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EL PROBLEMA NOMOLOGICO DE LAS CIENCIAS SOCIALES Y EL EVOLUCIONISMO SOCIOLOGICA.

El evolucionismo, como corriente social, es consecuencia de la Teoría darwinista aplicada a la


evolución de las especies. (1859), que introduce en el pensamiento social y en especial de la
sociología una nueva categoría de análisis: Los procesos concatenados y el surgimiento de lo
nuevo, incluido implícitamente el concepto de superioridad.

¿Cómo fundamente esto de novedad superior?. En primer lugar porque desde Darwin, no solo
las especies biológicas sufren un proceso concatenado, y esto sucede como resultado de
muchos ensayos, donde las condiciones del medio ambiente ponen en riesgo la vida y
solamente pueden proseguir, los que venzan esas condiciones adversas, dejando a los débiles,
en el pasado. De este modo la idea de novedad superior se basa en el calificativo de inferior
para lo caduco.

No obstante, la corriente Darwinista es más bien una síntesis de la preocupación de los


científicos contemporáneos por la explicación natural del mundo refutando las ideas
creacionistas predominantes. Sin pretender unir pensamientos discrepantes, tenemos a un
Lamarck 1 cuya propuesta discurría paralelamente a Comte. Fue este Naturalista quien pone la
primera forma explicativa basándose en una lógica hipótesis, la del ejercicio y el origen de los
órganos. “El ejercicio crea el órgano”, con tono nomológico.

Pero esta aseveración es dogmática la sola observación es una inclusión de eventos


particulares que no están ligados por un vínculo de necesidad, corroborada. No pasa de ser
solo una propuesta de explicación, pero queda para la posteridad como una pauta
supuestamente hallada en la naturaleza por observación de las contingencias superficiales, lo
que no puede configurarse como LEY, ni en ciencias naturales y menos en Ciencias sociales.

Es una afirmación explicativa contingente y relativa. Un siglo, posteriormente cuando se


develen los procesos genéticos se distinguirá entre fenotipo y genotipo, con la refutación
completa al señalar que los procesos genotípicos se heredan mas no los fenotípicos, salvo que
afecten al genoma.

La propuesta Lamarckiana sedujo a muchos y entre ellos a ilustres científicos y filósofos como
Herbert Spencer,2 que por via Lamarckiana ingresará en la corriente evolucionista.

1
Jean Baptiste Lamarck (1744-1829) y su obra Filosofía Zoologíca, Ed. Oveja Roja,España 2017)
2
Herbert Spencer (1820-1903) y su obra: Estática social, Tit. Or. (1851) Ed. Johan Chapman- Londres /
donde se encuentran los fundamentos del orden en el mundo, que mas tarde , sirven para incluir el
principiuo de la supervivencia de los mas aptos en su obra: Principios de biología, (1864), pero con
mayor claridad y en forma explícita en la obra: El hombre contra el Estado” ;” "Así, por la supervivencia
del más apto, en la sociedad de tipo militar, se caracteriza por la profunda confianza en el poder de
gobierno, aunado a una presentación de lealtad que causa sumisión en todos los asuntos que se
traten".- aunque aquí, lo “apte “ significa un Acomodo.
Sobre la Alternativa teórica conforma la corriente evolucionista dos importantes teóricos de
la naciente Sociología: Herbert Spencer (1820-1903) y Lewis Morgan Al evolucionismo
social está formado por ideas como las de Charles Darwin, Herbert Spencer y Lewis Henry
Morgan entre otros. Estos dos últimos basan sus pensamientos en la teoría evolutiva de
Darwin, por la cual Spencer acuñara, más adelante, el término de darwinismo social y que
Morgan utilizara para analizar a las tribus norteamericanas con el estudio de los iroqueses.
El objetivo de sus estudios no es la evolución de las instituciones individuales aisladas
dentro de contexto social, sino principalmente la evolución de la sociedad como un todo.

Todas estas ideas han sido compuestas por las denominadas principales civilizaciones y
principales movimientos en la historia del mundo antiguo y medieval en Occidente y que
hoy en día siguen teniendo vigencia. Estos cuatro principales focos que más han influido
han sido lo fenicio (comercio), lo griego (todo lo que tienen las demás civilizaciones pero
se le añade el juego de azar, el arte, ideas liberales, etc.), lo romano (el poder y la
superioridad) y lo judeocristiano (Dios y orígenes de la naturaleza).
El mestizaje social lleva a cabo la relación y la mejoría de la civilización que según en
la Eneida, Virgilio define otros pueblos como los que cultivaran mejor la tierra. 1Max
Weber definió estos cuatro elementos como la jaula de hierro (El caballo de Troya). El
mestizaje social es lo que se diría la denominada faceta principal de los rasgos que
definieran una situación. En esto Bernat Muniesa nos dice:
“Cierto que siguen existiendo grupos de gentes pensadores de grandes fortunas y otros verdaderos
indigentes y entre ellos lo que es el cuerpo central de la mezcla, las clases medias, pero todos unos
y otros están muy próximos entre sí mucho más de los que creen y esa ha sido y es la gran tragedia
de la burguesía2

todo esto la evolución social ha sido tomada por quienes estudian a la ciencia del hombre
como una fuerza que realiza el trabajo de los factores individuales concretos,
determinantes del curso de la historia. En 1859, Darwin avanzó con el transformismo o
evolucionismo ofreciendo sus propias observaciones para demostrar las diferencias
recurriendo a la paleontología para de esa forma probar el carácter histórico del proceso.
Mientras para el mundo contemporáneo según Vere Gordon Childe, los órdenes y géneros
un nivel más alto en la jerarquía evolutiva aparecen por primera vez después de los de
más bajo nivel. Por lo tanto los términos de “superior” e “inferior” adquirieron poder para
llevar a cabo una clasificación y división. Durante los siglos XVIII, los científicos empezaron
a adquirir mejores conocimientos sobre las sociedades humanas fundamentalmente
diferentes de las europeas admitiendo que entre los “salvajes” existían una variedad
insospechada de estructuras sociales de economías y de tecnologías. 3
En 1850 Herbet Spencer en su Social Statics, desarrolló una asociación entre la sociedad
y el organismo. Su concepto de la evolución supra orgánica se basa en esa analogía. 3
Spencer claramente considera este crecimiento como un proceso temporal. Admite que la
evolución es inevitable en el conjunto de las sociedades, puede no serlo en una sociedad
particular e incluso ni siquiera puede ser probable. 4La idea del carácter inferior que tenían
los griegos de las mujeres es retomada por Spencer y Darwin, -Darwin siendo más
recatado que Spencer con respecto a esto- que utilizan la teoría de la evolución para
defender su postura. Spencer dice ver a la mujer como inferior de acuerdo a su estructura
corporal y a la cual George Eliot refuta utilizando la teoría de diversificación de Darwin,
para el problema de la diferencia sexual.5
Las instituciones domésticas de los bárbaros y aun de los salvajes, antepasados del
hombre actual, se siguen manifestando y son preservadas. Esto podría ser que la
adopción de criterios tecnológicos para definir las etapas de la evolución determina el
rango de una sociedad en la escala evolutiva. A esto lo que llama los hombres primitivos,
actuando racionalmente estos se unieron para crear la ley y el gobierno. Estos dieron paso
a que los grupos humanos crearan las clases sociales, sistema económico etc. Los
teóricos del contrato social de la ilustración europea también daban por hecho que los
individuos deben llevar a cabo decisiones racionales para crear su propia sociedad. 6
La importancia intrínseca de Morgan en la historia de la antropología fue realzada por el
hecho de Carlos Marx y Federico Engels pues adoptaron su esquema. Marx había
anunciado la concepción materialista de la historia 1859; el mismo año en que tuvo lugar la
publicación del Origin of Species y la vindicación del hombre Pleistoceno por John Evans,
Falconer y Prestwich. Dicha concepción afirma que toda la estructura social está
determinada en último término por el “modo de producción” que a su vez depende del
“medio de producción” es decir de las fuerzas técnicas que tienen a su disposición la
sociedad para satisfacer las necesidades socialmente reconocidas. 7 Marx llegó a esta
conclusión tomando como base las sociedades civilizadas, o sea la clásica, la medieval y
la moderna. En general la experiencia de la humanidad da paso a una evolución social que
se mueve por funciones y necesidades que se dan en el momento que van cambiando y a
las que se han estado expuestas y que pueden llegar a manos de la persona ese
conocimiento por otros por medio de un aprendizaje o una necesidad puesta como
prioridad. Sus resultados son uniformes, coherentes y repetibles en todo su desarrollo.

Referencia[editar]
1. ↑ Bernat Muniesa,(1995), articulo Capa. El mestizaje occidental, Nudos Gordianos
Barcelona. pág. 50
2. ↑ Bernat Muniesa,(1995), articulo Cap. El mestizaje occidental, Nudos Gordianos,
Barcelona. pág. 50
3. ↑ Saltar a:a b • Childe V. Gordon ,(traducción directa Daisy Learn y Eli de Gortari )
( 1951) Ingles, ( 1964) español, evolución social- Social Evolution, Mexico. Universidad
general de publicaciones. Ediciones de la coordinación de investigación científica.pág.8
4. ↑ • Childe V. Gordon ,(traducción directa Daisy Learn y Eli de Gortari )( 1951)
Ingles, ( 1964) español, evolución social- Social Evolution, Mexico. Universidad general de
publicaciones. Ediciones de la coordinación de investigación científica.pág.9
5. ↑ •• Eliot George and Herbert Spencer ,(1991), (Nancy L. Paxton), Feminism,
evolutionism and the reconstruction of gender, New Jersey, Published by Princeton
University Press. pág.173
6. ↑ •Service R. Elman, (1975), (versión española de Mari- Carmen Ruiz), Los
orígenes del estado y de la civilización; El proceso de la evolución cultural. Spain , Alianza
editorial S.A Madrid ,( 1984),pág.290
7. ↑ • Childe V. Gordon ,(traducción directa Daisy Learn y Eli de Gortari )( 1951)
Ingles, ( 1964) español, evolución social- Social Evolution, Mexico. Universidad general de
publicaciones. Ediciones de la coordinación de investigación científica.pág.16

Bibliografía[editar]
 Childe IV. Gordon ,(traducción directa Daisy Learn y Eli de Gortari )( 1951) Inglés, (
1964) español, evolución social- Social Evolution, México. Universidad general de
publicaciones. Ediciones de la coordinación de investigación científica.
 Eliot George and Herbert Spencer (1991) (Nancy L. Paxton) Feminism,
evolutionism and the reconstruction of gender, New Jersey, Published by Princeton
University Press.
 Morgan H. Lewis (1946) La sociedad primitiva o investigaciones en las líneas del
progreso humano desde el salvajismo hasta la civilización a través de la barbarie,
Argentina. Editorial Lautaro.
 Muniesa, Bernat (1995) artículo Cap. 2 El mestizaje occidental, Nudos Gordianos
Barcelona.
 Service R. Elman, (1975) versión española de Mari- Carmen Ruiz. Los orígenes del
estado y de la civilización; El proceso de la evolución cultural. Spain , Alianza editorial
S.A Madrid ( 1984).

Herbert Spencer
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Para el músico chileno-estadounidense, véase Herbert W. Spencer.

Herbert Spencer

Spencer en 1893

Información personal

Nacimie 27 de abril de 1820 
nto Derby (Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda) 

Fallecim 8 de diciembre de 1903 
iento Brighton (Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda) 

Sepultur
Cementerio de Highgate 
a

Nacional Británica
idad

Lengua
Inglés 
materna

Familia

Padre William George Spencer 

Información profesional

Ocupaci Filósofo, economista, antropólogo, psicólogo, periodista, s
ón ociólogo, escritor y botánico 

Área Ciencia de las plantas 

Movimie
Liberalismo, utilitarismo, evolucionismo, positivismo
ntos

Obras Darwinismo social


notables Supervivencia del más apto

Abreviat
ura en Spencer 
botánica

Firma

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Herbert Spencer (Derby, Inglaterra; 27 de
abril de 1820 - Brighton, Inglaterra; 8 de diciembre de 1903) fue
un naturalista, filósofo, sociólogo, psicólogo y antropólogo inglés.
Spencer desarrolló una concepción omnímoda de la evolución como el
desarrollo progresivo del mundo físico, los organismos biológicos, la mente
humana, la cultura humana y las sociedades. Era «un exponente entusiasta de
la evolución», e incluso «escribió acerca de la evolución antes de que lo
hiciera Darwin».1 Como polímata, contribuyó a una amplia gama de temas,
incluyendo la ética, la religión, la antropología, la economía, la teoría política,
la filosofía, la literatura, la astronomía, la biología, la sociología y la psicología.
Durante su vida alcanzó una tremenda autoridad, sobre todo en el ámbito
académico de habla inglesa. «El único otro filósofo inglés en haber logrado tal
popularidad generalizada fue Bertrand Russell, y que fue en el siglo XX».2
Spencer era «el intelectual europeo más famoso en las últimas décadas del
siglo XIX»,34 pero su influencia se redujo drásticamente después de 1900:
«¿Quién lee ahora a Spencer?» preguntó Talcott Parsons en 1937.56
Spencer es mejor conocido por la expresión «supervivencia del más apto», que
acuñó en Principles of Biology (1864), después de leer El origen de las
especies de Charles Darwin.78 Este término sugiere fuertemente la selección
natural; sin embargo, como Spencer extendió la evolución en los reinos de la
sociología y la ética, también hizo uso de lamarckismo.1

Índice

 1Biografía
 2Filosofía sintética
 3Evolución
 4Sociología
 5Agnosticismo
 6Puntos de vista políticos
o 6.1Darwinismo social
 7Influencia general
o 7.1Influencia política
o 7.2Influencia en la literatura
 8Críticas filosóficas
 9Referencias
 10Bibliografía
o 10.1Por Spencer
 11Enlaces externos

Biografía[editar]
Spencer nació en Derby, Inglaterra, el 27 de abril de 1820, hijo de William
George Spencer (generalmente llamado George). El padre de Spencer era un
disidente religioso que derivó del metodismo al cuaquerismo, y que parece
haber transmitido a su hijo una oposición a todas las formas de autoridad.
Administró una escuela fundada en los métodos de enseñanza progresiva
de Johann Heinrich Pestalozzi y también se desempeñó como secretario de
la Sociedad filosófica de Derby, una sociedad científica que había sido fundada
en la década de 1790 por Erasmus Darwin, abuelo de Charles Darwin.
Spencer fue educado en la ciencia empírica por su padre, mientras que los
miembros de la Sociedad filosófica de Derby le presentaron conceptos
predarwinianos de la evolución biológica, en particular los de Erasmus Darwin
y Jean-Baptiste Lamarck. Su tío, el reverendo Thomas Spencer, vicario de
Hinton Charterhouse cerca de Bath, completó la limitada enseñanza formal de
Spencer enseñándole algo de matemáticas y física, y el suficiente latín como
para que pudiera traducir algunos textos sencillos. Thomas Spencer también
dejó en su sobrino sus propios firmes puntos de vista políticos sobre el libre
comercio y antiestatistas. Aparte de ello, Spencer fue un autodidacta que
adquirió la mayor parte de sus conocimientos de lecturas estrechamente
enfocadas y conversaciones con sus amigos y conocidos. 9
Cuando era adolescente y también cuando era un adulto joven, a Spencer le
resultó difícil elegir una disciplina intelectual o profesional. Trabajó como
ingeniero civil durante el auge de los ferrocarriles de la década de 1830, al
tiempo de dedicar gran parte de su tiempo a escribir para revistas provinciales
que eran inconformes en su religión y radicales en su política. De 1848 a 1853
se desempeñó como subeditor de la revista de libre comercio The Economist,
tiempo durante el cual publicó su primer libro, Social Statics (1851), que predijo
que la humanidad eventualmente se adaptaría completamente a las exigencias
de la vida en la sociedad con la consecuente desaparición del estado.
Su editor, John Chapman, introdujo a Spencer a su tertulia, a la que asistieron
muchos de los principales pensadores radicales y progresivos de la capital,
incluyendo a John Stuart Mill, Harriet Martineau, George Henry Lewes y Mary
Ann Evans (George Eliot), con quien fue brevemente ligado sentimentalmente.
El propio Spencer introdujo al biólogo Thomas Henry Huxley, que más tarde
ganaría fama como el «bulldog de Darwin» y quien permaneció su amigo de
toda la vida. Sin embargo, fue la amistad de Evans y Lewes la que le dio a
conocer A System of Logic de John Stuart Mill y el positivismo de Auguste
Comte y que le puso en el camino del trabajo de su vida. Estaba fuertemente
en desacuerdo con Comte.10
El primer fruto de su amistad con Evans y Lewes fue el segundo libro de
Spencer, Principles of Psychology, publicado en 1855, que exploró una base
fisiológica para la psicología. El libro se basa en la suposición fundamental de
que la mente humana es sujeta a las leyes naturales y que éstas podrían ser
descubiertas en el marco de la biología general. Esto permitió la adopción de
una perspectiva de desarrollo no sólo en términos del individuo (como en la
psicología tradicional), sino también de la especie y la raza. A través de este
paradigma, Spencer quería conciliar la psicología asociacionista de A System
of Logic de Mill, la noción de que la mente humana se construye a partir de
sensaciones atómicas unidas por las leyes de la asociación de ideas, con la
teoría aparentemente más «científica» de la frenología, que encontraba
específicas funciones mentales en partes específicas del cerebro. 111213

Retrato de Spencer.
Spencer argumentó que ambas teorías eran cuentas parciales de la verdad:
repetidas asociaciones de ideas se plasman en la formación de cadenas
específicas de tejido cerebral, y éstas se puedan transmitir de una generación a
la siguiente por medio del mecanismo lamarckiano de la herencia de
estructuras u órganos frecuentemente usadas por un individuo durante su
vida. Principles of Psychology, a su juicio, haría para la comprensión de la
mente humana lo que Isaac Newton había hecho para la comprensión de la
materia.14 Sin embargo, el libro no tuvo éxito y el último de los 251 ejemplares
de su primera edición no se vendió hasta junio de 1861.
El interés de Spencer en la psicología derivó de una preocupación más
fundamental, que era establecer la universalidad de la ley natural. 15 En común
con otros de su generación, incluyendo los miembros de la tertulia de
Chapman, estaba poseído con la idea de demostrar que era posible demostrar
que todo en el universo - incluyendo la cultura humana, el lenguaje y la moral -
podría explicarse por las leyes de validez universal. Esto fue en contraste con
la opinión de muchos teólogos de la época, que insistían en que algunas partes
de la creación, en particular, el alma humana, fueron más allá del ámbito de la
investigación científica. Système de Philosophie Positive de Comte había sido
escrito con la ambición de demostrar la universalidad de la ley natural, y
Spencer deseaba seguir a Comte en la dimensión de su ambición. Sin
embargo, Spencer se diferenció de Comte en la creencia de que era posible
descubrir una única ley de aplicación universal, que identificaba con el
desarrollo progresivo y que llamaría el principio de la evolución.
En 1858 Spencer produjo un esbozo de lo que sería System of Synthetic
Philosophy. Esta empresa de gran envergadura tuvo el objetivo de demostrar
que el principio de la evolución se aplicaba a la biología, la psicología, la
sociología (Spencer consignó el término de Comte para la nueva disciplina) y la
moralidad. Spencer previó que esta obra de diez volúmenes tardaría veinte
años en completarse; al final le llevó el doble de tiempo y consumió casi todo el
resto de su larga vida.
A pesar de las dificultades para establecerse como un escritor que Spencer
tenía al principio, por la década de 1870 se había convertido en el más famoso
filósofo de la edad.16 Sus trabajos fueron muy leídos durante su vida, y en 1869
fue capaz de mantenerse únicamente con el beneficio de las ventas de libros y
de los ingresos de sus contribuciones regulares a publicaciones periódicas
victorianas, que se publicaron en tres volúmenes titulados "ensayos". Sus
obras fueron traducidas al alemán, italiano, español, francés, ruso, japonés y
chino, y en muchas otras lenguas, y le ofrecieron honores y premios por toda
Europa y América del Norte. También se convirtió en un miembro
del Athenaeum Club, un club de caballeros exclusivo en Londres sólo abierto a
los distinguidos en las artes y las ciencias, y el X Club, un club comedor de
nueve fundado por Thomas Henry Huxley que se reunía todos los meses e
incluyó algunos de los pensadores más destacados de la época victoriana (tres
de los cuales se convertirían en presidentes de la Royal Society).
Los miembros incluyeron al físico y filósofo John Tyndall y al primo de Darwin,
el banquero y biólogo John Lubbock. También hubo algunos satélites bastante
significativos como el clérigo liberal Arthur Stanley, deán de Westminster; y
huéspedes como Charles Darwin y Hermann von Helmholtz fueron entretenidos
de vez en cuando. A través de este tipo de asociaciones, Spencer tuvo una
fuerte presencia en el corazón de la comunidad científica y fue capaz de
asegurar una audiencia influyente por sus opiniones. A pesar de su creciente
riqueza y fama, nunca fue dueño de una casa de su propiedad.
Las últimas décadas de la vida de Spencer se caracterizaron por una creciente
desilusión y soledad. Nunca se casó, y después de 1855 era un hipocondríaco
perpetuo que se quejaba sin fin de dolores y enfermedades que ningún médico
pudo diagnosticar en aquella época. Por la década de los 1890 sus lectores
habían comenzado a abandonarlo mientras que muchos de sus amigos más
cercanos murieron y él había llegado a dudar de la fe confidente en el progreso
que había hecho la pieza central de su sistema filosófico. Sus últimos años
fueron también aquellos en los que sus puntos de vista políticos se hicieron
cada vez más conservadores. Mientras que Social Statics había sido obra de
un demócrata radical que creía en el derecho de voto para las mujeres (e
incluso para los niños) y en la nacionalización de la tierra para romper el poder
de la aristocracia, por la década de 1880 se había convertido en un firme
opositor del sufragio femenino e hizo causa común con la Liberty and Property
Defence League contra lo que veían como un desvío hacia el «socialismo» de
elementos (como William Harcourt) dentro de la administración de William
Gladstone, en gran medida contra las opiniones del propio Gladstone. Los
puntos de vista políticos de Spencer de este período se expresaron en lo que
se convertiría en una de sus obras más famosas, The Man Versus the State.

Tumba de Herbert Spencer en el Cementerio de Highgate.

La excepción al creciente conservadurismo de Spencer fue que él se mantuvo


durante toda su vida un ferviente opositor del imperialismo y el militarismo. Su
crítica de la segunda guerra bóer fue especialmente mordaz, y contribuyó al
declive de su popularidad en el Reino Unido. 17
Spencer también inventó un precursor del clip de papel moderno, aunque se
parecía más a un pasador de chaveta moderno. Esta «clavija de unión» fue
distribuida por Ackermann & Company. Spencer muestra dibujos de la clavija
en el Apéndice I (siguiendo el Apéndice H) de su autobiografía junto con
descripciones publicadas de sus usos.
En 1902, poco antes de su muerte, Spencer fue nominado para el Premio
Nobel de Literatura. Continuó escribiendo durante toda su vida, en los últimos
años a menudo mediante dictado, hasta que murió acausa de su mala salud a
la edad de 83 años. Sus cenizas están enterradas en el lado oriental
del Cementerio de Highgate de Londres frente a la tumba de Karl Marx. En su
funeral el líder nacionalista indio Shyamji Krishna Varma anunció una donación
de £ 1 000 para establecer una cátedra en la Universidad de Oxford, en
homenaje a Spencer y su trabajo.15
Filosofía sintética[editar]
La base para la apelación de Spencer a muchos de su generación era que
parecía ofrecer un sistema de creencia listo que podría sustituir a la fe religiosa
convencional en un momento en que los credos ortodoxos parecían
desmoronarse bajo los avances de la ciencia moderna. El sistema filosófico de
Spencer parecía demostrar que era posible creer en la perfección última de la
humanidad sobre la base de las concepciones científicas avanzadas, como
el primer principio de la termodinámica y de la evolución biológica.
En esencia, la visión filosófica de Spencer estaba formada por una
combinación de deísmo y positivismo. Por un lado, había absorbido algo del
deísmo del siglo XVIII de su padre y otros miembros de la Sociedad Filosófica
de Derby y de libros como el inmensamente popular The Constitution of
Man (1828) de George Combe. Este trataba el mundo como un cosmos de
diseño benévolo, y las leyes de la naturaleza como los decretos de un «ser
trascendentalmente amable». Las leyes naturales son por lo tanto los estatutos
de un universo bien gobernado que habían sido decretado por el Creador con
la intención de promover la felicidad humana. Aunque Spencer perdió su fe
cristiana cuando era adolescente y más tarde rechazó cualquier concepción
«antropomórfica» de la deidad, se mantuvo firme en esta concepción en un
nivel casi subconsciente. Al mismo tiempo, sin embargo, le debía mucho más
de lo que jamás reconocería al positivismo, en particular, en su concepción de
un sistema filosófico como la unificación de las diversas ramas del
conocimiento científico. También siguió al positivismo en su insistencia en que
sólo era posible tener un conocimiento real de los fenómenos y por lo tanto que
era ocioso especular sobre la naturaleza de la realidad última. La tensión entre
el positivismo y su deísmo residual corrió a través de toda la obra System of
Synthetic Philosophy.
Spencer siguió a Comte en el objetivo de la unificación de la verdad científica;
fue en este sentido que su filosofía pretendió ser «sintética». Al igual que
Comte, que estaba comprometido con la universalidad de la ley natural, la idea
de que las leyes de la naturaleza se aplican sin excepción, a la esfera orgánica
tanto como a la inorgánica, y a la mente humana tanto como al resto de la
creación. El primer objetivo de la filosofía sintética fue así demostrar que no
había excepciones para ser capaz de descubrir las explicaciones científicas, en
forma de leyes naturales, de todos los fenómenos del universo. Los volúmenes
de Spencer sobre biología, psicología y sociología tenían por objetivo
demostrar la existencia de leyes naturales en estas disciplinas específicas.
Incluso en sus escritos sobre la ética sostuvo que era posible descubrir «leyes»
de la moral que tenían el carácter de las leyes de la naturaleza sin dejar de
tener contenido normativo, una concepción que puede ser rastreada a The
Constitution of Man de Combe.
El segundo objetivo de la filosofía sintética era mostrar que estas mismas leyes
condujeron inexorablemente al progreso. A diferencia de Comte, que destacó
sólo la unidad del método científico, Spencer buscó la unificación del
conocimiento científico en forma de la reducción de todas las leyes naturales a
una ley fundamental, la ley de evolución. A este respecto, siguió el modelo
establecido por el editor de Edimburgo Robert Chambers en su
anónimo Vestiges of the Natural History of Creation (1844). Aunque a menudo
descartado como un precursor de peso ligero de El origen de las especies de
Charles Darwin, el libro de Chambers era en realidad un programa para la
unificación de la ciencia que pretendía demostrar que la hipótesis
nebular de Laplace sobre el origen del sistema solar y la teoría de la
transformación de especies de Lamarck eran ambas instancias de «una
magnífica generalización de desarrollo progresivo» (frase de Lewes).
Chambers se asoció con la tertulia de Chapman y su trabajo sirvió de plantilla
no reconocida para la filosofía sintética.

Evolución[editar]
Spencer articuló por primera vez su punto de vista evolutivo en su
ensayo Progress: Its Law and Cause (publicado en el Westminster Review de
Chapman en 1857), que más tarde formó la base de First Principles of a New
System of Philosophy (1862). En él se expone una teoría de la evolución que
combina ideas del ensayo de Samuel Taylor Coleridge The Theory of Life - a su
vez derivado de la Naturphilosophie o Filosofía de la Naturaleza de Friedrich
Wilhelm Joseph Schelling - con una generalización de la ley del desarrollo
embriológico de von Baer. Spencer postuló que todas las estructuras en el
universo se desarrollan a partir de una simple e indiferenciada homogeneidad a
una compleja y diferenciada heterogeneidad, siendo acompañadas por un
proceso de mayor integración de las partes diferenciadas. Este proceso
evolutivo se puede encontrar en funcionamiento, en opinión de Spencer, a
través del cosmos. Era una ley universal, que se aplicaba a las estrellas y las
galaxias tanto como a los organismos biológicos, y a la organización social
humana tanto como a la mente humana. Se diferenciaba de otras leyes
científicas solo por su mayor generalidad, y las leyes de las ciencias especiales
podrían ser demostradas de ser ejemplos de este principio.
Sin embargo, como Bertrand Russell declaró en una carta a Beatrice Webb en
1923, esta formulación tiene problemas: «No sé si [Spencer] se dio cuenta
alguna vez de las implicaciones del segundo principio de la termodinámica; si
es así, bien puede estar molesto. El principio dice que todo tiende a la
uniformidad y a un nivel muerto, disminuyendo (no incrementando)
heterogeneidad».18
El intento de Spencer de explicar la evolución de complejidad biológica era
radicalmente diferente al que se encuentra en El origen de las especies de
Darwin, que se publicó dos años más tarde. Es a menudo creído, bastante
erróneamente, que Spencer simplemente se apropió y generalizó la obra de
Darwin sobre la selección natural. Sin embargo, aunque después de leer la
obra de Darwin acuñó la frase «supervivencia del más apto» como su propio
término para el concepto de Darwin,78 y es a menudo erróneamente
considerado como un pensador que se limitó a aplicar la teoría darwiniana a la
sociedad, él solo incorporó a regañadientes la selección natural en su sistema
global preexistente. El principal mecanismo de transformación de las especies
que reconocía era el principio lamarckiano de la herencia de los caracteres
adquiridos, que postula que los órganos se desarrollan o se ven disminuidos
por el uso o no uso y que los cambios resultantes pueden ser transmitidos a las
generaciones futuras. Spencer creía que este mecanismo evolutivo también era
necesario para explicar la evolución «más alta», especialmente el desarrollo
social de la humanidad. Además, a diferencia de Darwin, sostuvo que la
evolución tenía una dirección y un punto final, la consecución de un estado final
de equilibrio. Trató de aplicar la teoría de la evolución biológica a la sociología.
Propuso que la sociedad era el producto de un cambio de formas inferiores a
formas superiores, al igual que en la teoría de la evolución biológica se dice
que las formas más bajas de la vida evolucionan hacia formas más elevadas.
Spencer afirmó que la mente del hombre había evolucionado de la misma
manera a partir de las simples respuestas automáticas de los animales
inferiores al proceso de razonamiento en el hombre, que es capaz de pensar.
Spencer creía en dos tipos de conocimiento: el conocimiento adquirido por el
individuo y los conocimientos adquiridos por la raza. La intuición, o el
conocimiento aprendido de manera inconsciente, fue la experiencia heredada
de la raza.
En su libro Principles of Biology (1864), Spencer propuso una teoría
de pangénesis en la que se describían «unidades fisiológicas». Estas unidades
hereditarias hipotéticas eran similares a las gémulas de Darwin.19

Sociología[editar]

Retrato de Spencer.

Spencer leyó con entusiasmo la sociología positivista original de Auguste


Comte. Un filósofo de la ciencia, Comte había propuesto una teoría de
la evolución cultural según la cual la sociedad progresa estando sujeta a
una ley de tres estados. Tomando en cuenta varios desarrollos de la biología,
Spencer rechazó lo que él consideraba los aspectos ideológicos del positivismo
de Comte, en un intento de reformular las ciencias sociales en términos de su
principio de evolución, que aplicó a los aspectos biológicos, psicológicos y
sociológicos del universo. Dada la primacía que Spencer concede a la
evolución en su trabajo, la sociología de Spencer podría describirse
como darwinismo social (mezclado con lamarckismo). A pesar de la
popularidad de este punto de vista, una descripción de la sociología de
Spencer como tal es equivocada. Si bien escritos políticos y éticos de Spencer
tenían temas consistentes con el darwinismo social, tales temas no están
presentes en los trabajos sociológicos de Spencer, que se centran en la
construcción de una teoría sobre cómo los procesos de crecimiento social y
diferenciación llevan a las cantidades variables de complejidad entre las
diversas formas de organización social.20
Una sociedad es un organismo. Los dos tienen vida, crecen y mientras más
crecen, sus elementos se multiplican y se diferencian entre sí. Igualmente, las
funciones de sus elementos se especializan cada vez más, aunque no son
enteramente iguales, pues mientras el organismo forma "un todo concreto", la
sociedad forma "un todo discreto", permitiendo a sus elementos cierta libertad.
En los primeros, la conciencia está concentrada; en la sociedad, la conciencia
está difundida en todo el cuerpo.21
La progresión evolutiva desde simple e indiferenciada homogeneidad a
compleja y diferenciada heterogeneidad era ejemplificada, Spencer argumentó,
por el desarrollo de la sociedad. Desarrolló una teoría de los dos tipos de
sociedad, la militante y la industrial, que correspondían a esta progresión
evolutiva. La sociedad militante, estructurada en torno a las relaciones de
jerarquía y la obediencia, era simple y no diferenciada; la sociedad industrial,
basada en las obligaciones sociales voluntarias, contractualmente asumidas,
era compleja y diferenciada. La sociedad, la cual Spencer conceptualizó como
un «organismo social» evolucionó desde el estado más simple al más complejo
de acuerdo con la ley universal de la evolución. Además, la sociedad industrial
era el descendiente directo de la sociedad ideal desarrollada en Social Statics,
aunque Spencer era ambiguo sobre si la evolución de la sociedad resultaría en
el anarquismo (como había creído al principio) o si apuntaba a un papel
continuo para el Estado, aunque uno reducido a las funciones mínimas del
cumplimiento de los contratos y la defensa exterior.
Aunque Spencer hizo algunas valiosas contribuciones a la sociología temprana,
sobre todo por su influencia sobre el funcionalismo estructuralista, su intento de
introducir ideas lamarckianas o darwinianas en el ámbito de la sociología no
tuvo éxito. Fue considerado por muchos, por el contrario, como sumamente
peligroso. Hermenéuticos de la época, tales como Wilhelm Dilthey, serían
pioneros en la distinción entre las ciencias naturales (Naturwissenschaften) y
las ciencias humanas (Geisteswissenschaften). En los Estados Unidos, el
sociólogo Lester Frank Ward, que sería elegido como el primer presidente de
la American Sociological Association, lanzó un ataque implacable contra las
teorías de laissez-faire y ética política de Spencer. Aunque Ward admiraba
mucho el trabajo de Spencer, creía que los sesgos políticos anteriores de
Spencer habían distorsionado su pensamiento y lo habían llevado por mal
camino.22 En la década de 1890, Émile Durkheim estableció la sociología
académica formal con un énfasis firme en la investigación social práctica. Por la
vuelta del siglo XX la primera generación de sociólogos alemanes, sobre
todo Max Weber, había presentado antipositivismo metodológico. Sin embargo,
cabe señalar que las teorías de laissez-faire de Spencer, la supervivencia del
más apto y una mínima interferencia humana en los procesos de la ley natural
tuvieron un atractivo perdurable e incluso creciente en los campos de las
ciencias sociales de la economía y ciencias políticas.23

Agnosticismo[editar]
La reputación de Spencer entre los victorianos debía mucho a su agnosticismo.
Rechazó la teología como la representación de la «impiedad de los piadosos».
Obtuvo mucha notoriedad debido a su rechazo de la religión tradicional, y fue
condenado con frecuencia por pensadores religiosos por supuestamente
defender el ateísmo y el materialismo. No obstante, a diferencia de Thomas
Henry Huxley, cuyo agnosticismo era un credo militante dirigido a «el pecado
imperdonable de la fe» (en palabras de Adrian Desmond), Spencer insistió en
que no estaba preocupado en socavar la religión en nombre de la ciencia, sino
en llevar a cabo una reconciliación de las dos.
A partir de creencias religiosas o de la ciencia, Spencer argumentó, las
personas estaban impulsadas en última instancia a aceptar ciertas nociones
indispensables pero literalmente inconcebibles. Si existe un interés en un
creador o el sustrato que subyace en la experiencia de los fenómenos, no se
puede concebir la misma. Por lo tanto, Spencer concluyó, la religión y la ciencia
están de acuerdo en la verdad suprema de que el entendimiento humano solo
es capaz de conocimiento «relativo». Este es el caso, ya que, debido a las
limitaciones inherentes de la mente humana, solo es posible obtener
conocimiento de los fenómenos, no de la realidad («la absoluta») de los
fenómenos subyacentes. De ahí que tanto la ciencia como la religión deben
llegar a reconocer como el «más seguro de todos los hechos que el poder por
el que el universo se manifiesta a nosotros es absolutamente inescrutable».
Llamó a esta toma de conciencia de «lo incognoscible» y presentó el culto de lo
incognoscible como capaz de ser una fe positiva que podría sustituir a la
religión convencional. De hecho, pensó que lo incognoscible representaba la
última etapa en la evolución de la religión, la eliminación definitiva de sus
últimos vestigios antropomórficos.

Puntos de vista políticos[editar]


Los puntos de vista spencerianos en circulación en el siglo XXI se derivan de
sus teorías políticas y ataques memorables a los movimientos de reforma de
finales del siglo XIX. Ha sido reclamado como precursor por
los libertarios y anarcocapitalistas. El economista Murray Rothbard llamó
a Social Statics «la mayor obra de filosofía política libertaria que se ha
escrito».24 Spencer argumentó que el Estado no era una institución «esencial»
y que se «descompondría» conforme la organización voluntaria de mercado
reemplazara los aspectos coercitivos del Estado.25 También argumentó que el
individuo tenía un «derecho a ignorar el Estado». 26 Como resultado de esta
perspectiva, Spencer fue muy crítico del patriotismo. En respuesta a ser dicho
que las tropas británicas estaban en peligro durante la Segunda guerra anglo-
afgana, respondió: «Cuando los hombres se contratan para disparar a otros
hombres, sin preguntar nada acerca de la justicia de su causa, no me importa
si ellos mismos son disparados».27
La política en la Gran Bretaña victoriana tardía se movió en direcciones que a
Spencer le desagradaban, y sus argumentos proporcionaron mucha munición
para los conservadores e individualistas en Europa y América que todavía
están en uso en el siglo XXI. La expresión «There is no alternative» («No hay
alternativa»), hecha famosa por la primera ministra Margaret Thatcher, puede
atribuirse a su uso enfático por Spencer. 28
Para la década de 1880 denunciaba «el nuevo conservadurismo», es decir, el
«ala social reformista» del partido liberal, el ala en cierta medida hostil al primer
ministro William Gladstone, esta facción del partido liberal Spencer comparó
con el intervencionista «conservadurismo» de personas tales como el antiguo
primer ministro del partido conservador Benjamin Disraeli. En The Man Versus
the State (1884), atacó a Gladstone y al partido liberal por perder su misión
propia (que debería ser defender la libertad personal, dijo) y en su lugar
promover la legislación social paternalista (lo que el propio Gladstone llamó
«construcción», un elemento en el partido liberal moderno al que se oponía). 29
Spencer denunció la reforma agraria irlandesa, la educación obligatoria, las
leyes para regular la seguridad en el trabajo, las leyes de prohibición y
templanza, bibliotecas financiadas por impuestos, y reformas de asistencia
social. Sus principales objeciones eran tres: el uso de los poderes coercitivos
del gobierno, el desánimo dado a la automejora voluntaria, y el
desconocimiento de las «leyes de la vida». Las reformas, dijo, eran
equivalentes a «socialismo», y dijo que era casi lo mismo que la «esclavitud»
en cuanto a la limitación de la libertad humana. Spencer atacó con vehemencia
el entusiasmo generalizado por la anexión de las colonias y la expansión
imperial, que subvertía todo lo que había predicho sobre el progreso evolutivo
para las sociedades y los estados de «militantes» a «industriales». 30
Spencer anticipó muchos de los puntos de vista de análisis de los teóricos
liberales posteriores, como Friedrich Hayek, especialmente en su «ley de igual
libertad», su insistencia en los límites del conocimiento predictivo, su modelo de
un orden social espontáneo, y sus advertencias sobre las «consecuencias no
intencionales» de las reformas sociales colectivistas.31
Aunque a menudo caricaturizado como ultraconservador, Spencer había sido
más radical al principio de su carrera: oponiéndose a la propiedad privada de la
tierra y afirmando que cada persona tiene una demanda latente para participar
en el uso de la tierra (puntos de vista que influyeron al georgismo),32 se hacía
llamar «un feminista radical» y abogó por la organización de los sindicatos
como un baluarte contra la «explotación de los jefes», y favoreció una
economía organizada principalmente en cooperativas de trabajo gratuitas como
un reemplazo para el trabajo asalariado.33 A pesar de que mantuvo su apoyo a
los sindicatos, sus puntos de vista sobre los otros temas habían cambiado por
la década de 1880. Llegó a predecir que los programas de bienestar social
conducirían finalmente a la socialización de los medios de producción, diciendo
que «todo socialismo es esclavitud»; Spencer definió a un esclavo como una
persona que «trabaja bajo coacción para satisfacer los deseos de los otros» y
creía que en el socialismo o el comunismo el individuo sería esclavizado a toda
la comunidad en lugar de a un amo en particular, y «que no significa nada si su
amo una sola persona o la sociedad».
Darwinismo social[editar]
Para muchos, el nombre de Herbert Spencer sería prácticamente sinónimo
de darwinismo social, una teoría social que aplica la ley de la supervivencia del
más apto a la sociedad; los impulsos humanitarios tienen que ser resistidos ya
que nada se debe permitir que interfiera con las leyes de la naturaleza,
incluyendo la lucha social por la existencia.
La asociación de Spencer con el darwinismo social podría tener su origen en
una interpretación específica de su apoyo a la competencia. Mientras que en la
biología la competencia de varios organismos puede resultar en la muerte de
una especie u organismo, el tipo de competencia que Spencer abogó se acerca
más a la utilizada por los economistas, donde personas o empresas que
compiten mejoran el bienestar del resto de la sociedad. Spencer vio
positivamente la caridad privada, impulsando la asociación voluntaria y el
cuidado informal para ayudar a los necesitados, en lugar de depender de la
burocracia o la fuerza del gobierno. Recomendó, además, que los esfuerzos de
caridad privados serían prudentes para evitar el fomento de la formación de
nuevas familias dependientes por aquellos que no pueden mantenerse a sí
mismos sin la caridad.34
Centrándose en la forma, así como el contenido de la «filosofía sintética» de
Spencer, un escritor lo identificó como un caso paradigmático de «darwinismo
social», entendida como una metafísica políticamente motivada muy diferente
en forma y motivación de la ciencia darwinista.35

Influencia general[editar]
Mientras que la mayoría de los filósofos no pueden alcanzar un gran grupo de
seguidores fuera de la academia de sus pares profesionales, por los años 1870
y 1880 Spencer había alcanzado una popularidad sin precedentes, como el
volumen de sus ventas indican. Fue probablemente el primero, y posiblemente
el único, filósofo de la historia en vender más de un millón de copias de sus
obras durante su vida. En los Estados Unidos, donde ediciones piratas eran
todavía un lugar común, su editor autorizado, Appleton, vendió 368 755 copias
entre 1860 y 1903. Esta cifra no difiere mucho de sus ventas en su nativa Gran
Bretaña. Como dijo William James, Spencer «agrandó la imaginación, y puso
en libertad la mente especulativa de un sinnúmero de médicos, ingenieros y
abogados, de muchos físicos y químicos, así como de los legos reflexivos en
general».36 El aspecto de su pensamiento que destacó la autosuperación
individual encontró una audiencia receptiva en la clase trabajadora cualificada.
La influencia de Spencer sobre líderes de pensamiento también era inmensa,
aunque se expresó con mayor frecuencia en términos de su reacción, y
repudio, a sus ideas. Como su seguidor estadounidense John Fiske observó,
las ideas de Spencer se encontraban «corriendo como la trama a través de
toda la urdimbre» del pensamiento victoriano. 37 Variados pensadores tales
como William James, Henry Sidgwick, Thomas Hill Green, George Edward
Moore, Henri Bergson, y Émile Durkheim definieron sus ideas en relación con
las de él. La división del trabajo social de Durkheim es en gran medida un
extenso debate con Spencer, de cuya sociología, muchos comentaristas están
de acuerdo, Durkheim prestó ampliamente.38
Retrato de Spencer por John McLure Hamilton, ca. 1895.

En la Polonia posterior al Levantamiento de Enero, muchas de las ideas de


Spencer se convirtieron en parte integral de la ideología de fin de
siècle dominante, el «positivismo polaco». El escritor polaco líder de la
época, Bolesław Prus, aclamó a Spencer como «el Aristóteles del siglo XIX» y
adoptó la metáfora de la sociedad-como-organismo de Spencer, dándole una
presentación poética sorprendente en su microrrelato de 1884 Moho de la
tierra, y poniendo de relieve el concepto en la introducción de su novela más
universal, Faraón (1895).
El comienzo del siglo XX fue hostil a Spencer. Poco después de su muerte, su
reputación filosófica entró en una fuerte caída. Medio siglo después de su
muerte, su obra fue descartada como una «parodia de la filosofía», 39 y el
historiador Richard Hofstadter lo llamó «el metafísico del intelectual hecho en
casa, y el profeta del agnóstico de barril».40 Sin embargo, el pensamiento de
Spencer había penetrado tan profundamente en la época victoriana que su
influencia no ha desaparecido por completo.
En los últimos años, han aparecido estimaciones más positivas. 41
Influencia política[editar]
A pesar de su reputación como un darwinista social, el pensamiento político de
Spencer ha estado abierto a múltiples interpretaciones. Su filosofía política
pudo servir de inspiración tanto a los que creen que los individuos eran dueños
de su destino, que no deberían tolerar ninguna interferencia de un estado de
intromisión, y los que creen que el desarrollo social requiere una autoridad
central fuerte. En Lochner v. New York, jueces conservadores de la Corte
Suprema de los Estados Unidos pudieron haber encontrado inspiración en los
escritos de Spencer para derribar una ley de Nueva York que limitaba el
número de horas que un panadero podía trabajar durante la semana, en razón
de que esta ley restringía la libertad de contrato. Argumentando en contra de la
participación de la mayoría de que el «derecho a la libre contratación» está
implícito en la cláusula del debido proceso de la Decimocuarta
Enmienda, Oliver Wendell Holmes Jr. escribió: «La Decimocuarta Enmienda no
promulga [lo que está escrito en] Social Statics de Herbert Spencer». Spencer
también ha sido descrito como un cuasianarquista, así como un anarquista de
plano. El teórico marxista Gueorgui Plejánov, en su libro de 1909 El
anarquismo y el socialismo, calificó a Spencer como un «anarquista
conservador».42
Las ideas de Spencer se hicieron muy influyentes en China y Japón, en gran
parte porque hizo un llamamiento a los deseos de los reformadores para
establecer una fuerte nación-estado con la que competir con las potencias
occidentales. Su pensamiento fue presentado por el académico chino Yan Fu,
que vio sus escritos como una receta para la reforma de la dinastía Qing.43
Spencer también influyó en el occidentalista japonés Tokutomi Sohō, que creía
que Japón estaba a punto de pasar de una «sociedad militante» a una
«sociedad industrial», y que era necesario echar por la borda con rapidez todo
lo japonés y tomar la ética y el aprendizaje occidentales. 44 También mantuvo
correspondencia con Kaneko Kentarō, advirtiéndole de los peligros del
imperialismo.45 Vinaiak Dámodar Savarkar escribió en su En el interior del
campo enemigo sobre su lectura de todas las obras de Spencer, de su gran
interés en ellas, de su traducción al marathi, y su influencia en los reformadores
sociales y educadores indios tales como Bal Gangadhar Tilak y Gopal Ganesh
Agarkar, y el apodo cariñoso dado a él en Maharastra, Harbhat Pendse.46
Influencia en la literatura[editar]
Spencer influenció en gran medida la literatura y la retórica. Su ensayo de
1852 The Philosophy of Style exploró una tendencia cada vez mayor de los
enfoques formalistas a la escritura. Muy centrado en la correcta colocación y el
orden de las partes de una frase en inglés, creó una guía
de composición eficaz. Spencer apuntaba a liberar la escritura de la prosa libre
de tanta «fricción e inercia» como fuera posible, para que el lector no se viera
frenado por extenuantes deliberaciones relativas al contexto y significado de
una frase. Spencer argumentó que los escritores deben tener como objetivo
«presentar las ideas de manera que puedan ser aprendidas con el menor
esfuerzo mental posible» por el lector.
Sostuvo que al hacer el significado tan fácilmente accesible como sea posible,
el escritor lograría la mayor eficacia comunicativa posible. Esto se lograba,
según Spencer, mediante la colocación de todas las cláusulas subordinadas,
objetos y frases antes del sujeto de una oración de manera que, cuando los
lectores llegaran al sujeto, tuvieran toda la información que necesitaban para
percibir completamente su significado. Mientras que la influencia global
que The Philosophy of Style tuvo en el campo de la retórica no fue de tan largo
alcance como su contribución a otros campos, la voz de Spencer prestó apoyo
autorizado a puntos de vista formalistas de la retórica.
Muchos novelistas y autores de cuentos llegaron a abordar sus ideas en su
trabajos. Aparte de los ya mencionados George Eliot y Bolesław Prus, León
Tolstói, Thomas Hardy, George Bernard Shaw, Abraham Cahan, D. H.
Lawrence, Joaquim Machado de Assis, R. Austin Freeman y Jorge Luis Borges
referenciaron a Spencer. Arnold Bennett alabó grandemente First Principles, y
la influencia que tuvo sobre Bennett puede verse en muchas de sus
novelas. Jack London creó un personaje, el protagonista titular de Martin Eden,
como un firme spenceriano. El personaje de Vershinin en la obra de Antón
Chéjov, Las tres hermanas es un spenceriano dedicado. H. G. Wells utiliza las
ideas de Spencer como tema en su novela, La máquina del tiempo,
empleándolos para explicar la evolución del hombre en dos especies. En la
novela de Rudyard Kipling, Kim, el anglófilo espía bengalí Hurree Babu admira
a Herbert Spencer y lo cita para efecto cómico: «Son, por supuesto, fenómenos
desmaterializados, dice Spencer». «Soy un Herbert Spenceriano
suficientemente bueno, confío, como para encontrarme con algo tan pequeño
como la muerte, que es todo en mi destino, ya sabes». «Dio las gracias a todos
los dioses del Indostán, y Herbert Spencer, que seguía habiendo algunos
objetos de valor para robar».

Críticas filosóficas[editar]
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Referencias[editar]
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Bibliografía[editar]
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 Stewart, Iain. «Commandeering Time: The Ideological Status of
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 Taylor, Michael W. Men versus the State: Herbert Spencer and
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 Versen, Christopher R. Optimistic Liberals: Herbert Spencer,
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Por Spencer[editar]
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 Spencer, Herbert. Spencer: Political Writings (Cambridge Texts
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 Spencer, Herbert. Social Statics: The Man Versus the State
 Spencer, Herbert. The Study of Sociology extracto y texto de
búsqueda; además texto completo en línea gratis
 Spencer, Herbert. The Principles of Psychology extracto y texto
de búsqueda; texto completo en línea
 Spencer, Herbert. Social Statics, Abridged and Revised:
Together with the Man Versus the State (1896) texto completo
en línea gratis
 Spencer, Herbert. Education: Intellectual, Moral, and
Physical (1891) 283pp texto completo en línea
 Spencer, Herbert. An Autobiography (1905, 2 vol) texto
completo en línea
 Escritos en línea de Spencer

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