la aplicación del 1,1 % de la población nacional.
De esta forma, como el constituyente fijó la conformación de la Asamblea Nacional, se previeron
todos los elementos de pluralismos políticos para mantener un equilibrio de los dos principios
que en nada se afectan por el número de Diputados a elegir; lo que se ha cuestionado es que en la
LOPRE se aplicó un sistema paralelo de elección de Diputados inédito que, indudablemente,
viola los principios de Representación Proporcional y la Personalización del sufragio como lo
expresa la Sala, cuando señala: “por las razones expuestas, ASI SE DECLARA”.
Es claro lo que la Sala expuso: que ese sistema es incompatible con los principios de la
Representación Proporcional y la Personalización del voto. Por lo tanto, el CNE, ha debido
simplemente, establecer que en cada estado el número de candidatos a elegir por ambos
principios deben ser iguales. En el caso que el número de Diputados a elegir en el estado fuese
impar, la mitad más uno del número de Diputados a elegir, se realicen por el sistema de la
Representación Proporcional y la otra mitad por la elección uninominal de Diputados.
Es importante resaltar que el constituyente descartó el sistema de la representación proporcional
de las minorías que existía en la Constitución derogada de 1961.
También hay que hacer notar y así se observa de la exposición de motivos que, en los debates de
la constituyente, hubo proposiciones que aspiraban que los Diputados de la Asamblea Nacional
variaran con el aumento poblacional y estas propuestas no tuvieron acogida, porque se
consideraba que, siendo una sola Cámara con una composición de ese tamaño, llegaría un
momento que, por su tamaño, haría inejecutable dicho cuerpo.
Lo que resulta insólito es que, sin ninguna competencia, el CNE decida fuera de las fronteras de
la Constitución, para modificar el número de Diputados de 167 a 277 y crear una Circunscripción
Nacional para elegir por la vía indirecta, o de adicción, 48 Diputados que no obedecen a ninguna
base territorial ni poblacional, criterios estos que atentan contra lo establecido en nuestra carta
magna, la cual establece el único sistema electoral para elegir a los integrantes de la Asamblea
Nacional, con ello se despierta más suspicacia que afecta al derecho de participación, así como a
los principios de transparencia de la proporcionalidad y la personalización del voto.
De manera que, el principio rector de un sistema de Representación Proporcional, debe producir,
según la doctrina mundialmente reconocida, un grado de proporcionalidad casi exacta entre los
votos sufragados y los Diputados o escaños producidos, concepto este que no se encuentra
presente en la Resolución objeto del Recurso, es decir, el efecto espejo que persigue la
Representación Proporcional debe ser más parecido a la sociedad, que se expresa en una elección;
y esta correspondencia no se logra con este singular e insólito reparto de escaños y su forma de
elegir.
Por otra parte, si se llegara al absurdo de considerar como válido el criterio de la errada
interpretación que se hace al término demográfico, para establecer indebidamente este criterio,
como parámetro de aplicación del porcentaje constitucional, obtendríamos un menor número de
Diputados, por cuanto la variación de la población ha disminuido sustancialmente por efecto la
migración masiva ocurrida recientemente, la cual se estima en más de 5 millones de habitantes,
hecho este que no puede ser motivo controversial, puesto que es un hecho público y notorio, que
no amerita prueba alguna, con el agravante que esa disminución de la población se contradice
con la base poblacional contenida en las Normativas Especiales, entonces, este concepto en nada
ayuda al sufragio activo ni pasivo y menos al derecho de participación que tanto se propugna
como pilar de la democracia. Por esta otra razón, también solicitamos que este concepto debe ser
descartado por imaginario, imposible de aplicación y reñido con la real base poblacional
nacional, tal y como se concibe y define para fijar el número de candidatos a elegir por cualquiera
de los dos principios, objetos del presente recurso, todo con relación de los artículos 63 y 186 de
nuestra constitución y 10 de la LOPRE. Razón por la cual solicitamos, además de los vicios que
se contienen en la referida Resolución, y que han sido expuestos en el presente Recurso, también
se tengan estos argumentos para sumar a ellos, aún más, la inconstitucionalidad de las referidas
normativas y se declaren nula de nulidad absoluta, y así solicitamos se declare.

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El cronograma electoral, que se anexa, marcado C, descarta por completo el lapso que tienen las
organizaciones con fines políticos para postular candidatos, a los fines de cumplir con la
obligación contenida en el artículo 67 de nuestra constitución, a saber: "Todos los ciudadanos y
ciudadanas tienen el derecho de asociarse con fines políticos, mediante métodos democráticos de
organización, financiamiento y dirección. Sus organismos de dirección y sus candidatos a cargos
de elección popular SERÁN seleccionados en elecciones internas con la participación de sus
militantes ...........” omisis...
Pues bien, el referido artículo es muy claro, no cabe la menor duda que esta exigencia debe ser
considerada como un requisito de elegibilidad de cumplimiento forzoso, que debe ser acatado
tanto por los candidatos a postularse como por el organismo electoral, para poder admitir las
postulaciones.
Este requisito, obliga a todas las organizaciones políticas a someterse previamente, mediante un
proceso interno de elección con la militancia de esas organizaciones, a los posibles candidatos
que pretendan postularse, y para que este proceso de elección se produzca válidamente, se
requiere, de conformidad con lo establecido en artículo 293, numeral 6to. de nuestra
Constitución, que este debe ser organizado por el CNE. Lo que equivale decir, que ambos
artículos mantienen una unidad necesaria y justa para su formalidad y validez de esas
postulaciones.
Este artículo, también señalado en la referida sentencia, constituye un avance significativo e
inédito en nuestro sistema democrático, como así lo señala la exposición de motivos, el
constituyente tuvo una visión certera para acabar con la hegemonía que tenían las directivas de
los partidos políticos, hoy organizaciones con fines políticos, las cuales postulaban a los
candidatos que a ellos les pareciera y no les importaban los verdaderos líderes que por ellos
simpatizaban la mayoría de la militancia partidista, es decir, coloquialmente, los cogollos de estos
partidos se subrogaban en la mayoría de la militancia para disponer quiénes eran los candidatos a
postularse, sin consultar y sin la participación de su militancia.
Esta nueva concepción de postulaciones no puede ser obviada por los postulados y menos por el
organismo comicial, puesto que, como toda norma constitucional, es de orden público y su
cumplimiento es obligatorio, y en el presente caso no estamos en presencia de una norma
discrecional que pueda ser relajada, convenida u obviada, es de cumplimiento forzoso porque así
está concebida, en virtud que, su obligación, lo determina además el verbo ser, el deber ser,
SERÁN, que se señala en el referido artículo. El incumplimiento de esta disposición trae como
consecuencia la nulidad absoluta de cualquier postulación, aún después de la elección, puesto que
su impugnación no tiene lapso de caducidad por ser de orden público; ella no puede ser
considerada su exigencia como letra muerta y menos aún desaplicada, como se ha venido
haciendo en algunos procesos anteriores y como se evidencia del referido Cronograma de
Actividades. Por tanto, solicitamos que la misma sea incluida en el cronograma electoral como
otra actividad a realizar, y se fijen los lapsos prudenciales que implican ejecutar estos procesos
internos de elección, con la formalidad requerida del artículo 293 numeral 6, de nuestra
constitución, para que no se produzcan ofertas engañosas de candidaturas que no cumplan con
este requisito ineludible y que esta consecuencia afecte el derecho constitucional de la
participación y así, formalmente lo solicitamos a esta honorable Sala lo declare.
Por último, el organismo debe adicionar además del requisito de elegibilidad descrito
anteriormente, el que se contiene en el artículo 188, de la Constitución, dado que estamos en
presencia de una elección por estado y no por circunscripción Nacional, en virtud que el numeral
4to. establece que para ser diputado en la entidad correspondiente debe haber residenciado 4 años
consecutivos en esa entidad federal antes de la fecha de la elección. Y así también le solicitamos
a esa honorable Sala lo declare con efecto inmediato para ser aplicado a este proceso electoral del
parlamento y con efecto ex nunc.

PETITORIO.
Por todos los razonamientos de hechos y de derechos, solicitamos a esa honorable Sala
Constitucional que:

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PRIMERO: Que admita y declare con lugar la Acción de Amparo que de manera conjunta se
interpuso con el Recurso de Inconstitucionalidad, en virtud de los argumentos expresados que
denotan las violaciones de las normas constitucionales y legales que allí se contienen y del que se
demuestra el buen derecho que se reclama y el peligro inminente de que sigan afectando los
principios constitucionales que permiten establecer la confianza en el electorado para participar
en ese proceso electoral; por tanto, que se acuerde como medida cautelar suspender, la ejecución
de las resoluciones, normativa estas que son objeto del daño causado como se explicó en el
presente documento e impugnada en el Recurso de Inconstitucionalidad hasta tanto se declare el
referido Recurso y así expresamente lo solicitamos.

SEGUNDO: Que admita y declare con lugar el presente Recurso de Inconstitucionalidad y


declare nula, de nulidad absoluta, la Resolución Nº 20063-0015 de fecha 30 de junio del presente
año dictada por el CNE por violación de los artículos: 63, 67, 186, 292, 293, 298 de la
Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, de los artículos: 1ro., 8, 10 y 11 de la
LOPRE, 1ro. ,33 numeral 29 de la Ley Orgánica del Poder Electoral. Así mismo, declare la
nulidad absoluta de la Resolución de fecha 30 de junio del presente año, número 200630-0024,
por violación de los artículos: 63, 186, 292, 293,298 de la Constitución 1ro.de la LOPRA y 1ro.,
33 numeral 29 de la LOPE

TERCERO: Que se le ordene al Consejo Nacional Electoral, incluya en el Cronograma Electoral


los lapsos para las elecciones internas de las organizaciones postulantes a que se refieren los
artículos constitucionales 67 y 293 numeral 6to. de la LOPRE, para ser aplicada a este proceso de
elección y con efectos EX NUNC. Así mismo que se aplique a esta elección parlamentaria el
artículo 188 de la Constitución por ser esta una elección por estado y no nacional.

CUARTO: Que se determine que el número de cargos a elegir, que deberá ser el que resulte de la
base poblacional y porcentual como lo establece el artículo 186 de la Constitución de la
República Bolivariana de Venezuela, en concordancia con lo dispuesto en el artículo 10 de la
LOPRE. Artículo este último, que mantiene plena vigencia y no otro, es decir, tres diputados por
cada Estado y el Distrito Capital y un número adicional por cada Estado y el Distrito Capital,
igual al que resulte de dividir la población de cada una de esas entidades entre el uno coma uno
por ciento (1,1%) de la población del país y finalmente por tres diputados por la representación
indígena, según lo establecido en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, cuyo
resultado final serán 167 diputados a elegir y no 277, como se pretende aplicar en la referida
Resolución objeto de impugnación.

QUINTO: Que el presente Recurso sea igualmente decidido de MERO DERECHO, como así se
decidió el Recurso de inconstitucionalidad de la omisión legislativa y con la misma celeridad,
para no seguir causando efecto negativo la referida Resolución, objeto de impugnación.

SEXTO: Que se declare igualmente por inconstitucional, la figura de la ADJUDICACIÓN


NACIONAL, de los 48 Diputados que incrementa indebidamente el número de Diputados a
elegir, por cuanto esta modalidad de una supuesta elección no está prevista en la Constitución y
menos en la leyes, lo cual viola descaradamente el artículo 186 de la Constitución y el artículo 10
de la LOPRE, puesto que estamos en presencia de una elección por circunscripción estadal y no
Nacional como lo disponen las referidas normas.

SEPTIMO: Que esa honorable Sala se declare competente para conocer del presente Recurso de
Inconstitucionalidad, en razón que las normativas dictadas por el CNE, no se ajustan a las
órdenes impartidas y contenidas en la sentencia número 068, dictadas por Sala Constitucional del
Tribunal Supremo de Justicia, y por efecto del artículo 3 de la ley de Amparo y de Garantías
Constitucionales.

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A los fines de nuestra notificación se señala como domicilio procesal la siguiente dirección:
“Caracas Ciudad Plural”, calle Milán, Los Ruices Sur, Edificio Planinsa II, Piso 1, Caracas.

Así mismo se les notifique al CNE, en la siguiente dirección: Messanina de las torres del Centro
Simón Bolívar, el Silencio, Caracas.

Es justicia que solicitamos en Caracas, Región Capital a los días de su presentación.

Firmantes:

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